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El reclamo de padres y madres obliga a El Salvador a seguir sin clases presenciales por coronavirus

l Salvador se hizo eco del reclamo de los padres de familia y decidió mantener la suspensión de las clases presenciales para lo que resta del año a causa de los estragos que está causando el coronavirus.

«Como Gobierno hemos escuchado el clamor de los padres de familia, quienes nos han pedido que no pongamos en riesgo la vida de sus hijos, por eso decidimos mantener la suspensión de las clases presenciales, a nivel nacional, hasta el 31 de diciembre», dijo en una rueda de prensa la titular del Ministerio de Salud, Carla Hananía de Varela.

La funcionaria señaló que la decisión fue tomada en coordinación con el Ejecutivo y que «aplica para todos los centros educativos públicos y privados, con calendario nacional e internacional, del sector educativo formal y no formal de todas las modalidades».

No obstante, aclaró que en los meses que quedan para concluir el año lectivo, «los maestros que trabajan en las instituciones públicas deben garantizar que los estudiantes, desde la educación inicial hasta bachillerato, continúan con sus aprendizajes bajo la modalidad virtual».

Además, apuntó que las instituciones educativas privadas, con calendario internacional, «deberán mantener la labor de acompañamiento tutorial por medio de sus plataformas virtuales, durante los cuatro primeros meses de su año escolar 2020-2021».

La funcionaria indicó que las universidades continuarán el ciclo II-2020 de manera no presencial y quedan facultadas para desarrollar actividades académicas presenciales que sean indispensables en cada carrera con los protocolos de bioseguridad establecidos, refirieron medios locales y la agencia de noticias EFE.

El pasado 9 de agosto, durante su intervención en una cadena nacional de radio y televisión, la ministra dijo que 47 docentes murieron a causa del virus y alertó que 5.000 maestros, de los 43.000 en el sistema educativo, son mayores de 60 años, «lo que aumenta el riesgo de contagio».

En total, en El Salvador se registraron 23.717 contagios, de los que 11.696 casos están activos, 633 personas fallecieron y 11.388 fueron dadas de alta, según datos oficiales.

Fuente: https://www.grupolaprovincia.com/internacionales/el-reclamo-de-padres-y-madres-obliga-a-el-salvador-a-seguir-sin-clases-presenciales-por-coronavirus-550922

 

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Rutas africanas de personas migrantes y refugiadas: una travesía mortífera

En busca del paraíso europeo 16.724 personas migrantes y refugiadas llegaron al viejo continente por mar entre enero y abril, informó la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de Naciones Unidas, un 16% más que en el mismo periodo de 2019; de las 256 muertes registradas en las tres rutas del mediterráneo, 146 corresponden a la denominada central, cuyo destino es Italia y Malta. Pero no se trata de balances contables ni de gélidas estadísticas. El pasado 7 de agosto la OIM y ACNUR dieron cuenta del fallecimiento en el mar de 27 personas que habían partido de Dakhla (Sáhara Occidental) rumbo a las Islas Canarias; tuvieron problemas con el motor de la embarcación, “los pasajeros a bordo –la mayoría de origen subsahariano- quedaron varados en alta mar y empezaron a sufrir deshidratación extrema”, destacaron las citadas fuentes.

Es el contexto en el que ACNUR presentó a finales de julio un informe –En este viaje a nadie le importa si vives o mueres– realizado junto al Centro de Migración Mixta (CMM) del Consejo Danés para los Refugiados, sobre la muerte y “abusos extremos” en las rutas (terrestres) entre los países del África Oriental y Occidental así como en la costa mediterránea africana. Basado en cerca de 16.000 entrevistas, principalmente a personas que se desplazaron por estas rutas, el documento detalla que un mínimo de 1.750 migrantes y refugiados habrían muerto durante 2018 y 2019 en estas travesías (un promedio de 72 decesos mensuales). Pero la cifra no ha de considerarse el número absoluto de víctimas.

“Se trata de una de las rutas más mortales para migrantes y refugiados en todo el mundo”, concluye ACNUR. En el itinerario occidental, los migrantes transitan por Mali, Burkina Faso o Níger antes de cruzar el desierto; en la ruta oriental y el Cuerno de África pasan por Sudán (ciudades como Gadarif y Kasala) y atraviesan el desierto en dirección a Egipto y Libia; en cuanto a la ruta del norte –Egipto y Libia-, uno de los rasgos principales es la dependencia de los contrabandistas (en Libia las personas migrantes pueden estar durante dos años en manos de los traficantes).

El foco principal de las muertes (28%) fueron los territorios del desierto, según el reporte, principalmente entre Níger y Libia, pero también en el desierto entre Sudán y Libia, y entre Sudán y Egipto. Otros puntos con elevado número de muertos son Sabha, Bani Walid y Trípoli (Libia), Agadez (Níger), la ciudad de Tamanrasset, en el sur de Argelia, y Bamako (Mali); los entrevistados (42%) señalaron como principal causa las enfermedades y la falta de acceso a medicamentos, muchas veces sumados a la deshidratación, el hambre y la falta de un refugio adecuado; además el 19% apuntaron como factor determinante el accidente de los vehículos y el 13% los disparos y apuñalamientos. “Asesinados 30 migrantes en Libia en venganza por el linchamiento de un traficante de personas”, tituló Europa Press el pasado 28 de mayo, respecto a la matanza de migrantes bangladesíes en la ciudad libia de Mizda.

ACNUR ha dado cuenta de otras escabechinas. En junio de 2018 los tratantes asesinaron en Bani Walid, al sureste de Trípoli, a más de una docena de personas después que un grupo de migrantes eritreos, etíopes y somalíes intentaran escapar de la cautividad (algunos de ellos permanecían en esta situación durante tres años). En julio de 2019 el escenario de los ataques fue el centro de detención de Tajoura (cerca de la capital libia), “que albergaba al menos a 600 personas refugiadas e inmigrantes”; así, el bombardeo al centro de Tajoura, en el contexto del conflicto interno en Libia, causó decenas de muertos.

Y atravesando el desierto –sobre todo desde Níger a Libia, y entre Sudán y Egipto- también se produjeron el mayor número de agresiones y actos de violencia sexual (18%), seguido de Trípoli, Jartum y Bamako, según el reporte En este viaje a nadie le importa si vives o mueres; los entrevistados atribuyeron la autoría principal de estos ataques –consideradas las tres rutas- a los contrabandistas (45%), seguido de policías y militares (19%), individuos desconocidos (12%), bandas criminales (11%) y otros migrantes (10%). Se da la circunstancia que el 31% de las personas entrevistadas fueron testigo o sufrieron la violencia sexual en más de una ocasión. En el este de Sudán, ACNUR registró –entre 2017 y 2019- más de 630 casos de trata de refugiados y cerca de 200 mujeres y niñas que sobrevivieron a los ataques machistas.

La agencia de la ONU y el CMM han recogido testimonios sobre torturas, trabajos forzados y personas obligadas a prostituirse durante el periplo hacia el Mediterráneo Central; también de quemaduras con aceite caliente, plástico derretido y objetos metálicos; electroshocks o personas atadas en “posiciones estresantes”. El recorrido por el desierto, principalmente de Níger a Libia (11%), constituyó el eje de la violencia física, además de Bamako, Trípoli, la región de Segú, en Malí, y Agadez; a las fuerzas de seguridad, ejércitos, oficiales de inmigración y guardas de frontera se les atribuyó el 47% de los casos, mientras que a los contrabandistas, el 29%. Por el contrario fueron los traficantes quienes perpetraron la gran mayoría de los secuestros (79%), con epicentro en la ruta de Sudán a Egipto.

No son historias que puedan insertarse en la última hora mediática, ni en la actualidad al rojo vivo. Hace menos de un año la OIM detallaba que entre 2014 y 2019 habían muerto, en las rutas de tránsito a través de África, 7.400 personas, aunque la cifra podría ser muy superior; la información se complementaba con el testimonio de Patrick, de origen Nigeriano y entrevistado en Dirkou (Níger): “Tras una semana en el desierto, no pude seguir más, de modo que le dije a mi grupo que me dejaran ahí… Después de hallar a 23 sobrevivientes, ellos me encontraron, un poco alejado del montón de cadáveres…”. Los “terribles abusos”, concluyen ACNUR y el CMM, tal vez hayan quedado ensombrecidos por otro hecho: la reducción –desde mediados de 2017- del número de migrantes y refugiados que han logrado franquear el Mar Mediterráneo, de Libia a Europa (ruta del Mediterráneo Central).

Los atropellos y las penalidades no terminan en el desierto ni en las rutas terrestres. Tras ser rescatados en el mar o interceptados por los guardacostas libios, muchos de los migrantes son retornados al país norteafricano (14.300 refugiados y migrantes fueron desembarcados en Libia entre enero de 2019 y junio de 2020); ACNUR explica en un comunicado la continuación del itinerario: “Estas personas a menudo son recluidas de forma arbitraria en centros de detención oficiales, donde se enfrentan a abusos diarios y condiciones deplorables. Otros terminan en centros ‘no oficiales’ o almacenes controlados por los traficantes y redes de trata, que los someten a abusos físicos para sacarles más dinero”.

La Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia (UNSMIL) y la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos han señalado que Libia no es un país “seguro” para las personas rescatadas en el mar,  ante el riesgo de que se violen los derechos humanos (informe Desperate and dangerous, diciembre 2018); añaden que los países de la UE aplican políticas “para impedir que alcancen las costas europeas, lo que contribuiría a atrapar en Libia a miles de personas desesperadas”.

Es la llamada externalización de las fronteras de la Unión Europea (UE). ¿En qué consiste? Más allá de los programas oficiales de formación, asistencia, protección y fondos fiduciarios, los 50 colectivos sociales que organizaron una concentración el pasado 23 de noviembre en Madrid (Fronteras en venta) difundieron la siguiente definición: “Se traduce en pagar a los países del sur para que hagan el ‘trabajo sucio’: la UE transfiere fondos y hace favores políticos a terceros países (Libia, Turquía, Marruecos) para la construcción de muros, concertinas y centros de detención, formación de policía fronteriza y suministro de barcos”. Y de ese modo –con la apariencia de la cooperación internacional- blindar las fronteras.

Fuente: https://rebelion.org/rutas-africanas-de-personas-migrantes-y-refugiadas-una-travesia-mortifera/
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América Latina: Semillas, ¿bien común o propiedad corporativa?

Colectivo De Semillas De América Latina


Fuente e Imagen: https://desinformemonos.org/semillas-bien-comun-o-propiedad-corporativa/

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México: Jóvenes oaxaqueños comparten su realidad tras la pandemia


La pandemia está afectando a las comunidades de diferentes maneras. En Educa lanzamos una convocatoria para preguntar a los jóvenes en Oaxaca: ¿Cómo la pandemia te está afectando a ti, a tu familia y a tu comunidad? Jóvenes de pueblos indígenas compartieron desde el Istmo, los Valles Centrales y la Sierra Norte sus experiencias.


La economía es una de las grandes preocupaciones, la falta de movilidad y el cierre de negocios para prevenir infecciones han roto cadenas de comercialización que afectan sus comunidades. No hay venta de sus productos como camarón u hortalizas y los precios en las tiendas están subiendo, “hay personas que se aprovechan con el Covid y han aumentado el precios mucho más al doble o al triple de lo que se puede vender, y no todas las personas tienen los recursos suficientes para comprar”, compartió José Ivan del Istmo.

Hablan de la falta de información acerca del Covid-19 que ha generado confusión de cómo la gente debe cuidarse, y la falta de apoyo desde el estado en términos de recursos, información y servicios de salud. Este contexto genera mucha ansiedad y miedo en ellos y en sus familias, por la preocupación de enfermarse, la falta de ingresos, y por el impacto en su educación.

Sin embargo, entre toda la incertidumbre, ven en sus comunidades una respuesta, la fuerza de la comunalidad y la tradición de vivir con la tierra les ofrecen un sustento, “a decir verdad en estas comunidades originarias del rincón, a donde pertenece mi comunidad, es una gran oportunidad de reflexionar sobre la importancia de rescatar y revitalizar los saberes comunitarios, viendo estos como la única manera de lograr sobrevivir a esta situación” valora Nazareth de la Sierra Norte.

Descargar Jovenes pandemia respuestas (pdf, 7 pág.).

Descargar audio aquí (3 min.).

Ver videos en la cuenta de Facebook de EDUCA.

Este material se comparte con autorización de La Minuta

Fuente e imagen: https://www.educaoaxaca.org/jovenes-oaxaquenos-comparten-su-realidad-tras-la-pandemia/

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Inmigrantes gaseados con un desinfectante industrial altamente tóxico

Por: Dave Lindorff

Traducido para Rebelión por Paco Muñoz de Bustillo

 

A medida que nos aproximamos al momento de la verdad del primer –y esperemos que único– mandato presidencial de Donald Trump (el 3 de noviembre, fecha de la elección), se multiplican las acusaciones de tendencias fascistas e incluso de nazis contra él y su Administración.

Pero esta última que quiero comentar es particularmente horrible: el uso de un poderoso desinfectante “exclusivamente para uso industrial” llamado HDQ Neutral contra inmigrantes detenidos en el ICE Adelanto, un centro de detención con ánimo de lucro en las afueras de Los Ángeles financiado por la Administración Trump.

Según un informe del diario británico Independent, este poderoso producto tóxico derivado del amoniaco ha sido utilizado para rociar a las personas detenidas en dichas instalaciones a pesar de que la empresa fabricante advierte de que solo puede utilizarse cerca de personas en exteriores, nunca en espacios cerrados. El caso es aún es más grave, porque según declaraciones de los afectados, el producto fue pulverizado directamente sobre los detenidos, aunque la etiqueta advierte de que “puede provocar daños permanentes a los ojos” y su inhalación puede provocar daños pulmonares, dificultad para respirar y asma.

¿Cuál es su conexión con los nazis? Tal y como señala Charles Vidich (autor de un elocuente y oportuno libro de próxima publicación sobre la historia de las cuarentenas en Estados Unidos, que abarca desde los primeros días de las colonias en el siglo XVII hasta el presente, Germs at Bay), el Zyklom B, el gas exterminador preferido por Hitler en los campos de exterminio, era en realidad un poderoso insecticida basado en el cianuro inventado a finales del siglo XIX. Este insecticida fue utilizado durante décadas, hasta bien entrado el siglo XX, para fumigar los barcos utilizados para el comercio internacional con el fin de exterminar a las ratas, ratones, pulgas y otras plagas. Los nazis utilizaron una variante del producto para eliminar judíos, gitanos, comunistas, personas con deformidades y retrasos y otros “indeseables” durante los años de la guerra.

Ahora tenemos a la Administración Trump, un individuo cuya familia posee un historial de simpatías nazis y que ha calificado de “buena gente” a los manifestantes nazis de Estados Unidos, utilizando un insecticida/desinfectante altamente tóxico y potencialmente fatal para rociar a inmigrantes detenidos que esperan la deportación.

Según informaron a Reuters una organización denominada Coalición para el Cierre de Adelanto y otra ONG llamada Earthjustice, los inmigrantes encerrados en el centro de detención de Adelanto han estado siendo rociados “cada 15 o 30 minutos”, en ocasiones directamente sobre el cuerpo, con un producto químico que según la compañía solo puede ser usado en exteriores o en zonas bien ventiladas. Los informes de las afecciones provocadas después del rociado mencionan sarpullidos, sangrados de nariz, náuseas, dolores de cabeza y dificultades para respirar entre otros síntomas.

Debo señalar que cuando supe por primera vez las maneras despiadadas en que sus propietarios trataban a los esclavos africanos en las colonias y posteriormente en Estados Unidos, me impresionó, a pesar de mi juventud, que esos propietarios blancos fueran más crueles con ellos que con sus propias bestias de carga. Cuando tuve más años comprendí que el maltrato a los esclavos –los latigazos, la mala alimentación, el trabajo excesivo– era un mecanismo de control, un proceso de deshumanización tanto del amo como del esclavo que no era necesario cuando se trataba con caballos o con el ganado. Me doy cuenta de que el mismo análisis es aplicable al modo en que el centro de detención y su personal abusan cruelmente de los inmigrantes detenidos.

Afortunadamente, el HDQ Neutral no es tan tóxico como el gas Zyklon B utilizado por los escuadrones de la muerte nazis en los campos de exterminio alemanes, pero estos hechos no dejan de ser un monstruoso ataque químico contra los estadounidenses “indeseables”, que solo se diferencia de las tácticas nazis contra sus víctimas humanas en el grado). La inhumanidad de los responsables que administran esta toxina contra sus víctimas cautivas no es muy diferente de la que fue castigada, a menudo con penas de muerte, en los Juicios de Núremberg tras la Segunda Guerra Mundial.

La única esperanza que nos queda es que cuando acabe esta pesadilla trumpiana en Estados Unidos, Donald Trump y sus esbirros criminales del Departamento de Seguridad Nacional se vean también arrastrados ante un tribunal para hacer frente a las acusaciones de crímenes contra la humanidad por su maltrato a los inmigrantes, incluidos niños pequeños, así como por sus otros crímenes monstruosos.

David Lindorff es miembro fundador de la web ThisCantBeHappening!, una publicación colectiva digital, y ha participado en el libro Hopeless: Barack Obama and the Politics of Illusion (AK Press).

Fuente: https://www.counterpunch.org/2020/08/18/gassing-immigrants-with-a-highly-toxic-industrial-disinfectant-in-detention/

 Foto: Nathaniel St. Clair

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Ecuador: ¿Unasur, un edificio destinado al olvido?

América del Sur/Ecuador/21-08-2020/Autor(a) y Fuente: lahora.com.ec

Grupos indígenas, que aspiraban a tener un gran edificio para instalar una universidad sobre su realidad, han expresado su disconformidad por el reciente anuncio del Gobierno de ubicar el Museo Nacional en la sede de la agónica Unasur, en el extremo norte de Quito.

Lo paradójico es que sectores vinculados a la cultura y patrimonio tampoco están de acuerdo con la nueva perspectiva del Gobierno, ya que el Museo Nacional (MuNa) ya tiene una sede central y adecuada recientemente tras una fuerte inversión.

«El MuNa no está en emergencia y fue inaugurado hace dos años por el presidente (Lenín Moreno), luego de haber invertido un millón y medio de dólares», aseguró Guillermo Bustos, miembro de la Coalición por la Defensa del Patrimonio, para quien es «un absurdo» la idea de trasladar el patrimonio a Unasur.

El grupo conformado por profesores, estudiantes, bibliotecarios e investigadores propone que la reserva patrimonial se ubique junto al museo en la Casa de la Cultura Ecuatoriana, en el centro-norte de Quito, donde actualmente atiende al público el MuNa.

Colecciones bibliográficas y fondos documentales han propuesto que las piezas del patrimonio cultural del país sean ubicadas en un gran recinto que tiene la Fiscalía en el centro-norte de la ciudad y no al norte de Quito, porque «son registros de consulta diaria» y el edificio de la Unasur está en un lugar alejado con «carencias de transporte público».

‘Venganza’

La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) sospecha que ese giro obedece a una especie de venganza del Gobierno de Lenín Moreno por las duras protestas del colectivo en octubre de 2019, con las que logró frenar unas impopulares medidas económicas.

El destino del imponente edificio de la Unasur, desocupado desde mayo de 2019, genera controversias desde que Ecuador, Colombia, Argentina, Paraguay, Brasil, Chile y Perú abandonaran el foro integrado tras la llegada de Gobiernos en esos países de gobernantes de derechas u opuestos al intento integrador de izquierdas que supuso en su momento su creación.

En julio de 2018, el presidente, Lenín Moreno, anunció que el edificio sería destinado para un centro de estudios superiores indígenas, pero el pasado 9 reorientó su decisión para, según dijo, «darle un lugar propio al Museo Nacional, en un edificio que pagamos los ecuatorianos y que ahora vuelve a nuestras manos».

La dirigente de la Conaie, Luisa Lozano, coincidió con su correligionario en que «Moreno nunca ha tenido ni tendrá voluntad política para cumplir la palabra que anuncia» y que su promesa de dejar la sede de Unasur para la universidad indígena se precipitó con la ruptura entre la organización social y el Gobierno por las protestas. EFE

Fuente e Imagen: https://lahora.com.ec/quito/noticia/1102325596/unasur-un-edificio-destinado-al-olvido

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Fallar a la juventud

Por: lahora.com.ec

Años antes de la pandemia, la economía venía mostrando las grietas causadas por años de abuso, despilfarro y falta de previsión. El desempleo que agobia al Ecuador hoy, y que en mayor proporción golpea a los jóvenes, se debe a problemas estructurales tanto como a la crisis causada por la paralización y el confinamiento del Covid-19.

Hasta 2013, el Estado gozaba de los réditos de años de bonanza petrolera, deuda barata y boyantes mercados internacionales. Junto con el despilfarro, el lleve y la política populista, durante el gobierno de Rafael Correa, que se había convertido en el mayor empleador del país, el sector público ocupaba los servicios del 60% de los jóvenes ecuatorianos.

Sin ocuparse de crear industria y producción nacional, de fortalecer al sector privado, o de impulsar el emprendimiento (con costos y tramitología racionales), cuando a partir de 2014 al régimen populista se le empezó a agotar ‘la gasolina’, fueron los jóvenes los primeros en perder sus empleos.

En la pospandemia, una reforma laboral que incentive la absorción de los jóvenes al mercado, o facilidades tributarias para el empresariado podrían ser soluciones reales en el corto plazo. Y sólo el capital político de un flamante gobierno con un apoyo sólido lograría lo más urgente, pero que nadie ha intentado: restructurar el sistema de pensiones del IESS y saldar la cuenta con la institución.

Sin una reforma profunda, los jóvenes entre 18 y 22 años que hoy tendrían que entrar al mercado laboral se quedarán sin pensiones jubilares. Y, así como van las cosas, IESS también les fallará.

«Solo pocos en cada generación entenderán la real envergadura del ser humano, los demás la traicionarán.” Ayn Rand (1905-1982) Filósofa y novelista; Rusia.

«Solo aquel que ha sentido el extremo infortunio es capaz de sentir la máxima felicidad.” Alejandro Dumas (1802-1870) Novelista y dramaturgo; Francia.

Fuente: https://lahora.com.ec/quito/noticia/1102325367/fallar-a-la-juventud

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