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Brasil busca eliminar la ideología de género y la política del sistema educativo

América del sur/Brasil/07 Febrero 2019/Fuente: Bles

El gobierno del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, propone acabar con el adoctrinamiento marxista y la ideología de género en las aulas.

El proyecto de ley, denominado Escuela Sin Partido, defiende que en base al artículo 12 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, “los padres tienen derecho a que sus hijos reciban una educación religiosa y moral acorde con sus propias convicciones”, sin la intervención del estado.

“¿Qué se puede hacer para frenar este abuso intolerable de la libertad de enseñanza, que se desarrolla en el secreto de las aulas y que tiene como víctimas a las personas vulnerables en el proceso de formación?”, declara el sitio web de la iniciativa.

“Nada más sencillo: informar y educar a los estudiantes sobre el derecho que tienen a no ser adoctrinados por sus profesores; sólo informar y educar a los profesores sobre los límites éticos y legales de su libertad de enseñar”, concluye.

Las autoridades indicaron que la normativa combatirá las prácticas de género o sexológicas, que a pesar de no ser legales ni constitucionales, intentan apoderarse del sistema educativo mundial.

Cabe destacar que Bolsonaro siempre ha rechazado la ideología de género, es decir, la teoría que afirma que “los dos sexos, masculino y femenino, son considerados construcciones culturales y sociales”, según la define una ley aprobada en marzo de 2017 por la cámara municipal de Manaus, al nordeste de Brasil.

En este ámbito, el nuevo presidente del Brasil, reasignó la población LGBT al Ministerio de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos, y eliminó la Secretaría Nacional de Promoción y Defensa de los Derechos Humanos, que se ocupaba de este segmento de la población, anteriormente.

Violación de la libertad de conciencia

En esa línea, señalaron que buscan acabar con todos los discursos y el material escolar de “naturaleza política, ideológica y moral”, que “viola la libertad de conciencia del alumno”.

El proyecto Escuela Sin Partido, creado en 2004 por el procurador de Sao Paulo, Miguel Nagib, deberá obtener la validación de una comisión especial antes de pasar al Congreso para su aprobación, describió RT.

En definitiva, establece que el objetivo es informar y concienciar a los alumnos de unos derechos que “ya existen porque se derivan de la Constitución Federal y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos” y  que, por ende, “los profesores ya están obligados a respetarlos, aunque muchos no lo hacen”.

La propuesta de ley recuerda a los estudiantes que son ellos mismo los encargados de “ejercer la defensa de esos derechos, ya que dentro de las aulas nadie más puede hacerlo por ellos”.

Fuente: http://bles.com/america/noticias-ideologia-genero-politicas-escuelas-sexologia-ley-brasil-bolsonaro.html

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Ley reivindica derechos de los maestros de Costa Rica

Centroamérica/Costa Rica/07 Febrero 2019/Fuente: Prensa Latina

Al firmar la ley que modifica disposiciones e interpretación auténtica de la norma Fortalecimiento de las Finanzas Públicas (Plan fiscal), el presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, reivindicó derechos de los educadores en carrera administrativa.
‘Esta ley es posible firmarla hoy gracias a los señalamientos que hicieron en su momento los educadores, los cuales fueron acogidos con compromiso y rapidez por los diputados de todas las fracciones’, apuntó el mandatario tico, tras firmar la mencionada legislación, en acto efectuado este lunes en Casa Presidencial.

De esa forma y dos días antes del inicio del curso lectivo 2019 -comenzará mañana en todo el territorio nacional- Alvarado rubricó la ley 9655 Reformas y derogaciones a disposiciones legales de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas e interpretación auténtica del Transitorio XLII.

Para el presidente tico ‘este es un ejemplo de que, en momentos tan difíciles como los que vivimos el año anterior con la huelga en el sector público y la tramitación del Plan Fiscal, los diferentes sectores podemos dialogar y buscar soluciones conjuntas para proteger a los educadores’.

Con el proyecto, tanto los miembros del Poder Legislativo como el Poder Ejecutivo comprendieron las preocupaciones expresadas por el magisterio sobre la operación y el funcionamiento de los centros educativos y otros aspectos relacionados a ingresos que recibe parte del personal del Ministerio de Educación Pública (MEP), señala Casa Presidencial.

Por su parte, el titular del MEP, Édgar Mora, aseguró que ‘este tipo de remuneraciones no han sido pluses, son pagos que los docentes reciben por labores extras a las que se les asignaron originalmente. Este sistema le ha permitido al MEP extender la cobertura a todos los rincones del país’.

La norma introduce algunas modificaciones en el Plan Fiscal para garantizar el pago de recargos y dedicación exclusiva de los docentes en carrera administrativa, con el fin de evitar interpretaciones ambiguas.

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=250290&SEO=ley-reivindica-derechos-de-los-maestros-de-costa-rica
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Más de 10 millones de angoleños comienzan año académico

África/Angola/07 Febrero 2019/Fuente: Prensa Latina

Más de 10 millones de angoleños comenzaron hoy el año académico 2019, marcado por la búsqueda de una mayor calidad en la enseñanza y pasos en la modificación de los libros de texto.
Para el periodo académico quedaron matriculados 10 millones 608 mil estudiantes, una variación de seis por ciento en relación con el año lectivo pasado.

A pesar de los incrementos todavía quedaron sin acceder a estudios más de dos millones de niños y adolescentes, con grandes déficits sobre todo en la enseñanza preescolar y especial. Básicamente faltan escuelas y profesores.

Del total, seis millones 597 mil escolares estarán de primero a sexto grados, 875 mil en preescolar, 932 mil en secundaria y un millón 103 mil en preuniversitario y enseñanza técnico-profesional.

El director del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo de Educación Manuel Afonso dijo recientemente que el sistema público cuenta con 18 mil 297 escuelas y 206 mil 624 profesores.

Hasta 2022 el gobierno planea construir un número indeterminado de centros docentes con la mirada puesta en eliminar la cifra de infantes y adolescentes en edad escolar que no pueden estudiar.

El curso en la enseñanza general fue inaugurado oficialmente el pasado 31 de enero y en la enseñanza superior en marzo próximo.

El país africano tiene enorme déficit de escuelas y las existentes son utilizadas de forma intensiva, pues realizan sesiones matutinas, vespertinas y nocturnas con grupos distintos.

Mientras tanto, Angola prepara una política del libro escolar, documento que regulará la elaboración, edición, producción, utilización y vigencia de los textos, expuso Afonso.

Si la legislación se aprueba como pretendemos los libros tendrían una duración de cinco años, el mismo tiempo que los periodos legislativos, abundó.

Queremos que la legislación entre en vigor en 2022, expuso tras explicar que así el país contará con materiales curriculares mejor contextualizados para una educación adecuada.

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=250414&SEO=mas-de-10-millones-de-angolenos-comienzan-ano-academico
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La educación irá a la huelga el próximo 8 de marzo

Europa/España/07 Febrero 2019/Fuente: El diario la Educación

La semana pasada el Sindicato de Estudiantes hacía el anuncio del llamamiento a la huelga feminista para el próximo 8 de marzo. Un anuncio que iba acompañado de un requerimiento a los sindicatos para que realizaran también una convocatoria entre el personal docentes y, de esta forma, tuvieran una cobertura legal para vaciar las aulas el mes que viene.

Parece que el llamamiento ha tenio buena acogida. Al menos STEs y la Federación de Enseñanza de CCOO harán una convocatoria de huelga general de 24 horas el próximo 8 de marzo para que los centros educativos queden paralizados el Día Internacional de la Mujer.

“Cada vez es más urgente situar la igualdad, la coeducación y la eliminación de violencias en el centro del debate educativo”, aseguran desde la Federación de Enseñanza de CCOO (FECCOO) en un comunicado emitido ho por el sindicato.

“Es necesario poner la máxima presión sobre el gobierno del PSOE, aseguran desde el Sindicato de Estudiantes, para que nuestras reivindicaciones se hagan realidad y dejar muy claro a la derecha que nos vamos a dar un solo paso atrás.”

La organización estudiantil carga contra PP, Ciudadanos y Vox, al mismo tiempo que señala “la política de desmovilización de las cúpulas de CCOO y UGT”, la subordinación de Unidos Podemos al gobierno del PSOE o la inacción de este en lo relativo a la reversión de los recortes de los últimos años.

En cualquier caso, centrales sindicales como STEs han anunciado la convocatoria de huelga de 24 horas que han realizado para el próximo 8 de marzo. A la que se ha sumado la FECCOO.

Desde la Federación de Servicios Públicos de UGT aseguran que está previsto un paro de dos horas, aunque están en conversaciones las centrales de UGT y CCOO ante la posibilidad de la convocatoria de esa huelga general que no fuera solo educativa.

Fuente e imagen: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/02/04/la-educacion-ira-a-la-huelga-el-proximo-8-de-marzo/

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Ante la ultraderecha y el izquierdismo neoconservador, 13 tesis del feminismo marxista (video)

Por:pikaramagazine.com/06-02-20019

La ultraderecha se expande como el aceite por toda Europa desde hace ya años. Sin prisa, pero sin pausa. Y sin pausa entró ayer en las instituciones de Andalucía. Este artículo y este vídeo no son un sesudo análisis pero sí que pretenden ayudar a articular un frente político y discursivo común (que no uniforme) que dé respuesta a este contexto.

La expansión de la ultraderecha tiene causas diversas (algunas de las razones se exponen en el libro Privatizar la Democracia: capitalismo global, política europea y estado español de Icaria, 2018). En este artículo comentaré brevemente la situación actual, y el vídeo que tenéis a continuación trata de dar un marco amplio, abierto y reformulable, que tenemos que seguir enriqueciendo entre todas, y desde todas las corrientes feministas, para hacer frente a los ataques que estamos sufriendo en este heteropatriarcado capitalista cada vez más salvaje.

Lo primero que hay que remarcar y que los medios tienden a ocultar es que la ultraderecha siempre ha sido una práctica de extrema misoginia, caracterizada por la xenofobia y la homofobia, pero hay un detalle (uno de esos detalles como los de las hipotecas que si no lo lees bien te puedes quedar sin casa, muerta de frío y de pobreza): todas estas fobias y odios se dan en sociedades patriarcales y capitalistas.

Por eso, cuando la ultraderecha se expande, suele ser, no sólo porque se privatiza la democracia en el sentido de que se mercantiliza de forma extrema a la población desposeyéndola, explotándola y financiarizando y privatizando los recursos naturales, cognitivos, sistemas públicos de salud y de educación, servicios, transportes, mecanismos y territorios públicos y comunes. Eso ocurre también debido a que el discurso y los marcos de pensamiento y percepción hegemónicos giran a la derecha, ya que el hecho de que haya prácticas (como la explotación o la privatización o el linchamiento a feministas, musulmanes, personas trans o cuerpos racializados) que nos parezcan aceptables o inaceptables está relacionado también con los marcos de percepción y pensamiento. Por ejemplo, lo que antes era (se percibía y pensaba como) de izquierdas pasa a ser extrema izquierda, lo que era de derechas pasa a ser de centro-izquierda y lo que era de ultraderecha pasa a ser percibido, pensado y votado por la población como centro-derecha. Es decir, que no solo se explota y oprime a la población de forma más bárbara (mediante la necropolítica y las tecnologías de desposesión y precarización radical) sino que quienes antes votaban o militaban en la izquierda se pasan a la derecha.

Es más, sin llegar a pasarse a la derecha, vemos como muchas de las propuestas del izquierdismo neoconservador (o, como diría Marx, infantil y maximalista) coinciden con muchas de las propuestas de la ultraderecha (lean el artículo sobre Salvini de antiguos miembros del Partido Comunista e Izquierda Unida, lean las variadas versiones, en libro, en prensa y en Twitter, de ‘La trampa de la diversidad’, lean las pintadas que piden socialismo y tachan el feminismo, etc.). Coinciden demasiadas veces ya en propuestas a favor de empoderar socioeconómicamente a cierta clase obrera de hombres blancos, dejando al resto de la clase trabajadora fuera: migrantes, racializadas, mujeres, sobre todo si son feministas, gays, trans, etc. ya que esta diversidad rompe la clase obrera de los hombres blancos favoreciendo su desposesión por parte del capitalismo global, según ellos. Las acompañan de propuestas esencialistas y neoidealistas en lo que refiere al ámbito cultural (tal y como definen ellos lo cultural y lo socioeconómico que, como se dice en el vídeo, no es más que el marco misógino, cristiano y liberal desde donde los hombres blancos de ciertas clases han pensado el mundo toda la vida).

A esto hay que añadirle el hecho de que cada vez que hay una ola feminista, surge una complicidad, sobre todo entre hombres (de derecha y de izquierda) que se ponen de acuerdo para ir en contra del feminismo y de las demandas feministas, como ya ocurrió en la primera, la segunda y la tercera ola feminista, y lo hacen con estrategias como tratar de dividir el feminismo en dos (las malas, es decir, las que nos molestas – feminazis, burguesas vendidas, etc. que dicen que la clase de los hombres es una clase política y socio-económica y que la existencia de dicha clase es el pilar fundamental de la reproducción del heteropatriarcado; y las que no nos molestan – esas que no ponen el heteropatriarcado como sistema de dominación predominante o igual de importante que, pongamos, el capitalismo autóctono y colonial).

Este vídeo que os mostramos aquí se ha realizado para el Congreso sobre Marxismo en el siglo XXI de la Universidad de Valencia. Y he decidido hacerlo público a petición de diversas asociaciones feministas, así como de sindicatos y ciertos movimientos sociales de Euskal Herria y Cataluña.

Espero que sirva para que sigamos pensando y luchando juntas contra esta ofensiva heteropatriarcal y capitalista, xenófoba, homófoba e imperialista, que vivimos.

[Nota: Hay varios errores en el vídeo, es lo que tiene el directo. Uno de ellos es que al final digo “la clase de los hombres explota a las mujeres” y quería decir “domina” como término genérico que puede implicar explotación, pero no necesariamente, sino otras formas de dominio como opresión, subyugación, subordinación, etc. También quiero subrayar que el tiempo era limitado y no he podido ni explicar ni incluir otras cuestiones de absoluta relevancia].

*Fuente: https://www.pikaramagazine.com/2018/12/ultraderecha-feminismo-marxista/

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México: Leer por placer y a bajo costo. El plan de gobierno de AMLO para promover la lectura.

Por: Animal Político06/02/2019

“La lectura puede darnos paz, es un vehículo para la paz. Nadie que esté leyendo está pegando, pateando o agrediendo a alguien”, dijo la escritora Beatriz Gutiérrez, asesora honoraria de la Coordinación de la Memoria Histórica y Cultural de México.

Desterrar la idea de que leer es aburrido, que los libros se encuentren a la mano y con un costo accesible, además de de convertir la lectura en un vehículo para la paz, son algunos de los puntos de la Estrategia Nacional de Lectura presentada por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, este domingo en Mocorito, Sinaloa.

“Estamos promoviendo la lectura, porque necesitamos fortalecer valores culturales, morales, espirituales. No sólo de pan vive el hombre… la felicidad no solo es acumular bienes materiales, dinero, fama, títulos. La verdadera felicidad es estar bien con uno mismo, estar bien con nuestra conciencia y estar bien con el prójimo, esa es la verdadera felicidad. No el lujo barato, la ropa de marca, las alhajas, la troca, eso es efímero. Por eso es muy importante el fortalecimiento de los valores”, dijo durante la presentación el presidente López Obrador.

A continuación algunos de los puntos clave de la estrategia, según el gobierno:

— El plan buscará reforzar en la infancia y  en la adolescencia el hábito de la lectura como una práctica placentera, que abre posibilidades de conocimiento.

— También se tendrá como objetivo reforzar y mejorar la comprensión de los textos, desde la  interpretación de las ideas simples, hasta la discusión y crítica de  las ideas complejas. En estos dos primeros puntos mencionados, intervendrá la Secretaría de Educación Pública.

— Otro aspecto del plan es lograr que los libros  se encuentren a la mano, a costos asequibles, y que las bibliotecas no se asocien con el aburrimiento. En esto intervendrán el Fondo de Cultura Económica (FCE) y diversas áreas de la Secretaría de Cultura.

–El gobierno federal lanzará una campaña en medios de comunicación, de promoción de la lectura. La dependencia que está elaborando la campaña es la Coordinador General de Comunicación Social, que dirige Jesús Ramírez Cuevas, aunque no se detalló la inversión ni qué personajes participarán en ella.

— “Un México donde la lectura sea una actividad común y cotidiana; un México en el que no sólo las bibliotecas estén llenas, sino con parques, cafés y salas de espera, donde la gente lleve un libro en la mano. En fin, un México reflexivo, inteligente y crítico hacia su pasado, su presente y su futuro”, señaló respecto a lo que se espera de la Estrategia Nacional el titular de la Coordinación de la Memoria Histórica y Cultural de  México, Eduardo Megías.

— El Fondo de Cultura Económica, como parte de la Estrategia Nacional, se dedicará a “desterrar la idea de que leer es  aburrido. La educación tiene que levantar el placer de leer”, dijo el director de esa instancia, Paco Ignacio Taibo II.

— “Reflexionemos, ¿por qué no leemos muchos de nosotros? No leemos porque el precio de los libros es muy caro, pues vamos a desbaratarlo, vamos a hacer libros baratísimos, vamos a regalar libros.

Y no sólo eso. Vamos a forzar a que el conjunto de la industria editorial baje sus precios, coeditando con ellos, sustituyendo importaciones”, dijo Taibo II.

— La educación formal, agregó Taibo II, “tiene que impulsar un proceso muy potente de lectura y conocimiento y comprensión de la lectura”, pero la educación informal tiene que levantar el placer de leer.

“Tenemos que romper el miedo cultural. La educación media está creando vacunas contra la lectura. Tienes que leer siete libros esta semana. Tienes que hacer resúmenes. Y se producen lecturas de fotocopia, de un capítulo, libros mal leídos y, sobre todo, la sensación, que esa la tenemos que desterrar, de ‘leer es aburrido’”, señaló.

— En muy poco tiempo, agregó el funcionario, el FCE publicará la colección Viento del pueblo, con libros de 10, 12, 15 pesos.

— Otra idea que planteó el director del FCE, aunque no se confirmó si será parte de la Estrategia, es la de cuando se entregue en México una casa de interés social, ella esté equipada ya con una colección de al menos cinco libros.

— La asesora honoraria de la Coordinación de la Memoria Histórica y Cultural de México, Beatriz Gutiérrez, mencionó en la presentación de la Estrategia que los libros pueden ser un camino para ser mejores personas.

“La lectura despierta la conciencia y la  imaginación; nos invita a reflexionar o a sentir; nos hace gozar, nos  hace recordar o llorar. La lectura puede darnos paz, es un vehículo para la paz. Nadie que  esté leyendo está pegando, pateando o agrediendo a alguien. Lean todo lo que puedan: novela, poesía, ensayo, cuento, un periódico; aún, un  libro de texto, el libro que sea, es un compañero también”.

*Fuente: https://www.animalpolitico.com/2019/01/plan-amlo-lectura-placer-estrategia-libros/

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Las mujeres que pararon dos meses a Franco

Por: pikaramagazine.com/06-02-2019

En 1962, una huelga minera que se inició por un conflicto laboral en Asturias terminó convirtiéndose en el mayor desafío político al que tuvo que enfrentarse el franquismo desde la finalización de la Guerra Civil: 300.000 trabajadores de todo el Estado español terminaron sumándose a un paro que se extendió durante dos meses. Fueron las mujeres de las Cuencas Mineras las que garantizaron las condiciones que lo hicieron posible.

A lo largo de la historia, ha habido –y hay– quienes saben que sí o sí aparecerán en los libros; quienes intuyen que sus aportaciones, para bien o para mal, podrán merecer la atención de los que la escriben; y quienes ni por asomo lo han contemplado. A este último sector pertenece la mayoría de la población y, en especial, de las mujeres, pero es ahí donde se ha hecho historia con mayúsculas, aquella que ha perpetuado la vida frente a la destrucción, que ha sembrado justicia frente a los privilegios y que se ha constituido en resistencia frente a quienes sostenían que conformarse era el mandato divino o legal.

En 1962, cuando el régimen franquista presumía de un supuesto milagro económico como estrategia para legitimarse y lavar su imagen internacionalmente, un grupo de mujeres y hombres pobres de un aislado valle asturiano conseguían lo impensable hasta el momento: abrir la brecha de la oposición política a partir de lo que empezó siendo, ni más ni menos, que una protesta laboral.

La esquiva primavera asturiana seguía haciéndose de rogar en la Cuencas Mineras en aquellos días de abril de 1962 en los que miles de hombres tenían aún que recorrer hasta dos horas a pie para llegar, aún de noche, a los pozos en los que iban dejándose los pulmones y la vida, para salir por un mísero sueldo, también de noche, a unas condiciones de vida que no diferían mucho de las que habían vivido sus antepasados un siglo atrás.

Con una diferencia abismal: las Cuencas habían sufrido la Guerra Civil y la posguerra con una virulencia especial, aquella que los golpistas consideraban que merecía una zona destacadamente roja y a la que tanto les había costado aplacar –que ya se había convertido en un símbolo de los movimientos obreros con su Revolución de 1934– y que durante años albergó en sus montañas a guerrilleros que se negaban a dar por vencida a la democracia.

Guerrilleros que no habrían podido subsistir sin el apoyo de la población civil que les protegía, nutría y esperaba, mayoritariamente conformada por mujeres. Una de ellas era Anita Sirgo, hija del guerrillero Avelino Sirgo, y enlace de la guerrilla desde los nueve años. Ser miembro de una familia republicana no sólo le costó no conocer a su padre –sólo lo vio una vez sin saber quién era–  y no saber aún ni en qué cuneta está enterrado, sino que sus abuelos y su madre fueran encarcelados y su tío ejecutado. Por todo ello, es una de las firmantes de la causa contra los crímenes del franquismo que se investiga en Argentina.

Pero Anita Sirgo es también una de las cientos de mujeres que hicieron posible la emblemática huelga minera de 1962, que tuvo su origen en unas sanciones de suspensión de empleo y sueldo a siete mineros que se atrevieron a pedir una subida del jornal que cobraban en el Pozo Nicolasa, en Mieres. Esto, que había ocurrido infinidad de veces anteriormente, desató un extraordinario movimiento de solidaridad que empezó entre sus propios compañeros , que se negaron a trabajar al día siguiente iniciando así una huelga de dos meses que se fue extendiendo, primero por las minas asturianas y siderúrgicas -60.000 obreros sólo en esta región-, y posteriormente por 23 provincias españolas. Según distintas fuentes historiográficas, llegaron a participar hasta 300.000 personas de todo el Estado español. Y todo ello, sin convocantes ni consignas, sin apenas hablar-se conoce también como ‘la huelga del silencio’– para evitar filtraciones y represión, y echando mano de una cultura muy interiorizada de la solidaridad de clase que “cuenta con unos mecanismos de identificación de quiénes son los nuestros y quiénes el enemigo que suelen funcionar de una manera muy espontánea ya que no requieren una militancia explícita”, explica Rubén Vega, historiador y autor del libro Las huelgas de 1962.

Concentración en Bruselas en solidaridad con las huelgas de 1962. (Archivo Fundación 1º de Mayo)

Tal fue la repercusión nacional e internacional –se celebraron actos de solidaridad en otros países europeos, y medios como The New York Times o Le Monde se hicieron eco de la rebelión–, que la huelga consiguió algo extraordinario, como lo define Vega: “Algo que no había ocurrido antes y que no volvió a ocurrir: que un ministro de Franco viniese no sólo a negociar con los huelguistas, sino que además cediese. Es peculiar, además, porque las minas eran privadas aún y el que negocia es un ministro, no la patronal ni los empresarios. Y porque las cesiones se decidieron en un Consejo de Ministros presidido por el dictador y se publicaron en el Boletín Oficial del Estado. Se conceden 75 pesetas por cada tonelada producida de carbón destinadas a la subida de los salarios”.

Como subraya Vega, en aquel momento los mineros llevaban ya más de un mes en huelga, un delito equiparable a la rebelión militar según la legislación vigente, lo que convirtió inmediatamente a la huelga en un desafío político y, sin embargo, el régimen negoció con quienes, bajo sus normas, eran delincuentes.

La última vez que los mineros habían visto incrementarse sus sueldos había sido en 1956, pero en 1962 el precio de alimentos básicos como el pan o las patatas se había encarecido entre un 50 y un 200 por ciento. “La huelga fue posible por una combinación de factores. Había descontento porque el régimen presumía de que la economía empezaba a tirar, pero la gente no veía mejorar su situación. La minería es un sector muy especial porque había una tradición muy fuerte de solidaridad que hizo que el conflicto estallase. Pero también por un relevo generacional. La mayoría de los detenidos y deportados por la huelga tenían una media de edad muy joven, gente que no había vivido la guerra y que, por tanto, tenían menos miedo”, resume Vega. De hecho, pese a que había actividades clandestinas de organizaciones como el Partido Comunista y de cristianos de base, no pudieron ver venir la huelga “y ni en sus mejores sueños hubiesen podido imaginar lo que iba a ocurrir”, añade. Aunque sí la apoyarían una vez desatada.

Hasta aquí el resumen del relato habitual de uno de los capítulos más heroicos del antifranquismo, con el que Asturias se labró parte de su merecida reputación obrera y rebelde. Pero, ¿quiénes aseguraron en gran medida las condiciones necesarias para mantener una huelga de dos meses?

“Yo he conocido a mujeres que han trabajado en todos los ámbitos de la mina”, explica Montserrat Garnacho Escayo, antropóloga de género natural de Mieres, y autora de numerosos libros y artículos sobre las mujeres en las minas asturianas.“Conocí a una mujer que fue picadora durante ocho años porque su marido no podía seguir por la silicosis. Como la paga que le correspondía no le daba para vivir a ellos y a sus hijos, le pidió al jefe que le dejara desempeñar su puesto. Rompió aguas picando, porque tuvo dos hijos más siendo minera. Pero, claro, la paga la cobraba a nombre del marido, porque en aquel momento era ilegal que las mujeres fueran mineras. Las mujeres están ocultas de la foto, pero estaban ahí”.

Niño trabajando en una mina asturiana (Fundación Montepío)

Las mujeres han trabajado en las minas -dentro y fuera- desde sus inicios, como los niños y las niñas, por ser un trabajo precario y denostado. También en Asturias, donde encontramos cómo fueron empleadas desde el siglo XIX también como picadoras cuando había aumentos de la demanda, como en la paralización de la siderurgia vasca por la Tercera Guerra Carlista o durante la I Guerra Mundial.Siempre cobrando la mitad que los hombres, 1,05 pesetas a finales del siglo XIX según un estudio de Fernando García Arenal, citado por Garnacho, y menos que los menores, que recibían entre 1,25 y 1,5 pesetas. Según esta estudiosa, en esta época se estima que unas 600 mujeres trabajaban en las minas asturianas de hulla.

Eso sí, cuando escaseaba la demanda, las mujeres volvían a ser relegadas a las labores que tradicionalmente desempeñaban como carboneras: cargar los vagones con el carbón extraído de los pozos, lavarlo –a menudo, con sus bebés al lado tragando el mismo polvo que también a ellas les provocaba silicosis, aunque no se le reconociese como enfermedad laboral–; e, incluso, recuperando el carbón que terminaba en las riberas de los ríos, cargándolo en cestos chorreantes de agua sobre sus cabezas durante kilómetros, para venderlo o tener así algo con lo que alimentar sus propias cocina de carbón. Eso sí, estos trabajos sólo eran aceptados socialmente si los desarrollaban antes de casarse. Si no, era cosa de las viudas de los ‘rojos’, de las madres solteras o que tenían a sus esposos en los campos de concentración, o “mujeres de mineros muertos en accidente a quienes se les ofrecía el medio jornal a cambio de la paga de viudedad, más miserable aún”, escribe Garnacho.

Carboneras en La Hueria ( Colección Asociación Amigos del Valle de La Hueria, San Martín del Rey Aurelio)

Pese a que sus condiciones eran mucho peores incluso que las de los mineros, no aparecen en el relato heroico de las condiciones que provocaron las huelgas de 1962, como tampoco lo hicieron sus vecinas y esposas, hijas y madres de los mineros que pagaron con cárcel, torturas y hambre la osadía de organizarse para que éstos cobraran algo más que una miseria.

Hombres que, por aquel tiempo, no tenían derecho siquiera a “una muda de ropa –porque llegaban por la noche con el uniforme empapado por el agua que caía en los túneles y no nos daba tiempo a secarlos, así lo pusiéramos en cuanto llegaban encima de la cocina de carbón–; o ducharse en un sitio cerrado y con agua caliente”, nos dice Anita Sirgo, que ya trabajaba en la clandestinidad para el Partido Comunista cuando se desató la huelga del 62. Su marido, Alfonso Braña, también implicado en la lucha antifranquista comunista, había sido despedido de la mina anteriormente, donde había trabajado como picador y vigilante, pero tanto ellos como sus hijas seguían viviendo en el edificio que se había construido en Lada (Langreo) para alquilárselo a los trabajadores de la mina. Desde allí, junto a otras mujeres como Constantina Pérez (Tina) y Celestina Marrón,gestaron y coordinaron la resistencia que haría posible una huelga de dos meses para unas familias que ya malvivían cuando tenían un salario y que “se convirtió en el primer gran desafío para el franquismo en términos de movilización obrera que, además, consiguió conectar este movimiento de trabajadores con el estudiantil, el intelectual –un centenar de ellos firmaron una carta de protesta dirigida al régimen- y el de mujeres -más de 200 se manifestaron en solidaridad con la huelga en la madrileña Puerta del Sol–”, analiza Vega.

Como no podíamos juntarnos más de siete mujeres porque no había derecho a la reunión, y ya estábamos fichadas, pues nos encontrábamos de a poquitas. Poníamos una cafetera y unas tazas en la mesa por si venía la Guardia Civil a ver qué estábamos haciendo, y nos poníamos de acuerdo sin poder tomar notas ni nada, todo era de memoria”, rememora Anita en la misma cocina en la que organizó gran parte del reparto de la propaganda, así como muchos de los piquetes que garantizaron el mantenimiento de la huelga. “Antes no había móvil, tenía que ser todo caminando y con la lengüina. Había veces que salíamos a hablar con las otras mujeres por la mañana y no volvíamos hasta por la noche”, explica esta mujer que a sus ochenta y ocho años no aparenta más de setenta, y que transmite tanta energía como calidez.

Anita Sirgo durante la entrevista en su cocina (Celia Cervero)

Anita Sirgo durante la entrevista en su cocina (Celia Cervero)

“La participación de las mujeres en la huelga fue decisiva desde el inicio, por ejemplo, con el reparto de propaganda que permitió que se extendiera por las Cuencas”, explica Vega. Fue así como las mujeres consiguieron romper con el cerco informativo de la censura franquista y con el aislamiento que sufrían las Cuencas, desde donde las noticias llegaban con días de retraso a ciudades como Gijón u Oviedo.

Para ello, las mujeres escondían bajo sus ropas las cuartillas, a sabiendas de que un delito así se pagaba con prisión. Y para asegurarse de que las mujeres que habían dado su palabra de que participarían en los piquetes no se echaban atrás, Sirgo y sus compañeras se levantaban a las cinco de la mañana para ir a buscar una a una a sus compañeras. Sabían, porque arrastraban el mismo dolor, que no debían temer sólo a los palos con los que la Guardia Civil las intentaba dispersar, ni a las represalias contra sus maridos, sino que eran perfectamente conscientes de que el franquismo no perdonaba la disidencia porque ellas mismas habían crecido rodeadas de familiares asesinados en las cunetas, encarcelados en campos de concentración o asediadas por el hostigamiento con el que en las Cuencas se perseguía a las ‘rojas’. “De aquella sabías que salías de casa, pero no si volvías. Recuerdo que el primer día de huelga que fuimos a buscarlas, estaban todas levantadas y no falló ninguna”.

Armadas con palos y maíz, cortaban los accesos a los pozos y regaban los caminos con los granos. El mensaje era claro, estaban llamando ‘gallinas’ a los que intentaban volver al tajo, sabiendo que pocas cosas peores se les podía llamar a un paisano asturiano. Una sencilla medida que realmente contrariaba a los llamados ‘esquiroles’. Y cuando los guardias civiles intentaban detener a alguna, se entrelazaban con sus brazos al grito de “o todes o nenguna” (“o todas o ninguna”). Los porrazos llovían y los brazos se fundían.

Fotograma del corto “A golpe de Tacón”  (Amanda Castro)

“Había esquiroles que querían entrar al pozu porque ya no se aguantaba más, porque claro, se pasó mucha hambre y eso que teníamos una muy buena solidaridad con las tiendas, que nos daban fiado”, apostilla Sirgo mientras mira a su alrededor y recuerda cómo las mujeres de edificios tan austeros como éste –cuyas dos plantas parecen achatarse aún más bajo el peso de un niebla materializada en orbayu– se organizaban para recaudar dinero y comida de los comercios y de los chigres (sidrerías) –”todos daban”– que ponían en común para todo el vecindario. Pero también, para enviarlo a los más de 120 huelguistas que fueron deportados a regiones españolas aún más míseras y en las que no tenían a nadie, a las familias de los 198 que fueron despedidos y a las prisiones en las que se amontonaron hasta 356 huelguistas encarcelados.

Mineros prisioneros a la salida del trabajo en el campo de concentración de la mina de El Fondón.

Hay que recordar que hasta los años 50, en Asturias había más de medio millar de presos republicanos trabajando forzosamente en las minas, donde se instalaron algunas de las Colonias Penitenciarias Militarizadas que el régimen repartió por todo el país para explotar a unos 400.000 presos políticos, según José Luis Gutiérrez Molina, director científico del banco de datos Todos los nombres. Por cada dos días trabajados les restaban, supuestamente, uno de condena. Y como todo pago recibían un jornal de 50 céntimos, cuando la media por el mismo trabajo estaba entre 7 y 9 pesetas, según el exminero y líder sindical Antón Saavedra. Muchos mineros asturianos apresados durante la guerra y la posguerra, terminaron siendo explotados en yacimientos de otras regiones. Por tanto, la prisión no era un escenario ajeno a la minería.

Reunión de mujeres de los despedidos. [Foto cedida por Francisco González a la Fundación Juan Muñiz Zapico]

“Era una solidaridad que no veo por ninguna parte hoy, cuando hay tantas o más razones que entonces. Una de las mujeres que venía a los piquetes, con un palo que quitó a una banqueta, tenía más de 70 años. Tenía a sus dos fíos (hijos) en la mina. No logro entender lo que pasa hoy”, dice Sirgo, ahora volcada en las manifestaciones por las pensiones, sin perder la sonrisa,“porque si no mantenemos el ánimo, vidina del alma mía, esto no hay quien lo soporte, porque sufrimos mucho, mucho, mucho”.

Tanto como que un año después, en 1963, llega destinado un nuevo capitán de la Guardia Civil a las Cuencas Mineras, Antonio Cairo Leiva, para poner orden ante la sucesión de nuevas huelgas. “Supongo que en su cabeza esta zona es un foco de rojos, de enemigos a conquistar. Decide hacer méritos y encontrar al más buscado, Horacio Fernández Iguanzo”. Iguanzo, conocido comoEl Paisano, fue un destacado dirigente comunista que pasó más de una vez por casa de Sirgo y su marido, Braña.

Retrato de Anita Sirgo tras ser rapada.

Retrato de Anita Sirgo tras ser rapada.

El capitán Leiva manda buscar al matrimonio, como a tantos otros destacados participantes en las huelgas, para que vayan a comisaría. Primero va Braña, después Sirgo con su amiga Tina Pérez. Cuando las encierran en el calabozo, Sirgo sospecha que su marido está en la celda de al lado y golpea la pared con sus tacones, que no se quitaba desde que consiguió tener un primer par el día de su boda. Al otro lado, Braña responde con los mismos golpes. A partir de ahí los gritos, llantos y puñetazos se suceden. Los mismos que poco después recibirían Anita y Tina para que den nombres, localizaciones, implicaciones políticas. No abren la boca. Leiva sigue golpeando. Otros torturadores bien conocidos en las Cuencas, como el cabo Pérez, también. Ante su silencio, Leiva ordena que las rapen. Ocho días después de su detención, les exige que para ser puestas en libertad, cubran su cabeza con un pañuelo. Ellas se niegan. Salen con la cabeza bien alta, para que todo el mundo las vea. Anita ha perdido la audición de uno de sus oídos. Tina saldrá tan debilitada, que muere dos años después como resultado de las enfermedades que se le sucederán a partir de ahora. Es 1965 y Anita Sirgo no podrá ir a su entierro porque está en París, exiliada después de que le tirará uno de sus tacones a un Guardia Civil que la perseguía tras una protesta. El Partido Comunista la ha sacado de España esa misma noche para evitarle la prisión. Allí, en casa de unos camaradas franceses, aprende a leer y escribir “lo poco que sé, pero, por lo menos, a mí ya no me engaña nadie”. Tras dos años de exilio, pide volver bajo su responsabilidad. “Allí estaba presa, lejos de mis fías y el mi home. En la cárcel, por lo menos, van menguando los días de pena”.

Tina Pérez.

Tina Pérez.

A su vuelta, en 1966, la condenaron a tres meses de prisión y 100.000 pesetas de multa. Se negó a pagarlas “porque no las tenía, porque no iba a consentir que nadie las pagara y porque no quería que se riesen de nosotros”. Tuvo que cumplir un mes más, antes de volver a su casa yseguir protagonizando algunos de las protestas más significativas del antifranquismo en Asturias. Pero esas son ya otras historias, también invisibilizadas hasta recientemente por los libros de historia y por los discursos de la izquierda porque “hubo dos partes en esta lucha, la de arriba, la de los hombres, y la otra pequeñina, la de las mujeres, la diaria. El de los mineros es un relato épico y una foto de una mujer con una cestina en la cabeza estropea esa épica porque eso es la lírica“, sintetiza Montserrat Garnacho. Una lírica que, en muchos casos, se convertía en sus hogares en vidas atormentadas por la violencia machista.

En este sentido, el historiador Rubén Vega, que lleva años investigando desde el paradigma de la historia social, –“el de la de la inmensa mayoría, la gente común que no tiene estatuas ni recibe homenajes”–, entiende que “la agenda de los historiadores no la cambió una reflexión intelectual que nos llevase a tomar conciencia de nuestras carencias, sino el movimiento feminista que empieza a hacer historia con perspectiva de género y que nos plantea el desafío de ver cómo nosotros la estábamos haciendo tapándonos un ojo, viendo sólo la mitad”.

Un acercamiento al estudio de la historia – “que no es pasado, pasado es el tema que trata, pero la historia es siempre presente porque es la mirada desde la que nos dirigimos al pasado”, sostiene– que cambiaría no sólo los relatos oficiales, sino la esencia misma de los valores predominantes de nuestras sociedades.

“HUBO DOS PARTES EN ESTA LUCHA, LA DE ARRIBA, LA DE LOS HOMBRES, Y LA OTRA PEQUEÑINA, LA DE LAS MUJERES, LA DIARIA”

Hay una cosa que hacen las mujeres en el 62 que no se había hecho en las huelgas anteriores, que son los piquetes. Las mujeres se atreven a hacer algo que los hombres no son capaces de hacer, y con ello juegan con algo que me parece fascinante:se hacen fuertes precisamente en su rol de género tradicional como esposas, madres y amas de casa para transgredirlo. Y esto a los represores, a la policía, a la Guardia Civil, les crea una contradicción: no pueden entrar a saco a reprimir a las mujeres como lo harían con los hombres. De hecho, las torturas a Anita Sirgo y a Tina Pérez y su rapado es más escandaloso porque son mujeres, porque a los hombres los torturaban diariamente, y porque el rapado era cosa de otra época. Ellas son capaces de aprovechar ese rol de género para subvertirlo porque no se espera que las mujeres hagan piquetes, que desafíen a los mineros, que extiendan la huelga o que se enfrenten a la policía. Y lo hacen en la esfera pública, desafiando al poder y las leyes, y desde la militancia política”, analiza Vega. “Y no es que previamente fuesen feministas y entonces hagan estas cosas, sino que, quizás, el hacer estas cosas les haga adquirir cierta conciencia feminista”, añade.

“No podíamos consentir que los hombres volvieran a trabajar con las orejinas bajas y sin conseguir nada”, resume Sirgo. Y no lo consintieron. Así tuvieran que pagarlo con torturas, cárcel y hambre. Así se lo pagaran, durante décadas, con silencio en los homenajes y con el blanco de los márgenes de los libros de Historia.

*Informacion de la imagen de portadas: Carboneras de la mina La Encarná, rodeadas de carbón y cargando un vagón con sus palas (Colección Asociación Amigos del Valle de La Hueria / Asturias.es)

*Fuente: https://www.pikaramagazine.com/2018/03/las-mujeres-que-pararon-dos-meses-a-franco/?fbclid=IwAR3HCu4aw7T9mNC3v3f69ZIrKfvmsiz-cD_db0dPXQWHMavIQKff_vzvtuA

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