Argentina / 28 de julio de 2019 / Autor: Lorena Tasca / Fuente: Elige Educar
Ana Paula Fink ya suma cuatro enseñándole a docentes de Argentina varias estrategias para utilizar este deporte mental como una herramienta pedagógica que va mucho más allá de lo que imaginamos.
Antes de ser una especialista en enseñar el uso del ajedrez como herramienta pedagógica a docentes técnicas, la educadora infantil, Ana Paula Fink, odiaba este juego. “Para mí era el más aburrido y competitivo. Lo que conocía del ajedrez me parecía horrible”, cuenta Ana, quien ya suma cuatro años como docente de la materia Metodología Preajedrez para el aula, asignatura que hace parte de una Diplomatura De Ajedrez que se dicta en una universidad de Buenos Aires.
Ahí se ha encargado de mostrarle a otros docentes de distintos niveles, cómo el ajedrez puede ser una herramienta que permite preparar a niños y niñas para el posterior desarrollo de razonamientos más abstractos y complejos. Esto, teniendo en cuenta el concepto del “preajedrez”, es decir: entendiendo todas las normas previas que se deben cumplir para sentarse a jugar con un contrincante este famoso juego de 16 piezas y 64 casillas.
“Se da un marco de observación, respeto por las reglas y por el compañero de juego, en donde los participantes van adquiriendo distintos hábitos de pensamiento y un mayor tiempo de atención y concentración. En los distintos encuentros lúdicos que realizamos se crea un ambiente de aprendizaje basado en aprender a pensar mejor y para nosotros, el pensar no va separado del sentir, ni de las emociones”, cuenta Ana. Mediante diferentes expresiones artísticas como canciones, obras de teatro y cuentos, se les enseña cómo es el juego y sus reglas. Y son esas las técnicas que la educadora argentina enseña en el diplomado.
“Aprender sin darnos cuenta, aprender jugando con diferentes recursos didácticos para acercar al niño, diferentes contenidos”.
Esa es la premisa de Ana, quien considera que con este juego –conocido como un deporte mental–, se puede realizar una invitación a que los docentes se atrevan a crear metodologías de enseñanzas más dinámicas. “Emplear el ajedrez para enseñar es factible en cualquier colegio y en cualquier contexto. Este es un método creativo y con múltiples entradas. Por ejemplo, se puede enseñar sobre tonalidades de colores, sobre qué son las filas, las columnas, las diagonales; también los números, letras y movimientos. Con el camino de cada pieza, se puede hablar sobre lateralidad, bordes, centros, puntas, entre otros conceptos. Todo eso se puede enseñar con un tablero de mesa, pared o piso. También se puede usar el cuerpo y hasta dibujar con una tiza el tablero en el patio del colegio”, asegura Ana.
Muchas de las técnicas que ha enseñado, las publica en su canal de YouTube.
Ahí muestra, por ejemplo, cómo los niños empiezan a entender los movimientos. En un tablero de ajedrez, Ana va dejando las piezas del juego en el medio y los niños, con palitos de madera, deben explicar cómo se mueve cada una. Dicen, por ejemplo: “la torre se mueve como una cruz, y el alfil, como una equis”. En otro video, un niño está aprendiendo la diferencia de claro y oscuro al armar un tablero de ajedrez.
En su cuenta de Facebook también muestra varias de sus experiencias. Grabaciones de canciones, ensayos de obras de arte y cómo unos niños en un jardín infantil cuentan con ella la cantidad de casillas que tiene una fila de un tablero de ajedrez. También muestra cómo se sorprenden al ver que este juego se puede llevar a grandes escalas y que no es para jugar sólo en una mesa.
“Es sumamente interesante observar cómo se ejercita la intuición e imaginación, complementando e integrando el funcionamiento de ambos hemisferios cerebrales que contribuye al desarrollo del potencial creativo e integral del ser humano. El ajedrez también ayuda a las personas a ser sus propios médicos del alma, ya que mediante su práctica y aprendizaje, ayuda a conectarnos con nuestra vida interior, mental, psicológica, afectiva y espiritual”, agrega Ana.
Por un cambio inesperado y sus ganas de estar en constante creación, Ana ahora es una experta en presentar el ajedrez de distintas formas.
Estuvo 7 años trabajando en jardines infantiles, hasta que empezó a cuestionarse la educación tradicional. Decidió hacer un cambio y encontró la posibilidad de estudiar un plan de estudios de docencia de tiempo libre y recreación, lo que le dio las herramientas para entender la importancia del juego en TODAS las instancias del aprendizaje.
Durante ese período de re-aprender sus formas de enseñar, conoció a la profesora Marina Alba Rizzo, quien fue su guía para relacionar el ajedrez con dinámicas lúdicas para enseñar muchas cosas que van más allá de cómo debe moverse la reina, el rey, los caballos, los alfiles, las torres o los peones.
Ahora, se ha encargado de demostrarle a todos los docentes que han pasado por sus clases, que el ajedrez es mucho más que un juego o deporte mental. “Los maestros tenemos que ser creativos porque no podemos enseñar a todos de la misma manera o forma. Todos somos diferentes y nosotros tenemos la obligación de diseñar aulas adaptadas a las necesidades de cada niño y grupos, y no al revés. El ajedrez puede dar esa libertad”.
España / 28 de julio de 2019 / Autor: Redacción / Fuente: Compromiso RSE
Un total de 8,2 millones de niños y niñas en 28 países de Latinoamérica, África subsahariana y Asia se han beneficiado del programa de educación digital ProFuturo, puesto en marcha en julio de 2016 por Fundación Telefónica y “la Caixa” con el objetivo de reducir la brecha educativa y digital en el mundo a través de la tecnología. En estos tres años, ProFuturo ha formado, además, a 300.000 docentes y ha alcanzado acuerdos con gobiernos y socios locales asegurando la escalabilidad y sostenibilidad del programa, que aspira a llegar a 10 millones de niños en 2020 y a 25 millones en 2030.
Inspirados por el Papa Francisco, en julio de 2016 Fundación Telefónica y “la Caixa” decidieron sumar sus esfuerzos y su bagaje en el campo de la educación para contribuir a que niños y niñas de entornos vulnerables tuvieran una experiencia educativa de calidad e igualdad de oportunidades.
«Aún recuerdo cuando el Papa me dijo que los niños del tercer mundo nunca podrían salir de la pobreza porque no tienen acceso a la educación. De esa conversación nació ProFuturo y en estos tres años hemos trabajado sin descanso para llevar educación de calidad a los lugares más remotos del planeta y asegurarnos de que ningún niño se quede detrás», explica el presidente de ProFuturo y presidente de Fundación Telefónica, César Alierta Izuel.
Expansión por 3 continentes
En 2016, después de un primer piloto en Angola, ProFuturo empezó a extenderse por África subsahariana y Latinoamérica, cerrando el año con presencia en 16 países y alcanzando ya en su primer año a 3,5 millones de niños. Desde entonces, el programa no ha dejado de crecer, expandiéndose a nuevos continentes y países, y consolidándose allí donde ya estaba presente. En 2017 llegó a Asia, y este año se está preparando el arranque de las operaciones en cinco países de la Comunidad del Caribe (CARICOM): Las Bahamas, Barbados, Belize, Guyana y Jamaica. Hasta la fecha, el programa se lleva a cabo en 3.447 escuelas de 28 países1 de los tres continentes, y ha beneficiado a un total de 8,2 millones de niños y niñas, según datos auditados de 2018.
Para el vicepresidente de ProFuturo y presidente de Fundación Bancaria ̈la Caixa”, Isidro Fainé Casas, «el programa ha contribuido a romper la brecha digital y ha marcado un antes y un después en la vida de muchos niños y jóvenes». «Seguiremos apostando por la tecnología y la educación para abrir la puerta a nuevas oportunidades».
Learning analytics: un programa pionero en el uso de datos
Convertido en uno de los programas de educación digital más grandes del mundo, ProFuturo contribuye con su trabajo al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030, más concretamente al ODS4, relativo al acceso a una educación de calidad, equitativa e inclusiva para todos. La propuesta educativa de ProFuturo es integral; incluye, por un lado y como pieza fundamental, la formación docente, y a la vez promueve el aprendizaje de niños y niñas de primaria a partir de experiencias digitales innovadoras. El modelo pedagógico es personalizable, se puede implantar en cualquier entorno vulnerable, disponga o no de conectividad, y se adapta a cada centro y país en función de sus necesidades educativas y tecnológicas.
En sus tres años de vida, ProFuturo ha ido mejorando los procesos para medir los resultados y evaluar su impacto en la calidad y transformación de la educación. Para ello, en colaboración con LUCA – la Unidad de Datos de Telefónica- y la cátedra Telefónica de la Universidad Pontificia de Salamanca, ha desarrollado herramientas pioneras de learning analytics basadas en algoritmos y big data, que permiten tomar decisiones sobre la evolución de contenidos, metodologías y despliegue operativo. Además, ofrecen al docente aplicaciones adicionales para poder personalizar la educación de sus estudiantes.
Población más vulnerable: Modelo del Refugiado
En 2018, ProFuturo comenzó a trabajar en zonas de conflicto y crisis. En colaboración con la Fundación Entreculturas y el Servicio Jesuita a Refugiados (SJR), ProFuturo está trabajando para implementar un modelo de intervención socio-educativa digital para niños y niñas refugiados. Se ha comenzado un proyecto piloto en el Líbano, y se irán incorporando Malawi, Jordania, Etiopía, Uganda y Colombia durante 2019. Adicionalmente, el pasado mes de junio, ProFuturo anunció un acuerdo con el fondo global dedicado a la educación en emergencias Education Cannot Wait para mejorar el acceso a la educación de calidad en zonas de conflicto. El primer proyecto de colaboración se desarrollará en Etiopía para abordar los retos educativos derivados de la actual crisis de población desplazada en el país.
Alianzas y posicionamiento internacional
Para asegurar la sostenibilidad del programa a largo plazo y el empoderamiento de las comunidades donde está presente, desde 2016 ProFuturo ha ampliado su red de alianzas con gobiernos nacionales y locales, organizaciones internacionales e instituciones con larga experiencia en terreno y referentes en el sector educativo como Save The Children, Fundación Entreculturas y World Vision. En 2018, ProFuturo firmó un acuerdo con la Organización de los Estados Americanos (OEA) para extender su programa en cinco países del Caribe, lo que ha comenzado a materializarse este mes de julio con el inicio de operaciones en Guyana.
Desde sus inicios, ProFuturo se ha posicionado en el ámbito internacional y ha participado en eventos de referencia mundial de educación, tecnología e innovación, pudiendo compartir su conocimiento y visión en la materia. En 2017, César Alierta presentó el programa en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, tras su nombramiento como Asesor Global del Fondo ODS de la ONU en Educación Digital y Desarrollo Sostenible, y en la conferencia ‘G20 Africa Partnership- Investing in a common future’ en Berlín. En 2016 el programa se había dado a conocer ante más de 400 líderes religiosos de todo el mundo en el encuentro interreligioso “Sed de paz: religiones y culturas en diálogo”, que congregó a 3.000 personas en la ciudad italiana de Asís.
Este año, en el mes de marzo, ProFuturo coorganizó con UNESCO la conferencia internacional más importante sobre el uso de las TIC en la educación, la Mobile Learning Week (MLW), donde presentó un Documento de Referencia, elaborando conjuntamente con UNESCO sobre los retos y oportunidades de aplicar la Inteligencia Artificial a la educación.
En el primer semestre de 2019 ProFuturo ha enviado equipamiento y comenzado la formación de docentes en Liberia, Nigeria, Ruanda y Senegal, y antes de que finalice el año prevé iniciar su actividad en cinco países de la Comunidad del Caribe. Además, junto a diversas contrapartes locales, ProFuturo está realizando el diagnóstico para iniciar operaciones en Sierra Leona, Eswatini, Jordania y Sudáfrica. Se espera que la cifra de niños y niñas impactados este año sea de 4,5 millones.
México / 28 de julio de 2019 / Autor: Lev M. Velázquez Barriga / Fuente: La Jornada
La Cuarta Transformación debía tener su correlato con un proyecto y un marco constitucional en materia educativa que rompiera con el ciclo del neoliberalismo; las y los maestros serían, según lo planteado en el artículo 3° reformado, reconocidos como agentes de la transformación, era de suponer que se referían al proceso de instauración de un nuevo régimen democrático; sin embargo, ninguna de las leyes educativas aprobadas o propuestas hasta el momento en el actual gobierno, recuperan las nociones de las izquierdas ni tampoco las experiencias y potencialidades de los profesores como sujetos catalizadores de cambios sociales.
En el sentido común de las izquierdas, no se entiende como transformación cualquier acontecimiento que implique modificaciones en la sociedad, la economía, la política o la cultura; sólo la de aquellos movimientos orgánicos que producen procesos de liberación: minando las estructuras de poder, rompiendo con las formas de sobrexplotación humana y de la natura o trastocando las múltiples opresiones de clase, raza, lengua y género; estos procesos pueden ser pacíficos y graduales, pero siempre profundos y emancipadores.
La experiencia y no la teoría, nos ha demostrado que los sujetos de transformación no son uniformes ni están necesariamente vinculados a la producción fabril, lo cual no significa que estén exentos de afectaciones y de explotación en la cadena de producción capitalista; son agentes de cambio, pero de una composición compleja: pueden ser obreros, campesinos, indígenas, diversidad sexual, desterrados y desplazados, afectados ambientales, víctimas de la violencia, infotecnopobres, juventudes precarias, estudiantes y por supuesto maestros.
Algunos de los planos de transformación de estos sujetos son la organización de las fábricas y las industrias; la democratización de los sindicatos; el gobierno para la autonomía y la comunalidad; las instituciones y la vida pública para el reconocimiento de la identidad sexodiversa y la horizontalidad de las relaciones de género; el territorio y la sustentabilidad ambiental; la paz y justicia social; la democratización de las tecnologías digitales, el derecho a la libre información y la comunicación; la seguridad social y laboral; la educación pública y gratuita con un proyecto plurinacional que tenga como principios la vida y la ciudadanía democrática, no los valores y objetivos del mercado.
Los docentes están atravesados por más de una de las opresiones; el sindicalismo es apenas un matiz en el caleidoscopio de las luchas magisteriales, es por eso que se despliegan también por diferentes planos de transformación: concejal en Cherán, autodefensa en la montaña, locutor de la radio comunitaria en la mixteca, miembro del comité de desaparecidos y presos políticos en Oaxaca, defensor de los derechos de los jubilados y pensionados en Torreón, feminista en Chihuahua, ambientalista en Veracruz, activista contra la privatización del agua en Sonora y Mexicali, colono en Durango que lucha por la vivienda de los sin techo, comunicador de medios alternativos digitales en Huimanguillo y CDMX, productor orgánico y organizador de mercados populares solidarios en Chiapas; hablo de casos concretos, pero que se repiten en distintos lugares porque son representativos de muchos maestros que se asumen en la complejidad del sujeto de transformaciones sustantivas.
No obstante, estos maestros no son los enunciados por las leyes secundarias en puerta, de los agentes de transformación que fueron conceptualizados en la reforma constitucional no se encuentra ningún rastro de congruencia; en su lugar, hallamos otros que son acotados por el derecho de terceros, la meritocracia y las mediciones. La idea de horizontalidad en el sistema de carrera que sustituiría al servicio profesional docente es competitiva e individualista, las posibilidades de la mejora continua de la educación corren el riesgo de no producir compromisos colectivos que las familias valoran por el impacto que tienen las escuelas en la reconstrucción del tejido social, el desarrollo cultural y deportivo, el mejoramiento de las condiciones alimentarias de los alumnos, la constitución de las relaciones basadas en los valores y la ética o el desarrollo de aprendizajes socialmente necesarios.
Siguiendo las reglas de la nueva legislación no hay posibilidades de transformar, de romper la secuencia neoliberal donde la justicia social, la soberanía, la vida, la felicidad, la democracia, la ciudanía consciente y participativa, la unidad de lo humano en la diversidad como horizontes de la educación, son reducidas a la visión empresarial de excelencia que pretende esclavizar los logros del aprendizaje en cárceles cognitivas de medición estandarizada y el desarrollo pleno de las cualidades de las personas en las habilidades económicamente rentables.
Celebro que la transparencia y la rendición de cuentas sea un eje transversal en las propuestas de leyes educativas secundarias; sin embargo, sin una noción emancipadora de la transformación ni de los sujetos históricos, pedagógicos y políticos como agentes para llevarla a cabo, son mínimas las posibilidades de que la Nueva Escuela Mexicana se convierta en el generador de una revolución cultural, pacífica y profunda que acabe con la corrupción; pero sobre todo, que acabe con el pensamiento colonial, la subjetividad neoliberal y la relación de la formación con la producción de rentabilidad económica para una élite a costa de los niños, niñas, jóvenes y del planeta que habitamos.
Hace unos días OnlineUniversities.com publicaba una infografía que refleja los éxitos y los retos en el uso de las redes sociales en las universidades de los EEUU.
Según el estudio, el 100% de las universidades estadounidenses estarían usando las redes sociales en alguna medida. Como publiqué en esta investigación, 15 maneras en que las universidades españolas están usando Facebook, también es el caso de España. Las universidades españolas han creado sus páginas dedicadas en Facebook y Twitter, variando en su éxito en el número de seguidores e interacciones. El objetivo principal en todas ellas es dar a conocer sus programas de estudio y atraer a nuevos estudiantes. En algunos casos además se promocionan acontecimientos del campus, éxitos deportivos y se publican artículos del blog.
Pero en EEUU, el uso de las redes sociales también se ha introducido dentro del aula. Seguramente una realidad bien diferente a España, en donde la mayoría de los profesores todavía no verían las redes sociales como una herramienta de trabajo y un método de comunicación con sus alumnos actuales.
En EEUU las redes sociales son un medio para explicar vivencias en el campus, para establecer comunicaciones y debates online sobre temas del aula, para compartir materiales de aprendizaje y publicar a través de blogs experiencias relacionadas con un tema. Los profesores asimismo comparten recursos multimedia y desarrollan un entorno personal de aprendizaje (PLE). También se dedican páginas a la mascota de la universidad o como reunión de antiguos alumnos.
¿Qué podemos aprender de su experiencia?
Éxitos
Creación de una comunidad segura: El profesor es capaz de mantener el control sobre la conversación que ocurre en la red social, monitorizando el contenido que se publica y así evitando los riesgos asociados a las redes sociales.
Se incentiva la colaboración: Los estudiantes debaten y comentan entre ellos sus trabajos. Forman grupos online para aprender más fácilmente, realizan preguntas a los profesores y plantean nuevas cuestiones.
Se invita a la creación de contenido: Las universidades invitan a profesores y a alumnos a crear contenido para ser difundido en las redes sociales y dirigido a los alumnos actuales y posibles interesados. El fin es mostrar la personalidad del campus. La universidad define el tipo de información con la quiere ser identificado o encontrado en el buscador de Google.
Retos
Falta de conocimientos: La página o el grupo de una universidad debe ser gestionado por una persona que conozca el funcionamiento de las redes sociales y sienta pasión por la universidad que representa. Por el contrario, los estudiantes notarán falta de autenticidad e incompetencia.
Falta de funcionalidades: Si la página de Facebook, por ejemplo, no incluye aplicaciones con funcionalidades que permitan la conexión uno a uno entre estudiantes o que mejoren la experiencia de aprendizaje, los alumnos dejarán de acudir a ella para interactuar. Puedes encontrar algunas de estas aplicaciones aquí.
Falta de mantenimiento: No es suficiente con simplemente rellenar el perfil de una página en Facebook para estar presente en esta red social. Es necesario publicar contenido interesante y con frecuencia y sobre todo interactuar con los estudiantes. De lo contrario, la página quedará desierta en breve. Los alumnos, actuales y potenciales, juzgarán la universidad en base a las experiencias que tengan en los medios sociales.
África / 28 de julio de 2019 / Autor: Prensa / Fuente: Éxito Educativo
Silvia Florez Ramos, cofundadora y presidenta de la Fundación Vipeika, también se dedica a la educación, aunque de una manera diferente a cómo estamos acostumbrados a ver en España. Esta mujer, que profesionalmente siempre ha trabajado en la dirección comercial de grandes empresas en diferentes sectores, “gestiona” varios colegios en una de las zonas más pobres de África, desde la Fundación Vipeika, nacida el 10 de enero del 2011.
¿Cómo nació la Fundación Vipeika?
La Fundación Vipeika nace porque en mayo del 2007 leí en unos resultados médicos que tenía un cáncer de mama. Tenía 44 años y mi madre había muerto con 54 años también de cáncer en solo 5 meses. Durante el trayecto de la clínica a mi casa en el coche pensé que si me tenía que morir en eso momento y hacia un recuento de mi vida, había sido una persona muy afortunada. Siempre había tenido una nevera con alimentos para comer, una casa donde protegerme, había nacido en una buena familia y vivía en un país donde esa enfermedad se podía tratar. La vida había sido muy generosa conmigo, y yo no había sido igual de generosa con ella. Podía haberme implicado más en ayudar a los demás… y nació en mí la necesidad de devolver a la vida un poquito de todo lo que ella me había dado a mí hasta entonces.
¿Qué acciones educativas concretas desarrolláis?
Trabajamos en dos vías educativas, la de niños de 3 a 7 años (cuando empiezan la Primaria) a través de la construcción y gestión de centros infantiles/nutricionales (empezamos el 6º centro en septiembre 2019) en el condado de Turkana (donde solo estudian un 30% de los niños en edad escolar), donde a los niños les damos uniforme, bases de higiene personal, material escolar, nutrición dos veces al día y educación en swahili, inglés, matemáticas, sociales y lectura. A esta última le damos muchísima importancia, porque si un niño sabe leer bien, será capaz y tendrá herramientas para aprender lo que quiera en el futuro. Todo esto financiado por la Fundación Vipeika. La media de niños por centro es de 100. Sabemos que el 71% de los niños y el 64% de las niñas continúan la educación Primaria.
Estudiantes del Colegio Pilar Galarza en Kenia
Y otra vía es a través de dos colegios de Primaria que tenemos en el condado Pokot, en la frontera con Uganda, donde los niños estudian de los 7 a los 15 años. En estos dos colegios, que están en lo alto de una montaña, estudian una media de 170 niños. La Fundación Vipeika financió la construcción, instalación de agua, instalación de luz solar, mobiliario y material escolar, pero la nutrición y los maestros los financia el Ministerio de Educación de Kenia, no nosotros.
La Fundación Vipeika sí gestiona y financia el mantenimiento y ampliaciones de estos colegios (pintura interior y exterior, nuevas aulas o actualmente dormitorios para las niñas para evitar embarazos). Además, tenemos un programa de becas llamadas “Claudia Vitini”, con el que financiamos los cuatro años de la Secundaria para que los alumnos de nuestros centros con mejores expedientes académicos puedan continuar los estudios.
¿Dónde y cómo funcionan los comedores?
Los comedores son los propios centros infantiles, los niños desayunan a las 8:30 cereales y leche en polvo con agua. A las 12:30 almuerzan frijoles, maíz o arroz, aceite y sal y carne de cabra una vez a la semana con fruta. En este territorio de Kenia la mitad de los niños muere antes de los 5 años por hambre o por sed.
¿Cómo se diseñan los proyectos?
Los proyectos vienen demandados por nuestra contraparte, los Misioneros Combonianos, que viven allí desde hace 28 años y son ellos quienes conocen lo que se necesita, dónde y de qué manera. Para nosotros es extraordinario tener a estos amigos allí porque nos dan todo hecho y además garantizan la sostenibilidad de todos los proyectos que la Fundacion Vipeika tienen en Kenia.
Una vez que visitamos la zona y nos hablan de una nueva necesidad, desde España buscamos el dinero necesario para hacer todo el proyecto y una vez que lo tenemos lo enviamos integro para ahorrar en la compra total y en el transporte que se hace en un solo camión.
¿Quiénes son los misioneros Combonianos?
Una comunidad misionera implantada en África desde hace 1871, que viven allí permanente tanto los hombres como las mujeres combonianas.
¿Cómo se puede colaborar?
La colaboración con los proyectos de la Fundación se puede hacer a través de donativos mensuales o anuales en la cuenta de la Fundación o a través de la web www.fundacionvipeika.org en paypal una pasarela de pago. El coste de ayudar a un niño en un centro infantil/nutricional es de 5,80€ durante 9 meses del curso escolar, es decir, 52,20€. Se puede desgravar hasta el 75% (hasta un máximo de 150 €), es decir, sale por 13,02 euros al año.
¿Realizáis alguna campaña en colegios para que niños españoles os ayuden y a su vez ellos salgan beneficiados por la acción educativa que supone este gesto de solidaridad?
La Fundación Vipeika siempre se ha planteado generar solidaridad y realidad desde una edad muy temprana con charlas en colegios. De hecho, ya hemos hecho alguna presentación a través de “El colegio más bonito del mundo”, donde los niños ven las condiciones en las que estudian otros niños en el mundo y cómo cambiamos sus vidas a través de la solidaridad y la generosidad.
OtrasVocesenEducacion.org existe gracias al esfuerzo voluntario e independiente de un pequeño grupo de docentes que decidimos soñar con un espacio abierto de intercambio y debate.
¡Ayúdanos a mantener abiertas las puertas de esta aula!