«Cualquier móvil se puede convertir en un dispositivo de escucha, incluso apagado, por eso yo no tengo. No acepto la tecnología digital injusta», dispara Richard Stallman (Nueva York, 1953) a modo de presentación cuando el periodista saca el aparato para usarlo de grabadora. Stallman, un mito viviente del movimiento en defensa de una informática ética tiene tics de gurú. Habla con seguridad y de forma tajante. Hay cosas que son cómo son y no necesita desarrollarlas, aunque la afabilidad en el trato o detalles como que pare la conversación para escuchar el canto de un pájaro, revelan una gran humanidad.
Ante la pregunta de si se puede vivir sin utilizar ningún servicio digital programado con software privativo [aquel que es propiedad de una empresa y queda fuera del control del usuario, que no lo puede estudiar ni modificar] responde con un simple «yo lo hago». El precio a pagar podría parecer alto a muchas personas, Stallman no solo no tiene móvil, tampoco usa tarjeta de crédito: «Siempre pago en metálico. Si algún lugar no acepta el dinero en metálico, no quiero su producto». Aunque reconoce la dificultad creciente para realizar trámites oficiales sin pasar por el aro del software privativo. «Cada vez más webs de entes públicos cuentan con [el lenguaje de programación] JavaScript, que funciona enviando un programa a tu máquina para que se ejecute allí. Esta es una mala manera de hacer informática y los estados no tendrían que utilizarla», explica Stallman, quienes también reconoce que «por ahora evito los seguimientos, pero quizás en un futuro ya no podré».»Siempre pago en metálico. Si algún lugar no acepta el dinero en metálico, no quiero su producto»
Pero, ¿por qué es tan importante evitar ser seguidos? «Es una cuestión ética, lo que se encuentra en juego es nuestra libertad», continúa Stallman, quien alerta del peligro de «vender esta libertad a cambio de comodidades, de unas comodidades, además, que podrían existir igualmente, pero que alguien gana más dinero a base de controlarnos. Si no somos tontos, tenemos que reconocer donde nos lleva este camino y decidir no ir». Además, denuncia que el nivel de control cada vez va a más: «Por ejemplo, los últimos años han impuesto tener una cuenta de Microsoft, y es muy injusto vincular el uso de un programa a tener una cuenta con la empresa, es un motivo suficiente para rechazar el uso». «Cualquier programa que se ejecute a la máquina del usuario, si no es libre, es un instrumento de poder del amo del programa y somete el usuario, es el que queremos evitar desde el movimiento del software libre», continúa.
Richard Stallman, el creador del software libre, en una entrevista con ‘Público’. —Helena Olcina
Stallman va más allá del simple resistencialismo individual. Cree más necesario que nunca un gran movimiento ciudadano que obligue a los gobiernos a legislar para impedir a las grandes empresas a recopilar datos del usuario, a menos que sea estrictamente necesario. «Y por necesario, me refiero a imprescindible, no tendría que servir como excusa incluir una pequeña funcionalidad para justificarlo. Por ejemplo, me he encontrado en ciudades europeas un sistema de pago de los aparcamientos municipales donde hay que incluir el número de matrícula. Es un abuso y una fórmula de controlar los movimientos de la ciudadanía. Tendría que estar prohibido por ley, puesto que hay muchos sistemas para hacerlo sin obligar a identificarse. La eficiencia no lo justifica, ni tampoco la comodidad. Incluso se pueden hacer pagos por teléfono de forma anonimizada, como por ejemplo con el sistema GNU Taler que estamos desarrollando».
«Tampoco me fío de los reglamentos de protección de datos, puesto que dan por supuesto que los datos se recogen, y después ya sabemos que en casos de emergencia todas estas normas acaban siendo papel mojado», continúa Stallman, por quien la única solución pasaría por «prohibir a las empresas la recogida. Este es el punto de resistencia y es donde podemos triunfar».
¿Serían suficientes estas leyes? ¿Se cumplirían? «Pienso que sí. Si fuera explícitamente ilegal y con penas duras, las empresas no se arriesgarían. Incluso se podría hacer en un solo país. Las empresas que quisieran operar allí tendrían que cumplir la ley y no recoger datos de los clientes que viven en el país». Ante las dificultades políticas y las presiones para impedir leyes en esta línea, asume que existen, pero pide no «convertir las dificultades en obstáculos que pueden hacer que el objetivo parezca inasumible».
En este punto de la conversación parece obligatorio sacar el ejemplo de las leyes antimonopolio aprobadas en los EEUU a finales del siglo XIX para impedir el control de todo el mercado de productos petroleros por parte de la Standard Oil. ¿Sería necesario romper Google? ¿La situación es similar? «Sí y no. Por un lado, Google no es un monopolio, hay alternativas a sus productos. Además, lo que hace es mucho peor. En el siglo XIX nadie te espiaba para comprar petróleo, pero Google sí que lo hace con sus usuarios. Si hubiera diez empresas cómo Google, las seguiría rechazando todas. Pero por otro lado, si el Gobierno americano de entonces prohibió los monopolios, es porque había una demanda popular en este sentido, un movimiento organizado. Este movimiento existió más o menos hasta 1980, cuando [Ronald] Reagan llega al poder. Reagan representaba a los ricos y aceptó darles ventajas y mucho más poder. A partir del 2000 se han ido creando trusts de empresas casi sin límites, corporaciones muy grandes que provocan que en muchos sectores industriales de los EEUU no haya prácticamente competencia».»Google no es un monopolio, hay alternativas a sus productos»
Otra consecuencia de los gobiernos republicanos ha sido la firma de tratados que imponen el «supremacismo empresarial, aunque normalmente se denominan tratados de libre comercio». Estos acuerdos, defiende Stallman, «tienen el propósito de transferir el poder de los estados a las grandes empresas. Por ejemplo, la empresa que quería construir el Keystone XL [un oleoducto entre Canadá y los EE. UU., suspendido por Barack Obama tras fuertes protestas de indígenas y ecologistas] acaba de exigir 16.000 millones de dólares al gobierno en indemnizaciones».
Por eso, Stallman reclama una gran movilización para obligar en los gobiernos a implementar leyes que acaben con las prácticas tecnológicas injustas. «La democracia se inventó en Atenas para que los pobres, si se unían, fueran más fuertes que los ricos. Ahora, la cuestión es saber si tenemos suficiente democracia para que los gobiernos que nos pertenecen nos defiendan, o se revela que en realidad son gobiernos de la plutocracia».
Pim Pau es un trío de docentes y artístas argentinos y brasileños que llevan desde 2014 generando materiales audiovisuales y formaciones en las que comparten sus reflexiones sobre el trabajo con la primera infancia mediante el juego y las artes como herramientas, como lenguajes propios de cualquier persona con los que general vínculos y aprendizajes. Tienen claro que «para el acto educativo es imprescindible el vínculo y el juego es un gran generador de vínculos».
Las videoconferencias se han convertido en los últimos 15 meses en el pan nuestro de cada día. A pesar de las incomodidades y dificultades que a veces suponen, son una herramienta estupenda para poder dar el salto al otro lado del océano y entrevistar al grupo argentino Pim Pau (Lucho Milocco, músico, compositor y docente; Eva Harvez, bailarina, coreógrafa y docente y Cássio Carvalho, artista visual, compositor, docente y productor). Llevan siete años de trabajo conjunto, con cientos de vídeos publicados en YouTube, un par de álbumes y acaban de publicar su primer libro, PIM PAU. Arte y educación en las infancias. Se trata de un libro que quiere invitar a la reflexión de las personas adultas que se relacionan con niñas y niños (docentes, padres, padres, otros familiares…) y, también, como guía para actividades y prácticas que utilicen el juego, la música, la danza para entablar diálogos, vínculos y aprendizajes.
Hablamos con sus tres integrantes no solo sobre lo que han plasmado en el libro (que también), sino para que nos cuenten su propuesta de trabajo y qué pretenden con ella.
Lleváis casi 10 años de trabajo. ¿Podéis contarnos un poco esa trayectoria?
Lucho. Empezamos a trabajar en el 2014, todavía no cumplimos los 10 años. Cássio es brasileño; Eva, del conurbano bonaerense y yo soy del interior de Santa Fe. Nos conocimos ejerciendo la docencia en nivel inicial. Veníamos cada uno por distintos recorridos en cuanto a la educación y el arte.
Eva. Nivel inicial, igual allá en España no es igual, es el trabajo con la primera infancia, niños de 1 año a 5.
Lucho. Veníamos de trabajar cada uno en distintas áreas de educación y distintos niveles, también cada uno con su recorrido artístico. Y en 2014 tras compartir varios años trabajando, decidimos compartir lo que veníamos investigando, desarrollando en el aula. Es un poco el germen del proyecto: el trabajo desarrollado en las aulas para y con los niños y las niñas.
En 2014 compartimos en primer video, el de La Mascota, es una canción popular acá, es un juego de acumulación, y que adaptamos agregando, sumando, componiendo junto con el grupo de niños con el que trabajábamos, una narración corporal.
Desde el inicio veíamos la fuerte influencia que tenían las redes sociales en la reconfiguración de los vínculos en la adultez y que impactaba en las infancias. Nos planteábamos de qué manera tomar esas herramientas, generar un contenido en internet, para internet, que despertara el cuerpo, traspasara la pantalla, invitara al encuentro con el otro, que propusiera al público ser activo y no pasivo. Y, a la vez, eligiendo una plataforma como YouTube, gratuita, de fácil acceso para compartir recursos para docentes, familias… gente que está vinculada a las infancias por varios motivos: YouTube porque elegíamos el formato audiovisual y nos permitia trabajar condistintos lenguajes integrados que es como consideramos que se vinculan los niños, sin fragmentar en disciplinas, y porque nos permitía estar de cuerpo presente, como con los recursos con los que se trabaja en el aula
Empezamos a compartir videos y empezó a tener mucha repercusión. En 2016 sacamos el primer disco, que se llama Recreo. Entre 2017 y 2018 trabajamos con muchos shows, creando contenido y trabajando en encuentros de formación pedagógica, en formaciones que realizábamos por nuestra cuenta y en cogresos en los que nos invitaban a participar. En 2019 sacamos el segundo disco, Corazón de crianza. La llegada de la pandemia supuso mucho trabajo. Por la situación que atravesó la comunidad educativa, hubo mucha demanda de ese tipo de material, y eso generó mucha ida y vuelta con el público, con las redes y armamos un formato de cursos pedagógicos virtuales que fue un laburo muy intenso en 2020. Y seguimos generando contenido.
También escribimos el libro que es un poco la continuidad de ese mismo trabajo y búsqueda que empezó en el aula, que sigue, constante. La pandemia nos permitió sentarnos y profundizar en esa búsqueda, materializarla en un libro que hacía tiempo que queríamos hacer. Algo que no podíamos hacer por la actividad intensa hasta entonces.
Hacéis una especie de tríada entre arte, juego y educación. No sé si podéis contarnos cómo se interrelacionan entre sí.
Eva. Vos hablaste de arte, educación y juego, ¿no? A eso le sumamos el movimiento, que tiene que ver con el cuerpo. De alguna manera, el cuerpo permite manifestarse; es nuestra principal herramienta, para nosotros es muy importante y tenemos un trabajo muy profundo acerca de sus posibilidades. Depués hay otra pregunta que atraviesa nuestro proyecto que es, ¿cuánto de arte hay en el juego y cuánto de juego hay en el arte?
Cássio. Pensamos en prismas, en metáforas. Con qué dibujo, con qué imagen puedo ayudar a acercarnos a comprender, saber sobre el cuerpo, sobre las multiplicidades y la diversidad que admite el cuerpo… El sistema no nos enseña a esto, nos enseña en función de una efectividad. Ese camino a desandar es muy lindo, proponerlo desde todos los ámbitos de las humanidades. Estamos interpelando a lo que nosotros resultamos ser.
Eva. Hablamos de lo que tiene que ver con el vínculo. El juego viene a cumplir esa tarea de generador y habilitador de vínculo, de generar interacciones entre pares; ingresamos al mundo a través del juego, aprendemos con él. Es el primer lenguaje con el que nos comunicamos. Es imposible pensar el juego disociado del aprendizaje, de las infancias y de la vida ¿no? Porque es un estado que nos atraviesa a lo largo de toda la vida. También nuestra adultez. Nos parece interesante pensarlo desde un lugar que habilita, genera y construye vínculos para apropiarnos del mundo y poder intervenirlo.
Lucho. Una cosita para agregar, tomando lo que dice Eva. En la necesidad de vincularnos aparecen los lenguajes artísticos, los lenguajes que son inherentes al ser humano. De ahi proponemos un vínculo con la música, con la danza, con el encuentro con el cuerpo como generadores de lenguaje. Y en esa necesidad de vincularnos, el juego aparece constantemente en la infancia y, en realidad, a lo largo de toda la vida. Pensando en qué instancia del juego nos reconocemos, qué características tiene, qué sentimos, cómo nos reconocemos jugando… eso nos atraviesa toda la vida; pero en la infancia está totalmente presente.
La construcción de un vínculo implica un aprendizaje; es inherente. Un aprendizaje en relación al otro, al entorno… Pensamos que para el acto educativo es imprescindible el vínculo y el juego es un gran generador de vínculos. Ahí se da un poco la relación inherente entre lenguaje, vínculo y aprendizajes.
Eva. Sumo una cosa más: en el rol educativo hay algo que tiene que ver con la función creativa también. Es importante a la hora de establecer un vínculo entre el referente y los alumnos y alumnas. El acto creativo está todo el tiempo. Viene a cumplir una función muy importante: es ese habilitador, esa función vital que nos permite crear.
Cássio. Es interesante eso que Lucho destacó de las palabras que van apareciendo, otras tres que pueden iluminar: vínculo, lenguajes y aprendizajes. Cuando uno usa una palabra como arte, uno nunca sabe lo que hay al otro lado. Hacen falta palabras que iluminen cuál es el carácter… Tratamos de contextualizarlas para que se pueda entender, acercar a un pensamiento en el que estamos acá. Es interesante pensar ese lenguaje iluminando la palabra arte; el aprendizaje iluminando la palabra educación y vínculo iluminando la palabra juego.
Así como la música no está en el instrumento, el juego no está en el juguete
Mientras hablais de vínculos, pensaba en estos meses atrás, con la pandemia y los cierres. Y vinculado, al mismo tiempo, con vuestra actividad desde la pantalla, que siempre parace más difícil para crear vínculos…
Lucho. Pensamos mucho en esto. Nos hizo pensar, toda la situación de la pandemia obviamente, con todo lo nuevo y lo crítico y también en relación con el contenido que ya estaba compartido, desde 2014, en las redes. El desafío en aquel momento era que la actividad no quedara en la pantalla, que la persona que la vea no lo haga como “bueno, vamos a mirar este video”. Siempre pensamos trabajar con el formato audiovisual, y no en el formato videoclip, es decir, el video que acompaña con imágenes una canción.
Cássio. Solo hago un refuerzo acá. El primer contenido que compartimos es un contenido audiovisual y no un disco de canciones. Tiene más sentido para nosotros esa forma.
Lucho. Inclusive, la estética del video. Si uno mira el primer video, es un fondo verde y hay tres personas adultas disponibles al juego. Desde ese lugar, buscábamos “desaturar” de estímulos para que lo que convoque sea el cuerpo y el juego. Y, por otro lado, que lo que uno ve sea lo más parecido a lo que un niño encuentra en su casa o en el aula: puede ser un docente, un familiar, una madre… Por dos cosas: para nosotros es importante pensar en la comunidad adulta que acompaña a las infancias, que también es parte de esas infancias, que es un hecho colectivo que se da, un intercambio. Nos parecía importante también invitar al adulto, que no tenga que ser una cosa estereotipada, ni añiñada, ni forzada en la propuesta. Que no sea una cosa ridiculizada y que no exponga a un lugar incómodo al adulto, sino que sea un lugar de juego sincero, genuino. En realidad, viste, cuando uno pasa a ser docente o a tener relación con las infancias, vuelve a jugar, a bailar, a cantar dejando de lado los prejuicios. Un poco la idea de Pim Pau tiene que ver con eso, con traer el reencuentro con los lenguajes artísticos.
En un punto, siempre se trató de buscar elementos en el audiovisual que uno pueda sacarlos de la pantalla, sea el cuerpo, sean elementos cotidianos como pasa en Viaje a la plaza, que es una historia de una narración de fantasía con objetos de la casa; o Caballito de mar, que es una historia de fantasía literaria submarina que sucede con plastilina y recortes de papel; o Tucumpá, que es un juego corporal entre dos personas, o Picapiedraque es con dos manos. Todos esos elementos se pueden sacar de la pantalla y se pueden llevar a jugar con un hermano, con un papá o mamá… Creo que, por lo menos desde que empezamos el proyecto, lo pensamos así, y lo que sucedió en la pandemia, más allá de que generamos videos más caseros, trayendo ese contexto como oportunidad para quien está en su casa. Es una manera de que la pantalla sea una herramienta para generar un vínculo. No necesariamente con nosotros, un vínculo entre pares, entre familiares, como una invitación.
Cássio. Incorporando al adulto. Al no estar nosotros en una postura aniñada, no subestimando las infancias, buscamos la complicidad también del aulto. Estamos virtualmente en la pantalla cercanos a cualquier persona que está en la casa. Es un propuesta con personas adultas incluidas. Justamente, en función de las posibilidad de vincular esa infancia y adultez.
Imagen cedida.
Lucho. Pensando en ese primer video… Una vez hicimos un concierto en Argentina y vino el director del teatro que nos dijo: “Estuvo muy bueno, yo les agregaría un poco de vestuario y unas cinstas…”. Justamente lo que nosotros no quereremos. Hay una idea muy instalada que tiene que ser una cosa muy estruendosa. Fijate, en el video de La Mascota, el disfraz es el cuerpo en los movimientos. En algún punto termina siendo cercano e inclusivo para quien está al otro lado. Eso, las y los niños lo tienen muy claro, para jugar no necesitan un disfraz de dinosaurio o de fantasía. Hay una frase que mencionamos en el libro: así como la música no está en el instrumento, el juego no está en el juguete. Tiene que ver con esto directamente.
Viendo los vídeos me llamó la atención lo equilibrado de las músicas y los movimientos y, sobre todo, que no estuviera todo saturado de color y brillo. No sé cuánto esfuerzo consciente le habéis dedicado a esto.
Eva. En realidad, sí fue intencional desaturar de estímulos, justamente porque lo que queremos que sea más preponderante es la interacción y la posibilidad de que los niños no estén hipnotizados, magnetizados y sobreestimulados. Cuando hay un sobreestímulo de cosas se genera una actitud pasiva del otro lado porque hipnotiza. Lo que queríamos es que prime la posibilidad de participar, de apropiarse de las actividades, de los bailes, de que la música resuene, de que nosotros estemos con una ropa más parecida a la cotidianidad. Cuando vemos a las infancias jugando no vemos esos sobreestímulos de cosas, pueden jugar con cosas que existen concretamente o no. Hay todo un mercado y una industria que hacen que nosotros estemos, como adultos inclusive, tentados a la pasividad. A esa cosa de recibir y no de que nos interpele, nos provoque necesidades físicas de juego e interacción
Cássio. Y eso de alguna manera provoca una saturación sensorial que, depsués, desesnsibiliza. Es como comer una banana muy dulce y después chocolate, no sentís la banana. Hay cosas en la vida que nos desacostumbramos a percibir, a verlas, a escucharlas porque nos saturamos de estímulos. Vemos que eso aparece en el mercado propuesto para niños y niñas.
Lucho. Muchas de nuestras actividades nacieron en el aula primero, en nuestra búsqueda de un habitar docente, que fuera lúdico sin estar en un lugar ridiculizado, sin subestimar a la infancia o poniéndonos a nosotros en un lugar que no nos es propio, que no sea genuino. Y buscando ese lugar, ese ser doente, fuimos desarrollando estas actividades. Y en el aula no se necesitaba mucho más de lo que se ve en los videos. La idea era poder trasladar eso del aula a los videos. Lo que sucede en el aula no tiene que ver con lo que sucede en el mercado, en la insdustria infantil. Corre por otro lado; en la industria infantil se busca que el niño en el teatro, no se mueva. Para mantenerlo así hay que darle demasiada información pero no hay un planteo. Es una necesidad generada por el mercado y que es tomada y replicada por muchos grupos pero que está pensada en el espectáculo, no en el hecho de vincular, pedagógico, en lo más chico, en lo íntimo que se da en el aula. Tratamos, inslusive en los shows, que haya baile, que haya juego. Cuando sucede eso, todo se ordena en una lógica de lenguaje musical, del lenguaje de la danza.
Eva. Más parecido a la interacción humana, hay inquietud, ganas de moverse, hay escucha, lugar al caos. Muchas veces le tenemos miedo de habilitar esta situacion espacial donde los adultos y los niños y niñas se paren y bailen y contesten a lo que estamos preguntando. Y es como ir lidiando con toda esa energía, con todo ese caudal de vitalidad. Generalmente, como dice Lucho, lo que se busca es entretener. Y entretener, para el mercado, es que seamos espectadores y espectadoras pasivas.
Cássio. Y para el docente supone la sobrexigencia de que hacer música es cantar una canción determinada… Convierte la educación en un espectáculo, lo que justamente te desvincula de la relación de la creación compartida. Está también esa cosa de la música como una palabra amplia, como de hacer canciones. Y la música está en cada hecho rítmico; compartir esa posibilidad de ordenar… de contextualizar procesos sonoros, más que de ordenar. La idea de composición puede abarcar caos, tipos de caos. La idea de orden no lo abarca.
Generalmente, lo que se busca es entretener y, entretener, para el mercado, es que seamos espectadores pasivos
Eva. En estas situaciones uno piensa: “Uy, voy a perder el control acá” y me parece que entregarnos a ese riesgo hace que todo esté más vivo, ¿no? «Acá, en este momento del espectáculo, nosotros queremos que la gente esté sentada, y acá que la gente baile…». Nooo. Está vivo. Hay un riesgo y el riesgo es parte de la vida. No se puede como sacar de un espectáculo, ni de una relación pedagógica en el aula, de una amistad o de un vínculo amoroso. Todo el tiempo tomamos desafíos y riesgos, y eso hace que estemos presentes. Invita a estar presentes, a no tener una actitud como cómoda, sino de decir “vamos a ver qué pasa, vamos a probar”.
Cássio. Muy ligado a la idea de arte como proceso de cuestionar, de provocar.
Lucho. Y que tanto en el aula como en la función, cuando tenemos instancias de encuentro, se da o se propone una lógica de diálogo, lo cual también hace que, en realidad, el otro esté abierto a escuchar lo que tengo que decir y nosotros a dar espacio para que el otro nos diga. Eso, ese diálogo, como decía Eva, que se le da la voz al público y este responde, inclusive que los adultos no van a acompañar a sus hijos e hijas y dicen “entretengan a los pibes”, sino que es un lugar en el que el adulto participa jugando, respondiendo… Eso tiene que ver con la dinámica del aula, es de la dinámica del aula.
¿Cómo responden, precisamente, los adultos en vuestros espectáculos?
Lucho. Mirá, una vez estuvimos en Brasil, en un congreso con 5.000 docentes. Era un congreso muy formal, venía una persona y hablaba, luego otra… sin embargo, terminaron todos bailando porque entendieron lo que estábamos proponiendo. Que no estaba alineado. Generalmente nos pasa esto en los congresos, como los que tuvimos en la Argentina, que suelen ser muy formales y, para nosotros, un tanto contradictorios. Lo que vemos es que el adulto se aburre de la misma manera que se aburre el niño en el aula y, sin embargo, se sostiene esa dinámica, que no se cuestiona, donde hay gente hablando en congresos larguísimos.
Cássio. El adulto, lo que pasa es que ya aprendió a “caretear”, a disimular. Ya está acostumbrado a estar en situaciones donde todo es aburrido. Un niños y una niña va a manifestar que es incómodo.
Eva. Porque, ¿cuánto podemos sostener la atención como adultos? Hay 5 personas que van a hablar, una hora cada una. Honestamente, ¿cuánto tiempo de atención presente podemos tener? Esto que dice Lucho es increíble, porque lo sostenemos y lo sostenemos. Quizá que lo que se está diciendo es super interesante y válido y está buenísimo escucharlo, pero no podemos sostener esa atención tanto tiempo. Ahí tenemos a nuestros alumnos y alumnas también, ¿no?
Lucho. En esas instancias, cambia primero la actitud de los adultos. Arrancamos en los congresos sin decir nada, directamente con una actividad corporal. Luego retomamos los conceptos detrás de la actividad.Lo que cambia automáticamente es la cara, pasa a estar presente. Deja de estar en modo automático, en donde está naturalizado eso de que me aburro, pero estoy aprendiendo o necesito el puntaje. Y eso es lo que pasa con los niños. Es interesante ver que somos las mismas personas, que muchas veces fragmentamos entre infancia y adultez, como si no hubiésemos sido niños; como si no hubiésemos bailado y cantado, actuado, jugado.
Eva. En los shows, depende del contexto y el lugar pero, en generalmente, terminamos todos de fiesta. Los comentarios de las familias son que pasaron un momento de fiesta compartido con sus hijos y con sus hijas, y eso está buenísimo porque están todos bailando, saliéndose de la vaina, contestándonos a nosotros quizás antes que los nenes… A veces empiezan en una actitud un poco más tranquila, según las personalidades que estén, pero a medida que va transcurriendo el show y van entendiendo que es un diálogo, que es para disfrutar, que no están forzados a participar tampoco, si no quieren… Realmente es a voluntad y si te vibra hacerlo o no. Pero las ganas pueden más, hay una necesidad de disfrutar y de mover y de bailar y cantar.
Cássio. Hay algo que sería interesante reflexionar. Eso que sucede como efecto: “Ah, terminamos bailando”, un despertar que nos proponemos. Eso está vinculado a la búsqueda de no saturar, de estar disponibles. Es lo mismo que en el aula, de estar adentro, como partícipes de las propuestas. Eso buscamos en el show, en la formación presencial, precisamente para corrernos de ese lugar en el que hay un rol jerárquico en donde bailo y estoy cantando. No, no… Procesos ena los cuales nos entretejemos para que se habilite un terreno fértil para que la posibilidad de entusiasmo y de participación se den. En función de que se puedan dar posibilidades de vínculo. Es interesante pensar qué tipo de actividades y en cómo están pensadas las canciones, el show, cómo está pensado o cómo puedo hacer la dinámica de roles dentro del aula, por ejemplo. Forma parte de una cosa similar, que tiene parentesco.
Nos parece importante, primero, no pensar en una sola educación y, a la vez, no pensar en una sola infancia, sino de manera plural
Me gustaría retomar el tema que nos trae a esta entrevista, vuestro primer libro ¿qué nos vamos a encontrar en sus páginas?
Lucho. Tratamos de profundizar en esa búsqueda y darle cauce a lo pedagóico que atraviesa el proyecto desde sus inicios hasta ahora.
Cássio. Cosas que estuvimos hablando acá, por ejemplo: miradas afectivas, pedagógicas que atraviesan arte y educación y juego. Y cómo entrelazarlo.
Lucho. Van inclusive más allá de lo que se considera exclusivamente educación infantil. Por eso hablábamos antes de que la infancia la atravesamos todos, nos ha constituido, nos ha marcado. Hay mucho interrogante en el libro, porque nos parece importante, primero, no pensar en una sola educación y, a la vez, no pensar en una sola infancia, sino de manera plural. En Occidente puede pensar uno en un modelo de educación que está más presente, pero en realidad es tan amplio como personas hay. Lo mismo sucede con las infancias, con la relación, con los contextos sociales, culturales en los que se da la infancia… Hay muchos interrogantes para invitar al replanteo. Nos parece fundamental. Y en ese punto, en la medida que vamos desarrollando los conceptos y las investigaciones que fuimos haciendo en función de lo que subyace al juego, aparecen conceptos filosóficos de Foucault, o de Derridá, de Paulo Feire o de poetas como Pizarnic, Manuel de Barros… Gente de la educación, de la filosofía, gente que está atravesada también por el pensamiento político. Es imposible pensar la educación, la sociedad, la vida, sin pensar en la política. Trasciende al pensamiento estrictamente de la educación infantil; tiene que ver con la vida misma. Tratamos de profundizar para visibilizar y para poder tomar al cuerpo con seriedad y profundidad como un recurso poderoso. Incluso a la pregunta como recurso pedagógico también. Eso está presente en todo el libro.
Eva. Lo que hacemos es compartir de manera muy abierta y profunda, desde la perspectiva donde pensamos y realizamos el contenido para las infancias. Ahí lo vamos desglosando, reflexionando y analizando y compartiendo miradas. Invitando a interpelar la propia práctica. En nuestro caso, interpelamos nuestra propia práctica docente como proyecto artístico para, bueno, que los y las lectoras también analicen, tomen, recreen, hagan, deshagan a su modo y en sus ámbitos de trabajo.
Lucho. En definitiva, lo que se propone el proyecto en cada video es que sea abierto para que cualquier persona lo pueda tomar y adaptar a su realidad, a su contexto, que sea como un disparador, una idea inicial para que sea llevada por distintos caminos.
El libro está dividido en seis capítulos. En cada uno se trabaja con distintos videos publicados de Pim Pau, se profundiza en los conceptos que están detrás de cada video y, depsués, hay un laboratorio, una invitación, una propuesta inicial abierta para que se pueda dar ese proceso vivencial también del encuentro. Es lo que nos pasa a nosotros cuando empezamos a pensar una actividad y la empezamos a poner en contacto con otras personas, en diálogo, ya sea en un show, en un taller, con infancia o con adultos. Empiezan a pasar cosas reinteresantes y pensamos mucho sobre lo que pasa. Nos parece que la educación, en realidad, tiene que estar en movimiento. Es la parte de la educación que tiene que estar todo el tiempo en diálogo, en movimiento, que es justamente el valor del hecho colectivo, del intercambio. Lo que buscan los laboratorios es entrar en esta instancia de vivenciar la actividad. Una vez que se tienen la mirada, los conceptos, indagar en los propios, qué nos pasó, cómo nos interpela.
Es imposible pensar la educación, la sociedad, la vida, sin pensar en la política
El proyecto está basado en la práctica artística. Los tres tenéis formación artística, en música, danza. Imagino que no esperáis que el público, las infancias, las personas adultas que trabajen con vuestro material, tengan un conocimiento profundo de ninguna de las disciplinas.
Eva. Claro, sí. Volvemos al comienzo, se trata de reencontrarse con lenguajes artísticos que son inherentes al ser humano, que nos pertenecen. No hacemos esa distinción entre disciplina y lenguaje justamente porque salen de nuestro cuerpo. Somos nosotros los generadores, los creadores. Es volver a encontrarse con este tipo de expresión para poder manifestarse de una manera más libre, espontánea, con placer, bienestar. Eso lo podemos hacer todos y todas. No hace falta ser músico ni bailarín. Es simlemente ponerse en contacto con un lenguaje que nos es propio a través del juego, que lo habilita mucho y en relación con los demás y con uno mismo.
Lucho. Hay una frase de Picasso: “Todo niño es un artista”. Todo niño es un artista y toda persona fue un niño, podríamos agregarle, ¿no? Todos tenemos esa capacidad creativa. Probablemente, por una cuestión del sistema, nos fuimos alejando pero los luenguajes artísticos y corporales son humanos y se trata, desde Pim Pau, de invitar a un reencuentro desde ese lugar, con la música, con el teatro, con el humor como una presencia de lo lúdico… En definitiva, se entiende como una invitación, en los niños de forma más orgánica, pero en los adultos por todo esto que vamos mencionando: desde dónde habitamos nuestro ser docente, nuestro ser artista si se quiere, tratando de desmitificar el arte, si se quiere.
Para saber más
El libro de Pim Pau comenzará su andadura por Argentina y los países limítrofes como Perú, Chile o Uruguay. Según confirman sus integrantes, el objetivo es estar presentes en toda América Latina y ver la mejor manera de que también llegue a España. En cualquier caso, en YouTube hay una enorme cantidad de material que han ido publicando desde 2014. También tienen cuenta en Instagram, en donde van informando de sus novedades.
Fuente e Imagen: https://eldiariodelaeducacion.com/2021/07/14/pim-pau-el-juego-habilita-y-construye-vinculos-para-apropiarnos-del-mundo-y-poder-intervenirlo/
Beneficiará a más de 1200 docentes de la provincia de Buenos Aires que recibirán formación permanente en Educación Secundaria, Gestión Escolar y Formación Profesional.
Unos 1270 docentes de la provincia de Buenos Aires recibirán formación permanente a través del profesorado de Educación Secundaria y Superior, la Diplomatura en Política Educativa y Gestión Escolar y la Diplomatura en Educación Permanente de Jóvenes y Adultos y Formación Profesional dictadas por la Universidad Pedagógica Nacional (UNIPE).
Durante la rúbrica, que estuvo a cargo del rector de la UNIPE, Adrián Cannellotto, y Roberto Baradel, de SUTEBA, se informó que el profesorado tiene una duración de dos años con una carga horaria de 1136 horas, en tanto la Diplomatura en Política Educativa y Gestión Escolar está dirigida principalmente a equipos técnicos intermedios de la gestión educativa institucional, supervisores y directores, de nivel de pregrado con una carga horaria de 200 horas durante un año. “Desde sus inicios, la UNIPE viene trabajando con los sindicatos docentes tanto nacionales como provinciales. En este caso, estamos formando a 1270 docentes de la Provincia de Buenos Aires a través del convenio con SUTEBA”, expresó el rector.
“La formación permanente es uno de los ejes de la universidad. Cada una de estas formaciones apunta a problemas específicos. La educación de jóvenes y adultos en su vinculación con la formación profesional representa un desafío que tiene nuestro país, tanto en términos de justicia social cuanto en relación con las posibilidades de consolidar el desarrollo productivo nacional. La formación en gestión escolar y políticas educativas está orientada a quienes tienen a su cargo la conducción de las instituciones y enfrentan grandes cambios en una escuela que ya no será la misma después de la pandemia”, añadió.
Por último, la oferta formativa incluye también las diplomaturas de Educación de Jóvenes y Adultos y Formación Profesional que se proponen constituir una opción de formación de pregrado destinada a profesionales que se desempeñan en ese campo disciplinar, con una duración de dos cuatrimestres y una carga horaria de 260 horas.
“El profesorado en Educación Secundaria y Superior viene a saldar una deuda y un compromiso, como lo vienen señalando los gremios, con aquellos profesionales que se desempeñan en el sistema educativo y que ahora acceden a una formación pedagógica que les permita no sólo completar los requerimientos del sistema educativo sino contar con herramientas para transformar sus prácticas”, concluyó Cannellotto.
El móvil, el arma de espionaje definitiva que llevamos en el bolsillo
El teléfono inteligente es una ventana al mundo, el problema es que otros también pueden mirar a través de ella. Las ‘ciberarmas’ de espionaje son tan comunes como peligrosas si no se regulan
Quien entre en su móvil obtendrá mucha más información sobre usted que registrando su casa. Tanto en el plano físico (ubicación en tiempo real, historial de desplazamientos, horas de sueño) como en el social (con quién se ve y durante cuánto tiempo, de qué habla, quiénes son sus amigos y su familia) o hasta en el mental (gustos, aficiones, ideas políticas). Nuestros ordenadores de bolsillo son también un punto de acceso a cualquier documento de valor (datos médicos, financieros o laborales, fotografías y vídeos personales, archivos de trabajo). Todo lo que hacemos pasa hoy por estos dispositivos. Por eso nos aterra que alguien los pueda husmear sin nuestro consentimiento. “Los móviles son el sueño de Stalin”, suele decir Richard Stallman, padre del software libre y leyenda en vida para muchos programadores.
Ese sueño cobra un significado pleno gracias a sofisticados programas como Pegasus, el producto estrella de la israelí NSO Group. Según ha desvelado una investigación periodística, este software de espionaje, o spyware, se ha infiltrado en el móvil de los presidentes de Francia, Emmanuel Macron, o de México, Andrés Manuel López Obrador, entre otros. En España ya era conocido por haberse colado en los móviles de algunos políticos catalanes durante el procés. El hombre más rico del mundo, Jeff Bezos, ha sido capaz de pasearse por el espacio, pero no de evitar el escrutinio de este programa.
Pegasus está diseñado para meterse en teléfonos ajenos sin que su dueño lo advierta (como troyano al clicar en un enlace o, en otras ocasiones, descargándolo sin saberlo al entrar en una web determinada) y manipularlos desde dentro. Puede hacer capturas de pantalla, transmitir los datos que contenga el aparato, alterar y modificar comunicaciones y activar el micrófono o la cámara. Todo de forma remota y sin levantar sospechas.
Un arsenal variado
Ni Pegasus es un spyware único ni NSO es la empresa que controla este negocio. ¿Qué otras herramientas hay en el mercado y de qué son capaces? Imposible saberlo por fuentes oficiales. Conscientes de ello, miembros de Privacy International, una ONG británica que vela por el uso no invasivo de la tecnología, asistieron a decenas de ferias militares celebradas en 37 países de Europa, Oriente Próximo y Asia para recoger información sobre ciberarmas directamente de los fabricantes. Para lograrlo se hicieron pasar por posibles compradores, aunque no debió ser fácil entrar en una industria tan celosa del desconocido. “No puedo hacer comentarios sobre eso”, responde educadamente Ilia Siatitsa, investigadora de la organización.
El resultado de esa labor de campo es uno de los informes más completos que hay sobre estas herramientas, con un registro en el que se detallan unos 1.500 productos distintos. Los clasifican en 11 categorías, que van desde rastreadores de ubicación o de actividad digital hasta sistemas de grabación de audio o los programas de hackeo de móviles del tipo Pegasus.
Estados Unidos, Israel, Reino Unido, Alemania e Italia son los países con más compañías en este controvertido sector, de acuerdo a los datos que maneja Privacy International, que apenas han tenido acceso a material de Rusia o China (se da por hecho que también serán importantes en este negocio). “No hay una regulación internacional que afecte a este tipo de artilugios. Se usan de forma totalmente opaca. NSO, por ejemplo, dice que solo vende a gobiernos, pero no lo podemos confirmar”, explica Siatitsa. La organización en la que trabaja lleva tiempo haciendo campaña para que se prohíban estos artilugios. Ya en 2013 reveló que un software de la firma británica Gamma Group, capaz de infiltrarse en un ordenador y monitorizar sus comunicaciones, había sido usado por los Gobiernos de Etiopía o Baréin para localizar y atacar a opositores políticos.
La falta de escrúpulos de los productores de estos sistemas está contrastada. Se sabe que Azerbaiyán, Emiratos Árabes o Arabia Saudí son consumidores habituales. Y que usan estas herramientas para perseguir y asesinar a disidentes, como demuestra el caso del periodista saudí Jamal Khashoggi.
No toda la tecnología capaz de acceder a un móvil funciona de la misma forma. “Por un lado está el software de forénsica de móviles, el que usa la policía cuando tiene que entrar en un dispositivo y no le hace falta hacerlo de forma remota, y por otro están las empresas que producen tecnología de vigilancia”, subraya Javier Ruiz, investigador de Ada Lovelace Institute de Londres. En la segunda categoría entrarían, por ejemplo, los motores de búsqueda que se dedican a hacer saltar una alarma cada vez que un internauta teclea palabras sospechosas (pornografía infantil, terrorismo, etcétera). En un tercer peldaño se sitúan programas como Pegasus, que directamente se dedican a hackear móviles.
Para lograrlo, estos sistemas aprovechan vulnerabilidades detectadas por hackers en sistemas operativos. Son los llamados exploits. Se sabe, por ejemplo, que la francesa Vupen vende exploits a agencias de inteligencia como la NSA. Los hackers más talentosos son capaces de descubrir vulnerabilidades desconocidas hasta por el propio desarrollador (zero day exploits). Su valor en el mercado negro puede alcanzar centenares de miles de dólares. Stuxnet, el ataque informático organizado por EE UU e Israel contra las centrales nucleares iraníes, usó cuatro zero day exploits.
El tsunami Snowden
Que los Estados usan la tecnología más avanzada del momento para espiar no es una novedad. Durante la Guerra Fría, los pinchazos telefónicos formaban parte de la rutina de las fuerzas de seguridad en buena parte de Europa. La sofisticación de los métodos y sobre todo la digitalización de nuestras vidas hicieron cada vez más sencillo ese trabajo. Las filtraciones de Edward Snowden de 2013 supusieron una llamada de atención mundial acerca de la magnitud y sistematización de las escuchas. “No solo evidenciaron que la NSA tenía un amplio programa de espionaje con tecnología propia, sino que lo empleaba contra sus propios aliados, como Angela Merkel”, recuerda Andrés Ortega, investigador del Real Instituto Elcano.
Los sistemas usados entonces eran más sencillos y solo permitían escuchar las conversaciones, pero su utilidad era enorme para los servicios secretos. Tanto es así que, según este analista, a los servicios de inteligencia no les interesa demasiado que se hable de lo fácil que es entrar en móviles ajenos precisamente para poder seguir haciendo su trabajo. En este juego participan también las grandes empresas, principalmente para obtener información sobre negociaciones de contratos o para espionaje industrial. “Por unos 500 dólares puedes comprar sistemas para pinchar móviles con relativa facilidad”, asegura Ortega.
Las recientes filtraciones del uso de Pegasus revelan que ni siquiera el tsunami provocado por Snowden frenó las escuchas sistemáticas. “En algunos casos, las fuerzas del orden e inteligencia deben poder recurrir a estas herramientas para entrar en los móviles de los criminales. Pero deberíamos asegurarnos de que no se usen a la ligera”, opina Diego Naranjo, asesor político de EDRI, una ONG paneuropea que trabaja por la defensa de los derechos humanos en la era digital. “Hay que desarrollar normativas internacionales potentes, como por ejemplo prohibir que las compañías puedan guardarse y vender zero day exploits”.
En España, para pinchar un móvil hace falta un permiso judicial. En otros países, como EE UU o Reino Unido, también se exige eso, aunque solo si la escucha se realiza dentro de las propias fronteras. Fuera del propio país, los controles son más laxos.
¿Quién está a salvo?
¿Hace falta recurrir a programas tan sofisticados como Pegasus para entrar en un móvil ajeno? La respuesta es no. “A un usuario medio se le puede hacer muchas cosas cuando lleva un Android, ya sea explotando alguna vulnerabilidad o mediante ingeniería social”, explica Deepak Daswani, hacker y experto en ciberseguridad. El sistema operativo de Apple, iOS, ofrece más garantías porque tiene más medidas de control sobre las aplicaciones que uno descarga.
Hay teléfonos codificados, preparados por el CNI, que son más difíciles de hackear: están cifrados de punta a punta. En España los tienen los altos cargos del Gobierno. Pero muchos ministros los dejan de usar porque se oyen mal y son más lentos, según apunta una fuente familiarizada con estos procesos. Esa búsqueda de comodidad pudo haber sido la puerta de entrada de Pegasus en uno de los teléfonos del presidente Macron.
Deshacerse del smartphone no elimina el problema: entrar en un ordenador es igual de sencillo que acceder a un móvil. Solo nos queda confiar en que se haga un correcto uso de las herramientas de vigilancia. “Igual que hay tratados para prohibir el uso de armas nucleares o bombas de racimo, creo que debería haberlos para las ciberarmas: son demasiado peligrosas para la democracia. Una empresa como NSO no debería poder existir”, reflexiona Carissa Véliz, profesora de Filosofía en la Universidad de Oxford y experta en privacidad. Hasta entonces, Stalin podrá seguir soñando con una sonrisa de oreja a oreja.
CIPPEIE – 14 | La Educación Propia del Pueblo Magütá: Posibilidades y Obstáculos Para su Articulación con la Educación Escolarizada. 27 de julio de 2021, 16:00 (hora colombiana)
La Catedra Internacional de Política Pública en Educación Indígena y Etnomatemática (CIPPEIE) es un espacio de encuentro para la reflexión académica sobre la relación entre política pública en educación indígena y Etnomatemática, que explicita las visiones y posiciones de los diversos actores, con miras a encontrar tensiones, obstáculos, desafíos y posibilidades presentes en el contexto internacional, nacional y regional. En este encuentro, el conferencista reflexionará sobre el modelo de educación propia del pueblo Magütá en relación con la educación escolarizada y el saber matemático. Comparte esta información entre tus colegas. De seguro a alguno más puede interesarle!! y encuentra mayor información en https://www.etnomatematica.org/home/?page_id=10367 Este evento se realiza con el apoyo de la Asociación Aprender en Red, la Secretaría de Educación Departamental del Amazonas, y la Red Internacional de Etnomatemática.
A Cátedra Internacional de Políticas Públicas em Educação Indígena e Etnomatemática (CIPPEIE) é um espaço de encontro para a reflexão acadêmica sobre a relação entre as políticas públicas de educação indígena e a Etnomatemática, que explicita as visões e posicionamentos dos diversos atores, com vistas à sua busca tensões, obstáculos, desafios e possibilidades presentes no contexto internacional, nacional e regional. Neste encontro, o palestrante refletirá sobre o próprio modelo de formação do povo Magütá em relação à educação escolar e ao conhecimento matemático. Compartilhe esta informação com seus colegas. Certamente outra pessoa pode estar interessada! e encontre mais informações em https://www.etnomatematica.org/home/?page_id=10367 Este evento é realizado com o apoio da Associação Aprender en Red, da Secretaria Departamental de Educação do Amazonas e da Rede Internacional de Etnomatemática.
Fuente de la Información: https://www.etnomatematica.org/home/?p=10831
Boron, Atilio Alberto
Memorias del capitalismo salvaje : Argentina de Alfonsín
a Menem / Atilio Alberto Boron. – 2a ed. – Ciudad Autónoma
de Buenos Aires : CLACSO, 2021.
Libro digital, PDF – (Clásicos recuperados)
Archivo Digital: descarga
ISBN 978-987-722-913-4
1. Acción Política. 2. Análisis de Políticas. I. Título.
CDD 320.0982
Arte de tapa: Ana Uranga
Diseño interior: Ana Uranga
Edición: Licia López de Casenave
Fotografía de tapa: Archivo de Presidencia de la Nación, 1989.
«El libro que la lectora o el lector tiene en sus manos recoge, siguiendo un ordenamiento temático y no cronológico, los artículos escritos por su autor para el periódico Página/12 en un período particularmente difícil de la historia argentina: el que transcurriera entre los años finales del gobierno de Raúl Alfonsín y los dos primeros de su sucesor, Carlos Saúl Menem.
Aquí se recopila una larga serie de notas en las cuales se analizan la evolución de la coyuntura sociopolítica y económica de la Argentina y, en mucho menor medida, algunos aspectos de la complicadísima y enmarañada situación internacional de la época. Son textos escritos hace poco más de treinta años pero que, pese a ello, distan de ser extemporáneos por dos razones principales. Primero, porque recogen y ponen a disposición del público de hoy una mirada que tiene la virtud —aunque, ocasionalmente, también las limitaciones- de la inmediatez periodística, de
haber sido producida al fragor de la intensa conflictividad de aquellos años en la cual el autor se hallaba fuertemente involucrado bajo una doble condición: como militante político de izquierda y, a partir de marzo de 1990, como vicerrector de la Universidad de Buenos Aires. » (Prólogo. p.11)
Descarga este interesante libro en el siguiente enlace: http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/se/20210611023611/Memorias-capitalismo.pdf
Fuente de la Información: CLACSO – Librería Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales
Implementan programa para fortalecer supervisión de cría de fauna silvestre
Con el fin de fortalecer los procesos de supervisión en los centros de cría de fauna silvestre en el país, se dio inicio a la implementación de las pruebas piloto de un programa de monitoreo.
El Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales (Osinfor) y la organización WCS realizaron las acciones para dar inicio a este proyecto.
Esta herramienta denominada SMART permitirá optimizar tiempo y recursos para registrar la información de campo durante las supervisiones en las regiones del país.
Asimismo, se reduce el riesgo de pérdida o daño, ya que toda la data que es almacenada se transfiere a un espacio online de almacenamiento.
Por ahora, el piloto inició en los centros de cría de Loreto, donde se verificaron las condiciones de manejo en cautiverio y el número de especímenes mantenidos.
En el segundo semestre del 2021, el aplicativo pasará por un nuevo proceso de validación, tras lo cual se espera incluirlo de forma permanente en los procesos de supervisión a nivel nacional.
Fuente de la Información: https://larepublica.pe/sociedad/2021/07/23/implementan-programa-para-fortalecer-supervision-de-cria-de-fauna-silvestre-lrnd/
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