Page 484 of 1650
1 482 483 484 485 486 1.650

La impopularidad creciente de los robots

Por: La Vanguardia

Las actitudes de los ciudadanos europeos hacia los sistemas autónomos son más negativas que en el 2012

La expansión de los robots en los últimos años es indudable. No sólo ha crecido el número de robots instalados en fábricashospitalesresidencias, etcétera, sino que también se ha ampliado el concepto para incluir en él toda una serie de dispositivos y de sistemasinformáticos autónomos que ya operan en nuestro día a día y en nuestras relaciones.

Y las noticias sobre los logros, avances y transformaciones de la era robótica se suceden a diario, así que uno podría pensar que los robots no paran de ganar adeptos. En cambio, está resultando lo contrario: los robots, al menos en Europa, se están volviendo más impopulares.

El 72% cree que roban el empleo y sólo el 57% aceptaría trabajar con un asistente robótico

Así lo aseguran los investigadores alemanes Timo Gnambs y Markus Appel después de analizar la evolución de las actitudes de los europeos hacia los robots en los últimos cinco años. En un artículo publicado en la revista especializada Computers in Human Behavior, estos psicólogos afirman que la opinión pública sobre los robots, medida a través de los Eurobarómetros que realiza periódicamente la Comisión Europea se ha vuelto más negativa. Entre el 2012 y el 2017 ha caído en casi 10 puntos el porcentaje de europeos que tienen una visión positiva de los sistemas autónomos y ha crecido del 23% al 30% el grupo de quienes los consideran negativos o muy negativos.

Y la pérdida de popularidad es aún mayor entre los robots destinados a convivir en el trabajo. Si en el 2012 el 69% de los europeos se veía cómodo o muy cómodo teniendo un asistente robótico en su trabajo, cinco años después sólo lo veían con buenos ojos el 57%. Quizá porque en esos años, coincidiendo con la mayor penetración de las máquinas inteligentes (véase gráfico sobre número de robots instalados), también se ha expandido el convencimiento de que los robots y la inteligencia artificial “roban” los puestos de trabajo a las personas y su desarrollo elimina más empleos de los que crea.

“Ya no son un cuento de hadas; interactúan y surge el miedo a lo que te puede perjudicar”

“Las cosas han cambiado; hasta hace poco los robots se veían como algo de ciencia ficción y la discusión era académica, pero ahora han entrado en casa, hay más personas interactuando con estas máquinas, se ven casos reales y se habla de su impacto y de lo que a ti te puede suponer…. Y es ahí cuando las cosas o los problemas preocupan o molestan, cuando nos atañen”, afirma Jordi Vallverdú, especialista en filosofía de la computación y bioética en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), que relaciona el mayor rechazo de la opinión pública a los robots con el miedo a que las máquinas se entrometan en nuestros empleos y en nuestros ámbitos de vida más ­cercanos.

En una línea muy parecida se expresa Raúl Suárez, investigador y experto en robótica de la UPC, quien opina que durante muchos años una parte de la opinión pública escuchaba las noticias sobre robótica e inteligencia artificial como cuentos de hadas, pensando sólo en las prestaciones, y de un tiempo a esta parte han aumentado los mensajes sobre su vertiente negativa y surgen el miedo y el rechazo a lo desconocido o a lo conocido que te va a perjudicar. Sin ir más lejos, la semana pasada se conocía que dos docenas de empleados del almacén de Amazon en Nueva Jersey tuvieron que ser hospitalizados –uno de ellos, en estado crítico– después de que un robot perforara una lata de repelente de oso.

“Tenemos una desconfianza hacia lo no humano que no tienen los orientales”

“Cuando los robots eran herramientas industriales que aumentaban la producción nadie se planteaba si eran queridos o no; en cambio, ahora que los robots están más cercanos e interactúan con los humanos, sí se generan planteamientos a favor y en contra y la intromisión de los robots estorba más”, comenta Suárez.

Y la actitud de las personas hacia los robots no es baladí, “es un tema relevante que se debate en los foros de roboética porque son muchos los ingenieros y los investigadores que consideran que se debe garantizar que los robots se integran en la sociedad gozando de la confianza del público y percibidos como una innovación beneficiosa”, apunta Carme Torras, profesora de Investigación en el Instituto de Robótica CSIC-UPC que lleva años concienciando sobre los impactos sociales, emocionales y morales que conlleva la interacción de las personas con la inteligencia artificial. Opina que desde los medios de comunicación hasta personas insignes como Stephen Hawking, Bill Gates o Stuart Rusell, pasando por numerosos investigadores, incluida ella misma, se focalizan las declaraciones sobre los riesgos y efectos negativos de la inteligencia artificial y la robótica, “y ello puede enmascarar o ensombrecer lo que la tecnología ha aportado y puede continuar aportando al bienestar social y al progreso de la humanidad”.

La impopularidad de los robots, en datos
La impopularidad de los robots, en datos (La Vanguardia)

De ahí que Torras, como explica en los materiales éticos que ha elaborado para el MIT, crea que los desarrolladores de robótica necesitan mejorar su comunicación y proporcionar a los ciudadanos información sobre lo que les preocupa en materia de seguridad y los efectos secundarios de sus innovaciones, en un lenguaje comprensible y separando las expectativas sobre el impacto futuro de cada tecnología a medio y a largo plazo, para que sean más realistas. “Percibir una innovación como beneficiosa o no depende a menudo de las expectativas con respecto a su impacto futuro, y los no expertos tienen problemas para diferenciar las consecuencias a corto y a largo plazo”, apunta Torras.

Lo cierto es que los datos del Eurobarómetro muestran que a más conocimiento y más formación, mejor es la imagen que los ciudadanos tienen de los robots: si entre los de niveles educativos más bajos sólo el 38% los valora como algo positivo, en los más altos el porcentaje sube al 72%. También se muestran más favorables quienes usan a diario internet que quienes no (68% frente al 33%), los hombres respecto a las mujeres, y los jóvenes frente a los mayores de 55 años.

Y si pocos son los europeos dispuestos a trabajar asistidos por un robot, aún son muchos menos (45%) los que se declaran cómodos con la idea de que los robots atiendan o hagan compañía a enfermos o ancianos, o con la posibilidad de que un robot intervenga en una operación quirúrgica (44%), si bien la aceptación sobre estos dos últimos usos de la robótica ha crecido en los últimos cinco años, como se constata en los gráficos que acompañan esta información.

Esta incomodidad de los europeos con los robots también tiene un componente cultural y varía de unos países a otros, según explican Suárez y Vallverdú. “En Japón los robots tienen una aceptación tan elevada que a veces llega a extremos ‘intolerables’ desde el punto de vista europeo; y en Estados Unidos también son bastante más pragmáticos, si el robot funciona, si es productivo y hay negocio detrás, es aceptable”, resume Suárez. Y agrega que las diferencias culturales se observan incluso entre los socios comunitarios, puesto que en los países nórdicos, donde hay menos cultura de socialización, los robots no se aprecian como una intromisión tan grande para las personas como en los países mediterráneos.

Vallverdú explica que los occidentales tenemos una visión de desconfianza hacia las máquinas que no tienen los orientales, y que está relacionada con las creencias y las tradiciones religiosas, “pues mientras aquí somos contrarios a que todo lo que no sea humano tenga vida o sea inteligente, en Oriente todo es divino, sea un edificio, una roca o una máquina”.

Suárez remarca que, frente a la tecnología, es común que la población muestre actitudes contradictorias. “La gente quiere que el móvil tenga cada vez más prestaciones, que le resuelva sus consultas, que sea inteligente, pero luego surgen opiniones que se lamentan de que ese uso interrumpe las relaciones humanas; y con los robots, por una parte se alaban porque logran piezas y trabajos con mayor precisión y seguridad, reducen conflictos… pero ello convive con la versión de que provocan desempleo, que las empresas fabrican más y ganan más sin contratar a más personas…”, ejemplifica el investigador de la UPC.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/tecnologia/20181223/453705455279/robots-auge-uso-popularidad-rechazo-sociedad.html

Comparte este contenido:

Entrevista a Daniel Nina, escritor, periodista y jurista caribeño “La literatura me permite tomar el dato, el hecho, y distorsionarlo”

Entrevista a: Daniel Nina

Por: Wilkins Román Samot

Daniel Nina (Puerto Rico, 1962-) se ha puesto a novelar. Y lo ha hecho, por segunda ocasión de manera o a manera de novela biográfica e histórica con El Nazareno (2017). Daniel es un escritor, periodista, politólogo, sociólogo, criminólogo, historiador, jurista (que no abogado), profesor de administración de empresas, empresario y también, uno de los deportistas menos reconocidos del Caribe.

Nina, sin duda es uno de los intelectuales mejor formados en el Puerto Rico de hoy, por no decir en las Antillas hispánicas de las que son oriundos él (Puerto Rico) y sus padres, cubanos (padre) y dominicanos (madre). Daniel ha aceptado el reto de responder a mis preguntas, cuyas repuestas son para ser compartidas con todos vosotros.

– Wilkins Román Samot (WRS, en adelante) – Primero, una novela o una biografía novelada de Héctor Lavoe Pérez en el 2016, intitulada Rompe Saragüey. Luego, en el 2017, una segunda novela biográfica de Ismael Rivera, El Nazareno. ¿De qué trató o tratas en estas dos novelas de dos vidas de gran impacto y contraste social y cultural, y cómo recorres entre la literatura y la realidad (o no ficción)? ¿Cómo surgió la oportunidad de reconstruir ficcionalmente la vida de Lavoe, El Cantante, y la de Ismael, El Sonero Mayor?

– Daniel Nina (DN, en adelante) – Antes que nada, la vida pone en el camino oportunidades. Es el deber de uno tomar las mismas. Hace poco más de 10 años (2005/06) me interesé por la vida de Héctor Lavoe a ritmo de novela. Lo hice, pues siempre me impresionó que alguien se lanzara del décimo piso de un edificio y no se muriera. Más aún, que dos meses después continúo cantando. Eso es para mí muy fuerte. A partir de ahí, pensé que valía la pena contar su historia.

Pero pasaron 10 años y no hice más que escribir las primeras 20 páginas y un bosquejo. Sin embargo, en el 2016, retomé el proyecto y me puse a investigar. Entonces, por razones personales, fui a Panamá en agosto de ese año, y le pedí a un amigo que me llevara a ver el Cristo Negro de Portobelo. Ese dato cambia toda la historia. El que ha visto la figura del Cristo Negro, y está dispuesto a creer, puede entender mi respuesta: hice un compromiso allí en Portobelo de escribir la historia de Puerto Rico contada a través de novelas sobre el género de la salsa y personas que cambiaron el paradigma.

Entonces, terminé la novela de Lavoe, la presenté, y como parte de la promesa, me comprometí, con todos los creadores y sus asociados, a escribir cuatro novelas (no obstante son cinco las que voy a escribir). En el 2017 terminé y presenté El Nazareno sobre la vida de Ismael Rivera, la cual recibió el premio Mención de Honor en el Certamen de Literatura del Pen de Puerto Rico 2018. Próximamente, estaré presentando la tercera novela, Hojas Blancas, sobre la vida de Andy Montañez.

Mi problema es que de las cuatro novelas + uno, tres están muertos y dos de los intérpretes están vivos. Es más fácil hacer una novela de los muertos; de los vivos me voy enteramente por la ficción.

– WRS – Del 2016 también es El Club Tanamá. Tiene un subtítulo: La invisibilización del hombre y la mujer negros por el independentismo puertorriqueño. ¿Qué relación tiene este libro hecho para hacer visible la contribución del “hombre y la mujer negros por el independentismo puertorriqueño” con vuestro trabajo creativo-novelístico anterior y hoy?

– DN – Mi entrenamiento natural es la investigación. Formado en las Ciencias Sociales y el Derecho, inicialmente, mi vida se influencia a través de la metodología de investigación y la escritura. Por lo tanto, intento investigar de todo lo que escribo, pues para mí no es imaginación sino hechos, algunos de valor histórico, y contarlos o interpretarlos.

La literatura me permite tomar el dato, el hecho, y distorsionarlo. En el 2013 publiqué una colección de cuentos (Seis cuentos de amor [breves] y uno del recuerdo, Premio Nacional de Cuento, Pen de Puerto Rico 2014) donde los cuentos evaluados todos, son hechos históricos, reales todos pero ficcionalizados. Esta es la virtud de escribir literatura.

Ahora bien, El Club Tanamá es una experiencia distinta. Como sabes, mi compromiso con la práctica desracialista es plena. Más aun, con erigir toda lucha antirracista, mi compromiso es total. Creo que el cine de los EE.UU., dirigido hoy por afroamericanos, entiende de lo que se trata mi postura. Dos películas, Get Out (Dir. Jordan Peele, EE.UU., 2015) y Widows (Dir. Steven McQueen, EE.UU., 2018) explican como yo me aproximo al mundo de las relaciones raciales hoy.

Ahora bien, en el 2015, mi amigo Osvaldo Romero, publicó una foto singular en facebook: un grupo de negros, todos engabanados y las mujeres bien vestidas en un balcón, y en la pared había un letrero que decía Club Tanamá. Esto para mi cambió la historia que se ve ahora reflejada en mi interpretación de los hechos y relaciones raciales en Puerto Rico.

La experiencia que se documenta en el libro de El Club Tanamá debe ser asumida por ese viejo y nuevo independentismo que alega que los negros son por naturaleza republicanos, es decir pro-estadistas. Nada que ver. Los negros de Canóvanas participaron y sufrieron duramente en la revuelta nacionalista del 1950. Ahí está el dato hasta la década de 1960. Luego, habrá que investigar qué pasó a partir de 1970 cuando la gente empieza a hacer ese comentario de que los negros son estadistas. Se trata de dos momentos de país distintos.

En la novela El Nazareno, relaciono muchos elementos de este proceso con la figura de Ismael Rivera y la experiencia por ellos vivida entre el 1954 y el 1962. Ismael hasta el final de su vida, en una de sus entrevistas que concedió siempre decía que él era un hombre negro de la costa. Eso para mí es uno de los aprendizajes de El Club Tanamá. El hombre y la mujer negros de la costa se comportan de forma diferenciada al hombre y la mujer negro de la montaña. Ese detalle debe ser explorado aún más por otros investigadores. Yo simplemente lo relacioné y lo plasmé en una novela.

– WRS – Si comparas vuestro crecimiento y madurez como persona, narrador, creativo, periodista y, en fin, escritor entre ahora con su época creativa anterior en Puerto Rico y fuera de Puerto Rico, ¿qué diferencias observas en vuestro trabajo creativo? ¿Cómo ha madurado su obra? ¿Cómo has madurado como narrador y escritor?

– DN – Como diría Andy Montañez en la canción Hojas Blancas, “por los errores cometidos”. Nada, me siento que este momento coincide con un momento de mucha madurez emocional y de vida. Los golpes que da la vida, no pasan en vano. En ese sentido, me recuerdo del querido profesor de Ciencia Política, Don Pablo García Rodríguez, cuando decía, que la “dialéctica es un llamado a la humildad”. Así lo veo. La dialéctica y bajo el materialismo histórico de Carlos Marx, los cambios son necesarios y continuos, pero no para convertirse uno en una persona más soberbia, sino en una más humilde.

Ahí se refleja mi trabajo en la creación literaria. Llevo varios años donde publicar continuamente y de forma anual, es mi norte. Creo que es un diálogo. Luego resolvemos otros asuntos del canon literario o de las normas de la escritura. Pero pensar, escribir y publicar, son una senda que intento proseguir.

Luego me siento que con el pasar del tiempo ya hay unos asuntos que no hacen sentido, y es en los que sí hacen sentido donde me deseo concentrar. Ahí entra la creatividad, y la diversidad de ideas y procesos. Pero siento que el 2019 viene con otra urgencia, y con otros intereses, y eso me hace sentir un gran interés para combinar sabiduría con creatividad y forma de expresión.

– WRS – Has tenido la oportunidad de publicar varios libros literarios y no literarios dentro de los pasados años, ¿cómo visualizas vuestro trabajo creativo con el de su núcleo generacional de escritores o creativo-investigadores y narradores con los que comparte o ha compartido en Puerto Rico y fuera de Puerto Rico? ¿Cómo ha integrado vuestra experiencia creativa-literaria a su diario quehacer (su vida) y a su interés por un periodismo alterno disciplinado?

– DN – Publico lo que me interesa y me provoca. He jugado, es decir, interaccionado, con todos los formatos y maneras de escritura, salvo la poesía. Pienso que aún estoy muy joven para desarrollarme en la poesía (ah, qué dirán Mairym Cruz Bernal, Carlos Roberto Gómez, Iris Miranda y Alberto Martínez Márquez, todos queridísimos amigos y de mi generación, todos consagrados poetas). Pero pienso que algún día llegaré a ser poeta.

Mientras eso pasa, sigo combinando junto a la madurez alcanzada en la disciplina, la creatividad y la productividad, nuevas formas de comunicación o expresión artística. EN este sentido, “jangueo” con todos y todas, escritores literatos como académicos, y con gente similar a mí que “inventan” cosas. No importa su edad o generación, exploro la diversidad de personas.

En estos días reconozco a un joven talento Jomar Alméstica de León, cantante de ópera y de salsa, egresado del Conservatorio de Música de Puerto Rico, interprete a los 22 años de Ismael Rivera. Hay que prestarle atención. Pero de igual forma continúo venerando, en buena onda, al maestro de las artes plásticas Dennis Mario Rivera. No sólo le hice un libro (Dennis Mario de Seis a Seis, Isla Negra, 2013, género entrevista), pero también lo sigo pues es de esos talentos consagrados que el país no entiende. (De paso cuando el país no entiende a uno, lo excluyen y lo marginan, y de eso podríamos hacer otra entrevista, Wilkins, si te parece).

En mis proyectos del 2019, hay varias cosas en la licuadora. Por un lado producir y dirigir mi primer largometraje, Loíza 2050. Es sobre el país que nos quedó luego de la Junta de Supervisión Fiscal y la pérdida poblacional. De otro lado, trabajo en un proyecto extraordinario con dos colegas encantadoras, por un lado Ruth Nina, mi hermana, y la otra una joven talento, Alejandra Ortiz Arraiza. Ambas de la Universidad de Puerto Rico, trabajamos el tema de la resiliencia empresarial. Esto a partir de la experiencia del huracán María. Este proyecto produce conferencias y también varios artículos y posiblemente un libro en el 2019.

De otro lado, trabajo en una biografía del escritor más condecorado de nuestra generación y el menos reconocido, Hiram Lozada Pérez. Este proyecto lo había iniciado en el 2016, con un primer acercamiento publicado en la Revista del Instituto de Cultura, pero estamos en proceso de hacer un proyecto más extenso sobre su vida y obra literaria. Para mí, lo reconozco, como el más duro escritor de nuestra generación.

Finalmente, trabajo en la cuarta novela del proyecto de la salsa, aún no delato quien es el artista que me inspira, aunque puedo reconocer que éste es el otro que está vivo. He intento cerrar un proyecto para ejecutarlo sobre historia. Pero este aún no lo puedo revelar. Mientras no haya huracanes, de mi parte seguimos produciendo y cosechando.

– WRS – ¿Cómo concibes la recepción a vuestro trabajo creativo dentro de Puerto Rico y fuera, y la de sus pares?

– DN – En Puerto Rico hoy total satisfacción. Hubo un cambio de dirección en mi trabajo en el 2013, lo cual en ese momento conversé con mi editor histórico, Carlos Roberto Gómez Beras, editor en jefe de Isla Negra Editores. Ahí fue que se publicó el libro Seis Cuentos de Amor. Luego de ahí, creo que me lo he tomado más en serio, e intento trabajar con más esmero los cuidados necesarios de los libros. Aún así cometo errores y otros horrores, pero trabajo de forma más detallada.

Ahora bien, reconozco a mis pares en la comunidad de escritores creativos, investigadores, académicos y jurídicos. Llevo varios años presidiendo la Comisión de Obra Jurídica del Colegio de Abogadas y Abogados, y ahí junto a mis comisionados hermanos Hiram Lozada, Eduardo Villanueva y Carol Sosa, creo que hemos hecho un trabajo lindísimo de promover nuevos escritores y escritoras a partir de lo jurídico. Pero esto se extiende a mi trabajo y apoyo al Pen de Puerto Rico Internacional del cual fui miembro de su junta, y como socio me mantengo muy interesado en apoyarle.

Pero si continúo hablando, hasta recientemente presidí la Asociación de Profesionales de la Danza de Puerto Rico, y el trabajo que se hizo ahí bajo la dirección ejecutiva de la Maestra Mayra Collazo Ortiz, creo que es digno de reconocimiento. El 2018, en dicha organización fue uno profundo y pesado, con sobre seis rubros de actividades continuas en el quehacer de la danza que lo hacen a uno sentir bien.

Y fuera del país, que decirte, que aún viajo y me invitan y muchas veces me lo costean todo. Este año hice la FIL Dominicana y el Encuentro de Escritores de Sur de República Dominicana (mayo y octubre 2018). También fui invitado a la Universidad de Bowling Green en Ohio para hablar de Ismael Rivera y El Nazareno. Y más recientemente estuve en Caracas, Venezuela en la 31 Conferencia Anual de Ismael Rivera que organiza la Asociación Fundación de Macropanas, Inc.

Entonces me siento que, y reconociendo los problemas, contradicciones, quejas y alegrías, ha sido un soberano buen año. Termino en paz el 2018. Agradezco siempre a los que me reconocen y me dan la mano. En mi generación, a Carlos Severino, Mariangie Tirado, Ebenecer López Ruyol, José Raúl Cepeda, Carlos Cao Delgado Lasalle, Carlos Del Valle Cruz y Félix Cruz. Estos son los camaradas, que hacen que la vida en esta etapa sea más fácil. Pero también a las generaciones emergentes de los milenios con los cuales colaboro, como Yiomaris Meléndez Vázquez, Adrián Siaca Pérez, Valeria Fuentes y Alexandra Cabrera.

– WRS – Sé que vos es del Caribe y de Puerto Rico. ¿Se considera un escritor puertorriqueño o no? O, más bien, un escritor, sea este puertorriqueño o no. ¿Por qué? ¿Cómo se siente vos? ¿Caribeño?

– DN – Soy y seré un escritor de la nación del Caribe, oriundo de Puerto Rico. Ambos estamentos, me los gané. Ambas narrativas de la nación, me definen.

Soy hijo de quienes son mis padres, y éstos a su vez fueron hijos de sus ancestros que en mi caso se insertan profundamente en el Caribe. Ahora bien, yo me comienzo a narrar a partir de Puerto Rico. A manera de ejemplo, de mi experiencia en Bayamón y Guaynabo.

Decía hace un tiempo atrás el teórico Homi Bhabha, que la nación es una narración. Mi vida es un acto narrado que se influencia por diversas corrientes, pero que me permite ser. Y el ser, más allá de lo que dijeron algunos filósofos, desde Sócrates hasta Heidegger, me define. Soy, simplemente, soy. Luego le ponemos de la isla de Puerto Rico en el Caribe.

– WRS – ¿Cómo integra vuestra identidad étnica y su ideología política con o en vuestro trabajo creativo y su experiencia creativa?

– DN – Desde que nací me he visto como un hombre negro. En esa no he tenido duda. No solo por mí sino por lo que de mi decía el otro o la otra. Así que el concepto de la raza y la identidad, es una dualidad entre lo que uno piensa de sí mismo y lo que de uno piensa el otro o la otra. Así que está todo dicho, pues mis trabajos combinan todos estos relatos desde hace más de 30 años.

Ahora bien, si me preguntas hoy, sigo a los cineastas y artista afroamericanos en los EE.UU.. Estos están diciendo las cosas más creativas que se pueden decir en términos de raza, identidad y cultura nacional. Una película que nadie vio, escuchó o entendió en Puerto Rico, y que posiblemente la nominen para mejor película 2018 en los Oscar, es Sorry to bother you (Dir. Boots Riley, EE.UU., 2018). Ese rapero afroamericano de Riley, logra decir a sus 49 años, lo mismo que yo intento decir hoy a mis 56. Por ahí va la cosa. Hay que cambiar la forma y contenido del discurso, pese a que los problemas siguen ahí manifestados de otra forma.

Hay una experiencia que en tiempo recientes me cautivó. Estuve trabajando en la Universidad de Michigan en verano, e ir a Detroit me fascinó. Sobre todo en el “barrio” de los obreros blancos, la cultura popular es la hegemónica, y esta es negra. Eso me fascinó.

Tal vez esto lo podríamos relacionar con José Luis González y El País de los Cuatro Pisos (Ediciones Huracán, 1979). Hay que reconocer que aún hoy, nuestra cultura sigue siendo hegemónicamente popular y negra.

– WRS – ¿Cómo se integra vuestro trabajo creativo a su experiencia de vida como escritor, docente-investigador antes, después del inicio de su obra, y ahora, ya pasado un tiempo vinculada al quehacer literario y periodístico? ¿Cómo integró esas experiencias de vida a su propio quehacer de escritor en Puerto Rico?

– DN – Todos los días me levanto creativo. Todos los días escribo. Todos los días pienso y me invento una idea o un proyecto. Todos los días me encuentro con alguien, lo suficientemente tolerante para escuchar mi idea.

Ahora bien, el que no le guste mi atolondramiento no me podrá escuchar. Es una energía particular, una vibra, que está ahí siempre.

Mientras tenga estabilidad en mi vida material y emocional, el “micrófono o la bocina” anda encendido.

– WRS – ¿Qué diferencia observas, al transcurrir del tiempo, con la recepción del público a vuestro trabajo creativo y a la temática literaria y socio-cultural del mismo? ¿Cómo ha variado?

– DN – Dirijo un periódico cibernético desde hace casi ocho años (2011-2018). Trabajo con todo tipo de persona en todas las edades. Por otro lado, manejamos mucha tecnología, bien o mal, lo cual me permite vivir entre generaciones y entre mundos. Creo que me defiendo bastante bien.

Lo que me interesa es que el “ryde”, la trillita como decíamos en el otro Puerto Rico del pasado, no se termine. Yo lo estoy pasando bien. Súper.

– WRS – ¿Qué otros proyectos creativos tienes recientes y pendientes?

– DN – Simplemente hoy todo me interesa. Pero el punto de partida es pensar, crear, ejecutar en distintos formatos, y luego ir al cine, a la playa y pasarlo bien. Si logro el balance, soy feliz. De eso se trata vivir, de ser feliz.

Wilkins Román Samot, Doctor de la Universidad de Salamanca, donde realizó estudios avanzados en Antropología Social y Derecho Constitucional.

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=250480

Comparte este contenido:

“Chalecos amarillos” La peculiaridad de lo francés

Por: Atilio Boró

Alemania y Japón tienen el dudoso honor de ser dos países en los que jamás triunfó una revolución. No por casualidad fueron también los que, precisamente a causa de ello, dieron nacimiento a regímenes tan oprobiosos como el nazismo y el militarismo fascista japonés. Por contraposición la historia francesa está signada por recurrentes revoluciones y levantamientos populares. Aparte de la Gran Revolución de 1789 hubo estallidos revolucionarios en 1830, otro mucho más vigoroso en 1848 y la gloriosa Comuna de París de 1871, el primer gobierno de la clase obrera en la historia universal. Luego de su sangriento aplastamiento pareció que la rebeldía del pueblo francés se había apagado para siempre. Pero no fue así. Reapareció en la heroica resistencia a la ocupación alemana durante la Segunda Guerra Mundial y luego, con una fuerza arrolladora, en el Mayo francés de 1968.

¿Es esto lo único que hace de Francia un país tan peculiar? No. Más importante que este incesante fermento insurreccional que históricamente distingue a las capas populares francesas es que sus luchas resuenan como ninguna otra en la escena mundial. Ya lo había advertido Karl Marx en 1848 cuando, observando la revolución en Francia, dijera que “el canto del gallo galo despertará una vez más a Europa”. Y la despertó, aunque esos sueños fueron aplastados a sangre y fuego. Miremos la historia: la Revolución Francesa retumbó en Europa y América, con fuerza atronadora; la Comuna se convirtió en una fuente de inspiración para el movimiento obrero mundial, sus enseñanzas reverberando inclusive en algunos rincones apartados de Asia. El Mayo francés se reproduciría, con las lógicas características nacionales, por todo el mundo. En otras palabras: Francia tiene esa única capacidad de convertir lo suyo en un acontecimiento histórico-universal, como gustaba decir a Hegel. Y esa es, precisamente, la inimitable peculiaridad de lo francés.

La rebelión de los “chalecos amarillos” que comenzó hace pocas semanas cuando dos camioneros y la dueña de un pequeño comercio -desconocidas entre sí y habitando en distintos lugares del interior de Francia- lanzaron a través de las redes sociales una convocatoria a protestar en las rotondas de entrada de sus pequeñas ciudades por el aumento del precio del combustible. A los pocos días una de ellas tenía casi un millón de seguidores en su cuenta de Facebook. Luego vino la convocatoria del 17 de Noviembre en París y, a partir de allí, la protesta adquiriría una dimensión fenomenal que puso al gobierno de Macron entre la espada y la pared. Lo que no habían podido hacer en tres meses los sindicatos del ferrocarril lo lograron los “chalecos amarillos” en pocas semanas. Y la cosa sigue, y el “contagio” del virus rebelde que llega desde Francia ya se vislumbra más allá de sus fronteras. Se ha insinuado en Bélgica, Holanda y ahora en Polonia, con ocasión de la Cumbre del Clima en Katowice. En Egipto el régimen de Al Sisi prohibió la venta de chalecos amarillos en todo el país como una medida precautoria para evitar que el ejemplo francés cunda en su país.

La revuelta, de final abierto, no es sólo por el precio del combustible. Es una protesta difusa pero generalizada y de composición social muy heterogénea contra la Francia de los ricos y que en cuya abigarrada agenda de reivindicaciones se perciben los contornos de un programa no sólo pos sino claramente anti-neoliberal. Pero hay también otros contenidos que remiten a una cosmovisión más tradicional de una Francia blanca, cristiana y nacionalista. Ese heteróclito conjunto de reivindicaciones, inorgánicamente expresadas, alberga demandas múltiples y contradictorias aspiraciones producto de una súbita e inesperada eclosión de activismo espontaneísta, carente de dirección política. Esto es un grave problema porque toda esa enorme energía social liberada en las calles de Francia podría tanto dar lugar a conquistas revolucionarias como naufragar en un remate reaccionario. Sin embargo, más allá de la incertidumbre sobre el curso futuro de la movilización popular y la inevitable complejidad ideológica presente en todos los grandes movimientos espontáneos de masas no caben dudas de que su sola existencia ha socavado la continuidad de la hegemonía neoliberal en Francia y la estabilidad del gobierno de Emmanuel Macron.

Y en un mundo de superpoblado de esperpentos como los Trumps y los Bolsonaros, los Macris y los Macrones todo esto es una buena noticia porque el “canto del gallo galo” bien podría despertar la rebeldía dormida –o premeditadamente anestesiada- de los pueblos dentro y fuera de Europa y convertirse en la chispa que incendie la reseca llanura en que las políticas neoliberales han convertido a nuestras sociedades, víctimas de un silencioso pero mortífero holocausto social de inéditas proporciones. No es la primera vez que los franceses desempeñan esa función de vanguardia en la escena universal y su ardorosa lucha podría convertirse, sobre todo en los suburbios del imperio, en el disparador de una oleada de levantamientos populares –como ocurriera principalmente con la Revolución Francesa y el Mayo de 1968- en contra de un sistema, el capitalismo, y una política, el neoliberalismo, cuyos nefastos resultados son harto conocidos. No sabemos si tal cosa habrá de ocurrir, si el temido “contagio” finalmente se producirá, pero los indicios del generalizado repudio a gobiernos que sólo enriquecen a los ricos y expolian a los pobres son inocultables en todo el mundo. No habrá que esperar mucho tiempo pues pronto la historia dictará su inapelable veredicto.

Más allá de sus efectos globales la brisa que viene de Francia es oportuna y estimulante en momentos en que tantos intelectuales y publicistas de Latinoamérica, Europa y Estados Unidos se regodean hablando del “fin del ciclo progresista” en Nuestra América, que supuestamente sería seguido por el comienzo de otro de signo “neoliberal” o conservador que sólo lo pronostican quienes quieren convencer a los pueblos que no hay alternativas de recambio y que es esto, el capitalismo, o el caos, ocultando con malicia que el capitalismo es el caos en su máxima expresión. Por eso los acontecimientos en Francia ofrecen un baño de sobriedad a tanta mentira que pretende pasar por riguroso análisis económico o sociopolítico y nos demuestran que muchas veces la historia puede tomar un giro inesperado, y que lo que aparecía como un orden económico y político inmutable e inexpugnable se puede venir abajo en menos de lo que canta un gallo … francés.

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=250445

Comparte este contenido:

España: La universalización de la educación infantil, a debate en el primer encuentro de Educación Transformadora

Europa/España/25 Diciembre 2018/Fuente: ABC

La educación infantil, la que va de los 0 a los 5 años, ha cobrado especial relevancia en los últimos tiempos. Desde el anuncio del Gobierno de su universalización, ha vuelto a la palestra el debate: ¿cómo debería ser la educación para los más pequeños?, ¿qué modelos son los que mejor preparan para los retos del mañana? ¿quién o quiénes son los responsables del fracaso o del éxito escolar?

Este ha sido el eje central de una mesa redonda organizada por la escuela infantil « English for Fun» (que actualmente celebra su 10º Aniversario). Esta escuela americana con sedes en Madrid y Pozuelo de Alarcón tiene como pilares fundamentales la educación de las primeras etapas del desarrollo y otro de los clásicos suspensos de la educación española: el inglés.

Mediante un método propio desarrollado por su fundadora, la norteamericana Jill Stribling, esta escuela enseña inglés y forma en valores a niños y niñas desde hace 10 años en Madrid. Desde su punto de vista, la educación y los que se dedican a ella tienen el honor y el deber de cambiar el mundo: «Si no amas tu profesión y no consideras que tu trabajo puede cambiar el mundo a través de la educación, déjalo», señala Jill.

En esta mesa redonda se han dado cita profesionales de la innovación y del marketing, políticos, educadores y pedagogos para debatir sobre el presente y futuro de la educación. Se han planteado cuestiones como el fracaso de los métodos tradicionales, el papel de la tecnología en las nuevas formas de educar y enseñar, los retos a los que se enfrentarán los líderes del mañana y qué proyectos se están llevando a cabo para afrontar y preparar a los más pequeños para estos retos.

En este sentido, José Luis Arbeo, director del proyecto «Aprendemos juntos» de BBVA y director de Marketing operativo de la entidad, ha arrojado luz sobre el asunto. Ha dejado patente que las marcas son actores con una deuda con la sociedad. «Las grandes marcas tenemos un deber. Debemos realizar una aportación contributiva a la sociedad». El primer objetivo del proyecto de la entidad ha sido «poner la educación de moda». Y en una segunda fase, ya han comenzado a proveer de recursos a docentes de toda España, poniendo talentos nacionales e internacionales a disposición de la educación.

Otro de los temas que no podían pasar por alto los ponentes es el de la ya mencionada universalización de la educación infantil. María Luz Martínez Seijo, diputada del PSOE, secretaria ejecutiva de Educación y Universidades de la CEF-PSOE, comentaba lo «fundamental que es apostar por un ambicioso plan de formación del profesorado». Integrar la tecnología en el aula será también una prioridad en el presente y el futuro: «Los alumnos deben de tener una alfabetización digital absoluta». Por último, María Luz señalaba la necesidad imperiosa del esfuerzo que debería realizar la Administración Pública para disponer de los recursos humanos necesarios en favor de la educación infantil.

¿Y qué papel deberían jugar los propios niños en la educación? Beatriz Lucas, coordinadora de programas educativos de Radio Escuela M21 del Ayuntamiento de Madrid comentaba «hay que darle más fuerza a los docentes, empoderarles y reforzar la función tan vital que desempeñan y esto pretendemos desde nuestro programa ‘Cero en Conducta’. A su vez, hay que darles voz a los niños, escucharles, saber cuáles son sus intereses». De eso trata precisamente uno de los programas que ella coordina, Alumnos-Radioactivos, en el que «ellos son poderosos, ellos eligen qué música escucha Madrid, ellos sienten que tienen un altavoz desde el que se les escucha de verdad».

David Cervera, subdirector de innovación de Educación de la Comunidad de Madrid, ponía de manifiesto la importancia de aprovechar la tecnología en favor de la educación. No dejar que el valor que aportan los docentes se quede en la clase: «Lo que hagan tiene que salir de las aulas, darse a conocer, interconectarse con familias y con otros centros». De igual forma, «estamos ante la primera generación con educación bilingüe y aún así faltarían seis años para finalizar con el plan a 20 años desarrollado por la Comunidad de Madrid», matizaba David Cervera.

Otra de las grandes conclusiones de esta mesa ha sido que la innovación y la creatividad jugarán un papel fundamental para la superación de los retos de hoy y del mañana. Juan Pastor Bustamante, que lleva más de 20 años investigando y desarrollando estas áreas, afirmaba que necesitamos y más aún necesitaremos «gente que piense en soluciones creativas en diferentes sectores. La creatividad debería incorporarse en la enseñanza de materias como las matemáticas y las ciencias». Y no sólo desde el punto de vista de la educación: la creatividad, según Juan, es la industria del futuro.«El motor económico de las sociedades del s.XXI será la creatividad».

Las norteamericanas April Stout Heather Porteous han aportado también un punto de vista diferente sobre la educación española. Con su experiencia en el sistema educativo de los Estados Unidos y el contraste con su rodaje en nuestro país, Heather comentaba «nos han querido inculcar que no todos somos inteligentes, y eso no es verdad».

Por último, y después de hablar tanto sobre tecnología, salía el tema de la naturaleza. ¿Hasta qué punto es importante que los más pequeños no pierdan el contacto con ella? A esta cuestión respondía April «la cuestión es: ¿cuánto puede enseñarnos la naturaleza?». Y en lo que todos los ponentes coincidían es en que la naturaleza puede enseñarnos mucho. «La fragilidad de la vida y el desarrollo, la interacción y la importancia del entorno, entre otras tantas cosas», puntualizaba April.

En lo que han coincidido todos los invitados a esta mesa redonda, es en que el paradigma educativo debe cambiar, en la misma medida en la que la sociedad ha cambiado en las últimas décadas. Sin que ello signifique defenestrar absolutamente todo lo que hace referencia a la escuela tradicional, sino quedándonos con lo mejor del modelo que ha imperado en los últimos 50 años. Para combinarlo de igual manera con lo mejor de los métodos alternativos. Los líderes del mañana van a hacer frente a problemas totalmente nuevos, industrias que aún no existen, tecnologías disruptivas que todavía ni imaginamos. Y para ello deben de disfrutar de una educación centrada en el pensamiento crítico, las competencias, la creatividad y la inteligencia emocional. Y por lo expuesto en esta mesa redonda, parece que esa es la dirección en la que vamos.

Fuente: https://www.abc.es/sociedad/abci-universalizacion-educacion-infantil-debate-primer-encuentro-educacion-transformadora-201812220244_noticia.html

Comparte este contenido:

Llámalo como quieras, piropo o acoso callejero. En Holanda ya se están poniendo multas por ello

Europa/Holanda/24 Diciembre 2018/Fuente: Magnet

“Hola guapas, ¿a dónde vais?”. “Cariño, ¿ya te vas? ¡Quédate aquí conmigo!”. “Hmm, preciosa, qué buena estás”. Everon El F probablemente el año pasado, mientras le decía estas cosas a dos grupos distintos de mujeres en la vía pública, no sabía que se convertiría en el primer sancionado por ese acto que unos consideran piropo y otros acoso callejero.

Qué te lleva a ser sancionado por un «piropo»: un holandés siguió a dos grupos de mujeres, se sentó a su lado y les dijo los comentarios anteriores. Aunque ellas se movían metros más allá, él volvía a acercarse y hacía ruidos de besos. Según el acusado, era su forma de ligar, ya que está soltero, se siente solo, y, según su opinión, las chicas eran de muy buen ver. “No sabía que esto era punible, sólo intentaba lanzarles un cumplido”.

Consecuencias mínimas: se ha sancionado al sujeto a 200 euros de multa que, debido a sus problemas personales (tiene una ligera deficiencia mental) y económicos no tendrá que pagar siempre y cuando no reincida en dos años. Más que de otra cosa se trataba de una advertencia.

La normativa holandesa contra el acoso verbal: se trata de la primera sentencia de una norma que se implantó en algunas ciudades del país para luchar contra estos actos de ofensa u intimidación contra las mujeres. Según el actual alcalde de Rotterdam, “el hecho de que las mujeres de nuestra ciudad vean su libertad restringida y tengan que adaptar su ropa o sus trayectorias para evitar ciertas partes de la ciudad son inaceptables”. Las multas podrían ascender a 4.100 euros o incluso a tres meses de cárcel. Hasta ahora las reclamaciones puestas por mujeres habían sido desechadas, pero en este caso fue la fiscalía quien ya llevado el caso. Quieren advertir que la norma va en serio.

Libertad de expresión vs libertad sexual: el Código Penal holandés, como tantos otros, no tiene tipificada la intimidación sexual verbal, que por lo general queda protegida por la libertad de expresión de los individuos. De ahí que la interpretación del juez de imponer esta multa haya tenido en cuenta las acciones de seguimiento e intimidación del sujeto del piropeador. Mientras los jueces no vayan sentando otros precedentes, los hombres holandeses podrán “piropear” todo lo que quieran siempre que no se acerquen a las mujeres.

Liberales y democristianos de la oposición están conformes con la norma. Dentro del país se está estudiando ampliarla para sancionar a los que intimiden a gais, lesbianas y transexuales por el hecho de serlo. Francia también está estudiando incorporar esta norma a su sistema legal.

Le pasa al 84% de las mujeres: la norma no se impuso sin estudios previos. Según un estudio de la Universidad Erasmus de Róterdam a 1.200 mujeres de entre 18 y 45 años, el 84% dijeron haber sido objeto de intentos de acercamientos no deseados de tinte sexual. Los investigadores advierten, es una zona gris, donde alguien puede no estar acosando, pero el informe señalaba que el abanico de reacciones van del cumplido fuera de lugar o el comentario sobre el aspecto a las peticiones de sexo pasando por insultos (como “zorra” o “puta”), tocamientos e incluso asaltos.

Fuente: https://magnet.xataka.com/un-mundo-fascinante/llamalo-como-quieras-piropo-acoso-callejero-holanda-se-estan-poniendo-multas-ello

Comparte este contenido:

¿Se puede hablar de naturaleza en clase de Matemáticas?

Por: Quique Oñate.

Si la distancia que recorre la ballena jorobada en su migración puede dar pie a un problema de matemáticas interesante, ¿por qué no aprovecharlo? Y si la descripción de un majestuoso orangután de Borneo constituye un buen ejercicio para la clase de Lengua, ¿por qué no tenerlo en cuenta?

Estas y otros ejemplos de inclusión de la naturaleza en materias que no guardan, en principio, una relación directa con ella, se enseñan ya en 25 colegios de España. Desde octubre, estos centros participan en Naturaliza, un proyecto piloto impulsado por Ecoembes, la organización que gestiona el reciclaje de envases, y un grupo de expertos en educación supervisados por Juan Antonio Corraliza, catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid. El objetivo es conectar los contenidos de asignaturas curriculares como Matemáticas, Lengua, Ciencias Naturales y Ciencias Sociales con la biodiversidad y los fenómenos ambientales, algo que muchos expertos reivindican para evitar la desconexión de los jóvenes de lo natural.

«Trabajamos en torno a tres aspectos: ambientalizar los contenidos, formar al profesorado y potenciar las experiencias fuera del aula», explica Silvia López, representante del programa por parte de Ecoembes. «Creemos que es fundamental que los alumnos estén en contacto con su entorno y aprendan la importancia del medioambiente más allá de lo que se da en las clases».

Naturaliza está orientado, por el momento, a estudiantes de quinto de primaria de centros públicos, privados y concertados de las comunidades de Madrid y La Rioja. Uno de ellos es el CEIP Ciudad de Nejapa de Tres Cantos (Madrid). Aquí, hoy toca relacionar la función de los bosques, los pulmones de la Tierra, con el sistema respiratorio humano. Una analogía sencilla para entender como la polución y el cambio climático hacen que el planeta y sus habitantes respiren cada vez peor. La lección se llama Pulmón verde, pulmón gris. «Hoy he aprendido qué puedo hacer para no contaminar el mundo», interviene Iria Mesa, una niña de nueve años. «Tenemos que cuidarlo mucho más porque si no podría acabar muy mal», añade Martina Sutter. Después, los alumnos pegan las hojas de un árbol en un mural y nombran las funciones que este ser vivo cumple en el ecosistema. Fuera, en los pasillos, cuelgan trabajos detectivescos sobre la vida de los murciélagos o seguimientos de insectos como las arañas.

«La respuesta ha sido magnífica», dice Sara Sánchez, profesora de quinto de primaria del Ciudad de Nejapa y uno de los aproximadamente 200 docentes apuntados a Naturaliza. «Estas clases ayudan a que los alumnos tomen conciencia y sean protagonistas y reflexivos, a que desarrollen el pensamiento crítico. Son capaces de desarrollar ideas muy buenas y entender el problema ambiental desde su punto de vista. Y luego se lo transmiten a sus familias. Son los mejores embajadores».

Nicolás Chase, de nueve años, recuerda un vídeo que su profesora les puso en clase hace poco. «Era sobre un experimento para ver cuántos invertebrados hay en un metro cuadrado de suelo de bosque», describe el chico. «Había más de 100. No los vemos, pero son muy importantes».

Una visión a largo plazo

La piedra angular del proyecto es Escuela de Docentes, una herramienta en línea con contenidos ambientalizados que cualquier profesor de un centro adscrito a Naturaliza puede consultar y utilizar. El material, elaborado y revisado por un panel de expertos, está en constante actualización. Los docentes que así lo deseen pueden acceder, además, a tutorías y asistencia por parte de los responsables de Naturaliza.

Si el programa, al que cualquier colegio se puede adherir gratuitamente, tiene éxito, sus impulsores planean ampliarlo a colegios de toda España durante el año que viene. «Para 2020 cabe la posibilidad de extenderlo también a educación secundaria», señala Silvia López, que entiende que lo idóneo sería que, en un futuro, esta educación ambiental transversal se contemplara por ley.

Fuente de la reseña: https://elpais.com/economia/2018/12/18/actualidad/1545133704_297004.html
Comparte este contenido:

“Queremos vivir sin miedo”

Por: Cristina Vázquez.

Profesores y alumnos de la escuela universitaria de Valencia donde Laura Luelmo cursó el máster de profesora la recuerdan en un mural

El arte ha sido este miércoles el vehículo que profesores y estudiantes de la Escuela Universitaria de Magisterio de Valencia —donde Laura Luelmo cursó el máster para ser profesora de Dibujo— han utilizado para expresar su dolor por el asesinato de la joven zamorana. Y el resultado ha sido un mural con mensajes de decenas de jóvenes que han reivindicado vivir sin miedo y expresado, con vivos colores en una pared, su impotencia, rabia y repulsa por este nuevo caso de violencia machista.

«Era una mujer valiente», ha recordado Amparo Alonso, coordinadora en la especialidad de Dibujo del máster que cursó Luelmo. La conocía y esta mañana ha leído un escrito de la joven asesinada donde volcaba sus impresiones sobre una beca para viajar a Nápoles, Barcelona o México. Eligió la más arriesgada. «Llegué allí sola [a México], con ganas de vivir pero con el miedo inculcado por la gente que creía que sabía [de ese país]. Pero empecé a soltarme y me di cuenta de que la gente era maravillosa y siempre estaba dispuesta a ayudar», ha releído la profesora.

«Tenemos que velar por reconducir estas conductas», ha dicho Alonso dirigiéndose a los futuros educadores que se sentaban en el auditorio. «Sé que como futuros profesores lo vais a lograr pero es un papel especialmente depositado en nosotras, las mujeres. Una responsabilidad que nos toca a las mujeres del siglo XXI; debemos estar dispuestas a luchar por todas».

En la primera fila del salón de actos, la rectora de la Universidad de Valencia, Mavi Mestre, mostraba su apoyo a la familia de la escuela de Magisterio y condenaba con firmeza este nuevo caso de violencia machista. «Solamente desde la educación podremos erradicar cualquier tipo de violencia, especialmente la que se ejerce sobre las mujeres», ha resaltado. Emocionada, como el resto del auditorio, la rectora ha escuchado a Isabel Piqueras, de 30 años, compañera de máster de Laura, cantar a su antigua compañera.

Piqueras ha cantado con la voz medio estrangulada Imagine, la mítica canción de John Lennon, y Tenía tanto que darte de Nena Daconte.  «Era muy vital, muy positiva y tenía un talento brutal para pintar; de hecho había expuesto su obra en México. Era imposible no quererla”, ha explicado Ia compañera a la salida del acto. “No podemos vivir siempre con miedo e inquietud”, ha rechazado.

Adrià Calaforra fue el profesor de Dibujo que dirigió a Laura en su trabajo de fin de máster. «Era un encanto de alumna y persona», ha subrayado. «Vi la noticia de su desaparición pero no oí el nombre. Cuando me avisaron por whatsapp que era ella, me impactó. Lo mejor que podemos hacer por Laura es trabajar e investigar todo lo que podamos desde la Educación para evitar esta violencia», ha reivindicado.

Ana Rodrigo, alumna de segundo de Bachillerato Artístico en el Instituto de Secundaria Lluís Vives, de Valencia -allí fue donde Luelmo hizo las prácticas del máster-, ha señalado que el minuto de silencio que guardó el martes no le pareció suficiente y por eso ha decidido sumarse a la acción de hoy para «parar este escándalo».

Esta alumna ha escrito varios lemas en el mural. «Estamos hartas de no poder ir por la calle. Esta chica salió a correr y ahí ocurrió toda la tragedia; ya no podemos ni salir a correr ni ir a clase tranquilas ni volver a casa de fiesta ni nada de nada», ha lamentado, para recalcar «todo lo que por desgracia nos queda todavía para solucionarlo».

Para María y Esther Romero, alumnas de máster de 23 y 22 años, el asesinato de Laura es horrible. «Tenemos que ser libres, no víctimas», dice la primera. «MI familia me repite que tenga cuidado pero tenemos que tener la misma libertad que los hombres. Queremos vivir sin miedo». Y detrás de ambas, otro mensaje en el mural: «De camino a casa quiero ser libre, no valiente».

Fuente de la reseña: https://elpais.com/sociedad/2018/12/19/actualidad/1545221111_914605.html

Comparte este contenido:
Page 484 of 1650
1 482 483 484 485 486 1.650