La asignatura pendiente: un libro para debatir la memoria histórica en el sistema educativo

Por: Tercera Información

Enrique Javier Díez Gutiérrez publica obra con Plaza y Valdés Editores.

“Nuestras sociedades actuales, tal y como nosotros las vivimos y las percibimos, son el resultado de una gran cantidad de fenómenos que ocurrieron en el pasado. No todos estos fenómenos tienen la misma importancia, claro está, pero todos contribuyen a dar forma a las costumbres, normas, leyes y otras instituciones que configuran nuestra realidad cotidiana”. De esta manera inicia Alberto Garzón el prólogo de La asignatura pendiente (Plaza y Valdés Editores) de Enrique Javier Díez Gutiérrez. Se trata, sin dudas, de un libro que abre una nueva vía en la necesaria discusión del sistema educativo.

El pasado y sus consecuencias en el presente se abren paso en esta propuesta editorial. Hoy en día, el resurgimiento y auge del fascismo ha alentado a partidos conservadores y neoliberales a unirse a esos postulados negacionistas y a acusar de «adoctrinamiento» o de «reabrir viejas heridas» a quien pretende recuperar la memoria histórica. Quienes se consideran herederos de la dictadura franquista impulsan denuncias y sospechas contra la escuela pública y sus profesionales. Es el mundo al revés. La memoria histórica democrática sigue siendo una asignatura pendiente en la mayoría de los libros de texto escolares. Nuestro alumnado sabe más del nazismo que del fascismo patrio.

En este siglo XXI, cuando en distintas partes del mundo resurgen voces que extrañan lo peor del pasado, resulta determinante estudiar a fondo la memoria histórica. Pero, ¿se estudia la memoria histórica democrática en los libros de textos escolares? Enrique Javier Díez Gutiérrez logra en La asignatura pendiente compartir situaciones, narrar vivencias, bajo una forma amena y aguda. El lector, en buena medida, se sentirá parte del debate que el autor propone. Díez Gutiérrez comienza el primer capítulo, titulado “La memoria histórica y los libros de texto”, diciendo que “En la propia legislación educativa española se reconoce la importancia del estudio de Historia: es considerada un elemento fundamental de la actividad escolar por su valor formativo… En definitiva, proporciona conocimientos relevantes que ayudan a la comprensión de los fenómenos y procesos históricos del pasado que influyen en la visión colectiva del presente”.Tiene La asignatura pendiente un llamado a dar el cambio que necesitamos como sociedad, desde la educación basada en la discusión de los hechos. Estamos ante un libro honesto que no huye al debate. Abrir sus páginas es asumir un reto que nos convoca a todos. Todos sabemos que hay libros necesarios, este es uno de ellos.

Enrique Javier Díez Gutiérrez.

Profesor de la Facultad de Educación de la Universidad de León. Doctor en Ciencias de la Educación, licenciado en Filosofía y diplomado en Trabajo Social y Educación Social. Ha trabajado también como educador social, maestro de primaria, profesor de secundaria, orientador en institutos y como responsable de atención a la diversidad en la administración. Especialista en organización educativa, desarrolla su labor docente e investigadora en el campo de la educación intercultural, el género y la política educativa. Es también coordinador del Área Federal de Educación de Izquierda Unida a nivel nacional y vicepresidente del Foro por la Memoria de León, que trabaja en la recuperación de la memoria histórica. Entre sus últimas publicaciones se encuentran: La revuelta educativa neocon (Trea, 2019), Neoliberalismo educativo (Octaedro, 2018), La polis secuestrada. Propuestas para una ciudad educadora (Trea, 2018) y La educación que necesitamos, con Alberto Garzón (Akal, 2016).

Fuente e Imagen: https://www.tercerainformacion.es/articulo/memoria-historica/11/01/2021/la-asignatura-pendiente-un-libro-para-debatir-la-memoria-historica-en-el-sistema-educativo/

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Oratoria, la asignatura pendiente

Por: Regina de Miguel.

¿Sabías que la manera en la que se comunican los estudiantes está íntimamente relacionada con sus resultados académicos? La oratoria tiene muchos beneficios tanto a nivel personal como de currículo pero, sin embargo, se echa de menos una mayor presencia en las aulas.

¿Tus estudiantes se sienten cómodos cuando tienen que hablar para el resto de la clase? ¿Cómo es su discurso? ¿Se programan actividades grupales o individuales en las que tengan que hablar en público? En muchos casos, la respuesta es negativa. Y es que  se echa de menos una mayor presencia de la oratoria en las aulas, a pesar de sus beneficios tanto a nivel personal como de currículo.

Dificultad para respirar, taquicardia, sudoración, tensión muscular, voz entrecortada, temblor… Estos síntomas son habituales entre las personas que lo pasan mal cuando hay que hablar en público. De hecho, una encuesta de la organización Toastmasters reveló que un 67% de los españoles se ponía nervioso habitualmente en situaciones de este tipo, un 32% afirmó sentirse así de manera ocasional y sólo un 1% respondió que nunca.

Oratoria, la asignatura pendiente

Muchos estudiantes, en este sentido, no son ajenos a este sufrimiento cuando (por ejemplo) tienen que exponer un trabajo al resto de la clase o dirigirse a sus compañeros –siguiendo indicaciones del profesor-, cuando deben argumentar una idea o resolver un problema en voz alta; de ahí que una buena oratoria resulte fundamental y con ella el vocabulario con el que se expresa una persona, su tono de voz o la postura que adopta el cuerpo durante el discurso.

Oratoria y educación

Una de las personas que ha dedicado gran parte de su vida profesional a defender la presencia de la oratoria en las aulas es Neil Mercer. Doctorado en psicolingüística por la Universidad de Leicester (Inglaterra) y profesor emérito de Educación en la Universidad de Cambridgesus investigaciones han explorado el papel que desempeña el diálogo en la educación y desarrollo del razonamiento en los niños.

Opina que la forma en la que hablan y se expresan los estudiantes (incluidas las conversaciones en el hogar) influye en sus resultados académicos. Para Mercer, la interacción social y la actividad colaborativa en el aula representan una valiosa oportunidad para el aprendizaje y que la práctica de la oratoria en este contexto debe orientarse a la cooperación, explicación de ideas y escucha a los demás.

asignatura oratoria

Neil Mercer, que ha sido asesor en los gobiernos de Singapur y Gales para llevar la oratoria al currículo escolar, es también director del centro de estudios Oracy Cambridge. El trabajo que allí desarrolla junto a su equipo de expertos se centra, entre otros objetivos, en concienciar sobre la importancia de una comunicación oral efectiva y las formas en que se puede enseñar y aprender. Esto les ha permitido desarrollar diversos métodos para enseñar oratoria y evaluar el progreso que logra el alumnado.

Precisamente, uno de los trabajos realizados en este centro quiso comprobar hasta qué punto una buena expresión oral influye o no en las notas que un alumno obtiene en las asignaturas de ciencias. Para esta investigación, se diseñó un programa de enseñanza experimental que contó con la participación de varios estudiantes de escuelas primarias británicas. Los resultados demostraron que las actividades basadas en la conversación pueden desempeñar una función útil en el desarrollo del razonamiento y la comprensión científica.

Los beneficios de la oratoria

En el caso de España, su presencia en las aulas sigue siendo mínima a pesar de los beneficios que se consiguen. Por ejemplo, proporciona una mayor confianza en la persona al perder el temor de hablar para los demás, ayuda en la gestión de las emociones, se mejoran las habilidades sociales y pensamiento crítico, se trabajan los valores de la tolerancia y empatía, ayuda en el desarrollo de las habilidades de liderazgo

asignatura oratoria

Situado en Alicante, el centro Lope de Vega International School creó en enero de 2016 el Club de Debate y Oratoria como actividad extra-académica. Incluso existe un Concurso Nacional de Oratoria que este año celebrará su sexta edición y en el que pueden participar estudiantes de 12 a 18 años.

Por otro lado, os invitamos a echar un vistazo a la entrada Juegos para enseñar a los alumnos a hablar en público propuesta por la especialista en innovación educativa y comunicación digital Rocío López.

Fuente del artículo: https://www.educaciontrespuntocero.com/noticias/oratoria-asignatura-pendiente/76943.html

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Educación sexual: una asignatura pendiente

Por: Educación 3.0. 

 

Ejercicios de respiración consciente, identificación emocional, aceptación, escucha activa… Estas son sólo algunas de las herramientas que contribuyen a la educación sexual, como recoge la enfermera y sexóloga Marta Casquet en ese artículo.

Cuando un chico de 16 años me preguntó “¿qué es lo que tengo que sentir?” me di cuenta del riesgo que existe cuando te relacionas con otras personas sin saber quién eres, qué sientes y qué deseas. Por tanto, cuando se aborda la educación sexual en el aula ha de hacerse teniendo en cuenta que el objetivo es que cada uno encuentre su bienestar sexual entendido como salud y como autonomía.

Máximo bienestar

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la Sexualidad como “el conjunto de condiciones anatómicas, fisiológicas y psicoafectivas que caracterizan cada sexo”. Es decir, sexualidad son todos los fenómenos emocionales y de conducta relacionados con el sexo que marcan de manera decisiva al ser humano en todas las fases de su desarrollo. “Se vivencia y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales”.

Por su parte la UNESCO, en su informe “Educación Integral de la Sexualidad: Conceptos, Enfoques y Competencias”, va un paso más allá y habla de la educación sexual “como parte integral de la educación básica, que va más allá de la adquisición de conocimientos, ya que proporciona competencias y habilidades para la vida”.

De ahí que su objetivo sea contribuir a que la persona alcance el máximo grado de bienestar posible en relación con su condición de persona sexuada. El cómo vivamos, sintamos y nos expresemos con este hecho va a condicionar desde el concepto que tenemos de nosotros mismos hasta las relaciones que establecemos con los demás.

Educando desde el acompañamiento

La sexualidad es una condición muy amplia y esta circunstancia nos recuerda la importancia y responsabilidad que tenemos de acompañar a la persona en la construcción de la misma y en su propio descubrimiento. La mejor forma de abordar este aprendizaje es hacerlo de forma transversal, y que en ello participe el centro educativo y la familia sin perder de vista que la educación sexual es cuidado y acompañamiento.

adolescentes educación sexual
Happy students studying outdoor

Cuando hablamos de “la buena educación sexual” hacemos referencia a las capacidades humanas con las que vamos a interaccionar y no sólo a los contenidos. No se limita solo a la aportación de información, si no que también se ocupa del desarrollo de capacidades que permiten a la persona conocerse, aceptarse, expresarse y relacionarse de una manera satisfactoria tanto consigo mismo como con los demás.

El hecho de que una persona crezca atendiendo a los mandatos sociales en lugar de a sí misma es el origen de la mayoría de los comportamientos de riesgo. Conductas como un beso, una caricia o el coito son vías que encuentra nuestra sexualidad para expresarse. Pero no somos nuestras conductas, en cambio el modo en cómo atendemos a quiénes somos sí influye en nuestras conductas.

Entender el cuerpo

Por ello es importante enseñar a atender al cuerpo, a las sensaciones que percibe y emite, pero también a las emociones y a los sentimientos. Todas aquellas herramientas que contribuyan a entrenar esa atención estarán participando en la educación sexual, desde ejercicios de respiración consciente, identificación emocional y aceptación, hasta actividades para trabajar la paciencia, la focalización sensorial, el ejercicio físico o la escucha activa.

Por eso es importante que a la hora de transmitir la información se adopte una actitud adecuada y siempre acompañada de amabilidad, cuidado y afecto. Solo así será posible conectar y, por lo tanto, emocionar y educar.

Fuente del artículo: https://www.educaciontrespuntocero.com/opinion/educacion-sexual-asignatura-pendiente/106624.html

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Proyecto de vida: asignatura pendiente en las universidades colombianas

Por: Julián de Zubiría

El pedagogo Julián De Zubiría propone crear la asignatura de Proyecto de Vida, tal como están haciendo las principales universidades del mundo, entre ellas Stanford, Harvard y Yale. Una oportunidad para desarrollar la inteligencia emocional de los jóvenes.

A lo largo de la historia la educación en Colombia ha tenido un marcado sesgo académico. El Ministerio de Educación Nacional (MEN) para referirse a los contenidos curriculares habla de “áreas del conocimiento”, en tanto al periodo escolar lo denomina “año académico”. Se equivoca en ambos casos, pues deja de lado dimensiones humanas tan importantes como la ética, la estética o la social. Por eso, los contenidos enseñados son abrumadoramente cognitivos, al tiempo que para evaluar y decidir la promoción de grado de un estudiante sólo se han tenido en cuenta criterios académicos. Recuerdo en este momento al único supervisor que nos ha visitado en el Merani. Fue en el año 1989, y vino con el propósito de indagar por qué nosotros evaluábamos y utilizábamos como criterio de promoción el nivel alcanzado por los estudiantes en autonomía, interés por el conocimiento y solidaridad. Nunca hemos dejado de hacerlo, y desde ese día, he venido reiterando mi propia queja contra el MEN por no tener en cuenta criterios distintos al académico para decidir si un estudiante está preparado para el grado siguiente.

En las universidades el sesgo es todavía mayor. Los criterios de admisión, evaluación y promoción son exclusivamente académicos. Es marginal el apoyo de psicología a los estudiantes que lo requieren; en tanto a nivel curricular, los contenidos valorativos y los dilemas éticos, prácticamente no existen y las crisis emocionales de los jóvenes tienden a ser desatendidas por las instituciones de educación superior. No las conocen los docentes, por tanto, no las median y no pueden ser superadas con el concurso de profesores o psicopedagogos universitarios. Según estudios realizados en las universidades de EEUU, el 42% de sus estudiantes ha pensado de manera seria en el suicidio. Aun así, en clases los maestros sólo hablan de ecuaciones diferenciales de segundo grado, estadística, biología o microeconomía. Estamos ante un sistema educativo universitario que desconoce por completo las diversas dimensiones del ser humano. Es común que los grandes estafadores obtengan títulos universitarios. Varios incluso alcanzan maestrías en administración de empresas, sin que las propias universidades se hayan dado cuenta. El caso más paradójico e ilustrativo es el trabajo de grado meritorio presentado por Guido Nule titulado: “Responsabilidad social de los negocios: ética y educación”. Sin duda, esto nos debería cuestionar hasta qué punto hemos involucrado las diversas dimensiones humanas en la formación de los jovenes bajo nuestra responsabilidad.

Cuando años atrás realizamos un diagnóstico de los factores asociados a la deserción en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional, la conclusión fue impactante: Los estudiantes que tenían novi@, quienes se quedaban a los conciertos en el Auditorio León de Greiff o aquellos que interactuaban de mejor manera con sus compañeros, abandonaban en menor medida la universidad. La explicación era sencilla: el grupo social al que pertenecían, actuaba como mecanismo protector del estudiante, lo arropaba ante las crisis emocionales propias de la adolescencia. Los grupos sociales hacían lo que le correspondería a la universidad, ya que ésta había asumido, hasta el momento, una actitud indiferente e indolente hacia el desarrollo socio-afectivo de sus estudiantes.

Este es el contexto que me ha llevado a proponer en las universidades que he acompañado pedagógicamente en esta época, la creación de la asignatura de Proyecto de vida para ser trabajada en el primer semestre. Se trataría de un espacio que ayudaría al joven a conocerse y comprenderse a sí mismo y a los otros. Una asignatura que abordaría tanto la autobiografía como el proyecto de vida futuro del estudiante, en la que se analizarían los motivos que explican por qué ingresó a esta universidad y carrera; por qué está enamorad@ de quién lo está y por qué actúa de cierta manera. Una asignatura para fortalecer la inteligencia intra e interpersonal de los estudiantes, tal como las denominó Howard Gardner. Una asignatura para desarrollar la comprensión de sí mismo, de los otros y del contexto. Un espacio relativamente pequeño para favorecer el optimismo, la esperanza y diversas actitudes positivas ante la vida; de manera que podamos reconocer nuestra deuda eterna con los otros y la gran importancia de los amigos, los compañeros y la familia, para poder conquistar la felicidad.

El sentido de la asignatura es rastrear los orígenes del estudiante, de manera que le ayudemos a proyectar su futuro en las dimensiones familiar, personal, social y laboral. Una materia para hacerle preguntas a la vida sobre las decisiones pasadas y futuras, para evaluar las decisiones que ha tomado previamente y para reflexionar sobre las futuras que tendrá que asumir. A nivel cognitivo, busca entender de dónde vienen y para dónde van los jóvenes. A nivel sensible afectivo, el propósito es juzgar y valorar las decisiones previas; y a nivel práxico, tener claro ¿para dónde va la vida del estudiante y por qué? Así suene paradójico, estamos en mora de pasar de una universidad que nos brinde respuestas a preguntas que no sabemos quién formuló, para comenzar a generar y resolver las propias preguntas del estudiante. La asignatura de Proyecto de vida es una bella oportunidad para empezar a lograrlo.

Sin duda, sería una asignatura por completo diferente a las que conocemos, que requiere un docente con características especiales para comprender y orientar de manera asertiva las diversas y complejas situaciones que enfrentan los adolescentes en su vida. Un docente sensible, reservado y profundamente respetuoso de la diversidad e individualidad. De allí que las clases, las tareas, los ejercicios y el tamaño del curso serían diferentes a los que hoy predominan en el trabajo universitario. Habría que revisar biografías, comentar hitos de la vida de cada uno de los jóvenes y estar dispuesto a compartir algunos de los elementos de la biografía del profesor.

Las grandes universidades del mundo ya han dado este paso. Harvard, Stanford y Yale han creado recientemente cátedras para ayudar a los jóvenes a pensar en sí mismos y en los factores claves en sus vidas.  En Stanford, el nombre es muy similar al que le hemos dado en Colombia desde hace cerca de dos décadas cuando la creamos en el Instituto Alberto Merani. Allí se llama Diseñando tu vida.  Recientemente, una asignatura similar resultó ser el curso más popular en la historia en la prestigiosa Universidad de Yale. El curso se denominó Psicología y Buena Vida. Debe tenerse en cuenta que, si uno de cada cuatro estudiantes actuales de la universidad se inscribió en la cátedra, es porque las necesidades emocionales de los jóvenes todavía no han sido atendidas. Seguimos en deuda con su formación integral.

Ojalá ningún alumno tuviera la desgracia de recibir clase de un profesor que crea que el derecho o la economía no tienen nada que ver con la ética. Quizá aún queden unos pocos, pero desafortunadamente siguen existiendo. Algunos fungen de abogados o economistas y transfieren a su profesión la despreocupación ética que aprendieron. El problema es que profesores así de insensibles, terminan siendo una desgracia para la sociedad y todos acabamos pagando los costos de su irresponsabilidad. Son profesores que contribuyen a destruir el tejido social.

Las competencias sólo se consolidan si se alcanzan altos niveles de dominio. De allí, que la única manera para consolidarlas es que en los siguientes semestres se continúen trabajando y que, en cada una de las asignaturas, se aborden dilemas y evaluaciones que involucren contenidos éticos. Necesitamos que en carreras de Ciencias Naturales se incorporen dilemas ligados con la eutanasia, el aborto o la clonación. Que haya debates y ejercicios que incluyan las preguntas esenciales de la vida. Que en carreras de Ciencias Sociales se interpreten y juzguen los altísimos niveles de inequidad, desarrollo desigual, intolerancia y exclusión, que seguimos manteniendo como sociedad; que se trabaje para favorecer la esperanza, la confianza y el optimismo, actitudes que han sido escasas en un medio social acostumbrado a que la violencia y la corrupción parezcan connaturales a su condición.

Una asignatura de Proyecto de vida es una excelente evidencia de que el fin último de toda educación debería ser la formación de mejores ciudadanos. Aunque debemos reconocer que estamos lejos de lograrlo porque se necesita la voluntad de los Consejos Superiores de las universidades para implementarla y discusiones en su seno sobre la naturaleza y los contenidos que serían abordados en las clases. La reflexión y análisis entre los docentes universitarios es la segunda de las medidas que se debería tomar. Esta columna es una invitación para empezar a cumplir con este propósito.

Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/proyecto-de-vida-asignatura-pendiente-en-las-universidades-colombianas-columna-de-julian-de-zubiria/577248

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Educación sexual: la asignatura pendiente

Por: noticiasdenavarra.com/ Marta Martinez/28-03-2018

Los especialistas en sexualidad demandan que la educación sexual se integre en el currículo escolar para dotar al alumnado de los elementos necesarios para “salir a la vida”

Aun adolescente se le pregunta qué piensa sobre sus relaciones sexuales y responde que lo único que les importa a sus padres es el uso del preservativo. Ya lo llevo, ¿y ahora qué? “Esa es la pregunta del millón”, lanza Javier Gómez Zapiain, profesor de Psicología de la Sexualidad en la UPV/EHU e investigador en el campo del comportamiento sexual humano. “Nadie responde a ese ¿y ahora qué? El preservativo se usa para protegerse de una relación sexual, pero ¿cómo se llega a ese momento?, ¿cuál es el mecanismo de seducción?, ¿cómo se gestiona?, ¿cómo se respeta a la otra persona?, ¿qué tengo que hacer?, ¿qué pasa con mi timidez?, ¿y con mis dificultades?…

La sociedad simplemente no entra en ese debate, ni los padres, ni los educadores, ni los sanitarios”, lamenta. Es por ello que cree que la educación sexual debería formar parte del currículo escolar.

Según los especialistas, el fallo empieza desde la base. “A nivel popular se entiende por sexualidad todo aquello relacionado con las conductas y los comportamientos sexuales. Sin embargo, la sexualidad hay que entenderla en un sentido más amplio. Tiene que ver, en primer lugar, con la manera de situarse en el mundo como mujer y hombre, teniendo en cuenta que hay diferentes maneras de serlo y eso explica la enorme diversidad sexual y de género. La sexualidad tiene que ver también con el deseo erótico. Es algo de lo que nunca se habla y, en realidad, es lo más importante, porque al final las conductas sexuales no son más que la expresión del deseo erótico. Hablando de la adolescencia, el objetivo más importante de la educación sexual es conocer, reconocer y aprender a regular el deseo sexual y con eso evitaríamos muchas actitudes sexistas, violentas, de acoso, que tanto tienen que ver con eso”, explica Zapiain, que ha desarrollado varios programas de educación sexual para el Gobierno Vasco, entre ellos el videojuego Sexumuxu, dirigido al alumnado de tercero y cuarto de la ESO.

Para Lola González Bermejo, psicóloga vasca y educadora sexual, la clave está en “educarnos como seres sexuados, entender que la sexualidad no es una parte externa a nosotros, sino que es inherente”.

“Nos debemos vivenciar como tal desde bien pequeños, conocernos a nosotros mismos, conocer nuestro cuerpo, saber que somos diversos y diferentes, y en base a eso irnos trabajando y queriendo”, ahonda González, que tiene su consulta en el centro sexológico y de atención a la pareja Borobil.

Según la psicóloga, “la educación está basada en lo que se hace y no en lo que somos” y lamenta que se ponga el acento en los riesgos y la prevención.

“Prevenimos el embarazo y las enfermedades de transmisión sexual, pero no hablamos de los cuerpos, de relacionarnos, del placer, de que esto es comunicación pura y dura”. En definitiva, “es una educación sexual muy basada en los genitales y en mantener relaciones sexuales coitales”.

“Al final, reducimos la sexualidad a los genitales, al coito, la reducimos en edad, en heterosexualidad. La cerramos tanto en ese círculo tan pequeño que la pregunta es ¿y el resto?”, cuestiona. En esta línea, la psicóloga de Borobil considera que la educación sexual que se imparte en los centros escolares “es restrictiva, escasa, de dos horas o seis como mucho al año, y llega tarde”.

Servicios externos

Según Zapiain, “el sistema educativo tiene la responsabilidad de aportar al alumnado los conocimientos necesarios para integrar en sus biografías la capacidad de atender a sus necesidades afectivas y sexuales”.

“A mi modo de ver, la principal carencia es que el sistema educativo no termina de integrar la educación sexual en el proyecto curricular de cada centro. No se trata de charlas acerca de la sexualidad, sino de dotar al alumnado de los contenidos, los elementos necesarios para salir a la vida y afrontar de una manera segura, justa y sin riesgos la actividad sexual. Hoy por hoy muchas escuelas, lejos de asumir su responsabilidad, delegan en profesionales externos, a los cuales encargan cursillos o charlas en educación sexual que son claramente insuficientes”, valora.

Uno de esos servicios externos es Berdindu Eskola, dependiente del Gobierno Vasco, que ofrece asesoramiento y formación al profesorado de centros educativos con interés por trabajar la diversidad sexual y de género.

“A veces tenemos la sensación de que vamos un poco como paracaidistas, es decir, cuando esa diversidad sexual y de género se hace visible”, explica Nahia Rojo, sexóloga de Berdindu. “Desde nuestro punto de vista esto no tiene que ser algo que se trabaje aparte, es decir, habría que integrarlo dentro del currículo de cada centro escolar, porque cuando se trabaja de manera puntual, da la sensación de que no está dentro de la norma. Es mucho más enriquecedor que cuando se hable de sexualidad, de afectos, empezar a trabajar la educación enfocada en la diversidad, pero dentro de un todo”, sostiene.

Las sexólogas de Berdindu acuden a los centros escolares que demandan sus servicios y suelen empezar en el tercer ciclo de Primaria. Sin embargo, Nahia Rojo apunta que “muchas veces estamos haciendo educación sexual o educación en sexualidad sin ser conscientes” y pone como ejemplo los contenidos de Infantil.

“Con cuatro o cinco años tienen que saber diferenciar lo que es un niño y una niña y aquí, el profesorado, con toda su buena voluntad, explica lo que es un niño y lo que es una niña basándose en los genitales, el pene y la vulva. Ahí ya están haciendo educación sexual, pero no quizá de la manera que se debería, están dejando el tema de diversidad sexual y de género a un lado”, explica.

Nahia Roja apunta como un paso positivo que “estamos recibiendo muchas demandas sobre cómo trabajar la diversidad desde Infantil”. Según la sexóloga, es mucho más sencillo trabajarlo en esa etapa para no tener que desmontar esas creencias en Secundaria.

De esto saben bien en el Centro Borobil. “Cuando alguien acude a nuestro centro, el primer paso es educar, deconstruir todas las creencias, estereotipos y todo lo que trae que le hace sentir esa dificultad con mayor peso, incluso considerándolo una disfunción cuando muchas veces no lo es”, explica Lola González. “La educación es el primer paso. Ahora tenemos poca educación sexual y mucha terapia sexual. Lo ideal es que fuera al revés”, concluye.

*Fuente: http://www.noticiasdenavarra.com/2018/03/28/sociedad/educacion-sexual-la-asignatura-pendiente

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Los Alumnos que repiten 2do de bachillerato no tendrán que hacer la revalida de la LOMCE

La Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid ha remitido una circular a los centros educativos para especificar que los alumnos de 2º de Bachillerato matriculados el curso pasado en asignaturas pendientes no tendrán que hacer la evaluación final para obtener el título. Medidas similares se van a tomar en el resto de las comunidades. Según esta resolución, estos alumnos no tendrán que hacer la conocida como reválida, obteniendo así el título de Bachillerato. No obstante, se da la opción voluntaria de poder hacer la evaluación final a los alumnos que así lo consideren si pretenden mejorar la nota media. «Sólo necesitarán matricularse de las asignaturas pendientes, que recuperan, según el currículo LOE. La superación de todas esas materias al término del curso 2016/17 será suficiente para ser propuestos por el título de Bachiller que, sin embargo, será el correspondiente el correspondiente al sistema LOMCE», expone la circular. Fuentes de la Consejería de Educación exponen a Europa Press que se trata de un número «muy limitado de alumnos», lo que estén matriculados de asignaturas LOE pendientes, los que no tendrán que realizar la prueba. Así obtendrán el título y para el acceso a la universidad contará su nota media y el mecanismo que articule el Ministerio de Educación para regular la entrada a la universidad. En todas las comunidades Además, desde la Consejería explican que esta circular deviene del Real Decreto de aplicación de la LOMCE y afecta al conjunto de las comunidades autónomas. En un comunicado, CC OO ha detallado que esta instrucción supone «dar marcha atrás» en la aplicación de «determinados efectos de la implantación de la LOMCE» y que, a su juicio, añade «más caos». Entiende que sus efectos de la circular «son limitados» pues debieran mantenerse también para el curso siguiente, a fin de que los alumnos que empezaron Bachillerato nocturno en 2015/16 pueden cursar el segundo y tercer bloque por el plan LOE. A su vez, el sindicato considera que la Consejería de Educación pretende «desmovilizar al profesorado y al alumnado con estas circulares» ante la huelga prevista este miércoles.

Fuente

http://www.20minutos.es/noticia/2871035/0/alumnos-2-bachillerato-lomce-matriculados-asignaturas-loe-pendientes-no-tendran-que-hacer-revalida/

Fuente imagen:

https://lh3.googleusercontent.com/dKmcw37-y8W4IV2fsfRAFj8mfeGFyjbLL2meh80YVsmpPV0OXbyu6TXBn4aBgMsFI2s=s85

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