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Una escuela hecha de residuos, el primer colegio sustentable de Colombia

Botellas de vidrio, latas de aluminio, neumáticos, cartón… En San Jerónimo, un pueblo colombiano a 35 kilómetros de Medellín, tardaron apenas 24 días en construir una escuela con estos materiales reciclados que se ha convertido en la primera sustentable de Colombia.

El establecimiento cuenta con energía solar, un sistema de aguas autónomo, sus propias huertas, un aula experimental y un domo geodésico para la producción de alimentos y biodiversidad.

Los niños que allí se educan están conectados con la naturaleza y hablan con propiedad sobre conservación. Muchos de ellos participaron en el proceso de fabricación de hoteles de insectos, casas para aves, un banco de semillas de plantas autóctonas y una compostera.

«Me han enseñado que si uno no cuida la naturaleza no podemos vivir», expresa a Efe Emanuel Agudelo, uno de los 52 estudiantes de la sede El Rincón de la Institución Educativa Rural Agrícola (IERA).

Este plantel fue transformado en la primera escuela pública sustentable de Colombia por la organización uruguaya Tagma, dedicada a desarrollar proyectos innovadores en Latinoamérica con la educación y la sustentabilidad como ejes.

A sus 10 años, Emanuel, estudiante de quinto grado, pide no contaminar más los ríos y no quemar los bosques. Rechaza la tala de árboles para «no dejar a los pajaritos sin nido», y reconoce que otros niños «no tienen escuelas con la capacidad para hacer experimentos ni para para cuidar la naturaleza».

ECOESCUELAS CONSTRUIDAS CON RESIDUOS

Cerca de 2.000 latas de aluminio, otras tantas botellas de vidrio, 500 neumáticos y 50 metros cuadrados de cartón fueron reutilizados para la construcción de esta escuela ecológica, un proyecto que contó con el apoyo de Directv, Disney y National Geographic, además de involucrar a maestros, estudiantes, voluntarios, organizaciones, autoridades locales y a la comunidad para que sientan propia la escuela.

«Nos parece importante trabajar con la educación pública. Poder acompañar a docentes rurales a que puedan tener más herramientas pedagógicas para potenciar sus actividades de educación ambiental», señala a Efe la coordinadora de la red de escuelas de Tagma, Carolina Goijman.

Cuenta que esta organización tiene como meta construir una escuela sustentable en cada país de Latinoamérica, un proyecto que empezó en 2016 cuando inauguró en Uruguay la primera institución de este tipo. Después levantó sedes en Argentina y en Chile para luego edificar en Colombia la cuarta escuela de esta red con la colaboración de más de 100 técnicos y voluntarios de siete países.

Un aula experimental es quizás, junto al domo geodésico, la parte más llamativa de la nueva escuela, embellecida con jardines y plantas comestibles, medicinales y aromáticas.

El edificio fue diseñado para «aclimatar naturalmente» con el uso de materiales como la palma, una especie de aislante térmico. También utilizaron técnicas locales y materiales como la tradicional guadua (una variedad de bambú) para fabricar mobiliario, cerramientos, puertas, ventanas y macetas, entre otros.

TRANSFORMAR COMUNIDADES Y EDUCAR

La experiencia en San Jerónimo facilitó la transmisión de conocimiento a la comunidad educativa y a sus pobladores con clases teórico-prácticas durante el ciclo de construcción de un espacio autosuficiente que cuenta con un sistema de recuperación del agua de lluvia para almacenar en tanques de 2.250 litros.

Además, los seis paneles fotovoltaicos instalados en el tejado del aula, con una capacidad de 2.670 vatios, generan la suficiente energía para abastecer a todas las áreas de la escuela, inaugurada hace pocos días con la presencia de integrantes de Tagma y representantes de Directv.

María Paula García, de 16 años, cree que el conocimiento es uno de los «más importantes agentes» y lo quiere aprovechar. Reconoce que, pese a estudiar en un colegio agropecuario, «nunca se había visto en una zona como esta poder adquirir ese conocimiento» sobre la naturaleza y aprender, como lo hizo en el taller construcción sustentable, sobre tipos de madera, recolección de residuos y su utilización para fabricar muros con latas de cerveza y botellas de vidrio.

Al maestro Juan Diego Parra, enseñar en una escuela sustentable, «desde el punto de vista pedagógico», le parece «muy importante» porque los niños aprenden «interactuando directamente con el medioambiente».

«No solo van a estudiar en los libros la teoría, sino la parte práctica», resalta el profesor.

Ahora, la institución tiene como norma reducir, reciclar y reutilizar, y evitan la producción de residuos. Las huertas con lechuga y tomate, además de producir alimento «sano, justo y agroecológico», promueven la seguridad alimentaria.

Y entre carteles con consignas ecológicas y dibujos infantiles, la sede de El Rincón, donde hacen visitas guiadas, impulsan el uso racional de los recursos y la mitigación del cambio climático para favorecer una transformación cultural y propagar un mensaje de conservación.

Fuente: https://www.efe.com/efe/america/sociedad/una-escuela-hecha-de-residuos-el-primer-colegio-sustentable-colombia/20000013-4804547

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El Fondo Mundial para el Medioambiente destinará 40,7 millones a revertir la pérdida de especies en países en desarrollo

El Fondo Mundial para el Medioambiente destinará 43 millones de dólares, 40,72 millones de euros, a revertir la pérdida de especies en 139 países en desarrollo, según ha anunciado la entidad con motivo de la celebración el próximo 22 de mayo del Día Internacional de la Diversidad Biológica.

En la actualidad, 139 países obtendrán fondos para adoptar medidas rápidas sobre la naturaleza, dado que el Marco Global de Biodiversidad 2020 que se adoptará a lo largo de este año pretende lograr detener y revertir la pérdida de biodiversidad en lo que queda de década.

Los países recibirán el apoyo de la experiencia técnica del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), que podrán optar a nuevas subvenciones de 300.000 dólares (unos 284.000 euros) para analizar y alinear sus políticas nacionales, objetivos, finanzas y sistemas de monitorización para tomar medidas efectivas contra las amenazas globales a la biodiversidad.

La secretaria ejecutiva de la Convención sobre la Biodiversidad Biológica, Elizabeth Mrema, ha destacado que este compromiso muestra que el mundo está unido al reconocer la urgente necesidad de poner fin a la destrucción de la naturaleza y la pérdida de los servicios que brinda. Además, ha añadido que esta acción temprana preparará a las Partes para movilizarse para la acción que todos los sectores de la sociedad tomarán para hacer realidad estas aspiraciones en los próximos 10 años.

A final de año, las 196 partes de la Convención sobre la Diversidad Biológica se reunirán en Kunming (China) con el objetivo de alcanzar un Marco Global de Biodiversidad Post-2020, que busca detener el aumento de la tasa de extinciones y proteger el 30 por ciento de las áreas terrestres y marinas.

El presidente del Fondo Global para el Medio Ambiente, Carlos Manuel Rodríguez, considera de «vital importancia» que todos los países estén preparados para actuar con rapidez una vez que se apruebe el nuevo marco global.

«Establecer nuestras aspiraciones es solo un primer paso, y esta próxima década requiere que corramos», dijo Rodríguez, que reconoce las intensas presiones sobre los desarrollo, así como su compromiso sin precedentes para cambiar la trayectoria de la pérdida de biodiversidad.

Así, ha destacado que el organismo pone a disposición estas subvenciones para acciones tempranas incluso antes de que se acuerde el nuevo acuerdo global. Los países pueden utilizar este enfoque financiero de «vía rápida» para actualizar sus estrategias de biodiversidad y desarrollar capacidades.

«Estamos listos para continuar ayudando a los administradores de la biodiversidad de importancia mundial a elevar la naturaleza en su planificación y aumentar rápidamente los esfuerzos que juntos pueden convertir los objetivos internacionales en realidad», ha apuntado.

Por su parte, la directora Ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, ha afirmado que el Marco Global de Biodiversidad representa una «oportunidad crítica» para poner al planeta en un nuevo rumbo. En ese sentido, advierte de que la pandemia mundial no deja tiempo que perder.

«Esta iniciativa conjunta para acelerar la preparación de los actores nacionales muestra que juntos estamos listos para poner la naturaleza en el centro de la toma de decisiones sobre nuestro futuro compartido», ha manifestado.

De ese modo, el administrador del PNUD, Achim Steiner, ha reclamado la creación de una red planetaria que ponga a la naturaleza en el centro de la economía y marcos de desarrollo globales, nacionales y locales. Asimismo, ha recordado que la naturaleza sustenta la mitad de los trabajos y medios de vida del mundo y es la base de la seguridad alimentaria y del agua nacional.

«Es esencial para abordar nuestra crisis climática. Invertir en acciones tempranas sobre la naturaleza es una triple victoria para las personas y el planeta», ha afirmado Steiner.

Fuente: https://www.europapress.es/sociedad/medio-ambiente-00647/noticia-fondo-mundial-medioambiente-destinara-407-millones-revertir-perdida-especies-paises-desarrollo-20220520165412.html

 

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Debate en la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual: Conocimiento indígena y recursos genéticos, apropiados indebidamente por grandes corporaciones y Estados

Por Genaro Bautista

Necesario nombrar Custodios Indígenas de Recursos Genéticos. Conocimientos tangibles e intangibles indígenas representan un soporte vital social. Pandemia y falta de conectividad obstáculos para avanzar en negociaciones.

Después de dos décadas de negociaciones, este año se espera acelerar los acuerdos del Instrumento Jurídico Internacional sobre Conocimientos Tradicionales, Propiedad Intelectual y Recursos Genéticos en la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).

Durante la 42 sesión del Comité Intergubernamental sobre Propiedad Intelectual y Recursos Genéticos, Conocimientos Tradicionales y Folclore, celebrada del 28 de febrero al 4 de marzo de 2022, la representación indígena, manifestó su confianza para que, después de dos décadas de negociación, ahora sobre Recursos Genéticos, se tenga un instrumento final vinculante y piden revivir el espíritu de compromiso que embargó la CIG 36, para que cualquier compromiso sea respetuoso con los derechos de los Pueblos Indígenas y las Comunidades Locales.

Los representantes de pueblos indígenas recordaron que el motivo de estas negociaciones se centra en la apropiación indebida del conocimiento tradicional indígena por parte del capital global y a expensas de los pueblos indígenas.

Por ello, afirman, “cualquier instrumento que surja de estas negociaciones debe tener como objetivo la protección de los derechos indígenas, y no limitarlos en función de los intereses de Corporaciones y Estados que han violado persistentemente los derechos de las sociedades originarias”.

Fue una Jornada intensa, donde la habilidad del Caucus Indígena, permitió pequeños pero significativos avances del Instrumento, con el respaldo de países de Abya Yala, África, Asia, Suiza y otros países de la Unión Europea.

Aunque las negociaciones fueron complejas, se tiene la simpatía de nombrar a los Custodios Indígenas de los Recursos Genéticos, buscando que exista el observatorio permanente para identificar los riesgos y saqueos de que sean objeto.

Durante la inauguración, Cacique Phillips, representante indígena de Canadá, en nombre del Caucus indígena fue muy claro al afirmar que no aceptarán nada por debajo de lo ya establecido, tanto en el Convenio 169 de la OIT, como en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (DNUDPI).

Así, señalaron que el texto presentado por el Presidente del CIG Ian Goss, debe incluir protecciones más fuertes de los derechos de los pueblos indígenas.

“Nos referimos, indicaron, en las reparaciones para el robo y la apropiación indebida de Recursos Genéticos (RR.GG) y Conocimientos Tradicionales (CC.TT) tanto pasados como actuales”.

De igual forma respaldaron la incorporación en el Instrumento Jurídico Internacional, del requisito obligatorio de divulgación del origen, con bases de datos como medida complementaria. Y sostuvieron que la publicación o inclusión de conocimientos tradicionales asociados a RR.GG. en las bases de datos “no coloca dichos conocimientos en el dominio público”.

La divulgación obligatoria contó con el apoyo de la mayoría de los Estados, con la excepción de Estados Unidos y Japón.

Los pueblos indígenas han dejado claro que los recursos genéticos y los conocimientos tradicionales conexos son instrumentos técnicos, tangibles e intangibles cuya existencia y uso representan un soporte vital social, económico y cultural para los portadores. Con este fin, las medidas de protección y participación en los beneficios en caso de divulgación obligatoria y necesaria en aras del interés público sólo deben autorizarse en el marco de una nueva instancia internacional y vinculante que respeten los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales.

Estas disposiciones, señalaron, son fundamentales para evitar las apropiaciones indebidas y las violaciones de los derechos.

El Caucus Indígena afirma que sus pueblos se ven gravemente afectados por las múltiples crisis complejas, como las derivadas del cambio climático a las que ahora se suma el COVID-19, mientras que la bancada indígena recuerda que el Desarrollo Sostenible se define como «desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas propias «.

Como tal, y en el marco de los compromisos de los Estados para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para 2030, la satisfacción de los derechos culturales, económicos, religiosos y políticos de los Pueblos Indígenas y las Comunidades Locales es una obligación como todas las demás cuestiones de derechos humanos.

Durante este período de sesiones, nos hemos acercado a un acuerdo sobre cuestiones fundamentales para la protección de los derechos de los pueblos indígenas, en particular la inclusión en el texto de requisitos obligatorios de divulgación del origen.

Un aspecto fundamental y que exige atención es que parte de la dificultad para incidir en las negociaciones en la OMPI se dio con las restricciones de COVID y la posibilidad de participar en línea por la escasez de tecnologías en sus pueblos y comunidades.

Por ejemplo, para este CIG 42 algunos representantes indígenas se vieron obligados a viajar más de 1,000 kilómetros para obtener una conexión estable a Internet.

En diferentes momentos, las delegaciones, informaron que las numerosas consecuencias negativas que han sufrido los Pueblos Indígenas por la pandemia están documentadas en el Informe del Relator Especial de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de julio de 2020 [1].  Y en ese punto expusieron que debido a la pandemia y la falta de infraestructura de banda ancha en sus comunidades, entre otros obstáculos, se enfrentan a limitaciones graves al momento de participar en estas negociaciones.

Y remarcaron que, si bien estas negociaciones se interrumpieron por el COVID 19, la apropiación indebida y la explotación de los CC.TT., las ECT y los RR.GG. han continuado y se ha ignorado el requisito de consentimiento libre, previo e informado de los Pueblos Indígenas.

Reafirmaron la responsabilidad de los Pueblos Indígenas, tal como “nos lo ha concedido el Creador”, de proteger la herencia cultural, tierras tradicionales y recursos. Esto incluye proteger la biodiversidad del mundo y la protección de los recursos genéticos y conocimientos tradicionales asociados de los Pueblos Indígenas.

Esto mismo fue subrayado en la Clausura del CIG 42 el pasado 4 de marzo y que será parte de los avances en las negociaciones del CIG 43 prevista para finales de mayo de 2022.

Nota:

[1] Disponible en A/75/185 – E – A/75/185 -Desktop (undocs.org).

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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Revista (PDF): Tramas y Redes Nº 1. Diciembre de 2021

Reseña: CLACSO

*Disponible sólo en versión digital

Somos TRAMAS que como hilos en una tela enlazan la producción académica con los procesos de luchas y transformaciones que buscan una sociedad más justa para América Latina y el Caribe. Y somos REDES porque promovemos el encuentro de estudios sobre diferentes temas abordados desde diversas perspectivas para mantener un debate permanente sobre las numerosas amenazas y los complejos problemas que asedian a nuestras sociedades. TRAMAS y REDES que generan las condiciones para el diálogo entre académicos, responsables de políticas públicas y actores de movimientos y procesos sociales, para construir horizontes alternativos.

Autora: Karina Batthyány [Directora]
Juan Agulló. Mónica Bruckmann. Ana Esther Ceceña. Alberto Santoro. Andrés Rivarola Puntigliano. Elisa Pinheiro de Freitas. Guilherme Vieira Dias. José Glauco Ribeiro Tostes. Lucas Pablo Serra. Alexandre Bonetti Lima. Jenny Andrea Romero González. Martina Davidson. Amneris Chaparro. Paula Fabrícia Brandão Aguiar Mesquita. Iván Suasnábar. Fernando Buen Abad Domínguez. [Autoras y Autores de Artículo]

Editorial/Edición: CLACSO.

Año de publicación: 2021

País (es): Argentina.

ISBN: en Trámite

Idioma: Español

Descarga: Tramas y Redes Nº 1. Diciembre de 2021

Fuente e Imagen: https://www.clacso.org.ar/libreria-latinoamericana/libro_detalle.php?orden=&id_libro=2426&pageNum_rs_libros=0&totalRows_rs_libros=1595

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Educación para afrontar el cambio climático

Por: Dinorah García Romero 

Es preocupante observar cómo se recrudecen los problemas vinculados al cambio climático y en el ámbito educativo todo continúa como si esto no estuviera ocurriendo.

Hace varios años que el cambio climático es tema de diálogo, de preocupación y de investigación permanente. Los llamados a afrontar el cambio climático con celeridad y corresponsabilidad son más persistentes. Los jóvenes se muestran cada vez más sensibles a este problema y están constituyendo redes humanas comprometidas con la causa del cambio climático. En reuniones de carácter global, el cambio climático aparece como tema  relevante, como ocurre ahora en la reunión del G20, que se desarrolló los días 30 de octubre y 1° de noviembre del año en curso. Los líderes mundiales, aunque hacen poco para frenar las embestidas provocadas por los efectos del cambio climático, continúan prometiendo la búsqueda de acuerdos para eliminar o, al menos, reducir las emisiones de gases que afectan la biodiversidad y la existencia humana. Los 20 países más industrializados del mundo y los invitados a la reunión que tuvo lugar en Roma, tienen una responsabilidad muy grande para que se inicien ya programas y proyectos que incidan integralmente en acciones para revertir la destrucción del planeta. Hay resistencias a un cambio en el modo de producir, de invertir y de vivir. Hay un interés marcado en grupos económicos poderosos en continuar obviando los riesgos y desastres ocasionados por la acción del cambio climático. No les basta observar los resultados de sequías prolongadas, de la reducción y la extinción de especies. Mucho menos los inmutan las enfermedades y las muertes de humanos, producto de la ferocidad del cambio climático. Pero esto no es solo tarea obligada de los países más desarrollados. Es un compromiso de todos.

Si el cambio climático es un compromiso global, que no exime a nadie, la educación de la República Dominicana tiene que ponerse a tono con lo que éste exige. El Ministerio de Educación, MINERD, y el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, unidos a otras instituciones del país, como el Ministerio de Salud Pública, el Ministerio de Medio Ambiente y la red de instituciones que le dan seguimiento a la prevención de riesgos y desastres- COE, Defensa Civil y otros-, deben estar ya trabajando para diseñar un plan maestro que garantice información de más calidad y educación para afrontar el cambio climático. Este es un problema de Estado; y ninguna de las instituciones se pueden sustraer de éste.  Para afrontar el cambio climático, no solo se pueden firmar documentos locales e internaciones. Se requiere trabajo definido, organizado y con implicaciones prácticas. Los Ministerios señalados están actuando con baja intensidad y de forma unilateral. Lo que tiene más fuerza es la exhortación, pero de ahí a la acción con incidencia real, hay poco. La educación para afrontar el cambio climático demanda una mirada profunda al currículo del ámbito preuniversitario y a los planes de estudios del ámbito de la educación superior. Asimismo, requiere una revisión de las estrategias implementadas por estas instituciones para que las poblaciones que lideran cambien actitudes y prácticas para la construcción de unas relaciones más amigables y respetuosas con la naturaleza. Estas instituciones han de evaluar sus aportaciones para que se cuide y se respete la vida de todos los seres que habitan el territorio dominicano. Es preocupante observar cómo se recrudecen los problemas vinculados al cambio climático y en el ámbito educativo todo continúa como si esto no estuviera ocurriendo. Ya es tiempo de replantear concepciones y prácticas en el desarrollo curricular y en el diseño y ejecución de los planes de estudios. También es tiempo de reenfocar la gestión de las instituciones que más directamente tienen una función educativa en el país. El trabajo que se realice tiene que generar una transformación en el modo de pensar y de tratar la naturaleza. Para avanzar en esta dirección, el gobierno tendría que explicitar su posición con respecto al cambio climático. Pero no es ampliar el discurso, es presentar la estrategia gubernamental para que en el país se realice un trabajo articulado desde todas las instituciones. Tenemos grandes retos en este campo y, sobre todo, un compromiso importante con la generación actual y con la futura.

Fuente: https://acento.com.do/opinion/educacion-para-afrontar-el-cambio-climatico-9001194.html

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Latinoamérica: Las lenguas indígenas encierran conocimientos clave para la ciencia

Importantes investigaciones científicas pasan con frecuencia inadvertidas si no se publican en inglés. Valiosos conocimientos sobre plantas medicinales se pierden cuando mueren lenguas indígenas.

Los resultados de nuevas investigaciones suelen publicarse en revistas especializadas en inglés. Solo así obtienen atención a nivel internacional.

Pero no todos los estudios se publican en ese idioma y, por consiguiente, algunos descubrimientos y análisis de gran importancia pasan inadvertidos, lo cual es grave. Conocimientos y sabidurías regionales no se comunican y, a veces, se pierden irremediablemente.

Conocimiento ignorado sobre biodiversidad

Un equipo internacional de 60 investigadores, dirigido por la Universidad de Queensland, examinó estudios sobre biodiversidad en 16 idiomas diferentes.

En total fueron analizadas 466 revistas especializadas de 38 regiones del mundo dedicadas al tema de la ecología y la protección del medio ambiente. El resultado -que se publicó naturalmente en inglés- es tan obvio como revelador: trabajos científicos en otros idiomas, que con frecuencia han sido ignorados, pueden contribuir sin duda a proteger mejor la biodiversidad en la Tierra.

Pero no se trata solo de una percepción. Según el estudio, esto se puede medir en números. Si se toma en cuenta la investigación sobre protección de la naturaleza que no está disponible en inglés, la superficie geográfica estudiada aumenta un 25 por ciento. También el número de especies zoológicas estudiadas crece significativamente: un 5 por ciento en el caso de los anfibios, un nueve por ciento en el de los mamíferos y un 32 por ciento en el de las aves.

Tampoco el alemán se toma en cuenta

También hay estudios alemanes que han pasado inadvertidos. La Dra. Kerstin Jantke, del Centro de Investigación del Sistema Terráqueo y Sostenibilidad (CEN), de la Universidad de Hamburgo, examinó 2.756 trabajos científicos alemanes publicados en tres revistas especializadas en ecología entre 1965 y 2019.

En dichas publicaciones en alemán se analizan 65 medidas efectivas para la preservación de nueve especies anfibias, 64 especies de mamíferos y 217 especies de aves. «Estos conocimientos quedaron fuera del alcance de la esfera científica internacional”, dice Kerstin Jantke. «Para que estén disponibles a nivel mundial, se los está introduciendo ahora en un banco de datos de libre acceso. Este contiene resúmenes de todos los estudios examinados en 16 idiomas, una tarea gigantesca”, agrega.

Sabiduría latinoamericana

Más grave es la situación cuando los conocimientos están en idiomas poco extendidos. Llama la atención que gran parte de los estudios que no han sido publicados en inglés provienen de regiones especialmente ricas en biodiversidad, como América Latina. «También información emanada de la sabiduría indígena con frecuencia no se publica en inglés. Pero, si la ignoramos, perdemos mucho”, advierte Jantke.

Un interesante estudio de la Universidad de Zúrich reveló recientemente cuán ligado está en América Latina el conocimiento sobre plantas medicinales con lenguas indígenas amenazadas. De acuerdo con este trabajo, el 75 por cientos de los usos de plantas curativas solo se conocen en un idioma.

En este estudio -también publicado naturalmente en inglés-, se examinaron 645 especies vegetales del noroccidente de la Amazonía y su aplicación medicinal según lo transmitido oralmente en 37 lenguas. En esta región, incluso el 91 por ciento del conocimiento está en solo un idioma.

Lenguas amenazadas

Dado que muchos pueblos indígenas solo transmiten oralmente esta información, con la desaparición de una lengua desaparecen también conocimientos medicinales adquiridos a lo largo de generaciones.

Chamán maya.Chamán maya con una máscara ceremonial.

«Cada vez que desaparece una lengua, desaparece también una voz hablante y la posibilidad de darle un sentido a la realidad, desaparece una posibilidad de interactuar con la naturaleza, se esfuma una posibilidad de describir y nombrar animales y plantas”, afirma Jordi Bascompte, investigador del departamento de Biología Evolutiva y Estudios Ambientales de la Universidad de Zúrich.

Con ello se reduce al mismo tiempo la posibilidad de descubrir futuros medicamentos, advierte Bascompte en el estudio, haciendo notar que muchas sustancias terapéuticas se siguen obteniendo de las plantas medicinales.

Para que ese potencial no se pierda, hay que proteger tanto la biodiversidad como el conocimiento sobre las propiedades curativas de las plantas. La diversidad biológica y la cultural son inseparables.

El 42 por ciento de las aproximadamente 7.000 lenguas existentes están actualmente en peligro de extinción. Con el objetivo de preservarlas, la UNESCO proclamó una década dedicada a las lenguas indígenas, desde 2022 hasta 2032.

Fuente: Las lenguas indígenas encierran conocimientos clave para la ciencia | Ciencia y Ecología | DW | 11.10.2021

    

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Población, agua, biodiversidad, energía y alimentación: los pilares de una crisis global

El sexto informe del IPCC atribuye el calentamiento global claramente a la acción humana. Buena parte de la población de los países industrializados cree que un cambio radical en consumo, transportes y energía contribuirá a evitar o mitigar significativamente los efectos del cambio climático. Otra parte de la población, minoritaria, niega que exista el cambio climático. Pero el calentamiento es solo una entre muchas consecuencias de una crisis global.

Población: cada vez somos más

Entre 1700 y 2003, la población humana mundial se multiplicó por diez, desde unos 600 millones a 6 300. A partir de 2050 el crecimiento se irá estabilizando para alcanzar en torno a 12 000 millones en 2100. Europa y Norteamérica han frenado su crecimiento demográfico. Pero el resto del mundo representa la mayor parte de la población y está creciendo más.

El nivel actual de población del planeta supone un enorme estrés para su sostenibilidad por la demanda de agua, alimentos y energía, junto con pérdidas considerables de biodiversidad.

Agua dulce: la próxima fuente de conflictos

El crecimiento de la población mundial y el desarrollo económico tendrán un peso aún mayor que el cambio climático sobre la relación entre disponibilidad y demanda de agua dulce. El acceso al agua dulce ya está en riesgo para el 80 % de la población mundial.

Gran parte del mundo se enfrentará a desafíos sustanciales para asegurar el suministro de agua. Esto requerirá un importante esfuerzo en infraestructuras y tecnología, pero también en políticas de distribución y fijación de precios del agua. Cuando el suministro de agua se convierta en limitante, llevará a la reducción de actividades económicas, al abandono de infraestructuras, e incluso a conflictos en torno a cuencas hidrográficas.

Energía: seguiremos quemando combustibles fósiles

Entre 2015 y 2050, las emisiones globales de CO₂, relacionadas principalmente con la energía, aumentarán un 6 %, de 33 a 35 Gt, según las políticas actuales y previstas. Estas emisiones deberían caer a 9,7 Gt en 2050 para cumplir con el objetivo de aumento máximo de 2 °C del Acuerdo de París.

Las visiones más optimistas proponen que las energías renovables pueden aportar dos tercios de la demanda energética global. Eso requiere multiplicar por seis el actual ritmo de crecimiento de estas fuentes. El objetivo UE de neutralidad climática en 2050 es compartido con los Estados Unidos, e incluso China ha propuesto esforzarse para alcanzar esa meta en 2060.

No obstante, los datos de la Agencia Internacional de la Energía sobre consumo de petróleo para el periodo 2019-2026 todavía prevén un incremento del 4,4 % de la demanda mundial de crudo. El menor uso de combustibles fósiles en algunos países de la OCDE será ampliamente compensado por el mayor consumo en países en desarrollo. En definitiva, los propietarios de combustibles fósiles no van a dejar de aprovechar sus recursos.

Total de emisiones de dióxido de carbono por región. Our World in Data, basado en el Global Carbon ProjectCC BY

Producción y consumo de alimentos

Lograr un equilibrio entre la intensificación agrícola, la lucha contra el hambre y la conservación de la biodiversidad, reduciendo al tiempo los impactos ambientales negativos, es uno de los mayores desafíos que enfrenta la humanidad.

En principio, las tierras de cultivo y pastizales del planeta tierra pueden producir el alimento necesario para toda la población humana. Sin embargo, en 2019 casi 690 millones de personas (8,9 % de la población) sufrieron malnutrición. Y estas cifras llevan varios años empeorando.

Además, el sistema alimentario mundial tiene importantes impactos en el medio ambiente a través de la extracción de agua, la contaminación, el cambio de usos del suelo y la pérdida de biodiversidad. La producción de alimentos contribuye al calentamiento global a través de las emisiones de gases de efecto invernadero, aunque en mucha menor medida que el uso de combustibles fósiles.

A nivel mundial, se prevé un incremento de las emisiones derivadas de la producción de alimentos, sobre todo por el crecimiento demográfico y económico del continente africano, que duplicará su contribución en 2030.

Producción de carne global. FAO/Our World in DataCC BY

Pérdida de biodiversidad

La pérdida de biodiversidad deriva de cambios en el uso del suelo mediados por la agricultura, de cambios en el clima por el uso de combustibles fósiles, así como de otros efectos asociados a la acción del ser humano. Las consecuencias de esta pérdida afectan al funcionamiento de los ecosistemas y a los servicios que proporcionan.

El clima mediterráneo y los ecosistemas de pastizales experimentarán el mayor cambio proporcional, debido a la influencia sustancial de todos los impulsores de pérdida de biodiversidad. Pese a los esfuerzos internacionales, los objetivos de conservación de la biodiversidad no se están alcanzando.

Soluciones a una crisis global

No estamos ante una crisis climática, sino ante una crisis global derivada de la sobreexplotación de recursos en un planeta de dimensiones finitas. Centramos nuestra atención en el calentamiento, la pérdida de biodiversidad y otras consecuencias colaterales de la sobreexplotación de recursos. Pero no queremos ver el elefante en la habitación: un crecimiento demográfico insostenible que necesitamos estabilizar o incluso revertir.

En el Londres de 1798, Thomas R. Malthus escribió que “la tendencia perpetua de la raza humana a crecer más allá de los medios de subsistencia es una de las leyes generales de la naturaleza animada, que no podemos esperar que cambie”.

En su llamamiento desde la ciencia, el mundo científico abogaba en 2019 por intentar mitigar y adaptarnos al cambio mediante transformaciones en la forma en que gobernamos, gestionamos, nos alimentamos y utilizamos los materiales y la energía.

En una actualización reciente, propone abordar tres frentes:

  • Implementar un precio global del carbono,
  • Eliminar y eventualmente prohibir los combustibles fósiles,
  • Crear reservas climáticas estratégicas para proteger y restaurar los sumideros naturales de carbono y la biodiversidad.

Algunos de esos mensajes encajan con la apuesta verde de Europa, el continente que más sufre la escasez de materias primas, donde existe mayor presión social a favor de las políticas verdes, y que mantiene cierto liderazgo en energías alternativas y tecnologías necesarias para mitigar el cambio global. Pero esa visión resulta utópica, pues ninguna sociedad está realmente dispuesta a renunciar a su crecimiento y bienestar por el bien del planeta.

La solución, si es que surge, no vendrá de un repentino acuerdo mundial que logre revertir las tendencias actuales. Solo la ciencia podría aportar soluciones tecnológicas que permitan controlar el clima, aumentar la disponibilidad de agua, maximizar la producción de alimentos y conservar lo que nos queda de biodiversidad. Y es posible que ya sea tarde.

Autores

Christian GortazarCatedrático de Sanidad Animal en el IREC, responsable del grupo SaBio, Universidad de Castilla-La Mancha

José de la Fuente. Profesor de Investigación del CSIC. Biología Molecular y Biotecnología, Universidad de Castilla-La Mancha

Octavio Armas Vergel. Profesor de Máquinas y Motores Térmicos, Universidad de Castilla-La Mancha

Fuente: https://theconversation.com/poblacion-agua-biodiversidad-energia-y-alimentacion-los-pilares-de-una-crisis-global-165912

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