Page 493 of 2587
1 491 492 493 494 495 2.587

¿Por qué se pide el aprobado general?

Por: Jaume Carbonell

Hay razones pedagógicas y de equidad que justifican la aplicación de esta medida excepcional en una situación igualmente excepcional.

El aprobado general suscita bastante consenso en la educación obligatoria, aunque se hable de promoción automática de curso o de no suspender a nadie -que viene a ser lo mismo- y bastante oposición en el bachillerato, la selectividad y la enseñanza universitaria. Los posicionamientos son lógicamente distintos en función de la visión educativa que se tenga y del menor o mayor compromiso para transformarla. Se echa en falta, no obstante, un debate en profundidad sobre el sentido y la trascendencia de esta medida. Abundan más las meras declaraciones que las argumentaciones, y algunas de estas son de escasa consistencia. Veamos un par de ejemplos recientes, en boca de dos destacadas autoridades educativas.

La primera afirma que eso del aprobado general es algo antiguo y obsoleto y que lo que toca es hablar de evaluación continua. Ambas opciones no son necesariamente antagónicas sino que pueden ser complementarias, pero conviene recordar que, al menos en España, la evaluación continua la introduce el franquismo mediante la Ley General de Educación de 1970, mientras que el aprobado general se plantea y se logra parcialmente en el curso 1974-75, como resultado de las luchas del movimiento estudiantil y del profesorado no universitario para conseguir su estabilidad.

Bien es verdad que sobre la evaluación continua existen las más variadas versiones tradicionales, tecnocráticas y renovadoras, aunque también lo es que, sobre todo cuando el alumnado alcanza la enseñanza secundaria y la universitaria, salvo excepciones, se impone el examen puro y duro, y que la cantidad de trabajos individuales y grupales que se realizan -algunos ciertamente interesantes- adquieren un peso menor y/o están sujetos a la aprobación de las pruebas parciales y finales.

La segunda declaración, circunscrita a la universidad, se muestra muy crítica respecto a la posibilidad de aplicar un aprobado general a todos los estudiantes, porque sostiene que sería muy injusto para los que “se están esforzando mucho” por continuar adquiriendo conocimientos en esta situación. Quizás también sería justo considerar que habría que ser solidario con aquellos que a pesar de intentar esforzarse -¡cómo vamos a evaluar esto con precisión a distancia!- son incapaces de hacerlo debido a una serie de condicionamientos tecnológicos, emocionales y familiares. Pero, más allá de estas consideraciones éticas, conviene precisar dos cuestiones.

La primera es que el aprobado general no significa que todo el alumnado vaya a obtener esta misma calificación, pues habrá que tener en cuenta la que obtuvieron anteriormente durante el período presencial y, además, también podrán realizar una serie de trabajos para mejorar la nota final.

La segunda es que el aprobado general no significa que se da el curso por terminado, sino que se pueden y se deben planificar actividades no evaluables pero sumamente atractivas que pueden enganchar al alumnado -en absoluto banales y de mero entretenimiento-, que disciplinan su mente, promueven la cooperación y conectan con la realidad y con las experiencias que están viviendo. Actividades, en suma, que desarrollan contendidos altamente significativos y sustanciosos. Más adelante ilustraremos esta propuesta con algunos ejemplos.

El mensaje -y pienso que tanto estudiantes como familias lo pueden entender, pues durante este confinamiento están dando pruebas de gran madurez- es que todo esto que aprendan ahora les va a ser extraordinariamente útil para cuando regresen a las aulas en septiembre, durante lo que podría calificarse de trimestre puente o de transición entre los dos cursos. En síntesis, no se opta por una evaluación del aprendizaje actual sino por una evaluación para el aprendizaje de futuro. Y, esto, obviamente, supone un cambio radical respecto a la educación convencional, en la teoría y en la práctica.

La reivindicación del aprobado general conlleva, por tanto, una actitud de protesta y de impugnación del sistema educativo actual. Este es el propósito que nos movió a cuatro colegas a publicar hace un par de semanas en estas mismas páginas el “Manifiesto por otra educación en tiempos de crisis. 25 propuestas”, en el que, entre otros puntos, se destaca la obsesión burocrática por las notas, las calificaciones y los resultados y no por la permanencia de los aprendizajes que sirven para una vida digna. En esta línea quisiera enfatizar dos de las razones que nos llevan a considerar esta medida de la promoción automática o del aprobado general –tanto monta- aplicable a todas las etapas educativas, con algunas excepciones relativas a las pruebas específicas de acceso a la universidad o a la realización de algún tipo de prácticas que tendrán que hacerse más adelante. La primera razón tiene que ver con la equidad y la segunda con el modelo pedagógico.

A nadie se le escapa, y se ha argumentado de mil maneras, que las desigualdades sociales y educativas se acrecientan en situaciones difíciles, excepcionales y prolongadas como la del actual confinamiento, hasta que no sea posible el retorno a las aulas. Tiene que ver con la brecha digital: con la dificultad de disponer de las herramientas tecnológicas, de conexión suficiente, de saberlas usar adecuadamente, de tenerlas que compartir con otras personas,.. Pero con ser esto relevante hay otros aspectos tanto o más determinantes como son las condiciones de habitabilidad, el clima familiar debido a incertidumbres y problemas económicos, laborales o de salud que padecen y al capital cultural de los padres y madres a la hora de apoyarles en la realización de cualquier tarea, orientarles en una lectura o un visionado o ayudarles a comprender la situación que están viviendo. Precisamente el alumnado con más dificultades es el que más necesita la escuela presencial, porque es allí donde encuentra la atención para poder progresar a partir sus necesidades específicas Y si el temario sigue, como si nada hubiera ocurrido, con inflación de deberes, aún se descuelga más. Vaya, que en estos casos es cuando la hipotética enseñanza online menos sirve para sustituir la escuela. Puesto que no se dan las mismas condiciones entre el alumnado no nos parece adecuado, ni por razones éticas ni pedagógicas, hacer ningún tipo de evaluación al uso, salvo que sea para mejorar la nota.

Respecto a las razones pedagógicas, en esta misma publicación se han dado a conocer, durante este periodo excepcional, materiales y experiencias de carácter renovador muy creativas y rigurosas que ponen en el centro el valor del proceso de enseñanza para desarrollar las diversas dimensiones de la inteligencia y para observar, conocer e interpretar mejor la realidad más próxima y lejana. En ellas también se trabaja, atendiendo a las distintas etapas evolutivas, la autonomía, el pensamiento concreto y abstracto, la colaboración y una serie de valores como la solidaridad, la ayuda mutua, el respeto y la justicia social. Los tres ejemplos que cuento a continuación quizás pueden ayudar a comprender mejor esta nueva -o no tan nueva- pedagogía que promueve una educación con sentido.

El primero es el proyecto “Investiguemos en casa”, promovido por el Foro Otra Escuela-Red IRES de Sevilla, con la participación de profesorado de universidad y de primaria, y estudiantes de prácticas de Magisterio para diseñar y experimentar secuencias de actividades investigativas, conjuntamente con alumnos y familias. Se trabajan centros de interés relacionados con los aparatos técnicos de la casa, el cocinado y la conservación de alimentos, las instalaciones de agua, luz y gas, el arte en la casa, las edades de las personas, las macetas y los animales domésticos, los tipos de viviendas, los virus humanos, la economía de la familia en momentos del coronavirus, por qué estamos encerrados,…

El segundo se inscribe en la filosofía de los proyectos de trabajo donde se indaga en torno a esta pandemia integrando la saberes de distintas disciplinas: salud, ciencia, historia, geografía, economía, matemáticas, lenguaje,… Así, se van compartiendo distintas preguntas e interrogantes sobre lo que se quiere conocer, se bucea en relatos y novelas históricas que cuentan otras epidemias, se consulta en un atlas los países donde se originó el coronavirus y los más afectados, se manejan datos sobre su evolución, se comentan algunas noticias de prensa, se localizan músicas y poesías, se toman fotografías y se filma el nuevo aspecto de la ciudad o del campo, se recogen voces de los diversos protagonistas implicados, se barajan soluciones para afrontar la pandemia, se piensa en el futuro tras el confinamiento: ¿en qué cambiará la sociedad y nuestras vidas cuando regresemos a las aulas? La conversación se va enriqueciendo con nuevas preguntas, hipótesis y conversaciones. Y, al final, se construye un relato conjunto.

El tercero, nace de la iniciativa “ApSdesdecasa”, una invitación a realizar proyectos de Aprendizaje Servicio -que alterna la formación con el servicio a la comunidad- durante la situación de crisis provocada por el Covid-19. Se confeccionan mascarillas, se escriben cartas y se hacen dibujos para el personal sanitario, se leen textos a la gente mayor por vídeo o teléfono, se organizan actividades musicales y lúdicas entre balcones,… Se trata de cultivar valores como el de la solidaridad, la responsabilidad y la ayuda mutua con el fin de estrechar vínculos entre el vecindario y cohesionar la comunidad. Se brindan, así, infinitas posibilidades de enriquecer cotidianamente la educación para la ciudadanía.

Dejemos de evaluar nuevos temas impartidos durante el confinamiento, y pongamos toda nuestra energía en desarrollar un nuevo aprendizaje que a buen seguro va a fortalecer los estudios del alumnado de cualquier nivel educativo cuando regresen a las aulas. Esta obsesión por las pruebas y calificaciones ya la cuestionó hace siglo y medio Francisco Giner de los Ríos, un sabio liberal -que no neoliberal-, fundador de la Institución Libre de Enseñanza, con estas palabras: “Que pasen los exámenes para que los alumnos puedan volver a aprender”.

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/pedagogiasxxi/2020/04/29/por-que-se-pide-el-aprobado-general/

Comparte este contenido:

Formación online y deshumanización: los riesgos del post-Covid-19

Por: ABC

Pablo Campos Calvo-Sotelo, catedrático Universidad CEU San Pablo-Académico Real Academia de Doctores, explica en el siguiente artículo que «no existe herramienta tecnológica o programa informático capaz de sustituir la magia de mirar a los ojos a un alumno y captar su emoción cómplice»

Atravesamos una situación sanitaria, social y económica de profundísima complejidad, cuyas consecuencias globales todavía son desconocidas. Cual tsunami devastador, el COVID-19 ha inundado el escenario internacional, sumergiendo implacablemente a personas y estructuras político-sociales en un pozo de duda, temor y muerte. La peor secuela está siendo —sin duda alguna— la trágica pérdida de vidas acompañada de tristeza, impotencia y frustración, acentuadas por la falta de soluciones eficaces.

En un plano de menor trascendencia que el sanitario, pero de preocupante proyección futura, puede situarse cuanto concierne a la educación: es una de las estructuras que ha padecido de modo más directo el impacto del virus, lo que ha obligado a reestructurar en tiempo real tanto metodologías docentes como sistemas de evaluación. Es muy plausible la agilidad de colegios y universidades en adaptarse a este cambio sobrevenido. A una decidida gestión se ha sumado el esfuerzo de docentes y el no menor esfuerzo de cuantos alumnos han visto alterada su cotidianeidad.

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC´s) han sido grandes aliadas al posibilitar la impartición online de contenidos y poder finalizar el curso académico. Y no solamente lo han sido en esta difícil coyuntura, sino que en el pasado las TIC´s se han integrado razonablemente como apoyo a la docencia presencial de diversos modos: suministrando herramientas dentro y fuera del aula; apoyando ciertas acciones de innovación pedagógica; posibilitando la activación de lugares (antes inertes) como acogedores de modalidades alternativas de enseñanza/aprendizaje; implantando redes wi-fi en zonas exteriores; ayudando a enseñanzas a distancia para aquellos colectivos vulnerables que no pueden asistir en persona; y, asimismo, como canal de comunicación en la investigación al permitir la colaboración fluida entre expertos repartidos por el escenario internacional.

Para que pueda valorarse en toda su extensión esta firme advertencia, es preciso exponer una serie de sencillos pero contundentes principios:

1.-Educación y valores. El proceso formativo integral tiene como meta la construcción en valores de un ser humano para que mañana pueda ejercer su profesión bajo un profundo compromiso con la comunidad. Ello trasciende a un mero adiestramiento técnico, incidiendo de lleno en sus cualidades como individuo ético, con vocación de servicio social. Ya en la Grecia clásica, Platón señalaba como horizonte de la educación virtuosa la transformación del alumno del presente en el ciudadano del futuro. Tal construcción (siempre subordinada a la insustituible, generada en el seno familiar), comienza en la etapa escolar y concluye en la universitaria. Pues bien: es inconcebible si se excluye el roce humano. El experto norteamericano Richard Dober señalaba: «Internet transmite datos, pero no valores».

2.-Educación y afecto. No es viable un aprendizaje sólido que no cuente con la cercanía afectiva entre docentes y alumnos. Sin menoscabar el rigor y la exigencia que deben presidir toda dinámica académica, un buen profesor ha de ejercer la empatía con sus estudiantes, armando vínculos emocionales que refuercen los específicamente cognitivos. «La educación es amor y provocación», apuntaba el escritor José Luis Sampedro. Combinar razón y emoción con sensibilidad es una magnífica estrategia para motivar al alumno. Pero ha de hacerse presencialmente. No debe confundirse la mera transmisión de información (canalizable a través de las TIC´s) con la verdadera comunicación, pues esta añade el diálogo y el afecto.

La docencia online se limita a un intercambio oral, escrito o con imágenes, no pudiendo disfrutar del lenguaje no verbal (que afecta al tono empleado, el énfasis en la mirada, o la gestualidad corporal, que enfatizan las sensaciones y proyectan estados de ánimo: interés, diversión o entusiasmo…). En consecuencia, tampoco debe confundirse dicha transmisión de información con la formación integral del ser humano, que encarna lo verdaderamente trascendente, y que debe estar preñada de sentimientos.

No son nuevas estas convicciones; basta recordar a sabios como Giner de los Ríos, quien hace casi 150 años demandaba que la escuela debía acoger «escolares activos que piensan, que hablan, que discuten, que se mueven, que están vivos, en suma». Educar es vivir, y es sentir…

3.-Educación y colectividad. Líneas atrás se exponía que la formación humana, alimentada por la empatía, es un hecho afectivo. Ser sensibles a otras personas implica que es asimismo un hecho colectivo. Cuando un grupo se entrega a la génesis o transmisión del saber, la calidad y cantidad de cuanto se alcanza es mayor que la suma de las aportaciones individuales, tal y como han avalado numerosos expertos en pedagogía (Echols, Johnson o Sir Ken Robinson). El valor de lo colectivo se ha justificado igualmente desde la neurociencia, remitiendo a la liberación de oxitocina, y a la activación de «neuronas/espejo».

El trabajo colaborativo impulsa el sistema de motivación de la dopamina, fomentándose los sentimientos altruistas, como señalaba Rilling. Pues bien, para ello es necesario que los actores intervinientes coincidan en el lugar (material y temporal), posibilitando asimismo algo tan creativo como lo es la improvisación y el aprendizaje por descubrimiento. Dentro del aula (como célula básica arquitectónico-docente), el grupo puede organizar sus relaciones en el tiempo y el espacio, de manera libre y cambiante, como traducción espacial de las cambiantes relaciones humanas; y puede improvisar nuevas organizaciones y formatos pedagógicos, habilitando como estrategia la alternancia no programada (algo que la rigidez de una pantalla en la docencia online jamás permitirá).

4.-Educación y Arquitectura. El Saber sí ocupa lugar… Como se ha argumentado, la educación es un acontecimiento afectivo y colectivo, siendo el contacto personal un ingrediente insoslayable de la formación integral. De ello debe colegirse la necesidad de la Arquitectura. La forma espacial influye en toda acción formativa, asumida como experiencia multisensorial, debiendo existir vínculos con los procesos educativos. El entorno construido induce a los alumnos a interiorizar cuanto les rodea, prioritariamente con la vista y el oído. Pero también el tacto (Hall): caminando lentamente, sintiendo el ambiente en la piel o palpando formas, se alcanzan bienestares psicológicos que redundan en el disfrute por aprender.

El tacto puede también transmitir conocimientos, fruto de la experiencia háptica (en el sentido formulado por Gibson); es decir, conociendo el mundo anexo a través del propio cuerpo. Tal conocimiento puede activarse al tocar con las manos objetos con facultades formativas, como asimismo disfrutando del propio contexto edificado, tanto a edades tempranas (el lúdico gatear, como acción por la que el niño descubre la inmensidad de lo íntimo, explorando los rincones del aula como «geometrías habitadas»), como en adultos (recrearse en el paseo y la pausa, para sentir la inmensidad de lo íntimo…).

Oportunidades todas ellas que los sistemas online ignoran o, incluso, —lo que es aún peor— tergiversan, planteando la figuración como falso reemplazo de lo real. Asumiendo que la educación es, pues, un hecho de carácter espacial, la Arquitectura desempeña un doble papel. Por un lado, sirve como escenario de las relaciones entre quienes enseñan y quienes aprenden; pero no puede limitarse a esta función estrictamente contenedora: tiene la responsabilidad de transmitir los valores derivados de su naturaleza como obra de Arte y de su potencial ejemplaridad (faceta que quien suscribe ideó hace años como «Campus Didáctico»).

«Libro de texto tridimensional»

Varios investigadores señalan que la Arquitectura se comporta como un «libro de texto tridimensional» (Taylor) e, incluso, como «tercer profesor» (Nicholson), sumándose así a la labor de la familia y de los profesores; es decir, enriqueciendo a quienes la experimentan in situ y no virtualmente. La Arquitectura promueve la convivencia, actúa como elemento formativo per se y crea atmósferas que refuerzan el sentimiento de identidad colectiva. Así valorada, el aula pasa de ser un mero receptáculo material a todo un territorio humano, dotado del aura del Saber y la belleza espacial… Como apuntó el maestro Alvar Aalto: «La Arquitectura tiene un motivo interior: la idea de crear un paraíso». La meta de la Arquitectura no es organizar espacios, sino ordenar las relaciones de personas en el espacio.

Se han expuesto las sinergias entre educación, valores, afecto, colectividad y Arquitectura; ello debe justificar que hoy —más que nunca— es imprescindible lanzar una advertencia ante el futuro ya presente: no debemos caer jamás en una excesiva seducción por los modernos canales de telecomunicación. Si bien en casos extremos, como el actual, pueden ser de inestimable ayuda, es una obligación moral prevenir sobre el peligro que encierra dicho exceso, pues atentaría contra las virtudes de la verdadera educación. Y hacerlo ahora, antes de que sea tarde, pues unos por desconocimiento, otros por omisión y otros por intereses económicos éticamente dudosos, quizá en el post-COVID-19 no respetarán ni valorarán la profunda dimensión humana del hecho educativo, y el inexcusable concurso del roce personal.

Cuando esta pesadilla mortal nos permita recuperar nuestra cotidianeidad docente, será tiempo de alcanzar una razonada proporción entre virtualidad y contacto humano. Pero sin olvidar que la columna vertebral de la formación reside en este último. Estas semanas, todos nos hemos consolado organizando reuniones telemáticas con nuestros seres queridos. Bien está, como remedio… Pero, ¿concebiría alguien en el futuro postular dicha solución como reemplazo del encuentro real? Pues la educación integral de nuestros jóvenes no está tan lejos de la relevancia de las relaciones familiares o de amistad….

Confieso que verme obligado durante semanas a la docencia online me ha servido para valorar la utilidad de dicha tipología en coyunturas excepcionales; pero -sobre todo- para refirmarme en la trascendencia de lo presencial (toda una convicción resiliente). No existe herramienta tecnológica o programa informático capaz de sustituir la magia de mirar a los ojos a un alumno y captar su emoción cómplice, cuando los docentes somos capaces de despertarles el gozo por el aprendizaje. Bajo una apariencia de progreso, las TIC´s pueden acarrear una grave secuela: reemplazar la interacción directa entre profesores y alumnos, pues supondría una gravísima involución. Sería entonces cuando su posible contribución al aprendizaje mutaría en un simulacro, en una banalización de la naturaleza del hecho educativo, quebrantando la formación en valores de la persona. El COVID-19 ya nos ha causado un trágico daño en vidas.

Como profesor, como arquitecto y, sobre todo, como padre, alzo la voz para manifestar con vehemencia un ruego: no permitamos que, como nefasta derivada en la educación, nos deje además el terrible legado de la deshumanización, pues minaría la auténtica formación integral de nuestros alumnos… Y de nuestros hijos.

Fuente e Imagen: https://www.abc.es/familia/educacion/abci-formacion-online-y-deshumanizacion-riesgos-post-covid-19-202004300121_noticia.html

Comparte este contenido:

Argentina: Cuotas de colegios privados: en marzo la morosidad fue del 60% y en abril trepó al 80%

América del Sur/Argentina/03-05-2020/Autor(a) y Fuente: www.diariodecuyo.com.ar

El parate de la economía golpeó fuerte el bolsillo de los padres que, a decir de los porcentajes que llegó al Ministerio de Educación, priorizaron otros gastos.

La crisis económica que provocó la pandemia, luego de la decisión de encarar un estricto aislamiento desde 20 de marzo, regó de incertidumbre y un panorama oscuro a varias actividades. Gente que cobró el sueldo en cuotas, otros que perdieron el trabajo y gran parte recibió sus haberes con algún descuento, ya sea acordado gremialmente o decidido directamente por el empleador.

Casi que no se salvó ningún rubro. Desde el comercio hasta los restoranes, pasando por una serie de actividades que recibieron el duro golpe de un país frenado que, si bien a cuenta gotas empieza a flexibilizar, no alcanza para empezar a verse el repunte.

Uno de los que asomaba para tener problemas era el segmento de colegios privados, que en San Juan aglutina a unos 35.000 alumnos en sus diferentes modalidades. El dato que llegó a las oficinas del Ministerio de Educación de la provincia es alarmante: en marzo la morosidad del pago de cuotas alcanzó el 60% y en el mes de abril está «entre un 70 y 80%».

El relevamiento fue realizado por la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada (ADIDEP) e informado hace unos días a la Dirección de Educación Privada, que conduce Alicia Bernardini.

En San Juan, como en el resto del país, hay colegios de gestión privada donde el Estado hace un aporte de dinero para pagar los sueldos docentes que, dependiendo el caso, va del 30 al 100% de la remuneración mensual. Dicho esto, el sueldo de los maestros no debería estar necesariamente comprometido con este escenario de morosidad, pero sí otras áreas de los establecimientos, explicaron las autoridades.

A principios de este mes y adelantándose a lo que se acontecimientos, el Ministerio de Educación de la provincia sacó una resolución que echaba luz sobre cómo iba a darse el pago de cuotas, luego de algunos rumores en los pasillos de los colegios que hablaban de descuentos por lo que los niños no asistían.

En rigor, definió congelar las cuotas por el periodo que dure el aislamiento social, preventivo y obligatorio. Además, no debían aplicar el aumento previsto a partir de marzo luego de acordarse en paritaria el aumento anual docente.

También el texto obligaba a flexibilizar los plazos de pago del mes en curso sin que se cobre interés alguno por mora. En el listado de excepciones, incluyó suspender cobros extras que no sea la cuota mensual (fotocopias, materiales, etc). En el caso de nivel inicial, les pidió a los colegios que genere mecanismos de compensación por el pago de material didáctico.

Intertanto, las instituciones ofrecen a los padres todo tipo de canales  de pago y facilidades para que puedan hacer frente a la cuota mensual, recalcando que si bien los chicos no asisten a los colegios igual hay un vínculo virtual con los alumnos donde se les da tarea y, en algunos casos, es corregida por los docentes.

Así las cosas, con marzo y abril con altísimos porcentajes de morosidad y sabiendo que las clases presenciales no volverían al menos hasta después de las vacaciones de invierno, las instituciones privadas ven un horizonte con dificultades que puede comprometer el funcionamiento de los establecimientos.

Fuente e imagen: https://www.diariodecuyo.com.ar/economia/Cuotas-de-colegios-privados-en-marzo-la-morosidad-fue-del-60-y-en-abril-trepo-al-80-20200430-0075.html

Comparte este contenido:

Mundo: Universidad de Antioquia, CLACSO y OVE invitan al conversatorio virtual «Posiciones docentes frente a la pandemia»

Mundo/03-05-2020/Autor(a) y Fuente: Universidad de Antioquia, CLACSO

La Universidad de Antioquia, CLACSO y OVE, invitan en el marco del Ciclo internacional de conversatorios virtuales «Educación y humanidad en tiempos de pandemia: perspectivas multisituadas» al cuarto conversatorio denominado «Posiciones docentes frente a la pandemia» este martes 05 de mayo del año en curso a las 10:00 am (Hora Colombia).

En donde tendremos las intervenciones de les siguientes panelistas:

  • Luis Bonilla-Molina (Venezuela) del Centro Internacional Miranda.
  • Pablo Imen (Argentina) del Centro Cultural de la Cooperación.
  • Gabriela Walder (Paraguay) de la Red por el Derecho a la Educación.

Moderadoras:

  • Bibiana Escobar (Colombia) de la Universidad de Antioquia.
  • Alexandra Agudelo (Colombia) de UNAULA.

Para ello se requiere entrar al siguiente link y registrarse:

https://udearroba.zoom.us/webinar/register/WN_3vnUazT3TNCmnPHDcmAI6A

 

Fuente e Imagen: Universidad de Antioquia, CLACSO y Colaboradorxs de OVE.

Comparte este contenido:

Derechos de la niñez y coronavirus

Por: Elisabeth de Puig

El coronavirus trae cada día su carga de hipótesis y contra hipótesis, de nuevas medidas, de opiniones y contra opiniones, Ivermectin versus Hidroxicloroquina, inmunización o no inmunización, estrategias diversas de lucha. Al final vemos un mundo doblegado por un enemigo invisible, preso dentro de una gigantesca telaraña que provoca situaciones imprevisibles y que, al mismo tiempo, nos desvela nuestras fragilidades individuales y colectivas.

Las especificidades nacionales juegan un papel de primer rango en la gestión de la crisis del Coronavirus. Se ha debatido ampliamente acerca de la respuesta china y oriental a la pandemia, así como la de los países europeos, diferenciando a los latinos de los nórdicos.

Francia habría encarado de manera reactiva la crisis mientras Alemania lo habría hecho de forma preventiva y proactiva. Estas diferencias ponen en tela de juicio la organización política y los sistemas sanitarios de cada país. 

La pandemia ha tocado las puertas del Caribe y de América Latina con un desfase que permite descubrir algunas pistas en las experiencias vividas por los países que nos han precedido en el infortunio. A pesar de esta ventaja la CEPAL prevé graves estragos en América Latina y el Caribe, al igual que estos se anuncian para África.

En República Dominicana, después de 5 semanas de confinamiento y de un toque de queda que comienza a las 5 de la tarde, se siente una presión a favor de la reanudación de las actividades comerciales.

Fuerza es de darnos cuenta que el instinto natural de conservación no se expresa de la misma manera en todos los sectores de la sociedad. Pagamos y pagaremos muy caro el precio de las grandes desigualdades sociales que nos caracterizan, fruto de años de corrupción, de laxismo institucional, de falta de educación formal, de la pobre educación en ciudadanía y, por ende, de la poca capacidad crítica que mantiene nuestra gente en postración permanente.

Prueba de lo último es la insólita peregrinación que terminó el domingo pasado en la provincia de Puerto Plata y que amontonó centenares de personas con apoyo de la Policía y del 911 en plena cuarentena.

Frente a este cuadro bastante desolador, nuestra población infantil de sectores vulnerables se encuentra más desamparada que nunca. Las suspensiones de clases y el aislamiento físico han implicado que muchos menores deben estar encerrados en sus casas, en contextos en que pueden estar expuestos a situaciones de maltrato o de riesgo.

Las escuelas, ongs, iglesias son como mallas de retención que protegen a la niñez en situación de vulnerabilidad.  Con el aislamiento los niños, niñas y adolescentes enfrentan situaciones de mayor vulneración y desprotección.

La presente crisis de la salud amenaza con convertirse en una crisis mayor de los derechos de los niños, aún más cuando estos no se están respetado a cabalidad como sucede en nuestro país.

La sociedad debe unirse para exigir a las nuevas autoridades electas proteger la salud, que se proporcione agua, saneamiento e higiene a los sectores vulnerables tomando en cuenta que solo el 52.5% de los hogares recibe agua del acueducto dentro de la vivienda y un 23.6% de una llave en el patio según la última encuesta Enhogar 2017.

También se trata de facilitar el aprendizaje de los niños; ayudar a las familias a cubrir sus necesidades y cuidar a sus hijos; proteger a los niños de la violencia, la explotación y el abuso, lo mismo que de proteger a los niños migrantes.

Por la experiencia de anteriores aislamientos, sabemos que los niños y niñas que no van a la escuela durante largos periodos de tiempo tienen menos probabilidades de regresar cuando se reanudan las clases.

El cierre de las escuelas también elimina el acceso a programas de nutrición escolar y, con ello, dispara las tasas de desnutrición y malnutrición. Durante las últimas semanas se ha constatado un aumento considerable de los casos de dengue y malaria.

No nos podemos cegar. Las medidas de confinamiento solo aumentan la fractura social. El imposible acceso a las redes y las malas condiciones de vida van a incrementar la brecha escolar que hay en nuestro país entre las escuelas privadas de las clases altas y medias y las escuelas públicas y privadas de los barrios desfavorecidos, y dentro de estos mismos sectores la brecha entre quienes tienen acceso a internet y quienes no lo tienen.

Estas brechas no cierran con curitas, pero las crisis ofrecen oportunidades para subsanar algunas problemáticas. Cual sea el gobierno que tengamos en el próximo cuatrienio, el plan de recuperación nacional que será necesariamente emprendido tendrá que ver con todos los rubros y asignaturas impostergables como la atención primaria, programas de empleos, fuentes de trabajo, lucha contra la violencia y la inclusión. Se impone un nuevo plan para la niñez dominicana.

Fuente: https://acento.com.do/2020/opinion/8810989-derechos-de-la-ninez-y-coronavirus/

Image:  ludi en Pixabay

Comparte este contenido:

Walkie-talkies para seguir las clases cuando no hay acceso a internet

Por: Nieves Mira

Miles de alumnos podrían quedarse descolgados por la brecha digital que ha evidenciado el confinamiento.

Desde que comenzó el confinamiento, los nueve niños de tercero de primaria del colegio Luis Díaz Moreno, en el municipio lucense de Baralla, se conectan todos los días para seguir sus clases a distancia, pero no lo hacen por videollamada. Como algunos de ellos carecían de conexión a internet e, incluso, de ordenadores, el centro pensó cómo aprovechar los recursos que ya disponían y probaron con los walkie-talkies de su taller de radio. En las ondas, quedan diariamente durante dos horas, y así corrigen los deberes que les manda el tutor.

«Fue la manera que encontramos para garantizar que todos seguían el ritmo», cuenta la directora del colegio, Vanessa de Arriba. Su tutor, radioaficionado, fue quien programó los terminales para que no tuvieran interferencias y los remitió al ayuntamiento para que los repartiera por cada domicilio. «Es él quien les va dando la palabra y así todos pueden seguir las correcciones», explica. «En el medio rural en que vivimos, internet no era primordial hasta ahora. y hemos tenido que tirar de imaginación», añade.

Más que acceso a internet

«Hasta hace un mes teníamos claro que los estudiantes que no tienen acceso a internet sufren un mayor riesgo de exclusión. Y aunque en España se trata de un porcentaje minoritario, esto supone que decenas de miles de adolescentes van a tener más complicado su desarrollo personal y su futuro laboral. Ahora, con el confinamiento hemos descubierto que no solo existe en aquellos hogares sin aceso a internet, sino también en el número de dispositivos accesibles por parte de cada estudiante en su hogar», cuenta Elena IbáñezCEO de Singularity Experts, una plataforma de Inteligencia Artificial que ayuda a los jóvenes a identificar sus habilidades. «Esto es un problema, porque supone que en un mundo en el que la educación online ha crecido un 900% en los últimos 20 años, los estudiantes que no dispongan de un dispositivo de uso individual, tendrán menores posibilidades respecto a otros que sí lo tengan», añade Ibáñez.

En este ámbito, el papel de los educadores se vuelve de vital importancia. «Son los primeros que deben ser formados en esta nueva realidad. En la tecnología como concepto, pero también como canal, como contenido, como competencia», señala Ibáñez. «Ya no hablamos de transformación digital; estamos en la era de la tecnología en mayúscula», añade la experta.

Iván López, alumno de tercero de Primaria en clase con walkie-talkie, en este caso propios
Iván López, alumno de tercero de Primaria en clase con walkie-talkie, en este caso propios – ABC

Pero no todos los expertos son tan positivos al respecto. Cristina Gutiérrez, educadora especializada en educación emocional, hace un llamamiento a la «solidaridad» estos días, para que nadie se quede atrás. «Invitaría a todos a colgar un cartel en los ascensores o portales, preguntando si algún niño necesita ordenador o wifi. Seguro que podemos compartirlo», cuenta. Y, si fuera uno de sus padres, «colgaría el cartel pidiendo ayuda (tanto de wifi como de profesores particulares online)», añade.

«Una minoría», según la ministra

Ocho de cada diez alumnos, según informaba el Ministerio de Educación el mes pasado, se incorporaron, con el fin de las clases y el inicio del confinamiento a la «enseñanza online». Maestros, profesores, alumnos… todos tuvieron que adaptarse a los nuevos métodos. Mientras tanto, «una minoría» (en palabras de la ministra Isabel Celaá) de estudiantes, que se estima entre el 10 y el 15 por ciento del total, quedaban aislados del sistema al no disponer de los recursos TIC que necesitan (conexión a internet, ordenador…).

El sindicato ANPE publicó una encuesta en la que el 70,9% de los docentes canarios valoraba con menos de un cinco la posibilidad de prestar atención a la diversidad de todos sus alumnos con los medios disponibles. Las últimas semanas, las instituciones públicas, muchas veces en colaboración con empresas privadas, han repartido tabletas, tarjetas SIM o, incluso, teléfonos móviles para tratar de disminuir la llamada «brecha digital» que antes se sorteaba acudiendo a los centros. Oenegés como Red ONGD de Madrid o Save The Children alertan de las terribles consecuencias que podría tener la desconexión para los alumnos con menos recursos. Mientras llega una solución a la falta de medios, por toda España los profesores buscan cómo atajar este problema, muchos con iniciativas tan ingeniosas como las de Baralla.

Fuente e Imagen: https://www.abc.es/familia/educacion/abci-walkie-talkies-para-seguir-clases-cuando-no-acceso-internet-202004220157_noticia.html

Comparte este contenido:

Pensamiento visual: pedagogías emergentes para tiempos de confinamiento (IX)

Por: Educación 3.0

El visual thinking se basa en la utilización de recursos gráficos para la expresión de conceptos e ideas, lo que facilita su comprensión. Luis Ángel Gómez Galdeano, profesor colaborador de la ONG Escuela de Paz, analiza su aplicación en las aulas de todos los niveles.

El auge de plataformas para compartir imágenes como Instagram responde a un importante cambio cultural: el paso del texto escrito como eje de nuestra comunicación hacia lo visual y lo audiovisual como medio principal de transmisión de la información.

En este sentido, es precisamente de la capacidad de interpelación de las imágenes de lo que se vale el pensamiento visual para producir aprendizajes significativos.

Durante un tiempo, no sabemos cuánto, no vamos a poder compartir el espacio físico con nuestros alumnos. Por ello, seguir dotando a nuestras clases a distancia de componentes creativos, cargados de emotividad y con una gran carga motivadora cobra mayor importancia que nunca. El pensamiento visual puede ayudarnos en esta tarea.

¿Qué es el pensamiento visual?

El pensamiento visual o visual thinking se basa en la utilización de recursos gráficos para la expresión de conceptos e ideas. Pretende transformar un contenido textual o audiovisual en representaciones gráficas para que la mente pueda comprenderlas de una forma más eficiente.

El pensamiento visual como pedagogía comienza con Rudolph Arneheim y su libro “Visual thinking”(1969). En él explica que mediante la vista, el individuo aprende de un modo más rico, tanto en sensaciones como en matices que si sólo lo hace mediante el lenguaje verbal. Según él, aprender sólo del modo “convencional” limita la capacidad creativa.

Más recientemente, autores como Dan Roam en ‘Tu mundo en una servilleta’ (2010) y Toni Buzan en ‘El libro de los mapas mentales’ (2013) redescubren el pensamiento visual no tanto para ‘comunicar mejor’, sino para ‘pensar mejor’.

Beneficios para los alumnos

El pensamiento visual puede ser un poderoso aliado de la docencia y el aprendizaje:

  • Ayuda a la comprensión de conceptos pues para dibujar una idea el alumno ha de pensarla, sintetizarla y finalmente representarla de manera original.
  • Fomenta la escucha activa y conecta significante y significado, desarrollando en el alumno capacidades de metacognición y retención.
  • Promueve la personalización y la libertad de pensamiento en su realización, lo cual hace que sea un proceso creativo, no sujeto a las limitaciones del lenguaje verbal.
  • Al tener el dibujo un fuerte poder metafórico y evocador, esta metodología puede ayudar al alumno a transmitir deseos y emociones provocadas por la falta de comunicación con el mundo físico.
  • El proceso de creación de imágenes representativas, más reposado que la toma de apuntes, lleva al alumno a detenerse, a observar y comprender lo que está haciendo, desarrollando el pensamiento crítico
Pensamiento visual pedagogías

¿Cómo preparar dinámicas mediante el pensamiento visual?

Algunas de las técnicas para la representación visual de contenido como los mapas mentales, el storytelling o el sketchnoting son utilizadas por los docentes para apoyar procesos de enseñanza-aprendizaje. Todas ellas cuentan con aplicaciones digitales, como comentaremos a continuación.

En primer lugar, es importante recordar a nuestros alumnos que el dibujo es una cualidad innata y que todos sabemos hacer flechas, letras dobles y garabatos.

También debemos enfatizar que no existe una sola manera de expresar ideas, acontecimientos o reflexiones y que el pensamiento visual es precisamente la puerta hacia la personalización de las mismas, animándoles a ser espontáneos y creativos.

Seguidamente podemos aplicar algunas de las rutinas que proponen Ritchhart, Church y Morrison (2014) para iniciarse con el visual thinking en el aula:

  • Rutina 1: Ve-Piensa-Pregúntate, que consiste en elegir una imagen o un tema y hacer tres preguntas: ¿Qué ves? ¿Qué piensas sobre eso? ¿Qué te hace esto preguntarte? Esta actividad ayuda a estimular la curiosidad y colabora a que los estudiantes sean cautelosos, observadores y a formular interpretaciones a partir de un pensamiento propio.
  • Rutina 2: Color-Símbolo-Imagen, que consiste en proponer a los estudiantes una imagen, lectura o audio para que capten su esencia y la plasmen en papel de manera no verbal colaborando con la comprensión y discusión entre pares. Lo que se hace es solicitar que, una vez concluida la lectura, audio o análisis de la imagen, dibujen 3 cosas: un color con el que identifican el tema, un símbolo que represente la idea, y una imagen que capte la esencia.

Siguiendo una progresión de dificultad creciente se puede introducir a los alumnos en el desarrollo cooperativo de un diccionario visual de imágenes o de un sencillo trabajo individual de sketchnoting.

A partir de aquí, podríamos pensar en llevar a cabo un proyecto como #Venta Pintorrea (Pintorrea las ventanas). En él, alumnos y alumnas  de 4º de la E.S.O utilizan el pensamiento visual para desarrollar la Historia de España del siglo XIX.

Tenemos un amplio abanico de recursos digitales, si preferimos “no mancharnos las manos”:

  • Spicynodes: desarrollo de mapas mentales (www.spicynodes.org)
  • Genially: infografías, mapas, apuntes o presentaciones interactivas (app.genial.ly)
  • Tawe: permite realizar videos animados a partir de nuestras notas y dibujos (tawe.co)
  • Storybird: permite crear cuentos utilizando su vasto universo de imágenes (storybird.com)

Estas cuatro aplicaciones comparten características que las hacen apropiadas para su uso cuando no existe la posibilidad de estar en clase con los alumnos: son sencillas de manejar, tienen tutoriales en castellano y se pueden compartir y evaluar en red. Igualmente, contienen herramientas que facilitan la cooperación en la creación de contenido, así como la evaluación entre iguales. Todo esto las convierte en magníficas propuestas para enriquecer la comunicación en tiempos de encierro, tanto entre profesores y alumnos, como entre ellos mismos.

Además, el pensamiento visual como metodología de trabajo puede funcionar como efecto disruptivo, ante el aluvión de trabajos escritos, o como vía de conexión con los sentidos y emociones; ambos son aspectos interesantes a fomentar para sobrellevar estos días de confinamiento.

Algunas ideas

Visual Thinking en educación es uno de los grupos de Facebook donde podemos encontrar muchas iniciativas e ideas interesantes sobre como utilizar el pensamiento visual para trabajar en remoto. Un ejemplo es #SalgamosAdelanteConArte, una propuesta del profesorado de la Associació Valenciana de Professorat de Dibuix para apoyar a través de la educación artística al personal sanitario.

En Twitter @dibujario, nos propone hacer mascarillas o batas para ayudar al personal sanitario utilizando Visual thinking

https://twitter.com/dibujario/status/1243829460455096321/photo/1
https://twitter.com/dibujario/status/1244907814025400320/photo/1

En está entrada, Philippe Boukobza, propone una selección  de juegos que puedes utilizar en el trabajo o en casa para fomentar el Visual Thinking.

Finalmene, hay una iniciativa interesante en Instagram para estos días de confinamiento: el reto #DibujoEnCuarentena2020, que nos animan a contar nuestros días de confinamiento haciendo garabatos.

Conclusión

Para poner en práctica el pensamiento visual sólo necesitaremos papel y lápices de colores. Además contamos con el apoyo de un sinfín de herramientas digitales para exponer ideas, reflexiones o sentimientos y estamos deseando de contar cosas. Así pues, frente al confinamiento, ¡pensamiento visual!

“Si no puedo dibujarlo es que no lo entiendo” Albert Einstein

Para saber más

Resumen del ‘Libro de los mapas mentales’ de Tony Buzan

Libro ‘Tu mundo en una servilleta’ de Dan Roam

Curso completo online sobre mapas mentales

20 herramientas para desarrollar visual thinking

Web con un gran número de artículos sobre pensamiento visual

Muy completo banco de recursos para Visual thinking

Entrevista a Elena Urizar, pionera del Visual thinking en España

Contiene vídeo y pdf con rubricas de evaluación del Proyecto Venta Pintorrea

Blog de Garbiñe Larralde experta en Visual thinking. Es también la creadora de un MOOC de Visual Thinking ofrecido por eI INTEF

Comunidad online de sketchnoters

Referencias:

https://www.icemd.com/digital-knowledge/articulos/una-historia-visual-thinking/

https://www.educ.ar/recursos/116342/infografias-aprender-con-imagenes

https://www.theflippedclassroom.es/making-thinking-visible-hacer-visible-el-pensamiento/

Ritchhart, R., Church, M., & Morrison, K. (2014). Hacer visible el pensamiento. Grupo Planeta Spain.

Luis Ángel Gómez Galdeano. Licenciado en Educación Física y Deporte. Director técnico de Running Park Madrid y profesor colaborador de la ONG Escuela de Paz. Este artículo forma parte de un proyecto de aprendizaje-servicio coordinado por el profesor Fernando Trujillo Sáez y Conecta13 dentro del Máster en Innovación Educativa de la Universidad Carlos III, la Fundación Estudio y la Institución Libre de Enseñanza.

Fuente e Imagen: https://www.educaciontrespuntocero.com/noticias/pensamiento-visual-pedagogias/
Comparte este contenido:
Page 493 of 2587
1 491 492 493 494 495 2.587