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CII-OVE entrevista a Mercedes Mayol Lasalle: “En ALC la Primera Infancia tiene tres rasgos: diversa, fragmentada y muestra grandes desigualdades”

Luz Palomino y Luis Bonilla_Molina entrevistan para CIIOVE

Conocimos personalmente a Mercedes Mayol en el 2018. Los ecos de su trabajo se escuchan desde hace mucho tiempo por toda América Latina y el Caribe, como producto de su extraordinario esfuerzo en defensa del derecho a la educación en general y la educación preescolar en particular.

Es un ser humano extraordinario, diáfana y directa en su hablar, con una sonrisa y buena idea a flor de piel. Luego de conocerla asumiría la presidencia de la Organización Mundial de Educación Preescolar (OMEP) y desde allí está impulsando un trabajo innovador y comprometido con la educación pública.

Mercedes Mayol Lassalle es Maestra Normal Nacional, Licenciada en Ciencias de la Educación, por la Universidad de Buenos Aires. Ha sido maestra, fundadora y directora de Jardines Maternales estatales. En el área de gobierno, fue directora del Área de Educación Infantil de la Ciudad de Buenos Aires. Fue consultora senior del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Es Profesora de la Maestría en Educación Infantil de la Universidad de Buenos Aires y del Programa Regional de Capacitación en Planificación y Gestión de Políticas Educativas, IIPE-UNESCO Buenos Aires, Oficina para América Latina. Su campo de interés son las políticas educativas para la primera infancia en relación con los derechos humanos, así como también la organización y gestión de centros educativos para niños de 0 a 3 años. Coordina programas de capacitación y actualización docente en contextos de pobreza y es evaluadora de políticas públicas y programas sobre educación y cuidado de la primera infancia.

Miembro de la Organización Mundial para la Educación Preescolar (OMEP) desde 1999. Ha sido, durante 6 años Vicepresidenta Regional para América Latina y, como les comentamos, actualmente es la Presidenta Mundial de la OMEP, cargo que ocupa desde el 1 de enero de 2020.

Conversar con Mercedes Mayol Lasalle es una experiencia de actualización rápida sobre la historia, actualidad y perspectivas de la educación preescolar, por ello compartimos este diálogo, con los lectores y colaboradores de Otras Voces en educación

Mercedes, cuéntanos un poco tu historia de vida, ¿cómo llegaste a la educación crítica y contestataria, a la lucha por la educación inicial?

El día que yo nací mi abuelo, que era Ingeniero Agrónomo, estaba fundando una Escuela Pública secundaria para formar Técnicos Agropecuarios, que tenía internado, porque era para niños del campo. Todos vivíamos en el predio de la escuela, en medio del monte pampeano en Argentina, de manera que ya desde mis primeros años, la escuela y “el olor a tiza” fueron parte de mi vida cotidiana.

Mi abuelo (ingeniero, ecologista y darwiniano) y mi madre (joven escritora de izquierda y docente) tuvieron una gran influencia en mi formación, ya que, desde muy pequeña, me conectaron, tanto con la literatura y las artes, como con los libros de ciencias naturales y sociales. Las discusiones políticas y las tertulias culturales eran parte de nuestra vida, así como los viajes por el país más profundo.

Luego de una escuela primaria signada por las frecuentes mudanzas familiares (muchas por cuestiones políticas), hice mi secundario y me recibí de maestra normal nacional a los 17 años en la Escuela Normal de Santa Rosa, La Pampa y enseguida, en 1970, fui a Buenos Aires a estudiar Ciencias de la Educación en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.

Los años 70 del siglo XX fueron tiempos muy convulsionados. En Argentina y en la región el escenario político era cambiante y activo, las producciones y los debates en el campo de las ciencias sociales y la pedagogía fueron interesantes, desafiantes, polarizados y atravesados por el discurso próximo a las luchas populares y a los movimientos estudiantiles.

Mientras estaba en la Facultad, conseguí trabajo como maestra en educación infantil, lo que signó la elección de mi carrera futura. Los niños de mi primer grupo tenían dos años.

En 1975 me casé con un estudiante de arquitectura y militante de izquierda, como yo y a los 20 días, la “Triple A”, un grupo parapolicial que operó durante el gobierno de Isabel Perón nos fue a buscar para asesinarnos. Afortunadamente no nos encontraron, así que, en marzo de 1976 cuando se instala la dictadura cívico-militar en la Argentina, nosotros ya habíamos cambiado de casa, de trabajo y dejamos de asistir a la Universidad para evitar que nos secuestraran y nos desaparecieran.

Durante la dictadura tuve a mi hija, crecí mucho y aprendí a resistir, reflexionando, estudiando, trabajando y pensando críticamente. La conciencia de saber qué estaba pasando no era generalizada en mi país, mientras intelectuales y jóvenes desaparecían en manos de los “grupos de tareas” del ejército argentino, se jugaba el Mundial de Futbol 1978, se salía de compras con el famoso “deme dos” de los consumistas y se libraban guerras (contra Chile primero y luego por las Malvinas contra el Reino Unido y sus aliados).

Tener conciencia me daba terror, pero al mismo tiempo me permitía tener claridad y trabajar resistiendo para aportar a la construcción de un mundo mejor desde el respeto de los derechos humanos y el valor de la democracia. Ese es el horizonte que persigo todavía. Yo no me olvido, es más, cultivo la memoria constructivamente mirando hacia el futuro y hacia “los nuevos”: la primera infancia.

¿Cuáles son los elementos relevantes de la crisis del sistema educativo latinoamericano en cuanto a la educación preescolar?

Rápidamente podríamos afirmar que la educación y el cuidado de la Primera Infancia en la región muestra tres rasgos o características: es diversa, está fragmentada y muestra grandes desigualdades.

La experiencia de haber sido 6 años Vicepresidenta regional para América Latina de la OMEP me dio la posibilidad de ver bastante a fondo esta problemática. Porque sin ninguna duda, para conocer sobre la educación hay que “caminar” las escuelas, observar, conversar con los actores y actrices (niños, niñas, familias, maestras y maestros).

Retomando el rasgo de la diversidad, construir una visión lleva tiempo porque los contratos fundacionales de las instituciones y sistemas que coexisten son muchísimos; unas se formaron como primer nivel al amparo de los sistemas educativos, acunado por las míticas y discursos de la pedagogía, la psicología y la escuela, otros basados en las luchas de las mujeres trabajadoras que peleaban por “una guardería” para acoger a sus hijos, otras fruto de la movilización y la lucha popular comunitaria y la necesidad de proteger a los más pequeños en nuestras grandes crisis…

También obviamente aparece la lógica diferente del mercado, de la escuela privada, que también es diversa y se apoya tanto en las tradiciones educativas religiosas, desde las misiones o la atención a las clases más acomodadas, en la maestra que arma cooperativa e instala “el jardicinito” del barrio, a las grandes cadenas de “franchaising” de la educación infantil… esta diversidad, puede ofrecer frutos maravillosos y frutos malogrados.

Si atendemos a la fragmentación, creo que hay varios temas paradigmáticos: por ejemplo, la fragmentación en la gestión y rectoría de la educación de la primera infancia: vemos que en los años 90 del siglo XX muchos países “primarizaron” la educación de los niños de 4 y 5 años, se perdió la aceptabilidad y adaptabilidad del derecho a la educación en primera infancia, con el cercenamiento del juego, del arte y de la cultura para reemplazarlo por tristes “entrenamientos” y procesos escolarizantes, con grandes tintes evaluativos.

Al mismo tiempo, para los sectores populares se ofrece servicios centrados en los cuidados, con poco juego, poca cultura y actividades rutinarias y poco desafiantes para los pequeños. Esto se relaciona con otra seña de identidad: la fragmentación entre “el cuidado” y la “educación”, que yo considero una falacia, dado que se trata de prácticas sociales y éticas inseparables.

Asimismo, es una visión que atenta contra el derecho humano a la educación desde que el niño nace. Este es un problema muy serio que tenemos en la Región, atender en los tres primeros años de vida el niño solo a la alimentación, higiene y sueño, que no está mal, en una región tan desigual, pero que debe reinterpretarse y enriquecerse con lo más bello de la cultura de Nuestra América, con nuestros lenguajes, danzas, artes, conocimiento social y natural, con la habilitación de la ciudadanía de cada niño y cada niña a través de su participación activa de acuerdo con la potencia de su nivel de desarrollo y la su expresividad corporal, kinestésica, lúdica, antes que apoyada en el lenguaje verbal.

Otro aspecto que no quiero soslayar en el tema de la fragmentación es como juegan las ideologías y las modas dentro de la construcción pedagógica de la educación infantil. Si bien siempre ha habido influencias de determinadas áreas disciplinares, hoy en día el mercado de “gurúes” de la educación, las editoriales y los franchaisings están privatizando y empobreciendo a la pedagogía y por ende al saber de los maestros y maestras de la región.

El neopositivismo con su afán de argumentar sostenido en la (imposible) evidencia, el “neuroliberalismo” (me encanta este neologismo) o las explicaciones de los economistas sobre la tasa de retorno en la inversión hacia la primera infancia, me ponen nerviosa.

Tenemos que aprender que ninguna ciencia explica por si misma un hecho tan complejo como la educación en la primera infancia, permeada por la complejidad y la velocidad del desarrollo humano, la recreación de la cultura por parte de cada cachorro humano, la importancia de la familia, los otros niños y niñas, los vínculos con los maestros y maestras, la vivencias en comunidad….

Por eso, trato de pensar desde un paradigma de complejidad, sin “evidencias” pero con “experiencias” y relatos provisorios provenientes de múltiples miradas, campos científicos y actores…

A veces esto es angustiante, porque, claro, es más fácil agarrarse de las recetas y de la correlación lineal “causa-consecuencia”. Sin embargo, para mi es desafiante, maravilloso y atractivo y me conecta más con la maravilla que sienten los niños y niñas frente al mundo a descubrir…

Volviendo a la caracterización de la educación infantil en la Región, afirmaba que otra nota es la desigualdad. En el continente más desigual no podría ser de otra manera. Pese a los grandes esfuerzos para garantizar el acceso a la educación de la primera infancia, este está altamente signado por las desigualdades.

Los niños y niñas de 4, 5, 6 y 7 años, tienen acceso, ligado a la obligatoriedad en muchos de los países. Sin embargo, los menores de 3 años no corren con la misma suerte y el acceso suele estar correlacionado directamente con la capacidad económica de las familias para pagar una institución privada.

La gran mayoría carece de una oferta pública y gratuita. Por eso, también se acentúa la presencia y oferta de los sectores de desarrollo social de los Estados, las iniciativas comunitarias, además del sector mercantil.

Obviamente, la desigualdad también se expresa en la calidad educativa, las instalaciones, los juguetes, libros y materiales, la higiene y la alimentación que rodean a cada niño… esto da para extenderse muchísimo…

¿Consideras que la formación de los y las futuras maestras(os) se corresponde a las necesidades de la región y los desafíos pedagógicos del siglo XXI?

Dentro del terreno de las desigualdades está también la situación y formación de los maestros y maestras dedicados a la educación infantil. Cuanto más pequeño es el niño, menos requerimientos y menos formación tienen los adultos a cargo.

También mayor es la informalidad en las relaciones laborales de cada educador, al punto de que existen programas que pagan con “propinas” a los “cuidadores” institucionales de los niños y niñas.

Además de la precarización laboral, vemos una alta feminización de la fuerza laboral docente, siendo muy pocos los varones que desean trabajar en el nivel.

Respecto de la formación, se han realizado muchos esfuerzos para mejorar los niveles de formación inicial. En algunos países coexisten universidades con institutos terciarios de buena calidad, herederos de las viejas Escuelas Normales.

Los estudios se han alargado y la conversación entre práctica y teoría en muchos países se ha tratado de resolver desde el primer año, con prácticas y pasantías. Sin embargo, estoy convencida de que por más intensa que sea la formación inicial, por meticuloso que haya sido un plan de estudios, esa formación inicial será insuficiente para asegurar todo lo que un docente debe saber en su vida profesional.

Por eso, se hace necesario un permanente proceso de formación a lo largo de la actividad profesional. Reflexionar sobre la práctica, estudiar siempre, y crear “experiencia” que no es lo mismo que “antigüedad”.

Y cuando digo sistemas de formación permanente, pienso en trayectos formativos que vayan acompañando el desarrollo profesional de maestros, profesores y directivos fuertemente articulados con su experiencia laboral. Por eso son tan importantes los buenos directores e inspectores, además del grupo de “pares-maestros” que comparten el proyecto de la escuela.

Asimismo, me vuelvo a referir a la imposibilidad de encontrar sistemas o teorías que nos brinden todas respuestas, ante las incertidumbres. Las preguntas son parte de nuestra profesión y será necesario apelar permanentemente a la reflexión activa en los problemas e involucrarse en los debates más importantes de la cultura, de la educación y de la política.

Lo que se requiere es robustecer la formación en teorías, enfoques y perspectivas que permitan una comprensión compleja del problema educativo, y que ayuden a construir un saber pedagógico en constante evolución y transformación.

El gran desafío, creo yo, es concebir a la educación como una práctica política (que se construye en el espacio público y con otros y otras; no se trata de una mera técnica para aplicar.

¿Qué ha significado el Coronavirus en lo educativo? ¿Consideras que las medidas educativas tomadas en el marco de la pandemia afectan al derecho a la educación?

Sin dudas muchas de las medidas sanitarias no han podido o no han querido considerar la ciudadanía (los derechos humanos) de las primeras infancias. Y lo pongo en plural, porque en esta Latinoamérica desigual, hay múltiples experiencias vitales que definen distintos modos de vivir la infancia.

Sin dudas, muchas decisiones fueron tomadas por lo imprevisto del momento, la debilidad de los sistemas de protección de derechos y tal vez con las mejores intenciones.

Pero, de golpe, aún con marcadas desigualdades de acceso y calidad, los niños que jugaban en las plazas, en los jardines de infantes, en las escuelas, en los diversos espacios públicos han quedado confinados al espacio del hogar.

Debemos tener en cuenta que el 80 % de la población latinoamericana vive en ciudades, y una gran mayoría de niños y niñas viven en condiciones habitacionales muy precarias.

Muchas familias no cuentan con suficiente comida y no tienen acceso a servicios básicos de saneamiento. El Dr. Jaime Breich, nos señala que las infancias viven en ciudades tóxicas, caracterizadas por el urbanismo salvaje y en condiciones malsanas.

A esto se le suma, que la experiencia de vivir en familia en contextos de desigualdades y violencias puede ser muy doloroso. Ello se constata en que las denuncias por maltrato infantil y violencia de género han aumentado en la Región desde que comenzó el confinamiento.

Aun en las mejores condiciones habitacionales y sanitarias, para un niño o una niña pequeña la situación es incomprensible. El estar confinado en el hogar limita derechos y genera angustias, enojos y desconcierto en los niños pequeños.

El cuidado y la crianza, generalmente feminizada, se ve tensada por el encierro y por las casi nulas políticas públicas dirigidas a acompañar a las familias en la crianza a través de todos los medios posibles.

Así las formas de vida en las ciudades, los espacios reducidos, el aislamiento en el contacto con la naturaleza son factores de alienación, ansiedades y fobias aun más marcadas entre los infantes que no tienen aún la estructura psíquica que les permita comprender la situación.

En los últimos días, en varios países, algunas voces se han alzado reclamando por los derechos de la infancia: niños que muestran regresiones, rabietas y angustias, niños que hablan con amigos imaginarios preocupan a las familias…

Tampoco podemos seguir las recetas de los demás niveles educativos, que pretenden seguir enseñando a través del uso de Internet. Sin dudas, pensar el cuerpo del niño en el siglo XXI incluye pensarlo en relación con las nuevas tecnologías, pero el uso temprano y abusivo de las pantallas tiene consecuencias negativas para la niñez y, especialmente, en la primera infancia se presentan como un obstáculo para la construcción de su subjetividad, su corporeidad y su juego.

Tengamos en cuenta que las 4 características de las pantallas: luz, brillo, movimiento y continuidad, en conjunción producen la captura de la atención, sin un beneficio para el niño y niña pequeña.

Por ello el uso libre de las pantallas en la primera infancia ha llevado los especialistas a recomendar su restricción en los dos primeros años y que se paute rigurosamente el uso después de esta edad.

En este sentido recomendamos que las estrategias tecnológicas más bien se usen para orientar e informar a las familias y ampliar sus recursos culturales y educativos para el mejoramiento de la crianza y de las oportunidades de acceso al juego, a las artes y al conocimiento del mundo cultural y natural.

¿Cuáles consideras que son las propuestas más importantes para iniciar un proceso de transformación radical de los sistemas educativos?

¡Esta pregunta me desafía a escribir un libro! De hecho, con la compañera Gabriela Fairstein estamos terminando uno sobre los tres primeros años de vida y su educación.

Yo soy muy respetuosa con mis críticas a los sistemas educativos, y en especial vinculados a la educación inicial, dado que veo que a veces sirven de argumento para destruir todo lo construido y plantear opciones “baratas” y “de-simbolizadas” desde el punto de vista educativo, cultural y humano.

Tenemos que mirar para adelante, pero con los pies bien puestos en las mejores tradiciones, saberes y construcciones pedagógicas que tienen en el mundo, más de 200 años, sumándole nuestra recreación, nuestro rescate de las prácticas de crianza y formación humana de las culturas de Nuestra América.

Con mis compañeras de la OMEP, abogamos por una escuela infantil donde los niños sean respetados en su dignidad y percibidos, como ciudadanos que tienen derecho al goce de todos los derechos humanos.

Desde tiempos ancestrales sabemos que el juego y la exploración son vitales para la constitución subjetiva que se va construyendo en conversación con la cultura propia, la lengua materna y los otros y otras significativos.

Trabajemos por una escuela infantil en la que todos y todas accedan en condiciones de equidad a un contexto cultural y lúdico rico respetuoso y cuidado, donde los bebés, niños y niñas dispongan de adultos con una actitud y una acción generosa de entrega de la cultura, que se presten a la habilitación del juego, brindando espacios que permitan los desplazamientos y movimientos, actividades desafiantes y materiales potentes para el conocimiento y el desarrollo personal holístico y en armonía con la naturaleza, la comunidad, y el mundo.

Finalmente, deseo enfatizar que esta escuela del futuro no es posible sin democracia. Como decía Alessandro Baratta “la democracia es buena para los niños

Debemos construir un espacio donde los niños y niñas puedan desarrollar su ciudadanía, protagonismo y su potencia, donde las familias tengan participación activa y donde el colectivo de maestros, maestras y directivos desplieguen autonomía y solvencia profesional.

Así todas y todos podrán formar, formarse y transformarse en comunidad iluminados por el horizonte de la protección y realización de los derechos humanos.

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Mundo: La UNESCO urge a hacer de la educación medioambiental un componente central del currículo escolar de todos los países de aquí a 2025

Mundo/14-05-2021/Autor(a) y Fuente: es.unesco.org

La educación no prepara suficientemente a los estudiantes para adaptarse, actuar y responder al cambio climático y a las crisis medioambientales, según un nuevo informe publicado por la UNESCO en vísperas de la Conferencia Mundial sobre la Educación para el Desarrollo Sostenible, que se celebrará en línea desde Berlín (Alemania), del 17 al 19 de mayo.

El estudio, titulado “Aprender por nuestro planeta”, ha analizado los planes educativos y los marcos curriculares de cerca de 50 países de todas las regiones. Más de la mitad no hace referencia al cambio climático, mientras que sólo el 19% habla de la biodiversidad. El estudio señala la falta de atención a las habilidades socioemocionales y a las competencias orientadas a la acción, fundamentales para la acción medioambiental y climática. En una encuesta en línea realizada para el estudio a unos 1.600 profesores y responsables de educación, un tercio de los encuestados indicó que los temas relacionados con el medio ambiente no formaban parte de la formación docente.

La educación debe preparar a los alumnos para comprender la actual crisis medioambiental y dar forma al mundo futuro: para salvar el planeta, debemos transformar nuestra forma de vivir, producir, consumir e interactuar con la naturaleza. Es fundamental integrar la educación para el desarrollo sostenible en todos los programas de aprendizaje de todos los lugares. Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO

Así pues, la UNESCO se ha fijado un nuevo objetivo: hacer de la educación medioambiental un componente clave de los currículos escolares de todos los países de aquí a 2025. La Organización esté trabajando con sus 193 Estados Miembros para apoyar reformas en los currículos y examinar los avances para garantizar que todo los educandos puedan adquirir los conocimientos, las aptitudes, los valores y las actitudes necesarios para que se produzcan los cambios necesarios que permitan proteger el futuro de nuestro planeta.

La Conferencia Mundial reunirá a unos 2.500 participantes, entre los que figuran 81 ministros de educación y otras figuras destacadas comprometidas con la transformación de la educación para que todos los alumnos puedan hacer frente a la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y todos los demás retos del desarrollo sostenible. Su objetivo será crear estrategias para la integración de la educación para el desarrollo sostenible (EDS) en todos los niveles de la educación y la formación, de acuerdo con un nuevo marco.

A lo largo de tres días, las sesiones se centrarán en las formas óptimas de aprovechar la educación para hacer frente a los desafíos mundiales interconectados, como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, las economías verdes y circulares, el avance tecnológico y la construcción de relaciones resilientes con el planeta a través de la educación. Se estudiarán formas de capacitar a los educadores, empoderar a los jóvenes y emprender acciones locales a través de la educación para el desarrollo sostenible.

Asimismo, se pedirá a todos los participantes que se comprometan con la Declaración de Berlín sobre la Educación para el Desarrollo Sostenible, que esbozará una serie de políticas que abarcan la enseñanza, el aprendizaje, la formación profesional y el compromiso cívico.

Participantes de alto nivel previstos en la conferencia:

  • Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO
  • Angela Merkel, Canciller, Alemania
  • Amina Mohamed, Vicesecretaria General de la ONU
  • Patricia Espinosa, Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático
  • Princesa Lalla Hasnaa, Presidenta de la Fundación Mohammed VI para la Protección del Medio Ambiente, Marruecos
  • Laurent Fabius, Presidente de la COP21 (Francia)
  • Alexander Gerst, astronauta de la Agencia Espacial Europea y defensor de la sostenibilidad (Alemania)
  • Jeffrey Sachs, Director del Centro para el Desarrollo Sostenible de la Universidad de Columbia y Presidente de la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la ONU
  • Andreas Schleicher, Director de Educación y Competencias y Asesor Especial de Política Educativa del Secretario General de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

En el período previo a la Conferencia, numerosos ciudadanos han sumado sus voces a una campaña mundial lanzada por la UNESCO para pedir cambios en la educación para que todos podamos #AprenderPorElPlaneta, por nuestra propia supervivencia y por el futuro de la vida en la Tierra.

La UNESCO es la principal organización de las Naciones Unidas en materia de Educación para el Desarrollo Sostenible, cuyo objetivo es garantizar que todos los alumnos adquieran los conocimientos, las competencias, los valores y la iniciativa para actuar en favor del planeta y vivir de forma sostenible. En 2019, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó una resolución en la que se pedía a la comunidad internacional que ampliara la educación para el desarrollo sostenible con el fin de alcanzar los objetivos fijados en la Agenda 2030. La resolución reconocía el liderazgo de la UNESCO en este ámbito.

La conferencia se organiza en cooperación con el Ministerio Federal de Educación e Investigación de Alemania y con su generoso apoyo.

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Ingreso al servicio docente: un shock de realidad.

Por: Rogelio Javier Alonso Ruiz

Cuando el profesor ingresa al servicio profesional, existe la posibilidad de que experimente un “shock de realidad”: un episodio de prolongación indeterminada en el que debe lograr la “asimilación de una realidad compleja que se impone incesante sobre el maestro principiante, día tras día [y] debe dominarse continuamente, especialmente en el primer periodo de enseñanza real” (Veenman, 1984, p. 144). Este momento sacude los cimientos de la formación inicial debido a una realidad difícil de descifrar. Al respecto, Tenti (2005) señala que es frecuente que “el recién graduado sea rico en capital cultural formal y esté más actualizado en las ciencias de la educación; pero es sabido que este conocimiento no alcanza para resolver los problemas cotidianos del oficio” (p. 283).

Aunado a lo anterior, desde algunas perspectivas se advierte que la formación inicial tiene un alejamiento de la práctica en condiciones reales: “los programas de formación docente en América Latina y el Caribe, […] se enfatiza poco en la formación a través de prácticas pedagógicas y que los futuros docentes dedican poco tiempo al trabajo y a la investigación en las escuelas bajo la dirección de maestros de maestros” (Calvo, 2019, p. 13). En el caso mexicano, el recién liquidado plan de estudios 2012 para profesores de educación primaria en las Escuelas Normales establecía periodos graduales de acercamiento a las escuelas, que alternaban observación, ayudantía y práctica de los futuros maestros, en periodos que iban de los 10 días durante el primer semestre hasta 16 semanas durante el octavo. Aún con este valioso componente de la formación docente normalista (vale la pena debatir si es suficiente), el sumergimiento en la realidad laboral implica un esfuerzo considerable.

Entender qué hace el docente y cómo lo hace es mucho más complejo de lo que se pensaría. Al respecto, Emilio Tenti (2013) asevera que “el virtuosismo práctico tiende a predominar sobre el saber codificado” (p. 124), es decir, muchas de las decisiones no se basan “en aplicar tal o cual método o procedimientos formalizados, tal como aparecen en los libros de pedagogía o didáctica” (p. 125). Es a través de la experiencia que el docente descifra la realidad y le encuentra sentido, o incluso niega, la formación teórica que posee. ¿Cuánto durará este periodo de apropiación del virtuosismo práctico? ¿Se corre el riesgo de sucumbir?

Se vislumbra entonces la necesidad de generar procesos orientados de acercamiento a la realidad, que permitan al maestro novato ir adquiriendo paulatinamente los saberes que sólo la práctica le proveerá y que impidan, mediante el respaldo de un colega, derrumbarse ante una realidad aún demasiado desafiante: “sistemas de mentorazgo, que destacan a docentes calificados y de reconocida trayectoria para el acompañamiento de maestros y profesores noveles en sus primeros desempeños laborales” (Terigi, 2021, p. 94).

En México, en la Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros, se contempla la tutoría como una estrategia de profesionalización, dirigida a los docentes noveles en sus dos primeros años de servicio y proporcionada por otros profesores con al menos tres años de experiencia. Esta función es concebida como un reconocimiento a la labor del maestro-tutor, generando una promoción horizontal temporal. La selección de los tutores se basa en un proceso donde, por medio de evidencias documentales, los aspirantes deben comprobar aspectos como formación académica y continua, trayectoria profesional y movilidad académica, entre otros.

Una primera revisión de los requisitos y elementos a valorar, hacen pensar que el proceso de selección de mentores podría perfeccionarse para garantizar la atracción de “docentes calificados y de reconocida trayectoria” (Terigi, 2021, p. 94). Sin dejar de pensar en las implicaciones operativas que conllevaría, quizá la inclusión de otros instrumentos de valoración, como la entrevista, podrían contribuir a lo anterior. Marcelo (2008) insiste en la necesidad de la formación de mentores, especialmente en “aspectos como el análisis de la enseñanza, comunicación con los principiantes, retroacción constructiva, desarrollo de estrategias de mentorazgo, roles y responsabilidades de mentores, evaluación de la enseñanza, etc.” (p. 34). La afinación del proceso de selección podría redundar en asegurar que el tutor “sea un docente legitimado por sus buenas prácticas de enseñanza y que haya cumplido cierta trayectoria profesional (seis a diez años de experiencia)” (Beca y Boerr, 2021, p. 115).

Es digno de destacar que en México exista un programa de tutoría a docentes noveles, pues, al revisar las políticas de inserción a la docencia en diversos países europeos, en muchos de ellos (Alemania, Bélgica, Finlandia, Irlanda, etc.) este apoyo no es ofrecido, mientras que, a diferencia de México, en que el proceso dura dos años, en la mayoría de estos países la duración no sobrepasa el año (Marcelo, 2008, p. 37).  Programas de este tipo evitan que la inserción a la docencia se rija por la lógica del “aterriza como puedas” (Marcelo, 2008, p. 19).

De acuerdo a lo establecido por la Secretaría de Educación Pública (SEP, 2021), la tutoría, aunque se adapta a las necesidades de los tutorados, aborda contenidos como la incorporación a la comunidad escolar, el currículo, el diseño de estrategias didácticas y la evaluación de los aprendizajes, entre otros. Temas como éstos, si bien revisados en la formación inicial, sin duda adquieren un rostro diferente al trasladarse a la realidad.  Para el desarrollo de las actividades de tutoría se consideran las modalidades en línea y presencial; en esta última, se contemplan ejercicios como la observación del trabajo en el aula y el acompañamiento en la revisión de materiales o planeaciones conjuntas.

Para el fortalecimiento del programa de tutorías convendría establecer vínculos entre la formación inicial y la formación continua (a la cual corresponde esta experiencia). El programa de inserción no debería sustituir ni mucho menos despreciar la formación inicial, ni dejar que pierda su influencia, al contrario, debería aprovecharla. En ese sentido resulta interesante lo que se hace en Inglaterra:  las instituciones formadoras de maestros emiten, por cada egresado, un documento en el que destacan las áreas de mayor fortaleza del nuevo maestro, así como las cuatro que requerirían mejorar en el primer año de enseñanza (Marcelo, 2008, p. 57). Involucrar, con acciones como la referida, a las Escuelas Normales y a otras instituciones formadoras de docentes sin duda haría menos espinosa la transición al servicio docente.

Desde luego que sería deseable que la tutoría se extendiera a otros procesos, tales como la promoción a puestos directivos o de supervisión y que incluso se instaurara en la cultura escolar, a través de los Consejos Técnicos Escolares. Podría fortalecerse, como ya se ha dicho, si se vincula con instituciones de educación superior especializadas en la formación docente (sin que esto implique el alejamiento del escenario real de enseñanza) o incluso si se da continuidad al proceso formativo inicial del docente. Sin duda un profesor inmerso cotidianamente en la práctica es una figura adecuada para la tutoría, pero debe asegurarse su formación para esta tarea, así como la precisión de los procesos de selección.  La tutoría a maestros debutantes, proceso que abre los muros del aula, propicia el diálogo entre colegas y genera aprendizaje entre pares, es motivo de regocijo ante una tradición que hace de la docencia un ejercicio mayormente silencioso y en solitario.

 *Rogelio Javier Alonso Ruiz. Profesor colimense. Director de educación primaria (Esc. Prim. Adolfo López Mateos T.M.) y docente de educación superior (Instituto Superior de Educación Normal del Estado de Colima). Licenciado en Educación Primaria y Maestro en Pedagogía. 

Twitter: @proferoger85

REFERENCIAS

Beca, C. y Boer, I. (2021). El proceso de inserción a la docencia. En C. Vélez y D. Vaillant (coord.), Aprendizaje y desarrollo profesional docente (89-98). OEI-Santillana.

Calvo, G. (2019). Políticas del sector docente en los sistemas educativos de América Latina. Buenos Aires: UNESCO.

Marcelo, C. (2008). “Políticas de inserción a la docencia”: de eslabón perdido a puente para el desarrollo profesional docente. En C. Marcelo (coord..), El profesorado principiante. Inserción a la docencia. Octaedro.

SEP. (2021). Disposiciones para normar las funciones de tutoría y el proceso de selección del personal docente y técnico docente que se desempeñará como tutor en la educación básica. México: autor.

Tenti, E. (2005). La condición docente: análisis comparado de la Argentina, Brasil, Perú y Uruguay. Buenos Aires: Siglo XXI.

Tenti, E. (2013). Riqueza del oficio docente y miseria de su evaluación. En M. Poggi (coord.), Políticas docentes. Formación, trabajo y desarrollo profesional. UNESCO.

Terigi, F. (2021). Carrera docente y políticas de desarrollo profesional. En C. Vélez y D. Vaillant (coord.), Aprendizaje y desarrollo profesional docente (89-98). OEI-Santillana.

Veenman, S. Perceived problemas of beginning teachers: Review of Educational Research Summer, LIV (2), pp. 143-178. Disponible en: http://citeseerx.ist.psu.edu/viewdoc/download?doi=10.1.1.834.9292&rep=rep1&type=pdf

Fuente e Imagen: http://proferogelio.blogspot.com/2021/04/ingreso-al-servicio-docente-un-shock-de.html

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Kirguistan: Teacher Training in the Time of Coronavirus: an Experience from Central Asia

Teacher Training in the Time of Coronavirus: an Experience from Central Asia

In the wake of the coronavirus pandemic, educators worldwide have been forced to actively adopt new remote learning formats. Amnesty International’s human rights education team for Europe and Central Asia, together with Amnesty Ukraine, conducted two three-day blended learning courses  for teachers from Kazakhstan and Kyrgyzstan. These courses replaced the face-to-face trainings in Bishkek, which had been planned before the pandemic. 

From offline to online without loss of quality or group dynamics

In the autumn of 2020, due to the crisis caused by the coronavirus pandemic, Amnesty International’s human rights education team was not able to conduct offline trainings in Kyrgyzstan and Kazakhstan. Therefore, the methodical materials for the programme on human rights and Write for Rights aimed at teachers of different disciplines had to be completely re-designed. We faced the challenge of moving the course into the format of a fully distance learning course, without losing quality, atmosphere and active participation.

As a result, the human rights awareness component and the information about the Write for Rights campaign were transformed into remote learning elements – an hour and a half long course «Introduction to Human Rights» was supplemented with a 15-minute course on «Write for Rights» on the Amnesty Academy platform. The trainings sessions devoted to learning the methodology of giving lessons on human rights and building a community of human rights educators were transformed into an interactive webinar, which consisted of three intensive sessions over three days, each lasting 3 hours.

As a result, instead of a planned one-day offline training, the online training took three days. Based on the experience of both holding and participating in many hours of online events, it was decided to do three three-hour intensive webinars, taking place on a Friday, Saturday and Sunday, rather than all on a single day. Regarding the workload, the difficulty of preparation lay in the fact that instead of a standard training program, it was necessary to develop a minute-by-minute script for webinars with the distribution of roles between co-hosts, an expert and a technical assistant.

Stasya Denisova, Human Rights Education Coordinator for Europe and Central Asia, explains, «It was important to us that this online course fulfilled the ambition we had originally for the offline course. We wanted to create a group of like-minded teachers who share the values of human rights and who would communicate with each other and us after finishing. We did not want our online course to turn into another online conference with hosts presenting slides all the time. Moreover, it should be an event as close as possible to the experience of a face-to-face training session, with the inherent group dynamics, interpersonal communication and most of all, active participation. That was why we paid attention to replacing the traditional elements of a workshop with adequate online tools. For example, the group’s routine evaluation exercises at the beginning and end of each day were replaced by «temperature measurements» using the MentiMeter online tool, which creates a real-time cloud of associations».

«We had previously been in contact with teachers through other messenger services so that if they were disconnected or delayed for some reason, everyone was aware of what was happening to the group. This provided a sense of care and continuous communication with the members and maintained the group’s integrity, » explains Aizhan Kadralieva, Human Rights Education Consultant in Central Asia.

An important task was to create a ‘blend’ between the Amnesty Academy’s distance courses and the webinar sessions. Kahoot interactive quizzes provided an opportunity for participants to test their knowledge gained in the online courses. Moderated discussions about human rights values allowed for reflection on the relevance of human rights to values such as freedom, equality and justice in each teacher’s context. Working in small groups and creating a shared vision was done through virtual breakout rooms in Zoom and synchronized work in the program Miro. Flipchart presentations became PowerPoint presentations using the «share your screen» feature. After the course, a mutual exchange of experience and methodological peer-to-peer support continued in a closed group in a user-friendly social network.

Unexpected benefits of online learning 

Instead of the expected few dozen applications from Bishkek or Almaty’s teachers, we received 67 applications from teachers from ten cities and districts across Kyrgyzstan and Kazakhstan. These teachers were from public and private schools, including the Academy of Education and the Republican Institute for The Excellence and Teacher Training at the Ministry of Education and Science of the Kyrgyz Republic. Due to the great interest and for better group work, we decided to divide the groups into two and ended up with not one, but two hybrid courses, one after the other.

For many teachers, these blended learning webinars were their first course on human rights, and indeed many noted that they had not previously been familiar with Amnesty International. «For me, reaching out to new audiences with basic information about human rights norms and values is very precious,» says Stasya Denisova. «One teacher said that she even ‘dared for the first time to sign an electronic petition to support a Saudi Arabian women’s rights activist’. That’s an important and positive shift in attitudes for us.»

We were especially pleased to read the reviews in which teachers said they had learned new techniques and tools and those praising the course program to be so engaging and interestingly designed that it almost did not feel like online work.

Anna Vitalyevna Tolstosova, an event manager, citizenship teacher and organizer of the debating society at the «Bilimkana Bishkek» school said, «I liked the methods used during the webinars. Given the circumstances – that it was an online event, I think we managed to do everything: we figured out ways to work using different programs and received important and necessary information.»

Irina Nikolaevna Yesina, history and citizenship teacher for years 9 – 11 at Novopokrovky middle school No.1, shared: «I especially want to mention the online course «Introduction to Human Rights» on the Amnesty Academy platform. The course is very compact, both theoretical and practical and well-designed too. I was impressed by the materials supplied, the electronic design and the use of electronic testing methods. Conveniently, it is possible to take it at any time, and sums up everything learned at the end of the course, and you automatically obtain a certificate.»

Another unexpected benefit of going entirely online was the possibility for teachers from very remote areas of Central Asia to fully participate in the course. Their experiences enriched group discussions about the relevance of human rights education in schools outside of big cities. Teachers from Southern parts of Kyrgyzstan said that lessons about women’s rights would be especially relevant for their high school pupils. Notorious «bride kidnapping», when very young girls are being abducted for forced marriages, is still widely spread in that part of the country. Another teacher gave an example – at one rural school, boys can have mobile phones starting from junior school. In contrast, girls are not allowed to have phones even in graduating classes. Aside from striking inequality, the teacher thought that schoolgirls were thus more vulnerable to bride kidnapping as without access to mobile phones they had no means of communication in case of abduction.

Added value of online that would be scarcely possible in a traditional format was the sharing the experience of Amnesty experts and teachers from Ukraine, Moldova, Kazakhstan and the Netherlands who have conducted sessions on Write for Rights in their schools and communities for many years. Many participating teachers noted that the stories and work done by fellow teachers from Ukraine and Moldova inspired them to scale up ideas to introduce human rights education in their schools.

In the end, all 67 teachers received a pack of methodical materials and engaged with the courses on the Amnesty Academy platform. More than 35 took part in one or more blended learning course elements, and 29 teachers completed the blended learning course with a certificate of completion. These teachers developed and presented their human rights and Write for Rights lesson plan.

Overall, 95% of all teachers reported improvements in their ability to teach human rights in the classroom, particularly the right to peaceful protest and the inadmissibility of discrimination against women. 92.5% of all who passed the course confirmed that they will be able to apply this knowledge and skills in their classrooms to support Amnesty International’s Write for Rights campaign and have joined our Facebook group «Human Rights Educators».

As a result, in November-December 2020, 2084 pupils participated in a Write for Rights lesson and wrote a letter or posted a message on social media in support of human rights defenders in Saudi Arabia and Chile.

Burul Uvaidullana Kozubayeva, a teacher trainer for the subjects of citizenship and history, praised the translation of Write for Rights HRE materials into Kyrgyz and added, «In the future to expand Amnesty blended learning course, I propose to include Kyrgyz-speaking schools and teachers.

Irina Maslova, a history teacher and citizenship teacher at Kara-Balta Middle School – Gymnasium No. 6, shared that: «The lessons about the featured individuals who need help in the Write for Rights campaign are wonderfully thought out. The website is just great, and its educational materials are too. You can download and use informative cards, worksheets and exercises. It seemed to me that this is exactly what is needed to present to high school students. I’ve already drawn up a plan of 4 lessons for my 9th-grade citizenship class.» 

We continue to work with teachers and receive inspiring results and feedback both from teachers and students. Letters that students write in support of Write for Rights heroes are very moving and stunning drawings will lift the spirit of those who suffer from human rights abuses. We are very grateful for the courage and strength of the teachers who took part in this intensive course despite the disruption caused by the pandemic.

Traditionally, blended learning is defined as a pedagogical method that combines face-to-face learning with online instruction. For example, it can be the use of a combination of online courses, where students can gain the necessary knowledge and face-to-face classes that can be devoted to acquiring new skills. It requires both the coach and the learner’s physical presence, with some control over the time, place, course of study or pace. Blended learning has proven to be a successful approach to improving understanding, interaction and inclusion in education.

Fuente de la Información: https://www.amnesty.org/en/latest/campaigns/2021/01/teacher-training-in-the-time-of-coronavirus/

 

 

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Credibilidad polémica

Por: Dinorah García Romero 

Cuán lejos estamos de saber analizar y construir desde las diferencias y, aún más, de comprender que el debate de las ideas no nos otorga licencia para denostar.

Diferentes actores de los ámbitos educativo y social de la República Dominicana han participado, en las últimas dos semanas, de un debate activo en torno a la Normativa 09/15, orientada a regular la elaboración y desarrollo de los Programas de Formación Docente en la República Dominicana, emitida el 11 de diciembre de 2015 por el Consejo Nacional de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, CONESCyT.

Aprovechando el debate generado por la decisión del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología de evaluar dicha normativa, se escuchan voces que, con tono elevado y poco delicado, califican a las Instituciones de Educación Superior, IES, de estar movilizadas por el negocio y preocupadas por intereses particulares, al margen de las necesidades del sistema educativo dominicano. Escuchar estas expresiones, en medio de un debate, indica cuán lejos estamos de saber analizar y construir desde las diferencias y, aún más, de comprender que el debate de las ideas no nos otorga licencia para denostar a personas ni tampoco a instituciones.

Se constata, en personas y sectores, dificultades para mantener el nivel de la discusión sin caer en calificativos que erosionan la credibilidad de las instituciones de educación superior.  Estas instituciones, a su vez, han de analizar por qué se les percibe así, cuáles son los indicadores que justifican tales apelativos. De igual manera, las IES han de revisar su relación con los medios de comunicación, para aportarle mayor calidad y compartirles referentes relacionados con el compromiso académico, ético y social que las empeña en la sociedad. La realización de este tipo de ejercicio es saludable para la democracia y para el desarrollo que necesita el país. Asimismo, es una evidencia más de que las IES no tienen trama oculta en el debate que se ha abierto. Además, así las IES aportarán, con mayor amplitud, espacios que permitan la confirmación de la cultura de la transparencia en su comportamiento.

La credibilidad de las IES ha de ser una prioridad en los tiempos actuales. En la medida en que este rasgo esté fuerte, la relación y comunicación con la sociedad será más diáfana y emprendedora. Del mismo modo, la sociedad adquiere un conocimiento más nítido del funcionamiento de las IES; y disminuyen los epítetos que buscan el desprestigio de las universidades.

Las IES de la República Dominicana pueden aprovechar esta ocasión para cualificar su transparencia interna y externa. La credibilidad de las IES aporta significativamente a los procesos formativos y de aprendizajes de los estudiantes, potencia el sentido de pertenencia de los docentes y se convierte en orgullo para los sectores con los que se relaciona y para toda la sociedad. Se ha de trabajar con mayor ahínco la cultura de la verdad. Trabajar este tipo de cultura hoy es una tarea difícil, pero no es imposible.  En un contexto en el que se utiliza la mentira para socavar los cimientos de instituciones y personas, esta tarea se vuelve impostergable. La credibilidad compromete a las personas y a las instituciones a vivir en verdad y de cara a la verdad. Esta postura es difícil, porque distintas variables del entorno bloquean la verdad; otros, le temen a la verdad. La acción prioritaria no es defenderse de los apelativos que drenan la confianza en las instituciones de Educación Superior. Hay que superar la credibilidad polémica. La prioridad es profundizar en la práctica cotidiana de las IES, la autenticidad y la identificación afectiva y efectiva con su misión específica. Se espera una respuesta que haga avanzar al país y al sistema de educación superior dominicano. Un aspecto central, credibilidad en el discurso y en la práctica.

Fuente: https://acento.com.do/opinion/credibilidad-polemica-8935442.html

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Cambiar la evaluación, crear espacios de coordinación o mejorar la formación docente, entre los retos del nuevo currículo

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Perú: Exitosa clausura de curso de formación en TIC y competencias digitales

América del Sur/Perú/02-04-2021/Autor(a) y Fuente: sutep.org

  • Toda la información para llevar a cabo el proceso de certificación.
  • Alto nivel de satisfacción docente nos motiva a ofrecer más y mejores capacitaciones.

La pandemia de Covid-19 que asola al mundo ha hecho que la mayor parte de colegios hayan tenido que cerrar sus puertas para evitar convertirse en centros de contagio. Esto ha obligado a los y las docentes a desarrollar estrategias de educación a distancia, principalmente a través de medios digitales.

En nuestro país la capacitación docente en competencias digitales no alcanzaba al 50% de los maestros, maestras y auxiliares de educación. Ante esta situación, el Sutep, único representante legalmente autorizado del magisterio nacional, ha lanzado el Curso Online de Formación en TIC y Competencias Digitales para Aprendo en Casa, que este año se ofreció en su segunda edición y contó con más de 6 mil docentes matriculados.

Curso simple y práctico

Se aplicó un enfoque práctico, con los mejores contenidos digitales, clases síncronas y evaluación sumativa. Asimismo estuvo dividido en 4 módulos y tuvo una duración de mes y medio.

El primer módulo permitió reconocer los principales conceptos y tendencias de la educación digital y hacer el levantamiento de información para reconocer las necesidades y preocupaciones de los y las docentes.

En los módulos dos y tres entramos de lleno al desarrollo de actividades para la educación remota con herramientas digitales. En el módulo 2 aprendimos a crear clases virtuales usando Zoom, YouTube y Google Classroom y en el módulo 3 empleamos herramientas como formularios de Google, Google Drive y las herramientas de retroalimentación de Google Drive para la evaluación formativa.

Finalmente, el módulo 4 se implementó en función de la información recabada en el módulo 1 y se incluyeron dos novedosas herramientas para mantener la atención de los estudiantes y hacer refuerzo socioafectivo como Mentimeter y WheelDecide.

Excelente plana docente

Cada módulo contó con una clase en vivo sobre temas transversales para la educación remota a cargo de un destacado especialista.

En el módulo 1 se desarrolló el tema “La docencia en la educación a distancia”, a cargo del Mg. Xavier Laguna.

El módulo 2 contó con la participación de la Dra. Isabel Ramos, quien dictó la clase “Estrategias didácticas en la educación virtual” y en el módulo 3 el Dr. Manuel Gonzales dictó el tema “Evaluación y retroalimentación formativa”.

Finalmente, en el módulo 4 se dictó la clase “El aula virtual: Usos, características, ventajas y desventajas”, a cargo del Mg. Daniel Quiroz.

La planificación y dirección del curso estuvo a cargo del profesor Eleodoro Huamán, secretario de asuntos pedagógicos del Sutep, quien anunció en la clase de clausura que tiene muchos proyectos más para apoyar al magisterio en su proceso de formación a través de nuestra aula virtual.

Proceso de certificación:

Huamán también informó acerca de los criterios y plazos para acceder a la certificación ofrecida por 200 horas pedagógicas a cargo de la Universidad Nacional Federico Villarreal. Para mayor información revise la siguiente presentación:

Agradecemos la confianza depositada por los más de 6 mil docentes matriculados, así como sus miles de mensajes de apoyo y satisfacción respecto de los contenidos y las herramientas ofrecidas. Esto nos motiva a seguir trabajando para mejorar la calidad de nuestros cursos y fortalecer nuestro servicio de formación docente a través de nuestra aula virtual.

Recuerden que todo sindicato serio tiene la obligación de luchar por los derechos y la profesionalización de su gremio.

Síganos en las redes sociales para estar informados sobre nuevos cursos, así como de todas las actividades y medidas de lucha que organiza el Sutep.

¡El Sutep te apoya y te defiende!

Fuente e Imagen: https://sutep.org/articulos/exitosa-clausura-de-curso-de-formacion-en-tic-y-competencias-digitales/

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