Page 1 of 2
1 2

¿Es posible el fin de la especie humana? (III)

Por: Leonardo Boff

 Finalmente, buscando radicalidad nos preguntamos: ¿ cómo ve la teología cristiana esta cuestión de una eventual extinción de la especie humana?

Primero situemos la pregunta en su tradición histórica, pues no es la primera vez que los seres humanos se plantan seriamente esa pregunta. Siempre que una cultura entra en crisis, como la nuestra, surgen mitos del fin del mundo y de destrucción de la especie. Se usa un recurso literario conocido: relatos patéticos de visiones e intervenciones de ángeles que se comunican para anunciar cambios inminentes y preparar a la humanidad. En el Nuevo Testamento ese genero adquirió cuerpo en el libro del Apocalipsis y en algunos pasajes de los Evangelios que ponen en boca de Jesús predicciones del fin del mundo.

Hoy prolifera una amplia literatura esotérica que usa códigos diferentes, como el paso a otro tipo de vida y la comunicación con extraterrestres. Pero el mensaje es idéntico: el cambio es inminente y hay que estar preparado.

Es importante no dejarse engañar por este tipo de lenguaje. Es un lenguaje de tiempos de crisis y no un reportaje anticipado de lo que va a ocurrir. Pero hay una diferencia entre los antiguos y hoy. Para los antiguos el fin del mundo estaba en su imaginario y no en un proceso que existía verdaderamente. Para nosotros está en el proceso real, pues hemos creado de hecho el principio de autodestrucción.

¿Y si desaparecemos, cómo hay que interpretarlo? ¿Que nos ha llegado el turno en el proceso evolutivo ya que siempre hay especies desapareciendo naturalmente? ¿Qué dice la reflexión teológica cristiana?

Sucintamente diría: si el ser humano frustrase su aventura planetaria significaría, sin duda alguna, una tragedia indescriptible. Pero no sería una tragedia absoluta. Esa ya se perpetró un día, cuando el Hijo de Dios se encarnó en nuestra miseria, por Jesús de Nazaret. Poco después de su nacimiento fue amenazado de muerte por Herodes, que sacrificó a todos los niños de los alrededores de Belén con la esperanza de haber asesinado al Mesías. Después, durante su vida fue calumniado, perseguido, rechazado, preso, torturado y clavado en una cruz. Solo entonces se formalizó lo que llamamos pecado original, que es un proceso histórico de negación de la vida. Pero los cristianos creen que ocurrió también la suprema salvación, pues donde abundó el pecado también superabundó la gracia. Y hubo la resurrección, no como la reanimación de un cadáver, sino como la irrupción del ser humano nuevo, con sus virtualidades realizadas en plenitud. Mayor perversidad que matar a la criatura, la vida, el planeta, es matar al Creador encarnado.

Aunque la especie se mate a sí misma, ella no consigue matar todo de ella. Solo mata lo que es. No puede matar aquello que todavía no es: las virtualidades escondidas en ella que quieren realizarse. Y aquí entra la muerte en su función liberadora. La muerte no separa cuerpo y alma, pues en el ser humano no hay nada que separar. Es un ser unitario con muchas dimensiones, una exterior material, el cuerpo, y ese mismo cuerpo con su interioridad y profundidad, que llamamos espíritu. Lo que la muerte separa es el tiempo de la eternidad. Al morir, el ser humano deja el tiempo y penetra en la eternidad. Al caer las barreras espacio-temporales, las virtualidades encadenadas pueden abrirse en su plenitud. Solo entonces acabaremos de nacer como seres humanos plenos (Boff, 2000).Por lo tanto, aún con la liquidación criminal de la especie, el triunfo de la especie no se frustra. La especie sale trágicamente del tiempo por la muerte, muerte que le concede entrar en la eternidad. Y Dios es quien puede sacar de la muerte, la vida y de la ruina, la nueva criatura.

Alimentamos esta esperanza. Así como el ser humano domesticó otros medios de destrucción, le primero de ellos el fuego, que originó mitos de fin del mundo, así ahora, esperamos, domesticará los medios que pueden destruirlo. Aquí cabría hacer un análisis de las posibilidades dadas por la nanotecnología (que trabaja con partículas ínfimas de átomos, genes y moléculas), que puede eventualmente ofrecer medios técnicos para disminuir el calentamiento global y purificar la biosfera de los gases de efecto invernadero (Martins, 2006,168-170).

Más esclarecedor es pensar estas cuestiones en el marco de la física cuántica y de la nueva cosmología. La evolución no es lineal. Acumula energía y da saltos. Así también la física cuántica de Niels Bohr y Werner Heisenberg nos sugiere virtualidades escondidas, venidas del Vacío Cuántico, de ese océano indescifrable de energía que subyace e impregna el universo, la tierra y a cada ser humano, que pueden irrumpir y modificar la flecha de la evolución.

Me niego a pensar que nuestro destino, después de millones de años de evolución, termine así miserablemente en un tiempo próximo o en las próximas generaciones. Habrá un salto, quien sabe, en la dirección de aquello que ya en 1933 Pierre Teilhard de Chardin anunciaba: la irrupción de la noosfera, es decir, de un estado de conciencia y de relación con la naturaleza que inaugurará una nueva convergencia de mente y corazones, y así un nuevo estadio de la evolución humana y de la historia de la Tierra.

En esta perspectiva el escenario actual no sería de tragedia sino de crisis de paradigma, de la forma como habitamos nuestra Casa Común.

La crisis acrisola, purifica, hace madurar. Ella anuncia un nuevo comienzo. Nuestro dolor es el dolor de un parto y no los dolores de alguien que está a punto de morir. Todavía vamos a irradiar.

Es importante decir que no acabaría el mundo sino este tipo de mundo insensato que ama la guerra y la destrucción en masa. Vamos a inaugurar un mundo humano que ama la vida, desacraliza la violencia, tiene cuidado y piedad de todos los seres, practica la justicia verdadera, venera el Misterio del mundo que llamamos Fuente Originaria hacer ser a todos los seres y que nosotros llamamos Dios, y que, en fin, nos permite estar en el monte de las bienaventuranzas.

El ser humano habrá simplemente aprendido a tratar humanamente a todos los seres humanos, y con cuidado, respeto y compasión a todos los demás seres. Todo lo que existe merece existir. Todo lo que vive merece vivir, especialmente nosotros, los seres humanos.

Bibliografia mínima referida:

Boff, L. (2000), Vida para além da morte, Petrópolis: Vozes; en español titulado Hablemos de la otra vida, Santander: Sal Terrae.
ID, Tiempo de Transcendencia, el ser humano como proyecto infinito, Santander: Sal Terrae.
Duve, C. (1997), Polvo vital. El origen y la evolución de la vida en la Tierra, Cali: Norma.
Hawking, S. (2001), El universo en una cáscara de nuez, Barcelona: Planeta.
Higa, T., (2002), Eine Revolution zur Rettng der Erde, Xanten: OLV, Organischer Landbau.
Hobsbawn, E. (1994), A era dos extremos, São Paulo: Objetiva. Publicada en español con el título Historia del siglo XX, Buenos Aires: Crítica.
Jacquard, A. E Kahn, A. (2001), L’avenir n’est pas écrit, Paris: Boyard.
Lovelock, J. (2006), La venganza de Gaia, Barcelona: Planeta.
Martins, P.R. (org)(2006), Nanotecnologia, sociedade e meio ambiente, São Paulo: Xamã.
Miranda, E.E., (2007), Quando o Amazonas corria para o Pacifico, Petrópolis:Vozes.
Monod, J. (2000), Y si la aventura humana fallase, Paris: Grasset.
Rees, M. (2005), Hora final, São Paulo: Companhia das Letras.
Revista «Veja», páginas amarillas del 25 de octubre de 2006.
Toynbee, A. (1971), Experiencias, Buenos Aires: Emecé.
Ward, P. (1997), O fim da evolução. Extinções em massa e preservação da biodiversidade, Rio de Janeiro: Campus.
Ziegler, J. (2006), Das Imperium der Schande, Munique: Pantheon

Fuente: http://www.servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=1004

Comparte este contenido:

Una lectura de ciego de la encíclica ecológica Laudato Si’

Por: Leonardo Boff

 

 


 

  Un ciego capta con las manos o con su bastón las cosas más relevantes que encuentra a su paso. Pues vamos a intentar hacer así una lectura de ciego de la encíclica ecológica del Papa Francisco, Laudato Si’: sobre el cuidado de la Casa Común, cuyos 5 años (24/05/2015) acabamos de celebrar. ¿Cuáles son sus puntos relevantes?

Para empezar, no se trata de una encíclica verde que se restringe al ambiente, predominante en los debates actuales. Propone una ecología integral que abarca lo ambiental, lo social, lo político, lo cultural, lo cotidiano y lo espiritual.

Quiere ser una respuesta a la generalizada crisis ecológica mundial porque nunca hemos maltratado y herido nuestra Casa Común como en los dos últimos siglos» (nº 53). Hemos hecho de la Casa Común «un inmenso depósito de basura» (nº 21). Más aún: «Las previsiones catastróficas ya no pueden ser miradas con desprecio e ironía… nuestro estilo de vida, por ser insostenible, solo puede desembocar en catástrofes» (nº 161). La exigencia es «una conversión ecológica global» (nº 5; 216) que implica «nuevos estilos de vida» (lo repite 35 veces) y «cambiar el modelo de desarrollo global» (nº 194).

Hemos llegado a esta emergencia crítica por causa de nuestro exacerbado antropocentrismo, por el cual el ser humano «se constituye como dominador absoluto» (nº 117) de la naturaleza, desgarrado de ella, olvidando que «todo está interligado y que por eso no puede declararse autónomo de la realidad» (nº 117; 120). Ha utilizado la tecnociencia como instrumento para forjar «un crecimiento infinito… lo que supone la mentira de la disponibilidad infinita de los bienes del planeta, que lleva a estrujarlo hasta el límite y más allá del límite» (nº 106).

En la parte teórica, la encíclica incorpora un dato de la nueva cosmología y la física cuántica: que todo en el universo es una relación. Como en un ritornello insiste en que «todos somos interdependientes, todo está interconectado y todo está relacionado con todo» (cf. nºs 16, 86, 117, 120) lo que da una gran coherencia al texto.

Otra categoría que constituye un verdadero paradigma es la del cuidado. Este es en realidad el verdadero título de la encíclica. El cuidado, por ser la esencia de la vida y del ser humano, según la fábula romana de Higino, tan bien estudiada por Martin Heidegger en Ser y Tiempo, es recurrente a lo largo del texto de la encíclica. Ve en San Francisco «el ejemplo por excelencia del cuidado» (nº 10). «Corazón universal… para él cualquier criatura era una hermana unida a él por lazos de cariño, sintiéndose llamado a cuidar de todo lo que existe» (nº 11).

Es interesante observar que el Papa Francisco une la inteligencia intelectual, apoyado en los datos de la ciencia, a la inteligencia sensible o cordial. Debemos leer con emoción los números y relacionarnos con la naturaleza «con admiración y encanto (nº 11)… prestar atención a la belleza y amarla porque nos ayuda a salir del pragmatismo utilitarista» (nº 215). Es importante «escuchar tanto el grito de la Tierra como el grito de los pobres» (nº 49).

Consideremos este texto, cargado de inteligencia. emocional: «Todo está relacionado y todos los seres humanos caminamos juntos, como hermanos y hermanas, en una maravillosa peregrinación, entrelazados por el amor que Dios tiene a cada una de sus criaturas y que nos une también con tierno cariño al hermano Sol, a la hermana Luna, al hermano río y a la Madre Tierra» (nº 92). Es importante «fomentar una cultura del cuidado que impregne toda la sociedad» (nº 231), ya que de esta manera «podemos hablar de una fraternidad universal» (nº 228).

Por último, a la ecología integral le es esencial la espiritualidad. No se trata de derivarla de ideas, sino «de las motivaciones que dan origen a una espiritualidad para alimentar la pasión por el cuidado del mundo… No es posible comprometerse en grandes cosas sólo con doctrinas sin una mística que nos anime, sin una moción interior que impulse, motive, anime y dé sentido a la acción personal y comunitaria» (nº 216). Nuevamente evoca aquí la espiritualidad cósmica de San Francisco (nº 218).

Para concluir, es importante destacar que con esta encíclica, amplia y detallada, el Papa Francisco se coloca, como lo han reconocido notables ecologistas, a la vanguardia de la discusión ecológica mundial. En muchas entrevistas se ha referido a los peligros que corre nuestra Casa Común, pero su mensaje es de esperanza: «Caminemos cantando. Que nuestras luchas y nuestra preocupación por este planeta no nos quiten la alegría de la esperanza» (nº 244).

Fuente: http://www.servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=989

Imagen: https://pixabay.com/

Comparte este contenido:

Avengers: Endgame | ¿Cómo funciona la física cuántica con la que buscan salvar el universo?

Redacción: BBC News Mundo

¿Qué tan cerca estamos de los viajes en el tiempo? Si los agujeros negros pueden hacerlo, quizás algún día también los humanos lo logremos. Esta nota contiene spoilers de la película Avengers: Endgame

En la nueva película de Avengers, el Hombre Hormiga ilustra un caso típico de la ciencia: se le ocurre una idea que al principio parece ridícula y descabellada, pero que termina siendo la clave para resolver un problema.

En el filme ese problema es nada menos que resucitar a la mitad de la población del universo, que se había pulverizado con un simple chasquido de dedos del malvado Thanos.

De manera un poco torpe, el Hombre Hormiga trata de explicar que la solución es crear una máquina de tiempo. Lo que parece un disparate, se convierte en una genialidad gracias a la mente brillante de Iron Man.

Gracias a estos dos personajes, y a Hulk, por supuesto, la película está llena de principios científicos que le dan un interesante toque nerd mezclado con acción.

¿Cuáles son esos conceptos que Avengers toma de la ciencia, especialmente de la física cuántica, y qué tan cercanos son a la realidad?

El Hombre Hormiga puede reducirse a dimensiones subatómicas.

El Hombre Hormiga puede reducirse a dimensiones subatómicas. (Foto: Disney/Marvel)

Viajes en el tiempo

El triunfo de los Avengers depende de que su máquina del tiempo funcione.

El Hombre Hormiga, que puede encogerse a escalas subatómicas, confía en que las reglas del mundo cuántico los ayuden a realizar ese viaje al pasado.

En una escena menciona la «longitud de Planck», que equivale a 0,000000000000000000000000000000000016 centímetros. A esa escala el tiempo y el espacio se comportan de manera distinta, así que eso les brinda una oportunidad.

Pero en su intento de viajar al pasado, los Avengers se enfrentan a otro dilema clásico de la ciencia, conocido como «la paradoja del abuelo».

La paradoja plantea este problema: si lograras viajar al pasado, a la época en la que tu abuelo era un niño y lo asesinas, entonces tú nunca podrías haber nacido, pero… si nunca naciste, entonces no podrías haber viajado al pasado para matarlo.

Esta situación resultaría en un bucle infinito, con lo cual el viaje al pasado sería imposible.

Pero, como lo explican en un artículo publicado en el portal The Conversation Michael Milford y Peter Stratton, profesores en la Universidad de Queensland, Australia, gracias a las teorías de Einstein sabemos que los agujeros negros pueden deformar el tiempo y el espacio.

Si los agujeros negros pueden hacerlo, quizás algún día también los humanos lo logremos.

Recientemente, investigadores del Instituto de Física y Tecnología de Moscú lograron que una computadora cuántica revirtiera un bit cuántico al estado que tenía una fracción de segundo en el pasado.

En otras palabras, lograron que el tiempo fluyera hacia atrás.

Realidades alternativas

Los Avengers también abren la puerta a otro enigma: la posibilidad de universos paralelos.

En física a esto se le conoce como la Teoría de muchos mundos.

A nivel cuántico, un objeto se puede comportar como una partícula o una onda. Es decir, una partícula cuántica puede tener dos estados a la vez.

Según la Teoría de muchos mundos, cualquier medición que se haga de un objeto cuántico causa que se cree un nuevo universo.

Así, como lo explica el portal HowStuffWorks, el universo se divide en dos para mostrar los dos posibles resultados de la medición. En un universo el objeto se medirá como una partícula y en el otro, como una onda.

Según Milford y Stratton, los Avengers se la juegan por esa idea de la realidad alternativa, en la que cualquier cambio que se haga en el pasado genera un nuevo universo.

Se crea una «ramificación de varias líneas de tiempo», como la llaman los profesores.

La cinta de Moebius

En su búsqueda por crear una máquina del tiempo, Tony Stark (Iron Man) tiene un momento eureka cuando logra diseñar una «cinta de Moebius invertida».

Esta cinta es lo que los matemáticos llaman un «objeto de un solo lado».

Una forma sencilla de hacer una cinta de Moebius es tomar una tira de papel, voltearla y pegar sus extremos como haciendo una pulsera.

Esta cinta plantea interesantes conceptos que desafían la física, como subir para abajo, o bajar para arriba. Por eso los expertos la definen como un «objeto no orientable».

La cinta de Moebius también es un símbolo de lo infinito, así que los conceptos matemáticos y esa aura mística que la rodea, le dan la combinación perfecta para que aparezca en la épica Avengers, donde el tiempo y el espacio son sus mayores aliados en la batalla por salvar al universo.

Fuente: https://elcomercio.pe/tecnologia/ciencias/avengers-endgame-funciona-fisica-cuantica-salvar-universo-noticia-630545

Comparte este contenido:

La alegría de aprender

Por: Nelsa Curbelo.

 

Me puse como tarea tratar de que una adolescente guste de la filosofía, la biología, la historia, los acontecimientos sociales, la química y las matemáticas. Es decir, lo que se supone que debe aprender en su paso por el bachillerato. Y como estoy convencida de que el aprender no debe ser una penitencia sino un deleite, debe estar arraigado en la vida y debe dar un sentido a sus preguntas e inquietudes, me sumergí en algunos de sus libros de texto para comprenderlos y conversar sobre sus contenidos.

De entrada desisto de las matemáticas, creo que debo comenzar con textos de octavo de básica más o menos para ponerme al día.

También dejé de lado rápidamente los textos de la filosofía, me pareció mejor que leyera El mundo de Sofía, de Gaarder, una novela sobre la historia de la filosofía, que nos permitió tardes enteras de preguntas, risas, inquietudes y misterio. Yo suelo subrayar, escribir, poner comentarios de colores en las páginas de cuanto libro leo, ella le pone papeles pegados, donde escribe frases que le impactan o sus comentarios. Así encontré, por ejemplo: la creación es una locura. Hay cosas que la razón no explica. Los artistas son clones de Dios. “En una pequeña charca cálida nació la vida” Darwin. “La vida es el día que no acaba jamás”. Las matemáticas tienen que ver con Dios… ¿Qué es la física cuántica? Pero hubo una frase que me impactó. “Todo está relacionado”.

En las notas de exámenes no le fue muy bien, pero descubrió ejes fundamentales para su vida…

Llegó el turno del libro de texto de segundo de bachillerato de Biología. El ADN, la esencia de la vida fue la unidad que más me interesaba profundizar y pretendía que también le interesara a ella, pero se perdió en “el ácido desoxirribonucleico que se encuentra formado por una base nitrogenada, timina, adenina, citosina, guanina, que se complementa para dar origen a un grupo fosfato”… que después de algunos avatares contiene la información genética de todas las especies y hacen que estas se perpetúen, mientras que el ARN (que cambió un ingrediente del ADN) transmite la herencia… Me declaré incapaz, y en lugar de memorizar nombres imposibles que se aprenden para un examen y luego se olvidan a menos que escoja ser médico, comencé a preguntar, ¿por qué los hermanos con los mismos padres y madres son diferentes entre sí? ¿Por qué a veces se nace con discapacidades y otros sacamos la lotería de nacer más o menos con todo en su lugar? ¿Por qué nacen gemelos? ¿Qué es la fecundación in vitro? ¿Pueden las parejas homosexuales tener hijos? ¿Cuándo comienza la vida? ¿La sola mezcla de células es ya vida? Si las células de nuestro cuerpo nacen y mueren, ¿cómo seguimos siendo los mismos? ¿Qué es lo que mantiene nuestra identidad? ¿Quiénes realmente somos? ¿Tienen alma o espíritu o algo semejante los animales? ¿Y las plantas, ya se sabe que se comunican entre ellas, también tienen eso que llamamos “alma”? Y comenzamos a mezclar biología, química, filosofía, ética, matemáticas, política, historia, lenguas y cultura. Lo que nos pareció genial fue saber que cuando un segmento de cromosoma de un chimpancé dio un giro de 180 grados y se unió de otra manera, ahí aparecimos los humanos. Así que un desobediente, que hizo algo que no debía hacer, es nuestro origen más remoto… De qué sacar consecuencias… Resultado: la vida es una belleza, un milagro, todos estamos relacionados… Y es inesperada…

Solo que esa comprensión no entra en las evaluaciones que se hacen en los colegios.

Fuente del artículo: https://www.eluniverso.com/opinion/2019/04/10/nota/7277696/alegria-aprender#cxrecs_s

Comparte este contenido:

Las ciencias del espíritu

Por: J. Montero Tirado

Desde principios del siglo XX, los grandes científicos del mundo atómico, subatómico y la energía rompieron la dualista visión que Descartes con su prestigio impuso en occidente: la división de lo existente en dos reinos radicalmente diferenciados y separados, el de la materia y el del espíritu. Para la visión cartesiana, la materia era el campo de la ciencia, el espíritu era el campo de las religiones, el campo de la fe.

A finales del siglo XIX el filósofo alemán Dilthey enfrentó al cartesianismo con su famoso libro “Las ciencias del espíritu”. Pero serán Albert Einstein y los grandes científicos de la Física Cuántica los que desmonten definitivamente el simplismo del dualismo cartesiano.

La bibliografía científica sobre la relación entre la Física Cuántica y la Espiritualidad es abundante, hasta a nivel de difusión asequible a quienes no somos expertos en física ni en física cuántica. En editoriales de divulgación se nos ofrecen libros accesibles como “El Tao de la Física” de Fritjof Capra o “Ciencias y espiritualidad” de Amit Gosvami. Y más fácil todavía para quien pueda entrar en internet, porque encontrará en el buscador Google, cerca de siete millones y medio de referencias documentales sobre ciencias y espiritualidad.

Al mismo tiempo que las grandes religiones se encuentran desafiadas por crisis crecientes, el interés, los movimientos y la investigación de la espiritualidad están teniendo un desarrollo tan inusitado y expansivo, que han dinamizado las relaciones entre ciencias y espiritualidad. Van apareciendo ininterrumpidamente diversas ciencias que incluyen como una rama de su especialidad la investigación y la exploración de los conocimientos sobre espiritualidad vinculados al objeto de cada ciencia.

La antropología, ciencia que estudia al ser humano como tal, y la historia de la antropología constatan que el ser humano tiene y se caracteriza frente a los demás mamíferos, por su dimensión espiritual. Además de la antropología, las otras “ciencias del hombre” también se ocupan de investigar científicamente esta dimensión esencialmente humana.

La neurología, tan interesada por el complejo mundo de la mente, ha desarrollado la rama especializada de la neuroespiritualidad, hasta el punto de que algún especialista ha propuesto la creación de un neologismo, “espiriteria”, para referirse a ella explicitando con más claridad la vinculación y relación entre el espíritu (espiri) y la material (teria).

La biología ha generado en su ciencia la rama de la espiritualidad y trabaja el campo propio de la biología espiritual. Hasta la genética, que investigando el genoma humano ha descubierto el gen especializado en lo espiritual, al que hiperbólicamente Hamer le llama el “gen de Dios”.

La Psicología y la Psiquiatría se han ocupado necesariamente de las vivencias espirituales y sus implicancias en el conjunto de la estructura y la vida de la persona. Por razones semejantes lo ha hecho la filosofía y dentro de ella la rama específica de la ética. Y, como es obvio, en el campo de estudio científico de la teología, también se especializa como rama sustantiva la teología espiritual. Finalmente, para no abrumar, podemos recordar la significación extraordinaria que la espiritualidad tiene en el estudio, la investigación de la vida moral.

Hoy la relación entre ciencias y espiritualidad es un presupuesto ineludible. Albert Einstein fue más lejos aún cuando dijo: “La ciencia sin religión es manca; la religión sin ciencia es ciega” (Koinonia, 2007). Y hasta en el duro y ambicioso campo de la economía, universidades como Harvard, Notre Dame, Boston Colleges y otras investigan y comprueban que las empresas que desarrollan la dimensión espiritual de sus empleados e incluyen la inspiración y dinámica de la espiritualidad en su organización y funcionamiento, obtienen mejores resultados también económicos.

Cuando el Ministerio de Educación y Ciencias ha abierto el plazo de consulta social sobre la educación que queremos, algunos pensamos que el nuevo plan del sistema y de los procesos educativos que el MEC lance, debe incorporar sin falta la educación y desarrollo de la dimensión espiritual de los educandos. La Constitución Nacional (Art. 73 afirma que nuestra educación debe ser “integral”, es decir que se hace cargo del desarrollo y educación de toda la persona, confirmando con ello el compromiso de la verdadera educación. Es hora de responsabilidad coherente y de cumplir la Constitución.

Fuente: http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/las-ciencias-del-espiritu-1745524.html

Comparte este contenido:

Una universidad australiana construirá la primera batería cuántica

Redacción: Tendencias 21

La universidad australiana de Adelaida se propone construir la primera batería cuántica del mundo, una nueva super batería con potencial de carga instantánea.

Una vez construida, podría reemplazar a las baterías convencionales utilizadas en pequeños dispositivos electrónicos. También se espera que baterías cuánticas más grandes puedan proporcionar oportunidades para el sector de las energías renovables.

El profesor  James Quach, experto en física cuántica, es el encargado del desarrollo de la primera batería cuántica. Explica, en un comunicado de la citada universidad, que a diferencia de las baterías comunes, que tardan el mismo tiempo en cargar, no importa cuántas tengas, las baterías cuánticas se cargarían más rápido cuanto más baterías tengas.

«Si una batería cuántica tarda una hora en cargarse, dos tardarían 30 minutos, tres tardarían 20 minutos, y así sucesivamente. Si tuviera 10 mil baterías, todas se cargarían en menos de un segundo «, dice  Quach.

Aunque parece contrario a la intuición, esto es posible gracias a una característica de la mecánica cuántica conocida como entrelazamiento. «Cuando dos objetos se entrelazan o enredan, significa que sus propiedades individuales siempre se comparten; de alguna manera pierden su sentido de individualidad. Gracias al entrelazamiento es posible acelerar el proceso de carga de la batería», explica Quach.

Esa batería revolucionaria podría usarse en pequeños dispositivos electrónicos como un reloj, teléfono, iPad y ordenador, o cualquier otro producto que dependa de la energía almacenada.

Pero “el objetivo a largo plazo es aumentar la escala, construir baterías más grandes que respalden las tecnologías de las energías renovables, al permitir el suministro continuo de energía sin importar las condiciones climáticas: lluvia, granizo o sol», concluye Quach.

Fuente: https://www.tendencias21.net/notes/Una-universidad-australiana-construira-la-primera-bateria-cuantica_b23877292.html

Comparte este contenido:

Relatividad y física cuántica sacuden las ciencias sociales

Por: Jesús Ibañez

Estas dos revoluciones distorsionan la relación entre sujeto y objeto.

Los sociólogos y psicólogos que se pretenden científicos (los “cuantivistas”) toman la física como ciencia modelo. Lo malo es que toman como modelo la física de Newton, sin tener en cuenta las revoluciones relativista y cuántica. Pero, al final (y gracias a los sociólogos “cualitativistas”), estas dos revoluciones están sacudiendo la sociología y la psicología porque distorsionan la relación entre sujeto y objeto.

Las mecánicas relativista y cuántica no cancelan la mecánica newtoniana: la delimitan. Hoy sabemos que una vale para móviles de velocidad casi nula en relación a la velocidad de la luz (entonces vale la relativista), y otra para masa casi infinita en relación a la masa de un electrón (entonces vale la cuántica).

Las revoluciones relativista y cuántica distorsionan la relación sujeto/objeto. En mecánica newtoniana, el sujeto está separado del objeto. En mecánica relativista, el sujeto es deformado por el objeto: sus parámetros básicos –como espacio, tiempo y velocidad- quedan transformados cuando observa/manipula el objeto. En mecánica cuántica, el objeto es deformado por el sujeto: al observarlo/manipularlo, lo transforma.

El sujeto es-respectivamente-absoluto, relativo y reflexivo. En mecánica newtoniana, puesto que el sujeto y el objeto no se deforman entre sí, hay una posición absoluta para el sujeto: un lugar privilegiado para el acceso a la verdad, el lugar del sujeto transcendental kantiano. En mecánica relativista, puesto que el sujeto es deformado por el objeto, hay un conjunto de posiciones relativas para el sujeto: el acceso a la verdad exige una conversación entre todos los observadores posibles (pues la observación es relativa a las condiciones de observación), los lugares de la intersubjetividad trascendental.

En ambos supuestos, hay uno o dos lugares transcendentales: el sujeto puede observar/manipular los objetos desde uno o varios lugares exteriores a ellos. En mecánica cuántica, finalmente, puesto que el objeto es deformado por el sujeto, no hay posición exterior –ni absoluta ni relativa- para el sujeto: sujeto y objeto desaparecen en relación/ operación de observación/manipulación, lo que observa/manipula el sujeto no es un objeto, sino la observación/manipulación de un objeto. El sujeto se hace reflexivo

Así como Kant codificó en términos filosóficos la concepción newtoniana del mundo, se está codificando la concepción relativista/cuántica (aún no están unificadas las dos concepciones, pero se procede rápidamente -Hawking, Wheeler, etc. – a la cuanticización de la relatividad). La nueva situación está siendo traducida filosóficamente.

Pruebas paradójicas

Hasta hace poco, se había creído que la verdad era alcanzable conjugando una prueba teórica (coherencia del discurso) y una prueba empírica (adecuación a la realidad). Hoy sabemos que ambas pruebas son paradójicas, porque son autorreferentes: la prueba teórica exige pensar el pensamiento (incompletitud de Gödel), la prueba empírica exige medir la materia con instrumentos hechos de materia (indeterminación de Heisenberg).

Dice Gödel: una teoría no puede ser a la vez consistente (todas las proposiciones son verdaderas) y completa (todas las proposiciones son demostrables); habrá al menos una proposición que siendo verdadera no es demostrable –sentencia gödeliana–.

Dice Heisenberg: no se pueden determinar a la vez la posición y el estado de movimiento de una partícula; puesto que al determinar transformarnos, si determinamos la posición indeterminamos el estado de movimiento (tendremos una partícula), si determinamos el estado de movimiento indeterminamos la posición (tendremos una onda); de ahí la complementariedad parícula/onda.

Así, el proceso de conocimiento empírico y teórico nunca termina. La verdad es perseguible, pero no alcanzable. La incompletitud de Gödel introduce en la teoría una reflexión relativista: la verdad de una proposición es relativa a los axiomas que fundan una teoría.

La indeterminación de Heisenberg introduce en la empiria una inflexión cuántica (reflexiva): observación (extracción de observación) y la manipulación (inyección de neguentropía) son reflexiones del objeto sobre sí mismo; el sujeto (observador/manipulador) es un espejo –refleja y refracta- que el universo se pone en su corazón.

Ondas y realidad social. Foto: Geralt

La memoria de la sociedad

Las ciencias sociales toman como modelo las ciencias de la naturaleza, pero también las ciencias de la naturaleza toman como modelo las ciencias sociales. El proceso es circular: las revoluciones en física reflejan las revoluciones en las tecnologías de la comunicación social.

La memoria de la sociedad se ha depositado: primero en los cuerpos (cuando la comunicación era oral); luego en hojas de papel (cuando la comunicación era escrita); finalmente en bancos de datos (cuando la comunicación es mediante dispositivos electrónicos –computadoras-).

En la fase de comunicación oral, la relación privilegiada era sujeto/sujeto: la verdad se fundaba en la certeza subjetiva (es absoluta). En la fase de comunicación escrita, la relación privilegiada es sujeto/objeto. El modelo era un lector ante un libro. El lector está fuera del libro, y hay muchas lecturas posibles del libro (relatividad). La página del libro era el modelo del objeto. La captación de la verdad del objeto era una simplificación: la página es una superficie plana (esto es, un espacio de n-l dimensiones). Por eso se dice en inglés ex-plain (proyectar sobre un plano) y en castellano ex-plicar  (desplegar, reducir en una dimensión). El modelo de captación de la verdad era analógico (visual): el lector que mira la página es el modelo del sujeto que contempla el mundo.

En la fase de comunicación electrónica, la relación privilegiada es objeto/objeto (sujeto y objeto comparten la propiedad de importar y exportar información). El modelo es un operador manejando una computadora. El modelo de captación de la verdad es digital (táctil): el operador que maneja una computadora es el modelo de un sujeto que maneja el mundo  (hemos pasado de la semántica o extracción de información, a la pragmática o inyección de neguentropía).

La captación de la verdad es una complicación: el sujeto es una dimensión complementaria del objeto (el observador/manipulador introduce una dimensión más en el sistema). El operador es interior a la computación: de momento, establece con la computadora una relación/operación del tipo estímulo/respuesta; cuando las computadoras sean inteligentes podrá conversar con ellas.

Principio de complementariedad

El principio de complementariedad puede extenderse del campo de la física a los campos de la biología y la sociología. La complementariedad partícula/onda tiene ecos biológicos (organismo/especie) y sociales (individuo/sociedad). En un conjunto, podemos distinguir tres niveles: elementos, estructura (conjunto de relaciones entre los elementos) y sistema (conjunto de las relaciones entre relaciones –relaciones entre estructuras o cambios de estructura-).

Un individuo puede ser considerado a esos tres niveles: como individuo, como nudo de relaciones sociales (en el sentido en el que dicen los marxistas que el individuo es el conjunto de sus relaciones sociales) y como operador (observador/manipulador) del cambio de las relaciones sociales.

En el primer sentido, lo trata la psicología, en el segundo la sociología estática (estructura social), en el tercero la sociología dinámica (cambio social). La investigación social puede tener como referente uno de estos tres niveles: la perspectiva distributiva (encuestas) en cuanto elemento; la perspectiva estructural (grupos de discusión) en cuanto nudo de relaciones; la perspectiva dialéctica (socioanálisis) en cuanto operador del cambio.

Diada y triada

La diada partícula/onda se ha transformado en triada (elemento/nudo de relaciones/operador del cambio). Hemos pasado de un sistema dinámico a un sistema lingüístico; de un sistema en el que sólo hay intercambio de energía a un sistema en el que hay –también- intercambio de información. En un sistema dinámico la correlación entre dos estados de un sistema es uno-a-uno: sólo hay un camino. En un sistema lingüístico es uno-a-varios: hay caminos entre los que elegir (de ahí la necesidad de dispositivos de clasificación, ordenación y medida).

Los entes físicos no necesitan saber física; saben biología inconscientemente los entes biológicos; y saben sociología conscientemente (saben que saben) los entes sociales. Los elementos de un sistema lingüístico son reflexivos: están regulados por códigos, genéticos los biológicos, lingüísticos los sociales. En un sistema dinámico, los elementos son pasivos: sus movimientos son resultado de correlación de fuerzas. En un sistema lingüístico son –también- activos (su comportamiento es intencional). La estructura refleja su cara pasiva; el sistema, su cara activa.

La perspectiva de investigación distributiva tiene que ver con la mecánica newtoniana, la estructural con la mecánica relativista, la dialéctica con la mecánica cuántica. Lo mismo que las mecánicas relativista y cuántica no cancelan la mecánica newtoniana –sino que la delimitan-, el grupo de discusión y el socioanálisis no cancelan la encuesta –sino que la delimitan-. Un sociólogo cuantitativo es la proyección lineal de un sociólogo cualitativo (tridimensional).

Fuente: https://www.tendencias21.net/Relatividad-y-fisica-cuantica-sacuden-las-ciencias-sociales_a44295.html

Comparte este contenido:
Page 1 of 2
1 2