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Pequeños soldados: las matemáticas en la educación china

Asia/China/20 Agosto 2020/elmundo.es

Madres que, por las tardes, dedican un esfuerzo extra a que sus hijos, de apenas cinco años, avancen un poco más en matemáticas. Abuelas de paseo por parques con sus nietos que, en cuanto prestan un poco de atención, se ponen a contar piedras, escalones, lo que sea. A contar. Profesores a los que se evalúa por cómo lo hacen sus alumnos en matemáticas. Una educación primaria en la que se consigue una clase disciplinada y que presta atención porque se sabe que es más fácil imponer ciertas reglas y luego ir relajándolas que hacer el camino inverso. Estos son sólo algunos de los ingredientes que la escritora Lenora Chu cuenta en Pequeños Soldados, un niño americano, un colegio chino y la carrera global por conseguir resultados. En el libro, escrito en primera persona con la experiencia educativa de un hijo en un colegio público de Shanghai, la autora cuenta que la enseñanza de las matemáticas fue uno de los factores que, pese a otros inconvenientes, la animó a dejar a su hijo en un sistema muy exigente, donde no existe la traducción china de «autoestima», por ejemplo, y los niños saben perfectamente qué lugar ocupan en la clase basándose en cómo lo hacen en los exámenes. ¿Miedo a la competitividad? Cero. Gran paradoja de un supuesto sistema comunista.

El capítulo 11 se llama «Hagamos matemáticas». Empieza con una cita de un estudio en el que se afirma que los niños chinos son mejores que los estadounidenses en todos los ámbitos: números y operaciones, formas geométricas, resolución de problemas y razonamiento. Una de las explicaciones es que  las culturas en las que se da importancia a las matemáticas lo hacen mejor con los números en el colegio. Tan simple y complicadoDesde muy pequeños, se les explica a los padres lo que se espera de los niños: «Tienen que saber contar hasta 20 y saber que cinco es un escalón más que cuatro», le dice la profesora. a la autora del libro cuando su hijo es muy pequeño.

Uno de los estudiantes más mayores con los que suele hablar le explica que se espera que tengan las tablas de multiplicar muy memorizadas bastante pronto, algo que contrasta con ciertas corrientes pedagógicas que vuelven a estar en auge en EEUU y que predican que se puede aprender matemáticas jugando. «Cuando entramos en primaria, nos empiezan a hacer exámenes. Cinco minutos para 50 preguntas», explica el chico a Leonora Chu. Cuando ella le cuenta que eso le produce cierta ansiedad sobre su hijo, el chaval le tranquiliza: «Solo asegúrate de que memoriza lo básico. Eso hará luego que lo más complejo le parezca fácil».

La autora, criada en un instituto de EEUU pero con padres chinos, recuerda que allí ser bueno en matemáticas no te convierte precisamente en alguien popular en clase. Por el contrario, tienes que sobrellevar «la carga del empollón».En China, sin embargo, existe la admiración a los que mejor lo hacen con los números.

Los chinos tienen buenas razones para querer que, desde pequeños, los niños lo hagan bien en matemáticas: hay estudios concluyentes sobre lo raro que es el fracaso académico de quien lo hace bien con los números desde pequeño. Ser bueno en matemáticas es una especie de vacuna contra el fracaso escolar. Además, se sabe que los niños que lo hacen bien en matemáticas en pruebas nacionales suelen ser adultos que luego les va mejor profesionalmente. Cuenta Lenora Chu que no es casualidad que los dos últimos presidentes de China  hayan sido  ingenieros.

Una de las partes más interesantes del libro ocurre cuando la autora se mete en una clase de matemáticas de niños de ocho años chinos. Hacen carreras con tablets para resolver raíces cuadradas y la profesora, a quien saludan al principio poniéndose de pie, se dirige a cada uno de los alumnos con preguntas. Así sabe de verdad quién se está quedando atrás. Si no consigue que esos niños lo entiendan entre todos, aconsejarán a los padres clases extra de matemáticas.

«La profesora era el centro de gravedad de su clase. Esperaba que se le prestara mucha atención y lo conseguía. En una sesión de 35 minutos, hizo 59 preguntas de forma totalmente aleatoria», explica Chu. La  autora hace lo mismo con una clase en Boston, ciudad que se caracteriza por ser excelente en matemáticas en EEUU. La profesora de Boston era más cercana, llamaba a los alumnos por su nombre y en pocas ocasiones dijo que se le prestara atención. Sólo preguntó a tres alumnos delante de la clase; el resto fueron voluntarios. En una sesión de 50 minutos, cambió tres veces de formato en la clase, de pequeños gupos, a interacciones individuales y a una lección para todos. La profesora china no alabó a ningún alumno y la de Boston llegó a decir a alguno que eran brillantes y listos. La profesora china estaba sola en el aula con 32 alumnos y la de Boston estaba con dos ayudantes para 18, si bien es cierto que había con necesidades especiales, inexistentes en el caso de China.

Según sigue explicando, en las clases chinas de matemáticas se les exige a los alumnos pero se tiene expectativas altas con ellos. Y, además, se pasa bastante tiempo explicando en profundidad conceptos matemáticos.

Y, por supuesto, al final del capítulo vuelve al principio. Es difícil que se le dé importancia a cómo se enseñan las matemáticas si en Occidente muchos siguen diciendo que se les daban mal como si fuera una calamidad genética.

Mientras, estamos discutiendo cómo volver a clase este otoño y ya sabemos de los riesgos que un confinamiento supone para un porcentaje elevado de los niños que han sido incapaces de seguir la educación online. Sus matemáticas sufrirán.

Nosotros seguimos trabajando y estudiando cómo ayudar en esta situación. Leyendo libros como este para nuestra biblioteca Smartick y dándonos cuenta de que tenemos ciertas cosas en común; al fin y al cabo, las sesiones son tests adaptados de 15 minutos que se pueden parar para escuchar los tutoriales y que se van adaptando al nivel de cada alumno.

Fuente: https://www.elmundo.es/blogs/elmundo/mejoreducados/2020/08/19/pequenos-soldados-las-matematicas-en-la.html

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Perú: La educación por televisión vive un auge por la pandemia del coronavirus

América del sur/Perú/20 Agosto 2020/https://www.chicagotribune.com/

En un barrio pobre en una ladera de Lima, Perú, la jornada escolar de Delia Huamani no comienza con el bullicio de los compañeros de clase, sino con el destello de un televisor. Como las instalaciones de las escuelas están cerradas indefinidamente, ella recibe sus lecciones en casa, de la recién estrenada biblioteca de programas educativos que el país ha producido.

Como sustituto, está lejos de ser perfecto. Delia, de 10 años, dice que sus padres no pueden pagar libros —echa de menos leer sobre animales en la biblioteca de la escuela— y no tiene a nadie que revise su trabajo. Se apoya en su amiga Katy Bautista, de 12 años, a quien le gustaría pedirle a los presentadores de televisión que disminuyan la velocidad durante las lecciones difíciles.

“Cuando recogemos [la comida] en la olla común acá, hablamos y nos explicamos”, dijo Delia sobre Katy recientemente. “Y a veces ella me explica y yo no le explico nada, pero ella sí me explica y por eso es buena amiga”.

Sin embargo, a pesar de todas sus limitaciones, la educación televisada tiene una enorme ventaja para Delia, Katy y muchos más de los mil millones de niños en todo el mundo que están fuera de las escuelas por la pandemia del coronavirus: puede llegar a ellos.

En los países ricos, los debates sobre cómo impartir educación de forma remota se han centrado en cómo hacer que las clases en línea sean atractivas e interactivas. Pero esa conversación es pura fantasía para muchos de los estudiantes del mundo, incluidos millones de alumnos en países ricos, que no tienen conexiones de banda ancha ni computadoras.

Después de décadas de relevancia en declive frente a una fuerte inversión en el aprendizaje por internet, la televisión educativa vuelve a experimentar un auge. Los educadores y los gobiernos de lugares dispersos por todo el mundo, desesperados por evitar un revés a largo plazo para toda una generación de niños, recurren a tecnología más antigua.

Y están recurriendo al encanto y el glamur de los actores y presentadores de noticias conocidos localmente, así como a los maestros, para tratar de mantener la atención de los estudiantes desde el preescolar hasta la secundaria. Dicen que prestan atención a la lección fundamental de la era de YouTube: cuanto más corto y llamativo, mejor.

“Idealmente, uno tendría computadoras portátiles y todas estas cosas súper sofisticadas en casa”, dijo Raissa Fabregas, profesora de economía y asuntos públicos en la Universidad de Texas en Austin, quien ha estudiado la televisión educativa en México. “Pero si no los tienes, esto es mejor que nada”.

Gabriela Rojas, al centro, tiene 9 años y ayuda a su hermana, a la derecha, Luna Rojas, de 3, y a su vecina Yois Vasquez, de 6, con sus tareas escolares en Lima.
Gabriela Rojas, al centro, tiene 9 años y ayuda a su hermana, a la derecha, Luna Rojas, de 3, y a su vecina Yois Vasquez, de 6, con sus tareas escolares en Lima. (Marco Garro para The New York Times)

Los expertos dicen que si bien las lecciones de televisión no son tan valiosas como interactuar con maestros y otros estudiantes en línea, las transmisiones educativas pagan dividendos por el progreso académico de los niños, su éxito en el mercado laboral e, incluso, su desarrollo social.

Para hacer que las lecciones sean menos pasivas y más efectivas, muchas de las que se transmiten ahora usan todas las herramientas de los estudios profesionales: platós agradables a la vista, guionistas, animaciones 3D, tomas con varias cámaras, gráficos e incluso aplicaciones para teléfonos inteligentes.

En Estados Unidos, donde la educación varía mucho porque se maneja a nivel local, algunos lugares han prestado poca atención al desarrollo del aprendizaje a distancia y se han centrado en cambio en un esfuerzo infructuoso para reabrir escuelas. Otros han trabajado duro para desarrollar programas ambiciosos en línea. Pero eso es inútil para los cuatro millones de escolares que no tienen acceso a internet en casa, una dificultad especialmente prevalente entre los estudiantes negros, latinos e indígenas.

La televisión promete ser un complemento de bajo costo para la educación en línea y un sustento para estudiantes con pocos recursos. Existe un vasto catálogo de programación educativa, pero los analistas dicen que, en su mayoría, quienes hacen las leyes han perdido la oportunidad de hacer uso de ella.

“¿Cuántos padres en este momento tratan de descubrir cómo pasar el día mientras sus hijos solo están viendo la televisión o el iPad?”, dijo Melissa S. Kearney, profesora de economía de la Universidad de Maryland, quien ha publicado una investigación sobre Plaza Sésamo. “Podríamos hacer mucho bien sin las personas que están en una posición de confianza con esas familias pudieran mostrarles algo de ese contenido positivo”.

Desde marzo, muchas partes del mundo han recurrido a la educación televisada, con una variedad de estrategias. Los programas van desde grabaciones de lecciones en el aula hasta caricaturas educativas, y desde esfuerzos locales hasta nacionales. Algunos se enfocan en un grupo de edad, mientras que otros, como en Perú, han adaptado el plan de estudios nacional para todos los grados.

Muchas partes de China ofrecen una combinación de clases en línea y televisadas, pero la provincia de Sichuan decidió transmitir todas sus lecciones por televisión porque el gobierno dijo que le preocupaba que los estudiantes pasaran demasiado tiempo en sus computadoras.

En Tanzania, Ubongo, una organización que realiza dibujos animados educativos populares dirigidos tanto a los niños más pequeños como a los padres, decidió ofrecer sus programas de forma gratuita a las estaciones de televisión de toda África.

Delia dice que sus padres no pueden comprar libros, extraña leer sobre animales en la biblioteca de su escuela y no tiene a nadie que revise su trabajo.
Delia dice que sus padres no pueden comprar libros, extraña leer sobre animales en la biblioteca de su escuela y no tiene a nadie que revise su trabajo. (Marco Garro para The New York Times)

“Fuera de África, ha habido un impulso para el aprendizaje basado en internet”, dijo Cliodhna Ryan, directora de educación en Ubongo. “Pero en la mayoría de los países africanos, la mayoría de los niños simplemente no tienen ese acceso. Al final del día, la mejor herramienta educativa que alguien tiene es la que ya está en su poder”.

NJTV, la estación de televisión pública de Nueva Jersey, en Estados Unidos, comenzó a trabajar con el sindicato de maestros de ese estado para producir programas escolares después de enterarse de que 300.000 de los niños del estado no tenían internet, dijo John Servidio, gerente general de la estación.

Al final, más de 200 profesores grabaron lecciones desde sus propios hogares. Algunos eran claramente de baja tecnología, pero un profesor usó la colcha de su gato para construir un estudio de pantalla verde. Desde abril hasta que terminó el año escolar, los grados de tercero a sexto tuvieron todas las mañanas una hora de programación en la estación.

“Una estación comercial nunca sería capaz de apoyar esto”, dijo Servidio.

En Indonesia, también, la pandemia ha ayudado a revivir una red de televisión estatal que había estado perdiendo muchos espectadores por las estaciones privadas y Netflix. En un país donde casi un tercio de las personas no están conectadas a internet, la red estatal TVRI comenzó a transmitir en abril Belajar Dari Rumah (Estudiar desde casa) para niños de todas las edades.

Los padres no han sido del todo receptivos. Muchos indonesios, por ejemplo, dicen que ellos mismos no tienen la educación o el tiempo suficientes para asumir responsabilidades de enseñanza en casa. Muchos exigen que se vuelvan a abrir más escuelas, a pesar de que solo una parte del país se ha considerado segura para las clases presenciales.

Un grupo de mujeres en Pedregal, Perú organizó una olla comunitaria para alimentar a los vecinos durante la pandemia.
Un grupo de mujeres en Pedregal, Perú organizó una olla comunitaria para alimentar a los vecinos durante la pandemia.

En Brasil, los funcionarios sacaron provecho del trabajo del Centro de Medios Educativos de Amazonas, que se fundó en 2007 para brindar lecciones televisadas a 300.000 estudiantes en áreas remotas. Desde que la pandemia del coronavirus llegó, los programas se han expandido a varios estados brasileños, los educadores los han adaptado a diferentes culturas y estilos de enseñanza. Más de 4,5 millones de niños los han visto, según el centro.

“Esta herramienta se fortaleció por la necesidad de llegar a un mayor número de personas y tener un mayor alcance, pero no se va a detener ahí”, dijo Wilmara Messa, directora del Centro de Medios Educativos de Amazonas, que tiene un equipo de producción de 60 personas.

Los analistas dicen que es demasiado pronto para saber cuán efectiva ha sido la educación televisada durante el confinamiento, pero hay evidencia dispersa de que los esfuerzos anteriores han sido efectivos.

En México, un programa de larga duración de transmisión de lecciones a estudiantes en áreas rurales llevó a los niños a permanecer en la escuela por más tiempo y ganar más cuando llegaron a la adultez. La profesora Kearney y un colega descubrieron que los niños en Estados Unidos con acceso a la programación de Plaza Sésamo tenían más probabilidades de estar en un nivel de grado apropiado para su edad.

Para resolver el mayor inconveniente del aprendizaje televisado —la falta de interacción y retroalimentación de los maestros— algunos lugares han diseñado formas para que los maestros monitoreen el progreso de los estudiantes. Muchos de ellos dependen de los teléfonos celulares, que son mucho más comunes en las regiones pobres del mundo que las conexiones de banda ancha, aunque incluso el acceso a un teléfono puede ser una barrera.

El estado de Amazonas, en Brasil, ofrece una aplicación para teléfonos inteligentes para complementar la escolarización televisada, lo que permite a los estudiantes hacer preguntas a sus maestros en tiempo real.

“Los estudiantes ven la televisión y tenemos un profesor en la pantalla y otro al lado a cargo de los comentarios que llegan a través de la sala de chat”, dijo Sabrina Emanuela de Melo Araujo, profesora de biología de secundaria.

Educacion
(Marco Garro para The New York Times)

Ubongo, la productora de dibujos animados con sede en Tanzania, ha combinado sus programas con una aplicación para teléfonos inteligentes que ofrece apoyo a padres y estudiantes. Y los profesores y estudiantes de todo el mundo utilizan servicios de mensajería como WhatsApp para estar en contacto.

Perú, una nación pobre con 32 millones de personas, ha sufrido uno de los peores brotes de coronavirus del mundo, con un recuento oficial de más de 500.000 casos y 25.000 muertes, cifras que, según los expertos, no capturan el número real.

En un país donde solo el 15 por ciento de los estudiantes de escuelas públicas tiene acceso a una computadora en casa, las lecciones transmitidas por televisión se han convertido en el modo de aprendizaje dominante durante la pandemia. En una encuesta del gobierno en junio, tres cuartas partes de los padres dijeron que sus hijos usaban los programas televisados, en comparación con una cuarta parte que usaba la educación en línea del gobierno. Casi todos enviaron tareas a los profesores a través de WhatsApp.

Las primeras transmisiones abordaron temas relacionados con los virus, como la buena higiene y evitar la desinformación. Los más recientes han combinado lecciones tradicionales con giros hechos para la televisión: para una clase de matemáticas de la escuela secundaria, un maestro real llama para corregir la comprensión defectuosa de las estadísticas de un presentador.

“Es ventajoso para los estudiantes que han desarrollado su capacidad de aprender solos”, dijo Heli Estela, maestro de secundaria en la región andina de Cajamarca, en el norte de Perú. “Y tenemos estudiantes así, que por sí solos se encaminan, pero no son muchos”.

Ha visto el esfuerzo tropezar, repetidamente. Al principio de la pandemia, dijo, pagó a su proveedor de internet más de cien dólares para instalar una antena porque su propia conexión era muy lenta. Estela envía mensajes a los estudiantes a través de WhatsApp para complementar las lecciones de radio y televisión, pero tratar de explicar los conceptos individualmente ha sido difícil.

En un distrito donde muchos padres son agricultores de subsistencia, algunos de sus 47 alumnos han perdido el acceso a los televisores cuando sus familias tuvieron que desplazarse a otros campos para trabajar. Una docena no se ha presentado en absoluto. Otros parecen hacer trampa en sus deberes.

Miriam Flores, de 37 años, instruye a Yois Vasquez, de 6, en una guardería gratuita que ofrece a las madres solteras que no tienen con quién dejar a sus hijos durante la suspensión de clases presenciales en Lima, Perú.
Miriam Flores, de 37 años, instruye a Yois Vasquez, de 6, en una guardería gratuita que ofrece a las madres solteras que no tienen con quién dejar a sus hijos durante la suspensión de clases presenciales en Lima, Perú. (Marco Garro para The New York Times)

“Para realmente empezar una etapa de educación remota, primero tienes que asegurar que todos tienen acceso a internet”, dijo, “pero este mal no nos avisó”.

En Perú, los funcionarios desarrollaron transmisiones educativas por primera vez en la década de 1960; Salvador Herencia, secretario técnico de Inversión en la Infancia, un grupo de la sociedad civil, recuerda haber escuchado lecciones en la radio cuando era niño. Posteriormente trabajó para el sistema nacional de teleeducación, y pasó a formar parte de una generación de educadores y guionistas que aportaron contenidos como forma de extender la escolarización a los peruanos pobres.

Pero los programas se agotaron durante las crisis económicas y políticas de la década de 1980, y el Estado pasó a segundo plano frente a las empresas en la creación de programas educativos. Ahora Perú, después de improvisar con programas existentes de México y Argentina al comienzo de la pandemia, ha reconstruido su propio sistema educativo televisado desde cero.

El gobierno ha dicho que las lecciones televisadas seguirán siendo una parte integral de su sistema educativo, y el primer ministro prometió que la “estrategia llegó para quedarse”.

“Es Back to the future, es retomar algo que no sabíamos que teníamos que hacer, y que fue interrumpido”, dijo Herencia. “Fue cortado. Pero esa discusión y esa pasión aún nos queda”.

Fuente e imagen tomadas de: https://www.chicagotribune.com/espanol/entretenimiento/sns-es-educacion-television-pandemia-coronavirus-covid-20200819-hpjhhzi4q5hgtd7ld5mtrehzmu-story.html

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Entrevista a Guillermo Churuchumbi, alcalde de Cayambe«El Municipio actualmente se encarga de salud y educación, aunque estas sean competencias del gobierno central»

Entrevistas/20 Agosto 2o20/rebelion.org

En referencia al escaso, casi nulo, apoyo del gobierno central, dice: «Nosotros compramos pruebas PCR, pruebas rápidas, etc. Al estar en el territorio, las Alcaldías sentimos los problemas, sentimos la angustia de nuestra gente, entonces a medida de nuestras posibilidades hemos respondido y dado alternativas».

¿Qué ha ocurrido con el abastecimiento de alimentos en el cantón Cayambe durante la pandemia?

En Cayambe, desde hace cuatro años venimos fortaleciendo la construcción de redes de producción agroecológica. Tenemos más de 13 asociaciones de productoras agroecológicas, una asociación de tanques fríos de leche, y de productores de cebolla, quienes no han parado durante la pandemia. Hace más de dos años aprobamos una ordenanza de apoyo a la soberanía alimentaria desde el gobierno Municipal como política pública, para garantizar la comercialización de productos agroecológicos. Antes, las productoras agroecológicas eran perseguidas por la Policía Municipal en los espacios públicos, por denuncia de las señoras del mercado que monopolizaban las ventas.

Este trabajo previo, nos ha permitido enfrentar la pandemia de forma organizada, con experiencia productiva y de comercialización para organizar las ferias. En ese contexto, me atrevo a decir que la experiencia que teníamos anteriormente, la activamos con mucha fuerza. Hasta el momento hemos tenido más de 300 ferias productivas agroecológicas en las 8 parroquias (6 rurales y 2 urbanas) que ha sido una respuesta muy importante; en los primeros dos meses de pandemia, fue un éxito total. En medio de la pandemia, esto nos ha permitido evitar que la gente baje a la ciudad de Cayambe. Así, las ferias intercomunitarias y comunitarias permitieron evitar el contagio, las aglomeraciones y, lo más importante, fortalecimos y dinamizamos la economía local.

Hablando del tema del empleo rural ¿Cuáles han sido los efectos locales de los despidos masivos?

En Cayambe tenemos plantaciones florícolas (más de 2500 hectáreas) y lastimosamente, en el primer y segundo mes de pandemia, hubo serias dificultades para la exportación. Por lo tanto, algunos empresarios florícolas, aunque no todos, aprovecharon la coyuntura y despidieron a cerca de 5000 jefes de familia quienes habían trabajado 10, 15 y 25 años. Usaron el pretexto de la pandemia para no cumplir con las obligaciones laborales ni con las compensaciones. Despidieron a miles de personas, violentando sus derechos laborables, los derechos de las mujeres; no respetaron a mujeres embarazadas y no respetaron años de trabajo.

¿Qué medidas ha tomado el GAD Municipal para ayudar a las personas despedidas?

Desde el gobierno municipal, recogimos con las juntas parroquiales y los presidentes de las comunidades la información relevante, y se hizo un pedido a la Defensoría del Pueblo para que se investigue y se protejan los derechos laborales. Esto es un trabajo duro y realmente es responsabilidad del Ministerio de Agricultura, del MIPRO (Ministerio de Producción), de la Prefectura, etc.

Entonces, no solo estamos viviendo la crisis sanitaria sino también la crisis económica. La gente que vive del día a día se ha acabado sus ahorros, por lo cual nosotros estamos apoyando a las personas que están sin empleo desde la reactivación productiva, la agroecología, la producción y entrega de plántulas. Estamos desarrollando la promoción y organización de la agricultura urbana a través de los barrios federados y no federados, y dando asistencia técnica para las huertas orgánicas a nivel urbano. Entonces tenemos, por un lado, el proyecto de soberanía alimentaria y por otro, un proyecto de desarrollo económico.

En este grave contexto de los despidos y crisis económica, se plantea la alternativa de la producción agroecológica y huertos urbanos. ¿Cómo está el tema del acceso a la tierra?

Algunas familias lastimosamente no tienen tierra, sobre todo las familias pobres que viven en la ciudad. Por lo cual estamos haciendo un proceso de levantamiento de información barrio por barrio para que juntos, busquemos alguna alternativa: capacitación y emprendimientos, cómo buscar y canalizar micro créditos, etc. Igualmente, apoyar con el tema de las plántulas y de los abonos, aunque no tengan tierra, para que siembren en el patio de los hogares, o algún espacio disponible. Así mismo, tenemos un proyecto para las mujeres que han sido maltratadas que se llama «Casa Dolores», quienes cuentan con un pequeño de terreno donde trabajan, siembran, se recrean y cuando está la cosecha, entre ellas mismo se reparten como un espacio de intercambio y solidaridad.

Actualmente, algunas instituciones están manejando el discurso de que se avecina una crisis alimentaria. Como GAD cantonal ¿cuál es la proyección a largo plazo en cuanto a la producción y abastecimiento de alimentos?

En el norte de Cayambe, en Ayora y Olmedo, se dedican mucho a la producción de la leche. Tenemos aproximadamente 420 000 litros de leche diarios de las familias campesinas e indígenas, quienes entregan la leche al ordeño a través de un convenio con el Ministerio de Educación. Lastimosamente, el Ministerio no está realizando clases presenciales y por lo tanto el Estado no está comprando, ni pagando la alimentación escolar. Ahí vamos a tener una dificultad, probablemente incluso podríamos llegar a tener una crisis lechera y por ende, va a afectar la economía de las familias. De todas maneras, muchas familias ya están preparando sus huertos, recuperando las semillas, etc. Entonces de pronto, puede llegar la crisis lechera, pero tendrían otras alternativas de sostenibilidad y de consumo para la alimentación propia.

También estamos levantando esta información, para poder intervenir y llegar a aquellas personas que no tienen ninguna posibilidad. En los últimos meses de pandemia, hemos estado entregando kits alimentarios a las familias que no tienen empleo, o que han sido despedidas, que viven del día a día, etc. Sin embargo, no es suficiente, por lo cual también promocionamos «Cayambe Solidario». Esto significa que no solamente el gobierno central o el Municipio entregan kits alimentarios, sino buscamos generar lazos familiares de solidaridad y espacios para compartir.
Entonces, por ejemplo, cuando tenemos que entregar a una persona mayor el kit alimentario, inmediatamente nosotros empezamos a preguntar: ¿quiénes son sus hijos? ¿tiene o no tiene hijos? A veces los hijos tienen carros de lujo y enormes casas, pero se han olvidado de sus adultos mayores y nosotros abogamos para que también se hagan responsables. La familia tiene que ser corresponsable de sus familiares mayores y la comunidad para superar estos tiempos de crisis y pandemia. Inclusive empieza a funcionar el tema de los pisos ecológicos: se intercambian productos entre las tierras bajas con las tierras altas.

Finalmente, ¿cómo se diferencia la gestión de un GAD como institución de función descentralizada, a comparación de otras instituciones del Estado central durante la pandemia?

Primero decir que los alcaldes, incluido el alcalde de Cayambe, caminan en el territorio. Sentimos la necesidad de nuestra gente y damos respuesta a estas necesidades en la medida de nuestras posibilidades económicas. Siempre que existen problemas, las personas recurren a la Alcaldía; y por eso, recién se acabaron nuestros fondos municipales. Sin embargo, el Municipio actualmente está cargando con todo: con salud y educación, aunque estas sean competencias del gobierno central. El tema del internet es una competencia fundamental del Ministerio de Telecomunicaciones, sin embargo, nosotros tenemos que cargar con el muerto, tanto humana, técnica y financieramente. Encima de eso, el gobierno nos debe fondos de tres a cuatro meses; no tenemos ingresos propios. Sin embargo, nosotros hacemos los esfuerzos institucionales, organizativos y asociativos, con la finalidad de hacer una gran Minga por la soberanía alimentaria, por la solidaridad y por la agroecología.

En el caso de la Alcaldía de Cayambe, a pesar de la crisis económica, de manera participativa y transparente, hemos administrado cada centavo y nos han alcanzado los recursos. Estamos ampliando la red de internet para el sistema educativo de nuestros niños, inclusive desde la Escuela Municipal estamos haciendo educación domiciliaria y ahora el Ministerio de Educación nos ha seguido. Equipamos el Hospital Raúl Maldonado con insumos médicos, cuando esa es una responsabilidad del Ministerio de Salud. Nosotros compramos pruebas PCR, pruebas rápidas, etc. Al estar en el territorio, las Alcaldías sentimos los problemas, sentimos la angustia de nuestra gente, entonces a medida de nuestras posibilidades hemos respondido y dado alternativas.

En Cayambe tenemos una Alcaldía participativa, intercultural, de puertas abiertas y democracia horizontal. Si bien es cierto en la ciudad existen contagios y también tenemos muertes por coronavirus, sin embargo, en relación a los cantones similares como Rumiñahui y Mejía tenemos tres veces menos. Eso se debe no solamente a la participación y coordinación interinstitucional, sino también a la participación comunitaria y la corresponsabilidad de su gente, los controles comunitarios. Nosotros fortalecemos a una sociedad organizada y también a una sociedad que puede trabajar de forma horizontal. En la democracia en tiempos de pandemia, hay que construir desde abajo, desde la horizontalidad, desde la participación, desde la toma de decisiones conjuntas.

Por ejemplo, para decidir sobre la semaforización, nosotros hicimos un proceso de amplia consulta con los sectores productivos, juntas parroquiales, presidentes de las comunidades, presidentes barriales. Decidimos con todos; la sociedad organizada decidió quedar en el semáforo rojo y luego así mismo, todos decidimos salir al semáforo amarrillo. No hacemos decretos desde la verticalidad, sino construimos desde la horizontalidad. Esa es una nueva forma de construir una democracia, de construir una nueva sociedad y de comprender el Estado en conjunto con la sociedad, para responder los problemas desde el territorio.

Fuente: https://rebelion.org/el-municipio-actualmente-esta-cargando-con-salud-y-educacion-aunque-estas-sean-competencias-del-gobierno-central/
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El peso de la crisis sobre la “juventud del confinamiento”

Por: Sergio Ferrari

A pesar que desde hace meses el foco protector planetario está puesto en los sectores de alto riesgo, en particular los mayores de 65 o 70 años, las consecuencias de la pandemia, sin embargo, golpean significativamente a la juventud.

Tres de cuatro jóvenes que estudiaban antes de la crisis sanitaria mundial se confrontaron al cierre de las escuelas. No todos pudieron continuar con el aprendizaje en línea y a la distancia. Y los que lo hicieron manifiestan una pérdida en su calidad de aprendizaje.

Uno de cada seis jóvenes que contaba con un empleo antes del inicio de la crisis lo perdió. Muchos de los que lograron mantener sus puestos vieron reducidos su tiempo laboral casi en una cuarta parte. Y dos de cada cinco, es decir el 42 %, sufrieron una reducción de sus ingresos.

Conclusiones todas de un Estudio que acaba de ser presentado el 11 de agosto por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Ginebra. (https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/@ed_emp/documents/publication/wcms_753054.pdf)

El mismo, sintetiza los resultados de la Encuesta mundial sobre los jóvenes y COVID-19, realizada en los meses de abril y mayo por ese organismo internacional en colaboración con sus cinco socios de la Iniciativa Mundial sobre Empleo Decente. Hacen parte el Grupo Principal de la Infancia y la Juventud de las Naciones Unidas; la Asociación Internacional de Estudiantes de Economía y Ciencias Comerciales (AIESEC); el Foro Europeo de la Juventud; el Fondo Fiduciario de Emergencia para África de la Unión Europea; y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH).

Voz juvenil de 112 países

El sondeo, en 23 idiomas, fue respondido por más de 12 mil jóvenes de 112 países. Se propuso reflejar los efectos inmediatos de la crisis sanitaria en una población generacional ubicada entre 18 y 29 años, en el mismo momento en que adquiría ya la dimensión de crisis económica. Se centró en cuatro ámbitos: el empleo, la educación y la formación, el bienestar mental, y los derechos y las opiniones. Examinó, también, las acciones de los jóvenes en relación con el activismo social y el comportamiento de respuesta a la crisis.

La población juvenil en esos 112 países representa 1.470 millones, y corresponde al 92 % de la población juvenil mundial. Sin embargo, como lo aclara la misma OIT, por el hecho de tratarse de una encuesta en línea – que exige medios técnicos y nivel educativo para responderla- representa la opinión solamente de una parte de la juventud que cuenta con niveles de educación media o superior.

Casi tres cuartas partes (el 73,8 %) de los jóvenes encuestados viven en países de ingresos medios, y 25% en países de ingresos altos. Solo el 1,3 % de los encuestados proviene de países de ingresos bajos. El 59,2 % de los consultados proceden de zonas urbanas, el 31,8 % de zonas suburbanas y el 19,1 % de regiones rurales. A nivel geográfico, la mayor cantidad de respuestas provinieron de Asia. Únicamente el 18,4% provino de las Américas.

Trabajo y educación: bienestar psicológica

El documento de la OIT, de más de 50 páginas, concluye que el impacto de la pandemia en la juventud “es sistemático, profundo, desproporcionado”. Y ha sido particularmente duro para las mujeres jóvenes, los de menor edad (18 a 24 años) y aquellos que viven en países de ingresos más bajos.

“En un momento de crisis e incertidumbre como el actual, las opiniones y acciones de los jóvenes pueden dejarse de lado con demasiada facilidad” subraya el estudio, que pretende de esta forma, darle la voz a un sector de la población planetaria.

“El estrés familiar, el aislamiento social, el riesgo de violencia doméstica, la interrupción de la educación y la incertidumbre en torno al futuro son algunos de los canales a través de los cuales la pandemia de la COVID-19 ha tenido un impacto en el desarrollo emocional de los niños y los jóvenes”, subraya la OIT en su capítulo dedicado al “Bienestar Mental”.

Afirma, como contexto general, que la mitad de todos los trastornos de salud mental comienzan, en general, a los 14 años, lo que significa que infantes y jóvenes corren un riesgo particular en la crisis actual. Y recuerda que, según la Organización Mundial de la Salud, el suicidio es la segunda causa de mortalidad entre la población de 15 a 29 años de edad.

A fin de comprender mejor la situación psicológica, la encuesta presentó un módulo con la Escala de Bienestar Mental de Warwick–Edimburgo (SWEMWBS). La misma reveló que, a nivel mundial, uno de cada dos jóvenes de edades comprendidas entre los 18 y los 29 años sufren ansiedad o depresión, mientras que otro 17 %, probablemente, se verá afectado por ella.

La-os trabajadora-es jóvenes que habían perdido su empleo tienen casi dos veces más probabilidades de verse afectada-os por una probable ansiedad o depresión que los que seguían trabajando. Entre el sector estudiantil que creía que su educación se retrasaría o podría fracasar, el 22 % sufría ansiedad o depresión, síndrome que afectaba solo al 12 % de los que habían podido continuar con su formación.

En síntesis, los resultados subrayan el vínculo entre el bienestar mental, por una parte, y el éxito educativo y la integración del mercado de trabajo, por otra.

Lo que se perdió

La mayoría de países tomaron medidas enérgicas en respuesta a la pandemia, incluida la recomendación-orden de “quedarse en casa” para ralentizar su propagación. Consecuencia inevitable ha sido la limitación de la libertad de movimiento de la juventud, lo que impactó muy fuerte en el derecho al ocio, a participar en los asuntos públicos y a practicar una religión o creencias.

El 68% de los encuestados indicaron limitaciones considerables de las actividades recreativas, en particular salir, reunirse con los amigos, hacer deporte, cultivar sus intereses culturales y viajar.

Una-o de cada tres jóvenes manifestó el impacto considerable en su derecho a participar en los asuntos públicos. Este es mayor para aquellos que viven en países de ingresos bajos (el 40 %) que para los que viven en países de ingresos medios-bajos (el 36 %) y en naciones de ingresos altos (el 28%).

La-os jóvenes perciben que tienen dificultades para tomar parte en los procesos políticos, las instituciones y la formulación de políticas. El problema no es nuevo, aunque se ve agravado por la coyuntura. Un estudio realizado ya en 2016 por la Unión Interparlamentaria Mundial, indicaba que menos del 2% de los parlamentarios de todo el mundo eran menores de 30 años.

Más de una-o de cada cuatro jóvenes (el 27%) declaró que la pandemia ha menoscabado considerablemente su derecho a la libertad de movimiento y a la libertad de religión o de culto.

Casi una-o de cada cuatro jóvenes (el 24%) indicó, por otra parte, un efecto negativo considerable en su derecho a la información. La difusión de información errónea sobre la pandemia a través de las redes sociales ha sido notoria. Además, las y los jóvenes que se identifican como parte de una minoría étnica, religiosa o de otro tipo indicaron un impacto más pronunciado que otros grupos de jóvenes en lo que respecta al derecho a la libertad de religión o de culto, a la vivienda, a estar libres de violencia, y a asistencia jurídica.

Entre la-os jóvenes que se autoidentificaron como una minoría, el 44 % señaló que se había menoscabado considerablemente su derecho a la libertad de religión, en comparación con el 37 % de los demás jóvenes.

En cuanto a la actividad social solidaria, último tema central del estudio presentado por la OIT la segunda semana de agosto, las conclusiones son significativas y expresan un aumento progresivo con el paso de las semanas. El 31 % de la-os jóvenes señaló un alto grado de voluntariado, mientras que el 27 % realizó donaciones.

Juventud del confinamiento”

En la Encuesta mundial, cuatro de cada cinco jóvenes de 18 a 29 años reconocieron que se habían quedado, en gran medida, en casa, mientras que dos de cada tres se habían puesto en contacto con sus amigos, familiares y seres queridos

Más de una cuarta parte indicó un alto grado de participación en actividades de voluntariado y en la realización de donaciones para luchar contra el COVID-19. La participación de la-os jóvenes en actividades de voluntariado fue aumentando considerablemente durante el período de la encuesta, es decir del 21 de abril al 21 de mayo.

A medida que el mundo fue testigo de cambios radicales en las actividades sociales y económicas, la-os jóvenes compartieron sus perspectivas sobre las medidas adoptadas por los gobiernos para luchar contra la epidemia. La mayoría estuvo a favor de quedarse en casa con el objetivo de proteger el mundo del trabajo, los empleos y las empresas. Abogaban por medidas firmes para proteger la salud y los medios de sustento de los sectores más vulnerables de la población, incluidos la-os trabajadora-es migrantes y la-os trabajadora-es de la economía informal.

La-os jóvenes instaron a los gobiernos a que, cuando fuera posible, relajaran gradualmente las restricciones, poniendo énfasis en la salud y la seguridad de la-os trabajadora-es. Propusieron, además, adoptar medidas complementarias para impulsar los servicios de salud y lograr una gobernanza adecuada a través de mecanismos de información, rendición de cuentas y coordinación.

Imposible anticipar, en una crisis todavía abierta, las consecuencias a largo plazo de la misma en el conjunto de la sociedad humana. Sin embargo, se hace cada día más evidente que si bien a nivel médico-sanitario no es la más afectada, la juventud del 2020, a la que ya se la comienza a denominar “juventud del confinamiento”, cargará sobre sus espaldas una parte significativa del impacto estratégico (económico, social, psicológico) de una pandemia tan destructiva como indescifrable.

Fuente: https://rebelion.org/el-peso-de-la-crisis-sobre-la-juventud-del-confinamiento/

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Presidente de Brasil promulga ley que flexibiliza año escolar debido a pandemia

América del sur/Brasil/20 Agosto 2020/http://spanish.peopledaily.com.cn/

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, promulgó una ley que flexibiliza el año escolar en el país al eximir a las instituciones de enseñanza de cumplir con el número mínimo de días de clases de este año debido a la pandemia del nuevo coronavirus, publicó hoy el Diario Oficial.

El nuevo marco legal exime a las escuelas de educación básica de cumplir tanto con los 200 días obligatorios del año escolar, como con la carga mínima de 800 horas que exige la Ley de Directrices y Fundamentos de la Educación.

Las escuelas de educación primaria y secundaria tendrán, sin embargo, que cumplir con la carga de trabajo exigida por ley, lo que ya es realizado de forma parcial a través de las clases virtuales.

El cumplimiento de la carga de trabajo de este año podrá ser completado el próximo a discreción de los planteles educativos, que pueden desarrollar actividades pedagógicas no presenciales.

Tanto las escuelas de educación primaria como secundaria, así como las universidades brasileñas, suspendieron sus actividades presenciales entre marzo y abril de este año, que sustituyeron por clases virtuales.

El estado brasileño de Amazonas (noroeste) retomó esta semana de manera parcial la asistencia física a los planteles, convirtiéndose en el único en hacerlo hasta ahora en el país sudamericano.

Los estudiantes que forman parte de los grupos de riesgo a la enfermedad del nuevo coronavirus (COVID-19) tendrán atención especial, mientras que a los estudiantes en redes públicas se les garantizará apoyo, alimentación y programas de atención sanitaria.

Las instituciones de enseñanza superior tampoco deberán cumplir los 200 días de clases, aunque sí el programa de estudios previsto para cada curso.

La ley fue promulgada por Bolsonaro con seis vetos, cuatro de los cuales se refieren a la obligación del gobierno federal a prestar asistencia tanto técnica como financiera a estados y municipios para que puedan ofrecer clases o actividades de enseñanza a distancia, con las medidas sanitarias necesarias para retomar las actividades.

Fuente: http://spanish.peopledaily.com.cn/n3/2020/0820/c31617-9736581.html

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Comenzará en Venezuela II Congreso Internacional de Pedagogía

América del sur/Venezuela/20 Agosto 2020/prensa-latina.cu

El II Congreso Internacional de Pedagogía auspiciado por el Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (Inces) de Venezuela iniciará hoy sus sesiones de forma virtual con la participación de varias organizaciones.
Con el lema Pedagogía con consciencia productiva, sesionará este evento desde este jueves y hasta el próximo sábado, donde se impartirá además el II ciclo de Conferencias sobre contexto regional mundial de la formación técnica profesional.

El Congreso abordará los retos esenciales que afronta la preparación de los futuros especialistas de carreras de ese nivel y temas como la educación de los jóvenes en las nuevas circunstancias que impone el azote de la pandemia de la Covid-19 en el mundo y otros desafíos de esa enseñanza.

De forma virtual estarán interactuando a través de las plataformas digitales especialistas de Nicaragua, Argentina, Perú y Venezuela, según los organizadores.

Está confirmada además la participación de funcionarios del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas y otros organismos de la ONU.

El evento forma parte de la programación especial por los 61 años de creación del Inces y en las plataformas digitales Zoom, YouTube, Facebook e Instagram el público en general podrá escuchar los debates.

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=390674&SEO=comenzara-en-venezuela-ii-congreso-internacional-de-pedagogia
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Los vestigios de la pandemia

Escrito por: Luis Miguel Alvarado Dorry

A principios de los años 80’ en la reconfiguración del sistema capitalista se viene introduciendo su modelo neoliberal en los distintos países de América Latina, un modelo que se impone y consolida a finales de esta década a través del consenso de Washington, pero ¿a qué se refiere este consenso? Son unas medidas económicas financieras impuestas por parte de los diferentes organismos financieros mundiales (Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial), las cuales, se centran en un decálogo para beneficio y fortalecimiento de la acumulación del capital, la privatización de los sectores públicos, tratados de libre comercio, entre otros no menos importantes [1], usaron como herramienta y arma hegemónica a la deuda, la cual, han venido utilizando a los cuerpos y territorios como materia prima para el enriquecimiento de los dueños de monopolios.

En México de materializó en las reformas estructurales del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari en donde se vendieron a privados, en su sexenio, los sectores públicos siderúrgicos, financieros, de transportes (ferrocarriles y líneas aéreas), de telecomunicaciones, entre otros, que pasaron a manos de la propiedad privada y surgieron nuevos ricos como Carlos Slim, hoy el segundo más rico del mundo. En este sentido, los sistemas educativos fueron modificados y dirigidos no al desarrollo integral de las capacidades de les seres humanes, sino a los intereses mercantiles del sistema capitalista que explota hasta el último aliento a todo ser vivo.

Este modelo ha incidido en la imposición de políticas públicas que moldean a sus intereses con el hito de, principalmente, precarizar y desmantelar los sectores públicos como la educación, salud, vivienda, pensiones, entre otros no menos importantes, es decir, a partir del endeudamiento a través de prestaciones que ofrecen las corporaciones financieras (FMI, BM, BID) que caminan bajo la bandera de “auxiliadoras” de las economías de países de todo el mundo, obligan en sus “recomendaciones” a recortar presupuestos al sector educativo y de salud y, que estos recortes, la dirijan a otros sectores, sin embargo, tras el telón de su benevolencia, hay intereses perversos de privatización de todo lo público. En este marco, el sistema hegemónico usa todos sus medios de programación subjetiva (medios de comunicación) para instaurar en los imaginarios colectivos que, lo privado, es mejor que lo público.

Ante esto, se ha incrementado la privatización de los sistemas educativos otorgando licencias y permisos para abrir diversas escuelas privadas, desde inicial hasta universidades, los cuales, como objetivo primordial es, sin duda, atrapar la mayoría de les estudiantes-clientes. En este sentido, se mercantiliza la educación de las sociedades que, al parecer, ni siquiera educa, sino que forman subjetividades clientelares y utilitarias, en donde convencen a sus clientes-estudiantes y sus familias en el imaginario que “al graduarte en nuestras escuelas podrás conseguir un buen trabajo bien remunerado” aunque la realidad rebase a su lógica en el sentido que, muchas veces, al egresar, se encuentren desempleados o con empleos mal remunerados., otres entran por las necesidades de organizarse para estudiar y trabajar a la vez, o bien, no pudieron ingresar a las escuelas públicas.

La extinción de las escuelas públicas

Con el paso del tiempo incrementan las matrículas en las escuelas privadas, en la ideología neoliberal en contubernio con gobiernos corruptos, las escuelas públicas ya no son tan necesarias por lo que reducen la ratio, aunado a la reducción de presupuestos, en este marco, se aspira a una total privatización del sector educativo en sus distintos niveles. Uno de los ejemplos son las escuelas normales públicas formadoras de docentes no solo en México, sino en toda América Latina, las últimas tres décadas han venido reduciendo la matrícula con el hito de que, éstas, ya no tengan razón de ser y de existir, por lo tanto, de manera “natural” se cierren [2].

Ante este recorte al presupuesto a la educación y a la matrícula de las escuelas normales, viene también una fuerte estigma de culpar a las escuelas formadoras de docentes como espacios de formación de vándalos, rebeldes, entre otros señalamientos y, a les docentes en servicio por la crisis en la que se mantiene inmerso al sector educativo, a través del “complejo industrial cultural” (TV, Radio, Internet, Editoriales, etc.), (Bonilla-Molina, 2018) como son los programas televisivos y radiofónicos, las noticias falsas en las redes sociales, libros, periódicos y revistas editados por editoriales en manos de corporaciones nacionales y trasnacionales, entre otros.

Este recorte presupuestario trae como consecuencia no solo la reducción de las matrículas, sino también el recorte de plazas docentes con el fin de asfixiar a las escuelas normales y al propio magisterio, por el contrario, dan apertura a la oferta a otras profesiones para competir por una plaza docente en los exámenes de oposición, profesionales sin ninguna formación pedagógica legitimadas con el eslogan “cualquiera puede ser maestro”, lo que ha provocado una fuerte despolitización del magisterio y despedagogización de la educación.

Es infortunado reconocer que, en las escuelas normales y universidades pedagógicas formadoras de docentes cuneros de luchadorxs sociales que luchan y defienden la educación pública, nuestra madre naturaleza y nuestros territorios, se incrementan los contenidos y se instrumentaliza el proceso educativo. En este marco, la formación docente inicial se fragmenta por asignaturas sin una correlación entre ellas y ni con la vida cotidiana, preponderando las asignaturas de español y matemáticas y, también, el uso de los libros de textos como meras recetas de cocina, manuales a seguir y como repositorios de respuestas sin correlación a las realidades de les estudiantes. Les docentes en su formación inicial, son instrumentalizados y, al llegar a trabajar a las escuelas, instrumentalizan las subjetividades de sus estudiantes en el mismo sentido.

La verticalidad, la obediencia

En la formación continua, en su mayoría, es bajada de manera vertical desde la Secretaría de Educación Pública hacía las Secretarias de Educación de los Estados, posterior, hacia los departamentos de servicios académicos, jefaturas de sector, supervisiones, direcciones hasta les docentes, sin siquiera debatir los contenidos de los cursos, conferencias y talleres que son gestados desde arriba.

Estrategias y verdades que no son cuestionadas y, cuando son, les encargades de instruir, transmitir y replicar aseveran “así es porque así me lo dieron en el departamento y ellos saben”, esto ha venido provocando, en primer lugar, una instrumentalización en el sentido de que, les docentes, no piensen, no imaginen, no crean y no construyan, por lo tanto, esperan obedientes lo que las autoridades inmediatas les otorgan (como cuadernillos y manuales ya elaborados); en segundo, una despolitización que ha originado que estes no luchen, no se manifiesten y no combatan las distintas formas de opresión en las que viven comunidades enteras, por lo tanto, normalicen las injusticias que el modelo neoliberal ha provocado. En tercer lugar, se crea un instruccionismo y conformismo en donde, les docentes, solo esperan órdenes e instrucciones para hacer lo que les de arriba crean y construyen que, por lo general, es descontextualizado, estes docentes instruyen de la misma manera a sus estudiantes.

En la actual coyuntura, supervisiones, direcciones y docentes, en su mayoría, han quedado cruzados de brazos en espera de cuadernillos oficiales creados desde otros espacios y personas para luego repartirlos en sus contextos (digital e impresos) como lo he denunciado en mi artículo “Las otras cárceles” [3].

Esta realidad, en palabras de Freire (2006, pág. 71) “no es así, la realidad está así. Y está así no porque ella quiera, ninguna realidad es dueña de sí misma, esta realidad está así porque de este modo sirve a determinados intereses del poder”, es decir, el sistema capitalista técnico-instrumentaliza a les docentes (y sociedades enteras) desde su propia formación académica (Preescolar hasta Universidad) con el fin de ir podando las capacidades “cognitiva, afectiva, valorativa, volitiva, imaginativa. deseo y trascendencia” (Mejía, Cendales, & Muñoz, 2016), con el hito de formar subjetividades acríticas y ahistóricas, a través de la disciplina conceptualizada como obediencia, basados en el modelo premios y castigos. Al podar estas capacidades, no permite la formación de pensamiento crítico, por el contrario, forma pensamientos técnico-instrumentales reducidos al saber hacer y, preponderándose sobre el ser y el convivir en libertad, importantes pilares que invisibiliza y fragmenta el modelo pedagógico neoliberal del STEAM.

 

 “El lobo con piel de oveja”

La despolitización, despedagogización y los diferentes estigmas que se han instaurado en los imaginarios colectivos en la mayoría de les docentes, estigmas como “flojos”, “vándalos”, “tapa calles”, “borrachos”, “fáciles”, entre otros no menos importantes; han denigrado el trabajo docente y les han hecho sentir culpabilidad de la crisis educativa, asimismo se han vuelto, en su mayoría, docentes irreflexivos, acríticos, ahistóricos, apolíticos y obedientes.

Esta realidad, en gran parte, es construida por medio de los programadores de ideologías neoliberales como lo es “el complejo industrial cultural” y por su modelo educativo ideológico, el cual, es disfrazado en su discurso prometedor sobre calidad, hoy excelencia, sin embargo, su perversidad sigue siendo la misma; asimismo la preponderancia del STEAM, acrónimo en inglés de ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas y, las lecturas de estas. Esta perversidad a la que me refiero es a la construcción de subjetividades neocoloniales, neoliberales, conservadoras, patriarcales, en constante competición e individualismo, es decir, a la construcción de subjetividades deshumanas.

La pandemia, provocada por el coronavirus COVID-19, ha despojado de las falsas máscaras al sistema capitalista y su modelo político neoliberal, mostrando un sector salud y educativo público precarizado por gobiernos neoliberales tecnócratas corruptos que se han venido enriqueciendo con dineros destinados a estos sectores; a su vez, un sector salud y educativo privado que no cuenta con la posibilidad de resistir ante la magnitud pandémica por lo que han requerido de la ayuda del estado, esto nos muestra que lo público no es peor que lo privado.

La precarización del sector educativo se vio aun más reflejado con la estrategia excluyente “Aprende en Casa” de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en México al inicio del confinamiento, presentado con otros nombres en los diversos países de América Latina. Pero ¿qué es la estrategia “Aprende en casa” y por qué es excluyente? Es una programación de contenidos basados y reducidos a la resolución de actividades de los libros de textos gratuitos que fueron entregados a les estudiantes al inicio del ciclo escolar pasado. Fue, es y será excluyente porque, esta programación, ha venido transmitiéndose por distintos medios como TV, Radio e Internet para educación básica; mientras que las de media superior y superior, algunas, usaron diversas plataformas como ZOOM, Google Classroom, Google meet, entre otras, sin embargo, abren unas enormes brechas tanto social, económicas, tecnológicas y culturales, pues, en distintas regiones de México y en América Latina, ni con luz eléctrica se cuenta, en otras no hay conectividad y, donde si las hay, cuentan solo con un dispositivo electrónico para tres o cuatro hijes que deben usarlo para tomar clases o recibir numerosas tareas, en este contexto, quedaron y quedarán miles de estudiantes excluidos de este programa.

De la misma manera el modelo híbrido, en donde anunciaban el regreso a clases por modalidades presenciales y virtuales, es decir, discursaban algunas modalidades en las que un determinado número (la mitad del grupo) de estudiantes llegaría los días lunes y miércoles, otres martes y jueves, los viernes con les estudiantes que necesitarían más apoyo, mientras que en los días que no llegase un grupo, trabajaría de manera virtual con los distintos medios antes señalados.

En este sentido, se extenderían los horarios de trabajos tanto de les niñes como de les docentes, provocando una neoexplotación escolar y laboral, tendiente a una teleeducación y teletrabajo. No quiero decir con esto que es necesario regresar a clases presenciales de inmediato o que defendamos la teleeducación y teletrabajo o la hibrides entre estas modalidades, sin embargo, defendemos la educación presencial porque es inherente del proceso educativo, porque es inherente del proceso dialéctico de enseñanza-aprendizaje, pero regresar cuando haya bajado los contagios y cuando las escuelas cuenten con las condiciones necesarias y dignas (saneamientos de las escuelas, agua potable, baños, jabón, etc.) para poder proteger a docentes, personal de apoyo, estudiantes y familias.

En este contexto, la SEP aceptó, en principio, la benevolente colaboración de una de las corporaciones digitales transnacionales más grande del mundo, como lo es Google, en su plataforma Google For Education, el cual,  albergó a más de 500,000 docentes [4] en México, para más que capacitar, adiestrar en el uso y manejo de la plataforma, a cambio de la base de datos de docentes y estudiantes, información importante que pueden venderlas al mejor postor, aquí cabría comparar con la fábula de Esopo titulada “El lobo con piel de oveja”.

Estas circunstancias provocadas por el coronavirus COVID-19 puso en jaque a todo el sistema educativo, pues no contaban ni construyeron una propuesta ad hoc para las distintas sociedades, les estudiantes en vulnerabilidad económica, social, geográfica y cultural fueron, desde el 24 de marzo fecha que dio inicio el programa “Aprende en Casa” hasta el 05 de Junio del ciclo escolar 2019-2020, completamente excluidas y, seguirán a partir de este 24 de Agosto fecha en el que el economista Esteban Moctezuma Barragan, Secretario de Educación Pública anunció que iniciará nuevamente dicho programa excluyente. Familias sin luz eléctrica, sin televisores, sin conexión a internet y telefonía, son invisibilizados por parte del propio secretario de educación de México que, en sus discursos, ha aseverado que el programa “Aprende en Casa” camina muy bien, mientras que miles de estudiantes quedaron fuera.

Por si fuera poco, al finalizar el ciclo escolar 2019-2020, las autoridades mexicanas pidieron a les docentes rendir cuentas y evaluar bajo los estándares que ha impuesto el modelo neoliberal bajo su medio de vigilancia y de cumplimiento llamado Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), todo este papeleo que se debe llenar y entregar formatos distrae la atención de les docentes de la parte pedagógica de su praxis, es decir, les docentes pasan más tiempo llenando formatos burocráticos que preparar pedagógicamente el proceso educativo que en esta coyuntura se ha intensificado.

Les docentes, estudiantes y familias han hecho tareas heroicas trabajando más horas de lo habitual, les primeres, sin remuneraciones económicas por las horas extras de trabajo generando, -por los gastos en la compra de dispositivos y datos para conectarse a internet con los propósitos, en primer lugar, trabajar con sus estudiantes y, en segundo, para que sus hijes elaboren las actividades que les dejan sus maestres, porque también son padres y madres-, una neoexplotación laboral desde casa.

Para cerrar y reabrir con broche de oro los vestigios que está dejando el coronavirus COVID-19, el gobierno mexicano firma contratos con cuatro televisoras (Televisa, TV Azteca, Grupo Imagen y Multimedios) para que “eduquen” a nuestres niñes y jóvenes, en este sentido, ¿dónde quedan les docentes?, estar postrado ante el televisor ¿les estudiantes aprenden? Y si eso pasara ¿qué aprenden? Y por último ¿estaríamos presentando una entrega a la propiedad privada todo nuestro sistema educativo?

Les docentes, otro grupo que en esta segunda etapa del “Aprende en Casa”, quedan totalmente excluidos y, su labor pedagógica, se reduce al de operario, supervisor, motivador, fiscalizador, entre otras características instrumentales. Les estudiantes seguirán convertidos en meros recipientes de información y subjetividades automatizadas, podando así sus capacidades para obtener personas dóciles, manipulables y alienados a un sistema que los oprime, pero a la vez, hace que lo defiendan. En este contexto, sin la intervención pedagógica de les docentes, la instrumentalización de las subjetividades de les estudiantes y la teleeducación bancaria en manos de las televisoras privadas que tanto daño han hecho a la población con programaciones basura, estamos entrando a una nueva etapa de privatización de nuestro sistema educativo mexicano que las reformas educativas anteriores y la actual han codiciado a lo largo de los tiempos.

Las alternativas en México como el Proyecto Alternativo de Baja California, el PTEO de Oaxaca, el PDECEM de Michoacán, el PEA en Chiapas, y otros que se están gestando a lo largo y ancho de nuestro país y en América Latina se encuentran reconfigurándose con base en esta coyuntura de distanciamiento físico, en una especie de construcción alternativa de lo alternativo, sin embargo, siguen en movimiento y en constante construcción.

 

Consideraciones finales

El neoliberalismo ha estado moviendo sus piezas en los distintos gobiernos en México y en América Latina, han puesto alfiles, caballos y torres en distintas partes de los territorios para vigilar, controlar, dominar y apoderarse de todo lo vivo y lo no vivo; en México, puso a un alfil dentro de la SEP para esperar el mejor momento y poner en jaque al magisterio y a todo nuestro sistema educativo.

Por ello, se debe exigir una profesionalización docente en las nuevas tecnologías desde su formación inicial y de manera permanente en la continua, una formación integral no instrumental, se debe también analizar y debatir los robustos contenidos que se enseñen en esta coyuntura.

Les docentes, en conjunto con las sociedades, debemos exigir internet universal para todo el territorio mexicano, asimismo plataformas digitales construidas por mexicanos en colaboración con les docentes, plataformas, como lo he mencionado en uno de mis artículos, ver [3], de carácter nacional, pública, gratuita, inclusiva, de calidad y popular; con el hito de que, absolutamente nadie, quede fuera y, sin regalar las bases de datos de estudiantes y docentes.

Las escuelas normales son espacios donde se construye y forma a les docentes, por lo que es inherente su existencia y reconocimiento, es nuestra responsabilidad y compromiso defenderlas para evitar así la despolitización y despedagogización de la educación. En las prácticas que se realizan a lo largo de los cuatro años en una escuela normal, inicia uno en la observación, experiencias y vivencias directas con las sociedades que, por lo general, son en comunidades o periferias precarizadas que viven en constantes injusticias.

Estar alertas y develar que en el “Aprende en Casa II” no educa, sino que solo instruye, deposita información y excluye a miles de estudiantes en condiciones socioeconómicas vulnerables tendiente a una nueva etapa de privatización.

Por último, anunciar que, las educaciones alternativas en México y en América Latina, están en un dinamismo que las mantiene vivas, con esperanzas y en constante construcción, educaciones gestadas y construidas desde las bases magisteriales que combaten y resisten a la formación de subjetividades neocolonialistas, conservadoras y neoliberales, con el hito de formar sociedades críticas, humanas y humanizantes.

 

Palabras Claves: Neoliberalismo, Escuelas Normales, Educación, Corporaciones Internacionales, Aprende en Casa, Teleeducación, Docentes, Estudiantes, Coronavirus COVID-19, Educaciones Alternativas.

 

Referencias

1 http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/304908

2 http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/356129

3 http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/345322

4 http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/345472

Bonilla-Molina, L. (2018). Mafaldas o Zombis. El complejo industrial cultural en el siglo XXI. Caracas: Ediciones OVE.

Freire, P. (2006). El grito manso. Buenos Aires: Siglo XXI.

Mejía, M. R., Cendales, L., & Muñoz, J. (2016). Pedagogías y metodologías de la educación popular. «Se hace camino al andar». Bogotá, Colombia: Ediciones desde abajo.

Fuente: El autor escribe para OVE

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