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España: Gobierno y comunidades comprarán medio millón de ordenadores y tabletas para los colegios

Europa/España/18 Junio 2020/elpais.com

Se trata de un programa distinto del fondo de 2.000 millones para la vuelta a las aulas que el Ejecutivo dará a las comunidades, de los que 400 irán a las universidades

La ministra de Educación, Isabel Celaá, ha anunciado este martes un programa específico de 260 millones de euros para la distribución de 500.000 dispositivos electrónicos para cerrar la brecha digital en el sistema educativo. Los ordenadores y tabletas tendrán acceso a Internet y serán entregados a los centros públicos, que serán los dueños de los mismos y a su vez los prestarán a los estudiantes que los necesiten. El objetivo, ha declarado Celaá en la conferencia de prensa posterior al Consejo de Ministros, es que “todo el alumnado tenga el acceso garantizado”, a diferencia de los problemas de desconexión que se han puesto de manifiesto durante este periodo de cierre escolar, en el que prácticamente la única forma de enseñanza ha sido a distancia. El Ejecutivo también ha aprobado, en paralelo, ayudas para las universidades.

El programa de digitalización de las escuelas tiene una dotación total de 260 millones de euros. De ellos, 190 los pondrá el Gobierno, a través de la empresa pública Red.es, y el resto, 70 millones, deberán aportarlo las comunidades que se adhieran. Los territorios podrán utilizar para ello parte del dinero que reciban del fondo de 2.000 millones que el Gobierno se ha aprobado este martes, en una decisión aparte, transferir a las autonomías (y que se distribuirá en función de la población escolar). Los dispositivos electrónicos irán solo a centros públicos porque la práctica totalidad de la partida de Red.es procede de fondos Feder, que según indican fuentes del Ejecutivo solo pueden ir a colegios e institutos de titularidad pública.

La ministra de Educación, Isabel Celaá, este martes tras el Consejo de Ministros. En vídeo, Celaá anuncia la movilización de 260 millones de euros para la digitalización de las aulas. EP | QUALITY

11% del alumnado

Las cifras ofrecidas por Celaá en la conferencia de prensa posterior al Consejo de Ministros supone que cada ordenador o tableta costará, incluyendo la conexión a Internet que lleve aparejado, 520 euros. Su número representa el 9,7% de los 5,5 millones de alumnos de la enseñanza pública preuniversitaria. Pero si se toman solo los estudiantes de Educación Primaria, ESO, Bachillerato y Formación Profesional, que serán sus desinatarios naturales, el porcentaje cubierto con el nuevo programa se eleva al 11,6%.

No existe un censo claro de cuántos alumnos han sufrido la desconexión durante el cierre escolar. Las comunidades autónomas han ofrecido datos difícilmente conciliables, basados en sondeos o en la información que les han proporcionado los centros. Los porcentajes de alumnos desconectados declarados por las comunidades han oscilado, por ejemplo, entre el 2,5% de Castilla-La Mancha, el 2,9% de Andalucía, el 3% de Murcia, el 4,5% de Cataluña y el 10% de Navarra. El Ministerio de Educación ha señalado este martes que, según la edición de 2018 del informe PISA, el 9% de los alumnos no dispone de ningún ordenador en su casa.

La Fundación Cotec, especializada en innovación, advirtió en abril de la gran desigualdad social aparejada a la brecha digital. Si se divide a los hogares con alumnos preuniversitarios en cuatro grupos según su nivel de renta, el 14% de los más pobres no tienen ningún ordenador en casa y el 44% solo uno. En el siguiente grupo dichos porcentejes alcanzan el 4% y el 33% respectivamente. Las diferencias también son pronunciadas en función de la titularidad de la red. “Los centros públicos atienden de manera mayoritaria a los alumnos de entornos socioeconómicos más vulnerables”, señala el documento titulado Covid-19 y Educación, problemas, respuestas y escenarios, escrito por Ainara Zubillaga y Lucas Gortázar.

Padres teletrabajando

Leticia Cardenal, presidenta de la federación de asociaciones de padres mayoritaria en la pública, Ceapa, subraya, además, que en un escenario de confinamiento como el que se ha vivido y puede repetirse, tener un ordenador o incluso dos en un hogar con frecuencia no es una garantía. «Si en una casa viven cuatro o cinco personas y los padres teletrabajan, siguen faltando ordenadores», afirma Cardenal.

Las comunidades han puesto en marcha planes para repartir tabletas y tarjetas de datos para paliar la falta de acceso a la enseñanza online que los hechos demuestran que no han solucionado del todo el problema. Hace dos meses y medio, Kiko Romero, estudiante de segundo de bachillerato en un instituto público de Madrid, contaba en este periódico que estaba siguiendo la docencia a través del móvil, y este martes seguía igual. “No he tenido ordenador ni wifi para preparar la selectividad, lo he estado haciendo todo con el teléfono. Al final te haces a ello, pero es complicado. Ha habido clases en las que te subían la nota por ver vídeos y no he podido verlos, y tampoco he seguido las clases online porque no me llegaban los datos”, dice. Romero ha descartado estudiar Medicina porque no cree que vaya a tener suficiente nota. En las últimas semanas de estado de alarma ha pasado de pensar en hacer Enfermería a decantarse por Psicología.

Paquete para las universidades

El Gobierno ha aprobado también un paquete de 400 millones de ayuda para el comienzo de curso en las 50 universidades públicas españolas (48 imparten grados). De esta forma el Ejecutivo quiere paliar las necesidades de las universidades derivadas de la crisis provocada por la covid-19. Es decir, tal y como se afirmó en el documento de recomendaciones para el próximo curso del Ejecutivo, que se destinen fondos a mejorar las plataformas informáticas, acondicionar los espacios para mantener el metro y medio de separación interpersonal o formar a los profesores sin preparación para impartir las clases a distancia. Estos 400 millones son el 20% del fondo adicional para fines educativos que el Gobierno va a entregar a las comunidades para el inicio del curso, que asciende a 2.000 millones.

Los 400 millones se distribuirán entre las autonomías en función de la población de 17 a 24 años de cada comunidad en 2019, según las cifras del Padrón de 2019. Manuel Ortega, secretario de Universidades de UGT, se felicita de la partida pero cree que el reparto va a haber discusión: “Se van a quejar universidades receptoras de muchos estudiantes de fuera, como pueden ser las de Madrid, Salamanca o Granada, que salen mal paradas”.

Ramón Caballero Klink, de CSIF, también se alegra de la dotación que no esperaba porque al anunciarse los 2.000 milllones para educación nadie precisó que una parte serían para Universidad. Pero, como el secretario de UGT, remarca que el principal problema es la sobrecarga que pueden padecer las plantillas. “Un profesor de Medicina no se puede desdoblar para dar las prácticas si va a haber grupos más pequeños”.

En una nota la conferencia de rectores (CRUE) ha valorado positivamente la dotación, porque les “ayudara a que los procesos de adecuación que tengamos que poner en marcha en nuestros centros se realicen con rapidez y a que el impacto sobre la comunidad universitaria, especialmente sobre el estudiantado más vulnerable, sea mínimo”. Por eso reclaman a las administraciones que agilicen la ejecución y eviten “trámites burocráticos que ralenticen un proceso que debe ponerse en marcha cuanto antes”.

Rearmarse

La pandemia cogió con el pie cambiado a las universidades públicas muy volcadas tradicionalmente en la enseñanza presencial y el ministerio reconoció en sus instrucciones del 10 de junio que la mudanza lectiva al remoto había “interferido en el normal desarrollo de la actividad universitaria”. Por eso, los rectores, los sindicatos y los estudiantes han insistido mucho en la necesidad de rearmarse. “Dicha estrategia implica una mejora del equipamiento informático y redes telemáticas de las universidades, una capacitación del profesorado en el uso de la comunicación digital y una ayuda de la Administración universitaria para la conectividad adecuada del conjunto del estudiantado, de forma que ningún estudiante sea discriminado por la persistencia de la brecha digital”. La CRUE estimó, tras hacer una encuesta, que 36.000 universitarios no tenían dispositivos o conexión para seguir las clases que de un día a otro se mudaron a online.

Si no hay rebrote, la mayoría de las clases magistrales se impartirán online -dependerá del espacio del que disponga cada centro- y la parte de prácticas y seminarios pisando el campus. Castells, profesor en excedencia de la telemática Universitat Oberta de Catalunya, considera que se necesita una “estrategia de digitalización reforzada del sistema universitario”, no solo para la pandemia sino para “flexibilizar las modalidades de enseñanza”. Pero los rectores, una vez pasado el pánico inicial del confinamiento que les llevó a focalizarse en la enseñanza remota, se muestran cada vez más partidarios de la presencialidad que desaira el ministro.

Fuente: https://elpais.com/educacion/2020-06-16/el-gobierno-destina-262-millones-a-la-compra-de-500000-ordenadores-y-tabletas-para-los-colegios.html

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Amplía Uruguay reinicio de clases escolares presenciales

América del sur/Uruguay/18 Junio 2020/prensa-latina.cu

Sin cifras todavía hoy de asistencia, 848 escuelas y jardines de infancia de Uruguay reabrieron en la segunda etapa de la vuelta a clases presenciales bajo la pandemia del la Covid-19.

De acuerdo con lo planificado por autoridades, salvo en Montevideo y en el Área Metropolitana se habilitó la reanudación de la actividad docente en la Educación Inicial y Primaria, Secundaria y Enseñanza Técnica.

Fuentes institucionales estiman un potencial de asistencia de alrededor de 400 mil alumnos pero como es de carácter voluntario, medios recuerdan que en la primera fase a principio de mayo, con centros escolares rurales y especiales, la concurrencia fue de un 50 por ciento.

Autoridades gubernamentales reconocen la persistencia de temores por parte de tutores de menores, pese a divulgados protocolos sanitarios de acceso a los recintos respecto a uso de nasobucos y máscaras transparentes, distanciamientos físicos y otras muchas medidas más.

Desde un inicio, la presidente de la Federación Uruguaya del Magisterio, Elbia Pereira, manifestó temores debido a la dificultad de impedir con los alumnos más pequeños el acercamiento social y la insuficiencia de materiales higiénicos.

Ante esta nueva fase, la Sociedad Uruguaya de Pediatría, que consideró oportuno el cierre por el gobierno con la llegada de la Covid-19 en el país, lel 13 de marzo, en el presente evalúa que se continúa presentando con pocos casos y baja circulación del virus en la comunidad en la mayoría del territorio nacional-

Pero aclaró que a excepción de la situación en la frontera con Brasil, principal foco preocupante, que es necesario vigilar, y precisamente el departamento limítrofe Rivera, quedó excluido del retorno a las aulas presenciales.

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=374448&SEO=amplia-uruguay-reinicio-de-clases-escolares-presenciales
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Más de 10 mil niños asesinados o mutilados en conflictos, reporta ONU

Naciones Unidas/18 Junio 2020/prensa-latina.cu

Más de 10 mil niños fueron asesinados o mutilados durante el 2019 en países que padecen conflicto, y si bien la cifra representa una ligera baja, es un número demasiado alto, según reportes divulgados hoy aquí.

Así lo indicó la representante especial de Naciones Unidas para Niños y Conflictos Armados, Virginia Gamba, y detalló que en el 2018, se registraron 12 mil 14 víctimas menores de edad.

En la actualidad, precisó, Afganistán es el país con más muertes de menores de edad.

Naciones Unidas también verificó 25 mil violaciones graves contra niños, es decir, unas 70 diarias, número similar al de 2018.

El informe anual sobre niños en conflictos armados también reveló un aumento de 400 por ciento en los obstáculos a la entrega de ayuda humanitaria, durante el 2019 se confirmaron cuatro mil 400 incidente de negación de la entrada de ayuda a las zonas de conflicto.

Además, hubo un alto nivel de impedimentos y violencia contra los trabajadores humanitarios, se saquearon sus provisiones, se les restringió el movimiento y se les impuso todo tipo de dificultades en su tarea de brindar asistencia básica a los niños, apuntó Gamba.

‘La infancia de estos niños y niñas ha sido reemplazada con dolor, brutalidad y miedo mientras el mundo lo atestigua. Las partes en conflicto no cumplen su obligación de proteger a los menores durante las hostilidades y les niegan la ayuda vital que necesitan desesperadamente’, afirmó.

Durante el 2019, la ONU verificó 735 denuncias de violencia sexual, pero Gamba resaltó que ese dato seguramente no refleja la realidad, ya que muchísimas violaciones no se reportan, sobre todo, por la impunidad de la que gozan los agresores, la falta de acceso a la justicia y a servicios para las víctimas, y el temor al estigma.

Más de siete mil niños fueron reclutados o utilizados para el combate y en la mayor parte de los casos, quienes los reclutaron fueron actores no estatales en la República Democrática del Congo y Somalia.

Según cifras de ONU, mil 683 niños fueron secuestrados recientemente, muchos de ellos para servir como soldados o esclavos sexuales: Somalia, la República Democrática del Congo y Nigeria registraron el mayor número de casos.

Para poner fin al ciclo de violencia contra los niños en los conflictos armados hacen falta programas amplios de reintegración que contemplen educación, apoyo psicosocial, servicios de salud y empleos, consideró Gamba.

La alta representante recalcó que es imperativo implementar ceses de hostilidades y acelerar los procesos de paz.

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=374411&SEO=mas-de-10-mil-ninos-asesinados-o-mutilados-en-conflictos-reporta-onu
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Aprovechan suspensión de clases en Guatemala para reparar escuelas

Centroamérica/Guatemala/18 Junio 2020/prensa-latina.cu

Cerca de mil escuelas públicas en Guatemala son hoy remozadas, un tiempo que el Ministerio de Educación aprovecha para priorizar temas pendientes como servicios de agua y sanitarios en función de la etapa postCovid-19.

El reinicio de clases es aún una incógnita en este país en momentos en que la etapa crítica de la enfermedad está en su apogeo y este sector sería el último en abrir, pero la titular de la cartera Claudia Ruiz aseguró que los establecimientos deben tener ambientes seguros cuando llegue la esperada reactivación.

De acuerdo con Ruiz, ya se remozan 986 centros escolares a nivel nacional, con énfasis en garantizar el abastecimiento de agua, un aspecto clave para prevenir el contagio de la enfermedad y poder cumplir la recomendación del lavado constante de manos, sobre todo en las olvidadas áreas rurales.

Huehuetenango y Quiché son los departamentos con mayor cantidad de escuelas intervenidas con 156 y 115, respectivamente, un plan que responde a indicadores de problemas detectados por la Dirección de Planificación Educativa con el apoyo de las Organizaciones de Padres de Familia, precisó Ruiz.

Estas últimas manejarán los fondos, velarán por la marcha del programa y la contratación de personas de la localidad para realizar los arreglos, una forma de incentivar la economía local en este momento de crisis sanitaria, explicó.

A juicio de María del Carmen Aceña, ex ministra de Educación, este es un buen momento para que, con los fondos aprobados, se procure también conexión eléctrica ante la probabilidad de que los ciclos deban dividirse y se alarguen los horarios y días para asistir a clases.

En la estrategia futura de desconfinamiento diseñada por el Gobierno de Alejandro Giammattei, la apertura de los centros educativos aparece en la última fase por considerarlos un foco seguro de contagio y de transmisión del virus, entre el 20 y 60 por ciento.

Los niños son igual de infecciosos que los adultos, pero el peligro es que la mayoría no presenta síntomas o son muy leves, por lo que al reanudarse el ciclo escolar se debe garantizar que los estudiantes tengan las condiciones sanitarias adecuadas dentro de las escuelas, todo un reto en el sector público, alertaron analistas.

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=374255&SEO=aprovechan-suspension-de-clases-en-guatemala-para-reparar-escuelas
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En entrevista con Alexandro Escudero: “El reto es transitar de la multimodalidad educativa a la intermodalidad educativa”

Entrevista/18 Junio 2020/Autora: Lourdes González/educacionfutura.org

Alexando Escudero, profesor investigador de tiempo completo en una Institución de Educación Superior (IES), voz académica cuya línea de experiencia es tecnología educativa y accedió a responder a través de unas líneas, a unas preguntas que surgen a partir del cambio de cancha de las aulas a los hogares.

Ya que ante el llamado de las autoridades mexicanas a la población a la Sana distancia y al ¡Quédate en casa!, los protagonistas de la educación de modalidad presencial temporalmente se confinan en los hogares y como estrategia de comunicación a distancia, sin preparación previa, usan en mayor medida los ordenadores y los teléfonos inteligentes que tienen a su alcance para evitar fracturas a las trayectorias académicas de su comunidad educativa o trazar líneas de ayuda. De antemano, anticiparon algunas dificultades, pero hacer nada, resultaba peor.

También surgen conversatorios con la presencia de voces académicas y de la investigación que colaboran en universidades para tratar las dificultades, las oportunidades y las tensiones que se presentan por adaptar un modelo educativo presencial en uno a distancia. Invitadas e invitados con disposición para escuchar, para trazar rutas, para proponer mejoras a la educación nacional en tiempos oportunos. Es así, que el Dr. Escudero consintió amablemente en responder a algunas preguntas.

Iniciaré con una breve semblanza del profesor investigador, Alexandro Escudero Nahón. Es doctor por la Facultad de Pedagogía de la Universidad de Barcelona, profesor investigador de tiempo completo en la Universidad Autónoma de Querétaro, actual coordinador del Doctorado en Tecnología Educativa de la misma casa de estudios, coordinador del Departamento de Investigación de la Red de Investigación Multidisciplinaria S.C., es miembro del Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE) desde el 2016, es director de la revista Transdigital y organizador del Congreso Virtual Transdigital “Nuevas Perspectivas Tecnológicas para la Investigación de Problemas Estratégicos”.

-Dr. Escudero, si bien la comunicación por medio de ordenadores y teléfonos inteligentes favoreció a los escenarios educativos durante la contingencia sanitaria del COVID 19, también la experiencia demostró que de ninguna manera es suficiente y todo parece indicar que los conversatorios virtuales asumirán un carácter más intenso en los próximos meses. En su opinión ¿Cuáles son los temas que deberían plantearse en los próximos conversatorios? ¿Cuáles deberían de ser las preocupaciones y las propuestas de las Instituciones de Educación Superior?

En mi opinión, la actual contingencia epidemiológica del COVID 19 reveló que, en general, no existen planes de continuidad educativa en las Instituciones de Educación Superior para enfrentar este o cualquier otro contratiempo que afecte a la educación regular. Creo que este tema, el diseño de planes de continuidad educativa, debería ser una preocupación superlativa para las instituciones educativas actualmente. Y, por supuesto, las iniciativas de divulgación de la ciencia podrían hace conversatorios para que se genere una opinión pública al respecto.

El 26 de mayo de 2020 participó en un foro virtual organizado por el Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE), titulado “Docencia No presencial de Emergencia: lecciones aprendidas”. Entre los análisis compartió algunas de las dificultades y algunas de las consecuencias de adaptar un modelo de educación a distancia a la organización educativa de modalidad presencial. ¿Usted tiene algún o algunos textos de años anteriores, donde vislumbraba las dificultades? ¿Cuáles deberían de ser las mejoras?

En 2016, en el artículo titulado, “Proceso de diseño de un modelo de educación a distancia como estrategia de innovación educativa para la economía del conocimiento”, ya vislumbraba las dificultades en tres frentes, la gestión de la administración del programa, las gestiones con el aparato de la administración central universitaria y las gestiones ante los lineamientos de la administración central nacional y sobre todo, que era necesaria una nueva organización institucional, de orientación de los recursos y de aplicación de la tecnología digital al servicio del aprendizaje.

En otras palabras, se requiere una nueva base conceptual sobre la cual puedan construirse otros ámbitos como por ejemplo, educativos, metodológicos, administrativo, por mencionar algunos, para integrar todas las modalidades educativas que poseen las instituciones en un sistema intermodal.

Dr. en los aprendizajes, los criterios de evaluación hacen parte ¿Cuáles fueron los criterios que se tomaron para la evaluación de los aprendizajes? ¿Cuáles convenía seguir para hacer más satisfactorias las experiencias de todos los protagonistas de la educación con la tecnología educativa?

En el foro virtual que antes mencionaste tuvimos la oportunidad de reflexionar sobre varias preguntas, pero una de ellas aludía a ¿qué criterios se seguirán para la evaluación de los aprendizajes de los estudiantes presenciales en una modalidad educativa no presencial durante la contingencia sanitaria?

Allí comenté que, debido a la falta de planes de continuidad académica, las autoridades educativas están más preocupadas por el proceso administrativo de la conclusión del ciclo escolar, que por sugerir criterios para la evaluación de los aprendizajes durante esta contingencia sanitaria; en pocas palabras, están más preocupadas por poner las calificaciones finales oportunamente, que por expresar los criterios para evaluar el aprendizaje y, mucho menos, por abordar el candente tema sobre cómo podría evaluarse la docencia.

Sobre la responsabilidad que tienen las instituciones para diseñar planes de continuidad académica, personas como tú, que hacen difusión de temas educativos, sí pueden hacer mucho. En principio, pueden señalar que el diseño de planes de continuidad académica no ha sido un tema de interés para las autoridades educativas, aun cuando en nuestro país existen varios motivos que obligan continuamente a suspender las clases regulares. Por ejemplo, problemas de infraestructura educativa, contingencias ambientales como baja calidad del aire, desastres naturales, huelgas y paros laborales, episodios de violencia pública o del crimen organizado, etcétera.

Basta recordar que en México, hace poco, tuvimos la contingencia sanitaria que provocó la pandemia de la influenza AH1N1 en el 2009. Así que en esta emergencia sanitaria, las autoridades no han planteado los criterios para evaluar el aprendizaje y, mucho menos, para evaluar la docencia.

Dr. Usted señala que una intermodalidad educativa, el alumnado de nivel superior puede diseñar su propio entorno personal de aprendizaje de manera autónoma e independiente, pero avalado por la institucionalidad educativa. Podría ofrecer una explicación para comprender ¿Qué es la intermodalidad educativa? ¿Cuáles son las condiciones para decir que nos encontramos en una intermodalidad educativa? ¿Qué retos enfrentarían otros niveles educativos diferentes al nivel superior para la intermodalidad educativa?

Desde finales del siglo pasado uno de los temas más importantes en el campo de la tecnología educativa fue el diseño de modelos educativos que incorporan aplicaciones tecnológicas de las webs 2.0 y 3.0 con el objetivo de promover el aprendizaje autónomo y personalizado.

La incorporación de la tecnología digital en las instituciones educativas provocó que los modelos educativos tradicionales sufrieran una transformación radical. Esta transformación se desarrolló en dos fases. Primero, se consolidó una fase llamada Multimodalidad educativa, que se refiere a la reorganización que experimentaron las instituciones educativas al hacer convivir varios modelos educativos en una misma institución para aprovechar las ventajas de la tecnología digital. Estas reorganizaciones han sido, principalmente, administrativas y educativas, y fueron tituladas, en un primer momento como Sistemas Multimodales.

Sin embargo, actualmente nos hemos dado cuenta de que el acceso y el uso de la tecnología digital por parte del alumnado resulta en una suerte de “mezcla a conveniencia”. Es decir, el alumnado hace uso de todos los modelos educativos disponibles y otras aplicaciones digitales que no son, propiamente, educativas, pero que sí le ayudan a aprender ciertos contenidos.

Por eso, desde hace décadas la atención está puesta en el diseño de modelos educativos muy flexibles que admitan las cualidades de modelos educativos no formales e informales, pero al servicio del aprendizaje. Entonces, la “Intermodalidad educativa”, integraría las estrategias de aprendizaje de todas las modalidades educativas disponibles, además de otras aplicaciones digitales que no son estrictamente educativas, al servicio de los ambientes personales de aprendizaje.

Deja de ser relevante la clasificación de los modelos educativos, a saber, a distancia, presencial, en línea, virtual, mixto, entre otros y se pone la atención en la integración de estos modelos para que los usuarios hagan uso de los servicios educativos cuando quieran, como quieran y donde quieran, pero, además, para que puedan usar con igual importancia la información digital y la análoga.

No obstante, habría que tener cuidado porque las autoridades podrían aprovechar la coyuntura del discurso sobre el diseño de entornos personales de aprendizaje para retirarse de sus responsabilidades fundamentales, que es garantizar la organización, normatividad, recursos y capacitación docente para consolidar la intermodalidad educativa.

Respecto a tu pregunta sobre qué condiciones nos permiten pensar que estamos en la intermodalidad educativa, debo aclarar lo siguiente: el uso que el alumnado hace de la tecnología digital es mucho más versátil que el que las instituciones les ofrece. En otras palabras, sí existe una forma de acceder a contenidos digitales y usar aplicaciones digitales, pero no sabemos mucho al respecto y, en consecuencia, las instituciones educativas no pueden reaccionar adecuadamente.

Existe una forma distinta de usar la tecnología digital para aprender y estamos ante una oportunidad valiosa para integrar todas las modalidades educativas disponibles y ofrecerle al alumnado servicios educativos oportunos. Pero la intermodalidad educativa requiere voluntad institucional para realizar esas transformaciones. Cómo deberían realizarse esas transformaciones es, precisamente, la línea de investigación emergente.

Por último, sobre los desafíos que enfrentarían otros niveles educativos diferentes al nivel superior para la intermodalidad educativa, creo que has dado en el clavo respecto a uno de los conceptos que fundamentan a la intermodalidad educativa: la educación transdigital.

Voy a contar una anécdota: una madre de familia de un niño de ocho años me comentó hace poco que con las clases por videoconferencia que debe tomar su hijo diariamente, ella se ha visto obligada a estar presente en la videoconferencia, ha tenido que sacar viejos libritos infantiles, revistas, juegos de mesa, fotografías familiares, etcétera, para reforzar las clases virtuales con objetos físicos, es decir, no digitales.

La educación transdigital es un concepto que surgió en contraposición a la teoría de la educación postdigital. Hay una diferencia obvia entre los conceptos postdigital y transdigital: el prefijo. Mientras un concepto usa el prefijo post, el otro concepto usa el prefijo trans. Precisamente, la educación transdigital explica que no hemos superado una etapa histórica con el uso de la tecnología digital, sino que estamos TRANSformando nuestros hábitos frente a la tecnología digital. Con la contingencia sanitaria del COVID 19 fue evidente lo anterior: padres y madres de familia tuvieron que desplegar una pléyade de acciones educativas que no solo involucraban a la tecnología digital, sino a la reorganización familiar, al rescate de objetos físicos e incluso a la técnicas didácticas más tradicionales, como el diálogo dirigido o la ayuda entre hermanos y hermanas.

Con esto quiero decir que la intermodalidad educativa también admite que hay muchos recursos no digitales que, habiendo sido diseñados con orientación didáctica o no, también ayudan a aprender. Y en algunos niveles educativos se nota con más claridad esta situación. En el nivel preescolar es obvio, pero en el nivel primaria y secundaria los contendidos digitales empiezan a ganar protagonismo. No quiere decir que estas alumnas y alumnos de primaria o secundaria no usen alternativas no-digitales para aprender, sino que suponen que el aprendizaje principal se basa en la tecnología digital.

En el nivel superior cometemos el error de basar todas las estrategias didácticas en la tecnología digital y, peor aún, despreciamos el papel fundamental que tienen la reorganización familiar, al rescate de objetos físicos e incluso a la técnicas didácticas más tradicionales, como el diálogo dirigido o la ayuda entre pares, para aprender.

Dr. ¿A Usted, le parece que durante el periodo de formarse a distancia se fortalecieron los aspectos ligados a la autonomía, a la ética de las y los estudiantes, de las y los profesionales de la educación y se promovió en las y los alumnos el desarrollo de capacidades de aprender a lo largo de toda la vida? ¿Qué dificultades y retos encuentra para el retorno a las actividades presenciales?

Honestamente, aún no sabemos qué cambios educativos habrán surgido entre docentes y alumnado durante la contingencia sanitaria. Intuimos que ahora tenemos un alumnado más autónomo porque tuvo que resolver problemas educativos sin intermediación de las autoridades; suponemos que las y los docentes también habrán enfrentado el desafío de migrar sus cursos presenciales a ciertas aplicaciones digitales, sin mucha ayuda de las instituciones educativas. Pero hace falta investigación empírica al respecto.

Precisamente, en una institución que tiene planes de continuidad académica este tipo de incertidumbres no cabrían porque se anticiparían a las diversas contingencias que podrían suspender las clases regulares. En mi opinión, el reto, e incluso, la obligación más importante cuando volvamos a las clases regulares será diseñar planes de continuidad académica. Transfomaciones de este tipo suponen un desafío que ya hemos expuesto como resultados de otras investigaciones. La gráfica adjunta explica con facilidad que, desde un punto de vista de la innovación educativa, nuestras instituciones siguen operando de manera vertical, aunque nos gusta decir lo contrario.

La transformación educativa debe ser motivada por el primer nivel de la pirámida institucional; posteriormente, es necesario que un segundo nivel diseñe esa transformación; después, un tercer nivel aplica los cambios y realiza ajustes oportunamente.

En concreto, ¿qué dificultades y retos encuentro para el retorno a las actividades presenciales? Diseñar un plan de continuidad académica para que esas actividades dejen de ser lo que hasta ahora han sido e incorporen todas las modalidades educativas disponibles en la institución e incluso aplicaciones que no son propiamente educativas, pero que sirven para aprender.

Para finalizar la entrevista Dr. En su opinión ¿Cómo diseñar un plan de continuidad educativa?

Me gustaría recordar antes que los planes de continuidad académica deberían tener una base conceptual. Esa base conceptual es la intermodalidad educativa. Desde el punto de vista de la intermodalidad educativa, ante una contingencia que afecta la educación regular, no se trata de vaciar los contenidos de los cursos presenciales en modelos virtuales o a distancia, porque el resultado casi siempre es un adefesio que no responde coherentemente ni a una ni a otra modalidad educativa.

En realidad, se trata de facilitar que el alumnado transite entre todos los modelos educativos disponibles en la institución, que transite entre instituciones educativas, e incluso que use recursos digitales que no son estrictamente educativos, pero que apoyan su aprendizaje. Pero esa versatilidad, ese tránsito a conveniencia entre modalidades educativas, requiere criterios y recursos institucionales.

Hasta ahora, hay un criterio que goza de cierto consenso al momento de diseñar planes de continuidad académica, y es el criterio de fases temporales. La imagen adjunta ayuda a ver este criterio con más claridad.

Esto quiere decir que, antes de la contingencia se realizan varias acciones, pero lo fundamental es instaurar un comité y un protocolo de acción del plan de continuidad académica; cuando inicia formalmente la contingencia, se realizan otras acciones educativas, pero lo fundamental es poder migrar controladamente hacia el plan de continuidad y realizar las adaptaciones necesarias con ayuda del comité; durante el periodo que dure la contingencia, las acciones principales son desarrollar el plan de continuidad, pero con la supervisión de las autoridades (esta supervisión no tiene un carácter punitivos, por su puesto, sino un carácter asistencial); finalmente, después de la contingencia es necesario evaluar todo el proceso y realizar los ajustes necesarios para estar preparados antes nuevas contingencias que, invariablemente, se presentarán.

Y así concluye, Alexandro Escudero al asegurar en entrevista, “Ahora se trata de dejar atrás la multimodalidad y avanzar hacia la intermodalidad educativa”.

COMIE [Consejo Mexicano de Investigación Educativa]. (2020, may 26). Docencia No presencial de Emergencia: lecciones aprendidas. [Archivo de video]. https://www.facebook.com/comiemx/videos/875118756343855/?q=comie&epa=SEARCH_BOX

García, E. E., & Calderón, R. (2009). Sistema de Educación Multimodal en la Universidad Veracruzana. In Universidad Veracruzana (Ed.), X Congreso Nacional de Investigación Educativa (pp. 1–10). Consejo Mexicano de Investigación Educativa. http://www.comie.org.mx/congreso/memoriaelectronica/v10/pdf/area_tematica_07/ponencias/1805-F.pdf

Escudero-Nahón, A. (2019). Intermodalidad educativa: propuesta de desarrollo conceptual con una revisión sistemática y una cartografía conceptual. Desafíos educativos3(6), 19-28.

Escudero, A., & Núñez, A. (2017). Impacto del fenómeno MOOC: la personalización en la educación superior. RIDE. Revista Iberoamericana para la Investigación y el Desarrollo Educativo8(15), 279-310.DOI: http://dx.doi.org/10.23913/ride.v8i15.300

Guzmán, T. & Escudero, E. (2016). Proceso de diseño de un modelo de educación a distancia como estrategia de innovación educativa para la economía del conocimiento. Edutec. Revista Electrónica De Tecnología Educativa, (55), 1-15. DOI: https://doi.org/10.21556/edutec.2016.55.729

Fuente e imagen tomadas: http://www.educacionfutura.org/en-entrevista-con-alexandro-escudero-el-reto-es-transitar-de-la-multimodalidad-educativa-a-la-intermodalidad-educativa/

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Ecuador: la educación online desde casa es imposible e injusta

América del sur/Ecuador/18 Junio 2020/elpais.com

Un 70% de estudiantes tiene dificultad en el acceso a la enseñanza en línea en el país andino. La carencia de teléfonos inteligentes o Internet, la caída de ingresos y la falta de capacitación impiden la normal formación de millones de niños durante la pandemia. Padres, madres y profesores lo cuentan

Cuando la pandemia de covid-19 empujó la educación virtual en Ecuador, Anita Gualichico, madre de tres estudiantes, taxista de día y costurera de noche, tuvo que comprar un smartphone con mayor capacidad que el suyo para descargarse las aplicaciones que le pedían los profesores de sus hijos. Fueron 300 dólares que resolvió pagar a plazos. También tuvo que destinar uno o dos dólares para las recargas diarias y, cuando vio que eso era demasiado para su bolsillo, le propuso a su vecina, que tenía Internet fijo, compartir la cuota mensual de casi 30 dólares que cuesta el servicio.

Otro revés para esta madre de 37 años, que vive en el valle que colinda con Quito, fue no tener una impresora en su casa. Los primeros días dibujaba muchas de las actividades, sobre todo las de su hija de cinco años, pero desde que el centro de computadoras del barrio volvió a abrir, acumula las tareas de sus hijos y va a imprimir una vez por semana. Siempre encuentra una fila larga de otros padres. La espera suele ser de casi una hora. Gualichico se mantiene con su mascarilla casera y su cabello recogido.

—¿Cómo ve la educación a distancia?

—Yo a ratos no le veo bien, porque todos no tenemos las facilidades. A veces si me siento mal, en la noche me pongo a pensar si pudiera comprar la computadora y la impresora, no tuviéramos que estar así, pero la situación económica no nos da para endeudarnos más ahorita —dice Anita, y comenta también las dificultades que tiene para guiar a sus hijos con la tareas—. Nos toca tomar el tiempo de estar leyendo con tranquilidad para resolver, sí resulta complicadito. Las matemáticas es lo que más me cuesta, eso de las divisiones, la raíz cuadrada, una ya no se acuerda. Igual con mi chiquita, los fonemas, yo pronunció de una forma y ella me dice que no es así, que la profesora le explicaba de otra manera.

Llevar la escuela a la casa no ha resultado fácil en Ecuador. La ministra de Educación, Monserrat Creamer, ha reconocido que un 70% de estudiantes tiene dificultad en el acceso a la educación en línea, pero los datos estaban allí desde 2018: el porcentaje de hogares con acceso a Internet es de 37,17% a nivel nacional y baja al 16,07% en el área rural, según el Instituto de Estadísticas y Censos.

El ensayo del aprendizaje virtual en el país andino comenzó el 13 de marzo. Hasta ese momento se había evaluado el primer quimestre del año escolar. Casi dos millones de estudiantes de la sierra y el oriente del país cambiaron de modalidad abruptamente y deberán terminar el año escolar a distancia. Los alumnos de la costa, que suman algo más de dos millones y medio, se unieron al experimento en mayo.

El Ministerio de Educación informó que hasta el 18 de mayo hubo un flujo de casi 850.000 usuarios activos en su plataforma, que tiene 1.200 recursos educativos para reforzar los conocimientos. Andrés Bedón, director de tecnologías para la enseñanza en la Cartera de Educación, estima que los usuarios se duplicarán a partir de junio, con la incorporación de los estudiantes de la costa. Aún así es evidente que no todo el universo de los estudiantes en Ecuador (4,6 millones) visita la plataforma. La apuesta de las autoridades es la tele y radio educación, pero esta alternativa tampoco llega a todo el territorio. Hasta la casa de Gualichico, rodeada de campos de maizales, corrales de animales y caminos empedrados, no llega la señal de televisión. La radio sí, pero esta madre no tiene suficiente información.

—Los profesores nos mandaron un mensaje al celular diciéndonos de las clases por televisión y radio, pero no fue desde el principio. Además donde yo vivo no me coge bien la señal de la televisión, solo salen esas rayitas… Tendríamos que poner una antena arriba de la casa para coger un poquito de señal. La radio sí coge, pero en cambio no sé qué emisoras buscar para la educación.

El cierre de las escuelas también impactó a los 200.000 docentes que tiene Ecuador. La instrucción que dio el Ministerio de Educación a los docentes fue que usaran una plataforma llamada Team, pero no hubo ninguna capacitación previa. Susana Ponce, de 39 años, maestra de una escuela pública de Tulcán, ciudad fronteriza entre Ecuador y Colombia, hizo como muchos profesores:  crear grupos de WhatsApp para comunicarse con los padres de familia y enviarles las tareas.

—¿Qué opina de la disposición del Ministerio de Educación?

—Ellos se imaginan que todos tenemos capacidad de tener un Internet fijo, que la conectividad es excelente, que todos manejamos las plataformas, pero la realidad de nuestro medio es muy diferente. Ya es complicado para nosotros como docentes, mucho más para los padres de familia.

Los 21 alumnos de Susana deberían aprender a leer, escribir, sumar y restar en este año escolar, pero algunos están lejos de alcanzar esas metas. Menos aún cuando sus padres se conectan con menos frecuencia al WhatsApp.

—No avanzan al mismo nivel que en el aula. Los papitos no tienen la pedagogía o la paciencia para indicarles. A los papitos les pido que les pongan a sus hijos al teléfono, para ver si pueden leer y están todavía quedaditos.

El director de la escuela de frontera, Carlos Enríquez, está al tanto de las familias que dejan de comunicarse y dedica un par de días de la semana para llevar las tareas impresas hasta el domicilio de los estudiantes que han dejado de hacerlas. Va, sobre todo, al área rural donde evidencia que las familias tienen necesidades más apremiantes que la educación de sus hijos. «Los padres me dicen: ‘Señor director, ya no tenemos ni un dólar para poner recargas’. Ellos prefieren invertir ese dólar en alimentación», cuenta el docente. «Vemos gente muy pobre, por eso también estamos procuramos recoger víveres para llevarles».

En las comunidades indígenas y campesinas es más difícil seguir la educación virtual. Los padres de familia escasamente han completado algunos niveles de la educación básica. Tampoco pueden descuidar sus cultivos ni sus animales para ocuparse de las tareas de sus hijos. En estos casos, se espera que los profesores hagan un esfuerzo extra para que los estudiantes no desconecten de la escuela. Mercedes Curichimbi, profesora indígena de 40 años, explica una vez por semana las tareas en un grupo de WhatsApp y se toma el tiempo de llamar por teléfono convencional a los padres que no tienen un teléfono inteligente.

«Mi forma de trabajar es la siguiente: yo envío los lunes en la mañana la actividad y ellos mandan antes del fin de semana. La comunidad está a dos horas del pueblo más cercano y una persona sale los viernes para hacer la recarga de todos. Yo conozco la realidad de allá, hay una señora que tiene tres hijitos y no tiene esposo ni teléfono inteligente, a ella todos los lunes le doy las tareas a través de una llamada telefónica, uno a dos horas me toma. No quiero que ningún niño por la economia o la distancia quede perjudicado», explica. .

—¿Sus alumnos están siguiendo las clases por radio o televisión?

—La frecuencia no alcanza a esas comunidades tan alejadas y ellos no están como nosotros en la ciudad, quedando hasta muy de día en la casa. Ellos van a las tres o cuatro de la mañana a ordeñar la vaca, a deshierbar la chacra… Es dificil decirles que se queden en la casa para que oigan la radio. Gracias a ellos tenemos la comida en la ciudad.

Durante la entrevista, Mercedes comenta también su desazón por la reducción del salario que ha anunciado el Gobierno central por la situación económica que atraviesa el país. Hasta ahora los docentes ganaban 817 dólares, pero con la reducción ganarán unos 100 dólares menos. La maestra indígena, además, se queja de que en los dos últimos meses han recibido el salario con 20 días de retraso. «Eso nos perjudica, de nuestro bolsillo sale para el Internet, las llamadas, el transporte, el vestuario, pero hay que seguir».

Varias voces ya hablan del fracaso de acelerar la educación virtual en medio de la pandemia por la covid-19. “Ningún país estaba preparado para implementar un sistema nacional de educación virtual operando desde el hogar. La pandemia ha expuesto al rojo vivo los enormes déficits e inequidades tecnológicos y sociales que existen en el mundo y dentro de cada país”, dice Rosa María Torres, pedagoga e investigadora ecuatoriana. La Unesco ha alertado que la mitad del total de los alumnos en el mundo (unos 826 millones) no tienen acceso a una computadora en el hogar y el 43% (706 millones) no tienen Internet en sus casas. Además, a pesar de que mediante los teléfonos móviles los estudiantes pueden acceder a la información y conectarse con sus profesores, unos 56 millones de alumnos viven en lugares donde no llega la cobertura de las redes móviles.

La Unesco también llamó la atención sobre la formación que requieren los maestros para impartir eficazmente la educación a distancia y en línea, pero ese apoyo es particularmente escaso en los países de bajos ingresos. “Son temas críticos en toda la región la falta de preparación y experiencia docente en el manejo del mundo virtual”, opina la investigadora ecuatoriana. Esto se agrava en el caso de Ecuador donde la enseñanza de informática o computación salió del currículo escolar en 2015. Al hilo de eso, un grupo de profesores de esa asignatura, en abril pasado, hizo un pedido formal a las autoridades para que revisen esa decisión. En la carta se señala que el manejo de las nuevas tecnologías quedó a discreción de cada centro educativo y eso ha contribuido a los problemas que ahora enfrentan alumnos y profesores para manejar los dispositivos electrónicos necesarios para la educación virtual.

La autoridad educativa en Ecuador considera que un 7% de la población estudiantil no tiene acceso a nada. Eso equivale a unos 320.000 estudiantes. “Hay muchas lecciones que nos deja la pandemia y esto nos obliga a fortalecer esas deficiencias para repensar este proceso de enseñanza”, dice el funcionario de Educación consultado para este reportaje. “Las tareas que a futuro tiene el ministerio son fortalecer el sistema de tele-educación y radio-educación y mejorar los contenidos digitales abiertos, la conectividad y las competencias digitales de los docentes”.

Todavía no está claro en el país andino cómo será la calificación final de los estudiantes que desconectaron a mitad del año lectivo. De momento deben presentar un portafolio con los trabajos hechos. Torres opina que no debería haber un criterio punitivo en la evaluación final. “Sería un error monumental, penalizar a los estudiantes que no saben suficiente. Los profesores han hecho lo que han podido y los padres más de lo que han podido”.

Los problemas para seguir la educación a distancia no son exclusivos de las periferias, las fronteras o las comunidades indígenas o campesinas de Ecuador, en Quito hay estudiantes que han quedado rezagados por sus circunstancias familiares. En el seno de una familia venezolana, que vivía de la venta ambulante de productos de limpieza, dos estudiantes, de 12 y 14 años, no han podido continuar con su educación. Cuando la pandemia confinó a los adultos de la casa, fue imposible contar con los recursos para sostenerse. Lograron quedarse en la vivienda que alquilaban en el sur de la ciudad, por un acuerdo con la casera, y mantuvieron los servicios básico por la orden gubernamental de no cortarlos mientras dure la crisis. Pero la conexión a Internet empeoró.

«Tengo Internet, pero es malísimo. Las clases de Zoom no las agarra, los videos tampoco. En estos últimos meses solo un teléfono puede conectarse. Tenemos tres meses ya atrasados, debe ser por eso que no está bueno. Dejamos de cancelar por el tema de la pandemia, ahorita hay prioridad en la comida», relata Dayanira Blanca, 40 años, madre de las dos adolescentes. «Las clases de zoom no las descarga en el teléfono de mi esposo que no es tan bueno y nos perdemos las explicaciones del profesor».

El grupo familiar ingresó al país hace un año. Dayanira Blanca llegó primero con cuatro de sus cinco hijos, a los 15 días llegó su esposo y, un mes más tarde, su hija mayor con sus dos niñas y el esposo. Desde el día uno, esta familia numerosa hizo todo lo posible para arraigarse. La educación de las dos adolescentes fue una prioridad. Dayanira consiguió cupo para sus dos hijas, aunque en distintos centros educativos. Al final del primer quimestre, esta madre cuenta que solo una de ellas se había adaptado a la escuela ecuatoriana y fue más fácil conectar con sus profesores.

«Contactamos con una compañera de mi hija por Facebook y esa niña me dio el número del papá que creó el grupo de WhatsApp y nos incluyeron», cuenta Blanca. «La profesora de mi otra hija me llamó un día, me pidió el numero de Whatsapp, el correo y los datos de identificación de mi niña, pero no me volvió a llamar ni me ha mandado nada al correo. Intenté llamarla, pero parece que se comunicó desde una cabina y no hay forma», prosigue.

Diego Chango, de 30 años, obrero de la construcción y padre de dos niños de seis y ocho años, tampoco ha podido seguir el ritmo de la escuela virtual. Al igual que la familia venezolana, en su casa solo cuentan con un teléfono inteligente y hacen recargas semanales para recibir los deberes. «Trato de estar al día con los deberes de mis hijos, busco conexión a WiFi para mandar los deberes, pero no siempre lo consigo», dice este padre que dejó de percibir ingresos al igual que su esposa, que se dedicaba a cuidar carros en las calles. Ahora ambos venden frutas en las calles del sur de la ciudad y cuando pillan una señal de WiFi abierta, en alguna plaza o estación de autobuses, se detienen para tratar enviar los deberes de sus hijos.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2020/06/12/planeta_futuro/1591955314_376413.html

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“Grave, que hayan dejado de buscar a nuestros hijos”: familiares de desaparecidos frente a Palacio Nacional/México

América/México/17/06/2020/Autor y fuente: desinformemonos.org

Desde el 4 de junio decenas de familiares de desaparecidos y desaparecidas realizan un plantón frente a la sede del Poder Ejecutivo. Ahí han recibido las lluvias y granizadas, el frío de las noches y el sol inclemente de las tardes, pero están decididos a no moverse hasta ser recibidos por el presidente López Obrador, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, y el subsecretario de derechos humanos, Alejandro Encinas, al mismo tiempo.

 

Guadalupe Casarrubias Mancilla viene de Chilpancingo, Guerrero, a exigir frente al Palacio Nacional, en el zócalo capitalino, que las autoridades la ayuden a encontrar a su hijo desaparecido hace ocho años. “ He andado buscándolo, porque las autoridades no resuelven nada; al contrario, la desaparición y la delincuencia van en aumento día con día, y queremos respuesta y queremos solución”.

Al presidente Andrés Manuel López Obrador, dice, “lo invito a que venga a solucionar. Exijo que nos den apoyo, acompañamiento para seguir en las búsquedas. Yo doy mi vida, no voy a dejar de buscar a mi hijo hasta que yo muera. Ésa es mi petición”.

“¿Dónde están?”, escribieron con letras gigantes los familiares de desaparecidos frente a Palacio Nacional. “¿Dónde están?”, les preguntaron a los expresidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Y hoy a Andrés Manuel López Obrador, quien a finales de marzo, lamentan las familias, saludó y habló con la mamá del narcotraficante Joaquín Guzmán, El Chapo, calificando su deferencia como un acto humanitario que, sin embargo, con las víctimas no ha tenido.

Desde el 4 de junio decenas de familiares de desaparecidos y desaparecidas realizan un plantón frente a la sede del Poder Ejecutivo. Ahí han recibido las lluvias y granizadas, el frío de las noches y el sol inclemente de las tardes, pero están decididos a no moverse hasta ser recibidos por el presidente López Obrador, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, y el subsecretario de derechos humanos, Alejandro Encinas, al mismo tiempo.

Vienen de algunos de estados con altos registros de violencia en el país, como Guanajuato, Veracruz, Morelos, Guerrero, Michoacán y Sonora, y exigen, además de atención y respeto, la destitución de la titular de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), Mara Gómez Pérez, a quien acusan de revictimizarlos, de darles un trato indigno, y de profundizar el deterioro de esta instancia que es vital para ellos.

“No podemos dejar que el incumplimiento constante de Mara Gómez continúe interfiriendo con los procesos de búsqueda de personas desaparecidas y con la atención jurídica, médica y psicológica a las víctimas que establece la Ley General de Víctimas”, señalaron, al tiempo de exigir ser vistos y escuchados.

La táctica de dividirlos al ofrecerles apoyos individuales no les ha funcionado a las autoridades. El 8 de junio dieron a conocer una carta dirigida al presidente firmada por 700 personas y 61 colectivos.

Tranquilina Hernández Lagunas busca a su hija a Mireya Montiel Hernández, desaparecida el 13 de septiembre de 2014. Bajo la carpa en la que ha permaneceido los últimos 13 días, señala que el plantón se debe a que “han violado nuestros derechos humanos, por lo que estamos exigiendo que no haya más revictimización y que seamos escuchadas por nuestro gobierno”.

Por su parte, María Guadalupe Rodríguez Narciso, del Colectivo de Padres y Familiares de Desaparecidos, Secuestrados y Asesinados de Guerrero, insiste en que esperan la respuesta del presidente de la República, quien el día de esta entrevista se encontraba de gira en Veracruz, lugar en el que no accedió a recibir a los familiares de desaparecidos por “cuidar la sana distancia”, declaró.

“Es muy grave que hayan dejado de buscar a nuestros hijos”, lamenta María Guadalupe, mientras su compañera señala que están dispuestas a dar la vida en la búsqueda de sus hijos: “No voy a dejar de buscar a mi hijo hasta que muera”, dice, mientras Elías Atencio, procedente de Colima y sin formar parte de ningún colectivo, se une al plantón porque, dice, nadie lo ha recibido y tiene cinco hijos desaparecidos.

Fuente e imagen:   https://desinformemonos.org/grave-que-hayan-dejado-de-buscar-a-nuestros-hijos-familiares-de-desaparecidos-frente-a-palacio-nacional/

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