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Y tú, ¿por qué eres negro?

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¿Cómo diseñar un reglamento disciplinario escolar?

Autor: CECODAP y UNICEF

Fecha: Abril de 2009

Reseña: Desde el Ministerio del Poder Popular para la Educación  en Venezuela se ha solicitado a los centros educativos desarrollar reglamentos internos para la convivencia escolar como respuesta al tema de la disciplina. Esta iniciativa pretende realizar algunos aportes teóricos y proponer un mecanismo para su construcción.

Descargar: https://www.unicef.org/venezuela/spanish/Reglamento_Disciplinario_Escolar.pdf

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Entrevista a Henry Giroux: “La pedagogía crítica deja en claro que la educación es central para la política”

Por Fernando Lázaro*

En los últimos años Henry Giroux, uno de los creadores y referentes de la Pedagogía Crítica en el mundo, viene escribiendo sobre la complejidad política de los EEUU con la presidencia de Trump, posicionándose como un pedagogo que denuncia las injusticias sociales y económicas. Cabría preguntarse si la tarea del pedagogo hoy, en el mundo que vivimos, no es trascender la cuestión educativa y denunciar las opresiones a las que estamos siendo sometidos en nuestros países. Conversamos con Henry, desde esa mirada sobre esta América tan compleja que estamos transitando.

1 – ¿Hoy la Pedagogía Crítica es conocida en muchos lugares del mundo, no creés que en muchos de esos lugares la encerraron en términos                          netamente escolares anulando la posibilidad de poder pensarse como una herramienta de lucha en términos sociales?

HAG: Sí, creo que en muchos casos el término ha perdido su amplia relevancia social no sólo por haber sido reducido al ámbito académico, sino también a una regresiva noción de método. Al instrumentalizar la pedagogía crítica, se ignoran sus amplias posibilidades políticas de comprender cómo la pedagogía funciona en el ámbito más amplio de la esfera pública con sus numerosos espacios y dispositivos culturales

  1. Hoy en Brasil el presidente Bolsonaro tiene un proyecto que se llama “Escuela sin partido” con el cual pretende eliminar de las aulas las “ideologías de izquierdas” y todo rastro de nuestro querido Paulo Freire, ¿cómo estás viendo estos procesos que desde el norte se están expandiendo por toda la América?

HAG: Se trata de intervenciones sumamente reaccionarias, diseñadas para despojar a la educación de sus posibilidades emancipatorias y deja bien en claro cuan peligrosa es la pedagogía crítica para los demagogos, quienes temen a su capacidad de convertir la pedagogía en una poderosa herramienta para el aprendizaje crítico y la resistencia política. Quiero decir, la pedagogía de Paulo era peligrosa, porque afirmaba que sin una ciudadanía informada no es posible la democracia, no es posible tener democracia sin un pueblo educado, alfabetizado y dispuesto a tomar riesgos. Él creía que la educación era central en todos los aspectos de la vida. Pienso que lo que Paulo le decía a gente como la del Movimiento Escuelas Sin Partido es “No se trata de educación, se trata de despolitizar al pueblo y convertirlo en pasivo y dispuesto a someterse a la ideología de un estado represor, es decir, se trata de una educación que les niega la capacidad de agencia y vacía a la política de todo significado.” Es un modelo autoritario de dominación, una educación para la dominación y no para la decolonización. A esto se refería cuando propuso su teoría sobre la pedagogía del oprimido. Cuando Paulo Freire definió la “Pedagogía del Oprimido”, lo que estaba diciendo es que la pedagogía puede estar enfocada en la comprensión de la realidad y la búsqueda de la libertad o puede orientarse hacia la comprensión de datos y la dominación. No existe la educación neutral, no existe tal cosa. Lo que, de hecho, debemos preguntarnos aquí es “¿de qué lado te vas a poner?”¿Qué clase de estudiantes querés? ¿Querés estudiantes críticamente imaginativos que llegado el caso tomen sus propias decisiones y opciones políticas o querés jóvenes incapaces de pensar críticamente y por lo tanto susceptibles de ser seducidos por demagogos y dictadores?

  1. ¿Cuál es la función hoy de los profesores como intelectuales, o mejor dicho, qué características deben tener hoy los docentes para enfrentar a estos procesos de derecha?

HAG: Opino que los docentes deben ser portadores de un conocimiento exhaustivo, ser autorreflexivos, estar dispuestos a asumir riesgos, tener conciencia social, ser capaces de enmarcar sus actos en un proyecto teórico, deben creer en la justicia social, deben tener en cuenta las comunidades de las que sus estudiantes forman parte y sus historias, ser capaces de trabajar colectivamente junto a otros dentro y fuera de la escuela, deben creer en la educación como un proyecto de liberación, y por último, pero no menos importante, deben ser capaces de combinar sus roles de ciudadanos con sus roles de educadores para asumir el rol de intelectuales públicos. Pienso que es crucial que reconozcan que la pedagogía debe ser comprendida bajo la luz de determinadas tradiciones teóricas que son el resultado de muchas luchas y que constituyen nociones básicas de algún tipo y la naturaleza contextualizada de los productos en los que se traducen tales tradiciones. Para ser críticos, los educadores deben aprender cómo volver significativo y crítico el conocimiento con el objetivo de hacerlo transformador.

  1. Uno de los debates históricos de la Educación es cómo se construye el conocimiento ¿Qué elementos se ponen en juego en esa construcción, y cuáles son los saberes socialmente válidos?

HAG: El verdadero desafío es reconocer que el conocimiento es una construcción social, tiene raíces teóricas, siempre está alineado de algún modo fundamental con el poder, y es crucial en la lucha de las identidades, valores, agencia, relaciones sociales y poder. Al mismo tiempo, el valor del conocimiento debería ser comprendido en términos de su capacidad de ampliar la creatividad de los estudiantes, de permitirles pensar trascendiendo sus experiencias, ser problematizador, es decisivo en tanto modo de irrumpir en el sentido común, de proporcionar a los estudiantes de la comprensión política, cultural, social, histórica, científica, tecnológica que necesitan para actuar por sí mismos, junto a otros y conducirse en el vasto mundo en su totalidad y exhaustivamente. Claramente, en tiempos en los que la verdad se encuentra bajo ataque, cualquier tipo de crítica es desechada como si fuera una noticia falsa, y la emoción cotiza más alto que la razón. Es fundamental que el conocimiento se construya en torno a racionalidades, modos lógicos y al respeto por las evidencias –científicas y de otros tipos– que priorizan la verdad sobre la ficción, la pruebas por sobre las opiniones y los valores democráticos sobre las concepciones nihilistas fascistas.

  1. En la historia de América Latina han surgido organizaciones y movimientos sociales que tuvieron la decisión de tomar la educación en sus manos: las escuelas zapatistas en México, Warisata en Bolivia, más cerca en el tiempo el MST en Brasil, los Bachilleratos Populares en Argentina, educación que se basa en la resistencia y la lucha contra la opresión y con una tensión constante con respecto al Estado. ¿Qué opinas de estas experiencias que surgen desde abajo en tanto dispositivos que tensionan la hegemonía escolar?

HAG: Estoy completamente a favor de los métodos alternativos de educación que hunden sus raíces en los principios democráticos y emancipadores. Al mismo tiempo, me opongo a ciertos críticos que las ven como los únicos espacios donde la pedagogía crítica puede desarrollarse. La educación tradicional nunca debería abandonarse como espacio de lucha y resistencia. Los docentes deberían respaldar las posturas en las que las estrategias tienen un pie adentro y el otro afuera de los métodos establecidos de educación, debido a que toman en cuenta las tensiones dentro de los mismos. Siempre existen posibilidades para luchar dentro de la escuela tradicional. Al mismo tiempo, crear escuelas alternativas es invaluable porque se incrementa la cantidad de espacios para el avance de las pedagogías emancipadoras y los abordajes de la educación.

  1. ¿Puede la educación impartida desde un Estado Capitalista construirse a partir de la Pedagogía Critica? Recuerdo una frase de Frei Betto que dice que no es posible hacer educación popular en las escuelas del Estado mientras que ese estado sea capitalista, que en ese caso hay que crear otras escuelas. ¿Qué pensás de esta afirmación?

HAG: No creo que el poder en las escuelas estatales se circunscriba exclusivamente a la dominación. En diversos grados, siempre existen espacios de resistencia donde las pedagogías críticas pueden ser utilizadas, los docentes movilizados y los estudiantes expuestos a pedagogías que operan al servicio de la liberación.

  1. Teniendo la posibilidad de leer tus artículos de actualidad política (agradezco que siempre me los envíes) lo interesante es que se escribe desde la mirada de un pedagogo y pienso en Bourdieu cuando decía que la información es muy importante como para dejarla en manos de periodistas y me pregunto hoy ante los embates que estamos sufriendo -desde Trump para abajo- si no hay una necesidad de reconfigurar o mejor dicho de reconstruir los sentidos de la información teniendo en cuenta la fragilidad, y la convivencia política de cierto periodismo con estos gobiernos, cómo podemos desde la pedagogía crítica analizar esta realidad que estamos viviendo.

HAG: Podríamos empezar reconociendo que la educación está enlazada al desarrollo de las identidades, instituciones y esferas públicas cuya tarea es la producción de culturas formativas que permitan a las personas convertirse en ciudadanos críticos y agentes democráticos. La educación proporciona las herramientas pedagógicas y simbólicas que determinan cómo las personas ven el mundo, cómo definen sus propios sentidos de agencia, qué valores habitan al establecer sus relaciones con sí mismas y con los demás. La pedagogía es el medio a través del cual se realiza el tipo de trabajo cultural que produce, a la vez, momentos de identificación y reconocimiento en los que las personas invierten parte de ellos mismos y comienzan a vincular los problemas privados con una comprensión más amplia y sistémica de los problemas sociales. La pedagogía también realiza el “trabajo cultural” que produce nuevas identificaciones de las personas. La pedagogía crítica deja en claro que la educación es central para la política porque está en el corazón, en la raigambre más profunda, de cómo el pueblo se narra a sí mismo, habita un sentido de agencia y determina en gran medida si se someterá a las fuerzas de dominación o será capaz de resistirlas. En un buen número de libros de educación he argumentado que la educación es central tanto para la ideología tóxica y resistente del neoliberalismo como crucial para combatir la plaga de políticas fascistas que está acorralando al planeta. Para mí, la centralidad de la pedagogía emerge del reconocimiento de que existe una crisis educacional real o percibida y que se hace necesario dar cuenta de esta problemática, sin dejar de lado la cuestión teórica, y esa pedagogía juega un rol importante en interpelar a la crisis.

  1. Desde hace un tiempo vengo planteando la necesidad de empezar a pensar en plural la categoría de educación popular es decir hablar de “educaciones populares”, por todas las diferencias de construcción que se daban bajo estos términos, con la pedagogía critica no tendría que pasar lo mismo; ¿es decir no deberíamos empezar a hablar de “Pedagogías Críticas”?

HAG: Esta cuestión apunta a una consideración fundamental. La pedagogía crítica en su desarrollo teórico más avanzado nunca ha postulado ser una narrativa maestra que pueda ser instrumentable excepto en un contexto diferente, utilizando herramientas diferentes. En tanto imperativo pedagógico, descansa en un número de premisas que tomarán formas diferentes según el contexto en el cual sean empleadas. Por lo tanto, si se ha teorizado correctamente, el contexto y su naturaleza plural siempre intervienen en el modo en que se la utilice. La pedagogía siempre refiere a la especificidad del lugar, habla de cómo el poder modela y es reinventado en la interacción que se da entre los textos, los docentes y los estudiantes, también trata de la politicidad del docente situado y requiere de un compromiso con los valores democráticos, instituciones y horizontes políticos que dirigen la atención hacia los modos en los que el conocimiento, el poder, el deseo, y la experiencia son producidos bajo condiciones básicas y especificas de enseñanza y aprendizaje.

  1. Trump, Bolsonaro, Macri, por nombrar algunos, hoy están jugando el mismo partido, algunos de ellos con una ayuda importante de las iglesias Evangelistas no solo en términos económicos, sino en términos de participación popular aprovechando la vulnerabilidad de nuestros pueblos, en ese partido que ellos mismos delimitan entre ellos y nosotros. ¿Cuál sería la tarea de los Educadores Populares ante esta situación?

HAG: Pienso que de diversos modos, las Iglesias Evangélicas comprendieron la cuestión de lo social o cómo interpelar necesidades sociales sensibles tales como la alimentación, dar refugio, atender la esfera afectiva, y otras consideraciones básicas fueron tan importantes como el crudo poder de su ideología. La educación en este caso combinada con políticas sociales interpeló necesidades sociales concretas, pero ofreció a través de ellas lo que Bloch alguna vez llamó la “estafa de la satisfacción”. En este ejemplo, el concepto marxista de que los derechos individuales y políticos son inútiles si no se cuenta con los derechos económicos fue apropiado por los grupos Evangélicos con el objetivo de colonizar necesidades sociales e individuales decisivas, y luego utilizar a estas últimas como un modo de colonizar la conciencia. La izquierda tiene que aprender de esta lección. Las estructuras de la dominación no se limitan a las estructuras económicas, sino que también están enraizadas en los anhelos de necesidades sociales básicas muy específicas. La Pedagogía Crítica está obligada a operar en esos espacios que existen entre las realidades existenciales de la vida cotidiana de la gente y los ámbitos donde la distribución del poder, el valor y las fuerzas económicas operan y las oprimen. Creo, citando a Larry Grossberg, que esos son los espacios “donde las personas y los grupos se articulan tanto ideológica como afectivamente, a las identidades sociales, prácticas culturales y proyectos políticos y es aquí donde la pedagogía debe operar”.

  1. En América Latina las pruebas estandarizadas como las pruebas Pisa llevadas a cabo por la OCDE a nivel mundial se encargan de medir el rendimiento académico categorizando los países acuerdo a un resultado que no da cuenta la cuestión de clase, las múltiples pobrezas, etc. Qué opinión te merecen las evaluaciones escolares en general y cuál es su sentido en estos tiempos.

HAG: No estoy en contra de los métodos constructivos de evaluación en las escuelas, ni de los de ninguna clase. Pero creo que los criterios de evaluación tienen que surgir de la participación democrática y comunitaria, de modo tal que las personas que sean objeto de tales evaluaciones de aprendizaje puedan intervenir en cómo son construidos, cómo serán usados, y cómo se los va a evaluar. También deberían poder juzgar esas evaluaciones sobre la base de si genuinamente promueven las capacidades creativas e intelectuales de los estudiantes o si las clausuran. En tiempos de neoliberalismo, las evaluaciones a menudo toman la forma de una cierta clase de terrorismo pedagógico. Terminan generando enseñanza para la evaluación, docentes desprofesionalizados, aniquilan la imaginación de los estudiantes y confunden la educación con disciplinamiento.

*Educador Popular argentino. Profesor e investigador Universidad Nacional de Luján.

Traducción: Laura Voboril

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Más de la mitad de niños refugiados sin acceso a la educación: Acnur

EEUU/Naciones Unidas (Prensa Latina)

Más de la mitad de los 7,1 millones de niños refugiados del mundo en edad escolar no asisten a la escuela y a medida que crecen, las barreras para el acceso aumentan, según reportes difundidos hoy aquí.
De acuerdo con la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), 3,7 millones de niños refugiados no pueden ir a la escuela.

Solo el 63 por ciento de los niños refugiados van a la escuela primaria, en comparación con el 91 por ciento a nivel global, detalla esa agencia de la ONU.

En todo el mundo, el 84 por ciento de los adolescentes reciben educación secundaria, mientras que solo el 24 por ciento de los adolescentes refugiados tienen esa oportunidad, añade el informe.

El alto comisionado de la Acnur, Filippo Grandi, afirmó que la escuela es precisamente donde los refugiados tienen una segunda oportunidad.

Pero les estamos fallando al no darles la oportunidad de obtener los conocimientos y habilidades que necesitan para un mejor futuro, lamentó.

El reporte explica que la diferencia entre la cantidad de estudiantes de primaria y secundaria es resultado de la falta de fondos para la educación de los refugiados.

Por esta razón, Acnur llama a los Gobiernos, el sector privado, las organizaciones educativas y los donantes internacionales a respaldar una nueva iniciativa dirigida a impulsar la educación secundaria para los refugiados.

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=302341&SEO=mas-de-la-mitad-de-ninos-refugiados-sin-acceso-a-la-educacion-acnur
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Première année: Una película con una cruda reflexión de la educación como privilegio

Reseña por

Aunque a primera vista pueda parecer una premisa bastante sencilla con un conflicto bastante específico, Première année (Primer año, 2018) resulta universal por la reflexión que propone acerca del talento en contraste con el esfuerzo y la disciplina. Esta ponderación es relevante en una sociedad que suele premiar la inmediatez y que deja atrás a cualquiera que no sigue el ritmo frenético que demanda de sus individuos. Más allá de mostrarnos los obstáculos que tienen que vencer dos jóvenes para estudiar Medicina, Première année plantea cuestionamientos polémicos sobre el sistema educativo (no sólo de Francia, sino de todo el mundo) y los espacios sumamente reducidos que existen para la educación. Asimismo, el filme también contiene preguntas que giran alrededor de conflictos humanos como el eterno debate que existe sobre naturaleza versus crianza. En resumen, Première année es un proyecto ambicioso temáticamente que funciona por un guion que nunca pierde de vista su eje central, es decir, que siempre se enfoca en desarrollar el conflicto que viven sus dos personajes principales.

Première année, del director Thomas Lilti (Médecin de campagne), cuenta la historia de Antoine (Vincent Lacoste) y Benjamin (William Lebghil), dos chicos que aspiran ser estudiantes de Medicina. Mientras Antoine ha intentado en repetidas ocasiones entrar a la universidad sin éxito alguno, Benjamin parece tener un talento natural para esta profesión. Esta diferencia será fuente de conflicto entre los dos jóvenes y eventualmente también repercutirá en la amistad que forman durante los meses que pasan juntos estudiando para el examen que podría definir el resto de sus vidas.

Première année es una experiencia que ocurre in crescendo. Lo que inicia como una simple historia de dos jóvenes que quieren entrar a la universidad, eventualmente se convierte en un retrato de la educación como privilegio y de cómo el sistema educativo falla en evaluar al individuo como un todo y no sólo como un resultado. Con este largometraje, Thomas Lilti hace una crítica a los aspectos menos humanos del desarrollo académico y profesional que tienen lugar en las universidades. Asimismo, el guion de Lilti señala la influencia que el sistema capitalista ha tenido en estos espacios, los cuales han convertido el aprendizaje en una especie de selección natural intelectual que sólo sobreviven aquellos dispuestos a dejar un poco de su humanidad en el proceso.

En la cinta, Antoine Verdier (Lacoste) es un joven que sin importar el esfuerzo que hace por superarse sigue estando por debajo del nivel que la universidad requiere de sus estudiantes. Tal y como se lo explica a Benjamin (Lebghil) el día que se conocen, él está por presentar su tercer intento para ingresar a la carrera de Medicina después de quedarse a unos cuantos lugares de ocupar una de las plazas disponibles para esta licenciatura. Antoine ya conoce el proceso y el sistema en su totalidad: él tiene todos los libros y todas las fórmulas que se necesitan para pasar el examen. No obstante, cuando ha sido momento de demostrar esta experiencia, los números no juegan a su favor. A pesar de todo su conocimiento y la pasión que siente por esta ocupación, Antoine sigue sin formar parte de los 300 alumnos (aproximadamente) que cada año entran a esta carrera.

Por otro lado, Benjamin Sitbon es un estudiante privilegiado en el sentido que proviene de una familia de médicos y que además tiene todas las facilidades que le permiten hacer del estudio su única prioridad. A diferencia de Antoine, Benjamin ha tenido la oportunidad de asistir a su padre en procesos quirúrgicos y de tener un departamento cerca de la escuela que le ahorra tiempo y que le da la posibilidad de estar cerca de la universidad y su acervo todos los días. Además, Benjamin tiene como ventaja un carisma que Antoine se ha vuelto agrio tras haber sufrido constantes rechazos. Por todo lo anterior, desde los exámenes prueba, Benjamin consigue mejores puntajes que Antoine, quien a su vez empieza a ver a Benjamin con cierto resentimiento por las prerrogativas que tiene y que ignora por completo.

Este contraste resulta en un terreno muy fértil para desarrollar los conflictos internos y externos que viven ambos personajes. En lo que refiere al conflicto interno, este puede verse cuando Antoine sucumbe por completo a la presión (hasta el punto en el que pone en riesgo su salud física y mental) y cuando Benjamin es obligado a ponderar sus propias expectativas después de que su familia –y en específico su padre– lo ha orillado a un futuro del cual él no está muy convencido. Por otro lado, los conflictos externos los vemos en la respuesta que dan dos protagonistas a los estímulos de su entorno: mientras Benjamin se da el lujo de entablar una breve relación con una vecina del edificio que habita y tener un grupo de estudio con otros compañeros, Antoine se vuelve un ermitaño, ignorando incluso las muestras de cariño de sus propios padres.

Asimismo, es notable que el guion de Lilti capture la experiencia universitaria de una manera que se siente muy cercana a la realidad. Première année se aleja de cualquier estereotipo juvenil que pudiera poseer este tipo de historia y le da la oportunidad a Vincent Lacoste (Plaire, aimer et courir vite) y a William Lebghil (Le sens de la fête) de interpretar personajes complejos y libres de las etiquetas que usualmente se dan en una película donde hay jóvenes y un contexto universitario involucrados. Aquí es importante hacer una mención del trabajo de Lacoste, quien en los últimos años se ha convertido en uno de los actores franceses más reconocibles de su generación y quien en Première année tiene –una vez más– la oportunidad de demostrar su talento para transmitir emociones de forma sutil a través de gestos y el lenguaje corporal que construye para cada uno de sus personajes. Y aunque en Première année, Lacoste no puede usar el carisma usual que lo caracteriza porque iría en contra de la naturaleza de Antoine, el actor logra expresar la frustración de su personaje sin olvidar la empatía que el espectador debe sentir por él.

Veredicto

Si hay algo que criticarle a Première année es que su final resulta demasiado improbable para una historia que hasta este punto se había caracterizado por apegarse a la realidad. De igual manera, la última escena es innecesariamente melodramática para enfatizar el mensaje que el guion quiere transmitir, lo cual resta un poco el esfuerzo que la película había hecho por construir un mundo ficticio muy cercano al nuestro. Fuera de este pequeño paso en falso, Première année es una interesante y reflexiva propuesta juvenil que no pinta un mundo de ensueño para estos chicos, pero que tampoco los ve en una situación de completa destrucción. Y aunque tanto Antoine como Benjamin resultan ser víctimas de un sistema más grande que ellos, Première année sugiere que la humanidad (y muy en específico la juventud) siempre encontrará formas de desafiar las estructuras que constantemente limitan en su desarrollo.

Fuente: https://spoilertime.com/premiere-annee-primer-ano-resena/

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Una nueva encuesta revela lo que los israelíes creen que afecta la calidad de la educación

Asia/Israel/JERUSALEM POST staff

La encuesta se basó en una muestra representativa de la población por género, edad, región de residencia, nacionalidad, educación y nivel de observancia religiosa.

Una nueva encuesta revela lo que los israelíes creen que afecta la calidad de la educación. Cuando los niños de todo Israel regresan a la escuela el domingo, se han publicado los resultados de una nueva encuesta llevada a cabo por el Instituto Smith para el Instituto Israelí de Democracia sobre la calidad de la educación y los factores que afectan la educación de los niños. La encuesta se basó en una muestra representativa de la población por género, edad, región de residencia, nacionalidad, educación y nivel de observancia religiosa.

En julio de 2019 se preguntó a la gente sobre sus posiciones en diversos temas relacionados con el sistema educativo. Casi dos tercios de los encuestados, el 65%, identificaron la calidad del personal docente como el principal factor que afecta la calidad de la educación de sus hijos, mientras que el 48% citó la calidad de la instrucción impartida, y el 18% dijo que era la calidad de la gestión educativa.
Otro 18% respondió que el principal factor que impacta en la calidad de la educación de sus hijos es el número de estudiantes en la clase, y cerca del 12% respondió al presupuesto de la escuela.

En 2017, una encuesta de países de la OCDE reveló que de los 34 países participantes, Israel ocupó el quinto lugar en términos de tamaño de clase grande, con un promedio de 27 estudiantes por clase de primaria y 32 estudiantes por clase de escuela media.

Sólo el 14% respondió que, en principio, animarían a su hijo o hija a convertirse en profesores, y el 15% respondió que no sabían si lo harían o no. La mayoría de las personas, el 71%, respondió que, por diversas razones, no alentarían a sus hijos a convertirse en maestros.

El 24% de los que creen que fue porque «el trabajo es duro con un alto índice de agotamiento», mientras que otro 22% cree que la profesión docente no es respetada.

Sólo el 16% de los encuestados cree que el sistema educativo ofrece igualdad de oportunidades a los estudiantes, mientras que el 84% piensa que no, y el 47% de los encuestados cree que la educación en la periferia geográfica y social de Israel es de menor calidad.

Una cuarta parte de los encuestados, el 25%, piensa que los niños con discapacidades de aprendizaje no tienen educación suficiente.

Un gran porcentaje, el 62%, piensa que toda la educación desde el nacimiento debe ser financiada por el estado, incluso si eso significa aumentar los impuestos. En cambio, sólo el 28 por ciento cree que la educación no debe financiarse con cargo al Estado.

Fuente: https://www.jpost.com/Israel-News/New-survey-reveals-what-Israelis-believe-affects-quality-of-education-600291
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Las robots camareras de Valencia que llaman «cariño» a los clientes

Por: www.20minutos.es

El restaurante donde sirven está en el barrio valenciano de Benimaclet.

Mulán

Mulán. EFE

Se llama Crensa y es un restaurante que ha abierto esta semana en el barrio valenciano de Benimaclet, pero con algo que le hace único en España: sus dos camareras son robots, responden al nombre de Mulán y sirven los pedidos con tanta educación como al pedir paso para llevar sus platos y llamar «cariño» al cliente.

Los robots reclaman que se les despeje el camino con un «déjeme pasar, por favor» y sirven la comida con dulzura y un «que aproveche, cariño», y son la gran novedad de este establecimiento de comida asiática en un barrio en constante evolución, al noreste de la ciudad.

El dueño del restaurante, el chino Erick Yan, ha asegurado que «seguirá su expansión» con al menos dos establecimientos más en la ciudad antes de intentar exportarlo al resto de España. El lema que preside su web es: «Excelencia culinaria elevada por la tecnología».

Yan, que ha calificado de «amor» lo que siente por la ciudad de Valencia, ha asegurado que las comandas de estos nuevos camareros son bastante sencillas por el momento, pese a que espera poder «enseñarles» trabajos más difíciles, como cobrar o que los clientes les pidan.

Por eso, por el momento no olvide darle al botón de ‘salida’, para que Mulán vuelva a su lugar, a menos que quiera ser observado mientras degusta los platos de este restaurante asiático.

Los robots de sala están equipados con bandejas para llevar a los clientes sus pedidos, y los seis de cocina cuentan con procesadores inteligentes y que agilizarán el trabajo.

Apariencia femenina y metro y medio de altas.

No obstante, el restaurante estará complementado por los trabajadores del establecimiento, ya que los autómatas «no son sustitutivos del personal», ha aseverado Yan, aunque matiza: «Todo llega».

Junto a la nueva cocina «inteligente», Yan ha declarado que los robots «ahorrarán parte del trabajo» y ha augurado que, «sobre todo, en la cocina habrá mucha más seguridad, al contar con procesadores inteligentes».

El propietario ha explicado que en diversos países asiáticos, como China o Japón, los robots «ya son una realidad» en los restaurantes, además de bromear con que «allí, lo que vemos en las películas en las que nos muestran el futuro es lo que se intenta imitar».

La decoración futurista del local complementa la presencia de los dos robots de sala, de colores blanco y rojo, apariencia femenina, metro y medio de altura y cabeza redondeada con ojos y labios rojos, con un pañuelo anudado al cuello.

Previamente a la apertura del local (donde pueden degustarse desde arroces asiáticos hasta tallarines, pasando por tempuras, rollitos, ramen y verduras), los nuevos empleados del restaurante han tenido que «entrenar» para habituarse a trabajar con los robots y, además, contar con la última tecnología en la cocina.

Este nuevo establecimiento, con inteligencia artificial incorporada, ha abierto esta semana con la expectativa del dueño de hacer de él una franquicia.

Fuente: https://www.20minutos.es/noticia/3747102/0/robots-camareras-valencia-llaman-carino-clientes/

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