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¿Cuántos migrantes venezolanos hay en América Latina? Mira el mapa

8.000%. Esa es la cifra en que aumentó el número de venezolanos que solicitaron refugio en todo el planeta desde 2014, según la Agencia de la ONU para los Refugiados, ACNUR. Siete años en que el éxodo de migrantes venezolanos ha pasado de ser un fenómeno de ese país a una realidad en toda la región que ha llevado a foros internacionales y ha moldeado en algunos casos políticas públicas de otras naciones.

La peregrinación de migrantes venezolanos a través de Colombia —muchos de ellos caminando— hacia otros países del continente (como Perú, Ecuador y Chile) y la llegada de muchos otros a sitios más lejanos como Estados Unidos y España es un cuadro común. No obstante, como señala la ACNUR, cientos miles de ellos no tienen documentación ni permiso de permanencia en país alguno de la región, lo que les limita el acceso a derechos y servicios básicos. Todo esto propicia casos de xenofobia, tráfico de personas y explotación laboral, además de violencia y abuso sexual.

En total, hasta noviembre de 2021, había 4,99 millones de venezolanos refugiados y migrantes en América Latina y el Caribe y 6,04 millones el todo el mundo, según cifras de R4V, la Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (establecida por la ONU y la OIM), números que la ACNUR usa en sus reportes.

En América Latina y el Caribe, los venezolanos están distribuidos así (cifras aproximadas hasta noviembre de 2021):

 

 

Colombia: 1,84 millones

Perú: 1,29 millones

Ecuador: 508.900

Chile: 448.100 Chile

Brasil: 261.400

Argentina: 173.200

Panamá: 121.600

República Dominicana: 115.300

México: 83.000

Costa Rica: 29.900

Trinidad y Tobago: 28.500

Guyana 24.500

Aruba: 17.000

Curaçao: 14.200

Uruguay: 15.700

Bolivia: 11.700

Paraguay: 5.640

Fuente: https://cnnespanol.cnn.com/2021/12/22/migrantes-venezolanos-america-latina-mapa-cifra-orix/

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Histórica rebelión de los deportistas de élite: los abusos de poder ya no cuentan con el silencio de los inocentes

La gimnasta estadounidense Simone Biles (24) había dado señales de alerta en los recientes Juegos Olímpicos de Tokio sobre la salud mental de los super atletas. Por estos días, otro fue el escenario al que acudió la multicampeona mundial y medallista olímpica, al prestar testimonio sobre uno de los mayores escándalos por abusos sexuales en el deporte.

También acusó a la oficina del FBI en Indianápolis por haberles dado la espalda a las gimnastas que denunciaron los primeros abusos sexuales del exmédico del equipo nacional. «Un sistema entero permitió y perpetró» contra ella y cientos de jóvenes, que por su edad ni siquiera sabían que se trataba de abusos. «No quiero que ningún otro joven deportista olímpico o ningún otro individuo sufra el horror que yo y que otros cientos han soportado y continúan soportando hasta hoy», declaró Biles con la voz entrecortada hasta que llegó el llanto, ante la mirada atenta y silenciosa de los legisladores.

Junto a ella estuvieron otras tres gimnastas olímpicas que sufrieron abusos: McKayla MaroneyMaggie Nichols Aly Raisman.

El exmédico Nassar cumple una condena de entre 40 y 175 años por abusar al menos de 330 jóvenes, menores y deportistas olímpicas, más otra de 60 años por pornografía infantil, las que equivalen a una cadena perpetua que viene cumpliendo en una cárcel de Florida.

Las condenas se dictaron entre diciembre de 2017 y febrero de 2018, coincidiendo con la aparición del movimiento #MeToo.

Al comienzo de los JJOO de Tokio sorprendió al mundo al retirarse de la primera final aduciendo problemas de salud mental. Recién sobre el final decidió volver a competir logrando una medalla de plata y otra de bronce.

 

En febrero pasado, la fiscal general del Estado de Michigan, Dana Nessel, había informado a través de un comunicado que el exentrenador del equipo femenino olímpico de gimnasia de EE.UU. John Geddert, imputado de 24 cargos, se había suicidado.

EL SILENCIO DE LAS AUTORIDADES

Los dos candidatos a presidir la Federación Internacional de Gimnasia (FIG) en las elecciones del 6 de noviembre, intentan dar vuelta la página sin aventurar un programa de prevención ni condenas explícitas a los abusos sexuales.

Tanto el japonés Morinari Watanabe como el azerbaiyano Farid Gayibov, sobrevuelan la cuestión al justificar sus candidaturas.

Ambos dirigentes ignoran en sus proclamas las recientes denuncias que vieron la luz desde Estados Unidos, Gran Bretaña, Grecia, Holanda, España y Chile.

Watanabe, quien preside la FIG desde 2017, se limitó a citar entre sus logros que «por primera vez en la historia del deporte mundial se creó la Fundación Ética, independiente en la FIG, con personalidad jurídica para proteger a los deportistas y otros participantes del acoso y el abuso».

Su competidor para el cargo Gayibov sigue la misma línea, teniendo como ejes de una futura gestión al aumento de las pruebas olímpicas, la creación de un fondo para países en desarrollo y el lanzamiento de un canal de televisión propio. Finalmente, en una brevísima declaración de principios señala: «Como organización líder, debemos dar ejemplo en materia de igualdad de género, abuso y acoso, desarrollo sostenible y asociación con diferentes organizaciones y comisiones humanitarias».

CASOS EN EL PATINAJE SOBRE HIELO DE FRANCIA

El fenómeno invasivo de los abusos sexuales se encuentra en plena ebullición en las principales ligas deportivas europeas. En Francia se ha lanzado una campaña nacional contra la violencia sexual en el deporte tras haberse conocido que más de 400 entrenadores, docentes y otras figuras están bajo sospecha de cometer o encubrir abusos.

Tras un año de investigaciones, el ministerio de Deportes francés publicó un informe donde consta que la mayoría de las víctimas eran menores de 15 años.

La investigación se inició en febrero de 2020, luego de que la multicampeona francesa de patinaje sobre hielo Sarah Abitbol contara en su libro «Un silencio tan largo» («Un si long silence» en francés), que el entrenador Gilles Beyer la habría violado varias veces entre 1990 y 1992, cuando ella era adolescente.

«Fue la primera vez que un hombre me tocó. Con 15 años sufrí el primer abuso sexual. Me violaste con 15 años; en el parking, en los vestuarios, en la pista de hielo», denuncia Abitbol.

Tras la gran repercusión del caso y luego de sumarse denuncias de otras patinadoras por presunta violencia sexual, la Fiscalía francesa inició una investigación, creándose una plataforma para recibir testimonios.

El presidente de la Federación de Deportes de Hielo, Didier Gailhaguet pronto debió abandonar su cargo.

Según los datos aportados por el ministerio de Deportes de Francia, 60 personas están bajo procesos criminales y más de 100 han perdido sus puestos de forma provisoria o permanente.

Las acusaciones por abusos abarcan todo el país y a numerosas disciplinas, con un total de 48 federaciones deportivas involucradas.

El 96% de los acusados son hombresEl 83% de las víctimas son mujeres y el 63% son menores de 15 años.

La ministra de Deportes, Roxana Maracineanu, excampeona de natación, cumplió un rol importante con miras a modificar tanto las mentalidades como las estructuras deportivas, tutelando los derechos de las mujeres.

Después de evaluarse el testimonio de Abitbol, el ministerio en un comunicado expresó: «Es un momento histórico para el deporte francés. El gobierno y las federaciones deportivas se han comprometido a responder a las denuncias de abusos de manera más rápida y efectiva».

EL CASO DE LA SELECCIÓN FEMENINA DE FÚTBOL

En mayo pasado, un grupo de futbolistas presentaron una denuncia por acoso sexual contra un entrenador contratado por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Esa demanda colectiva fue elevada directamente ante la Comisión de Ética de la FIFA, iniciándose un proceso de investigación por presuntos hechos de «maltrato a menores» e «inconducta sexual«.

El sindicato internacional de futbolistas profesionales (FIFPro) dio un comunicado dando algunas precisiones: «El entrenador en cuestión utilizó su posición de poder para intimidar y acosar sexualmente a distintas adolescentes, alguna incluso de 14 años, que se encontraban en la búsqueda de concretar su sueño de convertirse en futbolistas».

Y se agrega: «En lo que debió haber sido un entorno seguro, las chicas fueron víctimas de amenazas y comentarios sexuales de explícita y violenta naturaleza«.

El sindicato FIFPro pidió a la FIFA la «inmediata destitución» del director técnico contratado por la AFA, en razón que «podría acceder y ejercer poder sobre menores».

Alexandra Gómez Bruinewoud, asesora jurídica de FIFPro dio su visión del caso: «Estamos profundamente afectados por las alegaciones de jugadoras en Argentina sobre abuso y grave inconducta. Habiendo entrevistado a las jugadoras en forma individual, nos encontramos con denuncias creíbles y coherentes, indicativas de un patrón de comportamiento abusivo, discriminatorio y dañino que socava los esfuerzos de desarrollar el fútbol femenino».

Los nombres del acusado y de las víctimas permanecen bajo reserva de confidencialidad.

La AFA en un breve comunicado informó que se «brindará toda la colaboración necesaria en la investigación en caso de que el órgano competente de FIFA así lo requiera y acatará de manera total y absoluta la resolución que se dicte al cabo del proceso».

En 2019, ante una denuncia por hechos de abusos y acosos sexuales de futbolistas juveniles colombianas, un comunicado conjunto de FIFA y CONMEBOL rechazó la violencia de género y les ofrecieron su apoyo y experiencia en materia preventiva y sancionatoria.

«La FIFA ha estado trabajando en estrecha colaboración con un grupo consultivo que incluye a expertos en protección de menores de la UNICEF, el Consejo de Europa y sus federaciones miembro para ayudar a desarrollar el programa de protección de la infancia», se apuntó en ese documento.

En Paraguay, por iniciativa del Ministerio de la Niñez y la Adolescencia y con el auspicio de la CONMEBOL, se inició una campaña «Contra el Maltrato y Abuso Sexual hacia Niñas, Niños y Adolescentes».

Cada 31 de mayo bajo el lema #TodosSomosResponsables #HacéTuParte se pone en marcha la campaña y se invita a usar el lazo verde, símbolo de lucha contra todo tipo de violencia hacia niñas, niños y adolescentes. Ese día el edificio de la entidad mayor del fútbol sudamericano se ilumina de verde.

LA AUSENCIA DE POLÍTICAS DE ESTADO

Resulta evidente la insuficiencia de políticas de Estado para combatir el flagelo de los abusos sexuales en el deporte. La prevención suele estar siempre a muchos pasos de distancia del objetivo propuesto.

Sólo cuando los hechos se precipitan ante la opinión pública se puede aspirar a un cambio de rumbo.

Existen innumerables situaciones que las víctimas no se animan a contar, ni siquiera a su círculo más cercano. Generalmente al acoso o abuso sexual se lo trata como un tema tabú que inhibe a las víctimas.

Aun cuando miremos hacia la gran vidriera de los deportes olímpicos y profesionales, sólo se reacciona cuando una declaración de la víctima logra romper la barrera del silencio. Para ello se necesita de mucho coraje y templanza para transitar una y otra vez por la oscuridad.

Que las más jóvenes deportistas de élite se animen a denunciar a los abusadores es una señal de aliento para que otras puedan hacerlo.

Con sus declaraciones en medios y redes sociales sacuden las conciencias del resto de la sociedad, forzando a las autoridades de turno a tomar decisiones.

Son el espejo en donde miles de millones de personas se miran día a día.

Todos coinciden acerca de la necesidad de establecer programas sustentables para la educación, prevención y sanción de abusos aberrantes en niños y adolescentes que practican deportes.

Más allá de las declaraciones de principios y valores, esta problemática no figura en la agenda diaria de las organizaciones deportivas ni tampoco dentro de las órbitas de la gestión gubernamental (poderes ejecutivo, legislativo y judicial).

Los diagnósticos válidos son aquellos que sirven como guía para definir acciones concretas. Luego, los resultados quedan -inevitablemente- a la vista del mundo globalizado.

A la escritora norteamericana Úrsula K. Le Guin se le atribuye la frase: «El poder del abusador, el acosador, el violador, depende sobre todo del silencio«.

Fuente: https://www.cronista.com/columnistas/abusos-sexuales-y-de-poder-en-el-deporte-los-casos-en-argentina-estados-unidos-y-francia-que-cambian-el-negocio-del-silencio/

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Cómo ser niña… y no morir en el intento: La maternidad no debe ser parte de su infancia

Carolina Vásquez Araya

Una de las consecuencias más devastadoras de la indefensión de las niñas en nuestros países, es la maternidad precoz. En Guatemala, por ejemplo, es pavorosa la cifra de embarazos y partos a edad temprana.

De acuerdo con una de las instituciones dedicadas a monitorear este tema –el Observatorio en Salud Sexual y Reproductiva, OSAR- se produjeron 57 mil quinientos setenta y ocho embarazos en niñas y adolescentes entre 10 y 18 años, durante el primer semestre de 2021. De entre ellos, cerca de 3 mil corresponden a niñas de 10 a 14 años. Es decir, un período en el cual una niña aún no ha desarrollado plenamente su cuerpo y cuando un embarazo supone un riesgo elevado.

Además de la violencia implícita en la violación y sus consecuencias físicas y psicológicas, un embarazo a esa temprana edad significa la pérdida de derechos a todo nivel y el sometimiento a un régimen de vida duro, restrictivo y sometido a la autoridad de los adultos de su entorno. A ello se suma la prohibición legal de interrumpir el proceso de gestación, aún cuando se trate de un ser cuyo cuerpo no reúna las condiciones para sostenerlo y llevarlo a término. Es decir, la ley condena a la víctima a partir de una visión de Derecho influenciada por doctrinas religiosas y un sistema patriarcal sólidamente establecido.

Visto como parte normal de la vida, el embarazo en niñas y adolescentes es una de las mas graves consecuencias de la marginación en la cual vive y se desarrolla una gran parte de la población femenina. Asediadas por un concepto patriarcal de la vida y del deber, miles de niñas acaban siendo víctimas de abuso sexual desde antes de alcanzar la pubertad, convirtiéndose en madres en etapas tan tempranas de su desarrollo que incluso pierden la vida en el proceso. Indefensas ante la presión del autoritarismo ejercido por padres, hermanos y otros hombres de su entorno, sumado a la falta de protección por parte del resto de la comunidad, las niñas-madres terminan agotando la etapa de la infancia sin haberla vivido, para enfrentar la dura realidad de una existencia de miseria.

Ante esta situación, derivada de patrones culturales absolutamente viciados, las niñas se ven obligadas a arrastrar la humillación de una sexualidad no deseada, no consentida y de graves repercusiones para su salud física y psicológica, en un entorno de irrespeto que les veda el derecho a experimentar las etapas normales de su desarrollo.

En estos escenarios, las niñas-madres no entran en las prioridades de atención de las autoridades. Estas ven los casos de embarazo precoz como una expresión más del subdesarrollo y no como los actos criminales de abuso sexual que realmente son. El mensaje que envía esta aproximación al problema es de conformismo ante el sometimiento de uno de los grupos sociales menos tomados en cuenta en las políticas públicas de los gobiernos.

Esos miles de niñas y adolescentes cuyo cuerpo mal alimentado y endeble apenas puede cargar con el peso de su propia existencia, dan a luz en condiciones miserables, en medio de la indiferencia de las autoridades y soportando el rechazo de su propia familia. Así es su vida, así es el entorno social y ese el resultado de una cultura que las condena al eterno subdesarrollo.

Este abuso ha sido un hábito inveterado durante generaciones, profundamente arraigado y considerado una práctica socialmente aceptable; un destino insoslayable para quienes aún no poseen la fuerza ni la protección de la ley para defender sus derechos.

Las niñas merecen alcanzar sus sueños. La maternidad precoz no es uno de ellos.

Fuente: https://rebelion.org/como-ser-nina-y-no-morir-en-el-intento-la-maternidad-no-debe-ser-parte-de-su-infancia/

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La resistencia de las jóvenes africanas más allá de las fronteras

Por: Anred

Una nueva generación de mujeres utiliza Internet para movilizarse, organizarse y unirse en sus luchas para enfrentar una opresión profundamente arraigada por el poder patriarcal. Por Rosebell Kagumire.


A principios de 2020, justo antes de que la pandemia se convirtiera en la palabra y la vida, las jóvenes ugandesas acudieron a Twitter para denunciar a los hombres que supuestamente las habían acosado y, en algunos casos, agredido sexualmente. Estos hilos en Twitter causaron un gran impacto más allá del mundo online y rompieron el silencio nacional sobre los abusos sexuales generalizados en el país.

Por primera vez, las jóvenes hablaban al unísono, aunque en algunos casos solo momentáneamente. Compartieron sus experiencias vividas como supervivientes de la violencia sexual y no hubo duda de que muchos de los que denunciaron como violadores habían atacado a varias jóvenes. Este fue el momento #MeToo de Uganda, aunque el impulso para la rendición de cuentas ha sido una lucha larga y difícil. Estas jóvenes se apoyaron en la valentía de las mujeres que habían contado sus historias anteriormente a pesar de la ira pública a la que se enfrentaron.

La joven activista Sheena Bageine asumió la responsabilidad por aquellas que aún no podían hablar públicamente de su experiencia. Recibió sus historias y las publicó anónimamente. Sheena fue detenida, pasó una noche en un calabozo de la policía, y posteriormente fue acusada de comunicación ofensiva y ciberacoso. Así es como opera el poder patriarcal, desde el silenciamiento en la red hasta sistemas estatales dispuestos a «dar una lección» a las mujeres que se niegan a callar.

Las jóvenes ugandesas respondieron, desde abogadas hasta especialistas en salud mental y guerreras de las redes sociales, y el hashtag #FreeSheena alcanzó una gran popularidad. En pocas horas, se había convertido en un problema para la policía implicada, que la dejó en libertad bajo fianza. El caso de Sheena sigue abierto. Pero las acciones de sus compañeras y la solidaridad que suscitó demuestran la agilidad de la movilización de las mujeres jóvenes en la era digital, a pesar de las arraigadas hegemonías que aún prevalecen en la vida cotidiana.

Esta valentía se ha inspirado en la audacia de una larga lista de mujeres organizadoras y resistentes. En los últimos años, la Dra. Stella Nyanzi, poeta y académica, ha marcado la pauta de lo radicales que pueden ser las mujeres jóvenes si así lo desean. Ha retomado viejas formas de negarse a la civilidad cuando se trata de quienes abusan del poder. En un poema en Facebook, describió desafiantemente al presidente de Uganda calificándolo como un par de nalgas por no proporcionar toallas sanitarias a las adolescentes que habían abandonado la escuela. Fue detenida, juzgada y encarcelada durante más de un año.

Millones de mujeres jóvenes de todo el continente africano han encontrado una voz común para la creación de comunidades, la organización y la movilización, aprovechando el aumento constante de la difusión de Internet y la proliferación de teléfonos inteligentes más baratos.

A pesar de ser menos numerosas que sus homólogos masculinos en Internet, no se puede pasar por alto la indignación y organización audaces de las jóvenes africanas. El acceso a la información siempre ha sido clave para el despertar de cualquier conciencia. Para esta generación, a pesar de las disparidades económicas y digitales que aún persisten, el acceso a la información es mucho más rápido que para sus propixs progenitorxs.

Al ver que otras jóvenes se atreven a cruzar las líneas que definen el comportamiento cívico que se espera de las mujeres, ellas también encuentran coraje para unirse a pequeñas pero crecientes comunidades. Los espacios online han permitido la organización panafricana. Una protesta en Namibia o Sudán puede conocerse rápidamente en otros países en cuestión de horas o días, donde otrxs pueden encontrar formas de mostrar su solidaridad.

Según un informe del Afrobarómetro de 2019, la proporción de mujeres que utilizan regularmente Internet se ha duplicado con creces en los últimos cinco años en 34 países africanos, pasando del 11 al 26 por ciento. Pero el informe también mostró una brecha de género continua del 8 al 11 por ciento. Las mujeres tienen menos probabilidades que los hombres de «poseer un teléfono móvil, utilizarlo a diario, tener un teléfono móvil con acceso a Internet, poseer un ordenador, acceder a Internet con regularidad y obtener sus noticias de Internet o de los medios sociales».

Las mujeres que participan en estas plataformas se enfrentan a enormes desafíos. A menudo no son consideradas como fuentes expertas, ni siquiera por sus colegas dentro de campañas de movimientos progresistas e incluso cuando los temas tratan sobre experiencias vividas por las mujeres. Otras veces, las voces de las mujeres jóvenes son encasilladas y solo se les permite ser escuchadas en «temas de mujeres». La marginación dentro del discurso público se extiende al mundo online, donde las jerarquías de quién es escuchadx se recrean y se extienden desde el mundo offline. Muchas se retiran de las plataformas públicas y se refugian en grupos más pequeños de amigxs de confianza. Esto les niega una voz pública. Al igual que los hombres, también deben sortear la creciente tendencia al cierre de Internet y a la vigilancia por parte de los gobiernos.

A pesar de estos obstáculos, las voces feministas africanas están teniendo un impacto tanto dentro como fuera de Internet. Al igual que en el caso de los hombres, las personas con mayor acceso a Internet son mayoritariamente personas con un buen nivel educativo y lo suficientemente adineradas como para pagar los costos de acceso a Internet. Pero el creciente número de colectivos feministas, comprometidos con la colaboración y la inclusión, es un testimonio del potencial de la política inclusiva.

En algunos casos, cuestiones que históricamente han sido tratadas simplemente como «cuestiones de mujeres» están llegando lentamente al centro de la discusión política. Lxs más jóvenes del continente están presionando para que se produzcan cambios que ni siquiera sus mayores, incluidxs quienes rechazan el statu quo, están facilitando. Las voces feministas están ganando protagonismo como parte crucial de esta resistencia.

Por ejemplo, la Coalición Feminista en Nigeria se movilizó para responder a las necesidades de lxs manifestantes en las protestas #EndSARS que sacudieron Nigeria en respuesta a la brutalidad policial en octubre de 2020. Alrededor de la misma época, en Namibia, las manifestantes de #ShutitAllDown, lideradas por jóvenes, exigieron acciones para abordar el feminicidio, la violación y el abuso sexual.

Formada en 2019 durante el levantamiento popular contra el régimen de Omar al Bashir, la iniciativa #SudanWomenProtest reunió a miles de mujeres para protestar contra «la militarización, la injusticia generalizada contra mujeres y niñas, los asesinatos por razones de género y la normalización de la violencia sexual como resultado de las severas leyes discriminatorias que siguen vigentes en Sudán». Las mujeres sudanesas llevaban décadas resistiendo, pero su visibilidad en la revolución de 2019 que derrocó a Bashir produjo una «conmoción» en el mundo, ya que se hizo viral un vídeo de una mujer encima de un coche dirigiendo cánticos de protesta. En marzo de 2021, la iniciativa mantuvo la presión sobre el gobierno de transición de Sudán para que eliminara toda política sexista y discriminatoria.

Conocedoras a la perfección de las campañas mundiales de Internet como #BlackLivesMatter, #SayHerName y #IBelieveHer, las jóvenes de todo el continente han tomado sus propias iniciativas. Al igual que sus homólogas de otros lugares, han introducido perspectivas feministas interseccionales en su organización. En Sudáfrica han formado movimientos por la justicia de género, como las protestas #AmINext en respuesta a la violación y el asesinato de la estudiante universitaria Uyinene Mrwetyana en 2019. Pero las jóvenes también han sido líderes clave en los movimientos #RhodesMustFall y #FeesMustFall.

Sin embargo, fuera de internet los movimientos y colectivos de jóvenes feministas siguen marginados incluso en los movimientos de jóvenes que impulsan cambios políticos. Lxs jóvenes de África se organizan cada vez más en busca de un cambio radical en la forma de gobernar las naciones africanas, para conseguir dignidad y respeto por las opiniones de la ciudadanía. Sin embargo, sin la participación igualitaria y el liderazgo de las jóvenes feministas, esa transformación social seguirá siendo difícil de alcanzar.

Las jóvenes africanas están aprendiendo y enseñando que las luchas deben estar vinculadas y no plantear alternativas mutuamente excluyentes. En Nigeria, por ejemplo, las jóvenes activistas en medio de la campaña #EndSars contra la brutalidad policial también insisten en que #NigerianQueerLivesMatter (las vidas queer nigerianas importan).

Pedir a las mujeres jóvenes y a lxs africanxs queer que dejen de lado sus propias luchas, con el argumento de que la liberación «nacional» debe ser lo prioritario, como hicieron nuestras antecesoras una y otra vez, no es aceptable.

Las mujeres fueron fundamentales en los movimientos por la independencia y la resistencia cotidiana al dominio colonial. Pero a menudo los propios movimientos se transformaron en hegemonías de la clase política dominante. Aunque hemos aumentado el número de mujeres en los parlamentos de África hasta igualar la media mundial del 25 por ciento, el poder real tanto en el gobierno como en la sociedad está muy por debajo incluso de ese logro. La verdadera liberación de las mujeres y las minorías de las ataduras introducidas por la subversión colonial en materia de género, sigue siendo elusiva. Desde los hogares hasta los bares, pasando por las calles y los lugares de trabajo, a pesar de todos los avances logrados en el «empoderamiento de las mujeres», todavía no hemos visto la verdadera liberación de las mismas, en el sentido de que puedan caminar por este mundo libres en su propia piel y sus propios cuerpos, libres de violencia.

Con frecuencia se espera que las personas oprimidas, en este caso, las jóvenes africanas y las personas de género diverso, sean educadas al exigir que se les reconozca su plena humanidad, con frases condescendientes como «estás pidiendo demasiado».

Pero, ¿quién define lo que es demasiado para la libertad y la existencia de cualquier persona? Para Sheena Bageine y Stella Nyanzi aquí en Uganda, y para las mujeres jóvenes y lxs africanxs queer que se resisten a la deshumanización en todo el continente, la respuesta es ser «demasiado». Solo siendo «demasiado» pueden surgir nuevas grietas en el muro de las dictaduras patriarcales.


Rosebell Kagumire es escritora, bloguera premiada, activista feminista panafricana y estratega de comunicación. Es la actual coordinadora y editora de AfricanFeminism.com. También es coeditora del libro reciente El papel del patriarcado en el retroceso de la democracia, dedicado a los países de África Oriental y el Cuerno de África (disponible para su descarga gratuita). Para más información sobre su trayectoria, puede consultarse esta entrevista de marzo de 2021.

Fuente de la información e imagen: https://www.anred.org

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España: Las ONG denuncian que la trata sigue siendo «invisible» y afecta a mujeres y niñas migrantes

Este fenómeno afecta a más de 21 millones de personas en el mundo.

Las ONG han denunciado, con motivo del Día Mundial contra la Trata de Personas que se celebra este 30 de julio, que la trata sigue siendo un fenómeno «invisible» a pesar de afectar a más de 21 millones de personas en el mundo, sobre todo a mujeres y niñas migrantes.

Por ejemplo, Cruz Roja Española atendió en 2020 a 700 personas en situación de trata en su mayoría mujeres (84%) y niñas y niños (8,5%). Del total, el 80% lo fueron con fines de explotación sexual (564) y el 5% laboral. Las nacionalidades mayoritarias fueron personas procedentes de Colombia (120), Nigeria (92), Costa de Marfil (53) y Rumanía (47).

Ante esta situación, desde la ONG agradecen el impulso que se ha iniciado este año en relación a una Ley Integral que proteja a todas las personas en situación de trata.

Dentro de las recomendaciones que Cruz Roja ha presentado durante el periodo de consulta, piden que contemple todas las finalidades de la trata (explotación sexual, laboral, órganos, actividades delictivas, matrimonios forzados) y que incluya a todas las personas afectadas, independientemente de su edad, sexo, género e identidad sexual, nacionalidad y situación administrativa.

Aumenta durante la pandemia

Sobre el modo en que la pandemia ha podido afectar a este fenómeno, la ONG de la Iglesia católica Manos Unidas ha denunciado que la trata ha aumentado durante la emergencia sanitaria y ha alertado de que muchas de las víctimas potenciales están ahora más lejos de los mecanismos de prevención y apoyo, lo que complica su identificación y rescate.

Según el último informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), en 2018, 148 países detectaron alrededor de 50.000 víctimas de trata, aunque el número real de personas afectadas es mucho mayor, dada la naturaleza oculta de este delito, según precisa la organización.

24/02/10 Chicas que ejercen la prostituci#{emoji}151;n en el club Dallas en Agullana (Girona) a pocos kilometros de la frontera con Francia. PERE DURAN / Nord Media

Imagen de archivo de chicas ejerciendo la prostitución

Pere Duran / NORD MEDIA / Colaboradores

El informe muestra que los traficantes se aprovechan especialmente de los más vulnerables, como los migrantes, las personas sin trabajo y los menores de edad. En el caso de los niños y niñas, su presencia entre las víctimas de trata se ha triplicado en los últimos 15 años y las niñas son tratadas principalmente con fines de explotación sexual mientras que los niños son utilizados para trabajos forzados, según añade.

Manos Unidas pone el ejemplo de la ciudad costera de Zamboanga, la sexta ciudad más poblada de Filipinas, cuyo puerto internacional supone la «puerta trasera» para la trata de personas en el continente asiático.Según detalla, aproximadamente 8.000 víctimas de trata han sido rescatadas en el puerto internacional de Zamboanga desde 2011, de las que 300 eran menores de edad, principalmente niñas.

En este contexto, Manos Unidas colabora desde hace más de 10 años con la ONG Katilingban Sa Kalambuan Org. Inc. (KKI), que puso en marcha en 2008 el Tanglaw Buhay Center, un centro de acogida y reinserción de niñas víctimas de tráfico y violencia sexual, que ha logrado reintegrar en la sociedad a más de 350 niñas.

Suelen ser chicas jóvenes, y también niñas, que vienen de hogares rotos o con escasos recursos económicos»

Marcelina CarpizoDirectora del Tanglaw Buhay Center

«Suelen ser chicas jóvenes, y también niñas, que vienen de hogares rotos o con escasos recursos económicos, bajos niveles educativos y cuya biografía está marcada por la violencia física, psicológica o sexual. En algunos casos, es en el seno de la familia donde se cometen los primeros abusos», revela la directora del Tanglaw Buhay Center, Marcelina Carpizo.

La pobreza generalizada y la persistencia del conflicto armado en numerosas zonas del país son factores que alimentan la trata. Otras causas son la discriminación de género, las secuelas de la guerra, la falta de información y educación y la corrupción oficial, según añade.

Además, advierte de que en estos tiempos de crisis, la ciberprostitución se consolida como una nueva forma de abuso y un grave riesgo para los niños y niñas de familias empobrecidas.

Por otro lado, la ONG también denuncia que mujeres y niñas migrantes venezolanas son un objetivo cada vez más recurrente para las redes de trata con fines de explotación sexual en Colombia, una situación que «no es nueva, pero sí se ha agudizado como consecuencia de la diáspora constante de venezolanos que cruzan la frontera con Colombia».

Combatir la corrupción

Por otro lado, desde la Fundación de la cooperación española para la mejora de políticas públicas en el mundo (FIIAPP) recuerdan que el combate no es solo contra proxenetas y grupos criminales, y denuncian que también hay «corrupción de funcionarios públicos como policías, fiscales, agentes migratorios o técnicos municipales», la parte «invisibilizada» de la trata, sobre todo en casos de explotación sexual.

FIIAPP pone el ejemplo de «un empleado corrupto que falsifica un documento de identidad para hacer pasar a una niña por mayor de edad; un guardia que facilita que los proxenetas y sus víctimas crucen ilegalmente las fronteras; un técnico municipal que otorga una licencia de hostelería a un prostíbulo, o un fiscal que avisa a grupos criminales antes de una intervención judicial».

«La trata de niñas y mujeres para ser explotadas sexualmente no sería posible sin la complicidad de empleados públicos que miran a otro lado, posibilitan, facilitan, y a veces hasta controlan la actividad de los grupos criminales de trata. A cambio reciben cobros periódicos de dinero o la posibilidad de recibir favores sexuales por parte de las mujeres explotadas», denuncia la coordinadora de Gobernanza Democrática del Programa EUROsociAL+ en la FIIAPP, Sonia González.

Por ello, la Red de Fiscales contra la Corrupción y la Red TRAM de Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes (ambas integrantes de la Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos (AIAMP), la FIIAPP, y EUROsociAL han lanzado esta semana una campaña en redes sociales para sensibilizar sobre casos de corrupción concretos que facilitan la trata en América Latina.

Historias de supervivientes

Una vez que consiguen salir de la situación de trata, las ONG ayudan a estas mujeres y niñas en su proceso de recuperación. Así, por ejemplo, desde la ONG evangélica Diaconía realizan proyectos en España como ‘Desactiva la trata’ para que las supervivientes puedan relatar sus historias y transmitir sus demandas y propuestas a los actores más relevantes en la lucha contra la trata en España.

En concreto, lo hacen a través de talleres y otras herramientas de expresión, respetando sus tiempos y protegiendo su confidencialidad, para que se sientan seguras y en confianza a la hora de contar sus historias.

Estos talleres se están desarrollando en Madrid y en ellos actualmente participan seis mujeres, que provienen de lugares como Costa de Marfil, Nigeria, Colombia o Marruecos. Sus franjas de edad están comprendidas entre los 19 y 43 años, y tres de ellas tienen hijos a su cargo. Junto con otras entidades como la Asociación Entre Mujeres y la empresa de inserción Soulem, trabajan para favorecer su participación y empoderamiento.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/vida/20210730/7634610/ong-denuncian-trata-invisible-mujeres-ninas-migrantes-dia-mundial.html

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Destapan red de abuso sexual de menores en escuelas de México

Colegios privados e instituciones educativas de por lo menos siete estados han sido señalados.

La Defensoría de los Derechos de la Infancia (ODI) de México ha denunciado una red de abuso sexual de menores de edad en más de 20 escuelas públicas y colegios privados en al menos siete estados de la república.

De acuerdo al informe, existen delitos de explotación sexual cometidos por maestros, directivos y personal administrativo quienes han incluso vídeo grabado a los pequeños con fines de pornografía en línea, lo cual se trata de “patrones delictivos marcados por acciones entre varios adultos, perpetrados de manera masiva dentro de un plantel escolar”.

La ODI menciona que la situación se presenta en la Ciudad de México, el Estado de México, Jalisco, Morelos, San Luis Potosí, Oaxaca y Baja California.

Un centenar de casos se han registrado de acuerdo a las denuncias; hasta el momento se desconoce si esto provocó detenciones o investigaciones al respecto.

La ODI lamentó que cientos de menores hayan sido utilizados para cometer delitos de explotación sexual infantil online.

En el informe se registra parte del escándalo de pederastía: «de manera consistente, niños y niñas describen ser penetrados con jeringas con agua, con popotes o con papeles sucios, incluso manchados con excremento».

También describen ser ahorcados u obligados a lastimar a otros compañeros y compañeras, así como ser grabados o fotografiados.

Fuente: https://www.sandiegored.com/es/noticias/207712/Destapan-red-de-abuso-sexual-de-menores-en-escuelas-de-Mexico

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Colombia: 14 niños habrían sido abusados por violador en serie en jardín infantil en Medellín

América del Sur/Colombia/02-07-2021/Autora: LINA ROBLES/Fuente: www.publimetro.co

72 niños estuvieron expuestos al auxiliar de nutrición, principal sospechoso.

En un comunicado, el ICBF confirma que a 14 ascenderían los menores víctimas de un supuesto abuso por parte de un trabajador del jardín infantil. 14 niños habrían sido abusados por violador en serie en jardín infantil en Medellín.

Al respecto la entidad explica que conocida las denuncias, los niños son valorados por el Centro Atención Integral Víctimas Violencia Sexual, según la ruta de atención establecida para estos casos.

Al parecer el comportamiento de una de las menores evidencia el aberrante hecho.

El caso

Una alarmante denuncia dio a conocer la Alcaldía de Medellín. Estos niños habrían sido víctimas de abuso sexual en un jardín infantil de la comuna 2 (Santa Cruz), en el nororiente de la ciudad.

Actualmente, la Alcaldía de Medellín informa que la Unidad de Delitos Sexuales de la Fiscalía tiene conocimiento de los hechos a partir de dos denuncias radicadas.

14 niños habrían sido abusados por violador en serie en jardín infantil en Medellín

Esto en el marco de la activación de las rutas de restablecimiento de derechos de los niños y niñas de la ciudad.

Un contratista de la entidad prestadora del servicio es acusado de estos graves hechos sucedidos en el centro infantil.

Por tanto la Alcaldía precisa que el presunto abusador se desempeñaba como auxiliar de nutrición y es contratista de la entidad prestadora del servicio de atención integral que opera la sede.

A la fecha, se encuentra suspendido de actividades que le permitan tener algún contacto con los niños y las niñas, en tanto avanza la investigación por parte de las autoridades.

A la zona se envía un equipo psicosocial para escuchar a las familias de las presuntas víctimas del abuso sexual y brindar acompañamiento psicológico.

También, la alcaldía ordena la activación del Código Fucsia y del protocolo para la detección y atención de casos de presunta inobservancia, amenaza y vulneración de derechos de los niños.

14 niños habrían sido abusados por violador en serie en jardín infantil en Medellín

Esto establecido en las orientaciones técnicas para la Operación de la Modalidad Entorno Infantil 8 Horas.

Según la Alcaldía, el centro infantil se cierra temporalmente y los 72 niños que eran atendidos allí seguirán recibiendo acompañamiento en casa.

Los niños presuntamente abusados son remitidos para ser acompañados en el programa Jugar para Sanar, en donde se brinda atención especializada frente a estos casos.

14 niños habrían sido abusados por violador en serie en jardín infantil en Medellín.

Fuente e Imagen: https://www.publimetro.co/co/noticias/2021/07/01/14-ninos-habrian-sido-abusados-por-violador-en-serie-en-jardin-infantil-en-medellin.html

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