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Entrevista A Camila Vallejo Dowling

América del Sur / Chile/Agosto del 2016/Carmina Vallejo Dowling/biblioteca.clacso.edu.ar

En respuesta a  ¿ Qué paso con esa generación que perdió el miedo en Nuestra América latina  y el Caribe ? puntualmente en Chile, con aquellos lideres y lideresas desde las bases estudiantiles que  llevaban La bandera de la libertad en el reconocimiento de la patria, en los movimientos estudiantiles  se hace mención en esta entrevista a  la actual Diputada del parlamento Chileno  del partido Comunista Camila Vallejo Dowling.

por: Hernán Ouviña

El investigador y académico argentino Hernán Ouviña entrevista a la ex presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, Camila Vallejo Dowling, a propósito del movimiento estudiantil que sacudió a la sociedad y al sistema político chilenos durante el año 2011. Camila Vallejo –una de las principales voceras de este movimiento, que impactó por haber trascendido el ámbito de las demandas particularistas e instalado un debate en la sociedad chilena en torno al modelo económico y político heredado de la dictadura–, habla de los antecedentes, la génesis y los logros del movimiento estudiantil, pero también de los desafíos y las tareas pendientes de este esfuerzo transformador en curso. Destacando la transversalidad de las demandas enarboladas por el movimiento estudiantil y las características novedosas de los protagonistas de esta lucha respecto a ciclos de protesta anteriores, Vallejo analiza las perspectivas del movimiento en un escenario político sustancialmente distinto al de los últimos años, donde el bloque hegemónico no se ha roto, pero comienza a mostrar sus fisuras.

¿Podrías contarnos cuándo y cómo se inicia el conflicto estudiantil en Chile?

Esto es parte de un proceso de acumulación, tanto de discusiones como de fortalecimiento de distintas organizaciones dentro del movimiento estudiantil, o sea que no es algo espontáneo, aunque se trate de mostrar como un estallido social que sale de la nada. El movimiento estudiantil siempre ha existido en Chile y ha tenido diferentes expresiones desde la dictadura en adelante.

Si uno analiza las demandas más fuertes que han sostenido estos movimientos han sido un poco lo que hemos levantado hoy día. A comienzos de año se levantan desde la universidad, impulsadas por la Confederación de Estudiantes de Chile (CONFECH), tres demandas históricas: el financiamiento a las instituciones públicas, para que se fortalezcan y se termine así con el autofinanciamiento impuesto con la dictadura; la democratización, que viene de la reforma de 1968 y refiere al cogobierno y a generar instancias más participativas dentro de los estamentos; y la eliminación de las restricciones al acceso, que es algo impuesto por los gobiernos de la concertación en adelante.

Con esto último me refiero a la Prueba de Selección Universitaria (PSU) y a los mecanismos estandarizados de evaluación, que han reproducido la desigualdad y han profundizado un filtro de clase para el ingreso al sistema terciario y de educación superior. A esto se suman las demandas que levantaron los estudiantes secundarios con la “revolución pingüina”, que atacaron los problemas más estructurales, que tienen que ver con cambios constitucionales, con que el Estado sea garante y responsable de la educación pública y por lo tanto se vea obligado a financiarla; con la exigencia de la desmunicipalización, que es algo que se instaló también bajo la dictadura, y además de esto, el fin al lucro.

Todas estas movilizaciones que se han levantado han sido movilizaciones frustradas por la falta de respuesta, porque tampoco lograban constituir una correlación de fuerzas más favorable, es decir, pasar de lo estudiantil a lo más social. Hoy se devela que en respuesta al pronunciamiento del gobierno de derecha, de las reformas que quedaron pendientes de la “revolución pingüina” en educación superior, estalla este movimiento a partir de las universidades, con una movilización inicial que tuvo lugar en la Universidad Central de Chile, una universidad privada, y que fue algo histórico.

 Con esta iniciación del movimiento se empiezan a sumar distintos actores, que ya tenían mucha frustración acumulada de los procesos anteriores y vuelven a levantar esas mismas banderas de lucha y de a poco se empiezan a sumar más organizaciones, estudiantes universitarios del consejo de rectores, con instituciones privadas que comienzan a involucrarse en discusiones de la CONFECH, los estudiantes secundarios, los profesores, y de a poco empiezan a sumarse también los trabajadores.

 Las movilizaciones, además, responden a un proceso de acumulación y frustración de los movimientos estudiantiles, y se suma un factor determinante que es el descontento general de la población frente a un modelo que ya no le hace sentido. Es decir, la crisis de la educación es parte de la crisis de un modelo general, neoliberal, que repercute en la educación pero que en general reproduce la desigualdad, no solamente a través de la educación sino también del sistema económico y el sistema político.

¿Qué enseñanzas sacaron del proceso de la “revolución pingüina?

Yo creo que se reafirma un poco la desconfianza hacia la clase política. Durante la “revolución pingüina” no diría que se cometió el error de entrar a un proceso de negociaciones, o una mesa de trabajo, porque eso en sí mismo como forma no es malo, el problema está en que no se generaron las condiciones necesarias, dentro de ese espacio, de la correlación de fuerzas y de preparación para poder disputar en el fondo la batalla de las ideas e instalar con más fuerza las demandas.

Y además, porque se bajaron las movilizaciones cuando se tuvo que negociar, entonces cuando uno no está movilizado deja de ser un negociador con capacidad de negociar. Eso dejó una marca en el movimiento estudiantil que permitió que nosotros, hoy, no caigamos tan fácil en instancias de cooptación de la clase política y estemos más preparados para una posible instancia de mesa de trabajo o de negociación con el gobierno.

Es decir, una movilización más fuerte, que no sea solamente estudiantil sino que involucre a la sociedad en su conjunto, y además, estar más preparados en momentos de plantear las ideas. En todo este proceso de movilización hemos logrado madurar nuestras propuestas, reafirmarlas en cuanto argumento, y además ganar la legitimidad de la sociedad en su conjunto. Resumiendo, la experiencia de la “revolución pingüina” nos ha ayudado mucho a no ceder tan rápidamente, y a generar el espacio suficiente para concitar el apoyo ciudadano y la articulación de fuerzas dentro de movimiento social.

¿Cómo ves la posibilidad de que el gobierno apele a la desactivación del movimiento, sobre la base de la apertura de una “mesa de diálogo” o de comisiones que, probablemente, se prolonguen en el tiempo de manera indefinida?

Evidentemente el gobierno va a intentar eso, y lo ha intentado desde hace mucho tiempo con una primera acción clave, una estrategia que se usa siempre, que es la de generar divisiones. Esto de invitar a uno y no a los otros, o de marcar diferencias de posturas al interior de las organizaciones, hacer mecanismos de persuasión, hacer voladores de luces [realizar maniobras de distracción] respecto a las opiniones del gobierno, muy distintas unas de otras para generar confusiones, y esta instancia de apertura al diálogo, muy distinta a lo que venían planteando los ministros, diciendo que va a dialogar cuando el diálogo se iba a centrar en el Congreso y no con los actores.

Entonces, genera un panorama de confusión, pero que de alguna manera también es una oportunidad. Hay que aprovechar esta instancia y tener iniciativa política también. Lo que se espera es generar el espacio, que en el fondo constituye una oportunidad para el movimiento, y para eso se necesitan ciertas garantías: primero, que se mantenga esta unidad del movimiento que es a lo que todos apuestan.

 La gente en la calle dice que lo importante, mas allá de las reivindicaciones particulares, es que se mantenga unido el movimiento, y mucha gente dice que ya hemos ganado demasiado con este proceso. Es como engendrar, como un embarazo. Estamos desesperados por ver que salga a luz, pero esto recién se está engendrando.

 Ahora, concientes de eso, nosotros creemos que hay que poder diferenciar los avances concretos de nuestras demandas dentro del marco de lo posible, con un gobierno de derecha; y saber también, con la maduración suficiente, proyectar el movimiento en lo político y en lo más estructural de fondo. Es decir, entender que es necesario un movimiento organizado que tenga vocación de poder para lograr los cambios estructurales, porque con la clase política que tenemos no se logran.

En este escenario, este espacio de diálogo puede ser una oportunidad para recoger ciertos triunfos para el movimiento, de modo que no constituya algo testimonial y pueda volver el próximo año a disputar con mayor fortaleza aún. Pero para todo esto, se necesitan garantías mínimas: que el gobierno ceda y el proceso de diálogo sea lo más transparente posible –para que no pase lo que pasó en 2006–, y que además se garantice la unidad del movimiento y nosotros logremos generar consenso, porque la gente está muy expectante de todo lo que está ocurriendo, no solamente los estudiantes sino la sociedad en su conjunto, y por lo tanto tiene que estar en conocimiento de lo que se discute.

Teniendo en cuenta estas garantías, el proceso puede ser provechoso, tanto si hay una respuesta positiva, como si hay una negativa, porque esto último pondría en evidencia que el gobierno no tiene la voluntad política para avanzar en la resolución del conflicto, sino que mantiene una posición de intransigencia y de aislamiento, porque no es representativo de la gran mayoría de la población.

En términos reivindicativos se comenzó planteando algunas cuestiones que tenían que ver con temas más de fondo, que si bien resultaban estructurales, remitían al plano educativo. Hoy en día, con el nivel de masividad y la extensión de la conflictividad a otros sectores sociales y políticos, ¿cuál es el salto, en términos de exigencias y reivindicaciones, de planteamientos que a la vez logren incorporar a esos otros actores en lucha?

¿Se han levantado demandas transversales que rompan con la dinámica meramente sectorial y estudiantil?

Hay demandas transversales que han surgido, pero consecuentes con lo que se plantea con la educación, por lo que no son mecánicamente separables sino muy coherentes entre sí. Se plantea la reforma tributaria como solución al financiamiento de la educación, pero entendiendo que la educación no es solamente un derecho universal sino que es una inversión social.

Toda la sociedad, toda la gente invierte en la educación a través del Estado, que recauda impuestos, para el desarrollo cultural, social y material que requiere el país. Entonces hay una demanda política que va con una reforma económica estructural de la redistribución del ingreso y de la riqueza, y ¿quién paga esto? Pues a través de una mayor carga hacia las grandes empresas, que están teniendo un nivel de utilidades impresionante y eso no va a parar al desarrollo del país, se va para afuera o para el bolsillo de unos pocos.

 Está también la demanda de la Constitución Política, porque para nosotros Pinochet sigue vivo, debido a que todavía su legado perdura en una Constitución nunca se cambió. Y esa reivindicación, finalmente, abarca todo: el cuestionamiento a la institucionalidad política, a la reforma de carácter democratizador que requiere el funcionamiento político de nuestro país, y que además implica un nuevo rol de Estado en el ámbito político, cultural y productivo, para que exista mayor igualdad.

Todo esto implica mayor distribución de la riqueza, mejor distribución del poder, una reforma en los medios de comunicación, etc. Y esa reivindicación es la que le da mayor proyección política al movimiento, y es transversal porque involucra a los ambientalistas, a los trabajadores, a los empleados públicos, a las familias, a los abuelos con el tema de la previsión, etc.

Se trata de un proceso incipiente en el despertar de la sociedad chilena, aunque falta mucho por avanzar en el fortalecimiento de la participación, la organización y la discusión para que realmente se genere un poder constituyente, porque demandarlo en Chile hoy es muy apresurado para la maduración del movimiento, es regalarse a la clase política para que, si se arma una constituyente, sean ellos mismos quienes terminen decidiendo todo.

Entonces, el desafío del movimiento es que se vaya esparciendo a otros sectores donde no ha llegado. Aquí en Chile, por ejemplo, el nivel de sindicalización es muy bajo, de un 7%. La organización estudiantil, que hoy día se está creando con este movimiento en el ámbito privado, recién en dos o tres años será realidad, se verán sus frutos. Hace falta por lo tanto generar espacios de organización y de fortalecimiento, para que desde las bases de la sociedad chilena surja una propuesta, una nueva Constitución Política. Eso, hoy día no está, falta ese trtabajo que es un trabajo profundo y que va a hacer que la gente tome conciencia de que es necesaria una disputa al poder.

No basta con plantear una propuesta programática alternativa a la Concertación, a la derecha, sino que eso debe expresarse en gente que esté dispuesta a llevarlo a cabo. Todo esto es un gran desafío ya que la juventud ve como negativa la participación directa en política, ser candidato, hacer una renovación generacional de la política todavía no está muy en el inconsciente colectivo, entonces creo que es la reivindicación más importante y transversal de este movimiento.

Llama mucho la atención una las mantas colgadas en un liceo tomado que dice “Somos la generación que nació sin miedo”. ¿Cómo ves el despertar también de los jóvenes en este sentido, de romper con esa parálisis en el plano subjetivo, es decir, de dejar de tener miedo a la participación y a la represión política? Somos una generación que no vivió directamente las consecuencias del golpe militar, porque si uno se fija, por ejemplo, en los padres, en las madres o incluso las abuelas que salen a las calles, que plantean lo mismo que estamos planteando, como el tema de la renacionalización de los recursos naturales, pero no lo decían por el miedo a revivir el período de la Unidad Popular y que esto se vuelva a tener que enfrentar a una nueva dictadura militar.

Nosotros no, no tenemos ese miedo en el gen, y además, somos jóvenes y los jóvenes somos la levadura, como dice la canción. De alguna forma somos la generación que perdió el miedo, que sabe de la represión pero sabe también cómo enfrentarla, que se cree con el poder suficiente para plantarse políticamente, que es algo que no se veía el año pasado o el año antepasado.

La gente decía que los jóvenes somos apolíticos, pero confundían el apoliticismo con el apartidismo, o con el manejo de ciertos partidos de la política. Y un fenómeno particular que se da actualmente es que hay una mayor cantidad de inscripciones en partidos o en colectivos. Esto demuestra un salto cualitativo en esta generación que pierde el miedo, y que quiere tomar estas armas en sus manos para ser constructor del futuro.

Como dirigente estudiantil, pero además como militante comunista, ¿cuáles consideras que son los desafíos de una izquierda anticapitalista renovada? Y, ¿qué autocrítica harías al respecto, y qué habría que replantearse como organización política?

Es cierto que se hacen muchas críticas a los partidos tradicionales, sin embargo ese cuestionamiento es muchas veces muy simplista, porque, por lo mismo, por lo tradicionalista, uno tendría que cuestionar nuestras propias instituciones representativas, como la Federación de Estudiantes de Chile (FECH), que tiene más de cien años de historia y es una institución tradicional. Pero eso no significa que haya que eliminarla, destruirla, o plantear algo nuevo, sino que hay que mejorarlas internamente, porque son nuestras herramientas.

 El Partido Comunista efectivamente tiene que replantearse muchas cosas. Y seguramente, por los años de vida que tiene ha cometido errores, pero también ha sabido enfrentarse a los desafíos de la historia y volver a resurgir. No olvidemos que después de la dictadura direcciones políticas enteras fueron eliminadas.

Entonces, es un partido que tuvo que reconstituirse no solamente en la militancia, en lo orgánico, sino también en lo político. A pesar de eso, creo que ha sido el único partido, o herramienta de la izquierda, que ha tenido una proyección política clara: táctica, estratégica y de programa político. Y, nos guste o no, creo que ha sido un referente para la izquierda, para ella misma plantearse positiva o negativamente, y esa es la crítica que yo también hago a los otros sectores de la izquierda: la poca consolidación entre ellos mismos, o sea, las divisiones que se van produciendo en su seno.

En períodos cortos de la historia, desde algunos de estos sectores de la izquierda, ciertos procesos o luchas se han planteado muy en función del accionar del Partido Comunista, de lo que hace o no hace. Es decir, cualquier cosa que pase, si ellos son parte de un proceso, y algo sale mal, se dice que es culpa del Partido, porque obviamente se encuentra en una posición más de conducción que el resto.

Por otro lado, yo creo que el error del Partido, es no haberse volcado –más allá de los movimientos sociales, en esta política de viraje que ha tenido el Partido de acercarse a ellos– a dialogar de mejor forma con esos sectores que cuestionan, muchos con críticas destructivas, pero otros con críticas constructivas. Entonces, de lo que se trata es de encontrarse con estos espacios para realmente generar una alternativa.

 Además, si bien en el Partido se dice que a un sector de la Concertación hay que tensionarlo, se tiene claro que la tensión no debe ser de nosotros hacia allá, sino de ellos hacia acá. Que efectivamente construyamos un polo que permita un acercamiento de sectores de la Concertación, que atraiga a los sectores más simpatizantes de la postura antineoliberal, que ya se están evidenciando de alguna forma con este conflicto.

 Ese es uno de los desafíos que tiene que asumir el Partido Comunista, justamente en un momento donde la Concertación está siendo fuertemente cuestionada. Nosotros no queremos ser parte de eso, nunca lo hemos querido ser, y esto muchas veces se ha malentendido. Entonces, el desafío es cómo hacemos para construir una tercera alternativa, que no sea algo testimonial y la gente termine votando por el mal menor dentro de los dos bloques mayoritarios.

Por último, ¿qué opinión te merecen los recientes levantamientos populares en África y Europa, así como la actual coyuntura latinoamericana, una coyuntura que hasta hace muy poco tiempo, y en buena medida, parecía tan contrastante con respecto a la realidad neoliberal chilena?

Yo creo que en el concierto internacional uno siempre puede ver estos conflictos en su carácter sistémico, que plantea una crisis del capitalismo global. En todas las sociedades se están cuestionando los modelos imperantes y las formas tradicionales de hacer política, de tomar decisiones principalmente, cuyos abusos históricos ya son insostenibles. Sí, creo que hay diferencias, ya que todos los procesos tienen sus particularidades y en Chile, evidentemente, no se levanta un movimiento de inmediato planteando un problema estructural, un cuestionamiento directo al sistema en general. En Chile se partió de algo muy particular que luego fue extendiéndose, y eso creo que fue lo positivo, esa capacidad táctica estratégica de plantear los temas. Entonces, no se pierde el foco de la demanda educacional, pero el movimiento logra ampliarse y hacer entender a la gente que este problema particular corresponde a un problema estructural.

En Latinoamérica esto fue muy diferente, porque Chile es el país más neoliberal del mundo y la contradicción es mucho más grande. Sin contar a países, como por ejemplo Colombia, Puerto Yo creo que en el concierto internacional uno siempre puede ver estos conflictos en su carácter sistémico, que plantea una crisis del capitalismo global.

En todas las sociedades se están cuestionando los modelos imperantes y las formas tradicionales de hacer política, de tomar decisiones principalmente, cuyos abusos históricos ya son insostenibles. Sí, creo que hay diferencias, ya que todos los procesos tienen sus particularidades y en Chile, evidentemente, no se levanta un movimiento de inmediato planteando un problema estructural, un cuestionamiento directo al sistema en general. En Chile se partió de algo muy particular que luego fue extendiéndose, y eso creo que fue lo positivo, esa capacidad táctica estratégica de plantear los temas.

 Entonces, no se pierde el foco de la demanda educacional, pero el movimiento logra ampliarse y hacer entender a la gente que este problema particular corresponde a un problema estructural. En Latinoamérica esto fue muy diferente, porque Chile es el país más neoliberal del mundo y la contradicción es mucho más grande. Sin contar a países, como por ejemplo Colombia, Puerto Rico, etc., el resto de los países de Latinoamérica, sin ser revolucionarios, tienen gobiernos progresistas o socialdemócratas. Y en Chile nunca pasamos a esa etapa con los gobiernos de la Concertación, nunca tuvimos gobiernos socialdemócratas.

 En ese escenario, los movimientos estudiantiles, y en general los movimientos sociales, han podido tener un mejor diálogo con los gobiernos. Yo he estado por ejemplo en Brasil, y obviamente los movimientos tienen cuestionamientos a los distintos programas y a las políticas que han tenido tanto Lula anteriormente como ahora Dilma, pero uno se da cuenta que hay una mayor facilidad para el diálogo y la participación desde los movimientos sociales; en los últimos años hay una instancia de diálogo que antes no existía y que ha permitido avanzar al menos un poco en ciertas conquistas parciales.

En cambio en Chile eso no se evidencia, porque quedó un legado de la dictadura muy fuerte y que no se ha derrumbado. Tuvo que haber un proceso tan fuerte y tan masivo como éste que protagonizamos los estudiantes, para que se volviera a plantear la necesidad de democratización del país, que se había planteado con la vuelta de la democracia, pero que nunca se cumplió.

En nuestro país, recién después de casi treinta años, se ha podido volver a plantear –sobre todo por el impulso de la juventud que logró que se pierda el temor– que era lógico que, para volver a la democracia, teníamos que cambiar la Constitución que había sido implementada por la fuerza y que se discutió y redactó por cuatro personas de la junta militar, y además con ideas venidas desde afuera. Este fue un experimento que ya no resulta, y ha quedado en evidencia que es preciso desmantelarlo y construir algo nuevo. Entonces, creo que hay algo general que tiene que ver con el modelo neoliberal y con el capitalismo global, que está siendo profundamente cuestionado por nuestras sociedades, pero atendiendo en el análisis a las particularidades históricas que tiene cada país.

Fuente: http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/osal/20120417105250/OSAL31.pdf

Fuente imagen:http://camilavallejodiputada.cl/wp-content/uploads/2014/10/camilita.jpg

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Una educación superior de calidad y gratuita

Centroamérica/Panamá/14 de Agosto de 2016/Autor: Ricardo Pacheco Tack/Fuente: La Estrella de Panamá

Una de las principales metas de las próximas administraciones de la Universidad de Panamá es rescatarla del deplorable estado de descrédito social en que se encuentra actualmente e incrementar sustancialmente el nivel académico y por extensión, la competitividad del país.

Siempre he sostenido que la educación en todos sus niveles debe ser libre, laica, de calidad y gratuita, incluso para los hijos de familias acomodadas económicamente. La administración universitaria saliente ha venido quejándose continuamente de los recursos económicos a su disposición, 234 millones de balboas en el 2016, lo cual demuestra en parte su incapacidad de gestión al no hacer los correctivos correspondientes; no obstante, con un uso adecuado y racional del presupuesto asignado, podría garantizarse el funcionamiento normal de la institución, siempre que el mismo sea destinado a rubros sensitivos a partir de una planificación consistente con las metas.

La universidad debe ser para aquellos alumnos que se esfuerzan por cumplir con sus obligaciones como estudiantes, que luchan constantemente por superarse integralmente como persona y no para aquellos que solo se conforman con la nota mínima del pase y mucho menos para los ‘estudiantes profesionales ‘ con 20 o más años de permanencia en la Universidad de Panamá.

En el esquema que sugiero, debe considerarse:

1) Establecer los requisitos mínimos que debe cumplir todo alumno de primer ingreso en comprensión, abstracción y rendimiento, lo cual puede ser evaluado a través un examen objetivo de ingreso acorde a los conocimientos que deben poseer los egresados de la educación media.

2) Planificar un curso propedéutico integral que conduzca a la nivelación de estudiantes que no lograron pasar su examen de ingreso. Aunque algunos docentes argumenten que ‘se alarga la carrera ‘, ‘nos quedamos sin alumnos ‘ o ‘sin horas ‘.

3) Determinar con la mayor rigurosidad los costos de la formación de los profesionales en cada una de las carreras ofertadas. Costos que incluyan no solo el salario de los profesores, sino también el de los materiales y equipos empleados, al igual que su mantenimiento. La preparación de calidad de un médico, físico, abogado, agrónomo, historiador, operador turístico, etc. tienen costos diferentes. Aquí no vale la división del presupuesto global entre número de alumnos.

4) Determinar el valor móvil de cada crédito por disciplina de estudio.

5) Fijar el tiempo máximo de permanencia en la institución.

El estudiante que ingresa por vez primera NO PAGA UN SOLO CÉNTIMO DE MATRÍCULA; si al final del semestre, ha aprobado todas sus asignaturas, se matricula automáticamente en el siguiente semestre sin costo alguno y así, sucesivamente durante toda la duración de la carrera. En este sistema, la colegiatura de los estudiantes que cursan regularmente sus estudios, sin fracaso alguno, sería totalmente gratuita. Esto sería un estímulo a la dedicación del estudiante y no lo que ha venido sucediendo por años donde muchos estudiantes crónicos, ‘líderes ‘, quedan insertos en alguna planilla.

Un estudiante que no haya aprobado una asignatura tendrá derecho a presentarse, dos veces y en forma gratuita, a un examen de rehabilitación o convalidación, según sea el caso.

Si el estudiante no supera los exámenes indicados, tendrá derecho a matricularse nuevamente en la materia no aprobada, pero pagando el valor del crédito. En caso de que no quiera asumir el costo de los créditos, podrá retirarse de la institución abonando la tercera parte del valor por cada crédito certificado. Esto último permitiría recuperar parte de la inversión estatal, en caso de que el alumno quiera utilizar los créditos en una universidad privada, de pago.

Aquellos estudiantes carentes de recursos económicos que cumplan con las condiciones exigidas por la Universidad y con sus responsabilidades académicas ingresarían en un programa de becas que podría extenderse a toda la carrera.

Con unos estudio universitarios gratuitos, se incentivaría a todos los egresados del secundario que desean superarse académicamente y además, antes de ingresar a la Universidad el alumno y sus familiares deben conocer bien las responsabilidades que implica estar en una institución de educación superior y así de a poco iremos dejando atrás lo que muchos catalogan como una ‘escuelona ‘.

Este sistema se podría implementar hasta los estudios de postgrado, tal como sucede en otros países del norte de Europa y países del Cono Sur.

Fuente: http://laestrella.com.pa/opinion/columnistas/educacion-superior-calidad-gratuita/23955802

 

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Sudáfrica: 0% university fee increase for 2017 will be unsustainable

África/Sudáfrica/14 de Agosto de 2016/Autor: Dineo Bendile/Fuente: EWN

RESUMEN: El Consejo de Educación Superior ha recomendado un aumento en todos los ámbitos relacionadossegún la inflación para las universidades de Sudáfrica en 2017. A principios de este año, el ministro de Educación Superior Blade Nzimande pidió al consejo para que le asesore sobre un marco regulador para la gestión de los aumentos de tasas tras numerosas protestas de los estudiantes. Ahora el cuerpo ha presentado un informe al Nzimande, donde se dice que un aumento de tasas cero por ciento el próximo año será insostenible. El Consejo de Educación Superior ha aconsejado a las universidades para acordar un aumento de tasa uniforme que será implementado en el año 2017. Se cree que un aumento de la manta en el nivel del índice de precios al consumidor es el método más favorable para su uso. Según el informe, este método equilibra los intereses de los estudiantes con la sostenibilidad del sector de la educación superior. Sin embargo, muchas asociaciones de estudiantes que han hecho presentaciones ante la comisión de investigación sobre la educación superior gratuita esta semana todavía mantienen el rechazo hacia el aumento de tasas el próximo año.

The Council on Higher Education has recommended an across the board inflation-related increase for South Africa’s universities in 2017.

Earlier this year, Higher Education Minister Blade Nzimande asked the council to advise him on a regulatory framework for managing fee increases following numerous student protests.

Now the body has submitted a report to Nzimande, where it says a zero percent fee increase next year will be unsustainable.

The Council on Higher Education has advised universities to agree on a uniform fee increase which will be implemented in 2017.

It believes a blanket increase at the level of the consumer price index is the most favourable method to use.

According to the report, this method balances the interests of students with the sustainability of the higher education sector.

The council says universities are better off negotiating as one unit than having individual exchanges with students over increases.

However, many student bodies that have made presentations to the commission of inquiry into free higher education this week still maintain they want no fee increase next year.

‘THERE’S NO MONEY’

Yesterday, National Treasury said it hadn’t budgeted for another zero percent fee increase in the higher education sector next year.

Treasury said it hadn’t made any plans for the decision to be rolled over to 2017 but it had planned for fee increases to resume next year and will now continue with involvement in fee discussions.

Treasury Deputy Director General Michael Sachs said, “We’ve budgeted on the basis that we will return to the situation of normal fee increases.

“But of course we’re prepared to respond to changes if they’re there.”

Sachs said continuing with no fee increases will mean sourcing money from other aspects of the Budget.

With Treasury saying it’s not willing to take out loans to spend more on higher education, it said the only other alternative is to increase taxes.

Lobby group Students for Law and Social Justice (SLSJ) said it believed students should only pay university fees based on what they can afford.

The group made its presentation to the commission of inquiry into free higher education yesterday afternoon.

Like other student groups, it was also calling fees to remain flat despite National Treasury saying it hadn’t budgeted for this next year.

Representatives from SLSJ said they didn’t agree with calls for higher education to be free for everyone.

Nikhiel Deeplal said the rich, who can afford to pay, must do so to ease the burden of government having to subsidies universities.

“The rich must be able to subsidise the poor, therefore remove the billions that are being pumped into State institutions and we give it to individual students.”

The group believed its proposed method will work better than the current system which sees National Student Financial Aid Scheme funding given to poor students, while those who don’t qualify are disadvantaged.

Fuente: http://ewn.co.za/2016/08/13/Council-on-Higher-Education-recommends-inflation-related-increase-for-universities

 

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Guyana seeking to get UG School of Medicine re-accredited

América del Sur/Guyana/14 de Agosto de 2016/Fuente: The Daily Observer

RESUMEN: Una delegación de la Autoridad del Caribe de Acreditación para la Educación en Medicina y otras profesiones de salud (CAAM-HP) visitará Guyana, como parte de un movimiento para restaurar la acreditación a la Facultad de Medicina de la Universidad de Guyana (UG), así lo anunció el Ministro de Educación Dr. Rupert Roopnaraine. La Escuela UG de Medicina perdió la acreditación, en julio de 2015, a raíz de la demora de la institución en la presentación de un informe sobre el progreso de la escuela de CAAM-HP, miembro de la Comunidad del Caribe (CARICOM). La escuela de medicina  perdió la acreditación después de que la autoridad encontrara que algunas de las cuestiones que había destacado en una de sus visitas anteriores a la escuela no fueron atendidas. Entre las  mejoras está la de infraestructura; una revisión del plan de estudios; y la firma de un Memorando de Entendimiento (MoU) entre el Ministerio de Salud Pública, Facultad de Medicina de la UG y la Corporación Pública Hospital de Georgetown (GPHC) para la financiación de la escuela. El organismo regional también otorga una acreditación temporal en determinadas condiciones a las escuelas de medicina en el Caribe. La Escuela de Medicina de la UG se concedió la acreditación a corto plazo para los periodos de 2008 a 2012 y 2013 para el año 2015.

A delegation from the Caribbean Accreditation Authority for Education in Medicine and other Health Professions (CAAM-HP) will visit Guyana, as part of a move to restore accreditation to the medical school at the University of Guyana (UG), Education Minister Dr Rupert Roopnaraine has said.

He told the National Assembly that “we are anticipating that at the end of November, the team will complete it works”.

Parliament has committed GUY$109.6 million (One Guyana dollar =US$0.16 cents) to support the re-accreditation endeavour.

“…it is very important that we get the accreditation and all its details right,” Roopnaraine told   legislators, adding that the supplemental covers the cost associated with the six-member visiting team.

The UG School of Medicine lost accreditation, in July 2015, following the institution’s delay in submitting a report on the school’s progress to CAAM-HP, the accrediting body for medical, veterinary, and dental schools in the 15 -member Caribbean Community (CARICOM).

The school of medicine lost accreditation after the authority found that some of the issues that it had highlighted on one of its earlier visits to the school were not addressed. These included infrastructural improvements; a review of curriculum; and the signing of a Memorandum of Understanding (MoU) among the Ministry of Public Health, UG’s School of Medicine, and the Georgetown Public Hospital Corporation (GPHC) for funding of the school.

The regional body also grants temporary accreditation under certain conditions to medical schools in the Caribbean. The UG School of Medicine was granted short-term accreditation for the periods 2008 to 2012 and 2013 to 2015.

Fuente: http://antiguaobserver.com/guyana-seeking-to-get-ug-school-of-medicine-re-accredited/

 

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Paraguay: MEC acompañará reclamos de estudiantes y buscará salida académica

América del Sur/Paraguay/12 de Agosto de 2016/Fuente: Ministerio de Educación y Cultura

En la sala de reuniones del Ministerio de Educación y Cultura, el titular de la cartera Enrique Riera recibió a los estudiantes de Institutos de Educación Superior, afectados por inconvenientes surgidos con la clausura de varias instituciones de Educación Superior.

En el encuentro se reafirmó el compromiso del MEC de acompañar a los estudiantes en sus reclamos y a la vez encaminar hacia una solución sobre la situación académica de los mismos.

Riera reafirmó la voluntad de acompañar a los estudiantes en sus reclamos, «esto también tiene que ver con una decisión política que viene del Presidente», afirmó el Ministro.

Recordó que durante una reunión mantenida con Cartes la decisión asumida fue la de no abandonar a los estudiantes ni a sus padres, es decir, acompañarlos en sus reclamos sean penales o civiles y buscar una salida académica, «porque cuando una envía a un chico a una universidad es una esperanza, queremos que le vaya bien, que tenga futuro, ser útil a su comunidad», sentenció el titular del MEC.

Informó también que el Viceministerio de Educación Superior, analizará todos los expedientes, caso por caso, ya que cada caso tiene su propio tratamiento «y la consigna es decir la verdad», enfatizó Riera.

El Ministro reiteró su compromiso y aseguró que la intención desde la cartera es dar a los estudiantes una respuesta  seria, responsable e institucional y «vamos a tratar de ayudarles a que continúen sus estudios y retiren sus títulos», subrayó.

Desde el Viceministerio de Educación Superior-MEC se ha conformado una mesa de trabajo en el marco de la validación del Protocolo de Reinserción en el sistema de Educación Superior Formal de estudiantes, provenientes de Instituciones clausuradas o de carreras de grado clausuradas o sin habilitación legal.

La finalidad es  unificar los criterios de admisión de los estudiantes que se encuentran afectados por la Res. CONES Nº 389/2016, de manera a que puedan reinsertarse al sistema educativo formal y culminar sus estudios superiores, brindando oportunidades de reinserción en instituciones habilitadas legalmente, contribuyendo de esa manera con la solución de la situación de dificultad en la que se encuentran los estudiantes afectados.

Fuente: http://www.mec.gov.py/cms/

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Educación no baja las tasas universitarias y seguirán entre las más caras de España

España/11 agosto 2016/Fuente: Las Provincias

El Consell prometió en septiembre reducirlas e insistió en ello en reiteradas ocasiones durante la campaña de elecciones autonómicas.

Segundo año en el Gobierno, segunda ocasión en la que el Consell incumple su promesa de reducir las tasas universitarias para el año próximo. El Ejecutivo valenciano decidió ayer congelarlas una vez más, como ya había dado por hecho el rector de la Universitat de València, Esteban Morcillo.

Pero congelarlas no es bajarlas. El propio presidente Ximo Puig anunció en septiembre del año pasado, en los distintos actos de apertura de las universidades valencianas, un plan para reducir progresivamente las tasas a lo largo de la legislatura. Es más, durante la campaña de las elecciones autonómicas, tiempo de promesas, Puig se cansó de repetir que sería una de las prioridades de su gobierno. No en vano, se trata de los precios más altos de la historia, tal y como ha recordado el rector de la Universitat de València, Esteban Morcillo.

Mientras, en plena campaña electoral a las autonómicas, el presidente se comprometió a que los precios volverían a los niveles de 2011-2012. No se ha cumplido todavía. Desde que Mariano Rajoy los fijó en 2012, no se han movido. Son los más altos de la historia.

Los precios en las universidades de la Comunitat suponen que un crédito de grado en experimentalidad máxima tiene un coste de 24,89 euros, sólo superado por Cataluña (39,53), Castilla y León (30,25), Madrid (29,70 euros) y Aragón (25,83).

Hay que tener en cuenta que las tasas que pagan los alumnos y las familias están claramente relacionadas con la forma de compensar la financiación ordinaria de las universidades. En teoría, la mayor aportación del alumno supone una menor subvención autonómica.

Desde la Conselleria de Educación puntualizaron que se está trabajando para rebajar en un futuro las tasas universitarias. Este tema está intrínsecamente relacionado con una financiación justa por parte del Estado a nuestra autonomía.

Además, se aspira a aumentar durante los próximos cursos los presupuestos destinados a becas universitarias y a estudiar posibilidades de crear nuevas ayudas.

Fuente: http://www.lasprovincias.es/comunitat/201608/05/educacion-baja-tasas-universitarias-20160804234343-v.html

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