En Montevideo y parte de Maldonado el paro es de 24 horas, filiales del resto del país tomará diferentes medidas.
Los docentes nucleados en la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes) decidieron tomar medidas el jueves 12 en rechazo al anteproyecto de ley de urgente consideración propuesta por el gobierno. En Montevideo y en Maldonado capital el paro en los liceos será durante todo el día, en el resto de las filiales se tomarán distintas medidas: algunos convocan a jornadas de información en la comunidad educativa, se repartirán volantes con información y en algunos casos se proponen paros parciales para hacer asambleas docentes. Según destaca Fenapes en un comunicado, la movilización responde a que “la sociedad merece un amplio debate sobre políticas educativas, una discusión que integre a docentes, estudiantes, padres y a la ciudadanía en general”.
En Montevideo los profesores ocuparán el liceo IAVA y harán distintas actividades públicas “denunciando cómo este proyecto de ley va a afectar de forma negativa la organización de la enseñanza y, en definitiva, a los aprendizaje de los estudiantes”, dijo a la diaria Javier Iglesias, dirigente de la Asociación de Docentes de Enseñanza Secundaria (ADES) de Montevideo. El profesor aclaró que durante la jornada también habrá una asamblea general de la filial para evaluar las acciones tomadas hasta el momento y analizar diferentes medidas a futuro.
Según Iglesias, “hay una enorme preocupación de los gremios de la enseñanza ante una reforma educativa estructural que no ha pasado por ninguna instancia de diálogo y negociación. Hay un gobierno que se niega a negociar una reestructura muy profunda; hasta ahora el único nivel de negociación que maneja el gobierno es con sus aliados políticos de la coalición, no hay otra instancia de discusión sobre el contenido de la ley”.
A diferencia del gremio de las maestras, los docentes de secundaria no solicitaron reuniones con las futuras autoridades de la Administración Nacional de Educación Pública. Según Iglesias, “la responsabilidad de convocar a los trabajadores es del gobierno, porque es el que puede tomar decisiones. Si las autoridades tienen voluntad de diálogo, deberían convocar a los trabajadores. Nosotros como ADES Montevideo entendemos que en la medida en que este proyecto se siga imponiendo y no haya ninguna instancia de discusión, se va a generar conflicto; esto puede ser la primera parte de un conflicto que seguramente va a ser mucho más profundo y prolongado”.
La cifra de ausencias de agentes por enfermedad fue este martes similar a cualquier día del año, según datos de Interior.
“Necesitamos máxima implicación en lo que podéis considerar una medida de presión histórica y la más importante tomada por miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tras el ninguneo constante de nuestros gobernantes”. El pasquín ilustrado con una careta de Anonymous, la misma con la que cubrían sus rostros muchos de los manifestantes, fue distribuida el martes de la semana pasada a las puertas del Congreso de los Diputados durante una concentración de policías y guardias civiles convocada por la asociación Justicia Salarial Policial (Jusapol) en la que se exigía mecanismos para blindar la equiparación salarial con las policías autonómicas. Nadie firmaba el panfleto, pero las instrucciones sobre qué hacer este 10 de marzo eran claras: avisar por telefonema [llamada de la que queda constancia en un libro de registro] a comisarías y cuarteles, visitar “a un médico de confianza” que expida un justificante e ir a casa a disfrutar “de la familia […] mientras luchas por tu dignidad salarial”. Una llamada a una huelga encubierta –los policías y guardias civiles tienen prohibido ejercerla- que puso “vigilante” desde aquel día al Ministerio del Interior, según han reconocido responsables del equipo de Fernando Grande-Marlaska.
Sin embargo, los datos recopilados durante la jornada apuntan a un fracaso de la convocatoria. En el primer turno de la mañana, solo el 0,8% de los policías nacionales que debían entrar a trabajar a lo largo del día habían anunciado que faltarían a sus puestos por motivos médicos. A las cinco de la tarde, cuando ya había entrado el segundo turno, el porcentaje se situaba en el 1,4%, según datos oficiales. “El número de bajas por motivos médicos ha sido muy similar al del cualquier día del año, que suele rondar al final de la jornada entre el 2,5 y el 3%”, destaca un alto cargo de Interior que no duda en tildar de “pinchazo total” la convocatoria.
Fuentes de la Guardia Civil aseguraban que tampoco en el instituto armado se había registrado un número de ausencias significativamente superior al ordinario. “Ha habido 53 bajas más de las habituales, sin incidencia en el servicio”, destacaba un portavoz. Similar opinión mostraban los representantes de varios de los sindicatos policiales, alguno de los cuales admitía que la incidencia de bajas médicas estaba siendo ligeramente superior a una jornada normal en algunos lugares concretos, como la localidad asturiana de Avilés. “En otros, sin embargo, hay menos ausencias”, añadían.
Diferente era la opinión del sindicato Justicia Policial (Jupol), surgido precisamente de Jusapol, la asociación que convocó la manifestación ante el Congreso en el que se repartieron los pasquines. Jupol, que en las últimas elecciones sindicales en la Policía Nacional se hizo con ocho de los 14 puestos del Consejo de la Policía reservados a los agentes, afirmaba no tener datos sobre el número de agentes que habían faltado a su puesto de trabajo, aunque su portavoz, Pablo Pérez, aseguró a EL PAÍS que algunos policías les habían llamado para denunciar que, pese a encontrarse indispuestos, habían sido forzados por sus jefes a acudir a sus puestos. En una rueda de prensa que ofreció el lunes, el secretario general de este sindicato, José María García, y su asesor legal, Antonio Vázquez, ya anunciaron que tomarían medidas legales contra Interior si se recibían denuncias de afiliados en este sentido.
En dicha comparecencia, Jupol intentó desmarcarse de la convocatoria y sus representantes tildaron de “rumores” que fuera el sindicato el que estuviera “incentivando una huelga a la francesa”. No era la primera vez que marcaban distancias con la protesta convocada. No obstante, en esta rueda de prensa, los representantes del sindicato recalcaron en varias ocasiones que respaldarían jurídicamente a aquellos agentes que necesitaran “proteger su derecho a la salud” durante este martes si alguno que se cogiera la baja durante la jornada era expedientado por Interior. El régimen disciplinario de la Policía Nacional considera como falta “muy grave” cuando un agente participa “en huelgas, en acciones sustitutivas de estas o en actuaciones concertadas con el fin de alterar el normal funcionamiento de los servicios” y puede ser sancionado hasta con la separación del servicio.
Esa ambigüedad no es nueva. El mismo día de la manifestación ante el Congreso, el propio secretario general de Jupol se dirigió a los agentes concentrados a las puertas del congreso para pedirles “el apoyo para las iniciativas de los papeles [en referencia a los pasquines] que surgieron por ahí que no sé cómo han aparecido”. Además, aquel día un conocido miembro de Jusapol, Alejandro León, conocido como Jandro, difundía un vídeo por las redes sociales en el que, vestido con una camiseta con el emblema de la asociación policial, alentaba la participación en la protesta junto a agentes con el rostro embozado para no ser identificados que anunciaban un “coronavirus policial” para este 10 de marzo.
Días más tarde aparecía otro vídeo, en este caso de un agente jubilado en el que, rodeado de los emblemas de la asociación y el sindicato, también pedía la participación en la protesta de este martes. No obstante, el portavoz de Jupol, Pablo Pérez, ha insistido a este diario que estos mensajes “son opiniones personales” y, por tanto, “ajenas” a ellos y la asociación de guardias civiles Jucil. Pérez recalcó que la organización nunca iría contra la legalidad: “Nunca lo hemos hecho”.
La UE busca dejar atrás el paternalismo con un nuevo acuerdo pensado para fortalecer lazos intercontinentales y apostando por la digitalización, el empleo y la transición verde.
La construcción de alianzas sólidas se ha convertido en una tarea compleja para la diplomacia europea. Mirando a Occidente, Bruselas se topa con el cambiante humor de Donald Trump y el fragmentado bloque latinoamericano. En la otra dirección, el ruso Vladimir Putin y su homólogo turco Recep Tayyip Erdogan son fuente habitual de conflicto. Y en el resto del flanco oriental, los países árabes no terminan de encontrar una salida a la guerra en Siria, la promesa India no acaba de cumplirse y China emerge como un socio puntual, pero también como un formidable rival económico. En medio de ese laberinto geopolítico, los Veintisiete giran la vista hacia el Sur para actualizar su relación con África, un continente que tiene casi todo de lo que Europa carece, para bien —pujanza demográfica, potencial económico— y para mal: 560 millones de personas aún viven en una situación de pobreza multidimensional, es decir, que son pobres de todo.
Un compromiso sobrevuela el futuro acuerdo entre ambos continentes, cuyo borrador se presentó este lunes en Bruselas: diseñar una política conjuntamente con África y no para África. “Somos dos continentes en pie de igualdad”, insistió el Alto Representante de Política Exterior, Josep Borrell. El objetivo es que el pacto esté listo para ser rubricado en la cumbre entre la UE y la Unión Africana en octubre, y que gire en torno a cinco puntos.
Transición verde
ampliar fotoUnos niños trepan por un cocotero derribado tras el paso del ciclón Idai en Beira, Mozambique, el 27 de marzo de 2019. Decenas de miles de víctimas fallecieron a causa de un desastre natural empeorado por el cambio climático.YASUYOSHI CHIBAAFP
2050 se ha convertido para la UE en la fecha clave para su ambición verde. Ese año, la neutralidad climática debe ser una realidad en los Veintisiete. La cuestión se ha convertido también en un eje de sus relaciones comerciales y diplomáticas: Bruselas incluye en sus pactos el respeto al Acuerdo de París como condición. Con África no se hará una excepción. “Pese a que el continente africano tan solo emite un 2% de las emisiones totales de energía a nivel global, es la región más golpeada por las consecuencias del cambio climático. Se trata de un desafío que solo puede afrontarse de manera conjunta”, afirma la eurodiputada de Ciudadanos Soraya Rodríguez, presidenta de la Delegación para las relaciones con el Parlamento Panafricano. En el documento que sirve de base a la negociación, Bruselas advierte contra la sobreexplotación pesquera, la desertificación y la deforestación, y llama a invertir en energías renovables, basarse en modelos de urbanización inteligentes y combatir juntos los delitos contra el medio ambiente.
¿Cómo se ve desde África? >>> En África, atenuar los daños y combatir el calentamiento global son dos prioridades. Al mismo tiempo, el continente está inmerso en un ambicioso proyecto de industrialización para el que va a necesitar cada vez más energía. ¿Cómo resolver esta ecuación? Acudiendo a las fuentes limpias y renovables. Y ya ocurre. Hace unos días, Senegal inauguraba el parque eólico más grande de África Occidental, en Marruecos ya cuentan con la mega planta solar de Noor, una de las más potentes del mundo, y Etiopía está a punto de poner en marcha la Gran Presa del Renacimiento que aprovechará el curso del Nilo para producir la electricidad que necesita.
Digitalización
Dos mujeres utilizan los cajeros automáticos del banco Nedbank en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, el 15 de marzo de 2016.MIKE HUTCHINGSREUTERS
Un dato marca el convencimiento de la UE de que África debe llevar la digitalización a todos los sectores de su economía. Por cada 10% de aumento de la cobertura digital, el PIB africano sube un 1%. Bruselas cree que hay mucho margen para implantar tecnologías en sectores como la agricultura, comercio electrónico, servicios financieros, educación o administración pública. “La UE deben profundizar su colaboración en este ámbito, incluyendo medidas de prevención frente al uso de Internet con fines terroristas o extremistas”, recoge el texto.
¿Cómo se ve desde África? >>> La Agenda 2063 impulsada por la Unión Africana es la auténtica clave de bóveda del crecimiento continental. En este documento, aprobado en 2013, ya se propone una «revolución del conocimiento» en materia tecnológica a la que Europa podría contribuir. Sin embargo, el bloguero y cíberactivista Cheikh Fall advierte de ciertos riesgos. «La colaboración está bien, pero los Estados africanos deben estar muy atentos a la hora de mantener su independencia digital. Debemos dotarnos de leyes y protocolos que nos permitan guardar nuestra soberanía en un nuevo espacio como este», asegura. Uno de los grandes desafíos para un continente donde la mitad de la población tiene menos de 20 años es que nadie quede descolgado del futuro. El mundo digital debe penetrar en las escuelas. «Europa podría invertir ahí, acompañarnos», añade Fall.
Crecimiento sostenible y empleo
ampliar fotoPastores de la etnia hausa-fulani se trasladan con su ganado por las inmediaciones de algunas granjas de Sokoto, en el norte de Nigeria. La pobreza les lleva a emigrar hacia el norte donde hay más oportunidades de empleo.LUIS TATOAFP
La UE es el mayor inversor extranjero en África con 222.000 millones de euros, por encima de Estados Unidos (42.000) y China (38.000). El objetivo es afianzar esa posición y redirigir ese flujo de dinero hacia proyectos que hagan al continente más resistente frente a los envites del cambio climático. Bruselas aplaude el Acuerdo de Libre Comercio en África (ZLEC), en vigor desde mayo pasado, considerado como el primer paso hacia la creación de una de las zonas de intercambios económicos más grandes del mundo, y está dispuesta a compartir sus conocimientos sobre cómo ha funcionado el mercado único europeo y la unión aduanera.
Para aumentar el capital extranjero presente en la región, la UE cree que África debe emprender reformas que creen un ambiente propicio para los negocios y liquidar malas prácticas como la corrupción, el fraude, el lavado de dinero y la financiación del terrorismo.
Con 375 millones de jóvenes incorporándose al mercado laboral en los próximos 15 años, la formación de esos futuros empleados es una de las grandes inquietudes para un continente que acoge en su seno a seis de las diez economías que más crecieron en 2018. “La UE debería facilitar la movilidad de estudiantes, profesores, formadores e investigadores, proteger los derechos sociales y, en particular, erradicar el trabajo infantil”, recomienda el documento.
En plena crisis del coronavirus, los Veintisiete también recogen la intención de aumentar su apoyo a los sistemas de salud de los países africanos, en muchos casos precarios. “Los problemas sanitarios en los países africanos existían antes del virus y seguirán existiendo después”, alertó Borrell en un ejercicio de realismo.
¿Cómo se ve desde África? >>> «Toda esa narrativa, esos esfuerzos, tienen como objetivo combatir la creciente influencia china en África, la UE está obligada a reaccionar, a cambiar su discurso», asegura el economista senegalés Demba Moussa Dembelé. Pero los nuevos vientos no proceden solo de Pekín. Estados Unidos y Rusia también han entrado en el tablero con fuerza. Sin embargo, un acontecimiento puede cambiarlo todo. El próximo mes de julio el ZLEC dará sus primeros pasos efectivos, lo que permitirá ir creando un gigantesco mercado único de hasta 1.200 millones de personas. «Esta iniciativa tendrá sentido si favorece la industrialización del continente, si logramos transformar nuestras materias primas y negociar con una sola voz en los acuerdos comerciales», añade el experto. De continuar esta tendencia de integración, no exenta de obstáculos, los acuerdos comerciales bilaterales entre Estados y la UE serán cosa del pasado en una década, como asegura el economista bisauguineano Carlos Lopes. Y ahí África saldrá ganando.
Paz y gobernanza
ampliar fotoCatherine Amidu, a la derecha, con su mejor amiga Aisha en su casa de Machinga, en Malawi, el 9 de febrero de 2020.THOKO CHIKONDIAP
“Garantizar la paz y la seguridad duradera en África es tanto del interés de África como de la UE”, señala la comunicación sobre la estrategia europea. En ella, se insta a los países europeos a tratar de resolver las crisis del Sahel, la región de los Grandes Lagos o el Cuerno de África utilizando la diplomacia y el diálogo en cumbres al más alto nivel. Para los dirigentes africanos, un recado para sacar a sus Estados del círculo vicioso de la pobreza y la violencia: la inclusión económica, la educación, el acceso igualitario a servicios sociales y la justicia, y la redistribución de recursos son el motor de las sociedades capaces de crear empleo y crecimiento y atraer inversores.
¿Cómo se ve desde África? >>> Las guerras en África ya no son lo que eran, y la gran amenaza de hoy es el avance del terrorismo. Países como Somalia, Nigeria, Malí, Burkina Faso, República Centroafricana, Mozambique y Níger se enfrentan a la emergencia de un enemigo con múltiples rostros que se nutre de las injusticias y la pobreza. Según el experto Bakary Sambe, director del Instituto Timbuktu, «Europa debe tomar conciencia de la nueva situación creada por la amenaza terrorista. Para ser eficaces, las iniciativas europeas necesitan un mínimo de coordinación, es aberrante que hoy haya más de 18 estrategias para el Sahel con una intensa presencia militar mientras las poblaciones locales se sienten más inseguras que nunca».
La última cumbre de la Unión Africana rescató el reto de «hacer callar las armas» en el que ha fracasado con estrépito durante los últimos años, con viejas guerras como la de RDC y nuevos conflictos como el de Malí que se enrocan o incluso se agravan. A juicio de Sambé, «el enfoque militar intenta curar los síntomas superficiales de un mal más profundo. Mientras los grupos yihadistas estrechan sus vínculos y colaboración, los esfuerzos de la comunidad internacional se dispersan».
Inmigración
ampliar fotoFotografía del 29 de febrero de 2020 en la que una mujer migrante de origen africano llora a su llegada a la costa de Lesbos, en Grecia, después de una peligrosa travesía en patera desde Turquía.ANGELOS TZORTZINISDPA
El apartado migratorio aparece situado en último lugar, aunque suele ser el que más preocupa en Europa. La UE ha otorgado ayudas a Marruecos para que blinde su frontera. Y aunque los mayores flujos de los últimos años no proceden de África sino de la guerra en Siria, estos han dejado cicatrices en la política comunitaria al aprovechar los movimientos populistas la oleada migratoria para buscar réditos electorales. Borrell insistía este lunes en que África “fue, es y será fuente de migración hacia los países europeos”, pero cree que la cuestión no debe monopolizar el debate sobre África. Organizaciones como Oxfam y Cáritas han mostrado el mismo temor a que la migración opaque el resto de la agenda. Bruselas muestra su interés por favorecer la inmigración legal, y afirma que continuará en contacto con los países de origen, tránsito y destino.
¿Cómo se ve desde África? >>> Al contrario que el medio ambiente, la digitalización, la paz y el crecimiento económico, las migraciones no forman parte de la agenda pública africana. Porque si para Europa representa un «problema», en África son más bien una solución: válvula de escape social, herramienta política de presión sobre Europa que redunda en proyectos de desarrollo como los del fondo fiduciario aprobado en la cumbre de La Valeta y envío de remesas. Así la perciben muchos Estados y dirigentes africanos.
En primer lugar habría que dimensionarla: el 85% de las migraciones africanas se producen dentro del continente. «Europa está obsesionada con las migraciones», asegura Bakary Sambe, «en lugar de eso debería abrir las perspectivas de una relación más sostenible construida conjuntamente en el marco de un nuevo acuerdo estratégico». La nula gestión de flujos por parte de la UE, que se limita a la apuesta represiva de las vías clandestinas mientras tapona toda opción legal, es muy criticada en África. «Si saqueas los bienes de la gente, esa gente va a seguir el mismo camino: emigrar», añade el líder político panafricanista Ousmane Sonko.
El lunes 3 de febrero, los líderes de la Universidad de Tsinghua, incluido el presidente del Consejo Chen Xu, el presidente Qiu Yong y el rector Yang Bin dieron la primera clase a más de 50,000 estudiantes y 5,000 profesores, y anunciaron que el nuevo semestre sería ‘educación como siempre’ a pesar de la expansión. de un germen aterrador como un rey: el coronavirus.
Desde el 17 de febrero, casi 2,700 docentes de la Universidad de Tsinghua han impartido 4,000 cursos en línea a 25,000 estudiantes en cada zona horaria y continente. El cambio a la nube de uno de los campus universitarios más elitistas del mundo ha requerido claridad, experiencia, comunidad y computadoras.
La decisión de Tsinghua de continuar con la enseñanza como de costumbre transmitió el claro mensaje de que la educación superior es uno de nuestros recursos más preciados. En tiempos de incertidumbre y miedo, el aprendizaje y la investigación son más importantes que nunca. No te asustes. Estudia y descubre.
A millones de mentes les llevará muchas décadas decodificar por completo las ramificaciones de este shock en la educación superior. Pero es importante que las personas de todo el mundo sepan lo que sucedió e inmediatamente comiencen a dar sentido a lo que está sucediendo.
No hay vuelta atrás
Ha nacido una nueva «economía educativa» global. En este momento, las universidades, el profesorado y los estudiantes en países como China y Australia confían completamente en el aprendizaje en línea para ofrecer servicios educativos básicos.
Los sistemas, las experiencias y las expectativas se han forjado rápidamente, lo que seguramente producirá cambios generalizados y duraderos para la educación superior mundial. No es posible ni deseable ‘regresar’ de mucho de lo que se ha experimentado.
El aprendizaje en línea ha crecido más allá de las siglas inteligentes y se ha unido a la educación general. Siguiendo el ejemplo de China, los países de Asia seguramente pondrán más énfasis formal en el aprendizaje en línea. Tal movimiento tiene consecuencias globales, con Asia siendo la zona horaria más grande del mundo para la educación superior.
Se requerirán nuevas políticas reguladoras y acuerdos transfronterizos. Los países necesitarán negociar nuevas reglas con instituciones físicas, como universidades basadas en campus, incluido el refuerzo del surgimiento ya floreciente del aprendizaje a lo largo de la carrera.
El papel de los líderes universitarios.
Aunque a menudo son triunfadores callados, los líderes universitarios desempeñarán un papel global más prominente. Los hallazgos del proyecto de investigación Global University President Interviews, dirigido por el Instituto de Educación de Tsinghua, revela el papel que juegan los líderes universitarios en la dirección de la investigación y el debate y en la formación de futuros en casi todas las áreas imaginables.
Como confirma el caso actual de Tsinghua, el liderazgo se prueba más cuando las cosas van mal. La situación actual presenta un llamado a comprender mejor el liderazgo universitario en tiempos de crisis y cómo dirigir un futuro cada vez más incierto. Esto es esencial, ya que mientras la tecnología permite la educación superior global, son realmente los líderes, los sistemas y las personas comprometidas las que hacen que la educación tenga éxito.
El choque reciente es un agudo empujón para comenzar a aprender rápidamente sobre la educación superior global en línea. En las últimas décadas, la ‘educación internacional’ ha dado lugar a economías de información, mercados de estudiantes, ecosistemas de investigación y geopolítica razonablemente conocidos. Mucho menos se sabe sobre la nueva era global. Hay poca política sobre cómo los gerentes pueden apoyar a cientos de profesores ubicados en todo el mundo que imparten educación universitaria de primer nivel a estudiantes de todo el mundo.
Si bien genera grandes datos, sabemos poco sobre el valor de la educación en línea. Sabemos aún menos acerca de cómo los países, las universidades y las familias distribuirán tiempo y dinero a través de plataformas físicas, tecnológicas e intercontinentales. Los primeros indicios sugieren que la era global combinará concreto, queroseno y silicona de manera creativa e inteligente. Muchos países, particularmente en Asia, deben reformar rápidamente la política nacional para adoptar piezas de aprendizaje en línea.
La educación superior acaba de ser sacudida por fuerzas más allá de su control. Tal sorpresa no es sorprendente dado el papel que las universidades desempeñan ahora en la economía general. Las universidades pueden y deben dirigir su futuro para el bien del mundo, como lo han demostrado los líderes de Tsinghua. La educación universitaria de élite es seguramente más global y en línea que nunca. Ahora es el momento de realizar experimentos de educación audaz, informados por importantes investigaciones útiles.
El profesor Hamish Coates, el Dr. Wen Wen y el profesor Jinghuan Shi tienen su base en el Instituto de Educación de la Universidad de Tsinghua, China.Correo electrónico: hamishcoates@tsinghua.edu.cn
Queriendo evitar un escenario a la italiana, el presidente francés Emmanuel Macron intervino en la televisión pública para anunciar una serie de medidas como el cierre de guarderías, escuelas y universidades. Emplaza a los mayores de 70 años y a la gente que padece enfermedades crónicas a quedarse en sus casas y pide a la población que limite sus desplazamientos. Sin embargo, se mantendrán las elecciones municipales del 15 y 22 de marzo.
“Esto es solo el principio de la epidemia, es la crisis sanitaria más grave desde hace un siglo”, dijo el presidente Emmanuel Macron en su intervención solemne en la televisión en horario de máxima audiencia este jueves.
Con 3.000 contagios y 61 muertos, Francia es uno de los países más afectados por el Covid-19, junto a Italia y España. En las últimas 24 horas se han registrado cerca de 600 nuevos casos. “Los contagios se están acelerando”, reconoció Macron. El objetivo ahora, según explicó, es evitar el colapso de los hospitales.
Por eso se movilizarán a estudiantes en medicina y a médicos jubilados. El presidente emplazó a la gente mayor a que se quede en casa y que sólo salga para lo estrictamente necesario. Mismo consejo para las personas con enfermedades crónicas, las más vulnerables.
Las guarderías, escuelas, institutos y universidades cerrarán a partir del lunes hasta nueva orden. Y en la medida de lo posible, la gente deberá trabajar desde casa. A los que no vayan al trabajo o no puedan hacer teletrabajo, el estado se hará cargo de sus salarios. “Hay que mantener el empleo”, zanjó el presidente.
Por eso, en los próximos días anunciará más medidas para evitar una crisis económica y financiera. Por lo pronto, anunció que no cobrará las cotizaciones sociales a las empresas y aunque aplaudió las medidas del Banco Central Europeo, que dijo que comprará 120.000 millones de euros de deuda pública privada y que mantendrá sin cambios las tasas de interés, el presidente Macron estimó que no serán suficientes.
En cuanto al cierre de fronteras, Francia no las descarta pero el presidente aseguró que será una medida que se tome a nivel europeo.
Los electores tendrán que lavarse las manos antes y después de votar
Las elecciones municipales, sin embargo, se mantendrán. La primera vuelta se celebra el domingo que viene y la segunda, el domingo 22 de marzo. Macron anunció que habrá reglas especiales de higiene que se tendrán que respetar. Aunque algunos analistas prevén un alta abstención por el coronavirus.
Cada colegio electoral deberá poner marcas en el suelo para que los electores respeten al menos un metro de distancia en cada etapa de la votación. Los electores deberán lavarse las manos antes y después de colocar la papeleta en la urna. Durante la jornada se desinfectarán las cabinas de votación.
Macron apeló a la responsabilidad de todos para superar esta crisis sanitaria.
Adriana Puiggrós cuestionó las pruebas a las que son sometidos los alumnos y explicó cuáles serán las nuevas prioridades en las escuelas.
La viceministra de Educación, Adriana Puiggrós, instaló la polémica en las últimas horas por los cambios que se implementarán en materia educativa. La número dos del ministro Nicolás Trotta se diferenció de la gestión de Cambiemos, al cuestionar el amplio uso de las pruebas estandarizadas -como el informe PISA- para evaluar el aprendizaje en las escuelas y anunció la incorporación de “nuevos saberes” en materia de educación sexual, derechos humanos, lectura, ambiente.
«Evaluar no es un elemento de la enseñanza, es un instrumento de control y de selección y está pensado desde una lógica empresarial. Lo que busca es reducir cantidad de alumnos, de docentes, desde una idea meritocrática”, indicó la funcionaria en una entrevista concedida a un blog.
De acuerdo al último reporte PISA, que se realiza cada tres años a estudiantes de 15 años, más de la mitad de los chicos está en los niveles más bajos en las áreas bajo revisión. De un total de 79 sistemas educativos, el país Argentina se ubica en el puesto 63 en lectura, en el 71 en matemática y en el 65 en ciencias.
No es la primera vez que se critica este tipo de evaluaciones sobre calidad educativa. Hace siete años, el ex ministro de Educación de Cristina Kirchner, Alberto Sileoni, había también cuestionado la metodología involucrada en la comparación internacional. «Siempre objetamos esta presentación rankeada porque no es una nómina fija de países, hay algunos que salen y entran”, señalaba el ex funcionario, al tiempo que destacaba que el nivel de cobertura del secundario llegaba al 82%, cuando en otros países eso no ocurría. “Hemos mantenido el rendimiento en un contexto en que se han incorporado muchos estudiantes, pero hay mucho todavía para mejorar”, decía.
Según sus declaraciones, Puiggrós está trabajando con el equipo educativo para modificar los modelos de examen que se aplicaron durante el gobierno de Mauricio Macri. “La evaluación tiene una enorme tradición en la Argentina. Todas las personas han sido evaluadas en algún momento. La idea es que la evaluación es un elemento posterior del proceso enseñanza-aprendizaje. Lo que tenemos que hacer ahora es enseñar, dialogar con los actores, con las provincias, con los docentes. Es la directiva del ministro», indicó.
Acerca de las modificaciones que están en carpeta, la viceministra anticipó que el horizonte es “construir un nuevo tipo de federalismo” y continuar organizando al Ministerio “porque habían deshecho los niveles y modalidades de la educación” y “no se cumplía con la Ley de Educación Nacional”.
Pero sobre todo profundizó en los nuevos contenidos que buscará incorporar a las currículas educativas en todos los niveles y modalidades “con saberes que no están o no han llegado a la escuela suficientemente”. Según puntualizó, para la nueva gestión serán “prioridades” materias como “derechos humanos y educación sexual integral; educación ambiental; educación artística, vinculado al plan de lectura; deportes”.
“No se trata de que el chico tenga más horas de matemáticas, más horas de historia, y que todos los docentes tengan que estar más horas con los alumnos, sino de cruzar al sistema escolar con saberes que están fuera, que son actuales, que son del siglo XXI, y que motivan a los jóvenes y niños”, planteó Puiggrós.
Respecto al balance de gestión en relación al período macrista, la viceministra dio una opinión negativa: “No es la primera gestión en la cual estoy. Nunca encontré una cosa así”.
Un estudio descriptivo analizó los comportamientos de lectura de liceales montevideanos.
El olor a libro nuevo y la biblioteca llena de ejemplares podían ser deseos de otra época para los adolescentes, pero no. Así lo demuestra la investigación que hizo Maximiliano Diel para obtener su maestría en Educación por la Universidad ORT. En su tesis Diel busca comprender las prácticas de lectura digital de los estudiantes, lo que implica vincular aspectos socioculturales del lector, porque se lee con propósitos sociales específicos. En diálogo con la diaria, el investigador comentó los resultados, que incluyen, entre otras conclusiones, una inesperada inclinación por el libro en papel entre los más jóvenes y una fuerte socialización de la literatura en el mundo digital.
Para el desarrollo de la investigación, Diel trabajó con 65 estudiantes de primer año de liceos “socioculturalmente diferentes”; a pesar de que la muestra no es representativa a nivel nacional, sí permite llegar a algunas conclusiones. Uno de los resultados fue que la población de menor nivel socioeconómico (liceo B) tiene una mayor tendencia a socializar la literatura (compartir o comentarla) que los estudiantes de la institución con condiciones socioeconómicas más favorables (liceo A). Además, concluye que la socialización se da, sobre todo, por medios digitales. De todas formas, se señala que los adolescentes son críticos con lo digital y lo toman con ciertas reservas, porque consideran que el contexto digital “genera una comprensión superficial y que promueve las distracciones”.
Con respecto al uso de las plataformas digitales, Diel encontró que “la amplia mayoría de las aplicaciones y plataformas utilizadas para la lectura digital se concentraban en estudiantes del liceo B”. En esta línea, el investigador constató que “la probabilidad de leer libros digitales es mayor en el liceo B”, aunque en los dos liceos hay una frecuencia similar de lectura de libros impresos, salvo que en el liceo A no hay adolescentes que lean todos los días. Esta conclusión fue “un hallazgo valioso”, según Diel, porque se contrapone a lo que indica la literatura sobre el tema. Por lo general, se ha sostenido que “a mayor nivel socioeconómico, más hábitos de lectura; a mayor nivel educativo de los padres, más hábitos de lectura; a más hábitos de lectura, mejor rendimiento en las pruebas de lenguaje de PISA”, y su investigación plantearía una primera duda sobre estas afirmaciones.
Particularmente, en el estudio “no se encontró asociación entre la frecuencia de lectura (en cualquiera de sus soportes) y las calificaciones obtenidas en la materia Idioma Español; una relación en la que la literatura sobre el tema suele insistir”. Diel agrega que “si bien se espera que haya cierta concordancia, la calificación obtenida en Idioma Español no necesariamente implica que el estudiante tenga un buen desempeño en una prueba tipo PISA”.
Plataformas de lectura digital
18,5% de los adolescentes del liceo B utilizan los recursos disponibles en la biblioteca del Plan Ceibal, mientras que 0% de los estudiantes del otro liceo usan el recurso. Wattpad, una plataforma web para lectores y escritores, y los blogs también son mucho más frecuentes en el liceo B que en el A, aunque con un poco menos de popularidad que la biblioteca de Ceibal. Según Diel, esto podría explicarse “por la incorporación de dicha herramienta en las planificaciones anuales y en los programas nacionales de materias como Idioma Español. También se podría explicar por la concordancia con el uso de las computadoras otorgadas por Plan Ceibal”.
Los resultados del trabajo de Diel indican que “a la hora de leer por placer, los estudiantes tienen una clara preferencia por los libros en papel en lugar del soporte digital”. Según comentó el investigador “quizás hay toda una dimensión fetichista del objeto, está presente la idea de la erótica que despierta el libro”, y agregó: “Muchos adolescentes me mostraban sus bibliotecas llenas con orgullo, o me explicaban que compraban libros que ya habían leído en digital pero los querían tener, porque el objeto libro presenta una dimensión sensorial muy importante”. Además, aventuró Diel, esta inclinación hacia el libro de papel puede ser también “producto de que ellos son educados en instituciones donde los docentes sostienen mucho más el apego al libro, podría ser una explicación”.
Los adolescentes con los que trabajó Diel encontraron muchos defectos en el soporte digital, incluso algunos rechazaron completamente la lectura digital, mientras que el soporte impreso “no presentó más que dos desventajas importantes: el precio de los libros y la ocasional falta de practicidad para transportarlos”. Además, durante las entrevistas los adolescentes comentaron que la tecnología es una “fuente de distracciones”. Según comentó el investigador, “la lectura en digital pasa a ser mucho más fragmentada y no hay jerarquización. En internet se pierde un poco el principio de autoridad y se encuentran muchas veces textos apócrifos, y los adolescentes se dan cuenta de que hay un salto en la narrativa”.
Sin embargo, para los adolescentes el mundo digital es imprescindible para socializar la literatura. Grupos de debate, maratones de lectura, reseñas en Youtube e Instagram son algunos de los formatos en que los jóvenes comentan lo que están leyendo. “La gente sigue teniendo la idea de que la lectura es una tarea individual, pero yo sostengo en esta investigación, junto con otros autores a nivel mundial, que la lectura es una actividad sociocultural; se va a leer más en la medida que haya un contexto que estimule a leer, que haga preguntas y presente novedades. Lo social influye muchísimo en la lectura”.
Literacidad ≠ Alfabetismo
Diel comentó a la diaria que hay una discusión en torno al término literacidad. “El uso de la denominación ‘literacidad’ en lugar de ‘alfabetismo’ no es ingenuo. Responde a una intencionalidad de evitar las concepciones mecánicas de la lectoescritura (leer sería meramente verbalizar la grafía), la asociación inmediata con la instrucción formal y escolarización, y busca desligarse de la connotación social negativa sobre el ‘analfabeto’”.
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