“Educar en Igualdad Extremadura”, es un programa de Fundación Mujeres desarrollado gracias a los Fondos del Pacto de Estado contra la Violencia de Género con cargo a los créditos recibidos por el Ministerio de Igualdad. Secretaría de Estado de Igualdad. Subvencionado por la Consejería de Igualdad y Portavocía de la Junta de Extremadura. SINCO/2021/0000002836
Fundación Mujeres pone en marcha el programa “Educar en Igualdad Extremadura“ que pone a disposición de agentes y centros educativos extremeños herramientas para la una intervención educativa en -y para- la igualdad, fomentando así la prevención de la violencia contra las mujeres.
Con este programa, desarrollado gracias a los Fondos del Pacto de Estado contra la Violencia de Género con cargo a los créditos recibidos por el Ministerio de Igualdad. Secretaría de Estado de Igualdad. Subvencionado por la Consejería de Igualdad y Portavocía de la Junta de Extremadura. SINCO/2021/0000002836, se pretende generar un espacio de referencia e intercambio para la comunidad educativa extremeña, especialmente desde el ámbito formal. Para ello, dentro de esta web (www.educarenigualdad.org) hemos habilitado una sección específica a la que se puede acceder a través de este enlace www.educarenigualdad.org/extremadura/.
La sección, siguiendo el formato de la web, recoge noticias e información de interés en relación con la igualdad y la prevención de la violencia contra las mujeres, así como herramientas didácticas y materiales de apoyo en materia de coeducación desarrolladas en la región. También podrán consultarse y compartir experiencias educativas en igualdad llevadas a cabo por los centros educativos extremeños.
Asimismo, se pone a disposición de la Comunidad Educativa el servicio de consulta y asesoramiento, donde la Comunidad Educativa podrán plantear sus dudas sobre coeducación así como recibir apoyo apoyo en el diseño de intervenciones educativas para la igualdad.
Además, en el marco de este programa, se realizarán encuentros y formaciones para la Comunidad Educativa, talleres dirigidos a Educación Secundaria, y otras actividades en el marco de la Campaña 25N y 16 días de activismo que se irán informando.
Se recomienda la suscripción al Boletín para estar al día de todas las novedades, formaciones, actividades y encuentros que se organicen en Extremadura.
Fuente de la Información: https://www.educarenigualdad.org/educar-en-igualdad-extremadura/
Un estudio alerta de que el teletrabajo «acentuó las desigualdades de género» en las tareas domésticas
El estudio aclara que los hombres han reflejado una mayor disponibilidad laboral, mientras que las mujeres han experimentado una crecida del estrés, la autoexigencia y el sentimiento de culpabilidad.
Un estudio desarrollado por el Centro de Estudios Sociológicos sobre la Vida Cotidiana y el Departamento de Sociología de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), ha alertado de que el teletrabajo «acentuó las desigualdades de género» en las tareas domésticas durante el confinamiento.
Los resultados de la observación han evidenciado «el efecto de género y la categoría profesional» sobre las personas que tuvieron que combinar su empleo con los trabajos de casa y el cuidado de los niños y adultos dependientes.
El estudio explica que las mujeres se han caracterizado por la doble presencia, mientras que los hombres han reflejado una mayor disponibilidad laboral.
El estudio ha subrayado que el incremento del volumen de las labores que implicó el confinamiento «recayó sobre las mujeres, a la vez que se acentuó la segregación del trabajo doméstico, y los hombres se ocuparon, principalmente, de cocinar y comprar».
Ellas han asumido más cargas, tal y como han precisado todos los perfiles de mujeres. En este sentido, han afirmado sufrir un grado superior de malestar con jornadas interminables, una crecida del estrés, la autoexigencia y sentimiento de culpabilidad, entre otras percepciones.
La responsable del estudio, Sara Moreno, ha advertido que el teletrabajo «puede convertirse en una falsa solución para la conciliación de las mujeres, perdiendo la oportunidad» que podría representar para fomentar la corresponsabilidad de los hombres.
Fuente de la Información: https://www.eitb.eus/es/noticias/sociedad/detalle/8207173/un-estudio-alerta-de-que-teletrabajo-acentuo-desigualdades-de-genero-en-tareas-domesticas/
POSTERGADA la Tercera Conferencia Mundial de Educación Superior de la UNESCO (WHEC2021)
En vista de la crisis sanitaria mundial la Conferencia Mundial de Educación Superior (WHEC2021), a celebrarse en octubre de 2021 en Barcelona (España), ha sido postergada hasta mediados del 2022, según lo acordado por la UNESCO y el Gobierno de España. Próximamente serán anunciadas las nuevas fechas y las modalidades de participación.
Los objetivos y el alcance estratégico de la conferencia siguen siendo los mismos, y el nuevo plazo representa una oportunidad para profundizar y ampliar esfuerzos comunes de producción de conocimientos, diálogo político, intercambio y creación de redes. La UNESCO considera que este proceso de construcción colectiva es la mayor riqueza de esta conferencia, que pretende convertirse en una conversación global sobre la educación superior.
En vista de la crisis sanitaria mundial la Conferencia Mundial de Educación Superior (WHEC2021), a celebrarse en octubre de 2021 en Barcelona (España), ha sido postergada hasta mediados del 2022, según lo acordado por la UNESCO y el Gobierno de España. Próximamente serán anunciadas las nuevas fechas y las modalidades de participación.
Los objetivos y el alcance estratégico de la conferencia siguen siendo los mismos, y el nuevo plazo representa una oportunidad para profundizar y ampliar esfuerzos comunes de producción de conocimientos, diálogo político, intercambio y creación de redes. La UNESCO considera que este proceso de construcción colectiva es la mayor riqueza de esta conferencia, que pretende convertirse en una conversación global sobre la educación superior.
Fuente de la Información: https://www.iesalc.unesco.org/evento/postergada-la-tercera-conferencia-mundial-de-educacion-superior-de-la-unesco-whec2021/
La pandemia COVID19 ha puesto de manifiesto las numerosas carencias que presenta distintos ámbitos de nuestra sociedad, siendo el más evidente el de la Sanidad, pero no el único, pues otro ámbito es el educativo, en el que sin embargo hemos podido encontrar una mejora considerable gracias a las diversas medidas forzadas que se han llevado a cabo durante este atípico curso escolar 2020/2021, siendo las más importantes dos de ellas: la bajada de ratio en las aulas y la contratación de más profesionales del sector educativo.
La ratio de las aulas ha aumentado considerablemente en las últimas décadas, siendo hasta cinco veces mayor en los centros públicos que en los privados, algo que desde luego no es casual, crecimiento debido básicamente a la implantación por parte del PSOE y PP de leyes educativas que siempre han ido acompañadas de grandes recortes que afectan directamente al contrato de profesionales, viéndose estos disminuidos drásticamente. Algunas de las razones por las que es positivo bajar la ratio son las siguientes, como el hecho de que se suele olvidar algo tan importante como que cada alumno es diferente y, por tanto, necesita una atención diferente, imposible cuando en un aula hay una media de 30/35 alumnos por clase, teniendo aún más efectos negativos en aquellos estudiantes que pueden tener más dificultades, como alumnos con necesidades especiales o alumnos de integración tardía; al bajar la ratio, el profesor ha podido llevar a cabo una atención más personalizada, haciendo hincapié en las diferentes necesidades de cada alumno. Y, precisamente, cuando el profesorado no dispone del tiempo suficiente para enseñar debidamente la materia, nos encontramos con que muchos alumnos se ven en la obligación de un reforzamiento extraescolar, desmotivando al alumno y viéndose reflejado de forma negativa en su expediente académico; al bajar la ratio, el contenido de las diferentes materias se ha podido dar de forma adecuada y completa, no necesitando los alumnos refuerzo extra y obteniendo mejores notas.
Unido a la bajada de ratio, y como causa principal de esta, este curso se han contratado a 40.000 profesores más, la mayoría de ellos interinos que han visto la oportunidad de cursar un año entero y no solo días, semanas o meses como suele ser normalmente, contratos de periodos cortos que repercuten no solo negativamente en el alumnado que a veces se ven semanas sin un profesor sustituto y, por tanto, sin la posibilidad de poder dar todo el temario de forma adecuada, sino también en el profesor interino que se ve envuelto en numerosos problemas burocráticos y sin la perspectiva de dar un curso completo por delante, imposibilitándole que se impregne del proyecto educativo que tanto le beneficia a él como al alumnado. No ha sido el caso de este curso escolar.
Nos encontramos con que ya no son simples opiniones de unos profesionales, sino que se ha demostrado con hechos durante este curso escolar. Numerosos profesores afirman que la frase que más se ha oído entre ellos este curso ha sido: “Ahora sí que se puede trabajar”. Pero son muchos también los que nos preguntamos si cuando acabe la pandemia, habremos aprendido algo de ella o si todo volverá a la desastrosa situación anterior y parece, desgraciadamente, que todo apunta a lo segundo. Cabe preguntarse por qué.
Hay que destacar que en este atípico curso escolar se ha mejorado el rendimiento escolar de los alumnos y alumnas, se ha reducido el absentismo y se ha mejorado el índice de satisfacción en general de la comunidad educativa. Paradójicamente una pandemia ha demostrado que la mejora de la calidad de la enseñanza y del rendimiento escolar del alumno pasa necesariamente por la contratación de más docentes que posibilite una sustancial disminución de la ratio alumnos por aulas, además de que se consolide un sistema educativo haciéndolo ajeno a las coyunturas políticas.
Bien, contratar a más profesional y como consecuencia bajar la ratio conlleva un grave “problema” para los gestores políticos: se tiene que gastar más dinero en Educación. Y ahí radica precisamente el problema, entenderlo como un gasto y no como una inversión, acostumbrados a que la Educación siempre sea puesta en segundo plano y cuando hay una crisis, esta siempre es utilizada como excusa para recortar en este sector, destinando ese dinero a otros asuntos, gastándolo en cosas que realmente no son tan importantes y no comprendiendo que la Educación es uno de los pilares del futuro de nuestra sociedad y, por tanto, debe ser prioritario hacer inversiones en ella para cualquier Gobierno con un poco de sentido común.
Europa/España/01-08-2021/Autor: ALFONSO TORICES/Fuente: www.elcomercio.es
El real decreto aprobado hoy obliga también a los centros existentes a cumplir en cinco años los nuevos mínimos si no quieren perder su acreditación.
El Gobierno ha endurecido los requisitos imprescindibles para que las autoridades educativas autoricen la creación de nuevas universidades desde el próximo curso. El real decreto aprobado hoy por el Consejo de Ministros a propuesta del titular de Universidades, Manuel Castells, no solo fija el nivel que deben alcanzar quienes aspiren a crear una nueva universidad en España sino también los mínimos que tendrán que cumplir los campus públicos y privados ya acreditados, en un plazo máximo de cinco años, si no quieren perder el calificativo de universidad en alguno o en todos sus centros. Este período transitorio empezará a contar con la entrada en vigor del decreto, a los 20 días de su inminente publicación en el BOE.
La regulación, que por lo tanto tiene efectos retroactivos, pretende que para que una universidad española tenga tal calificación debe alcanzar unos criterios mínimos en todas las funciones que el ministerio considera indispensables en estas instituciones, como son impartir las enseñanzas fundamentales en un número suficientemente amplio como para que cubra las grandes ramas de conocimiento y dedicarse a la investigación y a la transferencia de conocimiento. Para evitar confusiones académicas, quien no alcance los mínimos fijados por el real decreto no podrá ostentar el nombre de universidad, pero podrá funcionar adscrito a una universidad o impartir docencia superior, pero sin expedir títulos oficiales.
Cualquier universidad deberá tener al menos 10 títulos oficiales de grados, seis de máster y dos programas de doctorado en al menos tres de las cinco ramas de conocimiento
El real decreto indica que una universidad deberá disponer como mínimo de diez títulos oficiales de grado, seis de máster y dos programas de doctorado en al menos tres de las cinco ramas de conocimiento (Artes y Humanidades, Ciencias, Ciencias de la Salud, Ciencias Sociales y Jurídicas, e Ingeniería y Arquitectura). Además, cinco años después de emprender su actividad al menos el 50% de sus estudiantes deberán ser de grado o grados dobles. Se pretende evitar que la entidad abandone las carreras profesionales en favor de la mayor rentabilidad de los másteres. A modo de excepción, en el caso de que el porcentaje de estudiantes extranjeros matriculados en el conjunto de másteres oficiales sea superior al 50% del total del estudiantado oficial de estos posgrados, se establece en el 35% el límite mínimo de estudiantes de grado o dobles grados oficiales con relación al total del estudiantado oficial.
Un tercer requisito académico vinculado a los estudios es que los matriculados en formación continuada no podrán superar en dos veces a los inscritos en títulos oficiales. La idea es que las universidades no se conviertan en una mera academia. El decreto aclara que las universidades deberán tener sistemas internos de garantía de calidad y que, en este sentido, los másteres de formación permanente contarán con el informe favorable previo de dicho sistema interno.
Para recibir la acreditación deben dedicar el 5% de presupuesto a investigación y tener al menos un 60% de su profesorado contratado a tiempo completo
La otra gran exigencia para la acreditación es que los centros de estudios superiores deberán dedicar al menos el 5% de su presupuesto a programas propios de investigación, tendrán que tener un mínimo de publicaciones científicas (seis firmadas por cada tres docentes en tres años), y deberán presentarse cada año a un mínimos de cinco proyectos competitivos de investigación autonómicos, nacionales e internacionales, logrando en el lustro al menos cinco concursos.
Entre el resto de las exigencias del real decreto de creación de universidades también destacan que el 60% de su personal docente e investigador (PDI) deberá ejercer sus funciones a tiempo completo, que al menos el 50% de los docentes de grados y másteres deben ser doctores, y que el número de los PDI no será inferior a entre uno por cada 25 alumnos matriculados en enseñanzas oficiales. Para el caso de los centros con enseñanzas virtuales, la anterior ratio podrá llegar a uno por cada 50 alumnos, según el grado de experimentalidad de los estudios o de la mayor o menor presencialidad. De forma excepcional, y con autorización expresa de la administración, la proporción podrá llegar a un docente investigador por cada 100 alumnos en el caso de los centros de estudios en línea o semipresenciales.
Fuente e Imagen: https://www.elcomercio.es/sociedad/educacion/gobierno-endurece-requisitos-20210727134217-ntrc.html
Este fenómeno afecta a más de 21 millones de personas en el mundo.
Las ONG han denunciado, con motivo del Día Mundial contra la Trata de Personas que se celebra este 30 de julio, que la trata sigue siendo un fenómeno «invisible» a pesar de afectar a más de 21 millones de personas en el mundo, sobre todo a mujeres y niñas migrantes.
Por ejemplo, Cruz Roja Española atendió en 2020 a 700 personas en situación de trata en su mayoría mujeres (84%) y niñas y niños (8,5%). Del total, el 80% lo fueron con fines de explotación sexual (564) y el 5% laboral. Las nacionalidades mayoritarias fueron personas procedentes de Colombia (120), Nigeria (92), Costa de Marfil (53) y Rumanía (47).
«Uno de los factores con mayor impacto en la trata es la desigualdad en el acceso a derechos y recursos entre mujeres y hombres; otros factores relevantes son la demanda y la tolerancia social hacia situaciones como la mendicidad, la prostitución o la precariedad asociada a determinados puestos de trabajo», explica la responsable de la Unidad de Protección a Personas en Situación de Trata en Oficina Central de Cruz Roja Española, Rosa Flores.
Ante esta situación, desde la ONG agradecen el impulso que se ha iniciado este año en relación a una Ley Integral que proteja a todas las personas en situación de trata.
Dentro de las recomendaciones que Cruz Roja ha presentado durante el periodo de consulta, piden que contemple todas las finalidades de la trata (explotación sexual, laboral, órganos, actividades delictivas, matrimonios forzados) y que incluya a todas las personas afectadas, independientemente de su edad, sexo, género e identidad sexual, nacionalidad y situación administrativa.
Aumenta durante la pandemia
Sobre el modo en que la pandemia ha podido afectar a este fenómeno, la ONG de la Iglesia católica Manos Unidas ha denunciado que la trata ha aumentado durante la emergencia sanitaria y ha alertado de que muchas de las víctimas potenciales están ahora más lejos de los mecanismos de prevención y apoyo, lo que complica su identificación y rescate.
Según el último informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), en 2018, 148 países detectaron alrededor de 50.000 víctimas de trata, aunque el número real de personas afectadas es mucho mayor, dada la naturaleza oculta de este delito, según precisa la organización.
Imagen de archivo de chicas ejerciendo la prostitución
Pere Duran / NORD MEDIA / Colaboradores
El informe muestra que los traficantes se aprovechan especialmente de los más vulnerables, como los migrantes, las personas sin trabajo y los menores de edad. En el caso de los niños y niñas, su presencia entre las víctimas de trata se ha triplicado en los últimos 15 años y las niñas son tratadas principalmente con fines de explotación sexual mientras que los niños son utilizados para trabajos forzados, según añade.
Manos Unidas pone el ejemplo de la ciudad costera de Zamboanga, la sexta ciudad más poblada de Filipinas, cuyo puerto internacional supone la «puerta trasera» para la trata de personas en el continente asiático.Según detalla, aproximadamente 8.000 víctimas de trata han sido rescatadas en el puerto internacional de Zamboanga desde 2011, de las que 300 eran menores de edad, principalmente niñas.
En este contexto, Manos Unidas colabora desde hace más de 10 años con la ONG Katilingban Sa Kalambuan Org. Inc. (KKI), que puso en marcha en 2008 el Tanglaw Buhay Center, un centro de acogida y reinserción de niñas víctimas de tráfico y violencia sexual, que ha logrado reintegrar en la sociedad a más de 350 niñas.
Suelen ser chicas jóvenes, y también niñas, que vienen de hogares rotos o con escasos recursos económicos»
Marcelina CarpizoDirectora del Tanglaw Buhay Center
«Suelen ser chicas jóvenes, y también niñas, que vienen de hogares rotos o con escasos recursos económicos, bajos niveles educativos y cuya biografía está marcada por la violencia física, psicológica o sexual. En algunos casos, es en el seno de la familia donde se cometen los primeros abusos», revela la directora del Tanglaw Buhay Center, Marcelina Carpizo.
La pobreza generalizada y la persistencia del conflicto armado en numerosas zonas del país son factores que alimentan la trata. Otras causas son la discriminación de género, las secuelas de la guerra, la falta de información y educación y la corrupción oficial, según añade.
Además, advierte de que en estos tiempos de crisis, la ciberprostitución se consolida como una nueva forma de abuso y un grave riesgo para los niños y niñas de familias empobrecidas.
Por otro lado, la ONG también denuncia que mujeres y niñas migrantes venezolanas son un objetivo cada vez más recurrente para las redes de trata con fines de explotación sexual en Colombia, una situación que «no es nueva, pero sí se ha agudizado como consecuencia de la diáspora constante de venezolanos que cruzan la frontera con Colombia».
Combatir la corrupción
Por otro lado, desde la Fundación de la cooperación española para la mejora de políticas públicas en el mundo (FIIAPP) recuerdan que el combate no es solo contra proxenetas y grupos criminales, y denuncian que también hay «corrupción de funcionarios públicos como policías, fiscales, agentes migratorios o técnicos municipales», la parte «invisibilizada» de la trata, sobre todo en casos de explotación sexual.
FIIAPP pone el ejemplo de «un empleado corrupto que falsifica un documento de identidad para hacer pasar a una niña por mayor de edad; un guardia que facilita que los proxenetas y sus víctimas crucen ilegalmente las fronteras; un técnico municipal que otorga una licencia de hostelería a un prostíbulo, o un fiscal que avisa a grupos criminales antes de una intervención judicial».
«La trata de niñas y mujeres para ser explotadas sexualmente no sería posible sin la complicidad de empleados públicos que miran a otro lado, posibilitan, facilitan, y a veces hasta controlan la actividad de los grupos criminales de trata. A cambio reciben cobros periódicos de dinero o la posibilidad de recibir favores sexuales por parte de las mujeres explotadas», denuncia la coordinadora de Gobernanza Democrática del Programa EUROsociAL+ en la FIIAPP, Sonia González.
Por ello, la Red de Fiscales contra la Corrupción y la Red TRAM de Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes (ambas integrantes de la Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos (AIAMP), la FIIAPP, y EUROsociAL han lanzado esta semana una campaña en redes sociales para sensibilizar sobre casos de corrupción concretos que facilitan la trata en América Latina.
Historias de supervivientes
Una vez que consiguen salir de la situación de trata, las ONG ayudan a estas mujeres y niñas en su proceso de recuperación. Así, por ejemplo, desde la ONG evangélica Diaconía realizan proyectos en España como ‘Desactiva la trata’ para que las supervivientes puedan relatar sus historias y transmitir sus demandas y propuestas a los actores más relevantes en la lucha contra la trata en España.
En concreto, lo hacen a través de talleres y otras herramientas de expresión, respetando sus tiempos y protegiendo su confidencialidad, para que se sientan seguras y en confianza a la hora de contar sus historias.
Estos talleres se están desarrollando en Madrid y en ellos actualmente participan seis mujeres, que provienen de lugares como Costa de Marfil, Nigeria, Colombia o Marruecos. Sus franjas de edad están comprendidas entre los 19 y 43 años, y tres de ellas tienen hijos a su cargo. Junto con otras entidades como la Asociación Entre Mujeres y la empresa de inserción Soulem, trabajan para favorecer su participación y empoderamiento.
El autor marroquí, afincado en París, cree que la situación de los jóvenes sin oportunidades en su país es una bomba que estallará antes o después.
Hay libros que parecen escritos para entender el mundo, para entender lo que nos está pasando. Y los de Abdelá Taia aúnan dos de los grandes asuntos que este curso han saltado a las primeras páginas de los periódicos: el racismo que sufren los inmigrantes llegados del otro lado del Estrecho y la homofobia que aún irradia la sociedad occidental a pesar de los derechos sellados en papel. Munir, el protagonista de su último libro, La vida lenta (Cabaret Voltaire), es un magrebí de París sometido a las dificultades, la discriminación y el desdén de los autóctonos cada vez más desatados en esta Francia con una extrema derecha campante. Pero además es gay, vulnerable por tanto a la doble ración de maltrato de un entorno LGTBIfóbico como el que en España ha quedado al descubierto con el asesinato del joven Samuel Luiz.
Hasta ahí, las condiciones compartidas por Abdelá Taia y su personaje Munir. Pero hay, sin embargo, otra protagonista que sufre exclusión en La vida lenta y es una francesa blanca que tiene la desgracia de ser pobre y de ser vieja. Olvidada por Francia. Cada uno de estos dos seres, vecinos de un mismo inmueble, son almas perdidas en un mundo que no acepta a los perdedores. “Ella sufre aún más exclusión que él, porque, al menos, Munir es joven, inteligente y se puede desenvolver, puede ligar, puede relacionarse. Pero ella es vieja”, cuenta el autor, maestro en la pintura de la exclusión.
Taia, nacido en Salé en 1973, residente en París desde 1998, es un novelista de pulso narrativo tan firme como delicado y una persona muy afable, comprometida, deseosa de compartir ideas y lecturas, que desembarcó en julio en Madrid, donde se celebró esta conversación. Miles de chavales han cruzado a Ceuta desde Marruecos rumbo a una incertidumbre, a una vida callejera en muchos casos, sin alimentos, ni protección, ni perspectivas, y sin embargo no quieren volver, porque huyen de una necesidad aún más espectacular y es la falta de esperanzas. Le duele a Taia esa juventud, como le duele Marruecos.
“Hay un abandono real de la juventud marroquí y ese es un gran problema para el futuro. Más de la mitad de la población son jóvenes. Y cuando no se piensa en ellos, cuando no se les da un lugar, una posibilidad de empleo, de educación, es una bomba que va a explotar en Marruecos antes o después”, reflexiona. Taia quiere reventar la imagen que ha encontrado en Occidente de que los árabes son seres sumisos, que acatan la voluntad del poder sin rechistar. Recuerda al líder independentista Ben Barka, asesinado presuntamente por los servicios secretos en París [durante el reinado de Hassan II], que pretendía precisamente construir un Marruecos con educación para todos y reparto de riqueza. Y recuerda montón de movilizaciones que ha habido cada década, la última con la primavera árabe, que sigue dando coletazos en Argelia, Sudán o Irak. “El pueblo árabe regularmente se levanta, pero esta lucha no se queda en la memoria de los occidentales. Predomina la visión colonial de los árabes como si fueran una masa que necesita un dictador”, asegura Taia, apenado de que se haya olvidado una figura como la de Ben Barka. “Querían que tuviéramos libertad, pera encajada en su imperialismo”.
Taia es un novelista de pulso narrativo tan firme como delicado y una persona muy afable, comprometida, deseosa de compartir ideas y lecturas
Más aún. Considera que esta huida del Marruecos sin oportunidades rumbo al salto a la valla, a las heridas, a la fuerza incontrolable del mar y en ocasiones a la muerte es una suerte de rebelión que alberga una bomba espectacular. “Nadie puede llegar a nada sin estructuras ni ayuda social porque las clases se protegen, los ricos se protegen a sí mismos, las clases medias también y todos miran a los pobres y les catalogan: los salvajes. Yo vengo de ese entorno salvaje. Y aunque hagan gestos de desesperanza como lanzarse a la mar, veo en ese gesto algo muy fuerte, muy político, un desafío a la sociedad y al poder marroquí, a las estructuras sociales y políticas que impiden a los pobres crecer”.
Taia lo sufre en carne propia al ver a los hijos de sus hermanas abandonar las escuelas, antes aun de llegar al instituto, para engrosar esa multitud de jóvenes sin esperanzas, ni perspectivas. “Es trágico, me revuelve, es peligroso, y entonces olvido que soy gay. Porque si eres gay no puedes pensar solo en los problemas de los gais. Si estos sufren también debes pensar en otros problemas. No puedo quedarme en mi capillita gay sin relación con mis hermanas, que no ven futuro, que no han podido realizar sus sueños, sumisas a sus maridos y a sus hijos”. Porque aunque su narrativa aborde su realidad como gay, por razones obvias de autobiografía, insiste, está abordando la exclusión en general, también la de los heterosexuales que huyen y tampoco son bienvenidos en Occidente.
El escritor creció con un pie en la calle, sufrió violaciones sin sentir jamás la protección de su madre, que bastante tenía con luchar para abrirse paso y dar de comer a sus 10 hijos. También sus hermanas le rechazaron y hasta dos años después de la muerte de su madre (en 2011) “no comprendieron lo que significa ser homosexual, que no es más que una parte de lo que soy”. “Hoy han vuelto a mí y eso me ha conmovido. Mi madre no podía comprender lo que significaba la identidad gay porque en los sesenta, los setenta, los ochenta no había contexto. Yo perdono a mi madre. No puedo llamarla homófoba. Me ha alimentado, no ha echado a nadie a la calle. Valoro su combate y su sacrificio, es una heroína de tragedia griega”.
“Mi madre, una heroína”
Heroína porque al perder a su primer marido, combatiente marroquí en el Ejército francés en Indochina, su familia política la echó de casa y se quedó con su indemnización. Ella encontró un nuevo marido, con el que tuvo esos 10 hijos, pero la energía se le fue en mudarse del campo a la ciudad de Salé, lograr una casa, sostenerla, alimentar bocas, pagar estudios y convencer al tendero de que les diera siempre más crédito. “Era una mujer analfabeta, capaz de hacer todo eso. Era una guerrera, una heroína, una combatiente y no dejaré a nadie decir que era una mujer árabe sumisa”.
Tal vez por eso a él no le costó tanto llegar a París y afrontar los rechazos, uno tras otro, que iba a encontrar para lograr integrarse, publicar y abrirse paso. “No me sentí pequeño respecto a París, no tenía miedo a los intelectuales, a los editores, a la sociedad. También mi madre se abrió paso con toda la sociedad y las leyes de Marruecos en contra”.
Y ese salto, el de perder el miedo ante el racismo creciente y el auge de la ultraderecha, es el que hoy están dando los franceses de origen árabe que quieren su lugar en una sociedad que les rechaza, aunque hayan contribuido a construirla. “Los que llegaron antes se sometieron, aceptaron convertirse en pequeños respecto a otros franceses, a quedarse en silencio y con los trabajos menores. Pero hoy no tenemos miedo a la sociedad francesa. Hay un reajuste en la nueva generación que busca un lugar en Francia con menos miedo, ha comprendido que merecen un lugar en ese gran país que es Francia. También los inmigrantes han contribuido a la grandeza de esa economía, de la sociología, a la cultura, así que por qué excluirles del resto”.
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