México / 7 de octubre de 2018 / Autor: Katie Hornor ParadisePraises / Fuente: Youtube
Publicado el 31 jul. 2018
Entrevistando A Susana Wesley con Katie Hornor de Lemonhass®
Fuente: https://youtu.be/yMSUgl6IM_Q
ove/mahv
México / 7 de octubre de 2018 / Autor: Katie Hornor ParadisePraises / Fuente: Youtube
Publicado el 31 jul. 2018
Entrevistando A Susana Wesley con Katie Hornor de Lemonhass®
Fuente: https://youtu.be/yMSUgl6IM_Q
ove/mahv
Estados Unidos – México / 7 de octubre de 2018 / Autor: Diego Rammsy / Fuente: Publimetro
La educación tradicional para muchas familias es la única alternativa para sus hijos. Es más, hay muchos padres que ni siquiera cuestionan este tema, dando por hecho que es la opción correcta para todos los niños.
Sin embargo, hay una tendencia que ha llevado a varias familias a buscar una manera diferente de educar a sus hijos.
Ya sea por problemas de adaptación, motivación o del desgaste del mismo sistema educativo, algunos han optado por la educación en casa o home schooling, una tendencia que ha ido cobrando importancia a la par con el desarrollo de las herramientas tecnológicas que, al servicio de la educación, permiten que sea posible.
El home schooling comenzó a manifestarse en el vecino del norte a comienzos del siglo XXI.
Para el año 2012 ya el Departamento de Educación de EU estimaba en más de un millón 800 mil estudiantes los que se sumaban a este sistema y actualmente la cifra ha aumentado a dos millones, lo que representa a un 3.4% de los estudiantes de Estados Unidos.
Entre los motivos que los padres tienen para adoptar este camino, un estudio del Departamento de Educación reveló tres principales razones: “proveerles instrucción moral y religiosa” fue la primera (35%), “preocupación por el entorno escolar” (21%), y en tercer lugar “por insatisfacción con el sistema y la enseñanza académica” (17%).
Si bien la educación en casa es posible y legal en algunas partes, en otras se encuentra en un vacío legal, y en algunas está prohibida por ley.
Por ejemplo, en países como Brasil, fue desconocida como una forma legítima de educación en 1990, sin embargo, un movimiento llamado Asociación Nacional de Educación en Casa (Associação Nacional de Educação Domiciliar), desde 2010 lucha por abrir mejores condiciones y legalizar este modelo educativo.
Canadá, en cambio, destaca por tener un marco legal que respalda el home schooling y quizás sea uno de los países donde mayor respaldo tiene. Y uno de los programas de estudios más reconocidos y usados en ese país es Distributed Learning.
En México no está prohibido pero los padres que deciden tomar este camino deben enfrentar ciertas problemáticas. Partiendo porque es una práctica a veces socialmente incomprendida.
Afortunadamente, con los programas de la Secretaría de Educación Pública disponibles, es posible tener las materias a mano y gracias a plataformas de monitoreo como Khan Academy, y lecciones en línea, la tarea cada día es más amable.
DreamstimePara validar ante instancias oficiales los conocimientos aprendidos en casa, algunas familias mexicanas se están apoyando en los exámenes que realiza el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), instancia por la cual es posible certificar los niveles de primaria y secundaria.
Para preparatoria es posible apoyarse en los exámenes que realiza el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (Ceneval).
Fuente de la Noticia:
https://www.publimetro.com.mx/mx/plus/2018/07/29/home-schooling-educacion-casa.html
ove/mahv
Paraguay / 7 de octubre de 2018 / Autor: EFE / Fuente: Última Hora
El proyecto, presentado este martes por la primera dama, Silvana López Moreira, en una escuela de Asunción, se desarrollará en colaboración con Unicef en 40 escuelas públicas y subvencionadas de todo el país, y permitirá a los alumnos de dichos colegios crear sus propias historias.
Así, los estudiantes participarán en talleres de lectura y creación de personajes para que luego sean capaces de escribir o dibujar un cuento en castellano o guaraní, que serán entregados por las instituciones educativas al Ministerio –hasta el 31 de octubre– para ser después publicados en una exposición.
Además, la OPD premiará al colegio del que haya surgido el mejor cuento y sufragará la instalación de un aula de informática equipada.
La iniciativa también comprende la capacitación de voluntarios, jornadas de narración en escuelas y espacios públicos, dotación de libros y acompañamiento a familias, que según el propio Ministerio, solo un 20% cuenta con libros en sus casas.
Además, insta a la ciudadanía a donar libros a Unicef, que la organización entregará a las bibliotecas escolares.
Fuente de la Noticia:
https://www.ultimahora.com/paraguay-lanza-un-programa-promocion-la-lectura-las-escuelas-n2748683.html
ove/mahv
España / 07 de octubre de 2018 / Autor: Regina de Miguel / Fuente: Educación 3.0
Así lo cree el cantautor y poeta madrileño Marwan, un firme defensor de la necesidad de dar una mayor visibilidad a la poesía en la escuela. El artista, que lleva 20 años compartiendo poemas, continúa alimentando su faceta de escritor con ‘Los amores imposibles’ (Editorial Planeta), su tercer libro.
Fuente de la Entrevista:
https://www.educaciontrespuntocero.com/entrevistas/marwan-poesia-escuela/92195.html
ove/mahv
Chile / 7 de octubre de 2018 / Autor: Fuente Externa / Fuente: Elige Educar
Colombia / 07 de octubre de 2018 / Autor: Camila Londoño / Fuente: Elige Educar
Estados Unidos – Colombia / 7 de octubre de 2018 / Autor: Análisis Universidad EAN / Fuente: El Tiempo
Si bien John Warner viaja por el mundo difundiendo el concepto de química verde, no suele presentarse como químico sino como un “diseñador de moléculas”. Así es él: un verdadero profesor, que aborda los temas sin complejidad ni arandelas, pero sí con una profundidad que soporta en metáforas y anécdotas.
Este científico, músico e inventor llegó a Colombia invitado por la Universidad EAN, la primera en Latinoamérica en firmar el compromiso con la química verde, al que también están adscritas 50 universidades de Canadá y Estados Unidos.
Con su calidez característica, no solo instó a la industria a reflexionar sobre la importancia de crear productos no tóxicos, sino que se refirió al modelo educativo mundial y sus falencias.
La palabra “química” está usualmente asociada a lo tóxico y dañino. ¿Cómo derribar ese mito y asociarla con un concepto de sostenibilidad?
Cuando voy a una fiesta y digo que soy un químico, la gente se escandaliza, así que yo prefiero presentarme como un “diseñador de moléculas”. Creo que ese rechazo sucede porque no hay un entendimiento verdadero de esta ciencia. No solo se asocia con toxicidad, sino que muchos tuvieron experiencias negativas en su paso por el colegio con esta materia.
Es muy importante que la gente entienda que todo es química. Nuestra piel es química, nuestro pelo es química… todos los compuestos son química. Entonces, no todos los químicos son malos.
Todo empieza por la educación. ¿Qué deben hacer las universidades colombianas para empezar a trabajar en esa dirección?
Yo tengo una organización sin ánimo de lucro llamada Beyond Benign, que lleva más de 15 años trabajando con los departamentos y facultades de química de varias universidades. La idea es crear una red de colaboración entre las instituciones educativas que están implementando los principios de la química verde para que puedan comunicarse entre ellas y expandir sus saberes. La mayoría de universidades que pertenecen a esta red son de Canadá y Estados Unidos; sin embargo, la Universidad EAN es la primera de América Latina en firmar el compromiso con la química verde.
¿Cómo entender la química verde desde la vida cotidiana?
Uno de los problemas de la química es el ego del ser humano. Nosotros creemos que podemos controlar y dominar la naturaleza e inventar tecnologías mejores que la misma naturaleza. Nada más alejado de la realidad. Mientras los humanos acuden a la antropía, la naturaleza es pura entropía.
La entropía es la forma como suceden las cosas de manera natural, en tanto la antropía necesita una inyección de energía externa para generar un cambio y modificar las reacciones de las moléculas. Para producir algo, las industrias emplean fuentes de energía externas; deberían emular más a la naturaleza y su forma de producción para reducir los niveles de toxicidad.
Usted también se refiere a la entropía como caos, pero el caos se asocia con desorden. ¿Cómo puede ser esto positivo?
El caos es hermoso y yo lo asocio con diversidad. De hecho, la naturaleza no esconde su deseo por el caos. La verdadera razón por la cual nos reproducimos y tenemos hijos es para ser más caóticos y seguir aumentando la diversidad. Pelear con esa naturaleza hace que creemos sustancias tóxicas que no son naturales.
Por ejemplo, a lo largo de la historia la educación occidental ha intentado poner todos sus contenidos en pequeñas cajas separadas, sin darse cuenta de que al hacerlo nos estamos alejando de la entropía y su complejidad, que justamente es sinónimo de interconexión y sistema.
¿Por ese mismo dinamismo, un músico como usted terminó siendo científico?
Sigo siendo un músico, pero ahora soy un compositor de moléculas. Cuando tenía 15 años descubrí que lo que me gustaba de la música era que se parecía mucho a lo que hacían los científicos. La música es innovadora, es cercana a la creatividad, y así concibo yo la química. Muchas personas que se dedican a la ciencia no la ven como un proceso creativo y por eso la enseñan de manera rígida y acartonada. Para mí es innovación pura y me encanta.
La ausencia de innovación y el castigo al error son los problemas más grandes de la educación…
Absolutamente. Si bien yo creo que para ser un excelente músico de jazz se requieren estudios en música clásica y que para ser experto en química se necesitan los fundamentos y postulados base, el problema es que nos apoyamos completamente en el conocimiento enciclopédico y no pensamos de manera crítica ni abrimos posibilidades.
Los humanos siempre nos hemos sentido atraídos por todo lo que podamos medir y calificar y las instituciones académicas han reforzado este tipo de pensamiento. Y resulta que una niña de 4 años, por ejemplo, es 100% intuitiva porque no tiene conocimiento enciclopédico. Ella cree que puede hacer cualquier cosa y lo logra. Sin embargo, cuando entra al sistema escolar y universitario esa creatividad se va perdiendo hasta llegar a cero.
Lo paradójico es que ahora colegios y universidades se han lanzado a enseñar innovación y creatividad, pero resulta que eso no es algo medible. Es ridículo sacarle una métrica a la creatividad. La creatividad es algo natural de las personas y hay que fomentarla desde el principio, no matarla para luego enseñarla.
El fallecimiento de su hijo fue un hecho trascendental en su vida. ¿Tuvo algún efecto en su visión científica?
La angustia de haber perdido un hijo fue algo terrible, pero a la vez una luz porque me cambió para siempre. Cuando empecé a trabajar en el concepto de química verde, lo vi bajo una perspectiva empresarial y del conocimiento, pero la partida de mi hijo me hizo ver el componente humano de lo que estaba a punto de crear.
Usted también es un inventor ¿Cuál es la creación que recuerda con más cariño?
El producto que desarrollé para restaurar naturalmente el color del cabello. Se llama Hairprint y es muy significativo porque no solo lleva felicidad y levanta la autoestima de millones de personas, sino que les devuelve la vida a enfermos de cáncer que habían perdido la posibilidad de restaurar su pelo porque en el mercado solo existen productos tóxicos que afectan su salud.
Otro muy importante es el asfalto sostenible, que no es contaminante ni deja de ser rentable. También he creado tratamientos para tratar la diabetes, el Alzheimer y algunos tipos de cáncer, pero con el tiempo me he dado cuenta de que esas enfermedades son causadas por la toxicidad del medio ambiente que nosotros mismos contaminamos. Por eso, si todos aplicáramos la química verde, el ambiente no estaría cargado de esas toxinas y las enfermedades desaparecerían.
¿Cómo puede ayudar la química verde a Colombia, que basa su economía en la industria extractiva?
Inventar nuevos productos y tecnologías no tiene que ser considerado como una amenaza para las industrias tradicionales. No se trata de una competencia. Al contrario, lo que hay que hacer es trabajar de manera colaborativa. De hecho, las grandes industrias no le temen a la química verde porque saben que pueden crecer gracias a los nuevos conocimientos que se pueden desarrollar. En el caso de la industria de los hidrocarburos lo que se podría hacer con la química verde es desarrollar procesos de sostenibilidad para reducir los impactos que le estamos generando al planeta.
Ha conocido poco de Colombia, pero ¿cuál cree que sea el potencial de nuestra gente y de las industrias?
Llevo pocos días en Colombia y no creo que pueda dar una opinión completa sobre el país. Por supuesto, el talento de su gente es lo más destacable y, por lo mismo, quiero invertir mi tiempo en conocer y capacitar a la gente que quiera hacer esto más grande. La Universidad EAN, por ejemplo, ya se vinculó a este proceso y va a aplicar los principios de la química verde, así que me siento muy complacido de acompañar a esta institución en este camino de descubrimientos.
Fuente de la Entrevista:
https://www.eltiempo.com/vida/educacion/trabas-del-modelo-educativo-bajo-la-lupa-de-un-cientifico-atipico-275676
ove/mahv