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María Paula Tovar Navarrete: Los estudiantes patas arriba y la universidad del mundo al revés

 

ADVERTENCIA: Cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia.

“El mundo al revés premia al revés: desprecia la honestidad, castiga el trabajo, recompensa la falta de escrúpulos y alimenta el canibalismo. Sus maestros calumnian la naturaleza, la injusticia, dicen, es la ley natural”. -Eduardo Galeano. Patas arriba la escuela del mundo al revés, Tercer Mundo Editores, Bogotá, 1998.

Se ha evidenciado que en los últimos años las universidades del mundo al revés se han vuelto centros de vigilancia para que adquieran la supuesta “alta calidad” llenando registros y formatos donde los docentes y educadores del ejemplo deben “decir mentiras” para que el CNA (Consejo Nacional de Acreditación) les de la acreditación institucional y los respectivos registros calificados. Pero ¿Qué deben decir en los formatos para la aprobación de alta calidad? Son varias las falacias que se exigen. Con el simple hecho de que se afirme que las universidades públicas cuentan con un excelente bienestar universitario, que la infraestructura es adecuada según lo requieran las diferentes facultades y programas, a nivel investigativo, se dice que poseen grandes innovaciones científicas y académicas con semilleros y grupos de investigación, simultáneamente que los estudiantes tienen un alto nivel académico y finalmente se escribe en los formatos que para mejorar la convivencia y resolver los conflictos, las instituciones siguen los debidos procedimientos legales e institucionales y sin perjudicar a nadie.

Estas exigencias que “cumplen” las universidades del mundo al revés y que son exigidas por el CNA, pasan claramente por una violación a la autonomía universitaria, ya que se les demanda a las universidades cumplir con unos estándares para obtener la acreditación de alta calidad. El movimiento estudiantil luchó por la defensa de la autonomía universitaria, pero eso ya es cosa del pasado; ahora, las supuestas luchas van de la reivindicación a lo reaccionario, perdiendo cada vez más la autonomía, conllevándolos a la perdida de la libertad de catedra.

Las dos últimas exigencias – los niveles académicos de los estudiantes y la convivencia – refleja que las universidades del mundo al revés no hacen otra cosa que llenar de mentiras los formatos para obtener la acreditación, la aprobación y otorgación de los registros calificados.

La anti-academia y anti-ciencia en las universidades del mundo al revés
Desde hace unos tres o cuatro años, los niveles académicos en los estudiantes patas arriba han disminuido significativamente, y no me refiero a los resultados de las pruebas como el Ecaes o ahora saber pro (aunque siguen siendo resultados deficientes) o a los promedios y las calificaciones de los estudiantes patas arriba que mejoraron drásticamente, y no es casualidad que estas mejoras se hayan dado durante el confinamiento (2020-2021), donde el 90% de las clases se desarrollaron de manera virtual; sino que, esto es posible porque el “rigor” académico que existía antes disminuyó de manera descarada. Esto se puede evidenciar por varios factores: uno, es por la vigilancia constante a los profesores, donde se les exigía grabar sus clases (violación a la libertad de catedra), se les pedía que fueran flexibles, sin hacer parciales, pocas lecturas y que las que dejaban, muchos no las leían (esto se puede demostrar por la falta de participación y respuestas en las clases). Las consultas que hacían los estudiantes patas arriba se limitaban a ver videos en internet o consultar en Wikipedia la información para desarrollar trabajos; todo ello sumado a la falta de interacción en el aula.

Por otro lado, culminamos un año (2022) de lo que se llamó presencialidad después del confinamiento por la pandemia del Covid-19, es decir, tratar de retornar a la normalidad, pero las condiciones no han mejorado, por el contrario, han empeorado. Es ahora muy cuestionable que los profesores y profesoras dejen libros completos para que sus estudiantes patas arriba los lean – así suene irónico – que hagan parciales o dejen trabajos muy extensos, es decir, se les exija, porque según una gran cantidad de estudiantes patas arriba “no se les tiene en cuenta sus vidas y problemas personales”. Esto debe ser importante, pero no para disminuir el nivel académico, sino para que una buena política de bienestar universitario permita amenguar los problemas por los cuales atraviesan. Esto permitirá que haya una mejora en el rendimiento académico, pero la solución no puede ser bajar la exigencia académica para complacer el facilismo y la falta de compromiso.

Ahora es casi imposible que los estudiantes patas arriba vayan a charlas o conferencias para enriquecer sus niveles intelectuales o culturales, si van es por seguir a los educadores del ejemplo que promueven y hacen parte de una cultura puntistica. Solo les importa ir a charlas y conferencias como asistentes o conferencistas para mejorar sus hojas de vida e ingresar al mundo hostil de la academia (aunque sea una minoría quienes ingresen al mundo de la academia) ya poco van a la biblioteca, a teatro o ven buen cine, a los únicos conciertos que van son a los de reggaetón o a las fiestas insufribles de lo que llaman techno o electrónica.

¿Qué podemos esperar de toda una gran cantidad de jóvenes que poco o nada les interesa mejorar sus procesos de aprendizaje o académicos? No mucho realmente, por las condiciones económicas, políticas y sociales del país del sagrado corazón. En las universidades del mundo al revés, donde se supone deben ser los centros de pensamiento, de innovación y de desarrollo científico, ahora pululan las pseudociencias (si es que así se les puede llamar) como lo es la astrología, lectura de cartas, lectura de mano o tabaco, etc. Es increíble cómo estas tendencias se dan en centros donde se llevan a cabo procesos del método científico, análisis de las problemáticas sociales, económicas, políticas o culturales. Por eso es la universidad del mundo al revés.

Hasta el momento hemos visto la perdida de la libertad de catedra, siendo los profesores, profesoras y educadores del ejemplo vigilados desde la virtualidad y sometidos a disminuir sus exigencias académicas para satisfacer a los estudiantes patas arriba, a quienes van a engrosar las filas de la sociedad de la externalización.

Lo políticamente correcto como una forma de coartar la libertad de catedra
Por otro lado, existe una tendencia que parece inevitable de contener, la corrección política o lo que llamamos lo “políticamente correcto”, parece un pecado que efectivamente es condenable (por una supuesta justicia escandalosa) donde se pretende obligar a profesores y estudiantes a utilizar el lenguaje de género – mal llamado lenguaje inclusivo – tampoco pueden hacer críticas o cuestionar a movimientos “feministas”, lgbtq, a la teoría queer, porque inmediatamente se les acusa de intolerantes, machistas, misóginos, encubridores o encubridoras, y una gran infinidad de ocurrencias por el estilo. Así, estos movimientos o teorías legitimen cosas realmente intolerables debemos aceptarlas. De por sí, la academia ya ha aceptado estas nuevas tendencias y ha avalado estas teorías.

También se debe aceptar y no se puede cuestionar la imposición que trae una parte de la comunidad transgénero (trans o como también se denominan transmaricofeministas) – que, por supuesto tienen sus propias luchas y reivindicaciones válidas, como algo tan básico como la lucha por la vida – sin embargo, pretenden que la sociedad en su conjunto les acepte en muchas ocasiones como mujeres u hombres, en primera medida, como mujeres, negando y ocultando que la condición de la mujer es una cuestión histórica, social y de lucha, y no es como dicen en las paredes de las universidades del mundo al revés “Yo no soy lo que hay entre mis piernas”. Es cuestionable en cuanto muchas o muchos trans promueven el estereotipo de que ser mujer u hombre es netamente una cuestión corporal o una orientación sexual.

Quien cuestiona o critica esto, quien no se adapte a estos paradigmas que ha acarreado consigo la posmodernidad y el modelo neoliberal, será condenado o condenada a la exclusión social, al escarnio público y posteriormente, si es un académico o académica importante, caerá en las garras de quienes promueven la cultura de la cancelación. Para evitar esto, muchos educadores del ejemplo en las universidades del mundo al revés promueven estas tendencias, incitan a sus estudiantes patas arribas a que obliguen a sus colegas (profesores y profesoras) a ser “políticamente correctos”. Los maestros y maestras están ahora en una constante vigilancia, no solo por las directivas académicas, sino ahora por los estudiantes patas arriba. Muchos educadores del ejemplo promueven esta cultura fácil de atender los conflictos, promoviendo que se saquen comunicados anónimos, escraches sin ningún tipo de investigación, porque ahora todo es revictimizante o el escrache está avalado por una sentencia judicial.

El modelo neoliberal ha creado en las universidades del mundo al revés, una división y fragmentación en las organizaciones estudiantiles, ha agudizado los problemas en el modelo educativo, porque el neoliberalismo no solo busca la privatización de lo público llevándolos a la quiebra, sino que también es un actor homogeneizador de las sociedades. Al mismo tiempo nace la posmodernidad que permea las aulas y que promueven los educadores del ejemplo cuestionando y muchas veces invalidando teorías que ellos llaman los “metarrelatos” o “grandes relatos”, y promueven los debates y las discusiones únicamente desde el sentimiento y la emoción, propios del pensamiento individualista. Producto de esta combinación nacen los estudiantes patas arriba, a quienes no se les puede cuestionar nada porque hieren sus sentimientos (son los “ofendiditos y ofendiditas”).

Se le miente al CNA cuando las universidades del mundo al revés dicen que tratan sus conflictos por medio del dialogo y siguiendo “el debido proceso”, cuando la realidad es que los conflictos internos se tramitan por medio del miedo y del terror, avalando conductas extremadamente violentas y reaccionarias.

Finalmente, el 2022, transcurrió como un año donde estos problemas justificaron grandes injusticias, el movimiento estudiantil ya no lucha por presupuesto, bienestar, autonomía universitaria. Se demostró que no es necesaria la virtualidad para vigilar a profesores y profesoras. No fue cosa del confinamiento lo que disminuyó los niveles intelectuales, culturales y académicos de la comunidad estudiantil, es toda una tendencia, una promoción que pasa también por lo institucional donde se coarta la libertad de expresión, la libertad de catedra y se condena a quien piense diferente, todo ello producto del modelo neoliberal.

Por un 2023 donde la cultura universitaria cuestione y debata de manera informada y argumentada todo aquello que parezca ser cuestionable, donde se llenen los auditorios de conferencias, foros, charlas, se llenen los teatros y los cines, pero, sobre todo, donde se llenen las calles de dignidad defendiendo una universidad crítica, autónoma, debidamente financiada, científica, antiimperialista, anticapitalista y realmente antipatriarcal. No necesitamos universidades de altísima calidad con estudiantes de alta calidad, necesitamos universidades que promuevan en los estudiantes el pensamiento crítico y la actitud transformadora.

Fuente: https://rebelion.org/los-estudiantes-patas-arriba-y-la-universidad-del-mundo-al-reves/

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La universidad y la educación: Un frente de batalla para las y los revolucionarios en el siglo XXI

Por: Yuri Peña/Izquierda Diario 

Breves apuntes para entender la estrategia y las perspectivas que planteamos desde la agrupación VENCER para llevar adelante una política revolucionaria al interior de universidades y liceos, que sea anticapitalista, antiburócratica y en unidad de trabajadores y estudiantes.

Para nadie en Chile puede ser extraño hablar de la importancia política que ha tenido el movimiento estudiantil en la historia reciente del país. La revolución pingüina el 2006, las movilizaciones por educación gratuita y de calidad, y el salto a los torniquetes de les secundaries que encendieron la llama de la rebelión el 2019. Estos tres procesos se produjeron como consecuencia de la herencia de la dictadura y la crisis económica y política mundial del capitalismo, que afecta de manera particular a les estudiantes en liceos y en la educación superior, como también al conjunto de la clase trabajadora y capas medias. La educación de mercado, o también podríamos llamarla “universidad-empresa”, es producto del neoliberalismo y su forma de entender la producción y reproducción del conocimiento, que desde hace décadas viene implantándose alrededor del mundo, y acá lo implantaron en la dictadura y luego la Concertación y Piñera modificaron y continuaron profundizando el lucro con la educación. Haciendo de este derecho conquistado con lucha, sea un negocio para empresas educativas y bancos. Solo fijémonos como el estado chileno financia a bancos con el CAE y a centros de educación superior através de la beca gratuidad, ya que los sectores populares entran más a entidades privadas que públicas por la discriminación clasista que la propia educación básica y media replica desde la dictadura en adelante.

El movimiento estudiantil es un movimiento internacional

Este cambio, que es una adecuación a las necesidades del capitalismo de las universidades, ha provocado fuertes movimientos de resistencia desde les estudiantes. El más importante del siglo XX fue el de Francia, el famoso “mayo del 68”, donde ante las reformas de De Gaulle, presidente de derecha, el movimiento estudiantil de París organizaró y protagonizó jornadas revolucionarias, junto codo a codo a la clase obrera francesa. Estas movilizaciones que comenzaron en mayo se extendieron a todo el país generando una situación revolucionaria, con huelgas generales, tomas de fábricas, enfrentamientos con la policía, y la posibilidad de derrocar al presidente, en uno de los principales países imperialistas. Allí, les estudiantes pasaron del cuestionamiento de la universidad de clases, con la brutalidad neoliberal, a la crítica de la sociedad de clases.

Y en los últimos años también hemos podido ser testigos de movilizaciones estudiantiles en distintos países del mundo. Al otro lado de la cordillera, en liceos y universidades se movilizó la marea verde por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, con asambleas y tomas feministas. Las estudiantes fueron parte de ese gran movimiento feminista y parte importante del triunfo el 2018. En Brasil se movilizó también el medio estudiantil contra la elección de Bolsonaro como presidente el 2018, realizando asambleas multitudinarias compuestas por jóvenes tan diversos como nuestra misma clase, que se reunían para ver cómo enfrentar las políticas contra las mujeres, la diversidad sexual y de género, a les trabajadores que Bolsonaro proponía (y que llevó a cabo durante su mandato). En Colombia durante su rebelión popular (simultánea y más larga que la chilena) las universidades también fueron lugares de encuentro y discusión para organizar a las masas que salían a enfrentar al gobierno derechista de Duque. Y podríamos nombrar ejemplos de México, el Estado Español y otras partes del mundo donde el movimiento estudiantil ha tomado un rol activo dentro de la política nacional, y de gran impacto cada vez que emprende la lucha.

Ante esta realidad las y los revolucionarios nos enfrentamos. Ante un movimiento de masas que cada vez aumenta más y que proporcionalmente a esto se precariza, además de que a nivel mundial y nacional tiene una gran tradición de lucha. El estudiantado como sector social es grande: más de dos millones de personas en la región metropolitana. Es un medio donde pasan sectores muy importantes para el sistema productivo y reproductivo capitalista, ya que las y los profesionales que necesita salen de universidades y centros de formación técnica. En ese sentido para las y los revolucionarios es importante hacer política dentro de las estructuras educativas porque cumplen un rol económico-social de reproducción del capital. Son enclaves estratégicos desde el punto de vista de la hegemonía burguesa que tenemos que disputar, ya que la clase obrera necesita construir y ganar una nueva hegemonía para construir una sociedad socialista. Esto significa ganar posiciones dentro de liceos, centros de formación técnica y universidades (además de sindicatos, organizaciones populares, coordinaciones, etc) donde se forman y/o trabajan les trabajadores y profesionales de la sociedad futura. Pero también porque dentro de estos espacios hay contradicciones objetivas y subjetivas expuestas por Bensäid en El Segundo Aliento.

En balance estratégico del movimiento estudiantil según Bënsaid

La contradicción principal de las universidades ilustra la contradicción fundamental de la sociedad capitalista, dice Bënsaid: desarrollar las fuerzas productivas perpetuando las relaciones de producción (explotación). Entre el nivel requerido por el desarrollo de las fuerzas productivas y el nivel de formación que exige: formar simultáneamente una mano de obra adaptada a las necesidades de la economía capitalista y formarla -o domesticarla- con fuerte ideología burguesa. A su vez la burguesía no puede desarrollar hasta el final tales fuerzas productivas por poner en peligro las bases de su propia dominación, o sea el control y la planificación de la producción. El Estado y las empresas educativas aumentan cada vez más matrículas, pero con carreras cada vez más precarias para aumentar sus ganancias con el negocio educativo, pero también para obtener mayor mano de obra barata y sobrecalificada.

Pero el acceso a la universidad en la mayoría de los países se ha diversificado sobre todo a mediados del siglo pasado. Ya no es solo una clase la que tiene acceso, sino que este se ha extendido a las capas medias y cada vez más a la clase obrera con becas como la gratuidad -Chile- o educación pública gratuita (Argentina por ejemplo). Por lo que allí conviven distintas clases sociales que como sabemos, tienen intereses contradictorios. Otro punto objetivo que hace a las universidades un sector revulsivo es que vienen siendo víctimas de reformas educativas en el marco de reajustes presupuestarios llevados por distintos gobiernos a nivel mundial, donde se ha terminado devaluando la formación, bajando el financiamiento, se ha acrecentado el autoritarismo y los métodos retrógrados de enseñanza.

Los aspectos subjetivos que podemos encontrar son la fuerte cohesión y politización del movimiento estudiantil. Tanto en universidades como en liceos. Esto sigue una lógica de desarrollo desigual y combinado porque hay algunos establecimientos que por su propia historia estos aspectos se han potenciado, como los liceos emblemáticos de Santiago o universidades como la UChile, Usach y Utem. Además, los liceos suelen ser el eslabón débil o más abandonado por la burocracia socialdemócrata, lo que potencia las movilizaciones sin control político de los partidos reformistas, o sea movilizaciones independientes como hemos visto en Chile con secundaries luchando contra la violencia machista en los liceos y contra la precariedad. En universidades se ha dado el fenómeno de sobrepasar las directrices oficiales de los dirigentes, como el 2011, aunque como los partidos reformistas tienen mayor peso lograron redirigir hacia la institucionalidad las demandas del 2011 y sacar la lucha de clases como método para conquistarla.

Por lo que para Bënsaid el movimiento estudiantil se puede caracterizar como una vanguardia táctica, dentro de una estrategia de revolución obrera y socialista, ya que con sus movilizaciones y métodos de organización (donde se mantiene una tradición de asambleas, lucha política, centros de estudiantes y federaciones) pueden adelantarse y mostrar un ejemplo de combatividad y radicalidad al movimiento obrero. Así como pasó en el mayo del 68 francés, y en otra envergadura en Chile luego de la revolución pingüina, el 2011 y el salto a los torniquetes e inicio de la rebelión el 2019, donde se registraron aumento en el número de huelgas. [1]

Para las y los revolucionarios que peleamos por el socialismo con una estrategia marxista donde el rol dirigente lo cumple la clase trabajadora, es muy importante considerar otros sectores a los cuales hegemonizar políticamente. En este caso a les estudiantes, que en la lucha de clases y en los momentos insurreccionales por la toma del poder por la clase obrera necesita tener de aliados a sectores amplios de estudiantes. Esta alianza creemos que se construye en la misma lucha, codo a codo por nuestras demandas.

El movimiento estudiantil para conquistar sus demandas tiene que aliarse con la clase que puede imponer a los empresarios y sus políticos las demandas que decidimos democráticamente. La respuestas que dan los políticos de siempre, los gobiernos y el Estado, es que para nuestras demandas “no hay plata”, “hay que tener responsabilidad fiscal”. Pero podemos ver claramente que solo hay plata para los que nos explotan y saquean los recursos naturales, los empresarios. Todas las conquistas para la clase trabajadora y para el pueblo pobre ha sido con los métodos de la lucha de clases. Tenemos que afectar el saqueo y la explotación que desde hace siglos mantienen los burgueses para conquistar aunque sean las demandas más mínimas (es cosa de revisar las últimas movilizaciones secundarias y universitarias en Chile).

Tomando el Segundo Aliento de Bënsaid podemos plantear esquemáticamente las siguientes tesis:

Enraizados en la contradicción de la universidad los estudiantes masivamente están disponibles y movilizables. Ante la dimisión de las direcciones obreras, eso les permite jugar un papel de vanguardia en determinadas coyunturas precisas. Sin embargo, los estudiantes no pueden responder por sí mismos a los problemas que afrontan, son incapaces de una línea independiente del movimiento obrero.

La contradicción que sufre el movimiento estudiantil no puede pues encontrar solución más que en su lucha al lado del movimiento obrero bajo la dirección de éste. Todavía hace falta que haya lucha y acuerdo sobre los objetivos de la lucha, esto que no es el caso en lo inmediato, sabiendo lo que son las direcciones obreras y los esfuerzos que hacen para escamotear la lucha de clases.

De hecho podemos distinguir la vanguardia táctica, la que en un momento dado ocupa de hecho los puestos avanzados de la lucha revolucionaria, de la vanguardia estratégica, la que abarca el conjunto de la lucha de clases y trabaja por la revolución en una lucha prolongada; la segunda sólo puede apoyarse en la fuerza motriz de la revolución: el proletariado.

Esa contradicción del movimiento estudiantil es real y objetiva. Ninguna solución mágica, ninguna huida adelante puede resolverla. La única solución reside en la construcción de una organización revolucionaria, en su implantación en el medio obrero, en su capacidad de asumir la dirección estratégica de la lucha.

Es por esto que como trotskistas apostamos a construir un partido socialista y revolucionario de la clase obrera internacionalista dentro de liceos y universidades, ya que tenemos que conquistar, preparar y ordenar las fuerzas para momentos álgidos de la lucha de clases, donde nos enfrentaremos a las burocracias estudiantiles y sindicales, a reformistas, a la policía, a la derecha y a todo el Estado burgués.. Es una tarea estratégica el construir una corriente militante diversa y joven dentro de estos espacios si es que lo pensamos en la necesidad de construir un nuevo estado (obrero) y nuevos modos de producción, además de que desde aquí se puede catalizar la necesaria revolución cultural que necesita la clase obrera en el socialismo.

Por la situación concreta de Chile, el movimiento estudiantil ha mostrado ser uno de los más convulsivos y combativos del planeta, llevando la vanguardia en relación al movimiento obrero. Por lo que no podemos dudar que en un ascenso próximo de lucha de clases les estudiantes cumplamos un rol fundamental, tanto para debilitar la batalla si es que los reformistas o la derecha dirigen al movimiento estudiantil, o para fortalecerla. Nosotres desde VENCER apostamos a fortalecerla con asambleas de base, uniéndonos con trabajadorxs y profesorxs de nuestros lugares de estudio, por lo que es un objetivo concreto ganar peso, influencia y dirección en estos tres sectores. Para, como decíamos, unir las luchas de estudiantes y la clase trabajadora contra la política de las distintas burocracias reformistas que es separarlas. Si nos organizamos en común podremos golpear como un solo puño al sistema y derribarlo.

 

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México: 10 años del nacimiento del movimiento mexicano #YoSoy132

Este 11 de mayo se cumplen los diez años del nacimiento del movimiento estudiantil #YoSoy132 en México, que se definió como apartidista pero no apolítico.

El grupo estudiantil cuestionó en 2012 la presencia del entonces candidato presidencial Enrique Peña Nieto en una universidad de la capital mexicana.

El movimiento comenzó cuando decenas de alumnos cuestionaron al entonces candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto, quien había acudido a las instalaciones de la Universidad Iberoamericana, en la capital mexicana, como parte de su campaña electoral.

Ante el manejo tendencioso que dieron los medios de comunicación sobre ese hecho, los estudiantes protestaron en las redes sociales contra el manejo parcial informativo y la falta de pluralidad con una etiqueta que trascendió: #YoSoy132.

Conoce los datos básicos de este movimiento

Dato 1

Peña Nieto, quien a la postre ganaría las elecciones de julio de 2012, generó un clima de indignación de los estudiantes de la Ibero (como se conoce a ese centro académico) luego de justificar la represión cometida por la policía contra pobladores de la vecina ciudad de San Salvador Atenco en 2006.

En la fecha que se ocurrieron los abusos policiales -entre ellos más de una veintena de vejaciones y violaciones sexuales contra mujeres- quien se convertiría en el presidente de México de 2012 a 2018 se desempeñaba como gobernador del Estado de México, donde se ubica San Salvador Atenco.

Bajo gritos de “Asesino”, Peña Nieto salió del lugar y se resguardó en los baños de la universidad.

Dato 2:

Políticos del PRI y de su aliado, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), descalificaron lo que llamaron actos de “intolerancia” contra el PRI y declararon que no fueron estudiantes de la Ibero los que participaron en la protesta, sino personas ajenas al centro académico.

Dato 3

Una convocatoria por Facebook pidió a los estudiantes que se grabaran como parte del movimiento mostrando sus credenciales, en un video llamado: “131 alumnos de la Ibero responden”. A esta campaña se adhirieron otras escuelas e incluso de otros estados.

Dato 4:

La Organización Editorial Mexicana (OEM) tituló en sus decenas de medios la noticia sobre el paso del candidato presidencial del PRI por la Ibero de la siguiente manera: “Éxito de Peña en la Ibero pese a intento orquestado de boicot”.

El movimiento, ya conformado por estudiantes de universidades públicas y privadas de México, se reunió para exigir coberturas informativas imparciales, con el objetivo de lograr que la ciudadanía tuviera un pensamiento crítico, y elecciones transparentes para el 1 de julio de 2012.

Dato 5: 

Una vez que se declaró apartidista, #YoSoy132 se hizo presente en la red social de Twitter, desde donde comenzó a convocar a diversas manifestaciones públicas.

El acto más masivo reunió a unas 15 mil personas en el monumento Estela de Luz, símbolo del gasto excesivo por parte del Gobierno de Felipe Calderón (2006-2012). La demanda central fue apertura mediática e información para que el votante pudiera elegir al candidato presidencial más cercano a las necesidades de la sociedad.

Dato 6:

Tras ese evento masivo, un grupo de aproximadamente 500 personas se reunió para definir las demandas, mientras que las dos televisoras más importantes de México se negaron a transmitir el primer debate presidencial.

Fuente de la información e imagen: https://www.telesurtv.net
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La simiente de Tiripetío

Por: Luis Hernández Navarro

El maestro Marcos José García se acaba de jubilar tras 45 años de servicio. Durante el último tramo de su vida profesional fue director de la secundaria Moisés Sáenz. Es hijo de una familia campesina mixteca de seis hermanos, de Santa Cruz Itundujia, Sierra Sur de Oaxaca, comunidad marginada, a la que aún, ahora es muy difícil llegar. Estudió en la normal rural de Tiripetío. Poder asistir a esa escuela y vivir en su internado fue la única posibilidad de cambiar su vida sustancialmente.

Su padre habló mixteco. La lengua estaba viva aún en el pueblo hasta hace unos años. Pero ni Marcos ni sus hermanos la aprendieron. En la escuela no se enseñaba y su familia estaba convencida de que era mejor que hablara castilla para salir adelante.

Marcos cursó la primaria en la escuela Progreso, en su comunidad, mientras pastoreaba a los animales. Le encantaba la lectura. Desde su pueblo, se necesitaba caminar dos días para ir a recoger los libros. Cuando llegaban era una fiesta. Terminó en 1969, con 13 años de edad y el reconocimiento de niño aplicado. Fue premiado con un viaje a la Ciudad de México para conocer al presidente, un tal Gustavo Díaz Ordaz. Pero el mandatario estaba muy ocupado y no pudo recibirlos. Los saludó Agustín Yáñez, secretario de Educación.

Su profesor, Delfino Robles, era egresado de la normal rural de Reyes Mantecón. A los alumnos de la Progreso les leía en voz alta, los motivaba a indagar a su alrededor y, cuando no sabía algo, consultaba un diccionario que tenía siempre a su lado. Fue él quien motivó a Marcos a seguir su preparación en la normal. Vete a presentar el examen a Reyes. Tienes que estudiar. No te quedes aquí porque el campo es muy rudo. Tienes la capacidad para darle más, le aconsejó.

Cuando Marcos llegó a la Normal Rural Moisés Sáenz a empezar la secundaria, no había clases. Como venganza de lo que consideraba eran nidos de guerrilleros, Díaz Ordaz cerró, con el pretexto de una reforma educativa, 14 de las 29 normales rurales en el país, algunas con el Ejército y la policía. Reyes Mantecón fue una de ellas. Los estudiantes no se dejaron. Suspendieron cursos y salieron a sus pueblos a buscar solidaridad. La resistencia duró meses, pero la decisión estaba tomada. De manera que –cuenta Marcos– pudimos ingresar hasta principios de noviembre, mediante un examen que nos aplicaron en el tecnológico. Nos inscribieron muy avanzado el ciclo escolar. A quienes ya cursaban la carrera y no fueron expulsados, los trasladaron a Mactumactzá.

Su ingreso fue traumático. Las novatadas le resultaron humillantes. No fue bien recibido. No estaba acostumbrado a la comida que se servía. Aunque los maestros y los contenidos educativos eran muy tradicionales, varias materias le gustaron. Daban mucha importancia al agro.

Las carencias de su infancia y la presencia de un cacicazgo opresivo y un clero conservador le habían hecho nacer la conciencia. Pero Eva Meléndez, maestra de civismo, le dio un empujón. “Nos mostró un periódico con la noticia de la visita de Fidel Castro a Salvador Allende en Chile –narra Marcos– y nos dijo: ‘fíjense cómo siguieron a Fidel. Aquí se ve la gente gritando: ¡Fidel, Allende, el pueblo los defiende!, ¡Fidel, que tiene Fidel, que los imperialistas no pueden con él!’”

En esos años, había un control autoritario en las normales rurales. Las autoridades querían desterrar cualquier muestra de insumisión estudiantil. Pero esa profesora, como no queriendo, les explicó lo que sucedía en América Latina.

Terminando la secundaria en Reyes Mantecón, surgió la disyuntiva: ir a México con unos parientes a trabajar o seguir sus estudios en la Normal Rural Vasco de Quiroga, de Tiripetío, Michoacán.

En 1971, los estudiantes de Tiri se fueron a la huelga, tras de dos años de control y represión. Las autoridades no permitían reuniones ni sociedad de alumnos. La chispa que incendió la pradera fue la decisión de los jóvenes de conmemorar, el aniversario luctuoso del general Lázaro Cárdenas. Los muchachos lograron doblegar a la SEP tras 20 días de huelga. Allí actuaba un núcleo del Movimiento de Acción Revolucionaria.

A Marcos le gustó Tiri. Tuvo maestros muy buenos, que promovían la lectura de literatura mexicana. Llegaron también docentes de la Universidad Nicolaita a enseñar a Kant, Hegel y Marx. Aunque disminuida, la FECSM se empeñaba en influir en la formación de los alumnos.

Teníamos –rememora Marcos– dirigentes muy avanzados, muy leídos, como Elpidio Domínguez Castro, que antes de ser asesinado fue un dirigente campesino muy reconocido. Ellos nos hablaban de que había que apoyar a comunidades de la Meseta Purépecha que estaban luchando por sus tierras. Nos proponíamos ir y estar con ellos.

El maestro y sus compañeros (1972 a 1976) fueron profundamente influidos por la experiencia de la Unidad Popular de Chile. Nos marcó a muchos. Lo sentíamos como propio. La generación que salió de 1969-1973 llevó de padrino al embajador Hugo Vigorena. Los graduados se vistieron con camisa roja y pantalón negro. En junio de 1973, su representante José Roca dio una conferencia en el patio del edificio central de la escuela. Estuvo muy nutrida la participación. El 11 de septiembre Augusto Pinochet dio el golpe de Estado. La rabia se apoderó de los jóvenes.

Al terminar, regresó a Oaxaca a dar clases en comunidades remotas y cursó la carrera de historia en la Normal Superior de México. Durante 45 años de servicio, Marcos José García fue, sin exagerar, un maestro y un sindicalista democrático ejemplar. Promovió activamente la educación alternativa y fue un incorruptible representante gremial del magisterio oaxaqueño, que promovió un sindicalismo autogestivo, vinculado a las comunidades. Es un digno egresado de Tiripetío, la primera normal rural fundada en mayo de 1922 en Tacámbaro. A 100 años del nacimiento del normalismo rural, es necesario no olvidar que profesores como él, son la simiente de un proyecto pedagógico excepcional desde el México profundo.

Twitter: @lhan55

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2022/04/05/opinion/015a1pol

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Pakistán: Ascenso estudiantil. El comienzo del comienzo

Por: Ali Hashmi

El movimiento estudiantil en Pakistán ha visto un ascenso repentino en el último mes. Las universidades de Punjab y la capital del país, Islamabad, se vieron afectadas por una serie de protestas estudiantiles contra los exámenes en el campus y los aumentos de tarifas. En respuesta, el Estado, como de costumbre, recurrió a la represión y la violencia desenfrenadas.

A medida que la tasa de casos de coronavirus comenzó a aumentar, el gobierno decidió avanzar hacia un segundo cierre de las instituciones educativas el 24 de noviembre de 2020 y con él comenzó la segunda fase de educación virtual.

Durante el primer cierre, las universidades comenzaron a usar clases virtuales como modo alternativo de instrucción, lo que sin duda es un desarrollo avanzado en el campo. Pero en un país tecnológicamente y culturalmente atrasado donde más de dos tercios de la población no tiene acceso a Internet, y en áreas periféricas de Gilgit-Baltisitan, Khyber Pakhtunkhwa y Baluchistán, la gente ni siquiera tiene acceso a la electricidad y mucho menos a Internet, resultó ser un espectáculo del fracaso. Los estudiantes de las zonas periféricas salieron a protestar contra las clases virtuales y exigieron el suministro de infraestructura, internet gratuito y computadoras portátiles, cuya ausencia solo equivaldría a una violación de su derecho a la educación. La maquinaria estatal represiva respondió con violencia policial y detenciones. “Hagan lo que quieran, no nos silenciarán, continuaremos luchando por nuestros derechos humanos básicos, lucharemos hasta el derrocamiento de este sistema educativo basado en las diferencias de clase”, dijo el Dr. Mahrang Baloch, una líder estudiantil baloch , mientras era empujada dentro de la camioneta de la policía junto con otras estudiantes que protestaban.

Esta situación pasó a mostrar la grieta entre gobernantes y gobernados. La camarilla gobernante está tan desconectada de las realidades de la vida de las personas que impone políticas para cuya implementación no cuenta con la infraestructura adecuada ni el pueblo posee los recursos necesarios. También agravó el sentimiento de privación de las nacionalidades oprimidas, pero al mismo tiempo ayudó a elevar la conciencia de clase al revelar el privilegio de clase que disfruta la clase dominante con total desprecio por las miserias del pueblo trabajador.

El reciente ascenso no fue contra las clases virtuales, sino contra los exámenes en el campus. El 15 de enero de 2021, el ministro de educación federal, Shafqat Mehmood, anunció que las universidades se abrirán a partir del 1 de febrero. Como es el final del semestre, las administraciones de la Universidad decidieron realizar los exámenes en el campus y emitieron las respectivas notificaciones.

Estudiantes de la Universidad Nacional de Lenguas Modernas (NUML) se manifestaron en protesta contra esta decisión. Sus demandas incluían exámenes en línea y el reembolso del 50 por ciento de sus tarifas semestrales en línea. Le siguieron los estudiantes de la Universidad de Bahria y luego la Universidad del Aire, seguidos por la Universidad Nacional de Ciencia y Tecnología (NUST), la Universidad de Defensa Nacional (NDU) y la Universidad FAST, que se encuentran entre los institutos más caros de Pakistán, la administración los amenazó con aplicar FIRs pero los estudiantes no se inmutaron. Ganando confianza a partir de estas valientes luchas, los estudiantes de los campus de Punjab también comenzaron a levantarse.

Las administraciones de la Universidad Khawaja Fareed, la Universidad Sahiwal, la Universidad Bahauddin Zikriya y la Universidad de Sargodha estaban tan horrorizadas que se rindieron a las demandas de los estudiantes sin siquiera oponer resistencia. La Universidad de Administración y Tecnología se sometió a las demandas de los estudiantes después de 14 horas de sentada. Los estudiantes del Colegio Universitario Gubernamental de Faisalabad (GCUF), el Colegio Universitario Gubernamental de Mujeres de Faisalabad (GCWUF) y el Instituto NFC Faisalabad organizaron protestas frente a sus respectivos campus el 25 de enero. El GCUF se sometió rápidamente a las demandas de los estudiantes. La administración del GCWUF fue obstinada y amenazó a las estudiantes con medidas disciplinarias estrictas e incluso trató de encerrar a las estudiantes dentro de los albergues, pero después de 10 horas de sentada tuvo que retroceder debido a la moral cada vez mayor de los estudiantes. Los estudiantes del NFC organizaron una sentada pacífica que se prolongó durante 12 horas, pero la administración no atendió a sus demandas. El segundo día intervino la policía, cargó con las porras y arrestó a los estudiantes. Se puede ver en las grabaciones que la policía vestía equipos antidisturbios mientras se reunía para aplastar a los estudiantes desarmados y pacíficos, lo que solo demuestra el miedo que tiene el Estado de cualquier movimiento y también sus tendencias fascistas.

Los estudiantes de la Universidad de Administración y Tecnología (UMT), Lahore organizaron una gran protesta por los exámenes virtuales; la administración al principio reaccionó con violencia y represión policial, algunos estudiantes heridos fueron admitidos en los hospitales pero la administración tuvo que inclinarse ante el poderoso poder de los estudiantes y anunció exámenes virtuales aunque presentaron FIRs contra unos pocos estudiantes. Los actos de violencia y represión más viles se presenciaron en la Universidad de Punjab Central (UCP), donde los guardias del campus atacaron a los estudiantes, rompieron cabezas e hirieron gravemente a muchos. Incluso los guardias personales del propietario, Mian Amer Mehmood, fueron desplegados para atacar a los estudiantes desarmados. Mehmood es un poderoso empresario, propietario y fundador de grupos de universidades de Punjab, también conocido como Malik Riaz de los sectores educativos privados. Malik Riaz es un magnate inmobiliario que hizo su fortuna a través de prácticas depredadoras respaldadas por el establishment. La policía también acusó a los estudiantes y arrestó a 36 de ellos. Al principio, el tribunal, en lugar de defender los principios de la justicia, rechazó sus solicitudes de fianza y los puso bajo custodia policial, donde sufrieron más torturas; no se tomó ninguna medida contra Mehmood o su ejército personal. “La clase dominante ha utilizado la maquinaria estatal como instrumento de represión para proteger los intereses de la mafia de las escuelas privadas que han convertido la educación en un negocio para la extracción de enormes ganancias. Una vez más, queda demostrado que el Estado es solo un cuerpo de hombres armados para proteger los intereses de la clase dominante. La educación gratuita y moderna es un derecho humano fundamental. Ahora ha llegado el momento de luchar por ese derecho”, dijo Awais Qarni, organizador central del Frente Estudiantil Revolucionario (RSF) y editor de Asian Marxist Review. Pero luego, con una fuerte campaña nacional por su liberación y protestas de solidaridad, los tribunales tuvieron que liberar a los estudiantes.

El Frente Estudiantil Revolucionario (RSF) tiene como objetivo unir a los estudiantes bajo las siguientes demandas:

  • Exámenes virtuales para las clases virtuales en todas las universidades.
  • Reembolso del 50 por ciento de las tarifas para todos los semestres virtuales.
  • La condición de la declaración jurada al momento de la admisión debe levantarse inmediatamente.
  • Restaurar los Centros de Estudiantes y las elecciones deben realizarse de inmediato.
  • Todos los procesos de estudiantes que participan en protestas deben retirarse.
  • Asignar el 10 por ciento del presupuesto a la educación.

Proporcionar educación científica gratuita y moderna en todos los niveles.

Los acontecimientos recientes con todos sus logros y reveses son un paso adelante para el movimiento estudiantil en Pakistán. Los estudiantes que ganaron sus demandas experimentarán un impulso en su moral, aquellos que no lo hicieron reflexionarán y aprenderán de sus errores solo para volver más fuertes. Los estudiantes también llegarán a comprender la necesidad de organización para que puedan prepararse para las próximas luchas contra los aumentos de tarifas y los recortes presupuestarios, el gobierno actual ha estado imponiendo políticas neoliberales bajo las directivas del FMI y, a la luz de esto, es de esperar que reduzca aún más el presupuesto para la educación y las cuotas para estudiantes de áreas periféricas. Los Comités de Acción Estudiantiles que se están formando en diferentes ciudades e institutos desempeñarán un papel importante a este respecto. Todas las organizaciones de estudiantes progresistas deben reunirse en esta plataforma para ayudar a los estudiantes a organizarse.

Los Comités de Acción Estudiantiles deben incorporar la “Restauración de los Centros de Estudiantes” como su demanda central, conectar y organizar todas las demás luchas y reclamos con esta demanda principal. La vanguardia del movimiento estudiantil no solo tendrá que comprender el significado de los sindicatos estudiantiles en sí, sino también explicarlo continuamente a los demás. Solo a través del poder político y la organización los estudiantes podrán afirmarse de manera efectiva sobre los que están en el poder. El movimiento estudiantil también tendrá que ganarse el apoyo de la clase trabajadora, como explicó una vez el Dr. Lal Khan, “El proceso revolucionario puede ser iniciado por la juventud y los estudiantes, pero solo bajo el liderazgo de la clase trabajadora puede ser llevado a su conclusión lógica … el derrocamiento de este sistema opresivo».

Fuente e imagen: https://nuevarevolucion.es/pakistan-ascenso-estudiantil-el-comienzo-del-comienzo/

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Escolares elevan el tono como parte del movimiento de protestas de Tailandia

Asia/Tailandia/Noviembre 2020/lavanguardia.com

El grupo de escolares tailandeses «Bad Students», parte del amplio movimiento que exige desde hace meses reformas democráticas en el país, elevó este viernes el tono y llamó a intensificar la presión contra el Gobierno con sus propias demandas, como el fin de la estricta disciplina en las aulas.

El ministro de Educación, Nataphol Teepsuwan, «conoce todas nuestras peticiones, pero ha fallado en cumplirlas», recriminaron hoy los líderes de la plataforma escolar en una rueda de prensa en las inmediaciones del Monumento para la Democracia en Bangkok.

El movimiento, formado por jóvenes en edad escolar y que en septiembre se manifestó con gran afluencia frente al Ministerio de Educación, convocó una nueva protesta el 21 de noviembre «para elevar el tono» frente a los problemas educativos.

Entre las demandas de los escolares también se encuentran la revocación de normas anacrónicas como la de vestir uniforme o cortes de pelo obligatorios; además de exigir medidas para combatir el acoso escolar, entre otras.

Los escolares también piden la dimisión del ministro, a quien califican de «irrespetuoso» e «inmaduro», si continúa sin cumplir con los cambios que solicitan.

Los jóvenes apuntan que durante la nueva ola de manifestaciones no solo abordarán cuestiones del sistema educativo que les atañen sino que darán un paso al frente y tratarán también otros aspectos de la política tailandesa, incluido el primer ministro, Prayut Chan-ocha, por nombrar al responsable de la cartera de Educación.

«Si la política es buena, tendremos una educación buena y equitativa y accesible para todos», mantiene el movimiento escolar.

Desde julio se registran a lo largo del país manifestaciones multitudinarias contra el Gobierno de Prayut, el general al frente del golpe de Estado de 2014 y que logró mantenerse como primer ministro de manera cuestionable durante las elecciones celebradas el año pasado.

Las protestas, encabezadas por grupos universitarios, exigen la dimisión de Prayut y que se redacte una nueva Constitución, ya que la actual fue concebida por la antigua junta militar (2014-2019), así como reducir la influencia del Ejército en la política tailandesa.

La demanda más audaz y controvertida es la reforma que pretende reducir el poder de la monarquía, un tema tabú hasta hace poco por el gran respeto que ha inspirado la institución y la ley de lesa majestad, que prevé penas de hasta 15 años de cárcel para quien critique a la corona.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/politica/20201106/49263082514/escolares-elevan-el-tono-como-parte-del-movimiento-de-protestas-de-tailandia.html

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Estudiantes de la Universidad de Puerto Rico critican la aprobación del plan fiscal revisado

Redacción: El Nuevo Día

El Movimiento Estudiantil del recinto de Río Piedras tronó contra las medidas que imponen aumentos en los costos para universitarios y alumnos de las escuelas laboratorio.

Estudiantes del recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR) exigieron que se reconsidere la aprobación de un nuevo plan fiscal para la institución educativa, el cual argumentaron que contiene medidas que ponen en riesgo el acceso a la educación superior de universitarios actuales y futuros.

El grupo argumentó que ayer mismo se enteró que el nuevo plan fiscal sería discutido en la reunión ordinaria de ayer de la Junta de Gobierno, el cual contenía por primera vez una propuesta para aumentar las cuotas que pagan las familias de estudiantes de la Escuela Elemental y la Escuela Secundaria de la UPR (conocida como UHS) y establecer una mensualidad.

“Después de una escasa discusión y paupérrimo debate, el plan queda aprobado, sentenciando así a cientos de estudiantes de la UHS a la periferia de la educación accesible y de calidad que tanto la administración y el presidente Jorge Haddock presumen salvaguardar”, señaló el Movimiento Estudiantil por escrito.

La propuesta para las escuelas laboratorio adscritas al recinto de Río Piedras elevaría el costo de estudio a $3,500 anuales. Además, se propuso un fondo de becas, que la administración universitaria estima que pudiera beneficiar a 40% de los alumnos.

El plan fiscal revisado del sistema universitario fue aprobado ayer por la Junta de Gobierno de la institución, a pesar de contar con el rechazo de los representantes del sector estudiantil y claustral.

El documento consigna la asignación de más fondos para la UPR por parte del gobierno para mejoras de infraestructura, así como la flexibilidad en el uso de fondos destinados para ofrecer adiestramientos a empleados del sector público. Como medida para allegar más fondos externos, se mantienen los aumentos en el costo de la matrícula estudiantil tanto a nivel subgraduado como graduado, aumentos en las cuotas que pagan los estudiantes y cambios en beneficios a empleados, como el plan médico.

Del mismo modo, incluye una recomendación para modificar el Sistema de Retiro de los empleados y aumentar la edad de jubilación para los empleados que actualmente no cumplen con los criterios para retirarse.

La organización estudiantil sentenció que estas son “medidas que imposibilitan la capacidad de estudio para muchas personas pobres y trabajadoras en la Universidad del Pueblo para poder ‘cuadrar la caja’ y pagar una deuda ilegal, ilegítima, odiosa y que ningune de nosotres generó”.

Los estudiantes criticaron que el plan fiscal revisado se aprobara en medio de un toque de queda decretado para frenar la propagación del COVID-19.

“Con toda la malicia, la Junta de Gobierno se reúne cibernéticamente, aprovechando que en esta coyuntura, los sindicatos y movimientos sociales se encuentran aturdidos para accionar ya que, al igual que les demás residentes de Puerto Rico, se encuentran siguiendo las directrices del estado para detener el COVID-19. De esta manera, se logra censurar las voces y acciones disidentes que pudiesen provenir de los sectores que el mismo Plan Fiscal aprobado trastocaría”, sostuvo el Movimiento Estudiantil.

El plan fiscal revisado de la UPR pasa a manos de la Junta de Supervisión Fiscal, ente que decidirá si lo certifica o lo rechaza.

Fuente: https://www.elnuevodia.com/noticias/locales/nota/estudiantesdelauprcriticanlaaprobaciondelplanfiscalrevisado-2557315/

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