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Los vestigios de la pandemia

Escrito por: Luis Miguel Alvarado Dorry

A principios de los años 80’ en la reconfiguración del sistema capitalista se viene introduciendo su modelo neoliberal en los distintos países de América Latina, un modelo que se impone y consolida a finales de esta década a través del consenso de Washington, pero ¿a qué se refiere este consenso? Son unas medidas económicas financieras impuestas por parte de los diferentes organismos financieros mundiales (Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial), las cuales, se centran en un decálogo para beneficio y fortalecimiento de la acumulación del capital, la privatización de los sectores públicos, tratados de libre comercio, entre otros no menos importantes [1], usaron como herramienta y arma hegemónica a la deuda, la cual, han venido utilizando a los cuerpos y territorios como materia prima para el enriquecimiento de los dueños de monopolios.

En México de materializó en las reformas estructurales del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari en donde se vendieron a privados, en su sexenio, los sectores públicos siderúrgicos, financieros, de transportes (ferrocarriles y líneas aéreas), de telecomunicaciones, entre otros, que pasaron a manos de la propiedad privada y surgieron nuevos ricos como Carlos Slim, hoy el segundo más rico del mundo. En este sentido, los sistemas educativos fueron modificados y dirigidos no al desarrollo integral de las capacidades de les seres humanes, sino a los intereses mercantiles del sistema capitalista que explota hasta el último aliento a todo ser vivo.

Este modelo ha incidido en la imposición de políticas públicas que moldean a sus intereses con el hito de, principalmente, precarizar y desmantelar los sectores públicos como la educación, salud, vivienda, pensiones, entre otros no menos importantes, es decir, a partir del endeudamiento a través de prestaciones que ofrecen las corporaciones financieras (FMI, BM, BID) que caminan bajo la bandera de “auxiliadoras” de las economías de países de todo el mundo, obligan en sus “recomendaciones” a recortar presupuestos al sector educativo y de salud y, que estos recortes, la dirijan a otros sectores, sin embargo, tras el telón de su benevolencia, hay intereses perversos de privatización de todo lo público. En este marco, el sistema hegemónico usa todos sus medios de programación subjetiva (medios de comunicación) para instaurar en los imaginarios colectivos que, lo privado, es mejor que lo público.

Ante esto, se ha incrementado la privatización de los sistemas educativos otorgando licencias y permisos para abrir diversas escuelas privadas, desde inicial hasta universidades, los cuales, como objetivo primordial es, sin duda, atrapar la mayoría de les estudiantes-clientes. En este sentido, se mercantiliza la educación de las sociedades que, al parecer, ni siquiera educa, sino que forman subjetividades clientelares y utilitarias, en donde convencen a sus clientes-estudiantes y sus familias en el imaginario que “al graduarte en nuestras escuelas podrás conseguir un buen trabajo bien remunerado” aunque la realidad rebase a su lógica en el sentido que, muchas veces, al egresar, se encuentren desempleados o con empleos mal remunerados., otres entran por las necesidades de organizarse para estudiar y trabajar a la vez, o bien, no pudieron ingresar a las escuelas públicas.

La extinción de las escuelas públicas

Con el paso del tiempo incrementan las matrículas en las escuelas privadas, en la ideología neoliberal en contubernio con gobiernos corruptos, las escuelas públicas ya no son tan necesarias por lo que reducen la ratio, aunado a la reducción de presupuestos, en este marco, se aspira a una total privatización del sector educativo en sus distintos niveles. Uno de los ejemplos son las escuelas normales públicas formadoras de docentes no solo en México, sino en toda América Latina, las últimas tres décadas han venido reduciendo la matrícula con el hito de que, éstas, ya no tengan razón de ser y de existir, por lo tanto, de manera “natural” se cierren [2].

Ante este recorte al presupuesto a la educación y a la matrícula de las escuelas normales, viene también una fuerte estigma de culpar a las escuelas formadoras de docentes como espacios de formación de vándalos, rebeldes, entre otros señalamientos y, a les docentes en servicio por la crisis en la que se mantiene inmerso al sector educativo, a través del “complejo industrial cultural” (TV, Radio, Internet, Editoriales, etc.), (Bonilla-Molina, 2018) como son los programas televisivos y radiofónicos, las noticias falsas en las redes sociales, libros, periódicos y revistas editados por editoriales en manos de corporaciones nacionales y trasnacionales, entre otros.

Este recorte presupuestario trae como consecuencia no solo la reducción de las matrículas, sino también el recorte de plazas docentes con el fin de asfixiar a las escuelas normales y al propio magisterio, por el contrario, dan apertura a la oferta a otras profesiones para competir por una plaza docente en los exámenes de oposición, profesionales sin ninguna formación pedagógica legitimadas con el eslogan “cualquiera puede ser maestro”, lo que ha provocado una fuerte despolitización del magisterio y despedagogización de la educación.

Es infortunado reconocer que, en las escuelas normales y universidades pedagógicas formadoras de docentes cuneros de luchadorxs sociales que luchan y defienden la educación pública, nuestra madre naturaleza y nuestros territorios, se incrementan los contenidos y se instrumentaliza el proceso educativo. En este marco, la formación docente inicial se fragmenta por asignaturas sin una correlación entre ellas y ni con la vida cotidiana, preponderando las asignaturas de español y matemáticas y, también, el uso de los libros de textos como meras recetas de cocina, manuales a seguir y como repositorios de respuestas sin correlación a las realidades de les estudiantes. Les docentes en su formación inicial, son instrumentalizados y, al llegar a trabajar a las escuelas, instrumentalizan las subjetividades de sus estudiantes en el mismo sentido.

La verticalidad, la obediencia

En la formación continua, en su mayoría, es bajada de manera vertical desde la Secretaría de Educación Pública hacía las Secretarias de Educación de los Estados, posterior, hacia los departamentos de servicios académicos, jefaturas de sector, supervisiones, direcciones hasta les docentes, sin siquiera debatir los contenidos de los cursos, conferencias y talleres que son gestados desde arriba.

Estrategias y verdades que no son cuestionadas y, cuando son, les encargades de instruir, transmitir y replicar aseveran “así es porque así me lo dieron en el departamento y ellos saben”, esto ha venido provocando, en primer lugar, una instrumentalización en el sentido de que, les docentes, no piensen, no imaginen, no crean y no construyan, por lo tanto, esperan obedientes lo que las autoridades inmediatas les otorgan (como cuadernillos y manuales ya elaborados); en segundo, una despolitización que ha originado que estes no luchen, no se manifiesten y no combatan las distintas formas de opresión en las que viven comunidades enteras, por lo tanto, normalicen las injusticias que el modelo neoliberal ha provocado. En tercer lugar, se crea un instruccionismo y conformismo en donde, les docentes, solo esperan órdenes e instrucciones para hacer lo que les de arriba crean y construyen que, por lo general, es descontextualizado, estes docentes instruyen de la misma manera a sus estudiantes.

En la actual coyuntura, supervisiones, direcciones y docentes, en su mayoría, han quedado cruzados de brazos en espera de cuadernillos oficiales creados desde otros espacios y personas para luego repartirlos en sus contextos (digital e impresos) como lo he denunciado en mi artículo “Las otras cárceles” [3].

Esta realidad, en palabras de Freire (2006, pág. 71) “no es así, la realidad está así. Y está así no porque ella quiera, ninguna realidad es dueña de sí misma, esta realidad está así porque de este modo sirve a determinados intereses del poder”, es decir, el sistema capitalista técnico-instrumentaliza a les docentes (y sociedades enteras) desde su propia formación académica (Preescolar hasta Universidad) con el fin de ir podando las capacidades “cognitiva, afectiva, valorativa, volitiva, imaginativa. deseo y trascendencia” (Mejía, Cendales, & Muñoz, 2016), con el hito de formar subjetividades acríticas y ahistóricas, a través de la disciplina conceptualizada como obediencia, basados en el modelo premios y castigos. Al podar estas capacidades, no permite la formación de pensamiento crítico, por el contrario, forma pensamientos técnico-instrumentales reducidos al saber hacer y, preponderándose sobre el ser y el convivir en libertad, importantes pilares que invisibiliza y fragmenta el modelo pedagógico neoliberal del STEAM.

 

 “El lobo con piel de oveja”

La despolitización, despedagogización y los diferentes estigmas que se han instaurado en los imaginarios colectivos en la mayoría de les docentes, estigmas como “flojos”, “vándalos”, “tapa calles”, “borrachos”, “fáciles”, entre otros no menos importantes; han denigrado el trabajo docente y les han hecho sentir culpabilidad de la crisis educativa, asimismo se han vuelto, en su mayoría, docentes irreflexivos, acríticos, ahistóricos, apolíticos y obedientes.

Esta realidad, en gran parte, es construida por medio de los programadores de ideologías neoliberales como lo es “el complejo industrial cultural” y por su modelo educativo ideológico, el cual, es disfrazado en su discurso prometedor sobre calidad, hoy excelencia, sin embargo, su perversidad sigue siendo la misma; asimismo la preponderancia del STEAM, acrónimo en inglés de ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas y, las lecturas de estas. Esta perversidad a la que me refiero es a la construcción de subjetividades neocoloniales, neoliberales, conservadoras, patriarcales, en constante competición e individualismo, es decir, a la construcción de subjetividades deshumanas.

La pandemia, provocada por el coronavirus COVID-19, ha despojado de las falsas máscaras al sistema capitalista y su modelo político neoliberal, mostrando un sector salud y educativo público precarizado por gobiernos neoliberales tecnócratas corruptos que se han venido enriqueciendo con dineros destinados a estos sectores; a su vez, un sector salud y educativo privado que no cuenta con la posibilidad de resistir ante la magnitud pandémica por lo que han requerido de la ayuda del estado, esto nos muestra que lo público no es peor que lo privado.

La precarización del sector educativo se vio aun más reflejado con la estrategia excluyente “Aprende en Casa” de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en México al inicio del confinamiento, presentado con otros nombres en los diversos países de América Latina. Pero ¿qué es la estrategia “Aprende en casa” y por qué es excluyente? Es una programación de contenidos basados y reducidos a la resolución de actividades de los libros de textos gratuitos que fueron entregados a les estudiantes al inicio del ciclo escolar pasado. Fue, es y será excluyente porque, esta programación, ha venido transmitiéndose por distintos medios como TV, Radio e Internet para educación básica; mientras que las de media superior y superior, algunas, usaron diversas plataformas como ZOOM, Google Classroom, Google meet, entre otras, sin embargo, abren unas enormes brechas tanto social, económicas, tecnológicas y culturales, pues, en distintas regiones de México y en América Latina, ni con luz eléctrica se cuenta, en otras no hay conectividad y, donde si las hay, cuentan solo con un dispositivo electrónico para tres o cuatro hijes que deben usarlo para tomar clases o recibir numerosas tareas, en este contexto, quedaron y quedarán miles de estudiantes excluidos de este programa.

De la misma manera el modelo híbrido, en donde anunciaban el regreso a clases por modalidades presenciales y virtuales, es decir, discursaban algunas modalidades en las que un determinado número (la mitad del grupo) de estudiantes llegaría los días lunes y miércoles, otres martes y jueves, los viernes con les estudiantes que necesitarían más apoyo, mientras que en los días que no llegase un grupo, trabajaría de manera virtual con los distintos medios antes señalados.

En este sentido, se extenderían los horarios de trabajos tanto de les niñes como de les docentes, provocando una neoexplotación escolar y laboral, tendiente a una teleeducación y teletrabajo. No quiero decir con esto que es necesario regresar a clases presenciales de inmediato o que defendamos la teleeducación y teletrabajo o la hibrides entre estas modalidades, sin embargo, defendemos la educación presencial porque es inherente del proceso educativo, porque es inherente del proceso dialéctico de enseñanza-aprendizaje, pero regresar cuando haya bajado los contagios y cuando las escuelas cuenten con las condiciones necesarias y dignas (saneamientos de las escuelas, agua potable, baños, jabón, etc.) para poder proteger a docentes, personal de apoyo, estudiantes y familias.

En este contexto, la SEP aceptó, en principio, la benevolente colaboración de una de las corporaciones digitales transnacionales más grande del mundo, como lo es Google, en su plataforma Google For Education, el cual,  albergó a más de 500,000 docentes [4] en México, para más que capacitar, adiestrar en el uso y manejo de la plataforma, a cambio de la base de datos de docentes y estudiantes, información importante que pueden venderlas al mejor postor, aquí cabría comparar con la fábula de Esopo titulada “El lobo con piel de oveja”.

Estas circunstancias provocadas por el coronavirus COVID-19 puso en jaque a todo el sistema educativo, pues no contaban ni construyeron una propuesta ad hoc para las distintas sociedades, les estudiantes en vulnerabilidad económica, social, geográfica y cultural fueron, desde el 24 de marzo fecha que dio inicio el programa “Aprende en Casa” hasta el 05 de Junio del ciclo escolar 2019-2020, completamente excluidas y, seguirán a partir de este 24 de Agosto fecha en el que el economista Esteban Moctezuma Barragan, Secretario de Educación Pública anunció que iniciará nuevamente dicho programa excluyente. Familias sin luz eléctrica, sin televisores, sin conexión a internet y telefonía, son invisibilizados por parte del propio secretario de educación de México que, en sus discursos, ha aseverado que el programa “Aprende en Casa” camina muy bien, mientras que miles de estudiantes quedaron fuera.

Por si fuera poco, al finalizar el ciclo escolar 2019-2020, las autoridades mexicanas pidieron a les docentes rendir cuentas y evaluar bajo los estándares que ha impuesto el modelo neoliberal bajo su medio de vigilancia y de cumplimiento llamado Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), todo este papeleo que se debe llenar y entregar formatos distrae la atención de les docentes de la parte pedagógica de su praxis, es decir, les docentes pasan más tiempo llenando formatos burocráticos que preparar pedagógicamente el proceso educativo que en esta coyuntura se ha intensificado.

Les docentes, estudiantes y familias han hecho tareas heroicas trabajando más horas de lo habitual, les primeres, sin remuneraciones económicas por las horas extras de trabajo generando, -por los gastos en la compra de dispositivos y datos para conectarse a internet con los propósitos, en primer lugar, trabajar con sus estudiantes y, en segundo, para que sus hijes elaboren las actividades que les dejan sus maestres, porque también son padres y madres-, una neoexplotación laboral desde casa.

Para cerrar y reabrir con broche de oro los vestigios que está dejando el coronavirus COVID-19, el gobierno mexicano firma contratos con cuatro televisoras (Televisa, TV Azteca, Grupo Imagen y Multimedios) para que “eduquen” a nuestres niñes y jóvenes, en este sentido, ¿dónde quedan les docentes?, estar postrado ante el televisor ¿les estudiantes aprenden? Y si eso pasara ¿qué aprenden? Y por último ¿estaríamos presentando una entrega a la propiedad privada todo nuestro sistema educativo?

Les docentes, otro grupo que en esta segunda etapa del “Aprende en Casa”, quedan totalmente excluidos y, su labor pedagógica, se reduce al de operario, supervisor, motivador, fiscalizador, entre otras características instrumentales. Les estudiantes seguirán convertidos en meros recipientes de información y subjetividades automatizadas, podando así sus capacidades para obtener personas dóciles, manipulables y alienados a un sistema que los oprime, pero a la vez, hace que lo defiendan. En este contexto, sin la intervención pedagógica de les docentes, la instrumentalización de las subjetividades de les estudiantes y la teleeducación bancaria en manos de las televisoras privadas que tanto daño han hecho a la población con programaciones basura, estamos entrando a una nueva etapa de privatización de nuestro sistema educativo mexicano que las reformas educativas anteriores y la actual han codiciado a lo largo de los tiempos.

Las alternativas en México como el Proyecto Alternativo de Baja California, el PTEO de Oaxaca, el PDECEM de Michoacán, el PEA en Chiapas, y otros que se están gestando a lo largo y ancho de nuestro país y en América Latina se encuentran reconfigurándose con base en esta coyuntura de distanciamiento físico, en una especie de construcción alternativa de lo alternativo, sin embargo, siguen en movimiento y en constante construcción.

 

Consideraciones finales

El neoliberalismo ha estado moviendo sus piezas en los distintos gobiernos en México y en América Latina, han puesto alfiles, caballos y torres en distintas partes de los territorios para vigilar, controlar, dominar y apoderarse de todo lo vivo y lo no vivo; en México, puso a un alfil dentro de la SEP para esperar el mejor momento y poner en jaque al magisterio y a todo nuestro sistema educativo.

Por ello, se debe exigir una profesionalización docente en las nuevas tecnologías desde su formación inicial y de manera permanente en la continua, una formación integral no instrumental, se debe también analizar y debatir los robustos contenidos que se enseñen en esta coyuntura.

Les docentes, en conjunto con las sociedades, debemos exigir internet universal para todo el territorio mexicano, asimismo plataformas digitales construidas por mexicanos en colaboración con les docentes, plataformas, como lo he mencionado en uno de mis artículos, ver [3], de carácter nacional, pública, gratuita, inclusiva, de calidad y popular; con el hito de que, absolutamente nadie, quede fuera y, sin regalar las bases de datos de estudiantes y docentes.

Las escuelas normales son espacios donde se construye y forma a les docentes, por lo que es inherente su existencia y reconocimiento, es nuestra responsabilidad y compromiso defenderlas para evitar así la despolitización y despedagogización de la educación. En las prácticas que se realizan a lo largo de los cuatro años en una escuela normal, inicia uno en la observación, experiencias y vivencias directas con las sociedades que, por lo general, son en comunidades o periferias precarizadas que viven en constantes injusticias.

Estar alertas y develar que en el “Aprende en Casa II” no educa, sino que solo instruye, deposita información y excluye a miles de estudiantes en condiciones socioeconómicas vulnerables tendiente a una nueva etapa de privatización.

Por último, anunciar que, las educaciones alternativas en México y en América Latina, están en un dinamismo que las mantiene vivas, con esperanzas y en constante construcción, educaciones gestadas y construidas desde las bases magisteriales que combaten y resisten a la formación de subjetividades neocolonialistas, conservadoras y neoliberales, con el hito de formar sociedades críticas, humanas y humanizantes.

 

Palabras Claves: Neoliberalismo, Escuelas Normales, Educación, Corporaciones Internacionales, Aprende en Casa, Teleeducación, Docentes, Estudiantes, Coronavirus COVID-19, Educaciones Alternativas.

 

Referencias

1 http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/304908

2 http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/356129

3 http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/345322

4 http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/345472

Bonilla-Molina, L. (2018). Mafaldas o Zombis. El complejo industrial cultural en el siglo XXI. Caracas: Ediciones OVE.

Freire, P. (2006). El grito manso. Buenos Aires: Siglo XXI.

Mejía, M. R., Cendales, L., & Muñoz, J. (2016). Pedagogías y metodologías de la educación popular. «Se hace camino al andar». Bogotá, Colombia: Ediciones desde abajo.

Fuente: El autor escribe para OVE

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Puerto Rico: Federación de Maestros exige la renuncia del secretario de Educación

Centroamérica/Puerto Rico/20 Agosto 2020/primerahora.com

Hoy se supone que comenzarán los niños a recibir educación por Internet pero anoche se desactivó uno de los programas de computadora que debía usarse.

Hoy se supone que comenzarán los niños a recibir educación por Internet pero anoche se desactivó uno de los programas de computadora que debía usarse.

La Federación de Maestros de Puerto Rico (FMPR) solicitó la renuncia del Secretario de Educación, Eligio Hernández“ante la incapacidad para dirigir el funcionamiento del Departamento de Educación, cuyo sistema de trabajo a distancia Microsoft Teams colapsó este domingo”.

“La información del personal docente, no docente y los estudiantes quedó expuesta”, señaló Mercedes Martínez Padilla, presidenta del sindicato magisterial mediante comunicado de prensa y en sus redes sociales.

“Es insólito. Tuvieron 5 meses para prepararse y justo el día que debieron iniciarse las labores todo se desploma. Las listas de estudiantes por grupo no habían sido sincronizadas a Teams por nivel central en la mayoría de escuelas, tal como dijeron harían desde un inicio. Por tanto, miles de padres, madres y encargados desconocen en que grupo están sus hijos o quienes son sus maestros. Lo mismo le ocurre al educador sin saber quiénes son sus estudiantes”, explicó.

Fuente: https://www.primerahora.com/noticias/gobierno-politica/notas/federacion-de-maestros-exige-la-renuncia-del-secretario-de-educacion/

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La pandemia y la educación superior del cansancio

Por: Pluma Invitada

La pandemia derivada de la COVID-19 ha puesto en jaque, sin duda, a todo el sistema educativo. Hemos visto ya, en infinidad de foros académicos y de opinión, la manera en que este nuevo virus desnudó por completo las diferencias sociales que vivimos en nuestro país. Pudimos ver la inequidad en materia de acceso a educación y tecnologías, brechas en habilidades digitales, servicios de conectividad, preparación docente, entre muchos otros elementos, todos sin duda, importantes.

El sistema educativo nacional y todos sus agentes, entre ellos los estudiantes, padres de familia, docentes, supervisores y funcionarios, han llevado a cabo esfuerzos descomunales para cumplir con el derecho a la educación que establece la Constitución para todos los mexicanos. Hemos escuchado historias de éxito en la que los docentes han logrado distribuir materiales educativos a estudiantes con poco o nulo acceso a tecnologías que faciliten la educación a distancia; pero también hemos sido testigos de lo contrario, con estudiantes que han visto limitadas sus oportunidades de aprendizaje.

El sistema económico y social en el que vivimos se fundamenta en la productividad como objeto de toda acción. Particularmente en educación superior ―el cual es, además, un servicio obligatorio por parte del Estado―, se han establecido discursos formales orientados al valor ejecutorio de la formación profesional desde décadas atrás (Jiménez, 2019). Por ejemplo, desde los años noventa hemos sido bombardeados por los modelos educativos basados en competencias, así como el insistente valor de la formación como medio de desarrollo económico y satisfacción de demandas del mercado; sin olvidar la necesidad de producción científica que es ampliamente conocida por la comunidad académica. Esto es consecuencia de las políticas que han interpuesto a la educación como elemento que subyace a las demandas económicas y de mercado (Alberto y Bechi, 2020).

Si bien, esta perspectiva ha traído consecuencias positivas en términos económicos, también ha traído como consecuencia que vivamos en lo que el filósofo contemporáneo, Byung Chul-Han, denomina la sociedad del cansancio. Previo al periodo vacacional de este año, los docentes manifestaban agotamiento debido a la complejidad de planeaciones y trabajo didáctico en Zoom o Meet; los gestores y funcionarios centraban su jornada en tratar de modificar estructuras institucionales acorde con las demandas de la contingencia sanitaria; los padres de familia debían tener el espacio y creatividad necesaria para ajustar su vida personal a las demandas de un sistema educativo en pandemia; los estudiantes empezaron a extrañar sus aulas, sus amigos y el contacto humano con sus docentes.

Por supuesto, este agotamiento es propio del ajuste de una estructura acomodada a procesos presenciales que, además, daba por obvias las brechas que la COVID-19 nos recordó de forma tan brusca. Sin embargo, el agotamiento va más allá. Previo a esta pandemia, el nivel superior del sistema educativo se encontraba estructurado fuertemente hacia lo tecnocrático y la demostración de resultados de aprendizaje como fin unívoco de la formación; reflejo de ello es la sobreexplotada perspectiva basada en competencias y la necesidad de enfocarse en demasía en procesos que reafirman el valor de la producción (como acreditaciones de programas educativos, la búsqueda de pertenecer al Sistema Nacional de Investigadores, o bien, de obtener un lugar en el Padrón de Alto Rendimiento del Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior [Ceneval], por mencionar algunos ejemplos). El nivel educativo superior, estaba ya cansado, derivado de un exceso de concentración en la productividad.

El exceso de productividad característico de la sociedad actual se refleja en la intención de no incluir diálogos ajenos a la producción y la competencia en discursos formales. De acuerdo con Byung Chul-Han (2017) ―quien, a su vez, hace uso de recursos Foucaultianos―, esto ha sido sumamente eficiente. Cuando una sociedad elige a la eficiencia como bastión en lugar de una esencia disciplinante, genera que los individuos se sobreexploten a sí mismos, dilucidando así una ilusión de emancipación individual. Como lo dice el filósofo: “La positividad del poder es mucho más eficiente que la negatividad del deber”. Esto lo vemos en las Instituciones de Educación Superior y sus agentes, que buscan la superación de sí mismas a través de la exigencia de la productividad bajo la promesa de plenitud personal y de la calidad orientada al servicio educativo.

La COVID-19 representó la identificación de un enemigo ajeno para todos. Ahora se trabaja para evitar que un adversario microscópico limite que podamos alcanzar la llamada calidad educativa. Byung Chul-Han discutía que este tipo de agentes, como la COVID-19, representaban la posibilidad de desarrollo de tensiones que abonarían hacia un mayor equilibrio y evitar el agotamiento que implica pensar siempre en la producción sin cesar. Sin embargo, ni la COVID-19 ha logrado establecer un límite a la sociedad y a la educación de la productividad, aumentando, así, el cansancio.

Urge un fuerte trabajo de reflexión sobre los fines de la educación para todos los que participamos en ella. Debemos asegurar el cumplimiento del tercero constitucional; sin embargo, no solo se trata de adopción de medios que aseguren la transmisión de conocimientos, o bien, cambiar formas didácticas. Requerimos reflexionar sobre el papel de la educación superior y las implicaciones de su obligatoriedad. La sobreexplotación del discurso de la educación como medio de producción económico agota al sistema, no solo por la pandemia que ponen en jaque la inclusión, la infraestructura y la didáctica, sino, mayoritariamente, debido a que sus objetivos y modelos pedagógicos trabajan para la productividad en sí misma, elemento que nos ha llevado a que se consolide el sistema educativo de la (re)producción y del cansancio.

Referencias

Alberto, A. y Bechi, D. (2020). A Subjetivação Capitalista enquanto Mecanismo de Precarização do Trabalho Docente na Educação Superior. Arquivos analíticos de

políticas educativas, 28(13).

Han, B. (2017). La Sociedad del Cansancio. Barcelona: Herder.

Jiménez, A. (2019). La evaluación y acreditación de la educación profesional en México: ¿la legitimación y competitividad como fin de la universidad? Revista de la Educación Superior, 48(189.) 55-72.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/la-pandemia-y-la-educacion-superior-del-cansancio/

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La vuelta al mundo en 10 escuelas

Noticia/20 Agosto 2020/elpais.com

Recorrido visual por algunos de los países que han reabierto sus centros educativos

    • Los alumnos suben las escaleras en la escuela de Petri, en Dortmund. Las autoridades de Renania del Norte-Westfalia, donde se ubica esta ciudad, son las únicas de Alemania que han decretado la obligatoriedad de la mascarilla en la escuela.
      1Los alumnos suben las escaleras en la escuela de Petri, en Dortmund. Las autoridades de Renania del Norte-Westfalia, donde se ubica esta ciudad, son las únicas de Alemania que han decretado la obligatoriedad de la mascarilla en la escuela. INA FASSBENDER AFP
    • El uso de mascarillas en las escuelas del Estado de Renania del Norte-Westfalia también es obligatorio dentro de las clases. En la imagen, alumnos de séptimo curso el 13 de agosto en la centro de Freiherr-vom-Stein de Bonn.
      2El uso de mascarillas en las escuelas del Estado de Renania del Norte-Westfalia también es obligatorio dentro de las clases. En la imagen, alumnos de séptimo curso el 13 de agosto en la centro de Freiherr-vom-Stein de Bonn. WOLFGANG RATTAY REUTERS
    • Alumnas del colegio de Itäkeskus de Helsinki, Finlandia, durante su primer día de clase del curso.
      3Alumnas del colegio de Itäkeskus de Helsinki, Finlandia, durante su primer día de clase del curso. ADRIÁN SOTO
    • "Siempre tuvimos claro que la enseñanza presencial es prioritaria. Si la situación de pandemia empeora, tendremos que considerar otras alternativas, pero por ahora nuestra intención es completar el currículo escolar", dice Annina Kervinen, profesora del colegio de Itäkeskus en la zona oriental de Helsinki. En la imagen, Kervinen da clase en primer día del curso.
      4«Siempre tuvimos claro que la enseñanza presencial es prioritaria. Si la situación de pandemia empeora, tendremos que considerar otras alternativas, pero por ahora nuestra intención es completar el currículo escolar», dice Annina Kervinen, profesora del colegio de Itäkeskus en la zona oriental de Helsinki. En la imagen, Kervinen da clase en primer día del curso. ADRIÁN SOTO
    • Varios grupos de niños posan en su primer día de clases tras la vuelta al colegio, en la escuela de primaria Newark, Glasgow (Escocia).
      5Varios grupos de niños posan en su primer día de clases tras la vuelta al colegio, en la escuela de primaria Newark, Glasgow (Escocia). DPA / EUROPA PRESS JANE BARLOW
    • En la imagen, tres adolescentes en el instituto de St. Paiul, en Glasgow. Escocia no ha establecido unas normas de distanciamiento mínimo entre alumnos.
      6En la imagen, tres adolescentes en el instituto de St. Paiul, en Glasgow. Escocia no ha establecido unas normas de distanciamiento mínimo entre alumnos. JEFF J MITCHELL GETTY IMAGES
    • Un profesor le ofrece gel desinfectante a una alumna durante el periodo de adpatación previo a la vuelta a las clases presenciales en la escuela Bowie Middle, en Odessa (Texas).
      7Un profesor le ofrece gel desinfectante a una alumna durante el periodo de adpatación previo a la vuelta a las clases presenciales en la escuela Bowie Middle, en Odessa (Texas). BEN POWELL AP
    • En Uruguay, las escuelas cerraron muy poco tiempo, pero laasistencia a clase no es obligatoria desde que empezó la pandemia. En la imagen, dos niñas usan tablets en una escuela de Montevideo.
      8En Uruguay, las escuelas cerraron muy poco tiempo, pero laasistencia a clase no es obligatoria desde que empezó la pandemia. En la imagen, dos niñas usan tablets en una escuela de Montevideo. PABLO PORCIUNCULA AFP
    • Estudiantes de la escuela primaria Wat Khlongtoe, en un clase equipada con mamparas, en Bangkok (Tailandia) el pasado 7 de agosto.
      9Estudiantes de la escuela primaria Wat Khlongtoe, en un clase equipada con mamparas, en Bangkok (Tailandia) el pasado 7 de agosto. ANDRE MALERBA EUROPA PRESS / DPA
  • Estudiantes palestinos durante la vuelta a las clases en la Escuela Moderna de Inglés, en Nablus (Palestina).
    10Estudiantes palestinos durante la vuelta a las clases en la Escuela Moderna de Inglés, en Nablus (Palestina). ALAA BADARNEH EFE / EPA
  • Los estudiantes vuelven a las clases en una escuela de Johannesburgo (Sudáfrica).
    11Los estudiantes vuelven a las clases en una escuela de Johannesburgo (Sudáfrica). KIM LUDBROOK EFE / EPA

    Fuente e imagen tomadas de: https://elpais.com/elpais/2020/08/14/album/1597388413_077678.html#foto_gal_11

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¿Hacia dónde va el humo? Educación a distancia o modelo híbrido

Por: Gonzalo Erubiel Roblero Velázquez

El coronavirus o COVID-19 llegó a México convertido en pandemia e inició el recorrido en febrero de este año, inmiscuyéndose en la cotidianidad de la vida, desenmascarando a los gobiernos en las formas de organización, economía, política, salud y educación.

Quédate en casa, sana distancia, cubre bocas son palabras que se hicieron del argot de la ciudadanía mexicana. Las actividades se paralizaron en diversos ámbitos de la vida del país, la educación no fue excepción, marzo-abril fue el parteaguas de una estrategia de educar y aprender desde casa, el Secretario de Educación Pública, (SEP) anunciaba que sería “aprende en casa” una posibilidad, para que la niñez no perdiera el ciclo escolar 2019-2020, soslayando la multiculturalidad y la accesibilidad de las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) en contextos marginados y de bajos recursos económicos, sustituyendo la educación presencial.

Dejando los contenidos, tareas y los procesos de aprendizaje  en manos de las familias, olvidando factores laborales, sociales y económicos  en que vive la sociedad mexicana, padres que tienen que velar por la comida, que no tienen trabajo, pensar en educar a sus hijos en un confinamiento desigual, es una tarea limita. Una foto a distancia dio el portazo final del periodo escolar 2019-2020, abriéndole paso a la incertidumbre del nuevo periodo escolar (2020-2021). El bombo sonó anunciando el uso de la televisión y la radio, como apertura del modelo híbrido.  Educación a distancia, estrategia desde la SEP como arranque de clases en escuelas del país. Sigamos las controversias del modelo propuesto.

¿Qué es educación a distancia?

Anteriormente la educación a distancia se hacía por correspondencia. Pues no se tenían los medios para una educación presencial, ordenabas tu curso y te llegaba por Correo Postal Aéreo o en algunos casos acudías a las escuelas a recoger  las guías y el material con el cual tenías que trabajar y al final comparecer tu aprendizaje mediante examen, las personas interesadas en estudiar en su mayoría eran adultas. Con el paso del tiempo y con la llegada de las TIC, esta modalidad de aprendizaje fue quedando en desuso. La educación a distancia se ha caracterizado por estar cerca de las universidades y de las empresas (Nueva Zelanda, Inglaterra y Estados unidos), fueron quienes iniciaron, posteriormente llego a América. Lo cual da lugar a universidades abiertas, para ofertar capacitación y ampliar la cobertura en los aprendizajes. La educación a distancia surge con la necesidad de expandir  los horizontes  de atención apuntando a las universidades como beneficiarias de esta modalidad.

La educación a  distancia es aquella en donde las y los maestros con los estudiantes no se encuentran frente a frente, como se hace tradicionalmente o en una educación presencial, y el proceso de enseñanza y aprendizaje se da mediante medios electrónicos TIC (Internet, vídeos, tv, radio, Cd, vídeo conferencias, chats en plataformas etc).

La educación a distancia por su principio está confeccionada para adultos, siendo fundante el  aprendizaje autónomo y  aprendizaje regulado, la autoformación que se basa en una conciencia-necesidad del ser humano. Aprendizaje basado en el tiempo. Tiempo real y tiempo diferido, lo cual es alarmante que en educación básica (inicial, preescolar primaria y una parte de secundaria) se quiera implementar la educación a distancia, sin considerar contextos, contenidos, roles y oportunidades de niñas, niños, maestras, maestros y otres, comprometiendo los procesos de aprendizaje y de contacto humano.

 

Televisión, Radio, Niñas, Niños y otres.

Con el correr del tiempo,  los avances tecnológicos incrementaron, se inició el uso de la televisión y radio como medios electrónicos, para trasmitir programas educativos que primero fueron unidireccionales, es decir, su uso fue para llegar a lugares más alejados del país e interactuar desde la casa. Fue hasta finales del siglo pasado que la televisión y radio se convierten en bidireccionales con la llegada de las TIC y del  internet, modernizando las formas de la educación a distancia.

A lo largo del tiempo la televisión y la radio han jugado el papel de entretenimiento social, en donde las niñas, niños y otres pueden recrearse a través de la programación. No se puede negar que la televisión y la radio enseñan, pero las y los estudiantes no aprenden contenidos formales (saberes elaborados, científicos) en donde involucre el contacto humano con su alter, las experiencias que obtienen de mirarse a los ojos con su profesor, rompe con la comunicación de ida y vuelta que permite aprender, como producto de una construcción social dinámica. La tv y la radio no tienen contenidos educativos que coadyuven con el proceso de enseñanza aprendizaje, en donde el profesor de grupo pueda referirse como soporte pedagógico y enriquecer los procesos áulicos.

En la educación básica no se usa  a la tv y radio como fuentes primarias de aprendizaje, como lo es el libro de texto, un fichero, que son insumos de soporte para enriquecer los procesos. En México la mayoría de la población tiene una televisión y radio, sin embargo existen familias extensas (papá, mamá y cinco hijos) en donde una tv no es suficiente, las injusticias para el objetivo que es aprender, no son viables. Es necesario referirse a los intentos de México por hacer televisión educativa, la Unidad de Televisión Educativa (UTE), la educación vía Satélite (EDUSAT) y sin olvidar el canal once dependiente del (IPN) todas, dirigidas a formular programación con contenido de ayuda a la educación, sin embargo, este tipo de televisión está restringida para la inmensa mayoría de los mexicanos, solo la clase con mayor poder adquisitivo, los ricos, tienen acceso a estos beneficios, continuando con la línea abisal entre pobres y ricos.

 

El rol de las y los  profesores  en  educación a distancia.

Los porcentajes de niñas, niños y otres que escuchan radio son bajos en zonas urbanas y zonas rurales, la tv solo sirve para ver películas, deportes, caricaturas y telenovelas. Las y los profesores quedan excluidos de los procesos de aprendizaje de las y los estudiantes, serán los medios quienes brinden contenidos, ya que la profesora o el profesor no le preguntan ¿qué contenidos abordar? Las y los estudiantes estarán sujetos a los contenidos que el estado dictamine, la interacción emisor –receptor, será vaga, considerando a la retroalimentación como un elemento indispensable en el aprendizaje. Desvinculando al sujeto del contacto social y dejando el desarrollo de la enseñanza – aprendizaje, bajo la responsabilidad de personas con quienes la o el estudiante no tiene contacto.

Los estados motivacionales y emocionales, estarán cautivas y se resolverán mediantes las familias, las y los  profesores, meros espectadores de la educación a distancia o al margen de ella, se perderá de lo sensorial sobre lo conceptual y de lo espectacular sobre lo cognitivo, reacciones que dan cabida a los procesos de aprendizajes en una educación presencial. La educación a distancia puede tomar el camino de unidirecionalidad y el capitalismo reproducir aún más su poder, educando las conciencias de la sociedad.

 La educación a distancia es especulativa, ya que poner tras una tv, radio o internet a niñas, niños y otres de preescolar, primaria y secundaria, aumenta los riesgos de fracaso escolar masivo; como efecto domino de las carencias en recursos materiales, económicos, desintegración familiar y padres que trabajan, termina por ser un fracaso personal al no alcanzar los procesos madurativos e intelectuales.

Las y los maestros están situados a la mitad  del camino. Una educación a distancia que lo paraliza de su labor educativa, en tanto la niña, niño y otres estén tras un televisor o escuchando la radio, envuelto en la Internet, la profesora o el profesor no tendrán la oportunidad de brindar un seguimiento idóneo y eficaz de los procesos de aprendizajes de las y los estudiantes. Volviéndose confuso, dejando que sus estudiantes reciban y acumulen información y no tengan el andamiaje necesario para ir en determinado sentido del aprendizaje. El modelo de educación a distancia es excluyente que solo beneficia a las empresas que diseñan programación por televisión, radio e Internet.

 

Educación a distancia, preludio de la hibridación.

Con la llegada a México de la tercera revolución industrial y el Neoliberalismo en los años 90´  se permitió el ingreso  inminente de la informática y la tecnología, el control de la información y de los medios TIC (computadoras, Internet) ocupando intereses tanto del Estado como la iniciativa privada, profundizando las injusticias y concentrando la riqueza en unos cuantos. La radio y la tv ya habían comprobado  su utilización y aceptación en la conciencia y entretenimiento de  la sociedad. Como medios educativos formales en algún momento e informales en otros, a distancia. Es notable que uno anteceda al otro sin dejar de ser lo mismo, educación basada en TIC. Los antecedentes de la radio y tv en su momento fueron los medios modernos que se tenían.

¿Existe cierta correspondencia entre educación a distancia y la posibilidad de una educación híbrida en México? Las diferencias son mínimas si ya nos dimos por enterados que la educación a distancia, es. una estrategia que tiene que ver con las TIC de forma total, con  maestras, maestros y  estudiantes  que no están presentes; como consecuencia de la pandemia y del confinamiento que nos causó, en donde hace referencia a la tv y radio como medios de transportación de contenidos educativos.

El modelo híbrido por su parte, es la dualidad entre la educación presencial o tradicional y el uso de los medios tecnológicos que brinda las TIC (tv, radio, redes sociales, Internet etc.) denominada también virtualización entendiendo como algo que no está, solo está en un ordenador o espacio; Internet y ciberespacio. El hecho es que la educación a distancia juega un papel de iniciación de entrenamiento de estudiantes, profesoras, profesores y sociedad en general, para el tránsito hacia el modelo de enseñanza- aprendizaje híbrido, que se quiere imponer en México. Pese a una esfera de desigualdad social, en donde no se tiene accesibilidad a la red del Internet y las familias no cuentan con los insumos (computadoras), para un aprendizaje idóneo. Es una imposición de modelo excluyente a todas luces, que no concuerda con la complejidad social, económica y cultural que tiene México; afectando de forma desproporcionada a las niñas, niños, jóvenes y otres más vulnerables.

 

Consideraciones finales

“Enseñar no es transferir conocimiento” (Freire, 2002). El acto de educar va más allá de la idea de mover algo de un lado a otro. La educación está basada en experiencias, en los diálogos colectivos como procesos de aprendizaje. No en la deshumanizante forma de los modelos híbridos o virtuales, propuestos por capitalistas que solo ven la competitividad y la  individualización humana, basada en los valores y comportamientos  que enmarca el libre mercado. El enfoque pedagógico híbrido enmascara las intenciones de las empresas generadoras de contenido y de un Estado capitalista, que busca ensanchar las brechas entre pobres y ricos. Ocultando el millonario rescate económico de las empresas televisoras. Convirtiendo a la educación en ganancias millonarias y privatizando aún más la educación, no perdamos de vista que la estrategia o modelo “aprende en casa” estaba desde el periodo escolar pasado.

El Estado se encuentra en una simulación de atención educativa, con certeza los niños de 3 a 15 años no cuentan con la autonomía suficiente para hacerse cargo de su propio aprendizaje (buscar información, atención al contenido) además de las insuficiencias que se presenten, padres que tengan que trabajar, niños con Necesidades Educativas Especiales (NEE), falta de equipo de cómputo, tv, radio y conectividad eficaz para atender los aprendizajes. Los contextos educativos son diversos (escuelas multigrado, unigrado, rurales, urbanas, marginadas) en extrema pobreza, bajo estas condiciones el derecho a la educación se encuentra lacerado. Aunado a esto, las y los profesores son marginados y excluidos de los procesos de enseñanza – aprendizaje, perdiendo la parte sustancial de su labor que es el contacto humano y dialógico vis a vis que se da en el hecho educativo.

El capitalismo continuara con su desequilibrio social, económico, ecológico, cultural y humano, aumentando la pobreza, devastando y estandarizando el tipo de las y los ciudadanos que le convenga producir, para sostener el poder nacional y mundial.

¡El capitalismo llegará, hasta donde nosotres se lo permitamos! Es conveniente no perder las esperanzas ante los cambios que se aproximan, uniendo fuerzas con Las posturas anti- sistémicas y de izquierda que están caminando hacia el horizonte de un mundo distinto y en la construcción de un ser humano consiente de su devenir histórico.

 

Referencias

Freire, P. (2002). Pedagogía de la autonomía. Saberes necesarios para la práctica educativa. México: Siglo XXI.

Fuente: El autor escribe para OVE

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Conferencia Leonardo Boff: Pensando en nuestra Abya Yala en tiempos de pandemia. (Video)

Por: Otras Voces en Educación

Estos seminarios de formación permanente en Pensamiento Crítico, son en alianza con CEIP Histórica de Argentina, Centro de Investigación RÍUS de Clacso-México y Centro Internacional de Investigaciones «Otras Voces en Educación».

En esta oportunidad nos acompaño Leonardo Boff es un teólogo, exsacerdote franciscano, filósofo, escritor, profesor y ecologista brasileño. Su hermano, Clodovis Boff, es un teólogo católico de la orden de los Siervos de María, cercano a la Teología de la Liberación.

Les recordamos que pueden conseguir toda la información de nuestros seminarios de formación en pensamientos critico, en las redes sociales de las organizaciones que hacen posible este espacio como lo son la CEIPH de Argentina, CINPECER de México y Otras Voces en Educación de Venezuela.

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El bienestar/malestar emocional de los/as docentes y la “bitácora” del abandono

Por: Observatorio Chileno de Políticas Educativas 

Los fenómenos de malestar en el trabajo de los/as profesores/as chilenos/as, tales como el agotamiento emocional o el estrés laboral, se han instalado con fuerza durante las últimas décadas. Es difícil señalar desde cuándo el malestar y el agotamiento crecieron tanto en un trabajo que, de por sí, demanda una alta intensidad emocional y relacional.

Existen testimonios de docentes que, ya en la década de los años ’80, denunciaban este malestar. Los primeros estudios científicos en nuestro país sobre el tema se realizan a partir de los años ’90, siendo un hito la publicación del estudio “Condiciones de trabajo y salud docente”, por parte de la UNESCO el año 2005 (UNESCO, 2005[1]). En este estudio se revisó la situación de 5 países, entre ellos Chile, y se presentó una panorámica muy preocupante respecto del deterioro de la salud docente y de la deficiencia en sus condiciones de trabajo. Diversos estudios realizados en esos años mostraban datos preocupantes en nuestro país: altos niveles de agotamiento emocional en más de un tercio de los/as docentes, tasas de depresión, trastornos de angustia, trastornos musculo esqueléticos y disfonías muy por sobre la tasa de prevalencia en el resto de la población adulta chilena (Cornejo, 2009[2]; Valdivia et al, 2003). En la década recién pasada el profesorado, en sucesivas movilizaciones, denunció claramente ante el conjunto de la sociedad chilena al menos dos fenómenos relacionados: el agobio laboral docente y el excesivo trabajo fuera del horario laboral (dedicado a la preparación de clases, materiales, evaluaciones, etc.).

El contexto de Pandemia, sin duda, vino a complejizar las condiciones para el ejercicio del trabajo docente. Los/as profesores/as de Chile se vieron obligados/as a implementar un trabajo de emergencia a distancia, sin contar con condiciones de trabajo y conectividad adecuados, sin capacitaciones previas, con horarios de trabajo extendidos, y sin una anticipación, orientaciones o un diseño claro desde el ministerio de educación. Muchos/as docentes han tenido que financiar desde su bolsillo la compra de equipos de computación o de planes de conexión nuevos, lo que en los hechos es ilegal (el 24 de junio, el subsecretario del Trabajo, Fernando Arab, señaló que “la ley es clara y categórica, los costos de operación del teletrabajo son de cargo del empleador”). En este escenario no es sorprendente, aunque sí preocupante, que el 50% de los/as docentes señale que se encuentra estresado, o que el 52% señale que tiene síntomas de ansiedad. Esto puede estar asociado a que el 60% de los/as docentes señala que ahora trabaja más o mucho más que antes de la pandemia (Encuesta Educar Chile).

¿Es inevitable el malestar en el trabajo docente? ¿Qué dice la evidencia acumulada por la investigación en Chile y en el mundo?

Hay una tradición científica que se ha desarrollado fuertemente durante los últimos 50 años: la salud ocupacional. Brevemente podemos señalar que los estudios de salud ocupacional docente señalan sistemáticamente algunos elementos: 1. Existen efectivamente enfermedades laborales, dolencias, malestares que se asocian a la ocupación, al trabajo. 2. No es el trabajo en sí lo que enferma. No es el oficio una condena. Son las condiciones de trabajo las que, cuando son deficientes, afectan la salud. 3. Las condiciones de trabajo, para efectos analíticos, pueden organizarse en: condiciones materiales (aquellas fácilmente verificables como salario, contrato, horarios, vacaciones, infraestructura, materiales de trabajo, etc.) y condiciones psicosociales (más subjetivas y relacionadas con las formas de organizar el trabajo cotidiano, el control sobre el proceso de trabajo y el manejo del poder en el trabajo diario). 4. En el caso del trabajo docente, las condiciones de trabajo que más afectan la salud son: la sobrecarga laboral, la pérdida de sentido en el trabajo, la pérdida de autonomía, la falta de apoyo para el trabajo, las condiciones de infraestructura y herramientas deficientes y la falta de apoyo para enfrentar la llamada “doble carga” del trabajo laboral y doméstico (asunto que lamentablemente sigue afectando más a las profesoras).

Frente a este escenario, ¿Qué ha hecho el Ministerio de Educación para apoyar a los/as profesores/as y cuidar su bienestar?

Como es sabido, las respuestas que ha dado el MINEDUC desde la suspensión presencial de clases en marzo han sido fuertemente criticadas por los/as profesores/as y otros actores de la educación[3] (https://radio.uchile.cl/2020/04/20/el-mineduc-y-su-postura-frente-a-la-pandemia-una-mirada-publica/). Se ha criticado principalmente su falta de apoyo en equipos y conectividad a los/as docentes, la insistencia en el pronto retorno a la presencialidad sin condiciones de salubridad adecuadas (recordemos que la primera fecha de regreso que dio el ministro fue el 27 de abril, en plena alza de casos de COVID-19), la insistencia en la aplicación de la evaluación docente y el SIMCE (finalmente, respecto al SIMCE, el MINEDUC debió echar pie atrás frente, al rechazo mayoritario y suspenderlo para este año)

Específicamente, respecto del bienestar emocional docente, el jueves 2 de julio el MINEDUC publicó y difundió ampliamente una propuesta de autocuidado que tituló “Bitácora para el autocuidado docente. Claves para el bienestar”. En la presentación del documento el ministro de educación escribe: “Los quiero invitar a darse una oportunidad para trabajar con ustedes mismos, para revisar sus fortalezas y reencontrarse con su vocación”. También en la presentación se señala que “esta bitácora pretende acompañarte en tu viaje a la felicidad y bienestar de manera amigable y flexible, según lo que vayas necesitando o tengas ganas de trabajar en cada momento”. La bitácora, ofrece lo que llaman cuatro claves para el bienestar y la felicidad de los/as docentes. Estas son: 1. “Vive de acuerdo a tu propósito”; 2. “La recuperación” (aprende a recuperar energías); 3. “Conduce tus pensamientos y emociones” y 4. “Cultiva tus relaciones”. Para desarrollar cada una de las “claves del bienestar” la bitácora ofrece actividades que los/as docentes deben realizar de manera individual, como un diario de vida, además presentan una serie de videos que refuerzan la idea de que el bienestar depende solo del esfuerzo de cada persona (casi todos ellos en inglés y con ejemplos que nada tienen que ver con el trabajo educativo).

En las 230 páginas de la “Bitácora” no hay ninguna alusión a las condiciones concretas de trabajo, ni materiales, ni psicosociales. Tampoco hay alusión alguna al actual contexto de trabajo de emergencia a distancia por la pandemia y las enormes complicaciones que ha traído. Las cuatro “claves” llaman la atención por su banalidad extrema. ¿Cómo vivir de acuerdo a tu propósito si se impone la estandarización educativa sin escuchar a los/as profesores/as?, ¿Cómo recuperar energía si la sobrecarga no es una opción que los/as docentes hayan elegido? Si siento rabia ante las injusticias que vivimos, ¿Debo negarla por ser una emoción negativa? ¿Se favorecen las buenas relaciones en el trabajo hoy?

¿De dónde viene una mirada tan superficial, descontextualizada y negadora de la evidencia científica sobre el bienestar/malestar docente? En la “bitácora” el MINEDUC lo dice claramente: del enfoque de la psicología positiva. Se trata de una empresa ideológica de origen norteamericano, que se ha desplegado por el mundo los últimos 20 años, a partir de enormes campañas de marketing y libros de autoayuda. Un enfoque promovido por quienes defienden el modelo de la “auto explotación” de los/as trabajadores/as, propia del neoliberalismo. Un enfoque que se desligó de los hallazgos y debates científicos de las últimas décadas, porque no es su “negocio”. Las críticas a este enfoque son múltiples en el mundo de la investigación educativa. Nombraremos algunas: 1 Individualización y psicologización de problemas sociales complejos. Se concibe lo emocional como un conjunto de competencias/habilidades emocionales individuales, que se debe desarrollar (capacitar) en cada individuo. Se niegan elementos clave para lo emocional: condiciones de trabajo adecuadas, características de las comunidades y sus historias, jerarquías y clases sociales, el contexto sociopolítico, las relaciones de poder, las culturas y los roles de género. Se desconectan las emociones de las causas y situaciones concretas que las generan. 2 Culpabilización y responsabilización de cada profesor/a por problemas en su trabajo. Supone que todos los problemas emocionales son por falta de capacitación individual o por características de su personalidad que deben ser “mejoradas”. 3 Negación y represión de “emociones negativas”. Según este enfoque deberíamos estar siempre promoviendo y experimentando emociones de alegría, calma, agradecimiento y negar las complejas emociones que viven estudiantes y docentes de ansiedad, miedo, preocupación, rabia o tristeza. Esta indicación, además de imposible, es muy poco sana para el equilibrio psicológico de las personas. Además, qué coincidencia, se suelen negar las emociones vinculadas al pensamiento crítico y ciudadano. 4. Se privilegian las emociones orientadas al mayor rendimiento individual y al logro de objetivos medibles. 5. Este tipo de enfoques termina aumentando el agobio laboral y la sobrecarga. No solo porque lleva a los/as trabajadores/as a esforzarse más allá de los límites de su salud, sino porque ahora deberían  “demostrar” que sienten emociones positivas 6. Finalmente, lo que se impone es una mercantilización de lo emocional. Se genera un mercado de “capacitaciones emocionales” estandarizadas y “efectivas” para mejorar nuestra “productividad”.

Volvamos a poner los pies en la tierra. Cualquier propuesta que pretenda abordar los aspectos socioemocionales y/o las dimensiones del bienestar/malestar docente, debe necesariamente considerar mejoras en las condiciones de trabajo en las que se desarrolla la labor docente. Es necesario afrontar críticamente los modelos de la psicología positiva que tienen una mirada reduccionista, descontextualizada, individualizante y mercantilizadora de las emociones. Debemos avanzar hacia una mirada integradora de las emociones en la educación, considerando su potencial emancipador, sustentando su desarrollo en comunidades educativas organizadas y fortalecidas democráticamente, que puedan generar relaciones afectivas de apoyo, colaboración, acompañamiento y participación real dentro de los espacios educativos. Tenemos que promover una mirada reflexiva que reconozca las dimensiones emocionales de la docencia y de las tareas que diariamente realizan cada uno de profesores/ras. Tenemos que avanzar hacia mejores condiciones para el trabajo emocional docente.

[1] UNESCO. 2005. Condiciones de trabajo y salud docente. Estudio de casos en Argentina, Chile, Ecuador, México, Perú y Uruguay. OREALC / UNESCO Santiago. https://www.researchgate.net/publication/39724162_Condiciones_de_trabajo_y_salud_docente_estudios_de_casos_en_Argentina_Chile_Ecuador_Mexico_Peru_y_Uruguay

[2] Cornejo, R. 2009. Condiciones de trabajo y bienestar/malestar docente en profesores de enseñanza media de Santiago de Chile. Educação&Sociedade30(107), 409-426. https://www.scielo.br/pdf/es/v30n107/06.pdf

[3] Declaración Pública Foro por el Derecho a la Educación Pública: http://derechoeducacionpublica.cl/declaracion-de-rechazo-a-las-medidas-del-mineduc-por-pandemia-covid-19/

Los autores de esta columna son: Rodrigo Cornejo, Rodrigo Araya, Diego Parra y Sebastián Vargas.

*Fuente: https://radio.uchile.cl/2020/08/18/el-bienestarmalestar-emocional-de-losas-docentes-y-la-bitacora-del-abandono/

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