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La deuda universitaria en Chile que asfixia a los estudiantes y beneficia a los bancos

Por: Meritxell Freixas Martorell

Los estudios de grado en los centros públicos cuestan entre 20.000 y 50.000 euros por lo que los jóvenes tienen que recurrir a un préstamo bancario con el aval del Estado.

El día que Belén Pérez acudió al recinto universitario para firmar el crédito que le permitiría tener acceso a los estudios superiores no lo podía creer. Fue en 2010 cuando, después de comer y acompañada de sus compañeras de carrera, ingresó al edificio y se encontró con una enorme carpa por la que desfilaban miles de personas. “Tenías que tomar un número y te asignaban un banco, entonces tenías que hacer la cola al banco que te tocaba”, recuerda la joven.

Belén tiene 26 años y hace dos se licenció en Ortodoncia en la Universidad Autónoma de Chile, de titularidad privada. Es una de las muchas estudiantes que tuvieron que endeudarse para poder acceder a la universidad. Una realidad que han vivido varias generaciones de jóvenes del país suramericano, uno de los más caros para la educación superior, según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), y el más privatizado de América Latina. En la región, las universidades públicas o estatales son gratuitas o bien, el pago de aranceles es muy inferior al chileno. Por eso, la alternativa para los estudiantes chilenos es aceptar un crédito que fue pensado especialmente para ellos.

El Crédito con Aval del Estado (CAE) se puso en marcha durante el primer gobierno de Michelle Bachelet (2006-2010), pero fue ideado en el gobierno de su predecesor, Ricardo Lagos. Se diferencia de otros créditos porque el aval del estudiante es siempre el Estado. Inicialmente, el CAE se vendió como una fórmula para dar acceso y masificar la educación superior, que había quedado restringida a las clases más acomodadas tras los 17 años de dictadura de Augusto Pinochet y su feroz privatización de derechos básicos. Después de la poca popularidad de otros mecanismos de financiación educativa, el CAE se presentó a los jóvenes como un crédito de fácil acceso que entregaba la posibilidad de tener un futuro abierto y lleno de oportunidades, sobre todo para aquellos que eran la primera generación de la familia que entraba a la universidad.

Este mes, Belén ha pagado su primera cuota del CAE. Después de 18 meses, ha llegado al final del llamado “período de gracia”, una especie de concesión temporal que dan los bancos para que los jóvenes encuentren un trabajo después de graduarse que les permita enfrentar la deuda. Una vez superado este plazo, ya no hay excusas y cada mes, puntualmente, los estudiantes deben abonar sus tasas. La dentista, por ejemplo, paga entre 172.000 y 220.000 pesos chilenos mensuales (entre 230 y 300 euros) al banco que financió su crédito. Tendrá que hacerlo los próximos 20 años. Su carrera es de las más caras del país –le cuestan, en total, casi 57.000 euros, incluyendo los aranceles anuales y la matrícula que se paga cada año– y, además, ella la cursó en una universidad privada. La misma licenciatura en una universidad pública saldría por unos 46.000 euros.

Fotografía: Daniel Labbe

Aunque el caso de Belén puede que sea extremo, lo cierto es que cualquier grado en Chile tiene costos elevadísimos en Chile. Por ejemplo, la carrera de Biología en un centro público cuesta unos 23.000 euros, mientras que la equivalente a un grado de Maestro de Educación Infantil oscila alrededor de los 22.000 euros. Unos costes que se asumen con muchas dificultades económicas ya que en Chile el sueldo mínimo es la mitad que en España.

Asumir la deuda implica quedar totalmente amarrado por años a los dictámenes de los bancos, que antes de entregar el crédito se han encargado de averiguar todo sobre el postulante: su barrio, el colegio del que procede, los empleos y remuneraciones de sus padres, la carrera que quieren estudiar y dónde.

Efectos en estudiantes y familias

Los efectos del CAE tuvieron un impacto casi inmediato en los estudiantes y sus familias. La tasa de interés, cuyo importe se suma al costo total de los grados, estuvo varios años al 6%, lo que provocó un sobreendeudamiento importante que complicó las opciones de pago de la deuda. Poco a poco se fue engordando una lista de morosos que no ha parado de crecer hasta hoy.

Según los últimos datos de la Comisión Ingresa, administradora del sistema de créditos para estudios superiores, hay más de 874.000 beneficiarios del CAE, de los cuales 397.000 están estudiando. De éstos, 151.000 están morosos, es decir, cerca del 40% del total, y arrastran una mochila que les afecta en muchos otros aspectos: desde la imposibilidad de acceder a una línea de teléfono u obtener su devolución de los impuestos hasta alquilar una vivienda.

“La impopularidad del CAE se intensificó cuando los primeros egresados tuvieron que empezar a pagarlo, porque cuando firmaron el crédito tenían 18 o 20 años y no tenían tanta claridad de lo que significaba”, explica Camila Rojas, exlíder del movimiento estudiantil y hoy diputada en el Congreso por la coalición de izquierda Frente Amplio.

“En el colegio nos dieron una pincelada sobre el sistema de becas y del crédito, pero en general uno lo tiene que aprender por las suyas”, indica Belén. La dentista reconoce que cuando le tocó firmar el CAE, después de dos horas de cola, leyó “lo poco y nada que se entiende” y que quedó con la sensación de recibir “un premio de consuelo” por no haber podido acceder a una beca.

Rojas señala como el descontento por la deuda se sumó a una crisis más profunda del sistema educativo que hasta hoy denuncia el movimiento estudiantil. “Se puso en cuestión la calidad de las carreras y que existiera una masa de universitarios que además de endeudados, luego tenían muchas dificultades para encontrar trabajo”, dice.

Las grandes manifestaciones estudiantiles de 2011 hicieron reaccionar al presidente de la época, Sebastián Piñera, quien llamó a un consenso con la oposición e ingresó un proyecto de ley que rebajó el interés del 6% al 2%. Sin embargo, la reducción no llegó por un gesto de “buena voluntad” de los bancos, sino porque el Estado decidió costear el 4% de los intereses de los estudiantes a través de recursos de sus arcas fiscales. “Esa política tuvo un impacto relevante para los endeudados porque, efectivamente, bajaba el interés, sin embargo, para el Estado la carga es muy importante y el banco sigue recibiendo el dinero”, lamenta Camila Rojas.

La diputada, que hoy preside la comisión investigadora del CAE en el Parlamento, creada para indagar si el beneficio de los bancos ha sido en detrimento de los estudiantes y qué respuesta ha dado el Estado ante eso, comenta que le han llegado denuncias de que no todos los bancos aplicaron la baja de interés del mismo modo. “Algunos en vez de bajar al 2% bajaron en un 2%, quedando el interés al 4%”, detalla. Por eso, desde la instancia que lidera se ha propuesto esclarecer las responsabilidades políticas y administrativas del crédito, que sospecha que podría tener cláusulas abusivas e ilegales.

El beneficio de los bancos

Uno de los consensos que se ha instalado con fuerza entre los actores sociales y políticos del país es sacar a los bancos de la educación. Es una idea que hoy se defiende desde la derecha hasta la izquierda y el centro del abanico político en Chile. Después de más de una década, las autoridades y representantes se han dado cuenta de que las entidades bancarias han sido los principales beneficiarios de una política que ha exprimido las arcas fiscales del Estado.

Según el estudio Endeudar para gobernar y mercantilizar: El caso del CAE, de la Fundación Sol, que investiga y analiza temas sobre trabajo, sindicalismo y educación, en el país suramericano la implementación del CAE logró cumplir con la promesa inicial de aumentar el acceso a la educación superior, pero el 70% del incremento se concentró solo en 20 centros educativos. La mayoría de ellos pertenecen a cuatro grandes grupos educativos privados y, además, varios están siendo investigados por lucrar con las utilidades que, según establece la ley, debieran ser reinvertidas en las universidades.

Fotografía: Movimiento Deuda Educativa

“El CAE tiene una incidencia muy importante en el aumento exponencial de las matrículas de estas instituciones privadas, lo que refuerza la idea de que el sistema de educación superior se mercantiliza y el sector público se hace más pequeño, con un índice de matrículas del 15%”, expone Marco Kremerman, uno de los autores del estudio.

El documento también revela que para hacer este negocio aún más atractivo para las entidades financieras, el Estado se comprometió a subsidiar a los bancos a través de un sistema de compra de créditos con sobreprecio. Pese a que inicialmente se comprometieron a comprar cada año el 25% de los créditos entregados, con un sobreprecio del 6%, entre 2006 y 2017, la administración recompró el doble de los créditos comprometidos con un sobreprecio de 26,1%, es decir, 4,3 veces más que lo que se requería.

Sacar a los bancos

A pesar de que en su último gobierno, la expresidenta Michelle Bachelet instauró un sistema de gratuidad para el 60% del alumnado más pobre, el CAE hoy representa el 26,5% del presupuesto de la partida destinada a Educación Superior, 24 puntos más que en 2006, y ha comprometido recursos para 2018 por 549.630 millones de pesos (casi 750.000 euros).

Para los que no pueden acceder a la gratuidad, la ex mandataria también propuso crear un nuevo Crédito Estatal de Educación Superior (Cepes) que excluía a la banca y se adaptaba al sueldo que reciben los profesionales más jóvenes. Sin embargo, dejó fuera dos aspectos innegociables para el movimiento estudiantil: salir del sistema de crédito y condonar la deuda a quienes quedaron atados al CAE.

La propuesta de Bachelet no alcanzó a avanzar y Piñera la retiró apenas llegó a su segundo gobierno en 2018. El presidente ha presentado ahora otro proyecto de ley -también basado en el crédito- para crear el llamado Sistema Único de Créditos (SUC), un mecanismo administrado por el Estado y sin intervención de la banca que establece en un 10% del salario el pago máximo que deberá hacer cada estudiante una vez haya finalizado sus estudios y tenga ingresos. El crédito tendrá una tasa de interés del 2% anual y la deuda se condonará a los 15 años de pago.

“Va a ser un sistema que lo va a administrar el Estado y, de esa forma, vamos a evitar muchos de los problemas que generó la participación del sistema financiero en el actual CAE (…) El sistema que estamos proponiendo pone fin a muchas y discriminatorias diferencias que existen hoy en día”, aseguró Piñera.

Sin embargo, la iniciativa no ha dejado satisfechos a los estudiantes, que critican que no se haga cargo del problema de los morosos y que no condone la deuda. “Eliminar el CAE es eliminar un problema para futuros estudiantes, pero no para los morosos actuales o para los que finalizarán sus estudios dentro de dos años y que habrán cursado el 80% con CAE. Ellos van a seguir siendo deudores y morosos”, lamenta Marco Kremerman.

La deuda educativa carga sobre las espaldas de un país con unas tasas de endeudamiento que, en general, ya son muy elevadas. Las cifras estratosféricas que enfrentan los jóvenes que quieren formarse han hecho de la demanda por una educación gratuita y de calidad la principal bandera del movimiento estudiantil, que persistentemente no ha dejado de presionar para que los gobiernos les den una respuesta. Al final, lo que reclaman no es que se garantice el acceso a la educación, sino que se garantice el derecho.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2018/06/18/la-deuda-universitaria-en-chile-que-asfixia-a-los-estudiantes-y-beneficia-a-los-bancos/

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Concede India a Siria mil becas para estudios superiores

Asia/Siria/21 Junio 2018/Fuente: Prensa Latina

El gobierno de la India concedió a Siria mil becas para estudios de post grados y maestrías, como parte de la ayuda de ese sureño estado asiático a la reconstrucción de este país árabe, informó hoy una fuente ministerial.
La viceministra de Educación Superior en Siria, Sahar Fahoum, declaró a medios de prensa que el ofrecimiento de Nueva Delhi contribuirá a la formación de recursos humanos necesarios para Damasco en diversos campos del quehacer científico-técnico.

Entre las especialidades ofertadas se encuentran informática, alta tecnología, energía, gastronomía y enfermería.

Fahoum recordó que el acuerdo de cooperación en el campo de la ciencia y la técnica suscrito entre India-Siria contemplaba hasta ahora sólo el intercambio de 25 becas en el campo académico.

Representantes de los gobiernos de ambas naciones reiteraron recientemente la voluntad común de desarrollar proyectos conjuntos en territorio sirio en sectores como la construcción de edificios residenciales, y la fabricación de vehículos e ingeniería diversa.

Además de la India, en los últimos días Rusia ofreció a Siria 500 becas anuales para estudios universitarios e Irán, 100. Cuba ofreció también varias becas a este país árabe para que numerosos jóvenes se formen en el campo de la medicina.

Fuente: http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=188421&SEO=concede-india-a-siria-mil-becas-para-estudios-superiores
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En Conferencia Regional de Educación Superior acuerdan fortalecer la carrera docente

América del Sur/ Argentina/ 18.06.2018/ Fuente: www.ip.gov.py/ip.

Durante la III Conferencia Regional de Educación Superior (CRES 2018) que se realizó en Córdoba, Argentina, las autoridades reiteraron el compromiso de fortalecer la profesionalización de la carrera docente y la formación pedagógica, así como la articulación del sistema educativo.

La actividad contó con la participación paraguaya encabezada por el ministro de Educación y Ciencias, Raúl Aguilera, que cerró sus actividades en Córdoba en cuya ceremonia de clausura presentaron la declaración final.

Este documento junto con el plan de acción, conforman los dos ejes principales que sirven de base para la participación latino-americana y caribeña en la Conferencia Mundial de Educación Superior de la Unesco, que se realizará en París en el año 2020, informó el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) en un comunicado.

El director del Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (Unesc-Iesalc), Pedro Henríquez Guajardo, destacó la importancia de ambos documentos para la elaboración de una concepción de educación superior en la región.

“La declaración es un instrumento político y el plan de acción es la parte concreta. Nuestra meta es que la declaración se convierta en propuestas permanentes. El plan tiene una duración de 10 años y debe ser implementado a partir de enero de 2019”, expresó.

En la oportunidad las autoridades acordaron fortalecer la profesionalización de la carrera docente y la formación pedagógica, así como la articulación del sistema educativo. Reconocer estudios, diplomas y títulos, así como dobles y múltiples titulaciones, como también impulsar los modelos de evaluación y acreditaciones en escala regional.

Señaló, además que se buscarán promover proyectos conjuntos de investigación en áreas estratégicas y problemas fundamentales y fondo de desarrollo comunes, favorecer la creación de universidades abiertas poniendo especial énfasis en el reconocimiento de otros saberes, incluyendo la interculturalidad y la inclusión de otros actores sociales.

Además apuntan al trabajo de manera colaborativa y aprovechar la infraestructura regional de investigación, tecnología e innovación.

Finalmente, el secretario de Estado manifestó que la experiencia fue muy enriquecedora y que ayudará a ir elevando la calidad de la educación superior, estar acorde a los delineamientos regionales con respecto a los indicadores presentados durante la culminación del III CRES, para el fortalecimiento de la Educación Superior para los próximos años.

Fuente: https://www.ip.gov.py/ip/en-conferencia-regional-de-educacion-superior-acuerdan-fortalecer-la-carrera-docent

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CRES 2018: Amenazada la educación universitaria con injerencia del Banco Mundial

América del Sur/ Argentina/ 18.06.2018/ Fuente: www.pressenza.com.

En Córdoba – Argentina, se realiza la Tercera Conferencia Regional de Educación Superior, conocida como CRES 2018 que coincide con el Centenario de la Reforma Universitaria de 1918. Reúne a rectores, docentes y estudiantes de toda Latinoamérica, con el fin de delinear las próximas tendencias en materia educativa tanto para Argentina como para el resto de la Región. Este Congreso es preparatorio a un Congreso que se realizará a nivel mundial en París en el año 2019.

Sin embargo, hay voces críticas a este evento. Javier Tolcachier de la Agencia Pressenza y del Foro de Comunicación para la Integración de NuestrAmérica dialogó con Macarena Ubal de la Asamblea Interfacultades de la Universidad Nacional de Córdoba.

La educación como variable de ajuste, razones de la movilización

Las asambleas que se han autoconvocado y organizado en la Universidad Nacional de Córdoba se posicionan en contra de esta Conferencia porque consideran que detrás está el Banco Mundial. En Argentina ya se vivieron las consecuencias de las políticas asesoradas por el Fondo Monetario Internacional y lo que significó en la década de los noventa para el país.

Para Macarena, como integrante de esta movilización, estas políticas desean apuntar el modelo educativo al servicio de las grandes empresas, del mercado, donde la educación es una variable más de ajuste, que se traduce en recorte de presupuestos, redireccionamiento de los recursos, lo que a su vez implica acabar con el conocimiento crítico, especialmente en las áreas de sociales y humanidades. Básicamente – reitera- es abrir las puertas de las universidades públicas de par en par a las empresas a través de convenios, el arancelamiento  y recortes de grados para pasarlo a postgrados pagos.

Rechazo al recorte de incumbencias

A partir de una resolución del Ministerio de Educación, la 1274, se afecta a 37 carreras de grado en universidades públicas, donde se recorta o limita el alcance que tienen los títulos, es decir una devaluación. Por ejemplo, si antes se podían ejercer 20 alcances diferentes a partir de los títulos, actualmente hay facultades que se limitan a 5 incumbencias, eso implica recortar planes de estudio, con menos contenidos en las carreras, justificado en la caracterización de que actualmente las licenciaturas de 5 años son muy rígidas para el mercado. Se promueve la falsa idea que el mercado necesita personal menos calificado, y por ende, mano de obra más barata, entonces quien quiera especializarse tiene que pagar dentro de la universidad pública para formarse.

Riesgo para la educación pública, laica y gratuita. Amenaza para la autonomía universitaria

Para Macarena urge la defensa de la educación pública, sobre todo en el marco del centenario que impulsó la autonomía universitaria y enfrentó el conservadurismo dentro de launiversidad pública. Señala que entendiendo el contexto nacional ahora se ajusta la salud, previsional y el ámbito laboral,  la educación no escapa a una política de ajuste con la que América Latina ha sido saqueada y puesta al servicio de los organismos de crédito. Como estudiantes estamos llamados a la tarea histórica de retomar las banderas de la reforma y defender la educación que está en peligro.

Fuente: https://aler.org/node/3898

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¿Crisis moderna o posmoderna de las universidades? Nostalgia por la Reforma de Córdoba

Por: Iliana Lo Priore Infante.

Nadie pone en duda que las universidades están en crisis.  Donde no existe acuerdo es con respecto al tipo de crisis que atraviesan.  Parece, a primera vista, desconcertante que se reconozca la existencia de la crisis pero no haya consenso para reconocer cómo clasificarla.  Incluso, el consenso no existe dentro de la “comunidad” misma de una específica universidad. Entre otras razones, porque la idea de comunidad universitaria está también en crisis, aspecto este que poco se admite sobremanera por los burócratas del populismo universitario, según cierta interpretación inferida de los indicadores recabados en torno a su situación crítica.  Esto pudiera conllevar a que la crisis para algunos se debatiera entre dramática o trágica.

Dramática por cuanto su narrativa podría tener desenlace por más precario que fuera, si existiera la voluntad y la claridad suficientes para superarla por sus propios integrantes, pero no hay signos evidentes de ello; por el contrario, hay manifiestos signos de lo opuesto, –por encima  de episódicos actos grupales de manifestación que son más evidencias de la crisis que eventos voluntariosos y  preclaros de contrarrestarla–, lo que, en consecuencia, nos conduce a caracterizar la crisis como trágica, esto es, sin desenlace pronosticable, o inviable si se hace depender tan solo de la “comunidad universitaria”.  Al decir esto, no estamos coincidiendo con aquellos que reclaman sempiternamente que la crisis universitaria principalmente es cuestión del presupuesto otorgado externamente por  insuficiente, admitiendo que esto es una media verdad.  Presupuesto, para quienes lo reclaman, que debe ser otorgado por los gobiernos, para los progresistas o liberales, o por los sectores económicos capitalistas poderosos de la sociedad, para los neoliberales privatizadores, a fin de funcionar debidamente a cambio de satisfacer sus expectativas político-ideológicas y económicas.

Cuando decimos que la superación de la crisis universitaria es inviable si se hace depender únicamente de sus “comunidades”, estamos reconociendo la incapacidad propia de la institución para convertirlas en sujetos de su transformación, y reconociendo además, la necesidad de hacer intervenir a otros actores o agentes, externos a la universidad, para impulsar y sostener las dinámicas de su cambio institucional, si aún se está a tiempo de renovarla y salvar su vigencia histórica instituida por la Modernidad occidental principalmente.  Cuestión que de suyo es ir a contracorriente ya que, como es más que conocido, la Modernidad, en tanto modelo civilizatorio, está en crisis debido a su agotamiento y decadencia. Agotamiento y decadencia que evidencia el derrumbe de sus ideas-fuerza: progreso, desarrollo, saber científico, aplicación tecnológica, etcétera. Y siendo que la universidad es una institución depositaria de esas ideas-fuerza, y, a la vez, se fundamenta en ellas para justificar su institucionalidad, (su docencia-investigación-extensión), la crisis de la Modernidad, es la crisis de la universidad vigente.  Esto explicaría el porqué la universidad no puede asumir, con base en su fundamentación y praxis moderna,  la comprensión de su crisis y su superación, mucho menos animar y consolidar una fuerza propia, con apoyo en esas ideas-fuerza, que favorezca un desenlace basándose en sus “principios y postulados” modernos. No puede acudir a darse sustentabilidad en un ethos universitario agotado.

Por otra parte, es comprensible también que su “comunidad” se sienta desasistida y anómica. Incapaz de darse su propia dirección y sentido, por cuanto no ha reconocido esta realidad, y ha desestimado o negado, contradictoriamente por ser esa una de las principales razones de ser liberales-modernas de la universidad, el requerimiento de pensar perspectivistamente su situación, desde diversos ángulos críticos y ambivalentemente, cuando se supone que ese es su primera fortaleza, el libre pensar y la libre discusión de ideas,  junto con el resguardo que le brinda para ello la autonomía y la democracia universitarias, afianzadas también por el pensamiento liberal moderno, para preservarse de las presiones o exigencias  gubernamentales y del mercado capitalista.

El agotamiento y decadencia de la Modernidad europea-occidental, impuesta colonial y neocolonialmente en Indoafrolatinoamérica  en forma de remedo  por medio de la modernización para mayores alienaciones ya que ha sedimentado híbridamente en lo sociocultural de las naciones, indignificando a nuestros pueblos al obligarlos a asumir identificaciones extranjerizantes negadoras de sus alteridades, ha conllevado a que estemos atravesando un momento epocal que se ha denominado posmodernidad, que a través de los intelectuales y cultores orgánicos que en nuestro contexto regional la han asumido, está impugnando críticamente los remedos residuales de la Modernidad, desde una racionalidad o pensamiento propio en todos los aspectos y ámbitos, entre estos, los universitarios.

Posmodernidad que en sus vertientes más críticas ha enfatizado en las características culturales diferenciadoras que han emergido de la reivindicación de los saberes y conocimientos excluidos o subalternos, así como de los emergentes, y que se manifiestan en la reclamación de una reforma o renovación universitaria radical pertinente con base en una nueva mundialización alternativa a la globalización neoliberal depredadora de la naturaleza y la humanidad, así como de una universidad con responsabilidad social ante la sociedad, por vía de sintetizar el sentido común popular y el sentido crítico universitario alternativo en un sentido-común-crítico (implica unas ciencias-otras y unas tecnologías-otras, o no depredadoras, no reproductoras de los residuales de la Modernidad postiza, racionalidades liberadoras, decolonizadoras, etcétera), que se articule con las transformaciones sociales populares requeridas para afianzar nuestra autodestinación histórica  a través de la reivindicación de las alteridades que somos los indoafrolatinoamericanos.

En esa perspectiva inscribimos la posibilidad de superar la crisis de la universidad al reconstruirla o reconvertirla radicalmente (en lo académico, la docencia, la extensión, la investigación, lo organizacional,  lo administrativo funcional, y otros) en la dirección y el sentido de esa autodestinación como nueva institucionalidad insurgente posmoderna.  A semejanza de la lucha de impacto histórico-cultural en toda la región de la Reforma Universitaria de Córdoba en la Argentina de 1918 por moderna que esta haya sido.

  • Correo: ilianalopriore11@gmail.com
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Con fuerte tono latinoamericanista comenzó la CRESS 2018 en Argentina

América del Sur/ Argentina/ 18.06.2018/ Por: Javier Tolcachier / Fuente: www.pressenza.com.

Con una nutrida asistencia se realizó el acto inaugural de la III Conferencia Regional de Educación Superior en Córdoba. Los discursos de apertura, más allá del obligado decoro formal y del necesario acento académico, estuvieron marcados por un fuerte tono político y doctrinario.

Muy celebradas fueron las palabras del coordinador general del evento, el Dr. Francisco Tamarit – ex rector de la Universidad Nacional de Córdoba – quien defendió la educación superior como derecho humano universal y a la obligación del Estado de garantizarla.

Allí donde la pobreza dificulta el acceso a la Universidad, hay que eliminar la pobreza, no la Universidad, señaló al finalizar su intervención.

De ese esfuerzo colectivo por la ampliación del conocimiento sin límites ni discriminación alguna se hizo eco el Director General del Instituto Internacional de la Unesco para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (UNESCO-IESALC) y anteriormente Decano de la Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Central de Chile Pedro Henríquez Guajardo.

Su saludo inicial en distintas lenguas originarias fue incontestable señal del tenor de fuerte interculturalidad que se quiere imprimir a la Conferencia.

También habló la Subdirectora General de Educación de la UNESCO Stefania Giannini, subrayando el compromiso universal de la organización con una educación para todos, reflejado en el objetivo 4 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible acordados en Naciones Unidas en la agenda 2030.

El clima subió de tono político al tomar la palabra el actual intendente de Córdoba, Javier Mestre, quien recibió una fuerte silbatina desde las tribunas – sin duda por su alineamiento con el gobierno nacional y su gestión ciudadana, que sin embargo, se preocupó por destacar.

La tensión llegó al punto máximo al tomar la palabra el titular de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro. Un abucheo de la mayor parte de la asistencia local junto al coreo de consignas contra el gobierno de Mauricio Macri, prácticamente impidió que diera su discurso. La rechifla se volvió estruendo cuando el ministro habló de “diálogo sincero”. Allí interrumpió por unos momentos su alocución para tildar después de “fascistas que gritan desde la oscuridad” a los estudiantes y docentes opositores.

A pesar de ello, comentó lo que será la propuesta del gobierno en la conferencia referida a una mayor internacionalización del sistema universitario.

El rector actual de la UNC Hugo Juri llamó a sostener “las banderas del 18” – en referencia al año de la Reforma Universitaria- , resaltó los distintos momentos en los que el mercantilismo las puso en riesgo y algo  más equidistante –quizás debido a su filiación política oficialista – colocó su discurso en el plano de la defensa de la educación superior gratuita y de una autonomía universitaria plena. Destacable fue su convocatoria a salir de la zona de confort y – en línea con lo manifestado por Guajardo Henríquez, a construir una universidad pluricultural.

El desafío de la interculturalidad

El inicio del segmento cultural fue una polifonía de sonidos ancestrales rescatados por la Orquesta de Instrumentos Autóctonos y Nuevas Tecnologías de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, Argentina. Una performance mística que transmitió la certeza de una espiritualidad y una raíz regional vivas, tomando posición desde la estética y el arte universitario.

La vivaz percusión de Vivi Pozzebón con el Tamboreras Ensamble y la canción de Charo Bogarín – descendiente de guaraníes – completaron con sutileza musical el mensaje que se ha querido dar en la inauguración de la conferencia y que seguramente marcará a fuego debates posteriores. La Educación Superior para todos, será pluri- e intercultural o no será.

El sello antineoliberal

El profesor Boaventura de Sousa Santos dio una verdadera clase magistral, apropiada para la asamblea magisterial y estudiantil reunida, no apta para corazones a la derecha del pecho.

Caracterizó tres motivos por los cuales la universidad es hoy blanco de ataques del neoliberalismo: Por constituir reducto de pensamiento crítico, por tanto de resistencia; por analizar pasado y futuro, contrariando a un neoliberalismo que pretende un “eterno presente”. Por último, por ser siempre las universidades un proyecto nacional y desde ahí proyectarse internacionalmente, proyecto social de solidaridad en base al bien común que no conviene a una internacionalización de franquicias,

Aún defendiendo la necesidad de evaluar y ser evaluados, atacó la concepción de rankings de Universidades, poniendo de manifiesto cómo cuantificar calidades es prerrequisito para colocar al conocimiento en el rubro “mercancía”. Dichas mediciones dejan afuera la mayor parte de lo que constituye el mundo y la vivencia universitaria, los afectos, las relaciones intergeneracionales, las fiestas y varios etcéteras, convirtiéndose en inútiles a la hora de contabilizar las múltiples potencialidades del ámbito.

Finalizó su charla ofreciendo los conceptos de pluriversidad y subversidad que pueden constituirse en elementos para la radical defensa del conocimiento libre y la universidad de todos en la lucha contra la triple opresión del capitalismo, el colonialismo y el patriarcado (o heteropatriarcado).

Esta no fue una inauguración formal ni ajena al momento de retrocesos y crisis que vive el mundo y la región. El espíritu libertario de 1918 encarna cien años más tarde el espíritu y la vigencia de un desafío que en estos días de intercambio tomará forma en el mismo lugar de la primera Reforma: proyectar la Universidad latinoamericana a un futuro inclusivo, fraterno y con conocimiento de y para todos.

(Crédito Fotografías: CRES 2018)

Fuente: https://www.pressenza.com/es/2018/06/con-fuerte-tono-latinoamericanista-comenzo-la-iii-conferencia-regional-de-educacion-superio

 

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Con educación, investigación e innovación, las Universidades La Salle responden a las necesidades globales

América del Norte/ México/ 18.06.2018/ Fuente: www.prnewswire.com.

150 rectores y directores de investigación, internacionalización y misión de 61 Universidades La Salle de todo el mundo, se reúnen en la #CDMX del 18 al 21 de junio, para definir acciones que integren y fortalezcan con un enfoque multicultural, la contribución de las universidades para lograr los Objetivos de Desarrollo.

La edición XII del Encuentro de la Asociación Internacional de Universidades La Salle (IALU, por sus siglas en inglés) es una de las reuniones de educación e investigación más grandes e importantes en el mundo. Su finalidad es sentar las bases trianuales para la continuidad a un proyecto educativo global, que transforma entornos, impacta realidades y crea futuros.

Este año, bajo la temática «Nuestra fortaleza está en la diversidad»las instituciones de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, expondrán distintos casos de éxito en los que, a través de la educación, han logrado responder a las necesidades, problemáticas y tendencias del mundo actual.

Casos como:el Proyecto Fratelli que apoya a niños refugiados por la guerra en Líbano; la Universidad de Belén, el espacio de educación superior más antigua de Palestina; las universidades Católica de Etiopía y en África Occidental la Universidad Lasaliana en Burkina Faso; en el ámbito  local La Salle Nezahualcóyotl, cuyo impacto social se ha convertido en un oasis dentro de uno de los municipios con los más altos índices de delincuencia e inseguridad en el país.

«Las comunidades educativas lasallistas tienen el desafío de abordar el impacto de la globalización, la masificación, el acceso desigual, la movilidad de los estudiantes, las tecnologías de la información y la comunicación; para transformar su entorno y construir un mundo más justo y fraterno» comentó Robert Schieler, Superior General de La Salle en el mundo.

La Asociación Internacional de Universidades La Salle, es una de las redes de educación superior e investigación más grandes en el mundo, con presencia en 17 países y en los cinco continentes. 250 mil estudiantes universitarios, se forman en las 61 universidades lasallistas.

ACERCA DE LA UNIVERSIDAD LA SALLE CIUDAD DE MÉXICO

A 56 años de existencia, la Universidad La Salle está catalogada dentro de las universidades de mayor prestigio a nivel Nacional, recientemente reconocida como la única universidad cien por ciento acreditada en todos los programas de licenciatura, reconocidos por su calidad y pertinencia. Ofrece 97 programas de bachillerato, licenciatura, posgrado. Cuenta con una población de más de 12,600 estudiantes y 2,250 colaboradores. Forma parte de la Red de Universidades La Salle México con 15 universidades y de La Salle Universities con 76 universidades alrededor del mundo. La Salle es animada por los Hermanos de las Escuelas Cristianas (Hermanos Lasallistas) presentes en más de 80 países formando a un millón de estudiantes del prescolar hasta el doctorado. La Universidad La Salle México es liderada por el Dr. Enrique González Álvarez, fsc, nombrado Rector desde el mes de julio de 2011.

Foto – http://www2.prnewswire.com.br/imgs/pub/2018-06-15/original/4323.jpg

FUENTE Universidad La Salle

Fuente de la noticia: https://www.prnewswire.com/news-releases/con-educacion-investigacion-e-innovacion-las-universidades-la-salle-responden-a-las-necesidades-globales-685701071.html

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