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Un oasis contra la transfobia

Por: Pablo L. Orosa.

Una veintena de escuelas de Ciudad del Cabo apoyan la educación inclusiva en un país en el que más del 50% de estudiantes son discriminados por su identidad de género. Visitamos una de ellas, modélica, de la mano de una de sus alumnas

Antes incluso de tener que enfrentarse a la necesidad diaria de identificarse a través del género, Alex ya era consciente de que no sería lo que por su cuerpo decían que tenía ser. “Con apenas 4 años ya empezó a expresar que quería ser una niña”, cuentan sus padres. Aunque nunca vacilaron a la hora de apoyar a su hija, el primer psicólogo al que acudieron les recriminó su postura. “Nos insistió en que la estábamos malcriando y nos advirtió de que no podíamos permitir que nos manejara”, continúa Marie, tan alta y de tez tan clara coma sus dos pequeñas. Todavía hoy es ese uno de los peores días de su vida. La receta propuesta contra la sexualidad de Alex pasaba por reforzar su conducta masculina: había que cortarle el pelo, vestirla con pantalones de chico y llevarla a un centro escolar cuya solución inclusiva pasaba por hacer que se cambiase en un cuarto de baño solo para ella.

Subrayar la diferencia en lugar de normalizarla.

Durante su particular guerra de los pantalones, Alex encontró la fórmula de vencer la censura. Se ponía las camisetas y chaquetas que le mandaban, pero en talla grande, como si fuesen vestidos. Hasta que aquel silencio administrativo acabó por desbordarse a sí mismo: no tenía sentido seguir forzándola a ser lo que no quería ser.

Solo que ya no se trataba exclusivamente de ella, sino que al encontrarse en edad escolar había que lidiar con compañeros, padres, profesores y burocracia administrativa. En una urbe marcada por la desigualdad social como Ciudad del Cabo (Sudáfrica), donde los cielos de hojalata de Khayelitsha comparten lienzo con las cometas de colores de Bloubergstrand, no resultó sencillo encontrar una escuela primaria para una niña como Alex. Hasta que dieron con un centro en el que aprender a convivir es tan importante como saber sumar o leer.

Un ajedrez gigante y pausas para salir a correr

Es la hora del recreo para los más pequeños y el patio está abarrotado. Los hay que quieren seguir con los cuentos, otros que prefieren corretear a su antojo y otros que piden que los lleven con los animales de la granja.

Martin apenas es capaz de articular una palabra. Pero sonríe. Y Sasha, la joven recién licenciada que se encarga de supervisar sus avances, ríe todavía más. Ellia, la profesora titular de la clase, ríe con ellos. “Es gratificante ver lo que va logrando”, señala Sasha. “Al principio era incapaz de comunicarse. Hace unos meses, Ellia y yo nos miramos y no nos lo podíamos creer: Martin estaba hablando”. El pequeño, que sufre dificultades de desarrollo, no recibió la atención especializada que requiere hasta que llegó aquí: hasta los dos años lo tenían en un sofá sin que nadie hablase con él.

El ajedrez gigante ubicado en el patio con el que los niños juegan.
El ajedrez gigante ubicado en el patio con el que los niños juegan. PABLO L. OROSA

En la escuela primaria de North Pinelands, la roja, como la conocen todos en el barrio, una zona de clase media cercana al hospital Vincent Pallotti donde los jubilados pasan la tarde jugando al tenis, Martin no es alguien especial. “Buscamos crear una educación real para que los chicos se preparen para la vida tal y como es, diversa”, subraya Ann Morton, directora del centro.

Su colegio propone un enfoque educativo alternativo, en formas y en fondo. Aquí los alumnos, algunos con trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tienen esterillas para estirarse y permisos controlados para salir al patio cuando están agobiados. Aquí los maestros no permanecen sentados tras un escritorio, sino que disponen de un atril desde el que dirigirse a la clase. Porque en realidad el objetivo es que los alumnos sean sus propios profesores: que busquen respuestas a las preguntas que ellos mismos se van formulando. Hoy, los de último curso no dejan de darle vueltas a los planetas solares.

Aquí los maestros no permanecen sentados tras un escritorio, sino que disponen de un atril desde el que dirigirse a la clase. Porque en realidad el objetivo es que los alumnos sean sus propios profesores

El éxito de North Pinelands radica en su capacidad de ser real: no se trata solo de que los niños participen de la vida en la comunidad con excursiones a empresas y museos, sino que sea esta la que participe del día a día del colegio. “La escuela está abierta a cualquiera que quiera ayudar”, insiste Morton. Hay un bedel que toca la guitarra, varios asistentes que ayudan a quien quiere chapurrear español y personas con diversidad funcional encargadas de tareas de mantenimiento. Con un total de 450 estudiantes de primero a séptimo curso, la escuela cuenta con un equipo de apoyo con terapeutas ocupacionales y un logopeda, además de profesores especializados en música, arte y lengua xhosa y otra docena más de asistentes. A ellos hay que sumar otros profesionales, cuyo coste es sufragado por los padres, que se encargan de asistir a los alumnos con necesidades específicas durante las clases. Es lo que Sasha hace con Martin. En total, hay hasta 90 personas con labores docentes trabajando en una escuela en la que 46 alumnos requieren una asistencia adicional.

“Hay un enfoque médico de la diversidad, todavía presente en muchos centros educativos, en el que estos alumnos son separados. Para los profesores esta forma de trabajar es más sencilla porque crea grupos homogéneos, pero no es enriquecedor. Lo que nosotros pretendemos es que los niños crezcan aprendiendo unos sobre otros. Lo que va a detener la III Guerra Mundial no son los sobresalientes en matemáticas sino las habilidades para crear comunidad”, insiste Morton. Es por esto que la escuela de North Pinelands no es una escuela ordinaria ni tampoco una escuela para personas con necesidades especiales. Es simplemente una escuela inclusiva.

Educación transgénero, el penúltimo reto

Antes de las vacaciones de 2016, Alex anunció a sus compañeros que a la vuelta del verano ya sería oficialmente un niña. Y no hubo ningún trauma. Sus compañeros lo asumieron con naturalidad y ni uno solo de ellos se volvió a referir a ella como él. “Todo el proceso resulta más complicado para los adultos que para los propios niños, ellos lo aceptan con facilidad”, explica Ronald Addinall, psicólogo especializado de la Universidad de Ciudad del Cabo.

La escuela, que ya había conseguido con éxito la integración de personas con discapacidades físicas e intelectuales y de niños procedentes de entornos religiosos y socio-económicos diversos, llevaba meses trabajando en el que se ha convertido en el último penúltimo reto de la educación inclusiva: la de los menores transgénero. “Lo que hicimos fue pensar al revés: no en como integrarlos, sino en como podíamos adaptarnos los demás a ellos”, subraya Ann Morton. Se instauraron el uniforme unisex y los baños y los equipos deportivos mixtos. Pero sobre todo, la escuela realizó un importante esfuerzo de concienciación y formación dirigido a toda la comunidad educativa: se realizaron charlas con todo el personal, docente y no docente, y después fue comunicado a las familias. “Hubo dos que decidieron quitar a los niños de nuestra escuela. Con el resto no ha habido nunca —y ya han tenido más casos de transiciones de menores transgénero— ningún problema”, recalca la directora.

Después del hogar, “el colegio es el lugar donde los niños pasan más tiempo y donde socializan, por eso es importante que se sientan seguros y valorados. Resulta fundamental que el entorno escolar sea el adecuado y no se convierta en un lugar de miedo que dispare los problemas”, comenta Addinall, quien ha asesorado a más de 400 chicos en su transición de género y ahora colabora con una veintena de escuelas que avaladas por el Departamento de Educación del Western Cape Education Department apuestan por estos programas de educación inclusiva.

Según un estudio realizado en 2016 por Out LGBT, el 56% de las personas transgénero en Sudáfrica sufrieron algún tipo de discriminación durante su escolarización. Aunque el país es uno de los más avanzados del mundo en el la protección de los derechos de la comunidad LGTBI y fue el primero del continente en legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo, insultos, agresiones, violaciones y persecuciones forman todavía parte del día a día de quien tiene una orientación sexual diferente a la bendecida por la Iglesia. Lo más preocupante, subraya el informe, es que el 76% de las personas transgénero no denuncia los ataques sufridos.

Lo que va a detener la III guerra Mundial no son los sobresalientes en matemáticas sino las habilidades para crear comunidad

“Gran parte de estos problemas se podrían solucionar creando mecanismos que juzgasen las responsabilidades de universidades y entornos laborales que incumplen la legislación que protege al colectivo trans”, apunta Sandile Ndelu, una de las integrantes del grupo Transgenderforum, que promueve la transformación de la universidad sudafricana. Aunque se alinearon inicialmente con el movimiento #RhodesMustFall (RMF), que exige la descolonización de los programas educativos, el movimiento Transgenderforum ha acabado por desmarcarse al entender que esta lucha estudiantil no incorpora más que de forma retórica sus reivindicaciones y deja a un lado la incorporación de la perspectiva de las identidades de género a los currículos lectivos o en el propio trato al alumnado.

Se centran en cuestiones simbólicas, como la instalación de baños mixtos, que “no hacen más que aumentar las diferencias sociales y de raza que existen entre los estudiantes transgénero”, subraya Ndelu. Mientras universidades vinculadas a la élite económica, como Witwatersrand o Stellenbosch, han podido realizar estas reformas, otros centros de mayoría afrodescediente como Fore Hare, UniZulu o WSU carecen de recursos para llevarlas a cabo.

Un proceso reversible hasta la adolescencia

Demostrada la eficacia de los modelos inclusivos, el reto ahora es hacerlos accesibles a todos. “Escuelas como Pinelands pueden ser un modelo, pero todos los centros pueden hacer pequeños cambios para lograr ser inclusivos con los menores transgénero”, apunta Addinall. Lo primordial es trabajar desde la base, tanto con los colegios como con las familias. “No cualquier niño por ponerse los tacones de su madre o vestirse de hombre quiere decir que esté en desacuerdo con su cuerpo. Todos pasan por una fase de experimentación de su identidad sexual”. Cuando este rechazo es consistente, prosigue el psicólogo, es cuando conviene apoyar la transición social: y cuanto antes mejor. “A medida que se acercan a la pubertad aparecen los cambios físicos que son los que suelen desencadenar los problemas y depresiones”.

Aunque a Alex todavía le quedan unos cuantos años para que comiencen los cambios hormonales, su madre no puede dejar de preocuparse. Llegarán los novios, la universidad, el trabajo…la vida lejos del programa de talento de su escuela y de unos compañeros que han crecido entendiéndola. En el resto del mundo todavía hay demasiada gente que no ha empezado a hacerlo. “Lo que va a venir”, asegura Marie, “es lo más duro”.

Fuente del artículo: https://elpais.com/elpais/2019/07/10/planeta_futuro/1562754585_137545.html

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Libro: Acceso al Conocimiento. Una Guía para Todos

Por: Frederick Noronha , Jeremy Malcolm.

Para quienes se enfrentan por primera vez a este tema, la curva de aprendizaje puede ser considerable, lo que se explica en parte por ser el A2K un concepto híbrido. Aunque pueda parecer a veces que el debate gira en torno a los derechos de autor, abarca también otros temas bien diferenciados como la neutralidad de la red, los estándares abiertos y la libertad de expresión.

El elemento aglutinador de estos temas es que todos tienen que ver con el nivel de acceso de los consumidores a los medios de comunicación, materiales culturales y educativos puestos a su disposición.

El propósito de este libro es guiar al lector de forma ordenada a través de todo el universo que constituye el concepto A2K (Access to knowledge movement).

Fuente del documento: https://openlibra.com/es/book/acceso-al-conocimiento-una-guia-para-todos

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Cortometraje: El cazo de Lorenzo

Por: Silvia Quirós Alvear.

 

No solamente existen películas, con una duración más o menos extensa, que están vinculadas al autismo, de una u otra forma; sino que también podemos encontrar cortometrajes, divertidos y entretenidos, que nos dan diferentes perspectivas de lo que significa DIVERSIDAD FUNCIONAL, de una forma más general, para distintas personas. Cada uno de ellos intentan dejar, en forma de huella, una simple moraleja que, inevitablemente, nos hace reflexionar acerca de lo que se nos ha narrado, aunque sea en forma de cuento infantil, como suele ser habitual, al menos en los ejemplos que voy a hablaren esta serie de artículos que iniciamos hoy.

 

El Cazo de Lorenzo

 

Empecemos por el conocido cuento titulado “El cazo de Lorenzo”. Aunque actualmente también lo podemos ver en formato vídeo, gracias a las nuevas tecnologías. Su autora, Isabelle Carrier, intenta transmitirnos, con ternura, afecto y de una forma cercana, la historia de un niño, llamado Lorenzo, que tiene que arrastrar un cazo rojo, siempre junto a él. A veces, el cazo le pone ciertas dificultades y retos en la vida que, gracias a la ayuda de algunas amables personas, aprende a superar poco a poco. Teniendo, de esta forma, que encontrar en donde antes solo veía aspectos negativos, los aspectos positivos de la vida.



Quizá, la principal moraleja que se esconde entre sus letras, es que las personas con discapacidad, que en este caso simula el cazo rojo, no tienen por qué querer deshacerse de ella, es decir no tienen por qué verla como un estorbo o una molestia. Es cierto que, a veces, impide realizar una vida normal pero es mucho mejor, sobre todo para ellos mismos y sus familias, que intenten llevarlo de forma creativa en vez de crear una continua lucha, aunque no siempre resulte tan sencillo, así como Lorenzo acaba llevando su cazo rojo metido en un bolso, lo cuál le permite superar los obstáculos que antes encontraba de una forma menos complicada. Si dedicamos el tiempo suficiente a ver la discapacidad como todo lo contrario, es decir, como algo intrínseco de la propia persona, nos será mucho más sencillo ayudar a quienes conviven con ella en su adaptación e inclusión en el mundo actual. Y además, probablemente, tendrán una mayor autoestima que les permita, así mismo, llevar una vida plena y feliz.

¿Por qué la discapacidad va normalmente asociada a algo negativo? ¿Por qué creemos, de forma estereotipada, que aquellas personas discapacitadas no pueden, o sí pero de forma más dificultosa, hacer lo mismo que los demás? Como bien explica el cuento, a menudo las personas externas solo ven el cazo rojo que lleva Lorenzo, y es información suficiente como para que puedan crearse ideas erróneas. Creo que, quienes no conocen este mundo de cerca, se pierden algo extraordinario y digno de explorar porque descubrirían aquí cosas inimaginables.

Debido, precisamente, a lo que veníamos comentado, el vídeo nos deja una frase conmovedora al final: “Muchas veces te he ignorado por miedo, por no saber cómo tratarte, por no equivocarme, pensando que Dios se había equivocado… Creía que vivías triste, sin esperanza, y lleno de sueños inalcanzables. Pero tú me enseñaste que: Ríes, lloras, bailas, tienes sueños, juegas… posees capacidad de superación… Me has enseñado a ver que eres como yo”.

Fuente del documento: https://www.youtube.com/watch?v=5pUmAOTQqCg

 

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Henry Giroux: «Defender que la educación tiene que ser neutral es decir que nadie debe rendir cuentas de ella»

Por: João França.

Una entrevista al fundador de la pedagogía crítica Henry Giroux sobre el sentido de la educación, la sospecha ante la neutralidad, la ideología neoliberal y el hecho de que la incertidumbre actual puede ser un motor para repensar y generar nuevas posibilidades.

La educación siempre juega un rol central –de forma visible o de forma velada– en cualquier proyecto ideológico. Para quien apuesta por transformar el mundo en un lugar más justo, solidario y democrático, la educación es clave; pero quien cree que para el buen funcionamiento social son fundamentales las lógicas del mercado también tiene su propio proyecto educativo. Todo esto, además, no pasa solo en el aula, sino que empapa toda la sociedad. Aprovechando su participación en el ciclo «Imaginar el mundo», hablamos de todo esto con uno de los fundadores de la pedagogía crítica, Henry Giroux (Providence, EEUU, 1943), que ha dedicado su vida a investigar estas cuestiones.

A veces parece que solo podamos hablar de educación en positivo, pero Henry Giroux pone nombre también a lo que queremos dejar atrás, y por esto habla de «pedagogías de la represión». «La educación no procura solo empoderar a las personas, la práctica de la libertad; bajo ciertas formas también puede procurar matar la imaginación», asegura Giroux. «Vemos pedagogías que enseñan a responder exámenes, basadas en estándares objetivos, que están diseñadas para limitar la posibilidad de pensamiento crítico del alumnado.»

Al pedagogo le preocupa que hoy en día muchos de los debates sobre educación sean sobretodo metodológicos. Lo considera «una estupidez pedagógica», ya que centrarse exclusivamente en los métodos deja de lado el sentido de la educación.

El sentido de la educación es realmente la producción de agencia, es establecer qué narrativas produciremos que permitan al estudiante ampliar sus perspectivas sobre el mundo y sobre la relación con los otros y consigo mismo. Partir de los métodos es ignorar completamente cuestiones más fundamentales de la educación: ideología, cultura, poder, autoridad… ¿Cómo se constituyen estos elementos? ¿De qué forma hablan a un futuro determinado? Porque toda educación es, de alguna forma u otra, una introducción al futuro, es una lucha para establecer qué tipo de futuro queremos para la juventud. Los métodos contienen una especie de silencio sobre las peores formas de represión, porque niegan la misma idea de que los estudiantes están vivos.

La pedagogía crítica pone sobre la mesa que no hay una educación que se pueda considerar ideológicamente neutral, sino que la noción de neutralidad esconde lo que realmente implica la educación.

Esta defensa de una neutralidad siempre me ha parecido la base para un tipo de política fascista, porque esconde el rol ideológico de la educación, el rol que juega a la hora de producir formas particulares de conocimiento, de poder, de valores sociales, de agencia, de narrativas sobre el mundo… Es imposible que la educación sea neutral, y quien defiende que debe serlo lo que está diciendo es que nadie debe rendir cuentas de ella, que las personas que producen esta forma de educación se vuelven invisibles cuando dicen que es neutral. Por lo tanto, no puedes identificar los procesos ideológicos, políticos, de poder. Esto es precisamente lo que quieren, porque, en sus peores formas, el poder se hace invisible, y la noción de que la educación es neutral es una forma de hacer que las personas que tienen el poder se vuelvan invisibles y que no podamos identificar la propaganda.

Un concepto que permite entender la importancia de lo invisible es lo que se llama «currículum oculto»: todo lo que se enseña en el aula y no se explicita en los currículums. «Hay cosas que se enseñan pero de las que nunca se habla, y el mensaje real es invisible», nos dice Giroux.

Cuando pones a las criaturas en fila y les dices que no pueden hablar y deben escucharte a ti como profesor, el currículum oculto que se transmite es que no tienen derecho a hablar, no tienen derecho a ser parte de la forma de educar. Cuando un docente se levanta y dice que tiene la autoridad en clase y que nadie puede cuestionarla, lo que no se dice es que les está enseñando a ser pasivos y a no pedir responsabilidades al poder; no lo dice, pero el currículum oculto es muy claro. Si examinas lo que realmente se enseña allí, ves que la educación es una forma de silenciamiento.

Henry Giroux lo vivió en primera persona al inicio de su carrera, cuando era profesor de secundaria. En el aula hacía que los estudiantes se sentaran en círculo, hasta que un día un vicedirector del instituto le dijo que dejara de hacerlo, que les hiciera sentarse en filas rectas y les enseñara qué era la autoridad. «Yo no podía darle una respuesta teórica sobre lo que estaba experimentando desde el punto de vista pedagógico», lamenta. Esto cambió al cabo de poco, cuando leyó Pedagogía del oprimido, del pedagogo brasileño Paulo Freire: «Me cambió la vida, pues me dio un lenguaje que permitía entender la educación como un proceso político. Es un libro que cambió la concepción sobre qué significa trabajar con personas a las que normalmente se considera “sin voz”, y permitió entender que tienen una voz y se pueden narrar a si mismas.» Más tarde, el académico pudo trabajar con Freire durante quince años, y le recuerda como «un hombre humilde, el más humilde que haya conocido, porque lo importante no era él, lo que le preocupaba era como hacer de la educación un recurso valioso para dar voz a las personas».

Justamente el país de Paulo Freire, que en 2012 le proclamó patrón de la educación brasileña, es uno de los escenarios en los que es más visible actualmente la disputa entre modelos educativos. El gobierno del militar de ultraderecha Jair Bolsonaro está abiertamente dirigido a poner fin al financiamiento de las facultades de ciencias sociales o humanidades. Hablando de ello, Giroux cita a Hannah Arendt para decir que todos los fascistas creen que el pensamiento crítico es peligroso.

Lo que quiere hacer la gente como Bolsonaro es utilizar el lenguaje de emprendimiento del mercado para justificarlo. No salen y dicen: «No quiero que pienses porque en una dictadura no se puede pensar, porque en un estado fascista pensar es peligroso.» Lo que dicen es: «Nos queremos asegurar de que tienes trabajo, de que puedas trabajar en Wall Street.» Quieren que seas un sujeto pasivo en esta sociedad tecnocrática donde lo único que importa es que ganes dinero.

En esta línea, si vamos más allá del aula, este referente de la pedagogía crítica entiende el neoliberalismo no solo como un modelo económico, sino también como una «pedagogía pública» que lo impregna todo.

El neoliberalismo opera sobre la asunción de que la economía debe gobernar no solo el mercado, sino también toda la vida en sociedad, y produce una ideología cuya idea más peligrosa es que todos los problemas son individuales, que no hay problemas sociales. Además, normaliza una cultura de la crueldad, porque sugiere que la compasión, la preocupación por el otro o la justicia son valores despreciables, ya que se interponen en el camino del mercado. No hay ninguna noción de responsabilidad que sugiera que tienes que conectar tu experiencia del mercado con el coste social. Definitivamente, es una ideología, no es solo una serie de estructuras económicas, y, a parte del feudalismo, es probablemente la ideología más fuerte que jamás hayamos visto.

Frente al triunfo del neoliberalismo, Giroux defiende que «la educación tiene que ser central en cualquier discurso sobre la democracia, y es aquí donde han fallado las izquierdas. Las izquierdas han fallado cuando han considerado que las estructuras de dominación más importantes son exclusivamente económicas». Para el pedagogo es fundamental priorizar todos los elementos que permiten cambiar consciencias, persuadir o generar identidades.

No obstante, el profesor se muestra esperanzado, sobretodo en lo que concierne a las nuevas generaciones. Giroux denuncia que actualmente vivimos una guerra contra la juventud, de entrada «porque la juventud es una inversión a largo plazo, y el neoliberalismo se basa en inversiones a corto plazo». Habla de tres guerras: una basada en la criminalización de la juventud; otra comercial, que les dice que deberían definirse a través de mercancías; y una de vigilancia, en la que «les están haciendo creer que pueden perder derechos en nombre de la seguridad».

En tiempos de incertidumbre, Henry Giroux envía un mensaje a las personas más jóvenes:

Los momentos de incertidumbre pueden ser de gran ansiedad, pero también de grandes oportunidades. Tiempos para repensar el lenguaje de la política, de la lucha, de la solidaridad. El poder no es exclusivamente dominación. También es resistencia. La gente joven tiene mucho poder. Pueden detener la sociedades, pueden bloquear las calles, participar en acciones directas, educar a los padres… Son una fuerza política muy potente y lo que tienen que hacer es reconocer esta potencia. Tienen que actuar, porque un discurso de la ansiedad debe dar paso a un discurso de la crítica, y este, a su vez, debe dar paso a un discurso de las posibilidades. Y un discurso de las posibilidades significa que puedes imaginar un futuro muy distinto del presente.

Fuente de la entrevista: http://lab.cccb.org/es/henry-giroux-defender-que-la-educacion-tiene-que-ser-neutral-es-decir-que-nadie-debe-rendir-cuentas-de-ella/?fbclid=IwAR3URrqOZNBYSY8GDnt7BftjzLHY6yjT1neG0-MyhAryhixec-Ntg6yVCR8

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España: Estudiar en la universidad pública ha subido 15 veces más que los salarios

España / 21 de julio de 2019 / Autor: Redaccción / Fuente: Contrainformación

El precio de la universidad pública ha subido 15 veces más de lo que lo han hecho los salarios desde que el Gobierno de Mariano Rajoy abrió la puerta a la subida de las tasas universitarias en 2012, según un análisis realizado por ElDiario.es desde fuentes oficiales de la Universidad del Ministerio de Educación y las salariales de la EPA (Encuenta de Población Activa) que elabora el INE (Instituto Nacional de Estadística).

El precio de estudiar un grado ha subido un 29,2% de media en España, con grandes diferencias regionales. El gobierno popular permitió a las comunidades autónomas subir los precios y estas abrazaron la posibilidad que les brindó Rajoy.

Está forma de subidas sin control significó que en un solo curso, el coste de estudiar un grado en Catalunya pasó a triplicar al de hacerlo en Galicia, cuando hasta entonces era similar (un 15%, la de 13,1 euros el crédito a 11,3). Hoy en día, la Generalitat catalana cobra 2.010 euros por un curso completo, mientras en Galicia cuesta 760 euros. En cifras absolutas, eso significa que estudiar un curso completo de una carrera en España pasó de costar, de media, 816 euros en el curso 2011-12 a 1.050 euros este 2018-19, aunque ha habido cursos anteriores más caros.

En el mismo periodo, desde 2012, en el que las universidades han subido su coste un 30%, los salarios se incrementaron un 2,5%. Las nóminas se mantuvieron básicamente planas en ese periodo: de 1.841 euros mensuales han pasado a 1.888 euros.

La consecuencia de todo esto es la precarización: la figura del profesor asociado. Estos profesores ya suponen un cuarto de los docentes e imparten habitualmente tres o seis horas semanales de clase más otras tantas de tutoría por 300 o 600 euros al mes. Una hora de docencia equivale, entre preparar las clases y corregir trabajos y exámenes, a cinco de trabajo.

Otra consecuencia muy señalada en su momento fue una supuesta pérdida de alumnado en las universidades por la imposibilidad de pagar las matrículas. En conjunto, la universidad empezó a perder estudiantes el verano que se aplicaron las subidas de tasas y la tendencia continuó hasta el curso 15-16. Ese año, en el que algunas regiones empezaron a deshacer tímidamente las subidas de precios, el número de universitarios dejó de caer hasta hoy, cuando ha recuperado el nivel que tenía el año anterior a los recortes.

Fuente de la Noticia:

Estudiar en la universidad pública ha subido 15 veces más que los salarios

ove/mahv

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España: El fracaso del plan andaluz contra el fracaso escolar

España / 21 de julio de 2019 / Autor: Javier Martín-Arroyo / Fuente: El País

La consejería de Educación solo logra el 2% de alumnos previstos para su plan estrella veraniego contra el abandono temprano

Andalucía encabeza con un 22% la tasa de abandono educativo temprano solo por detrás de Baleares y Murcia (24%), según los últimos datos del Ministerio de Educación de 2018, basados en la Encuesta de Población Activa. La comunidad está cuatro puntos por encima de la media nacional y el fracaso escolar es una obsesión de Imbroda, que lo equipara a la tasa de paro (21,1%) como causa-efecto, según repite a su equipo. Sin embargo, las familias andaluzas y la comunidad educativa han tildado de “parche, improvisación y fracaso” el primer plan del consejero.

Educación difundió el pasado mayo que se habían apuntado 3.657 alumnos para recibir cinco horas diarias de lengua, matemáticas, inglés y actividades deportivas en julio. Ahora, en el ecuador del programa, la cifra de niños ha caído a 1.940 y 509 maestros en 160 colegios e institutos, según las cifras provisionales de la Junta.

La Unión Europea iba a aportar 10 millones del total de 12 millones previsto para el plan y los padres pagan 15 euros por cada alumno. Tras haberse desinflado, el presupuesto es una incógnita que la Junta desconoce de momento. Los 509 profesores cobran 30 euros por cada una de las dos horas y media al día que imparten durante una quincena o todo el mes de julio, lo que arroja un coste laboral estimado de entre 500.000 y 900.000 euros.

“Es demasiada inversión para muy poco rendimiento. Se podrían haber reforzado los estudios durante el curso, pero atacamos en verano y 15 días [ampliable al mes de julio completo], que en realidad son 10 días laborables, no es nada para niños con problemas endémicos. Las familias de los alumnos que dejan el sistema educativo no se preocupan de llevarles a una escuela de verano”, censura bajo anonimato un director de un colegio de Jaén. En esta provincia hay solo 70 alumnos en cinco centros, la mitad de los 10 previstos.

La asociación andaluza de directores de centros, Asadipre, censuró la falta de criterios científicos del plan y que fuera aplicado en primaria, cuando la tasa de abandono escolar es superior en secundaria. De 300 directores consultados por la asociación, el 91% no veía “adecuado” el programa para combatir la tasa de abandono escolar temprano. “Una de las causas más comunes y contrastada en todos los estudios sobre zonas desfavorecidas, es la poca implicación de las familias… ¿Y se deja a la voluntad de la familia solicitar o no el programa para sus hijos?”, se preguntaba Asadipre en una carta abierta a Imbroda.

Entre los criterios para seleccionar los centros han primado las instalaciones deportivas para poder hacer ejercicio en verano y su situación geográfica para abarcar todo el territorio, según fuentes de la Junta. Sin embargo, los colegios e institutos escogidos en las ocho capitales andaluzas están alejados de los barrios más humildes y con tasas más altas de fracaso escolar. Y los 160 centros seleccionados en Andalucía [87.268 kilómetros cuadrados] «han obligado a 1.717 familias a desistir del plan debido a las distancias», lo que lo hace “discriminatorio”, critican los sindicatos.

“Un proyecto sin consenso sindical y desconocimiento de los equipos directivos de los colegios y las familias no parece la mejor manera de atacar el fracaso escolar. Educación no asume los datos objetivos de que lo han hecho mal”, censura Francisco Hidalgo, del sindicato mayoritario CSIF. José Ábalos, de la central sindical Ustea, añade: “Para combatir el fracaso hay que desdoblar los grupos escolares, bajar el número de alumnos por clase y organizar grupos flexibles”.

Desde la Consejería, un portavoz defiende la buena marcha del plan a pesar de su limitado alcance, del 2% del alumnado previsto. “La gente está súper contenta y las familias están intentando apuntar a niños nuevos. El grado de satisfacción es alto, tanto por parte de las familias como de los profesores. Los plazos han sido los que han sido. El año que viene llegarán antes los listados a los colegios”, avanza un portavoz. La Junta estima que casi 250.000 alumnos andaluces necesitan refuerzo en materias troncales y defiende el plan como “una primera medida de un plan integral para luchar contra el abandono escolar”.

Esperanza García, maestra de educación especial y coordinadora del programa en el colegio Silos de Alcalá de Guadaíra (Sevilla), destaca que están «contentos» con la evolución de las clases y los niños están «motivados», a pesar de que ve lagunas en el programa. «Se notan las ganas de los profesores y tenemos cosas novedosas como los contenidos del viaje de Magallanes y actividades en grupo. Eso sí, no tenemos un manual guía, el proyecto no está muy adaptado al primer ciclo (1º y 2º de primaria) y el material para empezar nos llegó ayer mismo. El año que viene estará mejor difundido», confía.

María Márquez, portavoz de Educación del PSOE, critica: “De plan estrella a plan estrellado, absolutamente. Es el primer consejero que ha logrado ponerse en contra a toda la comunidad educativa, incluso la concertada y la privada, por actuar sin consenso. Es una verdadera chapuza y una imagen lamentable de caos”. Mientras, Codapa, la confederación que reúne a 2.700 asociaciones de padres y madres, censuró su improvisación, falta de consenso y una “gran falta de información” que impidió su difusión entre los padres, que se enteraron de la oferta por la prensa.

UN PLAN CONTRA EL FRACASO QUE PRIORIZA A LOS MEJORES ALUMNOS

A pesar de combatir el fracaso escolar, el Programa de Refuerzo Educativo y Deportivo recoge en sus instrucciones un procedimiento de selección de alumnado contrario a su objetivo principal: los estudiantes con más asignaturas suspendidas quedaban relegados frente a los que solo hayan suspendido una o dos, según el baremo oficial. Esta paradoja priorizaba a los mejores alumnos pese a que el plan está enfocado a paliar el fracaso escolar.

“No ha hecho falta, se ha admitido a todo el mundo con asignaturas suspensas”, matizan fuentes de la Consejería de Educación. El diputado de Podemos José Ignacio García, censura: “Es el mundo al revés, pero en realidad es su concepción del éxito educativo, ellos priorizan y dicen ‘nos quedamos con los mejorcitos con alguna dificultad y olvidamos a los desastres”.

Fuente de la Noticia:

https://elpais.com/sociedad/2019/07/16/actualidad/1563299567_029370.html

ove/mahv

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Libro: Desarrollo psicológico y educación 1. Psicología evolutiva (PDF)

España / 21 de julio de 2019 / Compiladores: Jesús Palacios, Álvaro Marchesi y César Coll / Fuente: Google Books

Primer volumen de la serie «Desarrollo psicológico y educación»: se incluyen adultez y vejez, al tiempo que se mantienen y profundizan el análisis conceptual introductorio y el estudio de infancia y adolescencia. Esta obra completamente renovada será el texto de referencia más relevante de la psicología evolutiva española en los comienzos del siglo XXI.

Links para la descarga:

Coll, Palacios, Marchesi – Desarrollo Psicológico y Educación – 1. Psicología Evolutiva (1)

ó

https://drive.google.com/file/d/1ARkMW8jyI5Iyy1vQqKUg-NOV_b79zaOZ/view?fbclid=IwAR15j08w988_niyZILiE0yE-vQ_PFSz_lCNXSVKl4ORVTbvvtV60VkH6xjg

Fuente de la Reseña:

https://books.google.com.mx/books/about/Desarrollo_psicol%C3%B3gico_y_educaci%C3%B3n_1.html?id=30KUBQAAQBAJ&source=kp_book_description&redir_esc=y

ove/mahv

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