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ONU: Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud

ONU: Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud

Los 194 países miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se reunieron en Ginebra esta semana para tratar de construir una reforma del sistema de salud global, cuyas debilidades han sido expuestas por la peor pandemia de la historia de la humanidad.

Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la OMS, en su discurso de apertura, subrayó que la paz es esencial para la salud, mientras que el Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, insistió en que no hay mejor inversión que la que se hace en salud.

La organización tiene un presupuesto bienal de alrededor de seis mil millones. El problema proviene de las cuotas, cotizaciones obligatorias de los miembros que representan solo el 16% del total en 2020-21. El resto (contribuciones voluntarias) es más difícil de planificar y lograr. La idea es aumentar gradualmente al 50% la proporción de las contribuciones obligatorias durante un período de diez años para que la OMS pueda desempeñar mejor su función.

La pandemia del Covid-19 ayudó a exponer lo que no funciona en el sistema de salud mundial. Por lo tanto, la asamblea examinará el Reglamento Sanitario Internacional (RSI), para que permita responder de manera más eficaz y rápida a las emergencias. Del mismo modo, debe decidir sobre la creación de un Comité Permanente de Emergencia. La renovación por cinco años de Tedros al frente de la organización ha sido efectiva al no haber otro candidato.

Fuente: Andrés Manuel Moro Mba
Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial

Aviso: La reproducción total o parcial de este artículo o de las imágenes que lo acompañen debe hacerse, siempre y en todo lugar, con la mención de la fuente de origen de la misma (Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial).

 

Fuente de la Información: https://guineaecuatorialpress.com/

 

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Cuba denuncia en Ginebra obstáculo al desarrollo por bloqueo de EEUU

El representante permanente de Cuba en la ONU-Ginebra, Juan Antonio Quintanilla, denunció el pasado lunes  el obstáculo al desarrollo que representa para la isla el bloqueo estadounidense y su recrudecimiento durante la pandemia de la Covid-19.

Al intervenir en el debate general de la 22 sesión del Grupo de Trabajo intergubernamental sobre el Derecho al Desarrollo, en el Consejo de Derechos Humanos, el embajador calificó de genocida al cerco económico, comercial y financiero impuesto contra su país por Washington desde hace más de 60 años, una política que afecta a todos los sectores de la sociedad.

El diplomático también señaló que el bloqueo constituye una flagrante violación de los derechos humanos del pueblo cubano, evidenciada una vez más en el contexto de la Covid-19, con la entrada en vigor en tiempos de crisis sanitaria de decenas de nuevas medidas decretadas por la administración de Donald Trump, todas mantenidas por su sucesor en la Casa Blanca, Joe Biden.

Quintanilla recordó el rechazo mundial a la política de asfixia empleada por el gobierno estadounidense, condena expresada a través de 29 resoluciones de la Asamblea General de la ONU desde 1992, adoptadas de manera categórica.

Pese a los obstáculos impuestos por el bloqueo y los retos derivados de la pandemia, el pasado lunes Cuba entró en la etapa llamada “nueva normalidad”, con el restablecimiento de la mayor parte de la actividad pública, económica, social y cultural del país, y la reactivación del turismo internacional.

De acuerdo con el embajador, dicho éxito fue posible gracias al manejo de la Covid-19 y a una campaña de vacunación impulsada con inmunógenos de producción nacional, que ya protegió de la enfermedad al 80 por ciento de la población.

A propósito del desarrollo y de la necesidad de que sea inclusivo, ratificó el llamado de la isla a la voluntad política de los países del Norte de respaldar con recursos a las naciones del Sur, lo cual beneficiaría a cientos de millones de seres humanos en todo el planeta.

En ese sentido, Quintanilla subrayó que la posibilidad de desarrollo representa “un derecho universal e inalienable, y es tanto de los individuos como de los pueblos. Es un derecho colectivo que todos debemos disfrutar, y en consonancia promover y respetar”.

La desigualdad entre naciones ricas y pobres, con enormes implicaciones económicas, sociales y culturales, constituye todavía uno de los principales obstáculos que atentan contra la realización del derecho al desarrollo, inequidad profundizada por la pandemia, advirtió.

Fuente de la información e imagen: https://www.prensa-latina.cu

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«La rebelión de los jóvenes»: Suiza votará para reformar el sistema de pensiones

Los votantes suizos tendrán una nueva oportunidad de decidir sobre la reforma de su sistema estatal de pensiones, en virtud de una propuesta que elevaría la edad de jubilación de hombres y mujeres a los 66 años en un primer momento y a algo más de 67,5 años en 2050.

El envejecimiento de la población presiona a los sistemas de pensiones de todo el mundo y muchos países ya han elevado la edad de jubilación. Los recientes intentos de iniciar una reforma mediante el sistema suizo de democracia directa han fracasado en las urnas.

Ahora los Jóvenes Liberales, el ala juvenil del Partido Liberal Radical (FDP, por sus siglas en alemán), vuelven a intentarlo.

Bajo el lema “La rebelión de los jóvenes”, el viernes presentaron 145.000 firmas a las autoridades de Berna para forzar un referéndum sobre la propuesta de llevar la edad de jubilación a 66 años en 2032, desde los 64 actuales para las mujeres y los 65 para los hombres.

La propuesta elevaría la edad de jubilación más lentamente a partir de 2032, en consonancia con la esperanza de vida media. La iniciativa debe ser validada por el Parlamento y se espera un referéndum dentro de unos tres años.

Fuente: https://es.euronews.com/2021/07/16/suiza-pensiones

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LGBTIQ: ¿Cambio de mentalidad en Suiza?

Por: Katy Romy

El 26 de septiembre el pueblo suizo votará sobre el matrimonio para todos. De este modo, la Confederación tendrá la oportunidad de ponerse a la par de otros países europeos en materia de derechos de las personas LGBTIQ (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, intersexuales y queer).

En la actualidad Suiza es uno de los pocos países de la Europa Occidental que no permite el matrimonio a las parejas del mismo sexo. Estas personas solo pueden formar una unión registrada, es decir, una forma de vínculo que no les brinda los mismos derechos que el matrimonio ofrece a las personas heterosexuales. Pero esto podría cambiar el 26 de septiembre, cuando Suiza vote el proyecto de ley de ‘Matrimonio para todos’.

El texto, que el Parlamento aprobó en diciembre de 2020, prevé la apertura del matrimonio a las personas homosexuales. Además, facilitaría a las parejas de mujeres acceder a la donación de esperma, permitiría la adopción conjunta así como que el cónyuge obtenga la nacionalidad.

Un comité entre partidos –compuesto sobre todo por representantes de la derecha conservadora– ha puesto en marcha con éxito un referéndum contra esta ley. Consideran que el “matrimonio para todos equivaldría a abrir una brecha social y política que vaciaría de contenido la histórica definición del matrimonio, entendido como la unión duradera entre un hombre y una mujer”.

El pueblo deberá decidir en las urnas. Se trata de una decisión que las familias arcoíris suizas esperan con impaciencia para poder beneficiarse de una mayor seguridad jurídica.

La última pequeña victoria de la comunidad LGBTIQ tuvo lugar el 9 de febrero de 2020. Ese día la población suiza acordó en las urnas castigar la discriminación basada en la orientación sexual y el racismo.

Aunque todavía queda mucho por hacer para que las minorías sexuales y de género tengan plena igualdad de derechos, advierten los expertos en Suiza y en el extranjero.

No obstante, a pesar de los progresos continuos de la sociedad para aceptar la homosexualidad, la homofobia sigue siendo un problema en Suiza. La discriminación y los ataques verbales y físicos por la orientación sexual o la identidad de género marcan, todavía hoy, el camino de algunas personas.

“La característica de la homofobia y la transfobia es que el rechazo puede provenir de la propia familia”, dice Caroline Dayer, experta en cuestiones de violencia y discriminación, de género e igualdad.

Además, algunos movimientos religiosos ultraconservadores siguen siendo especialmente intolerantes hacia las minorías sexuales y, de manera más o menos transparente, practican a veces las terapias de conversión.

En los últimos años se han puesto en marcha medidas para combatir la homofobia, sobre todo en el contexto escolar. Son, a menudo, iniciativas privadas basadas en el voluntariado, como la de la asociación bernesa ABQ.

En el pasado, Suiza estuvo a la vanguardia de los derechos de las personas LGBTIQ. En 1942 (en un momento en que en los países vecinos la represión contra las personas homosexuales era feroz) Suiza despenalizó la homosexualidad. Y cuando en 2007 introdujo la unión registrada [las parejas de hecho], la Confederación se convirtió en el primer país del mundo en reconocer de forma directa y masiva a las parejas del mismo sexo. El 58% votó a favor.

Desde enero de 2018, las personas homosexuales tienen derecho a adoptar al hijo (o hija) de su pareja. Sin embargo, ser pareja inscrita no pone en el mismo plano de igualdad a las personas homosexuales y a las heterosexuales. Ya que esta unión civil no permite a las parejas del mismo sexo adoptar o beneficiarse de la reproducción asistida. Esto hace que muchas parejas opten por soluciones alternativas, y sobre todo que recurran a bancos de esperma en el extranjero.

Fuente e imagen: https://www.swissinfo.ch/

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Suiza acoge el 8º Congreso Mundial de Agricultura de Conservación

Del 21 al 25 de junio se va a celebrar en Berna, Suiza, el 8º Congreso Mundial de Agricultura de Conservación, planteado este año como evento virtual a causa de la pandemia del COVID-19. Tan alta es la importancia dada a la Agricultura de Conservación en el mundo y para la Política Agraria Comunitaria en Europa que el Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Comisarios Europeos y miembros del gobierno suizo serán ponentes en la sesión de apertura.

La Agricultura de Conservación (AC) es un paradigma alternativo innovador de agricultura regenerativa, protectora del medio y sostenible que está reemplazando en todo el mundo a la degradante agricultura convencional basada en la labranza. AC se ha extendido globalmente a más de 205 millones de hectáreas de tierras de cultivo por todos los continentes y agroecologías terrestres.

El área global de AC se incrementa anualmente más de 10 millones de hectáreas desde la campaña 2008/09, área igual al tamaño de Portugal. Pequeños y grandes agricultores en todo el mundo llevan a cabo exitosamente prácticas de conservación medioambientalmente efectivas para alcanzar esta notable transformación. Los sistemas de AC están presentes en todos los continentes a través de un amplio rango de agrosistemas en zonas templadas, subtropicales y tropicales. La adopción de AC está ocurriendo en todos los sistemas terrestres tanto secano como regadío abarcando sistemas de cultivos anuales y permanentes, incluyendo plantaciones arbóreas, sistemas agroforestales, agroganaderos, arrozales y agricultura ecológica.

En el siguiente link se puede acceder al programa del Congreso siendo el discurso de bienvenida y discurso inaugural a cargo de Dongyu QU, Director General de la FAO, y con la participación de la Comisión Europea y del Gobierno suizo:

  • Janusz Wojciechowski, Comisario de Agricultura, UE
  • Virginijus Sinkevičius, Comisario de Medio Ambiente Océanos y Pesca, UE
  • Norbert Lins, Presidente, Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural, Parlamento Europeo
  • Christoph Ammann, Miembro del Cantón de Berna y Ministro de Economía, Energía y Medio Ambiente, Suiza
  • Christian Hofer, Director, Oficina Federal Suiza de la Agricultura, Suiza

Fuente: https://www.lavozdealmeria.com/agricultura2000/noticia/8/agricultura/216404/suiza-acoge-el-8o-congreso-mundial-de-agricultura-de-conservacion

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Suiza: Por primera vez en dos décadas aumentó el trabajo infantil: ONU

Millones de niños podrían verse obligados a trabajar a causa de la pandemia de Covid-19, en tanto el número de afectados por el trabajo infantil en el mundo creció por primera vez en dos décadas, advirtió la ONU.

Un informe conjunto de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y de Unicef, la agencia de Naciones Unidas para la infancia, estima que a principios de 2020, 160 millones de menores estaban forzados a trabajar, es decir, 8.4 millones más que hace cuatro años.

Si se acaban cumpliendo las proyecciones sobre el aumento de la pobreza en el mundo, nueve millones de infantes más se verán forzados a encontrar un trabajo antes de que termine el próximo año, según el informe.

Una cifra que podría ser incluso cinco veces más alta según las proyecciones, advirtió Claudia Cappa, estadística de Unicef y una de las autoras del estudio.

«Si las proyecciones sociales bajan respecto a su nivel actual, a causa de las medidas de austeridad y otros factores, el número de niños forzados a trabajar podría aumentar en 46 millones» para finales de 2022, explicó.

El informe, que se publica cada cuatro años, muestra que la mitad de los menores que trabajan tienen solo entre 5 y 11 años.

La tendencia alcista empezó antes de que la pandemia trastocara totalmente la economía mundial y supone un giro, pues entre 2000 y 2016, el número de infantes que trabajaban descendió en 94 millones.

Justo cuando la crisis sanitaria se expandía por todo el mundo, uno de cada diez niños estaba trabajando y la ONU advierte que la situación podría empeorar todavía más si no se hace nada para ayudar a las familias que están cayendo en la pobreza.

Fuente e imagen: https://www.jornada.com.mx

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Suiza: Demandas del movimiento sindical al Foro sobre Financiación del Desarrollo de la ONU

La Confederación Sindical Internacional (CSI) ha hecho públicas sus demandas al Foro del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC) sobre Financiación del Desarrollo (FDD) con vistas a lograr una recuperación y resiliencia de la economía en el futuro.

El evento reúne a jefes de Estado y de Gobierno, ministros y funcionarios de alto nivel. Considerará posibles soluciones sobre financiación para una recuperación de la COVID-19 y con vistas al desarrollo sostenible de aquí a 2030.

En el informe ‘Financiar la recuperación y construir la economía del futuro’, la CSI reclama que un Nuevo Contrato Social y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) figuren como elementos centrales en la planificación económica post-pandemia, con:

  • inversión en creación de empleo;
  • empleos respetuosos con el clima;
  • ampliar la protección social universal; y
  • apoyar el papel de los interlocutores sociales para conformar medidas sostenibles para la recuperación y la resiliencia.

Empleos decentes, respetuosos con el clima

Sharan Burrow, secretaria general de la CSI, declaró: “El apoyo al empleo debería seguir revirtiendo las consecuencias económicas y sociales de la crisis hasta que se derrote la pandemia.

“Necesitamos un acceso universal a pruebas, tratamiento y vacunas. Necesitamos estrategias y políticas públicas que garanticen la creación de empleos decentes y respetuosos con el clima, acompañados de medidas justas de transición con el fin de garantizar que nadie se quede atrás en los procesos de transformación industrial”.

Las medidas de recuperación y resiliencia deberían financiarse mediante:

  • el alivio de la deuda y el aumento de la ayuda pública para el desarrollo destinada a los países en desarrollo, que les permita gestionar las respuestas a las crisis;
  • esfuerzos de movilización de recursos a través de una fiscalidad progresiva a nivel nacional, que se complemente con el fortalecimiento de la cooperación internacional para poner fin a la evasión fiscal y los flujos financieros ilícitos, tales como un piso impositivo mínimo para todas las corporaciones empresariales, un impuesto sobre los multimillonarios o sobre el patrimonio y una tasa sobre las transacciones financieras.

“La respuesta a la crisis ha de apoyarse en la implicación de los interlocutores sociales para recobrar la confianza en las instituciones y contribuir a establecer políticas equitativas.

Necesitamos un nuevo modelo de gobernanza mundial para corregir los actuales desequilibrios de poder y la desigual distribución de riqueza a nivel internacional. Un sistema multilateral realmente inclusivo, donde se tenga en cuenta a los interlocutores sociales y éstos tengan voz, podría marcar la diferencia y allanar el camino hacia la resiliencia global”, añadió Sharan Burrow.

Fuente e imagen: pressenza

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