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Aprueba comisión del congreso mexicano ley secundaria educativa

América del Norte/México/19 Septiembre 2019/Prensa Latina

La Comisión de Educación de la Cámara de diputados de México aprobó hoy tres dictámenes relativos a la legislación secundaria en esa materia, muy esperada por los maestros y el gobierno.
Los diputados expidieron las leyes General de Educación, General del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros, y la Reglamentaria del Artículo Tres de la Constitución Política en materia de la Mejora Continua de la Educación.

También abrogaron la Ley General de la Infraestructura Física Educativa generada por la criticada reforma del gobierno anterior, la cual fue motivo de manifestaciones, huelgas y marchas de protestas de los docentes.

El dictamen que expide la Ley General de Educación y abroga la Ley General de la Infraestructura Física Educativa, se avaló con 21 votos a favor y siete en contra; el que crea la Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros, con 22-7, y la Reglamentaria sobre Mejora Continua de la Educación también 22-7.

Respecto del dictamen para expedir la Ley General de Educación se señala que la nueva norma garantiza el derecho a la educación, reconocido en la Constitución Política y en los tratados internacionales de los que el Estado mexicano sea parte, cuyo ejercicio es necesario para alcanzar el bienestar de todas las personas.

Se precisa que el Estado priorizará el interés superior de niñas, niños, adolescentes y jóvenes en el ejercicio de su derecho a la educación. Para tal efecto, garantizará el desarrollo de programas y políticas públicas que hagan efectivo ese principio constitucional.

El Estado, señala, fomentará la participación activa de los educandos, madres y padres de familia o tutores, maestras y maestros y a todos los involucrados en el proceso para asegurar que éste extienda sus beneficios a los sectores sociales y regiones del país.

Menciona que todas las personas habitantes del país deben cursar la educación preescolar, la primaria, la secundaria y la media superior.

Es obligación de las mexicanas y los mexicanos hacer que sus hijas, hijos o pupilos menores de dieciocho años asistan a las escuelas, para recibir educación obligatoria, en los términos que establezca la ley.

Subraya que la educación inicial es un derecho de la niñez; es responsabilidad del Estado concientizar sobre su importancia y garantizarla conforme a lo dispuesto en la presente ley.

Aclara que la obligatoriedad de la educación superior corresponde al Estado en los términos dispuestos por la fracción X del Artículo Tercero constitucional y las leyes en la materia.

La ley consta de 181 artículos y sus diferentes capítulos abarcan temas como el derecho a la educación, equidad y la excelencia educativa, la función de la nueva escuela mexicana, los fines y criterios de la educación.

Además, la orientación integral, los planes y programas de estudio; la naturaleza del Sistema Educativo Nacional, el tipo de educación básica, media superior y superior; el fomento de la investigación, la ciencia, las humanidades, la tecnología y la innovación; de la educación indígena, humanista, inclusiva y para personas adultas.

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=306621&SEO=aprueba-comision-del-congreso-mexicano-ley-secundaria-educativa
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El migrante y su niña ahogados: el mundo necesita profesores sensibles

Por: Carlos Aldana

Dialogar sobre tantos problemas y sufrimientos en el mundo debiera constituir nuestra herramienta pedagógica más poderosa para comprender, incluso, nuestra propia realidad.

Óscar Martínez y Valeria Martínez. Así se llamaba el salvadoreño que murió ahogado en junio del 2019, junto a su pequeña hija Valeria, de un año y 11 meses, en el intento por llegar a Estados Unidos. El drama mundial en una foto. La migración forzada por condiciones económicas, políticas y sociales que niegan la dignidad a millones en todos los continentes.

El mundo necesita profesores sensibles a esta y otras realidades. Esto significa que no prevalezca en las aulas la indiferencia y el silencio frente a la injusticia global. No es solo lo que sufre el vecino, o lo que vive mi familia, o lo que pasa en nuestra comunidad o en nuestro país. Es el mundo, en general, el que nos muestra sufrimiento humano en todas sus formas. Las y los profesores no podemos “hacerle el juego” a las estructuras y sistemas, tampoco a sus personajes, abandonando el interés y la preocupación por lo que le sucede a seres humanos de otros lugares que padecen de negaciones, de abusos, de exclusión. Óscar y Valeria son la muestra más palpable de que las sociedades humanas no están bien.

Profesores sensibles debiera ser la consigna para una pedagogía de la vida y de la dignidad. Eso empieza por el interés real y genuino por las problemáticas que tienen lugar en el presente. Este interés deberá convertirse en una actitud contagiosa hacia el alumnado, mediante un esfuerzo curricular por tener presente a la realidad. Como diría el asesinado jesuita y académico Ignacio Ellacuría: “La realidad es la primera asignatura”. Tenerla en la mirada, en la voz, pero también en los esfuerzos de planificación y ejecución didácticas constituye una manera de convertir la sensibilidad en opción pedagógica y política. El sistema no puede negarnos esta sensibilidad, aunque sí puede imbuirnos, mediante la pasividad cotidiana, en la indiferencia que nos aleja –como comunidad de aprendientes– de los problemas en el contexto.

La sensibilidad de los profesores no se aprende en un taller o una conferencia; pueden ayudar, por supuesto. La primera llamada a una sensibilidad que movilice a los profesores y profesoras del mundo a comprender y sentir la necesidad de transformarlo, va a nacer de la propia actitud personal. Necesitamos dejar a un lado la pedagogía y la didáctica para también ponerle atención a la política, a la sociología, a las informaciones más cercanas a las realidades locales. Necesitamos, como profesorado, intercambiar y conectarnos con colegas de otras realidades y descubrir lo que sucede más allá de nuestro propio entorno.

Así, la sensibilidad enriquecida por las vías de las emociones y de la comprensión cognitiva de la realidad, va a convertirse –más allá del esfuerzo curricular y didáctico– en un talante, en un modo de ser y de interactuar con nuestros estudiantes. Dialogar sobre tantos problemas y sufrimientos en el mundo debiera constituir nuestra herramienta pedagógica más poderosa para comprender, incluso, nuestra propia realidad.

En América Latina todavía hay movimientos de estudiantes y profesores que lanzan la voz de alarma y que nos despiertan del letargo ideológico y pedagógico. Es urgente que cuidemos que la imposición de modelos, conceptos y visiones educativas –casi todas dirigidas a la tecnocracia, la tecnología y el consumismo– no nos robe la capacidad de sentir la realidad y educar desde ella.

Necesitamos profesores sensibles porque solo así la escuela puede ser el lugar en el que confluyan intereses, solidaridades y sentimientos a favor de los otros. ¿Para qué necesitamos una educación ciudadana que no tenga como punto de partida la empatía, el “ponernos en los zapatos” de individuos, comunidades y pueblos enteros que sufren en eldial presente? Sentir que los problemas humanos no nos son ajenos ni lejanos puede ser la pauta para hacer de la educación un camino hacia la solidaridad. Esa que moviliza, que arrastra, que empuja.

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/09/17/el-migrante-y-su-nina-ahogados-el-mundo-necesita-profesores-sensibles/

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Guatemala: Puertas violetas que abren la educación a todas las niñas

Centroamérica/Guatemala/19 Septiembre 2019/La vanguardia

El futuro que le esperaba en su Guatemala natal era casarse o trabajar siendo aún una niña, pero estaba segura de que no quería sufrir como las otras chicas de su poblado; inspirada por Rozalén, Kimberly decidió dibujar una «puerta violeta» para «volar libre» persiguiendo su máximo deseo: estudiar.

Ahora, esta joven de 19 años sueña con ser locutora de radio y presentadora de televisión para «ayudar a otros jóvenes a que aprendan a través de la radio», como hace ella, que recibe muchas de sus clases a través de la emisora local.

Kim, como la llaman, se ha reencontrado este miércoles con la cantante Rozalén, a la que conoció en la zona rural de Totonicapán en la que nació, para presentar el informe de la ONG Entreculturas «Seguras para aprender en libertad», que reivindica el derecho a la educación de las niñas.

Y ambas han entonado «La puerta violeta», la misma que terminó de convencer a la joven de que quería seguir estudiando. «Me ayudó a decir: no quiero quedarme sin estudios, no quiero sufrir lo que las demás están sufriendo. Y dibujé una puerta violeta», ha explicado.

La experiencia también hizo mella en la cantante: «Es importante poner rostro, conocer el contexto, tocar la tierra. Ver la casa donde vivía Kim me impactó muchísimo, por ejemplo, no tenía suelo. Son detalles que eran como lecciones de muchas hojas de asignaturas», ha rememorado.

Para añadir: «Contar la historia de los demás da identidad. De repente existen. Hay muchas voces calladas que necesitan un altavoz. Agradezco la experiencia porque me ha hecho crecer a todos los niveles».

El camino hasta aquí no fue fácil para Kim. Porque, si eres una niña en Guatemala, y además indígena, «tu futuro es casarte o trabajar». De hecho, ella tuvo que interrumpir durante cuatro años sus estudios, que dedicó a «trabajar de cocinera y lavando y planchando ropa».

«Muchas niñas de mi pueblo no tienen la oportunidad de estudiar», lamenta la joven entre los cientos de libros de la biblioteca de un colegio madrileño, un espacio por el que ella ha luchado a lo largo de su infancia.

Afirmación que ampara los datos del informe: Cada año 12 millones de niñas son casadas antes de cumplir 18 años; 60 millones de mujeres han sido forzadas al matrimonio infantil, una de cada tres antes de los 15 años. En ese mismo plazo de tiempo, se dan 7,3 millones de partos de adolescentes menores de 18 años, de los que 1,1 millones se dan entre niñas por debajo de 15 años.

En el caso concreto de Guatemala, la edad medía de escolarización de las niñas indígenas apenas llega a tres años (2’8 años) y trece mil niñas abandonaron la escuela en 2018, según ha expuesto la Coordinadora del Área Ciudadanía de Entreculturas, Irene Ortega.

Pero es que además, de los 262 millones de menores que no pueden ir a la escuela en el mundo, la mitad, 132 millones son niñas entre 6 y 17 años; las adolescentes en zonas de conflicto tienen un 90% más de probabilidades de no acceder a la escolarización.

La escuela es además una verdadera carrera de obstáculos para las que tienen la suerte de poder ir; como niña, y además indígena, Kim ha tenido que enfrentarse a una «mayor discriminación» en la escuela y en el pueblo. «Te dicen que no tienes tanto talento», censura.

En casa tampoco le sobraba el apoyo, de forma que cuando con 15 años le dijo a su padre que quería estudiar, él respondió: «¿Para qué? Si eres mujer, de aquí a uno, dos o tres años te vas a casar».

Sin embargo, Kim optó por dibujar una puerta violeta en la pared.

«La educación ha transformado mi vida porque cada vez que recibo clases para mi es descubrir un mundo nuevo, un mundo lleno de alegría en donde soñar no es una fantasía, asegura la joven, que concluye: «Siento que vuelo libre».

Fuente: https://www.lavanguardia.com/vida/20190918/47462261774/puertas-violetas-que-abren-la-educacion-a-todas-las-ninas.html

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La educación en Brasil (II): La protesta

Por: Jaume Carbonell

Por la defensa de la jubilación (de las pensiones) y de la escuela pública; y contra la privatización y la censura. Y por muchas más cosas.

Asisto a la jornada de protesta del 13 de agosto de Gravataí, un municipio de Rio Grande du Sul. El paro docente y las manifestaciones se extienden por medio país. En Gravataí unos 300 estudiantes de secundaria, que también han convocado esta jornada en defensa de la educación pública, marchan a primera hora de la mañana, bajo una enorme pancarta. “No mates nuestro futuro”. Gritan consignas contra la reforma de las pensiones y los recortes en la educación pública y a favor del colectivo docente: “El profesor es mi amigo, se metió con él, se metió conmigo”. Jair Bolsonaro siempre está en el foco de las críticas: “Quiero estudiar para ser inteligente, porque de burro ya basta con el presidente”

A partir de las 14 horas, empieza la concentración final en Porto Alegre, la capital gaucha, frente al palacio del gobernador. La convoca, entre otras organizaciones, CPERS, el sindicato de los trabajadores y trabajadoras de la enseñanza estatal. Junto al profesorado están los estudiantes y otros sectores del funcionariado y de la clase trabajadora. Se suceden los discursos y las consignas. Hay un relato general coincidente: la educación no está en venta y merece respeto; y una exigencia muy concreta: la defensa de las pensiones públicas y la oposición a cualquier reforma.

Uno de los manifestantes me explica las razones: “Quien sale ganando con la reforma de la Seguridad Social son los bancos… La jubilación deja de ser un derecho de todos y pasa a ser un negocio lucrativo para pocos”. Una mujer se añade a la conversación: “Esto se debe a la política neoliberal de Leite [el gobernador del Estado] y de Bolsonaro, que quieren cargarse las políticas sociales que tanto habían avanzado durante los gobiernos del PT [Partido de los Trabajadores] de Lula da Silva y Dilma Rousseff. Se las quieren cargar de golpe, dejando que las empresas y el gran capital entren a saco en la educación y en otros servicios sociales”.

Los discursos se prolongan durante horas, en este y en otro punto de la ciudad, mientras se aguanta estoicamente el frío invernal. Hay quien aprovecha el tiempo para repartir folletos y periódicos, mientras los vendedores ambulantes hacen su agosto. Varias personas portan la pegatina pidiendo la libertad de Lula y otras recuerdan en sus camisetas a la concejala de izquierdas de Rio de Janeiro, Marielle Franco, asesinada a golpe de metralleta cuando salía de una reunión con colectivos de mujeres negras; aún no se ha averiguado quiénes dieron la orden.

Más adelante, al cabo de casi cuatro horas, cuando ya oscurece, y la manifestación ha crecido –20.000 personas según la organización–, mi retina se fija en la leyenda de un par de pancartas: “Escola sem mordaça”; y “Escola sem censura”. Se trata de un movimiento que apuesta por el pensamiento crítico, el pluralismo y la libertad de expresión, frente a la amenaza de amordazarla por parte del nuevo gobierno de extrema derecha con el proyecto “Escola sem partido”. Una iniciativa cuyo objetivo es prohibir en las aulas la exposición o debate de cualquier tema socialmente comprometido e, incluso, de cualquier tópico social pegado a la realidad, instando a los propios estudiantes y a las familias a denunciar cualquier tipo de intervención docente que se mueva en esta dirección.

El proyecto de ley gubernamental trata de regular, precisamente, esta mordaza ideológica en los proyectos pedagógicos, contenidos, materiales didácticos y evaluaciones. La semana anterior, precisamente, un profesor fue expulsado de su centro privado donde trabajaba debido a las quejas y presiones de un sector de padres por haber proyectado y comentado un vídeo sobre los diversos sistemas de seguridad del país.

Esta ofensiva reaccionaria en educación y en el conjunto de ámbitos sociales y culturales cuenta con una sólida mayoría en la Cámara de Diputados del país. Popularmente se conoce como la bancada de las tres b. La primera es la “bala”, que integra a las fuerzas armadas, policía y milicias que actúan sin control. La segunda es “boi” –buey en portugués–, y se refiere a la bancada vinculada a los grandes ganaderos y terratenientes. Su protagonismo es bien conocido en los numerosos incendios en la Amazonía, a quienes el fuego les sirve para ocupar legal o ilegalmente territorios protegidos para la extensión de sus pastos, la extracción de minerales o la construcción de macroinfrastructuras, siempre en perjuicio de la población indígena y de la preservación del planeta. La resistencia indígena y de organizaciones medioambientales se ha cebado con diversos asesinatos en el transcurso de los últimos años. Pero ya se sabe que dentro del gobierno Bolsonaro se niega el calentamiento global y, por eso, los controles contra incendios se han flexibilizado extraordinariamente. Y la tercera b es la “Biblia”, se identifica únicamente con la religión evangélica, uno de los inventos históricos más eficaces –la cosa viene de Ronald Reagan, que puso mucho dinero– para combatir la Teología de la Liberación. Antaño triunfó en Centroamérica –sobre todo en Guatemala y El Salvador– y hoy campa a sus anchas en Brasil, con una fuerte incidencia en las clases populares, con un crecimiento de seguidores espectacular. Con grandes dosis de demagogia y una puesta en escena muy teatral y musical –con gospel a toda pastilla–, con reparto de comida, confesiones públicas y exposición de milagros, se convierte en un show espiritual –a veces llega al éxtasis– que teje fuertes vínculos y llena templos con miles de fieles. En el hotel, cuando pulsas la televisión, empiezan a aparecer canales y canales evangélicos. Actualmente, cuentan con 600 emisoras de radio y 23 televisiones. Bolsonaro antes de las elecciones se hizo evangélico.

Y, finalmente, no hay que olvidar la firme alianza que se establece con otros grupos a la hora de emprender las políticas neoliberales para adelgazar el Estado y expandir el empresariado dentro de la educación. Entro ellos, destaca la Fundación Lemann, en alusión a Jorge Paulo Lemann, el hombre más rico del país, que a través de esta fundación “sin ánimo de lucro” se propone “formar líderes para resolver problemas del desarrollo social del país.” Con frecuencia, las salidas de tono y las excentricidades de Bolsonaro ocultan el bosque, la madeja de poderosos intereses que se ocultan en su interior.

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/pedagogiasxxi/2019/09/18/la-educacion-en-brasil-ii-la-protesta/

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La última generación mutilada

Reseña/19 Septiembre 2019/El país

Más de 200 millones de mujeres y niñas de 30 países viven hoy las secuelas de algún tipo de mutilación genital. Asha Ismail es una de ellas y hoy trabaja desde su ONG para conseguir un sueño: que la suya sea la última generación que tenga que pasar por ello

el desafío de una madre es conseguir la felicidad de sus hijos no es extraño encontrar a mujeres que se dejen la vida en ello. Hayat Traspas Ismail nació en Somalia hace 30 años, estudió Ciencias Políticas y hoy reside feliz en España con un trabajo y una familia. Hayat es el espejo mágico donde Asha Ismail —su madre— puede verse crecer con los derechos que ella nunca tuvo.

Hayat y Asha son las fundadoras de la ONG Save a Girl Save a Generation, una organización que lucha contra la mutilación genital femenina (MGF) y que está dirigida tanto por mujeres a las que se les negó el derecho a defender sus libertades, como por mujeres que hoy pueden hacerlo gracias al despertar de una lucha colectiva. Hayat significa vida y es la primera generación familiar que no ha sufrido una ablación. Es el estandarte y la sonrisa de un proyecto que habla de transformación cultural, de sacrificios, de sinergias familiares y colectivas y que sirve de inspiración a toda una ola de mujeres que están rompiendo el silencio: “Las chicas somalíes me preguntan hoy ‘¿qué se siente al ser completa?’. Hasta entonces no se lo habían planteado. Cuando lo han compartido entre ellas han descubierto que todo esto es una injusticia común”, dice Hayat en una de sus conferencias.

Su madre, Asha Ismail (Garissa, Kenia, 1968), fue una de esas niñas modeladas y forzadas a construir una vida con un hombre que ni siquiera amaba. Huyó a España en 2001 y hoy trabaja con su hija para proteger a las futuras generaciones de esta tradición consolidada en culturas que hoy conviven con toda naturalidad con la nuestra. Más de 18.000 niñas viven en riesgo de someterse a esta práctica en España estando en tránsito o acogida. Asha utiliza su relato como herramienta de trabajo, sabe que su flaqueza es la desmemoria y que sus cicatrices son el mejor recuerdo para combatir el olvido.

“Siempre me emociono, perdonadme”, nos previene durante la entrevista. Es su manera de prepararnos también como víctimas, de avisarnos de que su experiencia vivida es una violación de derechos humanos y como tal, nos afecta a todos, no solo a ella, no solo a África. La MGF es la consecuencia de un relato social, no tan lejano y extraño, construido a la medida del hombre y donde hay un sacrificio físico de las mujeres. Las niñas deben ser sometidas al ritual para permanecer vírgenes al deseo de sus futuros dueños. El dato es demoledor: 5 de cada 100 mujeres viven por todo el mundo con esa herida eterna, el estigma de haber sido modeladas para un proyecto de vida que no es el suyo.

Despertar conciencias

Dentro de Asha sigue vibrando la energía rebelde de esa niña que subía por los árboles de Garissa para robar los mangos del vecino, esa adolescente que retaba al patriarcado comiendo en el salón de los hombres en las comidas familiares, o esa mujer que recuerda a sus padres con eterno cariño, a pesar de toda aquella angustia consentida.

Asha impartiendo clase.
Asha impartiendo clase. SAGSAG

Pero dentro de Asha también quedan las huellas de los cambios que quebraron su inocencia. De la ilusión por convertirse en una mujer pura, en el centro de atención familiar… a la frustración de no entender el dolor que le infringía “por amor” su propia familia.

Asha dejó de correr, dejó de subirse a los árboles, de jugar con los niños, nunca aprendió a montar en bici y nunca más en su vida tendría el valor de coger una simple aguja para coser un botón. El miedo la paralizó entonces hasta que brotó toda esa rabia contenida, esa insurrección natural que generaría un nuevo reto como misión de vida: “Si yo llego a tener una hija jamás le haré pasar por todo esto”, se dijo una y mil veces a partir de aquel día. Tenía solo 5 años.

Asha con su hija Hayat y sus nietas
Asha con su hija Hayat y sus nietas

Ese momento llegaría unos años después, tras un matrimonio arreglado por su familia y el infierno de una noche de bodas diseñada para todos menos para ella. Y nueve meses después: “‘¡Felicidades, has tenido una niña!’, me dijeron. Fue el momento más duro de mi vida. Me dieron esa criatura en los brazos y yo pensando: ¿por qué?, ¿por qué tenía que ser una niña?”.

El nacimiento de Hayat fue el camino para despertar una conciencia de cambio en su comunidad y para contestar todas esas preguntas sobre la MGF que nadie se atrevía ni a formular. Primero a sus hermanas: “¿Estamos haciendo lo correcto?”, luego a sus primas: “¿Por qué se lo hacéis a vuestras hijas?”, para acabar organizando fiestas donde poder convencer a los líderes de su comunidad. Asha encendió a todas esas madres para rebelarse en grupo, inspirar un cambio y acabar dando sentido a su proyecto. Salvando a una niña, al final salvas a toda una generación.

Tan lejos, tan cerca

Cuenta Asha que, años más tarde, la primera vez que fue al ginecólogo en España, de nuevo se sintió morir. Su maltrecha autoestima volvió a tambalearse con la vergüenza de verse desnuda frente a cuatro especialistas que la examinaban entre exclamaciones de asombro y sorpresa: “Entendí el desconocimiento que existía y pensé: ¿cuántas mujeres en mi situación no acudirán al ginecólogo por eso?”.

Pero entonces fue distinto. Aquella niña pequeña que se quemaba por ser la primera en servirse con las manos del plato de arroz familiar, la adolescente que cuestionaba el papel de una mujer somalí que no podía ni reír en público, o la mujer que se juró librar de aquella pesadilla a su hija, inspiraron la decisión más adecuada: “Si los ginecólogos no saben, también habrá que informarles”. Hoy, desde su ONG, dan formación sobre los cuatro tipos de mutilación genital a personal sanitario, a policías, a profesores e incluso a jueces. Porque la prohibición no sirve de nada si no hay un proceso educativo detrás que modifique los arquetipos sociales, si no se inocula la libertad individual en lo más profundo de las estructuras familiares o si desde aquí rehuimos por tabú o miedo el problema. “Esto es global, no tiene color, esto no tiene continente ni religión y como mujeres tenemos que apoyarnos al 100%, porque lo que le pasa a una les pasa a todas”, nos recuerda Asha. Por eso ahora están trabajando también desde la ONG en un hogar residencial y un refugio en Nairobi, para que niñas rescatadas de la MGF puedan crecer seguras y acceder a una educación de calidad.

Asha es una mujer valiente que retó al código dominante desde sus principios. Que haciéndose preguntas comprometidas despertó la conversación, tejiendo una red colectiva que iniciaría un cambio muy poderoso e inspirador. Hoy Hayat y sus nietas comparten misión y sonrisa con ella y son parte de esa generación que ha roto la tradición para crecer en libertad sin mirar atrás. Son la generación de la esperanza.

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MÍRALA

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Fuente: https://elpais.com/sociedad/2019/09/16/pienso_luego_actuo/1568619637_139654.html

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Entrevista a Vernor Muñoz: «En muchos casos la escuela es un espacio discriminatorio»

Entrevista/19 Septiembre 2019/Autor: Tatiana Rojas/Fuente: Semana Educación

Semana Educación habló con Vernor Muñoz, coordinador de Políticas e Incidencia de la Campaña Mundial por la Educación, sobre el papel de la escuela en los procesos de inclusión y equidad. Asegura que el problema de la discriminación se ha simplificado.

En el marco del Foro Internacional de Inclusión y Equidad en Educación. Todas y todos los estudiantes cuentan, organizado por la Unesco, en alianza con el Ministerio de Educación y la Alcaldía de Cali, diferentes expertos nacionales e internacionales intercambiaron experiencias y discutieron las políticas, los retos y los logros de la educación inclusiva y equitativa en el mundo.

Entre los invitados estuvo Vernor Muñozexrelator especial de la ONU sobre el Derecho a la Educación y actual coordinador de Políticas e Incidencia de la Campaña Mundial por la Educación. Él conversó con Semana Educación sobre el papel de la escuela, los estudiantes y los docentes en la construcción de una sociedad libre de prejuicios.

Semana Educación: Usted aseguró que muchos países se han quedado con una definición simplista de lo que significa la inclusión. ¿A qué se refiere? 

Vernor Muñoz: La inclusión está basada en la igualdad, que es la base de la arquitectura de los derechos humanos. Lo que pretende es que todas las personas tengan las mismas oportunidades educativas. Eso significa que todas las personas puedan aprender juntos y juntas. Sin embargo, la tendencia es reduccionista y pensamos que en la educación inclusiva únicamente se piensa en las necesidades de las personas en condición de discapacidad. Pero en realidad, la inclusión es una dimensión global que invita a garantizar, en este caso educación, a las personas y a los grupos que han sido históricamente discriminados.

S.E.: ¿Cómo ve a las escuelas en este proceso de abordar temas como la homofobia, el bullying, la xenofobia? 

 

V.M.: Los sistemas educativos son producto de la modernidad industrial. Fueron pensados para disciplinar, para estandarizar. Y esos modelos educativos los hemos heredado en la actualidad. Tenemos sistemas educativos maquillados y en algunos casos avanzados, pero en lo esencial conservan las estructuras de hace 250 años. Entonces, es muy difícil avanzar en la inclusión, en las condiciones de igualdad y de equidad mediante un sistema educativo que fue pensado para los fines contrarios. Esto es algo así como pretender enseñar a jugar fútbol dentro de un ascensor. Tenemos que pensar cómo transformar el sistema educativo y cómo transformar la escuela, de manera que tenga adaptabilidad suficiente para poder responder a las necesidades de esos grupos que han sido históricamente discriminados.

S.E.: ¿Usted cree que hoy la escuela es un espacio discriminatorio?

V.M.: Sí, en muchos casos son espacios discriminatorios. La escuela puede ser un espacio de cambio social y de liberación, o puede ser todo lo contrario. La escuela debe ser dotada de una intencionalidad política que permita luchar contra la desigualdad y la discriminación y de opresión. Tenemos que luchar por una escuela que enseñe a vivir en libertad.

S.E.: ¿Y esa escuela que tenemos actualmente es producto de las malas prácticas docentes o de la sociedad en general? 

V.M.: Muchas veces lo más fácil es culpar al maestro y a los estudiantes de los fracasos de un sistema que no funciona. También hay una gran injusticia con eso, no podemos exigir a un maestro que atienda la diversidad si no tiene los recursos para hacerlo, sino ha tenido la formación necesaria, sino está bien pagado. De manera tal que las necesidades de los maestros y maestras deben ser atendidas en el marco de una política de inclusión y de igualdad.

S.E.:¿Cómo ve el desarrollo de la educación inclusiva en América Latina?

V.M.: Hay dos fenómenos. Primero, existe una falta de marco normativo y de políticas públicas en materia de inclusión en la educación, que abarque todas las dimensiones en las que las personas históricamente se encuentran. Y segundo, tenemos marcos políticos que si bien existen, no se aplican en la práctica. Es decir, hay un profundo abismo entre la retórica jurídica y la práctica concreta. Esos fenómenos son característicos de la región.

Fuente e imagen: https://www.semana.com/educacion/articulo/en-muchos-casos-la-escuela-es-un-espacio-discriminatorio-vernor-munoz/632166

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Uno de cada diez docentes del sistema público catalán ya ocupa una ‘plaza perfilada’

Por: Víctor Saura 

El educación pública catalana cuenta con 72.535 docentes, de los cuales 6.989 (9,6%) ocupan lo que se conoce como un «puesto de trabajo específico con perfil profesional vinculado al proyecto educativo de centro». En Barcelona, este porcentaje es todavía superior: de una plantilla total de 9.254 hay 1.419 (15,3%) con una ‘plaza perfilada’.

Las críticas de los sindicatos de docentes (los cuales nunca pierden ninguna ocasión para pedir la retirada del decreto de plantillas), no consiguen evitar que el sistema de contratación de personal docente que puso en marcha la consellera Irene Rigau en 2014 incremente su cuota cada año que pasa, porque cada vez son más las direcciones que piden un perfil concreto cuando se produce una baja en su centro. De acuerdo con las cifras facilitadas la semana pasada por el Departamento de Educación (durante las dos presentaciones que se hicieron del curso 2019/20), los lugares específicas en perfiles docentes ya son 6.989 en toda Cataluña, un 12,6% más que el curso anterior. En el caso de Barcelona son 1.419, lo que representa un incremento del 17% respecto del curso 2018/19.

«No todo el mundo sirve para todo, y lo que nosotros pretendemos es que nuestros maestros y profesores, en función de lo que han aprendido a lo largo de la vida, tengan el mejor perfil posible para ocupar un puesto de trabajo determinado; hay una serie de puestos de trabajo que van muy asociados a los proyectos educativos de centro y que les dan mucha fuerza, es un tema que claramente nos creemos para dar la mejor respuesta al alumno que está en una escuela o instituto concreto» , explicó en rueda de prensa Josep González-Cambray, presidente del Consorcio de Barcelona y director general de Centros Públicos. «Desde el Departamento -añadió González-Cambray- lo que hacemos es facilitar que esto pueda pasar porque estamos del todo convencidos de que es positivo para el alumnado. Y una vez facilitamos la herramienta lo que hacemos también es velar para que esta selección de personal que se ha hecho sea lo más transparente posible».

Esta tendencia al alza se puede seguir incrementando en los próximos años, ya que el decreto de plantillas establece que las direcciones pueden llegar a perfilar hasta el 50% de las plazas de su centro. Con diferentes matices, los sindicatos de la enseñanza pública han expresado reiteradamente su rechazo a este sistema de provisión de plantillas, al que han acusado casi de todos los males: han dicho que fomenta la arbitrariedad, el control ideológico, la endogamia y el amiguismo; genera pérdida de confianza y de pluralidad; desmotiva las plantillas; no garantiza los principios de igualdad, mérito y capacidad; crea rivalidades entre maestros y perjudica su salud laboral; es discriminatorio; atenta contra la libertad de cátedra; no tiene ningún efecto positivo en la calidad de la educación, etc. En su día, la USTEC impugnó el decreto ante la sala de lo contencioso-administrativo del TSJC, y en consecuencia hace un año anunció su decisión de no participar en la comisión de seguimiento de este decreto.

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/09/16/uno-de-cada-diez-docentes-del-sistema-publico-catalan-ya-ocupa-una-plaza-perfilada/

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