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Entrevista a Jorge Alemán: «La presencia del odio es constitutiva del neoliberalismo»

Por: Oscar Ranzani

El psicoanalista advierte que el neoliberalismo «ya no busca legitimidad en las organizaciones institucionales»

Un panorama agudo tanto del discurso capitalista que abordó Jacques Lacan como de los discursos de odio en este presente argentino.

El prestigioso psicoanalista y escritor argentino Jorge Alemán se exilió en España en 1976, en plena dictadura argentina, y cuando el país ibérico hacía poco que iniciaba una transición a la democracia, después de casi cuarenta años del régimen dictatorial de Francisco Franco, quien falleció el 20 de noviembre de 1975. Alemán tenía 25 años. Desde entonces, vive en Madrid. Autor de numerosos libros que dan cuenta de un pensamiento que une psicoanálisis, filosofía y política, así como de libros de poesía, durante la segunda mitad de los ‘70 formó parte de la avanzada del psicoanálisis lacaniano en España y es unos de los intelectuales más consultados. Pero nunca se olvidó de su tierra. Por eso, cuando se le consulta en qué medida su teoría puede explicar lo que está viviendo la sociedad argentina, Alemán es capaz de trazar un agudo y lúcido panorama tanto del discurso capitalista que abordó Jacques Lacan, como de los discursos del odio en este presente argentino.

–¿En qué aspectos se cumplen las características del discurso capitalista del que hablaba Lacan en estos tiempos?

–En todos los aspectos. Es mi tesis. Hay una homología estructural entre el discurso capitalista y el neoliberalismo. El neoliberalismo es el triunfo, en términos heideggerianos, de la técnica. Es la idea de entrenar al cerebro a través de las estructuras cognitivas, las nanotecnologías, las redes informáticas. Es gestionar el cerebro como si fuera una empresa. A la vez, a toda la violencia del sistema, el neoliberalismo la intenta hacer pasar por la culpa del sujeto; es decir, el propio sujeto es culpable de todas las circunstancias adversas que le tocan vivir en este mundo. La idea es que cada sujeto considere su libertad en los términos de costo-beneficio. Todo eso ya estuvo previamente enunciado por Lacan cuando escribió el discurso capitalista. Habló del rechazo del amor; es decir, esta especie de management del alma que hay ahora con los términos empatía, autoestima, resiliencia que, en realidad, son términos que tratan de entrenar a los sujetos para que soporten cualquier cosa o para que la única realidad de esos sujetos sea su narcisismo. Lacan también en ese discurso anunció el plus de gozar, un término muy problemático. No está solamente en la clase dominante, sino que también juega su papel en los sectores explotados y en los sectores oprimidos. Basta ver cuando se dice que hay muchísimos sectores de la población en distintas partes del mundo que votan contra sus propios intereses. Si se leyera la estructura del discurso capitalista como corresponde se vería que no están votando contra sus propios intereses. Pero los intereses de los sujetos no son sus intereses vitales, no son los intereses del principio del placer, no son los intereses homeostáticos. Están en un más allá. Son intereses vinculados al goce. Y cuando se pone a los interese vinculados al goce todo se vuelve mucho más problemático. Uno entiende por qué en una villa miseria o en una favela hay intercambios de armas, marcas de todo tipo. Finalmente, hay un mercado. Las exigencias y los imperativos de rendimiento siguen funcionando en el corazón mismo de la pobreza.

–«Hay mucho miedo de que se ponga todo mucho peor de cómo está», le dijo usted a este cronista en 2017 cuando Mauricio Macri ya era presidente. Viendo los hechos sucedidos en los últimos tiempos, su análisis tenía un innegable carácter anticipatorio.

–Sí, se puso mucho peor. El mundo está mucho peor. Es decir, ha surgido a raíz de los efectos de destrucción en el discurso capitalista de los puntos de anclaje un tipo de subjetividad que no tiene dónde amarrarse, que flota, como diría Lacan; que no tiene un horizonte político en donde incluirse. Y el receptáculo de todo eso ha sido la ultraderecha. No hay que confundirla con las ultraderechas históricas. La ultraderecha es una agenda, no un partido político. Y es este híbrido de neoliberalismo y una estructura que está dispuesta a llevar adelante la destrucción de todos los lazos sociales, del sujeto, y transformar todo en una especie de performance y entrenamiento para los que pueda entrar al mercado o los que queden afuera.

–¿Y cómo analiza desde la teoría psicoanalítica los discursos de odio y por qué prenden en algunos sujetos de semejante manera?

–Si uno no tiene ningún legado simbólico, si a uno le han destruido el horizonte histórico en el que se podía reconocer, las pulsiones de muerte y las pulsiones de destrucción están en todos los sujetos. Y si al sujeto se lo captura de tal manera que deja de tener historia y lo único que escucha es lo que en el presente absoluto se mueve y eso que se mueve está todo el tiempo llamando a la destrucción y al odio de todo aquel que quiera volver a introducir el campo transformador de lo popular, bueno, hace tiempo que el neoliberalismo ha entendido que no se va a legitimar a través de las instituciones, que se tiene que legitimar a través del odio Si usted ve cómo va funcionando el neoliberalismo desde Estados Unidos a Europa observará que ya no buscan legitimidad en las organizaciones institucionales sino que es constitutivo del neoliberalismo la presencia del odio.

–¿Y el tipo de rechazo que se produjo con el kirchnerismo es muy parecido a una rechazo que se expande por el mundo? La pregunta es porque en la Argentina se suele hablar de una similitud entre 1955 y la actualidad en cuanto a ese tipo de discursos.

–Evidentemente, Argentina tiene sus peculiaridades. Primero, está el odio clásico al peronismo. Segundo, está el odio a lo femenino, encarnado en la figura de Cristina, cuando lo femenino asume una vocación política de transformación y de llevar al campo de lo popular al poder. Esto se les vuelve insoportable a muchísimos sujetos, como el sujeto que buscó su «minuto de gloria». Este sujeto que el otro día buscó su «minuto de gloria» es el resultado de su odio y de la intersección de ese odio con todos los aparatos mediáticos que están promoviendo, que no tienen otra consistencia que el odio que promueven.

–Se llegó al límite de que muchos sujetos rechazan a la vicepresidenta hasta por su voz. ¿Cómo se configuran los discursos de odio a nivel individual?

–Así. El odio termina siendo no algo que se dirija a una forma de pensar solamente. El odio se dirige al ser. Esa es la potencia que, a veces, tiene el odio con respecto al amor: el odio se dirige a la propia existencia. Entonces, la voz, los gestos, el cuerpo, la manera de moverse, todo eso nutre al odio.

–¿Y de qué modo cree que se puede analizar la ideología en la formación psíquica? ¿O acaso lo psíquico es formador de ideología?

–El gran aporte de la izquierda lacaniana –y eso lo he trabajado en mi último libro Ideología— es la relación muy problemática, pero relación al fin, entre la ideología y el fantasma. La ideología tiene que ver con la reproducción de las relaciones sociales de producción; es decir, con la explotación y la opresión, pero el fantasma le presta a la ideología una superficie de inscripción. Por ejemplo, lo que estuvimos viendo en este sujeto el otro día. Este sujeto, por lo que sea, se realiza a través de un acto violento que en él pretende alcanzar su “minuto de gloria”. Eso no es algo meramente ideológico, es de orden fantasmático también. El gran mérito de Althusser es que cuando leyó a Lacan y escribió sobre los aparatos ideológicos del Estado inscribió el problema del estadio del espejo; es decir, el de las identificaciones dentro de la ideología. Por lo tanto, si usted ve a un inmigrante en Europa que vota a la ultraderecha, uno dice: “Pero, ¿cómo puede ir en contra de sus intereses?”. Vuelvo a insistir en este punto: depende de qué identificaciones tenga, porque cuando la historia desaparece, las identificaciones se vuelven muy fuertes.

–Freud decía que una mente sana es aquella que no niega la realidad pero se esfuerza en transformarla. Si se lo aplica a lo colectivo, ¿en qué aspectos es esta una sociedad enferma y cómo se puede lograr modificarlo?

–Los acontecimientos hablarán porque realmente la sociedad está muy enferma. Hay muchísimos lugares del mundo, por ejemplo, aquí en España, la coalición que forman el PSOE, Izquierda Unida y Podemos hizo las cosas con bastante sentido común, teniendo en cuenta la pandemia, la guerra y el tiempo que le tocó. Y es probable que pierda las elecciones. ¿Por qué? Del otro lado tiene esta derecha desinhibida que propone que no va a pagar la luz, que ya puso en su tiempo que la cuarentena era una imposición. Hay que tener en cuenta que nosotros hemos quedado del lado de los argumentos, del lado de las restricciones, del lado de «hay que renunciar para el bien común», y la derecha está en un proceso de desinhibición para que luego se distribuya por todas partes. Mientras que, a la vez, la fractura de lo social se va pronunciando cada vez más y la desigualdad aumenta. En el goce que propone la ultraderecha está el aumento de la desigualdad.

Fuente de la información e imagen: https://www.pagina12.com.ar

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Entrevista a Mónica Chuji Gualinga, exasambleísta ecuatoriana “Los derechos de la naturaleza fueron construidos con base en el pensamiento, la lógica y la vivencia de los pueblos indígenas”

Por J. Fernanda Sánchez Jaramillo 

14 años después, la ex asambleísta ecuatoriana reflexiona acerca de su participación en la Asamblea Constituyente, el origen de la declaratoria de la Pachamama como sujeto de derechos y los retos de su implementación.

Mónica es Kichwa amazónica. De padre de ascendencia Achuar. Es directora adjunta para América Latina y el Caribe de la organización indígena global Indigenous Peoples Rights International con la cual desarrolla un trabajo de acompañamiento y asesoría con distintos pueblos.

FSJ: ¿Qué significa ser kichwa y cómo es su relación con su pueblo?

MCH: Los Sarayaku somos oriundos de la provincia de Pastaza (Ecuador). De ahí, hemos viajado desde hace 40-50 años buscando tierras fértiles al norte de Sucumbíos. El término territorio lo propusimos porque para nosotros la tierra, con la noción territorio, engloba las dimensiones de la vida articuladas y dependientes, donde hemos vivido, sentido, construido y deconstruido la vida con nuestras prácticas culturales ancestrales, no todas buenas, y otras que hemos renovado e inventado. El territorio como concepto aglutina todas las dimensiones para los pueblos indígenas, los sueños, la vida, espiritualidad, allí están todas nuestras energías, el agua, la biodiversidad y todos son interdependientes. Una alteración tiene consecuencias. Los seres vivos de todas las especies dependemos del territorio y, por eso, es super sagrado para los pueblos indígenas.

FSJ: ¿Cómo conciben ustedes a la tierra: un sujeto, una persona, ¿etc.?

MCH: en muchos idiomas se le nombra de diversas formas. La concebimos como la madre tierra, la madre naturaleza, como un ser vivo. Es obvio, si una planta da frutos es porque está viva, si se seca es porque murió. El principio fundamental es que todo lo que está en el planeta está vivo. Los bosques están vivos, son bosques muy espirituales que están interconectados profundamente con todas nuestras energías. Una forma de sintetizar eso, en el caso ecuatoriano, fueron los derechos de la naturaleza que significa que está viva.

FSJ: ¿Qué retos enfrento al ser miembro de la Asamblea Constituyente en 2008?

MCH: Yo fui elegida para la Asamblea Constituyente que redactó la nueva Constitución para Ecuador. Presidí la Mesa de recursos naturales y biodiversidad. La tensión fue muy alta, poniendo de manifiesto el coraje y la contradicción del presidente de la República y de todo su gobierno pese a que yo fui asambleísta de la bancada oficialista; sin embargo, la voz que primaba allí y las bases en las que me sostenía para hacer las demandas históricas eran precisamente las de donde yo vengo: la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), trabajo en comunidades y organizaciones regionales, etc.

Fue una mesa tensa donde la gente que participó como asambleísta carecía del mínimo conocimiento sobre la temática que se debatía. No sabían lo que significaba biodiversidad como tal, el territorio, los derechos de los pueblos indígenas. Era un espacio donde, además de presidir, debía educar a la gente para que hubiera un nivel de debate y eso complicaba mucho más llegar a acuerdos porque ellos desconocían qué era el Convenio 169 de la OIT, sobre pueblos indígenas y tribales, qué contemplaba, el derecho a la consulta libre, previa e informada, no podían decidir y dependían del gobierno, del oficialismo, para decidir qué decir. Ese fue un punto de conflicto en la mesa.

Cuando se trataba de revisar la territorialidad indígena y los asentamientos tradicionales, dónde estaban ubicadas las principales concesiones petroleras y mineras hubo tensiones: se debatía, especialmente, la consulta previa que el Estado debe cumplir para extraer los recursos naturales excepto en zonas intangibles donde está prohibida su explotación. Eso generó muchísima tensión porque había también asambleístas vinculados -de una u otra forma- con empresas mineras y petroleras que alguna vez habían pasado por allí o simplemente porque algunos creían, en ese momento, que la opción era extraer todos los recursos naturales para la inversión, que también era la postura del presidente Correa en ese momento.

La tensión también nacía de las grandes diferencias entre la visión moderna, oficial que tiene la sociedad mestiza respecto a los pueblos indígenas, y la visión de los pueblos indígenas que es una concepción diferente desarrollada milenariamente. Hemos sido sociedades que no escribíamos, orales, por eso no hay libros escritos donde se teorice sobre cómo concebimos la relación con la madre naturaleza, con los territorios, como quiera llamarse y con todos los seres vivos. Esa es la concepción que yo defendía.

Había entonces confrontaciones entre dos formas de ver, dos vivencias, eso no solamente se visibilizó en la mesa, sino en el pleno de la Asamblea donde 130 asambleístas teníamos que opinar y había gente políticamente de izquierda que tampoco entendía y se sumaba, a los partidos tradicionales, conservadores, cuando se trataba de derechos indígenas, de nuestras propuestas y reivindicaciones, no hubo diferencia entre la izquierda y la derecha al menos, en ese punto. Ahora, diría yo que hay una apertura mental para incorporar la dimensión ambiental territorial y el tema de derechos indígenas y comprender otras lógicas de vida.

FSJ: En la academia, especialmente, blanca, norteamericana y eurocéntrica se ha negado que el origen de los derechos de la naturaleza esté en los pueblos originarios. ¿Qué piensa al respecto?

MCH: Ciertas ONG se han vanagloriado, han hecho una campaña internacional diciendo que son los inventores de los derechos de la naturaleza, que esos derechos se los venía pensando y repensando desde otras latitudes, en otros momentos de la historia y que nada tienen que ver los pueblos indígenas con su incorporación en la nueva constitución. No obstante, lo cierto es que desde que los pueblos indígenas hemos estado activos en la vida política organizativa una de las posturas históricas -basadas en la vivencia, en la experiencia y en el tiempo- ha sido precisamente cómo nosotros concebimos a los seres vivos con los que convivimos, sabemos quiénes son y la razón de su existencia.

Esa ha sido una enseñanza, que la hemos vivido y aprendido, reaprendiendo y desaprendiendo, pero es mediante la experiencia práctica hemos sabido que todo lo que está a nuestro alrededor tiene vida, tiene derecho a seguir existiendo y no somos nadie para coartar su ciclo de vida. Cuando hemos tenido que hacer nuestras chacras, huertas, hemos prescindido de ciertos espacios, tumbado árboles y montes, son prácticas de la agricultura y somos conscientes que hacemos eso con un bosque está vivo, pero lo hicimos porque necesitamos cultivar, pero no en lugares sagrado, sino donde considerábamos que no hacíamos mucho daño. Para nosotros hasta los seres considerados inertes tienen una energía, tienen vida.

De esa reflexión, parte esa ONG que dice mejor démosle un nombre: digámosle que es el derecho de la naturaleza, parte de la razón, la reflexión propia y profunda de la práctica y la vida misma, de los pueblos indígenas. De allí que, en la asamblea, alguna otra gente, compañeros de otras ONG vinieron a plasmar a escribir, a buena hora, en torno a esa reflexión. Yo más bien asumo la postura de que los derechos de la naturaleza fueron construidos con base en el pensamiento, la lógica y la vivencia de los pueblos indígenas, con el apoyo de ciertas personas de ciertas organizaciones, lo cual me parece super bien. Esto significó que esas instituciones se han sensibilizado y se logró materializar y poner en papel aquello que, teórica y verbalmente, los pueblos indígenas habíamos sostenido, madurado y construido.

De la teoría a la práctica

FSJ: ¿Cómo se vive la plurinacionalidad que dio origen a la Constitución ecuatoriana de 2008?

MCH: es un planteamiento político, jurídico y sistémico, relacionado con una construcción diferente de la arquitectura de nuestros Estados porque era vertical y los pueblos originarios eran vistos como pueblos de segundo, como subcultura, y bajo esa lógica se desarrolló la política pública. La plurinacionalidad ha implicado cuestionar al Estado y plantear uno que reconozca a los pueblos milenarios que han habitado estos territorios desde antes de la Conquista europea. Es una justicia histórica, con un valor político y simbólico profundo que tiene como propósito una redistribución del poder político y de la riqueza para todos. La pluralidad política no es solo un concepto que nace de los indígenas para los indígenas; al contrario, reta todo el sistema y tiene qué ver con la inclusión de todos los sectores sociales: mujeres, jóvenes, hombres, campesinos porque al final de las personas que no hacen parte de la élite capitalista son explotadas y no son tratadas como sujetos de derechos. De eso se trata la plurinacionalidad, como todo proceso se sigue realizando poco a poco. Nos sirve lo que está en la Constitución para exigir, asumirlo y pedir su implementación.

Usted ha dicho que el término Sumak Kawsay ha sido utilizado a conveniencia: ¿Cómo ha ocurrido esto?

MCH: Ese concepto surge en el pensamiento amazónico ecuatoriano. Una de las primeras personas que teoriza este concepto es Carlos Viteri Gualinga, de la provincia de Paztasa. Él profundizó este concepto en su tesis de antropología y, a partir de ahí, se ha ido desarrollando el pensamiento indígena Kichwa particularmente. En el marco del proceso de la Constitución, creo que hubo una apropiación de este concepto, por parte del partido oficial, cuando gobernaba Rafael Correa. Empezó a ponerse de moda, esta palabra, esta frase, que la gente sabía que significaba Buen vivir y nada más, pero no conocían las implicaciones espirituales, lingüísticas, culturales, cosmogónicas y de la dimensión de la vida. Se usa, por un lado, como propaganda política, como gancho para atraer gente con una posición progresista, alternativa y, por otro lado, se le vacía de contenido y es utilizada como un cliché para decir que el gobierno, en ese momento, la revolución ciudadana, caminaba con el pensamiento ancestral de los pueblos indígenas. Fue utilizado como una frase política vacía que sirvió para justificar la violencia en los territorios, el ingreso a zonas intangibles y sin hacer un proceso real de consulta, pues creo que la consulta es un mecanismo democrático y es paso fundamental para obtener el consentimiento.

Con el Sumak Kawsay se pretendió fue decir: vamos a explotar los territorios indígenas para darles un Sumak Kawsay a todos los ecuatorianos. Hubo realmente una manipulación terrible, un desprestigio del concepto que los pueblos indígenas construyeron a partir de la práctica milenaria y creo que eso es lo que vivimos actualmente, esa herencia de vaciamiento que le dio a una práctica milenaria teorizada por los amazónicos.

FSJ: ¿Qué tan eficaz, en la práctica, ha sido la consagración de los derechos de la naturaleza en la Constitución ecuatoriana?

MCH: Como todo derecho escrito es una herramienta que sirve para sumar a una resistencia que vienen haciendo los pueblos. Ninguna Constitución ni ningún derecho ha sido, por buena voluntad, implementado desde el Estado ni desde los gobiernos. La Constitución nos da la garantía de poder exigir, eso es lo que pasa con los derechos de la naturaleza. Sin embargo, en la práctica te puedo decir que no, no es un derecho que se ha respetado por parte del Estado ni de los gobiernos locales ni de las corporaciones, pero ha servido para protestar, defender y dar una batalla jurídica por parte de los pueblos. Hay una batalla desigual, pero al menos ha servido simbólicamente porque la Constitución ecuatoriana reconoce que la Pachamama es un ser viviente, un conjunto de seres vivientes diversos que han existido siempre y a los que no se les puede impedir el curso de su vida y por eso cuando hay un abuso, hay que pararlo. ¿Y quién debe pararlo si no nosotros mismos?

Pero de la teoría a la práctica, si esto ha significado una disminución del abuso a la Pachamama, no podría decir tajantemente ni sí ni no, más bien no que sí. Pero es un instrumento que permite profundizar el debate, sensibilizar y hacer que la gente sepa que vivimos en un planeta vivo y del cual vivimos que, si atentamos contra ella, lo hacemos contra nuestra propia vida. Los derechos de la naturaleza tienen un valor político y ético de vanguardia que sirve para exigir el cumplimiento de lo que se reconoció en la Constitución.

FSJ: ¿Pero la protección es efectiva?

MCH: Hay varias sentencias que no se cumplen. Hace falta la voluntad política de los gobiernos de turno. El problema es que nos gobierna gente capitalista a ultranza, que ve a la Pachamama en términos de dólares, que piensa que todo tiene un valor comercial y solo piensan en su existencia. Hace falta una concientización global y un compromiso de todos los Estados y todos los actores claves que tienen gran incidencia en el mundo. Las sentencias no se cumplen o se cumplen a medias.

FSJ: ¿Qué les hace falta a los movimientos sociales, incluido el movimiento de los pueblos originarios, para consolidar los derechos de la naturaleza?

MCH: Lo primero es desprendernos de la idea de que solamente a ciertos grupos o movimientos les corresponde la defensa del planeta. El Jahua pacha, kay pacha y uku pacha, los mundos diversos. Creo que es injusto que ciertos sectores estén defendiendo la Pachamama, quienes deben asumir la responsabilidad deben ser las grandes corporaciones. Debe masificarse su defensa porque si seguimos creyendo que solo estos grupos deben defenderla, solo ellos hacen el trabajo y además se les estigmatiza. La academia comete ese mismo error colonizador: ver a la gente que está conectada con la naturaleza, considerarla como primitiva, salvaje, no modernos, y que deben ser salvados. Hay que superar esto y plantearlo como una cuestión de vida que nos atañe a todos los ecuatorianos. Hace falta un cambio del sistema, que los Estados y los gobiernos asuman una posición firme y también falta un remezón a nivel planetario que evidencie que estamos en un punto de no retorno del planeta…

Mónica Chuji Gualinga creció en una familia de dirigentes comunitarios y provinciales, durante los años 70 y 80. Ha participado en movilizaciones y defensa del territorio desde siempre, pero en los últimos años se ha dedicado a la reflexión y a otros trabajos. “Reflexionar a partir de la experiencia -y los cambios y la relación con la madre naturaleza- ya que el caos actual amerita aportar con reflexión”, dice Mónica. Esta entrevista es parte de esas reflexiones 14 años después de pertenecer a la Asamblea Constituyente ecuatoriana, que consagró a la Pachamama como sujeto de derechos en la Constitución.

[Imágenes: cortesía de Mónica Chuji]

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Colombia: “Para mejorar la educación hay que invertir”: secretaria de Educación, Edna Bonilla

“Para mejorar la educación hay que invertir”: secretaria de Educación, Edna Bonilla

La secretaria de Educación de Bogotá habla sobre la inversión en colegios, acoso sexual, suicidio y los planes de su entidad. Este es su balance.

De los cerca de ocho millones de habitantes de Bogotá, 1,5 millones tienen entre 5 y 19 años, es decir, están en edad para cursar primaria o secundaria. De ellos, el 50,7 % son hombres y el 49,3 % mujeres. Para albergarlos a todos, según la Secretaría de Educación, hay casi 2.000 instituciones, de las cuales 400 son distritales (750 sedes en las 20 localidades), donde se educan casi 800.000 estudiantes, y el resto son colegios o jardines privados, donde lo hacen 450.000.

No obstante, el último informe de Bogotá Cómo Vamos señala que el porcentaje de población entre 5 y 16 años fuera del sistema va en aumento: llegó al 8,6 %, al pasar de 79.548 en 2019 a 101.542 en 2021. Con este panorama, partió la conversación con Edna Bonilla, secretaria de Educación de Bogotá, quien en entrevista con la sección Bogotá de El Espectador dio a conocer en qué ha avanzado su cartera este año.

Prometió entregar 35 colegios nuevos. A 15 meses del fin del período, ¿cuál es el balance?

Bogotá necesita muchos colegios y el ideal es que los niños estudien cerca de su casa. Pero eso no lo lograremos ahora, sino en muchos años. Nos propusimos 35 colegios nuevos o restituidos, y ya lo logramos, pese a que la pandemia obligó a cambiar el plan de desarrollo.

Pero no todos están entregados ni tampoco son nuevos…

Por eso hablamos de nuevos o restituidos, que son los demolidos y construidos en el mismo terreno. A la fecha hemos entregado 11 colegios, que benefician a 11.641 estudiantes de siete localidades, próximamente entregaremos cinco, con cupo para 4.945, 11 están en ejecución en Engativá, Ciudad Bolívar, Usme, Fontibón, Kennedy y Los Mártires, y cinco, en licitación. Esperamos ser la primera administración en entregar lo que prometió.

El Concejo aprobó en el cupo de endeudamiento $2,5 billones para educación, infraestructura y becas. ¿Cómo van con eso?

Fue en junio, de manera que aún es reciente, pero tenemos claro que se harán 19 colegios, seis sedes de primera infancia y un centro pedagógico para docentes. Todo está en etapa de consultoría. Además, $1,4 billones serán para 56.000 becas de educación superior, técnica y tecnológica para los jóvenes.

¿Cuándo estarán los colegios nuevos?

En 2024 y 2025. Nos comprometimos con más porque, a pesar de que no los entregaremos, la educación sigue siendo prioridad.

Hablemos de un caso puntual: el colegio Chengdu-Bolonia, de Usme. En 2018 gastaron $16.000 millones y debían entregarlo en 3 años, el consorcio incumplió y lo dejó al 75 %. Para el 25 % restante destinaron $12 mil millones. ¿Hay desproporción?

No hay desproporción. Tuvimos que hacer mejoras en temas estructurales y de seguridad para garantizar el bienestar de los alumnos. Estamos próximos a determinar la fecha de entrega, la cual esperamos sea antes de diciembre de 2022. Activamos las pólizas y seguimos avanzando los procesos sancionatorios.

La capital tiene déficit de cupos en UPZ de Ciudad Bolívar, Suba, Engativá y Kennedy, ¿se enfocarán en esas zonas?

Sí. Bogotá creció con la informalidad y no se supo planear a largo plazo, algo que debió empezar hace mucho. Por eso, algunos menores estudian por fuera de sus localidades, con ayuda del Plan de Movilidad Escolar. Ahora estamos en ese proceso. De las 19 instituciones nuevas, 12 están en las cuatro localidades que menciona. Las demás en Bosa, Rafael Uribe Uribe, Usaquén, San Cristóbal, Los Mártires y Usme.

Con $1 billón propuso 20.000 becas en educación superior, ¿con $1,4 billones qué se hará?

Cumplimos con las primeras 20.000. Ahora serán 56.000 becas: 28.000 para educación técnica, tecnológica y universitaria, y 28.000 para educación posmedia, distinta a carreras universitarias, que no son carreras, pero forman para el trabajo. Al finalizar la administración serán más de 70.000 ayudas para estudiar, esto es 1,5 veces los estudiantes de la Universidad Nacional en Bogotá.

¿Cómo va la ciudad en jornada única?

Ese es un escenario en el que sí o sí hay que avanzar. La jornada única tiene un impacto grande en la calidad educativa y el bienestar de los estudiantes. No podemos darle la espalda a la realidad de muchos y es que van al colegio también a comer. La ración caliente que les entregan en los comedores estudiantiles es su mejor comida de la semana, porque en la capital tenemos pobreza y tenemos hambre.

Esa es una realidad, pero ¿qué porcentaje de colegios ya la están implementando?

El 19,6 % de los colegios cumplen con la jornada en este momento. Es clave reconocer que para avanzar en ese número es necesario construir colegios. Esa la importancia real de la infraestructura. Para llegar al 100 % se tendrían que construir mínimo 200 colegios.

¿Cuántos menores venezolanos estudian en Bogotá?

Pasamos de 19.000 en 2019 a 62.000 en 2022. La mayoría, en localidades como Suba, Los Mártires y Engativá. Los niños, independientemente de su lugar de nacimiento, tienen derecho a la educación. Seguimos con un problema y es que la gente tiene la creencia de que los migrantes les quitan los cupos y no es así.

Acá no hay colegios de educación especial, sino con inclusión para menores con discapacidad. ¿Cómo avanza el plan de adecuación para garantizar su accesibilidad?

Todos los colegios deben recibir niños con discapacidad, aunque reconozco que no todos están adecuados física ni pedagógicamente, algo que estamos ajustando. Hoy los colegios nuevos tienen rampas y ascensores, estamos avanzando en los antiguos. Lo cierto es que no podemos permitir que haya un centro de educación solo para ellos, porque sería una forma de segregarlos.

Se comprometió a reducir la brecha público-privada. ¿Qué ha pasado?

Hubo una leve mejora en algunas áreas, pero en la pandemia la brecha aumentó. Al comparar el top de calidad de los colegios evidenciamos que los públicos desmejoraron. Frente a ello sugerimos planes de nivelación, dado que no hay libros de texto unificados.

En pandemia, calcularon que 124.000 alumnos no tenían conectividad en sus hogares. Le apostó a suplir el tema. ¿Cuántos equipos entregaron?

Casi 110.000 dispositivos, entre computadores y tabletas. Pero eso no basta. Por eso creamos la Ruta 100K, que involucra a los docentes, para que vuelvan estos elementos parte de la clase. Son herramientas que bien usadas ayudan en los procesos formativos. Estamos desarrollando aplicativos para pasar a lo que queremos llamar ‘Aprende en casa, aprende siempre’.

El acoso sexual ha preocupado este año. A junio se hablaba de 163 casos. ¿Cómo han enfrentado las denuncias?

Ningún proceso se vence en la Secretaría de Educación. En los casos de presunta violencia sexual por maestros, estos dejan de tener contacto directo con los menores y asumen labores administrativas, mientras avanza la investigación. Al 31 de julio llevamos 245 casos activos; en 2021 se abrieron 46, este año se llevan 125 y ya hay 47 fallos sancionatorios: 11 con destitución, 31 de suspensión, una multa y cuatro absolutorios.

Otro asunto son los casos de menores que se han suicidado por presunto acoso escolar. ¿Qué se está haciendo?

Al 15 de agosto llevamos 16 casos de suicidios infantojuveniles en Bogotá (un nuevo caso se registró el 2 de septiembre). Sin embargo, el 94 % tienen origen familiar, no en el colegio. La que sí está disparada es la ideación suicida (pensar en cómo hacerlo), debido en gran medida a las afectaciones de salud mental tras la pandemia. Reconocemos que tenemos casos de bullying, en donde los menores replican algunos de los contenidos violentos que vieron en el aislamiento. A esos casos les damos seguimiento con docentes de apoyo (psicorientadores).

Para finalizar, viene haciendo ajustes en el presupuesto, pero, ¿cuáles considera más significativos?

Los 25 colegios adicionales que vamos a contratar, así como el dejar asegurado internet a los colegios públicos. Además, los $20.000 millones para garantizar que los niños que lleguen a sexto grado, de los 100 colegios más pobres y aquellos en mayores condiciones de vulnerabilidad, reciban tabletas para facilitar su aprendizaje.

Esto me lleva a preguntarle: ¿cuál es la inversión del Distrito por alumno?

Bogotá invierte $4,5 millones al año por menor matriculado. Estamos por encima de la destinación nacional, que es de $2,5 millones. Sin embargo, no es suficiente. En Luxemburgo, por ejemplo, al año se invierten $47,5 millones por niño. Para mejorar la educación debemos seguir invirtiendo.

 

Fuente de la Información: https://www.elespectador.com/bogota/para-mejorar-la-educacion-hay-que-invertir-edna-bonilla/

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Señales que te indican la falta de omega 3 en niños y adolescentes

Por: Laura Peraita

Paloma Frial, presidenta de VIDALIM, explica cómo prevenir la carencia de este ácido graso tan necesario para tener una buena salud

Las propiedades del omega 3 han sido reconocidas por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que apunta que una ingesta mínima de 250 miligramos diarios de DHA contribuye a mantener el funcionamiento normal del cerebro, la vista y el corazón.

Paloma Frial, presidenta de VIDALIM, señala que el omega 3 es un ácido graso esencial que nuestro cuerpo no produce por sí solo de manera eficiente ni en las cantidades que necesitamos diariamente, por lo que es necesario ingerirlo a través de la alimentación en general y, en concreto, de fuentes marinas como el pescado, el aceite de pescado o el aceite de microalgas.

«Los ácidos grasos poliinsaturados de la familia de los omega 3, especialmente el ácido docosahexaenoico (DHA) y el ácido eicosapentaenoico (EPA), son componentes esenciales en muchos aspectos de la salud, incluyendo el desarrollo del feto en las mujeres embarazadas, la función cerebral y de la vista, la salud cardiovascular y la inmunidad. Además, estos ácidos grasos tienen efecto antiinflamatorio, disminuyendo el riesgo de sufrir enfermedades crónicas asociadas a la inflamación silenciosa como son la diabetes, la obesidad o el deterioro cognitivo, entre otras. Por ello, son nutrientes fundamentales para todas las etapas de la vida.

¿Qué importancia tiene en los niños?

Muchos estudios científicos sugieren que los complementos de omega 3 ofrecen diversos beneficios para la salud de los más pequeños, como son mejorar los síntomas del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Además, las evidencias actuales sugieren que su consumo, concretamente DHA, puede mejorar el rendimiento cognitivo relacionado con el aprendizaje, la memoria y la velocidad de realización de tareas cognitivas en niños en edad escolar y refuerza el sistema inmune. Por lo tanto, es esencial en el desarrollo cognitivo en la infancia. La suplementación con DHA, ayuda de forma segura y eficaz a los niños a mejorar su rendimiento y desarrollo cognitivo, siempre que se empleen complementos de omega 3 de calidad.

¿Cómo se sabe si los más pequeños tienen los niveles correctos?

Hay algunos signos observables como son: piel seca, cabello débil, uñas frágiles, problemas de sueño, falta de concentración, cansancio, etc. Aunque lo recomendable es realizar un análisis clínico que nos indique con exactitud el estado de salud del niño.

¿Qué alimentos favorecen el incremento de este ácido graso?

Se encuentran en pescados con un elevado contenido de grasa, como el atún, jurel o salmón, entre otros. Pero estos pueden contener multitud de contaminantes, especialmente metales pesados como el mercurio. Por estos motivos, se han venido desarrollando nuevas estrategias para la obtención de nuevas fuentes de omega 3 más sostenibles con los recursos marinos, como son el uso de aceites de microalgas marinas.

¿En qué momento habría que dárselo de forma adicional a la alimentación, como suplemento?

Los complementos de omega 3 se pueden consumir en cualquier momento del día, la única recomendación que existe es hacerlo durante la ingesta de alguna comida. En el mercado también hay sobres monodosis con aceite de oliva virgen extra que están diseñados para añadirlos a la comida y, de este modo, evitar el rechazo de los niños a las pastillas.

¿A partir de qué edad pueden tomarlo como complemento alimenticio?

Se recomienda un consumo diario de 250mg de DHA para niños a partir de los 3 años.

Y los adolescentes, ¿suelen tener carencias? ¿Cuáles son los síntomas más destacables que nos pueden hacer sospechar de esta carencia?

Según el informe de Consumo Alimentario en España (MAPA, 2020), se viene observando en estos últimos años una disminución en el consumo de productos pesqueros. Además, el mayor consumo de estos productos se produce en personas mayores de 35 años. Por lo tanto, es muy posible que la frecuencia de consumo de pescado en los adolescentes esté por debajo de la recomendada por la EFSA de 3-4 raciones de pescado a la semana. Por ello, podría ser necesario suplementar la dieta de nuestros adolescentes con complementos alimenticos de omega 3.

Estudios recientes demuestran que su carencia en la adolescencia provoca ansiedad y disminuye las funciones cognitivas en la edad adulta. Afecta a las regiones cerebrales implicadas en el razonamiento y la regulación de las emociones, aunque sus efectos pueden corregirse con el tratamiento adecuado.

Fuente de la información e imagen:  https://www.abc.es

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En México, la música para niños está en el olvido

Por: Jaime Quintana Guerrero/ 


“Sin niños con conocimientos distintos en cultura, este país se va al traste. Los niños son la vanguardia, son ellos los que en un futuro nos van a gobernar, los que van a estar manejando el país, por ello es muy importante brindar la cultura”, señalan Valentín Rincón, quien formó parte del histórico grupo musical para niños Los Hermanos Rincón, y Cuca Serrato, académica, promotora y cómplice de aventuras con Valentín.

¿Qué pasa con las instituciones? ¿Por qué ustedes tienen que promocionar de mano en mano sus discos y libros para niños?, se pregunta a Valentín Rincón y Cuca Serrato en entrevista con Desinformémonos. “Tengo cuarenta años que me han preguntado eso. Lo cierto es que vino el neoliberalismo todavía peor. Lo que más importa ahora es el dinero nada más, y los valores sociales internos que tienen una profundidad no interesan. Desafortunadamente, los niños no interesan a las instituciones. Tendríamos que preguntarle a ellas qué está pasando, por qué no promueven más a los artistas que realizan cosas para niños”, expone el compositor y músico.

Cuca Serrato, quien también es promotora, menciona que Valentín Rincón ha concursado en tres convocatorias del proyecto que emite el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA), “pero la música de niños es para ellos de quinta o sexta categoría”. “Valentín ha aportado mucho para la formación de los niños, cuando muera lo van a valorar y eso ya para qué”, reflexiona Serrato.

“En España o Cuba, la música de Los Hermanos Rincón es un legado cultural. En México hace falta que se promueva a los que escriben y les cantan a los niños, porque parece que no les importa” expone.

Breve historia

Los Hermanos Rincón es un grupo que se va formando en los años 60 y consolida su nombre en 1972, y es en 1977 que graban su primer disco.

“Nosotros comenzamos con el nombre de Los Hermanos Rincón en 1972, en Radio Universidad, en el programa El Rincón de los Niños, que producía Roció Sanz. Fue ella quien nos bautizó. En ese tiempo se escuchaba mucho Cri-Cri, que era obra del compositor Francisco Gabilondo Soler, pero en realidad éramos muy pocos los que nos dedicábamos a cantarle a los niños”.

“Crecimos de dos personas en el grupo a seis”, relata Valentín, quien recuerda a Eréndira, Gilda, César y a dos amigas más que se unieron. Además de cantar, presentaban la música con títeres para los niños.

A los niños les cantamos, expone Valentín Rincón, “porque tienen muchos intereses como los adultos. A los niños les puede interesar todo lo que les interesa a los adultos y hasta más. A los niños les llama la atención un gusanito que camina encogiéndose y estirándose. ¿Y por qué se encoje?, se preguntan los niños, o por qué una lagartija no tiene cola. Les puede interesar desde un gusanito hasta una lagartija, o los niños que limpian parabrisas en una esquina, o una familia que no tenga papá. Les interesa todo, y no existe un género para niños. No podemos encajonar la música para niños, cantemos rock, jazz, vals”, aclara el historio músico.

Por su parte, Cuca serrato menciona: “yo no soy del grupo de Los Hermanos Rincón, yo aparecí en la vida de Valentín tiempo después, pero yo siempre, al igual que muchos, escuchaba el programa de Rocío Sanz. En ese entonces yo decía «cuando tenga hijos les voy a poner la música de Los Hermanos Rincón». Cuando ellos se consolidaron, en México estábamos viviendo el movimiento estudiantil de 1968 y yo estaba estudiando la preparatoria de la UNAM”, recuerda la maestra Serrato.

En el programa El Rincón de los Niños, de Radio Universidad, se escuchaba a Charo Cofré, Ángel Parra y Violeta Parra. En Cuba surgía la idea de que en los países no debería existir el analfabetismo, entonces “coincidíamos con Roció Sanz y Los Hermanos Rincón en la necesidad de la música para niños”, puntualiza Cuca Serrato.

De Contador a Cantador

“Yo estudié la carrera de contador y me recibí. Soy contador público, y claro que de contador a cantador sólo hay una letra de diferencia. Estudié, también en la UNAM, la carrera de músico, entonces tengo las dos carreras, la de cantador y de contador. Después me fui dedicando más a la música, que en realidad era mi vocación”, recuerda Valentín.

Valentín recuerda cómo llegaron a la radio: “Yo manejaba rumbo a mi trabajo de contador, por el Periférico. Escuchaba la radio y eran las misma canciones del día anterior. Pensé entonces llevarles las mías, fue un pensamiento elemental. Llegué a mi casa, preparé un cassette, y pedí una cita con la productora de El Rincón de los Niños. Me acuerdo muy bien que escuchaba con mucha atención y aplaudía con mucho entusiasmo, así empezamos en 1972, y después grabamos el primer disco en 1977”.

La Vaquita de Martin fue la primera canción de Valentín para niños, compuesta luego de que su hermana, Gilda Rincón, le habló sobre una convocatoria.

La Vaquita de Martin, Hermanos Rincón:

Gilda Rincón, explica su hermano, comenzó a hacer muchas letras, por ejemplo las de El Niño RobotEl Gusanito Medidor y El Trenecito, famosas en España y Cuba.

“Son canciones muy sencillas y tienen gracia e ingenio, tienen la sencillez para los niños”, expone Cuca Serrato. “Son ya una institución Los Hermanos Rincón porque llevan muchas generaciones escuchándolos. En España son muy conocidos y también el disco Cosas de Niños. Son canciones que se retomaron y cantaron por varios intérpretes españoles como Miguel Bosé, Ana Belén, Victor Manuel, Mocedades. Son clásicos infantiles, compuestas por Cri-Crí y los Hermanos Rincón”, recalca la mujer, quien difunde y organiza junto con Valentín nuevas aventuras.

La rúbrica de ferrocarriles de España fue la canción de El Trenecito. Sin embargo, a pesar de décadas de trabajo, no se obtienen recursos para seguir produciendo, explica Cuca Serrato.

El Trenecito, Hermanos Rincón:

Valentín Rincón recuerda que cuando cumplieron 25 años, se celebró un concierto en el Teatro Tepeyac y se grabó el disco La Bola de cuates canta a los Hermanos Rincón, en donde los grupos que ya había en ese momento grabaron, cada uno, dos canciones. Estuvieron ese día Kitzia, Maru y Coco, María Eva Avilés, Grupo Cántaro, Pepe Frank y Oscar Chávez.

“Tenemos que escribir una anecdotario”, se propone Valentín Rincón en complicidad con Cuca Serrato. Valentín recuerda: “Resulta que Cruz Mejía, que es muy amigo de Gabriel San Vicente, de Son de la Ciudad, platicó sobre la canción La Vaquita de Martín, que tenía ya 25 años de vida musical. Dijeron que esa vaquita ya llevaba 25 años y no tenía becerro y compusieron El Becerro de la Vaca de Martín”.

El Becerro de la Vaca de Martín:

Cuentan que una vez dieron una función e hicieron algunos chistes para presentar cada canción, que a veces salían unos títeres que les gustaba mucho a los niños, el títere de El Niño Robot , que era muy realista y los saludaba a los niños y ellos querían darle la mano. En las funciones, dicen, había mucha participación de su público.

“Un día estábamos en la Sala Netzahualcóyotl para presentar una canción que se llama La Comidita. Hicimos un pequeño juego que era fingir que teníamos hambre y ese era el juego. Pero antes de que me dieran comidita para cantar la canción, se subió un niño con galletas y nos la repartió, que para que no tuviéramos hambre. Fue fantástico”, cuenta Valentín. También en Zamora, Michoacán, la canción del Changuito Rockanrolero se presentaba con un títere “muy bello y muy realista”, relata Cuca.

Tras varios minutos de recordar anécdotas, Valentín Rincón reflexiona sobre la velocidad del tiempo: “todo ahora es más rápido, principalmente por los medios de comunicación y el internet. Los niños están acostumbrados a todo muy rápido y quieren que todo sea así”.

“Nosotros tuvimos un programa, Los Hermanos Rincón, que duró 14 años en Radio UNAM. Se llamaba Trovando para los niños, y ahí nos pedían las canciones de siempre. Presentábamos la misma dinámica de nuestras funciones, dando un ritmo más radial, pero no acelerado, y les gustaba. Yo pienso que el niño es siempre un niño receptivo, que quiere aprender, preguntar y estar atento a las respuestas, y absorbe todo lo que puede”, comparte el maestro músico y compositor.

Un disco muy importante es El Abecedario, explica a su vez Serrato. “Aunque ellos nunca quisieron ser educativos, se les da natural, y estas son canciones por cada letra del abecedario, de la A hasta la Z, todo lleno de ingenio, tanto las letras, que toda son Gilda Rincón, como la música, que es de Valentín”, enseña la maestra Serrato.

Hermanos Rincón, La Letra A:

La mujer trae de su memoria una función en la iglesia de San Ángel en la que los hijos de una persona que vendía fruta en la calle fueron a la función. La madre, narra Cuca, escuchó todo, y aunque no vio la función compró el disco. “Me pagó con monedas de 20 centavos, esas de cobre. Ella compró el abecedario porque quería que sus hijos aprendieran”, dice.

El último disco se llama De Rusia a China pasando por la tienda de Jonás y trae canciones como La Bruja Baba Yagá, que es una leyenda rusa; El Dragón de Chan Klon, sobre la leyenda china del dragón que quiso comerse al sol y dejarnos a todos a oscuras; y el Can Labrador, una canción que escrita por Cuca Serrato, escogida en la Escuela Nacional de Música y musicalizada con orquesta de niños en la Sala Xochipilli, en Coyoacán.

La música y las letras para niños

Valentín Rincón y Cuca Serrato se dedican desde hace 22 años a escribir. Su producción es amplia y es toda para niños. El Adivinancero, Trabalenguero, JuegueroAjedrecero , son algunos de sus libros-juguetes de bolsillo, ilustrados por Alejando Magallanes.

“Existen otras maneras de estar con los niños, y ahora son los libros. Sin renunciar a la música, aquí comienza la segunda etapa. Acabamos de grabar nuevas canciones como Piruetas en el Crucero, que habla de los niños que trabajan realizando piruetas para pedir dinero, y seguimos produciendo, aunque tenemos poco en los escenarios”, dice Rincón.

Sin embargo, Valentín, explica Cuca Serrato, “diario compone música, y ambos les cantamos y les escribimos a los niños, porque son el presente y el futuro”.

Fuente de la información: https://desinformemonos.org

Fotos: Moisés Quintana Guerrero

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“Las palabras tienen un uso político”: Lucía Melgar

Por: Angélica Jocelyn Soto Espinosa

Ciudad de México.- Las palabras tienen un uso político, por lo que cambiar el concepto mujer por “personas gestantes” o “mujeres cis” es una estrategia para dominar el discurso público y, así, minar la lucha histórica de las mujeres, analizó en entrevista la académica e investigadora feminista Lucía Melgar Palacios.

Ésta es la primera de una serie de entrevistas a expertas en los derechos de las mujeres, feministas abolicionistas, quienes desde sus distintos ámbitos de trabajo (la academia, la investigación, el periodismo, la defensa de Derechos Humanos) explicarán las implicaciones que tiene cambiar conceptos en las leyes o en las instituciones y desdibujar a las mujeres como sujetas de derechos.

En esta primera entrega, Cimacnoticias conversó con Lucía Melgar Palacios, quien es  licenciada en Ciencias Sociales por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM); maestra en Historia, y doctora en Literatura Hispanoamericana por la Universidad de Chicago. Sus líneas de investigación se centran en los estudios de la mujer, los derechos de la mujer, la violencia de género, la crítica cultural y la literatura.

Melgar Palacios ha sido coordinadora de investigación y proyectos en el antes Programa, Universitario de Estudios de Género de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así como del Programa Interdisciplinario de Estudios de la Mujer, en El Colegio de México (COLMEX).

Las palabras tienen un uso político

A decir de Lucía Melgar Palacios, la intención de cambiar en las leyes, en los nombres de las instituciones, y en las narrativas oficiales la palabra “mujer” por conceptos como “personas”, “personas gestantes” o “mujeres cis” esconde una enorme confusión sobre el sentido del concepto “género”, lo que responde particularmente a una pugna por dominar el discurso público con fines políticos a fin de ganar más visibilidad. “Siempre hay intereses políticos en el uso de las palabras”, dijo la experta.

La también tallerista en el Museo Memoria y Tolerancia se refiere, por ejemplo, al hecho particular que desde 2021, la Cámara de Diputados discute un paquete de reformas constitucionales (aún detenido) entre los que incluye el borrado de la palabra “mujer” para sustituirlo por “personas” cuando se habla de igualdad ante la ley.

“El sexo es el término biológico, que no es nada más lo que se ve, tiene que ver con las hormonas, etc. El género, por otro lado, es la construcción social de los roles sociales basados en el sexo. Estamos hablando de una visión de lo que es una mujer en términos biológicos y en términos sociales, nosotras no podemos separar las dos cosas”, explicó la académica.

Para Melgar Palacios, el problema es que el concepto “género” se ha usado de una forma diferente al sentido que desde el feminismo se le había dado para explicar las diferencias sociales basadas en el sexo. Actualmente, dijo, se concibe el género como una identidad, es decir, género es la identificación que haga una persona no a partir del cuerpo con el que nació, sino a partir de lo que se sienta.

Para la investigadora, el problema en este caso no es la existencia de personas que no se identifican con su sexo biológico (quienes además han existido a lo largo de la historia) sino  la confusión que se ha generado a partir de usar a veces una definición del concepto “género” y a veces otra.

Y no sólo eso, sino que bajo esta confusión se pretenda que la palabra mujer quede englobada en la palabra “personas gestantes”, o que se incluya en subcategorías como “mujeres cis”, explicó la también columnista.

Esta pretensión de confundir y cambiar conceptos dijo Melgar, puede llegar a borrar a las mujeres, toda vez que anula la historia de las mujeres que elaboraron y defendieron leyes que reconocen la existencia de un sistema patriarcal en el que los hombres matan a las mujeres, así como la existencia de desigualdades sociales entre mujeres y hombres que aún hoy en día persisten, por ejemplo, en términos de acceso a la justicia, a la participación política, entre otras.

“¿Por qué yo voy a tener que estar explicando si soy cis o si soy qué, si yo he sido, desde que nací, he estado marcada por los roles sociales, me he peleado contra el patriarcado. Las mujeres hemos luchado por la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), por la Ley de Igualdad entre Mujeres y Hombres. Esta pugna por los términos nos ha hecho perder de vista una cosa: ha habido una larga lucha de siglos, no nueva, por los derechos de las mujeres, ¿por qué? porque estamos contra la subordinación, la explotación y el patriarcado”, reflexionó la experta.

Esto es importante porque el cambio de conceptos y la intención de que la palabra mujer quede subsumida en otros conceptos como el de “personas” o incluso el de “diversidad” tiene implicaciones políticas.

Por ejemplo, explicó la defensora, cuando se ha discutido el tema del “transfeminicidio” o que los asesinatos entre parejas de lesbianas son también feminicidios se ha visto que podría aplicarse la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, toda vez que se habla de asesinatos en “razón de género” (entendido género como identidad y no como construcción social del sexo). No obstante, “yo le veo un problema a la definición actual de feminicidio (que no especifica al perpetrador como hombre) porque se difumina un poco, se borra el hecho de que en el patriarcado son los hombres quienes asesinan mujeres”, detalló.

Otro ejemplo es que cuando se convierte a las mujeres en una subcategoría del término “diversidad” se corre el riesgo de que las empresas o los gobiernos, obligados por leyes a incluir a más mujeres en sus espacios, se entienda que deben cubrir esos lugares solo con personas de la comunidad LGBBTTI y se deje fuera a la diversidad de mujeres: indígenas, afrodescendientes, con discapacidad, en condición de pobreza, etc. “Ahí tenemos un problema, cuando diversidad ya no se refiere a mujeres”, obervó.

La creación de leyes específicas que nombren e identifiquen la vivencia de las mujeres en particular no desprotege a nadie, detalló la investigadora, ya que los derechos de todas las personas, incluídas las personas trans, están protegidos por la Convención Americana de los Derechos Humanos.

Si bien existen instrumentos que protegen los derechos de todas las personas, “lo que yo creo que aquí es un tema político de dar más visibilidad a las personas trans y creo que también hay un problema muy complejo que, por un lado, es una definición individual de las personas que se ha ido dando, que es decir ‘yo me identifico como trans’, pero también hay una industria (como la farmacéutica) del proceso de transformación”, analizó la investigadora.

El tamaño de las ganancias para la industria de la “reasignación de sexo” en el mundo fue de más de 316 millones de dólares en 2019 y experimentará una tasa de crecimiento del 25.1 por ciento entre 2020 y 2026, de acuerdo con datos de la agencia de investigación de mercados Global Market Insights.

Falsa discusión

Para Melgar, esta confusión de conceptos ha derivado en una falsa discusión que parece representada, por un lado, por personas trans, y por otro, por defensoras de los derechos de las mujeres; no obstante, dijo, el movimiento feminista ha defendido los derechos de las mujeres en sentido paralelo a los derechos de todas las personas, incluyendo de la comunidad LGBTTTIQ. Esto, dijo, está borrando del centro que “el enemigo es el patriarcado, no somos las mujeres”.

Este falso debate, dijo Melgar Palacios, es un problema porque se está suponiendo que decir mujeres es excluir a otros grupos en términos de derecho, pero “la lucha de las mujeres por sus derechos no ha borrado los derechos de nadie, ¿por qué desde ciertos movimientos se pretende cambiar los términos y decir que se están excluyendo?”, cuestionó la investigadora.

En este caso también se está haciendo un mal uso del lenguaje, detalló, ya que “decir que las mujeres son mujeres biológicas, como dijo la filósofa española Amelia Valcárcel, no quiere decir que no puedan existir personas que se quieran llamar mujeres trans. A la mejor Valcárcel está en contra de eso pero ella no está diciendo: vamos a exterminarlas, vamos a atacarlas. Está diciendo que usen otro término”, explicó.

La académica precisó que en Estados Unidos se analizaron diferencias y definiciones sobre los llamados discursos de odio y los discursos que pueden ser considerados riesgosos o peligrosos porque propician la exclusión de las personas, especialmente graves cuando están vinculados con racismo, sexismo y otras formas de discriminación.

Sin embargo, dijo Melgar, discutir los términos “mujer” o “género”, en la academia, por ejemplo, de ninguna manera puede nombrarse como discurso de odio, ni siquiera como discurso riesgoso o excluyente. Es una discusión académica, conceptual, que se tiene que dar porque el “género” es un concepto reciente, de los años 70, y los términos son históricos y cambian”. Por ello, observó, se necesita un diálogo y no buscar dominar el discurso público, ya que además estos argumentos serán usados por los grupos de derecha y resultarán en “hacerle el juego” al patriarcado.

Fuente de la información: https://cimacnoticias.com.mx

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Josep María Alaña: «En mi época no existía el concepto de escuela inclusiva. La escuela era para ‘los normales»

Por: Lucía García López

Entrevistamos a Josep María Alaña, biólogo, profesor jubilado y defensor de los derechos de las personas con acondroplasia, tras la publicación de su último libro ‘Profe y Enano. El orgullo de la diferencia’.

Josep María Alaña creció en una época en la que nacer con acondroplasia (más conocida como ‘enanismo’) era considerado un ‘castigo de dios’. A pesar de los obstáculos que encontró, su voluntad, así como la autonomía y libertad que su familia siempre le aportó, le convirtieron en el primer profesor enano de España. Licenciado en Biología y Pedagogía, durante veinte años enseñó Ciencias Naturales en Secundaria y después trabajó en la Generalitat hasta jubilarse. Firme defensor de la escuela pública y de la educación inclusiva, ahora lucha por mejorar la situación de jóvenes en situación de exclusión social, como los Menores Extranjeros No Acompañados, así como por reivindicar mayores derechos para las personas que padecen su enfermedad. ‘Profe y enano. El orgullo de la diferencia’ es su último libro, publicado por la editorial Octaedro, en el que narra su vida personal, laboral y política y en el que defiende la importancia de “ser lo que uno es y no dejar nunca de serlo”.

Josep María Alaña

Pregunta: ¿Cómo explicaría el significado de la expresión ‘el orgullo de la diferencia’? 

Respuesta: Es el empoderamiento de nuestra condición frente a los demás. Fueron los gays, quienes nos enseñaron el camino con el orgullo. Significa estar orgulloso de ser lo que eres y no dejar de serlo, una forma de estar en paz contigo y con los demás…

P: Usted creció con total autonomía y libertad a pesar de las limitaciones que la acondroplasia podían causarle. ¿Cómo de importante cree que es aportar esa autonomía a las personas que tienen algún tipo de diversidad funcional?

R: Mis padres me dieron siempre libertad y autonomía y a la vez la responsabilidad de mis actos. Nunca me facilitaron nada que yo no pudiese hacer o intentar.

P: En su etapa escolar echó en falta en numerosas ocasiones una ayuda o adaptación que le hiciera más fácil el aprendizaje. Dice que incluso lo que más le importaba de esa época era la ‘supervivencia’. ¿Cómo cree que ha evolucionado la escuela en este sentido?

R: En mi época no existía el pensamiento ni el concepto de la escuela inclusiva, la escuela era para ‘los normales’. Los otros no cabían, no había nada adaptado, se tenía el concepto del ‘subnormal’, el discapacitado, el castigo de Dios…

P: ¿Por qué decidió ser profesor?

R: Hay varias razones. Una es que era una profesión que podía hacer, ya que en aquel momento y, ahora también, se basa en la comunicación, en hablar bien, en que te guste el discurso. Y en eso, aunque medía 127 cm, era bueno. Además, me gusta la educación como fuerza de cambio y yo en 1973 en pleno franquismo creía y creo que la educación siempre nos liberará. Por eso decidí ser profesor.

Josep María alaña Profe y enano
Josep María Alaña (Fotografía de Francesc Melcion)

P: Afirma que, como docente, para usted lo más importante es la persona y que para enseñar es necesaria una gran dosis de empatía. ¿Cuánto tiene que ver esta concepción con su propia experiencia personal?

R: Es cierto. Para enseñar hay que amar a los otros, a tus alumnos; hay que tener vocación y ser consciente de que lo importante son ellos, no la materia. Si ellos no están bien, no van a entender nada y, además, no todos van al mismo paso. Evidentemente todas las personas que nos dedicamos a la docencia lo hacemos porque tuvimos algún profesor que nos enamoró, que nos cautivó, que nos abrió una nueva puerta para entender el mundo. Yo tuve la suerte de tener en quinto de carrera a una persona como Ramón Margalef.

P: ¿Qué ha sido para usted lo más gratificante y lo más difícil de su labor docente?

R: Cuando encuentras exalumnos y ves que se acuerdan de ti, de tus consejos, y ves que en la vida se están defendiendo. Lo más difícil: la pobreza, ver la injusticia y desigualdad de chicos y chicas que no pueden estudiar porque en su casa no tenían recursos suficientes, el cómo la escuela también distribuye las clases sociales. Entre las cosas gratificantes también está que hoy todavía las mejores notas de selectividad las obtienen chicas y chicos de los institutos públicos en Catalunya. Por eso defiendo siempre a la escuela pública.

P: ¿Cree que todavía existen en los centros escolares muchas limitaciones para las personas con discapacidad?

R: Sí. Aunque hoy las nuevas tecnologías y los recursos ayudan a personas con serias dificultades a poder continuar con sus estudios, los centros en sí cuentan con muy pocas adaptaciones y sensibilidades para ofrecer un concepto integral de educación inclusiva, sobre todo en Bachillerato y en los Ciclos Formativos. Por eso son fundamentales los trabajos de orientación profesional y vocacional en etapas tempranas partiendo de las diversidades funcionales que tengan los estudiantes.

«Cuando todo lo que hay que memorizar está en Google, entonces en la escuela hay que ir a socializar y a negociar, a aprender a aprender, a perder y a ganar, a trabajar por competencias«

P: ¿Qué debería cambiar del sistema educativo para que realmente hubiera una educación igualitaria e integradora?

R: Mirar, ver y copiar modelos del norte de Europa, retardar al máximo la entrada de los niños a la escuela, no antes de los 6 años, hacer una política familiar que posibilite tener hijos en condiciones, que los padres y madres puedan estar con sus hijos en los primeros años… Como decía Decroly, Montessori y tantos, trabajar la cooperación, fomentar la imaginación, los centros de interés. Cuando todo lo que hay que memorizar está en Google, entonces en la escuela hay que ir a socializar y a negociar, a aprender a aprender, a perder y a ganar, a trabajar por competencias.

P: En la opinión pública apenas hay referentes con discapacidad como la suya o los que hay son, a menudo, satirizados. ¿Cree que es beneficioso para los jóvenes que padezcan algún tipo de discapacidad contar con este tipo de referentes?

R: Sí, pero ya hay muchas personas con diversidades funcional que están en la universidad o en ciclos formativos. Hoy hay un cambio en la perspectiva de la inclusividad, ya que hasta permite la existencia de funcionarios públicos con diversidad funcional. El problema está en los padres, que dejen a sus hijos de 18 años salir del pueblo e ir a estudiar solos a la gran ciudad y ser autónomos. Esta es la palabra clave: autónomo para decidir tu vida.

P: Ha trabajado durante toda su vida para mejorar las condiciones y las oportunidades de las personas con su enfermedad. ¿Cuáles son las principales necesidades que deben cubrir?

R: Como todo colectivo reducido, nosotros somos unas 3.500 personas con una displasia esquelética o con enanismo en España, y si reunimos todas las displasias esqueléticas, podemos llegar a unos 14.000. Se necesita un censo oficial, un centro de referencia estatal de seguimiento de nuestra enfermedad en todas las etapas de la vida, que todos los centros de salud sepan cómo tratar a una persona acondroplásica. Necesitamos tener los certificados de discapacidad al día, que todos los servicios públicos estén adaptados a todas las tallas (en este momento hay edificios públicos en los que los mostradores son inalcanzables, que los cajeros automáticos también se adapten, los timbres …) Todas estas cosas se deben normalizar: las sillas, pupitres de las escuelas, armarios, etc. El Estado debería entender que las personas que miden menos de 140 cm también son ciudadanos, pagan sus impuestos y merecen ser tratados como tales.

P: También ha dedicado parte de su jubilación a ayudar educativa y socialmente a menores extranjeros con pocos recursos. ¿Crees que este tipo de jóvenes también sufren una ‘exclusión educativa’ por sus condiciones sociales y económicas?

R: Yo estudié en la universidad pública, que era económica en aquel tiempo, unas 4.000 pesetas de matrícula cada año y me lo podía pagar en verano con trabajos que hacía. Lo que era caro era que estuviera todo el año estudiando sin trabajar, porque en mi casa podían costear mi manutención. Y eso era gracias a los impuestos de la mayoría de trabajadores que no podían permitirse el lujo de tener un hijo de 16 años sin trabajar si en la familia eran 4, 5, 6 hijos. A eso yo le llamo ‘devolver la deuda’. Yo he colaborado y colaboro en proyectos de ayuda de emigrantes subsaharianos, ayudándoles a encontrar perfiles profesionales, formación… Porque creo que es una deuda que tengo con la sociedad que me ayudó y ahora me toca a mí. En el fondo es una deuda kantiana: se tiene que hacer y punto.

P: ¿Qué tres valores crees que son los más importantes para educar en diversidad? 

R: Aceptar la igualdad desde la diferencia individual y llegar donde podamos. El otro también me puede enseñar y yo aprender de él, ponerte la gafas del cariño, y no tener ningún prejuicio a la piel, al género, a la religión, a la ideología… Un día un chico subsahariano me explicó que “era el tercer hijo de la tercera mujer de su padre…” Aquí lo dejo… No somos perfectos pero eso no impide intentar que seamos buenas personas con nosotros mismos y con los demás.

Fuente e Imagen: https://www.educaciontrespuntocero.com/entrevistas/josep-maria-alana/

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