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Corea del Sur: donde la educación sobrepasa los límites

Por: Carmen García.

La educación es entendida por cada país y continente de forma diferente. Uno de los casos más llamativos es Corea del Sur, donde los profesores se encuentran entre los miembros más respetados de la sociedad e incluso los estudiantes más talentosos se fijan como meta ser seleccionados por las facultades de educación más conocidas. Gran parte de los docentes tienen multitud de admiradores hasta el punto de ganar auténticas fortunas, lo comparable con una estrella de pop o actores y actrices en España.

Corea del Sur es uno de los países asiáticos que suele encabezar las listas globales de educación, como los informes PISA. Tiene uno de los sistemas educativos más exitosos del mundo en cuanto a resultados, pero es uno de los más duros. En esta región la mayoría de los jóvenes estudian desde las 8 de la mañana hasta las 11 de la noche y los padres invierten toda una fortuna en la educación privada de sus hijos. Las familias consideran esta obligación el eje principal de la vida de los más jóvenes y están dispuestos a hacer enormes sacrificios.

Una jornada escolar en Corea del Sur dura alrededor de 7 horas, pero normalmente los alumnos van a estudiar durante varias horas adicionales a bibliotecas y academias privadas nocturnas llamadas Hagwons, que constituyen una parte fundamental de la gigantesca industria educativa del país. Estos centros deben su éxito a los tutores estrella que utilizan para atraer a más estudiantes. El Gobierno se vio obligado a intervenir legislando que estas escuelas debían cerrar a las 10 de la noche, no obstante, muchos jóvenes continúan estudiando al llegar a casa. En total los alumnos podrían mantener rutinas diarias de hasta 16 horas vinculadas a sus actividades escolares. Sin embargo, si esto no era suficiente, todavía en algunos Hagwons se utiliza la práctica «palo del amor», un eufemismo referido a las varas de madera que utilizaban antiguamente los profesores para castigar a los que no mostraban las correctas aptitudes. Esta técnica no se prohibió hasta 2010 y pese a ello, todavía hay padres que llaman a los profesores e instan a utilizar castigos corporales.

Las obligaciones escolares impiden que los jóvenes socialicen, jueguen y duerman. En este país está muy interiorizada la idea de que si no se tiene éxito en la escuela, tampoco se tendrá en la vida, lo que supone una enorme presión en los estudiantes. Además, según los resultados de las pruebas PISA, estos alumnos son los más infelices. Uno de estos resultados se refleja en la alta tasa de suicidios. El Ministerio de Educación reconoció en 2015 que la presión escolar que afrontan los jóvenes ha desembocado en un problema social.

Los docentes más destacados

Uno de los profesores que vive en primera persona las condiciones de una vida respetada y muy cómoda económicamente es Cha Kil-yong, conocido como Mr. Cha. Es el responsable de «SevenEdu», una escuela online de preparación a la Selectividad con más de 300.000 alumnos. Utiliza su condición para usar disfraces, pelucas y caretas para enseñar complicadas ecuaciones matemáticas y así entretener y motivar a sus estudiantes. Este docente hizo fortuna en apenas seis años. Cuando no se encuentra dando clase, se codea con otros ídolos de los jóvenes surcoreanos, como una cantante de pop con la que grabó una canción animando a los alumnos a sonreír mientras preparan el gran examen de sus vidas: el CSAT, la puerta hacia la universidad.

Kim Ki-hoon, es otro docente pero experto en la materia de inglés. Obtuvo 3,5 millones de eureos sólo por sus clases online, cifra a la que habría que sumar los más de ocho millones que le reporta su editorial de material educativo. Kwon Kyu-ho, es un profesor cotizado de Literatura y suele aparecer en público con estrellas locales y recluta celebridades para respaldar su trabajo.

Fuente del artículo: https://www.eleconomista.es/ecoaula/noticias/9543388/11/18/Corea-del-Sur-donde-la-educacion-sobrepasa-los-limites.html

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Escolares se lucieron con perfecta coreografía creada en horas de clases | VIDEO

America del Sur/ Colombia/ 04.12.2018/ Fuente: elcomercio.pe.

En Facebook se publicó el video viral de unos escolares de Uruguay que realizan una perfecta coreografía durante sus horas de clases. Así fueron las reacciones que provocó en redes sociales.

El mundo resalta en Uruguay dos grandes razones: fútbol y carne. En el fútbol, levantaron la Copa del Mundo dos veces y son campeones de quince (15) Copa América. En cuanto a la ganadería, cuentan con una de las mejores producciones del mundo al lado de Argentina y Brasil. Sin embargo, hay más hechos para rescatar del país oriental. Este video de Facebook demuestra a unos escolares charrúas realizando una espectacular coreografía con unas tazas en horas de clases. El clip se volvió un éxito y no tardó en volverse viral en las redes sociales.

¿Intentarías realizar la coreografía vista en este video de Facebook? El clip viral fue publicado por el presentador argentino Marcelo Tinelli en su página en la red social. Hasta ahí llegaron los usuarios para reconocer la procedencia y el actuar de los escolares.

La alucinante coreografía ha dejado atónito a más de un seguidor de Facebook. Y es que el video viral se ha multiplicado en los muros con buenos comentarios que destacan la coordinación y habilidad de los escolares. Según algunos comentarios, esta dinámica es parte del curso de educación física.

Este video fue filmado por una profesora de la Escuela Pública de Paso de los Toros, departamento de Tacuarembó, Uruguay. En esta ciudad nació el escritor Mario Benedetti y es conocida por el agua tónica que lleva el mismo nombre que el lugar.

Como parte de la educación básica, en los colegios uruguayos se busca que los escolares desarrollen todo tipo de habilidades. Esta dinámica de la coreografía perfecta es parte de un extenso plan donde niños y niñas desarrollan sus talentos, se puede ver en el video viral de Facebook.

La coreografía a simple vista no es nada sencilla. Participan seis escolares -5 niñas y 1 niño- y tiene como misión no cometer ningún error. Dicha coreografía consiste en repetir movimientos de izquierda a derecha con una taza en la mano, que luego pasará a ser utilizada por la compañera del costado.

En Facebook se observa la total concentración de todos los menores, que acompañan con aplausos sus movimientos. La coreografía va y viene, es decir, termina donde comenzó. En Facebook, la mayoría de comentarios del video viral son halagos hacia los escolares.

El video de Facebook se hizo viral tras sumar 4.8 millones de reproducciones, 105 mil reacciones y 76 mil compartidas entre los sorprendidos usuarios de las redes sociales.

Fuente de la noticia: https://elcomercio.pe/redes-sociales/facebook/facebook-viral-escolares-realizan-ingeniosa-coreografia-vuelve-sensacion-redes-sociales-uruguay-face-fotos-video-nnda-nnrt-noticia-582842

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¨Centro de educación inicial La Alquitrana¨: Modelo educativo venezolano de excepción

Por: Beatrice Sansó de Ramírez.

Porque los primeros 6 años de vida de un ser humano, son definitivos para delinear la personalidad de los hombres y mujeres del futuro de un país¨

En mi familia, la docencia se lleva en la sangre. Mis padres y hermanos son profesores universitarios. Y, en mi caso, ya como estudiante de Derecho de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas, fui preparadora de la materia ¨Derecho Penal I¨, para asistir al profesor Nelson Chacón. Luego, también de mi madre, la profesora Hildegard Rondón de Sansó, en ¨ Derecho Administrativo¨.

De ahí en adelante, dediqué buena parte de mi tiempo durante 30 años, a mis cátedras de Derecho Administrativo, tanto en mi Casa de Estudios, como en la Universidad Central de Venezuela.

Por eso, cuando en virtud del nombramiento de mi esposo como Ministro de Energía y Minas y Presidente de PDVSA, para evitar un eventual conflicto de interés con el ejercicio de mi profesión de abogado que había desarrollado exitosamente hasta la fecha, me vi ante la necesidad de dejarla, no pude sino considerar una bendición, saber que, podría ejercer otra forma de docencia, ocupándome de la ¨Fundación Guardería Infantil La Alquitrana¨ del entonces Ministerio de Energía y Minas.

Se trataba de la Escuela de Educación Inicial para los hijos de los trabajadores y trabajadoras de dicho organismo. Su nombre ¨La Alquitrana¨, derivaba del primer pozo de petróleo explotado comercialmente en Venezuela (estado Táchira).

Me encontré con una institución dejada a su suerte, que se mantenía sólo por el amor de su exiguo pero extraordinario personal.

Estaba ubicada en una casa vieja de una urbanización de Caracas, con sólo 70 inscritos, y de poca ayuda para los trabajadores del Ministerio.

Una vez planteada la situación de la Escuela a las autoridades, el Ministro, en especial, solicitó se le diera el mayor de los apoyos, bajo la premisa de priorizar siempre el recurso humano, sobre todo, en el área educativa.

Teníamos por delante un enorme trabajo.

Primero, tuvimos la suerte de ubicar a la excelente pedagoga, Lic. Ana Karina Requena, quien, no escatimó esfuerzos en acompañarnos paso a paso en nuestra tarea.

Esa Escuela debía ser todo menos ¨un depósito de niños y niñas¨, en el que este tipo de instituciones se convierte cuando existe sólo un interés mercantil. El reto, era construir un espacio para la educación infantil integral, desde lo sustantivo, con apego hacia lo identitario y sobre todo, a lo espiritual. Promover la creatividad, la imaginación, el aprendizaje a través del juego, de la pintura, del arte; la inteligencia emocional. Que los niños y niñas estuvieran bien alimentados, fueran felices, que aprendieran a partir del amor y la entrega de cada miembro del Pre Escolar. Que todo ello les generara confianza en sí mismos y en sus habilidades.

Ante todo, hicimos un llamado a concurso para contratar nuevas maestras, pues debíamos tener una por aula, mas dos auxiliares en la etapa de preescolar (de los 3 hasta los 6 años), y una maestra con cuatro auxiliares en la de maternal (de los 5 meses a los 2.11 años). Los salones de maternal, y ésto incluye los corrales y sillitas de comer, tendrían de 10 a 18 bebés, dependiendo del espacio. Y los de preescolar, un máximo de 24 niños o niñas.

Entrevistamos por escrito y en persona, a cada una de las docentes, para identificar su conocimiento de las técnicas docentes, también, les hicimos pruebas psicológicas, del manejo del lenguaje, de la tecnología, su nivel cultural, su sentido patrio desde la diversidad y, sobre todo, su motivación y cercanía hacia los menores. Debían ser ante todo, maestras de vocación.

Para la parte administrativa, contábamos con la mejor profesional que haya conocido. Nuestra querida señora Dalia, quien, durante mas de treinta años se ha entregado en cuerpo y alma a la institución, cuidando cada detalle en las cuentas que escrupulosamente lleva, para optimizar una a una las actividades diarias de la organización.

Como primer paso, rehabilitamos el inmueble, para ampliar espacios, abrir ventanales, construir una mejor cocina y comedor, colocar parques internos y al aire libre. ¡Recuerdo como hoy, las cajas que movimos y las paredes que personalmente pintamos!

Innovamos con la colocación de los ¨baby gym¨, de manera de promover el desarrollo psicomotor de los niños y niñas. Construimos un cuarto de música, otro de computación, un área para la nutricionista, una para la odontóloga, otras para la psicóloga y psicoterapeuta. Cada salón tendría la ambientación para el aprendizaje adecuado a las edades.

Nuestro Sistema Nacional de Orquestas, por convenio con nosotros, se encargaría de enseñar instrumentos musicales, teoría y solfeo. Tendríamos igualmente, clases de deporte. Y el inglés, era de obligatoria enseñanza.

Contaríamos también con terapistas ocupacionales, terapistas de lenguaje y lo mas importante, el contacto con nuestra cultura, nuestra música, bailes e historia patria, a través de las clases de tradición y la organización de los actos culturales de todo el año, así como, de la comparsa de carnaval llevada a la sede de las oficinas del ente de adscripción. También, incluímos educación ambiental y del amor a la naturaleza.

Para dormir, los niños oirían música académica, en especial, la de estilo barroco, Mozart y Bach, porque los estudios indican que con ella se genera un mejor desarrollo de la mente infantil.

Se incluirían niños y niñas de la comunidad, y también aquellos que necesitaran de apoyo específico.

Se desarrollarían proyectos relacionados con nuestra identidad y los avances en cultura, tecnología, economía y educación, con temáticas como: el ajedrez, el Satélite Simón Bolívar, la Faja Petrolífera del Orinoco, los animales en extinción, los pueblos indígenas, entre otros.

Nuestros niños y niñas ingresarían de primeros a la primaria.

Los padres debían recibir a diario el reporte de las maestras, y en especial, el menú de las comidas. A los niños se les serviría desayuno, almuerzo y merienda, en virtud de una dieta balanceada y bien presentada.

Adquirimos 20 unidades de transporte adecuadas para menores, incluso para bebés, y en cada una, habría 3 maestras responsables.

En poco tiempo, los trabajadores notaron el cambio. Fue grande el éxito, los comentarios, las felicitaciones de voz y por escrito, y por supuesto, la demanda se hizo intensa.

Los representantes nos pedían mas y mas cupos, por lo que, no escatimamos esfuerzos para satisfacer la demanda, siempre con la misma calidad. Llegó un momento que, era imposible evitar las largas colas desde tempranas horas para ¨tener la suerte¨ de obtener un cupo.

Así, inmueble que identificábamos que fuera de la titularidad del órgano o alguno de sus entes adscritos, que estuviere disponible y cumpliere las condiciones, lo convertíamos en una nueva sede. En varias, se aceptaban a los bebés desde los 3 meses. Allí, las instalaciones se hacían de forma especial para cubrir sus necesidades.

Debo comentar que, los días viernes, entre la clase de la Universidad Central y la de la Católica, me paraba de improviso para inspeccionar las sedes. La mayoría de las veces, encontraba a las maestras acurrucando o cantándole a los bebés canciones de cuna en el área de reposo, tan absortas, que no me atrevía si quiera a saludarlas.

Fuímos ubicando sedes para las oficinas mas lejanas de la empresa, incluso en áreas de las afueras de la ciudad, en espacios destinados anteriormente a reuniones ¨extra muros¨, con amplios jardines y espacios bucólicos.

Las guarderías mas nuevas se construyeron adecuándose a las reglas de la arquitectura ¨Bahaus¨, en la que los colores y formas se integran al espacio, para que pueda ser compartido de forma óptima, y la estética infantil abarque todos los ámbitos de la vida de cada niña o niño.

En el interior del país, sedes del Ministerio y de PDVSA solicitaron la extensión de la Guardería. Así, en Los Teques fue construida una edificación amplia y acorde a las condiciones ambientales, e igualmente, otra, en el segundo piso de PDVSA La Estancia en la ciudad de Maracaibo, en la casa ¨Las Laras¨, hermoso inmueble de estilo colonial antillano, donde la tradición zuliana la viven los infantes en cada uno de sus rincones. En el ¨Campo Guaraguao¨ de la ciudad de Puerto La Cruz también se remodeló y entregó una guardería acorde a nuestra ¨Alquitrana¨.

Ahora bien, cabe señalar que siempre existió una absoluta coordinación entre las distintas ¨Alquitranas ¨ y el cumplimiento armónico de sus objetivos.

Cuando nuestra ciudad sufrió la terrible vaguada de 2010, y las instituciones públicas recibieron la instrucción de recibir en su sede a los miles de refugiados generados por la misma, destinamos un área de la Planta Baja del Edificio de PDVSA en La Campiña, a una ¨Alquitrana¨ para los niños y niñas de las 600 familias de las barriadas, que en ese momento compartían el edificio con los trabajadores. Las maestras tomaron su tarea como un compromiso de vida y se dedicaron a transmitirles con entrega y paciencia, la educación de altura de siempre, así como, la formación para los valores de la identidad y el espíritu. Los menores recibían sus comidas completas y atención en todas las áreas.

A esos pequeños y pequeñas de nuestros barrios mas pobres, pudimos transmitirles durante todo ese período, herramientas válidas para salvarse de los flagelos de la delincuencia, la droga y el ocio improductivo. Recuerdo mucho sus rostros, pero mas recuerdo, la sonrisa orgullosa de sus madres el día en que terminaron el año escolar.

Por eso, cuando desarrollamos el ¨proyecto de construción de parques y canchas¨en las comunidades, del que les comentaré en otra entrega, lo llamamos ¨La Alquitrana¨, para que, muchos mas niños y niñas pudieran recibir, al menos algo de nuestro modo de hacer docencia para la vida y el espíritu.

La Guardería fue catalogada como la número uno a nivel nacional. Un día durante una visita del Maestro Abreu a La Alquitrana, éste me dijo, que en su larga e intensa experiencia educativa, ese era el mejor y mas completo centro educativo que había conocido, lo que, consideraba doblemente importante, puesto que, y así lo señalaba, ¨es hasta los 6 años, que se forma la personalidad de un ser humano¨.

Por eso, insistimos permanentemente en el nivel de nuestras maestras. Ya desde sus pregrados en las mejores instituciones venezolanas, pedían ser nuestras pasantes. Ellas, siempre insustituibles y respetadas, fueron la mayor garantía de que, esa gran responsabilidad, la cumpliríamos a satisfacción, y de que, todo aquello que habíamos construido, se mantendría, para cumplir el logro del fin, que no es otro, que la formación del venezolano y la venezolana que nos permitirá que la Venezuela que queremos, sea, como PDVSA La Estancia, una utopía posible.

En diciembre de 2014, habiendo terminado mi gestión, fui a despedirme de mis niñas y niños, ya no se trataba de una sino de 12 sedes, de 70 sino de casi 2500 niñas y niños, y un personal cercano a las 400 personas. Me esperaban, y tuve la sorpresa de encontrarlos a todos cantando para recibirme parrandas navideñas, felices, como siempre lo habíamos soñado

En estos momentos tan azarosos para nuestro país y nuestras instituciones, vaya todo mi reconocimiento y afecto a mis queridas maestras de ¨La Alquitrana¨, quienes desde el amor, se entregan sin tregua para garantizar la felicidad del futuro de los niños y niñas de patria.

¨Porque los primeros 6 años de vida de un ser humano, son definitivos para delinear la personalidad de los hombres y mujeres del futuro de un país¨

En mi familia, la docencia se lleva en la sangre. Mis padres y hermanos son profesores universitarios. Y, en mi caso, ya como estudiante de Derecho de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas, fui preparadora de la materia ¨Derecho Penal I¨, para asistir al profesor Nelson Chacón. Luego, también de mi madre, la profesora Hildegard Rondón de Sansó, en ¨ Derecho Administrativo¨.

De ahí en adelante, dediqué buena parte de mi tiempo durante 30 años, a mis cátedras de Derecho Administrativo, tanto en mi Casa de Estudios, como en la Universidad Central de Venezuela.

Por eso, cuando en virtud del nombramiento de mi esposo como Ministro de Energía y Minas y Presidente de PDVSA, para evitar un eventual conflicto de interés con el ejercicio de mi profesión de abogado que había desarrollado exitosamente hasta la fecha, me vi ante la necesidad de dejarla, no pude sino considerar una bendición, saber que, podría ejercer otra forma de docencia, ocupándome de la ¨Fundación Guardería Infantil La Alquitrana¨ del entonces Ministerio de Energía y Minas.

Se trataba de la Escuela de Educación Inicial para los hijos de los trabajadores y trabajadoras de dicho organismo. Su nombre ¨La Alquitrana¨, derivaba del primer pozo de petróleo explotado comercialmente en Venezuela (estado Táchira).

Me encontré con una institución dejada a su suerte, que se mantenía sólo por el amor de su exiguo pero extraordinario personal.

Estaba ubicada en una casa vieja de una urbanización de Caracas, con sólo 70 inscritos, y de poca ayuda para los trabajadores del Ministerio.

Una vez planteada la situación ade la Escuela a las autoridades, el Ministro, en especial, solicitó se le diera el mayor de los apoyos, bajo la premisa de priorizar siempre el recurso humano, sobre todo, en el área educativa.

Teníamos por delante un enorme trabajo.

Primero, tuvimos la suerte de ubicar a la excelente pedagoga, Lic. Ana Karina Requena, quien, no escatimó esfuerzos en acompañarnos paso a paso en nuestra tarea.

Esa Escuela debía ser todo menos ¨un depósito de niños y niñas¨, en el que este tipo de instituciones se convierte cuando existe sólo un interés mercantil. El reto, era construir un espacio para la educación infantil integral, desde lo sustantivo, con apego hacia lo identitario y sobre todo, a lo espiritual. Promover la creatividad, la imaginación, el aprendizaje a través del juego, de la pintura, del arte; la inteligencia emocional. Que los niños y niñas estuvieran bien alimentados, fueran felices, que aprendieran a partir del amor y la entrega de cada miembro del Pre Escolar. Que todo ello les generara confianza en sí mismos y en sus habilidades.

Ante todo, hicimos un llamado a concurso para contratar nuevas maestras, pues debíamos tener una por aula, mas dos auxiliares en la etapa de preescolar (de los 3 hasta los 6 años), y una maestra con cuatro auxiliares en la de maternal (de los 5 meses a los 2.11 años). Los salones de maternal, y ésto incluye los corrales y sillitas de comer, tendrían de 10 a 18 bebés, dependiendo del espacio. Y los de preescolar, un máximo de 24 niños o niñas.

Entrevistamos por escrito y en persona, a cada una de las docentes, para identificar su conocimiento de las técnicas docentes, también, les hicimos pruebas psicológicas, del manejo del lenguaje, de la tecnología, su nivel cultural, su sentido patrio desde la diversidad y, sobre todo, su motivación y cercanía hacia los menores. Debían ser ante todo, maestras de vocación.

Para la parte administrativa, contábamos con la mejor profesional que haya conocido. Nuestra querida señora Dalia, quien, durante mas de treinta años se ha entregado en cuerpo y alma a la institución, cuidando cada detalle en las cuentas que escrupulosamente lleva, para optimizar una a una las actividades diarias de la organización.

Como primer paso, rehabilitamos el inmueble, para ampliar espacios, abrir ventanales, construir una mejor cocina y comedor, colocar parques internos y al aire libre. ¡Recuerdo como hoy, las cajas que movimos y las paredes que personalmente pintamos!

Innovamos con la colocación de los ¨baby gym¨, de manera de promover el desarrollo psicomotor de los niños y niñas. Construimos un cuarto de música, otro de computación, un área para la nutricionista, una para la odontóloga, otras para la psicóloga y psicoterapeuta. Cada salón tendría la ambientación para el aprendizaje adecuado a las edades.

Nuestro Sistema Nacional de Orquestas, por convenio con nosotros, se encargaría de enseñar instrumentos musicales, teoría y solfeo. Tendríamos igualmente, clases de deporte. Y el inglés, era de obligatoria enseñanza.

Contaríamos también con terapistas ocupacionales, terapistas de lenguaje y lo mas importante, el contacto con nuestra cultura, nuestra música, bailes e historia patria, a través de las clases de tradición y la organización de los actos culturales de todo el año, así como, de la comparsa de carnaval llevada a la sede de las oficinas del ente de adscripción. También, incluímos educación ambiental y del amor a la naturaleza.

Para dormir, los niños oirían música académica, en especial, la de estilo barroco, Mozart y Bach, porque los estudios indican que con ella se genera un mejor desarrollo de la mente infantil.

Se incluirían niños y niñas de la comunidad, y también aquellos que necesitaran de apoyo específico.

Se desarrollarían proyectos relacionados con nuestra identidad y los avances en cultura, tecnología, economía y educación, con temáticas como: el ajedrez, el Satélite Simón Bolívar, la Faja Petrolífera del Orinoco, los animales en extinción, los pueblos indígenas, entre otros.

Nuestros niños y niñas ingresarían de primeros a la primaria.

Los padres debían recibir a diario el reporte de las maestras, y en especial, el menú de las comidas. A los niños se les serviría desayuno, almuerzo y merienda, en virtud de una dieta balanceada y bien presentada.

Adquirimos 20 unidades de transporte adecuadas para menores, incluso para bebés, y en cada una, habría 3 maestras responsables.

En poco tiempo, los trabajadores notaron el cambio. Fue grande el éxito, los comentarios, las felicitaciones de voz y por escrito, y por supuesto, la demanda se hizo intensa.

Los representantes nos pedían mas y mas cupos, por lo que, no escatimamos esfuerzos para satisfacer la demanda, siempre con la misma calidad. Llegó un momento que, era imposible evitar las largas colas desde tempranas horas para ¨tener la suerte¨ de obtener un cupo.

Así, inmueble que identificábamos que fuera de la titularidad del órgano o alguno de sus entes adscritos, que estuviere disponible y cumpliere las condiciones, lo convertíamos en una nueva sede. En varias, se aceptaban a los bebés desde los 3 meses. Allí, las instalaciones se hacían de forma especial para cubrir sus necesidades.

Debo comentar que, los días viernes, entre la clase de la Universidad Central y la de la Católica, me paraba de improviso para inspeccionar las sedes. La mayoría de las veces, encontraba a las maestras acurrucando o cantándole a los bebés canciones de cuna en el área de reposo, tan absortas, que no me atrevía si quiera a saludarlas.

Fuímos ubicando sedes para las oficinas mas lejanas de la empresa, incluso en áreas de las afueras de la ciudad, en espacios destinados anteriormente a reuniones ¨extra muros¨, con amplios jardines y espacios bucólicos.

Las guarderías mas nuevas se construyeron adecuándose a las reglas de la arquitectura ¨Bahaus¨, en la que los colores y formas se integran al espacio, para que pueda ser compartido de forma óptima, y la estética infantil abarque todos los ámbitos de la vida de cada niña o niño.

En el interior del país, sedes del Ministerio y de PDVSA solicitaron la extensión de la Guardería. Así, en Los Teques fue construida una edificación amplia y acorde a las condiciones ambientales, e igualmente, otra, en el segundo piso de PDVSA La Estancia en la ciudad de Maracaibo, en la casa ¨Las Laras¨, hermoso inmueble de estilo colonial antillano, donde la tradición zuliana la viven los infantes en cada uno de sus rincones. En el ¨Campo Guaraguao¨ de la ciudad de Puerto La Cruz también se remodeló y entregó una guardería acorde a nuestra ¨Alquitrana¨.

Ahora bien, cabe señalar que siempre existió una absoluta coordinación entre las distintas ¨Alquitranas ¨ y el cumplimiento armónico de sus objetivos.

Cuando nuestra ciudad sufrió la terrible vaguada de 2010, y las instituciones públicas recibieron la instrucción de recibir en su sede a los miles de refugiados generados por la misma, destinamos un área de la Planta Baja del Edificio de PDVSA en La Campiña, a una ¨Alquitrana¨ para los niños y niñas de las 600 familias de las barriadas, que en ese momento compartían el edificio con los trabajadores. Las maestras tomaron su tarea como un compromiso de vida y se dedicaron a transmitirles con entrega y paciencia, la educación de altura de siempre, así como, la formación para los valores de la identidad y el espíritu. Los menores recibían sus comidas completas y atención en todas las áreas.

A esos pequeños y pequeñas de nuestros barrios mas pobres, pudimos transmitirles durante todo ese período, herramientas válidas para salvarse de los flagelos de la delincuencia, la droga y el ocio improductivo. Recuerdo mucho sus rostros, pero mas recuerdo, la sonrisa orgullosa de sus madres el día en que terminaron el año escolar.

Por eso, cuando desarrollamos el ¨proyecto de construción de parques y canchas¨en las comunidades, del que les comentaré en otra entrega, lo llamamos ¨La Alquitrana¨, para que, muchos mas niños y niñas pudieran recibir, al menos algo de nuestro modo de hacer docencia para la vida y el espíritu.

La Guardería fue catalogada como la número uno a nivel nacional. Un día durante una visita del Maestro Abreu a La Alquitrana, éste me dijo, que en su larga e intensa experiencia educativa, ese era el mejor y mas completo centro educativo que había conocido, lo que, consideraba doblemente importante, puesto que, y así lo señalaba, ¨es hasta los 6 años, que se forma la personalidad de un ser humano¨.

Por eso, insistimos permanentemente en el nivel de nuestras maestras. Ya desde sus pregrados en las mejores instituciones venezolanas, pedían ser nuestras pasantes. Ellas, siempre insustituibles y respetadas, fueron la mayor garantía de que, esa gran responsabilidad, la cumpliríamos a satisfacción, y de que, todo aquello que habíamos construido, se mantendría, para cumplir el logro del fin, que no es otro, que la formación del venezolano y la venezolana que nos permitirá que la Venezuela que queremos, sea, como PDVSA La Estancia, una utopía posible.

En diciembre de 2014, habiendo terminado mi gestión, fui a despedirme de mis niñas y niños, ya no se trataba de una sino de 12 sedes, de 70 sino de casi 2500 niñas y niños, y un personal cercano a las 400 personas. Me esperaban, y tuve la sorpresa de encontrarlos a todos cantando para recibirme parrandas navideñas, felices, como siempre lo habíamos soñado

En estos momentos tan azarosos para nuestro país y nuestras instituciones, vaya todo mi reconocimiento y afecto a mis queridas maestras de ¨La Alquitrana¨, quienes desde el amor, se entregan sin tregua para garantizar la felicidad del futuro de los niños y niñas de patria.

Fuente de la reseña: https://www.panorama.com.ve/opinion/Centro-de-educacion-inicial-La-Alquitrana-Modelo-educativo-venezolano-de-excepcion-20181115-0064.html

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Millennials’ no son haraganes

America del Sur/ Colombia/ 04.12.2018/ Fuente: www.laopinion.com.co.

No son flojos, no carecen de ambición ni de habilidades. Estos son los mitos que derrumba un estudio elaborado en nueve países de América Latina y el Caribe sobre los millennials jóvenes, de 15 a 24 años.

Los autores del estudio ‘Millennials en América Latina y el Caribe: ¿trabajar o estudiar?’ hicieron una radiografía de las habilidades, preocupaciones y ambiciones de esta generación, que se está encontrando con un mercado laboral marcado por la irrupción de nuevos adelantos tecnológicos -que amenazan con automatizar tareas y ocupaciones- y tasas de informalidad del 70%.

Las preocupaciones de esta generación en Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, Haití, México, Paraguay, Perú y Uruguay -los países en que se realizó el estudio Financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y realizado ante más de 15.000 jóvenes-, son similares y las sorpresas frente a las ideas preconcebidas también.

Usualmente se considera millennials a aquellos nacidos aproximadamente entre 1980 y 2000, por lo que el informe del BID solo contempla a la franja etaria más joven de esa generación.

A diferencia de lo que puede arrojar una búsqueda en internet sobre las diferencias que hay entre países, el estudio deja claro que los jóvenes de hoy “no se levantan a las dos de la tarde ni se arrastran de la cama al sofá”, dice Andrea Repetto, profesora de la Universidad Adolfo Ibáñez de Chile, una de las coautoras de este trabajo que esta siendo presentado en varios países de la región.

Los ‘ninis’, un mito 

El estudio ha permitido “derribar tres mitos”, explica Repetto.

“Ni son flojos ni esperan vivir de sus padres”, como lo demuestra el hecho de que el 40% estudia; el 17% estudia y trabaja; el 21% solo trabaja y el 21% (unos 20 millones) pertenece al grupo de los ‘ninis’, el término acuñado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para clasificar a los que ni estudian ni trabajan.

Sin embargo, hay importantes diferencias entre los países en relación con la situación educativa y laboral de los jóvenes, aunque lo que ha sorprendido a Repetto es que la inmensa mayoría ya ha tenido alguna experiencia laboral a los 16 años.

En Paraguay, un 33% de los jóvenes solo estudia o se capacita y un 25% solo trabaja; en cambio, en Haití un 68% solo estudia, mientras que un 5% solo trabaja. También existen disparidades en las otras dos categorías de estudio y trabajo: en Colombia y Paraguay, más de una quinta parte de los jóvenes estudia y trabaja a la vez, mientras que en El Salvador y Haití menos del 10% de los encuestados se encuentra en esa situación.

En cuanto a los ‘ninis’, jóvenes de menos recursos en su mayoría, pese a que el término puede considerarlos ociosos e improductivos, el 31% busca trabajo (sobre todo hombres), un 64% se dedica al cuidado de familiares (principalmente mujeres), y casi todos realizan labores domésticas o prestan ayuda en los negocios de sus familias.

México, El Salvador y Brasil tienen mayor porcentaje de ‘ninis’ (superior al 20%), mientras que en Chile sólo un 14% de los jóvenes encuestados está en esa situación.

También hay diferencias dentro de este grupo. “Solo un 3% de ellos no realiza ninguna de estas labores ni tiene una discapacidad que le impida estudiar o trabajar”, aseguran los autores, que destacan sin embargo, que en Brasil y Chile estos llegan al 10%.

Buenos en tecnologías 

El estudio ha dejado en evidencia también las deficiencias del sistema educativo, ya que las habilidades cognitivas no son el fuerte de esta generación, como lo demuestra el hecho de que alrededor del 40% de los encuestados no es capaz de realizar correctamente cálculos matemáticos muy sencillos, útiles para la vida diaria como repartir un monto de dinero en partes iguales. Asimismo, solo un 20% se defiende en inglés.

Sin embargo, con excepción de los haitianos, los jóvenes latinoamericanos son buenos en el uso de las tecnologías y tienen buenas habilidades socioemocionales, como la autoestima, la autoeficacia y perseverancia, entre otras, lo que deja lugar al optimismo sobre las posibilidades que tienen para insertarse en un mercado laboral cambiante.

Los autores también instan a “redoblar los esfuerzos” para reducir todavía las altas tasas de embarazo en adolescentes que cercenan su futuro y que afectan sobre todo a los jóvenes con menos recursos.

“Atender la calidad de la educación es un reto común para todos los países de América Latina y el Caribe”, dicen los autores, y esto supone no solo trabajar para mejorar la educación, sino potenciar las habilidades socioemocionales que requiere el mercado laboral, como la responsabilidad, el trabajo en equipo o el liderazgo, así como el interés por aprender.

Fuente de la noticia: https://www.laopinion.com.co/economia/millennials-no-son-haraganes-166340#OP

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Evaluación punitiva, evaluación formativa

Por: Carlos Ornellas. 

No obstante que la contienda por la educación incluye a bastantes actores, diversas posiciones políticas y orientaciones ideológicas, a veces es conveniente agruparlas en reductos polares para entresacar las aristas cardinales de los debates. Pongamos por ejemplo la evaluación docente dentro de la Reforma Educativa que el próximo gobierno quiere enterrar y que el que fenecerá en menos de dos semanas todavía defiende. Lo hace con proclamas y los pocos instrumentos políticos que le quedan.

El que viene tiene activos por delante, pero no se vislumbra cuáles serán sus herramientas institucionales; las políticas están a la vista: una coalición de intereses de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y de Morena, bajo el mando del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.

Aun desde antes de que naciera el Servicio Profesional Docente y entrara en vigor la Ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, una narrativa contestataria comenzó a penetrar el ambiente. Rezaba que, por instrucciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos y otros organismos intergubernamentales, se trataba de evaluar a los maestros para denostarlos, castigarlos, someterlos y tenerlos bajo un control autoritario al servicio del neoliberalismo. En suma, para desprestigiar a la profesión docente.

El discurso oficial de la reforma, por el contrario, puso el acento en una evaluación para mejorar la práctica pedagógica y regular los procedimientos de ingreso, promoción, recompensa y permanencia en el servicio educativo. Si bien sus abogados reconocían la influencia de tendencias globales, insistían en la necesidad de que México conociera cuál es el estado profesional de los docentes, sus fortalezas y debilidades con el fin de diseñar mecanismos para incrementar las primeras y empequeñecer las segundas.

La narrativa disidente nunca quitó el dedo del renglón, imputó —y lo hizo con eficacia— que la reforma era laboral, no educativa y que la evaluación es punitiva. Para reforzar sus argumentos recurrió al parlamento de la movilización, una propaganda conveniente a sus propósitos de ganar adeptos más allá de los estados donde la CNTE es dominante. Intelectuales y periodistas hicieron suyo el reclamo y abonaron con sus análisis a censurar al INEE y, en consecuencia, a debilitar la prosopopeya de la Secretaría de Educación Pública y del Instituto.

El INEE y la SEP pusieron en juego artefactos sólidos en su estructura metódica, pero con escasa penetración en la plaza pública. No construyeron un discurso vigoroso para transferir al magisterio las bondades del SPD, es decir, la oferta de profesionalización y crecimiento intelectual y moral. Los activos de la reforma quedaron incrustados en la ley con un lenguaje burocrático, aunque es el arreglo del proceso legislativo. Mas no pudieron traducirlo a palabras propias de los maestros, a pesar de que pusieron el acento en las cataduras de mejoría, como énfasis en el aprendizaje (situado, activo), la escuela al centro y porciones de autonomía para ejercer la práctica curricular. Las proclamas fueron infructuosas contra la oratoria incendiaria.

La contienda por la conducción del sistema educativo mexicano es de larga data, no se terminará con el arribo del nuevo gobierno. Cada reforma, aunque sea frágil, deja una impronta en el sistema. Lo que nos enseña la historia es que la escuela es una institución perdurable, que genera mecanismos de defensa contra embates de todo tipo. De que ha cambiado, ha cambiado, pero ha sido de manera gradual, no con grandes trancos. Incluso, las reformas trascendentes, como la de la educación socialista y la de la unidad nacional, o las no tan cimeras como las de los gobiernos de Echeverría y de Salinas de Gortari, o la más nociva que benéfica producto de la alianza entre el presidente Calderón y Elba Esther Gordillo, dejaron huella. La del gobierno de Peña Nieto dejará muchos puntos, aunque los legisladores —que se comportan como opositores y no como parte del grupo gobernante— no quieran dejarle ni una coma.

Lo mismo pasará con la evaluación. El debate seguirá. El INEE con su estructura actual desaparecerá, pero ciertas de sus funciones permanecerán, ya dentro de la SEP o en un Instituto sin autonomía. La narrativa, sin embargo, tal vez mude. La evaluación ya no será punitiva sino espléndida.

RETAZOS

Llegué a la conclusión de que el tiempo mexicano dura seis años, ni un minuto más.

Fuente del artículo: http://www.educacionfutura.org/evaluacion-punitiva-evaluacion-formativa/

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Contámelo otra vez A los 12 años, el “profe” más famoso de San Juan ya tiene 36 alumnos y quiere ampliar la escuelita que fundó

Por: Federico Brusotti. 

— “¡El celular!”.

La voz, firme, retumba en la precaria y pequeña «aula». Nico no necesita darse vuelta tras esa advertencia y sigue escribiendo cuentas en el pizarrón. Sabe que a sus espaldas, pese a sus 12 años, los alumnos le harán caso y guardarán el teléfono en el bolsillo.

Nico es Leonardo Nicanor Quinteros, el pibe que eligió ayudar a otros chicos de los humildes barrios Las Piedritas I y II, en Pocito, San Juan, “para que no repitan de grado”. Sólo tenía 8 años cuando comenzó a darle clases a dos primitos. Hoy, cuatro años después, 36 estudiantes asisten a la escuela “Patria y Unidad”, que él «fundó» en el patio de la casa de su abuela Ramona.

Concentrado. Nicanor, al frente de la clase.

Concentrado. Nicanor, al frente de la clase.

“Patria por los colores de la bandera y Unidad porque es lo que queremos de los niños”, asegura serio el “profe”, como lo conocen todos a Nico. Él también es un niño, pero con otras responsabilidades. Así lo decidió cuando el 7 de julio de 2014 le pidió permiso a Ramona para ocupar la piecita de atrás y allí abrió las puertas de «su colegio». “Aprendí sólo a enseñar”, le dice a Clarín sin nada de soberbia y con mucha timidez.

Es la hora. Nico recibe a sus alumnos. Sueña con ampliar las "aulas".

Es la hora. Nico recibe a sus alumnos. Sueña con ampliar las «aulas».

Pocito es un departamento ubicado a unos 20 kilómetros al sur de la capital sanjuanina. Nico vive en el barrio Las Piedritas II con su abuela y llegar a su casa no es una tarea complicada para cualquier foráneo. Policías, maestros, kiosqueros y niños pueden señalar tranquilamente, con mayor o menor precisión, dónde está la escuelita más famosa del lugar.

“Es un barrio de gente humilde y laburante”, contó un agente municipal. “Muchos trabajan en el campo, cosechando uvas, aceitunas o lo que haga falta”, agregó después de dar indicaciones certeras para ubicar la vivienda.

Nicanor y sus alumnos. La escuelita funciona en la casa de su abuela Ramona. «Acá no se viene a jugar, sino a aprender», aclara el «profe». Foto: Delfo Rodriguez

Tras superar una puerta de reja que pocas veces está cerrada, hay que caminar unos 20 metros por un parejo camino de tierra y doblar hacia la izquierda para encontrar “Patria y Unidad”. En medio del trayecto se encuentra la puerta de ingreso principal a la casa de Ramona. Y a la derecha un pequeño galpón techado donde se mezclan desordenados muebles, cajas y colchones. Ese es el bunker donde Nico guarda los libros ante cada tormenta, que no es para nada habitual en esa calurosa zona sanjuanina.

Solidaridad y vocación. Nicanor da clases todos los días, de 14 a 18.

“Patria y Unidad” no es una escuela convencional. No tiene, claro, reconocimiento oficial. Aunque tampoco lo necesita. Allí, en un pequeño punto de la provincia de Domingo Faustino Sarmiento, simplemente se enseña y se aprende. Y tanto Nico como sus alumnos no buscan otra cosa.

Las puertas son dos elásticos de camas viejas. Las paredes, de cartón, chapa y nylon. Adentro los espacios son mínimos: tres aulas, de dos por dos, divididas por telas que hacen las veces de cortinas. Cada sala tiene su pizarrón y un tacho de lata donde se guardan pequeños trozos de tizas. Hay un jardín de infantes, donde los niños se sientan en ladrillos alrededor de una mesa. “Vienen niños de dos años… Allí primero empiezan jugando”, explica con naturalidad Nico. Las otras dos aulas son para grados superiores (1° y 2° una y 5° y 6° otra). Afuera están los bancos para los estudiantes de 3° y 4° grado, además de un mástil con la bandera argentina y hasta una campana para llamar al recreo.

Además de enseñar, Nico estudia. Va a 1° año y ya consiguió una beca para estudiar el profesorado de educación cuando termine el Secundario. Foto: Delfo Rodriguez.

Además de enseñar, Nico estudia. Va a 1° año y ya consiguió una beca para estudiar el profesorado de educación cuando termine el Secundario. Foto: Delfo Rodriguez.

Nico cursa primer año en la escuela 12 de agosto. Porque el “profe” también debe estudiar. Por eso se levanta todos los días a las 7, se cambia, toma el desayuno y sube a su bicicleta para llegar al colegio.

A las 13 vuelve a casa, almuerza y una hora más tarde ya comienza con su tarea preferida: “Me gusta enseñar”, admite. Y abre bien los ojos cuando cuenta que ya le regalaron una beca para estudiar el profesorado de educación, una vez que termine el Secundario.

Las clases comienzan a las 14 y terminan a las 18, aunque a veces pueden extenderse algunas horas más. La gran mayoría de los 36 alumnos son niños que buscan reforzar los conocimientos que adquieren en sus escuelas. “Pero puede venir cualquier persona, y no sólo los del barrio”, anuncia Nico, que también les ofrece a sus estudiantes una taza de té en invierno o un vaso de jugo en verano.

A clase. Algunos de los alumnos de Nico, llegando a la casa de su abuela Ramona.

A clase. Algunos de los alumnos de Nico, llegando a la casa de su abuela Ramona.

No es algo nuevo. “Cuando era más chico, yo le daba 20 pesos para que se comprara la merienda en la escuela, pero él gastaba 10 y con el resto le compraba algo de comer a sus alumnos”, recuerda su abuela con emoción.

Nico se toma su tarea muy en serio. “Están aprendiendo, no vienen a jugar”, dice. Quien puede dar fe de ello es Mirta Donoso, que tiene 40 años y es la alumna más grande de la escuela.

“A veces le pregunto si una cuenta está bien o mal, sino me pone un uno así de grande”, relata sonriendo esta mujer que camina más de media hora bajo el sol para llegar a la escuela. “No hay sombra, es un desierto”, agrega la madre de ocho hijos. Algunos de ellos también asisten al colegio de Nico. “Voy a seguir viniendo porque quiero aprender más. Mi sueño es terminar la escuela y ser alguien en la vida”, sentencia “Mimí”, quien debe contener las lágrimas cuando cuenta que ya puede escribir su nombre.

Recreo. Nico toca la campana de su "escuela", a la que bautizó "Patria y Unidad". Foto: Delfo Rodríguez

Recreo. Nico toca la campana de su «escuela», a la que bautizó «Patria y Unidad». Foto: Delfo Rodríguez

La historia de Nico se hizo conocida en mayo, cuando Ramona contó en una casa donde realiza tareas domésticas lo que hace su nieto y los medios comenzaron a invadir su casa. “Todo cambió mucho después de ese momento”, asegura el joven. “Fue una locura”, coincidió Alejandra (35), la madre.

Las donaciones, los premios y los reconocimientos se multiplicaron. También algunos viajes a otras provincias y unas vacaciones pagas a Mendoza. Sin embargo, aparecieron además algunas promesas que sólo quedaron en eso, como una conexión a Internet domiciliaria que aún brilla por su ausencia.

Aunque el sueño es mucho más grande. “Me dijeron que iban a construir un salón para dar clases, la idea es que el año que viene ya esté listo”, se entusiasma Nico. En realidad la promesa fue comenzar a levantar la escuela en septiembre, pero hasta ahora no hay novedades. Entonces Ramona se puso en campaña para cumplir el sueño de su nieto: fue a una delegación de Anses y sacó un crédito para comprar los materiales para comenzar a edificar la escuela.

Con la abuela. Ramona y Nico.

Con la abuela. Ramona y Nico.

Nico es el cuarto de cinco hermanos y cuando tenía sólo dos meses de vida sufrió un paro respiratorio. “Dios lo dejó nuevamente en esta Tierra con un propósito”, asegura convencida su madre. “Lo que hace es conmovedor -sigue Alejandra-. Comenzó como una travesura con dos niños y fue creciendo hasta convertirse en algo muy grande”.

Fuente del  artículo: https://www.clarin.com/sociedad/12-anos-profe-famoso-san-juan-36-alumnos-quiere-ampliar-escuela-fundo_0_i9d4qo3Xa.html

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