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El Derecho a desaprender

 Juan Carlos Miranda Arroyo

En un artículo de publicado en 2007, Medina, Clèries y Nolla (1), afirman que el “desaprendizaje como método reflexivo de cuestionamiento crítico de la realidad, ayuda a examinar las estructuras teóricas que cada sujeto ha asimilado, frecuentemente de manera acrítica, durante su trayectoria formativa y profesional. Este examen crítico de las formas habituales de pensar y actuar en el mundo no pretende erigirse como guía del proceso de transición hacia formas de conciencia más verdaderas y fundamentadas. Lo que se busca, por el contrario, es realizar un ejercicio constante de interrogación de lo evidente y de aceptar los límites del pensamiento y las incertidumbres del presente.”

Considero oportuno indagar sobre este concepto del “desaprendizaje” (aun cuando se aplica en profesionales de la salud), porque introduce también un debate relevante en el campo de la educación: ¿Cómo hemos aprendido a lo largo de la vida profesional? En particular, dicho concepto contribuye a la necesaria discusión sobre los contenidos de la formación continua de docentes, directivos escolares y asesores técnicos de la escuela pública (sobre todo Básica y Media Superior): ¿Cómo y por qué hemos sido formados profesionalmente así y no de otra manera? ¿Hemos practicado sistemáticamente la autocrítica y la reflexión profunda sobre nuestros pasos por las escuelas formadoras de profesionales de la educación, y cómo se extiende ello hacia nuestras prácticas profesionales actuales?

En el terreno de las políticas públicas en este ámbito, es decir, en la formación continua de las figuras educativas en servicio, conviene retomar estos cuestionamientos, porque es frecuente que los contenidos y métodos de la formación continua se centren en la actualización lineal o acrítica, sin entrar a las profundidades de la práctica cotidiana (sus contradicciones), ni en el interrogatorio a fondo sobre el porqué de esos métodos y contenidos formativos.

“El desaprendizaje –dicen Medina, Clèries y Nolla- es una extrapolación a los campos profesionales de la noción de “deconstrucción” del filósofo francés Jacques Derrida, pensador postmoderno que ha suscitado las más grandes adhesiones y las más virulentas críticas, y se puede entender como un proceso (auto) formativo, individual y/o colectivo de búsqueda de nuevos significados y de sentidos innovadores. El desaprendizaje o deconstrucción es un proceso de inversión de los horizontes de significado que cada sujeto ha sedimentado, en ocasiones, de forma acrítica durante su trayectoria formativa y profesional. Implica examinar críticamente el marco conceptual que estructura la percepción de la realidad y el modo de interpretar el mundo. Desaprender es ejercitar la sospecha sobre aquello que se muestra cómo “aparentemente lógico”, “verdadero y coherente”. Es suspender la evidencia de los modos habituales de pensar y describir las prácticas profesionales.”

Ubicándonos en el terreno de los caminos alternativos a seguir, es decir, acerca de cómo se puede llevar a cabo uno o varios procesos de “desaprendizaje” en la formación de profesionales de la educación (docentes, directivos escolares y demás figuras educativas), Medina, Clèries y Nolla proponen visualizar al “desaprendizaje” como método (2).

“Uno de los aspectos más relevantes del desaprendizaje es que permite, partiendo de las propias experiencias, evocar el camino que ha conformado las construcciones personales e identificar las lagunas, los vacíos y las contradicciones de los marcos categoriales. Permite examinar los determinantes sociales y personales que conforman la arquitectura conceptual y perceptual. El desaprendizaje es, por tanto, un proceso de subjetivación que implica el partir de sí. Esto significa valorar el propio saber y pensamiento surgido de la experiencia vital y poner en cuarentena los enfoques técnicos que supuestamente tienen una base científica, pero (que) ignoran los procesos vitales y la complejidad de los vínculos humanos que se gestan a diario en los contextos de enseñanza y práctica…”

Partir de un criterio basado en la experiencia profesional, (algo que se ha ejercido con relativa frecuencia en la Universidad Pedagógica Nacional, en México: me refiero al análisis de la práctica docente y directiva), para emprender la reflexión implicada en los procesos del “desaprendizaje”, es un elemento válido para conducir hacia procesos de “reaprendizaje” que, a su vez, conduzcan hacia la eventual transformación de las propias prácticas profesionales, tanto en el aula como en el terreno de la gestión educativa (a nivel de la supervisión de zona escolar) y de la gestión escolar (a nivel del liderazgo académico en cada centro de trabajo o escuela).

Los pasos que sugieren los autores citados en este breve comentario, para llevar a cabo los procesos de “desaprendizaje” en el ámbito de las prácticas profesionales, son: 1) Reconocimiento de la realidad y definición del aspecto a desaprender. 2) Identificación de las «huellas» personales. 3) Elaboración del “mapa” individual y/o colectivo. 4) Búsqueda de “interpretaciones-comprensiones-acciones” alternativas. 5) Desaprendizaje (desandamiaje). 6) Planificación de la práctica transformadora; inicio de la reconstrucción. 7) Seguimiento de las acciones. 8) Retorno a la realidad transformada; realidad II. Y 9) El inicio de un nuevo desaprendizaje.

“El primer principio del desaprendizaje –señalan los especialistas catalanes-, consiste en suspender el juicio e introducir la duda en la estructura de los pensamientos y representaciones simbólicas. Este trabajo intelectual implica una fuerte crítica a verdades establecidas y a los modelos “tradicionales” de vida profesional, y supone un ejercicio estratégico que permite encontrar las verdades particulares y significativas.”

Algunas de las preguntas o ejes sugeridos para realizar el análisis autocrítico de las prácticas profesionales, que están incluidas en la propuesta citada, son las siguientes: ¿Qué aspectos de mi práctica me generan insatisfacción? ¿En qué teorías o modelos se apoyan esos aspectos? ¿Existen otras teorías o modelos alternativos? ¿Hay algún aspecto de los esquemas teóricos que manejo con los que me siento insatisfecho o (que) considere poco útiles para mi práctica? ¿Cómo los aprendí? ¿Cómo los uso? ¿Son “evidentes” (o tangibles) las evidencias en las que me baso para tomar decisiones profesionales? ¿Cómo se presenta en mí y entiendo hoy el/la aspecto a desaprender (cómo lo entiendo, cómo lo percibo, qué conozco de él: certezas y dudas)? ¿Cómo ha sido construido en mí el/la aspecto a desaprender? (experiencia formativa, lecturas, práctica profesional, etc.). Identificar elementos y componentes de lo que quiero deconstruir.

Posteriormente, una vez puesta en práctica la reflexión crítica inicial, se sugiere realizar las siguientes actividades: Buscar información bibliográfica (documentos primarios, secundarios, bases de datos, índices, etc.). Consultar a expertos. Realizar la sistematización conceptual. Y seguir con las preguntas: ¿Qué elementos o enfoques nuevos incorporo a mis concepciones? ¿Qué aspectos ya conocidos desestimo? ¿Cuáles mantengo? ¿Qué aspectos voy a transferir a mi práctica profesional? ¿Mediante qué procesos y procedimientos? ¿Cómo evaluaré los cambios y transformaciones operadas? ¿Qué espacios y momentos serán usados para la evaluación? ¿Cómo percibo ahora mi realidad profesional? ¿Qué fortalezas y debilidades hay en las transformaciones que se están operando?

Queda claro, entonces, que “Desaprender” no es olvidar o entrar a la curva del olvido, ni significa una “caída” en el aprendizaje. Es un proceso diferente, de revisión autocrítica sobre lo aprendido. Y que, para poner en operación como procesos reflexivos, se requiere de vincularse con especialistas en el dominio de este método.

Así, la presente descripción general sobre el método y los procesos del “desaprendizaje”, tiene la intención de abrir caminos hacia nuevos horizontes en el campo de la formación continua de las figuras educativas, (o de otros profesionales de sectores públicos, no educativos). Todo ello, sobre el argumento de que no sólo es necesario “actualizar” o “capacitar” linealmente a las figuras educativas de la educación pública (obligatoria y no), sino que es necesario explorar algunas alternativas que conduzcan hacia un efectivo ejercicio de los derechos laborales y de la profesionalización. O quizá, dicho en otras palabras, para que las y los profesionales de la educación también ejerzan su derecho a “desaprender”.

Fuente consultada y nota:

(1) El desaprendizaje: propuesta para profesionales de la salud críticos. Educación Médica 2007; 10(4): 209-216.

(2) Este método también se puede llevar a diferentes contextos educativos, como son los de la formación de jóvenes de bachillerato, de educación superior y de posgrado.

jcmqro3@yahoo.com


Artículo publicado en SDPnoticias

Fuente: https://profelandia.com/el-derecho-a-desaprender/

Imagen: Gerd Altmann en Pixabay

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España: Los colegios asturianos registran 337 positivos en una semana y hay 1.223 alumnos confinados

Europa/España/15-11-2020/Autoras(es): O. ESTEBAN y G. POMARADA /Fuente: www.elcomercio.es

166 centros de veinte concejos han tenido en los últimos días alguna incidencia relacionada con la covid. 50 de esos centros están en Gijón.

Lo han dicho los expertos en numerosas ocasiones: las aulas son fiel reflejo de lo que ocurre fuera de ellas. La epidemia está azotando con fuerza a la región y, por tanto, su incremento también se hace notar en los centros educativos. Y así, en esta última semana, se han notificado 337 casos positivos entre alumnado, profesorado y personal de servicios, de los que 308 corresponden a alumnos, 24 a profesores y cinco a monitores. Esto ha obligado a confinar 54 aulas y 1.223 estudiantes de todos los niveles. Hasta 166 centros (de todos los niveles de la enseñanza, públicos, concertados y privados) de 26 concejos han registrado en esta última semana alguna incidencia relacionada con la covid. Y en ese reflejo de la realidad, 50 de esos 166 centros están ubicados en Gijón, concejo especialmente castigado en esta segunda ola.

Las cifras han aumentado respecto al último informe semanal que remite la Consejería de Educación. Entre el 27 de octubre y el 2 de noviembre se notificaron 226 contagios, con 1.061 alumnos y 43 clases aisladas. Además, había entonces 70 docentes y nueve monitores en cuarentena. Ahora son 50 los docentes afectados por la situación.

Mientras que las primeras semanas de curso suponía una absoluta novedad que un colegio notificara el cierre de algún aula, la situación ha pasado a formar parte de la realidad escolar de este curso. No son pocos los centros que tienen más de un aula confinada, de hecho. Aunque en tan solo una ocasión, hasta el momento, se ha llegado al extremo de cerrar el centro entero por hallar varios positivos. Sucedió en el IES Santa Cristina de Pola de Lena, el primero en el que las consejerías de Salud y Educación decidieron la suspensión de toda actividad presencial para hacer un cribado a todo el personal. Se habían confirmado cuatro positivos entre los docentes, sin que en principio haya relación aparente entre los casos.

El último caso, en Piloña

Pese a que las cifras no hacen más que crecer, lo cierto es que las aulas y alumnos afectados suponen un pequeño porcentaje sobre la totalidad. Las unidades cerradas esta última semana con el 0,68% del total de grupos y los alumnos confinados son el 1% del total. Además, no todos los positivos suponen el cierre del aula.

Sea como fuere, se trata de un goteo constante. Ayer mismo, el Ayuntamiento de Piloña informó de un positivo en un aula de la escuela de 0 a 3 años. Ocho niños y tres educadoras están confinados.

Fuente e Imagen: https://www.elcomercio.es/asturias/coronavirus-asturias-colegios-registran-positivos-en-una-semana-confinados-20201111000731-ntvo.html

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México: Cultura y Ciencia, con presupuestos bajos en 2021

La propuesta del Ejecutivo para estos sectores se aprobó sin modificaciones; sin sorpresas, coinciden especialistas.

Los presupuestos para los sectores de Cultura Ciencia que propuso el Ejecutivo Federal en septiembre fueron aprobados sin cambios. El martes fue votado a favor, en lo general, y hasta anoche se discutían alrededor de mil reservas.

Para el sector Cultura los recursos ascienden a 13 mil 985 millones de pesos, y en el caso de ciencia el presupuesto para el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología es de 26 mil 573 millones de pesos. Tanto en Cultura como en Ciencia se espera que Hacienda dé a conocer los mecanismos cómo recibirán los recursos que antes se tenían con los fideicomisos que ordenó desaparecer el Presidente en abril pasado, a través de un decreto que determinaba la extinción de fondos y fideicomisos sin estructura orgánica.

Ayer en el Congreso, las reservas para que mil millones de los recursos programados en 2021 para el proyecto Chapultepec se destinaran  a Desarrollo Cultural  –propuesta hecha por la diputada panista Annia Sarahi Gómez, del PAN–, así como la de hacer una ampliación de recursos al INAH, INBAL, Indautor y CCC -reserva interpuesta por la Comisión de Cultura y Cinematografía de la Cámara–, fueron desechadas.
El especialista en política cultural, Eduardo Cruz, advierte que por tercer año consecutivo la 4T ha dado muestra de que los temas culturales no forman parte de sus ejes prioritarios, y que nos guste o no, Chapultepec será la apuesta cultural del sexenio.

«Es la tercera dosis que nos receta este régimen, en relación a cómo construyen el presupuesto, en 2019, 20 y ahora para el 21. De modo que estamos ante una ruta que no tiene reverso. En primera instancia está la concepción del ramo 48 que tiene no sólo Cultura, también Hacienda; en segundo lugar está la composición del gasto. No podemos darnos por sorprendidos, por el contrario, vemos el énfasis en el Proyecto Chapultepec y hemos visto que en esta etapa de México, el Presidente ha mostrado su fiereza sobre sus decisiones personalísimas, y entre esas está Chapultepec”, explica.

Cruz indica que además se tiene que considerar que si bien hay un presupuesto aprobado, a lo largo del año es sujeto a modificaciones. «Lo que se dispone queda sujeto a los ajustes que la norma permite. De modo que queda pendiente asuntos como el esquema financiero del FONCA y ya vendrán las precisiones sobre cómo se operarán los recursos de los fideicomisos, especialmente los de cine y que causaron tanta controversia», ataja.

Y añade: «Hay dudas sobre temas como Cultura Comunitaria, el cine y el FONCA, pero en el fondo es que tenemos la certeza de que el gasto se hace de manera discrecional, incluso con más fuerza que en el periodo neoliberal. Había una expectativa sobre este gobierno y aun queda pendiente que la Secretaría Cultura ofrezca un proyecto de aplicación de los recursos de los que dispone. La comunidad tendrá que seguir insistiendo en conocer cómo se realiza el gasto».

Por su parte, el también especialista en políticas culturales, Carlos Villaseñor asegura que pareciera que hay un incremento del 3% entre el presupuesto para el 2021 si se compara con este año, pero la realidad es que aunque el monto es relativamente similar, el presupuesto destinado a Chapultepec se incrementó al doble y para 2021 representa el 25% del presupuesto de la Secretaría de Cultura.

“Este 25% fue en detrimento de su gasto operativo, de los subsidios y de otros gastos, la realidad es que prácticamente todas las instituciones ven reducido su presupuesto respecto del año pasado, realmente si lo vemos con detalle todas las instituciones tienen una reducción salvo la Subsecretaría de Desarrollo Cultural que tiene un incremento de mil 800 millones pero que en realidad es porque ahí es donde se radica todo el recurso para Chapultepec, y a la subsecretaría le quedan 118 millones”, afirma Villaseñor.

El analista destaca que el presupuesto que fue aprobado en lo general muestra que hay bajas brutales de hasta un 86%, por ejemplo, para la Dirección General de Vinculación Cultural, que pierde 600 millones, que prácticamente es lo que destinaban al Programa de Cultura Comunitaria.

Puesto así, dice Carlos Villaseñor, el impacto es tremendo. “No tenemos recursos para los fondos mixtos, no tenemos apoyos para las instituciones estatales de cultura, hay incertidumbre en cuanto a los fondos que serán destinados al Pacmyc, al Paice, al Fomeroba y a los fondos de becas y pues prácticamente el Programa de Cultura Comunitaria que era la estructura paralela que contrataba de alguna manera a los artistas locales y que realizaba actividades en los municipios pues en los hechos no cuenta con recursos y prácticamente desaparece, la situación para los estados y para los artistas es muy delicada”.

Villaseñor puntualiza que la situación es terrible y aunque hay al menos una reserva planteada por la Comisión de Cultura y Cinematografía, ve muy difícil que surja un milagro pues tendría que haber una reasignación de cuando menos mil 372 millones para que quedaran las instituciones como el año pasado.

“De ese tamaño es el boquete, son mil 372 millones lo que tendría que haber de reasignación para que las instituciones queden igual que el año pasado sin contar inflación ni nada. Y es solo para las instituciones, no estamos hablando de los recursos para ciudades patrimonio, no estamos hablando de los recursos para las instituciones estatales de cultura a las que se les daban mil 100 millones, y no estamos hablando de Paice, Pacmyc y Fomeroba que no sabemos cuánto van a tener este año. Visto así estaríamos hablando de 2 mil 400 millones para que más o menos estuviéramos sacando la cabeza”, advierte Villaseñor.

Sobre el tema de los fideicomisos, Carlos Villaseñor coincide con Cruz al advertir que no hay todavía una claridad de cuál va a ser el mecanismo de administración de esos programas “y tengo dudas de que existan los mecanismos para ello”, dice, y sus dudas responden a que no hay recursos asignados para programas como Pacmyc, Paice, Fomeroba y Ciudades patrimonio, con lo cual no se sabe si la Secretaría de Cultura va a destinar recursos a esos programas ni de cuánto.

“Sucede lo mismo con los fondos de becas y fondos mixtos que se administraban a través de subcuentas del Fonca. El Fonca no es solamente los recursos para becas de los creadores eméritos, jóvenes creadores y creadores con trayectoria, sino también era el mecanismo financiero donde se establecían las subcuenta para los fondos mixtos, hoy no vemos claramente en el presupuesto la existencia de recursos para los fondos mixtos, ni tampoco tenemos claridad de cuál será el mecanismo para su administración”, concluye.

La mañana de ayer, la Unión de Sindicatos del Insituto Nacional de Antropología e Historia (USINAH) conformada por diferentes sindicatos de la dependencia, así como por dos sindicatos de la Secretaría de Cultura, ofrecieron una conferencia de prensa  para incrementar el presupuesto del sector cultura con el fin de garantizar la continuidad de las tareas sustantivas de las distintas dependencias que lo conformen. Entre sus propuestas estaba la transferencia de 198 millones de pesos del presupuesto asignado al Proyecto Cultural Chapultepec.

Sin embargo, las reservas que presentó la Comisión de Cultura y Cinematografía, que proponía, entre otras cosas, una revisión del presupuesto para Chapultepec y un aumento para dependencias como el INAH, fue deshechada por los legisladores.

El pasado  4 de noviembre la USINAH sostuvo una reunión con el presidente de la Comisión de Cultura y Cinematografía, para entregarle entrega de más de 54 mil firmas recabadas a través de la plataforma change.org, por iniciativa de investigadores y docentes del INAH y la ENAH, pidiendo suficiencia presupuestal para estas instituciones.

El recorte al INAH, cuyo prespuesto quedaría en 3 mil 820 millones, a diferencia de este año que fue de 3 mil 919, provocará, entre otras cosas, deterioro de los monumentos paleontológicos, arqueológicos, artísticos e históricos del país, así como la red de museos y otras infraestructuras culturales dependientes del Sector Cultura y del INAH en particular. La gran mayoría de las zonas arqueológicas, museos y monumentos históricos del país, aseguraron, se encuentran en un avanzado estado de deterioro y requieren de mantenimiento urgente.

En el caso de Ciencia, aunque se recomendó hacer adecuaciones en los recursos del Programa Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación –que es parte del Ramo 11 de Educación Pública– y que recibe la mayoría de los recursos, no se había aprobado esa recomendación. El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología contará en 2021 con recursos por 26 mil 573 millones de pesos, mientras que en 2020 su presupuesto ascendió a  25 mil 658 millones de pesos.

La noche de este miércoles continuaba la discusión de otras reservas.

Fuente: https://www.eluniversal.com.mx/cultura/cultura-y-ciencia-con-presupuestos-bajos-en-2021

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Colombia. De las calles a una vida mejor: objetivo del programa ‘Trabajando por los Niños del Semáforo’

El programa busca minimizar los índices de trabajo infantil, sensibilizando al ciudadano a no entregar dinero o alimentos a niños, o a adultos con niños, que se encuentren en las calles.
– Esta iniciativa busca crear conciencia ciudadana en torno a una situación que trunca los sueños de los niños.

  • Diego, a sus 10 años, cambió sus lápices, libros y cuadernos por cajas de dulces, chicles y bolsas de galletas, elementos que día a día ofrece en los semáforos ubicados al norte de la ciudad. La razón, él mismo la dice con la inocencia de sus pocos años de vida: “No hay para comer en mi casa”. Su sueño, cada vez más lejano, “es ser doctor”.

Diego no es consciente de los riesgos que corre al vender dulces en la calle. Solo tiene pocos minutos para acercarse a los carros mientras el semáforo cambia del rojo al verde. Sonríe, espera que un vidrio baje y una mano se extiende con una moneda. Y así, una y muchas veces.

Ese es su día a día. Lo que Diego no sabe es que, aunque le compren dulces todos los días, cada vez está más lejos de cumplir su sueño de ser médico.

Este pequeño es uno de los más 1.094 casos detectados de trabajo infantil en Barranquilla, los cuales han sido identificados a través de las busquedas activas que constantemente realiza la Secretaría de Gestión Social desde su programa de Protección de niños, niñas y adolescentes, en compañía del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), la Secretaría de Gobierno, Migración Colombia y la Policía de Infancia y Adolescencia.

Historias como la de Diego y las cifras de esta problemática fueron justamente las que motivaron a la primera dama del Distrito, Silvana Puello, a liderar acciones para erradicar el trabajo infantil en nuestra ciudad.

Así nació ‘Trabajando por los Niños del Semáforo’, una estrategia que pretende llegar al corazón del ciudadano, haciéndolo consciente del daño que se le hace a la vida de un niño cuando se refuerza la mendicidad y el trabajo en los semáforos.

La alta permanencia de niños y adolescentes en esta condición y buscar mejorar su calidad de vida son los impulsos de este proyecto de la Secretaría de Gestión Social al que se ha unido la fundación Finsocial, una organización que también viene trabajando por los niños que se encuentran en condición de calle, y que será la encargada de recibir y organizar todo lo que las personas deseen donar para luego distribuirlos entre las familias que se encuentren en las búsquedas activas.

‘Trabajando por los Niños del Semáforo’ es una estrategia de ciudad que busca minimizar los índices de trabajo infantil, sensibilizando al ciudadano a no entregar dinero o alimentos a niños, o a adultos con niños, que se encuentren en las calles.

El lanzamiento  se realizó en los semáforos ubicados en la calle 99 con carrera 56, frente a los centros comerciales Buenavista y Plaza del Parque, sitios donde diariamente se presenta esta problemática.

La primera dama del Distrito, Silvana Puello, fue la encargada de oficializar el lanzamiento de la campaña al expresar: “Con esta estrategia queremos involucrar y concientizar a los ciudadanos, a que hagan parte de la gran misión que tenemos para que nuestros niños y niñas no sigan siendo utilizados como herramienta de trabajo, porque esto no podemos hacerlo solos, necesitamos del compromiso de todos.  Cada vez que damos dinero en las calles contribuimos a multiplicar esta problemática y la responsabilidad de trabajar no es de nuestros niños”.

La primera fase de la campaña 

‘Trabajando por los Niños del Semáforo’ comprende actividades pedagógicas en 20 semáforos de la ciudad, ubicados en las localidades Riomar y Norte-Centro Histórico.

“Queremos educar a los ciudadanos, les estamos dando posibilidad de ayudar de una manera diferente a los niños que sufren esta problemática. En cada uno de los 20 semáforos donde estamos mostrando la campaña hay carteles que tienen un código QR que al escanearse les mostrará a los ciudadanos que hay mejores formas de ayudar a estos niños. La mejor manera de decir no al trabajo infantil es no comprando el chicle, la fruta, dando la moneda, hay mejores formas de ayudar y esta es una de ellas”, expresó la directora del programa distrital de Niñez, Adolescencia y Juventud, Leyla Yidios.

Además de las activaciones, se estarán realizando búsquedas activas en el norte de la ciudad, en un trabajo articulado de la Secretaría de Gestión Social, ICBF, Policía de Infancia y Adolescencia, Secretaría de Gobierno y Migración Colombia.

“El barranquillero es solidario, es generoso. Por eso buscamos estrategias alternas para que el dinero, ropa o alimentos que antes daban a los niños o a los adultos que están en las calles con niños lo hagan a través de Finsocial, que es un gran aliado en el trabajo de rescatar a nuestros niños y niñas de las calles”, expresó el secretario de Gestión Social, Santiago Vásquez.

A la fecha, el programa ‘Trabajando por los Niños del Semáforo’ ha realizado 46 búsquedas activas sensibilizando a 431 niños en el transcurso de este año. 

Fuente: https://diariolalibertad.com/sitio/2020/11/de-las-calles-a-una-vida-mejor-objetivo-del-programa-trabajando-por-los-ninos-del-semaforo/

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Pantallismo: «En las consultas vemos menores que durante el confinamiento sobrepasaron las 9 horas de uso diario»

Por: ABC

Una experta de UIC Barcelona advierte que un nuevo encierro aumentará «de forma alarmante» la sobreexposición de los niños a las pantallas.

La psicóloga clínica Infanto-Juvenil en Support – Clínica Universitaria de Psicología y Psiquiatría de UIC Barcelona, Iris Pérez, ha advertido que un nuevo confinamiento aumentará «de forma alarmante» la sobreexposición de los niños a las pantallas. Pérez ha explicado que, durante el primer encierro domiciliario, «se incrementó notablemente el uso de dispositivos digitales por parte de los niños hasta límites insospechados» y ha destacado que en las consultas reciben a menores que «sobrepasaron incluso las nueve horas de uso diario». En este sentido, la especialista ha dejado claro que el uso de la tecnología para estudiar «tiene un efecto positivo» pero su uso «por motivos de entretenimiento sin control ni supervisión puede provocar un efecto inverso».

Pérez cree que un nuevo confinamiento domiciliario, que podría ser necesario en algún momento para frenar el avance del virus, podría suponer «un reto para la salud mental del país» y «un aumento de la incertidumbre, ya que, una vez más, habrá por delante un número indefinido de días de reclusión». En el caso de los niños, esta medida significará «otra alteración de las rutinas que, con las herramientas adecuadas, podrán superar» y, en su opinión, «será de vital importancia establecer horarios para que los niños sepan cuándo es tiempo de estudiar, de jugar, de comer, de hacer ejercicio o de dormir».

No obstante, para los colectivos de riesgo «el reto puede llegar a convertirse en un problema importante». «Me refiero a menores que sufren un trastorno mental anterior a la situación actual, aquellos que no lleguen a desarrollar estrategias adecuadas para hacer frente a un nuevo cambio en la rutina y aquellos menores cuyos padres/madres y figuras de apego afronten de una manera conflictiva la situación por motivos económicos, de salud mental, dificultades de convivencia, enfermedad o muerte de un familiar cercano», ha añadido.

La psicóloga clínica infantil ha querido destacar que, en general, «los niños tienen una capacidad de resiliencia única que hace que sepan afrontar situaciones estresantes de forma flexible y que se adapten mejor incluso que los adultos». Aun así, ha recomendado a los padres «explicarles muy bien, de forma clara, honesta y adaptada al nivel del lenguaje del niño, los motivos del nuevo confinamiento y cómo va a reorganizar la familia de nuevo las actividades diarias, haciéndoles partícipes de la reorganización».

Fuente e Imagen: https://www.abc.es/familia/educacion/abci-pantallismo-consultas-vemos-menores-durante-confinamiento-sobrepasaron-9-horas-diario-202011090130_noticia.html

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Comienza nueva campaña Todos ABC de educación en Ecuador

América del sur/Ecuador/Noviembre 2020/prensa-latina.cu

Un total de nueve mil 247 estudiantes de la Campaña Todos ABC Monseñor Leónidas Proaño, implementada en Ecuador, iniciarán hoy el período 2020–2022 en ofertas de post alfabetización, enseñanza básica superior y bachillerato.
Los alumnos incorporados a las nuevas actividades docentes son residentes en las provincias de Azuay (cinco mil 171), Cañar (dos mil 129) y Morona Santiago (mil 947).

Todos ABC, liderada por el Ministerio de Educación, permite reinsertarse al sistema educativo dentro y fuera del país a ecuatorianos mayores de 18 años con rezago escolar o escolaridad inconclusa por circunstancias económicas, geográficas o sociales.

Para el período que comienza esta jornada, debido a la emergencia sanitaria por la propagación de la Covid-19 por el país los alumnos desarrollarán sus actividades pedagógicas con la Fase I Aprendemos Juntos en Casa.

El Ministerio de Educación precisó que la reanudación de las clases presenciales será paulatina y la Fase II Aprendamos Juntos y nos Cuidamos será por un acuerdo vigente desde el pasado 14 de septiembre.

De acuerdo con Cristian Cobos, coordinador de Educación, ‘con el programa Todos ABC se garantiza que los jóvenes y adultos culminen sus estudios y mejoren sus habilidades y capacidades, que les permitirá acceder a mejores condiciones en el mundo laboral’.

En la Zona 6, que corresponde a las provincias de Azuay, Cañar y Morona Santiago, suman 239 los docentes capacitados en procesos formativos de jóvenes y adultos, con un currículo y material educativo específico para esa población, adaptados a sus necesidades y realidades.

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=410658&SEO=comienza-nueva-campana-todos-abc-de-educacion-en-ecuador
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“La educación en Bogotá vuelve en enero sin excusas”: el mensaje de Claudia López a los docentes

América del sur/Colombia/Noviembre 2020/semana.com

La alcaldesa aseguró que el próximo año la reapertura de colegios se debe dar “sí o sí”, aunque los profesores se mantengan en que no existen las garantías para la presencialidad. El presidente de la ADE, profesor William Agudelo, le respondió: “La de las excusas es usted, si no invierten en educación, ¿cómo va a haber un retorno seguro de los niños?”, cuestionó.

Seis meses después de la llegada de la pandemia a Colombia y con la reactivación económica en marcha, nadie sabe qué pasará con el regreso de 10 millones de estudiantes a las aulas. Los niños esperan reencontrarse con sus amigos, pero este asunto es uno de los más espinosos de la nueva normalidad y el retorno no será tan fácil ni tan pronto.

En todo el país la gran incógnita sobre la reapertura de los colegios públicos, en los que estudian cerca de 8 millones de alumnos, es cómo van a retornar a la presencialidad si los profesores se oponen a la reapertura. La Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode) anunció desde hace varios meses que no apoya el esquema de alternancia propuesto por el Gobierno. “No estamos para experimentos, no es momento de presencialidad ni alternancia (…) No existen las garantías para un retorno seguro, queremos volver, pero lo haremos si es seguro», ha dicho en reiteradas ocasiones su presidente Nelson Alarcón.

Este viernes, la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, les envío un mensaje a los docentes asegurándoles que en enero la educación en Bogotá tiene que volver “sí o sí”: “Quiero mucho a la ADE y a Fecode, pero el próximo año vuelve la educación sí o sí (…) Se van a tener los tapabocas, el alcohol. todos los elementos, pero la educación vuelve en enero sin excusas», dijo.

La mandataria reiteró la importancia de reabrir las aulas, pues “el costo en el aprendizaje de los niños que ha tenido la pandemia es altísimo (…) El próximo año la educación no será 100 por ciento presencial».

Sobre las palabras de López, el presidente de la Asociación Distrital de Educadores (ADE), William Agudelo, aseguró que como gremio están dispuestos a regresar a las aulas y que ellos más que nadie saben de las dificultades en el aprendizaje de sus alumnos debido a los problemas de conectividad. “Nosotros queremos volver sin excusas, pero la de las excusas es usted, alcaldesa. La excusa del presupuesto no les permite invertir en bioseguridad de las escuelas, en el personal que aplicará los protocolos, en toda la estrategia para que la alternancia funcione. No siga sacando excusas y volvamos a clases, alcaldesa”, respondió el docente.

Agudelo recordó que la evidencia de las dificultades para volver a clases se ve en el poco número de colegios públicos que iniciaron un plan piloto de reapertura, ya que de 400 instituciones, cerca de 20 iniciaron hace una semana su proceso de alternancia con algunos alumnos.

En el caso de los colegios y jardines privados, en la capital hay registrados 1.740 en los que estudian cerca de 530 mil jóvenes. De ese total, 121 instituciones manifestaron su intención a la Alcaldía de reabrir. De ellas, 92 culminaron el proceso y tienen el aval para hacerlo, pero solo 71 ya lo hicieron.

En el caso de las 399 instituciones públicas, que acogen a más de 790 mil alumnos, cerca de 20 ya iniciaron su proceso de reapertura. Los colegios Jaime Garzón y Margaritas, ubicados en la localidad de Kennedy, son dos de las instituciones que retomaron actividades presenciales a partir del 27 de octubre, luego de recibir aprobación de la propuesta de reapertura y de los protocolos de bioseguridad por parte de sus Consejos Directivos y la verificación respectiva por parte de la Secretaría de Educación Distrital.

“El regreso a clases de nuestros estudiantes se hace de manera voluntaria, pero al mismo tiempo entendemos la urgencia de nuestros estudiantes que no cuentan con conectividad y desean volver al colegio. Siguiendo los protocolos, establecimos un tope de 150 estudiantes por día que podemos atender, 100 estudiantes estarían en clases presenciales y otros 50 estarían conectados a computadores poniéndose al día con sus tareas y guías. Toda esta operación se desarrollaría en bloques de 4 horas por día y trabajando en burbujas de máximo 12 personas”, manifestó Diana Sánchez, rectora del Colegio Jaime Garzón.

Los colegios tienen el gran reto de devolverles la confianza a los estudiantes y a sus padres de familia, priorizando la salud mental y su desarrollo emocional, y garantizando que rápidamente puedan adquirir las competencias de cuidado que exigen los protocolos de bioseguridad. Adicional a esto, deberán acompañar y formar al equipo docente en nuevas habilidades que les permitan afrontar el reto de una escuela en alternancia, en donde los espacios virtuales y presenciales deben complementarse en beneficio del aprendizaje de los estudiantes.

Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/la-educacion-en-bogota-vuelve-en-enero-sin-excusas-el-mensaje-de-claudia-lopez-a-los-docentes/202028/

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