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(Entrevista) Agustín Moreno: “Deberíamos educar críticamente ya que habría menos individualismo y más compromiso colectivo para mejorar la sociedad en la que vivimos”

Redacción: Rebelión/17-10-2018

Sindicalista, exdirigente de Comisiones Obreras y profesor jubilado de Historia en un instituto de Vallecas. Cuando Agustín era pequeño vivía en una casa baja cuyo patio, con pozo y parra incluida, era el lugar idóneo para largas horas de lectura: Stevenson, Defoe, Verne, Salgari, Zane Grey. Su proveedor de aventuras literarias era su padre, con el que compartía complicidad y libros.

¿Enseñamos a nuestros jóvenes a ser críticos con lo que les rodea?

Es importante que nos hagamos esta pregunta. Y definir que una educación crítica es aquella que se basa en valores éticos, en los derechos humanos y en la defensa de la sostenibilidad del planeta. Creo que una de nuestras funciones principales en la escuela es despertar el espíritu crítico en el alumnado, para que piensen por su cuenta, algo esencial porque la ignorancia es el caldo de cultivo de la manipulación, la explotación y la sumisión. Pero hay muchos tipos de escuela y de situaciones, por eso no es fácil que las respuestas sean generales y sirvan para todos los casos.

En las escuelas, ¿cómo cree que podríamos potenciar el pensamiento crítico?

Para que se formen jóvenes críticos, haría falta cuestionar el discurso ideológico dominante y las formas de cultura que alienan. Creo que en la mayoría de los centros prevalece el discurso plano, acrítico, falsamente neutral. Se centran en la formación académica, olvidando el componente educativo a todos los niveles, especialmente el desarrollo moral y social del alumnado. Cumplir esta función obligaría a quitar rigidez a las escuelas, jerarquización, currículos inabarcables y muchas veces ajenos a lo que realmente es esencial desde el punto de vista educativo.

¿Qué tipo de personas formamos hoy en el sistema educativo español? ¿Diría que están, en general preocupados o implicados en la sociedad que les rodea?

Creo que somos un reflejo de la sociedad en general. Pero también somos parte de una función pública que tenemos encomendada. El contacto directo con la realidad y las familias, nos obliga a una mayor sensibilidad social y a un compromiso de cambio. Como profesorado hay que ser conscientes de que otros muchos agentes intervienen en la formación de los menores. La cultura dominante vende individualismo y falsas soluciones del “sálvese quien pueda”…

Delante de esta situación que describe, ¿cómo deben actuar los docentes?

Deberíamos educar críticamente ya que habría menos individualismo y más compromiso colectivo para mejorar la sociedad en la que vivimos. Pero eso nos sitúa ante la finalidad de la educación por el bien común que trasciende en mucho la simple formación de “productores” o mano de obra para el sistema económico. Algo que no va a facilitar el poder político, ya que su intención, casi en todas partes, es controlar lo que se enseña.

¿Cómo transmitir a los adolescentes valores como la democracia, la participación en común o la libertad de expresión, si son valores en crisis en nuestra sociedad?

Sobre todo de manera muy práctica. La teoría está bien y hay que sabérsela; en este sentido son muy útiles asignaturas como la Filosofía, la Ética, los Valores, que deben ser trabajados con todo el alumnado, y no solo como alternativa a la asignatura de Religión católica como sucede ahora con alguna de estas asignaturas. Pero no es suficiente, tienen que vivirlo, practicarlo, asumirlo desde las emociones. Facilitar la cooperación con sus compañeros y compañeras, hacer que la escuela sea democrática y dialógica, ayudar a que el alumnado asuma su propio protagonismo, expresarse libremente y de forma argumentada… ese el camino.

¿Cómo fomentaría la participación de nuestros adolescentes en ámbitos que afectan a la ciudadanía y a sus derechos?

Una de las formas de tomar conciencia de los problemas que les afectan es fomentar los debates, los trabajos de investigación, trabajar por proyectos… Pero creo que también es importante abrir el centro a la realidad del entorno social. Esto no solo consiste en la entrada de expertos, agentes sociales, ONG´s para organizar talleres o charlas, proyectos concretos de solidaridad, sino fomentar la participación activa del alumnado. He vivido los talleres en las tutorías sobre educación afectivo-social, adicciones, Amnistía Internacional, El Gallinero en la Cañada Real de Vallecas, el programa de protección al lince, la recogida de móviles para apadrinar un chimpancé… Sin embargo, creo que lo principal es lograr que se sientan implicados y responsables en acciones por la igualdad, contra el racismo o a favor de la paz y la convivencia, que participen activamente.

¿Qué otras estrategias recomendaría utilizar?

También les forma y les hace crecer que se comprometan y colaboren con equipos de mediación y de alumnos ayudantes. Una de las experiencias más intensa y de mayor proyección en la que he participado fue el envío de cinco alumnos míos de 2º de bachillerato del instituto de Vallecas de voluntarios a trabajar en el verano en Bemposta, la Ciudad de los Muchachos de Colombia, que funciona como un entorno de protección a la infancia y la juventud, recogiendo a niños de la guerra.

¿Cree que desde la escuela se puede combatir el individualismo que fomenta la sociedad? ¿Cómo?

La escuela no es neutra y si se presenta así, está engañando porque toda educación tiene fines. Por supuesto que tiene que librar ese combate, aunque parezca una lucha contra molinos de viento. No es fácil, porque la (in)cultura dominante se expresa por múltiples vías: el modelo económico y social basado en el consumismo desaforado, la competitividad extrema y la destrucción del medio ambiente. Pero la juventud tiene una clara tendencia a la empatía y solidaridad que hay que sacar a flote y estimular. Se puede trabajar desde la racionalidad de que el apoyo mutuo es mejor que el individualismo, como se ha demostrado científica e históricamente; pero sobre todo hay que hacerlo desde el trabajo con las emociones.

¿Se pueden combatir las desigualdades desde la escuela o el sistema educativo actual fomenta la perpetuación de estas desigualdades?

Objetivamente la escuela reproduce el sistema social vigente. Es evidente que algunas escuelas reproducen más que otras las desigualdades, por ejemplo, las que segregan por niveles socioeconómicos, por sexo, por situación personal, y que tienen una gestión y titularidad que les permite tener un ideario que busca precisamente la formación de élites dirigentes para esa sociedad injusta y desigual. Pero ese es precisamente el gran reto: conseguir que la escuela sea un lugar de igualdad de oportunidades, de equidad entendida como dar más a quien menos tiene y más lo necesita, donde se forme un compromiso para mejorar la sociedad y evitar las desigualdades e injusticias. Hacer que la escuela sea un lugar donde nacen los sueños solo se garantiza con un escuela pública, inclusiva y con una práctica muy democrática.

Autores como Paul Goodman o Illich creen que el problema radica en el propio concepto de escuela, que ven como un mero instrumento del sistema económico. ¿Qué opina de estas teorías de desescolarización?

Puedo estar de acuerdo en el diagnóstico y la función que el sistema da a la escuela, otra cosa es cuál es la solución más correcta para combatirlo. No hay que olvidar que el derecho a la educación ha sido una conquista y no un regalo del poder. También hay que recordar que la escuela tiene una importante labor de socialización que no se asegura con otras propuestas. Por eso, no se trata de dar por muerta a la scuela para que viva la educación, sino de construir otro modelo con una función crítica hacia el sistema, que combine educación formal e informal y menos institucionalizada.

¿Por qué cree que la desescolarización no es una opción a contemplar, entonces?

La dificultad de las alternativas que propone la desescolarización estriba en que la sociedad no está suficientemente estructurada y cohesionada para crearlas y organizarlas para que funcione de manera generalizada y con calidad. No se puede oponer a todo un sistema estructurado las propuestas de homeschooling, a las que puede acceder una minoría, y que no pueden asegurar una generalización educativa, ni el tiempo y la cualificación de todas las familias. Todos los niños y niñas tienen derecho a un buen profesorado y a una escolarización de calidad. Si la desescolarización o elhomeschooling no puede cubrir el papel de una educación de masas al alcance de toda la ciudadanía, no es válido como alternativa general. Aunque creo que si es necesario abrir nuevas vías que iluminen otras formas más libres de educar.

¿Se puede entonces transformar la escuela para transformar el mundo o hay que transformar el mundo para transformar la escuela?

Habría que hacer las dos cosas. Por ejemplo, se puede transformar y mejorar la escuela desde la política a todos los niveles: asegurando el derecho humano a la educación en todo el mundo, comprometiendo una mayor inversión educativa en cada país, destinando recursos en los ámbitos locales para que las escuelas refuercen la calidad y se creen entornos educativos. Todo ello mejoraría la educación en las escuelas. Pero pondría el énfasis en actuar de abajo a arriba, es decir, transformar la escuela para mejorar el mundo en la línea que hemos comentado anteriormente: espíritu crítico, compromiso con la educación pública de calidad, escuela con gestión democrática, participativa y abierta, etc

Hablamos constantemente de escuelas innovadoras. ¿Hacia dónde cree usted que innovan?

Primero habría que aclarar que se entiende por innovación. Puede parecer que se innova con nuevas tecnologías, por ejemplo, usando una pizarra digital o las tablets y, sin embargo, ser muy clásicos y acríticos con los contenidos. La innovación tiene que ver más con asegurar la finalidad de la educación, que es sacar toda la potencialidad del alumnado y que sean protagonistas de su propio desarrollo. Pero creo que, desgraciadamente, no se innova mucho y las razones son múltiples.

¿Puede mencionar alguna de estas razones?

Falta formación del profesorado y ha sido un drama como en las Comunidades Autónomas dirigidas por la derecha han liquidado la formación o ésta sólo se dirige, casi monográficamente a temas como las TIC y el inglés. Por eso, muchas veces el profesorado que quiere innovar no encuentra apoyos. También ha habido un debilitamiento de los movimientos de renovación pedagógica (Acción Educativa, MCEP, Rosa Sensat…) que jugaban un importante papel en los años 80 en España con sus escuelas de veranos, seminarios, etc.

¿Alguna otra que quiera destacar?

Otra dificultad se produce en la escuela pública porque la rigidez de los destinos y los concursos de traslados no ayuda a la consolidación de equipos en torno a proyectos educativos de innovación. A pesar de todo lo anterior, se sigue innovando en los centros, aunque a veces en régimen de guerrilla pedagógica; el problema es que no se conocen más allá de las paredes de la escuela y sería necesario divulgar y socializar estas experiencias. Reconozco que es fundamental la innovación, porque mientras haya profesorado, alumnado, familias que quieran mejorar, hay esperanza. En fin, creo que lo que realmente necesitaría la escuela es una revolución…, pero esto exigiría otra reflexión más profunda.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=24755

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Colombia: “La forma de acabar la guerra es la educación, no las armas”: rectora de la Universidad Nacional

Redacción: Noticias Caracol/17-10-2018

“La sociedad no se ha enterado de que el conocimiento genera riqueza”, dice Dolly Montoya al analizar la crisis de las universidades públicas. Acá la entrevista.

¿Están tan graves las universidades públicas en Colombia?

Sí, por una razón: nacimos como universidades del Estado y el Estado financiaba el ciento por ciento de las universidades. Y, como podemos ver, los aportes de la Nación a la Universidad Nacional de Colombia son de 701.308 millones y los recursos propios ya van llegando casi a los aportes de la nación, a los 634.106 millones.

¿Eso quiere decir que la universidad pública se está privatizando?

Eso lo que quiere decir es que a la universidad pública cada vez se le exige más con menos. Hemos pasado, entre 1993 y 2017, de 26.962 estudiantes a 53.880. Así mismo, de 189 programas a 450, y de 323 a 913 grupos de investigación con recursos propios, generados por nuestra propia comunidad universitaria a través de proyectos, de investigaciones, de recursos internacionales.

El Gobierno Nacional ha dicho que se le va a aumentar al presupuesto, para el 2019, 500 mil millones de pesos. ¿Cómo ve esta cifra?

Esta cifra es un poco menos de la mitad (…) para lo que estamos necesitados y para las 32 universidades públicas.

Le entiendo que, de esos 500 mil, casi la mitad va para funcionamiento de las 32 universidades. ¿El resto va para ‘Ser pilo paga’?

Hay dos programas. El ‘Ser pilo paga’ se modificó, ya no son las mismas reglas, ha cambiado también de nombre, pero de todas maneras también es una bolsa donde concursan públicas y privadas. Y el otro rubro que hay es para apoyar la formación de cero, uno y dos.

¿’Ser pilo paga’ no lo hacían antes las universidades públicas, es decir, darles educación superior gratuita a los estratos 1, 2 y 3?

Para nosotros siempre, en las universidades públicas, ser pilo ha pagado. Quien pasa en las universidades públicas, de estratos 1, 2 y 3, es el 81 %. Nosotros tenemos los mejores estudiantes. Desgraciadamente, como no hay más recursos, no podemos recibir más. Recibimos cerca del 12, 13% de los estudiantes en cada examen.

¿Cuántos estudiantes se presentan a la Universidad Nacional?

Le voy a dar el último dato: se presentaron 75 mil para 7 mil cupos. Nos gustaría recibir muchos más porque es buen negocio invertir en la educación pública, porque tenemos infraestructura para hacerlo.

La Universidad Nacional es de las mejores de Latinoamérica. ¿Por qué no invertirle más dinero?

Porque la sociedad no se ha enterado de que el conocimiento genera riqueza. Los coreanos se enteraron de eso hace treinta años y ahora son ricos. Los países escandinavos se enteraron también y, si ustedes ven los indicadores en ciencia y tecnología, son equivalentes a los indicadores de desarrollo económico. La locomotora de Europa, que es Alemania, invierte realmente en educación pública, todas las universidades son públicas. Eso quiere decir que es un buen negocio. Si invertimos en educación, ciencia y tecnología e innovación, vamos a tener un país desarrollado.

Pero se destina mucha más plata del presupuesto nacional para el Ministerio de Defensa que para la educación. ¿Cómo corregir eso, por qué no entienden eso que usted dice si es tan sencillo?

La guerra solo puede acabarse cuando tengamos una población totalmente educada. La forma de acabar la guerra es la educación, no las armas. Por eso hay que invertir en educación.

¿Cuánto se necesita para sacar de la crisis a la educación pública en Colombia?

Hay un cálculo… para un cubrimiento del 84% de toda la cobertura universitaria, de toda la población que podría ingresar, son 18.8 billones de pesos. Lo que pasa es que tenemos que hacer una política de Estado porque hay que mirar, desde la educación media y básica, jardines infantiles, educar en el ser y no en el tener. Y después continuar con los técnicos y tecnológicos, y hacer que la gente que llegue a las universidades realmente pueda investigan y sean científicos, o que desarrollen cosas nuevas. La educación no ha sido vista por la sociedad como tan importante. Es el fin de la guerra, la educación es el fin de la guerra.

Fuente: https://noticias.caracoltv.com/colombia/la-forma-de-acabar-la-guerra-es-la-educacion-no-las-armas-rectora-de-la-universidad-nacional

 

 

 

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El reto de personalizar la escuela sin deshumanizar

Por: Eva Bailén

¿En qué lugar quedarán las relaciones humanas y el trabajo del docente en la escuela del futuro?

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Pobreza afecta al 77 por ciento de los niños hondureños, según Unicef

Centro América/Honduras/17 Octubre 2018/Fuente: Prensa Latina
El 77 por ciento de los niños hondureños vive en la pobreza y uno cada cinco sufre desnutrición crónica, señaló hoy el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
Según el documento presentado en esta capital, también resulta significativo el retraso educacional desde distintos puntos de vista: En 2017, ejemplificó el texto, solo el 58,3 por ciento de los menores de tres a 17 años de edad asistió a la escuela.

‘El informe que estamos presentando hoy es un importante recordatorio de que, a pesar de nuestros esfuerzos colectivos, la niñez hondureña sigue enfrentando retos muy complejos’, expresó el representante de Unicef Mark Connolly.

De acuerdo con el estudio, hay avances en cobertura escolar, vacunación y reducción de los homicidios, entre otros aspectos; pero persisten grandes retos de carácter estructural, como la situación de pobreza multidimensional y la migración forzada debido a la falta de oportunidades en el país.

Al decir de Connolly, ‘la tarea que tenemos en frente es urgente, no hay causa más importante que los niños y niñas’. No podemos lograr, agregó, ‘un mañana sostenible si no cumplimos con los derechos del niño de hoy’.

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=217970&SEO=pobreza-afecta-al-77-por-ciento-de-los-ninos-hondurenos-segun-unicef
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16 de octubre, día de la educación inclusiva

Por: atv.pe.

Alrededor de un 6% de la población peruana tiene síndrome de down.

En Perú existen alrededor 162 mil niños con discapacidad en la edad escolarsolo el 40% va al colegio, ya que las escuelas no cuentan con la infraestructura y atención necesaria para recibirlos.

La sensibilidad en niños y profesores es clave para darle la bienvenida a los niños con capacidades diferentes. En otros países la realidad parece ser similar.

Fuente de la reseña: http://www.atv.pe/actualidad/16-octubre-dia-educacion-inclusiva-364178?ref=menu-sup

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Entrevista a Nicaragua desde adentro. “Nuestras luchas no pueden estar divididas por fronteras”

Por: Tito Castillo.

Entrevistamos a Fidel Narváez, quien daba clases de Derecho y Filosofía en distintas universidades de Managua. Durante las protestas de abril se sumó de manera activa a la lucha estudiantil, principalmente en la Universidad Politécnica Nacional (UPOLI). Luego de eso fue identificado por el régimen de Ortega y se vio forzado a salir del país por motivos de seguridad. Actualmente se encuentra en Europa realizando trabajo político desde la comunidad internacional, la crítica y la teoría social.

Anticapitalistas en Red: Han pasado más de cinco meses desde que empezaron las protestas en Nicaragua. ¿En qué contexto se da esto a nivel centroamericano?

Fidel: Centroamérica es una región con similares características no sólo de población, de trabajo, de riqueza, sino también de resistencia. Las resistencias han sido silenciadas para poder mantener el status quo y eso que los empresarios llaman “el clima de negocios”. Intentan dar la imagen de que Centroamérica es una opción rentable para invertir porque aparte de salarios miserables tenés una policía y un Estado que pueden regular estas presiones sociales. Entonces, después de cinco meses ese mito ha caído no sólo en Nicaragua sino en toda Centroamérica. Nos hemos dado cuenta de que en Centroamérica la población tiene razones y motivos suficientes para poder salir a la calle a exigir la renuncia de gobernantes, para poder exigir el respeto a los derechos humanos. El proceso centroamericano lamentablemente no ha tenido una lucha conjunta. Si vos te fijás eso también es el resultado de las principales tareas de las fuerzas oligárquicas, de las fuerzas corporativas; el desligar en fronteras las resistencias. Si ellos internacionalizan el poder corporativo, la desigualdad, la represión, nosotros tenemos que romper esas fronteras. Sin embargo, este movimiento de Nicaragua no ha logrado conectar férreamente con las otras resistencias que ya se venían dando históricamente en Centroamérica. Entonces hemos visto cómo han surgido en este momento pequeños focos de resistencia y de lucha en diferentes países de la región centroamericana, pero vuelvo y repito; es una debilidad porque lo que nosotros deberíamos de hacer y lo que también se ha propugnado por algunos movimientos, por algunos activistas, por algunas universidades, es que se unifique la lucha. Es decir, que nuestras luchas no pueden estar divididas en fronteras porque nuestros problemas no son problemas de fronteras, son problemas regionales.

AenR: Comentanos sobre la “Concertación Nacional Azul y Blanco” y la “Ruta hacia la democratización” propuestas desde la Articulación de Movimientos Sociales y OSC.

Esa concertación nacional no debe ser en torno a la Alianza Cívica, en torno a la Articulación Social, ni en torno a la Unidad Azul y Blanco. Yo soy del criterio, pero quizás puede que esté equivocado, de que la concertación nacional no solamente puede ser en base a movimientos, figuras o siglas. Sino que tiene que ser en base a un programa que aglutine a un polo atractivo, ese polo es un programa con puntos concretos, que es lo que hizo en Frente Sandinista en el año 79 para atraer a todos los distintos sectores de lucha; obreros, campesinos, estudiantes, mujeres, trabajadores. En Nicaragua actualmente yo no veo un programa histórico, ni un programa político… hay una “Ruta hacia la democratización”, que es diferente.

Yo creo que la aparición de un programa político como el que propone “Construimos Nicaragua”, que es básicamente un movimiento político-social cuyo mayor aporte puede ser en el plano político-ideológico, pone en evidencia que no todos éramos conscientes de que hay un problema estructural en Nicaragua. Éramos conscientes de que Ortega es un dictador y que queremos sacarlo. Pero sin un programa político no nos vamos a dar cuenta o no vamos a reconocer los problemas estructurales que tiene el país. Y uno de los principales problemas es el COSEP, es decir, la empresa privada que está haciendo tercia a favor de Ortega junto con algunos sectores empresariales centroamericanos para mantener su modelo corporativo.

AenR: ¿Cómo se convive con el sandinismo después de esto?

Eso va a depender del escenario de salida que haya en Nicaragua. Si hay un escenario de ruptura que puede ser a través de un proceso constituyente, la refundación de un Estado, el proceso puede ser un poco más largo, sí, pero puede traer cambios estructurales a largo plazo. Es decir, garantizar que no se cometan los mismos errores que se han venido arrastrando simplemente por poner parches a nuestros problemas. Yo creo que el orteguismo y el sandinismo son dos cosas diferentes y una vez que esto tenga una salida -ya sea a través de elecciones anticipadas o de un proceso constituyente- el gran lastre o el gran problema para el futuro y para la convivencia con esa parte de la población que ha optado por plegarse a la dictadura, será la convivencia. Porque el sandinismo ha tenido durante más de cinco meses un margen suficiente, gradual, para poder ir desligándose éticamente y por principios revolucionarios a lo que actualmente es el gobierno: que ha optado por la mentira, el engaño, la corrupción, la represión y la aniquilación como forma de hacer política. Para que un proceso democrático radical pueda tener viabilidad se va a tener que contar con estas personas. Eso no quiere decir que la convivencia va a ser fácil, porque ese proceso democrático precisamente va a ser real y va a ser un producto de esta nueva revolución.

AenR: ¿Cuál es el escenario a la salida del régimen Ortega-Murillo?

Yo creo que el proceso constituyente para resolver los grandes problemas estructurales de Nicaragua es lo único que lograría una paz verdadera. Una paz más sostenible en el tiempo aunque en el principio hayan problemas de distintos tipos de órdenes. Sin embargo, la participación real, el refrendo de esa constitución y la participación en nuevas elecciones, pues daría oportunidad a que realmente existiera la refundación de un Estado. Si nosotros únicamente le ponemos un parche al asunto, las grandes situaciones estructurales que debemos resolver como pueblo van a subsistir. Vamos a seguir teniendo una dictadura bicéfala pero en este caso ya no va a ser en el término de Géminis o el mito de Platón sobre el amor, que estaba un cuerpo de espaldas al otro y que un rayo los partió, no, en este sentido vamos a tener una dictadura con un mismo cuerpo pero con dos caras de frente: dos caras que se pueden comunicar entre ellas, que pueden negociar abiertamente entre ellas sin importarle la vergüenza, porque eso es lo que va a pasar si acaso se llega a reformas de maquillaje, de cuestiones meramente estéticas respecto de la política nicaragüense. Vamos a tener a la dictadura bicéfala del COSEP y del orteguismo platicando entre sí todas las cuestiones que nos competen a nosotros como pueblo. Ahora, el escenario en cualquier sentido de reforma o ruptura va a ser un escenario difícil porque hay desaprendizaje de las culturas caudillescas, de las culturas verticales, ese proceso de desaprendizaje va a llevar obligatoriamente choques, enfrentamientos y crisis pero no son crisis que van a tener una dialéctica negativa.

Fuente de la entrevista: https://mst.org.ar/2018/10/11/nicaragua-adentro-nuestras-luchas-no-divididas-fronteras/

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Venezuela: Plan Conuco en todas las escuelas del país

América del Sur/ Venezuela/ 16.10.2018/ Fuente: www.venezuelaaldia.com.

El presidente Nicolás Maduro realizó un contacto telefónico durante el reciente encuentro Avances y Retos de la Educación Técnica para el año escolar 2018- 2019 que realizó el Ministerio de Educación para mantener su apoyo al Plan Conuco.

Yo he querido rescatar desde hace tiempo ese concepto en el campo de la agricultura extensiva, sin lugar a dudas es un concepto que puede llevarse a toda la agricultura en todas sus escalas. En este caso lo estamos llevando al campo de la educación“, expresó el mandatario nacional con el objetivo de brindarle una mejor idea a los jóvenes en cuanto el bienestar del planeta.

Hay gente que trata de disminuir el papel de esta idea, diciendo que se pretende alimentar a un país produciendo en las escuelas, no se trata de eso. Se trata de construir una nueva cultura productiva, que las escuelas puedan tener sus alimentos, parte de su reserva alimentaria, de la producción de sus propias manos“, destacó.

“Estamos en el camino correcto de la educación para el trabajo, para los valores, para la producción, de la educación para una nueva sociedad, esa nueva sociedad se gesta, se está gestando del trabajo del Plan Productivo, Plan Conuco en las Escuelas”, puntualizó Maduro.

A pesar de estas declaraciones por parte de Maduro, muchos especialistas en la materia refutan sus declaraciones, pues han convertido la educación en un sistema de ideología revolucionaria, obligando a los niños a mostrar su apoyo al régimen para poder recibir los bolsos y uniformes subsidiados por el Gobierno.

Fuente de la noticia: http://www.venezuelaaldia.com/2018/10/14/maduro-implementa-el-plan-conuco-en-todas-las-escuelas-del-pais/

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