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El éxodo de las mujeres rurales pone en jaque la supervivencia de la España vaciada

La falta de oportunidades y la desigualdad en el trabajo productivo y reproductivo empuja a las mujeres a abandonar los pueblos en busca de mejores condiciones de vida

El día 15 de octubre es el día internacional de las mujeres rurales, y con motivo de esta jornada el pasado 13 de octubre el Instituto de las Mujeres organizaba un encuentro en la localidad vallisoletana de San Pelayo. En la inauguración de este acto, la alcaldesa Virginia Hernández se presentaba: “Soy hija de la generación de padres que huyó del pueblo a la ciudad cuando tuvo que formar una familia. A ellos y a las generaciones anteriores les grabaron a fuego que el lugar de donde procedían no era un lugar para criar a sus hijas, y antes de eso ya les habían grabado a fuego que en la ciudad las personas se desarrollaban y prosperaban y en el campo quedaba lo rústico y lo cateto.” Con esta presentación la alcaldesa de San Pelayo habla de ese “exilio forzoso” del campo a la ciudad, y de cómo se ha asumido ese flujo migratorio como propio y natural.

En España el medio rural abarca un 90% del territorio y tan solo el 20% de la población reside en él. La despoblación del entorno rural de nuestro país supone un gran conflicto en sí mismo. A esto se suma que, a pesar de que las mujeres suponen casi el 51% de la población en España, en las poblaciones rurales esta proporción disminuye cuanto menor es el municipio. El medio rural no solo cuenta con menos mujeres, sino que además su población femenina está muy envejecida, siendo esta en su mayoría mayor de 65 años, y con una proporción todavía superior de mujeres mayores de 80 años. Ante estos datos cabe preguntarse, ¿qué está ocurriendo en nuestro país con las mujeres rurales?

Para encontrar una respuesta a esta pregunta es necesario plantear desde un inicio en qué situación están las mujeres del medio rural. Como punto de partida encontramos que las mujeres de la España Vaciada hacen frente a una doble discriminación: por mujeres y por la falta de oportunidades que les ofrece su entorno.

El encontrarse en un medio con los valores tradicionales mucho más arraigados y en consecuencia con un machismo más explícito en sus dinámicas tiene como resultado que el papel de las mujeres se encuentre mucho mas estrechamente ligado al ámbito privado, reproductivo y a los cuidados. En un contexto en el que la falta de servicios esenciales es muy patente, el resultado es que sean las mujeres quienes los suplan, principalmente en lo relacionado a la atención a la infancia y personas dependientes y trabajo doméstico.

En un contexto en el que la falta de servicios esenciales es muy patente, el resultado es que sean las mujeres quienes los suplan

Así, una vez más, las mujeres quedan relegadas a su rol tradicional de cuidadoras al que añaden esta sobrecarga de trabajo y, ante la dificultad que supone conciliar esto con el mundo laboral, se ven obligadas a dejar sus empleos. Esto junto con la masculinización del mercado laboral rural y la falta de oportunidades se traduce en unos índices más bajos de empleo femenino. En datos, la tasa de empleo masculina en zonas rurales es de un 70%, mientras que la tasa de empleo femenina es de un 52,4%.

Esta división del trabajo productivo y reproductivo en el ámbito rural se acentuó notablemente con la llegada de la modernización e industrialización de las actividades agrarias en los años 50. Con esta transformación de los modos de producción tradicionales -de los cuales las mujeres formaban parte tanto como los hombres- se da un excedente de mano de obra en el campo, siendo los hombres quienes se apropian de la producción agraria. Sin embargo, las mujeres no quedan excluidas al completo de estas tareas sino que pasan a llevarlas a cabo como una “extensión” de su trabajo reproductivo, es decir, como una “ayuda familiar en el campo”.

Mediante este proceso las mujeres fueron perdiendo todo el reconocimiento económico y social ligado a su trabajo y, a pesar de contar con una sobrecarga de trabajo tanto doméstico como agrario, acaban por convertirse en mano de obra invisible. Inmaculada Idáñez, de la Confederación de Mujeres del Mundo Rural -CERES, explica la ausencia de mujeres como trabajadoras asalariadas en el campo a partir de esta misma sobrecarga de trabajo: “A la hora de contratar a mujeres estas cuentan con una carga añadida, los cuidados. Si tienes hijos o te encuentras a cargo de personas dependientes tienes ese peso que no garantiza que puedas trabajar siguiendo los mismos horarios y el mismo ritmo que un hombre, y eso no interesa”.

Tan solo tres de cada diez titulares de explotaciones agrícolas son mujeres

A pesar de que son muchas las actividades productivas que se desarrollan en el entorno rural, es cierto que la identidad rural siempre ha estado estrechamente ligada a la actividad agrícola y ganadera al ser esta la que gestiona y ocupa una parte considerable de los recursos naturales de los pueblos. Sin embargo, tan solo tres de cada diez titulares de explotaciones agrícolas son mujeres y tan solo suponen un 38% del empleo de la industria alimentaria. En un intento por intervenir en este sector y poner en relieve el la importancia del papel de las mujeres en las explotaciones agrarias, las asociaciones de mujeres rurales llevan años luchando por una ley de titularidad compartida de las explotaciones agrarias, la cual fue aprobada por el gobierno socialista en 2011.

Esta ley promovía diferentes medidas para fomentar y revalorizar la participación de las mujeres en las explotaciones agrarias como pueden ser la regulación de la administración, representación y responsabilidad sobre la explotación de titularidad compartida entre los dos miembros titulares; el reparto de rendimientos por mitades iguales entre ambos titulares… Con esto se pretende hacer patente el trabajo de las mujeres en las explotaciones familiares, dado que a pesar de suponer un tercio de este apenas no figuran como titulares ni toman decisiones. Entre las medidas que contemplaba la ley se encontraba la de incentivar este régimen de titularidad compartida a través de ayudas económicas, sin embargo esta no ha llegado a hacerse efectiva hasta este mismo año, 10 años después con la aprobación de un real decreto para incentivar económicamente este régimen de explotaciones.

Ana Rabadán, de la asociación FADEMUR, asegura que es necesario apostar por la titularidad compartida para intentar solventar el conflicto al que hacen frente las mujeres en el mundo agrario. “Esta medida profesionaliza la actividad agraria de las mujeres y les permite tener una remuneración y un reconocimiento no solo social, sino también laboral y económico”. También apunta que en la actualidad hay unas 800 explotaciones de titularidad compartida, a diferencia de las 10.000 que se esperaban, y todavía existen territorios como Madrid en los que no hay ninguna explotación en este régimen. Ante esta situación reclama que es una falta de respaldo a las mujeres rurales, y que es necesario que se apoyen medidas efectivas como esta para luchar contra la despoblación.

Ante esta falta acusada de servicios, empleo y facilidades para conciliar y desarrollar su vida personal, familiar y laboral, el territorio rural español está experimentando un proceso de “huida” de las mujeres. A pesar de que la España vaciada va despoblándose progresivamente, este éxodo es mayoritariamente femenino: dos de cada tres personas que emigran del entorno rural son mujeres. Además, entre 2007 y 2018 el porcentaje de mujeres en poblaciones de menos de 1000 habitantes han ha caído, mientras que el número de mujeres en poblaciones con más de 1000 habitantes ha aumentado. Es decir, a fin de cuentas cuanto más pequeñas son las poblaciones más envejecidas y masculinizadas se encuentran.

En su estudio acerca de la construcción de nuevas identidades para las mujeres en el medio rural, la doctora Fátima Cruz Souza habla acerca de la huida de las mujeres de este entorno y de su rechazo al rol tradicional que se les ha adjudicado. Esta menciona los estudios secundarios y superiores como una herramienta fundamental para esta huida. Además, tanto ella como las autoras Cecilia Diaz Mendez y Capitolina Diaz Martinez en su estudio “De mujer a mujer: estrategias femeninas de huida del hogar familiar y del medio rural”, explican como las madres tienen y han tenido un papel clave en este fenómeno, siendo las principales impulsoras de la emigración de sus hijas a los núcleos urbanos priorizando sus estudios en lugar de la participación en la actividad productiva agraria familiar.

La falta de mujeres en el mundo rural da lugar a una pirámide de población regresiva

Esta falta de mujeres en el mundo rural da lugar a una pirámide de población regresiva al dificultarse enormemente la formación de nuevos núcleos familiares, que es la clave para garantizar la supervivencia del territorio y que tiene un efecto determinante sobre la perdida de población. En conclusión, sin mujeres el mundo rural no tiene futuro.

Para Ana Rabadán, de FADEMUR, la clave de la supervivencia del entorno rural se encuentra en el impulso de políticas transversales que abarquen todos los sectores, no solo el primario. Es necesario asegurar el acceso a servicios, empleo e incluso ayudas económicas para evitar el éxodo de mujeres y, en consecuencia, la despoblación. Aunque asegura que la titularidad compartida es una herramienta útil para contribuir a la igualdad de oportunidades en el mundo agrícola, es importante que haya una implicación mayor con este conflicto.

Por su parte, Inmaculada Idáñez de Ceres afirma que se están rompiendo moldes, y que poco a poco avanzamos hacia una igualdad efectiva entre hombres y mujeres en este entorno. “Las mujeres nos estamos empoderando y el mundo rural se está dando cuenta de que somos igual de capaces”. Si bien, al hablar de un cambio en las formas de producción y consumo, Inmaculada señala que el avance es mas lento. La agricultura ecológica está muy ligada a las mujeres dado que estas generalmente tienen empresas más pequeñas, lo que permite un trabajo en la dirección de canales cortos de comercialización, economía circular y cercanía. Sin embargo competir con grandes multinacionales y fondos de inversión es prácticamente imposible, por lo que el cambio de la concepción de alimentación con una perspectiva mercantilista es mucho más lento y costoso.

Fuente y fotos: AmecoPress.

Fuente: https://rebelion.org/el-exodo-de-las-mujeres-rurales-pone-en-jaque-la-supervivencia-de-la-espana-vaciada/

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Carlos Sanguino: Niñas que sufren, niñas que luchan contra la violencia sexual

El relato de vida de Nzadi está lleno de terror y miedo, y quizá por ello habla con voz serena y sabia. Su voz es una de tantas voces de niñas que han sufrido violencia sexual en todo el mundo, y que sufren terribles violaciones de derechos humanos en conflictos armados en lugares como Afganistán, Níger o Nigeria.

La violencia sexual se ceba con las niñas en todo el planeta. Según Naciones Unidas, la violación y el abuso sexual afectan a cerca de 1.000 millones de mujeres y niñas a lo largo de su vida. La Organización Mundial de la Salud afirma que el 35% de las mujeres de todo el mundo han sufrido violencia física y/o sexual por parte de su pareja o violencia sexual fuera de la pareja.

Según Unicef, alrededor de 120 millones de niñas, algo más de una de cada 10, han sufrido “relaciones sexuales forzadas u otros actos sexuales forzados” en algún momento de su vida. En algunos países como Indonesia, Singapur, Jordania o India las relaciones sexuales forzadas de una niña por parte de su marido son legales. El abuso sexual de menores está marcado por el género, ya que en torno al 90% de los autores son hombres y las niñas suelen presentar tasas de abuso entre dos y tres veces superiores a las de los niños.

La guerra contra las niñas

“Estaba pasando por la calle y empezaron a llamarme, yo me negué a ir. Entonces me dijeron que si me negaba me matarían. Sacaron un cuchillo y unas pistolas, no tenía otra opción, acepté porque eran muchos hombres, pero fue su jefe el que los había enviado para que fueran a llamarme porque quería tener relaciones sexuales conmigo (…). Era un hombre muy mayor, yo tenía solo 15 años. No es normal que un hombre mayor se acueste con una niña de 15, pasé demasiado miedo”.

Las palabras guerra e infancia no deberían estar nunca unidas, pero por desgracia ocurre con frecuencia. La violencia sexual se utiliza como arma de guerra contra la infancia y sus familias para aterrorizarlos e intimidarlos, a menudo con fines políticos y militares. En otras ocasiones se utiliza para realizar limpiezas étnicas o castigar a la población civil por su presunto apoyo a las fuerzas opositoras.

En algunos países como Indonesia, Singapur, Jordania o India las relaciones sexuales forzadas de una niña por parte de su marido son legales

Según Save the Children, 72 millones de niños y niñas —el 17% de los 426 millones que viven en zonas de conflicto a nivel mundial, es decir uno de cada seis— viven cerca de grupos armados que ejercen violencia sexual contra ellos. El riesgo de sufrir violencia sexual por parte de la infancia es casi diez veces mayor ahora que hace 30 años (8,5 millones en 1990). El 98% de las víctimas son niñas.

El tránsito a las escuelas

Cuando una menor de edad prepara cada mañana su cartera para ir al colegio, espera divertirse con sus compañeras de clase, aprender cosas nuevas y jugar en el recreo. ¿O no? ¿Acaso teme por su seguridad, tiene miedo de sufrir tratos humillantes y violentos y espera simplemente superar un día más?

Las escuelas son un reflejo de la sociedad. Las mismas formas de violencia —física, sexual y psicológica— que las mujeres sufren a lo largo de su vida están ya presentes en el día a día de muchas niñas, tanto en sus centros escolares como en torno a ellos. Aunque la mayoría de los casos de violencia sexual se producen en el entorno más cercano, a manos de familiares y conocidos, también a diario, hay niñas que son agredidas o que sufren violencia sexual de camino a la escuela. En países azotados por la guerra, hay quienes son secuestradas por grupos armados, y algunas resultan heridas o muertas cuando se dirigen a su centro escolar o cuando este es blanco de ataques.

En África subsahariana la violencia sexual expone a las niñas al riesgo de embarazos no deseados, con posibles implicaciones perjudiciales para su propia salud y la del bebé. En Suazilandia, el 17,4% de las niñas de 13 a 17 años han sido expulsadas de las escuelas por haber sido obligadas a mantener relaciones sexuales. Una quinta parte de estas violaciones tuvo lugar en la escuela o de camino a ella.

El peligro está en casa

Un total de 15 millones de niñas adolescentes de 15 a 19 años han experimentado relaciones sexuales forzadas en todo el mundo. En la inmensa mayoría de los países, las adolescentes son el grupo con mayor riesgo de verse forzadas a mantener relaciones sexuales (u otro tipo de actos sexuales) por parte de su marido, pareja o novio actual o anterior. De acuerdo con los datos disponibles para 30 países, tan solo un 1% de ellas ha pedido alguna vez ayuda profesional.

En numerosas ocasiones, la violencia es ejercida por los propios familiares. En la capital de Nicaragua (Managua), ocho de cada 10 víctimas de agresiones sexuales son niñas y adolescentes. Dos tercios de las jóvenes afganas no están escolarizadas, el 80% siguen siendo analfabetas, más de la mitad ha sufrido violencia machista en su propia familia y el 75% afrontan matrimonios forzosos, en muchos casos antes de los 16.

Niñas refugiadas

“Me acosaron mucho. Un contrabandista fue muy insistente. Me dijo: ‘Te enviaré a Alemania en avión, pero dame a tu hija’. Por supuesto, no lo hice, pero sigo teniéndoles miedo”.

Hay alrededor de 26 millones de personas refugiadas en el mundo, y las niñas y mujeres representan la mitad del total. Esta cifra nos confirma que, lamentablemente, todos los años miles de ellas huyen de sus países de origen buscando refugio en nuevos lugares para escapar de amenazas internas, como la violencia y la persecución, guerras civiles o falta de oportunidades económicas, entre otros. Y cuando no pueden salir del país la situación no es mejor. En Afganistán, en torno a cinco millones de personas se han visto desplazadas internamente por el conflicto, el 80% son mujeres, niñas y niños.

Al dejar su hogar no solo arriesgan su vida y se exponen —mucho más que los adultos— a ser víctimas de explotación, sino que también se separan de todo lo que les resultaba familiar y cercano: sus amigos, sus juegos, sus comidas, sus familiares y su escuela. Cuando una niña se convierte en refugiada, tendrá la mitad de posibilidades de cursar educación secundaria.

¿Cómo podemos mejorar la vida de estas niñas?

Los retos que tenemos por delante para lograrlo en todo el mundo son complejos. Diez agencias internacionales proponen un conjunto de medidas que abarcan siete esferas de intervención.

Por otro lado, Naciones Unidas plantea estas recomendaciones en los Objetivos de Desarrollo Sostenible:

  • Poner fin a todas las formas de discriminación contra todas las mujeres y las niñas en todo el mundo
  • Eliminar todas las formas de violencia contra todas las mujeres y las niñas en los ámbitos público y privado, incluidas la trata y la explotación sexual y otros tipos de explotación
  • Eliminar todas las prácticas nocivas, como el matrimonio infantil, precoz y forzado y la mutilación genital femenina
  • Aprobar y fortalecer políticas acertadas y leyes aplicables para promover la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y las niñas a todos los niveles

Pese a todo, numerosas niñas en todo el mundo deciden plantarle cara al futuro y tener una vida mejor. Su resiliencia y coraje nos anima año tras año a seguir apoyándolas en su lucha por sus derechos humanos y por una vida mejor. Jamás es tarde para una persona.

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Perú: San Marcos y MIMP plantean crear programas contra el acoso sexual en universidades

América del Sur/Perú/20-08-2021/Autor(a) y Fuente: www.andina.pe

Ministra de la Mujer, Anahí Durand, y la rectora de la UNMSM, Jeri Ramón, se reunieron para enfrentar problema.

La Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) plantearon la creación de programas de acompañamiento contra el acoso sexual en las universidades que concreticen las acciones que se vienen aplicando a nivel nacional.

En una reunión realizada hoy en las instalaciones del Centro Cultural de San Marcos (CCSM), la titular del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, Anahí Durand, y la rectora de la UNMSM, Jeri Ramón Ruffner, coincidieron en la importancia de impulsar este tipo de iniciativa que desarrolla el Programa Nacional para la Prevención y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres e Integrantes del Grupo Familiar (Aurora).
Ambas autoridades también dialogaron sobre la necesidad de atender el cuidado de las madres en los ambientes universitarios, como el lactario, el acceso a la educación superior de personas con habilidades especiales, y la igualdad de género.

La UNMSM cuenta con el Reglamento de Prevención y Sanción y Sanción del Hostigamiento Sexual, documento que establece las normas y los procedimientos a seguir ante cualquier forma de violencia sexual ejercida dentro de la comunidad sanmarquina.
Este reglamento aprueba la conformación de un comité de intervención frente al hostigamiento sexual, el que será responsable de recibir las denuncias, realizar la investigación preliminar y emitir un informe de precalificación al órgano instructor pertinente para la realización del proceso administrativo disciplinario.
En cuanto a las medidas de protección de la víctima, el comité pondrá a disposición los canales de atención médica y psicológica con los que cuente, así como la información sobre las instancias competentes en la materia a donde puede acudir.
Además, podrá actuar de oficio o a solicitud de parte, para cambiar de lugar o suspender al hostigador, así como solicitar al órgano competente una orden de impedimento de acercamiento, entre otras medidas, hasta el fin de la investigación.
Fuente e Imagen: https://www.andina.pe/agencia/noticia-san-marcos-y-mimp-plantean-crear-programas-contra-acoso-sexual-universidades-858015.aspx
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Diferencias entre igualdad, paridad y equidad

Por: Montserrat Barba Pan

Aunque existen diferencias entre ellos, a menudo se confunden y se usan indistintamente. A continuación explicamos la diferencia entre los términos igualdad, paridad y equidad.

1. Igualdad:

La igualdad es el derecho inherente de todos los seres humanos a ser reconocidos como iguales ante la ley sin discriminación por su género, condición sexual, raza, creencia, nacionalidad o clase social o cualquier otro motivo. Se traduce en la igualdad de trato de individuos, grupos sociales o comunidades sin condiciones en la representación pública (parlamentos, ministerios, organismos,…), la educación (acceso a los estudios, becas,…), la sanidad (acceso universal a la sanidad), las empresas públicas y privadas (igualdad salarial, igualdad en la contratación y promoción en base únicamente a la valía profesional,…). Un ejemplo de su no cumplimiento es la desigualdad salarial: la demanda pendiente de que mujeres y hombres cobren lo mismo por el mismo trabajo realizado y las mismas capacidades demostradas.

La igualdad de género, como principio jurídico universal, está recogido en diversas declaraciones de derechos humanos y forma parte de los principios fundamental de la Constitución europea, así como de normas nacionales, como la Constitución española.

Una inadecuada interpretación de este concepto es el que lleva a antifeministas a criticar las leyes que proponen cuotas o medidas especiales para las mujeres, como las recogidas en la Ley Integral contra la Violencia de Género o la Ley de Igualdad 3/2007 española.


2. Paridad:

El concepto de paridad está relacionado con corregir la falta de representatividad de las mujeres en la esfera pública, sobre todo en la política. Según Alicia Miyares, “garantiza el derecho civil de las mujeres a ser electas y también a representar políticamente a la ciudadanía”. La paridad en la representación establece por ley en España un 60%-40%, es decir, ningún género puede estar representado en una proporción menor a un 40% ni mayor a un 60%, siempre entre candidatas y candidatos de igual valía y méritos para un puesto.

La paridad tiene que ver con las llamadas cuotas de género que siguen generando rechazo por parte de algunos sectores incapaces de aceptar la deuda histórica existente con las mujeres. Así, el Gobierno alemán acaba de aprobar que haya como mínimo un 30% de mujeres en los consejos de administración de las grandes empresas alemanas para contribuir a superar el “techo de cristal” que impide a muchas trabajadoras ostentar puestos de poder y dirección.


3. Equidad:

La equidad (del inglés, equal) se utiliza más en Latinoamérica, en ocasiones como sinónimo de igualdad pero va más allá de ésta y articula tanto los derechos individuales como la justicia social. Tiene en cuenta las condiciones de partida y las necesidades específicas y diferenciadas de las mujeres de forma que la igualdad de condiciones y oportunidades pueda ser efectiva y no androcéntrica.

Las feministas latinas, tras la Conferencia de Pekín de 1995, prefirieron utilizar el término equidad frente a igualdad, ya que entendían la igualdad como el querer equiparar a las mujeres con los hombres para poder gozar de los mismos derechos que ellos, en vez del reconocimiento de una realidad específica de las mujeres que rechaza esa comparación.

Fuente: https://www.notaantropologica.com/diferencias-entre-igualdad-paridad-y-equidad/

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Estados Unidos: La ONU predica la transparencia fuera pero no la practica dentro

NACIONES UNIDAS – Las Organización de las Naciones Unidas (ONU) predica desde hace mucho tiempo la sabiduría de la transparencia y la rendición de cuentas al mundo exterior, pero no practica esos mismos principios en su propio patio interno y menos aún en el piso 39 de su sede en Nueva York, el de la oficina del secretario general.

La opacidad, irónicamente, es visible en la mayoría de los nombramientos de los cargos de alto nivel en el sistema de la ONU, dos de los cuales quedarán vacantes en breve: los de las directoras ejecutivas de ONU Mujeres y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

En el caso del sucesor o sucesora de la directora ejecutiva de Unicef, Henrietta Fore, se sabe que probablemente será Estados Unidos quien imponga el nombre del sucesor o sucesora, como ha sucedido siempre. Por ello, es la sucesión en ONU Mujeres la que despierta más interés, también porque la defensa de los derechos de las mujeres está en juego.

Antonia Kirkland, lideresa mundial de los programas para la Igualdad Jurídica y el Acceso a la Justicia de la organización  Igualdad Ahora (Equality Now), dijo a IPS que “nos preocupa que el proceso de selección de la tercera directora de ONU Mujeres haya sido tan poco transparente”.

Consideró que la actual directora ejecutiva de ONU Mujeres, la sudafriana Phumzile Mlambo-Ngcuka, ha trabajado bien tanto con la sociedad civil como con los gobiernos “para hacer avanzar nuestra agenda conjunta para la igualdad de género, que culminó con más de 40 000 millones de dólares de compromisos en el Foro de Generación Igualdad”.

“Para tener éxito en lograr la igualdad de las mujeres y las niñas, ONU Mujeres debe ser dirigida por alguien que tenga credenciales impecables en el campo de los derechos de las mujeres y una experiencia significativa en la conducción de procesos intergubernamentales con excelentes habilidades para construir puentes y negociar”, argumentó Kirkland.

Pero hasta ahora, lamentó, “no hemos tenido ninguna transparencia en torno a los criterios utilizados en las entrevistas y el proceso que se utiliza para tomar la decisión, lo que ha provocado aprensión y peticiones de responsabilidad”.

Purnima Mane, ex subsecretaria general de la ONU y directora ejecutiva adjunta del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), dijo a IPS que los nombramientos de altos cargos en las organizaciones de la ONU “siempre han sido un tema de interés y preocupación para la sociedad civil”.

“La sociedad civil considera que la ONU es un organismo clave que influye en los temas que le preocupan profundamente y en los que quiere tener una mayor participación. Los derechos de la mujer son uno de esos temas, por lo que el nombramiento de la directora ejecutiva de ONU Mujeres es de gran interés”, afirmó.

La antigua alta funcionaria recordó que la ONU siempre ha manejado los nombramientos de altos cargos de manera muy confidencial y como un asunto determinado en gran medida por los Estados miembros.

La mayoría de los socios de la ONU son conscientes de las negociaciones que se llevan a cabo entre bastidores entre los países en el caso de los nombramientos de alto nivel de la ONU para asegurarse de que se nombra al aspirante que prefieren.

“Pero ahora se reconoce cada vez más que la sociedad civil tiene un papel clave en la aplicación de la agenda de la ONU y en el control del cumplimiento de los compromisos asumidos por sus Estados miembros”, señaló.

Por eso, argumentó “no es de extrañar que la sociedad civil pida una mayor apertura en los nombramientos de altos cargos para garantizar que su voz sea escuchada. También quiere asegurarse de que una declaración de visión pública haga que la agenda de un posible candidato sea transparente y a la que se le pueda pedir cuentas”.

La principal intención, según Mane, es ver que se nombra al candidato con el mejor historial y las mejores capacidades y que el director ejecutivo entrante defiende un programa de acción sólido, basado en los derechos y en las pruebas, y respeta la voz de la sociedad civil.

En la primera semana de agosto, una coalición de unas 380 organizaciones de la sociedad civil y 746 reconocidas figuras públicas y feministas expresaron su “preocupación por el proceso de contratación de una nueva directora ejecutiva de ONU Mujeres”.

La carta conjunta dirigida al secretario general de la ONU, António Guterres, planteó que “debido a la importancia de ONU Mujeres en nuestro trabajo por los derechos de las mujeres en todo el mundo, muchas de nosotras hemos firmado dos cartas anteriores para enfatizar la importancia de un proceso transparente informado por la sociedad civil”

“A medida que se desarrolla este proceso, no hemos visto que se respeten esos principios”, expresan en la carta.

Cuando presentó el informe del Grupo de Alto Nivel sobre Rendición de Cuentas, Transparencia e Integridad Financiera Internacional, en febrero de 2021, Guterres dijo que el grupo ofrecía una visión de un sistema mejor que funcionara para todos, así como “recomendaciones para crear sistemas más sólidos de rendición de cuentas, transparencia e integridad”.

Hablando de la corrupción como la máxima traición a la confianza pública, Guterres dijo en 2017: “Juntos, debemos crear sistemas más sólidos para la rendición de cuentas, la transparencia y la integridad sin demora”.

Pero, lamentablemente, los tres elementos están ausentes en la mayoría de los nombramientos de alto rango y de responsabilidad en la ONU.

Andreas Bummel, director ejecutivo de Democracia Sin Fronteras, dijo a IPS que la legitimidad de la próxima directora ejecutiva de ONU Mujeres depende de un proceso de selección abierto, transparente y competitivo.

Para que ello sea así, argumentó,  es necesario ver las declaraciones sobre su visión de los candidatos y que la sociedad civil participe en audiencias públicas y entrevistas a las personas postulantes.

“Esto debería ser en el mejor interés de la propia ONU, ya que influye en la futura eficacia de ONU Mujeres. A estas alturas, esto debería ser un procedimiento estándar para todos los altos cargos de la ONU”, declaró Bummel.

Mane, que también fue presidenta y directora ejecutiva de Pathfinder International, una organización que promueve mundialmente el derecho a la salud sexual y reproductiva, dijo que es probable que muchas de las demandas de la carta colectiva y organizaciones y personalidades no sean bien recibidas por los Estados miembros de la ONU.

El proceso propuesto para el nombramiento de la nueva máxima funcionaria de ONU Mujeres rompe con el habitual proceso de selección de la ONU, por lo que de aceptarse podría sentar un precedente para todos los nombramientos de alto nivel futuros.

Eso conduciría a la reticencia de incorporar nuevos actores y procedimientos en la selección de la sucesora de Mlambo-Ngcuka y de la chilena Michelle Bachelet, la primera directora ejecutiva de ONU Mujeres.

“Esto es especialmente cierto en el caso de la sociedad civil, a la que algunos Estados miembros, lamentablemente, ven como su adversaria y no como su aliada”, señaló Mane.

Por otra parte, una mayor participación de la sociedad civil y una mayor transparencia en los nombramientos sería, de hecho, el paso correcto si la ONU tiene que ser respetada por todos sus socios y partes interesadas, argumentó.

También, consideró, enviaría un mensaje de que la ONU reconoce el papel clave que desempeña la sociedad civil, junto con los gobiernos nacionales, en la traducción a la realidad de la agenda del organismo mundial.

Mane consideró que la participación de las organizaciones de la sociedad civil en el panel de entrevistas es quizás la petición más radical incluida en la carta.  Es poco probable, a su juicio,  que los Estados miembros modifiquen el proceso para incluir a la sociedad civil de manera más formal en el comité de selección, tal como se solicita.

“Pero pedir lo ideal es lo correcto, aunque pueda parecer difícil.  Una asamblea (telemática)  en la que las candidatas puedan dialogar con la sociedad civil es, sin duda, factible y merece ser considerado seriamente”, consideró la antigua alta funcionaria de la ONU.

De hecho, la sociedad civil ya ha organizado en el pasado este tipo de intercambios con posibles candidatos, lo que ayuda a elegir al mejor aspirante, según la opinión de la sociedad civil, aunque no esté formalmente representada en el proceso de selección.

“La ONU debe evolucionar para adaptarse a los tiempos, y la inclusión y la transparencia son fundamentales para esta evolución”, consideró Mane.

Puede leer la versión en inglés de este artículo.

Según PassBlue, un medio conducido por mujeres que cubre en forma independiente a la ONU, se ha ampliado el plazo del 28 de junio para presentar candidaturas a dirigir ONU Mujeres, lo que sugiere que se quieren más y nuevas solicitudes.

Aunque la lista de aspirantes no es pública, hasta ahora se cree que las actuales jefas adjuntas de ONU Mujeres, la sueca Asa Regner y la india Anita Bhatia, han solicitado el puesto.

Otras candidatas que se rumorea que han presentado sus nombres, según PassBlue, son la ex secretaria general adjunta de la ONU Radhika Coomaraswamy, de Sri Lanka, Kang Kyung-wha, de Corea del Sur, y Mereseini Rakuita Vuniwaqa, de Fiyi.

Y entre los candidatos de la región árabe figuran Zineb Touimi-Benjelloun, de Marruecos, y Sima Sami Bahous, de Jordania, según PassBlue.

La ONU anima encarecidamente a los jóvenes a presentar su candidatura. Pero de la lista conocida, Vuniwaqa, de 47 años, es la única menor de 50 años. Todas las aspirantes, eso sí,  tienen una impresionante experiencia de liderazgo en la ONU, en sus gobiernos o en ambos.

Mientras tanto, en su carta, la coalición de organizaciones y figuras dedicadas a defender los derechos de las mujeres destacan entre sus planteamientos los siguientes:

  • La lista de candidatas al cargo de directora ejecutiva de ONU Mujeres debería hacerse pública. Este proceso de selección debería seguir el precedente del proceso de selección para otros puestos de liderazgo de las Naciones Unidas, como el de alto comisionado para los Derechos Humanos y el secretario general, haciendo públicos los nombres. Aunque la confidencialidad es vital en la contratación ordinaria, los nombres de los candidatos en esta y en todas las búsquedas de las personas a conducir las agencias de la ONU deberían hacerse públicos.
  • Las candidatas deben tener una motivación o declaración pública sobre su visión. Es importante que todas las candidatas proporcionen una declaración sobre su motivación o visión para que la sociedad civil pueda entender lo que esperan lograr como jefa de ONU Mujeres.
  • Debería celebrarse una asamblea virtual de candidatas para la sociedad civil. Dado que la directora ejecutiva debe ser capaz de interactuar eficazmente con la sociedad civil, todas las partes interesadas deberían tener interés en ver a las candidatas en un formato virtual en directo. Esa asamblea debería celebrarse antes del panel de entrevistas para que el evento pueda alimentar la información recopilada para el proceso de entrevistas.
  • La sociedad civil debe estar debidamente representada en el panel de entrevistadores. Lo ideal es que la mitad de los miembros del panel de selección sean representantes de organizaciones de la sociedad civil. Como mínimo, debe haber un representante del Norte Global y otro del Sur Global.

La próxima directora ejecutiva de ONU Mujeres es de vital importancia para la sociedad civil feminista y otras partes interesadas a nivel mundial. Es fundamental que sea un proceso transparente e inclusivo.

“Como organizaciones feministas de la sociedad civil que colaboran habitualmente con ONU Mujeres, esperamos que nuestras peticiones se reflejen adecuadamente en el proceso, y estamos dispuestas a trabajar directamente con el comité de búsqueda o con los representantes designados para alcanzar este objetivo”, insiste la carta.

T: MF / ED: EG

Fuente de la información e imagen: https://ipsnoticias.net

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Declaración final del Foro Político de Alto Nivel no ofrece respuestas adecuadas a los desafíos para alcanzar el desarrollo sostenible en un contexto de pandemia

Publicada por: CLADE

Por: Fabíola Munhoz

Sociedad civil se manifiesta contra la declaración ministerial adoptada por los Estados miembros de la ONU sobre el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en el cierre del Foro dedicado al seguimiento a esta agenda en el ámbito internacional

“El FPAN de este año no ha logrado presentar recomendaciones de acción audaces y  transformadoras en un momento en el que aproximadamente 4 millones de personas han perecido a causa de la pandemia del COVID-19, cerca de 190 millones han enfermado, más de 250 millones han perdido sus empleos, más de 1,6 millones han visto interrumpida su educación y cientos de millones más ya han caído en el hambre y la pobreza extrema. Es inexcusable que, durante esta crisis mundial, los Estados miembros no se hayan puesto de acuerdo en una Declaración Ministerial fuerte, centrada en los derechos humanos, transformadora y orientada a la acción”.

Esta es la opinión que las organizaciones y redes de la sociedad civil que forman parte de los Grupos Principales y Otras Partes Interesadas de la ONU (MGOS, por su acrónimo en inglés), expresaron sobre el contenido de la declaración ministerial adoptada hoy (16 de julio), luego del cierre de la edición 2021 del Foro Político de Alto Nivel (FPAN) de la ONU, instancia principal de seguimiento a los Objetivos de Desarrollo Sostenible en el ámbito internacional. Los MGOS son el espacio de participación de la sociedad civil en el monitoreo y revisión de los ODS a nivel global.

Redes y organizaciones integrantes de dichos Grupos, entre ellas la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE), afirman en posicionamiento público divulgado hoy, que les entristece profundamente la falta de ambición de los Estados para responder a las crisis a las que el mundo se enfrenta actualmente. Destacan, así mismo, que los derechos humanos, la igualdad de género y el equilibrio ecológico deben ser fundamentales en todos los esfuerzos de recuperación y restauración ante los efectos del COVID-19.

“Reafirmar viejos compromisos (que eran claramente insuficientes antes de la pandemia) no es una respuesta adecuada a la pandemia. Nos preocupa enormemente la negativa constante a abordar las causas fundamentales y los obstáculos sistémicos para lograr un mundo en el que nadie se quede atrás (la continua dependencia de las fuentes de energía fósiles, la búsqueda de un crecimiento infinito de las economías extractivas, las relaciones de poder desiguales que engendran una deuda insostenible y flujos financieros ilícitos, el patriarcado como herramienta política, la captura corporativa de la gobernanza, la agenda de desarrollo y sostenibilidad y sus implicaciones para el cumplimiento y el respeto de los derechos humanos, por nombrar algunos)”, se afirma en el comunicado.

> Lee el posicionamiento completo.

> Lee la declaración ministerial que fue adoptada en el cierre del FPAN


Petición de destitución del Presidente del ECOSOC por violencia de género

Mientras la sociedad civil negociaba un resultado sólido del FPAN 2021 y una declaración ministerial que defiendera la igualdad y la dignidad para todas y todos, el actual presidente del Consejo Económico y Social de la ONU (ECOSOC), Munir Akram, ha sido considerado responsable de actos de violencia contra una mujer, y aún no rindió cuentas sobre el hecho debido a su inmunidad diplomática. El ECOSOC preside el Foro Político de Alto Nivel de la ONU.

Dichos actos de violencia fueron documentados en los registros del gobierno de Nueva York y en las noticias internacionales, incluido el periódico New York Times. Aunque Estados Unidos ha pedido anteriormente al gobierno pakistaní que retire la inmunidad a Akram para que pueda ser procesado, no lo ha hecho.

Ante este contexto, organizaciones feministas reunidas en el Grupo Principal de Mujeres de la ONU divulgan posicionamiento, en el cual demandan que las Naciones Unidas demuestren su firme compromiso contra la violencia de género, y que apoyen las demandas de los movimientos feministas y de derechos de las mujeres de Pakistán, en el sentido de que Akram sea retirado de sus funciones como enviado paquistaní ante la ONU.

“Exigimos al Ministerio de Asuntos Exteriores de Pakistán que destituya al Sr. Munir Akram y  nombre a un representante adecuado. Exigimos a todos los representantes de los Estados miembros que cuestionen las credenciales y la participación actual y futura del Sr. Munir Akram como representante de Pakistán. Hacemos un llamamiento a los Grupos Principales, a otras partes interesadas y a los actores relevantes comprometidos con la ONU para que apoyen este llamamiento. Nos solidarizamos con las redes feministas pakistaníes y exigimos la destitución del Sr. Munir Akram de la presidencia del ECOSOC y de cualquier papel dentro de la ONU”, afirman en el comunicado.

> Lee el posicionamiento aquí

Fuente e Imagen: https://redclade.org/noticias/declaracion-final-del-foro-politico-de-alto-nivel-no-ofrece-respuestas-adecuadas-a-los-desafios-para-alcanzar-el-desarrollo-sostenible-en-un-contexto-de-pandemia/

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‘Estamos contigo’: los centros de atención de Sudáfrica que brindan esperanza a las sobrevivientes de violencia sexual. Sudáfrica

África/Sudáfrica/23-07-2021/Autor(a) y Fuente: news.un.org

En Sudáfrica, se comete un delito sexual cada diez minutos, y el número está aumentando, según las estadísticas oficiales de la policía. La ONU está trabajando en estrecha colaboración con el gobierno para garantizar que los centros de atención tengan los recursos para ayudar a las sobrevivientes de violencia sexual en todo el país, incluidas las regiones más desfavorecidas.

En el Centro de Atención Sinawe Thuthuzela, ubicado en la pequeña ciudad de Mthatha en la provincia de Eastern Cape, Lerato * , una estudiante de primer año de 20 años en la universidad local, se inclina hacia adelante en su silla, con la cabeza fija en el piso. Se ve triste, cansada y abatida, evitando cualquier contacto visual. Vestida con una camiseta rosa sin mangas y jeans descoloridos con un pequeño bolso amarillo en su regazo, Lerato ha venido para su segunda evaluación en este centro de atención para sobrevivientes de violación.

En una tranquila tarde de sábado, mientras caminaba de regreso a casa desde las tiendas, un automóvil se detuvo abruptamente en medio de la carretera y dos hombres la arrastraron violentamente adentro antes de acelerar. Luego, el automóvil se detuvo en un lugar oscuro. Conmocionada e impotente, y antes de que pudiera procesar lo que estaba sucediendo, un hombre la violó mientras el otro observaba.

De la noche a la mañana, Lerato se convirtió en una de las últimas supervivientes de violencia sexual contra mujeres en Sudáfrica. Según las estadísticas policiales, hubo 53.295 delitos sexuales denunciados durante los 12 meses entre abril de 2019 y marzo de 2020, un aumento del 1,7 por ciento con respecto al período del informe anterior. Este es el equivalente a una ofensa sexual cada diez minutos. Y estos son solo casos denunciados a la policía. Los expertos creen que la mayoría de los delitos nunca se denuncian.

Hay más de 50 centros Sinawe en Sudáfrica que brindan apoyo a las sobrevivientes de violación.
ONU Sudáfrica
Hay más de 50 centros Sinawe en Sudáfrica que brindan apoyo a las sobrevivientes de violación.

En primera línea

Algunas mujeres, como Lerato, terminan en centros de atención creados específicamente para ayudar a las sobrevivientes de violencia sexual. Hay más de 50 centros de este tipo repartidos por toda Sudáfrica que sirven como «instalaciones integrales» o puestos de primera línea en la guerra contra la violación. Su función clave es “reducir la victimización secundaria, mejorar las tasas de condena y reducir el tiempo” entre el momento en que se comete un delito y el momento en que el perpetrador es finalmente condenado. Los centros están adjuntos o ubicados cerca de los hospitales, lo que garantiza que los sobrevivientes tengan acceso a atención médica urgente.

El Centro de Atención Sinawe Thuthuzela es un ejemplo. Sinawe significa «estamos contigo» en xhosa, uno de los once idiomas oficiales del país. Fue en este centro donde la Coordinadora Residente de las Naciones Unidas en Sudáfrica, Nardos Bekele-Thomas, y su equipo, que incluía a la directora de ONU Mujeres en África Austral, Anne Githuku-Shongwe, convergieron para firmar un acuerdo con el gobierno para revivir los centros de atención locales en apuros, entre otros proyectos.

El plan conjunto del Equipo de País de las Naciones Unidas y del Gobierno consiste en poner a prueba un enfoque de desarrollo que se dirija a distritos específicos identificados como los más vulnerables a los obstáculos operativos. Estos atascos han ralentizado la prestación de servicios sociales básicos a las comunidades locales. Se espera que tres distritos de las provincias de Eastern Cape, Limpopo y KwaZulu-Natal se beneficien del programa denominado “modelo de desarrollo de distrito”.

Un desafío emocional

Durante muchos años, los centros de crisis de ventanilla única lograron un progreso notable para estar a la altura de las expectativas. En 2012-2013, el Centro Sinawe ganó un premio por ser el centro de atención mejor administrado de Sudáfrica.

La Dra. Nomonde Ndyalvan, una mujer enérgica, muy motivada y entusiasta, dirige el Centro Sinawe, que se encuentra frente al Hospital General provincial de Mthatha. Ella tiene varios roles como activista en temas de género, discapacidad y salud mental.

El Dr. Nomonde Ndyalvan comenzó a trabajar en el Centro Sinawe en 2002.
El Dr. Nomonde Ndyalvan comenzó a trabajar en el Centro Sinawe en 2002., por ONU Sudáfrica

Un médico calificado, el Dr. Ndyalvan, de 53 años, comenzó como voluntario en 2002, un año después del lanzamiento del Centro Sinawe. A pesar de los innumerables y formidables obstáculos a los que se enfrenta como directora, se percibe fácilmente la gran energía y el entusiasmo que muestra una vez que comienza a hablar sobre su trabajo en el centro.

“La gerencia necesitaba médicos, consejeros, especialistas en salud mental y enfermeras para trabajar aquí. Fue un desafío emocional saber cómo estaban siendo violadas las mujeres ”, recuerda. Ella misma discapacitada, dice la Dra. Ndyalvan como activista de la discapacidad, “Me di cuenta de que las personas con discapacidades eran blanco de violaciones. Y las estadísticas sobre esto son altas «.

La búsqueda de una solución a largo plazo

Conmocionada por la enormidad de la violencia sexual en el distrito, la Dra. Ndyalvan optó por trabajar a tiempo completo en el centro en marzo de 2009. “No había un médico a tiempo completo. Los pacientes esperaban todo el día a que llegaran los médicos universitarios y solo los atendían por la noche ”.

Con el paso de los años, el modelo Thuthuzela ganó fama. Los informes de incidentes de sobrevivientes de violación se dispararon a medida que más mujeres se sentían lo suficientemente seguras como para denunciar los casos a la policía y los centros de atención. Los fiscales mejoraron su juego; el resultado fue un alto índice de condenas de infractores. Debido a que los centros de atención ofrecían entornos dignos y amigables, redujeron el trauma secundario entre los sobrevivientes.

Objetivo 5 de los ODS: Igualdad de género.

“Ahora vemos entre 60 y 80 pacientes al mes en temporada baja”, dice la Dra. Ndyalvan, sentada detrás de su escritorio de oficina, a tiro de piedra del Hospital General de Mthatha. “Durante las vacaciones y las temporadas festivas, los casos de violación aumentan entre 100 y 120 por mes. Cubrimos a pacientes a una distancia de hasta 200 km. Vamos más allá del municipio de OR Tambo ”. OR Tambo es uno de los municipios más pobres de la provincia de Eastern Cape, y es el más afectado por la pobreza de las nueve provincias de Sudáfrica.

El desafío para la ONU y el Gobierno es restaurar los centros de atención a su antiguo yo si Sudáfrica quiere encontrar una solución duradera al flagelo de la violencia sexual o de género dados los recursos limitados a su disposición.

* No es su nombre real.

La ONU y la igualdad de género

  • La ONU dice que la igualdad de género no es solo un derecho humano fundamental, sino una base necesaria para un mundo pacífico, próspero y sostenible.
  • Uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible , el ODS 5 sobre igualdad de género, tiene como objetivo poner fin a todas las formas de discriminación contra todas las mujeres y niñas en todo el mundo.
  • La importancia de proteger los derechos de las mujeres se ha destacado durante la  pandemia de COVID-19  con un aumento global de las denuncias de violencia doméstica y de género.
  • A nivel mundial, una de cada cinco mujeres y niñas, incluido el 19% de las mujeres y niñas de entre 15 y 49 años, ha sufrido violencia física y / o sexual por parte de una pareja íntima en los últimos 12 meses.

Fuente e Imagen: https://news.un.org/en/story/2021/07/1095642

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