Page 4 of 44
1 2 3 4 5 6 44

Vice primer ministro de Rusia, Dmitri Chernishenko: «La transformación digital de las universidades es un proceso global»

En marzo pasado, el vice primer ministro de Rusia, Dmitri Chernishenko, instruyó a los rectores de las universidades rusas para que desarrollen módulos didácticos digitales para todos los programas. ¿Cómo se realizará la formación de los profesores en la economía digital? ¿Cómo lo maneja la Universidad Nacional de Ciencia y Tecnología NUST MISIS?
—El periodista del proyecto Navegador Social de la Agencia Internacional de Noticias Rossiya Segodnya, matriz de Sputnik, dialogó sobre estos temas con la rectora de la Universidad NUST MISIS, Alevtina Chérnikova.
—Señora Chérnikova, ¿qué papel desempeñan las universidades líderes en la transformación digital de la educación?
—El mundo está cambiando rápidamente: hace sólo diez años se hablaba de la transición a la economía del conocimiento basada en las tecnologías de la información como algo inevitable, pero lejano. Hoy en día, la transformación digital abarca todas las esferas de la actividad humana; es un proceso global que influye en los sistemas educativos de la mayoría de los países.
Las mejores instituciones educativas del mundo se enfrentan a la constante necesidad de buscar nuevas tecnologías educativas y métodos de enseñanza. En la emergente economía digital, la calidad de los recursos intelectuales representa una mayor prioridad.
Las principales universidades rusas llevan varios años trabajando en la implantación del modelo de universidad digital. Formando un espacio educativo unificado, estamos integrando diversas herramientas y servicios digitales en el proceso tradicional: sistemas de análisis y gestión del aprendizaje, plataformas online, acceso a MOOC (Massive Open Online Courses), etc.
El vice primer ministro de Rusia, Dmitri Chernishenko, ha encomendado a los rectores de las principales universidades la tarea de desarrollar un enfoque integral de la transformación digital, que debe basarse en las mejores prácticas desarrolladas por las universidades. Posteriormente se extenderán a todo el sistema de enseñanza superior ruso.
La digitalización del proceso educativo se lleva a cabo con la ayuda de nuestros socios comerciales, entre los que se encuentran los líderes en la industria mundial en las tecnologías de la información. Gracias a su colaboración, sobre la base de la NUST MISIS se crearon la Academia de TIC de Huawei y la Academia de Big Data del Grupo Mail.ru, además, se han puesto en marcha programas educativos conjuntos con Sber.
Estos y otros proyectos conjuntos son muy populares tanto entre estudiantes como entre profesionales adultos que quieren adquirir nuevas competencias. Por ejemplo, la edad media de estudiantes en el programa de máster online conjunto «Data Science» con SkillFactory es de 35 años.
—¿Cuáles son las prioridades actuales para la comunidad universitaria en el marco del proyecto ‘Profesionales de la Economía Digital’? ¿Cómo las abordan en su universidad?
—Hoy en día observamos una demanda masiva de personalización de la educación y de un enfoque individual del aprendizaje. Podemos resolver con éxito este problema, entre otras cosas, con la introducción de las tecnologías digitales en el proceso educativo.
En nuestra universidad utilizamos un modelo de aprendizaje híbrido, en el que los estudiantes reciben los conocimientos tanto de forma presencial como a través de cursos virtuales. Actualmente, más del 85% del contenido educativo elaborado por los profesores de la universidad se presenta en la plataforma universitaria en formato digital.
Otra dirección importante de la digitalización de la educación es el trabajo con big data. La huella digital de los estudiantes se forma gracias al espacio digital unificado creado en la universidad, que permite a través del Área Personal de candidato-estudiante-graduado, entre otras cosas, formar un portafolio de logros necesario para una entrada exitosa en el mercado de empleo. El empleador moderno requiere que sus empleados no sólo tengan el nivel de formación profesional, sino también impresionantes logros en actividades de investigación, creativas, de voluntariado y otras.
Una última cosa: la capacidad de autoaprendizaje y autoformación continuos se ha convertido en una de las competencias más demandadas hoy en día para un profesional de cualquier ámbito, y su papel no hará más que aumentar con el tiempo. El objetivo de la universidad es crear las condiciones necesarias para la obtención de conocimientos, habilidades y competencias adicionales tanto por parte de los estudiantes universitarios como del público en general.
—La NUST MISIS fue una de las primeras universidades rusas en elaborar una estrategia moderna para su desarrollo y empezar a aplicarla. ¿Qué decisiones, en su opinión, fueron las más importantes?
—La estrategia de desarrollo es un programa claramente formulado y lógicamente justificado para alcanzar los ambiciosos objetivos a los que se enfrenta la universidad, especificando la secuencia de acciones y los recursos necesarios para su aplicación. Cada universidad y centro de investigación tiene sus ventajas competitivas, en base a las cuales es necesario formar áreas prioritarias.
Los principales criterios de éxito de la estrategia aplicada son la atracción de talentos en el sentido más amplio de la palabra, la concentración de recursos en las áreas prioritarias y la formación de un sólido equipo de gestión. Es igualmente importante, mientras se desarrolla la estrategia, apoyarse en la misión, el sistema de valores, que es compartido por el equipo.
Otro factor importante para el éxito del desarrollo es la interacción sistemática con los principales socios académicos y empresariales. Hoy en día cooperamos con más de 1.600 empresas, creando programas educativos conjuntos, proporcionando a nuestros estudiantes amplias oportunidades de prácticas y puestos de trabajo, y participando en eventos profesionales.
El éxito de los graduados es el objetivo clave de la universidad. La NUST MISIS forma especialistas del futuro que piensan de forma creativa y están preparados para resolver tareas en las condiciones de la emergente economía del conocimiento. Nuestra labor se basa en el principio «El estudiante por encima de todo», formando el entorno ecológico de la creatividad que contribuye al desarrollo de las habilidades y talentos de cada estudiante.
—¿Es cierto que la digitalización de su universidad ayudó a superar las dificultades de la campaña de admisión del año pasado, que se celebró de forma telemática?
—En 2012, la NUST MISIS comenzó a desarrollar e implementar el modelo de Universidad Digital – La MISIS Digital, que incluye la introducción de nuevas tecnologías educativas, el uso de herramientas digitales en la investigación científica y el desarrollo de servicios digitales para los candidatos, estudiantes, profesores y empleados de la universidad.
En 2015, nuestra universidad fue una de las primeras en Rusia en aplicar la digitalización de la campaña de admisión, y en el primer año más de la mitad (56%) de los solicitantes aprovecharon la oportunidad de presentar su solicitud online. El año pasado, el 97% de las solicitudes se presentaron a través del Área personal del candidato en nuestra página web y a través del servicio Solicitud de admisión a la universidad de la página de servicios públicos de Rusia, el 3% utilizó los servicios de Correos de Rusia. Gracias a la creación de la infraestructura digital, la campaña de admisión de 2020 no nos causó ningún inconveniente.
Cada año nos eligen jóvenes bien preparados, talentosos y motivados. La universidad lleva a cabo decenas de proyectos en todo el país en el marco de nuestro programa específico de navegación profesional. Como resultado, la competencia para la admisión crece constantemente, y hoy la Universidad es una de las mejores universidades de Rusia en términos de calidad de la admisión: la nota media del Examen de Estado Unificado de los candidatos ha crecido de 67,3 en 2012 a 88,4 en la campaña de admisión en 2020.
—¿Qué carreras son las más populares entre los candidatos?
—Observamos un crecimiento constante en casi todas las carreras técnicas: ciencia de los materiales, minería y metalurgia. Pero la demanda que crece más activamente es la de la formación en informática. Hoy en día, la MISiS es una de las 5 universidades más populares del país en el ámbito de enseñanza de tecnología de información, la nota media del Examen de Estado Unificado para entrar a algunas carreras del Instituto de Tecnología de la Información y Ciencias de la Computación se acerca a 100. Entre las carreras populares en esta área se destacan la informática aplicada, las matemáticas aplicadas, la informática y la ingeniería informática.
—¿Cómo se resuelve el problema de la formación del personal de la universidad?
—La NUST MISIS trabaja con los principales socios académicos y empresariales de Rusia y del mundo, de los que siempre aprendemos algo. Nuestros profesores realizan prácticas en empresas consolidadas de prestigio mundial, como Metalloinvest, OMK, Sber, con las que colaboramos fructíferamente desde hace años en el ámbito de la creación y adaptación de programas educativos.
Nuestra universidad es participante oficial de proyectos de nivel MegaScience: dos experimentos del CERN – LHCb y SHiP, actualmente nuestros científicos y profesores están realizando prácticas allí. Los socios académicos en los proyectos educativos con el CERN son centros científicos y educativos de renombre como el INFN, la Universidad de Nápoles Federico II, la Universidad de Zúrich, la Escuela Imperial de Londres y varias otras universidades y empresas.
Para que nuestros profesores puedan obtener rápidamente los conocimientos y competencias necesarios, en 2019, la NUST MISIS inauguró la Escuela de Excelencia Docente, uno de los elementos del ecosistema digital de la universidad que promueve las nuevas tecnologías educativas y difunde las mejores prácticas didácticas. En diciembre pasado, junto con la University College de Londres, pusimos en marcha un proyecto único de formación continua de profesorado centrado en el desarrollo de programas educativos competitivos en áreas prioritarias para la Universidad. Hasta la fecha, se han formado más de 700 profesores.
—¿Cuáles son las perspectivas de cooperación interuniversitaria en el ámbito de la formación?
—Ningún problema de escala nacional o mundial puede ser resuelto por los profesionales de un solo campo. La solución radica en la multidisciplinariedad: una conexión integrada de las capacidades de las distintas áreas de la ciencia. En este sentido, considero sumamente importante facilitar la creación, el desarrollo y el fortalecimiento de los vínculos horizontales entre las universidades y los centros de investigación. Actuando así, creamos nuevas oportunidades para nuestros estudiantes.
Fuente: https://mundo.sputniknews.com/20210416/la-transformacion-digital-de-las-universidades-es-un-proceso-global-1111250417.html
Comparte este contenido:

Opinión: El ritual escolar: Mitología

Por: Andrés García Barrios

La pandemia de COVID-19 ha evidenciado que la escuela es, antes que un lugar de aprendizaje, una comunidad que por el hecho mismo de existir brinda contención y da peso y sentido a la vida, más aún en condiciones de catástrofe.

Ludwig Wittgenstein, considerado por muchos como el filósofo más importante del siglo XX, escribió: “Toda una mitología está contenida en nuestro lenguaje”. Según él, junto con el idioma materno recibimos de formas insospechadas una cultura entera.  Así como los genes nos heredan su carga biológica, el lenguaje (cuya estructura es quizás más compleja que la de aquellos) nos transmite toda una forma de ver el mundo.

En este mismo espacio he hablado antes de ciertas características de la comunidad escolar que se expanden entre todos sus miembros de esa manera insospechada, inconsciente, en que lo hace el lenguaje, creando lo que el filósofo surcoreando Byung-Chul Han llama “una comunidad sin comunicación”, es decir, un grupo humano unido sin necesidad de que entre sus miembros se transmita mensaje alguno (el concepto es raro, pero Han lo menciona para contrastarlo con la sociedad actual, que a través de las redes sociales entabla lo que él describe como “una comunicación sin comunidad”).

La pandemia de COVID-19 ha evidenciado que la escuela es, antes que un lugar de aprendizaje, una comunidad que por el hecho mismo de existir brinda contención y da peso y sentido a la vida, más aún en condiciones de catástrofe. Es por eso que he llamado ritual educativo a algo que desde tiempos inmemoriales caracteriza a la escuela, ritual que hoy se lleva a cabo fuera del colegio, es decir, en aulas a distancia, disgregadas o virtuales (véase El ritual educativo en tiempos de pandemia).

Son varios los componentes de ese ritual ancestral; uno es la comprensión de que todo aprendizaje contiene algo de descanso y diversión (la palabra escuela proviene del griego schola, que significa ocio: véase El ritual escolar: el aprendizaje como juego). Otro es la aceptación inmediata de que la escuela no es un juego solitario, de que en él participan muchas otras personas además de mí. Al imaginar a un alumno en un primer día de escuela a muchos nos da por pensar en alguien intimidado que no sabe si podrá adaptarse al medio: una niña o niño retraído que ha abandonado los brazos de su madre y que tiene ganas de volver ahí. En medio de la multitud, quisiera que todo esto fuera un mal sueño.

De alguna manera también sabe que pertenece a este nuevo mundo. Una vez más el origen de las palabras puede ayudarnos a comprender lo que le pasa al pequeño. Pertenecer (del latín pertinere, que significa “ser de algo o alguien”) tiene connotaciones de propiedad, y en efecto, una de las cosas que a casi todos nos atemorizan de manera irracional en el primer día de escuela (haga memoria, si no, el lector) es que esa nueva comunidad tan atractiva como amenazante se apropie de nosotros, nos absorba.

Nos devore. De inmediato me viene a la cabeza el mito del Laberinto de Creta y el grupo de jóvenes que cada determinado tiempo debía ir ahí para servir de alimento al Minotauro, ser con cuerpo humano y cabeza de bestia. ¿No se parece eso mucho a la escuela, no nos sentimos en ella de pronto como si nuestros padres nos hubieran abandonado ahí, como ofrenda para la sociedad inhumana, o mejor dicho, semihumana?

La sociedad es una devoradora de niños (los pasillos de aquel Laberinto de Creta seguro estaban llenos de los huesos de los pobres chavos sacrificados). Nuestro pequeño, que ocupaba un lugar protegido en su hogar, es ahora sometido a este entorno que amenaza con comérselo. Es entonces que una maestra se le acerca para consolarlo, hacerle una pregunta o llevarlo de la mano hasta su grupo, y poco a poco, desde el fondo de sí, surge el gran héroe que derrotó al Minotauro: Teseo.

Teseo era hijo de un rey, y con su valentía y fuerza pudo degollar al monstruo y volver a casa. Lo ayudaron el ingenio de Dédalo (inventor al que se le ocurrió amarrar un cordel a la entrada del laberinto), y sobre todo el amor de Ariadna, preocupada por su vida.

A final de cuentas, la comunidad escolar no nos devora. Por el contrario, con aquel mismo espíritu de pertenencia (o de impertinente pertenencia), se encarga de imponer sobre el niño la mitología apropiada para que subsista. Muchas víctimas y victimarios, heroínas y héroes, se reunirán desde ese primer día de clases enfrentándose entre sí, rindiéndose de amor ante algunos, entablando amistad con otros, convirtiéndose en líderes o seguidores, y recorriendo el laberinto para matar al monstruo. Los caminos son muchos: fuerza, ingenio, seducción… seducción mediante la belleza pero también mediante el poder, el dinero, la inteligencia, el humor, la sumisión, la complicidad, la palabra… Ataque y defensa mediante la subversión, la temeridad, el cinismo, el robo, el comercio, la poesía.

¿Supremacía del más fuerte? No sólo eso. También cooperación, o más bien, casi siempre esa combinación de supremacía y cooperación a la que llega a darse el nombre de…

(Antes de decir el nombre, quiero abrir un paréntesis y explicar que concluiré este artículo particularizando en una de las muchas formas de interacción que se dan en la escuela, una que ha adquirido gran relevancia y que considero debe tratarse con cuidado)

… el nombre de bullying.

Sobre la imagen del bully (que en inglés significa, entre otras cosas, matón o peleonero) hemos dejado caer toda nuestra rabia. Y en buena medida estamos en lo correcto. Algunos glosarios definen al bullying como una conducta que quiere dañar al otro. Y sin embargo (y esto es lo delicado del asunto) creo que estamos obligados a marcar una línea divisoria entre un ritual destructor extraescolar, en el que una persona daña irreversiblemente a otra o parte de otra, y el ritual escolar, que opera movilizando las habilidades de los miembros, incluyendo por supuesto la agresión, la defensa, el ingenio y la autoestima (bully también significa espadachín).

El trabajo educativo sobre este segundo tipo de bullying no está en la igualación de las capacidades de los niños ni en el emparejamiento de sus recursos, sino en permitir que los contrincantes (ambos vulnerables de diferentes formas) se enfrenten y confronten sus diferencias, mientras los maestros permanecen alerta para confirmar que las habilidades sociales de los dos se estén poniendo realmente en juego. Habrá quizás un momento en que deban intervenir para poner a ambos a salvo de un mal manejo de sus recursos, pero también deberán permitir que después vuelvan a reunirse (esto último dentro de ciertos límites, para evitar que ocurra el menor daño irreversible, tanto mental como psicológico).

La escuela es el segundo hogar y la primera sociedad. En la escuela uno aprende a conquistar un terreno propio gracias a innumerables recursos que van desde la imposición de la propia presencia hasta la invisibilidad conseguida, como en los cuentos, por un extraño manto. Si desafortunadamente esa conquista no ocurre (porque el medio se excede o porque nuestras herramientas no son suficientes), nos costará mucho más trabajo participar en los rituales de la segunda sociedad que nos espera afuera. De ahí la vital trascendencia de ese laberinto de ensayo, preparatorio y más o menos teatral, llamado escuela.

Fuente e imagen: https://observatorio.tec.mx/edu-news/ritual-educativo-mitologia-parte3

Comparte este contenido:

Opinión: el ritual escolar: el aprendizaje como juego

Por: Andrés García Barrios

En esta segunda entrega sobre el ritual educativo, Andrés García Barrios reflexiona sobre la idea del aprendizaje como ocio y juego que se hace por gusto y no por deber.

La pandemia de COVID-19 nos ha demostrado que parte esencial del ritual escolar se cumple por el simple hecho de que la escuela exista. Bien o mal, a distancia y con todas las irregularidades posibles, la preservación de la escuela durante el último año nos ha permitido percibir ―por encima de la catástrofe― lo humanamente duradero, esa esencia nuestra que es libre de la opresión de lo contingente (véase El ritual educativo durante la pandemia)

Otra característica del ritual de la escuela (ese lugar comunitario al que uno va a aprender) se nos revela si atendemos a la etimología de la palabra: escuela que viene del griego scholé que significa ocio. Lo cierto es que la idea de que aprender es una forma de descanso, de lo no obligatorio, no sólo aplica para aquella ociosa escuela antigua, sino también para el ritual actual, que igualmente conserva un fondo de “lo que se hace por gusto y no por deber”. Me atrevo a afirmar que aun cuando el aprendizaje escolar tiene connotaciones de trabajo e incluso de trabajo arduo, en su esencia cabe siempre un trasfondo de descanso y diversión, y nada ―ni el más aburrido de los maestros, ni el más pragmático modelo educativo, ni el más autoritario centro escolar― pueden anularlo.

Y esto es así porque esa esencia, ese carácter de ocio deriva de algo que conocemos bien: el hecho de que no podemos saberlo todo. Sí, a pesar de cuantos esfuerzos hagamos por aprender, siempre acabaremos enfrentándonos a nuestra ignorancia, y en ese punto será mejor relajarnos y conformarnos con lo poco que hayamos aprendido.

Lo contrario puede ser fatal: el Dr. Fausto firmó su famoso pacto con Mefistófeles llevado por un ansia de comprender “la naturaleza infinita” y por no poder soportar que su mente no abarcara todo lo existente. Algunos, no queriendo caer en tan fea tentación, nos conformarnos con saber sólo una parte de lo que existe (eso que el filósofo y educador francés Edgar Morin llama “islas de certeza en un archipiélago de incertidumbre”). Más aún, conscientes de que no podemos saber exactamente qué es eso que ignoramos, asumimos que lo que aprendemos seguramente también está sujeto a incertidumbre, y que más nos vale no sólo conformarnos con lo que sí sabemos sino recrearnos en ello sin más propósito que disfrutarlo. El aprendizaje se nos presenta entonces ―al menos en parte― como un juego.

Muchos modelos de educación surgidos en los últimos siglos ponen gran énfasis en el juego como vía para el aprendizaje. En nuestro afán por convertirlo todo en algo útil, los humanos modernos seguimos tratando de descubrir las leyes del juego y construir a partir de ellas una herramienta educativa. Sin embargo, nuevamente, la humildad propia del ritual escolar nos recuerda que nunca podremos conocer la esencia última del jugar y que tendremos que conformarnos con saber sólo un poco y con llevar ese poco a la realidad también de forma parcial, acompañando a nuestros alumnos en un aprendizaje siempre incompleto.

Eso está bien. Como decimos, el ritual escolar ―por lo menos en una parte de sí― no busca nada. Quizás, al abrirse sin pretensiones a la ignorancia inevitable, sea capaz de colocarnos, el menos un instante, en sintonía con lo existente.

Fuente e imagen: https://observatorio.tec.mx/edu-news/ritual-educativo-aprendizaje-juego-parte2

Comparte este contenido:

Opinión: El ritual educativo durante la pandemia

Por: Andrés García Barrios

Hoy han pasado a segundo plano los distintos modelos educativos para dar paso y protagonismo al único valor que siempre ha estado presente, aunque oculto: el carácter ritual de la comunidad escolar.

Recuerdo que al principio de la pandemia circulaban por el mundo mil ideas sobre las diferentes alternativas escolares que se podían tomar en el nuevo contexto. Unas proponían que los niños abandonaran los estudios y dedicaran su tiempo a aprender sobre las labores del hogar y la convivencia familiar. Los que por un momento coqueteamos con esa idea pronto fuimos rebasados por la iniciativa de las instituciones, que por fortuna reabrieron cursos y convocaron a la comunidad estudiantil a concluir el año escolar.

La sociedad entera se aprestó a continuar con la enseñanza regular. Sorteando la tentación de subvertirlo todo para mimetizarse con el caos de la pandemia, las instituciones educativas se aferraron a lo que venían haciendo, sobreponiéndose primero al imperativo de la sana distancia y después a la falta de herramientas técnicas y a las fallas continuas de aquellas con las que si contaban. Por televisión, radio, Zoom, Email y todo tipo de mensajería virtual, e incluso llevando personalmente a casa de los alumnos los materiales necesarios para continuar los cursos, millones de educadores sostuvieron sobre sus hombros la institución escolar, inspirados creo yo, en la intuición de cierto valor profundo al que podían y debían asirse en la crisis.

A mí me llevó tiempo identificar y dar nombre a ese valor profundo que flotaba en el ambiente; hoy creo poder referirme a él como “esencia ritual de la educación”, esencia que se remonta a la aparición misma de lo humano y que sigue presente hoy, debajo de la alta pila de “innovaciones” que la han venido cubriendo a lo largo de la historia. Como la princesa del cuento, que percibe el guisante debajo de decenas de colchones, los educadores del 2020 fueron capaces de distinguir ese elemento esencial para, como he dicho, asirse a él y sobreponerse al sismo mundial.

Fueron ciertos fragmentos del libro “La desaparición de los rituales”, del filósofo surcoreano Byung-Chul Han, lo que me permitió identificar la poderosa fuerza educativa que hay en el mero hecho de que como comunidad hayamos conseguido preservar eso que llamamos “la escuela”. Hoy han pasado a segundo plano los distintos modelos educativos de cada institución y se ha evidenciado el protagonismo del único valor que siempre ha estado presente, aunque oculto: el carácter ritual de la comunidad escolar.

Son los rituales, nos dice Han, los que configuran las transiciones de las fases de la vida, abriendo umbrales mágicos que nos llevan a lugares desconocidos (de la infancia a la juventud, de la juventud a la madurez, y así…).  De igual forma, me parece, el ritual escolar permite a los estudiantes y en buena medida a sus familias, ordenar lo que ocurre en el día a día y crear una narrativa de la vida diaria, sin la cual los días se volverían iguales y el tiempo pasaría sin que lo advirtiéramos. Por fortuna para nosotros, están ahí los horarios de clases, las diferentes materias, los recreos, las ceremonias, la celebración de las fiestas, los fines de semana, las vacaciones, las temporadas de exámenes y la tensión por aprobarlos, pasar de año y transitar a la siguiente etapa. “Magia de los umbrales” por la cual los seres humanos ―mágicamente, en efecto― nos vamos haciendo distintos: acaba el ciclo escolar y de un día a otro los niños ya son mayores; algunos se vuelven adolescentes; otros se ponen serios pues saben que han empezado a prepararse para la edad adulta, y unos más ingresan en ella por la puerta académica hacia una profesión. Mientras tanto, los docentes, como un ejército de virgilios, los van acompañando y soltando a la salida de las diferentes puertas llegado el momento.

Más allá de aspectos comerciales o de simple inercia, es el carácter ritual ―a mi parecer― lo que ha permitido que la institución escolar perdure bajo la tormenta. Por sobre las estrategias específicas que ha implementado cada institución, se impone el recuerdo de aquellas legendarias escenas en que uno de los sabios de la tribu reúne a los niños y jóvenes alrededor de una hoguera para contarles la historia de las pasadas generaciones, contagiándolos (o más bien, inmunizándolos) con la narración de las vicisitudes y hazañas que han permitido a su comunidad sobrevivir a los siglos. Nuestro ritual es así: está sustentado en cosas sencillas y profundas: asistir a clases, sentarse cerca de otros compañeros, calentarse con la llama del objetivo común (aunque esté apenas tibia en horas muy mañaneras), y mantenerse alerta y “presente” para escuchar y preguntar al maestro.

Hoy, la comunidad mundial erosionada por el miedo tiene la oportunidad de reparar sus contornos con el simple acto de repetir algo que el ser humano fraguó desde sus orígenes. Alrededor de esa especie de hoguera que es “la escuela” (virtual, desarticulada, como sea) se vuelven a reunir día a día los niños y jóvenes estudiantes, para preservar, aún en condiciones tan difíciles, uno de los ejes de nuestro mundo (lo mismo que una tribu que conserva su fuego ritual en situación de absoluta pobreza, con escasas ramas, bajo el frío y el viento).

Los rituales ―nos recuerda Byung-Chul Han― nos permiten percibir lo duradero y liberarnos de la contingencia. Curiosamente, esta palabra que él utiliza en sentido filosófico (lo contingente es lo accidental, lo accesorio), nosotros la aplicamos como sinónimo de la pandemia. Y es cierto: con toda su tragedia, está no deja de ser algo pasajero frente a lo esencial y permanente que los rituales nos permiten preservar. Entre ellos ocupa un lugar preeminente el ritual escolar.


Fuente e imagen: https://observatorio.tec.mx/edu-news/ritual-educativo-pandemia

Comparte este contenido:

Rosa M. Rodríguez-Izquierdo: Así es la pedagogía (aún muy desconocida) que sirve para enseñar al alumnado culturalmente diverso

La Educación Culturalmente Relevante (ECR) es una pedagogía que reconoce la importancia de incluir los legados culturales del alumnado en todos los aspectos del aprendizaje.

Se trata de un enfoque poco o nada conocido y constituye una oportunidad para potenciar significativamente el éxito de los y las estudiantes culturalmente diversos/as.

La cultura es fundamental para el aprendizaje. Desempeña un papel no solo en la comunicación y recepción de información, sino también en la configuración del proceso de pensamiento de grupos e individuos. Una pedagogía que reconoce las culturas presentes en el aula ofrece un acceso pleno y equitativo a la educación de todos el alumnado.

Pero ¿por qué debemos abordar la diversidad cultural en el aula? A medida que más y más estudiantes de diferentes orígenes pueblan las aulas y aumentan los esfuerzos para identificar métodos efectivos para enseñar a población escolar cultural y lingüísticamente diversa, se intensifica la necesidad de enfoques pedagógicos que sean sensibles a esa diversidad.

Las aulas culturalmente plurales requieren que los y las docentes enseñen a estudiantes de diferentes culturas, idiomas, habilidades y muchas otras características. No faltan, de ningún modo, argumentos que justifiquen la paulatina necesidad de un modelo pedagógico como este, a la luz de ciertas tendencias sociales y culturales de la modernidad, la creciente globalización económica, el desarrollo de la sociedad digital, la seducción por el impulso de las competencias individuales y la exclusión de colectivos y grupos cada vez más vulnerados en sus derechos.

Una pedagogía culturalmente sensible

Para enfrentar estos desafíos, los/as docentes deben emplear no solo una pedagogía teóricamente sólida sino también culturalmente sensible, creando una cultura en el aula donde todo el alumnado, independientemente de su origen cultural y lingüístico, sea bienvenido y apoyado y se le brinde la mejor oportunidad de aprender.

Para muchos estudiantes los comportamientos requeridos en la escuela (por ejemplo, sentarse en el asiento y solo hablar cuando se les solicita) y los tipos de discurso (directo o indirecto) contrastan con la cultura del hogar y con sus prácticas lingüísticas.

Para aumentar la calidad de la escolaridad del alumnado, y en concreto su éxito académico, es imperativo que los/as docentes ayuden a los estudiantes a superar esta discontinuidad entre el hogar y la escuela como medio para favorecer su inclusión social y educativa, en condiciones de igualdad y de ciudadanía.

Orígenes de la ECR en EE UU

La ERC apareció en Estados Unidos en los 90. Se trata de una estrategia pedagógica que contribuye a la literatura alrededor de la educación intercultural, recibiendo múltiples denominaciones, tales como “pedagogía culturalmente apropiada”, “congruencia cultural en la instrucción”, “educación culturalmente responsable/sensible” o “culturalmente sostenible”.

Pretende dar respuesta a la mejora en el rendimiento académico del alumnado culturalmente diverso y para ello cuestiona la enseñanza tradicional.

Propone aumentar la relación entre la cultura de la escuela, lo que se aprende en ella, y la cultura de los hogares, es decir, los conocimientos que se traen desde casa. La falta de conexión entre ambos podría explicar el fracaso escolar en determinados colectivos culturales por la infravaloración, incluso rechazo o desconocimiento, que tiene la cultura escolar sobre las múltiples formas de vida y cultura del alumnado.

Para ello, la ERC da espacio y tiempo en el currículum, incluyendo las experiencias y conocimientos del alumnado, y lo hace teniendo en cuenta su cultura y su identidad.

El supuesto es que, si la organización de la actividad escolar se acerca a la experiencia y formas de vida del alumnado, se reconoce su bagaje cultural, se facilita la conexión escuela, familia y entorno social, optimizando el compromiso y sentido del contexto educativo escolar y lo que en él se hace.

La ERC implica en el/la docente un cambio de mirada que lleva a cuestionarse sus actitudes: ¿Considera que el alumnado culturalmente diverso viene con un déficit cultural que la escuela debe cubrir, o valora el bagaje cultural/lingüístico del alumnado como una aportación al currículum? Además, debe reflexionar sobre su forma de enseñar, cómo planifica la actividad docente y cómo evalúa.

Las “madres” de esta pedagogía

En este campo de trabajo destacan principalmente dos investigadoras: Gloria Ladson-Billings y Geneve Gay. Para la primera, la ERC es aquella educación “que empodera intelectual, social, emocional y políticamente a los estudiantes mediante el uso en la enseñanza de sus referentes culturales”. Por eso, ponía énfasis en cómo y por qué las creencias del profesorado, su sentido ético y sus ideas sobre la docencia son factores sustantivos en la acogida que dispensan a los estudiantes culturalmente diversos.

En conclusión, la ECR plantea la necesidad de crear nuevos enfoques pedagógicos, éticos y de pensamiento didáctico sobre cómo la diferencia cultural debe transformarse en deferencia hacia el otro. Este enfoque supone ir más allá de la educación compensatoria y de la perspectiva del déficit al reconocer una riqueza intrínseca a las personas, más allá de su condición lingüística, económica, religiosa que, en ocasiones, suelen ser invisibles para la cultura escolar.

Además, la ECR es una invitación a romper el enfoque etnocéntrico de la enseñanza, a considerar que el alumnado aporta fondos de cultura y a empapar a la comunidad educativa de los mismos.

Fuente: https://theconversation.com/asi-es-la-pedagogia-aun-muy-desconocida-que-sirve-para-ensenar-al-alumnado-culturalmente-diverso-155169

Comparte este contenido:

Libro (PDF): Estrategias de enseñanza : investigaciones sobre didáctica en instituciones educativas de la ciudad de Pasto

Reseña: CLACSO

La aparición de investigaciones rigurosas sobre el campo de la didáctica ha sido otra causa posible de su renacimiento. De trabajos anecdóticos y un tanto improvisados, se ha pasado –en los últimos años- a indagaciones que no solo describen, analizan e interpretan el quehacer de los docentes en el aula sino que, además, formulan propuestas para renovar las formas de enseñanza. Tales investigaciones han permitido apreciar la competa urdimbre de relaciones y situaciones en las que está inmerso el acto de enseñar. O si se prefiere, al colocar la lente investigativa sobre el acto educativo, han surgido nuevos interrogantes sobre una realidad que parecía sencilla o sin demasiados cambios en el tiempo. Con los aportes de estas investigaciones lo que parecía una labor saciada de certezas o un oficio ya sabido de antemano se transformó en un verdadero campo minado de preguntas. Precisamente, es en el campo de las investigaciones sobre didáctica en donde se ubica la presente obra. Un texto con múltiples miradas al quehacer de los docentes de la educación básica, media y universitaria. Como se podrá leer, esta obra recoge pesquisas adelantadas durante dos años en las formas de enseñanzas del lenguaje gráfico, la producción escrita del cuento, el proceso de integración escolar de niños y niñas con discapacidad cognitiva, la comprensión lectora de textos narrativos, la enseñanza de los deportes individuales y de conjunto, la producción escrita en la formación de maestros y en el componente metodológico investigativo de estudiantes, y las estrategias didácticas para asignaturas investigativas. Todas las investigaciones se realizaron en instituciones educativas públicas y privadas en la ciudad de Pasto.

 

 

Autor/a:                               Vásquez Rodríguez, Fernando 
Editorial/Editor: Kimpres
Universidad de la Salle
Año de publicación:  2010 
País (es):
Colombia
Idioma: Español
ISBN : 978-958-44-6638-9
Descarga:   Libro (PDF): Estrategias de enseñanza : investigaciones sobre didáctica en instituciones educativas de la ciudad de Pasto
Fuente e imagen:

 

http://biblioteca.clacso.edu.ar/

 

Comparte este contenido:

México: Jornada Académica IEMS CDMX 12 de febrero de 2021 Grupo Autogestivo de Formación Docente

Grupo Autogestivo de Formación Docente «José Santos Valdés» del IEMS-CDMX Talleres sobre el uso básico de diversas herramientas tecnológicas aplicadas a la práctica educativa del IEMS-CDMX en el marco de las Jornadas Académicas correspondientes al semestre 2020-2021B Viernes 12 de febrero de 2021 Taller sobre algunos usos y utilidades educativas de Whatsapp y Telegram Ponente: Miguel Ángel Hernández Vázquez Docente de la Academia de Música del Plantel «Carmen Serdán» (Miguel Hidalgo) del IEMS-CDMX

Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=LVsriNS7YVc&feature=youtu.be
Comparte este contenido:
Page 4 of 44
1 2 3 4 5 6 44