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En Brasil, MOCHA: la historia de Bachillerato Trans Mocha Celis, una escuela crítica de las desigualdades de género

Redacción: Palabras/27-02-2019

Todos los domingos de febrero, Malba cinepresenta MOCHA. Nuestra luchaSu vida, Mi derecho, una creación colectiva del Bachillerato Popular Travesti-Trans Mocha Celis, dirigida por Francisco Quiñones Cuartas y Rayan Hindi, que cuenta la historia de la primera escuela del mundo crítica de las desigualdades de género, que está orientada, aunque no de forma excluyente, a personas trans, travestis y transexuales.

Realizado por los propios estudiantes, quienes contaron sus historias y escribieron el guión, el documental, que también podrá verse a partir del 28 de febrero en el cine Gaumont, ganó el Gran Premio del Jurado en el Festival Asterisco 2018, y en el Rio Festival de Gênero & Sexualidade no Cinema, de Río de Janeiro, y fue seleccionado para competir en el 34° Festival Internacional de Cine de Guadalajara, que se realizará del 8 al 15 de marzo, por el Premio Maguey que premia lo mejor del cine LGTBQ del mundo.

Para conocer algunos detalles más de esta obra, una historia de inclusión y aprendizaje, dentro y fuera del aula, Palabras dialogó con de Francisco Quiñones Cuartas, director del film y del bachillerato Mocha Celis.

¿Cómo surge el proyecto de realizar este documental?

Además de director del bachillereto, yo soy documentalista, productor y director de radio y televisión, y uno de mis primeros contactos con este tema fue hace más de diez años cuando trabajaba en otro proyecto también documental para contar la historia de la cooperativa Nadia Echazú, a partir del que conocí a Lohana Berkins.

En ese momento, teníamos la idea de hacer ese docu, y fuimos a contárselo a Lohana, que desde el inicio nos planteó: “Todo bien, mucho cine, mucho cine, pero siempre muestran la misma imagen”. Ella estaba convencida que los medios de comunicación siempre muestran de una sola forma a las personas travestis y trans, que nunca les dan la oportunidad de construir otros relatos, y que, por lo tanto, en el imaginario social siempre hay una misma construcción.

Obviamente, en aquel momento intenté convencerla que en nuestro caso no era así, y Lohana simplemente dijo: “Dale, dibujá una travesti, entonces”, y yo quedé tieso. Finalmente, llegamos a un acuerdo: nosotros nos encargaríamos de lo técnico, y los miembros de la cooperativa de todo lo demás. Así nació Furia Travesti, el documental, pero también en el proceso me empecé a cruzar con muchos de los compañeros y compañeras, militantes y activistas con quienes empezamos a gestar el proyecto del bachiller Mocha Celis.

En el proceso de trabajo para Furia, Lohana me había mandado a leer La gesta del nombre propio, y Cumbia copeteo y lágrimas, dos libros que te enfrentaban con datos crudísimos, como que el promedio de vida de las personas travestis y trans era de 35 años, además de cuestiones relativas a la salud, la educación, etc, por eso, en paralelo a la realización, comenzamos a pensar la idea de tener una escuela, aunque siempre creyendo que algo así ya debía existir.

Llamamos a Lohana para contarle el proyecto y nos dijo que le parecía excelente, que no existía nada igual, que esta era nuestra oportunidad, que debíamos hacerlo ya. También nos dijo cómo se debía llamar, donde podía estar ubicada, con quién debíamos hablar…motorizó todo, así era Lohana.

Y así llegamos a construir el Bachillerato Popular Travesti-Trans Mocha Celis, la primera escuela del mundo crítica de las desigualdades de género, que está orientado, aunque no de forma excluyente, a personas trans, travestis y transexuales, que finalmente pudimos inaugurar el 11 del 11 de 2011, y donde hoy estudian más de 120 personas, muchas trans pero también mamás solteras, afrodescendientes, mujeres mayores de 50 años.

¿Y desde aquel Furia que es semilla del bachiller cómo surge la posibilidad de hacer esta nueva producción?  

Hacia finales de 2014, cuando se recibió el primer grupo, empezamos a darnos cuenta que lidiábamos con un problema porque muchos se acercaban a la escuela intentando contar la historia del Mocha Celis, como lo había hecho yo diez años antes con la de la cooperativa, con buenas intenciones, pero generando una sensación de zoologización en quienes estaban estudiando: con gente que entraba todo el tiempo, a veces sin avisar, sacaban fotos, etc.

Entonces, nuevamente, recordando las palabras de Lohana surgió la necesidad y la posibilidad de construir un relato propio, que sirva para replicar la experiencia, para que otras personas quieran terminar los estudios identificándose con quienes cuentan esta historia, y que les brinde además a las estudiantes la posibilidad de revertir esos imaginarios instituidos, con relatos en primera persona, que los reconozcan como sujetos productores de sentido y conocimiento. Definitivamente, cerraba por todos lados.

Empezamos a armar el proyecto, hicimos un crowfunding para conseguir el dinero para financiarlo, y en el Bachi Mocha los estudiantes adquirieron herramientas audiovisuales, y comenzaron a trabajar para hacer una película que reflejara quiénes son y qué les ha pasado, con la intención de promover la idea de que otra educación es posible y que a través de esta, ellos tienen nuevos horizontes.

Así, llegamos a generar este contenido de calidad, que puede presentarse en espacios masivos de difusión como los cines, los festivales o el Malba, que muchas veces están vedados para los cuerpos que construyeron este trabajo.

¿Y cómo estructuraron la historia?

El documental corre sobre tres líneas, la historia de Mocha, una travestique migró de Tucumán y que fue asesinada por la policía en los años 90 en la zona de Flores, mayormente ficcionalizada, la de la producción del docu, que tiene muchos materiales de detrás de cámara, y la de la institución, con entrevistas, en un formato documental más clásico.

Un planteo que creo resulta en una acción de visibilidad muy grande que parte del corazón del propio espacio, sin golpes bajos, sin reproducir la tristeza, sin caer en la pedagogía de la crueldad, construida desde la pedagogía travesti del amor, recordando aquello que escribió Lohana en su carta de despedida: “el amor que nos negaron es el motor de nuestro movimiento”.

¿Y además de las excelentes críticas y la recorrida por festivales qué ha generado hasta aquí el material?

Están pasando muchas cosas afortunadamente, porque aunque hace siete años que estamos trabajando todavía hay mucha gente que no nos conoce, y que a partir de ver el docu, o leer comentarios sobre el material se empezó a comunicar, y muchas chicas que no sabían que existía el Mocha se han empezado a anotar en la escuela.

Luego, particularmente me encanta cuando veo que muchas personas al ver el documental plantean cosas como: “nunca había pensado que el tema de la vivienda era tan importante”, “no había reparado que tener un hogar te organiza la vida y lo duro que es vivir teniendo que mudarte todo el tiempo”, muchas cosas que uno no ve, porque las da por sentadas, y que aquí se exponen desde un lugar que genera empatía.

También es interesante como el documental muestra como es la agencia del tiempo en las personas trans, porque si sumamos la cantidad de veces que han sido detenidas solo por el hecho de ser, en general todas suman más de cinco años, es una carrera universitaria promedio; o como da cuenta de situaciones como la de Claudia, que aparece en el documental, que superó el promedio de 35 años de vida, es una sobreviviente, y tiene planteos sobre cómo tener una vejez digna, que desnudan una realidad que mucha gente no conoce.

Y todo generando empatía, por eso siempre decimos que una de las acepciones del término trans es “más allá de”, algo que para nosotros es central, porque, en definitiva, más allá de nuestras cuestiones de identidad, o expresión de género, o de nuestra sexualidad, todos y todas tenemos derechos que deben ser garantizados.

¿Junto a lo anterior se han acercado personas interesadas en replicar la experiencia y cómo continúa el proyecto de la escuela?

Afortunadamente eso ya está sucediendo, ya hay 22 preuniversitarios en Brasil, uno en Chile, una escuela hermana en Tucumán, un plan fines dentro de la Universidad de Avellaneda, y luego de la película se han acercado muchas personas con ganas de replicarla, preguntándonos cómo lo hicimos.

Nosotros, en tanto, continuamos funcionando dentro de la mutual Sentimiento, tenemos títulos oficiales, y parte del grupo de docentes reconocido, pero también tenemos una parte que no lo está, que trabaja ad honorem porque no tenemos financiamiento integral del Estado, y todo el tiempo tenemos que hacer eventos y otras acciones para poder sostener la escuela.

Además, así como se hizo el documental todos los años producimos otros contenidos que nos permiten sensibilizar y generar sentido de manera colectiva, materiales como La revolución de las mariposas, un libro que actualiza La gesta del nombre propio, la obra que nos dio Lohana cuando comenzó la escuela, pero donde las propias estudiantes son las que hacen las entrevistas, procesan los datos, etc. generando una herramienta que es consultada incluso por las agencias estatales, porque compila y analiza los datos existentes, frente a la ausencia de datos oficiales. Si sin financiamiento integral podemos hacer todo esto, es inimaginable lo que se podría lograr si el Estado estuviera presente en el Bachi Mocha, como tiene que hacerlo en todas las instituciones educativas.

Fuente: http://www.palabras.com.ar/notas/la-historia-de-bachillerato-trans-mocha-celis-una-escuela-critica-de-las-desigualdades-de-genero/

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La figura del mediador en la intervención socioeducativa con minorías

Por: Saray Marqués

Hace unas semanas el relator de Naciones Unidas para cuestiones de minorías subrayaba la necesidad de incorporar a los representantes de las comunidades gitanas al diseñar y monitorear programas para avanzar hacia la igualdad. Hablamos con la asociación Barró sobre cómo lo hacen ellos en Madrid desde 25 años.

“Instaría a que los programas para promover la igualdad de los gitanos se diseñen y monitoreen en consulta con los representantes de las comunidades gitanas, en lugar de ser diseñados y monitoreados por otros”. Se trata de una de las muchas recomendaciones del Relator Especial de las Naciones Unidas, Fernand de Varennes, tras su visita a España a finales de enero. En un informe preliminar recuerda a nuestro país cómo contamos con la segunda comunidad gitana más numerosa de Europa y que el camino ha sido exitoso en la disminución del analfabetismo pero no tanto en el éxito escolar, con un 64% de alumnos gitanos que se van del instituto sin título. También se muestra alarmado por haber tenido constancia de centros educativos con una concentración de hasta el 90% de alumnado gitano sin que exista un plan nacional para abordar esta realidad.

Tina y Barró

La Asociación Barró funciona desde hace 25 años en Puente de Vallecas (Madrid) y en este tiempo ha ido extendiendo su acción a otros lugares como Ciudad Lineal, Villa de Vallecas o la Cañada Real. De centrarse en la alfabetización de la mujer gitana en un primer momento ha ido ampliando su ámbito de actuación a los niños, adolescentes y jóvenes. Ya no solo de etnia gitana, también de origen migrante y, más en general, en situación de vulnerabilidad.

Ha cambiado mucho desde su creación por la Compañía de María a petición de los Servicios Sociales en 1994, como nos relatan Esther Galante, coordinadora general de proyectos; Aura Morales, mediadora intercultural, y Estrella (Tina) Iglesias, de la primera promoción de mediadoras gitanas de Barró, la de 2004-2005. Esta última interviene hoy, entre otros, en el CEIP Asturias y en el IES Madrid Sur, pero en un principio tuvo que mentir en casa para poder apuntarse a ese curso: “Yo estaba acostumbrada a estar en mi casa, atender a mis hijos, a mi marido. No pensé que podía hacer nada que no fuera eso, el tema de los cuidados. Al recibir la renta mínima de inserción (RMI), acudía a una asociación de mi barrio, Mujeres Opañel, y surgió el tema del curso de mediación para mujeres. Yo he sido siempre una persona con una autoestima más bien baja, con muchos miedos, no sabía cómo me iba a organizar… pero finalmente di el paso, pensando aún en cómo lo iba a contar. Al final a mi marido le dije una mentirijilla, que nos iban a quitar el RMI si no hacía ese curso”.

No ha sido un camino de rosas, pero en este tiempo, Tina (47), a la que “sacaron” en 6º de EGB –a ella y a su hermana, los varones siguieron estudiando– ha conseguido su primer contrato laboral –en un campamento de verano de la asociación El Fanal–, se ha sacado el graduado escolar por las tardes trabajando por las mañanas, se ha formado en el curso de la Universidad de Navarra de experta en intervención con la comunidad gitana y, desde 2006, como otras compañeras de promoción, entre ellas la hoy coordinadora técnica del programa de mediación, trabaja para Barró.

Tina Iglesias es mediadora en la Fundación Barró

Ha participado en numerosas reuniones entre familias gitanas y profesores, ha asesorado a docentes, ha trabajado apoyando a la educadora con grupos de mujeres de Cañada Real, y en el grupo de apoyo escolar de niños y adolescentes también allí –“donde más experiencia adquirí”, reconoce-. Ha animado a otras mujeres a sacarse el graduado y ha visto cómo uno de sus hijos sigue sus pasos y está formándose para ser mediador. Hoy se acuerda de la vergüenza que pasaba al principio, cuando al elaborar informes para los centros educativos tenía dudas con la ortografía, o de aquel educador que, en las prácticas dentro de un programa contra el absentismo escolar en Villa de Vallecas, le recomendó dejar lo de mediadora por lo de monitora de aerobic, “con muchas más salidas”. También, de los conflictos con un marido que nunca hasta entonces la había visto salir de casa, enfrentarse al mundo laboral, relacionarse con personas no gitanas… O de la respuesta medio en broma de sus hijos –“Mamá, qué paya eres”– cuando les obligaba a ir al instituto. Si le preguntas “¿Qué estarías haciendo ahora si no hubieras hecho nada de esto?” responde: “¿Yo? Con pijama y bata, fregando…”.

Empezar a trabajar, a relacionarse con otras personas y sentir que estaba haciendo un buen trabajo le cambió la vida radicalmente, reconoce Tina, “a mí, que estaba en casa, que rara vez salía a vender con mi marido y que ni sabía hacerlo, que una vez cuando nos quitaron el género me puse a llorar… pero que sentía que ese era mi entorno, que eso era lo que se esperaba de mí por ser mujer gitana”.

La transformación de Tina ha corrido pareja a la evolución del programa de mediadores de la Asociación Barró. “La mediación social se utiliza mucho, pero no con esta metodología de rescatar a la propia gente. Tenemos mediadores que son ellos mismos realojados, mujeres contratadas que siguen viviendo en Cañada y se convierten en referentes sociales en su propio espacio comunitario como una especie de trabajadoras sociales, de referente al que acudir”, explica Esther.

Hoy poco queda de aquella asociación de 1994, salvo el lugar en que se encuentra. Lo que arrancó con el esfuerzo de muchos voluntarios hoy se ha profesionalizado, hasta los 37 trabajadores de plantilla que la integran. La mediación, junto con el trabajo en red –colaboran con otras entidades en la red Artemisa– son dos de sus pilares. Pero tampoco ha sido fácil. Para el primer curso de mediación, el de Tina, hablan con el Ayuntamiento, diseñan unas prácticas de un año… “Pero el sueño dura poco: son mujeres que en la mayoría no cuentan con el graduado escolar y empieza a haber trabas burocráticas”, rememora Esther. Lejos de rendirse, estas mujeres se siguen formando y, si no es posible que logren un puesto de trabajo en un centro educativo, sí pasan a trabajar para la red Artemisa u organizaciones como Barró, que desde un principio apostó por esta figura “como un filón para complementar proyectos y programas y lograr mejor los objetivos”: “Son perfiles fundamentalmente receptores de la renta mínima de inserción, pero empezamos a ver que ahí hay mujeres líderes de su comunidad, con ganas de aprender, de superarse, para tener un papel mucho más activo en los cambios sociales y educativos que intentamos producir”.

Así ha funcionado con Tina, Manuela, Paqui, Sandra, Samuel… Barró forma –ha habido cuatro cursos en este tiempo, con entre 10 y 15 personas– y el objetivo es reinsertar después en los propios proyectos: “Esto ha supuesto un cambio brutal a la hora de trabajar en Barró, porque yo puedo ser una muy buena educadora, trabajar con una familia gitana y llevarme estupendamente con ella, y puedo decirle que el niño tiene que ir al cole y que tienen que ir a hablar con la profesora… pero si va también una mediadora gitana y se lo dice desde sus claves culturales, desde un entendimiento de la situación, va a conseguir muchísimo más. Ellas ejercen como puente, van dejando pequeñas huellas en los centros”, proclama Esther, que reconoce que el sistema educativo no está preparado para afrontar la diversidad cultural actual. “Los docentes no están formados para tratar esta diversidad, no cuentan con competencias interculturales. La mediadora, con su trabajo, puede lograr el acercamiento e implicación de las familias, que vean el centro como algo suyo, que crezca su sentido de pertenencia, pues sin esto es muy difícil avanzar. Pero hace falta también que los profesores cuenten con esas herramientas, que lo vean como algo natural… El proyecto de mediación no es para favorecer a esta o aquella comunidad, es para intervenir con las partes, también con la institución, asesorando a los profesores sobre el mejor modo de expresarse ante una familia en una reunión”, secunda Aura.

Poco a poco, las instituciones empiezan a ser conscientes de lo beneficioso de esta mediación. Existen, por ejemplo, mediadores gitanos en el Tanatorio Sur y el Ayuntamiento se acordó de Barró en todo el proceso de desmantelamiento y realojo del poblado chabolista del Gallinero. “Había entidades trabajando, pero sobre todo con los niños, les está costando acceder a los jóvenes y a las familias. Y nos piden hacer una réplica. A nosotros nos da vértigo, porque la población gitano-rumana no tiene demasiado en común con la población gitana española, pero hacemos el primer curso de mediación social con población gitano-rumana en 2014-2015 y la experiencia es muy positiva y se repite en 2016 y 2018, tanto con hombres como con mujeres. Hoy tenemos contratados a seis gitanos rumanos que colaboran con el Samur Social del Ayuntamiento en asentamientos urbanos, en colegios, en rutas, presencia en horario lectivo… una figura que fue, además, muy importante durante el desmantelamiento y el realojo el mes de septiembre pasado, con una mediadora que se encarga del seguimiento ahora de las familias ya realojadas”, explica Esther.

Mesa de igualdad de la mujer gitana. Fotografía: Red Artemisa

Tina, que fue receptora –cuando hacía cursos de alfabetización, búsqueda de empleo y habilidades sociales– y hoy es protagonista de programas dirigidos a la comunidad gitana, reconoce que “es fundamental contar con el apoyo de entidades, de profesionales, que ven que puedes, que te animan a seguir adelante aunque se te pase por la cabeza rendirte”. “Yo estoy cansada de oír ‘es que no quieren integrarse’. Si esa gente viviera un día en la piel de una persona gitana –que vayas al supermercado y te siga el de seguridad, que quieras alquilar un piso y te veten por ser gitano, que en el colegio tus hijos estén mirados de otra manera…– verían que no es fácil, que muchas veces es hasta normal la hostilidad”, reflexiona Esther, que defiende sus programas como complementarios de otros como los de la Fundación Secretariado Gitano: “Desarrollan una importante labor de documentación, estudios, campañas de visibilización… Pero se centran demasiado en las experiencias de éxito, en ese chico o chica que ya está en el instituto y con un refuerzo completa sus estudios… Nosotros nos ocupamos de esos niños con menos recursos, que puede que ni siquiera tengan libros y vayan a clase con fotocopias”.

El alumnado gitano

Sobre la segregación del alumnado gitano, Tina constata que en el colegio en el que ella estudió, el mismo en que estudiaron sus hijos, esta ha ido a más: “A veces hay colegios que rechazan de una manera muy sutil a las familias gitanas: “Aquí el niño se va a sentir mal, casi no hay gitanos, todos sus primos están en otro cole, el nivel es más alto y no lo va a tener fácil…”, señala.

“Tenemos centros que también rechazan el servicio de mediación, que se niegan a que una persona externa se integre en su dinámica. Y otros que no nos informan ni a los educadores ni a las mediadoras de los expedientes de absentismo para que no intervengamos porque así esos alumnos disruptivos siguen faltando”, relata Esther, que, además de un buen proyecto intercultural y de inclusión social, de la formación de los docentes, entiende que es necesario bajar la ratio y aumentar los recursos. “Programas como el bilingüismo son tremendamente segregadores para niños con bajos recursos, cuyos padres tienen pocos estudios o ninguno, y que no cuentan con la posibilidad de enviar a sus hijos a una academia de idiomas… pero además el sistema educativo está concebido de manera que los niños deben dedicar todos los días tres o cuatro horas a los deberes, de forma que se tiene que reforzar casi más en casa, y hay familias que, a medida que sus hijos van creciendo, no están preparadas para reforzar”, constata.

A eso se añade muchas veces la falta de información, incide Tina. Familias que aceptan que lo mejor para su hijo es acudir a la clase de compensatoria porque allí van más niños y niñas gitanos y se va a sentir arropado, y firman sin saber con qué nivel van a salir de allí. Aunque suene impopular decirlo, Esther asegura que en determinados casos, como medida excepcional, una repetición a tiempo puede ser beneficiosa: “Quizá en una clase de 30 niños repiten un máximo de 5 y, curiosamente, nunca son los niños gitanos. Así, nos encontramos con niños que acaban 6º de primaria sin saber leer ni escribir, y sin expediente de absentismo, lo que es una vergüenza”.

Y esto, en el colegio. En el instituto, reconocen, es aún más difícil. También para las mediadoras. “Allí no hay la misma relación con la tutora, son muchos profesores, los alumnos están en plena adolescencia y es brutal la presión del grupo”, enumera Tina. “A mí no se me habría ocurrido decirle a mi padre o a mi madre que estaba pensando en dejar el instituto. Sabía que esa no era una opción”, analiza Esther. “En una familia gitana, desde mi experiencia, no hay ninguna mujer que si le preguntas ‘¿Quieres que tu hijo estudie?’ te responda que no. Pero ese hijo entra en la adolescencia y entonces le reconocen como adulto, y dice que no quiere ir, y se echa novieta e inicia otra vida que culturalmente no está mal vista… El ‘Si es lo que quieres, vale’ se abre paso”. “A muchos de esos chicos que abandonan nos los encontramos después en Barró, con 22 años, sin la ESO, en el proyecto de adultos para sacarse el graduado”, concluye Esther.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/02/18/la-figura-del-mediador-en-la-intervencion-socioeducativa-con-minorias/

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5 libros que todo emprendedor debe leer

Por: Mercury Cash.

El hábito de la lectura es muy importante en la vida de cualquier persona, pero si alguien quiere capacitarse se torna imprescindible, sobre todo como herramienta para alcanzar el éxito. Leer es trascender un poco más allá de nosotros mismos y comenzar a ver las experiencias y la vida desde el punto de vista de otras personas que nos podrían servir como modelos o ejemplos.

En el artículo anterior titulado 7 hábitos de un emprendedor exitoso al levantarse te mencionábamos la lectura como punto esencial para la capacitación, tratando de tener un promedio de al menos un libro al mes. Sin embargo, no se trata de leer cualquier cosa porque todos los días leemos las noticias, las revistas, blogs en Internet, pero lo que realmente es importante leer son libros que ayuden a desarrollar habilidades nuevas o potenciar las que ya tenemos.

En ese sentido queremos recomendarte estos 5 libros que creemos son esenciales para la vida de cualquier emprendedor porque brindan herramientas motivacionales, académicas, técnicas empresariales y económicas y también temas de desarrollo personal que influirán de manera positiva en quien los lea. A continuación nuestras recomendaciones.

Padre Rico, Padre Pobre de Robert Kiyosaki

Este es un libro metafórico en el que Kiyosaki habla de cómo dos padres (su propio padre y el padre de su mejor amigo) obtuvieron resultados diferentes en cuanto al éxito basándose en su manera de manejar los negocios. Kiyosaki afirma que el éxito financiero no se trata de cuantos estudios o títulos universitarios tenga una persona sino de los conocimientos reales que tenga de cómo se maneja la economía.

Así mismo, habla de la “carrera de la rata” a la que se acostumbran muchas personas. Trabajan para producir más dinero y entre más dinero producen más gastan, así que tendrán que trabajar más. Un círculo vicioso al igual que las ratas en su rueda en la jaula. Lo que Kiyosaki recomienda, entre otras cosas es trabajar para sí mismo, es decir, aprender a manejar su propio negocio, reducir los gastos que generen pasivos e invertir en verdaderos activos que permitan lograr la libertad financiera. A lo largo del libro va planteando las técnicas del padre rico para lograrlo y lo que éste le enseñaba a su hijo sobre el dinero.

La semana laboral de 4 horas de Timothy Ferriss

La idea principal que quiere transmitir este libro es el cambiar los paradigmas en el modo de pensar: no necesariamente quien trabaja más gana más dinero. Plantea una clara diferenciación entre lo que es el ingreso relativo y el ingreso absoluto donde una persona que gana $1,000 dólares a la semana podría ser menos solvente que una persona que gana $600, ¿por qué? Porque su ingreso es relativo ya que semanalmente podría estar trabajando 40 horas o más mientras que la persona que gana $600 podría estar trabajando solo 10.

¿Cómo sucede esto? Mediante los 3 puntos que Ferris considera esenciales: La eliminación, la automatización y por último la liberación. La eliminación se refiere a eliminar cosas que no son necesarias, tareas que consumen tiempo y realmente no son productivas o las que generan pocos beneficios. La automatización mediante la realización de tareas repetitivas mediante el uso de la tecnología o contratando asistentes remotos que te ayuden a hacerlo y para finalizar, el buen manejo de esas dos te llevaran a la liberación que es la posibilidad de disfrutar de más tiempo libre haciendo lo que te gusta o compartiendo con tu familia.

El marketing del permiso de Seth Godin

Es uno de los clásicos de Godin quien se ha destacado como un genio del marketing. Básicamente comienza hablando de cómo se manejaba el marketing en la antigüedad en donde solo había dos canales de televisión y la gente miraba hacia ellos y centraba allí toda su atención. Hoy en día hay diferentes tipos de marketing e incluyen algunos de esos anuncios que aparecen en los sitios web o las aplicaciones (marketing de interrupción), lo cual termina incomodando a los clientes y no desean verlo.

El marketing del permiso es todo lo contrario, es convencer al consumidor para que te permita ofrecerle tus contenidos mediante incentivos que ofreces en tu sitio como pueden ser reportes, audiolibros, cursos, imágenes que generes, etc., pero no todo puede ser vender, para que la persona te siga dando su permiso para que les envíes tu publicidad, tendrás que agregarle valor. En estos casos se trata de tener que ofrecer a tu cliente, de modo tal que cuando llegue el momento de pedir, tu cliente ya habrá recibido tanto que no tendrá problema en retribuirte de algún modo.

Despertando al gigante interior de Anthony Robbins

La primera idea fundamental que Robbins plantea en este libro es que tenemos la capacidad de cambiar nuestra vida en función de las decisiones que tomamos, esto porque son nuestras decisiones y no nuestras condiciones las que determinan nuestro destino, por ende todo se basa en tomar buenas decisiones.

Las decisiones que tomamos siempre están orientadas hacia dos factores: reducir el dolor y aumentar la satisfacción, por eso hay gente que decide quedarse a ver televisión en lugar de ponerse a trabajar en sus proyectos. Para tomar las decisiones adecuadas Robbins aconseja asociar las acciones no productivas con dolor. Así, si por ejemplo piensas en sentarte a ver televisión o a dormir, y asocias eso con que luego no tendrás dinero para disfrutar unas vacaciones o no tendrás tiempo para compartir con tu familia, terminarás por tomar la decisión de trabajar.

El mito del emprendedor de Michael Gerber

Este libro se hizo muy famoso gracias al segundo que te recomendamos, pues Tim Ferris lo recomienda en la semana laboral de 4 horas. En este libro Gerber plantea soluciones básicas para las personas que pasan por lo que él llama “adolescencia empresarial” para poder pasar a la “adultez” de forma satisfactoria y son: crear un manual para cada uno de los puestos de la empresa, establecer roles y sistemas.

Otras cosas que plantea como necesarias es definir muy bien cada uno de los roles dentro de la empresa y no contratar amigos o familiares. El problema con contratar familiares es que es posible que esas personas no cumplan con sus roles y no enfoquen sus objetivos en el cliente. Se trata de hallar una manera de generar resultados homogéneos que generen confianza en los clientes o consumidores.

Fuente de la reseña: https://blog.mercury.cash/es/2019/02/15/5-libros-que-todo-emprendedor-debe-leer/

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Colombia: Seis años esperando la reconstrucción de sus escuelas

América del Sur/ Colombia/ 26.02.2019/ Fuente: www.elinformador.com.co.

Siete instituciones educativas del Magdalena que fueron afectadas por la temporada de lluvias 2010 – 2011, a esta fecha siguen esperando que sus colegios sean restaurados, los estudiantes dan clases en precarias condiciones mientras el Fondo de Adaptación le da solución a las obras.

Siete instituciones educativas del Magdalena que fueron afectadas por la temporada de lluvias 2010 – 2011, resultaron seleccionadas por el Fondo de Adaptación para la reconstrucción total de sus edificaciones en el 2013. Sin embargo, seis años más tarde, las escuelas siguen inconclusas, mientras los estudiantes padecen por no contar con sedes dignas para asistir a clases.

Se trata de colegios ubicados en los municipios Pijiño del Carmen, Plato, Pedraza, Concordia, Remolino, Zona Bananera y San Zenón; este último, tiene a 485 alumnos recibiendo clases a la intemperie y sin un baño digno.

El proyecto de San Zenón, por ejemplo, contemplaba la construcción de 16 aulas, unidades sanitarias para cubrir las necesidades de 400 estudiantes, una para discapacitados y otra para docentes. Además, una sala de informática, una de nuevas tecnologías, una múltiple, un laboratorio integrado, taller de dibujo técnico-artístico, servicios generales, zona de parqueo, unidad para la dirección administrativa, restaurante y comedor escolar, y una zona recreativa y deportiva de 500 metros cuadrados, pero nada de esto se ha materializado.

Luis Vives González, diputado.
Luis Vives González, diputado.

Esperanzas

En noviembre del año pasado el gerente del Fondo de Adaptación, Edgar Ortiz Pabón, se reunió en Bogotá con la gobernadora del Magdalena donde efectuó una exposición sobre el estado contractual de los proyectos de educación, acueducto y alcantarillado, ambiente, salud y vivienda que tienen obras suspendidas en el Magdalena.

Según Ortiz Pabón ya tenía un plan para reiniciar las obras de las instituciones educativas que fueron abandonadas por el contratista Castell Camel, sobre el que cursan acciones jurídicas que buscan resarcir los daños y perjuicios causados.

“La idea es contratar directamente la terminación de las obras de los colegios de Remolino, Concordia, Zona Bananera, Pijiño del Carmen, Pedraza y Plato, antes de concluir el 2018”, explicó.

Pero hasta el momento solo dos de esas obras cuentan con un consorcio que está realizando un inventario de lo que va de ejecución del proyecto para darle continuidad. Este nuevo consorcio tenía cuatro meses a partir de diciembre para realiza el inventario de las obras y tener claridad de lo que encontraron en los lotes.

Ante esto el diputado del Magdalena, Luis Vives González, quien ha seguido de cerca el proceso de construcción de estas instituciones afirmó, “esperamos que en el mes de abril ya estén iniciando las obras para terminar estas dos instituciones, y lo que concierne a las otras cinco, seguimos insistiendo en la respuesta que nos da el Fondo de Adaptación, a pesar que no cumple con los tiempos que habíamos estipulado en la reunión con el subdirector. Nos explican que se presentó un inconveniente puesto que no se presentaron interesados en hacer la obra, sin embargo ya abrieron una nueva licitación con más invitados entonces esperamos que los próximos días nos den la buena noticia de que esas otras cinco obras ya estén contratadas.”

Además expresó que en medio del incumplimiento de los tiempos que había acordado el subdirector anterior, es positivo que este la licitación y esperan corroborar eso cuando ya sepan que el Fondo de Adaptación tiene contratadas las cinco instituciones que faltan.

En albergues improvisados dan clases los estudiantes de la Institución Educativa Departamental El Horno ubicada en San Zenón.
En albergues improvisados dan clases los estudiantes de la Institución Educativa Departamental El Horno ubicada en San Zenón.

Siguen las necesidades

Por su parte María Turizo, la rectora de la Institución Educativa Departamental El Horno ubicada en San Zenón, que cuenta con 485 estudiantes matriculados hasta el momento, manifiesta que siguen dando clases en precarias condiciones, hace más de un año le están pidiendo a la administración municipal y departamental baños portátiles para los niños y siguen esperándolos.

“Le pedimos a la gobernadora cuando vino unos baños portátiles y no nos lo dan, tocará hacer de nuevo un escrito y llevárselo porque de aquí a que terminen las obras los niños no tienen donde hacer sus necesidades. La alcaldía tampoco nos ha colaborado con eso.”, manifestó Turizo.

Los 485 estudiantes se dividen entre dos jornadas, una en la mañana y otra en la tarde;  algunos alcanzan a dar clases en tres salones que no demolieron para su reconstrucción porque estaban en buenas condiciones, y utilizan un cuarto como sala de informática.

El resto de los estudiantes dan clases en albergues improvisados en la calle o en patios de vecinos, utilizando baños prestados porque ni la alcaldía, ni la gobernación han escuchado el clamor de esta comunidad que les pide dos baños portátiles para que tanto profesores como alumnos puedan hacer sus necesidades en un lugar digno.

Ante la nueva concesión la rectora de la institución alberga una luz de esperanza que esta vez sí cumplan, “la actitud que se le vio al ingeniero y el grupo que vino de trabajo es positiva, ellos se comprometieron con el grupo de personas que hicimos la reunión a que ellos si le van a dar cumplimiento al contrato”.

La Institución Educativa Departamental El Horno ubicada en San Zenón, hace más de un año le están pidiendo a la administración municipal y departamental baños portátiles para los niños que tienen que hacer sus necesidades detrás de matorrales o baños prestados, y siguen esperándolos.

Fuente de la noticia: http://www.elinformador.com.co/index.php/el-magdalena/83-departamento/197422-seis-anos-esperando-la-reconstruccion-de-sus-escuelas

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Vídeo: ¿Cómo activar la magia de tu cuarto cerebro para ser feliz? con Jaime Jaramillo

Por: TEDxUniversidadPiloto.

Descubrir las respuestas producidas por nuestro corazón físico nos lleva a un mejor conocimiento de nuestra persona y al mismo tiempo estamos encontrando la felicidad nuestra y de los demás.

Conocido por su labor social y su contribución a la paz mundial, ha sido inspirador de cambios extraordinarios en seres humanos que vieron la luz cuando compartieron su filosofía de vida. Es el creador de la Fundación Niños de los Andes, la cual ha trabajado durante más de tres décadas en la recuperación de unos 85.000 niños que han vivido en las calles y alcantarillas de Colombia.

Fuente de la reseña: https://www.youtube.com/watch?v=j5vopNyhGrw

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México: En BCS, 1,800 alumnos indígenas migrantes reciben educación, en 39 centros escolares: SEP

América del Norte/ México/ 26.02.2019/ Fuente: www.bcsnoticias.mx.

 

La Secretaría de Educación Pública (SEP) atiende a 1,800 alumnos que hablan 14 lenguas indígenas a lo largo de la entidad, señaló el titular del Programa para la Atención de la Niñez Indígena y Migrante en Baja California Sur, Jorge Espinoza Hernández.

“La lengua es uno de los grandes elementos que dan identidad a cualquier rincón del mundo”, expresó el funcionario al encabezar las actividades del Día Internacional de la Lengua Materna, celebrado en la primaria para Niños Migrantes Número 14, ubicada en el rancho El Cardonal, en La Paz.

Hay 39 centros de esta modalidad académica activos durante el presente ciclo escolar, siendo 18 primarias, 8 preescolares, 5 secundarias y 8 centros de educación inicial ubicados en La Paz, Mulegé, Loreto y Comondú.

Por su parte, Espinoza Hernández reiteró en la importancia de fortalecer la práctica de los diferentes dialectos, para promover su uso entre los educandos y evitar que se extingan. En el país hay 64 lenguas indígenas en peligro de extinción, puntualizó.

Finalmente, alumnos que integran al plantel no. 14 participaron en actividades multidisciplinarias como poesía y canto indígena; también se desarrolló un repertorio musical para promover la educación inclusiva y de calidad.

Fuente de la noticia: http://www.bcsnoticias.mx/en-bcs-1800-alumnos-indigenas-migrantes-reciben-educacion-en-39-centros-escolares-sep/

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La ciudades colombianas que se transformaron con la educación

Por: La Semana.

Medellín, Cali y Manizales le apostaron al aprendizaje e hicieron un balance de por qué es importante invertir en este tema y los retos que tiene el país en materia educativa.

Los avances que llevaron a que Medellín, Cali y Manizales se convirtieran en ciudades destacadas en educación y los retos que tiene el país en materia educativa, fueron los temas de reflexión en el marco del evento académico «Ciudades del Aprendizaje: retos y oportunidades para Colombia», que se llevó a cabo este miércoles en la capital paisa.

Y es que, en efecto, estas tres ciudades le han apostado a la educación, tanto así, que las dos primeras ya fueron reconocidas como Ciudades del Aprendizaje por la Unesco, y la tercera está en proceso.

“Yo estoy convencido de que el país tiene que invertir más en educación”, dijo Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín, quien sostuvo que actualmente el 37% de los recursos del municipio se destinan a temas relacionados con el sector. «En 2018, de $4,5 billones, llegamos a invertir $1,6 billones en el sector. La ciudad lleva un tiempo -unos 12 años- en los que este es el primer rubro en el gasto público”.

La capital antioqueña se unió a la Red de Ciudades del Aprendizaje de la Unesco en 2017. Fue la primera del país en recibir este reconocimiento. El alcalde aprovechó la ocasión para hablar de la transformación que ha tenido la ciudad, de ser la más violenta del mundo en 1991, a convertirse en “una sociedad resiliente que empieza a trabajar entre el sector público y privado en la educación de quienes más la necesitan».

Medellín empezó a dedicarle especial atención a este sector, pues vieron en él la manera de salir de la problemática social que dejó el narcotráfico. “Lo peor que dejó esta situación fue una inversión de los valores. De la discreción a la opulencia, del trabajo duro al dinero fácil y, lo peor de todo, del derecho a la vida a que cada cabeza tiene un precio. Por eso lo que hemos hecho desde la alcaldía y mi petición para los rectores es enseñar en valores”, agregó el funcionario.

En este sentido, la alcaldía ha trabajado en generar una cultura de confianza en la ciudad. Por ejemplo, se implementaron varias Tiendas de la Confianza en toda la ciudad, donde no hay tendero y el mismo cliente realiza el pago, para fortalecer la buena voluntad de las personas.

Pero, además, ha incrementado la cantidad de estudiantes recibiendo educación a lo largo de todo el sistema, desde los más pequeños hasta los universitarios. En primera infancia, por ejemplo, llegaron más de 81.000 niños y madres gestantes, alcanzando así 81% de cobertura, gracias al programa Buen Comienzo.

En cuanto a la educación básica y media, en Jornada única, se pasó de 2.800 niños en 2015 a 35.000 niños el año pasado. Y, con el programa «El colegio cuenta con vos», se logró que 6.243 niños que se habían salido de estudiar volvieran a los colegios. “Ese es el golpe más duro que le hemos dado a la ilegalidad, no son las 130 capturas de jefes de estructuras criminales, sino lograr que los niños vuelvan a las aulas”, recalcó el alcalde.

Finalmente, Gutiérrez aceptó que falta avanzar mucho más en educación superior. “¿Por qué tenemos niveles altos de deserción en 7 y 9 grado?. Cuando uno habla con jóvenes, que muchos hacen parte de organizaciones criminales, su respuesta es que para qué terminan de estudiar si no van tener educación superior ni un trabajo digno”, dijo Gutiérrez.

Por ese motivo se ha venido mejorando en acceso a la educación superior, mediante becas y programas de acceso. Se logró pasar de una tasa de ingreso a la universidad de 44% a 54%.

Por otro lado, Gutiérrez recordó el importante trabajo que ha realizado Medellín en innovación ciencia y tecnología, donde en 3 años se pasó de invertir el 0,7% del PIB, más o menos el promedio nacional, a invertir 2,14% del PIB, gracias al Pacto por la Innovación realizado con empresarios y sociedad civil. “Nuestro reto es llegar al 3%”, afirmó el alcalde.

En este sentido, también es de rescatar el Centro para la Cuarta Revolución Industrial, que anunció hace un mes el presidente, Iván Duque, en el Foro Económico de Davos y que operará Ruta N en Medellín.

Cali y Manizales, siguiendo sus pasos
En el evento también participaron las otras dos ciudades que le han apostado a ser Ciudad del Aprendizaje en Colombia: Cali, que fue reconocida como tal en abril del año pasado, y Manizales, que se postuló el 5 de febrero ante la Unesco para recibir este reconocimiento.

Mauricio Armitage, alcalde de la capital vallecaucana, no pudo estar en el evento por una emergencia de última hora, pero envió un video en donde reconoció que también ve la educación como el motor para cambiar la sociedad colombiana.

El programa bandera de educación de su alcaldía ha sido «Mi Comunidad es Escuela», en el que se han invertido más de $500.000 millones, tanto en infraestructura como en calidad, beneficiando a más de 170.000 niños de las instituciones educativas del municipio.

El alcalde de la capital caldense, José Octavio Cardona, recalcó por su parte la importancia de trabajar en la educación de quienes más la necesitan para brindarles oportunidades de vida.

En su municipio firmaron un convenio con la Universidad Nacional para brindarle preparación para las pruebas de Estado a los estudiantes de estrato 1 y 2. En parte gracias a eso, dijo el alcalde, lograron duplicar el número de estudiantes egresados de colegios públicos en las universidades públicas de la ciudad.

“Yo he sostenido que si los muchachos de las comunas los empezamos a preparar no para ser abogados o médicos, sino para cosas más técnicas vamos a ser más pertinentes. Pero si seguimos creyendo que en este país todos tenemos que ser profesionales, pues estamos formando muchachos para que queden en la esquina. Los países más desarrollados tienen más tecnólogos y técnicos que profesionales”, dijo Cardona.

Los retos del país
Los alcaldes estuvieron de acuerdo en que las administraciones anteriores y el gobierno nacional han decidido darle gran importancia al sector educativo. Pero no por eso los futuros gobernantes locales pueden relajarse.

El país tiene que invertir más en educación, dijo Federico Gutiérrez.“Medellín tiene un camino que tiene que andar. Nos falta mucho todavía”, sentenció.

Además, es fundamental que exista continuidad en las inversiones públicas en lo social. En Medellín, por ejemplo, Buen Comienzo y Mova fueron iniciativas de administraciones anteriores, pero la actual alcaldía decidió mantener y fortalecer estas apuestas.

También salió a la luz el tema de infraestructura, donde, como dijo Cardona, los retrasos en las obras contratadas por el Fondo de Financiamiento para la Infraestructura Educativa están poniendo en jaque los objetivos de los gobiernos locales. “El próximo alcalde va tener un problema de cobertura porque el ministerio le bajó la partida”, dijo el alcalde manizalita.

Finalmente, quedó claro que Sistema General de Participaciones (SGP) se tiene que repensar, porque los recursos no dan abasto. “Se nos van en pago de nómina. Siempre se ha negociado el aumento del sueldo docente, y yo estoy de acuerdo con pagarle más a los maestros. Pero eso debe ir de la mano con un esfuerzo más del gobierno, no puede ser que sean los mismos recursos y que vean a ver los departamentos cómo consiguen lo que necesitan”, dijo Gutiérrez.

La viceministra de Educación Básica y Media, Constanza Alarcón, por su parte, habló de “retomar y profundizar las competencias ciudadanas y socio emocionales, que son determinantes en la construcción y transformación de la educación. Tenemos que ver cómo incluimos el tema de competencias ciudadanas en los lineamientos curriculares. De eso ya hay mucho avance pero hay que elevarlo a política pública”, afirmó.

Por su parte, Raúl Valdés Cotera, gerente del programa de la Unesco para el Aprendizaje a lo Largo de toda la Vida, habló de la importancia de reconocer esta forma de aprendizaje, que sucede más allá de la escuela y la universidad.

En este sentido, hizo un llamado sobre la importancia de reconocer los saberes informales, es decir, todo lo que se aprende por fuera del sistema educativo y que no está acreditado por una institución.

Hay marcos nacionales de cualificación que permiten que alguien que está estudiando una técnica se pase a estudiar una carrera universitaria acreditando algunas competencias o bien alguien que quiera reconocer sus saberes previos tenga una validación de lo que sabe”, dijo Valdés.

También sostuvo que hay que pensar la educación de manera distinta, a través de las tecnologías de la información. “Yo creo que tienen el potencial de llegar a gente que han quedado por fuera de procesos educativos. Hay una riqueza impresionante en ese tema”.

Fuente de la reseña: https://www.semana.com/educacion/articulo/ciudades-colombianas-que-le-apostaron-al-aprendizaje/602056

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