Europa/España/02 Diciembre 2017/Fuente: El diario la Educación
La escuela argumenta ante la inspección que solo emplea a mujeres en preescolar «por motivos vinculados con la maternidad» . El sindicato CGT, que denunció que esta escuela que segrega por sexos contrate solo docentes hombres, pide que se les retire el concierto educativo.
No se puede contratar solo a profesores hombres. La inspección de trabajo considera que la escuela Viaró Global School, de Sant Cugat del Vallès, vulnera la ley orgánica de igualdad de género al incorporar solo a docentes varones en las etapas que van de Primaria a Bachillerato. El informe de la inspección propone una sanción de 50.000 euros por su política de contratación a este colegio del Opus que escolariza únicamente a niños. La decisión final sobre la multa deberá tomarla la dirección general de la Inspección de Trabajo tras estimar el recurso presentado por el colegio.
La intervención de los inspectores de trabajo responde a una denuncia del sindicato CGT, que detectó que en la web del colegio explicitaban que los docentes de Viaró “serán siempre hombres, excepto en la etapa de Educación Infantil”, un escrito que luego eliminaron. Sin embargo, desde este centro concertado –es decir, subvencionado con fondos públicos– no han negado esta política ante la inspección.
El informe de la inspección, fechado a 6 de septiembre, propone dos sanciones, de 25.001 euros cada una, contra el colegio por vulnerar la ley de igualdad de género al no contratar a mujeres en la mayoría de etapas educativas y al no promocionar a ninguna mujer en los puestos directivos de la escuela (como la dirección, la jefatura de estudios o la gerencia). Se trata, pues, de discriminación por razón de sexo en el acceso a la ocupación y en la promoción. Las afectadas por este segundo motivo de discriminación serían “todas las profesoras de Preescolar e Infantil que no han podido acceder a dichos cargos”.
Solo maestras en Infantil “por motivos de maternidad”
Y es que en el Viaró Global School sí hay docentes mujeres, pero solo para la etapa de preescolar, la única en la que el colegio mezcla niñas y niños. Para argumentar por qué en esa etapa sí se permite la docencia a las mujeres, la inspección recoge, tras su entrevista en el centro, que es “por motivos de maternidad y la mayor proximidad de los niños a la madre en etapas temprana durante la etapa de infantil”, según
Viaró Global School es un colegio que tiene concertadas todas sus etapas excepto Bachillerato. Fundado en 1963, se trata de uno de los colegios que tiene en Catalunya el Opus Dei, que se encarga de la “orientación cristiana” del centro. El colegio tiene una vinculación con otra escuela que segrega por sexos y que escolariza solo a niñas, el centro Canigó, en este caso ubicada en Barcelona.
Exigen la retirada del concierto
Desde CGT denuncian “la impunidad con la que trabajan estos centros, que no son sancionados por Ensenyament”, en palabras del secretario general de educación de este sindicato, Miquel González. Desde esta organización piden al departament de Ensenyament, responsable de otorgar los conciertos educativos a los colegios de titularidad privada, que retiren los fondos públicos a este centro por vulnerar la ley.
CGT ha adelantado además que tirarán del hilo para denunciar a todos aquellos centros que, como Viaró Global School, contraten solo a hombres o mujeres alegando que apuestan por la llamada educación diferenciada. Aseguran que de las otras escuelas que separan por género –hay 16 en Catalunya, la mayoría vinculadas al Opus Dei– hay más que incurren en la misma infracción.
Europa/España/02 Diciembre 2017/Autor: Daniel Caballero Sánchez/Fuente: El diario la educación
Isaac Rosa vuelve al cómic para hablar, esta vez, de los «ni-nis» y de cómo la situación económica, social y educativa no ha dejado muchas alternativas a buena parte de la juventud.
Escritor y articulista, entre otras cosas, Isaac Rosa (Sevilla, 1974) le está cogiendo el gusto al cómic. “Cada historia pide un lenguaje y el cómic establece una empatía muy especial con la historia y el lector”, explica. Junto al ilustrador Mikko acaba de publicar su segunda historia, Tu futuro empieza aquí (Nube de Tinta). Como hizo en su primera incursión en este formato (Aquí vivió. Historia de un desahucio, con dibujos de Cristina Bueno), Rosa escoge un colectivo maltratado por la crisis, en este caso los mal llamados ninis, para “mirar más allá” y reflexionar sobre sus temas habituales: la sociedad, la crisis educativa, la juventud y su futuro o el mercado laboral.
Siempre escribe sobre temas sociales de actualidad. ¿Concibe escribir cosas no sociales?
Cualquier cosa que escribo me acaba saliendo por un lado social, es inevitable. Todo lo que escribo está atravesado por el momento que vivimos, con sus tensiones y momentos. Ahora mismo estoy escribiendo una novela que podríamos decir que es de amor, pero según la estoy escribiendo me doy cuenta de que el terreno de las relaciones sentimentales está tanto o más atravesado por estas situaciones que el mundo del trabajo o la vivienda.
¿Por qué ha decidido hacer este cómic, qué quería contar?
El cómic no es una segunda parte, pero tiene muchas líneas de continuidad con el anterior. Queríamos seguir en esa línea de mirar desde la novela gráfica lo que está pasando en España. Si en aquel caso escogíamos un colectivo desde el que creo que se veía muy bien lo que está pasando —la crisis desde los desahucios hasta el empobrecimiento, la desigualdad, las políticas públicas, el modelo bancario o la vivienda—, ahora hemos escogido un colectivo en el que también se puede mirar más allá. No son solo los ninis. Son los jóvenes con problemas de empleo, de educación, los jóvenes precarios, parados, emigrados también.
Centrándonos en el arranque del libro en los mal llamados ninis, nos encontramos con un colectivo que comparte con los afectados por los desahucios cierta invisibilidad social, al menos, la que sufrían los desahuciados antes de organizarse y ganar visibilidad. Los ninis comparten la invisibilidad y que se les ha querido hacer culpables de su situación. Si a los hipotecados y afectados por el problema de la vivienda se les consideraba responsables de las decisiones que habían tomado, de haberse hipotecado o vivido por encima de sus posibilidades y se veía como un fracaso personal, en el caso de los jóvenes ocurre más o menos lo mismo. Se les acaba culpando, considerando responsables de haber tomado malas decisiones. Por haber dejado los estudios, por no haberse esforzado lo suficiente o por no haber aceptado cualquier tipo de trabajo. Lo que es un fracaso social se convierte, o así nos lo hacen ver, como un fracaso personal de cada uno de estos jóvenes.
“Hemos culpado a los llamados ‘ninis’ de su situación”. ¿En qué momento se estableció esta narrativa?
Creo que forma parte de una narrativa más general, más global, que no solo se aplica a los ninis. Es esa idea de que cada uno es responsable de su suerte, de sus decisiones, y por tanto es responsable de su éxito o fracaso. Si no triunfas es porque no te has esforzado lo suficiente y si fracasas es porque has dejado pasar las oportunidades. Forma parte de este pensamiento dominante en nuestro tiempo, que nos hace dejar de ver las responsabilidades colectivas y que lleva a la culpabilización y a la frustración, al sentimiento de fracaso del desahuciado, del parado, del joven.
En el caso de los jóvenes, si arrancamos mirando solamente a los que en un momento inicial se les llamó ninis, que es despectivo en un origen, era para hacer una caricatura de un grupo social, los jóvenes que no estudiaban ni trabajaban porque más o menos no querían, habían dejado los estudios y se quedaban en casa de sus padres. A partir de ahí, lo de nini se ha hecho extensivo a todo joven que ni estudia ni trabaja independientemente de sus circunstancias y condiciones, de por qué no lo hace. Creo que ha habido una intención de convertirlo en fracasos personales y en caricaturizar a los ninis, a los que se retrata con los mismos lugares comunes y clichés. Cada vez que sale en prensa o un telediario una noticia sobre ninis en el sentido amplio siempre los ilustran con la misma imagen: jóvenes haciendo botellón, en un banco en el parque, o en su casa jugando a la Play (Station, una videoconsola). Se va alimentando un estereotipo que se aplica a todos los jóvenes.
Da la sensación de que no se habla mucho de este problema, al menos no se profundiza. Se dan los datos, se dice “España tiene un problema”, y ahí acaba la cosa. Hasta la siguiente EPA.
Partimos de que tenemos en España una crisis social enorme, que la están tapando otras crisis. Los últimos dos-tres años la ha tapado la crisis institucional, política, de los partidos. Nos hemos pasado dos-tres años hablando de política, elecciones, primarias, y no hablando de la crisis social sin resolver. Ahora, cuando parecía que hemos pasado el ciclo electoral y podíamos hablar de derechos laborales, veíamos colectivos sociales haciendo huelga y estábamos hablando de derechos sociales otra vez, la crisis territorial catalana, de modelo de país lo vuelve a parar otra vez. Pero lo que tenemos de fondo una crisis social enorme, y eso incluye la crisis laboral, el problema de empleo, no solo de los jóvenes, y por supuesto el problema educativo que seguimos teniendo.
¿El problema educativo se refiere a la falta de formación de muchos jóvenes o a que el sistema educativo no acaba de funcionar?
Son muchos frentes. Aunque parece que es un lugar común en todo debate hablar de las reformas educativas y todo el mundo propone soluciones, seguimos teniendo una serie de problemas, algunos estructurales y otros agravados por los recortes. Ahora te hablo como padre con hijas en centros públicos, que he visto cómo en la Comunidad de Madrid se ha deteriorado mucho la educación pública.
Igual esto se sale un poco de la entrevista, pero usted es muy crítico con el sistema bilingüe de la Comunidad de Madrid.
Mi hija mayor viene de una de las primeras promociones que hizo toda la primaria en un colegio bilingüe y las pequeñas no están en colegios bilingües porque no queríamos. Es un sistema falto de una verdadera evaluación. Se lleva aplicando desde hace años y lo único que hemos evaluado son las competencias en inglés. Oímos que el sistema funciona porque mejora el inglés (estaría bueno que no mejorara el inglés en un sistema bilingüe). Pero a mí, y creo que a muchos padres, nos preocupan otras cosas que no tienen nada que ver con el aprendizaje del inglés: cómo se favorece a colegios bilingues frente a otros que no lo son y tienen sus propios modelos, la presión que hay para que las familias opten al modelo bilingüe. Pero, sobre todo, la ideología de fondo del modelo: es un bilingüismo que ni siquiera es un bilinguismo, es tramposo. Se llama así y dan asignaturas en inglés, pero no es real. Lo que tiene de fondo es que se están tapando otras urgencias del sistema educativo. Se está desplazando una parte importante de recursos, energía y dinero al desarrollo del modelo bilingüe, un modelo de educación que tiene que ver poco con lo educativo y sí con otras cosas. Por ejemplo, esa idea que hemos acabado aceptando las familias de que gracias a que nuestros hijos estudian inglés van a tener mejores salidas laborales. Estamos pensando ya desde el colegio en las salidas laborales y ahí es donde nos han colado el bilingüismo.
Vuelvo al tema de la entrevista…
[Interrumpe] Es que es todo lo mismo. El problema de los ninis, del fracaso escolar, de los jóvenes que se quedan descolgados del sistema, pero también de los que completan su ciclo educativo y luego no tienen trabajo, es la realidad de un sistema educativo que en los últimos tiempos se ha volcado a las salidas laborales, en el futuro de las empresas. Todo se orienta al futuro laboral, a que nuestros hijos tengan más posibilidades de salida al mercado. Todos los itinerarios, los currículos, priman esas asignaturas sacrificando las humanidades, las artísticas, la música y la filosofía, porque todo tiene que ir a la enseñanza con salida laboral. Pero lo que se encuentran los jóvenes es un sistema laboral en el que no caben porque no hay empleo. Si tenemos un sistema educativo que lo vuelca todo a la salida laboral, pero luego no la hay, obviamente algo está fallando. Incluyo aquí el bilingüismo y la idea de que es una oportunidad de futuro.
Le he leído que “ha habido un cambio cultural laboral entre padres e hijos” y que ese cambio abre una brecha entre generaciones. ¿Puede explicarse?
No es solo una cuestión de la llamada crisis de la última década, aunque la crisis lo ha acelerado y profundizado. Es un cambio de fondo, cultural, que viene de más atrás. En nuestro libro lo hemos querido mostrar en términos de brecha generacional entre el padre y el hijo. El padre, que pertenece a un mundo que está en vías de desaparición, y el hijo, que está en un punto nuevo, que es el que tenemos hoy y apunta al futuro. Cada uno está a un lado de la brecha y eso hace que cuando hablan entre ellos no se entiendan. El padre le habla al hijo con el lenguaje del tiempo pasado. El hijo no lo entiende porque no se corresponde ese lenguaje con la realidad que vive. El padre viene de un tiempo del mundo laboral fordista, en el que había una serie de elementos de seguridad y cohesión social que, con todas las carencias que había, permitían un trayecto de vida más o menos previsible. Si uno estudiaba o se esforzaba podía encontrar un trabajo, ascender, aspirar a unas mejoras condiciones de vida, montar un proyecto y tener una familia. Había una linealidad que se iba cumpliendo, que tenía como fondo la cultura del esfuerzo y el mérito, que es lo que el padre trata de transmitir al hijo. Pero lo que se encuentra el hijo, y cada vez más jóvenes hoy, es un mundo en el que eso ya no se cumple, o no necesariamente. Uno puede estudiar, y estudiar mucho, pero no tener trabajo. O aceptar todo tipo de empleos y no por eso tener claro que va a seguir trabajando. Incluso puedes tener un trabajo, un sueldo y unos derechos y no ser capaz de montar una familia y tener un proyecto de vida. Cáritas Europa habla de una nueva categoría, los sinkies (de sink, “hundir” en inglés), siglas de single income no kids. Son parejas jóvenes, hogares de dos personas, con dos ingresos, dos trabajos, pero que entre ambos no consiguen sumar un salario suficiente y no pueden tener hijos.
Es pesimista declarado. ¿Cree que tiene solución esta situación?
Soy pesimista, o pesimista de la razón. Pero desde hace un tiempo pienso, y en esto tiene que ver mi condición personal de padre de hijas pequeñas, que no nos podemos permitir el pesimismo, aunque haya muchos elementos racionales para serlo. Tenemos que practicar el optimismo de la voluntad. Aunque es verdad que buena parte de mis escritos, mis novelas sobre todo, transmiten es una visión pesimista, deseperanzada, intento no extender el pesimismo.
Educar a La Manada es la única herramienta que tenemos para que la barbarie no continúe; educar, precisamente, en ese grupo de asignaturas que permanecen marginadas. Lo verdaderamente importante para frenar la violencia sin tregua es fomentar una educación emancipadora devolviendo las artes al centro del sistema educativo.
“Los tíos de La Manada no están solos, ¿verdad? La publicidad cosifica y mercantiliza todo, empezando por los cuerpos. Refuerza los estereotipos sociales más degradantes, sobre todo cuando se utiliza a la mujer. Nos sobran argumentos para incluir la #alfabmediática en las aulas”
@angelencinas
Me gustaría hacer el ejercicio de intentar recomponer la educación que reciben los protagonistas del último escándalo judicial que nos asola. Me gustaría pararme un momento para reconstruir esta escuela en la que niños y niñas están siendo formados, en cuyas aulas pasan trece años, sentados en incómodos pupitres ocho horas al día, y donde parece que escuchan, toman apuntes y, probablemente, aprueban los exámenes.
Un sistema educativo que, junto con el peso de otros muchos dispositivos, no es capaz de enseñar lo más importante que alguien puede aprender siendo joven: aprender a ser capaz de pensar por uno mismo para inscribirse en la realidad y transformarla. Un sistema que, tantos años después, sigue sin saber enseñar a pensar, sigue sin llevar a cabo el fin último de la educación, al haber sido privada del desarrollo del pensamiento crítico que nos conduce a la emancipación intelectual necesaria para vivir con los otros.
Un sistema que sigue perpetuando una educación artística desconectada de la realidad social, cuando quizá sea esta la única área curricular que pueda conectar a los estudiantes con la capacidad para desarrollar el pensamiento crítico visual que les haga entenderse como ciudadanos e impedir actos de violencia extrema como a los que asistimos.
Porque la educación artística no puede seguir consistiendo en hacer manualidades: ha de consistir en aprender a pensar sobre lo que nos rodea, problematizar lo que nos es dado y constituir, desde ahí, un pensamiento no tutelado. La educación artística debe crear el ecosistema intelectual, conectado con las imágenes pero prolongado en todas las esferas del pensamiento, que imposibilite actos de violencia salvaje, sea cual sea su procedimiento y su forma.
La educación artística no puede consistir en seguir haciendo murales de hojas en otoño ni en modelar un cenicero el día del Padre: ha de provocar en cada ser humano el deseo de pensar que nos ofrezca la posibilidad de generar un pensamiento propio e independiente; un pensamiento que nos prepare para construir saberes, en clara relación con la cultura y las representaciones visuales, que no estén mediados por nadie más que por nosotros mismos. Procesos que nos preparen para vivir de otro modo, para decidir qué queremos o qué no queremos hacer, valorando cuestiones éticas en nuestra toma de decisiones.
La educación artística no puede consistir en hacer un collar de macarrones: ha deacercar a la escuela aquellos discursos visuales que no son accesibles pero que son necesarios, relatos que nos proponen modos de vida alternativos a los que privilegian los medios y que nos alertan tanto de la violencia simbólica como de la real, esa que se repite hasta convertirse en norma. Ha de consistir en aprender a disfrutar de lo complejo, lo raro, lo lento y lo feo, y en preguntarnos por qué razón intentan que solo disfrutemos de lo simple, lo estándar y lo rápido, y de un tipo de belleza canónica imposible.
De manera significativa, en un momento histórico en el que las imágenes están furiosas y no existe ningún freno ante la violencia que expande la pornografía mainstream heteronormativa, también quiero pensar que muchos de nosotros no hemos tenido la posibilidad de disfrutar de una educación artística que nos enseñe a cuestionar ese lugar de violencia real al que las representaciones visuales nos han conducido.
Recordemos que, en España, la educación musical y visual en la educación primaria ha sido aniquilada del currículum escolar. En el preciso momento en que las imágenes furiosas nos están enfureciendo, en el momento en que la insistencia de las redes multiplican su fuerza y su potencia anticrítica, justo en ese momento, alguien decide que la educación artística solo sirve para «distraer».
Aprender a pensar a través de las imágenes y aprender a pensar gracias a las imágenes; ser capaces de decidir de forma autónoma qué es lo que deseamos, qué es lo que queremos hacer: esta es la razón de ser de la educación artística en la escuela. Para que aprendamos no solo a analizar formalmente los mundos visuales que nos rodean, sino también a pensar que las violaciones colectivas no consisten en el juego estético que esos mundos visuales nos proponen.
Todos nosotros hemos hecho murales para la fiesta de la primavera, hemos hecho dibujos para el día de la Madre o hemos coloreado sin tregua círculos cromáticos en la etapa de la ESO, de manera que pensar de forma autónoma, reflexionar sobre la cultura visual que consumimos o preguntarnos sobre las prácticas habituales en el porno mainstream son procesos que quedan en suspenso, desplazados por las manualidades cosméticas, las asignaturas «duras» y los privilegios de los temas científicos.
Educar a La Manada es la única herramienta que tenemos para que la barbarie no continúe; educar, precisamente, en ese grupo de asignaturas que permanecen marginadas y que, paradójicamente, son las que nos salvan, nos preparan y nos empoderan como personas. Porque, más allá de sentencias justas y jueces honrados, lo verdaderamente importante para frenar la violencia sin tregua es fomentar una educación emancipadora devolviendo las artes al centro del sistema educativo.
Europa/España/02 Diciembre 2017/Fuente: El diario la educación
Un estudio de CCOO señala la escasa presencia de estas niñas y niños en el sistema educativo, así como las necesidades que debería cubrir la Administración para garantizar sus derechos fundamentales.
De los 17.000 refugiados que iban a llegar a España a partir de 2015, muy pocos son que lo han conseguido de verdad. En realidad, prácticamente la décima parte. De los 3.700 menores que aquel año pidieron medidas de protección internacional, como el refugio, solo 389 las consiguieron. De estos, solo 63 tienen carácter de refugiados; el resto tienen medidas de protección secundarias, menores a las de los refugiados.
Esta es parte de la radiografía que se constata en la investigación España: Esperanza en la diversidad, cuya autora es Begoña López. Una investigación auspiciada por la Federación de Enseñanza de CCOO y la Internacional de la Educación, organismo que engloba a sindicatos docentes de 176 países y que ha financiado la investigación.
Una investigación que se presentará en el Senado hoy y que pretende llamar la atención a las autoridades españolas sobre sus obligaciones para con este grupo de personas que se encuentran en una situación tan complicada.
Dominique Marlet es la coordinadora de Derechos Humanos de la Internacional de la Educación y ha sito una de las persona que ha arropado la presentación de la investigación, que forma parte de un proyecto europeo en el que se ha estudiado la situación de 1′ 0 países en total. España, Alemania, Suecia, Portugal, Polonia… entre ellos.
El mensaje que Marlet quiere trasladar a las autoridades es que “el reto no va a desaparecer” en relación a la llegada o permanencia de personas refugiadas. Es necesario pues que se adopten determinadas políticas: incremento de la financiación, del número de docentes en las aulas (en países como Suecia o Alemania, explica a este periódico, el docente con alumnado refugiado recibe ayuda, incluso de otro docente que hable el idioma mayoritario del alumnado refugiado que tenga en el aula). “En cualquier caso, hace falta mucha más financiación”.
Según la experta, también hace falta poner en contexto la situación real de Europa con respecto a quienes llegan a sus fronteras, o lo intentan. “El 90% de la población que abandona su país se queda en África, Asia y en Oriente Medio. 90%. El 90% de la gente que huye está en países menos desarrollados que España, o Alemania o cualquier país europeo”.
Por eso cree que en Europa estamos en buena posición para hacer frente al reto que se nos plantea. Implementando programas para una mejora de la inclusión en las aulas que podría pasar, por ejemplo, por enseñar el idioma del país de acogida lo antes posible para que niñas y noños puedan integrarse en el grupo de referencia que les haya tocado.
Explica Marlet que en Suecia, por ejemplo, hasta hace poco se mantenía a niñas y niños migrantes apartados de las clases normales durante dos años para que aprendieses sueco. Pero se han dado cuenta de que de esta manera este alumnado quedaba aislado del resto. Por esto estudian disminuir este tiempo. Y pone de ejemplo España, en donde en 6 meses estas chicas y chicos ya están en la clase ordinaria. “Es un gran reto, pero es mejor para la inclusión en la sociedad española”.
Otra forma, dice, para mejorar la inslución pasa por las actividades extraescolares, en las que se pueden mezclar con otros alumnos diferntes y, además, “es necesario involucrar a las familias en este proceso”, asegura la directora de programas de derechos humanos de la IE, que incide en que se tienen expectativas bajas para este alumnado, o se les lleva a vías profesionalizantes de poco recorrido “sin tener en cuenta a las famlias, a las que no se les pregunta por su visión, o el sueño de futuro que tienen para sus hijos”.
Hay que recordar que en España, además de que las cifras de personas refugiadas nunca estuvieron cerca de las comprometidas en su primer momento, el presupuesto para atención a la diversidad de cualquier tipo ha disminuido de forma drástica desde 2012, primer año del anterior gobierno del PP.
Un presupuesto en franca disminución al que se ha sumado el aumento de las ratios y de las horas lectivas de los docentes, algo que, según los sindicatos, ha supuesto la desaparición de más de 30.000 docentes. con esta situación, la atención al alumnado con necesidades educativas, entre los que se incluyen quienes tienen medidas de protección internacional, sean o no refugiados, se ha visto comprometida.
A esto se suman otros problemas, explicaba Marlet en la rueda de prensa de presentación del estudio, cómo han visto en los apaíses de la UE que en muchos casos falta cooperación entre las diferentes administraciones a la hora de operar soluciones pensando en el largo plazo.
También explicó cómo los centros educativos de otros países reciben incrementos en los presupuestos cuando reciben a personas refugiadas y migrantes, algo que no ocurre en España, o, por ejemplo, cómo el esfuerzo en inclusión de este alumnado, en muchos casos, queda en manos de la voluntad de las direcciones de los colegios.
Insitía Dominique Marlet en que poner el foco en la educación de las personas refugiadas era también poner el foco en las debilidades del sistema educativo a la hora de incluir a quienes lo tienen más complicado para amoldarse a un sistema estandarizado, para todos igual. Una idea, además, que casa con la idea de tratar a todos los alumnos y alumnas refugiadas como un bloque igual, en vez de como individuos, cada uno con un trauma, con una historia educativa diferentes, con unas experiencias. También con destrezas y habilidades y no solo con carencias.
Conclusiones del informe
Habría que hacer muchas peticiones a las administraciones competentes en materia de refugio. Una de las primeras, según Begoña López comentó en la presentación del informe, es que desde el Ministerio del Interior se den cifras actualizadas de la situación en la que se encuentran las personas refugiadas: quiénes son, cuándos, dónde se encuentran, en qué punto del proceso de refugio… Desde el de Educación, en concreto, sobre su escolarización y su paso por el sistema educativo.
Otras peticiones pasan por ofrecer becas y ayudas a estas personas para garantizar en la medida de lo posible su contiuidad en el sistema educativo, haciendo también seguimiento de cómo se producen las transiciones entre los ciclos educativos.
También que se facilite un apoyo lingüístico para que las dificultades a la hora de superar las diferentes evaluaciones del sistema sean lo menores posibles; invertir en la formación permantente e inicial del profesorado para que pueda hacer frente a una educación de la mayor calidad posible en unas buenas condiciones de trabajo; también con la incorporación a la docentcia dde personas refugiadas.
El trabajo con las administraciones locales también podría ser interesante para que estas, junto a las escuelas, fomentasen una actitud de acogida, no solo en los centros educativos, si no en los territorios, en sus sociedades.
EL MUNDO ENTERO VIVE BAJO ESTE FLAGELO DESDE TIEMPOS INMEMORIALES
* La Policía de Los Angeles tiene 28 investigaciones en marcha, con 10 detectives dedicados a quejas procedentes de la industria del cine y los medios, pero Hollywood es sólo la punta del iceberg.
* Entre 2005 y 2015, la Oficina de Igualdad en el Empleo de Estados Unidos recibió unas 85 mil quejas de acoso sexual.
* Solamente en la Ciudad de México, 60.2% de mujeres encuestadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía dijo haber sufrido alguna forma de violencia sexual a lo largo de su vida, así como 38% en todo el país.
* Según United Nations Women, 35% de mujeres a nivel global ha experimentado violencia física o sexual, entre ellas 120 millones de niñas que han sido obligadas a tener relaciones sexuales.
Nadia Puente, una niña de nueve años aficionada a tocar el piano, caminaba de su escuela a su casa en Santa Ana, California, el 20 de marzo de 1989, cuando un hombre en un vehículo se acercó a ella diciendo que era maestro y que necesitaba ayuda para cargar unos libros. Nadia se prestó de voluntaria para auxiliar al supuesto profesor. No se supo más de ella hasta el día siguiente, cuando su cadáver apareció en un depósito de basura del Parque Griffith de Los Angeles, a 63 kilómetros de distancia de donde se cometió el crimen. Había sido secuestrada, violada y asesinada por asfixia en un motel del condado de Orange.
Su asesino, Richard Lucio de Hoyos, fue capturado en Texas días después, enjuiciado y condenado a muerte en 1993. Luego de múltiples apelaciones, la Corte Suprema de California ratificó en julio de 2013 la condena que había recibido dos décadas atrás. Ahora se encuentra, junto a otros 730 reos, en el corredor de la muerte en espera del día de su ejecución. Sin embargo, ningún prisionero ha sido ejecutado desde 2007 en California.
El Uniform Crime Report (UCR) de 2017, preparado por el F.B.I. con ayuda de organismos policiales de toda la nación norteamericana, señala que en 2016 se reportaron 95.730 violaciones sexuales en Estados Unidos. Esta cifra revela un aumento de 4.9% con respecto a 2015, y de 12.4% comparado con 2012. Otras muchas pudieron haber ocurrido y no fueron denunciadas ante las autoridades.
El centro de ayuda a víctimas de violaciones Blue Grass subraya que aproximadamente 70% de los asaltos sexuales no se reportan a la policía, y que solamente 30% de las víctimas recibe atención médica por las lesiones que sufrió durante el asalto. También indica que el costo total para la sociedad de estos ataques se calcula en 127 mil millones de dólares al año. Según Blue Grass, “si se toma en cuenta la atención médica a corto plazo, los servicios de salud mental y la pérdida de productividad, así como el dolor y el daño que sufren las víctimas, el costo por asalto sexual es de aproximadamente 110 mil dólares”.
Por otra parte, la Red Nacional contra el Abuso, las Violaciones y el Incesto (RAINN, por sus siglas en inglés), la mayor organización de Estados Unidos contra la violencia sexual, destaca en su página web que cada 98 segundos una persona es asaltada sexualmente en este país, y cada ocho minutos una víctima es un menor de edad. A pesar de ello, según la RAINN, solamente seis de cada mil delincuentes sexuales termina en la cárcel. De los encarcelados por delitos sexuales que son liberados, 60% es arrestado de nuevo por otro delito en menos de cinco años, y 51% en menos de tres.
De acuerdo con estadísticas de esa organización, siete de cada 10 violaciones sexuales son cometidas por un conocido de la víctima; 45% por un allegado; 28% por un extraño; y 25% por un ex esposo, ex novio o ex novia.
El “Efecto Weinstein”
En octubre de 2017, el diario The New York Times y la revista The New Yorker publicaron una ola de denuncias de acoso y violaciones sexuales en Estados Unidos. La figura central del nuevo escándalo ha sido el productor de Hollywood, Harvey Weinstein. Más de 50 mujeres han dicho que este hombre, ganador del Oscar en 1999 por Shakespeare in Love y de cinco premios Tony por producciones de obras teatrales y musicales, había abusado de ellas.
“Entiendo que la forma en que me he comportado con mis colegas en el pasado ha causado mucho dolor y sinceramente pido disculpas por ello”, declaró Weinstein al Times, pero su abogada, Lisa Bloom, se apresuró a aclarar que su representado “descarta muchas de las acusaciones por ser evidentemente falsas”.
Una de las principales denunciantes fue la actriz, escritora y activista Ashley Judd, lo cual provocó que Weinstein fuera expulsado de la junta directiva de su propia compañía, la productora The Weinstein Company, empresa fundada en marzo de 2005 por él y su hermano Bob. Poco después, la actriz norteamericana de origen español Paz de la Huerta, reveló que Weinstein la había violado dos veces en el apartamento de ella en Nueva York. El laureado productor también fue expulsado de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas. A partir de entonces, la ola de denuncias de abusos sexuales que se ha desatado ha sido llamada “el efecto Weinstein”.
Antes y después de conocerse el escándalo Weinstein, otras personalidades del espectáculo y la política también han sido acusados por sus presuntas víctimas de delitos similares. Entre ellos se encuentra el actor Kevin Spacey, el conductor de televisión Charlie Rose, el también actor Sylvester Stallone, el conductor de televisión Bill O’Reilly y el comediante Bill Cosby. El diario neoyorquino Daily News tiene una galería de fotos de 35 famosos acusados de acoso y violaciones sexuales. Hace más de cuatro décadas, en marzo de 1977, el director de cine Roman Polanski fue acusado de violar a la niña de 13 años de edad Samantha Jane Gailey. El día antes de su sentencia, Polanski huyó a Londres, Gran Bretaña, y luego a su natal Francia. Desde 2005, la Interpol tiene en sus manos una orden de captura contra el realizador galo.
La Policia de Los Angeles, a cargo de la seguridad pública de Hollywood, anunció en noviembre de 2017 que tenía 28 investigaciones en marcha, con 10 detectives dedicados solamente a quejas procedentes de la industria del cine y los medios de comunicación. El jefe de la policía angelina, Charlie Beck, dijo a finales de noviembre que “esto no termina aquí”, agregando que esperaba “otras muchas denuncias”.
El presidente Donald Trump también ha sido acusado de acoso sexual por 15 mujeres desde la década de los años 80.
Políticos en la mira
Pero Hollywood parece ser únicamente la punta del iceberg. Los políticos también han sido blanco de denuncias, el primero de ellos el propio presidente Donald Trump. El empresario y líder político de la derecha norteamericana ha sido acusado de manoseos y besos indeseados por 15 mujeres desde la década de los 80. Pero lo más crítico para Trump fue la revelación, durante su campaña electoral de 2016, del audio de una conversación que sostuvo en 2005 con un periodista. En esa ocasión, Trump dijo que un famoso como él “puede hacer cualquier cosa” con una mujer, inclusive “besarla … y no esperar más, agarrarle el …. (la vulva)”. Trump dijo entonces que se trató simplemente de “una broma íntima entre hombres”, y que nunca había hecho lo que dijo.
Entre las denunciantes de Trump estuvo su primera esposa, Ivana, quien dijo que su ex la había violado durante el litigio de divorcio que ambos sostuvieron en 1989. Posteriormente, Ivana se retractó de su acusación. Asimismo, la empresaria Jill Harth demandó a Trump en 1997 por acoso sexual no violento, durante la ruptura de un contrato comercial entre ambos. Un arreglo entre las partes sobre el contrato, hizo que Harth retirara la demanda.
Otro político que ha estado en la mira es el candidato republicano al Senado por Alabama, Roy Moore. Este hombre de 70 años afronta cinco acusaciones de conducta inapropiada con menores de edad. La primera denuncia vino de una mujer llamada Beverly Young Nelson, ahora de 56 años, quien dijo que Moore abusó de ella en 1977. Posteriormente, otra mujer, Leigh Corfma, denunció que el ahora aspirante al Congreso la violó en más de una ocasión en 1979, cuando ella tenía 14 años de edad.
Moore fue elegido dos veces juez estatal, y las dos veces fue destituido de ese cargo por la Corte Suprema de Alabama, por no cumplir la Constitución de Estados Unidos. Después de la denuncias de abuso sexual, varios líderes republicanos han pedido a Moore que retire su postulación al Senado.
Los políticos californianos no escapan a las acusaciones. Un grupo de 147 mujeres demócratas y republicanas dedicadas a la política y el cabildeo en Sacramento, la capital de California, hizo pública una carta denunciando maltratos y humillaciones sexuales, de sus colegas del sexo masculino. Seis de ellas tienen puestos en alguna de las dos cámaras estatales y dos son legisladoras retiradas. La carta se dio a conocer el 17 de octubre de 2017, y el diario Los Angeles Times se hizo eco de la misma.
“Como mujeres líderes en política en un estado que se presenta como líder en justicia e igualdad, se podría asumir que nuestra experiencia ha sido distinta (a la de mujeres en otros ámbitos como la industria del cine). Pero no lo ha sido. Cada una de las que firmamos hemos sido objeto o testigos de algún tipo de trato deshumanizador por parte de hombres en nuestros lugares de trabajo”, dice la carta.
Un demócrata prominente y ex estrella del programa televisivo Saturday Night Live, el senador Al Franken, es otro que se ha visto en problemas. Cuatro mujeres lo han acusado de manosearlas de manera inapropiada. Una de ellas, Leeann Tweeden, conductora de radio en Los Angeles, dijo que el senador le había puesto la lengua en su boca durante un viaje de apoyo a las tropas norteamericanas en 2006. Esta mujer también dio a conocer una foto en la que aparece Franken con sus manos sobre el pecho de ella mientras dormía en un avión militar.
Por ahora, Franken se ha disculpado, pero ha dicho que no tiene planes de renunciar a su puesto en el Senado. Algunos expertos han dicho que si aparecen más denuncias, su carrera política podría estar en peligro.
Niñas nigerianas protestan contra los secuestros, violaciones y asesinatos del grupo radical islámico Boko Haram.
Una epidemia global
No sólo Hollywood es la punta del iceberg. También todo este fenómeno que saltó a la luz en octubre de 2017 en Estados Unidos, lo es. El mundo entero vive bajo el flagelo de la violencia sexual desde tiempos inmemoriales.
En el país africano de Nigeria, Boko Haram, grupo radical afiliado a Al Qaeda, secuestró a 276 niñas en la localidad de Chibok en abril de 2014. El propósito era convertirlas en esclavas sexuales. Algunas inclusive fueron testigos de ejecuciones a sangre fría, otras fueron obligadas a matar para salvar sus propias vidas. Muchas regresaron a la libertad embarazadas o con hijos, tres años después.
Según United Nations Women, 35% de mujeres a nivel global ha experimentado violencia física o sexual, entre ellas 120 millones de niñas que han sido obligadas a tener relaciones sexuales. Además, 750 millones de mujeres y niñas, vivas hoy día, fueron obligadas a contraer matrimonio antes de los 18 años.
En Egipto, de acuerdo con U.N. Women, 99% de las mujeres encuestadas en siete regiones del país, dijo haber sufrido acoso sexual.
Otro estudio, pero de la Organización Mundial de la Salud, revela que en Etiopía, 71% de las mujeres ha experimentado actos de violencia a manos de sus propias parejas, y 50% de las mujeres de Tanzania ha sufrido lo mismo.
Solamente en la Ciudad de México, 60.2% de mujeres encuestadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía dijo haber sufrido alguna forma de violencia sexual a lo largo de su vida, así como 38% en todo el país.
Pero esta crisis no afecta solamente a los países en vías de desarrollo. La Europa desarrollada también presenta cifras escalofriantes. 52% de las mujeres de Dinamarca ha sufrido algún tipo de violencia física y sexual, así como 47% de las de Finlandia, 46% de las suecas, 45% de las holandesas, y 44% de las inglesas y francesas, según la Agencia para los Derechos Fundamentales de la Unión Europea.
Por su parte, el tráfico humano o trata de personas es uno de los flagelos que castiga a mujeres, niños y niñas, ya sea en su modalidad sexual o laboral. Cifras de Naciones Unidas indican que en este mismo momento, 2.4 millones de personas son víctimas de este fenómeno que representa la tercera actividad ilegal más lucrativa del mundo después del tráfico de drogas y armas. Este negocio produce 32 mil millones de dólares al año.
Más allá de la trata, de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en América Latina, dos millones de niñas, niños y adolescentes son víctimas de explotación sexual, comercial o laboral.
(Hernández Cuéllar, autor de la columna Cafe Impresso, es director y editor de Contacto Magazine, revista que fundó en julio de 1994 en Los Angeles, California. Es también autor del libro ¡Última hora! – Manual para el consumidor de noticias de la era digital. Desde 1981 ha trabajado en todo tipo de medios: agencias de prensa, diarios, radio, televisión, semanarios, internet, revistas y redes sociales. Fue redactor de la agencia EFE en Cuba, Costa Rica y Estados Unidos, así como editor metropolitano del diario La Opinión de Los Angeles, California, e instructor de periodismo de la Universidad de California en Los Angeles, UCLA).
Directora y presentadora del programa de informativos para niños y niñas InfoK, Laia Servera celebra la popularidad del programa y defensa hacer «partícipes» los niños de los debates públicos.
El día que Cataluña sufrió su peor atentado terrorista en décadas buena parte del equipo del InfoK estaba de vacaciones. Los que pudieron reincorporarse al trabajo decidieron preparar un programa especial para explicar los hechos. “Mucha gente lo esperaba”, explica Laia Servera, directora y presentadora de este programa informativo para niños y niñas de la televisión pública catalana, el único en toda España.
Bajo la máxima de que “cualquier tema puede ser explicado, pero no enseñado” a los niños, la InfoK emitió el domingo 27 de agosto Juntos contra el miedo, un programa que en las encuestas internas de TV3 recibió una valoración de 9,1 sobre 10. Pero este es sólo el último éxito de una trayectoria consolidada de 16 años de InfoK, que este año ha culminado con el premio Zapping como mejor programa informativo y una renovada popularidad gracias a las plataformas digitales.
La conversación que sigue tuvo lugar en medio de un septiembre ya bastante complicado para la comunidad educativa y con muchas preguntas difíciles de responder a los niños. El día 1 de octubre se han añadido unas cuantas más. E InfoK ha continuado tratando de responderlas. Es por ello que, al final de la entrevista, incorporamos un agregado con las preguntas que Servera ha contestado por teléfono sobre su programa del día 2 de octubre.
¿Por qué decidisteis que había que hacer un especial sobre los atentados?
Había sólo tres personas del InfoK trabajando aquellos días, y estaban en Informativos de TV3, que es lo que hacemos en verano [el programa se para con las vacaciones escolares y se reanuda con el inicio de curso]. Propusimos hacer el especial porque como servicio público que somos teníamos la necesidad, y porque también percibíamos una demanda a través de las redes sociales. En un momento así, el InfoK no puede fallar, así que los que pudieron se incorporaron al trabajo. Fue muy positivo, con muchos espectadores, también porque se emitió por TV3 y no por el Super3, como sería habitual. Hemos recibido muchos comentarios de que ha sido útil. Esta era nuestra intención.
El de los atentados es el último ejemplo de que la InfoK ha convertido también en una herramienta de los adultos para abordar cuestiones delicadas con los niños.
Siempre nos pasa. Hay escuelas que tienen una asignatura InfoK, o que antes de empezar clases hacen un rato de lectura y un poco de InfoK. Cada uno tiene su manera. En muchas aulas de acogida usan el programa para enseñar catalán. Para nosotros esto es un orgullo enorme, claro.
¿Al hacer el programa lo piensa, que puede ser un recurso así?
Sí, pensamos primero en que interese a los niños, y después en que pueda ser útil en este sentido. La prioridad absoluta es que sea útil a los niños, pero si podemos añadir elementos para que los padres y madres o los profesores puedan retomar el tema, mejor. Ahora bien, el objetivo principal son los niños y niñas. Por ejemplo, el especial sobre los atentados podría haber ido en un horario de mayor audiencia, pero decidimos que se emitiera a las 20.30 h. Si los padres lo quieren mirar, genial, pero es a los niños a los que va dirigido. A veces nos proponen políticos o expertos para aparecer en el programa, pero si no sabe hablar para los niños no tiene cabida; antes hablaremos con los mismos niños y niñas y será más interesante.
¿Esto hace que no sólo haga un informativo de actualidad, sino que se centre en el contexto y en las herramientas para gestionar la información? Pienso en el especial sobre terrorismo, que hablaba de gestionar los miedos.
El contexto del aportamos siempre. La diferencia entre un niño y un adulto es que este último tiene más experiencia y, por tanto, contexto. Si no has oído hablar de Israel no entenderás nada si ha habido un atentado allí. Si no sabes qué es una momia, no entenderás la trascendencia de descubrir una. La actualidad, para el InfoK, es la excusa para explicar el contexto, a diferencia de los informativos para adultos.
Esta pregunta ya te la han hecho estos días: ¿se puede explicar todo?
Sí. Cualquier tema puede ser explicado, pero no enseñado. Lo hemos dicho muchas veces: no todas las imágenes se pueden gestionar porque son traumáticas, sobre todo para los niños. Pero con un buen tratamiento de la información y de las imágenes, y con un buen planteamiento pedagógico detrás, se puede y se debe explicar todo. Sobre todo si los niños ya han entrado en contacto antes con el tema a través de otros medios, como puede ocurrir con atentados, accidentes, guerras… Me refiero a lo que nos gustaría poder ahorrarnos pero que ya han oído hablar a los padres, en internet, en la tele… Provoca más miedo algo que sabes que es grave pero que no entiendes y nadie te cuenta, que si alguien te lo cuenta. Algo que nos preguntan mucho es qué interesa en general a los niños, pero es una pregunta muy paternalista. Pues depende, al igual que con los adultos. Los hay que les gusta la historia, otros los dinosaurios, y otros el medio ambiente. Lo que hacemos nosotros es dar pautas para que el niño que está interesado se formule más preguntas, y el que no había entrado en contacto con el tema tenga capacidad para apasionarse.
Aun así, por audiencias y por comentarios de los propios niños y niñas sí sabréis qué temas despiertan más interés, ¿no?
Los que más interés despiertan son lo que los adultos, por defecto en su día a día, les esconden. Lo que más les preocupa, y lo sabemos por los mails que nos llegan, es ,por ejemplo, el problema de los refugiados. Les indigna y preocupa muchísimo.
¿Por qué?
¡Porque no lo pueden entender! Les cuesta entender cómo puede ser que los adultos provocamos la avalancha de refugiados y luego no los sabemos ayudar. Les cuesta entender la maldad. Además, para ellos la solución es simple y desconocen los impedimentos burocráticos. A esto se le añade la empatía con los que son como ellos, y con el hecho de que sea un tema bastante tabú. Hasta que no aparece en el InfoK muchos adultos no lo comparten con ellos, y lo saben. Cuando a un niño le haces partícipe de un tema para el que habitualmente no se le tiene en cuenta, esto lo hace sentir orgulloso y no quiere decepcionar. Están más atentos porque los mayores han confiado en ellos y esperan una respuesta.
Laia Servera, directora y presentadora de los informativos para niños InfoK / Sandra Lázaro
¿Una de las claves del InfoK es que no es sólo un informativo hecho para niños y niñas, sino también hecho con niños y niñas?
Absolutamente. Los hacemos siempre partícipes y dan su opinión. Esto es muy poco habitual en la actualidad, incluso la que tiene que ver con ellos. Recuerdo el debate sobre los uniformes en la escuela: tertulias con padres, expertos, psicólogos… Pero nadie preguntaba a los niños. Es una falta de respeto. No es necesario que tengan la última palabra, pero se les debe preguntar, porque son los principales afectados y porque tienen un conocimiento que nosotros no tenemos: el de ser niños. Aparte de entender lo que les explicamos los debemos invitar a ser partícipes, si no los interpelamos no les interesará.
Más allá de tenerlos como audiencia, ¿contáis con otros canales para relacionaros con los niños y niñas?
Cada semana visitamos una escuela o sus alumnos vienen aquí. Durante el encuentro les explicamos qué es un informativo, qué diferencias tiene respecto a un anuncio, cuáles son los puntos fuertes y débiles de los medios de comunicación… Es una charla pedagógica que acabamos con intercambio de información. Nos es muy útil porque entonces les preguntamos qué les gusta, qué leen, qué está de moda… Pero también qué no entienden del InfoK o qué destacan. Así descubrimos que una sección que tiene un éxito escandaloso es la meteo [risas].
¿En el programa tiene especialistas pedagogos que le ayuden a elaborar la información?
Una de las redactoras es pedagoga, sí. Al principio necesitábamos mucha más ayuda de expertos, pero llega un momento en que te has enfrentado tantas veces con las mismas noticias que ya tienes un rodaje. En casos excepcionales, como el día de los atentados, volvemos a usarlos. Fue un caso tan bestia y difícil de digerir que nos limitamos, de hecho, a hacer de transmisores entre los niños y los expertos.
Lo preguntaba para saber si seguís criterios pedagógicos a la hora de tratar las imágenes, el vocabulario…
Hemos aprendido que las imágenes que no se pueden enseñar no son sólo las que contienen muertos o heridos, también un niño con un arma en las manos puede ser violenta. O una familia llorando por una pérdida. Cosas que los adultos, quizá porque hemos desarrollado una piel más gruesa, pensamos que podemos manejar. En cuanto al lenguaje, hemos aprendido a no evitar el uso de palabras complejas, pero las hemos de describir. Una vez en un vídeo apareció la palabra embajada, y al día siguiente en un reportaje un niño nos comentaba que no había entendido lo “de unos que bajaban …”. Nos planteamos esquivar las palabras complicadas, pero entonces los niños nunca las incorporarían a su vocabulario. Así que optamos por usarlas, siempre que no se acumulen en una sola frase, y acompañarlas de una definición.
¿Te da la sensación de que el InfoK está viviendo una ola de popularidad? Más allá de los premios, en las redes sociales se percibe así. ¿Os llega?
Sí, es una mezcla de cosas. Por un lado, es cierto que el programa se ha consolidado con el tiempo: llevamos años de buena trayectoria. Los premios vinculados a ello. Pero un elemento que nos ha dado un gran empuje son las redes y el hecho de poder ver el programa en plataforma digital. Esto hace que lleguemos a otros niveles de público: profesores, psicólogos, aulas de acogida, centros… Gente que antes no nos veía y ahora sí que utilizan nuestros contenidos como recurso. Familias que lo ven conjuntamente con sus hijos. ¡Esto nos encanta!
Laia Servera, directora y presentadora de los informativos para niños InfoK / Sandra Lázaro
Muchas familias dicen que cuando acaban de ver el programa con los hijos después no paran de hacer preguntas.
¿Tú sabes qué significa esto para nosotros? ¡Es un orgullo inmenso! Quién mejor que los padres para responder estas preguntas, para charlar juntos. Hace poco hicimos un especial sobre la regla y, la semana siguiente, una profesora nos decía que en el patio los niños y las niñas estaban hablando juntos del tema. Haber promovido esto, para nosotros, es oro.
Este es un tema para niños quizás mayores. El InfoK es un programa dirigido a una franja de niños entre 8 y 12 años. ¿Os habéis planteado llegar a los adolescentes?
Es una batalla perdida … No debería ser complicado, pero los medios de comunicación no hemos encontrado la fórmula. Sí lo han hecho los YouTubers, por ejemplo, o Instagram. Lo que es evidente es que el InfoK, tal como está planteado, no es para adolescentes. Llegar a niños y adolescentes a la vez es inviable, porque son muy diferentes. Debería haber un producto pensado para ellos, que quizá tengan que hacer ellos mismos.
¿Y para los menores de 8 años?
Nos ven niños muy pequeños… El InfoK es como el Principito: con cinco años interpretas algo, con 12 otra cosa, y con 35 una diferente. Un niño de cinco años que nos mira verá que nace un elefante en tal sitio, quizá poco más. Puede empezar a ver y entender hasta donde alcance, pero lo que es seguro es que ningún contenido será ofensivo para ellos porque los programas los miramos con ojos de niño de 3 años. Es como cuando yo de pequeña miraba La bruja avería, ¡que no entendía nada pero me lo pasaba bien igualmente! Es cierto que la prioridad número uno es que los niños entiendan el contenido, porque esta es la base del conocimiento, junto con el hecho de que te apasione. Un poco de cabeza y un poco de corazón, para entendernos. Pero si en algún caso hay menos cabeza y más corazón, pues tampoco pasa nada …
El InfoK se estrenó en 2001, inspirado en modelos como el Newsround de la BBC, de larga trayectoria. ¿Sigue teniendo los mismos referentes a día de hoy?
Quienes lo pusieron en marcha se basaron en el Newsround, unos informativos infantiles de la BBC con un recorrido de más de 40 años, y también en el Jeugdjournaal, de la NOS holandesa. Después de tantos años, allí ya nadie pone en duda la existencia de estos informativos, mientras que aquí todavía nos sigue resultando algo sorprendente.
¿Os conocéis, entre vosotros?
Miramos mucho, los otros informativos. Yo lo hago cada mañana cuando preparo los temas del programa. Con el de la BBC coincidimos bastante, aunque ellos son muy monárquicos y priorizan mucho el fútbol. Ellos también nos miran, bebemos mutuamente unos de otros. De hecho, nos conocemos, pero hace tiempo que no nos vemos. Su programa me gusta mucho porque es muy innovador, y hablan de una forma más directa y desacomplejada con los niños. Supongo que es la experiencia…
¿Hace falta mucha mano izquierda para hacer información con niños?
Sí y no. No les puedes hacer preguntas como a los adultos, con quienes a menudo te puedes permitir omitir cosas que se dan por sentadas. Los niños y niñas tienen tendencia a responder al inicio con respuestas cortas, pero una vez que llevas un rato con ellos te regalan comentarios que no te hará ningún adulto, más desacomplejados. Los adultos tenemos una mochila de disgustos, vergüenzas, malas experiencias, que hacen que nos reprimamos a la hora de expresar según qué opiniones. Los niños no, y eso es muy gratificante. Ahora bien, necesitan un espacio y un tiempo para hacerlo, no podemos colocarles el micrófono en la boca y pedir que hablen. Necesitan confianza, conversación, rato… Y cuando logras eso, la conversación puede ser más rica que con un adulto.
¿Ha habido algún tema que te haya costado especialmente de abordar?
Sí, te diría dos. En primer lugar, el de los abusos sexuales.
¿Cuando se conoció el caso del profesor de los Maristas?
Sí, aunque lo hicimos al cabo de un tiempo, porque si una ventaja tenemos al InfoK es que si no sabemos cómo publicar una información, no lo hacemos. No tenemos ninguna prisa. La visión de la actualidad de los niños es relativa, hay temas que al cabo de un mes para ellos siguen siendo de actualidad. Dicho esto, pensábamos que el de los abusos nos costaría mucho, hablamos con muchos expertos, y a la hora de la verdad los niños y niñas nos dieron una lección porque hablaban con una gran facilidad del tema. Pensábamos que el sexo sería un tabú para ellos, pero el enfoque nos ayudó. Nuestro mensaje era: “Cuando te digan un secreto, si te hace sufrir, que sepas que tienes que excontarlo”. Y fue fácil de entender para cualquier niño, en realidad.
¿Y el segundo tema?
Este fue difícil hasta el punto de que no lo llegamos a explicarlo porque no supe cómo hacerlo. El accidente de Germanwings lo explicamos sin imágenes, con un gráfico, y como eran días antes de Semana Santa nuestro objetivo consistió en tranquilizar a los niños que tenían que coger aviones. Así que dedicamos 30 segundos a la noticia y dos minutos a explicar con un piloto los detalles de seguridad de los aviones. Al cabo de unos días, sin embargo, se supo que no había sido un accidente, sino que una persona intencionadamente había hecho estrellar el avión. ¿Cómo explicas esto? ¿Hablas de la depresión o de la salud mental? No, porque tampoco quieres estigmatizar… Pues bien, pasaron los días y al final optamos por dejarlo. Es la única vez que por cobardía o por incapacidad no hemos sabido explicar un tema.
¿Esto es porque con el tiempo se ha descubierto que el InfoK no debe ser exclusivamente un programa informativo sino también formativo?
A los niños, la actualidad rigurosa les es relativamente trascendente. Pueden conocer los datos, como por ejemplo los muertos de los atentados del mes pasado, pero no les servirán de casi nada. Lo que se desprenda de la actualidad es el que les puede resultar útil: ¿qué es el Islam? ¿Qué es el terrorismo? Quién lo hace? ¿Dónde? ¿Cómo se gestionan emociones que a priori nos parecen malas? ¿Quiénes son los Mossos? Toda esta información la pueden masticar bien y, aunque no está estrictamente vinculada a los hechos, les puede ser útil en la actualidad que vendrá. Herramientas para entrar a razonar y crearse una opinión propia, para crecer, en definitiva.
Laia Servera, directora y presentadora de los informativos para niños InfoK / Sandra Lázaro
El día 1 de octubre, ¿los periodistas del InfoK fueron a trabajar?
Sí, pero para los informativos de TV3. Decidimos que no queríamos grabar ese día para el InfoK, porque, aplicando la filosofía del programa, nos hubiera comportado ir a buscar niños que querrían votar sí y otros que querrían votar no, con el añadido de que también deberíamos recoger que estaban en contra de la votación, lo que conllevaría ir a su casa. Esto los pondría a todos a la palestra, y no queríamos vivir de nuevo la experiencia que padecimos en la Vía Catalana, cuando sacamos niños que expresaban opiniones políticas y terminaron en la portada de un periódico [El Mundo] a cara destapada y con nombres completos. No queríamos que nuestros niños acabaran así. Y yendo en contra la filosofía de la InfoK, priorizamos su seguridad. En el programa del día 2, de hecho, no había niños expresando posiciones.
Iba, de nuevo, de cómo gestionar lo que había pasado.
Exacto, de cómo gestionar los hechos y de cómo tratar palabras complicadas que no entienden y que nosotros los podemos explicar, como por ejemplo, la democracia.
Hablabas de que hay imágenes que no se pueden enseñar, y sin embargo muchos niños y niñas vieron numerosos vídeos de la aplicación de la violencia por parte de la policía. ¿No cambia esto tu planteamiento?
Actuamos igual. Sabemos que cuando nos miran ya vienen distorsionados por lo que han visto. Lo que tenemos que hacer, precisamente, es aclararles conceptos para que lo que han visto no les angustie, no utilizar las mismas imágenes que los pueden haber generado miedo.
¿Cómo se explican unos hechos que polarizan tanto buena parte de la sociedad?
Es difícil. Si la cuestión fuera explicar cómo lo ven los del sí y los del no en una situación, sería más sencillo, pero lo dificulta el hecho de que una de las posturas anule el planteamiento anterior. En cualquier caso, en InfoK siempre hemos estado a favor de escuchar, de consensuar y de la democracia.
Me sorprendió que al final del programa utilizara las palabras de Gerard Piqué. ¿Por qué?
En primer lugar, porque nos gustó ver a un jugador de fútbol, hombre, llorando. Expresando emociones abiertamente. Como concepto, nos convenció. Aparte de que a muchos niños les gusta el fútbol y el Barça. No era un tema prioritario, de hecho quedó al final como una anécdota, pero sí pensamos que quizás era uno de los temas de los que pueden hablar a los niños a la hora del patio. Y no podemos ser ajenos a su realidad.
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