Saltar al contenido principal
Page 20 of 6815
1 18 19 20 21 22 6.815

Al sur del sur de este mundo: un gran triunfo socioambiental contra el extractivismo

ANIVERSARIO DE “EL CHUBUTAZO” (ARGENTINA)

El presente relato busca dar a conocer lo que fue una gesta popular en defensa del agua y del territorio en una partecita del mundo, Chubut, en el sur de la actual Argentina pero que desde la visión mapuche es Wallmapu, sin fronteras entre los Estados. Tal como lo iré narrando, se trató de una pueblada, por lo que solo podrán encontrar aquí una ínfima parte de semejante historia, una mirada tan personal como política, una más del montón, un pedacito de pueblo. Ese que protagonizó El Chubatazo. Voy a empezar de atrás para adelante.

Luchar sirve

Por esas vueltas de la vida y oportunidades que te da la militancia, en noviembre de 2025 me encontraba en Ámsterdam, en la Escuela de formación ecosocialista de la IV Internacional. Corría el tercer día y la conferencia versaba sobre ecosocialismo. Me tocó exponer en el debate grupal respecto a cuestiones de la lucha socioambiental. En mi intervención hice referencia a la lucha en Chubut, mi provincia, donde el pueblo le ganó la pulseada a una poderosa alianza entre el Estado y las multinacionales. Siempre me emociono cuando hablo de eso, siempre lo cuento con orgullo.

Cuando terminé de hacer uso de la palabra miré mi teléfono. Tenía un mensaje: “Sobreseidxs… Les mando un abrazote compañerxs”. Quedé helada y las lágrimas comenzaron a brotar sin control. No sabía que el cúmulo de emociones y tensiones era tan grande, hasta que empecé a sentirlo en el cuerpo tras el mensaje. Necesitaba compartirlo, porque si algo hemos aprendido de la militancia es a compartir las malas y las buenas, recién ahí todo es más real. Mi compa sentado al lado mío pudo leer el mensaje y me abrazó, compartiendo mi emoción. Al terminar el día, esos abrazos se multiplicaron con el grupo de latinoamericanxs (y un vasco) quienes ya sabían de mi situación y la lucha en mi pueblo. Agradezco haber estado con ellxs en un momento tan importante.

¿Qué significaba ese sobreseimiento, cuál era el motivo de la causa?  Junto a cuatro compañerxs, atravesamos un proceso de judicialización a lo largo de casi cinco años. El gobierno trasladó un conflicto social y político al terreno de la justicia, para intentar individualizar referentes y atomizar la lucha, buscando condenarnos por pelear contra la megaminería. Las asambleas de Comunidades de Chubut presentaron en diciembre de 2020, por segunda vez, un proyecto de Iniciativa Popular (mecanismo de democracia directa que habilita nuestra constitución para impulsar desde abajo proyectos de ley). El primero, presentado en 2014 había sido manipulado por los diputados, quienes modificaron artículos sensibles, cambiando el sentido de la ley, pretendiendo así habilitar la megaminería. Se generó en esa oportunidad un hecho de corrupción escandaloso que trascendió por lo burdo: en plena sesión, fue captado a través del ojo afilado de una compañera fotógrafa, el momento exacto en el que el diputado Muñiz recibía directivas de una minera por mensaje de texto. La empresa redactaba directamente los artículos que debían ser modificados. Así de fuerte fue la presión de las multinacionales y la obediencia corrupta y fraudulenta de los legisladores provinciales.

El pueblo pudo ver con claridad cómo operan sus verdugos. Finalmente aprobaron ese proyecto modificado, lejos de ser el que presentó el pueblo, convirtiendo la Iniciativa Popular en una zonificación minera encubierta. Las asambleas siguieron la lucha presentando acciones judiciales que, en enero de 2016, lograron la derogación de esa “ley trucha”.

El segundo proyecto fue militado a pulmón en todo el territorio, más de 40 mil firmas se recolectaron en una provincia con 600.000 habitantes, fue una contundente expresión de voluntad popular. Se pretendía prohibir la megaminería en Chubut, porque si bien contamos con una ley provincial que no habilita la minería metalífera a cielo abierto ni el uso de cianuro, sí se admite la zonificación previa aprobación de la legislatura. La zonificación es el mecanismo utilizado para crear zonas de sacrificio, es una planificación del territorio por parte del Estado en donde lo fragmentan para poder regular el uso del suelo y las actividades que allí se permiten. De esta manera las multinacionales y gobiernos operan con toda su estructura para comprar voluntades y extorsionar a la gente.

Grandes proyectos mineros se encuentran ubicados en la meseta de nuestra provincia, donde las comunidades son pequeñas, alejadas de las grandes ciudades y en las que hace años vienen generando condiciones desfavorables para las personas que allí viven, con la intención de despoblar esa zona y presentar proyectos extractivistas como salvadores de esa crisis que ellos mismos diseñaron. El mismo día que la Iniciativa Popular ingresó para ser tratada en la legislatura provincial, entró también por parte del gobierno de Mariano Arcioni –quien era gobernador en ese entonces- el proyecto de zonificación minera.

A partir de ese momento comenzaron a correr los dos; por un lado, el del pueblo, por otro el del poder económico. En mayo de 2021, lxs diputadxs decidieron que nuestro proyecto no merecía siquiera un tratamiento serio dentro del recinto y lo rechazaron. El malestar de quienes habíamos militado la Iniciativa Popular, fue inmenso, nos habían arrebatado en cuestión de segundos la posibilidad de que se haga ley la voluntad del pueblo que gritaba a través de este proyecto que el extractivismo no es el modelo a seguir.

La decisión de las asambleas de toda la provincia estaba tomada, si nos tiraban a la basura la Iniciativa Popular, se cortaban las rutas. Y así fue. En Trelew, junto a vecinxs de Puerto Madryn, Rawson y el valle inferior de Chubut, cortamos la ruta nacional número 3 durante tres días. Fue una acción importante, la gente se acercaba, familias enteras tomaron parte, recibimos donaciones permanentes para sostener la medida. Las banderas a favor del agua y del territorio flameaban en lo alto. El clima era de bronca pero también de alegría, esa alegría que nos da saber que cuando arremeten contra el pueblo, éste contesta y esa respuesta es con los métodos de lucha que históricamente en Argentina hemos empleado cuando de defender o conquistar derechos se trata: el piquete, el corte de ruta, la manifestación en la calle. Toda la provincia se movilizó y esto potenciaba cada una de las acciones.

Pasados tres días, el gobierno montó un operativo de desalojo desmedido. Esa noche, cuando ya la represión era inminente, se realizó una asamblea en la ruta y se eligieron cuatro intermediaros para negociar con las fuerzas represivas y dar una salida organizada. El resto se movería a un costado de la cinta asfáltica y armaría un cordón humano para resguardar a cada vecinx.

Entre esas cuatro personas elegidas estaba yo, lo cual fue un verdadero reconocimiento de toda esa multitud que protestaba dignamente por nada más ni nada menos que la defensa del agua. Todo salió tal cual lo acordado. Ver tanta organización popular desplegada haciéndole frente a semejante operativo fue un orgullo. El gobierno llevó hasta el último policía de la provincia a la ruta. Todas las divisiones estaban presentes con los oficiales de altos mandos, incluyendo al propio ministro de seguridad, Federico Massoni.

En sus ojos, en sus cuerpos, en sus movimientos y en su respiración, podía verse que lo que querían era reprimir y llevarse la mayor cantidad posible de detenidxs. Pero la asamblea contestó con calma y con mucha organización. La justeza del reclamo, el deseo de defender el agua y el territorio potenciaba nuestra convicción. Finalmente, de todas las personas que nos encontrábamos esa madrugada solo pudieron llevarse a tres detenidas, porque era factible realizar semejante despliegue policial sin apresar a alguien. Acompañamos en la comisaría, como siempre, hasta lograr la liberación de estxs compañerxs.

A partir de esa madrugada del 9 de mayo de 2021, empezó la causa en la justicia federal que recién hoy tiene un cierre favorable para nosotros y nosotras. Nos individualizaron por haber sido quienes firmamos el acta de desalojo. Aun cuando dicha acción cargó sobre nuestras espaldas una pesada causa judicial, consideramos que hicimos lo correcto poniendo al frente la necesidad de resguardar la seguridad de todxs lxs vecinxs. La alternativa era una represión desbocada de incalculables costos para la organización popular.

Es imposible contar en este artículo todo lo que vivimos en ese corte de ruta. Hasta el día de hoy al charlar con compañerxs y rememorar esos días, aparecen nuevas historias. Muchos sentires y aprendizajes quedaron grabados en la memoria de quienes fuimos parte de esa acción, un hito en la historia de la lucha socioambiental de Chubut. Y es muy importante que se conozca lo sucedido en dichas jornadas, pues fue esa la antesala a un acontecimiento aún más grande y popular. La lucha continuó. El proyecto de zonificación minera avanzaba y sería aprobado en diciembre del mismo año. La maniobra era clara y lo advertimos, sin Iniciativa Popular lo que venía era el desembarco de la megaminería en la provincia.

El Chubatazo

En Argentina los fuertes levantamientos obrero-estudiantiles que se multiplicaron a partir de 1969 fueron denominados como “azos”. Puebladas que enfrentaron dictaduras militares como el Cordobazo, el Rosariazo, el Tucumanazo, el Trelewazo de 1972 y otros.

En nuestra provincia se produjo el primer Chubutazo en 1990 como respuesta a la fuerte crisis social y económica durante el gobierno de Néstor Perl. Producto de estas revueltas populares el gobernador se vio obligado a dimitir. Este hito histórico sentó un importante precedente para las luchas y resistencias venideras, plasmando en la memoria colectiva lo que un pueblo puede conseguir cuando se levanta.

Mariano Arcioni ejerció su mandato como gobernador entre 2017 y 2023. La provincia se encontraba atravesando una fuerte crisis producto de sus políticas de ajuste y la nula gestión en beneficio del pueblo. El nivel de conflictividad era muy alto. Podían verse protestas masivas en salud, en educación, entre los trabajadores judiciales y los de vialidad también. Era habitual encontrar ministerios tomados, rutas cortadas, carpas de la unidad (acampes permanentes de varios sectores estatales que se unificaban en una misma acción) y una fuerte y constante presencia en la calle sobre todo del sector de trabajadorxs estatales.

En 2019, luego de una gran movilización que tenía a docentes como actor central, dos trabajadoras de dicho sector mueren en un accidente de ruta volviendo a sus ciudades, tras participar de esta movilización en la capital provincial. La respuesta popular al dolor e impotencia que produjeron dichas pérdidas, fue la de prender fuego esa misma noche a la Legislatura de la provincia. El malestar crecía y lxs trabajadorxs no encontraban respuestas a los reclamos. En medio vino la pandemia y el pago escalonado de los sueldos produjo el insólito cuadro en el que personal de salud estuvo tres meses sin cobrar. Todo eso en el marco de una escalada represiva y fuertes controles. Incremento de la presencia policial en las barriadas y movilizaciones, llegando incluso a las detenciones arbitrarias y torturas de compañerxs del movimiento “No a la Mina”. El contexto era de profundo hartazgo.

En ese marco el miércoles 15 de diciembre del 2021, en una sesión extraordinaria de la Legislatura chubutense, se aprobó el proyecto de zonificación minera que abría las puertas a la destrucción y saqueo de nuestro territorio. Éramos muy pocas personas fuera del recinto quienes seguíamos en tiempo real la sesión. Cuando comunicaron la aprobación del proyecto la tristeza fue absoluta y nuestros cuerpos se sintieron derrotados. Nos abrazamos y lloramos juntxs, no sabíamos bien cómo seguir.

Comenzamos a comunicar por las redes lo que había sucedido y de pronto empezó a llegar gente, más y más gente. Se sentía la bronca y no de manera individualizada, era furia colectiva. De pronto la legislatura estaba llena y esa rabia comenzó a tomar cuerpo. En cuestión de unas pocas horas había cientos de personas gritando desde las entrañas contra los funcionarios entreguistas.

La chispa se había encendido, así comenzaba el segundo Chubutazo. La policía no sabía bien qué hacer, se les notaba el susto en sus rostros. Quedaron arrinconados sobre las escaleras, su objetivo era impedir el paso hacia el interior de la Legislatura y cuidar a lxs diputadxs que acababan de condenarnos a la muerte, incluso la suya propia. Esas vallas que pretendían alejarnos, de pronto fueron arrancadas y las colocamos en la parte trasera, por ahí donde querían huir lxs cobardes. Entre gases lacrimógenos y comenzando la represión, se fueron nomás en sus camionetas de lujo, esos que hasta el día de hoy son recordados como el peor cuerpo legislativo de la historia. Funcionales a un gobierno que solo causó daño y dolor a nuestro pueblo.

A partir de ese momento se desata la rabia, porque lo que habían hecho no tenía precedente, no podía ser aceptado así no más y por lo tanto vivenciamos una de las mayores muestras de dignidad y lucha de la historia de Chubut. Esa primera noche pasó de todo, se llevaron detenidas a dos compañeras a las cuales arrestaron de manera clandestina dentro de la misma Legislatura. La tensión crecía, la gente se multiplicaba. Resistimos una represión de casi seis horas, esa noche nadie durmió. La solidaridad de la gente de Rawson fue increíble, nos abrían las puertas de sus casas para que nos resguardemos de la represión, nos atendían con preocupación.

Yo recuerdo haberme desmayado en plena represión por los gases lacrimógenos y por un tiro de bala de goma que me dio en la frente. Fui socorrida por compañerxs que, a riesgo de ser apresados, decidieron no dejarme y me arrastraron fuera de esa primera línea. Fui asistida dentro de la casa de una vecina que nos ayudó con todo su amor.

Para el jueves, las convocatorias fueron masivas en toda la Provincia. En la Capital, Rawson, se prendió fuego todo. La casa de gobierno, el tribunal superior de justicia, patrulleros de la comisaría, edificios públicos del poder estatal, todo ardía.

De pronto esas calles que nos habían visto marchar pacíficamente durante tantos años, se poblaron de rabia y de la habilitación social a romper todo. La bronca acumulada de tantos laburantes que la veníamos pasando muy mal, de tantos pibes que sufrían la violencia policial en sus barrios, explotó con la gota que rebalsó el vaso: el atrevimiento de aprobar una ley que nos condenaba a más miseria y muerte. Todo eso se vio durante siete días en una batalla campal en la que, a pesar de la brutal represión, la gente no dejaba de sumarse a las movilizaciones.

Fuimos trinchera, con piedras y algún que otro cartel que se volvió escudo para resistir y enfrentar las balas. Hubo marchas pacíficas donde cientos de familias participaban con cantos y frases ingeniosas en banderas, pero también se sucedieron momentos en donde la bronca se expresaba con acciones directas. Porque cuando los gobiernos violentan, el pueblo responde como puede y lo hace en legítima defensa. No hay acto más soberano y digno que una rebelión popular.

El lunes 20 de diciembre del 2021 se cumplían veinte años de aquella rebelión popular en el marco de una crisis política, económica, social e institucional que pasó a la historia como Argentinazo. Bajo el lema “que se vayan todos” el pueblo argentino se rebeló contra el gobierno de Fernando De La Rúa que se vio obligado a renunciar. En aquellas jornadas del 2001, la sangrienta represión policial se llevó la vida de treinta y ocho personas y dejó un saldo de cientos de heridos. Diciembre siempre nos duele, pero también nos invita a continuar por el camino de tantxs que dejaron su vida luchando.

En pleno Chubutazo y con la memoria del Argentinazo que nos ardía en el pecho, se cortó una ruta nacional, esa misma que meses antes nos había visto peleando por la Iniciativa Popular. Fue un corte duro, masivo, complejo.

En plena acción, los rumores de la derogación de la ley de zonificación minera comenzaron a aparecer. El sector de la pesca que se encontraba presente a través de su sindicato, también recibió la noticia de que no se aprobaría una ley que perjudicaba a lxs trabajadorxs del sector. Después de varias horas, se levantó el corte y marchamos desde la ruta hacia el centro de la ciudad de Trelew. Se realizó un acto en la plaza y se convocó a movilizar al día siguiente nuevamente en Rawson. Acto seguido se prendió fuego el diario prominero de la provincia (Diario El Chubut). Cómplice de las multinacionales y funcional al poder, ese medio había tenido una responsabilidad central en el lobby minero. El pueblo tenía identificados a sus enemigos e hizo justicia.

El martes 21, a siete de días de su aprobación, la Legislatura de la provincia derogó la ley de zonificación minera. El pueblo triunfó. Es inexplicable la sensación que nos atravesó ese día. Éramos muchxs, los abrazos y las lágrimas brotaban de nuestros cuerpos cansados, lo habíamos logrado. Distintos gobiernos habían intentado aprobar la ley, Arcioni finalmente logró cumplir con el pacto de poder. Pero la fiesta les duró siete días. No pudieron contra el pueblo.

Ese día se festejó en la plaza, se bailó cumbia. Fue uno de los días más felices de mi vida. Ver arder la casa de gobierno y tras el triunfo colectivo, ver los rostros de felicidad de tantxs compas, de mi amiga, de tantxs amigxs, me quedó grabado en la retina y en el corazón para siempre.

Mientras escribo este artículo se cumplen cuatro años del Chubutazo, los recuerdos en redes aparecen día a día y vaya que da ánimo saber que este pueblo pudo tanto.

La lucha sigue

En este artículo pude contar nuestra pequeña victoria con el sobreseimiento ganado, sin embargo, este triunfo no nos puede nublar la visión. Somos conscientes de que el capitalismo seguirá avanzando sobre nuestros cuerpos y territorios, siempre vendrán por nuestros bienes comunes. Lo que para nosotrxs es territorio con vida humana y no humana que lo habita, para ellos es riqueza explotable y todas aquellas personas que se opongan a su plan de despojo serán perseguidas y castigadas, como lo son las comunidades originarias, como lo son los vecinos que lucharon en las jornadas del chubutazo.

El actual gobierno de Ignacio Torres, mientras avanza nuevamente con proyectos mineros, se ensañó con los pibes imputados por los daños materiales del Chubutazo.  Eran ocho, un día antes de conocerse la sentencia uno de estos pibes se suicidó.  Lautaro Martínez. Presente, ahora y siempre. Gracias por tu digna lucha.  Esta causa tuvo incontables irregularidades. Finalmente, sin pruebas, condenaron a seis vecinos y dos de ellos hoy están presos. En este momento se lucha por su liberación.

Después de relatar lo que fue el acontecimiento más importante de la historia reciente de Chubut, vuelvo a esa pregunta inicial sobre el significado de nuestro sobreseimiento. ¿Por qué es importante y qué significa? Desde nuestro humilde lugar sentimos que esta pequeña victoria sienta un precedente que da aliento a todas las personas criminalizadas por luchar y la forma en la que llevamos esta causa que fue de manera colectiva y con la frente en alto, muestra un camino, ya que fue dicha actitud la que nos permitió mantenernos firmes y ganar la batalla en el terreno del enemigo.

Este sobreseimiento significa para nosotrxs la posibilidad de seguir luchando con alivio y con la cabeza, el cuerpo y el corazón puesto en donde tiene que estar: en la transformación de raíz de una sociedad capitalista que nos está llevando a un callejón sin salida. Estamos siendo parte de la historia que nuestro pueblo escribe a sangre y fuego. Estuvimos presentes en momentos cruciales de la lucha por el agua, poniendo el cuerpo junto a tanta gente, fuimos gotitas de un mismo río. Desde el mar hasta la cordillera y pasando por la meseta, nuestra provincia fue cuna de importantísimas luchas en defensa de los bienes comunes.

El Chubutazo fue producto también de toda esa historia y es nuestra responsabilidad seguir la lucha, multiplicando la pedagogía constante de las asambleas socioambientales que durante años desarrollaron la conciencia de nuestro pueblo, allanando el camino para su emergencia masiva en los momentos decisivos. Este artículo tiene la humilde pretensión de aportar a otras peleas que hoy mismo se dan en tantos lugares del mundo. La correlación de fuerzas en el terreno de la lucha socioambiental suele ser muy adversa. Pero con determinación popular, organización y conciencia, los pueblos podemos ganar.

Esperamos que la experiencia del Chubutazo pueda motivar la organización y la participación en otras partes. La lucha por un mundo ecosocialista, feminista y sin fronteras, libre de toda opresión, es el faro que ordena nuestro camino. No podemos conformarnos con menos. Es posible vencer, tenemos que hacerlo. La revolución es nuestra tarea.  ¡Lucharemos hasta que todo sea como lo soñamos, por el agua y por la vida! ¡No es No!

21/12/2025

Andrea Leonett

https://vientosur.info/al-sur-del-sur-de-este-mundo-un-gran-triunfo-socioambiental-contra-el-extractivismo/

Comparte este contenido:

«Todos los migrantes tienen que pagarles a los traficantes de personas, pero de las mujeres se espera que también paguen con sexo»

Esther dormía en las calles de Lagos cuando una mujer se le acercó con la promesa de hacerla salir de Nigeria y conseguirle trabajo y un hogar en Europa.

Esther soñaba con una nueva vida en Reino Unido. Tras ser expulsada de un hogar de acogida, violento y abusivo, ya no tenía motivos para quedarse en Lagos.

Pero cuando dejó el país en 2016, mientras cruzaba el desierto hacia Libia, todavía ni imaginaba el traumático viaje que le esperaba, obligada a ejercer la prostitución y a presentar solicitudes de asilo durante años en diferentes países.

La mayoría de los migrantes irregulares y solicitantes de asilo son hombres –el 70%, según la Agencia Europea de Asilo–, pero el número de mujeres como Esther que han llegado a Europa para solicitar asilo está en aumento.

«Estamos observando un aumento de mujeres que viajan solas, tanto por la ruta del Mediterráneo como por la de los Balcanes», asegura Irini Contogiannis, del Comité Internacional de Rescate en Italia.

El informe de 2024 destacó un aumento anual del 250% en el número de mujeres adultas solteras que llegan a Italia a través de la ruta de los Balcanes, mientras que el número de familias aumentó un 52%.

Las rutas migratorias son notoriamente peligrosas. El año pasado, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) registró 3.419 muertes o desapariciones de migrantes en Europa, el año más mortífero registrado hasta la fecha.

Pero para las mujeres, existe la amenaza adicional de la violencia y la explotación sexual, algo que le sucedió a Esther después de ser traicionada por la mujer que le había prometido una vida mejor.

Me encerró en una habitación y trajo a un hombre. Él tuvo sexo conmigo a la fuerza. Yo todavía era virgen», cuenta a la BBC Esther.

«Eso es lo que hacen: viajan a distintos pueblos de Nigeria para elegir chicas jóvenes, llevarlas a Libia y convertirlas en esclavas sexuales», agrega.

«Sus experiencias son distintas y, a menudo, más riesgosas», le dice a la BBC Ugochi Daniels, de la OIM. «Incluso las mujeres que viajan en grupo suelen carecer de protección, lo que las expone a abusos por parte de traficantes, tratantes u otros migrantes».

Los riesgos en el camino

Muchas mujeres son conscientes de los riesgos, pero aun así deciden emprender el viaje, llevando consigo preservativos o incluso implantándose dispositivos anticonceptivos por si son violadas en el camino.

«Todos los migrantes tienen que pagar a un traficante», dice Hermine Gbedo, de la red contra la trata de personas Stella Polare. «Pero a las mujeres se les suele exigir que ofrezcan servicios sexuales como parte de pago».

Gbedo asiste a las mujeres migrantes en Trieste, una ciudad portuaria en el noreste de Italia, que ha sido durante mucho tiempo un cruce de culturas y sirve como importante punto de entrada a la Unión Europea para quienes cruzan desde los Balcanes.

Desde allí, continúan su viaje hacia países como Alemania, Francia y Reino Unido.

Tras cuatro meses de explotación en Libia, Esther escapó y cruzó el Mediterráneo en una lancha de goma, de la que fue rescatada por la guardia costera italiana y llevada a la isla de Lampedusa.

Antes de que se le concediera el estatus de refugiada, Esther solicitó asilo tres veces, debido a que las solicitudes de asilo de personas procedentes de países considerados seguros suelen ser rechazadas.

En aquel momento, Italia consideraba a Nigeria un país inseguro. Pero hace dos años, a medida que los gobiernos de toda Europa empezaron a endurecer sus normas en respuesta a la gran afluencia de migrantes entre 2015 y 2016, cambió esa evaluación.

Desde entonces, las voces que piden mayores restricciones a las solicitudes de asilo no han hecho más que aumentar.

«Es imposible sostener la migración masiva. No hay manera», dice Nicola Procaccini, diputado del gobierno de derecha de Giorgia Meloni. «Podemos garantizar una vida segura a aquellas mujeres que realmente están en peligro, pero no a todas.»

«Tenemos que ser realistas», advierte Rakib Ehsan, investigador senior del centro de estudios conservador Policy Exchange.

«Necesitamos dar prioridad a las mujeres y niñas que están en riesgo inmediato dentro de territorios afectados por conflictos, donde la violación se utiliza como arma de guerra».

Actualmente, esto no ocurre de manera consistente, argumenta, y aunque simpatiza con la situación de las mujeres que enfrentan rutas peligrosas hacia Europa, «la clave es la compasión controlada».

Violencia contra las mujeres

Sin embargo, muchas mujeres procedentes de países considerados seguros aseguran que los abusos que sufrieron por el hecho de ser mujeres han hecho que la vida en sus países de origen se haya vuelto insoportable.

Este fue el caso de Nina, una joven de 28 años, de Kosovo.

«La gente piensa que todo está bien en Kosovo, pero no es cierto», dice. «La situación es terrible para las mujeres».

Nina cuenta que ella y su hermana fueron víctimas de abusos sexuales por parte de sus novios, quienes las obligaron a ejercer la prostitución.

Un informe de 2019 de la OSCE, la organización de seguridad europea, indicaba que el 54% de las mujeres en Kosovo habían sufrido violencia psicológica, física o sexual por parte de una pareja íntima desde los 15 años.

Las mujeres que sufren persecución por motivos de violencia de género tienen derecho a solicitar asilo en virtud del Convenio de Estambul del Consejo de Europa, un derecho que fue respaldado por una sentencia histórica del Tribunal de Justicia de la Unión Europea el año pasado.

El Convenio define la violencia de género como violencia psicológica, física y sexual, e incluye la mutilación genital femenina. Sin embargo, según diversas organizaciones, sus disposiciones aún no se aplican de forma coherente.

«Muchos funcionarios de asilo son hombres con una formación insuficiente para abordar un tema tan delicado [como la mutilación genital femenina], tanto desde el punto de vista médico como psicológico», afirma Marianne Nguena Kana, directora de la Red Europea contra la Mutilación Genital Femenina.

Muchas mujeres ven denegadas sus solicitudes de asilo, explica, basándose en la errónea suposición de que, al haber sufrido ya esta práctica no corren ningún riesgo adicional.

«Hemos oído a jueces decir: ‘Ya has sido mutilada, así que no es peligroso que vuelvas a tu país, porque no te lo pueden volver a hacer'», cuenta Nguena Kana.

Revictimización

En lo que respecta a la violencia sexual, Carenza Arnold, de la organización benéfica británica Women for Refugee Women, afirma que a menudo es difícil de probar, ya que no deja las mismas cicatrices que la tortura física.

Además, Arnold destaca que los tabúes y las sensibilidades culturales de las mujeres dificultan aún más el proceso.

«Las mujeres suelen ser sometidas a un proceso apresurado y es posible que no revelen la violencia sexual que han sufrido a un agente de inmigración que acaban de conocer», explica.

Gran parte de la violencia que sufren las mujeres tiene lugar durante su viaje, según dijo la Organización Internacional para las Migraciones a la BBC.

«Las mujeres suelen huir de la violencia sexual de sus parejas en su país de origen, y luego, durante el viaje, vuelven a sufrir lo mismo», dice Ugochi Daniles.

Este fue el caso de Nina y su hermana en su viaje desde Kosovo, en el que huían de sus parejas maltratadoras para empezar una nueva vida en Italia.

Viajando con otras mujeres, atravesaron a pie los bosques de Europa del Este intentando evitar a las autoridades. Allí, contaron que fueron atacadas por migrantes y traficantes de personas.

Aunque estábamos en las montañas, en la oscuridad, se oían los gritos», recuerda Nina. «Los hombres se acercaban con una linterna, nos la apuntaban a la cara, elegían a quien querían y se las llevaban más adentro del bosque».

«Por la noche, oía a mi hermana llorando, pidiendo ayuda», agrega.

Nina y su hermana contaron a las autoridades italianas que si regresaban a casa, sus exparejas las matarían. Finalmente, se les concedió asilo.

La lucha de Esther por el estatus de refugiada duró mucho más.

Solicitó asilo por primera vez en Italia en 2016, pero tras una larga espera, se trasladó a Francia y luego a Alemania, donde sus solicitudes de asilo fueron rechazadas, ya que, según el Reglamento de Dublín de la UE, se espera que un solicitante de asilo lo haga en el primer país de la Unión Europea al que llega.

Finalmente, se le concedió el estatus de refugiada en Italia en 2019.

Casi una década después de haber abandonado Nigeria, Esther se pregunta si su vida actual en Italia ha valido la pena, debido al sufrimiento que padeció para llegar hasta allí: «Ni siquiera sé por qué vine a este lugar».

https://www.bbc.com/mundo/articles/cwygwn0l247o

Comparte este contenido:

Entre el miedo y la esperanza, así el regreso a clases de niños en Venezuela y Nigeria

El regreso a clases en Venezuela y Nigeria es muestra de los retos que persisten a la hora de garantizar el derecho universal a la educación en el mundo.

El regreso a clases en países marcados por la violencia y la inseguridad como Venezuela y Nigeria ha capturado la atención mundial. Miles de niños en ambos países retornaron a las aulas, enfrentando temores y desafíos particulares después de periodos de interrupción por conflictos, violencia y amenazas a su seguridad.

 

¿Cómo fue el regreso a clases en Venezuela?

En Caracas y otras regiones de Venezuela, los niños regresaron a clases después de la pausa navideña en un contexto de tensión política, después de los recientes eventos que incluyeron acciones militares y la captura de Nicolás Maduro, situación que generó una preocupación entre padres y docentes.

 

Según el Ministerio de Educación, más del 97% de la matrícula escolar retomó sus actividades, aunque la asistencia fue considerada “media a baja” por docentes y sindicatos, que señalaron el temor entre familias y un aumento en el costo del transporte, además de la presencia de fuerzas de seguridad en planteles.

 

Estudiantes y representantes expresan sentimientos encontrados: algunos muestran entusiasmo por reencontrarse con sus compañeros, mientras que otros mantienen inquietud por el futuro político y social de Venezuela.

 

¿Qué ocurre con los niños en Nigeria?

En norte de Nigeria, después de prácticamente dos meses sin clases debido a secuestros masivos y amenazas contra escuelas, se inició una reapertura gradual de algunos colegios, notablemente en el estado de Kaduna, donde se permitió el retorno de estudiantes bajo estrictas medidas de seguridad.

 

La decisión se tomó después de la suspensión de actividades tras la abducción masiva de estudiantes en noviembre de 2025, un episodio que expuso la vulnerabilidad de las escuelas frente a grupos armados e insurgentes en la región.

 

Mientras algunos centros educativos reabrieron, en estados como Niger, otros siguen cerrados por el riesgo persistente de violencia, pues la seguridad de estudiantes y docentes continúa siendo una prioridad nacional; ¿por qué sigue siendo difícil para los niños volver a clases?

 

Después de ataques, ¿es seguro estudiar? Esto pasa en Venezuela y Nigeria

En ambos países, la incertidumbre política y la amenaza de violencia han marcado el regreso a clases: En Venezuela, las repercusiones de los eventos recientes, incluidos ataques militares y cambios de mando, han generado “estado de excepción” y presencia de fuerzas de seguridad en escuelas, lo que ha influido en la asistencia.

 

En Nigeria, los secuestros escolares y la inseguridad latente obligaron a cerrar aulas, y aunque algunas reabrieron, el miedo de padres y estudiantes sigue siendo una realidad palpable; ¿puede la educación prosperar en medio de la inseguridad?

 

El regreso a clases en Venezuela y Nigeria es símbolo de resiliencia y esperanza, pero también de los retos que persisten en garantizar el derecho universal a la educación; ¿qué más se necesita para que los niños puedan estudiar sin miedo?

 

https://www.tvazteca.com/aztecanoticias/regreso-a-clases-venezuela-y-nigeria-ninos-incertidumbre-y-resiliencia/

Comparte este contenido:

Uruguay y el acceso a la educación de personas migrantes como estrategia de desarrollo

El país prioriza el derecho a la educación por sobre la situación administrativa de quienes llegan del exterior

Dentro de ese conjunto heterogéneo, dos corrientes migratorias se destacan con fuerza en la última década: la llegada de personas cubanas y venezolanas, que eligieron Uruguay como destino en busca de estabilidad frente a contextos sociales, políticos y económicos adversos en sus países de origen. Estas comunidades se han convertido en protagonistas de la nueva etapa migratoria del país, junto a otras nacionalidades (en menor medida) como la haitiana y la dominicana.

Para 2025 se registró un aumento significativo en el número de personas extranjeras residentes, superando las 100.000. Este escenario plantea desafíos concretos en materia de integración, entre ellos, el acceso efectivo a la educación pública.

La educación aparece como uno de los ejes centrales de integración y, en ese aspecto, Uruguay presenta ventajas en comparación con la mayoría de los países de la región. El Estado promueve la inclusión de estudiantes extranjeros a través de normativas, guías y políticas públicas que facilitan el acceso a todos los niveles educativos, reconociendo la diversidad cultural y buscando una integración efectiva.

Los procesos incluyen la reválida de estudios, la presentación de documentación básica (como cédula, pasaporte o carné de salud) y, en algunos casos, entrevistas o mecanismos de asignación de cupos. A esto se suma un énfasis en la adaptación pedagógica y el acompañamiento emocional, especialmente en el ámbito escolar, con el objetivo de asegurar la participación y el aprendizaje de todos los estudiantes.

Estas políticas se inscriben, además, en una estrategia de desarrollo de largo plazo, vinculada a la baja densidad poblacional del país y a la necesidad de atraer y retener población joven. En ese marco, Uruguay no exige residencia legal definitiva para inscribirse en una institución pública: basta con acreditar identidad mediante pasaporte, cédula extranjera o documento del país de origen para que niños, adolescentes y adultos puedan acceder a escuelas, liceos, UTU, formación docente y a la universidad pública.

En los niveles de educación inicial, primaria y media, el sistema educativo uruguayo aplica un criterio de inclusión inmediata para niños y adolescentes migrantes. En el ámbito de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), el enfoque se centra en garantizar el derecho a la educación en igualdad de condiciones, promoviendo la inclusión a través de guías de inscripción, procesos de reválida y espacios de fortalecimiento educativo y convivencia, con acciones orientadas a la sensibilización y el acompañamiento.

ANEP apoya el ingreso de migrantes al sistema educativo uruguayo

En la educación media, tanto secundaria como la Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU) buscan asegurar una inclusión rápida y el acceso universal, garantizando la inscripción (incluso provisional) conforme a la normativa vigente. Se promueve la educación intercultural, se solicita documentación básica y se facilitan los procesos de reválida para asegurar la continuidad educativa. Además, existen puntos de asesoramiento especializados para personas migrantes. En ese marco, se habilitan mecanismos de revalidación de estudios secundarios cursados en el extranjero, permitiendo incluso el ingreso a la universidad sin contar inicialmente con toda la documentación, bajo resoluciones del Consejo Directivo Central (CODICEN).

La Universidad de la República (Udelar) también ha incorporado mecanismos que facilitan el acceso de estudiantes migrantes al sistema público. La institución permite el ingreso con documentación provisoria y acepta, en una primera instancia, certificados sin apostilla, otorgando plazos razonables para regularizar la situación administrativa. Este enfoque busca evitar que los trámites burocráticos se conviertan en un obstáculo para la continuidad educativa. A su vez, ofrece instancias de orientación académica y acompañamiento, reconociendo las dificultades de adaptación derivadas de diferencias entre sistemas educativos y barreras culturales.

La Udelar tiene una política de puertas abiertas para extranjeros

Otro aspecto relevante es la integración cultural. En el caso de inmigrantes no hispanohablantes, especialmente de origen haitiano o africano, se han implementado apoyos en lengua española, tutorías y mediadores interculturales en centros educativos públicos, factores que inciden positivamente en los procesos de integración.

Desafíos

A pesar de los avances, el modelo uruguayo de acceso educativo para personas migrantes no está exento de tensiones y limitaciones. En algunos territorios, la incorporación de nuevos estudiantes ejerce presión sobre la infraestructura existente y sobre equipos docentes que ya trabajan con altos niveles de demanda. A esto se suman las dificultades para la reválida de estudios en determinados niveles, la falta de cupos en algunas orientaciones y los desafíos pedagógicos y culturales que emergen en aulas cada vez más diversas.

La integración efectiva requiere, además, mayores recursos, más formación docente en enfoques interculturales y una coordinación más fluida entre el sistema educativo y las políticas migratorias, para evitar que la inclusión normativa no se traduzca en desigualdades en la práctica cotidiana.

Uruguay y el acceso a la educación de personas migrantes como estrategia de desarrollo

Comparte este contenido:

Recolonización trumpista y las resistencias por venir

Por: Luis Bonilla Molina 

Durante los últimos meses insistimos en que el propósito que tenía la administración Trump era el control político, económico y militar del petróleo, las riquezas minerales de Venezuela y el manejo de los datos de comportamiento de la población para instaurar el régimen de control predictivo sobre el país, para lo cual la colocación de bases militares gringas en la patria de Bolívar estaba en el horizonte. Pero nos quedamos cortos al pensar que para lograrlo a Estados Unidos le bastaba colocar al frente del gobierno venezolano a María Corina Machado (MCM) y Edmundo González Urrutia (EGU), dos personajes históricamente aliados de la Casa Blanca, con liderazgo social, pero de absoluta incapacidad para gobernar un país tan escindido como Venezuela. El propio 3 de enero, día del ataque militar contra Venezuela y secuestro del presidente Maduro junto a su esposa, Donald Trump “bajó de la nube” a la oposición de derechas venezolana y señaló que MCM “no era respetada en el país” y quedaba excluida de la “transición”.

Donald Trump afirmó que a partir de ese momento Venezuela sería gobernada por él y su equipo más cercano, el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth, el subjefe del gabinete Stephen Miller, el director de la CIA John Ratcliffe y el general Dam Caine del estado mayor conjunto, abriendo una situación de amenaza colonial, real, tangible e inusitada sobre Venezuela. Lo que ha ocurrido los días siguientes lo confirma.

La nueva compañía Gipuzcoana

La Real Compañía Guipuzcoana de Caracas fue la sociedad mercantil española fundada en 1728, que operó en Venezuela entre 1730-1785, como parte de la relación colonial con Venezuela. Sus propósitos principales fueron: controlar el comercio exclusivo entre España y Venezuela, exportando productos (cacao, tabaco, algodón, índigo y cueros) e importando mercancías europeas (herramientas, tejidos, vinos, etc.), combatir el contrabando holandés, inglés y de otras naciones, así como orientar el desarrollo económico local para incrementar las ganancias de la Corona española.

Lo que plantea Trump para Venezuela es una nueva situación de control territorial y comercial que recuerda a esta empresa colonial. Pero lo hará con otra figura más moderna, la embajada norteamericana, por eso la prisa con la que ha anunciado de reabrir la representación diplomática norteamericana en Caracas. La embajada gringa cumplirá ese papel, solo que ahora será para la apropiación del petróleo, oro, tierras raras y otras riquezas, así como para seguir capturando sobre el terreno datos e informaciones, vitales para el pleno desarrollo del modelo predictivo de control basado en tecnologías de punta.

Recientemente, Karoline Leavitt, la portavoz de la Casa Blanca ha afirmado que «en este momento tenemos la máxima influencia sobre las autoridades interinas de Venezuela», mientras Marco Rubio sentenció que «Venezuela no puede mover petróleo a menos que le permitamos hacerlo». Esto ha sido complementado con la declaración de Trump que indica que «Delcy Rodríguez se ha comprometido a solo comprar productos estadounidenses», mientras existen rumores de amenazas sobre dirigentes del gobierno como Diosdado Cabello para disciplinar su debida obediencia al gobierno de Delcy Rodríguez.

Las tres fases de la colonización

El 5 de enero por la noche, Donald Trump anunció su regalo de reyes para Venezuela: Estados Unidos tomaría a la fuerza 30-50 millones de barriles de petróleo venezolano. El 7 de enero, el secretario de Estado Marco Rubio anunció las tres fases de recolonización de Venezuela. La primera fase, tomar por asalto en el corto plazo la producción petrolera disponible, hasta alcanzar los 50 millones de barriles de petróleo. No se trata de una compra forzada a Venezuela, sino del anuncio del robo público de la riqueza venezolana, usando su poderío militar y esperando poca oposición local.

La segunda fase, asumir el papel de administrador colonial, vendiendo Estados Unidos directamente en el mercado mundial el petróleo venezolano, abrogándose el uso y administración del botín de guerra. Para suavizar el impacto comunicacional de esta violación al orden comercial capitalista, Marco Rubio señaló que EEUU administraría esos recursos para la reconstrucción de Venezuela y los intereses norteamericanos. Obviamente, quieren recuperar parte del gasto militar generado en los meses de bloqueo naval en el sur del caribe, y usar los propios recursos de Venezuela para reparar la infraestructura petrolera que será ahora usada para la extracción colonial del petróleo por parte de compañías petroleras convocadas por la administración Trump.

Tercera fase, iniciar la transición gubernamental venezolana, que pareciera ser el anuncio de evaluar a partir del comportamiento post agresión del 3 de enero, qué hacer con el gobierno de Caracas liderado por Delcy Rodríguez, así como el momento de construcción de las representaciones políticas (con gente buena) que le garanticen el sostenimiento de su relación colonial con el país.

Marco Rubio sabe que no podrá convertir una República en una colonia sin resistencia local, por lo que esto augura una etapa en la cual el poderío militar-policial y de inteligencia norteamericano tendrá un papel protagónico, seguramente aspirando lograr colaboración de las fuerzas militares-policiales locales, algo que está por verse.

Protectorado o gobierno nacionalista

El gobierno venezolano que se instaló el 3 de enero deberá superar algunas tormentas interiores, para demostrar que tiene la fuerza necesaria para contener al imperialismo o asumir un rol colaboracionista. En cualquiera de los escenarios necesita consolidar su capacidad de gobernar.

La posibilidad de cohesionar una amplia unidad nacional contra el coloniaje gringo pasa por superar el trauma de la captura y secuestro de la pareja Maduro-Flores, ocurrida con poquísima resistencia militar, lo que ha generado la sombra de la traición interna. Localizar y hacer creíble quienes encarnaron esta felonía es un desafío de la actual administración bolivariana. Esto se vincula a la urgencia de elevar la moral de las fuerzas armadas nacionales, quienes sufrieron decenas de bajas (al igual que los 32 combatientes cubanos del entorno presidencial) sin que pudieran hacer lo propio con las fuerzas invasoras.

Por otra parte, Donald Trump, como parte de una estrategia o realidad objetiva (el tiempo lo dirá) ha señalado reiteradamente que el gobierno interino liderado por Delcy Rodríguez está colaborando con su administración y “no quiere cometer los mismos errores de Maduro”. La presidenta encargada Delcy Rodríguez ha desmentido tímidamente estas afirmaciones, eso sí, señalando que el petróleo que salga de Venezuela, lo hará en condiciones de venta y pago comerciales ordinarias. Esta ambigüedad, entendible porque aún se está saliendo del impacto del despliegue y acciones militares del 3 de enero, debe ser superada, ya sea para organizar la resistencia anticolonial, o para sumir el rol de junta de administración colonial. Hacemos votos para que la decisión sea la primera.

El sentimiento nacionalista recorre el país, pero no encuentra una dirección política clara que lo encauce. La izquierda venezolana, especialmente el Partido Comunista de Venezuela (PCV) y la Corriente Comunes han expresado de manera nítida su oposición a los intentos coloniales de la administración Trump, a la par que señalan al Madurismo (del cual formaba parte hasta hace poco Delcy Rodríguez) de llevar al país a esta terrible situación, con la aplicación de un programa anti-clase trabajadora y liquidador de las libertades democráticas mínimas para quienes deseen organizarse de manera autónoma. Pero un frente nacionalista capaz de cambiar la actual situación defensiva no puede ser solo construido con la izquierda radical. La posibilidad de una resistencia efectiva a la agresión militar y coloniaje norteamericano pasa por construir un amplio frente nacional, que no tenga una política de dos aguas frente al imperialismo. El gobierno de Delcy Rodríguez aún no ha mostrado que quiera asumir hasta sus últimas consecuencias ese rol.

Las tareas revolucionarias

Hasta el 2 de enero la principal tarea de los revolucionarios era recuperar las libertades democráticas mínimas que le permitieran a la clase trabajadora opinar y organizarse para enfrentar la ofensiva imperialista y la deriva autoritaria del gobierno madurista. A partir del 3 de enero, y después de los anuncios de la Casa Blanca de convertir a Venezuela en una colonia gringa, la prioridad pasa a ser la defensa de la independencia nacional con el más amplio régimen de libertades políticas para las fuerzas patrióticas. Los hechos dirán si la situación evoluciona hacia una etapa de liberación nacional.

No puede existir duda alguna respecto a impulsar la más amplia unidad de acción, con todas las fuerzas políticas y sociales que coloquen la soberanía y la independencia nacional como la prioridad en esta etapa. Es momento de centrarnos en las coincidencias en torno a la defensa de la nación, su soberanía e independencia.

Luis Bonilla-Molina es profesor universitario e investigador en pedagogía y ciencias sociales. Integrante del Consejo Directivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), integrante de la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la educación (CLADE) y director de investigaciones de Otras Voces en educación.

https://luisbonillamolina.com/2026/01/08/venezuela-recolonizacion-trumpista-y-las-resistencias-por-venir/

Comparte este contenido:

Engaños de la IA: cuando aporta fuentes reales pero inventa su contenido

 “Alucinar” no es un concepto muy exacto cuando se aplica a la inteligencia artificial; puede provocar controversias, tanto por su innecesaria antropomorfización como por su engañosa concreción. Por eso, quizá sería más correcto llamarlas “falsificaciones de información” o simples “confabulaciones”. Sin embargo, esta terminología ha calado para identificar aquellas generaciones de texto que, tras comprobarse, se demuestran erróneas.

Asumiendo una postura ecléctica en la que es más adecuado adoptar las tecnologías que adaptar(se) a ellas, desde el Grupo de aprendizaje en Inteligencia Artificial de la Universidad de Castilla-La Mancha (GaIA) hemos supervisado desde hace años lo que la inteligencia artificial generativa nos ofrece, sobre todo, dentro del ámbito educativo. Y, en especial, en el universitario.

Dentro de este terreno, nos encontramos con el problema de las citadas “alucinaciones” de la IA. Y un claro ejemplo que aterra al profesorado es la invención de fuentes bibliográficas, muy pertinentes y ciertamente bien referenciadas, pero completamente inexistentes.

¿Fraude involuntario?

Vaya por delante que el fraude por alucinación de IA no cae dentro de la categoría de plagio tradicional, sin entrar a debatir que, en efecto, el plagio engloba prácticas más complejas que el rudimentario corta-pega. El punto central de este asunto radica en admitir que la persona que usa la IA y comete fraude por alucinación no solo no es responsable de la autoría del texto generado, sino que ni siquiera ha supervisado y verificado su contenido.

Por desidia o inexperiencia, la IA ha pasado su filtro. Un filtro que, de haber sido constante y competente, no habría tenido problemas para detectar estas “alucinaciones”, pues son fácilmente identificables por un humano atento y experto.

Alucinaciones de segundo orden

Sin embargo, la cosa se complica cuando uno de esos chatbots no se inventa la fuente, sino que la usa de manera inadecuada. Es decir, cuando argumenta que en ella se afirma algo que no es cierto el problema pasa a mayores. En este caso, las hemos bautizado como “alucinaciones de segundo orden”.

Así, nos encontramos con argumentos verosímiles que se encuentran respaldados por fuentes existentes –clásicas o recientes– perfectamente bien referenciadas. Nada, sobre todo desde el punto de vista estructural, nos hará dudar de ellas, a no ser que seamos verdaderos expertos en el tema en cuestión y, por supuesto, prestemos atención.

Este suceso no solo ha sido constatado en nuestros cursos de formación en IA, sino también experimentado en primera persona. No hace mucho recibí un artículo para revisar sobre IA en educación. Durante la revisión comprobé que la literatura utilizada era existente y relevante. Incluso me agradó encontrar un párrafo donde se citaba uno de nuestros trabajos.

Malos tiempos para revisores

Sin embargo, la alegría se tornó amarga sorpresa cuando señalaban aspectos específicos que no recordaba haber incluido. Confieso que, confuso, revisité nuestro propio artículo para confirmar lo que ya era más que una intuición: en efecto, estaba viviendo en primera persona las consecuencias de una de esas curiosas alucinaciones de segundo orden.

Llegados a ese punto, ¿quién me aseguraba que esto mismo no había pasado con otras referencias utilizadas? Huelga comentar el rechazo que emití en mi condición de revisor, evidentemente por fraude.

La conclusión es meridianamente clara, y también extrapolable: corren malos tiempos para los revisores –lo que incluye profesores, maestros y educadores de cualquier nivel y categoría– que no sean expertos en todas y cada una de las referencias de los artículos o de los trabajos que revisen y evalúen. Malos tiempos, en definitiva, para todas las personas, colectivos e instituciones que nos dedicamos a supervisar procesos académicos y de aprendizaje.

Nada nuevo bajo el sol, pues el fraude académico siempre ha existido, pero quizá nunca ha sido tan fácil y hasta cierto punto involuntario cometerlo. En manos de los autores queda hacer un uso responsable, humano y experto, siempre supervisado, de las herramientas que la tecnología –y la IA en especial– ponen a nuestro alcance. Nuestro progreso y nuestra credibilidad están en juego.

José Luis González-Geraldo. Decano de la Facultad de Ciencias de la Educación y Humanidades. Coordinador del Grupo de aprendizaje en Inteligencia Artificial (GaIA). Departamento de Pedagogía. Teoría e Historia de la Educación. UCLM., Universidad de Castilla-La Mancha

Fuente: https://theconversation.com/enganos-de-la-ia-cuando-aporta-fuentes-reales-pero-inventa-su-contenido-268507

Comparte este contenido:

Las políticas de educación gratuita han ayudado a más de 2,3 millones de niños zambianos a regresar a la escuela.

Según información del Ministerio de Educación de Zambia del 12 de enero, más de 2,3 millones de niños en el país han regresado a la escuela gracias a la política de educación gratuita.

Al hablar en la ceremonia de bienvenida a los estudiantes, el Ministro de Educación de Zambia, Douglas Syakalima, enfatizó que esta política está contribuyendo a formar una generación futura disciplinada y productiva.

El Sr. Syakalima comentó: «Estos niños siempre han tenido un gran interés por el conocimiento. Antes, la única barrera que los separaba de la escuela era el pago de la matrícula».

Según el Sr. Syakalima, implementar la educación gratuita no solo amplía el acceso a la educación, sino que también se espera que contribuya a reducir problemas sociales como la delincuencia y el desempleo. Enfatizó que la educación desempeña un papel crucial en el mantenimiento del orden social y la promoción del desarrollo sostenible.

El Ministro instó a los padres y tutores a aprovechar esta política para garantizar que sus hijos reciban una educación escolar completa.

También afirmó que el gobierno está dando un paso más para garantizar la sostenibilidad de la educación gratuita al promulgar esta política. Se espera que el próximo mes se presente un proyecto de ley al respecto ante el Parlamento de Zambia.

La educación gratuita fue una de las promesas de campaña del presidente Hakainde Hichilema. Tras ganar las elecciones de 2021, su administración implementó esta política.

Foto: UNICEF

Fuente: https://congluan.vn/chinh-sach-giao-duc-mien-phi-giup-hon-2-3-trieu-tre-em-zambia-tro-lai-truong-hoc-10326607.html

Comparte este contenido:
Page 20 of 6815
1 18 19 20 21 22 6.815
OtrasVocesenEducacion.org