América del Sur/ Colombia/ 31.12.2019/ Fuente: bohemia.cu.
Organizaciones sociales, gremiales y sindicales de Colombia convocaron a través de las redes sociales a un gran cacerolazo para el próximo 31 de diciembre en rechazo a las políticas del gobierno.
La activista social Cielo Rusinque escribió en su cuenta Twitter: desde donde estemos, ciudades, barrios, playas, hoteles, donde sea, después de abrazar a nuestros seres queridos, el próximo 31 de diciembre a media noche, que suenen nuestras cacerolas para protestar contra este infame gobierno.
Por su parte el senador Gustavo Bolívar, de la Lista de los Docentes, llamó a que ese día “en vez de pólvora peligrosa que suenen las cacerolas de la dignidad”, mientras que Jorge Rojas, activista social y defensor de la paz, instó a que el venidero 31 de diciembre sea el día de la indignación en Colombia y de protesta contra la polémica reforma tributaria, la violación de derechos humanos y el asesinato de líderes sociales.
También la convocatoria será en rechazo al aumento del salario mínimo para 2020 anunciado la víspera por el gobierno y considerada insuficiente por los sindicatos, así como a favor de la implementación del Acuerdo de Paz firmado en 2016 por el Estado y la exguerrilla FARC-EP.
El llamamiento tomó fuerza después de que el presidente Iván Duque comunicó que, incluyendo el auxilio en transporte, el salario mínimo mensual del próximo año quedará ubicado en 980 mil 657 pesos (unos 280 dólares), un monto que está por debajo de lo solicitado por los sindicatos.
Las negociaciones entre empresarios y sindicatos sobre el salario mínimo, efectuadas en medio de las protestas que comenzaron el 21 de noviembre pasado en el país, no arrojaron acuerdos.
Trabajadores agrupados en varias de las principales centrales sindicales y las confederaciones de pensionados propusieron un salario mínimo mensual de unos 304 dólares, en tanto la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode)entiende que eso es lo justo.
Igualmente en las redes sociales se condenó el intento de asesinato perpetrado contra la lider social y excandidata a la Alcaldía del municipio de Arenal, en el departamento de Bolívar, Milena Quiroz.
El senador colombiano Feliciano Valencia, del Movimiento Alternativo, Indígena y Social (MAIS), denunció el atentado y exigió garantías y protección para la vida de la también defensora de derechos humanos y perteneciente a la organización Congreso de los Pueblos.
Fuente de la noticia: http://bohemia.cu/mundo/2019/12/convocan-a-manifestacion-el-31-de-diciembre-en-colombia/
Los organismos personalizados revolucionarán la forma en la que fabricamos todo. Científicos del MIT forman parte de Ginkgo Bioworks, una startup de biología sintética, valuada en 1.400 millones de dólares, que está elaborando los pilares para nuestro futuro en bioingeniería.
Estos son tiempos muy fértiles para compañías como Ginkgo, impulsadas por los avances tecnológicos y económicos, en particular por el desplome del costo de la secuenciación del ADN y herramientas de edición genética como Crispr.
Hoy más de 600 empresas trabajan en este sector de la industria según SynBioBeta, una firma californiana que mantiene la base de datos de startups de biología sintética. Este universo tiene un crecimiento del 5% al 10% cada año a medida que el dinero se invierte en estas empresas, recibiendo solo el año pasado 3.800 millones de dólares, según John Cumbers, fundador de SynBioBeta.
“Estamos viendo una demanda creciente de grandes y sofisticados actores estratégicos en industrias multimillonarias que se dan cuenta de que la biología sintética transformará sus campos”, dijo Jason Kelly , CEO y cofundador de Ginkgo Bioworks.
La promesa del campo no es solo la proliferación de nuevos productos, sino también una reducción del daño ambiental que proviene de nuestra fuerte dependencia de productos petroquímicos. Estas nuevas empresas abarcan toda la gama de venta de moléculas de ADN, que son los componentes básicos de vida para las firmas de consumo de alto perfil.
Ejemplos de estas compañías son Beyond Meat, la startup de hamburguesas de origen vegetal, que salió a la bolsa en mayo y ahora vale casi 10.000 millones de dólares. Su competidor más cercano es Impossible Foods, un unicornio respaldado por una compañía que recientemente comenzó a vender las hamburguesas a Burguer King.
La carne artificial a partir de plantas como las que ofrecen compañías como Beyond Meat e Impossible Foods (Bill Gates es inversor de ambas compañías) tienen mejores propiedades medioambientales. Esta ‘carne’ utiliza proteínas de guisante, soja, trigo, patatas y aceites vegetales para imitar la textura y el sabor de la carne de animal. Beyond Meat tiene una nueva fábrica de 2.400 metros cuadrados en California (EE.UU.) y ya ha vendido más de 25 millones de hamburguesas en 30.000 tiendas y restaurantes. Según un análisis realizado por el Centro de Sistemas Sostenibles de la Universidad de Michigan (EE.UU.), una hamburguesa de Beyond Meat probablemente generaría un 90 % menos de emisiones de gases de efecto invernadero que una hamburguesa convencional hecha de una vaca.
A grandes rasgos, la nanotecnología es la manipulación y manufactura de materiales y artefactos a una escala atómica o molecular, es decir, nanométrica. Se trata de un campo muy amplio de investigaciones y aplicaciones todavía en consolidación.
La nanotecnolegía involucra la materia subatómica, así como los saberes específicos de disciplinas científicas como la química orgánica, la biología molecular, los semiconductores, la microfabricación y la ciencia de las superficies, entre otras.
Dicho de manera muy simple, la nanotecnología parte de la idea de construir máquinas microscópicas con las que a su vez producir materiales novedosos, de una configuración molecular única y particular.
Sin embargo, la naturaleza de muchas de dichas “máquinas” no es semejante a las que empleamos en nuestro día a día, sino que bien pueden consistir en virus “reprogramados” genéticamente y otros medios biotecnológicos. En consecuencia, esta tecnología es una fuente infinita de posibilidades y, naturalmente, de peligros.
Además, a través de la nanotecnología se han construido nanomateriales, que son elementos inexistentes en la naturalezay de propiedades asombrosas. Fueron creados a partir de la modificación de las moléculas de los materiales ya existentes.
Así, se ha abierto un gigantesco campo de investigación con aplicaciones virtualmente infinitas, que se encuentran aún bajo definición y experimentación. La nanotecnología promete traer consigo una nueva revolución industrial y científico-tecnológica.
En 1959 se habló por primera vez de la posibilidad de la nanotecnología y la nanociencia. El primero en hacer referencia a ellas fue un Premio Nobel de Física (1965), el estadounidense Richard Feynman (1918-1988), durante su discurso en Caltech (California, EEUU), en el que teorizó sobre la síntesis por manipulación directa de los átomos.
Sin embargo, el término “nanotecnología” fue acuñado en 1974 por el japonés Norio Taniguchi (1912-1999). Desde entonces, muchos han sido los que han soñado o han teorizado con la posibilidad de este tipo de máquinas y materiales de avanzada.
Por ejemplo, el ingeniero estadounidense Kim Eric Drexler (1955-) participó en la popularización del término y de este tipo de investigaciones, siendo en gran parte responsable del inicio formal del campo de estudio de la nanotecnología en la década de 1980. Ello, además, responde a los adelantos de la época en microscopía y al descubrimiento de los fullerenos en 1985.
A partir del año 2000 los nanomateriales comenzaron a emplearse industrialmente. En respuesta los gobiernos del mundo comenzaron a invertir enormes sumas en la investigación y desarrollo de la nanotecnología.
Sus aplicaciones al campo de la bioquímica, medicina e ingeniería genética se hicieron patentes poco después. Hoy en día se trata de uno de los campos científicos de mayor vigencia y demanda incluso en países del llamado Tercer Mundo.
¿Para qué sirve la nanotecnología?
En términos básicos, la nanotecnología es un tipo de ingeniería de materiales a escala atómica o molecular. Eso significa que permite manipular la materia a una escala infinitamente pequeña, de entre 1 y 100 nanómetros, es decir, más o menos entre el tamaño de una molécula de ADN (2 nm) y una bacteria del género Mycoplasma (200 nm).
Por lo tanto, las utilidades de la nanotecnología son virtualmente infinitas: desde intervenir la composición química de los seres vivos, permitiendo así modificar el ADN de seres vivos microscópicos y “programarlos” para llevar a cabo ciertas tareas bioquímicas, hasta la manufactura de materiales novedosos y de propiedades únicas, llamados nanomateriales.
Aplicaciones de la nanotecnología
La nanotecnología elabora plaguicidas o fertilizantes que colaboran con la agricultura.
Algunas de las aplicaciones actuales de la nanotecnología tienen que ver con:
Industria textil: la creación de tejidos inteligentes, capaces de comportamientos pre-programados en chips u otros instrumentos electrónicos, pudiendo así ser autolimpiantes, repelentes de manchas o pudiendo cambiar de coloración y de temperatura.
Diseño agrícola: elaboración de plaguicidas, pesticidas y fertilizantes de bioquímica controlada que permitan el mejoramiento de los suelos, así como de nanosensores para detección de aguas subterráneas, concentración de nutrientes, etc.
Apoyo a la ganadería: fabricación a través de nanopartículas de vacunas y fármacos para cuidar la salud del ganado, o nanosensores capaces de alertar sobre la presencia de enfermedades, parásitos, etc.
Industria alimenticia: en esta área se desarrollan desde sensores alimenticios, o sea, elementos que puedan comprobar la viabilidad de los alimentos, hasta nanoenvases para ella, diseñados especialmente para retardar el proceso natural de descomposición de la comida.
Nanofármacos: se trata de una primera generación de productos farmacológicos diseñados con nanosistemas, capaces de distribuir de manera eficiente y específica los compuestos activos de las medicinas, obteniendo mejores y más rápidos resultados y minimizando los daños colaterales.
Por otro lado, la industria vislumbra como campos futuros de investigación los siguientes:
Nanoinformática, el diseño de sistemas computarizados de enorme potencia y rapidez a través de nanosistemas.
Nanotermología, aplicación de nanomáquinas para regular de manera eficiente y rápida la temperatura local.
Nanoenergías, que bien pudieran ser eficientes, seguras y de bajo impacto ambiental, como una solución a la crisis energética con que inicia el siglo XXI.
Soluciones ambientales, como sistemas nanotecnológicos de eliminación de residuos peligrosos o de eliminación de basura.
Ejemplos de nanotecnología
Un par de ejemplos de la aplicación nanotecnológica actual a problemas humanos son los siguientes:
Silicio negro bactericida. Científicos australianos y españoles anunciaron la creación de un material conocido como “silicio negro”, cuya composición molecular impide, sin necesidad de productos añadidos, la proliferación de numerosas especies de bacterias grampositivas y gramnegativas, además de disminuir la efectividad de ciertos tipos de endosporas.
Nanocirugía mediante un robot. El laboratorio suizo ETH Zürich se preparan para probar su primer microrobot guiado magnéticamente, conocido como OctoMag, con el cual se espera poder llevar a cabo microcirugías sin abrir al paciente, simplemente inyectándolo dentro del cuerpo mediante una pequeña aguja. También en EEUU se han probado modelos semejantes de microbombas, que liberan fármacos en el ojo cuando es necesario.
Nanotecnología en medicina
Las nanovacunas pueden ayudar al sistema inmunológico a luchar contra enfermedades.
Las promesas de la nanotecnología para el adelanto de la medicina son, cuando menos, asombrosas. Arriba dimos un par de ejemplos de ello, pero aún resta mucho por descubrir, como:
Nanotratamientos para enfermedades incurables. Soluciones nanotecnológicas al cáncer, al VIH/SIDA o al mal de Alzheimer podrían llegar de la mano de robots bioquímicos inyectados en el cuerpo humano.
Enlentecimiento nanotecnológico del envejecimiento. Algún día podríamos, mediante nanopartículas, combatir el envejecimiento a un nivel molecular y alargar todavía más nuestras expectativas de vida útil, retrasando la senilidad.
Nanovacunas. Sistemas de protección ante enfermedades basados en la introducción de nanosistemas al organismo, los cuales se ocuparían de asistir al sistema inmunológico en la lucha contra todo tipo de nuevas enfermedades.
Reprogramación genética. Mediante nanorobots sería posible modificar nuestro ADN y eliminar de manera paulatina los genes portadores de enfermedades congénitas, de deficiencias y otros males. Así mejoraría la calidad de vida de la especie en general. Esto, claro, exige también repensar las leyes morales de la ciencia hasta cierto nivel.
Nanotecnología y biotecnología
La biotecnología es la aplicación de soluciones tecnológicas a problemas de índole biológico. La misma adquiere todo un nuevo nivel gracias a la introducción de las nanociencias.
La posibilidad de programar o reprogramar seres vivos mediante la intervención nanotecnológica del ADN podría permitirnos conducir la vida hacia senderos más convenientes. Sin embargo, la combinación de biotecnología y nanotecnología implicará importantes riesgos éticos y biológicos.
La humanidad sabe de sobra lo que ocurre cuando intenta jugar a ser Dios. Por ejemplo, la producción de vacas más lecheras y con más carne, cultivos resistentes a las plagas, etc., deberá siempre ir de la mano con la reflexión sobre nuestro lugar en el orden natural del mundo.
Última edición: 12 de diciembre de 2019. Cómo citar: «Nanotecnología». Autor: María Estela Raffino. De: Argentina. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/nanotecnologia/. Consultado: 26 de diciembre de 2019.
IOM’s responsibility to provide an objective and balanced account of migration globally has never been more important. Not only is the political salience of migration high, and frequently fevered, but the capacity for rapidly disseminating disinformation to influence the public discourse has expanded. Twenty years ago, IOM published the first World Migration Report with the stated aim of providing an authoritative account of migration trends and issues worldwide. With the initial report published in 2000, the series has quickly become established as IOM’s flagship publication. The early World Migration Reports were framed around specific themes. They provided deep dives into topics such as labour mobility, migrant well-being and communication on migration. But, with time, there was a sense that the broader landscape and complexity of migration issues was being neglected. Times have changed, dramatically so. Migration is now a top-tier political issue interconnected to human rights, development, and geopolitics at national, regional and international levels. Accordingly, IOM has enhanced the flagship series to ensure that the World Migration Report is, in fact, a world migration report. We have revamped the series to offer a more strategic contribution to the public debate. We have strengthened our collaborative partnerships with scholars and applied researchers in order to benefit from their diverse expertise and knowledge. We have made content and structural changes to increase the World Migration Report’s utility to the evidence base on migration globally, in line with IOM’s growing role in data collection and analysis. The World Migration Report 2018 is the most downloaded of all IOM publications. It is clearly fulfilling the need to provide a balanced understanding of migration’s complexities, present the latest global data and information in an accessible way, and explore and explain complex and emerging migration issues. As the United Nations’ migration agency, IOM has an obligation to demystify the complexity and diversity of human mobility. The report also acknowledges IOM’s continuing emphasis on fundamental rights and its mission to support those migrants who are most in need. This is particularly relevant in the areas in which IOM works to provide humanitarian assistance to people who have been displaced, including by weather events, conflict and persecution, or to those who have become stranded during crises. Likewise, IOM remains committed to supporting Member States as they draw upon various forms of data, research and analysis during policy formulation and review processes. Indeed, this is reflected in IOM’s Constitution where the need for migration research is highlighted as an integral part of the Organization’s functions. The World Migration Report is a central component of this important function. In this era of heightened interest and activity towards migration and migrants, we hope this 2020 edition of the World Migration Report becomes a key reference point for you. We hope it helps you to navigate this high-profile and dynamic topic during periods of uncertainty, and that it prompts reflection during quieter moments. But most importantly, we hope that you learn something new from the report that can inform your own work, be it in studies, research and analysis, policymaking, communication, or migration practice.
Since 2000, IOM has been producing world migration reports. The World Migration Report 2020, the tenth in the world migration report series, has been produced to contribute to increased understanding of migration throughout the world. This new edition presents key data and information on migration as well as thematic chapters on highly topical migration issues, and is structured to focus on two key contributions for readers: Part I: key information on migration and migrants (including migration-related statistics); and Part II: balanced, evidence-based analysis of complex and emerging migration issues.
This flagship World Migration Report has been produced in line with IOM’s Environment Policy and is available online only. Printed hard copies have not been made in order to reduce paper, printing and transportation impacts.
En términos generales, hay que destacar que desde el año 2000 por lo menos 280 millones de niños y niñas tienen una mejor situación hoy de la que habrían tenido hace dos décadas. Los niños y las niñas tienen más probabilidades de crecer sanos, recibir educación y estar protegidos.
Nuestro informe evalúa la situación de la infancia en 176 países en lo referido al acceso a la atención de la salud, la educación, la nutrición y la protección.
EL ÍNDICE DE PELIGROSIDAD PARA LA INFANCIA 2019
Según nuestro indicador del nivel de peligrosidad, desde el año 2000 las circunstancias para la infancia han mejorado en 173 de los 176 países analizados. Singapur es el país que ocupa el primer lugar de la clasificación por ser el que mejor protege y asiste a la infancia. Entre los diez primeros lugares también se incluyen ocho países europeos y Corea del Sur. España ocupa el puesto número trece.
De los ocho peligros para la infancia, el desplazamiento debido a conflictos es el único que ha aumentado en los últimos 20 años. Ahora hay 30,5 millones de personas más que han debido desplazarse por la fuerza de las que había en el año 2000, hecho que se traduce en un aumento del 80%.
Los tres países donde la infancia sufre las mayores amenazas son Chad, Níger (a pesar de los progresos) y la República Centroafricana, que ocupa el último lugar.
Los países afectados por conflictos armados tienen las tasas de mortalidad infantil más altas, una proporción demasiado elevada de niños y niñas con retraso del crecimiento y una proporción creciente de la tasa mundial de niños y niñas sin escolarizar.
Por nuestra experiencia sabemos que recopilar datos durante los períodos de conflictos es difícil y peligroso. Los últimos datos disponibles sobre países en guerra suelen ser anteriores a la escalada de violencia y no reflejan las duras realidades para la infancia en estos entornos.
Puede descargar el resumen ejecutivo y el informe completo en los siguientes enlaces:
Sin una educación de calidad, inclusiva y equitativa para todos y de oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida, los países no lograrán alcanzar la igualdad de género ni romper el ciclo de pobreza que deja rezagados a millones de niños, jóvenes y adultos.
En la actualidad, 262 millones de niños y jóvenes siguen sin estar escolarizados, 617 millones de niños y adolescentes no pueden leer ni manejan los rudimentos del cálculo; menos del 40 por ciento de las niñas del África Subsahariana completan los estudios de secundaria baja y unos 4 millones de niños y jóvenes refugiados no pueden asistir a la escuela. El derecho a la educación de estas personas se ve afectado y eso es inaceptable.
CELEBRACIONES 2019
La celebración de 2020 colocará a la educación y al aprendizaje que emana de esta como mejor recurso renovable de la humanidad y reafirmará el papel de la educación como derecho humano fundamental y bien público. Pondrá en relieve los numerosos medios por los que el aprendizaje conduce al empoderamiento de los pueblos, a la preservación del planeta, a construir la prosperidad y a promover la paz.
Día Internacional de la Educación – Nota conceptual
Filósofos y tecnólogos abren un diálogo sobre los retos de la inteligencia artificial
Una demostración simple de cómo a veces fracasamos a pesar de toda la tecnología a nuestra alcance. Acudimos con prisas a las Jornadas de Filosofía e Inteligencia Artificial, en la Facultat de Filosofia de Catalunya, y tanto la pantalla luminosa de la parada del autobús como la app que tenemos en el móvil nos indican que la llegada de nuestro transporte es “inminente”. En efecto, un autobús aparece y lo abordamos. No es el nuestro, sin embargo: se trata de otro autobús que tendría que haber llegado unos minutos después. Pero ¡estábamos seguros de haber visto el número correspondiente en el frontal del vehículo!
Llegamos tarde. Y en el aula magna (repleta de público) de la facultad, el profesor Joan Albert Vicens recuerda cómo un conductor de autobús que se guiaba únicamente por su GPS chocó con un puente en Seattle en el 2008. También sugiere que la experiencia e intuición de los pilotos debería imponerse a la superautomatización de los aviones, recordando lo ocurrido en los dos accidentes del modelo Boeing 737 Max 8 que costaron la vida a 346 personas. “La inteligencia artificial nos desposee de capacidades en algún sentido”, es la conclusión de Vicens al respecto.
En el caso de nuestro autobús, el fallo se dio por partida doble: en el sistema que nos hace de muleta para movernos por la ciudad y en nuestra propia mente, que creyó ver el número que esperábamos. Posiblemente, un transhumanista resolvería un problema tan tonto de percepción abogando por la unión del pobre humano que se equivoca con un software que no lo hace. O quizás con el propio hardware. El teléfono móvil es solo un apéndice: quizás sería mejor la unión con la máquina…
Siguiendo en la escala de la anécdota, los llamadosbiohackersson la expresión radical del transhumanismo.Surgen de la siempre productiva cultura de garaje de Estados Unidos y son capaces de experimentar insertándose bajo la piel chips y sensores biométricos, o la llave electrónica del coche. Lo que hacen no tiene gran utilidad práctica realmente, pero lo importante es su convicción de que es mejor convertirse en ciborg.
Tim Cannon, de Pittsburgh (Estados Unidos), se ha implantado un dispositivo llamado Northstar bajo la piel de la mano que puede usarse para proporcionar diversos estímulos sensoriales, com la geolocalitzación. (Media3.14/Yuzu Productions)
El transhumanismo –y su derivado extremo, el posthumanismo– consideran que la evolución darwiniana ha tocado techo y que el desarrollo exponencial de la inteligencia artificial –IA, a partir de ahora– no nos deja otra salida que integrarnos en la tecnología. “Es la convicción de que el ser humano está en el soporte inadecuado”, dice Antonio Diéguez, catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la Universidad de Málaga. “Aristóteles se reiría de esto…”, añade. Diéguez es autor de Transhumanismo: la búsqueda tecnológica del mejoramiento humano (Herder, 2017), y sostiene que esta doctrina “tiene más base en la biotecnología que en la IA y en la robótica. Soy bastante escéptico, pero hay filósofos importante que se lo toman en serio”.
Muy probablemente no se hablaría en un aula magna universitaria de biohackers, de ciborgs o de cerebros volcados en un avatar digital después de la muerte si no fuera porque todo esto tiene un componente escatológico importante, no en el sentido excremental del término (aunque algo podría haber) sino en el filosófico. Se trata de la trascendencia.
El transhumanismo quizás no habría salido de un ámbito ciberpunk si no fuera porque su gran apologeta es Ray Kurzweil, director de ingeniería de Google
“El transhumanismo es la nueva utopía del siglo XXI; viene a decir: vamos a cambiar la evolución”, dice un estudioso del tema, el urbanista Albert Cortina. Y observa que todo esto tiene detrás a las grandes corporaciones de Silicon Valley. En efecto, es muy posible que estas ideas no hubieran salido nunca de un ámbito ciberpunk si no fuera porque su gran apologeta es nada menos que el director de ingeniería de Google, Raymond Kurzweil, por más señas inventor (diseñó, siendo muy joven, una máquina lectora para ciegos), teórico visionario, un hombre empeñado en la prolongación de la vida, especialmente la suya propia.
Ray Kurzweil, durante una conferencia en Nueva Delhi, en marzo del 2012 (Mail Today / India Today Group/Getty Images)
Kurzweil, en La Singularidad está cerca: cuando los humanos trascienden la biología (Lola Books, 2012), publicado originalmente en el 2005, va un paso más allá del transhumanismo moderno formulado quince años antes por el filósofo futurista Max More (seudónimo del irlandés Max O’Connor que se traduce por Max Más), al afirmar que el desarrollo exponencial de la IA hará que para el año 2100 se alcance la “superinteligencia”: cada nuevo cerebro artificial será capaz de diseñar otro aún más potente; éste hará lo mismo que el anterior, y así sucesivamente…
Algunos de los teóricos del transhumanismo, antiguos desarrolladores de IA hoy seriamente preocupados por su impacto, así como los a veces inefables biohackers de California exponen sus ideas en un libro de muy reciente publicación: Cómo ser una máquina, de Mark O’Connell (Capitán Swing, 2019). Incluido Max More, que parece hoy más interesado en la “extensión de la vida” (como Kurzweil) mediante la criogenización de cadáveres o de sus cabezas metidas en un tarro en espera de ser un día insertadas en un cuerpo artificial.
James Bedford, el primer hombre en ser criogenizado, después de muerto, en 1967, fue trasladado en 1982 a la Fundación Alcor, cuyo consejero delegado es Max More desde el 2011 (Alcor Foundation)
Los expertos le han dado vueltas a la idea de la Singularidad y han presentado todo tipo de hipótesis, algunas de ellas apocalípticas al mejor estilo de Terminator: esa “explosión de inteligencia” hará que los humanos acabemos siendo prescindibles; una IA fuerte hasta puede llegar a asesinarnos… ¿Exageran? Podría ser. Pero cuando tales vaticinios vienen de Steve Hawking –”El desarrollo de una inteligencia artificial completa podría significar el fin de la raza humana”, dijo en el 2014, cuatro años antes de fallecer– o de Elon Musk, una de las grandes personalidades del momento, es como para pensarlo. Musk no ha dejado de reiterar esa advertencia, pero apuesta porque el ser humano se imponga a las computadoras.
Sophia, en la Feria IoT (Internet of Things ), en L’Hospitalet de Llobregat, el 4 de octubre del 2017. Sophia es la primera máquina en obtener un estatuto de ciudadanía: la de Arabia Saudí, en el 2017. Todavía se comenta el hecho que este robot de aspecto humanoide tenga ‘derechos’. Esto es muy relativo pero probablemente Sophia ha sido más escuchada que cualquier mujer en la represiva sociedad saudí. (Llibert Teixidó)
Si nos ponemos en el mejor de los mundos posibles, una comunión con la máquina, lo que tenemos delante por el momento es, en palabras de Albert Cortina, “un nuevo mesianismo, una pseudoreligión”, que vende una nueva forma de inmortalidad.
No hay que extrañarse entonces de que la teología cristiana lleve “años atenta a la inteligencia artificial”, según afirma el doctor en la materia, profesor de bioética en la Universitat Blanquerna e ingeniero químico además de sacerdote Juan Ramón La Parra. “Los trabajos en IA han contribuido al conócete a tí mismo” socrático, dice, pero “una IA fuerte –la Singularidad– y el transhumanismo corren el riesgo de rebajar al hombre. Los defensores de una IA fuerte parten de una base religiosa secularizada, apocalíptica. Pero ¿qué relato de salvación ofrece la IA en un escenario apocalíptico?”
Todo esto propicia un interesante debate intelectual, y científico también. Por ejemplo, en opinión de Javier Montserrat,profesor de psicología en la Universad Autónoma de Madrid, “nos podemos plantear si es posible hablar de identidad ontológica y funcional entre ordenador y ser vivo. En mi opinión, no es posible. Uno y otro funcionan de diferente manera”. Así, “entre el teléfono móvil y yo intercambiamos datos, pero nada más”.
Se rechaza lo físico por lo virtual, se reduce nuestra historia a datos, y esto es algo parecido a una condena
JUAN RAMÓN LA PARRATeólogoLos problemas que afronta ahora mismo la relación entre los humanos y la inteligencia artificial son otros, más palpables y urgentes. “Es muy probable que nos estén distrayendo con historias de ciencia ficción”, advierte Antonio Diéguez. En la mente de todos está el “enorme poder”, señala, que se ha concentrado en manos de empresas como Google y Facebook, y que implican lo que todos coinciden en calificar de una reducción del ser humano a datos, el llamado big data. Por supuesto, con intereses comerciales. Así, Montserrat Esquerda, directora del Instituto Borja de Bioética, recuerda cómo Google ha adquirido los datos médicos de millones de pacientes en Estados Unidos, con la promesa (¿creíble?) de no ponerlos a la venta.
Pero la crítica por parte de los humanistas va más allá de estos efectos ya de por sí preocupantes, y obliga a buscar un punto de encuentro con los tecnólogos.
“Se rechaza lo físico por lo virtual, se reduce nuestra historia a datos, y esto es algo parecido a una condena”, sentencia el teólogo La Parra. Vicens apunta que, “siguiendo a Xavier Zubiri, la inteligencia humana aprende realidades, y la realidad no se reduce a datos que nos llegan por sistemas automáticos, una realidad digitalizada, facilitada, que no plantea preguntas. Y, como dice Ortega y Gasset, nos damos cuenta de la realidad cuando nos plantea preguntas”.
No estamos tan locos, los desarrolladores nos planteamos una ética
ELISABET GOLOBARDESCatedrática de La SalleLos datos constituyen el cambio de paradigma en la concepción de la IA. “Es insensato pensar que lo que programamos es neutro. Lo más honesto es explicar por qué estos criterios nos parecen nobles. Pero no son neutros, y en ocasiones están preñados de prejuicios o de tópicos. Es mejor explicarlos”, puntualiza Francesc Torralba, director de la cátedra Ethos de ética aplicada en la Univsersitat Ramon Llull.
La réplica de los programadores no puede ser otra: “No estamos tan locos, los desarrolladores nos planteamos una ética, y me atrevería a decir que la comunidad de IA es ética y responsable”, afirma Elisabet Golobardes, investigadora y catedrática de La Salle. “Estamos muy preocupados por hacer un mundo mejor, estamos apostando por una utopía; la clave está en la educación”.
Carme Torras, profesora del Instituto de Robótica (Consejo Superior de Investigaciones Científicas-Universittat Politènica de Catalunya (Llibert Teixidó)
Del mismo modo, la experta Carme Torras, profesora en el Instituto de Robótica de la Universitat Politècnica de Catalunya e implicada en un proyecto europeo sobre ética y robótica, asegura que “es importante que las personas tengan el control”. Torras, que se dedica además a la divulgación pedagógica a través de la literatura de ciencia ficción, afirma que “la comunidad robótica está muy concienciada de la necesidad de diálogo” entre tecnólogos y humanistas, algo en lo que, por cierto, coincidían todos los ponentes de las Jornadas. “Todos hemos convergido en un punto de encuentro, hemos superado un poco el naufragio en comunicación”, concluía Elisabet Golobardes.
Hace dos años, otras jornadas, Inteligencia artificial: sueños, riesgos y realidad, concluyeron con una Declaración de Barcelona que reclamaba prudencia, transparencia y responsabilidad en el desarrollo de la IA. Ahora, la cita de tecnólogos y filósofos se hacía necesaria porque, según su promotor y coorganizador, el ingeniero Francisco Batlle, “la IA se está adentrando peligrosamente en conceptos que le son extraños: mente, humano, conciencia…, un terreno en el que la filosofía ha transitado mucho, y es ahora cuando, más que nunca, se impone que colaboren en una necesaria reflexión conjunta”.
La inteligencia artificial puede proveer soluciones a problemas complicados pero no a problemas complejos
MONTSERRAT ESQUERDAExperta en bioéticaSi, como decía Montserrat Esquerda, “en este momento, la IA puede proveer soluciones a problemas complicados pero no a problemas complejos”, aún estamos lejos de una IA fuerte que nos pinte un panorama apocalíptico. “La máquina, por exceso de datos, puede llegar a manipularte –reconocía Núria Agell, matemática de Esade–. Ya tenemos las máquinas que nos están superando en capacidad de cálculo, memoria y velocidad. Pero se está investigando en la interacción persona-IA, en introducir nuevas formas de razonamiento; se tiene que intentar trabajar con etiquetas lingüísticas valorativas, que sirvan para tomar decisiones con el razonamiento que nosotros los humanos utilizamos”.
De modo que la vieja cuestión planteada por Alan Turing en 1950, ¿puede pensar una máquina?, todavía sigue abierta.
El enlace original esta disponible en: https://www.lavanguardia.com/tecnologia/20191222/471947287537/transhumanismo-filosofos-tecnologos-dialogo-inteligencia-artificial-biohackers.html
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