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Inédito-Viable o Grieta Epistemológica. La Escuela como Dilema

Por: Miguel Andrés Brenner

Facultad de Filosofía y Letras – UBA

 

 Importa una gestión de crisis en el sistema educativo.

Importan poblaciones preparadas, escuelas seguras.

Importa desarrollar políticas intersectoriales

para impulsar el autocuidado y la prevención de riesgos,

formando una cultura preventiva mediante el desarrollo de

hábitos de protección, así como de establecimientos educativos

y de alumnos para que estén mejor preparados

ante la ocurrencia de una catástrofe.[1]

 

       RESUMEN

Planteamos el interrogante inicial sobre el cuidado en zonas de vulnerabilidad, cuyas certezas e incertezas, considerando la perspectiva del conocimiento, que establecen las condiciones de posibilidad de una grieta epistemológica, bajo la problemática de la institución de un pretendido paradigma empírico neuroético desde el que nos formulamos la pregunta por la escuela. Así, proponemos la lucha por una alfabetización crítico/digital a partir del lugar de las víctimas, apelando a un polilogos intercultural, sosteniendo dramáticamente la previa e imprescindible alfabetización pedagógico-política lecto-escritural en calidad de inédito-viable.

Palabras clave: inédito-viable, grieta epistemológica, panóptico empírico-neuroético

A MODO ACLARATORIO

Entre el epitafio y el cuerpo del trabajo, hay un hiato que entiendo como “incorrecto” en una escritura académica. Apelé al mismo para dejar abierto interrogantes. Y entre el cuerpo del trabajo y su complemento, hay una necesidad para dejar aclaradas cuestiones que excederían al cuerpo del trabajo.

PREGUNTA INICIAL ACERCA DEL CUIDADO

La pregunta inicial que formulo es acerca del cuidado, que también es motivo para pensar la escuela. Es el término del momento, porque “se” habla del cuidado. Pero, ¿hasta qué punto la actual “obsesión verbal” por el mismo nos conlleva a interrogantes otros? Es que tras las palabras o hay un mero juego de discriminación conceptual (plano de las ideas) o un mero juego de discriminación negativa (plano de la materialidad de las contradicciones, de la negación del otro). Obviamente, el lugar de la pregunta es crucial al respecto del cuidado: si es el dolor de las víctimas o el artilugio del poder hegemónico, si es desde la dignidad humana como condición de posibilidad de toda valoración o si es desde el requerimiento de regresar a los cauces de la consabida normalidad en la vida cotidiana del utilitarismo bajo el signo del capitalismo que se verbaliza en el saludo de despedida “cuidate” o “be careful”, con el implícito no hacerse cargo del otro, intencionado o no. O liberación de nuestros pueblos o mera gestión de la crisis.

ZONAS DE VULNERABILIDAD

Es que nos hallamos inmersos en zonas de vulnerabilidad dentro de la incertidumbre provocada por la crisis global, sea financiera, climática, social, alimentaria, entre otras. De ahí que en los discursos de nuestro presente sea lugar común un término tal como “tejido social”, provocativo y seductor, aunque indicativo de las condiciones de fragilidad de nuestras existencias como pueblo.

ENTRE CERTEZAS E INCERTEZAS.

PAULO FREIRE, PEDAGOGÍA MILITANTE

Mientras en el mundo los mercados financieros pretenden certezas, ellos establecen las condiciones para la incertidumbre. Mientras desde la inseguridad en todo sentido se establece la fragilidad social, en la escuela básica el pensamiento tiende a ser lineal, sin los vaivenes y desafíos del pensamiento crítico, aún obviando el creativo caos o desorden como paradigma surgente tanto en las ciencias naturales como en las ciencias sociales. No pretendemos una simple resiliencia adaptativa a los cánones institucionales escolares establecidos, cuando el Volcán Etna (valga la metáfora) irrumpe sus lavas por doquier haciendo de la vida casi un suspiro imposible. Es que la rigidez institucional hace que lo instituido sea más potente que lo instituyente, pero lo instituido sin el anhelo de dignidad teniendo en cuenta las condiciones de existencia del común de los mortales.

Entre tanto, circula una multiplicidad de discursos en virtud del aniversario de los 100 años del nacimiento de Paulo Freire, con un docente de base que en la escuela pública explaya relatos con los que los alumnos en tanto logren adaptarse reactivamente, se mimetizan al suponer responder a la perspectiva de su docente, así sentirse seguros, seguridad imaginada, cuando la comunidad imaginada es un interrogante práxico, empero militantemente deseado.

Ya nos lo decía Freire (1996: 25), educar implica un a favor de qué y para quién, como así educar también implica un contra qué y contra quiénes, lo que hay que hacer manifiesto[2]. A tal efecto se requiere lo que denomino “desobediencia pedagógica como astucia pedagógica” (Brenner, M.A.: 2016)[3], o a lo que Mignolo, Walter (2010)[4] designa “desobediencia epistémica” o bien Orlando Fals Borda afirma como originar espacios intersticiales a modo de desobediencia epistémica – una ciencia rebelde y subversiva, motivo de esperanza en aquel inédito-viable enunciado y anunciado por Paulo Freire, superando el escepticismo implicado por las “situaciones límites” de Karl Jaspers. Ya el citado Fals Borda “dos anos setenta propunha que a ‘dissidência’ acadêmica teria por sujeito prioritário a denominada ‘anti-elite’ intelectual, investigación militante (decolonial)”.[5]

GRIETA EPISTEMOLÓGICA

Nuestra época es la de las Fake News o de las Deep Fake, ante las que Paulo Freire tendría un posicionamiento ético político militante, cuya perspectiva didáctico-pedagógica brilla por su ausencia en la praxis del aula de nuestras escuelas, donde se continúan enseñando “verdades” como si la época de la “posverdad” no existiera, como si la “opresión de los algoritmos” a partir de la inteligencia artificial fuese ausente, con sus patrones de conducta predeterminados, orientados desde la colonialidad del poder, del saber, cuya discriminación étnica, social, racial, feminista es una especie de “leit motiv”, donde la identidad de los pueblos ya no cabría, pues la identidad es reemplazada por la categoría “perfil”[6] con un sentido manipulador (la noción de perfil permite al algoritmo, a los programadores y analistas, sustituir al sujeto real con el registro de la actividad online del sujeto) o de gubernamentalidad algorítmica[7], donde se pretende redefinir la experiencia social a partir del acopio y modelado de datos de los usuarios. Cuando ponemos un “me gusta” a publicaciones de otros en Redes Sociales/Digitales o escribimos en las publicaciones de otros en dichas Redes -viendo y compartiendo videos, memes, flyers-, cuando usamos aplicaciones al modo Tik Tok, cuando en alguna plataforma virtual fruncimos el ceño, etc, tengamos en cuenta que cada una de estas interacciones están siendo grabadas y monitoreadas en tiempo real. A ello hay que considerar el geolocalizador de movimiento desde el que hasta nuestros mínimos pasos son detectados. Sería pertinente mencionar a Jean Baudrillard, quien sostiene la presencia de una hiper-realidad más real que lo que suponemos la realidad empírica. Baudrillard publica sus escritos en el 1977, por lo que habría que actualizarlo a las condiciones de las actuales tecnologías del poder.

Tan grave es la situación que me animo a mencionar una ruptura particular, no ya la ruptura epistemológica categorizada por Gastón Bachelard, sino una “grieta epistemológica” que trasciende hasta al mismo “giro lingüístico”. Pareciera no interesar la verdad, pero escolarmente el currículum simulado en la escuela sigue mostrando su interés, desconociendo los recientes avatares tecnocráticos del presente en las Redes Sociales/Digitales. Grieta tal se sustenta en el “giro emocional” de base neuronal con su supuesto de universalidad no situada, pues el cerebro y las neuronas serían unos y únicos, en tanto que las emociones que señalan la alteridad son las de fuerte carga agresiva, y sus consecuentes políticas de discriminación y de miedo al otro.

Desde este lugar nos planteamos qué es la realidad, cuando el mismo “diálogo” se negaría en la “situación límite”, negando a también su consideración como “inédito-viable”, donde ya la misma realidad que es, al mismo tiempo sería otra, sin importar la cuestión. Y si el docente carece del posicionamiento didáctico político requerido, sería en tal sentido un analfabeto puro.  Se anularía todo polilogos en favor de un sistema escolar supeditado a la dictadura de la normativa, obviando que “la ley mata y el espíritu vivifica”.

Salvo que históricamente se den luchas comunitario/populares a fin de lograr condiciones desde las que se establezca la dignidad humana, una de las pocas seguridades que tenemos es que viviremos en un mundo que será más digital, en principio para beneficio de los sectores sociales incluidos y, accesoriamente, para los sectores sociales excluidos, aunque para todos ellos, unos participando de alguna manera de los supuestos beneficios, otros considerados basura humana, desechos sociales, y bajo el signo del control o gubernamentalidad.

 Pero, en tal sentido, ¿quién va a controlar los nuevos sistemas de información y los sistemas de seguimiento que permiten conocer prácticamente todos los deseos y anhelos frustrados, todos los desplazamientos de una persona? ¿Quién va a controlar la tendencia globalizada de digitalización masiva de la vida?, ¿serán las grandes empresas tecnológicas o los Estados asociados? Obviamnte, ello bajo la actual apoteosis del denominado Proyecto Brain en danza.

¿CARECE YA DE SENTIDO LAL ÉTICA?, ¿Y ENTONCES QUÉ LE CABRÍA A LA ESCUELA?

Desde el llamado “The Human Brain Project” (HBP) se intenta percibir cómo el ser humano piensa, lo que implica, gracias a cierto tipo de neurociencia, indagar en el pensamiento con la posibilidad de su manipulación/digitalización. Puede decirse que esto no es nuevo, empero sí lo es y más gravísimo aún. Hay dos proyectos independientes, aunque en la misma trama, el norteamericano y el europeo. Ciertamente, los objetivos que se exponen de ese Proyecto son bondadosos, pero en manos de quienes manejan los hilos del ejercicio del poder resultan muy peligrosos para la condición humana. Entonces, el panóptico de Bentham (Foucault) y el panóptico digital (Byung-Chul Han) quedarían superados en tanto panópticos con la aparición de un nuevo panóptico, el “panóptico empírico neuroético” (leer el cerebro, manipular/digitalizar los criterios éticos de la forma de pensar y hacer, mediante la inserción de microchips), en tanto base para un neurofascismo novedoso y dramático a la vez. ¿Congeniar lo empírico, que tiene que ver con lo experimental, con la ética del ámbito de la filosofía práctica? ¿No sería, acaso, una incongruencia?

Es que se consigna la cualidad de empírico por cuanto las investigaciones se adecuan a las prácticas de las ciencias experimentales, donde las técnicas de laboratorio y de observación son claves en el intento de cuantificar toda variable cualitativa, cuantificar todo lo humano bajo el signo de lo universal, con la intervención de ciertas mitopoiéticas materialidades de las neurociencias, los “big data” y la inteligencia artificial[8].

Sin embargo, pareciera una incongruencia la simbiosis entre empiria y ética, entre experimento singular de laboratorio y principios éticos. Empero, existen investigaciones cuya tendencia es la de “gestionar las conductas éticas” de los seres humanos, y de ahí el término panóptico empírico neuroético. Aunque,  independientemente de sus logros efectivos en el tiempo, lo que importa es la “tendencia hacia la apoteosis de la manipulación”, propia de un sistema cuyo “espíritu” es el Mercado dentro del neuroneoliberalismo capitalista, que incide en todos los ámbitos y también, por ende, en el pedagógico, por lo que en un reciente trabajo hemos mentado el concepto “neuroneoliberalismo pedagógico capitalista fascista”[9]. Y adoptamos el significado de la neuroética[10] en lo que hace al conocimiento de la arquitectura funcional del cerebro, pretendiendo dar cuenta del pensamiento y el juicio moral, hasta el extremo de manipular este último. Según afirma López Moratalla, Natalia (2016): Los procesos neurobiológicos que subyacen al juicio ético es el centro de atención de la neuroética. Importa conocer cuales áreas cerebrales se activan y cuales se silencian mientras las personas “deciden cómo actuar ante un dilema moral”, a fin de saber de qué manera está impresa en la dinámica del cerebro la dotación ética de cada hombre y común a todos los hombres, amén del rol central de las emociones en el juicio ético.

Desde tal consideración, hablar de la pedagogía freireana nada más que como una pedagogía del diálogo es incorrecto, pues una educación liberadora parte de las problemáticas reales que acucian a los sujetos comunitarios de la educación para, tomando conciencia dialógicamente, organizarse y abocase a la lucha en contra-de quienes nos oprimen. Es por ello que, reiterando conceptos trabajados más arriba, Freire señala una educación contra qué, contra quién, y a favor de qué, de quién.

LA ALFABETIZACIÓN CRÍTICO DIGITAL DE LOS DOCENTES DESDE EL SUELO DEL SUFRIMIENTO DE LAS VÍCTIMAS, APELANDO A UN POLILOGOS INTERCULTURAL

Es imperativo de nuestro presente histórico un ciclópeo esfuerzo, recreando de alguna manera los “círculos de cultura”, a fin de establecer nuevos tipos de palabras generadoras, intentando superar pueblos silenciados que no pronuncian comunitariamente su propia palabra.

A tal efecto, desde las problemáticas de una vida en común, base de una imprescindible alfabetización política lecto-escritural, resulta imperativo aprender a leer el mundo simbólico digital, crítica y creativamente. Obviamente, sin la primera, si se diera nada más que la segunda, cabría la cualificación de una mera manipulación instrumental.

           

Complemento

Cuando hablo de “grieta epistemológica” estoy queriendo significar la inutilidad de una academia que disfruta de sus propios discursos, donde ya no hay ciertas comunidades de científicos que, estableciendo sus propios criterios de objetividad, puedan dialogar con ciertas otras comunidades de científicos.

Desde el punto de vista educativo, en la escuela, en una multiplicidad de casos, difícilmente pueda explicar un docente a sus alumnos qué es la realidad, y aún aceptar de sus alumnos qué entienden ellos por realidad.

Más que el conocimiento, prevalece la emocionalidad, con tintes agresivos hacia los otros, otros que generarían miedo. Hasta determinados enunciados supuestamente científicos son aceptados a partir de la señalada emocionalidad. No existe pluralidad de voces y menos el diálogo. Nuestros alumnos viven y conviven en tal panorama. Entonces, ¿cómo lograr que interpreten la realidad en que viven? Aún, parecieran ser argentinas distintas quienes viven en el ámbito que expone el Canal Todo Noticias y quienes viven en el ámbito que expone el Canal C5N. Conste que a muchas camadas jóvenes no les interesa actualmente lo que se transmite en dichos canales, pero sí les interesa las informaciones que los alientan en las redes digitales/sociales, a las que no les importa ni la misma información, sino a la adhesión a ciertas creencias que potencian al antidiálogo, el odio y el miedo al otro. ¿Será la muerte de la argumentación?

No olvidemos que la inteligencia emocional parte de un cerebro universal, basamento éste de la misma inteligencia argumental (Daniel Goleman).

Vivimos una época de gramática inclusiva y exclusión semántica [i], ¿No será, quizá, indicativo de la tragedia de la misma argumentación?

Reiterando, la opresión de los algoritmos se sustentan en la necesidad de generar creencias que fomentan la emocionalidad del odio y la ruptura de todo diálogo, a la que denominamos “grieta”.

Ejs. relativos a la grieta.

  • Políticamente, no es que no haya acuerdos si en el 2019 Evo Morales dejó de ser presidente de Bolivia, sino si fue o no un golpe de Estado, con argumentaciones sustentadas en creencias.
  • Judicialmente, no es que no haya acuerdos si el último ex presidente de Argentina o si la actual vicepresidenta tiene sobre su cabeza varias causas judiciales, sino si es persecución política o no, con argumentaciones sustentadas en creencias.
  • Educativamente, no es que no haya acuerdos si la ausencia de presencialidad existió o no, sino que si por su extensión fue o no una tragedia cultural provocada intencionalmente, con argumentaciones sustentadas en creencias.
  • Sanitariamente, no es que no haya acuerdo acerca de si la pandemia existió o no, más bien si hubo o no criminalidad en las decisiones gubernamentales, con argumentaciones sustentadas en creencias.
  • Criminalistamente, no es que no haya acuerdo o no acerca de si el fiscal Alberto Nisman está muerto, lo que no hay acuerdo es sobre cómo murió, siendo que hay quienes están seguros de que murió de una manera y quiénes de otra, con argumentaciones sustentadas en creencias.
  • No es un imposible trabajar académicamente a modo de ateneo ante un caso médico complicado, pero es un imposible en la actualidad trabajar académicamente cuestiones judiciales o políticas o económicas o educativas entre camadas de importantes intelectuales, cada uno de ellos en las antípodas de la llamada grieta.

 

 

[1] UNESCO. Planeamiento educativo con sensibilidad a las crisis. Boletín nº 3. Octubre, 2021

https://www.buenosaires.iiep.unesco.org/es/difusion/boletines/practicas-y-voces-en-america-latina-no3?utm_source=email_marketing&utm_admin=132116&utm_medium=email&utm_campaign=Prcticas_y_voces_de_Amrica_Latina_En_este_nmero_foco_en_Chile  (consulta: 10/10/2021)

 

[2] Freire, Paulo (1996). “Pedagogía de la autonomía.” Sao Paulo, Brasil. Ed. Paz e Terra, disponible en: http://cidac.filo.uba.ar/sites/cidac.filo.uba.ar/files/revistas/adjuntos/UNIDAD%207%20-%20Freire%20Paulo%20-%20Pedagog%C3%ADa%20de%20la%20autonom%C3%ADa.pdf   (consulta: 20/04/2020)

[3] Brenner, Miguel Andrés (2016). “Desobediencia pedagógica como astucia pedagógica.”  http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/64595  (consulta 10/10/2021)

[4] Mignolo, Walter (2012) “Desobediencia epistémica. Retórica de la modernidad, lógica de la colonialidad, y gramática de la descolonialidad.” Buenos Aires. Ediciones del signo. https://antropologiadeoutraforma.files.wordpress.com/2013/04/mignolo-walter-desobediencia-epistc3a9mica-buenos-aires-ediciones-del-signo-2010.pdf

[5] Martins Moraes, Alex (2013). “Ciencia rebelde y desobediencia epistémica. Un breve encuentro con Orlando Fals Borda.” Instituto Humanitas Unisinos, Brasil.

[6] Ábrego Molina, Víctor.H. y Flores Mérida, Antony (2021). “Datificación crítica.” Revista Administración Pública y Sociedad. Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Córdoba. Nº 11. Enero-junio 2021. https://revistas.unc.edu.ar/index.php/APyS  (consulta: 10/10/2021)

[7] Ábrego Molina y Flores Mérida (2021). Ibid. https://revistas.unc.edu.ar/index.php/APyS

[8] Brenner, Miguel Andrés (2021: 61-83). “Epidemia del neuroneoliberalismo pedagógico.” En Pizzi, Jovino y Cenci, Maximiliano Sérgio (orgs.). “Glosario de Patologías Sociales.” Pelotas, Brasil. Editora UFPel. http://guaiaca.ufpel.edu.br:8080/bitstream/prefix/7723/1/Glos%c3%a1rio_de_patolog%c3%adas_sociales_ebook.pdf (consulta 10/10/2021)

[9] Brenner, Miguel Andrés (2019). “De la educación emocional.” https://www.alainet.org/es/articulo/198131 (consulta: 10/10/2021)

[10] Brenner, Miguel Andrés (2020). “Innovación educativa.” https://abacoenred.com/wp-content/uploads/2019/06/INNOVACI%C3%93N-EDUCATIVA.-EL-NEURONEOLIBERALISMO-PEDAG%C3%93GICO-POL%C3%8DTICO.pdf (consulta: 10/10/2021)

[i] Expresión del filósofo y amigo argentino Daniel Berisso.

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Especialistas debatirán sobre la oportunidad de reestructurar la educación en América Latina y el Caribe a partir de la crisis prolongada del COVID-19

Del 13 al 15 de octubre se llevará a cabo el Primer Seminario Regional de Desarrollo Social organizado por la CEPAL, el que estará dedicado al tema de la educación.

Del 13 al 15 de octubre, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) celebrará de forma virtual su Primer Seminario Regional de Desarrollo Social, con la participación de tomadores de decisiones, especialistas de las Naciones Unidas y de organismos multilaterales y académicos, quienes reflexionarán sobre la educación como motor del desarrollo social en la región, en el contexto de una recuperación transformadora con igualdad y sostenibilidad.

El evento cuenta con la colaboración de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF/LACRO), de la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OREALC/UNESCO) y de la Oficina para América Latina del Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación de la UNESCO (IIPE UNESCO Buenos Aires) y el apoyo financiero del Gobierno de Noruega.

El Primer Seminario Regional de Desarrollo Social. Educación en América Latina y el Caribe: la crisis prolongada como una oportunidad de reestructuración será inaugurado el miércoles 13 de octubre a las 11:00 horas de Chile (GMT-3) por Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL; Jean Gough, Directora Regional de UNICEF/LACRO; Claudia Uribe, Directora Regional de OREALC/UNESCO; Pablo Cevallos, Director de IIPE UNESCO Buenos Aires; y Jostein Leiro, Embajador de Noruega en Chile, con la moderación de Alberto Arenas de Mesa, Director de la División de Desarrollo Social de la CEPAL.

En los paneles del evento se discutirán temas como la construcción de sistemas educativos más inclusivos y resilientes, la situación de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes durante la crisis sanitaria, el establecimiento de una agenda de recuperación educativa frente a la pandemia, las habilidades y competencias necesarias en un contexto cambiante y la articulación de las políticas educativas con las otras políticas sociales, entre otros.

Qué: Primer Seminario Regional de Desarrollo Social. Educación en América Latina y el Caribe: la crisis prolongada como una oportunidad de reestructuración.

Cuándo: 13, 14 y 15 de octubre de 2021.

Quiénes:

  • Tomadores de decisiones de política educativa, especialistas de las Naciones Unidas y de organismos multilaterales y académicos.

Inauguran el miércoles 13 de octubre a las 11:00 horas de Chile (GMT-3):

  • Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL.
  • Jean Gough, Directora Regional de UNICEF/LACRO.
  • Claudia Uribe, Directora Regional de OREALC/UNESCO.
  • Pablo Cevallos, Director de IIPE UNESCO Buenos Aires.
  • Jostein Leiro, Embajador de Noruega en Chile.

Dónde: Transmisión en línea a través del sitio https://live.cepal.org/educacion/.

Fuente: Especialistas debatirán sobre la oportunidad de reestructurar la educación en América Latina y el Caribe a partir de la crisis prolongada del COVID-19 | Noticias | Comisión Económica para América Latina y el Caribe (cepal.org)

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La educación tras la pandemia, ¿20 años borrados de un plumazo?

Por: Otto Granados/elespanol

Ha transcurrido año y medio desde que fue declarada la pandemia de covid-19. Aún no sabemos, con evidencia rigurosa, documentada y concluyente, cuáles serán sus efectos reales sobre el futuro de la educación.

Entre otras razones, porque los gobiernos y formuladores de políticas en todo el mundo y, en especial, en regiones como América Latina y el Caribe (ALC), han tenido que invertir energía y recursos en la provisión temporal de servicios educativos mediante cualquier tipo de modalidades tecnológicas.

Y también en la discusión e instrumentación de acciones para volver a la presencialidad escolar. El balance, pues, está por hacerse.

Veinte años de avances podrían verse borrados de un plumazo. iStock

Por lo pronto, lo que sí podemos observar es que, en casi cualquier aspecto, las consecuencias educativas serán trágicas para todos, en particular, para la población pobre.

Por ejemplo, para el caso de ALC, reportes de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) sugieren que la desigualdad del ingreso, medida con el índice de Gini, podría aumentar entre 3 y 5 puntos porcentuales por la pandemia.

Esto se debe en parte al cierre de las escuelas y las pérdidas de aprendizaje. De ser así, dice uno de esos informes, veinte años de avances podrían verse borrados de un plumazo.

Por tanto, la revisión de los progresos en las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible número 4 parece haber entrado en un impasse, congestionado por la emergencia sanitaria, del que es urgente salir para retomar –y con mayor intensidad– la agenda de fondo.

Una agenda enfocada en lograr una educación inclusiva y equitativa de calidad, promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos y ayudar a las personas a escapar del ciclo de la pobreza.

La pandemia deja unas consecuencias educativas trágicas para todos, en particular, para la población pobre

La primera pregunta es si la noción conceptual de calidad en el ODS 4sigue vigente en lo que será el universo educativo en la etapa pospandemia. No hay una definición única ni dominante del término porque los sistemas pueden tener propósitos y metas diversos para la educación.

Entonces las distintas pruebas y evaluaciones nacionales e internacionales han facilitado la aproximación, a través de los resultados, al aprendizaje de los alumnos y el desempeño de los docentes.

Como es previsible, cuando algunos de estos instrumentos vuelvan a aplicarse –caso de PISA en 2022–, los resultados serán malos. Y, en algunos países –y dentro de ellos, en los deciles de más bajos ingresos–, catastróficos.

Un informe del pasado marzo elaborado por el Banco Mundial calcula el nivel de rendimiento de los niños, indicando que antes ya estaba en el mínimo, pero que si ahora se hiciera la prueba PISA en lectura, su puntaje bajaría.

Sobre todo en el segmento de los pertenecientes a los dos deciles de ingreso más pobres y con escuelas cerradas por 10 meses, de 362 puntos a 321. Pero por otro lado, el segmento de los niños pertenecientes a lo dos deciles más altos, también descendería –de 456 a 426 puntos–.

Según UNICEF, el gasto educativo ha caído un 65% en los países de ingreso medio-bajo, y un 33% en los de medio-alto

En ALC se carece de una simulación similar, pero no hay razones para pensar que pudiera ser distinta, considerando que 11 de los 20 países más afectados por el cierre de escuelas son de esta región.

En suma, es indispensable un ejercicio más riguroso para dotar de una nueva densidad operativa la noción de calidad del objetivo 4. Es decir, desde el funcionamiento del sistema, el currículo y los programas educativos, hasta las dimensiones de pertinencia, gasto y eficiencia, –al menos–.

En segundo lugar, la premisa anterior exige renovar –con la mayor energía y creatividad posibles–, el planteamiento original del ODS 4: que los gobiernos den prioridad a la educación en las políticas y las prácticas.

Si priorizar quiere decir presupuestar, eso no está ocurriendo: según UNICEF, el gasto educativo ha caído un 65% en los países de ingreso medio-bajo, y un 33% en los de medio-alto.

Aunque con variaciones entre niveles escolares y regiones del mundo, la evidencia prueba que la educación, desde la inicial y temprana hasta la superior, tiene una tasa de retorno positiva que oscila entre el 5% y el 21%, indica el Banco Mundial.

Esto quiere decir que la educación sí paga, y esto deben entenderlo los responsables de las políticas económicas.

La crisis sanitaria ha puesto el listón más alto y necesitamos metas más ambiciosas

En tercer término, es verdad que los gobiernos han tenido que dirigir recursos principalmente al gasto en salud. Pero, si las perspectivas de crecimiento para 2021 y 2022 siguen en terreno positivo, es crítico encontrar espacio para asignar mayores recursos a la educación.

Por un lado, como ha recomendado la OEI, para financiar –entre otras cosas– la reapertura de las escuelas y el reinicio de clases presenciales, medir y evaluar la pérdida de aprendizajes y realizar un diagnóstico educativo y socioemocional, y adoptar las medidas tecnológicas y pedagógicas necesarias para recuperar esas pérdidas.

Y, por otro, para aprovechar esta coyuntura en términos de innovación y conocimiento, que hagan competitiva la educación que se imparte. De otra forma, ni habrá inclusión y equidad ni habrá calidad como persigue el objetivo 4.

¿Se trata de volver a empezar? Sí y no. Ya había algunos avances importantes en cobertura e inclusión, pero la crisis sanitaria ha puesto el listón más alto y necesitamos proponernos metas más ambiciosas.

La visión política y económica tradicional dirá que hay otras urgencias, pero, de creerle a Max Weber, «en este mundo no se consigue nunca lo posible si no se intenta lo imposible una y otra vez». Lo dijo en 1919 y había, también, una pandemia en el mundo.

*** Otto Granados es presidente del Consejo Asesor de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), Chen Yidan Visiting Global Fellow (2019-20) en la Graduate School of Education de la Universidad de Harvard y exsecretario de Educación de México.

https://www.elespanol.com/enclave-ods/opinion/20211012/educacion-pandemia-anos-borrados-plumazo/617818222_13.html

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Política y educación, puestos por influyentismo

Por: Erica Franco Lavín.

«La decisión en torno a quienes ocuparán titularidades de la Secretaría de Educación, tanto en el nivel estatal como en el federal, siempre ha sido unilateral pues se trata de una facultad que le compete al gobernante en turno…»

La presencia de autoridades educativas con un proyecto claro y amplio, con pleno conocimiento de las necesidades y rezagos que existen en los diferentes contextos educativos de nuestro país, y sobre todo, con la capacidad para elaborar líneas estratégicas de solución y proyectar una política educativa que no quede en simple discurso, resulta ya algo más que necesario e imprescindible.

La decisión en torno a quienes ocuparán titularidades de la Secretaría de Educación, tanto en el nivel estatal como en el federal, siempre ha sido unilateral pues se trata de una facultad que le compete al gobernante en turno. Aún si se trata de una facultad expresa en las leyes, sería conveniente que se realizara a través de consultas amplias, y que se tomara en cuenta la trayectoria en el ámbito académico o educativo, ya que los perfiles profesionales de quienes ocupan esos cargo suelen quedar en segundo plano, dejando el camino libre al influyentismo, el  pago de favores o relaciones políticas con los más altos niveles de gobierno, lo que al final determina quien asumirá esos espacios y, por lo tanto, el sistema educativo queda en manos de personas cuya trayectoria, en general, ha sido meramente en el terreno político sin conocimiento de la complejidad de los procesos educativos; esto deriva en resultados por demás cuestionables en cada administración.

De esta manera, vemos un desfile de políticos que de un día para otro se convierten en autoridades educativas, sin tener conocimiento amplio del área y sin tener previamente un proyecto o una propuesta que pueda implementarse. Frecuentemente saltan de una curul en el congreso hacia esas secretarías e incluso, hay quienes se pasan cada año asumiendo diferentes cargos en la administración pública (federal o estatal), y al resultar constantemente favorecidos privan de oportunidades a personas cuyo perfil y preparación son excelentes, pero por no transitar en el camino de la política y centrar su trabajo en lo académico y educativo, no son ni tomados en cuenta para dichos espacios.

En los niveles altos y medios de mando suceden cuestiones parecidas, será el aspecto político el que determina quién ocupará una subsecretaría o una dirección. Por lo tanto, su lealtad incondicional desde un principio queda sometida a quien le otorgó dicho puesto, se cuadran al mandato gubernamental que les confirió la responsabilidad, y, por si no bastara lo anterior, su desconocimiento les resta eficiencia en el desempeño de su administración, pues se encuentran perdidos entre las diversas problemáticas ya existentes.

Nunca consideraron estar en el ámbito educativo, nunca fue de su interés ni su aspiración y por ello prepararse para dicho cargo no figuró en su profesionalización. No es de extrañar que su estancia en los puestos asignados resulte gris y opaca, generen más problemas por sus decisiones desatinadas y se vayan sin resolver los rezagos que ya se tenían.

Mientras esto sucede en las alturas del poder ejecutivo y sus distintas ramas, las consecuencias las sufren los maestros, en cada transición y cambio de gobierno ven cómo los verdaderos docentes que están en el trabajo cotidiano educativo; los que conocen ampliamente los problemas  institucionales, escolares, administrativos y laborales; los que han sufrido en carne propia los errores de una errada política educativa formulada por personajes que llegaron a las titularidades por ese influyentismo, es decir,  los  verdaderos sabedores de lo que se requiere para mejorar la educación en los distintos niveles y contextos, tienen que tolerar a funcionarios que están acostumbrados a emitir grandes discursos  pero no a actuar. Prometen, pero no cumplen, acostumbrados a que les rindan pleitesía y a que sean ellos el centro de atención y no las escuelas, no los maestros ni los estudiantes; el acto educativo se vuelve secundario y las propuestas de los verdaderos docentes para mejorar y transformar la educación quedan excluidas porque eso no les interesa a nuestros funcionarios: su paso por las secretarías solo representa un escaño más en su agenda y un dato en su currículum. Saben que es momentáneo, es pasajero, y les queda muy claro que sirviendo a los intereses gubernamentales serán recompensados con otro cargo más, creándose así un círculo vicioso.

Los desastrosos resultados de las administraciones saltan a la vista,  y para lograr avances reales debemos considerar la posibilidad que  la asignación de las titularidades de secretarías de educación, estatales y federales, deba ser a través de un proceso claro, transparente, democrático; que los aspirantes cuenten con  un perfil adecuado y una trayectoria en el ámbito educativo, pero no solo en  apariencia, ya que es conveniente tener la certeza de que su vocación  y amor por la educación está por encima de sus intereses personales, económicos y políticos.  El diseño de un proyecto educativo verdaderamente transformador y del que se sienta parte la comunidad educativa, debe ser considerado algo imprescindible. A esos puestos no se puede llegar sin nada y, peor aún, sin capacidad para convocar a ese proyecto, sin capacidad de diálogo y sin consensos con los docentes, que tanto hace falta en estos tiempos. No puede continuar un trabajo desde arriba, repleto de improvisaciones y discursos ajenos a la realidad.

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México: Para construir el futuro, repensar la educación desde “La Centena. 100 años de las mujeres en la educación”

Por Sonia Del Valle

A pesar de ser mayoría, las mujeres en el sistema educativo están prácticamente invisibilizadas. No participan en la toma de decisiones, sus aportaciones son poco reconocidas y valoradas como constructoras de la educación en México. De 44 titulares que ha tenido la SEP, solo hay 2 mujeres y juntas no alcanzan a gobernar ni 4 años de los 100 que tiene la dependencia.

Las mujeres hemos sido garantes del derecho a la educación, impulsando la creación de la educación preescolar, secundaria, media superior, educación superior; así como programas, métodos, libros de texto y políticas para que niñas, niños, adolescentes y jóvenes ejerzan su derecho a tener una educación de calidad, laica y gratuita. Las mujeres profesionales de la educación han sido, en su mayoría, maestras, pero también han creado instituciones educativas, han hecho escuela y formado a generaciones de estudiantes, desde las comunidades más pequeñas, hasta los centros universitarios urbanos y de tecnología de vanguardia.

A pesar de ser mayoría, las mujeres en el sistema educativo están prácticamente invisibilizadas. No participan en la toma de decisiones, sus aportaciones son poco reconocidas y valoradas como constructoras de la educación en México.

Algunos ejemplos: El Día del Maestro, sigue siendo del Maestro, sin reconocer que 7 de cada 10 docentes, son mujeres en educación básica. Los reconocimientos tienen nombres masculinos: Manuel Altamirano, Rafael Ramírez.

Y la Secretaría de Educación Pública a manera de homenaje a quienes han contribuido a forjar el sistema educativo ha colocado en el llamado “Pasillo de los Profesores Ilustres” a 10 hombres: Ignacio M. Altamirano, Rafael Ramírez Castañeda, Joaquín Baranda, Lucas Ortiz Benítez, Gregorio Torres Q, Luis Álvarez Barret, José Santos Valdés García, Lauro Aguirre y Daniel Delgadillo; y solo a dos mujeres: Rosaura Zapata y Soledad Anaya.

Han pasado 100 años y la política educativa en México sigue contándose desde el poder masculino. Para muestra otro ejemplo: han pasado 44 Secretarios de Educación, y de ellos solo 2 han sido para mujeres: Josefina Vázquez Mota y Delfina Gómez, juntas no alcanzan aún a gobernar ni cuatro de los 100 años en los que se ha construido la política educativa y el Sistema Educativo Nacional.

Incluso cuando analizamos el segundo nivel de liderazgo, el de las subsecretarías y oficialías mayores, en 100 años, sólo ha habido ocho mujeres en la SEP. Tres de ellas ocuparon el cargo en el siglo XX. La primera fue Amalia González Caballero de Castillo Ledón, quien se desempeñó como Subsecretaria de Asuntos Culturales, de 1959 a 1964. Más tarde María Lavalle Urbina (1976 a 1980) e Idolina Moguel Contreras (1982 a 1988) ocuparon la Subsecretaría de Educación Elemental.

A partir del año 2000, cinco mujeres más han ocupado ese segundo nivel en la línea de mando: Sylvia Ortega Salazar fue Subsecretaría de Servicios Educativos en el D. F., de 2000 a 2005 y luego en 2018 fue nombrada Subsecretaria de Educación Media Superior; Yoloxóchitl Bustamante Díez ocupó ese mismo cargo, entre 2005 y 2006; Alba Martínez Olivé fue Subsecretaria de Educación Básica, de 2012 a 2014; y actualmente ese cargo lo ocupa Martha Velda Hernández Moreno, desde febrero de 2021. Mientras que solo una mujer, Irma Adriana Gómez Cavazos ha sido Oficial Mayor de la SEP, de 2015 a 2018.

Como señala la UNESCO 1 la reducción de las brechas de género en el acceso a la educación, “no ha sido acompañada de una mejora paralela en la igualdad de género en los puestos de liderazgo”.

Lo anterior trae consecuencias, no solo por la evidente discriminación de las mujeres en la toma de decisiones, la planificación y la gestión educativa sino también por la falta de políticas educativas con perspectiva de género que contribuyan a eliminar las barreras, la discriminación y la violencia en contra de las mujeres; que tomen en cuenta las diferencias en el aprendizaje entre niños y niñas; que hagan visibles a las mujeres en la estadística educativa; que promuevan acciones afirmativas para que las maestras puedan ocupar cargos directivos y de supervisión escolar, entre otras.

Pero como nunca es tarde para empezar, desde la Red de Mujeres Unidas por la Educación (MUxED) hemos decidió poner manos a la obra y lanzar el proyecto “La Centena. 100 años de las mujeres en la educación”.

A través de este proyecto, que daremos a conocer el 14 de octubre a las 18 horas, queremos empezar por reconocer las aportaciones de las mujeres a la educación, abrir una hoja de ruta en la investigación educativa con perspectiva de género a través de la reflexión y aportaciones de las investigadoras integrantes de la red; reconocer a quienes han ocupado cargos de liderazgo en la educación y nos anteceden; detonar una conversación pública con y sobre la estadística con perspectiva de género; y conversar sobre el ejercicio del poder de las mujeres en la educación.

Al mismo tiempo, hemos lanzado una petición por escrito y a través de la plataforma change.org para pedirle a la Secretaría de Educación Pública, Delfina Gómez, renombrar el “Pasillo de los Profesores Ilustres” como “Pasillo de Docentes Ilustres” y sumar los bustos y semblanzas de mujeres que han realizado aportaciones importantes para la educación en México, atendiendo al principio de paridad en todo, establecido en el artículo 41 de la Constitución mexicana: que a la letra dice: “En México, la paridad de género es un principio constitucional que se refiere a la participación equilibrada, justa, y legal, que asegura que al igual que los hombres, las mujeres en toda su diversidad tengan una participación y representación igualitaria en la vida democrática de nuestro país”.

Bajo este principio, estamos solicitando incluir a las “Precursoras de la Educación”: Rita Cetina (1846-1908), Estefanía Castañeda (1872-1937) y Eulalia Guzmán Barrón (1890-1985). Así como a las “Pioneras de la Educación”: Amalia González Caballero (1902-1986), María Lavalle Urbina (1908-1996), Guadalupe Elizondo Vega (1935-2020) y Margarita Gómez Palacio (1940-2018).

Desde nuestra perspectiva, la representación de las mujeres no solo debe ser de facto ocupando cargos de liderazgo, sino simbólica, al reconocerse el aporte que las mujeres han hecho en la construcción del sistema educativo nacional. Por ello, incluir a las Precursoras y las Pioneras de la educación en México, no solo busca acabar con la evidente discriminación y desigualdad en el reconocimiento de las mujeres por parte de la Secretaría de Educación Pública, sino favorecer el acceso de las mujeres a los puestos de liderazgo y dirección del sistema educativo.

Este es un proyecto colectivo que confiamos crezca y se fortalezca a lo largo del año por venir para poder contar, desde nuestra visión, la forma cómo las mujeres en México hemos construido uno de los sistemas educativos más grandes del mundo. Celebraremos, La Centena –en femenino– de la educación en México por, con y para las mujeres mexicanas. ¿Y qué más es posible?

* Sonia del Valle (@lamalaeducacion) es integrante de la Red MUxED, periodista especializada en política educativa, maestra en periodismo político y comunicación educativa. Es una de las coordinadoras de la campaña #YoTambiénMeQuedo en la Escuela.

https://www.animalpolitico.com/pluma-purpura-repensar-la-educacion/para-construir-el-futuro-repensar-la-educacion-desde-la-centena-100-anos-de-las-mujeres-en-la-educacion/

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Humanizar el uso de la tecnología en la educación

Por:  Rafael Campos Hernández 

¿Qué elementos personales debemos de reactivar para que el medio no sea el fin de la comunicación y con ello abra paso a la manipulación de los contenidos?, cuestiona Rafael Campos Hernández.

El pasado 4 de octubre 2.9 mil millones de usuarios de las plataformas Facebook, WhatsApp e Instagram quedaron paralizados en su comunicación por seis horas. México, con 78 millones de usuarios, es el quinto país que soporta su conectividad mediante ellas. Es decir, que el 62% de la población tuvo que relacionarse a través de otro medio alterno: teléfono, SMS o alguna alternativa de mensajería similar.

El hecho de que muchas empresas, organizaciones y personas vieran limitadas sus comunicaciones por esta caída de conectividad de una tecnología común lleva a una reflexión sobre la importancia del mensaje sobre el medio para comunicarlo. Más aún, los medios que impactan más en las conductas de las personas y cuáles son intrascendentes.

Al realizar un auto análisis de la información que se utiliza diariamente en los celulares y equipos móviles es posible determinar la importancia e inversión de tiempo en: relaciones personales, interacciones de trabajo, información del entorno social y recreación.

Los medios masivos de comunicación tienen una tarea específica de ser sostenibles y expandirse. Por lo mismo, soportan su plan de negocios en función de demandas de mercado. Por su parte, las redes sociales, en una aparente neutralidad, enfocan su esfuerzo en la atracción de mayor número de usuarios que se transforman en perfiles de clientes potenciales.

No es extraño encontrar que entre las aplicaciones más usadas en el mundo se encuentren: WhatsApp, Facebook, Instagram, Snapchat, Uber, YouTube, SHAREit, Google, Amazon Mobile, Twitter, Netflix y TikTok. Todos estos, cuyo fin es conectar, provocan relaciones momentáneas, ágiles y superficiales. Las relaciones de pareja siguen un patrón de conducta similar.

En los en los últimos 30 años las aplicaciones han evolucionado de Kiss y match, que buscaban favorecer la interacción entre parejas, a espacios más especializados que vinculan individuos por segmentación de mercado. Bumble, donde las mujeres realizan el primer contacto; Tinder para relaciones rápidas; Lawyr para abogados; eHarmony que genera un perfil de personalidad; happn que apoya a encontrar a esa persona con la que te cruzas y deseas hablar.

¿Cómo devolver el sentido humano a la comunicación? ¿Qué elementos personales debemos de reactivar para que el medio no sea el fin de la comunicación y con ello abra paso a la manipulación de los contenidos? La respuesta a estas preguntas parte de retomar el para qué comunicarnos y cómo hacerlo.

La comunicación interpersonal en la familia y la escuela llevan a reconocer en sí mismo ideas, sentimientos, actitudes y valores a transmitir. Es ahí donde la educación tanto en la primera como en las instituciones educativas tiene un reto sostenido de impulso a que las personas logren su mejor versión e impulsen el crecimiento de los demás.

El primer paso para la humanización de la tecnología es la escucha atenta de los mensajes que se emiten para comprender al otro. Esto implica una revisión clara de lo que se expresa, los textos, las imágenes, el orden de las ideas. Un segundo paso lleva a desarrollar el principio básico de empatía en la presencialidad y en la mediación tecnológica. Esto lleva a observar, percibir y alinear la visión de con quién estamos hablando con o sin imagen.

Detrás de ese nombre en pantalla existe alguien que siente, piensa, escucha y tiene una situación peculiar al igual que tú. El ritmo de la comunicación, volumen de voz, ademanes y claridad de la expresión dan pistas para intentar conectar, escuchar, comprender e intentar empatizar con el interlocutor.

Un tercer nivel es el desarrollo de la inteligencia emocional a pesar de los medios tecnológicos, lo cual conlleva a eliminar toda la cáscara de imagen, sonido, contexto que se emite e intentar el comprender a fondo las personas o grupo con quién se está interactuando.

Un cuarto nivel es formar grupos significativos de relación: familia, grupo de clase, equipos de trabajo que tengan un objetivo concreto en la interacción con espacios que permitan el crecimiento e intercambio abierto, así como franco, con un fin común.

Las estrategias para hacer que las relaciones casuales entre maestros y estudiantes se transformen en vínculos significativos en las clases híbridas y online en los niveles señalados llevan a:

1) Promover actividades y acciones que ayuden a la expresión de cada uno y escuchar lo que emiten. En la medida que conocemos más al otro y los mensajes que manifiesten, permite el encontrarse a sí mismo y enriquecerse unos a otros.

2) Impulsar la interacción y la colaboración: entre alumnos y maestros, padres de familia e instituciones educativas, formar la comunidad escolar o universitaria aún por la tecnología.

3) Utilizar lenguaje propositivo simple, los mensajes que impulsan y plantean son captados con mayor facilidad. Si el contenido es claro y directo, mejor.

4) Atraer la atención a los puntos esenciales. El exceso de datos lleva a perderse en el bosque de información.

Estas ideas pueden apoyar a que los alumnos, presentes y distantes, se integren en un grupo común a pesar de las limitantes propias de la tecnología o la conectividad. Educar pues, lleva a padres de familia y docentes a ser comunicadores impecables capaces de promover una escucha efectiva y un aprendizaje activo en la persona independientemente de la tecnología.

Nota del editor: Rafael Campos Hernández es Rector Institucional de Aliat Universidades. Síguelo en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

https://expansion.mx/opinion/2021/10/12/humanizar-uso-tecnologia-educacion

 

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Leer es Innovador

Javier Palazón, director de EDUCACIÓN 3.0, reflexiona sobre la necesidad de fomentar la pasión por la lectura desde edades tempranas y demostrar a los jóvenes que hay vida más allá de las pantallas.

Al poco de nacer EDUCACIÓN 3.0, alguien me preguntó por qué escribíamos tanto sobre libros si éramos un medio especializado en innovación. Aunque la pregunta me sorprendió por inesperada, recuerdo bien mi respuesta: “¿Acaso no hay nada más innovador que leer?”. Hoy sigo manteniendo estas palabras, especialmente en un momento en el que la tecnología ocupa un lugar protagonista en nuestras vidas y, sobre todo, en la de los más jóvenes: la lectura, con independencia del soporte, se ha convertido más que nunca en un acto innovador, totalmente transformador y hasta revolucionario para el que la abraza.

Resulta vital fomentarla en unos tiempos en los que las plataformas de vídeo, los videojuegos y, especialmente, el protagonismo del teléfono móvil con sus múltiples aplicaciones de mensajería y redes sociales están desplazando a marchas forzadas el placer de leer conseguido generalmente durante la infancia. Me atrevería incluso a ser alarmista y afirmar que si no se consigue un equilibrio entre la lectura y el uso indiscriminado y sin límites de la tecnología en edades tempranas, este desapego puede convertirse en una verdadera catástrofe pedagógica y cultural con repercusiones que quizás no seamos capaces de discernir todavía.

Un mundo por descubrir

En esta sociedad de la velocidad y del ruido incesante, necesitamos ser capaces de demostrar a los más jóvenes que hay vida más allá de las pantallas y que en las páginas de un libro hay mucho más mundo por descubrir que en las historias de Instagram o en los vídeos de TikTok. Debemos educar en la soledad de la lectura, en el ensimismamiento que sólo es capaz de producir leer un libro de forma sosegada, tranquila y paciente.

Leer es innovador
Pero si queremos transmitir todo esto, tenemos que empezar por aplicarnos el cuento nosotros mismos. Ser capaces de concentrarnos en ese mágico momento durante minutos y minutos sin sentir la necesidad imperiosa de volver la vista a la pantalla del móvil en busca de la última notificación o mensaje.La tecnología se ha convertido en una aliada imprescindible en nuestras vidas y pocos sabríamos vivir sin ella a estas alturas pero, ¿cuándo se ‘fastidió’ todo?, ¿cuándo empezó a dominar nuestras vidas de forma tan obscena y descarada? Quizás no fue de un día para otro, sino un proceso a fuego lento que terminó con esa capacidad de concentración que nos permitía permanecer horas y horas haciendo una única tarea… ¡Qué tiempos aquellos!
Y qué triste que estemos perdiendo esa capacidad y que, sencillamente, muchos, los más jóvenes, ni siquiera la hayan podido experimentar. Intentemos revertir esta situación: regresemos a la lectura sin un móvil a nuestro lado y, sobre todo, enseñémosle a nuestros hijos y alumnos que es posible y hasta fascinante.

https://www.educaciontrespuntocero.com/opinion/leer-es-innovador/

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