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La gestión del aula: es necesario cambiar de enfoque

España / 9 de junio de 2019 / Autor: Pedro Uruñuela / Fuente: El Diario de la Educación

Es necesario un giro en nuestro enfoque, dejar de exigir cambios solamente a nuestro alumnado y empezar a pensar en las cosas que podemos y debemos hacer de manera muy distinta.

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Fotografía: Enric Catalá

La mejora de la gestión del aula sigue siendo una de las preocupaciones fundamentales del profesorado, sea de la etapa que sea. Así lo he podido comprobar reiteradamente pero, sobre todo, desde la publicación de mi último libro dedicado precisamente a la gestión del aula.

Siguen preocupando entre el profesorado las conductas disruptivas, los comportamientos de determinados alumnos y alumnas que les impiden llevar a cabo su trabajo y que se concretan en diversas conductas. Preocupa la pasividad de determinado alumnado, que no hacen nada y no traen el material necesario; o las conductas agrupadas bajo la denominación de “molestar en clase”: desde hablar continuamente, levantarse sin permiso, ponerse a cantar, hacer ruido y otras acciones mucho más llamativas; o los retrasos, faltas de asistencia a determinadas horas o clases, ausencias prolongadas, etc. También preocupan las faltas de respeto hacia el profesorado, al quien consideran como “iguales” o “colegas”, junto con los conflictos de poder en los que se busca quién queda por encima en el conflicto o discusión, o las situaciones concretas de violencia que, aunque no tienen continuidad, rompen la convivencia y la buena relación necesaria en las aulas.

Estas conductas pueden encontrarse en todos los niveles educativos pero son especialmente importantes por su frecuencia en los dos últimos cursos de primaria y en los tres primeros de Ssecundaria. Se han incrementado de forma importante en los cursos de FP Básica y hasta en las enseñanzas de Educación de Personas Adultas, cuando en un grupo concreto predominan alumnos y alumnas jóvenes, que han agotado su permanencia en el instituto y acuden a la EPA con actitudes y comportamientos similares a los que mantenían en su centro y encuentran, a su vez, formas de trabajo muy parecidas a las de los centros en los que han fracasado. Se trata de conductas que preocupan mucho al profesorado y que están teniendo una alta incidencia en la salud personal y profesional de este colectivo.

No cabe duda de que todo profesor o profesora quiere llevar a cabo su tarea en condiciones adecuadas, de ahí su protesta y queja sobre la situación que les toca vivir. Sin embargo, hablando con el profesorado preocupado por estas situaciones, es fácil detectar una idea acerca del papel que jugamos como profesores y profesoras y la responsabilidad que le corresponde, en general, al alumnado disruptivo. Suele pensarse que es este quien debe cambiar, ya que son ellos y ellas quienes crean dichos problemas con su actitud y conducta. De ahí que exijamos básicamente al alumnado los cambios necesarios para crear un buen clima de aula, pensando que son, con su actitud, los responsables de lo que sucede en el aula.

Pero hay una pregunta que muy pocas veces se plantea entre el profesorado, y es la relativa a la atribución causal de lo que sucede en el aula: ¿a qué o a quiénes atribuimos la responsabilidad de lo que pasa dentro de la clase? Se trata de una pregunta fundamental y básica para dar una respuesta adecuada a lo que pasa, ausente de manera explícita entre el profesorado. Cuando reflexionamos sobre ella, es fácil encontrar un predominio de la atribución externa, de la responsabilización de personas, grupos u otros factores ajenas al aula y, sobre todo, muy alejadas de lo que hacemos el profesorado en las clases.

Es fácil señalar al alumnado, a determinadas características de su personalidad, de su carácter, contribuyendo así a un cierto etiquetado de los alumnos y alumnas. O se señala a la familia, que no se interesa o apenas se implica en la tarea educativa; también a la sociedad en la que vive, orientada hacia metas muy alejadas de las que se plantean en los centros educativos; o a la influencia de la televisión y de otros medios de comunicación, a las redes sociales y sus mensajes… En definitiva, a medios o factores ajemos al propio centro y a la tarea educativa.

La conclusión es fácil y sencilla: si el responsable es el alumno/a, u otras instancias, son estas quienes deben cambiar, quienes deben modificar su actitud y su manera de comportarse. Nosotros, profesores y profesoras, hacemos las cosas bien, por eso no las sometemos a revisión, sabemos qué es lo mejor y lo llevamos a la práctica. ¡Lástima que no encontremos la respuesta adecuada y proporcional a nuestro planteamiento! Y así se lo transmitimos al propio alumnado (tenéis que esforzaros más, que estudiar más…), a las familias (no debe consentir determinadas actitudes o comportamientos) y a la sociedad.

Sin embargo, este enfoque no solamente no sirve para solucionar los problemas, sino que contribuye a agrandarlos y perpetuarlos. Las conductas disruptivas se convierten en reiterativas, las sanciones no sirven para cambiar los comportamientos, ya no sabemos qué hacer y cómo abordar estas situaciones de indisciplina o desinterés por parte de nuestro alumnado.

Por eso es necesario un cambio en el enfoque, un “giro copernicano” en el enfoque de las conductas disruptivas, cambiando la manera de analizar y plantear nuestra acción educativa. No podemos pensar que es el alumnado quien debe cambiar, o su familia o la Administración. Debemos cambiar nuestra manera de abordarla y dar cabida a un enfoque sistémico-ecológico de lo que sucede en las aulas. Lejos de buscar dónde está el problema o quiénes son los culpables, debemos plantearnos ante todo qué necesidad educativa están poniendo de manifiesto estas conductas y cómo le vamos a dar respuesta.

Desde el enfoque sistémico-ecológico sabemos que en el aula todo está relacionado con todo, que la conducta del alumnado depende de cómo planteemos nuestra actividad docente, que tiene un gran peso la relación que mantenemos con él, que su mayor o menor actividad resulta fundamental en su comportamiento y que, en definitiva, la selección de contenidos, la metodología y forma de evaluación que pongamos en práctica, así como la forma de organizar el aula son factores fundamentales para explicar y comprender lo que sucede dentro de la clase y los comportamientos de nuestros alumnos y alumnas. Es el medio el que regula las conductas, y estas pueden ser causa y efecto, todo está relacionado con todo.

De ahí la necesidad del cambio de enfoque en lo que hacemos en clase. Un profesor o profesora, como bien señala Juan Vaello, no es sólo un transmisor de contenidos, es ante todo un creador de condiciones para el aprendizaje. Este solo es posible si se dan las condiciones adecuadas y le corresponde al docente crearlas para que sea posible el aprendizaje. De forma continua se están creando condiciones favorables o desfavorables: se consigue una mayor atención, se evitan distracciones, se prevén comportamientos disruptivos, etc., siempre relacionadas con lo que el profesor o profesora esté haciendo dentro del aula.

Sin embargo, gran parte del profesorado no es consciente de este planteamiento. Lejos de analizar y plantearse qué condiciones de aprendizaje está creando en su aula con sus propuestas didácticas, sigue exigiendo a su alumnado que cambie su actitud y su comportamiento, sin tocar apenas otros elementos que tienen una incidencia importante en el clima de la clase. Nos olvidamos de que, si seguimos haciendo las cosas de la misma manera, necesariamente los resultados van a ser los mismos.

Hace poco, en una visita de formación a un centro, encontré una frase que me hizo reflexionar: “Cuando una flor no florece, arreglas el entorno en el que va a crecer, no arreglas la flor”. En demasiadas ocasiones, ante los problemas que nos encontramos en nuestras aulas, seguimos pidiendo cambios a nuestro alumnado, “cambios a la flor”. No nos planteamos cómo es el entorno en el que crece, qué cambios debemos hacer, qué cosas debemos modificar para dar respuesta a los problemas existentes.

Es necesario un giro en nuestro enfoque, dejar de exigir cambios solamente a nuestro alumnado y empezar a pensar en las cosas que podemos y debemos hacer de manera muy distinta. Cambios para conseguir mejores relaciones interpersonales con nuestro alumnado (clima de aula, creación de grupo, comunicación, gestión de conflictos, protagonismo del alumnado), acciones sobre los elementos “motores” del alumnado (emociones y sentimientos, motivación) y cambios sobre los elementos internos del aula (contenidos, metodología, evaluación, organización interna, normas y sanciones, etc.). Pero de esto hablaremos en un próximo artículo.

Fuente del Artículo:

La gestión del aula: es necesario cambiar de enfoque

ove/mahv

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Adriana Puiggrós: “El deterioro del derecho a la educación se ve físicamente, pues tampoco se garantiza la salud”

Argentina / Autora: Claudia Nicolini / Fuente: La Gaceta

La pedagoga y política resaltó los riesgos del comercio educativo. El Estado debe garantizar gratuidad y calidad.

Educar no es llenar una cabeza de contenidos. No lo dijo así, claro está. Pero de alguna manera es contra ese principio que Adriana Puiggrós lucha, principio subyacente al modelo que -destaca e insiste- se intenta imponer, en una suerte de desregulación de la enseñanza.

Por eso nació “El derecho a la educación en la cultura argentina”. Ese es el título de la ponencia que ofreció ayer en el congreso “Educación y política en el camino hacia un nuevo humanismo”, con el que la Facultad de Filosofía y Letras celebra sus 80 años, luego de que la UNT la distinguió con el Doctorado Honoris Causa.

Derechos y obligaciones

¿Es necesario seguir debatiendo el derecho a la educación? ¿Puede ponerse en duda? Pues sí, se pone. Por eso para Puiggrós la defensa de la educación como “derecho inalienable de todos los habitantes del país (y no sólo de los ciudadanos)”, como resaltó, es una causa por la que urge luchar.

“Empecemos pensando una cosa -advierte en su diálogo con LA GACETA-: hay grandes diferencias en la educación que están recibiendo unos y otros argentinos. Entonces, la pregunta no tiene una respuesta automática; reclama reflexión”. Para iniciar esa reflexión sobrevuela entonces la historia (la memoria que explica tantas cosas).

A nivel mundial, cita la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 (que define y reconoce por primera vez en un texto oficial de vocación mundial la educación como derecho humano). “En el país, fue una preocupación concreta de la generación de 1880 y la ley 1420 -que se cumplió en forma desigual- la sancionó, pero ya Moreno y Castelli, en 1810, se preocupaban por lograr un pueblo educado”, destaca.

“La ley 1.420 -recuerda- establece la universalidad, la obligatoriedad y la gratuidad de la educación básica… y desde 2014 esa obligatoriedad se extendió a la secundaria”. Eso implica -sigue aclarando- varias cuestiones. En primer lugar, que el Estado, que obliga, debe garantizarla. Y que el ciudadano tiene el derecho de recibirla; pero también tiene la obligación de mandar a sus hijos a la escuela.

“Este es uno de los fundamentos para rechazar el modelo de mercantilización de la educación, cuyo extremo es el home schooling (enseñanza en el hogar), pero que ya -más o menos solapadamente- se implementa con el ‘negoción’ del comercio educativo que instala en escuelas (incluso en algunas públicas) fundaciones y ONG que preparan en pocos meses ‘líderes’ -en lugar de maestros- y buscan imponer material pedagógico producido por plataformas corporativas. Son contenidos estandarizados de donde -claro- van desapareciendo las humanidades”. “Esto es grave -añade-; es ‘confundir’ educación con instrucción; deshumanizar el proceso enseñanza-aprendizaje y ‘olvidarse’ de que educar consiste en formar ciudadanos; instruidos, por supuesto… pero eso no alcanza”.

Rol del Estado

“Otra cosa que hay que entender es que la obligatoriedad y la gratuidad van de la mano”, afirma. Es que si el educación es afirmada como política de Estado, este debe garantizar la calidad, además de la posibilidad de cumplir la obligación. “Y esa calidad debe esta a la altura de los tiempos: infraestructura (y eso incluye alimentación y salud, porque si no, no se garantiza el acceso a una educación de calidad), equipamiento tecnológico, docentes muy bien capacitados…”, enumera. “Hoy el deterioro de la educación se ve hasta físicamente, porque tampoco se garantiza el acceso a la salud”, añade.

Y retoma: “hacen falta instituciones educativas seguras y en relación con las comunidades donde están insertas, para, entre otras cosas, garantizar tiempo de permanencia eficiente de los alumnos en la escuela, y una comunidad que se responsabiliza de sus miembros -añade-. Por ejemplo, convenios con clubes barriales para practicar deporte (que además de actividad física, es aprender a respetar reglas, a trabajar en equipo) fortalecen lazos sociales… y ayudan a construir ciudadanía”.

Todo eso -agrega, preocupada- no se logra con contenidos enlatados (y muchas veces, importados), meros adiestramientos vaciados de contenidos. “Y no estoy demonizando la tecnología; todo lo contrario. La cuestión es saber quién produce y con qué criterios, y cómo se construye el vínculo pedagógico. En el encuentro docente-alumno siempre hay un plus”.

La universidad

“Y hay algo que no quiero dejar pasar: la importancia de un congreso como este, en la Facultad de Filosofía de Tucumán, la primera que se funda después de la Reforma de 1918. Un congreso que resalta la actualidad de las banderas de esa reforma (la libertad de cátedra, el cogobierno y la autonomía), a las que se sumó la gratuidad establecida en 1949. Porque la educación como derecho de la población y deber del Estado también incluye la educación superior”, resalta y cuenta que eso fue ratificado por el Congreso argentino en noviembre de 2015. “Sigue vigente… peleando su supervivencia en la Corte Suprema, pero vigente. ¡Que así siga!”.

Fuente de la Reseña:

http://www.lagaceta.com.ar/nota/808657/actualidad/adriana-puiggros-deterioro-derecho-educacion-se-ve-fisicamente-pues-tampoco-se-garantiza-salud.html

ove/mavh

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Ecuador: La calidad educativa prima en el Acuerdo Nacional por la Educación

Ecuador / 9 de junio de 2019 / Autor: Redacción / Fuente: El Telégrafo

Ecuador al futuro, ¡El acuerdo es ahora!, fue el programa que se realizó la noche de este lunes 3 de junio, en los estudios de Ecuador TV, donde se trató las necesidades del sector de la Educación con respecto al Acuerdo Nacional por la Educación.

A este encuentro se dieron cita Milton Luna, ministro de Educación; Mario bustos, Confederación del Pueblo Cayambe; Rosalía Arteaga, doctora en Jurisprudencia; Martha Lozano, rectora de la unidad educativa Juan Montalvo y Ernesto Delgado, coordinador Mesa de Derechos Humanos.

El ministro Luna señaló que un problema básico y permanente en el tema educativo, es la situación de la calidad de educación, »Debemos ponernos de acuerdo de consensuar el tema de la calidad en la educación con un enfoque de los derechos humanos, mejorar la pedagogía y trabajar en equipo con una visión de preservar el planeta».

El líder de esta cartera de Estado, dijo que es necesario trazar líneas de acción en la formación docente y el bachillerato y resaltó que las personas no aprenden solamente en el aula, se aprende de la familia, en el espacio público, de los medios de comunicación. »Debemos integrarnos todos los actores de la sociedad para tener un cambio cualitativo en la educación».

Mario Bustos, de la confederación del Pueblo Cayambe, dijo que deberíamos apuntar al tema de la pertinencia cultural. Así señaló que tres de cada 10 niños saben quichua y esto es un resultado muy bajo. »Empezamos un proceso de perspectiva en ser comunitario, en tener la capacidad de poner atención a la situación de los otros. A que el docente no crea que hay que anular al niño, sino entender que el niño puede contribuir».
De su parte, Rosalía Arteaga explicó que se tomaron medidas absurdas en estos últimos 10 años con respecto al tema de educación; así dio el ejemplo del Bachillerato General Unificado, que dijo se adoptó sin ninguna razón »solo porque dijeron que era mejor que el diversificado».

También criticó el acabar con la Educación Técnica, dejar de lado temas como historia e inglés. »Creo que esa herencia grave debe ser corregida con acciones, con temas con calidad de educación».

Arteaga cree que el Ministerio de Educación (MinEduc) debe de dar autonomía a los establecimientos educativos; con ello, podrán innovar en robótica, hacer que los chicos hablen chino o vuelvan al quichua, dijo.

Recuperar el autoestima de los maestros, recuperar la autoridad de los maestros en las aulas de clases, la autoridad de los padres en casa, para ello se necesita modificar el Código de la Niñez y Adolescencia. La capacitación de los docentes y énfasis en los directivos de los establecimientos educativos.
Martha Lozano, rectora de la unidad educativa Juan Montalvo explicó que desde su perspectiva, la educación ecuatoriana carece de calidad y esto refiere a la falta de profesionalización al permitir la Ley de Educación que ingresen perfiles sin preparación docente. »Pueden tener conocimiento, pero les falta la pedagogía, la didáctica no existe y esto es un error no corregido pero necesario para la calidad de educación», advirtió.

Lozano dijo que el Ministerio de Educación puede hacer convenios con las universidades y darles plazos a estos docentes para que se capaciten sin costo ya que la »situación económica del maestro es muy limitante. Con esto lograríamos que el docente asuma con responsabilidad su rol.

Para Ernesto Delgado, coordinador mesa de Derechos Humanos, en el sistema educativo ecuatoriano está ausente el ejercicio de Derechos Humanos. »No es lo mismo considerar al niño y al adolescente como usuario de un servicio, que considerarlo titular de derechos».

Delgado refirió que en el Acuerdo Nacional por la Educación, se ha propuesto que haya una mesa especializada de Derechos Humanos y Educación primero con el mejoramiento de la calidad. Así mencionó cuatro temas fundamentales que está viviendo el sistema educativo ecuatoriano:

-El incremento del embarazo adolescente.

-Violencia tanto en los establecimientos educativos como el internet.

-El relacionado con la movilidad humana, así explicó las migraciones, especialmente con el fenómeno que se está viviendo hoy con el flujo grandes de familias de niños y jóvenes venezolanos que demandan entrar en el sistema educativo ecuatoriano.

-El tema de las discapacidades para hacer frente a la exclusión que existe todavía en el país para los niños y adolescentes que sufren algún tipo de discapacidad o una enfermedad catastrófica.

El coordinador de la mesa de Derechos Humanos detalló que a partir de estos 4 temas claves se va a trabajar desde los ciudadanos con el Ministerio de Educación en diseñar políticas públicas donde el Estado y la Sociedad se corresponsabilizan. Luego estas propuestas de política públicas validarlas en los territorios.

»Lograr acuerdos locales para ver concretamente que en los establecimientos se puede llevar adelante una reforma educativa práctica, tangible, en corto plazo, que nos lleve a plantear el plan de Educación 2020-2030». (I)

Fuente de la Noticia:

https://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/sociedad/6/calidadeducativa-acuerdonacionalporlaeducacion
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Revista «Para Juanito». Revista de Educación Popular y Pedagogías Críticas. No. 18. Junio 2019 (PDF)

Argentina / 9 de junio de 2019 / Autor: Fundación La Salle / Fuente: fls.org.ar

Número 18 (Junio de 2019) – Educación y trabajo. Esther Levy: Discutiendo el Vínculo entre Educación y Trabajo desde una mirada crítica / Mariana Melgarejo: Aportes para pensar lo “educativo” en las prácticas en lugares de trabajo / Sebastián Urquiza: “Con la cabeza lo hacemos”. Acerca de la compleja relación entre la educación especial y el trabajo / Entrevista a Oorlando “Nano” Balbo: Educación y trabajo en tiempos de crisis y precarización / Emilio Pauselli: Mercado y mundo del trabajo / Esteban Rodríguez Alzueta: Rabia y divertimento: mucho más que falta de trabajo y falta de educación / Violeta Serra: Cartografías situadas, huellas corporales, pasillos como laberintos diseñados / Valeria Mutuberria, Javier Calderón, Gabriel Fajn, Erika Loritz, Juan Pablo Rabal, Daiana Páez y Mariela Molina: La formación en las cooperativas como proceso de inclusión. El caso de las cooperativas de la Red Textil Cooperativa / Hebe Roux: Enrique Samar, Maestro de Juanito

Link para la descarga:

http://fls.org.ar/online/wp-content/uploads/2019/05/para-juanito-18-web_.pdf

Fuente de la Reseña:

http://fls.org.ar/online/revista-para-juanito/

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Libro: Panorama de la investigación-intervención educativa dentro del contexto instituciónal actual (PDF)

México /Autor: María Clotilde Juárez-Hernández (coordinadora) / Fuente: UPN

A 36 años de fundada la Universidad Pedagógica Nacional (upn, 1978),1 en esta publicación se registra el trabajo del Área Académica 3 Aprendizaje y Enseñanza en Ciencias, Humanidades y Artes (aa3), la cual representa la cristalización del proceso de desarrollo de los Cuerpos Académicos (ca) a través de su trabajo de investigación-intervención realizado a lo largo de más de una década de Re-organización Académica de la Unidad Ajusco de la upn (2004).2

Esta publicación tiene, como único propósito, tomar una especie de fotografía que nos permita mirar los logros en materia de investigación-intervención dentro del contexto institucional actual, con la finalidad de vislumbrar la posibilidad de tener elementos de diagnóstico sobre nuestras fortalezas y debilidades, que nos reorienten hacia la definición de una identidad propia cercana a los campos temáticos y las líneas de generación y aplicación del conocimiento plasmados en el Documento Fundacional del aa3.

Comprender la magnitud y ubicar en una justa dimensión semejantes logros colectivos, requiere de reconocer una serie de acciones institucionales que han contribuido a la consolidación de las funciones sustantivas de esta casa de estudios, como una digna institución pública de educación superior con una docencia formadora de profesionales de la educación al servicio de las necesidades de nuestro país y una investigación-intervención orientada a atender las líneas de generación y aplicación del conocimiento que impactan en los distintos niveles del Sistema Educativo Nacional:

Link para la descarga: Panorama de la investigación-intervención educativa

Fuente:

http://editorial.upnvirtual.edu.mx/index.php/publicaciones/9-publicaciones-upn/293-panorama-de-la-investigacion-intervencion-educativa-dentro-del-contexto-institucional-actual

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Honduras: fracasan proyectos privatizadores de la Educación y la salud

Honduras / 9 de junio de 2019 / Autor: Redacción / Fuente: Internacional de la Educación

Iniciativas promovidas por el FMI fueron detenidas por la movilización social

La movilización de sectores sociales, trabajadores de la Educación Pública y la salud, obligaron al gobierno hondureño a desistir de continuar con los decretos privatizadores de ambos sectores, promovidos por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El gobierno de Juan Orlando Hernández anunció la noche del 2 de junio la derogación de los decretos ejecutivos PCM-026 y PCM-027, que desencadenaron las protestas contra la privatización de los servicios de educación pública y salud.

Movilizaciones contra la privatización de la educación pública y la salud

Las movilizaciones contra los decretos ejecutivos de emergencia iniciaron hace aproximadamente un mes, e incluyeron marchas y asambleas informativas. El gobierno hondureño reprimió fuertemente a los sectores movilizados.

Tras una reunión de negociación realizada la noche del domingo, las autoridades hondureñas accedieron a derogar los polémicos decretos.

“Promover la instalación de la mesa de educación con el objetivo de lograr el mejoramiento de la educación pública y gratuita con la participación de las Secretarías de Estado relacionadas al Sector Educativo”, señala el artículo 1 del texto que deroga los decretos objetados por los manifestantes.

Por parte del sector educación tuvieron un papel destacado en las protestas el Colegio Profesional Superación Magisterial Hondureño (COLPROSUMAH), el Colegio de Pedagogos de Honduras (COLPEDAGOGOSH) y el Colegio Profesional Unión Magisterial de Honduras (COPRUMH), organizaciones afiliadas a la Internacional de la Educación América Latina (IEAL).

Solidaridad internacional con Honduras

La IEAL denunció previamente las medidas represivas tomadas por el gobierno hondureño, las cuales habrían causado incluso la muerte de dos personas. La IEAL también hizo un llamado a la solidaridad internacional para hacer frente a la persecución hacia líderes sindicales y sus organizaciones.

El lunes 3 de junio se convocaron actividades de solidaridad internacional con los docentes de Honduras en países como Argentina y Costa Rica.

Los gremios de educación en Honduras esperan que tras derrotar las propuestas privatizadoras se detengan las acciones de persecución sindical y se eviten represalias hacia las organizaciones que protagonizaron las protestas y sus líderes.

Fuente de la Noticia:

https://ei-ie-al.org/noticias/honduras-fracasan-proyectos-privatizadores-de-la-educacion-y-la-salud

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La autoridad docente no es horizontal

Argentina / 9 de junio de 2019 / Autor: Daniela Leiva Seisdedos / Fuente: INED21

La autoridad no es para los arrogantes

No es para los que no reconocen sus obligaciones; la autoridad es ‘arte del contrato social’ que tenemos todos los seres humanos que queremos vivir en una sociedad democrática, con el fin de que nos respetemos entre todos. En el proceso de enseñanza-aprendizaje que ejercemos en el aula se aborda el aprendizaje que implica convivir con la autoridad –porque esta se convierte en un elemento de la educación–.

La autoridad docente no se puede separar de otros conceptos y «jaquea», hoy en día, la profesión de los docentes. Autoridad viene del latín auctoritas y significa ‘calidad de autor’.

EL CONCEPTO DE ‘RESPETO’

La ausencia de valores que se viven en las familias y la sociedad, ayudado por la decadencia que ha tenido la noción de familia –tal como la conocíamos– y el hecho de que nos cueste encaminarnos hacia la aceptación de nuevos modelos de unidad familiar genera la falta de reconocimiento de la figura del docente, porque se ha desvirtuado el concepto de ‘respeto’: se ha hecho un concepto relativo en el quecabe todo, con respecto al que todo da lo mismo.

Hay un tango en Argentina que se llama Cambalache en donde se dice «todo es igual nada es mejor,  lo mismo un burro que un gran profesor», y pedimos muchas veces como solución un mayor reconocimiento social y un reforzamiento de su autoridad.

Autoridad es dignidad, y la dignidad se demuestra en el ámbito laboral; nuestro trabajo es tan digno que «multiplica» la dignidad. Con todo, hay alumnos que parecen desconocer las reglas elementales de convivencia, porque no saben qué es, no las traen aprehendidas desde el hogar.

NI IMPONER NI OBLIGAR

No se puede imponer ni obligar

La docencia es un oficio que requiere reconocimiento y respeto. Para eso, los docentes necesitamos –entre otras cosas– autoridad.  Uno de los requisitos para tener autoridad es que sepamos cuál es nuestro trabajo, el saber y nuestra preparación profesional son fundamentales. Por ello conviene recordar que el respeto, el reconocimiento, no se puede imponer ni obligar, eso genera autoritarismo y es ilegal porque nadie está obligado a obedecer.

Los especialistas coinciden: pocas cosas debilitan más la autoridad docente que las críticas o descalificaciones de los padres. El Dr. Emilio Tenti Fanfani afirma: «En el origen de los sistemas educativos modernos, la autoridad del maestro se afirmaba también como una especie de “efecto de institución”».

La autoridad del maestro, condición necesaria para el aprendizaje, no existe como cualidad innata, se construye.

En la escuela y en educación siempre discutimos sobre la autoridad, el mundo discute sobre autoridad. Debemos, también, tener en cuenta que antes por el hecho de ser adulta a una persona se la consideraba en cierto modo, autoridad. El mundo, sin embargo, cambió y hoy no es exactamente así: tenemos más derechos, pero no supimos aprender cuáles eran nuestras obligaciones, nos quedamos «rengos».

¿ASUNCIÓN DE ERRORES?

Algunos educadores, al amparo de nuevas teorías, piensan que la autoridad es incompatible con la educación; por eso, se cree en el dejar hacer, en esa libertad mal entendida que crea libertinaje, al hacerse los docentes “amigos” de sus alumnos.

A mí me gustan las cosas claras: padres es padre, no amigo; y docente es docente, y no amigo. No me gusta lo difuso, podemos guiar, ayudar, etc., pero no somos amigos y, luego, caigo sobre mis pensamientos y me llama poderosamente la atención comprobar cómo ante ciertas circunstancias la autoridad es reclamada e incluso exigida, en fin, el síntoma de «las papas que queman» y es ahí cuando empezamos a desparramar culpas y no asumimos nuestros errores.

La autoridad no se impone, se construye. Soy de las que piensa que la autoridad del docente –junto a la imposición de límites– es fundamental en el desarrollo de un sistema educativo de calidad.

El mando y la obediencia deben estar presentes en la escuela, es parte de una buena gestión como en toda organización social que necesite mantener un cierto orden para el cumplimiento de sus fines.

Un adulto que guíe a nuestros alumnos es fundamental. No quiero una pedagogía anti escuela, que mine la autoridad de los docentes.

No todos somos iguales a la hora de dar clases, pero los principales responsables del aula somos los docentes y así debemos reestablecer el clima de armonía que se requiere para impartir clase, sin olvidar los contenidos y la función de esos contenidos en la sociedad.

La escuela tiene que ser un lugar donde valga la pena estar, incluso para los docentes.

Fuente del Artículo:

https://ined21.com/la-autoridad-docente-no-es-horizontal/?fbclid=IwAR08ho0BJvZPnBYkDhyeoI1ZaKqWPA7HiUCAIg8Nhkf5ebmJbpGg2aweoJk

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