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Crisis sanitarias: más riesgos para las mujeres

Crisis sanitarias: más riesgos para las mujeres

En todo el mundo, las mujeres están más expuestas a las consecuencias de la crisis sanitaria desatada por el Coronavirus. Ramas feminizadas, precarización y trabajos de cuidado no remunerados, las raíces del problema.

La crisis sanitaria desatada por el Coronavirus dejó en evidencia el estado del sistema de salud en muchos países, después de décadas de privatizaciones y recortes estatales. Las condiciones de vida de la mayoría de la población y las grandes desigualdades quedan al desnudo en emergencias como las que atraviesan países como Italia, el Estado español o Estados Unidos.

Uno de los casos paradigmáticos es Estados unidos, un país donde no existe salud pública y el número de contagios podría multiplicarse rápidamente ante la imposibilidad de la mayoría de acceder a los kits para el análisis que son pagos. A esto se suma, el efecto dominó de la crisis económica en ciernes, que golpea primero a trabajadoras y trabajadores de servicios, mayoritariamente

precarios, que ya están perdiendo sus empleos sin indemnización ni acceso a la salud. ¿Qué pasará con esas personas si se enferman?

¿Por qué las mujeres pueden estar en el foco?

El virus afecta a todas las personas, sin importar su género. Incluso, algunas de las cifras de las muertes en China (el primer foco de la enfermedad) muestran que la tasa de mortalidad es mayor entre los varones. Sin embargo, otras razones pueden hacer que el virus afecte de forma desproporcionada a las mujeres.

Existen dos motivos principales que explican una exposición mayor a las consecuencias de la crisis sanitaria. El primero, las mujeres son mayoría en el área de salud, especialmente la enfermería y limpieza, pero también entre médicos y técnicos. El segundo, la sobrerrepresentación de las mujeres y las niñas entre las personas que realizan tareas de cuidado, de forma no remunerada o en condiciones precarias.

En China, como sucede en otros países, la mayoría del personal de salud son mujeres. En el caso de la enfermería es abrumador: más del 90 %. Entre los médicos, representan el 50 %. El Comité Nacional de Salud chino relevó a las y los profesionales de la salud que viajaron a la provincia de Hubei (donde se encuentra la ciudad Wuhan, epicentro de la crisis en ese país): de 42.600 profesionales, 28.000 eran mujeres.

Esta situación se repite en casi todos los países. Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 70 % de trabajadoras y trabajadores de la Salud son mujeres. La brecha salarial del sector asciende a 28 % y la mayor parte se explica por las horas disponibles para trabajar fuera del hogar (es decir, es más probable que las mujeres trabajen part-time y flexibles, que no significa que trabajen menos horas sino que para completar un salario de jornada completa deben tener más de un empleo).

En Argentina, las mujeres también son mayoría en el área de Salud (un 71,2 % según cifras oficiales). Como sucede con la Educación (73,6 % son mujeres), las ramas femenizadas suelen ser las de salarios más bajos. En general, derivadas de tareas de cuidado tradicionalmente “femeninas”, los sectores que se dedican a tareas socializadas de cuidado suelen tener mayor tasas de precariedad, jornadas extensas y en ambas se registran altos grados de burn out (agotamiento).

En las tareas de cuidado no remuneradas las mujeres también son mayoría. A los recortes y privatización de áreas enteras de cuidado, como salud, educación y cuidado de personas mayores o enfermas, las tareas no remuneradas se multiplican para las mujeres, a menudo después de su jornada laboral fuera del hogar. Este fenómeno no se debe a las crisis en sí misma, pero sí es un resultado de medidas como suspensión de clases, saturación del sistema de salud y cuidado, entre otras.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el 76,2 % de las personas que realizan tareas de cuidados no remuneradas son mujeres y niñas. Volviendo al ejemplo chino, el porcentaje asciende a 80 %. En nuestro país, a pesar de estar muy lejos, las cifras son similares.

Un estudio reciente del Indec mostró que 8 de 10 de mujeres realizan tareas domésticas en el hogar, el doble que en el caso de los varones. A esto se suma un factor importante, señalado por Lucía Ortega en “Crisis, brechas y precarización: la situación de las mujeres trabajadoras en Argentina”, que es la dificultad para medir estadísticamente el ajuste en las tareas domésticas:

En un contexto de suba de precios y deterioro de los ingresos tienden a intensificarse las tareas del hogar, por la necesidad de reemplazar productos adquiridos en el mercado por otros realizados internamente para abaratar gastos. Entre ellos, la elaboración de alimentos, el cuidado de adultos mayores y niños, la contratación de personal de limpieza. A eso se agrega el achicamiento de servicios provistos por el Estado (educación, salud).

Combinación explosiva

La crisis sanitaria estalla en este contexto complicado para las mujeres y plagado de desigualdades. Las medidas tomadas por los gobiernos, aun cuando sean adecuadas en sí mismas, como el caso español donde se suspendieron las clases, como parte de un paquete de políticas insuficientes y tardías, pueden resultar en multiplicación de desigualdades. Medidas como la suspensión de clases no contemplan el efecto dominó que provocan en los hogares de la mayoría de las familias, que son trabajadoras. Josefina Luzuriaga advertía este problema en Izquierda Diario:

Si faltar al trabajo para cuidar de los niños o los enfermos no está garantizado con licencias pagas y obligatorias, y, al mismo tiempo, la crisis del coronavirus golpea la economía provocando la caída en las ganancias empresarias, los despidos masivos no se harán esperar. Esto será especialmente grave para aquellas personas que tienen los trabajos más precarios, que combinan temporalidad y parcialidad, un segmento donde el porcentaje de mujeres duplica al de los hombres (Informe: “Mujeres en el mercado de trabajo, mujeres pensionistas y mujeres migrantes en el siglo XXI”).

El panorama de las áreas de cuidado remuneradas, empleos precarios y de bajos salarios por definición, no es mejor. Es un denominador común que la mayoría de las cuidadoras sean mujeres y migrantes. Las condiciones laborales suelen ser más precarias que la media, ante la ausencia de derechos de organización y sindicatos; nadie garantiza su salud ni su seguridad en el empleo. En nuestro país, la situación de las trabajadoras domésticas (que incluye cuidados) es similar. Una rama femenizada casi por completo, 97 % son mujeres, y sin derechos sindicales, el 75 % trabaja de forma no registrada, las deja sin protección frente a situaciones de emergencia. Si a esto se suma el impacto de la crisis económica, la situación empeora, más después de la negativa del Gobierno a reconocer su derecho al bono para paliar algo de la pérdida del poder adquisitivo.

Como suele suceder en las crisis económicas, sociales o sanitarias, la desigualdad tiende a agudizarse y las malas condiciones de vida a empeorar. Las sociedades, como las nuestras, organizadas alrededor de las ganancias de los capitalistas y no de la vida de las mayorías, quedan al desnudo ante cada emergencia.

Fuente de la Información: http://www.laizquierdadiario.com.ve/Crisis-sanitarias-mas-riesgos-para-las-mujeres

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El Covid-19 aumentó el teletrabajo, los ermitaños digitales y la educación en línea

El Covid-19 aumentó el teletrabajo, los ermitaños digitales y la educación en línea

El brote del coronavirus ha cambiado el ritmo de los trabajadores y estudiantes en muchos países del mundo. Varias empresas han decidido enviar a sus empleados a trabajar en casa. Además, a raíz del cierre de escuelas y universidades, los estudiantes deben seguir las clases en Internet.

Empresas de tecnología, medios de comunicación y otras industrias están tomando medidas drásticas para evitar que haya contagios por coronavirus entre sus empleados. Un periodista de tecnología del diario The Washington Post cuenta cuáles son los beneficios de trabajar desde su hogar, pero también cómo la tecnología ha creado “ermitaños digitales”.

En China, las aplicaciones Dingtalk e iTutorGroup, son utilizadas por profesores para ofrecer clases en línea. Sin embargo, algunos estudiantes odian que los maestros puedan controlarlos de forma remota, así que están pagando a empresas para que terminen los cursos y exámenes por ellos.

Además, Revista Digital presenta la reciente publicación en Francia del libro ‘Mindfuck’ de Christopher Wylie, el ‘whistleblower’ del robo de datos personales de usuarios de Facebook por parte de la consultora Cambridge Analytica.
Fuente de la Información: https://www.france24.com/es/20200315-revista-digital-covid19-teletrabajo-ermitanos-digitales
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Colombia suspende clases en colegios públicos y privados

Colombia suspende clases en colegios públicos y privados

El Gobierno Nacional tomó este domingo una nueva decisión en aras de detener la rápida expansión del covid-19. Iván Duque anunció que a partir de este lunes 16 de marzo, los niños, niñas y jóvenes de instituciones de educación públicas y privadas no tendrán más clases presenciales para proteger la salud de todos.

Durante la semana del 16 al 17 de marzo, maestros y directivos tendrán que preparar las metodologías para desarrollar actividades educativas de forma virtual. “El periodo de vacaciones de instituciones educativas se adelantará entre el 30 de marzo y 20 de abril”. A partir del 20 de abril, las autoridades evaluarán las condiciones de la pandemia y determinarán si continúan o no con el calendario académico y si se hace de manera presencial o virtual.

“No tomamos esta decisión para que los niños y adolescentes estén en entornos distintos. A pesar de que utilizamos el modelo de adelantar vacaciones, no lo son. Es un llamado que hacemos al aislamiento de los menores con sus familias para que no se conviertan en propagadores del virus”, dijo el presidente en una rueda de prensa, en la que estuvo acompañado de sus ministros de Educación, Salud y directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.

El Gobierno fue insistente en pedir la solidaridad y disciplina de las familias. “Todos debemos trabajar como equipo. Tenemos que proteger a los niños, a las madres comunitarias mayores de 60 años, nos tenemos que proteger en comunión. Necesitamos de la ayuda de todos. Estas medidas muestran anticipación y nos permiten ir sumando esfuerzos”, señaló Duque, antes de agregar finalmente que “no se dejará de tomar ninguna determinación que sea para proteger la salud de los colombianos”.

Respecto a programas como Familias en Acción, el Gobierno señaló que continuará con el pago por lo niños beneficiados correspondiente a componentes nutricionales y de educación durante la vigencia de esta medida.

El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar también anunció que suspendió a nivel nacional todas las modalidades de atención a la primera infancia que presta esta entidad a niños de entre 0 y 5 años.

Esto, sin embargo, no implica suspensión de pagos para las madres comunitarias. Además, tampoco implica alguna excepción en los canales de protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes. “Seguirán activos y funcionales”.

El presidente recomendó a las universidades públicas y privadas que en su autonomía tomen decisiones similares. Varios centros de educación superior ya lo han hecho. La U.de.A y la Universidad Nacional suspendieron sus clases presenciales en todas las sedes y anunciaron programas de educación virtual. Además de ellas, el Cesde, la Universidad Eafit y la UPB también anunciaron lo mismo.

El presidente ya había ordenado la prohibición de entrada al país de todos los extranjeros. Colombia tiene hasta hoy 34 casos confirmados de Covid-19, 8 de ellos en Antioquia, el departamento con más numero de infectados.

A pesar del número, Colombia aún no tiene, según aclaró este domingo el Ministerio de Salud, una circulación autónoma del virus. Es decir, todos los contagios tienen un vínculo epidemiólogico con personas que estuvieron en grandes focos de la epidemia como Europa o China.

Las recomendaciones para evitar la infección y propagación del nuevo coronavirus siguen siendo las mismas. Lavarse continuamente las manos, evitar contactos próximos con personas con síntomas y no frecuentar espacios concurridos.

Fuente de la Información: https://www.elcolombiano.com/colombia/medidas-del-gobierno-por-coronavirus-duque-suspende-clases-en-instituciones-publicas-de-toda-colombia-HH12625174

 

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Cambio climático, una de las causas de enfermedades emergentes

Cambio climático, una de las causas de enfermedades emergentes

Ciudad de México. El cambio climático, deforestación y la modificación de los patrones de distribución de especies, inducida, sobre todo, por actividades humanas, son algunas de las causas de las enfermedades emergentes que en los pasados años se han convertido en epidemias y pandemias, de acuerdo con especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En todo el mundo hay virus, bacterias, protozoarios y parásitos, y si por algún motivo sus hospederos, reservorios y vectores cambian de sitio, surgen escenarios en los que se genera el intercambio de estos microrganismos entre diferentes especies, lo cual resulta muy común en la naturaleza.

“En el caso de muchas enfermedades emergentes –es decir, las que son causadas por un agente infeccioso recién identificado–, la modificación de los patrones de distribución de especies, inducida, sobre todo, por actividades humanas como el cambio climático, la deforestación, el cambio de uso del suelo y la introducción de especies exóticas, tiene un papel fundamental en su aparición”, afirmó Gerardo Suzán Azpiri, investigador del Departamento de Etología, Fauna Silvestre y Animales de Laboratorio de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia.

Señala que el uso desmedido de antibióticos es otro factor que está propiciando que diversos agentes patógenos desarrollen resistencia a ellos, cambien sus factores de virulencia y ocasionen enfermedades emergentes o remergentes en distintas poblaciones humanas.

Las remergentes son aquellas afecciones cuyas tasas de infección y mortalidad permanecían en niveles bajos y de pronto suben a niveles muy altos, por lo general como consecuencia de estos cambios que se dan en los agentes patógenos, apuntó.

Casi todas las zoonosis (enfermedades compartidas por personas y animales) tienen su origen en animales silvestres, pero algunas como la brucelosis y la tuberculosis se originan por el contacto con animales domésticos como vacas, cabras, borregos…

Ahora, con la deforestación y la pérdida de los ecosistemas, no pocas de las zoonosis son compartidas por animales tanto domésticos como silvestres, y los humanos, comentó Suzán Azpiri.

Entre los padecimientos emergentes transmitidos por fauna silvestre que han sido estudiados en México están la leishmaniasis (roedores y pequeños mamíferos), la trypanosomiasis americana o enfermedad de Chagas (roedores, tlacuaches y perros ferales) y la rabia (carnívoros silvestres, así como murciélagos hematófagos).

Fuente de la Información: https://www.jornada.com.mx/ultimas/sociedad/2020/03/15/cambio-climatico-una-de-las-causas-de-enfermedades-emergentes-7395.html

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Chile: Aumentan Universidades que suspenden clases por coronavirus: ya son 30 planteles

Aumentan Universidades que suspenden clases por coronavirus: ya son 30 planteles

Debido al riesgo de contagio de docentes, funcionarios y estudiantes por coronavirus, ya son varias las universidades chilenas que han resuelto suspender sus clases presenciales, así como actividades masivas.

Aunque cada plantel determina los detalles, todos harán efectiva la suspensión a partir de este lunes 16 de marzo, incluyendo en la la mayoría de los casos una plataforma de educación online para el inicio de clases de pregrado, o para el cierre de programas de educación contínua.

– Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC)
– Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV)
– Universidad Adolfo Ibáñez (UAI)
– Universidad Andrés Bello (UNAB)
– Universidad Austral de Chile (UACH)
– Universidad Autónoma (UA)
– Universidad Bernardo O’Higgins (UBO)
– Universidad Católica de Temuco (UCT)
– Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC)
– Universidad Católica del Norte (UCN)
– Universidad Central (UCentral)
– Universidad de Atacama (UDA)
– Universidad de Chile (UChile)
– Universidad de Concepción (UdeC)
– Universidad de la Frontera (UFRO)
– Universidad de Los Lagos (ULagos)
– Universidad de Santiago de Chile (Usach)
– Universidad de Talca (UTalca)
– Universidad de Valparaíso (UV)
– Universidad del Bío Bío (UBB)
– Universidad del Desarrollo (UDD)
– Universidad Diego Portales (UDP)
– Universidad Mayor (UMayor)
– Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE)
– Universidad Miguel de Cervantes (UMC)
– Universidad Pedro de Valdivia (UPV)
– Universidad San Sebastián (USS)
– Universidad Técnica Federico Santa María (UTFSM/USM)
– Universidad Santo Tomás (USM)
-Universidad Gabriela Mistral (UGM)
Fuente de la Información: https://www.biobiochile.cl/especial/educacion/noticias/2020/03/15/ya-son-6-las-universidades-que-suspenden-clases-y-actividades-por-coronavirus.shtml
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Chile: Ministro de Educación: suspensión de clases es para todo el sistema escolar y parvulario

Ministro de Educación: suspensión de clases es para todo el sistema escolar y parvulario

El ministro de Educación, Raúl Figueroa, explicó este domingo que la educación superior no está dentro de los recintos con clases suspendidas como precaución por Coronavirus, lo que será decisión de cada universidad e instituto.

Figueroa salió a explicar las medidas que había anunciado el presidente Sebastián Piñera en relación a la educación, que tras la presión de los alcaldes del país se determinó suspender las clases.

Ante ello, el ministro indicó que “la suspensión de clases alcanza a todo el sistema escolar y parvulario

Esto quiere decir que se suspenden las actividades académicas en jardines infantiles, establecimientos dependientes de los municipios, colegios de los servicios locales y establecimientos educacionales particulares pagados.

Eso sí, destacó que los recintos deberán recibir a niños que, por algún motivo, no puedan estar en su casa, para lo cual habrá turnos éticos.

Sin embargo, declaró que las universidades y establecimientos de educación superior no están comprendidas en estas medidas, por lo que cada institución debe tomar la decisión como ya está ocurriendo.

Figueroa añadió que el Ministerio pondrá a disposición, tanto de los municipios como de las universidades y los recintos escolares privados, una plataforma tecnológica para seguir impartiendo educación a distancia.

El ministro llamó a cumplir en forma estricta las medidas anunciadas y dijo que “estamos en permanente coordinación con municipalidades y sostenedores” para que se efectúe con éxito la suspensión de clases.

Fuente de la Información:https://www.biobiochile.cl/especial/educacion/noticias/2020/03/15/ministro-de-educacion-suspension-de-clases-es-para-todo-el-sistema-escolar-y-parvulario.shtml

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La educación de mala calidad, mal de piedra

La educación de mala calidad, mal de piedra

Fuentes: Rebelión

La falta de calidad engendra la falta de calidad. Contiene un potencial subversivo, de verdadera disolución social, puesto que propicia el cinismo y la frustración colectiva, la simulación de todos contra todos.

Miguel Ángel Granados Chapa

Preámbulo

¿Cómo situar un concepto de calidad que escape a la tentación de sucumbir ante los jaloneos del mercado y el Estado? Entre cortinas de humo se asoman unas manos que jalan de las ropas a la educación hacia sus propios dominios. El mundo natural se repone a sí mismo independientemente de nosotros. Nosotros hemos pretendido reponernos independientemente del mundo natural. Pero no es lo mismo. Somos de la naturaleza y no a la inversa. Y el mal avanza tierra adentro. El metabolismo social sufre actualmente serios trastornos que empobrecen la riqueza cualitativa de la vida humana, es decir, todas las cosas y todos los procesos. Abogar por una educación de calidad, enriquecer sus cualidades, implica situar el problema desde otro punto de vista.

La educación no sucede exclusivamente en la escuela. En la escuela no aprenden sólo los alumnos. La educación es mucho más que capacitación para el trabajo. Las escuelas no deberían quedar entre las patas de los caballos. En la globalización se requiere de la localización de las problemáticas. Y situarlas implica reconocer a las comunidades que están involucradas en los procesos que pueden, merecen, ser mejorados.

Primer acto: La calidad

La vida es un equilibrio dinámico entre formas particulares de esa misma vida. Cada ser humano es parte de la existencia social que la hace posible. Nuestra existencia “implica un proceso constante de metabolismo o intercambio de materias entre la forma de lo humano y la forma de lo puramente natural”.1 Es decir, cada uno de nosotros participa en un juego de reciprocidades, primero, con el conjunto variado de seres humanos y, segundo, con la vida natural de la que formamos parte. Todo al mismo tiempo. Así, al organizarnos para obtener los elementos para la subsistencia, modificamos a la naturaleza. Ésta, a su vez, aceptando a su modo esa modificación, nos la devuelve, transformándonos nuevamente. Así pues, los seres humanos vivimos en un diálogo cósmico.

El trabajo que se requiere en este “metabolismo” necesita determinados instrumentos o herramientas. Tanto el instrumento de trabajo como el objeto a ser trabajado deben ser naturaleza transformada para ser usadas o consumidas; cosa inventada. Cuando al trabajar obtenemos un objeto para nuestro consumo se suele requerir de ciertos instrumentos para apropiarnos del fruto de nuestro esfuerzo. De este modo, el ser humano, al repetir incansablemente los pasos necesarios para reponer su existencia, elige una y otra vez la materia, los instrumentos y los procedimientos más adecuados para satisfacer no sólo su necesidad sino su gusto.2

El pan, por ejemplo, sería el vehículo de una preferencia gustativa, calada repetidamente a través del tiempo. Si algo se modificara en el proceso, el pan no sabría igual. Si se empobrecen los ingredientes o se descuida su elaboración se alteraría su riqueza cualitativa. Podría decirse que disminuiría su calidad. Si se cuida con detalle el proceso, para las ocasiones especiales, diríamos que se altera para bien. Del mismo modo, cuando la alteración ocurre en negativo, sucede un empobrecimiento cualitativo. Es malo ese pan.

La noción de “calidad” como empobrecimiento de las cualidades es lo que quisiéramos poner a prueba al interrogarnos sobre la consistencia de otros productos sociales, acaso mucho más complejos, como la educación. Pero haría falta enfocar detenidamente este hecho. Por ello vale la pena preguntarse: ¿Cuáles son los instrumentos, la materia, los objetos y los sujetos que entran en juego en la educación? ¿Qué implicaría, en este sentido, un mejoramiento de la calidad en la educación?

La educación no es un pan, ni son enchiladas. Se “producen” seres humanos; seres humanos “produciendo” seres humanos. En este sentido, no se produce un objeto llamado educación; éste sería el proceso. El medio es la escuela. Por lo tanto, convendría situar las cosas de la siguiente manera: la educación es el proceso mediante el cual el ser humano se reproduce a sí mismo a través de las generaciones. Pensar una mejora cualitativa de dicho proceso exige reconocer sus elementos para someterlos a revisión crítica.

Segundo acto: la educación

Que los niños, actualmente, vayan todos los días a la escuela, o que se piense que deben hacerlo, es una realidad histórica. No hay sociedad humana que no se las haya arreglado para transmitir la experiencia y el conocimiento acumulado para garantizar la sobrevivencia y cierta forma particular de humanidad. Pues no sólo es la continuidad biológica de la especie sino fundamentalmente la continuidad de una determinada forma de vida para ella misma. Lo que se fomenta y se “entrega” a las nuevas generaciones es una identidad.

Las diferentes aventuras históricas que se han vivido persiguiendo ese fin han contado con espacios y procesos dedicados especialmente a sistematizar y transmitir el conocimiento y la experiencia requeridos para conservar una identidad, una determinada figura política. Aun así, esos lugares no son los únicos momentos en donde las comunidades “se hacen” a sí mismas. Los personas, desde los primeros años, encuentran en el trabajo, en las ritualidades festivas, en la vida religiosa y la vida cotidiana misma, múltiples filamentos con los que hallan pertenencia y participación en esa transmisión. Viven en el marco de una “realidad cultural” en donde “todo proceso de trabajo está siempre marcado por una cierta peculiaridad en su realización concreta” de la que depende su capacidad política.3

Pero en el mundo moderno más reciente, es decir, el de la historia asociada al proceso de expansión y universalización de la civilización occidental, el medio a través del cual esta transmisión de saberes ha tenido lugar es el de la educación escolar a cargo del Estado nacional. La concepción, la implementación y las diferentes transformaciones en las que ha debido darse, son una historia que puede entenderse mejor a la luz de un proceso que le antecede y que está por debajo de los acontecimientos, sobredeterminándolos y encauzándolos en un cierto sentido, que prioriza “el plano puramente racional-eficientista de la técnica”, como promesa de acumulación de riqueza abstracta.4

La función histórica del Estado nacional ha sido la de gerente y/o capataz de los distintos territorios que albergan en su interior realidades con matrices culturales diversas. Ha sido el dispositivo para la reproducción de una identidad artificial que otorga legitimidad y estabilidad a las distintas empresas de acumulación de capital. Pero vivimos la falta de vigencia del Estado nacional, en la medida en la que el territorio ha dejado de ser la mercancía encargada de administrar la acumulación de riqueza. La democracia se ha vuelto un juego donde se elige una determinada versión de obediencia al mercado. Este fenómeno se constata en la nueva centralidad que ocupa la tecnología como pivote del desarrollo económico, es decir, lo determinante ya no es la productividad de un determinado territorio sino la productividad de tal o cual tecnología, consolidada como realidad pos-nacional.5 Hablar de calidad poniendo en el centro las necesidades de legitimación o capacitación del estado o del mercado es tocar apenas el punto de partida de una problemática enorme.

Ahora que la era de la globalización requiere una nueva forma de división internacional del trabajo, los Estados nacionales aparecen como impedimento, como artefactos obsoletos que están siendo debilitados y sustituidos por otros mecanismos de estandarización, más allá de las fronteras nacionales, minando también desde las regiones, por omisión o por conveniencia, la soberanía nacional que en otro tiempo fue funcional.6

Tercer acto: La comunidad educativa

Sylvia Schmelkes ha explorado una ruta de mejoramiento de la calidad de las escuelas que sin confrontar abre perspectivas.7 Plantea, primero, que el cambio cualitativo “es asunto de cada escuela, de las personas que ahí trabajan, y de las relaciones que éstas establezcan entre sí, con los alumnos y con la comunidad a la que sirven”. Para ella la calidad está en el proceso que involucra a toda la comunidad. La calidad implica y asegura el mejoramiento continuo de todas las personas involucradas.8 Es una forma de hacer lo que se tiene que hacer a pesar del mercado y el Estado.

La revisión de los capítulos II y V del tomo de Shmekel centra dos cuestiones: primero, la necesidad del reconocimiento de las problemáticas en el proceso educativo, la solución de las causas que las originan y la construcción de criterios que permitan estabilizar el cambio y fincar sucesivas posibilidades de mejoramiento; y segundo, reconocer a todas las personas involucradas en la construcción del ambiente educativo como parte del proceso y, por lo tanto, como parte del equipo que puede llevar adelante el diagnóstico, las propuestas, la supervisión y la evaluación de las acciones emprendidas.9

En ambos momentos (el reconocimiento de la problemática y el de la construcción de trabajo en equipo)10 lo más difícil parece ser la transformación personal y colectiva de quienes están involucrados. Pone a prueba el tipo de identidad que se reproduce en nuestros días. Como si nos hubiésemos tornado estructuralmente conservadores, opositores de la transformación, defensores de una identidad pétrea; estamos malos de mal de piedra. Por desventura, el peso recae, por ahora, en los docentes. Es así en la medida en que no se asuma colectivamente la función educativa dentro de las escuelas (lo que incluye también a los padres y madres de familia). Es necesario un “cambio de actitudes, y estar dispuestos a modificar las mismas y a ser consecuentes con esta decisión de cambio”.11 Esto significa abrirse al camino de las mutaciones que no cesan. Y da vértigo. No sabemos vivir en la incertidumbre. Pero si no cambian los procesos no cambiarán los seres humanos.

La discusión acerca de la calidad está atrapada en el campo que disputan las necesidades del mercado o del Estado. Seres humanos de “mejor calidad”, en esta disyuntiva, no se definen a partir del análisis del proceso de formación sino en atención a la funcionalidad inmediatista que solicitan estos campos, es decir, en el resultado. Un conformismo estatal o mercantil, se contenta con obtener del proceso ciudadanos acríticos, por un lado, o trabajadores y consumidores activos, por el otro. El crecimiento cuantitativo de la oferta educativa “se mantiene e incluso crece” y sin embargo, “cualitativamente la educación se deteriora”.12

Sin embargo, el concepto de calidad es progresivo, “está en constante construcción y evolución […] a medida que pasa el tiempo se van agregando más elementos a su conceptualización”. Es en este campo de batalla que argumentar en favor de un concepto de calidad como enriquecimiento cualitativo del proceso, aboga por la necesidad de recuperar la capacidad de darle forma a nuestra identidad desde nuestras propias comunidades. Podemos estar de acuerdo con que

Estas necesidades abarcan tanto las herramientas esenciales para el aprendizaje como los contenidos mismos del aprendizaje básico necesarios para que los seres humanos puedan sobrevivir, desarrollar plenamente sus capacidades, vivir y trabajar con dignidad, participar plenamente en el desarrollo, mejorar la calidad de su vida, tomar decisiones fundamentadas y continuar aprendiendo…13

O, finalmente, con las palabras de la misma Schmekel:

la educación verdadera es la que ocurre en el interior de cada sala de clases, en cada plantel educativo. Su calidad depende de la calidad de las relaciones que se establezcan entre las personas que ahí laboran, con los alumnos y con la comunidad inmediata a la que sirven. Por eso, la calidad de la educación sólo podrá mejorarse, en forma real, en la medida en que se generen desde cada plantel educativo, de manera participada y compartida, las condiciones que ese plantel necesita para lograr resultados de calidad en la educación impartida a esos alumnos, en las condiciones específicas de la comunidad concreta a la que presta sus servicios.

Epílogo

En los procesos de producción industrial el cálculo de una corta vida útil para los productos ha sido denunciada como “obsolescencia programada”. Al fenómeno que se ejemplifica con esa ropa que sólo tiene cierres o bolsitas aparentes ha sido conceptualizado como “modernidad americana”. Estos dos hechos, la caducidad controlada y la mera apariencia, no se agotan en la producción de objetos para el consumo. Son dos rasgos de una manera de producir que ha alcanzado y trastornado el proceso de reproducción de la vida social; la reproducción de la vida humana misma.

La educación no es ajena a este fenómeno. El empobrecimiento cualitativo del mundo de la vida humana sobre la tierra tiene en la educación una ventana y un grillete. Es allí donde podrían aleccionarse otras formas de relación entre seres humanos y con el mundo natural. Pero es también el semillero de una forma de vida que se aleja de la necesidad de sostener un diálogo armonioso con el mundo. Al hablar de calidad no debemos pensar solo en la vida individual que pueda tener cada uno sino en el tipo de vida al que podemos dar lugar como civilización humana.

Bibliografía

Ceceña, Ana Esther. Derivas del mundo en el que caben todos los mundos, CLACSO ediciones, Siglo veintiuno editores, México, 2008.

Echeverría, Bolívar, Definición de la cultura, FCE, México, 2001,

Oliva, Carlos, “¿Qué es la izquierda? Notas sobre las definiciones de Bolívar Echeverría”, 2017. Consultado en http://www.laotrarevista.com/2017/10/que-es-la-izquierda-carlos-oliva-mendoza/ por última vez el 20 de enero de 2020.

Schmelkes, Sylvia, Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas, SEP, México, 2001.

Notas:

1 Bolívar Echeverría, Definición de la cultura, FCE, México, 2001, p. 47.

Cf. Ibid. p. 51-54. El mismo autor escribe más adelante: “El alimento del animal es perceptible para él como más o menos apto para llenar una determinada carencia del mismo; el alimento humano, en cambio, es perceptible no sólo como capaz de satisfacer un determinado tipo de hambre, sino también, y sobre todo, como más o menos sabroso y como diferentemente sabroso”. p. 64.

3 Bolívar Echeverría, “Lección I. La dimensión cultural de la vida social”, Op. Cit. p. 22.

Ibid. p. 20.

Cf. Carlos Oliva, “¿Qué es la izquierda? Notas sobre las definiciones de Bolívar Echeverría”, 2017. Consultado en http://www.laotrarevista.com/2017/10/que-es-la-izquierda-carlos-oliva-mendoza/ por última vez el 20 de enero de 2020.

Cf. Ana Esther, Ceceña. Derivas del mundo en el que caben todos los mundos, CLACSO ediciones, Siglo veintiuno editores, México, 2008.

7 Sylvia Schmelkes, Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas, SEP, México, 2001. p. 9.

Cf. Sylvia Schmelkes, “Capítulo VII. La calidad conduce al mejoramiento continuo de las personas involucradas”, Op. Cit. pp. 73-83.

9 Sylvia Schmelkes, “Capítulo II. La calidad parte del reconocimiento de que hay problemas” y “Capítulo V. La calidad depende de todos los que participan en el proceso” Op Cit. pp. 29-40 y 53-62, respectivamente.

10 Al respecto dice la autora: “El equipo se complementa, se forma y se refuerza. Los equipos deben identificar el problema, conocer sus causas, diseñar soluciones, vigilar su puesta en práctica, evaluar, evitar que se vuelvan a presentar situaciones que conduzcan al proceso anterior, y buscar nuevas formas para lograr niveles aún mayores de resultados” Ibid, p61.

11 Ibid. p. 53.

12 Cf. Ibid. “Se ha llegado al término de un proceso educativo mediante el cual se han obtenido abundantes logros cuantitativos a expensas de menoscabar la eficiencia, la calidad y la equidad”. p. 10.

13 Artículo 1 de la Declaración Mundial sobre Educación para Todos. Satisfacción de las Necesidades de Aprendizaje Básico. Jomtien, Tailandia, marzo de 1990.

Fuente de la Información: https://rebelion.org/la-educacion-de-mala-calidad-mal-de-piedra/

 

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