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ÁFRICA/MALAWI – Educación para niños de familias vulnerables, discriminadas o estigmatizadas

Karonga (Agencia Fides) – “Ayudar a un niño en la nutrición y la educación es un gesto concreto que da vida y construye un futuro”, afirma Sor Franca Zonta, Superiora General de la Congregación de las Hijas de María Inmaculada de Agen (Marianistas). “Un niño que es amado y apoyado en su crecimiento se convierte en un adulto capaz de actuar por su propio bienestar y el de la comunidad”, subraya en su invitación a colaborar en la emergencia educativa de los niños de Karonga.

“En esta zona rural de Malawi, los pequeños son totalmente ignorantes”. No hay ningún centro educativo para niños de entre dos y cinco años. Los misioneros quieren ayudarles poniendo en marcha una guardería para 60 niños de familias vulnerables, marginadas por la discriminación de género o estigmatizadas por padecer enfermedades como el VIH (SIDA).

En el país, los niños constituyen casi la mitad de la población y la mayoría de ellos suelen estar privados de derechos esenciales: alimentación, agua, salud, educación. “La educación primaria de 6 a 14 años es obligatoria, pero sólo la mitad de los alumnos completan este ciclo de estudios. Además, el hacinamiento en las aulas y la falta de profesores hacen que muchos niños sigan sin saber leer y escribir al llegar al cuarto grado.

Muy pocos terminan la escuela secundaria, y las niñas abandonan la escuela a causa de los matrimonios precoces. En este difícil escenario es donde trabajan las Hermanas Marianistas, comprometidas con la educación de los niños, niñas y chicos de las aldeas de Karonga.

La Congregación está presente en 16 países de cuatro continentes, tratando de llegar a los excluidos, a los marginados, a los olvidados de la sociedad con gestos de solidaridad y ayuda.
(AP) (Agencia Fides 2/3/2022)

Fuente de la información e imagen:  http://www.fides.org

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Raquel Díez: «Hay más dificultad de trabajar temáticas de igualdad con las familias que con el alumnado, que las naturaliza»

Por:

  • Raquel Díez es maestra. Ahora mismo imparte en educación infantil. Además, es licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas y es una apasionada de la escritura. A esto se suma su compromiso con la igualdad, que la llevó a hacerse coordinadora de Igualdad en diferentes centros educativos en Andalucía. Todo esto es el cóctel que hizo que hace unos años comenzara una colección de álbumes ilustrados que, junto a los materiales y actividades didácticas que los acompañan, le hayan supuesto la recepción del Premio Rosa Regás que adjudica la Junta de Andalucía a los materiales coeducativos.

Letras Coeducativas es el nombre del proyecto que aglutina, no solo cuatro títulos de álbumes ilustrados que ha escribo Raquel. Detrás de estos hay una plataforma web en la que ella misma se ha dedicado a crear todo tipo de material didáctico para que puedan usar las familias y el profesorado. Una colección pensada para trabajar desde infantil hasta el último curso de primaria y en la que se tratan diferentes asuntos como la igualdad, la lucha contra los estereotipos de género, o la libertad afectivo-sexual de sus personajes.

Raquel Díez es la responsable en buena medida tras escribir El príncipe Serafín, un álbum para el que le costó encontrar editorial. «Me decían que era raro», comenta la autora. El personaje principal no tiene definida explícitamente su orientaciún sexual, algo que, según comenta Díez, niñas y niños suelen naturalizar sin demasiado problema pero que en el mundo adulto, a veces, cuesta más. Hablamos con ella de estos y otros asuntos relacionados con su labor y la igualdad entre hombres y mujeres.

Hace poco que te han dado el premio Rosa Regás en la Junta de Andalucía a la colección Letras Coeducativas ¿nos puedes contar en qué consiste?

A parte de ser maestra soy escritora de literatura infantil y, además, hace muchos años que soy coordinadora de igualdad en muchos de los centros en los que he estado. Las personas que trabajamos en igualdad necesitamos una especie de instrucciones para trabajar en los centros, el plan de igualdad estratégico, que tiene unos objetivos y contenidos, y es una serie de temáticas que tenemos que abordar en los centros.

Pero el profesorado se ve desbordado de trabajo en muchas cosas, a parte de la programación académica. Cuando nos enfrentamos a estas cosas tenemos el problema de que no tenemos tiempo. Se me ocurrió utilizar unos títulos de la biblioteca para, a través de la literatura trabajar en igualdad. Abordar, a nivel de centro, todos los contenidos. ¿Cómo lo hago? Se me ocurrió hacer unos títulos y que cada uno estuviera dedicado a una etapa: infantil, a los dos ciclos de primaria.

A raíz de trabajar los libros, he creado una plataforma en mi web con el proyecto que es lo que ha sido premiado. Llevamos muchos años de trabajo detrás. He ido elaborando materiales y recursos conforme a los contenidos de los planes de igualdad de los centros. En la plataforma se encuentran recursos didácticos tanto para el alumnado como el profesorado. Utilizo metodologías como los juegos interactivos, lecturas activas, videocuentos, concursos… Y, a parte, fichas didácticas y propuestas para el profesorado, un monón de recursos.

Creía que el premio era tan solo por los libros, pero veo que hay mucho detrás…

El premio está diseñado en dos modalidades. Una es para proyectos que no han sido publicados y que pueden ser materiales sobre igualdad que ha elaborado el profesorado en los centros. Y la otra es para materiales ya publicados, referentes a temas coeducativos. Como además de los libros hice todo un proyecto didáctico con los materiales, entiendo que se ha elaborado todo ese trabajo.

¿Cómo es que te haces coordinadora de igualdad? ¿Por qué?

La primera vez que cogí el plan de igualdad yo estaba un poco perdida, como está mucha parte del prfesorado que, de hecho, requiere mucha formación en igualdad. Incluso en los mismos conceptos sobre qué es el feminismo la sociedad todavía tiene conceptos erróneos. El profesorado necesita una formación en igualdad. Yo, a raíz de ser coordinadora, he recibido unos cursos y me he formado en esta materia. He estado todos estos años aprendiendo y siento la necesidad de formar al profesorado, sobre todo, para trabjar estas temáticas y hacer que la sociedad avance. A día de hoy, nuestra generación tiene cierta limitación en los conceptos. Hay, incluso, más problema de trabajar estas temáticas en las familias que en el alumnado, que lo naturaliza. Las nuevas generaciones lo ven todo con más naturalidad.

Leía unas declaraciones tuyas sobre los problemas que a veces teníais con las familias por estas cuestiones. No sé si has notado cambios a lo largo de estos años, a peor…

Empeorado no, afortunadamente. Aunque siempre hay casos aislados; no son la gran mayoría, ni mucho menos. Cada vez que avanzan las generaciones los temas se ven con naturalidad. Pero es verdad que hay reticencias por parte de las familias. Hay casos, aunque no sean la generalidad. Hay falta de conciencia y, sobre todo, no se termina de normalizar en las familias y esto sería muy necesario porque los niños y las niñas sufren. Se dan problemas de convivencia en los centros por las discriminaciones sexistas, desafortunadamente. Son cosas en las que tenemos que estar constantemente trabajando. Es una cosa constante, una realidad educativa. No puede mirar para otro lado porque está ahí, como está ahí cualquier otra cosa de la vida cotidiana.

¿No te cansa un poco esa especie de trabajo de Sísifo de repetir cada cierto tiempo las mismas cosas?

Sinceramente me gusta lo que hago. La enseñanza es así, dinámica. Aunque repitas contenidos los puedes trabajar de múltiples maneras. Si analizas el proyecto, se trabaja la motivación del alumnado, la innovación para el profesorado que puede hacer que se motive para trabajar desde un punto de vista globalizado y no parcelado en las áreas.

¿Cómo consigues este trabajo?

Yo lo consigo a través de la literatura. La lectura de un libro es algo fácil de trabajar en cualquier área. No solo trabajamos la narrativa escrita sino también la audiovisual. Como te comentaba, hay muchos recursos lúdicos, interactivos y audiovisuales de cara a motivar en las metodologías activas. Gracias al centro de interés de un libro, se pueden trabajar millones de contenidos desde las diferentes áreas.

Entrando en harina ¿cuáles son los temas que tratas en los libros?

Los libros están editados por una editorial valenciana: Onada Imagina. Una editorial que ha confiado en el proyecto desde el principio. El primero de los libros fue El príncipe Serafín. Pero empiezo por el libro de infantil (3-6) que es Pepota y Pepino. El premio lo siento compartido tanto con la editorial como con las ilustradoras que me acompañan. Además del trabajo didáctico que yo he podido hacer, ellas han colaborado con todo lo demás del ámbum ilustrado. Las imágenes son muy importantes en este trabajo. En el caso de Pepota y Pepino el libro está ilustrado por Desirée Acevedo. En él, rompemos con los esterotipos sexistas en la socialización primaria en el niño y la niña. Pepino es un niño que lleva zapatos rosas, que le gusta la cocina, es más asustadizo mientras Pepota es más aventurera. Él lee, juega a la comba, ella hace el pino. Damos un concepto de niño y niña muy diferente al del niño de azul y la niña de rosa. Se trabaja también el lenguaje no sexista. Los textos son divertidos, cortos, con mucha rima. El libro está pensado para el 3-6 años como todos los materiales y fichas.

Luego tenemos Me encanta mi papá, que es para el primer ciclo de primaria. Este se centra en una imagen que huye de los estereotipos de género y muestra los diferentes modelos familiares como, por ejemplo, el de un padre que además de tener su trabajo, cuida del niño, plancha, hace la compra lleva al niño al colegio, lee cuentos, ayuda con la tarea… Las ilustraciones son de Sylvia Vivanco, que es la otra ilustradora del proyecto. El libro está libre de estereotips sexista, con textos muy rítmicos.

El tercer libro es Mi mamá es única, también con Sylvia Vivanco. En él se ensalza la figura de la mujer como madre cuidadora y también como trabajadora. Se fomenta la inclusión de la mujer en la sociedad, con trabajos que tradicionalmente se han visto como de hombres. Va presentando estos trabajos como la policía, la conductora, la arregla todo, la correcaminos, la deportista…

Por último está El príncipe Serafín. Este es un libro muy especial, el primero que saqué y que dediqué a la censura literaria, por el trabajo que costó que saliera….

¿Qué es lo que sucedió?

Hay que ser feliz más allá de los dictados sociales. El libro lo dediqué a la censura, a los protocolos, al conformismo, a los tabúes, al convencionalismo, a la exclusión. Para mí fue un acto de reveldía, en el libro hice lo que me dió la gana. Costó mucho poder publicar el libro, porque las editoriales lo veían raro. En España han salido de temáticas parecidas, pero este es el primer álbum ilustrado que presenta esta figura con este tipo de masculinidad.

Serafín vive obsesionado con el matrimonio porque lo dicta la tradición. Decide poner un anuncio para encontrar pretendientes y pretendientas y se viste con sus mejores galas. Aparecen en las páginas del libro una serie de personajes, como la Vampira Casimira; el Brujo Don Pirujo; la Rana Juana, que le acosa para que le bese (se trabaja el aprender a decir no); también está el Sireno Macareno, que busca un matrionio de conveniencia… El principe se va encontrando con todo tipo de estereotipos y acaba la cosa con la Pirata Renata. Serafín se enamora de ella pero ella no quiere casarse con nadie y le anima a luchar por su sueño, que es bailar. Y se da cuenta de que su felicidad no está dentro de un vínculo amoroso sino en lo que realmente le hace feliz.

La historia ensalza la libertad; naturaliza también la sexualidad del personaje. No se sabe si es heterosexual u homosexual. ¿Por qué le tenemos que catalogar? Él busca a la persona, un vínculo amoroso que cree que le hará feliz. Él se relaciona y punto. No me gusta estereotiparlo.

Además de los libros tienes otro materia, ¿no?

En la web hay propuestas didácticas de cada libro, se le explica al profesorado cómo puede ir trabajando en cada ficha. Son propuestas y actividades también para el alumnado. Todo esto se puede descargar desde la web. También hay talleres coeducativos con los materiales. Y en cada taller encuentras las actividades, los juegos interactivos, imágenes. Y también están los recursos para el profesorado que, además, tiene una sección propia dentro de la web. Propuestas didácticas, fichas, actividades interactivas, el vídeocuento, las obras teatrales, desarrollos teatrales…

La enseñanza, la creatividad, la escritura es algo que me gusta y cuando algo te gusta sacas tiempo de donde no lo tienes

¿De dónde sacas el tiempo para hacer todo esto?

Pues me paso el tiempo haciendo estas cosas, probándolas en clase; por las tardes me organizo la programación con cuentos. Ahora estoy dando Música y esto me lleva a pensar un proyecto con la música. Voy buscando un poco en función de mis necesidades. Muchas veces no nos gustan los materiales que tenemos a mano o no nos parecen fáciles, de manera que yo los creo. Realmente trabajo para mí. Y para aportar. Todos estos recursos de la web son gratuitos, se los puede descargar cualquiera.

Me he formado en diseño de páginas web, en audiovisuales y, además de maestra, soy licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas y estuve trabajando en una empresa de publicidad. Para mí todo lo que es la creatividad es un mundo que me fascina. La enseñanza, la creatividad, la escritura es algo que me gusta y cuando algo te gusta sacas tiempo de donde no lo tienes.

¿Cómo te ha caído el premio de la Junta?

Es un reconocimiento a tu labor y se agradece. Porque muchas veces nos hartamos de trabajar y yo gano lo mismo que cualquiera. No gano nada, realmente. Los recursos están ahí para quien los quiera utilizar, yo comparto mi trahajo y realmente nadie me paga por hacer esto. El reconocimiento me cae bien: lo que hago le sirve a las personas y encima me lo reconocen como un buen trabajo. Es bonito y un orgullo. Que lo que hago gusta, funciona, está ayudando. Y a mí, con que a una persona le valga, me quedo contenta. Pienso que es una ayuda, sobre todo pensando en los y las niñas. No solo están para aprender matemáticas, lengua y ciencias. Tienen que aprender valores de tolerancia y la vida social.

No sé cómo lo percibes pero me parece que en los últimos años hay más tensión sobre el profesorado para que no habléis de según qué cosas para evitar problemas con las familias, con la administración… Algo que parece que estaría superadísimo…

Los docentes tenemos que justificar todo lo que hacemos, aunque nos obliga la ley a trabajar esta temática. Por ley los centros tienen que trabajar estas cosas. La inspección educativa también revisa los planes de Igualdad porque es oblgiatorio trabajar estos contenidos. Y aún así, el profesorado tiene que justificar por que lo hace.

O la educación emocional que es tan importante. Estamos con los contenidos sin cambiar. Año tras año hacemos los mismos contenidos, con los mismos libros de texto. Los sinónimos, los antónomos, todos los años lo mismo, de 1º a 6º. ¿Dónde está la educación emocional o el funcionamiento del cerebro? Si no sabes cómo funciona el cerebro, o lo que es una repsuesta asertiva y una agresiva… Si no le dedicas tiempo a esto en los colegios, la mayoría no lo van a hacer porque no hay formación.

Este tipo de contenidos me parecen necesarios. Necesarios para nosotros mismos: conocernos como personas es lo más importante. A raíz de conocernos y saber cómo motivarnos, vas a saber estudiar, vas a querer ser lo que quieras.

Y tener la capacidad de creer que puedes hacerlo. Que hay muchas personas sin autoestima ninguna. Que piensan “esto no es para mí, yo no tengo oportunidades”, y no. Tenemos un sistemas en que, aunque todavía hay muchas desigualdades, todavía podemos empezar una educación y llegar muy alto, que todavía tenemos becas para estudiar.

Fuente e Imagen: https://eldiariodelaeducacion.com/2022/01/24/hay-mas-dificultad-de-trabajar-tematicas-de-igualdad-con-las-familias-que-con-el-alumnado-que-las-naturaliza/

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Inscripciones abiertas para II Curso Internacional equivalente a un diplomado. Faltan solo 5 días para iniciar.

Otras Voces en Educación

Iniciamos este 7 de marzo con la escuela internacional sobre las educaciones.

Cada Escuela  tiene un grupo de Ponentes  reconocidxs a nivel internacional y una duración de 40 horas semanales a través de la plataforma de Zoom. En caso de no poder conectarte de manera sincrónica, podrás optar de forma asincrónica con los vídeos que se te facilitarán de cada encuentro programado.

El horario será desde las 18 a las 22 horas Venezuela como referencia, de lunes a viernes.

La Certificación por  Escuelas del  II Curso Internacional de Pedagogías Críticas y Populares, será de 40 horas.  

Asistente, cumpliendo con un mínimo de tres (03)  asistencias a la sala de Zoom y participando en los grupos de debate.

Aprobación: Lxs  participantes de la Modalidad  Sincrónico y Asincrónico contarán con diez (10) minutos de asesoría al final de cada Escuela (sábado o domingo), en horario a indicar posteriormente, para elaborar una breve asignación  a través de alguna de las siguientes estrategias:

a.    Documento escrito de no más de tres (03) páginas que responda a la(s) pregunta(s) generadoras

b.    Vídeo de contenido relacionado a la Escuela

c.    Infografía relacionada al tema

d.    Otro

Para optar a la Certificación Final  de Aprobación del  II Curso Internacional de Pedagogías Críticas y Populares,   deberás haber aprobado al menos seis (06) de las Escuelas que lo conforman y,  elaborar un trabajo escrito cuyas pautas se socializarán  posteriormente a través de las plataformas de comunicación del cursointernacional2022.

Este Certificado de Participante y/o  Aprobación  del Curso Internacional  se corresponde con 300 horas Académicas, emitido por: Centro Internacional de Investigaciones Otras Voces en Educación, adscrito a CLACSO,  Red Global/Glocal por la Calidad Educativa, Cooperativa de Educador@s e Investigador@s Populares Histórica de Argentina, Círculo de Investigadores del Pensamiento Crítico de América Latina.

Te dejamos el link  para que formalices tu inscripción II Curso Internacional de Pedagogías Críticas y Populares: http://otrasvoceseneducacion.org/ii-curso-internacional-pedagogia-desde-el-pensamiento-critico

 

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¡NO MIREN EL DESASTRE EDUCATIVO EN MÉXICO!

Dr. LUIS PALACIOS ORTEGA.

He llamado a este escrito: ¡No miren el desastre educativo en México!, retomando el título de la excelente película “Don´t  look up!” (¡No miren arriba!) de Netflix de 2021, que narra cómo, a partir del descubrimiento de un meteoro que chocará contra la tierra, el Gobierno de los Estados Unidos y los medios de comunicación pretenden desviar la atención del pueblo hacia otros temas a fin de que sus intereses políticos, económicos y los de sus aliados no se vean afectados. A partir de esto, presento un análisis de la educación pública en los tiempos de pandemia, ¿dónde estamos?, y ¿cómo veo el tema educativo desde la perspectiva de un educador de educadores en una Escuela Normal?

Cuando hablamos de educación en México, es irremediable terminar hablando de política, ya que la política ha secuestrado a la educación los últimos treinta años, convirtiéndola en un botín. Se puede hablar de una falta de gobernabilidad del sistema educativo desde los años 80´s del siglo pasado, y se ha politizado a partir de la relación del Gobierno en turno con diversos personajes, entre otros ejemplos, de la recién casada Elba Esther Gordillo. Con la llegada al poder de López Obrador, pareció que la gobernabilidad de los actores del sistema educativo podría restaurarse suficientemente y se veía como algo necesario, urgente y coherente con los ideales de la izquierda llevar a cabo una revolución/transformación educativa de fondo. Esto hasta el momento no se ha dado, es decepcionante la postura del gobierno y, desde mi óptica, es la razón por la que estamos viviendo un desastre educativo de proporciones inimaginables en nuestro país. Paralelamente a esto, no han faltado proyectos educativos nacionales, estatales o locales que han buscado una mejor educación, la reflexión sería: ¿por qué no se han reconocido éstos y llevado a cabo a largo plazo?, ¿por qué no ha existido una proyección ambiciosa hacia la consolidación de un modelo educativo exitoso en consenso con la sociedad, los profesionales de la educación, sus sindicatos, etc.? Sería bueno escuchar la respuesta a estas interrogantes desde la postura oficial

Lo que sí ha cumplido López Obrador, hay que decirlo, es revertir la llamada Reforma Educativa de 2013, que, a pesar de todos sus problemas laborales, sindicales, de meritocracia y de poco apoyo por parte de los docentes y de la sociedad mexicana, ponía en el centro los aprendizajes de los estudiantes. Esta derogación se logra en 2019 con una reforma constitucional con el beneplácito sindical. Así mismo, se cumplió con el desmantelamiento del Instituto Nacional para la Evaluación Educativa, lo que nos da una idea de la importancia que esta administración le da a la evaluación. Pareciera que no se entiende su importancia en la toma de decisiones correctas en ese u otros ámbitos, lo que vemos es que sólo se actúa por ocurrencias o caprichos y a esto hay que sumarle que en México no se premia, de hecho se critica, la excelencia. Otro aspecto que ha cumplido la administración federal es la cobertura de becas para educación básica y media superior sin precedentes, con un 18% del presupuesto para educación en 2022, lo cual no es un asunto menor.

Por otro lado, mientras el primer mandatario cada mañana nos habla de la transformación del país, no habla de la importancia que para una real transformación tiene la educación. Estamos a la mitad del sexenio y no se ha visualizado, ni siquiera hay pistas, de cuál es el proyecto educativo de este gobierno, habla, por ejemplo, de la “economía moral”, mientras la Secretaria de Educación Pública está involucrada en la presunción de un delito. Otro aspecto que no se menciona, pero si se ve, es que la educación en México comparte un sistema educativo precario, enraizado en nuestras desigualdades, las que la pandemia puso al descubierto visibilizando el abismo en términos de aprendizajes, de insumos (cobertura y accesibilidad de internet, computadoras) y de recursos (incluso con las becas actuales), pero, no miremos eso, mejor miremos el bonito Tren Maya…

Este gobierno ha abandonado el tema educativo, es evidente, no es un tema prioritario para esta administración, ya que ni en la campaña presidencial ni en el plan de gobierno lo ha mencionado como prioridad. Parecería que al gobierno la escuela le importa poco, sólo la ve como una instancia de inclusión social, por eso hay que invertir en becas para que los estudiantes vayan a la escuela y no se quedan en la calle. Lo que ha quedado a deber, sumando el tema de la pandemia, es la ampliación de la matrícula para educación superior, la atención a la deserción y abandono escolar en educación media y media superior, por la necesidad de los estudiantes de sumarse a actividades laborales para ayudar a sus familias, y la reducción voraz del presupuesto para la infraestructura y servicios de los diferentes niveles educativos, quiero referirme en especial a la reducción del 80% del presupuesto para la educación normal, y ni hablar de apoyos a docentes durante la pandemia para mejorar sus insumos tecnológicos, pero, no miremos eso, mejor miremos que esos recursos están en el Aeropuerto “Felipe Ángeles” y sus mamuts…

Los efectos de lo expuesto, más el distanciamiento por la pandemia son evidentes, es probable que se convierta en una tragedia generacional. Existen  investigaciones de organizaciones de la sociedad civil como “México evalúa” o el Centro de estudios “Espinosa Iglesias”, que han intentado medir el impacto de la pandemia en la educación de México y nos muestran que los resultados en el ámbito educativo para este sexenio no se ven halagadores y que se ha perdido lo más importante en un proceso educativo: los aprendizajes de los estudiantes. David Calderón y Felipe Hevia de “Mexicanos primero”, calculaban, a la mitad de la pandemia, que les llevaría a los estudiantes hasta tres ciclos escolares recuperarse o nivelar el atraso por la misma (en el mejor de los casos), y que, a pesar del intento fallido de clases a distancia  del “Aprende en casa”, incluso habían “desaprendido”. Un ejemplo de esto es que hay evidencia de niños de tercer grado de primaria que no saben leer y escribir en este momento. No sabremos con certeza la gravedad de lo anterior, ya que no existe una evaluación seria por parte de la autoridad educativa de las implicaciones de la pandemia, lo cual es una irresponsabilidad, sabiendo que el primer paso para tomar decisiones debe ser la evaluación diagnóstica, por lo menos es lo que se les enseña a los alumnos de la Escuela Normal pero, no miremos eso, mejor miremos la bonita refinería de “Dos bocas”…

Un problema de fondo, que implica un nivel de co-responsabilidad y del que poco se habla, es que la sociedad mexicana, estratificada, rígidamente desigual, no ha exigido a sus políticos impulsar los cambios necesarios para alcanzar la calidad educativa que requerimos como país y nivelar la desigualdad a la que me he referido, vinculándola al empleo que el estado debiera generar, tal parecería (espero que no sea así), que no se ha valorado la educación pública ni la calidad educativa que podríamos tener. Dos ejemplos de esto, el primero es que, según el INEGI (2018), la población que tiene ingresos de 8 salarios mínimos hacia arriba invierte en educación privada, no porque sea mejor, sino porque permite construir redes: compañeritos que les permitan acceder en el futuro a un buen trabajo, una esposa o esposo, etc., es lo que se compra en la educación privada. El segundo ejemplo es el manejo educativo de la pandemia: las comunidades escolares no ha recibido apoyo de las autoridades, no han sido tomadas en cuenta para la toma de decisiones que los afectan, hay maestros que se han sentido abandonados por sus autoridades educativas y la Secretaria de Educación, Gobernadores y Secretarios de Educación Estatales, exigen que sean los padres los que paguen por los insumos y realicen la limpieza de los planteles educativos para el regreso a clases, pero, no miremos eso, mejor miremos la cantidad de remesas que envían los paisanos…

¿Cuál es la apuesta de este gobierno en el ámbito educativo? Cambiar los contenidos tanto en los programas educativos como en los libros de texto y co-diseñar los planes de estudio para la Educación Básica y Normal, labores que quedaron inconclusas al derogar la reforma educativa del 2013, con la retórica de acercarse  a las comunidades educativas, a partir de dos grandes criterios: 1. convocar a asambleas con padres de familia y maestros de educación básica para rediseñar los libros de texto gratuitos y 2. convocar a reuniones de “bucles de co-diseño” a los académicos de las escuelas normales donde, a decir de las autoridades, se tomarán en cuenta las opiniones y propuestas hacia la construcción de los planes de estudio para la formación de maestros. En estos espacios las autoridades pretenden concentrar las aportaciones de los formadores de formadores, a fin de que como resultante se cuenten con los planes, programas y libros de texto para lo que han llamado la “Nueva Escuela Mexicana”, en los que se elimine todo rastro neoliberal en el vocabulario y contenidos de la Educación Básica, así como en la formación de maestros, e incluir contenidos estatales-regionales, un “nuevo” perfil de egreso y competencias mínimas que debe poseer un egresado de la escuela normal para concursar y eventualmente acceder al servicio educativo.

Todo lo mencionado debe partir de conocer cuál es la propuesta gubernamental o el modelo de educación, proyecto educativo o política educativa oficial para este sexenio y de contar, como mínimo, con una base epistémica que oriente el diseño mencionado, lo cual no existe. Soy parte del equipo de co-diseño en la escuela normal que es mi centro de trabajo y se nos ha solicitado que los académicos de las escuelas normales “le hagamos la tarea” a la Dirección de Desarrollo Curricular de la Dirección General de Educación Superior para el Magisterio (DGESuM), trabajando en el diseño de los perfiles de egreso, los trayectos formativos, los cursos de cada trayecto, etc., sin proporcionar la base epistémica a la que me he referido, es decir, nos solicitan “construir sobre arena”, para después concentrar esas ideas y proponer: ¿un currículum nacional con algunos contenidos regionales?, ¿validar algo que ya se tiene construido?, ¿es una fachada, una simulación y no será tomado en cuenta?, ¿se quiere fundar las “Escuelas Normales del Bienestar”?… hasta el momento nada se sabe al respecto pero la fecha de implementación está contemplada para el ciclo escolar 2022-2023.

Otra gran apuesta en materia educativa, es el proceso de cambio de contenidos a los libros de texto gratuitos, que tampoco está considerado como política de estado, más bien se ve como una ocurrencia, la cual es coordinada por Max Arriaga, Director de contenidos educativos de la Secretaría de Educación Pública, quien ha mencionado la eliminación de conceptos como “competitividad” o “capital humano” por considerarlas neoliberales, ¿eliminar palabras, satanizar conceptos? no lo sé, borrarlos no va a cambiar el sistema laboral o la realidad, me parece que este gobierno piensa que, para cambiar la realidad basta cerrar los ojos o ver hacia otro lado…

Un proyecto educativo nacional serio debe tener una base ideológica, sin embargo, resulta peligrosa la “tentación reformista” que todo Gobierno mexicano puede tener, ya que se corre el riesgo de convertirse en un adoctrinamiento, volvernos soldaditos irreflexivos del “obradorismo”, lo que no necesitamos, la idea sería pensar en libros de textos para formar a las futuras generaciones de mexicanos. No quiero decir con esto que no deben revisarse y actualizarse los libros de texto, un ejemplo simple de esto es que cuando yo aprendí en la primaria el orden y número de planetas del sistema solar eran unos y hoy la ciencia los ha reorganizado. A esto pudiera sumarse una discusión seria, necesaria y urgente de si ¿debe seguir existiendo el libro de texto, hay otras opciones?

Desde mi punto de vista, es el momento para plantear las prioridades del sistema educativo, promover una visión más orgánica e integral del proceso educativo que permita abrir mejores oportunidades de desarrollo personal-familiar-comunitario-regional, que logre que los estudiantes puedan hacerse de una vida y, además, ganarse la vida. Algunas claves para ello pudieran ser: despolitizar el proyecto educativo, clarificar cuál es y llevarlo a cabo a largo plazo; un cambio cultural a favor de la calidad y la excelencia académica estableciendo niveles y estándares mínimos de calidad para el país y focalizar la propuesta educativa nacional hacia el trabajo en aprendizajes fundamentales que eleve la calidad de estos.

Este es el meteoro que está por estrellarse en nuestra tierra y llevamos años señalando que falta poco para ello, mientras tanto la cuarta transformación se concreta en decirnos: No miren el desastre educativo en México, vean el aeropuerto, la refinería, el tren y las remesas…

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Honduras: ¿Futuro alentador para la educación? (Video)

actualidad.rt.com 

Las escuelas públicas en Honduras llevan casi dos años cerradas a causa de las políticas tomadas para combatir la pandemia del covid-19, y uno se pregunta si el país se puede permitir un retraso de esa magnitud. El nuevo Gobierno trae consigo la meta de mejorar la calidad de la educación pública hondureña, abatida por falta de mantenimiento básico y recursos. Luis Castro aborda de la mano de sus invitados cuál es la propuesta para hacer avanzar el sector educativo en Honduras.

https://actualidad.rt.com/programas/cartas-mesa/421848-honduras-futuro-alentador-educacion

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Gustavo Suárez Pertierra, presidente de UNICEF España “La educación es la principal herramienta que existe para salir de la pobreza”

El cambio climático, las hambrunas, el inexistente acceso a vacunas o medicamentos y la falta de higiene son algunas de las muchas causas que han llevado a millones de familias a la pobreza más extrema. Según Gustavo Suárez Pertierra, presidente de UNICEF España, la educación es el único mecanismo que existe para que los niños y niñas sean capaces de acabar con la trampa que esta pobreza supone. Por ello, la educación es el corazón de UNICEF, una organización que, desde hace ya 75 años, vela por los derechos y la supervivencia de la infancia más vulnerable.

En los últimos dos años, y a raíz de la pandemia de la COVID-19, hay 100 millones más de niños y niñas en el mundo sumergidos en la pobreza, lo que equivale a un aumento del 10% desde 2019.

De hecho, y según el informe ‘Evitemos una década perdida: Hay que actuar ya para revertir los efectos de la COVID-19 sobre la infancia y la juventud’, presentado por UNICEF el pasado mes de diciembre, la COVID-19 está poniendo en peligro décadas de progreso en cuestiones fundamentales para la infancia como la pobreza, la salud, el acceso a la educación, la nutrición o el bienestar mental. Una situación sin precedentes a la que se debe hacer frente de manera inmediata.

Durante esta entrevista con Soziable.es, Gustavo Suárez Pertierra, presidente de UNICEF España, incide en la importancia de actuar de forma rápida y eficaz para hacer frente a todas estas desigualdades que afectan gravemente a la humanidad en general, pero a la infancia en particular.

– ¿De qué manera ha afectado la pandemia de la COVID-19 a la infancia?

La pandemia ha causado un impacto extraordinario sobre toda la humanidad en general, sobre la infancia en particular y sobre la infancia más vulnerable de una manera especial. Ha tenido un gran costo en vidas humanas, ha producido un efecto del que tendremos que aprender a salir, porque corre el peligro de paralizar, o al menos revertir, ciertos procesos que estaban consiguiendo que el bienestar de la infancia se asiente en nuestras sociedades, pero, sobre todo, la mayor consecuencia que va a producir es que va a generar unas enormes desigualdades en el mundo.

La pandemia es una crisis que comienza siendo sanitaria y acaba siendo económica y social, pero que se distingue de otras crisis porque es una crisis global. Quiere decir esto que afecta a todo el conjunto de los países, a todo el conjunto de los pueblos, a toda la humanidad, en definitiva.

El impacto de la pandemia no es el mismo en aquellas ciudades más ricas y en las sociedades más pobres. Las posibilidades o los recursos que tienen las sociedades para superar el impacto de la pandemia tampoco son los mismos. Por tanto, la combinación entre impactos y posibilidades de superación de la crisis va a producir unas desigualdades extraordinarias en el mundo.

Tendremos que encontrar la senda de salida. Pero ¿cómo tendremos que hacerlo? Pues, en primer lugar, procurando que las medidas sanitarias lleguen a todas partes. Las vacunas, fundamentalmente, tienen que llegar a los países de rentas bajas porque, si no llega a todos, la pandemia no puede resolverse. Pero, además, hay que invertir en educación, en saneamientos, en mecanismos e instrumentos que permitan adaptarse a los tiempos que vienen, que van a ser muy dificultosos.

– ¿Qué entendemos por pobreza infantil?

Hay muchas clases de pobreza. Hay una pobreza severa, que afecta a aquellas sociedades que viven en la miseria, pero hay otra que llamamos pobreza moderada, que afecta a sociedades más desarrolladas y que se mide a través de la media de ingresos de una familia tipo: dos adultos y dos menores, por ejemplo.

Pero ¿qué significa ese tipo de pobreza? Significa que los hogares que la padecen no pueden acudir a satisfacer un gasto que de repente se presenta, porque se produce una necesidad educativa, por ejemplo, actividades extraescolares; porque sube el precio de la luz por encima de lo que estaba previsto; porque se presenta una necesidad producida por una determinada catástrofe o por un determinado impacto social; o por un hecho propio del clima.

Esta es una pobreza moderada que, en España, lamentablemente, afecta a entre un 27 y un 28% de loa niños y loa jóvenes, lo cual no se corresponde con nuestra entidad como cuarta potencia económica dentro de la Unión Europea, ni tampoco con el puesto que tenemos en la Unión Europea, ya que estamos muy atrás, estamos en la cola de los países que están padeciendo la lacra de la pobreza infantil.

– Por lo tanto, no nos referimos a lo mismo cuando hablamos de pobreza infantil en España y cuando lo hacemos refiriéndonos a países del tercer mundo, ¿verdad?

Los países de rentas medias y bajas no tienen los mismos problemas que tienen los países más desarrollados en el mundo, donde también hay pobreza, ese tipo de pobreza de hogares que no pueden llegar a fin de mes, que no pueden garantizar la calefacción en invierno o que no pueden garantizar unas vacaciones razonables.

La pobreza en los países que llamamos en desarrollo, en los países con rentas más bajas, tiene unas características mucho más incisivas. Pensemos que en estos países hay, en este momento, del orden de 5 millones de niños al año, 14 mil niños al día, menores de 5 años, que mueren por falta de un remedio que está en nuestras manos proporcionarles, por ejemplo, vacunas. No me estoy refiriendo ahora al caso de la pandemia de la COVID-19, me estoy refiriendo a las vacunas de las enfermedades que todavía no están erradicadas en el mundo, que se llevan por delante muchas vidas de niños menores de 5 años.

Bien es verdad que, hace tres décadas, esta cifra era el doble. Por tanto, vamos en la buena dirección, pero hay que darse cuenta de que esta es la realidad que tenemos en muchas partes del mundo.

– ¿Cómo afecta la pobreza a los niños y niñas?  

La pobreza es algo que, lamentablemente, envuelve la vida de los seres humanos y, por supuesto, de los niños.

¿Qué significa la pobreza para los niños? Significa que no pueden ser niños, que no pueden manifestar, como única preocupación, la preocupación de ser niños y hacer lo que hacen los niños, porque tienen otras preocupaciones.

La pobreza se manifiesta en materia de trabajo infantil; en la falta de posibilidades de desarrollo; en la falta de acceso a la educación; en la nutrición; y en el propio movimiento y en la propia sociabilidad de los niños y de los jóvenes que necesitan moverse ampliamente y ser niños para poder desarrollarse.

Esa falta de ambiente que proporciona la pobreza, que va desde la manifestación de enfermedades hasta las carencias en la educación, cuando envuelve toda la vida de los niños provoca fenómenos muy importantes que están detectando las sociedades modernas, por ejemplo, de salud mental.

Así pues, uno de los primeros problemas que tiene planteados la humanidad en este momento es resolver los problemas del hambre, que afectan a muy buena parte del género humano y, por supuesto, al grupo social más vulnerable, que son los niños, las niñas y los jóvenes.

– La lucha contra el cambio climático es otro de los grandes retos a los que se enfrenta UNICEF. ¿Es esta problemática una de las grandes amenazas para la infancia?

El cambio climático es un factor fundamental para la infancia. Produce sequías y hambrunas, exige a las sociedades la incorporación de unos instrumentos que les permitan ir adaptándose al cambio de las temperaturas, produce el aumento del nivel de los océanos…

Todo eso, en aquellos espíritus más jóvenes que están en formación, como es el caso de los niños en edad temprana y de los adolescentes en edad ya madura, les afecta de múltiples maneras: provoca enfermedades, plantea problemas de nutrición, les limita la movilidad… El cambio climático es un elemento vital para garantizar no solo el desarrollo de los jóvenes, sino también su bienestar futuro. Por tanto, es algo a lo que debemos poner una enorme atención.

El primer problema que tiene la infancia es la supervivencia, algo que podemos resolver porque una vacuna cuesta 60 céntimos de euro. Luego hay que resolver los problemas de educación, de bienestar y sanitarios que puedan afectarles. Pero después hay que garantizarles un entorno seguro, algo que con la referencia climática solo es posible adelantándose con medidas de previsión como quieren, por otra parte, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que tienen en el cambio climático una de sus referencias fundamentales.

– La pandemia de la COVID-19 no solo ha comprometido nuestra salud física, sino que también está afectando a nuestra salud mental y, en especial, a la de los colectivos más vulnerables. ¿Perciben que la salud mental de la infancia se ha visto alterada, en mayor o menor grado, tras la irrupción del coronavirus?

La salud mental se ve afectada por la pandemia sin duda ninguna. Aquí se produce un efecto curioso: la salud mental es un elemento que, desgraciadamente, está muy presente en nuestras sociedades, para los niños y para los mayores, pero es un problema social sobre el que existe una especie de silencio, acordado por toda la sociedad, porque la concebimos como un estigma de las sociedades avanzadas.

Yo creo que la pandemia, y no quiero decir con esto que haya tenido ningún efecto bueno ni positivo, ha puesto en el escenario de las preocupaciones el problema de la salud mental y, especialmente, de la salud mental infantil. El confinamiento, la falta de sociabilización adecuada que provoca el cierre de las escuelas, que los niños no puedan, en un momento determinado, salir a la calle para poder socializar y desarrollar sus juegos genera un impacto extraordinario sobre la salud mental de los niños y los jóvenes.

Desde UNICEF lo hemos medido y existen datos que lo ponen de manifiesto. Hay, en estos momentos, un 13% de jóvenes, hasta 18 años, que se ven afectados por algún tipo de trastorno mental. Un 13% son muchos millones de niños en el mundo.

– ¿Se aborda esta problemática desde UNICEF?

Lo intentamos porque los sistemas públicos, quizá porque no es un elemento que esté presionando nuestras sociedades, atienden muy poco a la salud mental. Hablando en términos globales, que es como tenemos que hablar desde UNICEF, solo un escaso 2% de los presupuestos sanitarios se dedica en el mundo a la salud mental y esto es un presupuesto prácticamente insignificante.

Por tanto, tenemos que ayudar a resolver ese problema. UNICEF trabaja desde esa perspectiva en las sociedades desarrolladas procurando interesar sobre el problema a los ciudadanos y a las ciudadanas, sensibilizar y ofrecer a los poderes públicos las medidas adecuadas de carácter sanitario, pero también de entorno doméstico y social, para que se pueda salir al paso de los problemas de trastornos mentales que pueden plantearse.

En España, hemos colaborado en la parte infantil del desarrollo de la Estrategia de Salud Mental que se está empezando a poner en práctica. Por tanto, ya hay sensibilidad social suficiente como para que, desde el sistema público, se pueda atender ese problema.

Y, en los países de rentas medias y bajas, UNICEF está desarrollando programas sobre el terreno en materia sanitaria y social. En materia sanitaria, procurando fortalecer los sistemas sanitarios de países que son menos favorecidos en lo que se refiere a salud mental y en otros aspectos sanitarios; y, por otra parte, trabajando en la construcción de entornos saludables que permitan a la infancia y a la adolescencia desarrollarse previniendo la posibilidad de que estos problemas puedan afectarles.

– ¿Es primordial garantizar una educación de calidad a todos los niños y niñas para hacer frente a las desigualdades y a la pobreza?

La educación es la principal herramienta que existe para salir de la pobreza. Se ha dicho que la educación es un ascensor social, el único mecanismo que puede garantizar que se rompa la trampa de la pobreza, que significa que las generaciones siguientes son más pobres o siguen siendo tan pobres como las generaciones anteriores. Y lo único que puede romper ese círculo vicioso es, precisamente, la educación, de ahí su importancia en esta materia.

La educación es el corazón de UNICEF. Los objetivos de nuestra organización tienden a la supervivencia de los niños y adolescentes, a garantizar su bienestar y a la protección, pero todo eso está envuelto por el corazón de UNICEF, que es la educación. La educación es un trampolín para el desarrollo personal y social.

– No hay nada perfecto, pero… ¿qué considera que debe tener la infancia para que su desarrollo sea adecuado y, sobre todo, ‘feliz’?

La infancia es, por definición, un grupo desvalido. Como la Convención de Derechos del Niño llega hasta los 18 años, hay mucha diferencia entre los niños más niños, los niños y niñas que ya no lo son tanto y los jóvenes o adolescentes ya que cada franja de población tiene su necesidad especifica.

La base es la posibilidad de encontrarse con un entorno familiar, doméstico y social que les permita formarse y desarrollar todas sus capacidades. Eso exige una atención social adecuada, la posibilidad de contar con una asistencia sanitaria suficiente desde una edad temprana y la posibilidad de acceso a la educación y a las capacidades de empoderamiento, sobre todo para las niñas, que son el grupo más desvalido dentro del grupo más desvalido de la sociedad. Todo esto es necesario como punto de partida y, a partir de aquí, vienen todas las necesidades que ofrece el sistema de bienestar al que nos asomamos los ciudadanos de los países en desarrollo.

Hay, en estos momentos, más conflictos bélicos abiertos que hace 30 años. Nos tenemos que poner a pensar en la influencia que tiene esto, no solo sobre los niños, sino sobre todos los hombres y mujeres, por ejemplo, obligándoles a desplazarse de sus hogares. Por tanto, la infancia necesita condiciones básicas de vida y de desarrollo posterior.

– Personalmente, ¿cree que estamos a tiempo de cumplir los ODS en la fecha prevista, 2030?

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible constituyen un programa de acción muy ambicioso. Hace unos pocos años, las naciones se pusieron de acuerdo para definir unos Objeticos de Desarrollo Sostenible, 17 Objetivos, con dos centenares de metas, y se diseñó una Hoja de Ruta que es la Agenda 2030.

Aquí hay que confiar en la capacidad de resiliencia del género humano y, especialmente, en la de los jóvenes, que es mucha. Hay que confiar en la capacidad de los estados que han adquirido consciencia de la necesidad de establecer un desarrollo sostenible para permitir que las sociedades sean más justas y proporcionen un mayor bienestar. Pero, además de ser optimista, hay que ser realista y decir que, en este momento, vamos por debajo de las previsiones de cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y, más todavía, porque no contábamos con el impacto de la pandemia.

Prácticamente todos los ODS tienen que ver con la infancia, porque son objetivos que afectan a la erradicación de la pobreza, al destierro y las hambrunas, a la educación… Por tanto, en todos los Objetivos está presente la referencia de la infancia y en todos tiene que trabajar UNICEF. Por eso, necesitamos una visión muy amplia en la que necesitamos, por supuesto, que nos acompañen las sociedades de los países pobres y ricos.

– ¿Cuáles son los retos y objetivos de UNICEF España para este año 2022?

Yo creo que necesitamos recuperar la senda de conseguir los objetivos de bienestar que nos habíamos planteado.

UNICEF cumple ahora 75 años: 60 en España, 75 UNICEF global. Tras la Segunda Guerra Mundial, UNICEF se planteó el objetivo de la supervivencia de la infancia, erradicar las enfermedades que se llevaban miles de muertos cada día, la educación como corazón de UNICEF, el bienestar en todas sus fórmulas y la erradicación de conductas que todavía están muy presentes en ciertas sociedades y que afectan a niños y a niñas, como es el caso del matrimonio infantil.

En todo este tiempo, en estos 75 años, se ha avanzado mucho en el cumplimiento de estos objetivos. El matrimonio infantil, por ejemplo, se ha reducido en un 15% en las tres últimas décadas. Pero el impacto de la pandemia sobre todos esos procesos que estaban en marcha y que estaban teniendo un cierto éxito sostenido ha sido, está siendo y va a ser enorme. Hay que recuperar esa senda de bienestar para el cumplimiento de unos objetivos que, lamentablemente, después de 75 años, todavía están vigentes.

Necesitamos actuar contra la pobreza infantil, en materia de salud mental y de fortalecimiento del sistema educativo, en temas de bienestar y sobre la sostenibilidad del clima en el que tenemos que movernos. En concreto, tenemos que erradicar determinadas prácticas como las que afectan a las políticas de género o que tienen que ver con el trabajo infantil y que están muy favorecidas por todo lo que trae consigo la pandemia, como el cierre de las escuelas.

Fuente: https://www.soziable.es/entrevista-gustavo-suarez-presidente-unicef-espana

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Daniel Saldaña: “No tengo la convicción de que algo vaya a salvar el mundo. Puede ser la ternura”

El escritor mexicano narra en ‘El baile y el incendio’, finalista del Premio Herralde, el reencuentro de tres amigos en una ciudad asediada por el fuego y amenazada por una epidemia de danza.

Daniel Saldaña París ensaya una coreografía mínima cuando escribe. El novelista y poeta mexicano redacta más a mano desde que le diagnosticaron artritis reumatoide, una enfermedad crónica que afecta las articulaciones, y observa: cómo se dobla sobre el cuaderno, la presión con la que aprieta la pluma, cuánto duele. Danza y dolor, dice, tienen en común la pérdida del control sobre el cuerpo. En su último libro, El baile y el incendio, que fue finalista del Premio Herralde de Novela, el escritor narra el reencuentro de tres amigos en una ciudad asediada por el fuego y amenazada por una epidemia de danza: “No me parece del todo descabellado imaginar un fin del mundo donde la gente baile”.

Los fuegos que rodean la ciudad de Cuernavaca vuelven el aire pardo en El baile y el incendio (Anagrama, 2021). Tres amigos, un trío escaleno, se reencuentran allí después de años distanciados. Tienen alrededor de 35 años e intentan reconocerse. “Hay un lamento por una comunidad perdida”, explica Saldaña París (Ciudad de México, 37 años), “la sensación de haber pertenecido a algo y de no encontrar vínculos tan significativos como las amistades de juventud”. La cuestión de la nostalgia. “Me interesaba reflexionar sobre si es posible regresar a algún lugar”, agrega el autor.

–¿Se puede?

–Yo creo que no. Hay una ficción del regreso, pero no es un círculo sino una especie de espiral. Llegas a un lugar parecido pero todo es distinto. Tu cambiaste, el lugar cambió, las personas que están ahí cambiaron. No hay coincidencia por ningún lado.

El escritor Daniel Saldaña París durante la entrevista.
El escritor Daniel Saldaña París durante la entrevista.NAYELI CRUZ

Saldaña París se instaló durante la pandemia de la covid-19 en Cuernavaca, la ciudad de su infancia, a una hora de Ciudad de México en coche. A su departamento en la capital vuelve cada vez menos. Esta tarde de febrero, desde el salón de ese piso 7, se alcanza ver Santa Fe, una zona de rascacielos al oeste de la ciudad que solo aparece cuando la contaminación no se instala espesa en el horizonte.

Tiene en esta casa una biblioteca con tomos de Freud subrayados por su madre, antes por su abuela y ahora por él; las obras completas del Premio Nobel Elias Canetti; una colección editada por el mexicano Sergio Pitol que rastreó entera por librerías de viejo. En una panera metálica protege tres libros que encontró este verano en un sótano de Ginebra, y que salvó de la hoguera: tres primeras ediciones del químico Robert Boyle.

El escritor empezó a trabajar en El baile y el incendio después de terminar su primera novela, En medio de extrañas víctimas (Sexto Piso, 2013). Gracias al Premio de Literatura Eccles Center pudo dedicarse a investigar en la Biblioteca Británica las razones que explican las epidemias de danza medievales: “Una muy plausible es que [en Europa] había condiciones climáticas extremas, una racha de carestía de alimentos importante, y la rapacidad usurera de la iglesia que derivó en una situación muy tensa a nivel social”. “Me pareció que de pronto en la actualidad sucedían cosas parecidas”, agrega el autor de El nervio principal (Sexto Piso, 2018) y Aviones sobrevolando un monstruo (Anagrama, 2021), “particularmente en América Latina”.

“Sabía que quería escribir un libro que hablara sobre un momento climático que después se me fue aclarando”, continúa. Saldaña París se refiere a una sequía muy larga y una racha de incendios que afectaron sobre todo el centro de México hace algunos años. En 2019, solo en Morelos, el Estado donde se encuentra Cuernavaca, se quemaron más de 3.600 hectáreas, según el Gobierno local. En algunas ocasiones, el humo llegó a cubrir la ciudad, como ocurre en la novela mientras un grupo de personas brinca, se contorsiona en el piso, se sacude, propaga. Incluso antes de que empezara la emergencia de la covid-19, la historia ya “estaba contagiada de un ánimo apocalíptico”, señala el escritor.

Cuernavaca es una obsesión literaria a la que vuelve Saldaña París. “Me gusta como ejemplo de muchas cosas que pueden salir mal”, apunta. “Cuernavaca fue durante mucho tiempo una especie de paraíso, un lugar de retiro, incluso antes de la conquista. Y ahora es un espanto. Está arrasada por los hipermercados, pero era una zona donde había muchos hules, ficus, ahuehuetes centenarios”, cuenta el escritor. También le atrae, dice, como espacio literario donde sobrevuela Bajo el volcán, la novela de 1947 del inglés Malcom Lowry: “Me interesa de las ciudades cómo conviven con las ficciones que se han escrito sobre ella”.

El desafío técnico más importante para escribir la novela fue la co

nstrucción de las tres voces narrativas que la estructuran. Natalia es una coreógrafa que cultiva obsesivamente bromelias –flores de una belleza monstruosa– y que vive en pareja con un artista viejo. Está preparando una coreografía inspirada en La danza de la bruja que hizo célebre a la bailarina Mary Wigman a principios del siglo XX. Erre sufre de dolores crónicos que lo atraviesan. Acaba de volver a Cuernavaca después de un divorcio y transita errante por la ciudad que ya no existe. Conejo, conspiranoico y homosexual, vive con su padre ciego, a quien provee de libros infantiles en braille.

El novelista mexicano Juan Pablo Villalobos, parte del jurado que seleccionó a El baile y el incendio finalista del Premio Herralde de Novela 2021 –que ganó Javier Pérez Andújar con El año del Búfalo–, destacó que “el hallazgo” de Saldaña París en la obra es “la creación de esas voces”. “Escuchamos el relato melancólico de sus vidas –lo leemos, pero creemos oírlo–, su intento por recuperar, rescatar o salvar algo del fuego”, señala Villalobos en el fallo del galardón que entrega la editorial Anagrama y en el que Saldaña París compitió con el seudónimo de Petra Barreto.

Mientras todo arde, los fuegos que rodean la Cuernavaca apocalíptica que construye Saldaña París y también los que queman dentro de cada uno de los tres amigos, la atmósfera se vuelve cada vez más oscura y asfixiante. “Solo la ternura puede acabar con los incendios”, afirma el personaje de Erre. A través de ese personaje y del de Conejo, el autor intenta “modular una forma de la intimidad y de la masculinidad que no sea tan devastadora”, explica. “Pero no tengo una convicción demasiado clara de que haya algo que vaya a salvar el mundo, o los incendios”, avisa el escritor, “por momentos puede ser la ternura, pero no es una convicción ni una teoría”.

Fuente: https://elpais.com/mexico/2022-02-25/daniel-saldana-no-tengo-la-conviccion-de-que-algo-vaya-a-salvar-el-mundo-puede-ser-la-ternura.html

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