Page 152 of 2591
1 150 151 152 153 154 2.591

Argentina: Denuncian que en una escuela obligan a pagar $1.000 por la inscripción; padres cortarán avenida

América del Sur/Argentina/25-02-2022/Autor(a) y Fuente: www.diariodecuyo.com.ar

Se trata del Colegio Provincial de Rivadavia y los padres afirman que fueron notificados por WhatsApp de la obligatoriedad del pago. Hay una ley que indica que toda contribución es voluntaria.

A una semana del inicio del ciclo lectivo, un grupo de padres convocó a una manifestación y corte de calles en desacuerdo con el cobro obligatorio, según ellos dicen, de mil pesos para la inscripción de sus hijos.

El convite se viralizó por teléfono entre los padres del Colegio Provincial de Rivadavia al ser informados por los preceptores de la institución de los requisitos para poder anotar a sus hijos. Para acceder a la inscripción, que se realizará este miércoles y jueves, se debe comprar una solicitud que tiene un valor de mil pesos (o de 800 si son dos hermanos o más), el legajo completo y no adeudar más de 4 materias.

Fue el primer requisito el que despertó malestar en los tutores que se autoconvocaron para mañana a las 9 de la mañana en el cruce de  Avenida Libertador Gral. San Martín y  Meglioli, en pleno corazón de Rivadavia.

No es la primera vez que se registra una situación similar en escuelas públicas y en años anteriores se suscitaron quejas por el cobro obligatorio de la «contribución para la cooperativa».  Cabe recordar  que la  Ley 6416 y la Constitución de la Provincia Art. 80 y 81, que señalan que la “contribución es voluntaria” y no es requisito para la inscripción ni para la entrega de la libreta.

Fuente e Imagen: https://www.diariodecuyo.com.ar/sanjuan/Denuncian-que-en-una-escuela-obligan-a-pagar-1.000-por-la-inscripcion-padres-cortaran-avenida–20220222-0015.html

Comparte este contenido:

Abordando las consecuencias a largo plazo del aprendizaje inconcluso

Por:

Alumnos de primaria y secundaria están atrasados en matemáticas y en lectura. ¿Qué acciones se pueden tomar para ayudar a que se recuperen?

Como escribimos la semana pasada, los efectos de la pandemia con el aprendizaje inconcluso y el absentismo crónico pueden afectar a largo plazo a una generación entera de estudiantes. Una buena educación está relacionada no solo a mayores ingresos sino también a una mejor salud, menor tasa de encarcelamiento y una mejor participación política. Mckinsey estima que el aprendizaje inconcluso relacionado con los estragos del COVID-19 podría reducir los ingresos de por vida para los estudiantes de primaria y secundaria por un promedio de $49,000 a $61,000 USD. La economía también corre peligro porque si bajan los niveles de educación y los ingresos, habrá menos innovación y menos productividad económica. Para el 2040 que la mayoría de los niños estén en la fuerza laboral, los autores estiman una posible pérdida anual del PIB de Estados Unidos de unos $128 mil millones a $188 mil millones de dólares.

Para abordar el aprendizaje inconcluso y demás problemáticas educativas provocadas por la pandemia, líderes educativos en Estados Unidos crearon el Consejo de Oficiales Principales de Escuelas Estatales (CCSSO por sus siglas en inglés). Esta coalición busca promover el éxito de los estudiantes, resaltando las prioridades que se necesitan para lograrlo con el uso eficaz y efectivo de los fondos federales.

Esas prioridades se resumen en cuatro acciones: reabrir las escuelas, reincorporar a los estudiantes, apoyar a los estudiantes en la recuperación del aprendizaje inconcluso y reimaginar los sistemas educativos a largo plazo. Para los expertos, para que se lleven a cabo de manera exitosa estas acciones, es importante que se involucre el gobierno y que comprendan las necesidades cambiantes de los padres y estudiantes a medida de que avanza y se termina la pandemia, y que se comprometan con ellos para ayudar a los alumnos a aprender y prosperar. Mckinsey encuestó a más de 16 mil madres y padres sobre estas necesidades y su perspectiva, y mencionan qué pueden hacer los estados y distritos escolares para adaptarse y satisfacerlas.

1. Reabrir escuelas de forma segura para el aprendizaje en persona

La mayoría de los distritos escolares de todo Estados Unidos emplean estrategias de mitigación del COVID-19 como campañas de vacunación para el personal y los estudiantes. Además de proporcionar pruebas del coronavirus, mascarillas obligatorias y actualización de sus infraestructuras para abrir sus puertas y ofrecer clases en persona todos los días.

Un análisis del año pasado sobre si es seguro o no reabrir las escuelas con los protocolos correctos implementados sugiere que sí es recomendable hacerlo, sin embargo, los padres entrevistados siguen preocupados por la seguridad en las escuelas y un tercio está extremadamente preocupados por la amenaza del COVID-19 para la salud de sus hijos. Para ellos, los distritos debieron invertir en las medidas de salud y seguridad desde el regreso a clases en otoño.

2. Reincorporar a los estudiantes

El reabrir las instituciones es un gran desafío, sin embargo, aún más desafiante puede ser alentar a los alumnos a regresar. Más allá que algunos estudiantes abandonaron sus estudios por completo o les da miedo exponerse y contagiarse, la encuesta sugiere que el 24 % de los padres aún no están convencidos de mandar a sus hijos a clases presenciales, en caso de las comunidades negras, eso se eleva al 34 %.

En una nota positiva, solo el 4 % de los padres y el 6 % de los padres afroamericanos contestaron que definitivamente no mandarían a sus hijos a la escuela. Para estas familias que permanecen tomando clases virtuales, las escuelas deben buscar continuamente cómo mejorar sus modelos de aprendizaje en línea, buscando corregir errores que han cometido anteriormente.

A las familias que aún están indecisas, el gobierno debe comprender sus necesidades y brindar opciones de aprendizaje que sean efectivas para sus hijos. La principal preocupación es la seguridad, sin embargo, otra razón es que consideran que el aprendizaje a distancia ha sido un mejor entorno de aprendizaje para sus hijos, incluso considerando que han mejorado la salud social, emocional y mental de sus hijos aprendiendo desde casa. Aún así, para muchos el aprendizaje remoto le falló a muchos otros.

Además de comprender las necesidades de los padres, los distritos deben acercarse a las familias para conocer sus preocupaciones sobre el entorno de aprendizaje y abordar las causas por las cuales no regresan los niños a la escuela. Es posible que el gobierno necesite una amplia gama de tácticas, desde campañas de asistencia y alcance, hasta incentivos para los estudiantes para brindar servicios que las familias necesitan, como transporte y cuidado de los niños. Además, se debe hacer un mayor esfuerzo por descubrir qué estudiantes están en riesgo y necesitan intervenciones específicas.

En Chicago, EE. UU., por ejemplo, en asociación con la Universidad de Chicago, han desarrollado un índice de priorización de estudiantes (SPI), para identificar a los alumnos con mayor riesgo de aprendizaje inconcluso. El índice se basa en una combinación de insumos de vulnerabilidad académica, asistencial, socioemocional y comunitaria. El distrito se acercará a los estudiantes más vulnerables con apoyo adicional mientras que las escuelas se asocian con organizaciones comunitarias para realizar visitas domiciliarias. Al final del año escolar, el gobierno monitorea y rastrea los resultados para ver qué tácticas funcionan y cómo mejorar.

3. Apoyar a los estudiantes en la recuperación del aprendizaje inconcluso y en necesidades más amplias

Incluso si los estudiantes regresan y cuentan con entornos de aprendizaje efectivos, muchos estarán atrasados académicamente, lo que puede provocar que se les complique regresar al aprendizaje tradicional. El gobierno debe crear estrategias para apoyarlos mientras los alumnos se esfuerzan por recuperarse del aprendizaje inconcluso, resuelven sus problemas de salud mental y reintegración social. Sin embargo, por más planes y soluciones que presenten los distritos, de nada sirve si los padres no asisten a los programas de apoyo o a las pláticas, por lo que es vital que ellos también pongan de su parte.

Según la encuesta de Mckinsey, los padres subestiman el aprendizaje inconcluso causado por la pandemia. El 40 % respondieron que su hijo está bien encaminado y el 16 % dijo que su hijo está progresando más rápido que en el entorno tradicional. Sólo el 14 % cree que su hijo se ha retrasado significativamente.

Incluso si los programas son gratuitos, es posible que muchos padres no los aprovechen porque no lo ven necesario. Solo alrededor de una cuarta parte dijo que es muy probable que escriban a sus hijos en programas de tutoría, después de la escuela o en la escuela de verano, por ejemplo. Casi el 40 % respondió que es más probable que inscriban a sus hijos en programas de enriquecimiento como arte o música, por lo que los distritos y las escuelas deben considerar la importancia de no sólo ofrecer programas efectivos, pero hacerlos atractivos.

En Rhode Island, EE. UU., por ejemplo, las escuelas durante sus clases de verano combinan lecciones de matemáticas y lectura con actividades divertidas proporcionadas por asociaciones comunitarias. Las actividades de enriquecimiento como cocina italiana, deportes, o de navegación, logran persuadir a los estudiantes a participar. Para ellos, el fomentar la unión de la comunidad con asociaciones y las escuelas crea un enfoque dual en lo académico, creando un fuerte enfoque en las relaciones y el apoyo socioemocional.

4. Reimaginar el sistema educativo a largo plazo

Las brechas de oportunidades siempre han existido, sin embargo, a medida que las escuelas se recuperan de la pandemia, los distritos deben comprometerse en brindar una educación excelente a todos. Un posible punto de partida para CCSSO es redoblar los esfuerzos para proporcionar un plan de estudios atractivo y de alta calidad con educadores diversos y efectivos en cada aula, respaldados por evaluaciones para informar cómo van y cómo mejorar.

Además, los distritos escolares deben considerar reinventar otros aspectos del sistema. Los padres también deben estar abiertos a modelos no tradicionales. El 33 % de los encuestados contestaron que, incluso cuando la pandemia haya terminado, lo ideal para su hijo sería algo más que cinco días a la semana en una escuela tradicional. Cada vez más familias consideran modelos híbridos, aprendizaje remoto, educación en el hogar o centros de aprendizaje a largo plazo. Aunque se reabren por completo las escuelas, para ellos, se necesita el uso de las nuevas tecnologías para apoyar la enseñanza.

Las Escuelas Públicas del Condado de Edgecombe en Carolina del Norte, por ejemplo, usan centros de aprendizaje para atender las necesidades de los estudiantes. Para los alumnos de primaria y secundaria, ofrecen actividades de enriquecimiento que incluirán proyectos basados en intereses en ciencias y estudios sociales; para los de preparatoria, las actividades incluyen exponer sus pasiones e intereses a través de proyectos específicos de artes del lenguaje y estudios sociales u obtener experiencia laboral, ya sea remunerada o voluntaria. El gobierno aprovecha las asociaciones comunitarias para realizar estas actividades.

Por otro lado, Dallas, Texas, está reconsiderando el año escolar tradicional, recabando opiniones de las familias, los educadores y el personal escolar para garantizar que las comunidades estén preparadas para los desafíos que puedan presentarse. Más de 40 escuelas han optado por agregar cinco semanas de intercesión adicionales al año escolar para brindar actividades académicas y de enriquecimiento específicas.

Aunque es imposible saber si estos experimentos tendrán éxito y los distritos escolares deben monitorear de cerca cada estado para asegurar que triunfen e ir mejorando cualquier falla. Sin embargo, la pandemia ha demostrado que algunas de las innovaciones nacidas por necesidad satisfacían mejor las necesidades de algunas familias. La experimentación continua y el ajuste fino podrían unir lo mejor de los enfoques tradicionales y nuevos.

Debido a que los desafíos están arraigados en el sistema escolar desde antes de la pandemia y han resistido muchos esfuerzos para reformarse. Aun así, los distritos y las escuelas pueden garantizar la implementación de iniciativas basadas en evidencia, al mismo tiempo que realizan pruebas piloto y hacen seguimiento de los nuevos enfoques innovadores.

Aunque es demasiado pronto para evaluar completamente la efectividad de las soluciones pre pandémicas para el aprendizaje inconcluso, es necesario no sólo reabrir las escuelas y recuperar el aprendizaje inacabado, sino también reinventar los sistemas educativos a largo plazo. Para Mckinsey, la mejor opción es adoptar un enfoque holístico basado en las opiniones y preocupaciones de los estudiantes y sus padres para poder diseñar programas que satisfagan las necesidades académicas y no académicas por igual.

Fuente e Imagen: https://observatorio.tec.mx/edu-news/abordando-las-consecuencias-del-aprendizaje-inconcluso

Comparte este contenido:

“Me dio una gran lástima decirle que se fuera a media mañana”: director de escuela pide orden a Educación en contrato de maestros. El Salvador

América Central/El Salvador/25-02-2022/Autora: Cristian Díaz/Fuente: www.elsalvador.com

La cartera de Estado y la Asamblea Legislativa han dado lineamiento para contratar maestros, pero implica cambios en los procedimientos que realizan las escuelas: un director en Ahuachapán tuvo que hacer malabares por este desorden.

Las disposiciones tomadas antes por el Ministerio de Educación y la nueva avalada el martes por la Asamblea Legislativa, que aprobó con dispensa de trámite la aplicación de disposiciones especiales a la Ley de la Carrera Docente para la contratación de maestros interinos, continúan generando “desorden” para que las escuelas del país contraten a los docentes, coincidieron directores de escuelas consultados sobre el tema.

Lo aprobado por los legisladores establece que los centros escolares cubran los cupos vacantes de maestros con los mismos docentes que ocupaban dichas plazas hasta el 31 de diciembre de 2021. Además que deberán ocupar dichos cargos durante seis meses, contados a partir del inicio de la vigencia del decreto.

Las modificaciones repentinas para la contratación de los docentes interinos obligaron al director de un centro escolar de Ahuachapán, del que se omite el nombre para evitar represalias, a prácticamente, despedir al docente que ya había tomado posesión para atender a los alumnos del nivel básico.

El director explicó que representantes de Educación le notificaron la noche del miércoles que debería de tomar posesión el primer docente que llegara por el interinato.

Carla Hananía de Varela, Ministra de Educación. Foto: Cortesía / @EducacionSV

A menos de 24 horas de dicha información, recibió un nuevo lineamiento, donde le indicaba que debería de ser un docente que hubiera hecho interinato el año pasado. Esto, a pesar de que en dicha institución no hubo docentes bajo esa modalidad en el 2021.

“A un docente que no había hecho interinato el año pasado, tuve que decirle que se retirara. Entonces tengo uno todavía (interinato) esperando que den otro lineamiento… me dio una gran lástima decirle que se fuera a media mañana, porque ya estaba trabajando”, lamentó el director el viernes pasado.

Sin embargo, a casi 48 horas de la primera decisión, y un par de horas después de haber sido entrevistado.

Educación le notificó que el docente que había despachado el jueves, podía quedarse con el interinato.

“Hay un gran desorden de allá arriba, del Mineducyt (Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología)”, expresó el también docente.

Agregó que “el llamado es que primero se ordenen porque prácticamente nos están dando una información ahora, otra información a la media hora, otra información al siguiente día. Yo lo primero que les pediría es que se ordenen y que si van a emitir algo, que si van a dar algún lineamiento para nosotros, que primero lo analicen y que se haga tal como se debe de hacer, porque la verdad que hay muchos vacíos”.

Desorden

Muchas instituciones educativas, entre ellas el Instituto Nacional de San Julián, en Sonsonate, publicaron avisos en grupos de mensajería de profesores o en redes sociales, sobre la necesidad de contratar a maestros para cubrir los interinatos.

En ellos dejaban los números telefónicos donde los interesados podían contactarse. Sin embargo, el director del instituto sonsonateco, Carlos Santillana, señaló que el miércoles recibieron una circular donde les explicaban que podían contratar al interino que había ejercido el año anterior; pero que en caso de que el docente ya no estuviera disponible, el Consejo Directivo Escolar debía de contratar al docente interino, tomando hojas de vida de su base de datos.

Instalaciones del Instituto Nacional de San Julián, en Sonsonate. / Foto difundida en Facebook por INSAJ

Por ello, contrataron a una docente que ya ejercía horas clases en la institución para impartir la materia de matemáticas, ya que los días que no contaron con un docente oficial, ella estuvo atendiendo a los alumnos ad honorem.

“Por el momento ahí tenemos cubierto, y solo esperar de ver de agosto para allá qué otra determinación va a tomar el ministerio (de Educación). Es una tristeza… nosotros como organismo tomamos esa determinación; pero publiqué en un grupo de directores que tenemos y es increíble la cantidad de gente que me ha contactado por una plaza que se sabe que es temporal. Pero hay una gran necesidad de docentes”, indicó el director.

Pidió, además, que los organismos de administración escolar recuperen las facultades que históricamente han tenido y que si Educación quiere investigar su actuación, que use sus departamentos de auditoría para ver dónde hay inconsistencias.

“El director que está con cinco dedos de frente no se va a meter en problemas”, indicó Santillana.

Fuente e Imagen: https://www.elsalvador.com/noticias/nacional/director-de-escuela-pide-orden-en-contratos-maestros-por-el-ministerio-educacion/929349/2022/

Comparte este contenido:

José Luis Murillo: “Hemos heredado un sistema educativo pensado para obedecer y estandarizar”

Por: Laura Román

José Luis Murillo es un maestro rural jubilado. Durante más de 20 años lideró un proyecto de innovación educativa con metodologías activas en el que no utilizó ni libros de texto, ni exámenes, ni deberes o notas.

José Luis Murillo ha sido maestro rural durante 37 años y 23 de ellos los ha pasado en la escuela de Sahún, un pequeño municipio aragonés enclavado en el valle de Benasque, en Huesca. En junio de 2019, el Gobierno de Aragón entregó el Premio de Innovación en la Escuela Rural a este centro, en el que se lleva a cabo un proyecto de innovación teniendo como base las metodologías activas, además de otros aspectos como el respeto por los ritmos de aprendizaje, agrupación de los estudiantes por niveles y no por edades, horarios por bloques de actividades (y no por materias y áreas)… y todo ello sin libros de texto.

Todos estos elementos protagonizan su libro ‘Metodologías activas. Recursos para el aula (o qué podemos hacer en el cole sin libros de texto, asignaturas, deberes, exámenes ni notas)’ a modo de recursos para los docentes. En él explica diferentes actividades en las que ni las materias, los libros de texto, los deberes, los exámenes ni las notas tienen especial relevancia, y que ha podido aplicar en el entorno rural debido a las circunstancias que lo rodean: ratios bajas, educación más personalizada, mayor proximidad y participación de la comunidad educativa y del propio territorio…

No obstante, el maestro señala que no es fácil aplicar las metodologías activas de esta forma ya que, como asegura, “hemos heredado un sistema educativo nacido en el siglo XVIII y pensado para obedecer, estandarizar y seleccionar a través de una metodología tradicional y la mera transmisión de conocimientos”. Y en esas,  considera, que aún sigue la comunidad educativa en su conjunto.

Pregunta: ¿Qué es lo que se puede hacer en el cole sin libros de texto, asignaturas, deberes, exámenes ni notas?

Respuesta: Convivir, disfrutar, compartir aprendizajes, crecer con menor sufrimiento, cuidar y cuidarnos, respetar ritmos y estilos de aprendizaje… y ayudar a que nuestros estudiantes adquieran herramientas emocionales, intelectuales y sociales para el día a día y para vivir en la sociedad actual.

Educación metodologías activas

P: ¿Por qué cree que siguen teniendo tanto peso en el aula todos estos elementos?

R: Hemos heredado un sistema educativo nacido en el siglo XVIII (para aquella sociedad) y pensado para obedecer, estandarizar y seleccionar a través de una metodología tradicional y la mera transmisión de conocimientos.

Hubo un momento de transformación a comienzos del siglo XX con un nuevo paradigma educativo de la mano de los movimientos de renovación pedagógica, de los que fuimos vanguardia mundial en aquel tiempo, pero con el Franquismo volvimos a ese sistema educativo y a ese paradigma tradicional.

Es el marco mental desde el que la administración continúa legislando y actuando (formación del profesorado, oposiciones, inspección, currículo enciclopédico, sistema de evaluación desde una visión propedéutica, centros sin autonomía…); y al profesorado, del que al final depende lo que ocurre en el aula, ante su responsabilidad y ante las demandas de las familias y de esa administración, todos esos elementos le dan seguridad por la inercia de lo que ha vivido y conoce, en lo que le han formado y de lo que se encuentra al comenzar su andadura: metodologías tradicionales, incluso en la incorporación de las actuales Tecnologías Digitales (TEDIs), y fetichismo por los recursos materiales.

Niños en colegio metodologías activas

P: Usted ha sido maestro rural durante 37 años. ¿Cuáles son los principales éxitos y fracasos de la escuela rural?

R: El principal éxito de las escuelas rurales que trabajan con buenas prácticas podría ser el de garantizar la equidad educativa, el derecho de esos estudiantes a una educación de calidad, contribuyendo a mantener vivos los pueblos y los territorios rurales; y el principal fracaso, quizás, su invisibilidad incluso en la formación del profesorado que, en general, no las contempla.

P: Su libro está estructurado a modo de ‘recetas’ o fichas básicas en las que propone distintos recursos que, como señala en la introducción del manual, han funcionado en las escuelas rurales donde las metodologías tradicionales naufragan. ¿Por qué?

R: En las escuelas rurales nos encontramos con aulas multigrado (en las que conviven alumnos de diferentes niveles), ratios bajas, educación más personalizada, mayor proximidad y participación de la comunidad educativa y del territorio… y todo eso dificulta enormemente la finalidad de las metodologías tradicionales a la hora de inculcar obediencia, estandarizar, seleccionar a las niñas y niños, transmitir conocimientos, y de cerrar los muros del aula.

«Esa mirada diferente de valorar lo emocional y lo social es incompatible con el paradigma de la educación y la escuela tradicional»

P: ¿Qué es lo que aportan las metodologías activas a la educación actual? ¿Cómo influirán en el futuro educativo?

R: Aportan la posibilidad de recuperar el protagonismo de las niñas y niños en los procesos de aprendizaje; de que la educación y la escuela se adapten a ellos reduciendo el fracaso de nuestro sistema educativo; y de facilitar los aprendizajes para las nuevas necesidades que la actual sociedad digital y líquida plantea: autonomía, fluidez, capacidad crítica, creatividad, colaboración y cooperación, trabajo en equipo…

Las metodologías activas también influyen positivamente y son imprescindibles para lo que propone Jacques Delors en ‘Los cuatro pilares de la educación’ para el futuro: aprender a aprender, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a ser.

«El principal éxito de las escuelas rurales que trabajan con buenas prácticas es garantizar la equidad educativa, el derecho de esos estudiantes a una educación de calidad»

P: La asamblea en clase, el diálogo de la mañana, el juego libre, el huerto escolar… En todos estos recursos la educación emocional y la social tienen especial relevancia. ¿Cree que se valoran estas formas de educación en la actualidad?

R: Depende. Si se usan metodologías activas de verdad sí, pero si se continúa con metodologías y planteamientos tradicionales simplemente cambiando los nombres, o maquillándolos con pantallas, redes y pizarras digitales no, ya que esa mirada diferente de valorar lo emocional y lo social es incompatible con el paradigma de la educación y la escuela tradicional.

Niños colegio

P: ¿Qué es lo que falta en el ámbito educativo actual?

R: Lo primero, pararse: salir del marco mental de la educación tradicional para ponernos al día; escuchar a las protagonistas de los procesos educativos (estudiantes, docentes, familias) que están en las aulas; reflexionar sobre qué educación y qué escuela queremos y para qué la queremos como sociedad, priorizando el desarrollo de las niñas y niños y no el del mercado; planificar consensuadamente y con acuerdos como avanzamos hacia ella dejando de lado los partidismos; evaluar los procesos y los resultados permanentemente e introducir mejoras planificadas y sostenibles sin despilfarrar recursos con parches coyunturales o con titulares de prensa vacíos… y, sobre todo, tener en cuenta y cuidar a las personas.

Fuente e Imagen: https://www.educaciontrespuntocero.com/entrevistas/metodologias-activas-sistema-educativo/

Comparte este contenido:

La educación de Honduras en letargo por la pandemia y la pobreza, según exministro

Debido a la pandemia de covid-19 que desde marzo de 2020 afecta a Honduras y la pobreza de la mayoría de las familias, la educación pública está en un letargo porque muchos niños y jóvenes no reciben clases o las reciben de manera interrumpida, según el exministro de Educación Marlon Brevé.

En esas condiciones, eso implica que los estudiantes han tenido “una educación de mala calidad”, dijo Brevé a Efe en Tegucigalpa.

Agregó que cuando el país entró en confinamiento por la pandemia, en marzo de 2020, se suponía que todos los centros educativos pasarían a la educación a distancia, pero que hasta ahora solamente las universidades son las más cercanas a la educación virtual.

UN MILLÓN DE NIÑOS EXCLUIDOS

“Hasta el noveno grado no ha habido una virtualidad electrónica, ha habido una educación a distancia, y aunque muchos padres hicieron un esfuerzo para que sus hijos se conectaran a través de un teléfono, las recargas se les terminaban rápido”, subrayó Brevé, rector de la Universidad Tecnológica Centroamericana (Unitec).

Señaló además que aquellas familias que no podían costearse un ordenador, la conexión con Internet u otro dispositivo electrónico, terminaban con un teléfono pero para conversar con el maestro y enviarle mensajes para que le asignara tareas a sus hijos, lo que ha sido “catastrófico” en función de las cifras de alumnos afectados.

Brevé recordó que, según varias organizaciones, antes de que se propagara la covid-19, ya había un millón de niños excluidos del sistema educativo formal, desde prebásica hasta la educación media.

Hasta enero de 2020, mientras la población en edad escolar de 5 a 18 años, era de tres millones, la matrícula fue de dos millones, y al cerrar ese año habían desertado 600.000, según registros de la Secretaría de Educación, señaló el exministro.

Para agravar la situación, los 1,4 millones de estudiantes que finalizaron el 2000, “recibió clases de una manera interrumpida”.

En 2021, según indicó Brevé, de los 600.000 que desertaron en 2020 se recuperaron 300.000, con los que la matrícula llegó a 1,7 millones de alumnos, pero ya había un millón afuera.

RECUPERAR LA MATRÍCULA, RETO DEL NUEVO GOBIERNO

“Entonces, el efecto neto es que hay 1,3 millones de niños excluidos y 1,7 millones han recibido educación”, enfatizó Brevé.

El gran reto de la nueva presidenta de Honduras, Xiomara Castro, quien asumió el 27 de enero, según Brevé, es “recuperar la matrícula y no se debe conformar con dos millones, porque eso era lo que teníamos en enero de 2020”.

“Hay que recuperar ese millón que estaba excluido, yo sugeriría que se ponga como meta de este gobierno 2,5 millones de niños y jóvenes desde preescolar hasta educación media”, añadió.

Según otras fuentes, miles de niños interrumpieron sus estudios en los últimos dos años porque emigraron con sus padres, en su mayoría a EE.UU., aunque muchos no pasaron de Guatemala o México.

El país está en “un círculo vicioso de pobreza, desesperanza y falta de oportunidades”, por eso muchos emigran, dijo Brevé.

La presidenta Castro inauguró el pasado día 1 el año escolar en el sector público con el reto de un reinicio de clases bajo una modalidad semipresencial por los daños que sigue causando la pandemia de covid-19, que en casi dos años ha dejado alrededor de 10.700 muertos y 500.000 contagios, según fuentes oficiales.

NECESIDAD DE VACUNAR A LOS NIÑOS

La situación es difícil, porque además de que no está vacunada toda su población, principalmente la de edad escolar, unos 22.000 centros educativos están en malas condiciones y el Gobierno pasado, aunque lo prometió, no los reparó, dijo el exministro de Educación.

Antes de la matrícula se debió hacer un diagnóstico diferenciado de los municipios del país para conocer con precisión la situación de cada uno, además de recuperar los aprendizajes que muchos niños no han logrado, o nivelar sus conocimientos, subrayó.

Brevé cree que el pasado gobierno no le dio importancia al diagnóstico que se requería para antes de la matrícula de 2022, quizás por “temor a que se reflejarán resultados de que los niños han perdido hasta dos años de aprendizaje”.

Con la situación que atraviesa la educación pública, se está llegando a que niños de tercer grado, que han estado el primero y segundo en pandemia, “no van a saber leer, ni van a saber las tablas” de matemática, a lo que se añade que ni los maestros van a estar preparados para los nuevos retos que tiene el país en materia educativa, recalcó Brevé.

https://holanews.com/la-educacion-de-honduras-en-letargo-por-la-pandemia-y-la-pobreza-segun-exministro/
Comparte este contenido:

Los retos de la educación del futuro

Por: theconversation.com

La educación asume retos cada vez más complejos, más allá de los cambios de urgencia que se han producido por la pandemia y el aumento de las vulnerabilidades de toda la comunidad educativa. Al plantearnos el futuro de la educación, debemos tener claros los retos del presente.

No solo ha cambiado la sociedad, el entorno, la forma de organizar las aulas, las diferentes etapas académicas y las formas de guardar y acceder a la información: el papel del maestro, cómo es percibido en el barrio, pueblo, o en la sociedad en general, ha sufrido una transformación profunda.

Primer reto: alcanzar la autoridad

La autoridad del maestro ya no viene dada por el hecho de ser el maestro. Hace años, cuando el acceso a la educación no era universal, ciertas profesiones tenían un reconocimiento por el saber cultural que podían conllevar y el conocimiento que certificaba su profesión. Las personas con esas profesiones eran personas singulares de cada pueblo o barrio: el maestro, el sacerdote, el abogado, el del banco… en su mayoría hombres.

Los cambios sociales, la incorporación de la mujer al mercado laboral, la introducción y exponencial incremento del uso de las nuevas tecnologías en educación y la extensión del uso de internet, entre otros factores, han ido provocando cambios en el perfil de la figura del maestro, siendo actualmente en su mayoría mujeres en infantil y primaria.

Cambio de relación

Estos cambios han provocado también modificaciones en la relación entre el maestro y la familia y los alumnos, porque también ha generado cambios en las estructuras de relación de la institución educativa y la familiar. El acceso a la educación de los actuales padres, entre muchos otros factores sociales, contribuye a una necesaria corresponsabilidad de los aprendizajes de los niños y jóvenes.

La posición de autoridad del maestro, aunque siga siendo regulada por un marco normativo que la ampara, precisa ahora ser reconocida por los alumnos y consentida por ellos así como por sus familiares; ello implica no confundir la autoridad con el poder.

Mediador y orientador

El maestro necesita conllevar el ser mediador cultural, con el respeto y el acompañamiento. Debe ser consciente en todo momento de cómo la orientación y la tutoría suponen aspectos transversales a cualquiera de las materias que estén impartiendo. Debe saber generar la autonomía completa del alumno a través del conocimiento, y también transmitir el saber vivir en sociedad, compartiendo normas.

En contraposición a una docencia transmisora de conocimientos centrada en las explicaciones magistrales, acostumbramos a hablar de que el alumno es la parte activa del aprendizaje. Pero se hace necesario huir de este falso dilema.

Segundo reto: transmitir responsabilidad y convivencia

Lo verdaderamente importante es la relación que se establece entre el profesor y el alumno y la relación de ambos con la cultura y el saber. Cual vértices de un triángulo, alumno, docente y saber interaccionan entre sí. Esto es lo que genera el verdadero aprendizaje, que supone convertir los alumnos en adultos autónomos y que sepan convivir en sociedad.

La relación maestro–alumno debe contribuir a la construcción de personas flexibles, abiertas y críticas. También debe situar la responsabilidad de los aprendizajes en los alumnos: los docentes deben ser capaces de crear situaciones y condiciones que favorezcan estos aprendizajes.

Tercer reto: participación

La situación actual nos dibuja un docente que precisará una gran flexibilidad y empatía para poder hacer frente a una complejidad cada vez mayor. Se trabaja con ratios altas de alumnos, incluyendo todas las diversidades, las desigualdades y las grandes dificultades.

Es preciso priorizar el desarrollo competencial, entender el acceso al conocimiento como algo universal y libre, y poderlo hacer en colaboración y cooperación no sólo con otros profesionales de la educación sino también teniendo en cuenta el papel de la familia, de otros profesionales, y escuchando la voz del propio alumno.

Cuarto reto: tecnologías

El microcosmos de la escuela no puede dar la espalda a una sociedad donde las redes sociales, las aplicaciones móvil, y otras muchas herramientas tecnológicas cada vez tienen más presencia.

Por ello, en este, como en otros temas, será necesario ir un paso por delante de las demandas de la sociedad, contribuyendo a la formación digital docente y al desarrollo competencial del alumnado en esta área. Debemos combinar la inmersión en estas tecnologías y redes con el aprendizaje de su uso responsable.

De hecho, su uso educativo ha ayudado a implementar metodologías colaborativas en los alumnos y favorecen un mejor clima de participación.

Pero habrá que tener en cuenta que los denominados nativos digitales no acceden de forma crítica a estas herramientas. Los docentes necesitan actualizar sus conocimientos de manera permanente y estar atentos a los alumnos que no tienen el mismo acceso a las tecnologías para evitar su marginación.

Último reto: inclusión

La escuela del futuro será inclusiva o no será. Una educación que en el presente ya contempla las diversidades debe seguir caminando hacia la verdadera inclusión, más allá incluso de la integración.

Tendrá que incluir las desigualdades, las grandes dificultades, generar metodologías que favorezcan el aprendizaje en diversas modalidades, esforzarse por convertir los centros educativos en espacios seguros y de protección para todo el alumnado y que garanticen el máximo desarrollo de todos sus miembros.

https://theconversation.com/los-retos-de-la-educacion-del-futuro-175352

Comparte este contenido:

Alfredo Sánchez: «Estamos perdiendo el norte. A los cuatro años es imposible aprender a programar»

Por: Carlota Fominaya

Entrevista con Alfredo Sánchez, profesor, divulgador y autor del blog Serhumanodigital.com.

Campamentos y extraescolares de robótica y programación, términos como «scratch», robots «WeDo» de LEGO o «BeeBot» (robots-abeja)… La oferta tanto desde el colegio como fuera es enorme y, lo que es más llamativo, para alumnos cada vez más pequeños, incluso para niños a partir de los dos años. Pero para Alfredo Sánchez, ingeniero, profesor de la Escuela Libre Micael y divulgador, «estamos perdiendo un poco el norte. Más importante que aprender a programar es saber qué programar, o qué estructura necesitas para saber programar. Y la respuesta es sencilla: requiere de un procesamiento cerebral muy complejo, para el cual los más pequeños no están preparados». Pese a todo, el autor del blog serhumanodigital.com cree también que es «importante dejar claro que, efectivamente, ningún niño debería salir del sistema educativo sin saber programar»

¿No está de acuerdo con acercar la programación a niños tan pequeños?

Es que el sector educativo está transmitiendo mucho ese mensaje de «aprender a programar, cuanto antes mejor». No comparto esa visión. Hay que centrarse en qué necesitas para saber programar, qué tipo de estructura cerebral necesitas. Hay una diferencia entre aprender programación como algo que te lleva a conseguir objetivos, a utilizar la programación como instrumento dinamizador en el aula. Así sí puede ser interesante. La programación como juego a lo mejor sí que se puede introducir antes, si te ayuda a dinamizar estructuras de aprendizaje más tradicionales… Pero lo que es programar, requiere de un procesamiento cerebral muy complejo.

Ese procesamiento cerebral necesario para programar, ¿a qué edad se produce? ¿Cuál es la mejor edad para introducir esta materia?

En el colegio donde doy clases se introduce a los 14, los 15 años. En ese momento es súper fluido. Lo entienden, cogen la estructura, prueban, a nadie le desagrada… Tienen otra capacidad para enfrentarse con voluntad a las cosas, no desde la postura del «me tiene que divertir». En un tercero o cuarto de la ESO ya tienen un pensamiento más crítico y desarrollado. Les muestras cómo funcionan los algoritmos de Google y enseguida detectan por qué el buscador les enseña unos vídeos concretos y no otros. Tienen un acercamiento a su día a día y, aunque sea intuitivamente, lo comprenden.

Creo que es importante dejar claro que, efectivamente, ningún niño debería salir del sistema educativo sin saber programar. Es muy importante y se debería meter obligatoriamente la asignatura de programación, pero en la ESO y no para que se conviertan en programadores. Deben salir con unas nociones a este mundo, porque al final son usuarios de tecnología y han de saber cómo funciona para manejarla adecuadamente. Pero eso no es adelantarla a Educación Infantil.

Lo que argumentan es, precisamente, que acercan la programación jugando.

Si la estructura de acercamiento es realmente a través del juego, y muy adecuada, creo que es una buena herramienta a través de la cual se pueden aprender muchas cosas. Pero estoy en contra de aprender a programar desde los cuatro años. Un niño tiene que jugar, más que programar.

Usted dice que deben aprender otros aspectos antes de aprender a programar. ¿Cuáles?

Quizá en un primer lugar se puedan aprender habilidades muy necesarias para el aprendizaje de la programación a posteriori, como el ‘aprender a aprender’, tener pensamiento crítico o estratégico, juegos de mesa… La programación tiene más que ver con las matemáticas, para lo cual hay que saber descomponer problemas y acometerlos por etapas y, como digo, eso se da más tarde.

En conclusión…

Mi mensaje es: desde luego que la programación es una herramienta potentísima, y en Ciencias -o incluso en otras asignaturas como la Filosofía- ayudará mucho a fortalecer otros conceptos. Pero a la edad adecuada. Iniciarlo antes… No. Habrá gente que en clase consiga hacer cosas muy potentes, pero se suele perder el objetivo de solo enseñar a programar y acabar convirtiéndolo solo en un juego. «Jugando» a lo mejor enseñas Biología, Sociales…

A los dos años es imposible aprender a programar. Los programadores de hoy a lo mejor fueron precoces, pero seguro que no aprendieron a esa edad. Como tampoco se puede aprender en teoría a montar en moto, y hay gente que compite a los 10 o a los 12. Cada persona es un mundo pero, como principio general, el pensamiento de programación es abstracto, y hasta los 11 años no se empieza a desarrollar bien la estructura mental del pensamiento abstracto, aunque depende mucho del niño a la niña.

Se puede ver en la asignatura de Matemáticas. Hasta los 12 años se hace cálculo numérico, pero el álgebra, que es abstracto, no se explica hasta ese momento porque antes no lo cogen. Y la programación tiene mucho de álgebra.

¿Por qué cree hay tanta presión social a la hora de incluir el aprendizaje de programación cuanto antes?

Esa imperiosa necesidad creo que responde, de alguna forma, al déficit de mano de obra técnica. Las empresas intentan cubrir esos puestos, y son perfiles muy caros o que, directamente, no encuentran cómo cubrirlos. Fruto de esta situación, muchas compañías están destinando energías y recursos a crear programas que incitan a la sociedad a aprender programación. Al final si seguimos por esta senda, a medio plazo habrá más perfiles con conocimientos de programación y la inversión media que una empresa deba asumir será menor. Es muy lógico que hagan esa apuesta pero al final hace que perdamos un poco el norte. En el futuro, si no está ocurriendo ya, los programadores sean una especie de peones. Eso no quiere decir que no haya gente que disfrute con ese puesto. Programar es una habilidad muy buena, pero por sí sola tiene poco valor. Más importante que saber programar es saber qué programar.

Fuente e Imagen: https://www.abc.es/familia/educacion/abci-estamos-perdiendo-norte-cuatro-anos-imposible-aprender-programar-202202090010_noticia.html

Comparte este contenido:
Page 152 of 2591
1 150 151 152 153 154 2.591