Un informe ejecutivo de la Secretaría de Educación, revela que en los próximos dos años disminuirá la matrícula en los niveles de prebásica y básica, pero se incrementará en media.
Lo anterior es un estudio de los últimos tres años (2014- 2016), donde ha tenido efecto la baja natalidad que se registra en el país. Es decir que la demografía infantil en los últimos seis años ha tenido un decrecimiento sustancial.
En la actualidad el sistema educativo nacional cuenta con una matrícula de 2.01 millón de alumnos en los niveles de prebásica, básica y media.
“La población proyectada por el Instituto Nacional de Estadística (INE); entre el rango de edad 0 a 4 años en la base de la pirámide; se está reduciendo considerablemente, esta disminución en la población posiblemente esté afectada por la tendencia a la baja en las tasas de natalidad, donde la población se agrandará por la transición demográfica, es en rango de 5 a 9 años y especialmente entre las edades de 10 a 14 y de 15 a 19 años”, detalla el informe.
Amplía que eso indica un panorama bastante claro, que el incremento de la población en dichas edades se traducirá en términos educativos en una demanda mayor para el nivel de educación básica de séptimo a noveno grado y para el nivel de educación media o diversificado la demanda será aún mayor en los años venideros.
Partiendo de la pirámide poblacional proyectada al período 2016, se debe ir planificando en la lógica de ampliar la cobertura educativa a nivel de educación media o también llamada “diversificado” y además revisar la oferta educativa y la vinculación con el potencial del territorio de cada departamento y municipio del país.
PROYECCIÓN
“La estimación de la proyección poblacional para el año 2020, se observa que la mayor carga poblacional acumulada estará en los rangos de edades de 10 a 14 y 15 a 19 años. Estos datos de la transición demográfica deben alertar para hacer mejorías en la cobertura y la calidad de la educación para el nivel de educación diversificado y superior”, detalla el estudio denominado Informe Sistema Educativo Hondureño en Cifras Período Académico 2014-2016.
La tendencia del crecimiento de la niñez en la edad adecuada del nivel de educación prebásica de 3 a 5 años; según las proyecciones del INE, continuarán bajando levemente hasta el año 2018, posteriormente se incrementará hacia el 2020.
La población proyectada en las edades de 6 a 11 años, que son las adecuadas para cursar el nivel de educación básica de primero a sexto grado, muestran una tendencia de un decrecimiento, debido al factor del descenso de la tasa de la natalidad y por la transición demográfica, sin embargo sigue siendo el grupo poblacional donde se concentrará mayor número de niños y niñas en edades escolares.
En tanto, se indica que la población entre las edades de 12 a 14 años proyectada por el INE para el 2016-2020 crecerá, lo que supone una mayor demanda educativa para en séptimo y noveno grado. Además se debe ir realizando esfuerzos para hacer mejoras oportunas en cuanto a la cobertura educativa y la calidad de la misma. Este comportamiento en el crecimiento poblacional es debido a la transición demográfica.
La población proyecta entre las edades de 15 a 17 años, es la que mayor crecerá por la transición demográfica, en este sentido el Estado y los tomadores de decisiones deben de ir priorizando otras políticas educativas.
DEPARTAMENTOS
Por otra parte, el informe señala que en la variación de la matrícula inicial han presentado tendencias de crecimiento y decrecimiento; al observar los departamentos de Atlántida, Colón, Olancho en los últimos dos años (2015-2016) la matrícula decreció. Posiblemente estén relacionadas con la migración interna y externa, por la violencia, entre otros aspectos.
Los departamentos de Copán, Gracias a Dios y Yoro la matrícula del período 2015 decrecieron en comparación al año 2014; no obstante la matrícula del año 2016 para dichos departamento volvió a crecer en relación al año 2015. También se pueden identificar departamentos al período de 2015 habían crecido en su matrícula en relación al año 2014, no obstante para el 2016 matrícula decreció tal y como se observa para los departamentos de Valle, Islas de la Bahía y Cortés; en cambio los departamentos que han mantenido relativamente la matrícula en los últimos tres años están Comayagua, Choluteca, El Paraíso, Francisco Morazán, Intibucá, La Paz, Lempira, Ocotepeque y Santa Bárbara.
De esa manera, recomiendan que se deben ampliar la inversión de recursos financieros, humanos e infraestructura, con la finalidad de ampliar la cobertura, el acceso e inclusión en el nivel de educación media, establecer un plan departamental, para la construcción de centros educativos en el nivel de educación media.
Se deben revisar la oferta educativa del nivel educativo media y el potencial de cada departamento para que las carreras resulten vinculantes al territorio y a la lógica del desarrollo de dicha zona. También, se deben crear mayor número de carreras técnicas y vocacionales, especialmente en aquellos departamentos y municipios donde hay baja cobertura de educación superior y altas tasas de migración interna e internacional.
Fuente de la noticia: http://www.latribuna.hn/2017/12/16/informe-educacion-revela-dos-anos-disminuira-la-matricula-estudiantil/
El Gobierno catalán quería poner en marcha un sistema educativo que se escapara al control «estatal» y estudiaban la posibilidad de crear una red municipal, pero pagada «al cien por cien» por la Generalitat.
Entre las medidas que contemplaban llevar a cabo para iniciar el proceso de cambio de sistema estaba el no crear nuevas plazas de funcionarios en los próximos 6 a 8 años, en los que se jubilaría el 30 por ciento de la plantilla.
Así aparece reflejado en la llamada ‘agenda del procés’ que fue intervenida por la Guardia Civil en el registro de la casa de Josep María Jové, el secretario general de la vicepresidencia de Economía y Hacienda del Gobierno catalán.
El contenido de este proyecto, recogido en una libreta Moleskine, aparece en una anotación de abril de 2016 a raíz de una entrevista de Jové con el director del programa Escola Nova 2, Euard Vallory. Al hilo de esta cita, el secretario general de la vicepresidencia escribe: «Educación. Estructura de Estado. Qué necesitamos para hacer un sistema de educación lo más avanzado posible. Escuela avanzada».
El planteamiento que hace es que la estructura de la escuela tiene que ser pública, con una organización pública y la formación de los maestros ligada a la universidad.
Precisa que el sistema «no se puede hacer con el marco español» y cifra en 10-15 años el tiempo para estructurar un sistema público en reconversión, por ello, estima necesario «empezar a pensarlo» y puntualiza que eso «no se puede hacer desde el Departamento de Educación».
La estrategia, dice, es «no crear plazas de funcionarios en los próximos 6 a 8 años» ya que se jubila el 30 por ciento» de la plantilla. A ello añade la creación de consorcios locales, pero financiados por la Generalitat al «cien por cien».
De hecho, recuerda que la Ley de Educación Catalana (LEC) «tiene un artículo no desarrollado que permite desarrollar la red municipal, que no dependa de las estructuras «estatales» que están reproducidas también a nivel Generalitat».
En esa etapa de «transición», explica que durante los primeros cinco años, los centros tendrían autonomía para «contratar maestros, elegir proyectos educativos…». Aunque señala que se debe determinar «el mínimo que ha de tener toda escuela».
«De aquí podemos tener una red alternativa Escola Nova XXI: desarrollar competencias, prácticas de cómo implementarlas y evaluación», señala acto seguido y añade que tienen 26 escuelas de primaria y secundaria (19 públicas y 7 concertadas) en las que se hacen «cursos avanzados». Pero precisa que estos «centros experimentales» han de tener «estabilidad».
Según reflejó Jové, se trataba de poner en marcha un proyecto de Escuela que trabajase «de manera diferente» y «genere una demanda que desborde» y que «obligue a las administraciones y partidos a dar respuesta».
Fuente de la noticia: http://www.eleconomista.es/politica-eleconomista/noticias/8814963/12/17/El-Govern-planeaba-desarrollar-una-nueva-educacion-con-un-tercio-menos-de-maestros-y-.html
El enviado especial de Naciones Unidas para la Educación Global, Gordon Brown, afirmó hoy que unos 70 millones de niños estarán atrapados en situaciones de emergencia humanitaria para el próximo año.
De ellos, alrededor de 30 millones habrán experimentado algún tipo de violencia o abusos, sobre todo quienes viven en países afectados por conflictos, alertó en conferencia de prensa.
Mientras la brecha financiera crece, más menores edad serán sometidos a la opresión y la explotación -ya sean matrimonios forzados, trabajo infantil o tráfico sexual- y carecerán de oportunidades de educación, señaló el diplomático.
Pero los programas de educación global reciben menos de la mitad de los fondos necesarios para cubrir las necesidades, lo cual compromete el futuro de millones de niños, advirtió Brown y demandó más recursos para la ayuda humanitaria en ese sector.
En países como Siria y Palestina, los conflictos inciden de forma negativa en los niños y le impiden el acceso a la educación. La situación empeora para los desplazados y refugiados, añadió.
‘No hay manera de que podamos cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible si no hay un cambio importante en la financiación de la educación.’
Probablemente sea la actualidad el mejor recurso para aprender a vivir juntos personas diferentes, uno de los pilares de la educación, según la Unesco, y uno de sus mayores retos.
En agosto fueron los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils; en octubre, la plaga de incendios de Galicia; desde mediados de septiembre, el llamado desafío soberanista en Cataluña, por poner solo tres ejemplos de hechos cercanos en el tiempo y en el espacio que han inundado las redes sociales, han llenado horas y horas de radio, han aparecido repetidamente en las portadas de los periódicos y han sido protagonistas de múltiples programas y tertulias de televisión.
La actualidad se nos cuela por todas partes, es prácticamente imposible aparentar que ni nos importa, ni nos conmueve. Sin embargo hay quien todavía sostiene que eso –la actualidad, la vida, lo que ocupa y preocupa a los humanos, próximos o lejanos– debe quedar fuera de la escuela, que no debe perturbar el discurrir cansino, ordenado y previsible del currículum escolar. Que eso es meterse en camisa de once varas, porque el riesgo de caer en el adoctrinamiento o en la manipulación es más que evidente, que no es materia susceptible de ser evaluada ni en los exámenes internos, ni en las pruebas estandarizadas y, en consecuencia, no debe usurpar ni un minuto del precioso tiempo escolar, que el análisis y la valoración de temas abiertos y controvertidos, cargados de valores y de ideología –la educación moral, en definitiva–, en las sociedades democráticas y pluralistas, es más propio de las familias que de los centros educativos.
Pero resulta que el propio Parlamento Europeo, en una Resolución sobre la prevención de la radicalización de los jóvenes, ante el auge de los extremismos y su reclutamiento por parte de organizaciones fundamentalistas o terroristas, aprobada en 2015, alerta de la función esencial e irrenunciable de la educación para incrementar las competencias sociales, cívicas e interculturales de la ciudadanía, para garantizar la alfabetización mediática y el pensamiento crítico ante lo que acontece y es susceptible de ser representado, interpretado y valorado desde múltiples enfoques, intereses y afectos, para debatir sin prisas, explorar a fondo y posicionarse con argumentos sólidos ante cuestiones relevantes, controvertidas y sensibles, y así reforzar la capacidad de resistencia de los estudiantes a la radicalización.
¿Es posible la adquisición de competencias interculturales en abstracto, sobre controversias del pasado, sobre hipótesis imaginarias? ¿En qué se traduce esa pretendida alfabetización mediática más allá de los mensajes de móvil, sin mediación, ni reflexión, ni contextualización? Ciertamente la actualidad no puede aparecer en los libros de texto, ni en las programaciones de principio de curso, pero ¿no estamos en la era de la información? ¿No hemos dado por sentado que el problema de los niños y jóvenes de hoy no es el acceso a la información, sino su traducción en conocimiento? Cuando la sociedad nos exige a voces que las escuelas se ocupen en serio y con eficacia de la educación en valores, justamente porque vivimos en sociedades extraordinariamente plurales, atravesadas por tantas diferencias y por insufribles desigualdades, ¿vamos a hacerlo mediante prédicas moralizantes, memorizando machaconamente el listado de los derechos humanos universales o de las virtudes formateadas por la religión de que se trate, celebrando “días o semanas de”?
Ciertamente llevar la actualidad a las aulas plantea como mínimo dos problemas: el de la neutralidad y el de la verdad. En cuanto al primero, hay que decir de entrada que, según nuestro ordenamiento jurídico, la educación española no es en absoluto neutral, pues debe orientarse –entre otros– a la consecución de los fines siguientes: el respeto de los derechos y libertades fundamentales, el ejercicio de la tolerancia y de la libertad dentro de los principios democráticos de convivencia, la resolución pacífica de los conflictos, la paz, los derechos humanos, la cooperación y solidaridad entre los pueblos, el respeto hacia los seres vivos y el medio ambiente, la equidad, la no discriminación, etc. Y que la docencia, sobre todo en la educación básica, supone por principio un compromiso moral, por la autoridad con la que ha sido investido el profesorado, por su condición de adulto entre menores de edad, por su bagaje intelectual y cultural, por lo que su capacidad de influencia debe estar siempre enmarcada en un férreo código deontológico.
Pero dicho esto, probablemente sea la actualidad el mejor recurso para aprender a vivir juntos personas diferentes, uno de los pilares de la educación, según la Unesco, y uno de sus mayores retos. Porque la neutralidad no es ni olvido, ni ignorancia, sino que la neutralidad obliga a la participación de todos, a escuchar todas las razones y todas las voces y, si no aparecen espontáneamente, ahí debe estar el docente para introducirlas, como principio y como método, acudiendo si cabe al saber científico.
En lo relativo a la verdad, aquí está otro de los aprendizajes más poderosos que puede propiciar la actualidad: los problemas a los que nos enfrentamos casi nunca son simples, ni de solución fácil; todos pueden ser vividos desde lógicas e intenciones distintas y ninguna debería ser descartada por la fuerza de la imposición o por una supuesta superioridad moral o intelectual. Hay que enfrentarse a los hechos desde todos los prismas posibles, con un punto de incredulidad, porque sabemos a ciencia cierta que las apariencias engañan, que los poderes de la seducción y la propaganda son enormes y que el poder tiene múltiples caminos para llevar el gato al agua, y sin a priori, ni dogmatismos, una actitud por lo demás estrictamente científica y éticamente respetuosa. Por lo demás, la actualidad puede ser un instrumento inmejorable para educar para la prevención, la gestión, la resolución si es posible, o la conllevancia si no hay más remedio, pacífica de los conflictos, que forman parte de la cotidianidad de la vida en libertad y del discurrir de las sociedades complejas y abiertas.
Como escribieron los alumnos de la escuela de Barbiana (Italia), en el periódico viene la historia que vivimos en primera persona. Por eso se leía cada día en Barbiana, en voz alta y de arriba abajo, constituyendo el punto de partida de todo el quehacer escolar. Porque la escuela existe para comprendernos a nosotros mismos, a los demás y al mundo, al planeta entero. Pero… con los exámenes encima cualquiera pierde dos horas de clase para leer el periódico. Y es que en el periódico no hay nada que sirva para vuestros exámenes. Es la prueba más evidente de que en vuestra escuela hay poca cosa que sirva para la vida.
Centro América/Panamá/16 Diciembre 2017/Fuente: Prensa Latina
Salud, oportunidades, educación y medio ambiente son algunos de los temas que más preocupan hoy a los jóvenes panameños, según una encuesta realizada recientemente por el Ministerio de Desarrollo Social.
En declaraciones a la prensa, a propósito del Foro de la Juventud del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), que concluyó este martes aquí, el titular de la cartera, Alcibíades Vásquez, se refirió a las políticas públicas que impulsan a favor de la población juvenil.
Precisó que las estrategias dirigidas a los jóvenes deben adoptarse de manera integral, dada la diversidad de problemas que enfrentan, entre los que sobresale la deserción escolar.
Reconoció que, de acuerdo con el sondeo, ellos quieren más participación en la toma de decisiones, además nos alertó que como autoridad debemos ser más agresivos con las campañas de prevención en torno a las enfermedades de trasmisión sexual.
De igual forma, trascendió la necesidad de integrar a los jóvenes de las áreas rurales y atacar la pobreza y la pobreza extrema de manera integral, objetivos esenciales de la actual administración de gobierno.
Recordó que Panamá cuenta con una importante población joven hasta el 2030, de casi 970 mil hasta los 35 años, de ahí que ellos sean no solo la esperanza del país, sino también de la América grande.
Según datos oficiales, un 35 por ciento de la población de los ocho países que forman parte del SICA más República Dominicana y Chile, presentes en este encuentro, son jóvenes entre 15 y 24 años edad.
El Foro de la Juventud del SICA forma parte de las actividades promovidas por la presidencia pro tempore ejercida por la nación istmeña en este último semestre, la cual centró sus esfuerzos en el tema de seguridad, a juicio del presidente panameño, Juan Carlos Varela.
Al respecto, recordó que hace poco se firmó un convenio con los carabineros de Chile y la Policía de Investigación Judicial para la formación de agentes de Centroamérica en ‘nuestras academias de policía’, para lo cual está previsto el otorgamiento de más de 100 becas.
Aseguró que la formación está dirigida a garantizar la fuerza necesaria para la lucha contra el narcotráfico y la seguridad fronteriza, además de apoyar la aprobación de un protocolo migratorio para la Jornada Mundial de la Juventud, prevista para enero de 2019 en Panamá, que facilite los trámites aduaneros.
‘Pese a los difíciles momentos que vive la región en el tema seguridad, Panamá es el país que más éxito tiene en la reducción de los homicidios y la confiscación de drogas, con casi el 70 por ciento de la que pasa por el Istmo’, afirmó ayer el mandatario.
Un estudio demuestra que tanto en países ricos como pobres educar en desigualdad a edad temprana puede ser dañino.
A los niños, les gustan los coches. A las niñas, las princesas. Los niños pueden estudiar, las niñas hacen las tareas domésticas. Son estereotipos de género que se establecen en la infancia por parte de padres, profesores, compañeros y la sociedad en general y que se pueden volver dañinos cuando el individuo comienza la adolescencia -sobre los 10 años-. Esta es la principal conclusión del estudio Global Early Adolescent Study, elaborado en 15 países por la Organización Mundial de la Salud y la Universidad de John Hopkins (Baltimore, Estados Unidos). El debate sobre cómo los estereotipos tienen consecuencias negativas en los niños lleva años en la palestra. Padres y educadores que defienden, cada vez más, una educación basada en la igualdad con muchos actores interviniendo para conseguirlo, como son, por ejemplo, las empresas de ropa; las asociaciones por la igualdad, las intervenciones educativas igualitaria o los muchos padres actuales cuya mentalidad difiere de generaciones anteriores. Los expertos aconsejan trabajar en igualdad de género en la infancia y no esperar a la adolescencia.
“Da igual que tu hijo sea de Baltimore, Pekín o Nairobi”, explican los autores de la investigación en la que llevan trabajando seis años, “el inicio de la adolescencia desencadena un conjunto común de expectativas de género rigurosamente impuestas que están vinculadas a un mayor riesgo a lo largo de la vida del individuo, desde padecer VIH o depresión hasta recurrir a la violencia o al suicidio”.
“Hemos hallado que los niños y niñas a muy corta edad -desde en las sociedades más liberales hasta en las conservadoras- interiorizan muy pronto el mito de que las niñas son vulnerables y los chicos son fuertes e independientes”, asegura en un comunicado Robert Blum, director del estudio y asentado en la Universidad Johns Hopkins. “Este es el mensaje que se ha ido reforzando por cada persona, compañero, profesor, cuidador (…) que vive en el entorno del pequeño o pequeña”. Los investigadores observaron que sus conclusiones coincidían con las de trabajos anteriores, que expresan que «durante la adolescencia, el mundo se expande para los niños y se contrae para las niñas».
El análisis denominado It Begins at Ten: How Gender Expectations Shape Early Adolescence Around the World es el primero que explica cómo se construyen las expectativas de género en la adolescencia temprana, de 10 a 14 años, y cómo los menores llegan a la adolescencia, teniendo claro si son niños o niñas en distintos países del mundo, tanto en los más ricos como en los más pobres. Los expertos también verificaron su riesgo en la salud mental y física.
Las conclusiones surgen de entrevistas realizadas en los últimos cuatro años a 450 adolescentes y a sus padres y cuidadores en Bolivia, Bélgica, Burkina Faso, China, La república democrática del Congo, Ecuador, Egipto, India, Kenya, Malawi, Nigeria, Escocia, Sudáfrica, Estados Unidos y Vietnam.
Consecuencias negativas de los estereotipos de género
Las entrevistas determinaron que, alrededor del mundo, tanto niñas como niños están atados a restricciones de género a muy temprana edad que pueden tener graves consecuencias en su vida, siendo peores en las niñas. “Los estereotipos femeninos basados en “protegerlas” las hacen más vulnerables, enfatizando el afán de vigilarlas y sancionándolas físicamente cuando rompen las normas”, continúan los expertos. Lo que les lleva a padecer más abandono escolar, casarse de niñas, embarazos tempranos, infectarse por VIH u otras enfermedades de transmisión sexual. Los niños, en ciudades como Shanghái y Nueva Delhi, por ejemplo, se les “anima a salir de casa sin supervisión, mientras que a las chicas deben quedarse en el hogar y hacer tareas domésticas”. Las chicas y los chicos de ambas ciudades informaron de la vergüenza que sufrían y las palizas que les daban a quienes buscaban cruzar la línea.
En todas las ciudades menos una, Edimburgo (Escocia), tanto los niños como las niñas tenían claro de que era el niño el que debía tomar la iniciativa en cualquier relación. En todos los escenarios, las jóvenes señalaron de forma constante que la apariencia física y sus cuerpos eran su activo clave.
“Es necesario repensar las intervenciones sanitarias y sociales, que típicamente se hacen cuando los menores tienen 15 años o más, y empezar hacerlas más pronto”, continúa Blum. “Los riesgos en la salud de los adolescentes están influidos muchas veces por roles de género establecidos ya a los 11 años”, agrega Kristin Mmari, profesora asociada y autor principal de la investigación. “Vemos como muchos países gastan millones de dólares en programas de salud que no comienzan hasta los 15 años, y creemos que probablemente sea muy tarde para poder marcar en ellos una gran diferencia”, añade la experta en el mismo texto.
“Sabemos gracias a varios estudios, y por nuestra propia experiencia, que las normas sobre las diferencias de género se pueden cambiar, pero esto exige planes de intervención que se ocupen de los jóvenes y de su entorno”, aseguran los autores. Blum niega el argumento de que en varias partes del mundo los estereotipos de género son parte de la cultura y por ello, inamovibles. “Seguimos sumergidos en estereotipos de género muy rígidos, por ejemplo, en sitios de Estados Unidos y partes de Europa, las cosas solo han empezado a cambiar mucho en las últimas décadas. Los cambios se pueden dar, pero requiere voluntad política y una variedad de intervenciones”, agrega. “Y saber que inculcar mitos sobre las diferencias de género a una edad temprana puede llevarles a padecer problemas dañinos en el futuro”.
María Acaso es una mujer polémica por criticar el sistema educativo, reivindicar el uso del arte contemporáneo dentro de las aulas como metodología y defender la visibilización del papel de la mujer.
María Acaso es una de esas “gurús” que en los últimos años se ha hecho un lugar en el mundo de la innovación educativa. En su caso, desde las artes. Desde el arte contemporáneo. Tan criticada como apreciada, en estos meses ha puesto en marcha una Escuela de Art Thinking en la que intenta aterrizar este pensamiento en prácticas posibles en un aula ordinaria. Hablamos de esto y del papel de las mujeres.
¿Qué es art thinking?
Utilizar las artes para innovar, una metodología para conseguir que el aprendizaje suceda.
Meter el arte en las escuelas…
Bueno, no meter en el arte, que se supone que ya está. Es meter arte contemporáneo.
¿Por qué contemporáneo?
El matiz es importante. Hace tiempo me pregunté por que me importaba tanto lo contemporáneo. La respuesta la encontré en un libro de Marina Garcés. Ella habla de la “honestidad con lo real” en Un mundo común. ¿Por qué tiene que ser arte contemporáneo? Porque es el arte de nuestro tiempo. Vale que cojamos a Velázquez y a Van Gogh, pero el arte contemporáneo está mucho más cerca de las problemáticas, de la estética y de las prácticas de nuestros niños, niñas, adolescentes y universitarios que Rubens. Ese concepto de honestidad con lo real es lo que ha perdido la escuela, la universidad, en estos momentos.
¿Por qué?
Porque siguen con presupuestos que no se corresponden con la realidad. Y ahí es donde entra la innovación bien entendida. Si en clase de arquitectura pongo a alguien a hacer una banqueta con dibujo técnico me va a decir qué aburrimiento. Si le pongo a hacer lo mismo con propuestas más cercanas al arte, lo hará encantado porque conecta con su realidad.
Pero puede haber un choque con el currículo escolar…
Yo creo que el currículo, sobre todo con la LOMCE, es súper adaptable. Pero el problema es hacer esa adaptación. Estoy segura de que te coges el currículo de plástica y visual y puedes hablar de cine. Pero en vez de poner El sol del membrillo de Víctor Erice, pones It! y a partir de ella haces lo que sea. Pero como tu cultura como profesor está relacionada con otras cosas no eres capaz de hacer esa adaptación.
¿Y qué pasa con la cultura en mayúsculas?
Yo no digo que haya que quitarla, pero no puede ser la única cultura. Hay que tener un 50% de cada. Lo que no se puede hacer es que todo sea Víctor Erice. La idea es la de ser honesto con la realidad.
La pública hoy se enfrenta, por ejemplo, a un profe con 30 alumnos… ¿cómo se aterriza el art thinking en la práctica de una clase de matemáticas?
Te respondo como en dos bloques. El primero tiene que ver con ¿por qué las artes? Me voy a algo abstracto, pero importante. Estoy leyendo Foucault, La clínica, en donde habla de los dispositivos de verificación, es decir, las instituciones que generan las nociones de verdad. Habla del hospital y de la ciencia médica como una institución que nace y se adueña de la verdad de la vida médica; lo que dice el médico y la institución están en lo más alto. Es paralelo a la escuela.
La escuela es un dispositivo de verificación que dice lo que es la verdad. Y esa es nuestra lucha conceptual. Lo que subyace a la discusión sobre la innovación es esto: “Tío, lo siento, pero no es la verdad”. Dejemos de decir que lo científico, lo lógico y el pensamiento positivista de la Ilustración es la verdad. Porque estamos en otro momento histórico.
Lo que hacen el arte y las metodologías que se apoyan en él es deslegitimar los dispositivos de verificación. Las metodologías son las herramientas de esos dispositivos. La lección magistral es la herramienta que valida la verdad que la escuela dice a través del profesor. Si yo impido el uso de la lección magistral, estoy poniendo en duda la noción de verdad. Y esto lo hacen muy bien las artes, porque trabajan con lo divergente, con los crítico, con lo no positivista… Umberto Eco, cuando habla de obra abierta está hablando de que una otra artística tiene múltiples miradas, verdades que no son verdades. Es eso lo que me interesa de las artes.
¿Y el otro bloque?
Es la pedagogía sexy. Las artes incorporan la experiencia estética, la unión con el placer, con el asombro. Una de las críticas de Carolina del Olmo y toda esta gente a lo que hacemos es que es muy cool. Pero es que es necesario que sea cool. La estética es política. Para ser honesto con lo real tienes que conectar con las estéticas de las personas a las que te diriges. Seguimos con una estética muy rancia… un ejemplo: el mural de las hojas de otoño (risas). Yo o un niño de 6 años ve ese mural y… bajón absoluto. Es necesario trabajar con estéticas que hablen de lo contemporáneo.
También está el verse como productor cultural Un chaval de 7 años es un constructor de conocimiento. Lo siento, pero sí, no solo lo es el profesor o el adulto. Y por último, todo lo relacionado con el DIWO (Do It With Others), hagámoslo juntos, por proyectos, despacio…
Todo esto es la razón de las artes, que al estar cerca de ese pensamiento no positivista, desbaratan el dispositivo de verificación…
Fotografía: Elena de la Puente
En en Congreso de Innovación Educativa de Zaragoza dijiste que no hay nada más intelectual que una maestra de infantil y primaria. Me hizo pensar en por qué no está tan considerada la profesión docente.
Porque es un mecanismo de transmisión de saberes, no de generación de saberes. Por eso es tan importante entender la pedagogía como una producción cultural, porque así no solo eres un transmisor, sino que tú produces el saber.
Pero el currículo lo tienes que transmitir…
El currículo es un elemento del que te apropias y que remixeas, quieras o no. Es un esqueleto sobre el que construyes otras cosas. Lo que es fundamental es que la maestra es productora de conocimiento y sus alumnos también.
¿No habría que convencer de esto a las familias? Porque también esperan que sean un transmisor…
Sí, por supuesto. Y volviendo a la pregunta de cómo aterrizas las artes en una escuela: una formación del profesorado innovadora, que incluye la generación de una comunidad. Esto es lo que intentamos en la escuela de Art Thinking. ¿Tú sabes esto de las bodas, en algunas en las que se genera una buena energía? Pues pasó esto porque todas las chicas estaban encantadas de encontrarse con sus semejantes: “Ah, estamos aquí, estamos juntas”. La formación del profesorado no puede ser ir a hacer un curso, te piras y ya está. Tiene que ser ir, crear comunidad, ver cómo lo que tú ves en clase funciona en el aula. Una formación de acompañamiento.
Hablas de las formación permanente…
Sí, porque no me meto con la inicial, que ahí hay mucho tema.
Y, por otra parte, está la formación de directivos. Si tienes un director que te empodera, que te anima, que llama a no sé quién para que vaya, que te compra el libro, que genera… La innovación florece. Si tienes un director obsesionado con el rendimiento, como ocurre en algunos centros donde solo les interesa el bachillerato internacional, y que los mejores niños, estresadídimos, estén allí, pues claro…
Ahí se cruzan muchas cosas. La presión desde la administración sobre rendimientos, los rankings para familias. Es contraintuitivo pensar en meter artes para mejorar los rendimientos.
La clave está en lo que acabas de decir. Lo que voy a decir lo tacha mucha gente de neoliberal, pero es que es verdad: en poco tiempo los robots van a hacer muchas cosas de las que hacemos ahora. ¿Qué hacemos nosotros que no hacen los robots? Las competencias creativas, las relacionadas con los afectos, corporales… todo eso es lo que valdrá el día de mañana. De hecho es lo que ya está valiendo. Es verdad que el giro tiene que ser social; que todos los agentes alrededor de la escuela empiecen a cuestionarse qué es la excelencia académica…
Planteas cambios metodológicos. Ahora que hablamos de las notas. Algo habrá que hacer con la evaluación…
Absolutamente. Es uno de los elementos clave, porque tenemos un sistema que está basado en la evaluación en vez de en el aprendizaje. Hay que darle la vuelta. Es lo más complicado, pero puede hacerse. Hay que descentrar el proceso de las notas: como profesor puedes poner las notas en el centro o sacarlas de ahí. Hay muchas cosas que hacer y no se hacen un poco por inercia.
El sistema tiene ese problema. Tanto en ESO como en la universidad. El sistema también te toca…
Sí, sí, he estado a punto de ser expedientada por cambiar mis métodos de evaluación. Lo sufro, pero considero que tengo que hacerlo. Y volvemos al concepto de honestidad con lo real. Yo llego mi primer día a clase y digo: “Estáis todos aprobados, esto no es una competición por las notas. El que quiera venir a clase, que venga”. Y resulta que gracias a esto mucha gente viene a clase…
Hace un año un alumno de 4º de la ESO no dijo que el sistema va más de aprobar que de aprender.
Totalmente. Es lo mismo que el “no tengo tiempo para aprender porque tengo que estudiar”. Da mucha pena porque se pierden unos años maravillosos de sus vidas para aprobar. Lo veo ahora con mi hija mayor. Con las posibilidades que hay, por ejemplo, de enseñar Historia haciendo representaciones…
Hay quien utiliza el cómic en esas mismas clases de Historia…
Y seguro que enganchaba mucho, porque es su lenguaje. Honestidad con lo real: lenguaje visual y algo que los alumnos controlan.
Puedes hacer Historia en modo “youtuber”. ¿Cómo puede ser que el Rubius tenga 20 millones de seguidores? A eso hay que darle una vuelva. Es un contenido terrible. Pero podría utilizarse como metodología. Estamos hablando de videoarte, arte digital…
Cuando hablamos de arte contemporáneo no estamos hablando de una montaña de neones, no, estamos hablando de este proceso, de dar la clase en youtube. Es entérate de qué están haciendo tus alumnos y, a través de eso, dar tus clases. El arte contemporáneo no es un ovni, es esto.
Hablas de un ovni… e igual nos acercamos un día a ARCO y vemos un ovni muy grande y no lo comprendemos…
Pero ARCO es el mercado del arte contemporáneo, no el arte contemporáneo. Son cosas diferentes. Hace unos días, con el colectivo Basurama, Alberto Nanclares dijo una cosa interesante: el arte es algo que se hace, no una cosa. Es un proceso, una forma de pensar, no es un objeto. Cuando hablo de art thinking no hablo de llevar el mercado del arte a clase, sino de llevar los procesos que los artistas utilizan a clase.
Y al mismo tiempo está la crítica de los Fernández Liria diciendo que estas cosas que hacéis…
Es hacer el lila, como me han dicho…
Hacer el lila, dirían, no le da a las clases populares el conocimiento que necesitan para defenderse en una sociedad capitalista que les torpedea.
Pues yo creo que es justo lo contrario. La herramientas que puedes darle a unos adolescentes para luchar contra un mundo capitalista es precisamente el pensamiento crítico visual. En la escuela de art thinking hablamos de la cultura visual, la mainstream… y me parece importante para articular un pensamiento crítico.
Fernández Liria identifica arte con elitismo y con mercado del arte y de lo que hablamos nosotros es del arte como un modo de hacer, no una cosa que se hace. Es lo que yo quiero: la potencia de los procesos artísticos para desarrollar ese pensamiento crítico, creativo, placentero, y sobre todo muy combativo de lo neoliberal.
Esto de lo placentero es parte de la discusión: el conocimiento, el aprendizaje, necesita de un esfuerzo, más allá de lo placentero.
A Deleuze y Guattari se les atribuye una frase: “El conocimiento no llega si el deseo no lo convoca”. Estamos en un momento en el que la neuroeducación está poniendo sobre la mesa estos procesos relacionados con el placer. Esto entronca con una frase que me dijo mi terapeuta: “El esfuerzo solo lleva al fracaso”. ¿Qué subyace? Que hay que redefinir el concepto de esfuerzo. El esfuerzo extrínseco funciona un corto periodo de tiempo. Es un concepto que debe unirse con la pasión, con el placer… Hay que hacer este cambio.
En la educación sois mayoría las mujeres, en el arte también… en la representación sois franca minoría.
Soy la aguafiestas. Mis alumnos dicen que soy una lesbiana matahombres (risas). Me encanta además la idea de que si eres feminista y eres lesbiana… Pero es que esto me lo dicen tíos superjóvenes y yo flipo.
Hay un paso atrás en el concepto de hombría. Cuanto más “subís” vosotras, más peleamos nosotros.
En Cuadernos de Pedagogía habrá un especial de educación artística y he escrito un artículo titulado: “Qué puede aprender la educación artística del porno feminista”. Estoy muy metida en temas de porno feminista, de porno positivo. Bueno, esto tiene que ver con el mecanismo de verificación, los dispositivos, el capitalismo y el patriarcado.
El patriarcado ve que una de sus herramientas más potentes para seguir legitimándose es la escuela y boicotea el ascenso de las mujeres a las estructuras de poder. Un ejemplo: las mujeres con poder son las malas de todos los mecanismos audiovisuales mainstream: siempre que aparece una con poder acaba siendo una mala. Michele Obama organizó una campaña llamada: “No soy mandona, soy líder”. Creo que la educación es el mecanismo para llevar a cabo esto pero se boicotea, desde nosotras mismas, que es lo malo.
Si no hay un 50% de mujeres no hay innovación es algo que dices mucho.
No, es que no… Un proceso de transformación muy fuerte es incorporar a las mujeres a los procesos sociales. Hay una lucha alrededor de la cuota. Cuando se normaliza la innovación y se convierte en cultura, entonces te puedes relajar. Ahora es momento de hacer el esfuerzo porque hay mujeres en innovación y educación, pero no están visibilizadas. El ejercicio de feminismo que hay que hacer es encontrar a esas mujeres…
Dame algún nombre de mujer…
Mar Romera, por supuesto. Heike Freire, Catherin L’Ecuyer. En la Ikastola Arizmendi, Aitziber Arregi responsable del área de inmersión pedagógica que ha escrito un libro sobre pedagogía de la confianza. Yayo Herrero, que habla de ecofeminismo o Rosa Liarte, profesora en Cárcama, Málaga. En educación y arte hay muchas mujeres, por la vinculación con los cuidados. Hay que hacer ese esfuerzo de comisariar. Y cuando lo haces, lo que te encuentras es súper potente.
¿Hay una pedagogía de mujeres?
Desde los transfeminismos, no hablaría de una pedagogía de hombres y una de mujeres, pero sí de una pedagogía de los cuidados, honesta. Esta idea de no conformarte con lo primero que sale en Google y bucear en otras páginas, eso de escarbar, ser más críticas, desgraciadamente nos ha tocado a las mujeres por la posición subalterna que hemos tenido.
¿Ha influido en la consideración social de la docencia?
Claro ¿Cuál es el imaginario? Cierras los ojos, piensas en LA maestra y es una señora de mediana edad con un baby que solo quiero que sea muy buena con mis niños y los trate muy bien.
Y eso que hay maestras con un conocimiento muy serio, científico de lo que hace un cómo lo hacen…
Claro, pero no escriben, no tienen post, un blog, no tienen Twitter. Estos son los mecanismos de visibilización.
¿Falta ambición?
Hay personas a las que les interesa el conocimiento y a las que les interesa el poder. Es más masculino el interés por el poder, que incluye la visibilización. Más femenino el trabajo con el conocimiento, que no incluye el poder ni visibilización. Y creo que es importante trabajar por esas cuotas de poder. A mí me interesa el poder como un vehículo para visibilizar el conocimiento.
ahora estoy aquí porque tengo un marido maravilloso, que comparte la crianza conmigo; puedo irme de viaje porque sé que él está ahí y es un tío que me posibilita ser lo que soy.
¿Es el siguiente paso, un paso atrás de los hombres?
No es un paso atrás, es hacia otro sitio. ¿Te acuerdas de aquel vídeo del Fary hablando del hombre blandengue? ¿El que va con las bolsas de la compra? Todos tenemos que hacer todo. Ahí recomiendo mucho el libro de Maternidades subversivas de María Llopis.
Hay algo que dice Foucault: la producción de saberes no es luchar contra el saber hegemónico y derrocarlo, que es imposible, sino la producción de alternativas. No es luchar contra el Fary, es ponerse en otra posición.
Es lo mismo que la innovación en la escuela. No luches contra los no innovadores. Tú ve haciendo y cuando se vea que esa posición, en la que estamos los innovadores, es la que funciona, los otros tendrán que pasarse de bando.
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