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España: #NoalosDeberes: Ceapa recoge firmas para acabar con las tareas escolares en casa

Europa/España/07 de octubre de 2016/www.20minutos.es

La Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (Ceapa) ha lanzado en internet la campaña #NoalosDeberes «para acabar con esta práctica como método de educación en los colegios». Para ello han puesto en marcha la recogida de firmas que va ligada al llamamiento realizado esta semana para que el profesorado no encargue deberes los fines de semana durante el mes de noviembre.

La Ceapa insiste en que los deberes son un «método de aprendizaje erróneo», ya que «lejos de fomentar el desarrollo integral de la persona, son la herencia dañina de un método pedagógico obsoleto que está basado en la memorización y en la repetición de los contenidos». Por otro lado, alertan sobre el «impacto negativo que estas tareas tienen en la vida diaria, en la salud y en los derechos» de los niños y niñas.

En este sentido, apuntan que llevar deberes para casa «provoca una ampliación real de la jornada escolar del alumnado, que llega a límites inaceptables», llegando a superar en ocasiones «las 60 horas semanales». Por este motivo, piden una mayor sensibilización y movilización en toda la comunidad educativa «en favor de una educación integral moderna y comprometida,»  que «limite las tareas escolares al ámbito y horario escolar». ‘Huelga’ de deberes en noviembre

Ver el link:

La campaña forma parte de la propuesta lanzada esta semana para que los profesores no manden deberes al alumnado durante los fines de semana de noviembre, y en caso de hacerlo las familias entregarían los lunes en el centro escolar un documento explicando los motivos por los que los hijos no han realizado las tareas. Según el estudio presentado el pasado jueves por Ceapa y subvencionado por el Ministerio de Sanidad, el 48,5% de los padres de la escuela pública cree que los deberes de los hijos afectan de forma negativa a su vida familiar.

Además, el 58,82% de todos los participantes en la encuesta señalan que sus hijos tienen un perjuicio académico cuando no los llevan hechos. El informe, que recoge también las respuestas de 472 menores, indica que cuatro de cada diez piensan que no respetan siempre su tiempo de jugar y descansar.

Tomado de: http://www.20minutos.es/noticia/2846351/0/campana-ceapa-padres-alumnos-recogida-firmas-deberes-colegio/

 

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Transformando la Educación Especial en Educación Inclusiva

Por: Daniel Comin

Hace ya mucho que se habla de educación inclusiva, de hecho más de 30 años. Pero a pesar de todo hay mucha gente que sigue hecha un lío y que no se aclara bien con lo de la educación especial, la educación integradora y la educación inclusiva. Hagamos un brevísimo recorrido histórico para poder comprender el porqué de esta evolución en la visión de los modelos educativos y por tanto del cambio en la visión de la diversidad funcional (Discapacidad).

La evolución en la forma de ver y entender la educación a personas con diversidad funcional siempre ha estado basada en las creencias predominantes de una sociedad en un momento determinado de su historia. Desde el modelo espartano de ejecución en el monte Taigeto, al modelo usado por la iglesia católica de la baja Edad Media, donde para evitar los infanticidios de pobres niños inocentes que presentaban algún tipo de malformación, se condenaba a quienes matasen a esos pobres niños, aunque en el caso de que estos estuviesen “presuntamente” poseídos, o realmente fuesen el fruto de una relación demoníaca, brujería o cualquier otras barbaridad que se le ocurriera al cura de turno, los quemaban en la hoguera o los sometían a exorcismos, por supuesto en todos los casos el niño fallecía pero con la bendición de nadie sabe quién. Es a partir del Renacimiento cuando los modelos demoníacos dan paso a una visión más médica, y empiezan a aparecer manicomios, asilos y obras de corte similar, donde el deficiente es recogido de por vida, para mayor gloria de alguna deidad. A partir del siglo XVII y XVIII, la influencia religiosa decae en pro de una visión más médica del deficiente (o tullido, o demente, o inútil, o cualquier de las diversas y horrendas definiciones de la época) y entra en programas asistenciales. Aunque a partir de ese momento y hasta las postrimerías del siglo XX la visión de la institucionalización de la persona diferente se convierte en un modelo extendido.

Sin embargo aparecen algunos momentos determinantes que inician la visión más pedagógica que la clínica en la atención a la persona con diversidad funcional. Jean Itard en Francia, cuando en 1800 inicia el trabajo con el niño feral, o 100 años después con Anne Sullivan. Pero básicamente el modelo de institucionalización de la persona siguió vigente hasta finales de la década de los 50 (aunque en España esto se alargó casi 20 años más).

Es el momento de modernizar la escuela

Es el momento de modernizar la escuela

A partir de ese momento, y a raíz de esa efervescencia económica y cultural de los 50, y sobre todo, de la obligatoriedad de la educación, aparecen muchos niños considerados en la época como “débiles mentales”, quienes hasta la fecha sencillamente no existían a nivel oficial, de hecho el número no paraba de crecer, de tal forma que incluso se pensaba que se trataba de algún tipo de epidemia. La cantidad de niños con diversidad funcional no dejaban de aumentar en las cifras oficiales (antes habían los mismos, pero escondidos), y para afrontar esa situación se transforman esos hospitales, asilos, orfanatos y entidades de corte similar, en centros de educación especial, aunque desde una visión medico rehabilitadora, más que pedagógica. Incluso, muchos de estos centros de educación especial se especializan en un tipo concreto de discapacidad. A tal grado de sofisticación pensaban haber llegado. Sin embargo, ese modelo se basaba principalmente en la deficiencia del individuo. Y todo giraba en torno a esa deficiencia. De hecho existían programas adaptados a los Down, los psicóticos, los autistas, los retrasados o los deficientes mentales, …, nunca se ponía a la persona por delante. Eran sencillamente diagnósticos que definían una o varias deficiencias que se intentaban “resolver”. Pero siempre desde la exclusión. Nunca se mezclaba a los deficientes con los normales, como si fuese algo contagioso.

Poco a poco ese modelo excesivamente clínico y rehabilitador de la persona va desapareciendo del modelo de educación especial, tornándose cada vez más importante el modelo pedagógico, pero sin olvidar ciertos aspectos medico-rehabilitadores. Sin embargo, hoy en día, los centros de educación especial, siguen teniendo al alumno excluido de la mayoría de actividades sociales, no por un deseo malvado de los responsables, sino por la propia dinámica de centro. Se sigue trabajando los aspectos individuales, aunque cada vez priman más los aspectos sociales, estando estos restringidos al entorno social en el que vive y habita la persona, es decir, que en la mayoría del tiempo son otras personas con discapacidad.

exclusion-integracion-inclusionA partir de los años 70 y 80 se empieza a implantar la idea social de que el alumno con discapacidad tiene derecho a ir al centro educativo ordinario o regular. Ya se sabe que el modelo de institucionalización de la persona con discapacidad y de educación segregadora, conduce a una vida aparte de la sociedad. Y ese proceso reivindicativo, llevado a cabo por familias y también por profesionales de la educación especial, empieza a llevar a alumnos con diversidad funcional a las aulas de los colegios ordinario o regulares, pero con matices. Y aparece el modelo integrador de la educación. Que es básicamente el llevar parte de los recursos del centro de educación especial al centro ordinario. Se crean aulas de integración, de forma que el alumno con diversidad funcional pueda compartir más momentos con el resto de alumnos.

Hay que tener en cuenta que en la gran mayoría de casos el centro de educación especial fracasa, ya que en muy pocos casos el alumno, al pasar a la vida adulta, consigue muchas de las metas básicas para un desenvolvimiento social en solitario. Es decir, que son dependientes de por vida. Tanto es así que su inclusión social en la vida adulta puede resultar muy compleja, ya que nunca tuvieron el aprendizaje social necesario. Quizá se pueda decir que tal afirmación contiene un fuerte sesgo, ya que las personas que acudían a esos centros tenían grados severos de discapacidad. Y será cierto lo del grado, pero hoy estamos viendo como cada vez más niños y jóvenes de los considerados con grados severos, adquieren un gran número de competencias, gracias a un conjunto de actuaciones, que todo sea dicho, antes no existían.

El modelo de integración adquiere fuerza y cada vez se abren más y más aulas de educación especial en centros ordinarios. Pero realmente seguimos con el mismo modelo de la educación especial, algo edulcorado, pero manteniendo dos grupos, el de los niños normales y el de los niños discapacitados. Recursos diferentes, visiones diferentes, proyectos diferentes, en suma, niños diferentes. De hecho, es común que el niño que asiste a aulas integradoras comparta tiempo con sus pares del aula regular, pero cuando realmente hay que dar determinado aspecto del currículo se le regresa al aula específica con el maestro especializado en niños diferentes. En muchos casos el niño ni es incluido ni integrado, acaba sencillamente incrustado.

Y al final, el edificio es el mismo, la puerta de entrada y salida también, pero ahí se acaba lo común. Y vemos como siguen faltando cosas. Ya con el Informe Warnock -1978, Reino Unido- aparece la propuesta de las Necesidades Educativas Especiales (NEE), que pretenden extender el concepto de atención específica a todos los alumnos que en un momento determinado tengan una necesidad de apoyo. Este aspecto también impacta directamente en el modelo de aulas de integración educativa, de hecho, mucha gente piensa que las NEE son solo para niños con discapacidad y no realmente un apoyo para cualquier niño que las requiera.

Esta categorización de alumnos por el sistema educativo deja bien claro que el propio sistema educativo es segregador y excluyente en el espíritu, en la forma y en la aplicación. Y esto nos ha llevado a la existencia de planes inadecuados basados en la discapacidad y el déficit, en apoyos inadecuados a las necesidades reales del alumno, a una mala distribución de los medios y recursos económicos, y por tanto a una traslación del fallo de la educación especial a la educación integradora. Y a su vez aparece una de las reclamaciones sostenidas por los propios profesionales de la educación. Y es que la formación a docentes es de baja calidad, incluso que la exigencia académica al docente es la más baja de todas. Y además vemos como la propia formación al profesorado es excluyente, es decir, preparo profesores para un determinado tipo de alumnos, de forma que ya se pretende implantar el modelo clasista en el docente. Afortunadamente la gran mayoría de docentes no caen en esa trampa, aunque deben mejorar su formación de forma individual y a su propio coste. Que es terrible, pero menos mal que la gran mayoría de los docentes se toman muy en serio su profesión.

Hoy los docentes, tanto los de educación especial como los de educación ordinaria, tienen cada vez más claro que una escuela mejor es posible. Y que el proceso de transformación hacia un modelo inclusivo es un factor base para el propio desarrollo social. Donde no es el alumno el que se adapta a las exigencias escolares, sino donde la escuela es un lugar de encuentro y de aprendizaje.

Educación inclusiva no significa que la validación de currículo académico sea más laxa, sino que éste cambia de la dimensión memorística y mercantilista actual, hacia un modelo social, holístico y reflexivo del conocimiento, donde uno de los parámetros básicos del programa educativo comparte una de las bases de la humanidad, la convivencia, pero no establecida en clanes, castas o clases sociales, sino en un modelo horizontal. De esta forma no asociamos la dificultad de un alumno a una discapacidad, sino a un error en el diseño del modelo educativo. Convertimos la dificultad en una nueva oportunidad. La diversidad en riqueza social y no en un motivo de exclusión. Pero además, conseguimos que los alumnos SIN discapacidad puedan ejercer su derecho a conocer la diversidad social, en la que finalmente viven. Según afirma Echeita “la inclusión no es la etiqueta moderna para la educación especial, ni un sinónimo de integración tal y como ésta ha venido desarrollándose en los últimos años”.

Escuela Integradora vs Escuela Inclusiva

Diferencias entre integración e inclusión según Arnaiz (2003) y Moriña (2002)

ESCUELA INTEGRADORA ESCUELA INCLUSIVA
Centrada en el diagnóstico Centrada en la resolución de problemas de colaboración.
Dirigida a la : Educación especial (alumnos con n.e.e) Dirigida a la : Educación en general (todos los alumnos)
Basada en principios de igualdad y competición Basada en principios de equidad, cooperación y solidaridad (valoración de las diferencias como oportunidad de enriquecimiento de la sociedad)
La inserción es parcial y condicionada La inserción es total e incondicional
Exige transformaciones superficiales. Exige rupturas en los sistemas (transformaciones profundas)
Se centra en el alumno (se ubica al alumno en programas específicos) Se centra en el aula (apoyo en el aula ordinaria).
Tiende a disfrazar las limitaciones para aumentar la posibilidad de inserción. No disfraza las limitaciones, porque ellas son reales.

Obviamente este proceso transformador debe realizarse con sumo cuidado y atención. Lo del pensado y hecho, aquí mejor no lo aplicamos. El hecho real es que la desaparición de los centros de educación especial va a suceder. Lo importante es que no sea una desaparición de tipo mágico, sino llevada a cabo tras un proceso de transformación y adecuación. Y esto implica muchos cambios de estructuración y metodología, pero sobre todo de forma de pensar y entender la educación. Debemos asumir que la educación inclusiva no es solo el hecho de que los alumnos con diversidad funcional compartan aula con el resto de alumnos, es algo que va más allá; mucho más allá.

“…las escuelas deben acoger a todos los niños, independientemente de sus condiciones físicas, intelectuales, sociales, emocionales lingüísticas u otras. Deben acoger a niños discapacitados y niños bien dotados a niños que viven en la calle y que trabajan niños de poblaciones remotas o nómadas, niños de minorías lingüísticas étnicas o culturales y niños de otros grupos o zonas desfavorecidos o marginados.” Declaración de Salamanca – 1994

no es inclusion siHabrá que entender que la dicotomía existente en la actualidad entre docente especialista y docente generalista deberá cambiar. Quizá la respuesta no deba ser unificar o diferenciar, quizá con acercar a ambos será suficiente, de forma que evitemos esa especie de visión de un tipo de docente para un tipo de alumno. Ese proceso de revisión de los roles de los profesores implica también un modelo de formación continuada, esa vieja petición que los docentes no paran de reclamar.

En términos radicales, si debe desaparecer la educación especial, al menos el léxico, y se debe hablar sólo de educación de calidad para todos los alumnos, no tiene sentido hablar de especialistas en educación especial. En sentido mitigado, el dilema es si la educación especial debe centrarse en la clasificación de los sujetos y en las categorías del déficit (incluso en el eufemismo «necesidades educativas», derivadas de deficiencias) o en las necesidades educativas del alumno, sin hacer referencia a la causa de la necesidad.” Dilemas sobre los profesores en educación especial. Francisco Salvador Mata – José Luis Gallego (1999)

A su vez, este cambio de concepto educativo es visto por el docente como un cambio de funciones del propio maestro, pasando de ser una especie de operador y supervisor de currículo predefinido, que según Cristina Alemany (Abril 2009) sería algo así como “un técnico ejecutor de las directrices prefijadas”, y de ese modelo encasillado y rígido, el docente se convierte en un arquitecto y un creativo educativo, un reto por supuesto, pero ese modelo de innovación educativa es lo que crea la verdadera esencia de la escuela. Aunque obviamente el proceso de cambio y transformación requiere de muchos más cambios.

No obstante, hay algunos aspectos que considero relevantes y que entiendo desaparecerán del panorama. Por ejemplo: Los alumnos discapacitados ya no podrán ir gratis en la visita anual al zoo, porque ya no darán pena. Ninguna familia volverá a ser declarada como problemática por no doblegarse a un dictamen educativo segregador, y ya no volverán a decir que esa familia es problemática porque no quiere aceptar el diagnóstico de su hijo. No se usarán diagnósticos como predictores de futuro. No se volverá a considerar a los niños como robots programables y sujetos a error, tanto de procesamiento como de fabricación. Ningún docente podrá decir que nadie le formó para atender a alumnos diferentes. La administración educativa no podrá poner trabas al ingreso a una escuela de un niño con diversidad funcional, ya que todas las escuelas serán válidas para todos los alumnos. Los alumnos no aprueban o suspenden, adquieren conocimientos. La escuela prepara al alumno para la vida, no para desempeñar un empleo de forma obediente. Se acabará categorizar alumnos, como si de simple mercancía se tratase.

Al final esto es muy simple. Este proceso se va a dar, y es la petición mayoritaria, tanto desde los profesionales de la educación como desde las familias. Por supuesto hay gente cuyo proceso evolutivo intelectual se quedó fosilizado hace mucho tiempo y entiende que esto es malo, o que es un peligro. Bueno, desde cierto punto de vista es malo y es un peligro, pero solo para los intereses económicos que se mueven alrededor de la educación especial y para quienes obviamente de una forma u otra se aprovechan de esta mercantilización exagerada de la educación o para aquellas personas (son pocas pero las hay) que ven en su hijo un problema que debe ser atendido de forma específica. Y para esta gente una sociedad inclusiva es mala y es peligrosa. Pero para todos los demás es bueno. Para los alumnos en su totalidad, para los profesionales de la educación, para la sociedad, y también para las arcas del Estado, ya que el modelo de educación inclusiva es más viable económicamente que los cócteles educativos que tenemos en la actualidad, que además de caros son malos.

Y ciertamente se podrá someter a un millón de críticas esta exposición, que si no se ajusta a la realidad (a la de alguien en concreto), que si el sistema en realidad no es tan malo, que si el modelo de integración es buenísimo, o que si hay que defender al educación especial por algún tipo de motivo anacrónico y rancio. E incluso se podrá afirmar que esto es un discurso radical. Aunque a mi modo de ver lo radical es cuando una madre y un padre se quedan helados al ver como su hijo es rechazado de un colegio regular por ser diferente, o cuando se le cambia el dictamen educativo y se le expulsa con deshonor del colegio para mandarlo a un centro específico, donde afirman “estará mejor atendido” ¿qué pasa, que donde está no quieren atenderlo como merece? Radical es cuando un alumno llega a los 16 años y apenas sabe escribir su nombre y todo lo arreglan diciendo que tiene discapacidad intelectual y que es todo lo que puede rendir el chico. Radical es cuando unos padres acaban en la desesperación absoluta porque saben que su hijo está siendo discriminado por su discapacidad. Radical es cuando un muchacho acaba atado a la cama de un hospital porque el sistema educativo fracasó.

Creo que un mundo mejor es posible, y una de las formas de trabajar para ese mundo mejor es tener una escuela mejor. La escuela es lo que modela la sociedad del futuro, es nuestra responsabilidad decidir qué futuro queremos.

Tomado de: https://autismodiario.org/2014/12/03/transformando-la-educacion-especial-en-educacion-inclusiva/?doing_wp_cron=1475605602.7672579288482666015625

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España: 340 auxiliares de conversación de inglés, alemán y francés llegan a Baleares para potenciar la competencia comunicativa

Europa/España/07 de octubre de 2016/http://www.lainformacion.com/

Educación ha iniciado los trámites para constituir una bolsa propia de auxiliares de conversación

Este año habrá 340 auxiliares de conversación en las Islas, 55 más que el curso pasado. Este programa supone una inversión por parte del Gobierno de 1.855.200 euros para cubrir las ayudas y los seguros.

El conseller de Educación y Universidad, Martí March, acompañado de la directora general de Formación Profesional y Formación del Profesorado, Maria Alorda, ha asistido este lunes a la primera jornada de acogida del Programa de Auxiliares de Conversación.

También han asistido el agente consular de los Estados Unidos, Kimberly Marshall, y el director del British Council en Mallorca, Michael Leahy, informa el Govern en un comunicado.

La jornada de este lunes ha sido la primera de un total de seis reuniones en las cuales la Conselleria de Educación y Universidad ofrecerá orientación e información sobre este programa a los centros educativos acogedores y a los auxiliares asignados en los centros de Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera.

En esta ocasión, el encuentro se ha dirigido a los auxiliares de los centros educativos de primaria de Mallorca. Las próximas se han previsto para día 4, 5 y 6 de octubre en Mallorca, 10 de octubre en Menorca y 13 de octubre en Ibiza.

Los auxiliares de conversación son becarios o beneficiarios de ayudas públicas que provienen otros países, con estudios universitarios y conocimientos de la lengua española que se adscriben en los centros educativos de las Islas Baleares.

Se trata de un colaborador lingüístico que contribuye a favorecer y mejorar el aprendizaje de los aspectos comunicativos de la lengua extranjera. Los auxiliares de conversación, que hacen 12 horas semanales de actividades lingüísticas en los centros educativos, reciben de la Administración una ayuda mensual de 700 euros en concepto de alojamiento y manutención a cambio de su participación en el programa.

Anualmente se convocan plazas para los auxiliares de conversación españoles en centros educativos públicos de Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Estados Unidos, Francia, Irlanda, Italia, Malta, Nueva Zelanda, Portugal y Reino Unido y, recíprocamente, para auxiliares de conversación de estos países al Estado español.

LA MAYORÍA DE INGLÉS

La mayoría de los auxiliares que se incorporarán este curso, son de inglés, 298; 27 son de alemán, y 15 son de francés.

El Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, a través de una convocatoria de ámbito estatal, selecciona los becarios con acuerdos bilaterales con los diferentes países. En este sentido, para el curso 2016-2017 el MECD financiará 40 de estos auxiliares (25 de inglés, 5 de francés y 10 de alemán).

El resto son financiados directamente por la Conselleria de Educación. Los centros educativos presentaron el pasado curso 2015-2016 un total de 373 solicitudes para obtener auxiliares de conversación, solicitudes que para el próximo curso 2016-2017 se han incrementado hasta las 381, hecho que demuestra el interés por este programa y la satisfacción de los centros.

También lo corrobora el hecho que la gran mayoría de los auxiliares del curso 2015-2016 han vuelto a pedir participar en el programa el próximo curso 2016-2017. Esta satisfacción también se refleja en las encuestas de evaluación intermedia y final realizadas por la Conselleria de Educación y Universidad a lo largo del curso académico.

La Conselleria de Educación solicitado al MECD la selección de 300 auxiliares para el curso que acabamos de empezar. Dado que a día de hoy el número de plazas no cubiertas pendientes de asignación de un auxiliar de conversación por parte del MECD es de 51 de lengua inglesa y 2 de lengua alemana y dado que el MECD ha comunicado a la Dirección general de Formación Profesional y Formación del Profesorado que la lista única de candidatos disponibles para ocupar lugares de auxiliar de conversación de lenguas extranjeras se ha agotado, la Conselleria de Educación ha iniciado los trámites para constituir una bolsa propia de auxiliares de conversación de lenguas extranjeras mediante convocatoria pública.

Tomado de: http://www.lainformacion.com/arte-cultura-y-espectaculos/lenguaje/auxiliares-conversacion-Baleares-competencia-comunicativa_0_959304313.html

 

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El 99% de los superdotados nunca llega a ser identificado

Por: Manuel F. Bustelo

La depresión, la falta de estima y la hipersensibilidad son las patologías más comunes de este colectivo. De pequeños también se suelen caracterizar por escribir siempre en mayúsculas, no gatear o nacer con los ojos abiertos.

De puertas para afuera, hablar de alumnos superdotados puede resultar atractivo, novedoso e incluso despertar cierto morbo. Pero lo cierto es que aquéllos que conforman este colectivo no tienen una visión tan «optimista». Es más, casi todos afirman que llevan mucho tiempo sin recibir «las atenciones y ayudas pertinentes».

Maximiliano Arellano da conferencias sobre Medicina desde los cuatro años.

En España, la detección de niños superdotados muestra importantes deficiencias. Según un informe publicado por el Centro de Investigación y Documentación Educativa del Ministerio de Educación y Ciencia (MEC), la cifra de alumnos superdotados en nuestro país ronda los 300.000. Sin embargo, el propio MEC sólo tiene identificados alrededor de 2.650, lo que permite deducir que cerca del 99% de los casos de alumnos superdotados nunca son detectados ni diagnosticados debidamente.

José de Mirandés es el presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Superdotación, una institución formada por diversas instituciones relacionadas con jóvenes con altas capacidades intelectuales. Según explica, «el 70% de los alumnos superdotados tiene un bajo rendimiento en el aula y entre el 35% y el 50% presenta fracaso escolar».

El proceso de identificación de un alumno superdotado comenzaría con la detección, que en la inmensa mayoría de los casos (más del 90%) se produce gracias a los padres. En un segundo plano, y en menor medida, aparecen los maestros y las escuelas, que muchas veces yerran al confundir a los alumnos superdotados con aquéllos con mayores aptitudes o mejores calificaciones.

Anteriormente, para determinar si un alumno era o no superdotado se le realizaba una serie de pruebas que únicamente eran analizadas por profesionales educativos. A partir de 2006, el MEC determinó que el diagnóstico de estos alumnos precise además el criterio de personal sanitario, permitiendo así que no sólo se tengan en cuenta aptitudes curriculares sino también clínicas y psíquicas.

Al igual que ocurre con muchas otras cuestiones, la superdotación cuenta con sus pequeños ‘trucos de la abuela’ que, según parece, ayudan a detectar si un niño es superdotado desde muy temprana edad. Escribir siempre en mayúsculas, nacer con los ojos abiertos, no gatear o presentar una extrema sensibilidad son algunos de esas características más comunes en niños superdotados y que pueden facilitar su identificación.

Tras ser reconocido como tal, según explica De Mirandés, hay que intentar que el menor tenga «una enseñanza y un ritmo de aprendizaje adecuados a sus capacidades cognitivas». Ante esto, una de las soluciones mas recurrentes sería la de permitir que el alumno ‘salte’ algún curso. Una solución no demasiado satisfactoria para muchos expertos que afirman que lo ideal sería que el sistema educativo «adaptase y diversificase las enseñanzas» dentro de un mismo curso para así cubrir la aceleración de aquellos alumnos que presenten altas capacidades.

Sin embargo, para otros especialistas esta posibilidad es «poco realista», ya que consideran que «no se le puede pedir al sistema educativo un esfuerzo de este tamaño». Uno de los defensores de esta idea es Juan Luis Miranda, doctor de la Universidad Francisco de Vitoria y director del Instituto Catalán de Superdotación y Altas Capacidades.

Aún así, Miranda sostiene que en España se están tomando «pocas medidas para sensibilizar a la población». «Además de a padres y docentes, habría que mentalizar a las estructuras políticas que tienen en su mano las herramientas para cambiar la situación», declara. Además, afirma que entre las principales patologías que sufren los superdotados aparecen «la depresión, el desánimo, la falta de estima o la hipersensibilidad».

ENCUENTROS REGULARES
Las diversas asociaciones de superdotación y altas capacidades que existen en España tienen entre sus principales funciones la de organizar encuentros y actividades extraescolares en los que estos menores tengan un punto de encuentro. En estas reuniones, los chicos aprenden a sociabilizarse entre ellos y con el resto de compañeros, aprovechando además -tanto ellos como sus padres – para dar y recibir consejos o intercambiar experiencias con familias en idéntica situación.

CARAS CONOCIDAS
Entre las diferentes técnicas que existen para detectar la superdotación y las altas capacidades intelectuales figuran los test de inteligencia, capaces de medir el cociente intelectual (CI). Según los expertos, obtener un resultado superior a 130 demuestra que la persona en cuestión presenta una destacada inteligencia. Cuanto más elevado sea el CI, mayores capacidades intelectuales presentará el individuo.

Rostros conocidos del cine, la música o la política se han sometido a ellos, algunos obteniendo resultados verdaderamente reveladores. Son los casos de las actrices Nicole Kidman (135) y Sharon Stone (136), Paris Hilton (135), la cantante Madonna (140) o políticos como Al Gore (141), Richard Nixon (143), Bill Clinton (140) o Schwarzenegger (135).

Un paso por delante se encuentran personajes de la talla de Isaac Asimov o Albert Einstein (ambos con 160) y muy alejados en la escala se posicionan Gary Kasparov (190), Truman Capote (215) o Leonardo da Vinci (220); personajes que han demostrado sus cualidades destacando en aquellas ramas en las que se han especializado.

ESTUDIOS PIONEROS
La superdotación, según afirman los expertos, «suele presentarse a edades muy tempranas». Un estudio que respalda esta hipótesis es el realizado por el Dr. López Andrade. Es el primero de sus características en España y consistió en hacer un seguimiento en niños desde los cuatro hasta los 17 años. Según las conclusiones, el 98% de los niños que con cuatro o cinco años presentaban precocidad intelectual, mostraron superdotación a los 17.

Para José de Mirandés, los resultados son «muy reveladores», pero apunta que «si se hubiesen tomado las medidas oportunas», las conclusiones habrían sido «aún mejores»: «Estamos convencidos de que si esas capacidades se hubiesen estimulado adecuadamente el resultado habría sido del 100%».

Este estudio alimenta, en cierta medida, el eterno debate que existe sobre si el superdotado nace ya con esas cualidades o las va adquiriendo a lo largo de su formación. Estas conclusiones, al igual que opinan muchos especialistas, determinan que los niños superdotados nacen con esas condiciones innatas pero necesitan de una cierta adaptación y continuidad para que éstas puedan desarrollarse plenamente. De lo contrario, suele darse el caso de que esa superdotación degenere en algún problema psíquico.

ALUMNOS PRECOCES
Santiago (nombre figurado) tiene 22 años y es licenciado en Comercio Exterior y Marketing. Desde pequeño hizo gala de una enorme precocidad intelectual, hecho que fue descubierto por su profesora en la guardería y que le permitió comenzar la universidad con 14 años. Para ello necesitó ‘saltarse’ cuatro cursos (2o, 5o y 7o de EGB y 2o de BUP).

Santiago recuerda que en su primer día en 3o de BUP, «la situación fue algo extraña». «Al principio, al verte tan pequeño, los demás te miran como un bicho raro, pero una vez te conocen y se dan cuenta de que tu mentalidad es igual a la suya, todo cambia», relata con orgullo.

Además, recalca que «la gente no debe dejarse influir por lo que ve en la ‘tele’ sobre este asunto», ya que «se da con más normalidad de lo que se piensa». «Hay que aprender a salir adelante, a pesar de que las instituciones no suelen poner muchas facilidades», concluye.

SUPERANDO BARRERAS
Fernando (nombre figurado) representa una de las caras más duras de la superdotación. Ni en Primaria ni en Secundaria tuvo la oportunidad de ‘saltar’ de curso ni de recibir adaptación curricular, por lo que fue víctima de un importante trastorno psicológico, el cual le llevó a abandonar los estudios con 17 años. Tras varios años de ayuda y mucho apoyo, tanto familiar como terapéutica, Fernando se vio con fuerzas para reemprender su formación académica. El problema radicaba en que el simple hecho de pensar en que iba a tener que compartir clase con alumnos varios años menores que él, le desmotivaba tremendamente.

Por ello, con 22 años, y gracias al apoyo de diversas asociaciones de superdotación, consiguió que se diese luz verde a una petición presentada ante la Comunidad de Madrid para poder hacer la prueba de acceso a la universidad para mayores de 25 años, una examen que actualmente está preparando y al que pretende presentarse el próximo año.

María del Mar (nombre figurado), madre de Fernando, afirma que esta situación «hay que vivirla para poder comprenderla». Apunta que para que la recuperación de su hijo sea total, debe producirse «un cambio en la población» que permita que este colectivo se sienta arropado y reciba apoyo «no sólo familiar, sino también social y educativo».

¿Cómo puede detectarse?

Si el 99% de los superdotados nunca son identificados como tales, existen probabilidades de que alguien de su familia (o incluso usted mismo) lo sea. Una de las características que define a este colectivo es que poseen una elevada capacidad intelectual, cuyo cociente (CI) puede medirse a través de una prueba de habilidad cognitiva. Una de estos test de inteligencia es el que ofrece la organización internacional Mensa.

Esta prueba, que aúna conocimientos, rapidez y agilidad mental, reúne diversos ejercicios que permiten determinar el CI del individuo. Elegir qué número falta para completar una serie, descubrir la figura que se repite o resolver un problema de lógica son algunos de las pruebas que, unidas al tiempo empleado, permiten obtener un cálculo aproximado. Las cifras normales de CI oscilan entre 90 y 115. A partir de 130, podría considerarse que la persona en cuestión presenta una elevada capacidad intelectual.

Tomado de: http://www.elmundo.es/suplementos/campus/2007/501/1196809203.html

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Seamos comprensivos con la reválida

José Saturnino Martínez García

Max Weber decía que el objeto de la sociología es captar el sentido de la acción social. Y que la forma más sencilla de realizar esta tarea tan compleja es suponer que la gente es sensata y por tanto hay que buscar la lógica de lo que hace desde su punto de vista. Es lo que se conoce como sociología comprensiva. Si somos comprensivos con la reválida, podremos entender mejor por qué existe y cuáles serán sus efectos. Ser comprensivo no quiere decir justificar ni solidarizarse, simplemente entender.

La racionalidad en el lado del Ministerio de Educación está en cumplir con los objetivos fijados por la Unión Europea para 2020. Uno de estos objetivos es reducir el abandono educativo temprano. Muchos han dicho que la LOMCE aumentará el fracaso escolar, pero eso es porque no se han leído la letra pequeña de las estadísticas de la UE. Se considera que está en abandono educativo quienes no estén estudiando (sea lo que sea) o que no tengan un título educativo de «nivel 3». Aquí está el truco. La ESO es de nivel 2, pero la FP Básica es de nivel 3, así que quienes obtengan este título no estarán en abandono educativo, aunque no tengan el título de ESO.

Otro de los objetivos de la LOMCE es mejorar el nivel de competencias, lo cual se traduce en disminuir el porcentaje de adolescentes de 15 años que no llegan al nivel 2 en las pruebas PISA. Todavía no sabemos cómo será la reválida, pero se supone que una de sus intenciones es evaluar competencias. Dicho de otra manera, la reválida llevará a un entrenamiento especializado en el aula para mejorar en PISA, desatendiendo otras áreas del currículum y otras formas de aprender. Este entrenamiento podría mejorar los resultados en PISA, pero en tanto que cabe esperar peores resultados en los que se deriven a FP Básica (como veremos), el efecto final será indefinido.

Desde el punto de vista de los centros, en tanto que los resultados de las reválidas se hagan públicos, tendrán un incentivo claro en no dejar que se presenten a estas pruebas aquellos estudiantes sobre los que hay la expectativa de que suspendan. Esto llevará a lo que ya hemos visto con la PAU: en pocos años, el porcentaje de éxito en la reválida será muy alto, pues solo se dejará que se presenten aquellos adolescentes que los centros están convencidos que lo harán bien. Si la dificultad de la prueba se mantiene constante en el tiempo, veremos tasas de éxito muy altas. Eso, sí, a cambio aumentará la proporción de jóvenes que no terminan la ESO, pero no importa, para ellos está la FP Básica.

En cuanto a las familias, su objetivo es lograr que sus hijos vivan mejor, o por lo menos igual de bien. Cuando esto se aplica a educación, se traduce en que lo normal es que los estudiantes obtengan al menos el mismo nivel educativo que su padre, o más normalmente, su madre. O que lo mejoren. Para las familias de clases populares, que su hijo entre en la trayectoria de FP no se vivirá como un gran problema, mientas que para las de clase media y alta, será una tragedia. Estas familias presionarán mucho para lograr que sus hijos pasen la reválida, aumentado así la desigualdad de oportunidades entre la trayectoria hacia la universidad o hacia la FP.

En cuanto al profesorado, se le brinda una forma sencilla de gestionar al alumnado. Dirán a los estudiantes que si quieren ser de provecho, tendrán que aprobar la reválida. Si no, su vida será un desastre, como la que le espera a los que mandamos a la FP Básica. Sí, la FP Básica está condenada a convertirse en el lugar al que enviar al alumnado disruptivo y/o más rezagado en el aprendizaje. Al recortar en atención a la diversidad y en políticas de apoyo, la tentación para desviar a este grupo al alumno que necesita más atención, es muy grande. La LGE ya mostró que si se rebajan los requisitos de entrada a la FP, se desprestigia.

¿Y los estudiantes? A esas edades están muy despistados. Sus intereses todavía no están claros. Dependerán de lo motivador que sea su profesorado, de sus grupos de amigos (es decir, del barrio en el que está el centro), de la presión de su familia, de lo amenazador que resulte entrar en un grupo con todo el alumnado más problemático, el de la FP Básica.

Al comprender la reválida, podemos anticipar que disminuirá el abandono educativo y aumentarán los titulados en FP de nivel medio, al tiempo que aumentará la desigualdad de oportunidades ante la titulación en ESO y posiblemente en competencias. Estas mejoras no quiere decir que mejorará la educación, solo habrán mejorado las estrategias para maquillar los indicadores educativos.

Fuente: http://www.eldiario.es/zonacritica/comprensivos-revalida_6_564553560.html

Imagen tomada de: http://s5.eestatic.com/2016/08/01/espana/sociedad/Educacion-LOMCE-Revalida-Inigo_Mendez_de_Vigo-Ministerio_de_Educacion-Sociedad_144497070_11074813_1706x960.jpg

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Una nueva prueba evaluará a los futuros maestros en Cataluña

Europa/España/Barcelona, (EFE).-

Los futuros estudiantes de magisterio en Cataluña deberán superar una Prueba de Aptitud Personal (PAP) para acceder a la universidad a partir del próximo mes de junio.

Según ha informado la secretaria de universidades de la Generalitat, más de 2.700 estudiantes de primero de los grados de magisterio han realizado hoy una prueba piloto de la futura PAP para evaluar su nivel de estudios y garantizar la mejor formación posible durante la etapa universitaria.

 La prueba ha consistido en dos exámenes: el primero de competencia comunicativa y razonamiento crítico y un segundo de competencia logicomatemática.

Los estudiantes de Bachillerato y Ciclos Formativos de Grado Superior que quieran cursar estudios de magisterio tendrán que superar la nueva PAP después de aprobar las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU).

El director general de Universidades, Josep Pallarès, apunta que «con la nueva PAP queremos que los futuros maestros sean un modelo para infantes en el ámbito comunicativo y de razonamiento cuando se incorporen a las aulas».

La PAP, incluida en el Programa de mejora e innovación en la formación de maestros (MIF), se implementó en el curso 2014-2015 con el apoyo del Govern para conseguir estudiantes de magisterio mejor preparados.

La prueba piloto realizada hoy servirá para informar a los estudiantes que cursen bachillerato y ciclos formativos y que, en un futuro, quieran ser maestros. EFE

Fuente: http://www.lavanguardia.com/vida/20161004/41781243395/una-nueva-prueba-evaluara-a-los-futuros-maestros-en-cataluna.html

Imagen tomada de;http://www.lavanguardia.com/r/GODO/LV/p3/WebSite/2016/01/18/Recortada/LV_20140908_LV_FOTOS_D_54415760539-424-kXfC–992×558@LaVanguardia-Web.jpg

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Personas que sufren nuestra incredulidad injustamente (trastornos de conversión)

Por Raquel Aldana

Nos cuesta mucho creer en aquello que no proviene de nuestros sentidos, es como si cualquier información que no procediera de ellos fuera una especie de religión abierta a la fe. Con los trastornos de conversión pasa algo similar, no solo para las personas afectadas sino para la propia medicina en general.

Esta falta de credibilidad condena a los propios diagnósticos y a muchos de los especialistas que tienen la osadía de darlos pero, sobre todo, a los propios pacientes que se sienten más inseguros pisando ese suelo que lo que podrían sentirse bajo el yugo de trastornos en apariencia mucho más graves.

“Casandra, hija del rey de Troya, había sido maldecida y maldecida. Se le había otorgado la capacidad de predecir el futuro, por el contrario, su maldición sería que nadie la iba a creer. Así es como se sienten las personas con trastornos de este tipo”.

Personas con un diagnóstico de conversión
El trastorno de conversión tiene una larga tradición dentro de la psicología y en algún momento de su historia, especialmente en la época de Charcot en la Salpetriere, ocupó gran parte de la atención de los doctores. Ha recibido varias etiquetas diferenciales: trastorno disociativo, trastorno neurológico funcional, conversión histérica o histeria.

¿En qué consiste? Las personas diagnosticadas con un trastorno de conversión sufren una afección en la que la incapacidad no puede atribuirse a ninguna causa orgánica. Esta afección se expresa mediante síntomas neurológicos, como la pérdida de fuerza, convulsiones o pérdida sensorial.

El miedo frente al diagnóstico
A menudo este diagnóstico llega después de realizar una gran cantidad de pruebas, en la que el especialista intenta descartar que los signos del trastorno no tengan un origen orgánico. Muchas veces, el cuadro clínico de las personas que lo presentan se puede asemejar al de otras enfermedades que sí tienen una explicación orgánica, como pueden ser la esclerosis múltiple o la epilepsia.

Así, solo el ojo clínico especializado es capaz de profundizar en este terreno que aún hoy, pese a todas las pruebas de neuroimagen con las que contamos, sigue siendo pantanoso. Por otro lado, existe un gran miedo por parte de las personas con bata blanca a pasar algo por alto y terminar diagnosticando un trastorno de conversión cuando en realidad sí que había una causa orgánica que no han sido capaces de detectar.

Por otro lado, el estigma que recae sobre estos pacientes aún es muy grande. Desde la sociedad, e incluso desde algunos sectores de la comunidad médica, se entiende que aquello que no se explica por una afectación corporal tiene que estar bajo el control de la mente del paciente y que por lo tanto, si este no termina con la sintomatología es porque no quiere.

Cuenta Suzanne O’Sullivan en su libro, de recomendable lectura, que en uno de los cursos a los que asistió les pusieron un vídeo de una niña que estaba sufriendo convulsiones. Después del visionado, el especialista que impartía el curso les pidió a todos los presentes en la sala que intentaran emitir un diagnóstico.

Ella, por el sitio que ocupaba en el aula, fue la última el hablar. Dijo pensaba que se trataba precisamente de un trastorno por conversión. La respuesta de otro de los médicos a su diagnostico fue: “Por Dios, es imposible que esa niña esté fingiendo!”

Desgraciadamente, parece que esta reacción no es aislada sino relativamente común y que muchas personas, con formación y sin ella, piensan que hay algo de fingimiento o engaño en las personas con un trastorno de conversión.

Sin embargo, si observamos la mayoría de conductas de estas personas nos daremos cuenta de que esto no es cierto. Su sufrimiento es real, tan real como el de las personas que padecen un trastorno con explicación orgánica.

Es más, en muchos casos viven existencias igual de limitadas, sumando que tienen que cargar con el hecho de que a muchas personas las hacen culpables de tener que soportar el peso con el que cargan, y que si no se deshacen de él es porque no quieren.

Algunos apuntes sobre los trastornos de conversión
Las personas que se enfrentan a un trastorno disociativo no piensan cuando acuden a su primera consulta que van a terminar siendo tratados por un psicólogo o un psiquiatra. Tiene convulsiones, no tiene fuerza en una mano o tienen la sensación de haber perdido la sensibilidad en una parte de su cuerpo, todo perfectamente objetivo y, lo más importante, real. Nada inventado, como se piensa que “hacen las personas a las que tratan los psiquiatras o psicólogos”.

“Nada de alucinaciones”, piensan. “Mi dolor es real porque me obliga a renunciar a algo que no quiero o a tener que realizar acciones compensatorias mucho menos efectivas que las naturales”. Por eso, no solo el diagnóstico es difícil de dar para el médico sino que en ocasiones es aún más difícil de enfrentar para el paciente.

Siguiendo con la sintomatología y centrándonos en las convulsiones, por ejemplo, la realidad nos dice que es muy raro que el paciente manifieste una convulsión en el momento en el que pasa consulta o se le hacen pruebas, sin embargo en convulsiones funcionales lo habitual es lo contrario. Así, aunque parezca contradictorio, una enfermedad funcional tiende a expresarse, es como si quisiera expresarse.

De ahí y jugando con esta necesidad de expresión, que la hipnosis haya encontrado en estas personas un campo abonado y que hace años se tomara como el principal procedimiento para librar a estas personas de esta pesada carga. Se asumía que liberando a la mente del control consciente, esta dejaría que el problema se manifesta abiertamente y que, por lo tanto, pudiera ser identificado y tratado.

Sin embargo, después se ha comprobado que esta especie de “escáner hipnótico” tiene problemas. Así, parece que mediante la hipnosis sí se podrían juntar algunos de los elementos disociados para darles sentido, pero que también liberaría la fantasía. De esta manera nada nos ofrecería certeza para el “material” recogido de la persona en el proceso hipnótico.

Así, actualmente para este tipo de enfermedades se realiza un tratamiento combinado. Muchas veces interviene la fisioterapia, junto con la intervención terapéutica que busca liberar focos de tensión que hayan provocado o mantengan los síntomas. De todas formas, este es aún un campo en el que la psicología tiene un reto importante, tanto en la concienciación social de la enfermedad como en su tratamiento.

Fuente: https://lamenteesmaravillosa.com/personas-sufren-nuestra-incredulidad/

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