Más de 12 millones de niños de ese país volvieron de las vacaciones y se encontraron con que no pueden utilizar ningún dispositivo móvil en sus clases. La medida ha generado controversia en la sociedad.
¿Prohibir cualquier dispositivo móvil en los colegios de Francia a menos de 15 años? Es una pregunta que desde 2010 había rondado al parlamento francés y a la sociedad en general de ese país. Hasta diciembre de 2017 la medida era flexible y aunque los estudiantes no podían utilizar los aparatos electrónicos dentro del aula, sí era permitido usarlos durante el receso. Luego, en junio de este año el parlamento anunció que esta prohibición sería total: se regiría a partir de una ley llamada “detox” (desintoxicación) y empezaría a funcionar desde septiembre. Y así pasó.
Con el regreso a clase de más de 12 millones de alumnos franceses la ley se empezó a implementar este lunes tres de septiembre. El reglamento responde a una promesa electoral del presidente Emmanuel Macron que busca separar a los niños menores de 15 años de sus dispositivos móviles (celulares, tablets y hasta relojes). Y aunque la ley está dirigida para preescolar, primaria y secundaria, las instituciones educativas con niños entre los 15 y los 18 años tendrán libertad para aplicar parcial o totalmente esta legislación que ha causado revuelo en la sociedad francesa.
Durante los debates anteriores al recién estrenado código escolar, el ministro de Educación Jean-Michel Blanquer expresó en 2017 que la propuesta era más “un mensaje de salud pública para las familias”. Luego, este año políticos como Hervé Saulignac, representante del Partido Socialista, defendió la medida alegando que los niños eran propensos a ser adictos a sus teléfonos e incapaces de concentrarse en sus estudios.
Ahora, con la decisión recién salida del horno, sus opositores argumentaron que era una “operación de comunicación” y una “ley de circunstancias que no cambiará nada”. Los defensores de la ley se mantuvieron en su lugar: el uso de los teléfonos perjudica la capacidad de atención en clase, el ambiente escolar y reduce la actividad física en los patios. Además, expone a los menores a contenidos violentos y pornográficos. Es una ley «de entrada al siglo XXI», que envía un «mensaje a la sociedad francesa» y también al extranjero, con «otros países interesados», dijo, una vez más, el ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer.
¿Es conveniente la medida? La comunidad educativa, los padres y el parlamento tendrán que esperar a ver las reacciones de los alumnos. Si bien algunos de ellos respondieron que guardarán sus celulares hasta acabar la jornada para posteriormente comunicarse con sus padres, expertos sostienen que la prohibición no es la salida, pues la adicción a la tecnología habla de unos fenómenos comportamentales que sobrepasan ese tipo de legislación.
Obras literarias originales, modernas, abiertas y que, además, destruyen los estereotipos
Érase una vez una princesa en apuros, un príncipe valiente, una familia muy pobre y una malvada bruja. Seguro que todos los lectores pueden recordar al menos un cuento o una historia con alguno de estos personajes.
Los roles en los libros infantiles siempre han estado claramente marcados, en cierto modo para transmitir un mensaje claro (normalmente entre el bien y el mal). El problema es que muchos de ellos se han quedado anticuados y no recogen los cambios de nuestra sociedad.
Por suerte, en los últimos años son varias las propuestas de las editoriales para crear una nueva literatura infantil exenta de los tradicionales estereotipos, que buscan fomentar la igualdad entre los niños y mostrar un abanico mucho más abierto de la realidad.
Uno de los mejores regalos que puedas hacerle a tu hijo/a es inculcarle el amor por la lectura, con tesoros tan recomendados, originales y modernos como los siguientes:
Mi primer P&G Coco, Albero, Ana · Sánchez Vegara, Mª Isabel
Escritos con rimas sencillas, esta colección de cuentos es ideal para que los más pequeños descubran a las grandes mujeres de la historia: Frida Kahlo, Coco Chanel, Marie Curie, Ana Frank… Para niños a partir de 1 año.
Las princesas también se tiran pedos, de Ilan Brenman
En este divertido libro se rompen tópicos recreando otros puntos de vista de los cuentos tradicionales de las princesas. A Laura le ha surgido una gran duda tras hablar en clase sobre Cenicienta. Su amigo Marcelo les ha confesado que la famosa y delicada princesa se tiraba muchos pedos. Por suerte, el padre de Laura, al que le gustan los libros y las buenas historias, posee el libro secreto de las princesas donde Laura encontrará las respuestas a todas sus preguntas.
Con esta entrañable historia, la autora desmitifica el rol de las princesas y promueve la imaginación y el arte de cuestionar en niños y niñas.
Bienvenido a la familia, de Mary Hoffman y Ros Asquith
A través de este libro los niños aprenden que los bebés llegan a las casas de muchas maneras y no mediante la cigüeña que viene de París. A través del parto natural, adopción, familia de acogida…También se exponen los distintos tipos de familia que existen: monoparentales, padres del mismo sexo, etc.
El mensaje positivo de esta lectura se basa en recalcar que cada familia es diferente y cada familia es igualmente válida y especial, lo importante es sentirse feliz y querido en ella.
Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes I y II, de Elena Favilli y Francesca Cavallo
Con estos libros, los niños y niñas descubren cien historias de mujeres extraordinarias de la historia y de todo el mundo: desde Nefertiti a Beyoncé, pasando por todas las disciplinas: ciencia, arte, música, ilustración€
El objetivo de estos libros es que todas las niñas deberían crecer pensando que pueden llegar a ser lo que ellas quieran.
La peluca de Luca: Un cuento para valientes, de Helena Berenguer y Carmen Ivars
¿Quién decide lo que es femenino y masculino? ¿Por qué consentimos que haya actitudes impropias de niñas o de niños? Luca es un tipo especial, con apenas 4 años se enfrentó a super héroes y princesas para defender su peluca azul.
El libro es una obra colectiva de un grupo de personas que buscan compartir los valores de igualdad entre hombres y mujeres, el respeto a la diversidad y la libertad para elegir como ser, sentir y amar.
¿Hay algo más aburrido que ser una princesa rosa?, de Raquel Díaz Reguera
La princesa Carlota estaba harta de vestir siempre de rosa, de ser una princesa, de tener que besar sapos€ La protagonista se pregunta si no hay princesas que rescaten a príncipes o que cacen dragones, pero cada vez que lo pregunta se encuentra con la misma respuesta con la que no se va a conformar: las princesas son como rosas delicadas.
Mercedes quiere ser bombera, de Beatriz Moncó
Este cuento para niños es una lectura muy recomendable para los adultos. En el libro se enseña a ser hombres y mujeres, a ser iguales y a ser diferentes al mismo tiempo. La igualdad entre los géneroses una imperiosa necesidad en nuestras vidas y nuestras sociedades, en otras palabras, es una exigencia humana.
Te quiero (casi siempre), de Anna Llenas
Esta tierna historia de amor entre Lolo y Rita, muy distintos entre sí, nos habla de aceptar la diversidad aunque no siempre sea siempre fácil€ ¿Pero quién dijo que lo iba a ser? Un libro para niños y adultos que invita a valorar aquello que nos hace diferentes, mostrando el mágico efecto de los polos opuestos€Una deliciosa historia de amor para todas las edades.
Secondo un rapporto pubblicato oggi dall’UNHCR, l’Agenzia delle Nazioni Unite per i Rifugiati, quattro milioni di bambini rifugiati non frequentano la scuola, un aumento di mezzo milione in un solo anno.
Il rapporto Turn the Tide: Refugee Education in Crisis evidenzia come, nonostante gli sforzi dei governi, dell’UNHCR e dei suoi partner, l’iscrizione dei bambini rifugiati a scuola non riesca a tenere il passo con la crescente popolazione di rifugiati. A fine 2017, si calcolavano oltre 25,4 milioni di rifugiati nel mondo, di cui 19,9 milioni sotto il mandato dell’UNHCR. Più della metà, il 52%, erano minori e tra questi 7,4 milioni erano in età scolare.
“L’istruzione è un modo per aiutare i bambini a guarire, ma è anche la chiave per ricostruire il loro Paese”, ha affermato Filippo Grandi, Alto Commissario delle Nazioni Unite per i Rifugiati. “Senza istruzione, il futuro di questi bambini e delle loro comunità sarà irrimediabilmente danneggiato”.
Solo il 61% dei bambini rifugiati frequenta la scuola primaria, rispetto al 92% dei bambini nel mondo.
Con l’età, il divario aumenta. Quasi due terzi dei bambini rifugiati che frequentano la scuola elementare non continuano gli studi. In totale, il 23% dei bambini rifugiati frequenta la scuola secondaria, rispetto all’84% dei bambini su scala globale.
Per quanto riguarda l’istruzione superiore, la situazione è particolarmente critica: se nel mondo l’iscrizione scolastica a tale livello è pari al 37%, nel caso dei rifugiati la percentuale scende all’1%, una cifra che nel corso degli ultimi tre anni non è cambiata.
“La scuola è il primo posto in cui i bambini rifugiati trovano una qualche normalità dopo mesi, se non addirittura anni”, aggiunge Grandi. “Sulla base dei modelli attuali, se non vengono effettuati investimenti urgenti, altre centinaia di migliaia di bambini diventeranno parte di questi dati allarmanti”.
Il rapporto mette in evidenza i progressi compiuti da coloro che hanno sottoscritto la Dichiarazione di New York per i Rifugiati e i Migranti, impegnandosi a garantire l’iscrizione a scuola di 500.000 bambini rifugiati senza istruzione nel 2017. Sollecita inoltre a far di più per consentire a tutti i rifugiati di beneficiare dell’istruzione di qualità che meritano.
Il rapporto invita i Paesi che accolgono bambini rifugiati ad iscriverli nei sistemi scolastici nazionali, con programmi di studio adeguati, per tutta la scuola primaria e secondaria, affinché possano ottenere un titolo valido per proseguire gli studi universitari o per intraprendere un percorso di formazione professionale superiore.
Nel rapporto viene anche ricordato che i Paesi nelle regioni in via di sviluppo ospitano il 92% dei rifugiati in età scolare a livello globale e necessitano di un maggiore sostegno finanziario da parte della comunità internazionale.
Infine, il rapporto invita a instaurare partnership più solide con il settore privato, le organizzazioni umanitarie e per lo sviluppo e i governi per incrementare le soluzioni sostenibili per l’istruzione dei rifugiati.
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La versione integrale del rapporto Turn the Tide: Refugee Education in Crisis in inglese è disponibile qui.
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Informazioni sul rapporto
Turn the Tide: Refugee Education in Crisis è il terzo rapporto annuale sull’istruzione dell’UNHCR. Il primo, Missing Out, è stato pubblicato in occasione del Summit dell’Assemblea Generale delle Nazioni Unite per i Rifugiati e i Migranti svoltosi nel settembre 2016. Sollecitava i donatori a fornire finanziamenti pluriennali e sicuri a sostegno dell’istruzione dei rifugiati. Il secondo, Left Behind, è stato pubblicato nel 2017 e ha evidenziato il divario tra le opportunità di cui beneficiano i bambini rifugiati e i loro pari non rifugiati e invitava a considerare l’educazione come un elemento fondamentale per rispondere alle emergenze dei rifugiati.
Il rapporto contiene una prefazione di Filippo Grandi, Alto Commissario delle Nazioni Unite per i Rifugiati, e le osservazioni finali dell’Inviata Speciale dell’UNHCR Angelina Jolie.
Informazioni sull’UNHCR
L’UNHCR, l’Agenzia delle Nazioni Unite per i Rifugiati, guida l’azione internazionale volta alla protezione delle persone costrette ad abbandonare le proprie case a causa di conflitti e persecuzioni. Fornisce assistenza salva-vita come alloggi, cibo e acqua; contribuisce a salvaguardare i diritti umani fondamentali e sviluppa soluzioni che garantiscano alle persone un luogo sicuro che possano chiamare casa e dove possano costruire un futuro migliore. Si adopera inoltre per garantire che gli apolidi possano ottenere una cittadinanza.
Fonte delle notizie: https://www.unhcr.it/news/milioni-bambini-rifugiati-senza-istruzione-secondo-rapporto-unhcr-turn-the-tide-refugee-education-crisis.html
Aparecen siempre en los primeros puestos de los rankings, pero sus ciudadanos son muy críticos con su educación pública, y envían a sus hijos a academias privadas. ¿Qué pasa?
Si España obtuviese en alguna edición del examen PISA unos resultados similares a los de Japón, no es descartable que el Ministro de Educación de turno saliese al balcón de su despacho, descorchase una botella de champány regase con ella el asfalto vacío. En su última edición, el país nipón obtuvo 558 en puntos Ciencias, tan solo superados por Singapur (con 556), y muy por encima de los 493 de España. En Lectura sacaron 516, mientras que nuestro país lograba 496. Las matemáticas son otro punto fuerte, con 532 puntos (los españoles, 486). También aparece entre los primeros puestos en equidad educativa. Excelencia e igualdad son los dos rasgos por los que son aplaudidos fuera de sus fronteras.
Así visto, uno diría que, siempre y cuando se considere el informe de la OCDE un criterio válido, los japoneses tendrían motivos para estar orgullosos. Sin embargo, desde hace unos cuantos años, abundan las opiniones negativas sobre el sistema educativo nipón en la prensa local. En un artículo publicado en ‘The Japan Times’, Ikuko Tsuboya-Newell, directora de un colegio en Tokio, explicaba una reveladora anécdota: en una cena con el Ministro de Educación holandés, este les reveló que cuando visitaba Japón para aprender sobre su exitoso sistema educativo, los nipones le respondían extrañados, explicando que en realidad eran ellos los que envidiaban la educación europea. Otros lamentan, por ejemplo, la poca disciplina de los alumnos. Y algunos, como Mikio Takagi, dueño de una cadena privada de academias, recuerda que sus alumnos son “muy buenos dando respuestas a los problemas que ya tienen respuesta”.
El gasto en educación privada en Japón dobla a la media de la OCDE, un 31,9% frente al 16%, destinado sobre todo a las clases extraescolares
La directora aduce que quizá se trate de un problema de autoestima, aludiendo a los datos del Instituto Nacional para la Educación de la Juventud que muestran que un 72,5% de los estudiantes japoneses se consideran inútiles, mientras que el porcentaje en EEUU es de 45,1%. Quizá también de miedo a quedar atrás, pues el gasto en educación privada dobla a la media de los países de la OCDE, un 31,9% frente al 16%, dedicado sobre todo a las clases de apoyo extraescolares (‘jukus’). En los últimos años, Japón ha cambiado continuamente con el objetivo de enfrentarse a una crisis social y económica sin precedentes, como pone de manifiesto el recién publicado informe‘Education Policy in Japan’ de la OCDE, en el que recoge los cambios que introducirá el Tercer Plan Básico para la Promoción de la Educación, que concluirá en 2022.
Entre los objetivos de esta reforma profunda se encuentran una nueva reforma nacional del currículum, mejorar las habilidades del profesorado a través de la formación, reforzar las comunidades escolares y reforzar el apoyo económico para la educación preescolar, así como ayudar a los estudiantes con menos recursos a alcanzar la universidad, uno de los grandes problemas del país. Todo tiene como objetivo capear el temporal social que viene, empezando por los ecos de la crisis económica que comenzó a principios de los años 90 que disparó el número de trabajadores pobres hasta la crisis demográfica que tienen encima y que provocará que la fuerza laboral se reduzca significativamente. Pero, sobre todo, enfrentarse a la perenne desconfianza de los padres por el sistema de educación público.
Las reformas de Abe
“En un momento en el que los resultados de PISA muestran que Japón se compara favorablemente tanto en términos de resultados de los estudiantes como en la igualdad de las oportunidades educativas, los políticos no son complacientes y analizan cuidadosamente las amenazas a las fortalezas actuales de Japón”, recuerda Andreas Schleicher, director del programa educativo de PISA, en la introducción del informe. En su opinión, la mejor baza del país oriental se encuentra en la gran tradición de educación holística que ha desarrollado durante décadas. En otras palabras, y aunque antes no se emplease esa palabra, la formación nipona siempre se ha preocupado por desarrollar el carácter moral y emocional del alumno, no solo los contenidos, y la sociedad, la educación y el mundo laboral siempre han estado imbricados.
Estudiantes japoneses en Fukushima escuchan a Ban Ki-Moon. (Reuters/Yuriko Nakao)
Es el conocido como ‘Tokkatsu’, un concepto que engloba todo aquello que va más allá de lo cognitivo, y que ha sido considerado como sinónimo de “modelo japonés de educar a todo el niño como un conjunto”. Por ejemplo, los expertos de la OCDE que visitaron el país desvelan haber visto a los profesores supervisando a los alumnos mientras limpian el colegio, realizan actividades escolares o ayudan a preparar el desayuno. En este aspecto, juega un importante factor la colaboración de los padres, no solo en cuestión de notas, sino también del comportamiento con sus hijos. Es un enfoque que se remonta a los años de reconstrucción de la posguerra, cuando el país se vio obligado a inventar una nueva fórmula ante el crecimiento industrial de la nación.
El nuevo currículo educativo se encuentra en el centro del programa de reformas del Partido Liberal Democrátizo de Shinzo Abe con 2030 como horizonte más cercano. Afortunadamente, señalan, no debería ser difícil: “En Japón, la educación es una prioridad, como muestra el compromiso compartido de los estudiantes (altos niveles de matriculación en todos los niveles educativos), padres y familias (altos niveles de inversión personal y financiera), comunidades de apoyo y profesores implicados, así como colegios que proporcionan una educación holística a sus estudiantes, cubriendo no solo la educación académica, sino también los valores y las actividades de después del colegio”. Un bonito eslogan.
Alrededor de la mitad de los japoneses en edad de trabajar ha pasado por una facultad, mientras que la media en el resto de países de la OCDE es del 35%
Uno de los escollos para conseguirlo es el rol de los profesores, cuyo estatus actual es “frágil”. Aunque la labor docente en principio parece bien valorada en el país nipón y la competencia por un puesto es alta, especialmente fuera de las grandes ciudades, también son uno de los países de la OCDE con más horas lectivas (además de ocho horas de trabajo en casa) mientras que su salario se encuentra en la media de la OCDE. Un gran número de ellos manifiestan que no se sienten preparados para impartir clase a los niños y lamentan con frecuencia que sus problemas de horarios les permiten desarollarse como profesores: tan solo un 58% de los docentes volvería a decantarse por dicha profesión si tuviesen ocasión de volver a empezar.
Un examen que cambia vidas
No hay nada mejor para entender el lado oscuro de la educación nipona que fijarse lo que ocurre en la universidad. Alrededor de la mitad de los japoneses en edad de trabajar ha pasado por una facultad, mientras que la media en el resto de países de la OCDE es del 35%. Se prevé que el porcentaje aumentará en las próximas generaciones hasta el 71%. En otras palabras, tener una carrera parece una condición necesaria para obtener empleo, lo que provoca que la presión sea muy alta.
Melania Trump visita un colegio japonés, en noviembre del año pasado. (Reuters/Toshifumi Kitamura Pool)
Lo explicó Anne Allison en los dos libros que dedicó al país del sol naciente, ‘Permitted and Prohibited Desires’ y ‘Precarious Japan’: la educación surgida tras la Segunda Guerra Mundial tenía como principal objetivo proporcionar mano de obra eficiente a la creciente economía industrial basada en el capitalismo, de forma que había que conseguir que los estudiantes fuesen disciplinados y sacasen buenas notas. La herramienta utilizada para alcanzar dicho objetivo fueron los exámenes de acceso a la universidad, que terminaron convirtiéndose en la gran criba que dividía la sociedad japonesa en dos. Es uno de los retos que aparecen señalados en el informe de la OCDE, que recuerda que “la naturaleza exigente de los exámenes de entrada a la universidad también presionan al sistema educativo en su conjunto, y pueden minar el alcance de la reforma del currículum”.
Uno de los peligros es que, mientras esta reforma intenta promover el desarrollo de nuevas competencias entre los alumnos, el sistema de entrada universitario siga centrándose, una vez más, en los conocimientos. Es lo que ha ocurrido durante las últimas décadas, lo que ha promovido los conocidos como ‘jukus’, los cursos extraescolares impartidos de forma privada y que pueden costar a cada familia unos 2.500 euros anuales. También un sistema que se basa en el ‘teaching to the test’, en el que se el esfuerzo se concentra en conseguir que los estudiantes aprueben el examen, y no tanto a desarrollar habilidades como la creatividad. Algo que llevó a principios de década pasada a promover la reforma de educación relajada (‘yutori kyoiku’), que eliminó el 30% del currículo e hizo que la semana escolar pasase de seis a cinco días.
Tan solo un 61% de estudiantes japoneses se sienten satisfechos con su vida, un 10% menos que la media de la OCDE
Quizá las quejas de los padres se deban, precisamente, a esa relajación, que provocó que en la anterior reforma del currículo aumentasen de nuevo las horas lectivas. Las ‘jukus’, no obstante, siguen siendo parte esencial de las escuelas japonesas: según los datos del informe, más de la mitad de los estudiantes de secundaria acuden a estas clases. Entender las ‘jukus’ es entender, en un alto grado, qué ocurre con la sociedad japonesa que vive con el miedo de quedarse atás y considera que para competir en el mercado laboral deben invertir en clases privadas para sus hijos. Sin embargo, recuerda el informe, eso no se refleja en los datos reales: la pública es suficientemente buena como para no recurrir a otra alternativa. Y añaden dos reveladores datos: un 61% de estudiantes japoneses se sienten satisfechos con su vida (un 10% menos que la media de la OCDE) al mismo tiempo que son uno de los países donde sienten una ansiedad más alta hacia los trabajos escolares.
Fuente de la reseña: https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2018-08-07/misterio-exito-educativo-japon_1602200/
El material educativo continúa transmitiendo una visión androcéntrica del conocimiento pese a los esfuerzos y avances recientes
Si la historia la escriben los vencedores, las grandes perdedoras han sido sin duda las mujeres, ausentes en el relato que se transmite en las aulas a través de los libros de texto. El mayor estudio sobre la presencia de mujeres en los materiales educativos, que analizó 115 manuales de tres editoriales, contó de media un 7,5% de apariciones de mujeres en todas las asignaturas de ESO. Su autora, Ana López-Navajas advierte de que los hombres y mujeres del futuro reciben todavía un «conocimiento amputado», un relato histórico incompleto basado “en un canon cultural que se corresponde a los valores y espacios masculinos, y no a los de la totalidad de la población”.
López-Navajas, que publicó su estudio en 2011 y trabaja desde entonces en una base de datos con recursos educativos que compensen la carencia, ha notado pequeñas mejoras desde entonces, «pero no suben más de dos o tres puntos porcentuales en algunas materias». “A pesar de que hay una sensibilidad social y educativa cada vez más sensible a este tema, la adecuación de contenidos educativos ofrece muchísimas resistencias”, lamenta.
No se trata de buscar la paridad, advierte esta investigadora ligada a la Universidad de Valencia y asesora de igualdad y coeducación en la Generalitat Valenciana. “No puedes meter el mismo número de obras del Barroco de hombres y mujeres porque no las ha habido y sería faltar a la verdad histórica”. Pero enseñar esa época sin nombrar a escritoras como María de Zayas y Sotomayor, Ana Caro Mallén de Soto o Luisa de Carvajal y Mendoza es transmitir, en su opinión, un canon androcéntrico que describe como un «fraude».
Tampoco vale incorporar mujeres de forma excepcional, sino a través de genealogías y de sus aportaciones en las distintas áreas del conocimiento. Se debe fijar la mirada en qué hacían ellas en cada espacio y tiempo. “Claro que han estado en el ámbito doméstico, pero hay que ponerlo en relación con los avances sociales. Tienes ejército porque se han gestionado bien los cuidados. Pero además, han participado en todas las áreas y se han enfrentado con muchas barreras”, dice.
Las imágenes y el lenguaje
Los análisis de los libros de texto desde la perspectiva de género se fijan también en las imágenes que incluyen, en cuántos hombres y mujeres salen en los temas y en ejercicios, qué hacen y qué sentimientos manifiestan unos y otros, como hizo Carolina Hamodi, de la Universidad de Valladolid. Sus conclusiones no fueron muy sorprendentes. Ellos aparecen más en el ámbito laboral y son representados como personas preocupadas, pensativas, serias. A ellas se les atribuye sentimientos de alegría y felicidad.
Carmen Heredero, secretaria de mujer, igualdad y política social de la federación de enseñanza de CC OO analizó también para su tesis doctoral nueve libros de texto de Lengua y Literatura hace casi una década. De las 1.217 imágenes que catalogó, un 59,57% representaban varones, un 19,97% mujeres y un 20,46% eran grupos mixtos. Estudió también el lenguaje y echó de menos un “un esfuerzo por visibilizar a las mujeres, porque la sociedad no es androcéntrica”. Heredero aboga por buscar términos que engloben a ambos géneros, doblar a veces usando el masculino y el femenino y en ocasiones, emplear solo el masculino genérico. “Lo más importante es la reflexión, saber que con lo que decimos estamos transmitiendo cosas”.
Desde que hizo su tesis doctoral, Heredero ha visto también “tímidos avances”. “Ahora puede aparecer un hombre fregando platos. Detallitos de ese tipo, más que una asimilación real de la igualdad, de compartir actividades y todos los aspectos de la vida”, señala. Hamodi observa que incluso en los centros educativos que se consideran igualitarios el cambio es “superficial”, porque “los libros de texto, a través del currículo oculto, transmiten valores contrarios a lo que esa escuela promulga”.
María Vaillo, de la Universidad Antonio de Nebrija, preguntó a las editoriales, mientras hacía su tesis, si iban a revisar su currículo, como establece la Ley de Igualdad. Según la experta, “hay editoriales que tienen sensibilidad de género y se esfuerzan por revisar libros de texto y encargar proyectos a gente con esa perspectiva, pero hay otras que no consideran necesario hacer más”.
La igualdad, en manos de las editoriales
Las editoriales aseguran que están “cada vez más concienciadas” y llevan desde 1996 tomando «muy en serio» este asunto en la elaboración de libros, materiales curriculares y orientaciones para centros. “Hacemos un verdadero esfuerzo”, asegura José Moyano, presidente de ANELE, la asociación que agrupa a empresas del sector. “Coges un libro de hace 20 o 25 años y uno editado ahora y se ve el progreso”, dice. “¿Que podemos hacer más? También”.
Moyano explica que su organización celebra seminarios y grupos de trabajo para formar a sus asociados, y Carmen Heredero y María Vaillo, que han participado en ellos, certifican que hay editoriales abiertas a mejorar. Pero el presidente de los editores recuerda la libertad de elección y de enseñanza, y que las empresas del sector “tienen posiciones ideológicas», que pueden ir en mayor o menor medida «en un sentido o en otro”.
Para que no quede en manos de una línea editorial ni de la sensibilidad de los centros educativos, que son quienes eligen los libros, los expertos creen que las administraciones deben velar porque las mujeres entren en los currículos educativos. «Aunque el Ministerio de Educación y Formación Profesional no tiene ninguna competencia en la elaboración de los libros de texto, siempre trabaja y recomienda el trabajo de las editoriales en la línea que nuestra legislación educativa recoge del fomento de la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres», señalan fuentes del ministerio. «Los libros de texto deben evitar el lenguaje sexista, huir de estereotipos y de todas aquellas formas de discriminación ya que solo desde un sistema educativo de calidad, inclusivo, integrador y exigente se garantiza la igualdad de oportunidades y se hace efectiva la posibilidad de que cada alumno y alumna desarrolle el máximo de sus potencialidades», añaden las mismas fuentes.
“La ley nos ampara y nos exige”, recuerda López-Navajas, que señala que la Lomce contempla la educación para la igualdad de oportunidades. “Una cosa es que haya un apartado en la ley en el que se mencione y otra que eso se cristalice en planes de acción específico y en controles de la comunidad educativa”, considera Moyano, que aplaude una iniciativa reciente de Andalucía, que acaba de elaborar una lista con recomendaciones para las editoriales. Para que en los próximos libros las mujeres ganen espacio y se cuente qué hacían mientras ellos iban a la guerra.
LA APUESTA ANDALUZA POR LA IGUALDAD
«Andalucía es pionera en el tratamiento de la Igualdad en la Educación», afirma Moyano, presidente de la asociación de editores de libros de texto. La Consejería de Educación de la Junta acaba de elaborar unas instrucciones dirigidas a los centros docentes y unas recomendaciones para las empresas editoriales que establecen los criterios para la selección de los libros de texto y para la elaboración de materiales curriculares en cualquiera de sus formatos y soportes, para que se ajusten a la igualdad de género. Los editores ya están en contacto con el Gobierno regional para la próxima revisión del material escolar.
Como explica Francisco Javier García, jefe de servicio de Igualdad y Convivencia de la Consejería de Educación de la Junta, la iniciativa, que forma parte del segundo plan estratégico de Igualdad de Género en la Educación de Andalucía, va más allá de la equidad entre hombres y mujeres. Abarca también la diversidad familiar y las diferentes identidades de género y orientación sexual. Incluye además acciones para contribuir a erradicar la violencia contra las mujeres.
A los centros, que tienen autonomía para elegir sus materiales didácticos, les piden que basen su elección en estos criterios. “Las editoriales son empresas, no podemos obligarlas, pero les hacemos recomendaciones para que las tengan en cuenta en la elaboración de los libros”.
Las editoras cumplen con el currículo y todas las obligaciones legales, afirma el jefe de servicio. “Las cuestiones problemáticas son más sutiles, tendría que haber algo muy llamativo para retirar un libro del catálogo”. Para contrarrestar las carencias y esas sutilezas piden también que las unidades didácticas que elaboran los profesores cumplan con sus directrices.
Fuente del artículo: https://elpais.com/politica/2018/07/07/actualidad/1530952055_654127.html
La educación de casi 3,5 millones de niños está en juego en la cuenca del lago Chad, que baña al país que le da nombre, a Camerún, Níger y Nigeria y que se ha convertido en la zona de operaciones del grupo islamista Boko Haram, dejando casi 1.000 escuelas cerradas o inoperativas en esta región, según ha alertado el Fondo de la ONU
«En contextos de inseguridad, la educación puede ser un salvavidas», ha defendido el director de Programas de Emergencia de UNICEF, Manuel Fontaine. «La educación es la base del aprendizaje de niños y jóvenes durante toda su vida» ya que «les brinda las habilidades necesarias para construir un futuro mejor para ellos y sus familias, y para contribuir a comunidades pacíficas y prósperas».
Sin embargo, ha lamentado, «con demasiada frecuencia falta financiación para la educación en situaciones de emergencia». En el caso de la cuenca del lago Chad, UNICEF ha solicitado para este año casi 36 millones de euros pero hasta la fecha solo ha recibido el 8 por ciento de esta cantidad.
A pesar de los desafíos, incluidos la inseguridad, el desplazamiento y la pobreza, UNICEF y sus aliados apoyaron el año pasado a los gobiernos de los cuatro países para garantizar que más de un millón de niños afectados por la crisis pudiesen regresar a la escuela.
Además, han dado formación sobre evacuaciones seguras y confinamientos a aproximadamente 150.000 estudiantes de primaria, para que estén preparados ante eventuales ataques o incidentes de seguridad durante la jornada escolar. Igualmente, se ha capacitado a casi 2.000 docentes para que sepan cómo reducir el riesgo de desastres a través de una educación resiliente, y más de 14.000 docentes han sido entrenados para integrar el apoyo psicosocial en sus lecciones.
También se ha involucrado a las comunidades para que participen en la protección de las escuelas, y en Nigeria este aprendizaje se está integrando en la formación de los futuros profesores, ha añadido la agencia de la ONU.
Asimismo, UNICEF trabaja con sus aliados y los gobiernos de la región para garantizar que haya oportunidades educativas alternativas. Por ejemplo, mediante la radio se está ayudando a niños en Camerún y Níger a seguir aprendiendo a leer y a escribir, aritmética y habilidades para la vida.
HAY QUE INVERTIR EN EDUCACIÓN
«A medida que las comunidades se recuperan del conflicto, la inversión en servicios como la educación es esencial para la estabilidad a largo plazo y el bienestar de la región y sus niños», ha defendido la directora regional de UNICEF para África Occidental y Central, Marie-Pierre Poirier.
«También instamos a todos los estados a respaldar la Declaración de Escuelas Seguras y poner en marcha mecanismos para que los niños estén protegidos en las escuelas, incluso durante el conflicto», ha añadido la responsable.
Tras más de nueve años de conflicto, en la cuenca del lago Chad hay más de 10 millones de personas, entre ellas 6 millones de niños, necesitadas de asistencia humanitaria pese a que la seguridad ha mejorado. Además, hay 2,4 millones de desplazados.
La denuncia de UNICEF se produce con motivo de la conferencia sobre la región que se celebra entre este lunes y martes en Berlín y que reúne a gobiernos, organizaciones multilaterales e internacionales que busca esencialmente apoyar la continuidad de la respuesta humanitaria.
Fuente de la noticia: http://www.europapress.es/internacional/noticia-violencia-lago-chad-pone-peligro-educacion-35-millones-ninos-20180903144137.html
Profesores se concentrarán el sábado frente al Ministerio de Educación para defender el Griego y el Latín en las aulas
Varios colectivos vinculados con las lenguas clásicas han convocado para el próximo sábado 8 de septiembre una concentración, frente a la sede del Ministerio de Educación y Formación Profesional en Madrid, para reclamar al Gobierno que «garantice» la enseñanza de las asignaturas troncales de Griego y Latín dentro del itinerario de Humanidades y Ciencias Sociales en los institutos.
Estas asociaciones, que integran a profesores, padres, madres y alumnos, pretenden que «se facilite la formación de grupos con aquellos estudiantes que estén interesados en cursarlas, con independencia del número de alumnos matriculados y en igualdad de condiciones al resto de materias troncales», según han informado en un comunicado.
La concentración se celebrará a las 12.00 horas del mediodía ante la sede ministerial, en la madrileña calle Alcalá, para defender estas lenguas clásicas en un momento en el que su «pervivencia está seriamente amenazada por la supresión de los grupos de Griego en muchos institutos españoles», aseguran los convocantes.
Estos colectivos denuncian que en algunas comunidades autónomas no se convocan oposiciones de Griego «desde hace más de diez años», y consideran que «la desaparición del Griego» de las aulas «significará, inevitablemente, en un plazo breve, también la del Latín».
La concentración está convocada por la Plataforma Educativa Escuela con Clásicos, junto con la Sociedad Española de Estudios Clásicos, la Sociedad de Estudios Latinos, la Asociación Cultura Clásica, Collegium Latinitatis, la Sociedad Cultural Hispano Helénica, la Sociedad Española de Bizantinística, la Sociedad Hispánica de Estudios Neohelénicos, entre otros.
Todas estos colectivos defienden el Griego y el Latín como artífices de «las bases de la cultura occidental» y del «modelo humanista» de la educación en España, y señalan que países como Francia e Italia «apuestan claramente por el reforzamiento del papel de los clásicos». «No perdamos aquí una batalla que se está ganando en otras partes», proclaman.
«El estudio de Griego ayuda al alumnado a mejorar la expresión oral y escrita no sólo de la lengua propia, sino de cualquier otra que estudie, dado el común origen indoeuropeo de casi todos los idiomas modernos del continente», exponen los convocantes de la concentración, que consideran «inadmisible» que esta lengua desaparezca del Bachillerato.
Por último, estos colectivos admiten que «los titulares tanto del Ministerio de Educación como del de Cultura reconocen el valor de las lenguas clásicas», pero exigen al Gobierno su responsabilidad de «supervisar e intervenir, en su caso, las administraciones autonómicas que incumplen sistemáticamente su propia regulación» sobre la enseñanza de las lenguas clásicas.
Fuente de la noticia: http://www.europapress.es/sociedad/noticia-profesores-concentraran-sabado-frente-ministerio-educacion-defender-griego-latin-aulas-20180903125820.html
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