Salvo contextos de guerra, no hay evidencia internacional de caídas tan dramáticas en indicadores de aprendizaje escolar como las registradas en nuestro país entre los años 2016 y 2018. Estos resultados, aunque publicados en abril último, pasaron desapercibidos y merecen reflexión y acciones concretas.
En el 2018 el Ministerio de Educación (Minedu) aplicó la Evaluación Censal de Estudiantes para medir niveles de aprendizaje de los alumnos de las escuelas públicas y privadas del Perú en segundo de primaria, cuarto de primaria y segundo de secundaria. Comparados sus resultados con los del 2016, vemos que en segundo de primaria el número de alumnos con aprendizaje satisfactorio en Matemática bajó de 34,1% a 14,7%; es decir, registró una caída de casi 20 puntos porcentuales. En cuanto a Lectura, la baja fue de 8,6 puntos porcentuales en el mismo período.
Según explicó el Minedu, este desplome respondería a “causas externas” del 2017 como El Niño costero y la huelga docente, que llevaron a perder entre 214 y 500 horas lectivas en algunas regiones. Otro hecho de importancia es que en el 2018 se redujo considerablemente el presupuesto para las intervenciones de acompañamiento en educación rural, y se eliminaron por completo en zonas urbanas. Pero fuentes del propio Minedu confirman que no tienen claro por qué se ha dado esta caída tan dramática en segundo de primaria. Ni siquiera las variables descritas combinadas llegarían a explicarlo.
En segundo de secundaria, en lo que respecta a lectura, un 18,5% se ubica en el nivel “previo al inicio” (dificultades para resolver las preguntas más sencillas), 37,5% en “inicio” (identifican información explícita y podrían comprender solo algunas partes del texto) y el 27,7% está “en proceso” (deducen ideas y pueden entender el texto en partes o en su conjunto). Además, en Ciencias Sociales, el promedio nacional registra una caída de 3,4 puntos porcentuales en el nivel “satisfactorio” y en Ciencia, Tecnología y Ambiente solo el 8,5% logró los aprendizajes esperados.
Este escenario nos revela, en primer lugar, que los conocimientos adquiridos son tan frágiles en segundo de primaria que cualquier hecho extraordinario los afecta. Pero en secundaria los resultados absolutos son tan malos que, aunque los indicadores suban o bajen un poco, el panorama sigue siendo lamentable. Es decir, a medida que avanzan en la escuela nuestros estudiantes aprenden, proporcionalmente, menos. Los resultados son prueba, además, de la debilidad de nuestro Estado, incapaz de reponerse rápido frente a eventualidades.
Así las cosas, llega la reciente decisión de Fuerza Popular de designar a la parlamentaria Tamar Arimborgo como presidenta de la Comisión de Educación en el Congreso. El mensaje es claro: la tensión entre el Ejecutivo y el Legislativo no menguará, aunque eso implique poner en jaque el futuro de millones de niños y jóvenes. La prioridad de la mayoría parlamentaria seguirá siendo aferrarse a sus cuotas de poder –cada día más exiguas– y seguir obstaculizando las actuales políticas de Estado. Porque si bien el Minedu es el ente rector de la educación en el Perú –para Arimborgo, el equivalente a Sodoma y Gomorra–, el Legislativo cumple un papel fundamental para darle viabilidad a las políticas que este plantea.
En cuanto al Ejecutivo, las decisiones continúan ancladas a la visión de cada nuevo titular del Minedu, cuando lo que necesitamos son políticas de Estado con norte claro. Por ejemplo, la respuesta de la ministra frente a los resultados de rendimiento escolar fue anunciar que ya no se aplicará la Evaluación Censal de Estudiantes a los alumnos de segundo de primaria y será reemplazada por una evaluación que rompe la continuidad para medir avances o retrocesos.
Más aun, nada sobre temas de fondo. Si a esto le sumamos que el Perú invierte en sus estudiantes de primaria menos de la mitad que sus pares en la región, el camino hacia el desarrollo pinta complicado.
La agitada coyuntura política nacional y el enloquecido nivel de rotación de funcionarios en carteras tan importantes como Educación nos están impidiendo enfocarnos en temas fundamentales y de largo plazo. Los resultados de las evaluaciones más recientes son claras señales de alerta que no estamos escuchando. O que quienes toman las decisiones no están queriendo ver.
Fuente del artículo: https://elcomercio.pe/opinion/columnistas/educacion-guerra-janice-seinfeld-noticia-ecpm-667011
América del Sur/ Brasil/ 17.09.2019/ Fuente: redclade.org.
La educación brasileña ha sido objeto de medidas conservadoras y fundamentalistas de gobernantes que buscan sacarle su rol más importante: el desarrollo del pensamiento crítico y la promoción de emancipación e igualdad
Beso entre dos hombres: una de las imágenes de la revista que el alcalde de Rio de Janeiro censuró en la Bienal
En los últimos días, la educación brasileña se ha enfrentado a nuevas manifestaciones de censura al libre pensamiento y a la diversidad en los espacios educativos.
Durante la “Bienal do Livro”, evento y feria de promoción a la literatura realizado del 30 de agosto al 8 de septiembre en Rio de Janeiro, el alcalde de la ciudad, Marcelo Crivella, ordenó que se retiraran del evento ejemplares del libro “Vengadores, la cruzada de niñas y niños” (traducción libre de “Vingadores, a cruzada das crianças”). El motivo: la publicación contiene una ilustración que representa un beso entre dos hombres. De autoría de Allan Heinberg y Jim Cheng, la obra presenta el equipo de los “Jóvenes Vengadores”, figurando entre ellos los personajes Wiccano y Hulkling, que son novios. La orden de censura del alcalde incluyó también otros libros, que tratan temas relacionados a género y sexualidad, y fueron considerados “impropios” por la municipalidad.
Fueron necesarios 3 días de amplia presión de la sociedad civil y organizaciones y movimientos sociales, para que la Justicia brasileña se manifestara contra las medidas de censura por parte del gobierno de la ciudad de Rio de Janeiro. En un fallo contrario a la acción de Crivella, el ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, Dias Toffoli, afirmó que: “el régimen democrático presupone un ambiente libre de tráfego de ideas, en el cual todos tengan derecho a la voz. De hecho, la democracia solamente se sostiene y mejora en un ambiente en que diferentes convicciones y visiones de mundo puedan ser expuestas, defendidas y confrontadas, en un debate rico, plural y resolutivo”.
La clara manifestación de homofobia y censura por parte de la alcaldía de Rio de Janeiro se enmarca en un contexto político y social de ascensión del conservadurismo y de la influencia de grupos confesionales fundamentalistas en el debate y las decisiones sobre las políticas públicas en el país, a distintos niveles, desde las localidades hasta el gobierno nacional, donde representa esta tendencia la gestión de Jair Bolsonaro, fuertemente apoyado por líderes evangélicos. A su vez, antes de que fuera electo alcalde, Marcelo Crivella actuaba como pastor de la Iglesia Universal.
Origen del término ‘ideología de género’
Esta ola conservadora de base confesional fundamentalista no se restringe al contexto brasileño: más de 50 países del mundo presentan movimientos similares, que en base al argumento de que se oponen a la “ideología de género”, buscan impedir el diálogo sobre igualdad de género, sexualidad y la pluralidad de ideas y debates políticos en las escuelas y otros espacios de la sociedad.
Personas que estudian el tema están de acuerdo en que el término “ideología de género”, con sus flexiones, es una invención católica, cuya configuración y emergencia tuvo lugar entre mitad de los años 1990 y el inicio de la década siguiente, resultado de articulaciones entre episcopados, asociaciones pro-vida y pro-familia, y otros sectores conservadores de la sociedad.
Frente a las discusiones y avances para la igualdad de género que se anunciaban de cara a la Conferencia Internacional sobre Población de Cairo (ONU, 1994) y la Conferencia Mundial sobre las Mujeres en Beijing (ONU, 1995), el Vaticano convocó a “especialistas” para poner en marcha una contra-ofensiva y reafirmar la doctrina católica y la naturalización del orden social y moral patriarcal y heteronormativo, contra la lucha por el reconocimiento de la igualdad de género, el derecho a la identidad de género y el respeto a las diferentes orientaciones sexuales.
El término “ideología de género” fue citado por primera vez en un documento eclesiástico en el 1998: aparece en una nota de la Conferencia Episcopal de Perú, intitulada “La ideología de género: sus peligros y alcances”. En el 2000, el término fue citado en un documento del Vaticano llamado “Familia, Matrimonio y Uniones de Hecho”. Trés años después, la iglesia católica publicó su texto más amplio sobre el tema, el cual busca limitar la educación sexual y afirma que el feminismo es problemático [lee más – en portugués].
Ideología de género en Brasil
En el 2004, en Brasil, se fundó el movimiento “Escola Sem Partido”, con el objetivo de impulsar la prohibición del abordaje sobre temas relacionados a género, diversidad, sexualidad y debates sobre diferentes corrientes políticas e ideológicas en la educación. Gracias a la presión y campañas de desinformación puestas en marcha por este movimiento, se logró retirar del Plan Nacional de Educación (PNE), de la Base Nacional Común Curricular (BNCC) y de planes locales de educación, la referencia a género.
Tienen presencia en otros países de América Latina y el Caribe movimientos similares al “Escola sem Partido”, que se reúnen bajo la consigna “Con mis hijos no te metas”. Hay evidencias de la actuación de este movimiento en países como Perú, Bolivia, Costa Rica, Colombia, Brasil, Argentina, Ecuador, Paraguay, Uruguay y República Dominicana.
Denuncias ante espacios internacionales
Desde el 2016, la Campaña Nacional por el Derecho a la Educación (CNDE) de Brasil viene denunciando a instancias internacionales de derechos humanos la gravedad del proyecto “Escola Sem Partido” y sus impactos negativos para la libertad pedagógica de profesionales de la educación y la realización del derecho a la educación de todas las personas en condiciones de igualdad.
En el mes siguiente, la CNDE denunció a la Organización de los Estados Americanos (OEA) los riesgos de proyectos de ley que eran discutidos en el Congreso Nacional, con el propósito de integrar las propuestas del movimiento “Escola Sem Partido” a la Ley de Directrices y Bases de la Educación brasileña. Así mismo, llamó la atención para proyectos de ley similares con trámite en los parlamentos estaduales y municipales del país.
Estas y otras amenazas para el derecho a la educación y la igualdad de género, igualmente, fueron denunciadas por la CNDE, ante el Examen Periódico Universal (EPU) de la ONU al Estado Brasileño en el 2017.
Tras las denuncias presentadas, la ONU y la OEA se manifestaron contra el proyecto de ley “Escola Sem Partido”, reiterando la importancia de la educación para la igualdad de género y recomendando a Brasil que tome medidas para enfrentar las violencias y discriminaciones por razón de género y orientación sexual.
El gobierno brasileño no contestó de manera favorable a las recomendaciones. Por lo contrario, ha profundizado medidas en el sentido de prohibir y censurar el diálogo sobre género y sexualidad en la educación. Semana pasada, el presidente Jair Bolsonaro se manifestó en su cuenta en Twitter, solicitando al Ministerio de Educación la elaboración de un proyecto de ley que prohíba la “ideología de género”.
Censura a libros didácticos en São Paulo
El gobernador de la provincia de São Paulo, João Doria, ordenó recientemente la retirada de 330 mil publicaciones sobre ciencias de la red estadual de educación porque abordaban cuestiones sobre la identidad de género y la orientación sexual. Doria buscó justificar su actitud con la alegación de que el material didáctico “es contrario a la Base Nacional Común Curricular (BNCC)”. El término “género” fue excluído de la BNCC en el 2017, por presión de grupos conservadores y fundamentalistas, contrariando orientaciones de las Naciones Unidas sobre esta temática. En guía técnica sobre la educación sexual, lanzada el año pasado, la UNESCO dedica todo un capítulo a la construcción social del género y a su abordaje desde la educación.
Según Andressa Pellanda, coordinadora ejecutiva de la Campaña Nacional por el Derecho a la Educación, “la retirada de los libros didácticos no apenas es un acto de censura, sino que además se origina en un pensamiento retrógrado, de tono moralista y fundamentalista, sobre un asunto que es también de salud pública”.
“Pese a lo que afirman la amplia literatura sobre pedagogía y salud pública, y las recomendaciones de órganos internacionales a Brasil, el país sigue en un camino obscuro. Así mismo, el debate sobre igualdad de género y orientación sexual va mucho más allá de las cuestiones pedagógicas o de salud, se trata del respeto a la identidad y a las libertades individuales, y de una agenda para superar la discriminación. Este gobierno está en contra de estos principios”, añadió.
El último martes (10 de septiembre), luego de protestas de la sociedad civil organizada y de la presentación de una Acción Popular (demanda judicial) contra la decisión del gobernador de São Paulo, por parte de integrantes de la CNDE y aliados, la Justicia determinó que se retome la distribución de los libros que se habían censurado, en un plazo de 48 horas a partir del fallo.
Fuente de la noticia: https://redclade.org/noticias/ola-conservadora-genero-educacion-y-censura-en-brasil/
Schools have reopened for an estimated two million children living in communities affected by the Ebola outbreak in the eastern Democratic Republic of the Congo (DRC).
“Ebola has had a devastating and disruptive impact on families and communities here,” said UNICEF Representative in the DRC Edouard Beigbeder. “Ensuring that these children have access to safe, protective and welcoming schools is key to helping them regain normalcy and continue their learning.”
There are 6,509 primary and secondary schools in Ebola-affected areas of Ituri, North Kivu and South Kivu Provinces – 3,800 of them are in high-risk areas. Most have reopened for the new school term.
“At the start of the last academic year, the Ebola outbreak was still very new,” said Fati Bagna Seyni, UNICEF’s education lead in the Ebola response. “Many parents were scared to send their children to school fearing they could be infected in class. Teachers lacked the information and training to teach children about the disease or assist vulnerable children from Ebola-affected families. A lot has changed.”
Over the past year, UNICEF has worked closely with the Ministry of Education and other partners to map and deliver targeted assistance to schools, teachers, parents and students in affected areas.
This includes equipping schools with thermometers, hygiene supplies and handwashing stations and training school administrators and teachers on everything from prevention measures to basic case management if a student or teacher begins to show symptoms. Teaching materials were produced, including an instruction guide with child-friendly illustrations that helps teachers teach children about how the disease spreads, how to prevent it and good hygiene practices.
Teachers have also received psychosocial training, so they can identify and assist a child suffering from stigma or discrimination or a child grieving the loss of loved ones, whether from Ebola, other diseases or violent conflict, which also afflicts the region.
Among the students returning to class include hundreds of school-age Ebola survivors and children orphaned to Ebola.
In preparation for the new school term, UNICEF and partners have been assessing which schools need additional health and hygiene supplies, updating instruction guides and messaging based on feedback from teachers, printing new posters and informational materials and increasing outreach to parents and communities to encourage children to return to school.
“Informed teachers are incredibly valuable to the Ebola response because they are respected and listened to,” said Bagna Seyni. “Children learn how to prevent the spread of Ebola from teachers and bring those messages home to their parents and communities. Teachers and children can be great amplifiers and influencers and it’s essential we take advantage of that.”
To date, UNICEF and partners have:
Trained over 32,400 teachers on how to teach children about Ebola prevention and how to make schools a protective environment for children
Reached more than 928,000 students with vital information about Ebola
Provided school support, including school fees, uniforms and supplies, to 432 child survivors and children orphaned to Ebola
Equipped nearly 2,350 schools in high-risk areas with handwashing stations, thermometers and hygiene supplies
Source of the notice: https://www.unicef.org/press-releases/children-return-school-ebola-affected-regions-democratic-republic-congo
The Japanese economy has been suffering in part because of an aging population, resulting in an extreme shortage of young labor. To compensate, Japan has begun actively allowing in foreign workers. Government data released in April 2019 show that the number of resident foreigners hit a record high of 2.22 million, 1.76 percent of Japan’s population.
Has Japanese society welcomed these foreign workers with open arms? Not always. Shunsuke Tanabe, a Waseda University professor, explains that “many people in Japan think public security is getting worse as the number of foreign residents increases,” an attitude that leads some to discriminate against newcomers. Many foreigners living in Japan feel alienated, often experiencing verbal or even physical abuse. For example, according to a survey conducted by the Anti Racism Information Center in Tokyo, a human rights organization made up of scholars, students and NGO workers, 167 out of 340 foreigners, including students, claimed that they have suffered from discriminatory acts.
Why is this happening? Although education is not often discussed in connection with immigration, the roots of the problem lie in the secondary school system, which elicits and encourages this type of discriminatory behavior. The Japanese school system incorporates militaristic and conformist ethics and permits strong government control over education through textbook and curricula censorship. Regarding curricula, the education ministry controls all kindergarten through 12th grade educational material. Schools have to follow guidelines called Gakushu Shido Yoryo, which tell schools what and how to teach — and which also excludes comprehensive humanistic education about topics such as human rights. Through this strong control, the ministry works to shape obedient students who will easily conform to social norms, not only in schools but also in their supposedly homogeneous society.
The conformity that is encouraged in Japanese schools not only stifles uniqueness and personal expression among Japanese individuals, it helps shape a social consciousness that is suspicious of outsiders.
The Japanese school system is strictly education-focused rather than highlighting personality-building, and most schools from the junior high school level onward have unreasonably strict rules regarding appearance and behavior; students are regularly required to wear school uniforms and act in accordance with strict rules.
There are very specific guidelines designed to maintain a conservative appearance, such as keeping clean-cut hair with a natural black color, wearing only white shoes and socks, no makeup (although some schools allow natural makeup), no piercings and so on.
Some rules regarding appearance have already caused problems related to the increasing foreign population and to mixed children in Japan. For example, schools have tried to force children who do not have naturally black hair to dye their hair in an attempt to avoid standing out too much.
This seems a bit irrational; however, it is part of the education system’s way of maintaining uniformity and peace in order to avoid possible cultural dissent.
The conformist environment nurtured in the Japanese education system poses a direct challenge to immigrant or mixed students, but it also has a clear role in shaping the attitudes of Japanese adults in ways that are not conducive to creating a welcoming society for immigrants.
Another consequence of Japanese schools’ conformist tendencies is that many students who appear or act differently from the understood norm can become victims of severe ijime (bullying).
According to statistics from the education ministry, there were around 224,540 reports of school bullying in 2015-2016. Japanese students show collective and group-centric behavior in their ijime process, targeting victims because they are different in one way or another. These students might be new to the school, slower at doing things compared with others, prefer being alone (which is considered strange in the group-centric school system), disabled or ill, of mixed heritage or poor, for example.
Even Japanese students who return from living abroad can be victims of ijime. “According to one study,” says University of Adelaide professor Shoko Yoneyama, “two-thirds of 50 returnee children (kikokushijo) who responded to a survey indicated that they had been bullied because of their overseas experience — because of their English ability, lack of competence in Japanese, different manners, attitudes and ways of thinking.”
If Japanese students are so inclined to discriminate against Japanese who have merely lived abroad, this suggests challenges for their future behavior with respect to immigrants hoping to integrate into Japanese society.
If Japanese policymakers really want to successfully promote immigration, it will require reform of some of their most fundamental education institutions and practices, a dimension that receives too little attention in the current discourse.
While taking in foreign workers who will potentially become victims of discrimination, the government needs to implement policies that will reform the education system to prevent unfair treatment toward people of difference by softening the strict and militaristic rules and by teaching its people to embrace diversity instead of over-conformity in the secondary school system.
Source of the notice: https://www.japantimes.co.jp/opinion/2019/09/11/commentary/japan-commentary/create-immigrant-friendly-japan-start-education-reform/#.XX9kJygzbIV
En las últimas décadas, Brasil destacó en América Latina y a nivel mundial por la ciencia producida en el país. Sin embargo, desde 2016, hay una reducción drástica de recursos al sector. Este mes, 84.000 investigadores de distintos niveles están en riesgo de interrumpir sus becas por falta de recursos en la principal agencia de apoyo a la investigación científica del país, el Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq, por su sigla en portugués), vinculado al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Innovación y Comunicaciones (MCTIC). Otras 12.000 becas fueron canceladas por la Coordinación de Mejoramiento de Personal de Educación Superior (Capes), agencia del Ministerio de Educación.
SciDev.Net entrevistó a Ildeu de Castro Moreira, presidente de la Sociedad Brasileña para el Progreso de la Ciencia (SBPC), para comprender qué pasa en el país continental de la región y cuáles son las perspectivas para 2020.
Brasil despuntaba en la ciencia latinoamericana en las últimas décadas. Sin embargo, en los últimos meses hemos visto una serie de acciones que ponen en peligro la ciencia del país. ¿Usted puede hacer una síntesis de lo que está sucediendo?
La ciencia brasileña en este nuevo gobierno está pasando por un momento muy crítico. En el gobierno anterior, desde 2016, hubo un recorte en los recursos para la ciencia y la tecnología. El MCTIC dispone aproximadamente de un tercio para inversiones que hace unos años: en 2010 tenía alrededor de 10 mil millones de reales (unos US$ 2,45 mil millones), pasando este año a aproximadamente tres mil millones de reales (US$ 0,75 mil millones). Por ejemplo, la agencia clave para la innovación en Brasil es la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep). Este año debería tener un presupuesto de 5 mil millones de reales (aproximadamente US$ 1,25 mil millones), pero solo se le han dado 600 millones de reales. Además, este año vemos una situación aún más drástica debido a los importantes recortes y amenazas de suspensión de los pagos de becas de la principal agencia de financiación de investigación científica de Brasil, el CNPq, vinculado al MCTIC.
El CNPq actualmente tiene un presupuesto de alrededor de 1,2 mil millones de reales (aproximadamente US$ 0,4 mil millones). Con este monto tiene un déficit de 300 millones de reales (US$ 75 millones) para becas este año. Como resultado, 84.000 becas de investigadores de todos los niveles pueden suspenderse a fines de este mes por falta de fondos. La comunidad científica se movilizó enérgicamente y dirigió un petitorio con casi un millón de firmas al Congreso Nacional solicitando revisar esta situación. Pero parece que no hay sensibilidad o buena voluntad del área económica del gobierno, que continúa bloqueando esta suplementación presupuestaria. Esta es una situación catastrófica. Estamos muy preocupados por esta situación, que se ha vuelto aún más pronunciada en este gobierno, que había prometido reponer recursos para la ciencia y la tecnología.
“Hay un déficit de US$ 75 millones para becas… 84.000 becas de investigadores de todos los niveles pueden suspenderse a fines de este mes por falta de fondos.”
Usted se refirió a la situación del MCTIC. Pero las universidades también contribuyen a la investigación científica brasileña. ¿Cómo es la situación de las universidades brasileñas y cuánto contribuyen a la investigación científica del país?
Gran parte de la investigación científica de Brasil se realiza en universidades públicas federales, estatales y municipales. También hubo una reducción significativa en los recursos para las universidades. El presupuesto de 2019 es más reducido que el del año pasado y además este año tuvo un recorte adicional de aproximadamente 30 por ciento en inversiones para las universidades públicas brasileñas, especialmente las federales.
Y esta disminución de recursos está paralizando a las universidades, que no pueden funcionar debido a problemas como falta de dinero para pagar seguridad e incluso para pagar la electricidad. Entonces, también en las universidades públicas la situación es muy crítica. La agencia de apoyo del Ministerio de Educación, la Coordinación de Mejoramiento de Personal de Educación Superior (Capes), recortó este año 12.000 becas. Además de las universidades, existen otras organizaciones de investigaciones científicas en Brasil, como la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa) —vinculada al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento—, la Fundación Oswaldo Cruz —vinculada al Ministerio de Salud— y el Instituto Nacional de Metrología, Calidad y Tecnología (Inmetro), vinculado al Ministerio de Economía.
Todas estas instituciones están sufriendo reducciones de recursos. Las fundaciones estatales de apoyo a la investigación están pasando igualmente por una situación complicada
“Hay universidades que no pueden funcionar, debido a problemas como falta de dinero para pagar seguridad e incluso para pagar la electricidad.”
Sobre el tema ambiental, Brasil ganó espacio en los medios de prensa internacionales con el caso de Ricardo Galvão, director del Instituto Nacional de Investigación Espacial (Inpe), quien fue despedido porque el presidente Jair Bolsonaro consideró que el instituto no debería haber hecho públicos datos sobre la deforestación en la Amazonía y luego con el aumento de Incendios forestales. ¿Qué está pasando?
Dentro del gobierno actual existe una visión fundamentalista, particularmente en los ministerios de educación y del medio ambiente, y también en el gobierno en general —que a veces es expresada por el propio presidente del país—, de una desvalorización de la ciencia, un intento para encubrir datos científicos, observaciones de instituciones importantes porque los datos no son agradables, porque se cree que los datos serían perjudiciales para la imagen del país. Este es el caso del Inpe, que tiene reconocimiento internacional. Pensamos lo contrario: que es muy importante que los datos se coloquen en su realidad, expresando la realidad que están midiendo. Nuestras sociedades científicas han expresado su confianza en el trabajo del Inpe, realizado a lo largo de décadas, y no aceptamos esta descalificación de una institución científica importante, de los datos científicos que produce y del director, que ha mantenido una actitud coherente y digna hacia presiones que sufrió, lo que llevó a su salida.
Sobre el presupuesto para 2020, ¿en qué etapa se encuentra y qué significa para la ciencia brasileña?
El gobierno envió a fines de agosto, como está obligado, la propuesta de la ley de presupuesto del próximo año, 2020. Esto se discute en el Congreso Nacional, en la Comisión Conjunta que involucra a la Cámara de diputados y al Senado. Luego es aprobada en el Congreso en su conjunto, pudiendo sufrir alteraciones. Durante los próximos meses de debate en el Congreso, la comunidad científica ejercerá una gran presión sobre los parlamentarios porque el presupuesto propuesto es catastrófico. Las inversiones en el MCTIC se han reducido aún más.
El CNPq mantuvo fundamentalmente los recursos de este año ya bajos: aumentó 200 millones reales (US$ 50 millones) en becas, pero redujo la financiación de la investigación. Esto significa que los laboratorios no tendrán insumos para trabajar, no tendrán eventos científicos, la publicación en revistas científicas se verá afectada, etc. En Capes, que tuvo en 2019 alrededor de 3 millones de reales (US$ 0,75 millones de dólares), se propone una reducción de casi el 50 por ciento, impactando en programas importantes como la educación básica, la formación de docentes y los programas de posgrado. Y el presupuesto de Capes de 2019 ya era la mitad de lo destinado en años anteriores. Y hay una reducción general de los recursos para la ciencia y la tecnología, también en otras instituciones, como los institutos de investigación del MCTIC y Embrapa.
“Lo que está sucediendo es un desmontaje.”
Los institutos de investigación enfrentan un problema adicional porque no hay recomposición de la fuerza laboral, ya que no hay concursos públicos en muchos de ellos. Además, hay una limitación importante en la ley brasileña: la enmienda constitucional 95, hecha en 2016 y conocida como ‘ley de techo de gastos’, que impide que los recursos del año siguiente sean mayores a los del año anterior, a menos que sea por corrección inflacionaria. Es una situación draconiana que ha estado afectando no solo a la ciencia, la educación y la salud brasileñas, sino a todos los sectores sociales del país, porque congela las inversiones en el país, que se encuentra en un gran momento de crisis.
Para el presupuesto 2020 estamos presionando dentro del Congreso Nacional para revertir este escenario. Queremos demostrar que mantener los recortes propuestos es el suicidio de la nación. Pero no es simple, porque tradicionalmente el gobierno brasileño realiza cambios cosméticos en el presupuesto que proviene del gobierno. Comparando con EEUU, hubo situaciones en las que el presidente Trump intentó reducir el presupuesto para la ciencia y tecnología —creo que en 2018— pero los parlamentarios, a su vez, decidieron rechazar la propuesta y, al contrario, incrementaron el presupuesto para el sector.
¿Hasta qué punto es resistente la ciencia brasileña?
No sabemos. Lo sabremos en los próximos años. En las últimas décadas, hemos creado un sistema de ciencia y tecnología que se extiende por todo el país, con instituciones consolidadas, con investigaciones que han mejorado significativamente, incluidas sus repercusiones internacionales, e involucran a miles de jóvenes. Pero lo que está sucediendo es un desmontaje. La capacidad de recuperación de la ciencia brasileña también dependerá de la capacidad de recuperación de la sociedad brasileña en su conjunto, que también se ve muy afectada por la crisis económica, política y social, con políticas más recientes que están deconstruyendo muchas políticas públicas.
Pero es importante resaltar que ya hay una fuga de cerebros: científicos brasileños reconocidos y jóvenes científicos de diversas áreas se están yendo al extranjero. Y los jóvenes que estudiaban en el extranjero están buscando alternativas para quedarse allí. Tercero, y quizás más grave, es el desánimo que esta imagen trae a los jóvenes. Muchos que irían a carreras de ciencias se desaniman porque se las está desmantelando.
Fuente de la entrevista: https://www.scidev.net/america-latina/gobernanza/opinion/ciencia-en-brasil-rumbo-al-despenadero.html
Julia Harper, doctora en psicología y experta en neuroplasticidad, participará de la sexta edición de la Cumbre Líderes por la Educación, el 18 y 19 de septiembre en Bogotá. Semana Educación habló con ella sobre esta disciplina y sus aportes a la educación, en especial en ambientes traumáticos.
Semana Educación: ¿Qué es la neuroplasticidad y cómo funciona?
Julia Harper: La neuroplasticidad es la capacidad del cerebro para cambiar, para reconfigurarse. Funciona al permitirnos crear nuevas conexiones en nuestros cerebros. Gracias a la neuroplasticidad podemos aprender cosas nuevas; romper viejos hábitos no deseados y crear nuevos más positivos; cambiar el comportamiento y mejorar el funcionamiento del cerebro.
S.E.: ¿Cuáles son los límites del cerebro humano?
J.H.: Si la estructura del cerebro está intacta y no hay daño evidente, se puede modificar el cerebro para adquirir y aprender nuevas habilidades y comportamientos.
S.E.: En una sociedad como la colombiana, que ha sufrido durante muchos años altos niveles de violencia, ¿cuál es el aporte de la neuroplasticidad?
J.H.: La neuroplasticidad está disponible tanto para la regeneración anatómica de las neuronas como para la reestructuración de la mente con la psicología. Con respecto al trauma que podría provenir de años de exposición a la violencia, podemos usar el concepto de neuroplasticidad para reconectar la mente y crear nuevas rutas cerebrales que permitan el desarrollo de nuevos estados mentales y emocionales.
S.E.: ¿Cómo pueden los maestros usar la neuroplasticidad para ayudar a sus estudiantes a obtener su máximo potencial?
J.H.: La neuroplasticidad está en el corazón de todo aprendizaje. Para adquirir nuevos conocimientos sobre cualquier tema, el cerebro tiene que crear nuevas rutas neuronales y hacer nuevas conexiones. Es importante que los maestros comprendan el poder de la neuroplasticidad para que puedan usarla y que el aprendizaje sea más eficiente para los estudiantes.
S.E.: ¿Hay actividades diarias que se puedan realizar para que todas las partes del cerebro funcionen bien?
J.H.: El 80 por ciento de las funciones cerebrales ocurren subcorticalmente, en las estructuras debajo de la corteza. Estas áreas del cerebro se estimulan mediante actividad y movimiento, especialmente movimientos antigravedad. Los estiramientos, yoga, caminar, correr, ejercicios de fuerza y la natación son solo algunos ejemplos.
Fomentar el movimiento durante todo el día es especialmente favorable para la función cerebral, ya que estimulamos las estructuras subcorticales. Esto además apoya el otro 20 por ciento de las estructuras corticales al enviarles más poder para un mayor enfoque y claridad. Cuando estamos inactivos y el aprendizaje es principalmente visual y auditivo, solo estimulamos un área muy limitada del cerebro.
S.E.: ¿Qué papel juega la familia y el entorno durante el proceso de neuroplasticidad?
J.H.: Si bien el cerebro puede reconectarse y es moldeable a lo largo de la vida, es fundamental que el entorno participe y facilite el uso de las nuevas conexiones cerebrales para que sea funcional. Por ejemplo, al usar la neuroplasticidad para dejar el alcohol, la persona necesita un entorno que respalde esa nueva habilidad. Por lo tanto, parte de estabilizar la nueva vía cerebral es evitar entornos en los que se fomente el consumo de alcohol, como los bares.
S.E.: ¿Por qué la educación es la oportunidad que hace todo posible?
J.H.: A menudo digo que no podemos cambiar lo que no podemos ver. En otras palabras, debemos poder «ver» o tomar conciencia de lo que no conocemos para poder acceder al cambio. La educación ofrece la oportunidad de aprender a vernos a nosotros mismos y a los demás; nos permite aprender sobre el mundo y cómo encajamos en él.
Sin educación no hay posibilidad de cambio, estaríamos atrapados en viejos patrones y viejas formas de hacer las cosas. Eso es lo opuesto a la neuroplasticidad, que dice que el cambio es posible. Eso es lo contrario de la evolución. La educación es nuestra oportunidad de cambiarnos a nosotros mismos y cambiar nuestro mundo.
*Julia Harper, junto a más de 60 expertos nacional e internacionales, participarán de la Cumbre Líderes por la Educación, que se realizará en el Centro de Convenciones Ágora el 18 y 19 de septiembre. Conozca más del evento y adquiera sus boletas en www.cumbrelideresporlaeducacion.com
Fuente de la entrevista: https://www.semana.com/educacion/articulo/el-cerebro-puede-reconfigurarse/630422
América del Sur/ Venezuela/ 16.09.2019/ Fuente: elpitazo.net.
Muchas escuelas de Zulia no cuentan con buena infraestructura. Carecen de baños, agua potable y servicio eléctrico, según denuncia el magisterio zuliano
Las condiciones de las escuelas no son aptas para que los niños y jóvenes de Zulia inicien el año escolar como está previsto para este lunes, 16 de septiembre, según denunciaron los representantes de los sindicatos magisteriales del estado.
Los maestros inician la temporada escolar con protesta por las condiciones de trabajo, que incluye la mala infraestructura y la baja remuneración. Para mañana, lunes 16, tienen previsto una asamblea general en la sede de la Federación Venezolana de Maestros y en la reunión determinarán las acciones que tomarán en las semanas siguientes.
“Iniciamos clases con escuelas que no cuentan con salas sanitarias, con servicio eléctrico por los racionamientos, sin agua potable y con pocos alumnos, porque mientras no haya comida en la escuela, los niños no van“, alertó el presidente del Sindicato Unitario del Magisterio del Estado Zulia (Suma Zulia), Gualberto Mas y Rubí.
El gremialista reveló que el Gobierno solo acondicionó 72 planteles con los Consejos Comunales de los casi 1.200 que hay en todo el estado, según les informó el jueves 12 de septiembre la jefa de la Zona Educativa, Damelis Chávez,
Consideró que en el estado hay un paro técnico en las instituciones escolares porque a las malas condiciones de las infraestructura se suman la diáspora de los maestros y su migración a otros oficios y la deserción escolar. “El turno de la tarde desapareció en los planteles escolares. Hay instituciones en las que solo se inscribieron diez alumnos por aula”.
El coordinador de la Coalición Educativa en el Estado Zulia, Alexander Castro, dijo que entre 60% y 70% de los educadores en Zulia migraron a otros países u oficios. “Hay maestras que prefieren hacer uñas o trabajar en la repostería, y maestros que ganan más como albañil o como mecánicos”, aseveró.
Para Castro es importante que los padres y representantes se unan a su lucha y defiendan los derechos de sus hijos a tener escuelas dignas y maestros competentes. “Tienen que defender que sus niños sean educados por profesionales y no por maestros exprés”.
Fuente de la noticia: https://elpitazo.net/occidente/ano-escolar-en-zulia-inicia-con-protesta-de-maestros/
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