Colombia / 10 de mayo de 2016 / Por: La FM / Fuente: http://www.lafm.com.co
Fuente de la noticia: http://www.lafm.com.co/nacional/noticias/%C2%BFcu%C3%A1nto-cuesta-guerra-educaci%C3%B3-205786
Foto: Archivo AFP
Colombia / 10 de mayo de 2016 / Por: La FM / Fuente: http://www.lafm.com.co
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Lima / 10 de mayo de 2016 / Fuente: http://www.andina.com.pe
Si Colombia copia al pie de la letra todas las recomendaciones de la OCDE, la innovación pedagógica desaparecería del currículo. Otra de las inconveniencias de copiar modelos educativos arbitrariamente.
¿Qué se necesita para innovar en el aula? Esta pregunta es más trascendental de lo que parece, teniendo en cuenta que las escuelas son trasformadoras pero a nivel mundial la política le apuesta al capital monetario, desconociendo el humano.
En la escuela cada vez el concepto de innovación se impone, exigiendo de los maestros y su práctica pedagógica al máximo para afianzar conocimientos, valores y destrezas con creatividad, novedad y cambio. Sin embargo, es bueno analizar qué se entiende por innovación pedagógica en el aula.
Jorge Orlando Castro, Asesor del Idep, responde: “Cuando se habla de innovación se debe comenzar por preguntarse qué sentido de escuela se tiene. Por cuanto se entiende que esta es sólo una reproductora del Estado o de un aparato ideológico, es decir, una dimensión pasiva. Por ello, si se tiene en cuenta que hay muchas perspectivas en torno a la escuela y se piensa que hay otro tipo o sentido de esta, que se construye desde los colectivos de maestros, entonces la pregunta sobre innovación viene muy bien”.
La innovación en la escuela debe primero ser una novedad, una idea nueva no renovada que construya saberes. Debe surgir de una actitud investigativa resuelta en la práctica pedagógica y debe marcar una ruptura en la educación tradicional en cuanto al manejo de tiempo, espacio y forma.
“Toda innovación debe marcar una discontinuidad, porque la escuela usualmente tiene una inercia. Esto por ser una máquina de disciplinamiento muy fuerte, invento de la modernidad, lo que implica que tienda a la tradición y al anquilosamiento”, explica Castro.
La innovación no está ligada necesariamente al tema financiero, aunque ayuda a afianzar ideas y proyectos en el aula. Requiere más bien de acompañamiento, seguimiento y socialización de procesos de colectivos de maestros que marquen el nuevo camino de la escuela. La contextualizada que responde a necesidades y preguntas y deja de imponer y homogenizar, cuestiona pode en duda el saber para construir conocimiento.
Colombia / 10 de mayo de 2016 / Por: Redacción Judicial / Fuente: http://www.elespectador.com
Ante la Corte Constitucional fue radicada una demanda que busca tumbar un artículo de la ley 1678 de 2013 al considerar que pone trabas para el acceso a una educación superior en Colombia. En este sentido se considera que existe un trato discriminatorio y desigual a la hora de estudiar las solicitudes para acceder a becas educativas.
El accionante demandó la expresión “no tener antecedentes penales, ni disciplinarios”. Estos requisitos son exigidos a todos los aspirantes como parte del primer filtro a la hora de presentar los requisitos y postulaciones a una beca de posgrado, por ejemplo. Para el demandante se limita a la población reclusa a aspirar a una educación de calidad.
En este sentido se explica que además de las múltiples trabas que se presentan en el país como el alto costo de la matrícula y los problemas del financiamiento las personas que hayan cometido faltas penales o disciplinarias se enfrentan a un no rotundo cuando quieren acceder al sistema de becas.
En los próximos días la Corte Constitucional deberá decidir si acepta o no para su estudio la demanda radicada en la tarde de este martes.
Fuente noticia: http://www.elespectador.com/noticias/judicial/piden-tumbar-requisito-exige-no-tener-antecedentes-acce-articulo-631581
Fuente FECODE / 11 de mayo de 2016
El III Congreso Pedagógico Nacional es una decisión de la XIX Asamblea Federal de la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación –FECODE– realizada en Paipa, Boyacá, en marzo de 2013.
Esta importante tarea se sitúa en el devenir histórico de las luchas del magisterio colombiano por la defensa de la educación pública como derecho, bien común y patrimonio de la humanidad; mejoramiento de la formación integral de la persona como sujeto humano, político, social y cultural; y, la dignificación de la profesión docente.
Desde sus inicios, el Movimiento Pedagógico pugna por la construcción de un proyecto cultural, político y pedagógico alternativo que contemple el desarrollo de la ciencia, los saberes, las artes y la cultura en la formación de una nacionalidad intercultural, democrática, humana, autónoma, con libertad y justicia social.
En la actualidad, estos derroteros tienen un quehacer frente a la fuerte ofensiva neoliberal, que ahora bajo la tutela de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico -OCDE-, se pretenden profundizar mediante los procesos de privatización, la estandarización de la educación, la imposición del Índice Sintético de la Calidad Educativa -ISCE-, el reduccionismo a los programas de formación docente, la desconfiguración de la carrera docente, la imposición de una jornada única descontextualizada y sin condiciones, entre otras lesivas estrategias que se vienen implementando en contra de la educación pública y los Derechos Humanos.
La lucha contra estas políticas exige fortalecer los procesos organizativos, formativos, de movilización y transformación, defender lo más avanzado de la Ley General de Educación, impulsar el Proyecto Educativo PedagógicoAlternativo -PEPA- y una pedagogía fundamentada en la Escuela como Territorio de Paz, reivindicar la naturaleza de la profesión docente, establecer interacciones con otras organizaciones y movimientos sociales nacionales e internacionales del Movimiento Pedagógico Latinoamericano.
PROPÓSITOS DEL CONGRESO
Definir una política educativa alternativa fundamentada en la defensa de la educación pública administrada y financiada por el Estado, la Ley 115 de 1994, el derecho a la educación y la dignificación de la profesión docente.
Aportar argumentos políticos, económicos y pedagógicos que sustenten el sentido de la educación y la docencia en los procesos de la formación humana, y en la construcción de una sociedad soberana, democrática, con justicia social y en paz.
Fortalecer el campo intelectual de la educación y las dinámicas de crecimiento del Movimiento Pedagógico colombiano y latinoamericano, su posicionamiento en la lucha educativa mediante la consolidación del PEPA y la integración con los Movimientos Sociales Alternativos.
PARTICIPANTES
En el III Congreso Pedagógico Nacional participarán el magisterio colombiano, la comunidad educativa: docentes y estudiantes de básica, media, universidades públicas y el SENA, directivos docentes, orientadores, padres de familia, organizaciones estudiantiles, facultades de educación, Escuelas Normales, etnoeducadores, educación popular, movimientos políticos, sociales y culturales, intelectuales críticos, medios alternativos y todas aquellas organizaciones regionales, nacionales e internacionales que tengan afinidades, comparten o apoyan los propósitos de FECODE, del Movimiento Pedagógico colombiano y latinoamericano, y de este Congreso.
CATEGORÍAS PARA LA REFLEXIÓN, EL DEBATE Y LA ACCIÓN
Políticas educativas nacionales e internacionales: Ley General de Educación o Ley 115 de 1994, reforma a las transferencias, contrarreforma educativa, planes de desarrollo y los demás programas y estrategias (PTA, DBA, ISCE, Jornada Única, etc.).
Pedagogía, didáctica, currículo, investigación y TIC.
Interculturalidad, diversidad y género en educación.
La profesión y la formación docente.
Balance y proyección de la educación formal en Colombia (preescolar, básica, media y superior).
La educación, el conflicto y la escuela como territorio de paz.
PROPUESTA METODOLÓGICA
El Congreso debe ser asumido como un proceso y no como un evento, por esta razón, su dinámica involucra la vida diaria de las instituciones educativas y desde allí trasciende a lo municipal, lo departamental y lo nacional. Para ello el sindicato, los CEID y los Círculos Pedagógicos cumplirán un papel importante involucrando a cada institución y a cada maestro en el Congreso Pedagógico Nacional. Desde el momento en que se hacen los talleres institucionales el Congreso se pone en marcha, de tal forma que su continuidad y desarrollo se garantizará permanentemente a través de los siguientes escenarios:
a) Círculos Pedagógicos y otras instancias similares.
b) Talleres institucionales.
c) Asambleas pedagógicas municipales.
d) Asambleas pedagógicas departamentales.
e) Mesas de trabajo, de acuerdo con las particularidades del municipio o del departamento se invita a las instituciones y organizaciones a constituir estas mesas para reconocer sus experiencias e integrar su trabajo al proceso de las asambleas.
f) III Congreso Pedagógico Nacional.
La metodología del Congreso Pedagógico se fundamenta en los siguientes principios: proceso, relación teoría-práctica, deliberativo, participativo, organizativo, decisorio, riguroso y formativo. Incluye, la elaboración de documentos que den cuenta de las reflexiones, análisis, debates sobre las categorías propuestas, y también, sobre Experiencias Pedagógicas Alternativas. Estos documentos, producto del trabajo colectivo, son el insumo fundamental para la realización de las asambleas municipales, departamentales y el Congreso Nacional, que permitirán constituir delegaciones en consonancia con la estructura metodológica planteada.
FECHA DEL CONGRESO
El III Congreso Pedagógico Nacional se realizará en la ciudad de Bogotá, los días 27 y 28 de octubre del año en curso. Participarán representantes de todo el país.
El enlace original: http://www.fecode.edu.co/index.php/noticias-principales-3
Fuente: Asturias Laica / 11 de Mayo de 2016 / Francisco Delgado, Observatorio del Laicismo,
Desde principios del siglo XIX que, más o menos, surgen los Sistemas Educativos, han supuesto un suculento negocio económico, pero sobre todo ideológico para la Iglesia católica apostólica y romana española.
Los Sistemas Educativos que surgen de forma muy diversa y desigual, como consecuencia de los aires que trajo la Revolución francesa se orientaban, inicialmente, hacia un modelo deinstrucción pública universal y laica, como referente del pensamiento ilustrado y republicano. Pensamiento contra el que siempre luchó la Iglesia católica y otras confesiones y aun más en España, por circunstancias históricas sobradamente conocidas.
En paralelo, el nacimiento de los Sistemas educativos, surgieron como consecuencia de las necesidades prácticas de la Revolución industrial y del emergente capitalismo moderno, en parte de raíces religiosas (La Reforma)
Por ello la Enseñanza oficial ha estado vinculada -casi siempre- a nivel internacional al control ideológico de los poderes establecidos en cada situación y lugar, ya fueran político-ideológicos, económicos, étnicos y/o religiosos.
Tras el Tratado de Lisboa (2009) y aun antes, los Sistemas educativos europeos, en general, están sufriendo, desde la enseñanza temprana, hasta la Universidad, los envites del mercado y ello hace que incluso sistemas educativos muy sólidos se estén tambaleando, al introducir en la Enseñanza obligatoria y no obligatoria las claves de la Empresa (negocio, rendimiento y productividad), tratando de considerar al alumnado (y a sus familias) como usuarios o clientela. Generando, con ello, mayor desigualdad social y de conocimiento.
Por ello, además, el (históricamente) muy débil y desvencijado “Sistema educativo español” sufre ataques muy letales. Los propios endémicos, como la politización partidaria, su inestabilidad, la confesionalidad, presiones corporativas, falta de inversión, débil evaluación, desjuntes en sus funciones, etc. y, ahora, además, los objetivos de mercantilización que corroen todos los sistemas educativos a nivel mundial. A ello hay que sumar la revolución tecnológica de la comunicación e información que lo invade todo y evoluciona de forma my rápida, sin que la Escuela y la Universidad se adapten con tanta velocidad y cambios a esta nueva situación.
En estos tiempos electoralistas, cuando se lanzan mensajes, desde algunos sectores políticos, sociales, sindicales, etc. de la necesidad de un “Pacto de Estado”, o de la paralización de la LOMCE, en mi opinión o, bien, forma parte de un grave desconocimiento generalizado de la realidad o, bien, es una premeditada “cortina de humo” o “trampa política” para “entretener”, cuando no engañar, una vez más, a la ciudadanía y por lo tanto a la Comunidad escolar.
Ojala y la solución fuera derogar las cuatro decenas de artículos que la LOMCE (PP) modificó de la LOE (PSOE) y sentarse a “negociar” (tirios y troyanos) una “nueva” Ley y, además, a “17 bandas” territoriales.
Y, claro, ponerse de acuerdo los partidos (?), sindicatos y organizaciones familiares de todo signo ideológico, el empresariado y, además, con la Iglesia católica, apostólica y romana y sus múltiples corporaciones, (que los sentarían en la mesa, ¡claro!). En mi opinión, ya con la LOE se hizo un (deficiente) Pacto con la participación de algunos sectores y, después, el PP con la LOMCE lo que hizo fue avanzar en postulados aun más confesionales y mercantiles, para contentar a una aparte de su electorado profesional y religioso.
Eso no significa que yo no abogue por la posibilidad de amplio Acuerdo político y social, para la construcción de un modelo de educación basado en el principio republicano del derecho a una educación pública y única, que garantice los principios de igualdad, laicidad, diversidad, inclusión, participación democrática, solidaridad y coeducación, que desarrolle un aprendizaje colaborativo y no competitivo, implicando en su consecución al máximo posible a la comunidad educativa. Aunque hay que ser realistas, en las actuales circunstancias políticas internas e internacionales es una tarea sumamente compleja, sin no imposible a medio plazo.

En la Constitución (liberal-católica) de 1812 se plantea por vez primera un modelo de Enseñanza organizada, pero en un Estado en donde se reafirma (art. 12) que la religión de la Nación española es y será perpetuamente la católica, apostólica, romana, única verdadera… Este legado ideológico, ha sido la “guía espiritual y política” de los futuros sistemas educativos que han ido surgiendo, desde la Ley Moyano, hasta la LOMCE, salvo en brevísimos periodos de finales del siglo XIX y principios del XX y en el muy breve período de la II República que proclamó la laicidad del Estado y de la Enseñanza.
Como es sobradamente conocido, la sedición nacional-católica y militarde 1936 y la instauración posterior del Régimen hace que hasta la Constitución de 1978, la Religión forme parte fundamental de las enseñanzas oficiales, tanto pública, como privadas y, por supuesto, de los centros de enseñanza de las órdenes religiosas.
Los Concordatos isabelino de 1851 y franquista de 1953 (algunos de sus apartados todavía vigentes), consagran los privilegios que la Iglesia católica mantiene en materia de Enseñanza. Ratificados, en parte, por los Acuerdos concordatarios de 1979, sellados tras la aprobación de la Constitución de 1978, que aunque de carácter no confesional, marca relaciones excepcionales del Estado con la Iglesia católica.
A principios del siglo XX, en una época de la alternancia liberal y conservadora (1913), se planteó por vez primera de forma abierta la “Cuestión del catecismo”, produciéndose una fuerte agitación política y popular, a favor y en contra, de la enseñanza de la religión católica en las escuelas. El “Consejo de Instrucción Pública” teniendo en cuenta todas las opiniones, autorizó a los maestros no enseñar el catecismo a aquellos niños, cuyos padres así lo solicitaran. (Como se ve, muy poco ha cambiado la situación un siglo después)
La II República trató de instalar la laicidad en las escuelas de acuerdo con la Constitución de 1931, así como impedir que las confesiones pudieran impartir enseñanza ordinaria. Se trataba de desarrollar la Escuela pública, laica, unificada, obligatoria, mixta e inspirada en el ideal de lasolidaridad humana.
La dictadura (1939-1977) impulsó los colegios religiosos y la religión católica obligatoria en todos los centros escolares del Estado.
Los movimientos sociales y, sobre todo, profesionales en el ámbito de la Enseñanza que surgieron en diversos territorios del Estado, ya en el tardo franquismo, trataban de dibujar -de forma esperanzada- un modelo deenseñanza público, democrático, co-educador, inclusivo, compensador, único y laico, además de un cuerpo único del profesorado, para una ilusionante democracia. Como se ha podido observar, no con demasiado éxito posteriormente.
Con el inicio de la Democracia formal (Transición), los Acuerdos concordatarios con la Santa Sede de 1979, junto a la ambigüedad constitucional y una voluntad política favorable a la confesionalidad del Sistema, da como resultado que no sólo haya religión de oferta obligatoria en todos los centros de enseñanza, públicos y privados. Sino que, además, el Estado financia centros dogmáticos católicos.
Como se indicaba al principio a la corporación católica, la Enseñanza le supone un “suculento negocio mercantil”, pero sobre todo “ideológico”.
Negocio ideológico:
En sus centros privados (la inmensa mayoría financiados con fondos del Estado) transmiten su ideario doctrinal y trasladan, con frecuencia, al alumnado mensajes falsos sobre la libertad de conciencia o leyes civiles que son aprobadas por la soberanía popular. Generalmente sobre cuestiones relacionadas con la orientación sexual, la igualdad de sexo, los modelos de familia, el derecho a la libertad sexual de las personas, etc.
También lo hacen sus “delegados diocesanos”. Es decir, las personas que imparten religión en los centros de titularidad pública, nombrados por los obispados, cuyo salario paga el Estado y que supone más de 600 millones de euros al año, a los cerca de veinte mil “guardianes de la fe”.
También la transmisión de sus respectivos idearios doctrinales lo hacen las personas de otras religiones autorizadas a hacerlo en los centros públicos: islámica, las diferentes evangélicas, etc.
Negocio mercantil:
La Conferencia Episcopal Española (CEE), junto a las patronales de la Enseñanza privada católica, afirman que le ahorran dinero al Estado con sus conciertos de Enseñanza. Afirmación rotundamente falsa. Diferentes y muy rigurosos estudios demuestran que el costo de una plaza en la enseñanza pública es similar a la de un centro privado concertado.
Para financiar, a los centros educativos con ideario propio (católico) la cifra aproximada que se gasta el Estado (central y autonómico) supera los 4.300 millones de euros al año, a través de los módulos económicos de los conciertos educativos. Además es previsible que conforme se vayan desarrollando los artículos 116, 117 y la disposición adicional 29 de la LOE (que no modificó la LOMCE), así como el proceso de privatización de la Enseñanza que con la LOMCE se viene produciendo, en unas CCAA más que en otras, el costo de esta financiación se dispare, de forma directa (conciertos) e indirecta (becas, exenciones tributarias, formación profesional, etc.)
Pero el gran negocio lo tienen por ejemplo, con las actividades y horarios especiales extracurriculares, con las clases complementarias, comedores, cuotas especiales, uniformes, material escolar, con la educación infantil, con una parte sustanciosa de la formación profesional, etc. Además de los suculentos beneficios que les suponen los muchos centros de élite, (los que no son concertados).
Ya no digamos de las Universidades católicas (que se han multiplicado en estos últimos años), además de los postgrados, masters, diplomaturas específicas, subvenciones públicas y privadas, y… con las becas, etc.
Y, por supuesto, con la venta de los libros de texto y otros materiales escolares a través de sus múltiples negocios editoriales, a todo tipo de centros, tanto públicos y privados. Ocupan más 50% de mercado editorial del libro y soportes informáticos de los programas oficiales.
Además de los “enredos legales” en exenciones tributaras de los que disfrutan, también a través de supuestos negocios camuflados como Enseñanza y fundaciones.
La “segregación del alumnado” en las escuelas, desde tempranas edades, en función de las creencias o convicciones de sus familias y el impartir en las escuelas un contenido doctrinal que, a veces, infringe los Derechos Humanos y la libertad de conciencia, supone una arbitrariedad y un atentado a los principios de toda Educación inclusiva y democrática.
La presencia de la Religión católica y de otras religiones como asignatura de oferta obligatoria por los centros, aunque sea voluntaria para el alumnado, desde la educación infantil, hasta el bachillerato, pretende basarse en “el derecho de los padres a decidir el tipo de formación religiosa y moral de sus hijos” (artículo 27.3 de la Constitución española) cuando se refiere a los padres, se refiere también a los de cualquier convicción, no sólo los de convicciones religiosas. Y a esas familias no religiosas no se les respeta, generalmente.
Pues aun así, contradice el párrafo 2 de ese mismo artículo 27: que “defiende el pleno desarrollo de la personalidad, en el respeto a los principios democráticos y a los derechos individuales del alumno y alumna”. Es decir a los “sagrados” Derechos de la Infancia, cuyos principios exigen que los niños y niñas tengan libertad para elegir sus convicciones.
Además de que los procesos reales de secularización de la sociedad española avanzan y cada vez menos alumnado, sobre todo en Secundaria, solicita religión.
La LOE siguió el objetivo confesional de leyes anteriores. Mantuvo la religión en los programas educativos y el régimen de conciertos para la enseñanza dogmatica. Además, 1, elevó a la categoría de “Servicio público educativo” (art. 108.4) a los centros privados concertados católicos (Vieja reivindicación de los Obispos). Y 2, en la disposición adicional tercera considera personal laboral a las personas designadas por los obispados para impartir religión. Ello hace que formen parte de la plantillas de los centros, influyendo -con su ideario religiosos-, en el proyecto y actividades de todos los Centros de Enseñanza.
La LOMCE afianza -aun más- los objetivos confesionales y de privatización y mercantilización del Sistema.
Además, a lo largo de los últimos años en los centros de Enseñanza, alentados por los “guardianes de la fe” (las personas que imparte religión), la simbología religiosa (católica) y las actividades de culto y rituales religiosos han ido creciendo (en algunos territorios más que en otros), sin que los poderes públicos hagan nada por evitarlo, ello significa un privilegio confesional más, con grave complicidad política y de algunos equipos directivos.
Es una infamia, que los poderes públicos recorten miles de millones de euros para la escuela de titularidad pública, que está establecida en todos los barrios y en el ámbito rural, que es donde residen las familias más desfavorecidas, donde la pobreza y desigualdad infantil crece hasta niveles insoportables y que, por el contrario, se trasladen esos recursos a laEnseñanza privadamayoritariamente católica, la inmensa mayoría establecida en los barrios y en los territorios más favorecidos, con la finalidad de engordar el suculento negocio de la Iglesia católica.
El enlace original: https://asturiaslaica.wordpress.com/2016/05/09/las-aulas-un-suculento-negocio-para-la-iglesia/
___
*Francisco Delgado fue diputado y senador, miembro del Consejo Escolar del Estado y presidente de CEAPA. En la actualidad preside la asociación Europa Laica. (www.laicismo.org)/ Publicaciones del autor relacionadas: La escuela pública amenazada. (1997). Hacia la escuela Laica. (2006). Evanescencia de la escuela pública (2013). La cruz en las aulas (2015)
Madrid / 10 de mayo de 2016 / Por: / Fuente: http://www.lavozdegalicia.es/
La de Santiago de Compostela ocupa el noveno puesto del ránking elaborado por la Fundación Conocimiento y Desarrollo
Tres universidades catalanas y una madrileña destacan como las más competitivas del país, en un ránking en el que Santiago de Compostela ocupa un digno noveno puesto, según los datos recopilados por la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CyD). Aunque esta entidad no elabora su propio ránking, sino que evalúa 32 criterios de cada campus y permiten que después cada cual los pondere a su gusto, la Pompeu Fabra (UPF), la Autónoma de Barcelona (UAB), la Universidad de Barcelona (UB) y la Autónoma de Madrid (UAM) son las que mejores resultados generales obtienen. Les sigue la Universidad de Navarra, la primera de las privadas.
Santiago está detrás de las politécnicas valenciana y catalana, y de la pujante Carlos III (ocupa el sexto lugar), pero a su vez supera otras universidades como Deusto, Alcalá, Salamanca o hasta la Politécnica de Madrid.
Un ránking a la medida
Frente a otras clasificaciones en las que los propios autores del estudio establecen un peso específico a cada criterio -capacidad investigadora, éxito docente o transferencia de tecnología- para hacer una lista ordenada de campus, desde CyD dejan esa tarea al albur de cada uno. De estudiantes, de empresas, o de los propios campus. Permite, por tanto, que un alumno pueda valorar por cuál opta para sus estudios según lo que más le interese. La cercanía a casa, el tiempo promedio en acabar la carrera, la calidad de su enseñanza en una materia concreta o su poderío científico. O una mezcla de todos.
Para elaborar esta clasificación, desde CyD separan cada criterio de cada campus en tres categorías de rendimiento: alto, intermedio y bajo. La UPF -que suele liderar la mayoría de ránkings cuando se ajustan los resultados por el tamaño- es la que destaca en más apartados. De los 32 elementos analizados, está en el grupo de cabeza en 22. La UAB, la UB y la UAM en 21. Aun así, Paco Solé, coautor del estudio, explica que el sistema universitario español, como el europeo, es bastante homogéneo. «La calidad de las universidades es relativamente parecida. No como en Estados Unidos, donde se pueden encontrar diferencias enormes».
Fuente noticia: http://www.lavozdegalicia.es/noticia/educacion/2016/05/10/universidades-catalanas-competitivas-espana/0003_201605G10P26994.htm