Europa/Rumanía/02 Septiembre 2017/Fuente: La vanguardia
Un tercio de los 2.000 embarazos de menores de 14 años que se registran en la Unión Europea (UE) suceden en Rumanía, un país donde el tabú, la pobreza y también las presiones de la Iglesia Ortodoxa hacen que apenas haya educación sexual en las escuelas.
El resultado: que el segundo país más pobre de la UE tenga una de las tasas de abortos y de embarazos de niñas y adolescentes más altas del club comunitario.
«Si continuamos ignorando que la escuela es el medio más adecuado de transmisión de información sobre educación sexual, seguiremos teniendo el récord de madres en edades tempranas», argumenta a Efe el director de programas de la ONG Save the Children Rumanía, George Roman.
Según los datos de Eurostat manejados por esa organización, el porcentaje de niñas entre 10 y 14 años que fueron madres en Rumanía en 2015 fue casi nueve veces mayor que la media de la Unión Europea, a la que el país pertenece desde hace diez años.
De hecho, la tasa de embarazos entre adolescentes de 15 a 19 años es más alta en Rumanía que en países como Ruanda o Botsuana.
La ONU instó en 2014 al Gobierno rumano a que implantara un «programa amplio y obligatorio sobre la salud sexual y reproductiva en las escuelas», una petición que no ha sido atendida.
Save the Children volvió a alertar recientemente en un informe sobre un problema crónico en Rumanía.
La pobreza -el 25 por ciento de los rumanos la sufren- y la falta de educación se alían en un demoledor cóctel que afecta sobre todo a las zonas rurales, donde vive casi la mitad de la población.
El estudio de Save the Children muestra que aproximadamente la mitad de las jóvenes que viven en las comunidades más desfavorecidas no recibieron ningún tipo de información sobre educación sexual.
«He tenido pacientes adolescentes que no sabían lo que es la menstruación y que, tres meses más tarde, estaban embarazadas», afirma a Efe el ginecólogo Razvan Moarcas.
Este especialista advierte de los riesgos que suponen los embarazos en niñas, tanto para las madres como para los bebés, como retrasos en el desarrollo de los fetos o partos prematuros.
Además, la mayoría de estas niñas se ven obligadas a abandonar sus estudios y son víctimas de la exclusión social.
«La sociedad rumana todavía está sometida a una mentalidad retrógrada que no tiene en consideración la inclusión social de las madres menores», asegura Tincuta Apateanu, presidente de Edusfera, una asociación de fomento del acceso de los jóvenes a la educación.
«Se culpa a las menores de su embarazo, al mismo tiempo que se ignora completamente a las otras partes implicadas en este fenómeno: las familias de estas niñas, los padres de los bebés y sus familias, así como la escuela», prosigue Apateanu.
Este es el caso de una joven de una pequeña localidad de la provincia de Iasi, en el noreste del país, que se quedó embarazada de un familiar adulto cuando acababa de cumplir trece años.
«Descubrió su estado casi a los seis meses de gestación; un médico de familia lo averiguó y nos avisó inmediatamente para poder ayudar a la niña», cuenta Roman, de Save the Children.
Nadie denunció al padre, el caso nunca fue tratado como violación y la propia madre de la chica prefirió ocultar lo sucedido y dejar que fuera Save the Children quien prestara ayuda a su hija.
Cinco años después, la joven aún sigue tratando de reengancharse a los estudios.
«Si en las escuelas en Rumanía se impartiera educación sexual, las jóvenes tendrían la posibilidad de aprender a identificar lo que es un abuso sexual y a saber qué pueden hacer en esa circunstancia», explica a Efe Adina Manea, directora de la Fundación Jóvenes para Jóvenes.
Esta activista también acusa a la Iglesia Ortodoxa de la situación, por su oposición, a través de asociaciones afines, a que se introduzca la educación sexual en el programa educativo.
Otro factor importante es el del elevado número de matrimonios de menores, especialmente entre la etnia gitana. El 6,7 % de los adolescentes rumanos entre 15 y 19 años está casado, tres veces más que la media de Europa, según Save the Children.
Europa/Serbia/02 Septiembre 2017/Fuente: Prensa Latina
Las más altas autoridades de Serbia iniciaron hoy al nuevo año escolar con certezas de que será un punto de inflexión al introducirse la asignatura de Informática y Computación y promesas de mejores salarios para los educadores.
El presidente, Aleksandar Vucic, visitó una escuela técnica de la segunda enseñanza en la ciudad de Majdanpek, 180 kilómetros al este de Belgrado, para exhortar al alumnado a estudiar con ahínco y profundidad porque el conocimiento es lo único que nada ni nadie les puede quitar.
Al claustro docente le aseguró que pronto tendrán un salario no muy alto ni tampoco suficiente, pero mucho mayor que el de cualquier momento anterior.
En tanto, la primera ministra, Ana Brnabic, en comparecencia en el canal público RTS, reiteró que la educación es la prioridad de su gobierno, el inicio en este año lectivo de algo diferente y nuevo y un aumento salarial para los educadores antes del fin de septiembre. mayor que antes de las reducciones de 2014, aseguró.
Dijo comprender el ánimo del magisterio y la convocatoria de una huelga, pero reiteró que habrá incremento en los sueldos y mejores condiciones laborales y así lo informó el ejecutivo a los sindicatos.
Aseguró que es posible crear nuevos puestos de trabajo y captar a más inversionistas, pero sin formar seriamente a los niños en este siglo y prepararlos con nuevos conocimientos es imposible obtener desarrollo y crecimiento sostenibles.
Es necesario, acotó, crear una generación que sepa analizar los problemas, resolverlos, caer y levantarse; y la digitalización es precisamente todo eso.
Opinó que el gran desafío actual es cómo se logra introducir ese modo de pensar en el trabajo de los más jóvenes.
De acuerdo con fuentes oficiales, en el presente curso se establecerá como asignatura obligatoria la informática y la computación desde los niveles quinto y sexto de la educación general.
También quedó establecido desde este año lectivo que los educandos tendrán cuatro períodos de descanso en otoño, invierno, primavera y verano.
Los programas de educación socioemocional en los colegios reducen el consumo de drogas y los diagnósticos de trastornos de salud mental, según un reciente estudio
Los programas en los colegios destinados a la educación de las emociones enseñan las habilidades que los niños necesitan para tener éxito y prosperar en la vida, según han publicado este año, investigadores de la Universidad de Columbia Británica. El estudio asegura que los centros educativos que incluyen en sus programas asignaturas relacionadas con el aprendizaje social y emocional para los jóvenes, no solo les hace mejorar su salud mental, sus habilidades sociales y los resultados académicos, sino que les sigue beneficiando años después.
Para el estudio, se analizaron los resultados de diferentes programas relacionados con la inteligencia emocional en el que involucraron a más de 97.000 estudiantes de educación primaria y secundaria en Estados Unidos, Europa y Reino Unido (niños de edades comprendidas entre los 5 y 13 años), cuyos efectos fueron evaluados medio año después de terminar los programas. Los investigadores llegaron a la conclusión de que el aprendizaje socioemocional continuó a largo plazo proporcionando efectos positivos a estos jóvenes, tanto en la época estudiantil como en sus vidas fuera del entorno educativo.
En concreto, los resultados reflejaron que el consumo de drogas y los problemas de conducta fueron un 6% por ciento más bajo en los estudiantes que participaron en los programas, las tasas de arresto fueron un 19% también más bajas y los diagnósticos de trastornos de salud mental en un 13,5% más bajos. Además, los participantes se graduaron en la Universidad en una tasa de un 1% más que la de los alumnos que no lo hicieron.
Según Eva Oberle, autora principal del estudio y profesora asistente recién nombrada por la Asociación de Aprendizaje Temprano Humano (HELP) en la Escuela de la Población y la Salud Pública de la Universidad de Columbia Británica (UBC),»estos programas tienen un efecto positivo inmediato, pero este estudio ha pretendido evaluar si las habilidades obtenidas por los estudiantes se mantienen en el tiempo, haciendo de los programas de aprendizaje socioemocional una inversión valiosa que mejora los recursos educativos de las escuelas, especialmente durante los años de la escuela intermedia y la adolescencia temprana, que es cuando los jóvenes se alejan más de sus familias y comienzan sus relaciones en grupos.», comentó Oberle. «Los niños pasan la mitad del día en el aula cada año, así que lo que ocurre en las escuelas resulta muy influyente para el desarrollo infantil».
Apuestas educativas innovadoras en España
El aprendizaje socioemocional enseña a los niños a reconocer y comprender sus emociones, sentir empatía, tomar decisiones y construir y mantener relaciones. Algunos colegios españoles han incorporado ya en sus programas de estudio asignaturas de aprendizaje socioemocional, como la Escuela Ideo en Madrid, un centro educativo que trabaja por competencias, desarrolla las inteligencias múltiples y tiene implantados programas de educación emocional y personalizada para que, tal y como indican en su web del centro, “los alumnos consigan la motivación necesaria que les impulse hacia su formación integral en el futuro”. Su metodología de enseñanza para alumnos de primaria incluye, aparte de diferentes recursos didácticos, competencias en recursos humanos con contenidos desarrollados por su profesorado.
El Colegio Ramón y Cajal de Madrid posee, por su parte, un modelo propio de aprendizaje basado en el desarrollo de las destrezas y valores como la cooperación, la inteligencia emocional y la superación, valores que consideran imprescindibles para que los alumnos tengas éxito a nivel profesional y personal. Se trata de un centro educativo privado que imparte todos los niveles de enseñanza hasta la Universidad cuyo modelo de aprendizaje incluye signaturas relacionadas con el equilibrio emocional (gestión personal y social, resolución de conflictos), enseñanza adaptada (a diferentes estilos de aprendizaje), enseñanza en valores (normas, refuerzo positivo, respeto), inteligencias múltiples o aprendizaje educativo (la curiosidad como punto de partida) entre otras.
El Colegio Montserrat en Barcelona es otro de los centros que incluye programas relacionados con la inteligencia emocional. Imparte enseñanza desde la Educación Infantil hasta Bachillerato y, según se definen en su página web “somos una escuela comprometida con la educación integral, tanto del corazón como de la inteligencia de niños y jóvenes, favoreciendo a nuestros alumnos el logro de la excelencia humana, física, intelectual, espiritual y social”. La educación que imparten se deriva de las últimas investigaciones en neurociencia, psicología y sociología.
Los socialistas reclaman que el pacto educativo contemple no subvenciar centros que segregan por sexos y que la Religión no cuente en la nota final
El PSOE de Pedro Sánchez prevé un “otoño calentito” en educación. Con la subcomisión para alcanzar un pacto educativo a punto de retomar los trabajos en el Congreso y a días de que empiece el nuevo curso escolar, los socialistas anuncian tres proposiciones de ley sobre materia educativa que desentierran algunos de sus desencuentros con el PP.
Entre estas iniciativas, está una “contra la segregación” en la que incluyen recuperar la materia de Educación para la Ciudadanía que la última reforma educativa del PP, la LOMCE, eliminó de las materias obligatorias o volver a reclamar que no se financien con fondos públicos centros que separan por sexos.
La secretaria de Educación del PSOE, Luz Martínez Seijo, ha anunciado este jueves distintas medidas tras reunirse en la sede de Ferraz con los consejeros de Educación de su partido (Castilla-La Mancha, Extremadura, Asturias, Aragón y Andalucía).
La diputada ha denunciado la “situación de parálisis” que conlleva la LOMCE y ha asegurado que su partido “no va a estar callado”. “Nos espera un otoño calentito en materia educativa”, ha dicho. Una de las encomiendas del pacto educativo, sobre el que se esperan los primeros resultados en diciembre, es elaborar una nueva ley sobre la materia que sustituya la citada LOMCE. Martínez Seijo asegura que con las propuestas que van a presentar -cuyo contenido aún no han elaborado- quieren evitar “los males mayores” de esta normativa “que se han perpetuado en el tiempo”.
La iniciativa que han previsto contra la segregación, se basará tanto en la financiación pública de centros que separan a niños y niñas por sexos como en la “exclusión” que supone la asignatura de Religión para la formación cívica de los alumnos. Sin citar expresamente la materia de Educación para la Ciudadanía, la diputada socialista ha señalado que es necesaria una asignatura de “valores cívicos sea obligada y que la Religión deje de tener valor académico”. Esta última materia recuperó peso con la LOMCE, que la incluyó entre las asignaturas que cuentan para la nota media del expediente.
Las otras dos iniciativas se basan en el «respeto» a las comunidades autónomas para la creación de plazas concertadas y en «devolver» las competencias a los consejos escolares de los centros.
Europa/Polonia/Septiembre del 2017/Noticias/http://www.elmundo.es
Por. Gonzalo Suárez
Visitamos al último gran pensador europeo en su guarida de Leeds. Allí habla de su última obsesión: cómo los políticos usan a los refugiados en beneficio propio.
Cuando escucha la primera pregunta, Zygmunt Bauman se endereza levemente sobre el estampado floral de su butaca. Luego arquea sus cejas, con pelos largos como meñiques. Y, tras una interminable calada a su pipa, masculla una respuesta: «Por favor, come un poco… Necesito tiempo para pensar».
El sociólogo señala el bufé que ha preparado en la mesita de su salón: fresas con nata, bizcocho casero, frutos secos y zumo de pera. No es el único detalle inusual: frente a tantos intelectuales de renombre, Bauman renuncia al piloto automático en las entrevistas. A cambio, lo que llega a continuación de su pausa no es una simple respuesta, sino un discurso de más de 15 minutos repleto de meandros argumentales y citas rebuscadas, más parecido a una de sus lecciones en la Universidad de Leeds que a un simple encuentro con un periodista extranjero.
La excusa de la visita a su hogar esta mañana de otoño es Extraños llamando a la puerta (Paidós). En su nuevo ensayo, el polaco, de 91 años, engarza la crisis de refugiados con la idea capital de su obra: la modernidad líquida. Es decir, cómo los pilares sólidos que apuntalaban la identidad del individuo -un estado fuerte, una familia estable, un empleo indefinido…- se han ido licuando hasta escupir una ciudadanía acongojada por la zozobra permanente y el miedo a quedarse atrás.
«Los europeos -truena la voz del precariado con su inglés de fuerte acento polaco- nos encontramos con la llegada repentina de millones de personas que, hasta hace unos años, tenían vidas muy parecidas a las nuestras: trabajos de calidad, casas propias, ambiciones profesionales… Y, de golpe, son refugiados que lo han perdido todo por culpa de la guerra. Su aparición en masa nos hace conscientes de cuán frágil, inestable y temporal es la presunta seguridad de nuestras vidas. La inmigración nos provoca tanta ansiedad porque ese miedo a perderlo todo ya estaba ahí, latente, por la creciente precariedad de la vida occidental. Y cuando ves a miles de refugiados que acampan en una estación de tren europea, te das cuenta de que ya no son simples pesadillas, sino realidades que puedes ver y tocar».
Desde su primera respuesta, Bauman deja claro que a él no se le entrevista: se le escucha. Sus intervenciones son tan frondosas como su bibliografía. Unas veces responde las preguntas que se le formulan; otras, las ignora con descaro. Y es difícil adivinar si no las ha escuchado -es duro de oído- o si, simplemente, disimula cuando la charla toca temas que no le interesan. Así ocurre, por ejemplo, con el Brexit y la deriva xenófoba del Reino Unido, que tan generosamente le acogió a principios de los 70 tras la purga antisemita de su Polonia natal. Tres preguntas, cero respuestas.
Tras su arenga inicial, Bauman está exhausto. Sufre reúma, tose sin parar y tiene el corazón delicado. Así que pide parar un rato: «Por favor, come un poco más hasta que vuelva». Y, con paso inestable, se escapa al baño.
En su ausencia, aprovechamos para husmear en su salón. El sociólogo y ensayista lleva casi medio siglo atrincherado en esta casa de las afueras de Leeds. Pese a las ofertas de las mejores universidades del mundo -Yale, Oxford, LSE-nunca quiso abandonar este anónimo chalé, con su jardín descuidado y su puerta herrumbrosa junto a una carretera repleta de vehículos. Sí: el archienemigo del consumerismo contemporáneo predica con el ejemplo.
En el piso de abajo hay un despacho, una cocina, un baño y un salón repleto de butacas. Bauman siempre se sienta en la misma poltrona, de sobrio estampado y ubicada junto a la ventana. Allí guarda su pila de libros, que corona la versión inglesa de El tango de la guardia vieja, la novela de Arturo Pérez-Reverte.
Al cabo de unos diez minutos, Bauman regresa al ruedo. Pese a la fatiga, mantiene su melena de genio loco, su mirada curiosa y su sequísimo sentido del humor. «Es usted insultantemente joven, así que no recordará cuando no existían chismes como esos», dirá luego, señalando una tableta con cierto gesto de desdén.
Eso sí, pese a su aparente fragilidad, el polaco mantiene una producción estajanovista. Dos días después de la entrevista, realizará una visita a un festival literario en Florencia. Mientras tanto, sigue cebando su obra, a razón de dos títulos al año. Ya prepara su próximo libro, bajo el título en inglés de Retrotopia, sobre el poder decreciente de los estados-nación. Aunque hoy prefiere hablar de la tesis central de Extraños llamando a la puerta.
Si los refugiados son tan parecidos a nosotros, ¿por qué reaccionamos con pánico en vez de empatía?
Sí, supongo que podríamos. Pero también hay motivos para sentirnos temerosos, inseguros, llenos de ansiedad. Por algo los llamo extraños. Tú sabes, más o menos, lo que tus amigos van a hacer. También sabes, más o menos, lo que tus enemigos van a hacer. Pero los extraños no son amigos ni enemigos: simplemente son otros. Y no traen una etiqueta que diga «ámame», ni «ódiame», ni «devuélveme a casa» o «méteme en un campo de concentración». Sólo generan incertidumbre total. Y a nadie le gusta la incertidumbre.
Angela Merkel trató de reaccionar con empatía…
…Y le duró una semana o dos. Los políticos tienen un claro interés en exacerbar la ansiedad popular hacia los refugiados. Hace un tiempo, los poderes políticos justificaban su razón de ser por su capacidad para protegernos colectivamente frente a las catástrofes individuales: caer enfermo, perder tu casa… Ahora, sin embargo, el poder político de los estados-nación se ve impotente ante las decisiones de los poderes económicos globales. Si el ministro más poderoso no puede garantizarte seguridad frente a los caprichos del destino, ¿cómo justifica su existencia?
Dígame.
Fácil: generando ansiedad, miedo al terrorismo, miedo al extraño, miedo a la gente que viene aquí a comerse nuestro pan y a quitarnos nuestros trabajos. ¡Es un sucedáneo maravilloso! Eso es lo que hacen Marine Le Pen y otros movimientos similares: sacar capital político de exacerbar el miedo al extraño.
Quizá no sea sólo culpa de los políticos. Merkel lo intentó y se hundió en las encuestas. ¿No tienen responsabilidad los ciudadanos?
Tú dices «unos u otros». Yo respondo «unos y otros». Es una posibilidad que surge y los políticos se abalanzan sobre ella.
Usted suele mencionar al Papa como excepción. Pero, claro, él no tiene que responder ante un electorado hostil….
De todas formas, es un hombre valiente… Yo suelo usar el concepto de interregno, del filósofo italiano Antonio Gramsci. La antigua forma de hacer las cosas ya no funciona, pero aún no hemos encontrado la nueva forma de funcionar. Así que hay un vacío entre las reglas que ya no sirven y las que aún tenemos que imaginar. Lo que tú haces es señalar las contradicciones de unos líderes frente a otros, preguntar quién es mejor… Eso está bien, pero el verdadero debate es cómo llenar este vacío.
Según usted, los políticos han tratado de camuflar este vacío convirtiendo un asunto moral, como acoger a los refugiados, en un problema de seguridad ciudadana…
Cuando el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, dice que «todos los terroristas son inmigrantes», lo que insinúa es que «todos los inmigrantes son terroristas». Es una mentira, claro. Tan ridícula como decir que «todos los polacos son sociólogos». Y olvida algo muy importante: los terroristas de París o Londres eran personas que crecieron en el país contra el que atentaron.
Pero también es un discurso cómodo para los ciudadanos: si sus líderes tachan de terroristas a los refugiados, ya no sienten la responsabilidad moral de preocuparse por ellos.
Sí, pero, de forma imperceptible, esa incertidumbre que nos atemorizaba y que provenía de la constatación de que la red social es cada vez más endeble queda subsumida bajo la obsesión por la seguridad de las fronteras. Los políticos atizan el miedo al extranjero para ocultar su ineficacia ante los poderes globales. Esto es muy cómodo, porque la lucha contra el terrorismo es algo visible, algo tangible, que pueden vender en televisión. Vimos tanques en las calles de París, policías asaltando pisos de presuntos yihadistas… Eso da la sensación de que los gobiernos nacionales mantienen su poder: «¡No estamos sentados! ¡Estamos actuando!».
Junto a los atentados del Estado Islámico, este año se recordará por el Brexit, el auge de Donald Trump… ¿Es 2016 el año más ‘líquido’ que recuerda?
Hace décadas que acuñé el concepto de modernidad líquida para definir la sociedad actual. Y es un concepto cada vez más real. Como trabajas en un periódico, te drarás cuenta de que los titulares deben cambiar día tras día. Para retener a tus lectores, debes administrarle nuevas sensaciones y nuevos temores de forma regular…
Un nuevo ataque de tos interrumpe al sociólogo. Aleksandra, la asistente que le cuida desde el fallecimiento de su esposa, le ofrece una pastilla. Él se la toma y solicita otro descanso: «Apenas llevamos una hora de charla, pero ya estoy exhausto… Por favor, come más. O, si no, te puedes llevar el bizcocho en un tupper».
A la vuelta de su paseo, se apoltrona de nuevo en su butaca predilecta y pide acortar la entrevista. «Sólo dos o tres preguntas más», ruega. Pero, de inmediato, se enzarza en una airada disección de la saturación informativa en la era de internet, como si se hubiera olvidado de su propio cansancio: «Es una paradoja de nuestro tiempo. Ahora tenemos acceso a más información que nunca. Una simple edición dominical del New York Times contiene más información que la gente más educada de la Ilustración consumía en toda su vida. Al mismo tiempo, los jóvenes actuales, los llamados millenials, que se hicieron adultos con el cambio de milenio, nunca se habían sentido más ignorantes sobre qué hacer, sobre cómo manejarse en la vida… ¡Todo es tan tembloroso ahora!».
¿De dónde surge esta paradoja?
Yo recuerdo los años en los que no había ni televisión. Así que imagina el optimismo que sintió la gente cuando salió de sus pueblos y abrió los ojos ante la world wide web. Internet aportaba los cimientos para crear una humanidad en la que todas las piezas estuvieran en contacto y se entendieran mutuamente. Sin embargo, los estudios sociales indican lo contrario: esta maravilla tecnológica no sólo no te abre la mente, sino que es un instrumento fabuloso para cerrarte los ojos.
¿Por qué?
Para protegerte a ti mismo de las posibilidades multiformes que te ofrece la vida. Hay algo que no puedes hacer offline, pero sí online: blindarte del enfrentamiento con los conflictos. En internet puedes barrerlos bajo la alfombra y pasar todo tu tiempo con gente que piensa igual que tú. Eso no pasa en la vida real: en cuanto sales a la calle y llevas a tus hijos al colegio, te encuentras con una multiplicidad de seres distintos, con sus fricciones y sus conflictos. No puedes crear escondites artificiales.
Usted sostiene que hemos olvidado cómo ser felices.
Lo primero, he de admitir que hay muchas formas de ser feliz. Y hay algunas que ni siquiera probaré. Pero sí que sé que, sea cual sea tu rol en la sociedad actual, todas las ideas de felicidad siempre acaban en una tienda. El reverso de la moneda es que, al ir a las tiendas para comprar felicidad, nos olvidamos de otras formas de ser felices como trabajar juntos, meditar o estudiar.
Usted ha vivido en sociedades muy distintas, del comunismo al capitalismo, durante nueve décadas. ¿Cuál es la más parecida a una sociedad feliz que ha visto?
¡Ja! Me niego a contestar esa pregunta. Mi papel como pensador no es señalar qué es una sociedad feliz y qué leyes hay que aprobar para llegar a ese lugar, sino interpretar la sociedad, averiguar qué se esconde tras las reglas que cumplen sus ciudadanos, descubrir los acuerdos tácitos y los mecanismos automáticos que convierten las palabras en acciones concretas. En definitiva, ayudar a los ciudadanos a entender lo que ocurre para que tomen sus propias decisiones. Sí, entiendo que es difícil encontrar sentido a la vida, pero es menos difícil si sabes cómo funciona la realidad que si eres un ignorante.
Es una tarea difícil en un mundo tan líquido como el actual.
Sí. El Papa Francisco dice tres cosas muy importantes sobre cómo construir una sociedad sana. La primera, recuperar el arte del diálogo con gente que piensa distinto, aunque eso te exponga a la posibilidad de salir derrotado. La segunda, que la desigualdad está fuera de control no sólo en el ámbito económico, sino también en el sentido de ofrecer a la gente un lugar digno en la sociedad. Y la tercera, la importancia de la educación para unir ambas cosas: recuperar el diálogo y luchar contra la desigualdad.
Entonces…
Escucha… Yo añadiría una enseñanza de la sabiduría china. Si piensas en el próximo año, planta maíz. Si piensas en la próxima década, planta un árbol. Pero si piensas en el próximo siglo, educa a la gente.
Usted estudió de cerca el fenómeno del 15-M. ¿Qué opina de su posterior evolución y del auge de Podemos?
Que hemos perdido la confianza en los viejos métodos de ejercer el poder y no sabemos cómo recuperarlo. Aquí, en el Reino Unido, ocurre lo mismo: aparecen y desaparecen nuevos partidos. Lo único que tienen en común es que su esperanza de vida es muy breve. Y eso ocurre porque piensan a corto plazo. Se limitan a reaccionar al último desafío, en vez de crear un modelo completo de sociedad.
Y ese ‘interregno’ del que hablaba, ¿cuánto durará?
Menos tiempo del que tardaron nuestros antecesores en crear un objeto punzante con el que penetrar otras sustancias. Y, aun así, tardaron otras decenas de miles de años en inventar un agujero en el que meter un palo y construir un hacha… Creo que nosotros tardaremos menos. Pero aun así será más tiempo del que la gente querría.
491.895 docentes dieron clase en centros no universitarios el curso pasado. Cuando Rajoy llegó al Gobierno, eran 494.516
Educación informa de una subida del 1% al incluir en el dato a los concertados y privados, cuya plantilla no ha dejado de aumentar pese a la crisis
«Estamos en unos mínimos muy mínimos, se toman como habituales cosas que eran excepcionales y eso hace que sean irreversibles», dice una profesora
A los profesores y profesoras de los centros educativos públicos no les ha llegado la recuperación. Los colegios e institutos de la red pública siguen con menos docentes que cuando Mariano Rajoy llegó al Gobierno en 2011, pese a que la economía ya ha vuelto a niveles previos a la crisis. En el curso 2011-2012 daban clase 494.515 profesores en colegios, institutos y centros de FP, según datos del Ministerio de Educación. El último, la cifra se quedó en 491.895, es decir, 2.621 menos.
El número de profesionales con carga docente en centros no universitarios –queda excluido el personal administrativo– ha crecido poco a poco desde 2013-2014 tras el batacazo del ejercicio anterior, el mayor en la serie en los últimos años: solo en 2012-2013 se prescindió de 21.900 profesores de Infantil, Primaria, ESO, Bachillerato, FP y Educación Especial. Mientras tanto, los docentes de la concertada y la privada –Educación no desglosa datos de una y otra– han seguido aumentando curso a curso: 188.000 en 2011-2012, 192.717 en 2012-2013 (el año demoledor para la pública), 193.779 en 2013-2014… hasta llegar a los 203.632 este último año.
Si sumamos la variación de profesores de todos los centros, sin importar la titularidad, el aumento alcanza el 1%. Este es el porcentaje que ha destacado el Ministerio de Educación en su nota de prensa para informar de estos datos, pese a que una parte mínima corresponde a más recursos de profesorado para los centros públicos. La escuela concertada y privada tuvo el curso pasado 5.904 profesores más, lo que supone un incremento del 3% frente al 0,3% de la pública, cuya plantilla total es más del doble (494.515 frente a 203.632). Además, de los 100 centros de enseñanza que empezaron a funcionar este curso, solo 43 eran públicos, menos de la mitad.
En la horquilla de tiempo que va desde 2011 hasta 2016, el número de alumnos y alumnas en colegios, institutos y centros de Formación Profesional públicos ha subido de 5.394.203 a 5.505.523. Menos docentes para más estudiantes.
En los datos de plantillas recogidos para este artículo no se incluyen las enseñanzas de régimen especial (enseñanzas de idiomas, música, danza, arte dramático o deportivas) aunque la situación de su profesorado ha seguido una suerte similar y el mismo esquema de evolución.
En los centros concertados y privados, en estos casos, sí se produjo un pequeño recorte en número de docentes –de 6.157 en 2011-2012 a 6.065 el curso siguiente– que se recuperó mucho más rápidamente que en la pública. En solo un año, el 2013-2014, el número aumentó en casi 700 mientras que los centros de gestión pública apenas arañaron 200 profesores más.
20 horas lectivas y medias jornadas
Esperanza Rodríguez ha trabajado en este periodo en el mismo instituto y asegura que no ha percibido «ninguna mejoría». «Con los recortes ya se toman como habituales situaciones que antes eran excepcionales y tengo la sensación de que se han normalizado en el funcionamiento de los centros y eso hace que sean irreversibles. Estamos en unos mínimos muy mínimos», afirma la profesora de Filosofía.
Pone como ejemplos las medias jornadas en la plantilla –docentes que dan unas horas en un centro y completan en otros–, la desaparición del tiempo para el trabajo en equipo o la dificultad para desarrollar proyectos educativos con un horario sobrecargado de horas lectivas –en 2012 aumentaron de 18 a 20 semanales y aún no se ha revertido–. Sí se ha recuperado la tasa de reposición al 100% –en 2012 solo se reponían una de cada diez jubilaciones– y las ratios (número de alumnos por aula), aunque algunas comunidades como Madrid siguen sin cumplirlas.
Entre las comunidades cuyos centros públicos están aún lejos de los niveles de personal docente de 2011 están Murcia (con un 9,5% menos) y Castilla La Mancha (un 8%). También Cataluña y Canarias, donde sigue volatilizada el 2% de las plantillas de profesores.
A la espera de la oferta de empleo público
Desde los sindicatos confirman que «no se ha producido la reversión de los recortes en educación» y fían una mejora de las condiciones a la oferta de empleo público pactada con el Gobierno de la que todavía se ha concretado poco. «Las plazas que se van a estabilizar son 250.000 pero el Gobierno aún no ha concretado cuántas corresponderían al sector educativo, uno de los que tiene más tasa de interinidad», señala Maribel Loranca, de UGT.
En los últimos años, esta cifra ha alcanzado el 20%, lo que repercute directamente en la estabilidad de las plantillas y la dificultad para abordar proyectos educativos a largo plazo, dicen los sindicatos.
UGT recuerda, además, que aún hay medidas de austeridad de los decretos de 2012 que no se han desterrado, «como el aumento de las horas lectivas a 20». Hasta entonces eran 18. Algunas comunidades, como Cantabria, han iniciado la reducción de esta carga sin llegar todavía al escenario precrisis.
Juntos, el sindicato de educación Opetusalan Ammattijärjestö, el Ministerio de Educación y Cultura y la Agencia Nacional Finlandesa para la Educación han creado una institución educativa destinada a garantizar en el país unos estándares de educación elevados.
Coincidiendo con la celebración del centenario de Finlandia, las tres principales organizaciones del sector educativo finlandés han creado la Academia, también llamada Sivistysakatemia, para salvaguardar los estándares para el aprendizaje, la educación y la cultura en Finlandia durante los próximos 100 años.
La primera sesión de esta Academia de alto nivel está prevista para octubre de 2017. Se invitará a participar a un grupo de líderes de opinión social y responsables de la toma de decisiones cuidadosamente seleccionado. Se les informará, de una forma completamente nueva, acerca del sistema educativo finlandés —considerado piedra angular de la sociedad finlandesa— desde la educación de la primera infancia hasta la universidad. También se hablará sobre cómo mantener y reforzar los elevados estándares educativos y culturales de Finlandia durante los próximos 100 años, a fin de mejorar el nivel de la enseñanza, la formación y la investigación. La Academia se reunirá de forma anual y todos los años se invitará a participar a unos 30 líderes de opinión de distintos sectores de la sociedad.
El logo de Sivistysakatemia, una huella dactilar, sirve como recordatorio de que la educación y la cultura pertenecen a todos y se componen de distintas partes. Simboliza también la huella que dejarán en el futuro de Finlandia aquellos que participen en la Academia.
OAJ: los docentes y la educación juegan un papel fundamental en la creación de una sociedad civilizada
El presidente de Opetusalan Ammattijärjestö (OAJ) Olli Luukkainen espera que los participantes de Sivistysakatemia se posicionen claramente a favor de la educación y la cultura, ya que «necesitamos portavoces firmes que entiendan el valor de la educación y la civilización a fin de fomentar un mayor diálogo y proponer acciones concretas que destaquen la importancia de la educación, la formación y la investigación».
También ha subrayado que la educación tiene un valor intrínseco que crea una vida plena: «No debemos separar la educación de su misión de civilizar a las personas. Tampoco debe tomarse como una mera herramienta para la producción de recursos humanos al servicio del mercado laboral».
También ha subrayado que el desarrollo continuo de las competencias docentes jugará un papel importante en futuras soluciones. «Los docentes juegan un papel fundamental en la creación de una sociedad civilizada», afirma Luukkainen, que señala que «Sivistysakatemia debe contribuir a que sigamos siendo una sociedad de bienestar civilizada y culta en el futuro».
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