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Las principales claves del sistema educativo griego

Europa/Grecia/03 Enero 2020/Rosario 3

Lugar de nacimiento de la filosofía, la historia y la literatura occidental, Grecia sostiene un sistema educativo destacado, pese a su crisis económica

Grecia está considerada como el lugar de nacimiento de la democracia, la filosofía en occidente, la literatura, la Historia, los Juegos Olímpicos y un gran sistema educativo que se extiende hasta la actualidad, más allá de la crisis económica iniciada en 2008.

El sitio Aula Planeta repasó las ocho claves del sistema educativo griego:

– La educación en Grecia es obligatoria desde el Preescolar, a partir de cuatro años, hasta la Secundaria inferior, que alcanza hasta los 15. A partir de allí, depende de cada estudiante.

– El sistema se divide en cinco etapas. La primera es la Preprimaria, que comprende los Centros infantiles para niños y niñas de menos de 4 años y los jardines de infancia, que recibe a chicos de entre 4 y 6 años. Desde ese momento y hasta los 12 años dura la Primaria, que habilita el paso a la Secundaria, que se imparte en los llamados gimnasios. El nivel inferior de esta etapa abarca a alumnos de entre 12 y 15 años, y el superior, alcanza hasta los 18. Luego quienes los deseen, pueden seguir estudios en Formación Profesional o en Educación Superior, repartiéndose esta última entre el sector universitario y el sector tecnológico. Para ello hay que obtener un certificado de aptitud de Secundaria Superior y aprobar un examen de alcance nacional.

– Según cifras del Informe Pisa del 2012, Grecia ocupa los puestos 31, 30 y 36 en materias de matemáticas, comprensión lectora y ciencias, respectivamente.

– Este país destina al sector educativo un 4% de su PBI, habiéndose reducido casi a la mitad respecto a lo invertido antes de la crisis.

– Un 94% de centros educativos son de gestión pública, y un 6% de escuelas corresponden al ámbito privado. En cuanto a las universidades privadas, estuvieron prohibidas hasta 1975.

– Tanto el plan de estudios como el nombramiento de personal escolar o el control de gastos y recursos de las escuelas públicas pasan por el control del Ministerio de Educación y Asuntos religiosos griego, que también ejerce una severa supervisión sobre cómo los centros privados llevan a cabo todas estas actividades.

– Pese a su buen nivel educativo, la crisis económica lleva a que la tasa de desocupación de los estudiantes griegos sea una de las más altas de los países de la OCDE.

– Los sueldos del profesorado griego en los niveles de Preprimaria y Primaria rondan los 24.000 euros anuales, una cifra prácticamente idéntica a los de los docentes que ejercen en Secundaria. Pero a consecuencia de la crisis, se incrementó el ratio de alumnos por maestro, la precarización de los contratos laborales y sus horas lectivas.

Fuente: https://www.rosario3.com/educacion/Las-principales-claves-del-sistema-educativo-griego-20191212-0014.html

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Entrevista a Elizabeth Odio Benito: “No se necesita ningún amparo religioso para que existan los derechos humanos”

Entrevista/03 Enero 2020/Autor: Álvaro Murillo/Fuente: El país

Elizabeth Odio Benito será la segunda mujer en presidir la Corte Interamericana de Derechos Humanos en sus cuatro décadas de existencia. «Hay un retroceso grande en derechos humanos», asegura

Elizabeth Odio Benito (Puntarenas, Costa Rica, 1939) será a partir del 1 de enero la segunda mujer en presidir la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) en sus cuatro décadas de existencia. Esta abogada costarricense, única juez en la actualidad de este tribunal internacional, tiene 80 años y pide decir su edad, orgullosa de su larga carrera como profesora, política y jurista internacional.

Declarada feminista desde hace años, Odio presidirá la Corte en un momento en el que el rechazo a la violencia contra la mujer saca a las calles a miles de personas en América Latina. Mira ahora la evolución de los derechos de la mujer y recuerda aquellos años en los que fue ministra de Justicia (1978-1982 y 1990-1994) o vicepresidenta de la República y responsable de Ambiente (1998-2002) cuando ni siquiera habían salido al debate público muchas de las demandas actuales. También ha sido juez de la Corte Penal Internacional (2003) y del Tribunal Penal para la antigua Yugoslavia (1993-1998), donde imprimió su pensamiento feminista a favor de mujeres en situación de guerra.

Hija de maestros, descendiente de inmigrantes cubanos y españoles, y aficionada al fútbol; Odio defiende, sobre las protestas en Chile, que los modelos económicos que privilegian a ciertos sectores y deprimen a otros llegan a un momento en el que los más castigados protestan.

Pregunta. Usted es la segunda mujer que preside la Corte IDH en 40 años, y solo la quinta juez entre 34 varones que ha tenido este tribunal. ¿Qué mensaje quiere dar esta institución al elegirla presidenta?

Respuesta. Esta Corte tiene como misión proteger los derechos humanos de todos y todas y luchar por los principios de igualdad y no discriminación. Lo ha hecho muy bien, pero los gobiernos son los que proponen a los candidatos para integrar la Corte y casi todos han sido hombres. Ha sido una discriminación aberrante, pero es indudable que la Corte da mucha importancia al contexto de lo que ocurre en América Latina. Hace 40 años, cuando nació, había dictaduras militares que violentaban los derechos humanos de manera atroz y la Corte fue sacando la tarea, pero ahora enfrenta un momento delicado. Hay revueltas sociales en muchos países de América Latina y se nota malestar de las sociedades al no sentir satisfechas las obligaciones de los estados de respetar los derechos civiles y políticos, y también los económicos, sociales y medioambientales. Este es un continente muy violento y el más desigual del planeta, lo que se refleja en cada país, incluida Costa Rica. La gente está muy insatisfecha y en ese contexto yo empiezo mi presidencia en la Corte.

P. También es un momento diferente para el movimiento feminista.

R. Creo que mi militancia feminista, conocida así desde hace muchos años, influyó positivamente en la decisión de mis colegas. Creo que ellos pensaron que era buen momento para que una mujer que ha dedicado su vida a los derechos humanos de las mujeres, y especialmente de las mujeres en situación de pobreza y violencia, asumiera la presidencia. Creo que pesó positivamente.

P. ¿Cómo explica que Un violador en tu camino se haya extendido por el mundo?

R. Eso nos dice que la violencia contra las mujeres, especialmente la sexual, se ha convertido en una pandemia, como dijo una vez el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. No es una epidemia, es una pandemia, una situación dramática que ocurre en todos nuestros países y en nuestros hogares. Cuando ese tipo de protestas se viralizan, es porque hay una sensación en las mujeres de todas las edades y en muchos hombres de que hay que denunciarlo y poner un remedio a esta atrocidad.

P. ¿Cómo explica el impulso que han tomado corrientes políticas conservadoras de la mano de organizaciones religiosas?

R. Hay un punto esencial: los derechos humanos no son una religión ni están vinculados a ninguna religión. Son una ética laica y tiene que ver con derechos fundamentales que desde milenios se atribuyen a las personas por ser tales. No se necesita ningún amparo religioso para que existan los derechos humanos ni para el derecho internacional que los protege. Si así fuera, no se reconocerían los derechos humanos para las mujeres, como ocurre entre los musulmanes extremistas, aunque no son los únicos. Confundir derechos humanos con religión es un error garrafal.

P. Pero muchos cometen esa confusión.

R. Y la están cometiendo a sabiendas. Por eso es tan importante impulsar los derechos humanos en la educación formal y en nuestros hogares.

P. Hay varias tendencias políticas que pretenden mezclar religión y política. ¿Supone un retroceso en derechos humanos?

R. La línea de progreso en derechos humanos no va siempre hacia adelante. Hay épocas en las que hemos ido para atrás. Cuando uno ve lo que ha ocurrido con el cambio climático por responder a intereses políticos y económicos de ciertos sectores, se da cuenta de que eso mismo se replica en todos los órdenes. En los derechos de las mujeres, de la población afrodescendiente e indígenas, la niñez… ¿Por qué estamos como estamos con la trata de personas y con la esclavitud? Hay países en nuestro continente en donde hay trabajo esclavo. Tuvimos una sentencia en diciembre de 2016 que comprobó cómo se daba esa esclavitud en una serie de regiones de Brasil. Hay trata de mujeres, de niños o de migrantes. Hace unos años se recibía a los migrantes y ahora se les cierran las puertas. Hay un retroceso grande en derechos humanos, pero en general en principios como la solidaridad, la empatía y la equidad en las relaciones humanas.

P. El 66,5% del presupuesto anual de la Corte proviene del fondo regular de la Organización de Estados Americanos, el 7% de aportes de los Estados miembros un y 26%, de cooperación externa. Una manera de golpear a la Corte es la presupuestaria. ¿Ha podido mejorar su situación financiera?

R. La Corte IDH siempre ha sido pobre y nos damos cuenta de que lo económico es un mecanismo perverso que usan unos gobiernos que no creen en la globalidad de los derechos humanos para limitar poco a poco a este tribunal. Nosotros seguiremos trabajando con el presupuesto que tengamos, pero hay programas que se pueden ver limitados, como las capacitaciones de autoridades judiciales en los países y las visitas al terreno. Muchos gobiernos sí son generosos y han dado el financiamiento y seguirán dándolo.

P. Hablaba usted al principio sobre las protestas sociales en este último trimestre y en algunos casos ha participado el ejército. ¿Cómo evalúa su actuación?

R. No cabe la menor duda de que ha habido problemas muy serios por el uso de la fuerza por parte de los órganos de vigilancia y también de los ejércitos. Eso ha motivado la preocupación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y de la oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, entre otras organizaciones internacionales. Los informes de estas instituciones deben ser enviados a los Gobiernos para que tomen nota y corrijan lo necesario. Yo frente a esto solo puedo externar preocupación; no corresponde a los ejércitos gobernar a los países de ninguna manera. Cuando lo han hecho, los resultados han sido muy negativos. Obviamente la circunstancia de que en mi país no haya Ejército demuestra que es posible vivir en democracia y en derechos humanos sin tener fuerzas armadas.

P. Chile era un país aplaudido por sus logros económicos y democráticos. ¿Cómo se explica lo que pasa ahora?

R. Mi interpretación personal, que no puede ser atribuida a esta Corte, es que estos modelos económicos que privilegian a ciertos sectores y deprimen a otros llegan a un momento en el que los que tienen más carencias protestan. En el caso de Chile fue una explosión de una situación que se venía sintiendo tensa desde hacía tiempo y que reaccionó en cadena después de ese aumento en el pasaje del metro. Es una protesta legítima que nada tiene que ver con el vandalismo; lo que pasa es que cuando esto ocurre siempre hay vándalos que se aprovechan, como pasó en Chile, Bolivia y Colombia.

P. ¿Ve un elemento común que explique lo que pasa en varios países más allá de la insatisfacción popular?

R. Cada país tiene factores propios e historias propias. Colombia ha vivido una guerra civil muy larga y prolongada y eso deja muchas marcas y daños en el tejido social. Eso es muy diferente a lo que pudo pasar en Bolivia o Chile. Casa país tiene sus particularidades y por eso las protestas son diferentes, aunque es indudable que los grupos ven lo que se hace en un país y piensen que en su país también se puede hacer.

P. ¿Es realista pensar en un aumento en la cantidad de estados que reconocen la jurisdicción de la Corte IDH [ahora son 20 de los 25 que suscribieron la Convención Interamericana, aunque la OEA tiene 35 miembros]?

R. Yo pertenezco al gremio de las optimistas, porque si no, no hubiera hecho nada de lo que hecho. Sí creo que la seriedad con que la Corte enfrenta sus tareas hará que más Estados suscriban el Pacto de San José [la convención americana sobre derechos humanos aprobada en 1969 por al OEA] o que reviertan la decisión de salirse.

Fuente e imagen: https://elpais.com/internacional/2019/12/10/america/1575937464_039901.html

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El ministro de Educación de Brasil quiere que la Policía pueda entrar en las universidades

América del sur/Brasil/03 Enero 2020/Sputniknews

El ministro de Educación de Brasil, Abraham Weintraub, afirmó que es favorable a que la Policía Militar pueda entrar en los campus universitarios, que según él en algunos casos albergan grandes plantaciones ilegales de marihuana.

«Las universidades están enfermas, están pidiendo nuestro socorro; yo estoy a favor de la autonomía universitaria para investigación, para docencia, pueden enseñar lo que quiera, hablar de Karl Marx, no hay problema; ahora bien, la Policía Militar tiene que entrar en los campus», dijo el funcionario durante una comparecencia en la Cámara de Diputados, según recoge el portal de noticias G1.

El ministro fue convocado por los parlamentarios para explicar las declaraciones que hizo el pasado mes de noviembre en una entrevista, cuando dijo que las universidades públicas son «madrazas de adoctrinamiento» —una referencia peyorativa a las escuelas islámicas, conocidas como «madrasas» o «madrazas»— y que tienen «plantaciones extensivas de marihuana», además de laboratorios de química en lo que se crean drogas sintéticas.

Weintraub se reafirmó el 11 de diciembre en sus palabras diciendo que hay una «epidemia de drogas» en las universidades y que en estos centros su uso duplica la media general en el país, por lo que se hace necesaria la entrada de la Policía en las facultades.

A principios de este mes, la Asociación Nacional de Dirigentes de las Instituciones de Enseñanza Superior, que reúne a la mayoría de rectores de las universidades federales, presentó una demanda en la Justicia para que el ministro explicara sus acusaciones.

Fuente: https://mundo.sputniknews.com/america-latina/201912111089611789-ministro-de-educacion-de-brasil-quiere-que-la-policia-pueda-entrar-en-las-universidades/

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España: Enseñanza del Inglés en las Escuelas de 0 a 3 años de Madrid ¿es necesario? Ameigi

Europa/España/03 Enero 2020/El diario la educación

La enseñanza de una segunda lengua extranjera en edades tan tempranas, como quiere implementar la Comunidad de Madrid, no es respetuosa con los estilos de aprendizaje de esas edades, no tiene sustento pedagógico y contraviene reomendaciones sobre la cuestión de la UNESCO.

El valor que se le otorga al aprendizaje y dominio de lenguas extranjeras es innegable en nuestra cultura. Esta cuestión se la han planteado desde hace muchos años la mayoría de países del entorno europeo y otros en el mundo con una gran dedicación a temas educativos. En el sistema educativo español desde hace algunos años se han incrementado las enseñanzas en otras lenguas.

La Comunidad de Madrid ha comenzado a implementar en el curso 2004-2005 un programa especialmente enfocado a reforzar la enseñanza del inglés, este programa llamado de bilingüismo, se inició en algunas escuelas primarias y se fue extendiendo hasta las etapas secundaria e infantil.

La evaluación que presenta la Comunidad de Madrid de este programa, en términos generales positiva, es parcial, ya que analiza resultados cuantitativos, pero carece de un plan de evaluación que, desde el análisis socio-psico-pedagógico de lo realizado, permita hacer tales afirmaciones. A pesar de ello, niega las críticas que, tanto desde las familias como desde el profesorado, se vienen realizando de forma muy generalizada a este programa en cuanto a la segregación que produce, la bajada del nivel académico, las dificultades de aprendizaje, el hecho de priorizar la enseñanza de vocabulario en detrimento de modalidades comprensivas y comunicativas, entre otras tantas valoraciones preocupantes.

Decimos que el programa es llamado “de bilingüismo” porque su nominación invita a la confusión a las familias, alumnado y profesorado. Bilingües son aquellas personas que, generalmente desde pequeñas, han sido expuestas a comunicarse en dos lenguas, ya sea en el mismo ámbito familiar o en en combinación con el social. El concepto se refiere a haber adquirido las mismas capacidades lingüísticas en dos lenguas y lograr mantenerlas, adquisición que también puede realizarse en etapas posteriores a la primera infancia.

Lo que en este caso se está ofreciendo desde la escuela es un programa de enseñanza de una segunda lengua extranjera y se desarrolla en una comunidad monolingüe. Los aprendizajes de segundas y terceras lenguas durante la escolarización pueden ser muy efectivos, y muchos países europeos están mejorando sus programas basados en los estudios científicos, pedagógicos, neurocientíficos, lingüísticos, realizados de forma comparativa. En la inmensa mayoría de ellos se espera a que el alumnado haya adquirido la lectoescritura en su lengua materna para introducir un segundo idioma, ya que se considera que es la base lingüística necesaria sobre la que se asentarán los nuevos aprendizajes. Así es que, salvo en Bélgica y en España que introducen el idioma inglés en educación infantil, en el resto de los países se hace a diferentes edades de la primaria, en algunos a los 6 años, los 7, los 9 y, en otros como Reino Unido, a los 11 años. Estos países obtienen valiosos éxitos en la adquisición de más de una lengua extranjera. Así lo recomienda la UNESCO: comenzar en la etapa primaria. Se considera que estos programas resultan más efectivos, más respetuosos y fáciles para niñas y niños, son menos costosos y no crean segregación entre los diferentes sectores sociales.

Nos preguntamos con sorpresa por qué el consejero de Educación de la Comunidad de Madrid anunció a la prensa en septiembre que actualmente existe un replanteamiento del programa de bilingüismo, que dejará de centrarse en las etapas de primaria y secundaria para pasar a centrarse en las etapas de infantil (0-3 y 3-6 años) y en Formación Profesional. Manifestó que consideran que en la edad de 0-3 años es un momento en que la configuración del conocimiento es muy sencilla para los niños para aprender un idioma, y que eso se queda para toda la vida.

Este planteamiento, que no ha sido fundamentado pedagógicamente, nos recuerda a la alarma que nos produjo durante el curso pasado y el anterior una experiencia piloto que se realizó en algunas escuelas infantiles de la Comunidad de Madrid: jóvenes de habla inglesa, sin formación docente, procedentes de un programa de la Universidad de Washington, no centrado en estudios lingüísticos ni pedagógicos, sino interesados en el desarrollo cerebral, aterrizaron varias veces por semana en las aulas de niños y niñas de 1 a 3 años para “enseñarles a hablar inglés” y una vez por semana, grabar sus emisiones sonoras a través de una grabadora, que se les colocaba en un bolsillo de un chaleco.

Desde el nacimiento, el desarrollo de bebés, niñas y niños, se produce de forma global e interrelacionada. Las diferentes áreas van integrándose y complementándose, los bebés van descubriendo su cuerpo, sus posibilidades, relacionándose con sus seres cercanos, percibiendo con sus sentidos, descubriendo el medio e interactuando con él, sobre una base afectiva de seguridad y comunicación con las personas adultas que son su referencia y con el resto de su entorno. El lenguaje es parte de todo este proceso, se va gestando en la comunicación y en la comprensión. En las escuelas infantiles estamos atentas a estos procesos integrales y vamos haciendo propuestas didácticas al grupo y, a las niñas y niños en particular, para favorecer que el proceso de desarrollo sea rico, armónico, equilibrado, para ofrecer a cada cual lo que necesita en cada momento. Este proceso no es sencillo, sino muy complejo y delicado; suponer la facilidad de adquirir un segundo idioma y de su permanencia para toda la vida desde el planteamiento que realiza la Comunidad de Madrid sugiere un gran desconocimiento del desarrollo infantil.

Esta forma respetuosa de atender a la infancia requiere, por parte de los equipos educativos, mucha formación, sensibilidad, implicación y dedicación personal, trabajo en equipo, evaluación continua, comunicación constante con las familias.

Consideramos que el aprendizaje de una segunda lengua no está dentro de las necesidades de bebés y de niños y niñas de 0 a 3 años, que no debemos irrumpir en estos momentos de aprendizaje natural con elementos descontextualizados e introducir intencionalmente y de forma forzada el aprendizaje de una lengua que no se habla en el contexto social.

Consideramos que la red pública de escuelas infantiles debe garantizar una oferta de calidad y respetuosa para el conjunto de la población infantil, evitando segregaciones tempranas; no debe lanzarse a seguir experimentando con ensayos sin fundamento pedagógico y en contra de las recomendaciones internacionales y de la larga experiencia de todos los países de nuestro entorno.

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/12/13/ensenanza-del-ingles-en-las-escuelas-de-0-a-3-anos-de-madrid-es-necesario/

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Mujeres programadoras: el difícil reto de ‘hackear’ los estereotipos

Reseñas/España/03 Enero 2020/El país

Solo uno de cada 10 desarrolladores en España es una mujer. Los expertos achacan la falta de vocación a los sesgos de género y la falta de orientación

Grace Murray Hopper creó el primer lenguaje complejo de ordenador. Margaret Hamilton codificó el software que hizo posible que el hombre llegara a la Luna. Radia Perlman está detrás de uno de los descubrimientos esenciales para el funcionamiento de Internet. Son solo tres de las mujeres programadoras que han marcado la historia de la tecnología. Al igual que ellas, miles de mujeres en todo el mundo que escriben código se han desenvuelto, y se desenvuelven a diario, en un sector totalmente dominado por hombres.

“Si bien el porcentaje de las mujeres nunca ha sido muy alto en los sectores relativos a la informática y programación, a partir de los años 90 empeoró aún más”, afirma Marta Jiménez Castells, doctora en Arquitectura de Computadores y profesora desde hace 25 años en la Universidad Politécnica de Cataluña. En esa década, “el número de mujeres dedicadas a la informática descendió un 50%, coincidiendo con el cambio de nombre que realizó esta carrera de Licenciatura a Ingeniería”: “Esa bajada aún no la hemos recuperado”, añade.

En la actualidad, las mujeres solo representan el 11% del total de desarrolladores a nivel mundial, según el informe Java, web, mobile and PHP salary survey de la consultora Pearson para el ejercicio 2017/2018. En España, la media de mujeres que escriben código se sitúa en el 9,3%, ligeramente por debajo de la media mundial y muy alejada de la cifra, por ejemplo, de Reino Unido, donde las mujeres representan el 54,6% del total.

Sara Ylipoti conoce bien la situación. Es COO de Ride On, una tecnológica del sector de la movilidad, y coordina un equipo de 20 programadores —todos chicos salvo una chica—. Para ella, la ausencia de mujeres en el sector se debe a “la brecha de género y a los estereotipos” y hay que combatirla desde la infancia: “Si no incentivamos a las chicas a dedicarse a la ciencia o a las matemáticas siempre vamos a arrastrar una brecha en el trabajo. Tenemos que empezar por la educación, tanto la que imparten las escuelas como la que transmiten los padres y madres y eso iniciará una reacción en cadena que acabará abarcando a toda la sociedad”.

Las niñas se creen menos capaces que los niños a la hora de alcanzar objetivos que requieran habilidades científicas, según los datos del informe PISA de 2015. Castells es madre de cuatro hijos, tres niñas y un niño: “He podido ver que cuando las mujeres somos niñas nos sentimos atraídas por la informática y la tecnología, pero fácilmente nos alejamos de ese mundo. Por ejemplo, en el colegio los niños rápidamente dominan toda la tecnología, les atrae, saben cómo usarla y presumen de ello. Las niñas, frente a este mayor interés o dominio de la tecnología de los niños, se empiezan a sentir más lejanas a ello, creyendo que es algo que no dominan tanto y se distancian”.

Esta falta de confianza junto a la falta de mujeres referentes afecta, según los expertos, a su orientación profesional y su elección de cursos. Solo una de cada 100 adolescentes en España quiere dedicarse a las tecnologías de la información y la comunicación, según datos del mismo informe.

Formación en informática

Para la profesora, la solución pasa por “impartir la asignatura de informática desde los 10 años y no dejarlo para bachillerato o incluso la universidad”. El objetivo final debería ser “mostrar que la ingeniería informática no es una carrera inalcanzable. Mientras que en la universidad las mujeres forman el colectivo mayoritario, su representación en ingenierías no superó el 25% en 2018, según el estudio El desafío de las vocaciones STEM. “Hasta que no pisamos la universidad, ni los chicos ni las chicas sabemos cómo programar ni cómo crear la tecnología. Hasta ese momento solo la hemos utilizado. En la universidad ya se puede hacer poco dado que las mujeres que han llegado hasta esta etapa de su educación ya han tomado una decisión”, afirma.

Maider Agirrezabal tiene 23 años y estudia ingeniería de telecomunicaciones en la Universidad Politécnica de Cataluña. Pese a que la tecnología le llama la atención desde que era pequeña, hasta que llegó a la universidad no sabía en qué consistía programar. “Al principio lo odiaba, pero poco a poco me fue gustando y vi que, en ingeniería, de un lado o de otro, acabas usando la programación. Es algo necesario y útil, además ayuda a encarar los problemas y a buscar soluciones”, afirma la joven.

Su caso es el claro ejemplo de la falta de información antes de entrar en la universidad acerca de qué salidas tienen determinadas carreras. Pese a la demanda laboral, el número de matriculados en España en carreras técnicas como Ingeniería y Arquitectura ha caído un 28% entre 2010 y 2017, según El desafío de las vocaciones STEM. Los alumnos achacan la falta de vocación a la dificultad académica y la falta de orientación. “Antes de iniciarme en la universidad pensaba que solo estaba relacionada con antenas, telecomunicaciones… pero ahora he visto que la programación está en todo y la aplicación de la tecnología puede resultar muy interesante para las mujeres”.

Agirrezabal participa en un programa de mentoring en el que trabajadores del sector les orientan y les explican “de una forma muy práctica” qué van a encontrar en el ámbito laboral. “Ahí he podido conocer el hermetismo y la masculinización que existe en este negocio”, explica la joven, que asegura que nunca se ha sentido discriminada durante sus estudios por razón de sexo.

El mundo laboral

Tampoco lo hizo en esa etapa Laura Ribes, desarrolladora (Frontend Developer) en Signaturit, una fintech de Barcelona con 100 empleados. Pero sí después. “Las barreras empiezan cuando entras en el mercado laboral. En las empresas más tradicionales, las reuniones están enfocadas más en el producto y a los desarrolladores en general se nos deja participar poco, pero si eres mujer tu voz tiene todavía menos peso y eso es algo que he sufrido en primera persona”, afirma.

En sus 17 años de experiencia en el sector recuerda alguna situación desagradable: “Hace unos años estaba en un evento en el que todos éramos desarrolladores y, al terminar la ponencia, la persona que tenía al lado se giró y me preguntó en todo despectivo: ‘¿Y tú programas?‘ Este tipo de comentarios cada vez son menos habituales pero hieren la sensibilidad y hacen que en ocasiones sea complicado e incluso desmotivador”.

A los obstáculos para que su trabajo sea reconocido se suman los problemas de conciliación familiar y laboral y la dificultad a la hora de conseguir financiación para sus proyectos. Existe un techo de cristal que impide a las mujeres llegar a los puestos más altos. “Puede existir un factor también determinante que tiene que ver con la equiparación del sueldo entre hombres y mujeres”, afirma Consuelo Castilla. Es presidenta y socia de AdQualis, una compañía dedicada a la búsqueda de talento, y explica que aunque las mujeres que trabajan en el sector tecnológico están sobradamente preparadas, “a la hora de negociar sus salarios siempre están por debajo de los hombres incluso en un sector como el suyo, con sueldos medios elevados”. Para ella, este aspecto influye en su acceso a roles de mayor responsabilidad.

Pese a ser ser partidaria de apostar siempre por el talento con independencia del género, Castilla considera que en el caso del sector tecnológico la brecha es lo bastante considerable “como para que quizás sí tenga sentido aplicar alguna política de cuotas”: “Sería en todo caso una medida de corto plazo. En el medio y largo plazo debe trabajarse en la base del problema para solucionarlo de forma permanente y estructural”.

Las empresas son más eficientes si cuentan con talento diverso. De hecho, tres de cada cuatro empresas que han promovido la presencia de mujeres en cargos directivos han registrado un aumento de sus beneficios del 5% al 20%, según un análisis realizado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Las mujeres, según Castilla, son especialmente buenas a la hora de trabajar en equipo, planificar comunicar y empatizar: “Tanto en el sector tecnológico en general como en el ámbito de la programación en particular, en que suele trabajarse de forma muy individual, estas aptitudes son especialmente bien valoradas por las compañías”.

“Las personas tendemos a estudiar y trabajar en lugares a los que sentimos que pertenecemos. El hecho de que en las empresas tecnológicas no trabajen en ocasiones muchas mujeres hace que muchas no las percibamos como espacios en los que queramos trabajar”, afirma Ylipoti. Pero a la hora de desarrollar un producto, según sostiene, la presencia de mujeres en el equipo es primordial para tener en cuenta la opinión de las mujeres, que son la mitad de la población: “Cualquier producto tecnológico va a tener clientas femeninas y, por lo tanto, en su fase de desarrollo va a enriquecerse con las aportaciones de una mujer programadora o de una mujer directiva”.

Fuente e imagen: https://elpais.com/tecnologia/2019/12/11/actualidad/1576060561_868981.html

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Entrevista a Juan de Vicente Abad: «Promover la ética del cuidado es la mejor inversión para generar relaciones sanas y positivas en la comunidad educativa»

Entrevista/03 Enero 2020/Autor y Fuente: El Diario la Educación

La convivencia positiva en los centros es una de las piezas clave para su buen funcionamiento. Es una oportunidad de aprendizaje continua y de participación del alumnado en la toma de decisiones y la búsqueda de soluciones. Hablamos con Juan de Vicente Abad sobre algunas de sus claves.

Juan de Vicente Abad es una de esas personas referente, desde la orientación educativa, del trabajo bien hecho en un centro de secundaria. Lleva años demostrándolo desde el IES Miguel Catalán, un centro de Coslada (Madrid) que lleva también años siendo un referente en el aprendizaje-servicio, con proyectos que comenzaron ya a despuntar consiguiendo, por ejemplo, el récord de donaciones de sangre de la localidad.

La participación del alumnado, tanto en la conivencia de la comunidad escolar como en la vida del territorio en el que se inscribe el instituto, es una de las claves, si no la más importante, del éxito tanto ed Juan Vicente como del propio centro educativo.

Hace años que usted es referente en la gestión de conflictos, como lo es el IES Miguel Catalán. ¿Cuál es la clave?

El IES Miguel Catalán (Coslada) es un centro educativo que lleva muchos años implicado en un proceso de reflexión-acción. No dejamos de formularnos preguntas que nos ayudan a mejorar la calidad de la convivencia y los procesos de aprendizaje de todo el alumnado. Nos guía la idea de un centro que pueda promover la excelencia (la posibilidad de que todo el alumnado aprenda y pueda hacerlo desarrollando al máximo todas sus capacidades) y la equidad (que el punto de partida diferente de cada alumno o alumna no le condicione en su proceso de aprendizaje).

En convivencia comenzamos preguntándonos cómo podíamos organizar el centro para mejorar la calidad de las relaciones entre la comunidad educativa, de forma que todo el mundo pudiera sentirse seguro y establecer relaciones sanas con los iguales. Y esta pregunta nos hizo apostar por la participación de la comunidad educativa en todas las fases de la gestión de la convivencia: el establecimiento de normas, la gestión de los conflictos, la observación de la convivencia y la implementación de medidas preventivas. Descubrimos cómo la participación genera sentimiento de pertenencia y vincula al alumnado con el centro, cómo crear una estructura de alumnado que observa la calidad de la convivencia en cada clase es imprescindible para detectar cualquier caso de trato malo y es el mejor camino para que no se produzcan situaciones de acoso escolar, y cómo promover la ética del cuidado es la mejor inversión para generar relaciones sanas y positivas en la comunidad educativa.

Con el tiempo, nos hemos formulado más preguntas que hacen referencia a la convivencia como objeto de aprendizaje ¿Qué competencias queremos que adquieran nuestro alumnado en relación a la convivencia y los conflictos? ¿Cómo, cuándo y quiénes podemos llevar a cabo el aprendizaje de dichas competencias? Y estas preguntas nos han ayudado a concretar y definir objetivos de aprendizaje para todo el alumnado relacionado con la autoconciencia, la autogestión, la conciencia de las demás personas, las habilidades personales o la capacidad para tomar de decisiones de forma ética.

Así mismo, hemos ido implementando prácticas como las conversaciones restaurativas o los círculos de diálogo que nos han dado una dimensión muy preventiva de la convivencia, y nos han ayudado a mejorar el sentido y el procedimiento de las técnicas de resolución de conflictos.

Quizá la clave que hace que el IES Miguel Catalán sea un referente en convivencia, tiene mucho que ver con una actitud muy compartida de reflexionar de forma permanente sobre la realidad, y de mejorar nuestra práctica docente a partir de estas reflexiones. Mientras nos sigamos haciendo preguntas para mejorar la convivencia y los procesos de aprendizaje de todo el alumnado, seguiremos creciendo y mejorando.

Con respecto a mí, tengo la suerte de vivir desde primera fila este proceso de reflexión y de acción, y además comparto reflexiones y acciones con muchos otros docentes, fundamentalmente en torno a la asociación Convives.

En el centro habéis trabajado incansablemente por el aprendizaje-servicio. ¿Qué ha pasado desde que empezasteis a aplicar esta práctica?

La exitosa apuesta por la participación en convivencia nos llevó a preguntarnos cómo podíamos transferir esta fórmula al resto de aprendizajes de las materias. Si en convivencia hemos situado al alumnado en el centro porque realmente tiene un papel activo, nos preguntamos: ¿por qué no situamos también al alumnado en el centro del resto de los procesos de aprendizaje?

Y esta pregunta nos ha inspirado diferentes respuestas, una de las cuales es el aprendizaje servicio. Nuestra estrecha vinculación con la localidad de Coslada, nuestro interés por abrir el centro al entorno, nuestra idea de formar al alumnado como personas capaces de comprometerse y transformar su comunidad y la idea de que los aprendizajes se producen en muchos más sitios que en la escuela y que esta puede tener un papel clave en dar sentido y vincular todos esos aprendizajes que realiza el alumnado, nos han llevado a realizar proyectos de aprendizaje servicio. Desarrollamos proyectos que vinculan lo que aprendemos en las aulas con otros contextos de aprendizaje y acción que transforman y mejoran la calidad de vida de las personas. Con estos proyectos hemos descubierto que tener la mejora del entorno como referente de los aprendizajes es un verdadero éxito, ya que aumenta las posibilidades de aprendizaje desarrollando todas las competencias que queremos para nuestro alumnado, genera motivación en chicas y chicos, potencia las redes sociales que construyen una comunidad, y transforma nuestra centro educativo y nuestra localidad.

Con el paso de los años, vamos desarrollando proyectos con los que el alumnado aprende más, que responden mejor a la diversidad de ritmos y necesidades de aprendizaje, y que inciden de manera más eficaz en nuestro entorno. Cada vez comprendemos mejor el sentido que tiene que el alumnado esté en el centro y tome decisiones sobre sus propios procesos de aprendizaje.

¿La convivencia del alumnado es una de las claves a la hora de resolver conflictos?

La convivencia es la vida que compartimos con las demás personas. La familia tiene un papel clave en el aprendizaje de la socialización, y la escuela cumple igualmente una función socializadora. Aprender a convivir es, por tanto, una de las tareas centrales que debe estar en la agenda de cualquier centro educativo.

Aprender a convivir debe ser un objetivo explícito e intencional que debe ser definido y concretado en cada escuela. ¿Qué vamos a hacer para mejorar la convivencia en nuestro centro o qué vamos a hacer para que nuestro alumnado aprenda a relacionarse de una manera sana o para que aprenda a resolver conflictos? Hablar de convivencia es hablar de un objetivo educativo ineludible.

Uno de los primeros aprendizajes que debe hacer el alumnado cuando trabaja en convivencia es tener en cuenta que los conflictos son inherentes a las relaciones humanas. Una buena relación no es aquella que no tiene conflictos, sino la que sabe qué hacer con ellos cuando surgen, la que tiene recursos para afrontarlos de una forma eficaz. Debemos, por tanto, aprovechar cada conflicto que surge en la escuela para enseñar cómo gestionarlos de manera adecuada. Cada uno es una oportunidad de aprendizaje y para mejorar la calidad de nuestras relaciones. Aprender a expresarse en primera persona, a escuchar y empatizar con la otra persona, comprender qué impacto tiene en los demás mi comportamiento, o aprender a buscar alternativas respetuosas con los demás a mis emociones o necesidades, son algunos de los aspectos que podemos entrenar cuando gestionamos conflictos. No hacerlo es perder la oportunidad de aprender y eso es algo que no debería pasar en ninguna escuela.

¿Las familias son clave en todo esto? ¿Cómo habría que implicarlas?

Las familias son un elemento clave en el aprendizaje de los niños y niñas. Nuestra mente no está organizada según el sitio en el que aprendimos las cosas. Tenemos constantemente experiencias que nos ayudan aprender y unas se producen en la escuela, otras en la familia, otras en el tiempo de ocio con los iguales o jugando a la Play. Los humanos tenemos una gran capacidad de aprendizaje.

La gran oportunidad que aporta la escuela en ese proceso de aprendizaje es la posibilidad de explicitar y concretar qué podemos aprender. Cómo definir el contexto de aprendizaje para que genere verdaderas oportunidades para aprender a convivir de una manera eficaz. Y este proceso de toma de decisiones debe ser compartido con las familias para que tenga todo su sentido y valor.

En los últimos años, o tal vez siempre ha sido así, parece que los problemas de acoso escolar, más con la mediación de la tecnología, se han recrudecido. ¿Es así?

Con respecto al acoso escolar, tenemos que tener en cuenta que se trata de un concepto que hace referencia a las relaciones que se producen entre los iguales, definidas por la intencionalidad de hacer daño a otras personas en relaciones asimétricas, donde las hay que se vinculan desde el dominio, y otras que están sometidas y en las que hay una reiteración de este tipo de conductas de abuso.

Las redes sociales son un medio más a través del que se realizan conductas de acoso, pero tienen algunas características que hacen que sea un medio especialmente peligroso. Por un lado, permiten acosar de forma anónima, con lo que se puede crear una sensación de impunidad. En segundo lugar, puede difundirse la conducta de acoso entre muchísima gente teniendo un impacto mucho mayor sobre la víctima. Además, facilita que los espectadores difundan la información que genera el acoso y, con que esa conducta abusadora se haga una sola vez, puede tener un efecto continuado en el tiempo.

Las escuelas debemos abordar el acoso como aspecto clave del aprendizaje y debemos educar en una ciudadanía digital responsable. Tomar la decisión de no contribuir a difundir una información que pueda herir la dignidad de una persona es algo que podemos y debemos enseñar y hacer aprender en las escuelas. No hacerlo es renunciar a educar en el respeto y a utilizar de forma responsable las redes sociales, además de educar en la vulnerabilidad a nuestras niñas y niños.

Pedro Uruñuela, otro de los grandes expertos en convivencia, insiste siempre mucho en intervenir con todas aquellas personas que ven situaciones de acoso o violencia y que no se atreven a actuar o a decírselo a los adultos. ¿Cómo crees que habría que acometer esta intervención?

Para comprender el fenómeno del acoso escolar debemos mirar a tres actores clave: las personas que generan situaciones de acoso, las que lo sufren y las que observan y son espectadoras de dichas conductas. La manera más rápida, eficaz y directa de intervenir es formar al alumnado para que sea observador activo que pueda detectar las situaciones de acoso desde el minuto uno, y que pueda intervenir para que no se siga produciendo. Las chicas y los chicos comprenden muy fácilmente que observar pasivamente es formar parte del problema, es sostener una injusticia, mientras que detectar y parar es evitar la injusticia y ser parte de la solución.

Pedro Uruñuela es una de las personas que más sabe sobre convivencia escolar en nuestro país y ha contribuido a formar a muchos como alumnado ayudante capaz de entrenar su mirada para interpretar situaciones de trato malo, capaz de parar esas situaciones y de tejer redes de apoyo social en torno a personas vulnerables. Y este es el camino más eficaz para comprometer al alumnado con la calidad de la convivencia en sus centros educativos y para parar el acoso escolar.

Las escuelas deben buscar fórmulas para prevenir el acoso basadas en la participación del alumnado, en el aprendizaje de este fenómeno y sobre las formas de abordarlo, y en la creación de estructuras sostenidas por adultos destinadas a observar de forma activa la calidad de la convivencia en cada aula y en el centro escolar.

¿Los problemas de convivencia se han intensificado en los últimos años? ¿las intervenciones que hay que realizar deben ser diferentes?

No creo que los problemas de convivencia se hayan intensificado en los últimos años. La escuela siempre se ha enfrentado a retos a los que ha tenido que dar respuesta. Por ejemplo, el reto de la incorporación de alumnado con necesidades especiales en la modalidad educativa ordinaria que se desarrolló en la LOGSE nos hizo preguntarnos: ¿Cómo podemos lograr centros con una buena convivencia en los que existe un alumnado con necesidades educativas tan diversas y en el que se incorpora alumnado con una mayor vulnerabilidad social? O el reto de la inmigración que nos hizo preguntarnos: ¿Cómo podemos generar una convivencia de calidad entre el alumnado culturalmente tan diverso? No todas las respuestas nos han ayudado a mejorar la calidad de nuestras escuelas pero algunas sí que han dado en el clavo, y hoy tenemos escuelas más interesantes para aprender en diversidad.

Las preguntas que hoy nos plantea el feminismo o la ecología o las redes sociales también nos deben ayudar a pensar cómo la escuela debe ser un lugar donde todos tengan el máximo de oportunidades de aprendizaje, se aprenda a respetar el medio ambiente, o se enseñe una ciudadanía digital responsable.

Las intervenciones en convivencia deben seguir buscando la inclusión de todo el alumnado, partir de la idea de que la convivencia se aprende y debe ser objeto de trabajo y, por tanto, de planificación en los colegios. Debe partir de los principios restaurativos que plantean que debemos ser duros con las conductas que no queremos en las escuelas, y respetuosos con las personas que las ejercen, con la finalidad de que aprendan a relacionarse de una manera sana e igualitaria. Deben tener en cuenta a las personas que se sienten solas o maltratadas, deben dedicar una parte muy importante de su tiempo a la prevención de los conflictos dando oportunidad para que el alumnado hable y reflexione sobre las convivencia, deben promover la reflexión moral entre el alumnado y entrenar en las competencias socioemocionales, entre las que se incluye la capacidad para gestionar conflictos.

¿Has aplicado las técnicas utilizadas en tu centro para crear el reto ‘Resolución de Conflictos’ del programa ‘Aprendemos Juntos’ de BBVA?

El curso online de resolución de conflictos que he desarrollado en el proyecto ‘Aprendemos juntos’ es una iniciativa que he asumido de forma personal, en este sentido es algo independiente de mi actividad profesional en el IES Miguel Catalán.

En el desarrollo de este proyecto planteo aspectos clave de la resolución de conflictos que he ido aprendiendo a lo largo de los últimos 25 años. Mi experiencia dentro del colectivo de educación intercultural Amani, mi trayectoria como formador experto en convivencia escolar, mi pertenencia a la asociación Convives y, desde luego, mi actividad como orientador de Secundaria, son los campos en los que he reflexionado, experimentado y aprendido prácticamente todo lo que sé sobre convivencia escolar.

El curso de resolución de conflictos sintetiza gran parte de este aprendizaje y es una propuesta educativa magnífica, que cubre un hueco realmente necesario en educación. Desde mi punto de vista, el gran atractivo de esta propuesta es que no solo se trabajan las claves para abordar los conflictos en las escuelas, desde su dimensión más preventiva y de creación de grupo hasta diferentes técnicas de resolución, pasando por la comprensión de la naturaleza de los conflictos o las habilidades de comunicación, sino que muestra cómo se puede implementar con alumnado en las aulas. Aporta por tanto, un qué necesario, pero también un cómo sencillo y asumible por cualquier docente. En cada uno de los catorce videos que conforman la propuesta, puede comprenderse el sentido que tiene el contenido propuesto y, al tiempo, cómo puede ser aplicado dicho contenido.

La gran virtud de este material es su veracidad. Hemos trabajado con 40 chicos y chicas diversos, les hemos planteado situaciones y hemos recogido sus reflexiones tal cual se han producido. No hay nada guionizado y todo responde a la frescura de un pensamiento espontáneo y compartido. Después de escuchar y ver todo el material, es fácil tener una visión optimista de nuestra juventud.

Fuente e imagen: https://eldiariodelaeducacion.com/extraeducacion/2019/12/12/juan-de-vicente-abad-promover-la-etica-del-cuidado-es-la-mejor-inversion-para-generar-relaciones-sanas-y-positivas-en-la-comunidad-educativa/

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Un futuro digital para Burkina Faso

África/Burkina Faso/03 Enero 2020/El país

‘OuagaLab’ lleva ocho años fabricando prototipos tecnológicos y dando alas a la imaginación de jóvenes autodidactas, en la capital de un país en el que más de la mitad de la población tiene menos de 30 años

“Con una impresora 3D podemos hacer infinitas impresoras 3D”, dice riendo Gildas Guiella, el fundador de primer FabLab —laboratorio de fabricación digital— en África Occidental. La primera impresora de OuagaLab en Uagadugú, Burkina Faso, fue una donación anónima y, a partir de entonces, el entusiasmo de los jóvenes del laboratorio digital hizo el resto. “Ahora, simplemente, compramos algunos componentes e imprimimos los demás, y entonces ensamblamos nuevas impresoras 3D; ya contamos con unas nueve y, con ellas, proveemos de prótesis a la industria biomédica y construimos prototipos de máquinas bajo pedido. Hemos llegado a hacer una mano ortopédica”, cuenta Guiella, a su paso por Madrid, donde participó del taller Grigri Pixel en torno a la hospitalidad.

Gildas, que estudió ingeniería electrónica e informática, empezó a ilusionarse con un laboratorio participativo cuando todavía estaba en la universidad y asistió a un evento de InnovAfrica. En aquel encuentro se habló de los FabLabs y el concepto se materializó en máquinas que, enseguida, él y algunos compañeros comenzaron a montar. De ahí que, en 2011, Guiella reuniera a otros amigos y conocidos para esparcir la idea de que no solo estaba en sus manos discutir sobre su destino sino también construir cosas que ayudaran a hacer realidad cualquier idea. Ahora tiene 35 años y es el mayor del equipo que lleva adelante el laboratorio OuagaLab, compuesto por unos siete integrantes, de los que el menor tiene 19 años.

De aquellos días inspiradores salió también la convicción de que tenían que crear “un modelo de laboratorio que fuera posible de sostener” en su contexto y para afrontar su “problemática específica”. Porque si algo no elude Guiella es el hecho de saber que vive y trabaja en un país con escasa escolarización, situado entre los últimos del mundo en desarrollo humano y, al mismo tiempo, con el 60% de la población de menos de 30 años: “Empezamos por formar gente en electrónica, cartografía y programas informáticos de código abierto, dándoles herramientas con las que los chicos podrían trabajar en el futuro, en el ámbito digital. Y entonces se creó una comunidad en torno a ese aprendizaje, una comunidad ética con las mujeres y donde no importaba la formación académica de cada uno, sino sus ganas y su compromiso”.

Con el componente humano predispuesto, OuagaLab necesitó un espacio físico en el que funcionar y convocar a nuevos participantes. Así, arrancaron con un terreno cedido por la familia Guiella y pudieron construir los tres edificios con los que cuentan hoy en la capital de Burkina Faso, gracias a una acción de crowdfunding, en 2013, en la que consiguieron algo más de siete mil euros para levantar las primeras paredes con sus propias manos. Entonces, el OuagaLab tuvo su primera sede: “Un FabLab, más allá de la definición clásica, es para mí un espacio que da esperanza y competencias, sobre todo, de vida comunitaria, que trae consigo transformación intelectual y social. Un laboratorio de fabricación no son las máquinas, sino las personas de esa comunidad. Ponemos el acento en el trabajo colaborativo y en el do it yourself, pero para dar soluciones adaptadas a nuestro contexto”, según la definición de su fundador.

Quizá sea cierto que las máquinas son la excusa por la cual se acerca la gente a hacer cosas con otra gente. Hoy, los que encabezan la asociación son cinco varones y dos chicas, de los cuales tres no han ido a la universidad: Son gente apasionada que aprende de manera autodidacta. Por ejemplo, el principal artífice de los ensayos en impresión 3D es un chico que no terminó el bachillerato: “Lo principal es el interés. Hay jóvenes que no saben leer porque nunca ha ido a la escuela y utilizan internet porque han desarrollado la imaginación y diferentes capacidades para retener la información a su manera”.

¿Cuáles son esas otras particularidades de Burkina Faso a las que se refiere el inventor? “Por ejemplo, en el ámbito educativo, ningún maestro o profesor puede mandar a sus alumnos a buscar información en Internet, porque eso sería un castigo: la conexión a Internet es carísima con respecto a los ingresos medios de la población. Tener datos puede costar unos 17 euros por mes, frente a un salario básico que apenas alcanza los 50 euros mensuales. Tampoco hay Red en las casas ni en la calle. Solo las empresas tienen acceso a un router. Y en la universidad, sí hay conexión WiFi, pero es tanta la cantidad de gente intentando conectarse que el sistema colapsa”, explica Gildas.

Frente a este panorama, la respuesta del OuagaLab fue desarrollar una caja educativa para los estudiantes, provista de una tarjeta electrónica y una antena WiFi, y que contiene contenidos pedagógicos de todos los niveles que han sido cargados en el laboratorio. Los usuarios pueden, así, conectarse a esos dispositivos para, a su vez, descargar la información allí disponible.

Estos jóvenes innovadores financian sus propios proyectos a través de la provisión de soluciones tecnológicas para el tercer sector (organizaciones que trabajan en servicios, como la educación o la agricultura, entre otros). Por un lado, elaboran sus propios planes y, por otro, facturan servicios como la fabricación y los ensayos de un secador a energía solar, o el desarrollo de una aplicación para que los apicultores comercialicen la miel. “Somos un espacio de innovación y de intermediación”, recalca el fundador.

Otras posibilidades de financiación son los proyectos conjuntos con Naciones Unidas en materia de agricultura, reciclaje, energía o salud, o el patrocinio con los fondos de la francofonía, que aporta el estado francés. “Nosotros elegimos”, advierte Guiella. Y así, eligiendo bien, han llegado a consolidar tres espacios: un edificio de coworking, una incubadora de empresas y el FabLab, que es un espacio abierto a los jóvenes y en el que se factura a las empresas externas que quieran desarrollar allí sus prototipos tecnológicos. El objetivo ahora es la autonomía financiera.

Gildas, que ha acompañado también el nacimiento de otros FabLabs en Mali, Togo, Benín, Níger, Costa de Marfil y Chad, se prepara para un encuentro conjunto de laboratorios de fabricación del continente, en noviembre, en Benín. Su lema es no perder la esperanza, esa que nota que escasea entre los migrantes africanos que llevan tiempo dando vueltas por Europa. “Yo les confirmo que las cosas se mueven y que hay mucho por hacer allí, en casa, pero no les digo que vuelvan, porque puede que a ellos les resultaría muy difícil volver a enraizarse. Lo que sí hay que hacer es recuperar la esperanza, donde quiera que uno viva”.

Fuente e imagen: https://elpais.com/elpais/2019/12/12/planeta_futuro/1576163731_151450.html

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