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Argentina: Declaración de sindicalistas a 40 años de la histórica marcha de la CGT contra la dictadura

Por: pagina12

“Paz, pan y trabajo. Que la deuda no la paguen los de abajo”

Dirigentes gremiales de todo el arco sindical reivindicaron la movilización de la CGT contra la dictadura, de la que hoy se cumplen 40 años, trazaron un paralelo entre las demandas de entonces con las actuales y cuestionaron a los gobiernos “de ricos para ricos” que aplican políticas “para enriquecerse a costa del hambre de los argentinos y las argentinas”.

El gobierno del Frente de Todos, nuestro gobierno, llegó para poner fin a las injusticias, para poner en marcha el aparato productivo, para dar trabajo y para construir un Estado de bienestar donde podamos vivir dignamente”, puntualizaron a través de un documento titulado “Paz, pan y trabajo. Que la deuda no la paguen los de abajo”.

En este sentido, propusieron que la ley de Aporte Solidario a las grandes fortunas, sancionada el año pasado en el marco de la pandemia, sea prorrogada y extensiva “mientras dure el endeudamiento con el Fondo Monetario”.

El texto reivindica la movilización de la CGT Brasil liderada por Saúl Ubaldini el 30 de marzo de 1982, durante la última dictadura militar, y lleva las firmas de los dirigentes de las principales centrales obreras.

En la declaración advirtieron que “ante cualquier ajuste” posible sobre la base del acuerdo con el FMI “nos convocaremos nuevamente a las calles” para reclamar al gobierno nacional que cumpla con lo que se comprometió: “Salarios y jubilaciones por encima de la inflación, ningún tipo de reforma laboral ni previsional” y tarifas “razonablemente accesibles para el trabajador”.

En el mismo tono, dejaron claro que el movimiento obrero no renunciará a la lucha para impedir “el retorno al poder de quienes nos han hundido en las penurias del neoliberalismo cada vez que accedieron al gobierno”.

El texto completo del documento por los 40 años de la marcha por “Paz, pan y trabajo”:

El Movimiento Obrero y el pueblo argentino hemos sufrido muchos momentos de adversidad a lo largo de la historia. Sin duda, la dictadura genocida de 1976 fue el peor de todos ellos. Aún en medio del terror, la tortura, y las desapariciones cuya explicación estaba como afirmó valientemente Rodolfo Walsh en la “atrocidad aún mayor de la miseria planificada” de su política económica, las trabajadoras y los trabajadores de nuestro país no dejamos de resistir ante el poder unificado de las armas y el capital financiero.

Desde la heroica re-afiliación sindical de 1977 hasta la marcha de San Cayetano de 1981, pasando por distintas huelgas y acciones sectoriales, se fue construyendo esa resistencia a la dictadura que tuvo su punto más alto en la gran marcha de PAZ PAN y TRABAJO del 30 de marzo de 1982.

Hoy, a 40 años de aquella gesta popular que colmó la Plaza de Mayo y muchas otras plazas de nuestra patria, enfrentamos la misma disputa de intereses, la misma lucha entre los que quieren una Argentina que deje afuera al 70 u 80 por ciento de la población para asegurar sus negocios y los que queremos un país con igualdad y justicia en que todos y todas vivamos dignamente.

En cada proceso de endeudamiento externo y especulación financiera como el iniciado por Videla y Martínez de Hoz o el de Macri y su gobierno de ricos para ricos, los beneficiarios son los mismos.

Hoy sufrimos esas consecuencias del último endeudamiento junto a la conducta antisocial de quienes especulan con el aumento abusivo de los precios y se aprovechan de la coyuntura bélica para enriquecerse a costa del hambre de los argentinos y las argentinas.

El entendimiento con el FMI, ratificado por el Congreso de la Nación y aprobado por el organismo pone a nuestro país en una continua revisión trimestral por parte de los auditores del fondo, con las consecuencias que ello conlleva en términos de pérdida de soberanía sobre nuestras políticas económicas, fiscales y cambiarias. La gran discusión que se abre es: ¿Quiénes son los que van a pagar esta “deuda – estafa” al FMI? ¿Lo van hacer el hombre y la mujer de a pie? ¿Los jubilados? ¿Los asalariados que apenas pueden llegar a fin de mes? ¿Los trabajadores de la economía popular? ¿Los comerciantes? ¿Quiénes van a pagar las mieles que disfrutaron un puñado de tránsfugas sinvergüenzas? ¿Quiénes?

Los trabajadores y las trabajadoras no estamos dispuestos a hacerlo. Ante cualquier ajuste nos convocaremos nuevamente a las calles, a lo largo y a lo ancho de nuestra Patria reclamando por lo que se comprometieron, salarios y jubilaciones por encima de la inflación, ningún tipo de reforma laboral ni previsional, las tarifas de los servicios públicas deben ser razonablemente accesibles para el trabajador.

Queremos crecimiento económico, reactivación del mercado interno, previsibilidad y estabilidad de precios. Queremos que nuestros hijos vivan en un país donde se incentive la producción y el trabajo con recibo de sueldo y se combata la especulación financiera, la fuga y el contrabando que a la luz del sol del Paraná se hace visible en las exportaciones granarias, mineras y en la explotación ictícola de nuestro mar argentino.

Estamos convencidos que deben ser los sectores más pudientes de nuestra sociedad, para ello proponemos que la Ley 27.605/21 se prorrogue y sea un aporte solidario extensivo de las grandes fortunas mientras dure el endeudamiento con el FMI.

Que paguen los cien agentes que sabemos que fugaron 24.679 millones de dólares. Que los organismos de control fijen la mirada e investiguen a quienes tienen activos no declarados en el exterior y que paguen los que tienen que pagar.

El gobierno del Frente de Todos, nuestro gobierno, llegó para poner fin a las injusticias, para poner en marcha el aparato productivo, para dar trabajo y para construir un Estado de bienestar donde podamos vivir dignamente.

Los trabajadores organizados, hoy, como aquel 30 de marzo, con el respaldo y la firmeza que nuestra historia nos otorga, no vamos a renunciar a la lucha para exigir acciones concretas y urgentes que, a la vez que garanticen la mejora real de las condiciones de vida de las grandes mayorías, impidan el retorno al poder de quienes nos han hundido en las penurias del neoliberalismo cada vez que accedieron al gobierno.

No aceptamos que no haya alternativa, y si no hay, se construye. Como decía el querido compañero Saúl Ubaldini en relación a la marcha del 30 de marzo de 1982: “Cuando se quiere luchar, siempre hay alternativa”.

Suscribimos esta declaración hombres y mujeres del movimiento sindical argentino que seguimos sosteniendo las banderas por un país con Paz, Pan y Trabajo:

Pablo Moyano, Hugo Yasky, Sergio Palazzo, Víctor Santa María, Héctor Amichetti, Mario Manrique, Ricardo Peidro, Daniel Catalano, Carla Gaudensi, Hugo Godoy, Carlos Minucci, Omar Plaini, Edgardo Llano, Walter Correa, Daniel Yofra, Sonia Alesso, Horacio Arreceygor, Roberto Baradel, Juan Pablo Brey, Carlos De Feo, Jorge Kalinger, Graciela Cano, Vanesa Siley, Claudio Marín, Claudia Baigorria, Adrián Silva, Andrea Aranda, Daniel Jorajuria, Beto Pianelli, Agustín Lecchi, Omar Giuliani, Carlos Ortega, Alejandra Darín, Domingo Moreyra, Heber Ríos, Adolfo Aguirre, Angélica Graciano, Rubén Ramos, Fabián Catanzaro, Marcelo Mena, Alfredo Bruno, Andrea Paz, Guido Valerga, Daniel Ricci, Ilda Bustos, Guillermo Omaechea, Gastón Gallo, Fabián Boccela, Gustavo Sorucco, Christian López, Marcelo Cosme, Juan Monserrat, Fabián González, Emiliano Sanhueza, Marcelo Guagliardo, Walter Merkis, Horacio Ravera, Alejandra Angriman, Pedro Wasejko, Oscar de Isasi, Luis Branchi, Jorge Frías, Matías Fachal, Lilia López, Jorge Contratti, Claudio Burgos, Mariano Robles, Jesús Monzón, Pablo Carro, Ignacio Lonzieme, José Testoni, Sergio Toro, Jorge Hoffman, Eduardo López, Carlos Vila, Ramón Acosta, Gustavo Correa, Jorge García, Jorge Torres, Juan González, Juan José Tuffaro, Ángel Savino, Jorge D’Andrea, Belén Rodríguez, Gabriel Suárez, Jorge Molina, Guido Mengia, Sergio Elizar, Carina Maloberti, Luis Pájaro Fernández, Tomás Montenegro, Rubén Fernández, Sergio Calderón, Juan Carlos Murúa, Pablo Flores, María Inés Quattropani, Marcelo Pariente, Carina Sedano, Guillermo Cantantore, Carlos Milani, Luis Zabala, Alejandro González, Jorge Castro, Luis Dante, Carlos Cuevas, Raúl Durdos, Juan Carlos Cancinos, Diego Corvalan, Silvia Vélez, Alejandro Salcedo, Pablo Perazzi, Horacio Valdez, Fernando Mazzone, Luis Tiscornia, Graciela Aleñá, Pablo Spataro, María José Domínguez, Carlos Zolezzi, María Isabel Ruiz, David Toledo, Rubén Caballero, Sandra Schieroni, María Susana Liwsky, Mauro Hernán Vallejos Fernández, Fernando Ramírez, Rogelio De Leonardi, Daniel Gozainy, Hugo Daniel Russo, Roberto Páez, Fabian Polverini, Nuria Yabkowsky, Cristian Flores, Octavio “Tato” Miloni, Pedro Sanllorenti, Esteban Secondi, Federico Cormick, Verónica Gargiulo, Gabriela Mariño, Ary Piovaroli, Javier Blanco, María Susana Liwsky, María Florencia Granato, Esteban Vergalito, Horacio Itzcovich.Arnoldo Pucci, Jimena Juri Ayub, José Correa, Manuel Gil, Feliciano Romero, Telmo Fernández, Humberto Torres, Marcelo Pagani, Enrique Ortiz, Sergio Gerardo Benítez, Ivanna Rezzet, Norma Beatriz Torres, Carlos Gigena, Edgardo Carmona, Pablo Jiménez, Oscar Gijena, Cielo Parodi, Héctor Schmidt, José Pasotti, Agustín Bruera, Norberto Manzano, Gramajo Emiliano, Ángel Savino, Marcos Castro, Julio Gutiérrez, Gisela Bernardini, Florencia Cabañate, José Luis Robert, José Leguizamon, Marcelo C. Actis, Raúl Epelbaum, Valentina Ottino, José Minaberrigaray, Luis Lucero, Magali Pereyra, Esteban Vergalito, Nahuel Chancel, Julio Pintos, Osvaldo Barreñada, Silvia Torres Robles, Julio Acosta, Brenda Morales, José Voytenco, Juan Godoy, Nilda, Escotorrin, Andrea Sánchez, Diego Godoy.

 

Fuente de la información e imagen: https://www.pagina12.com

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Colombia: Asesinan a otro líder social y ya son 33 en lo que va del año

Indepaz condena homicidio de líder social en Tibú

Indepaz rechazó el homicidio del líder social Gustavo Antonio Torres en la zona rural de Tibú en la vereda Tienditas, del corregimiento Oru Siete, en la zona rural de Tibú.

El director de Indepaz Leonardo González dijo a Caracol Radio al lamentar el hecho expresó que “en las zonas donde se pensó en los CTCR y donde se pensaba que los firmantes de acuerdo pudieran desarrollar los proyectos productivos de las comunidades, pues estamos viendo es que son zonas que se han convertido o han seguido existido las diferentes conflictividades, y la violencia les ha llegado a sus territorios” dijo el representante de la entidad.

Y agregó “eso está sucediendo en diferentes partes las áreas, donde los firmantes de acuerdo pudieran desarrollar los proyectos para que el estado de los PDT, Pennis, y todos los programas pudieran darle un aire y desarrollar ahí los proyectos productivos de las comunidades, estamos viendo es que son zonas que han seguido con unos problemas de violencia y son líderes como el de ayer que son asesinados por defender la paz” dijo.

El señor González manifestó que “por continuar la implementación de los acuerdos, los enemigos de la paz son personas que están detrás de todos estos hechos y hoy la realidad es que son más de 13 mil firmantes de acuerdo que están cumplimiento y la misma ONU, el gobierno, defensoría del pueblo lo han certificado porque el 95% de los firmantes están cumpliendo”.

Caracol

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Conferencia de la Unesco examina desafíos de la educación

Inició este lunes en París la 41 Conferencia General del ente. Se extenderá hasta el 24 de noviembre.

La 41 Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, (Unesco), inició este lunes en París, Francia, con el propósito de hacer frente a desigualdades educativas agravadas por la Covid-19 y propiciar debates sobre las políticas culturales, la necesidad de invertir más en educación y otros temas relevantes.

De acuerdo con la agenda, las deliberaciones se extenderán hasta el próximo 24 de noviembre, mientras que los días 10 y 11 tendrá lugar la Reunión Mundial de la Educación (GEM 2021) con la participación de numerosos jefes de Estado y Gobierno.

En la jornada inaugural, este lunes, se eligió al presidente de la Conferencia General, responsabilidad que recayó en el embajador de Brasil ante la Unesco, Santiago Mourao.

Se prevé que en la tarde sea ratificada la francesa Audrey Azoulay como directora general. Días atrás,  el Consejo Ejecutivo de la Unesco propuso postergar su mandato. Para el cargo no se presentaron oponentes.

El evento más trascendental ocurrirá este miércoles y jueves, cuando tendrá lugar la GEM 2021, espacio en que se presentará la Declaración de París.

Dicho texto tiene como objetivo central comprometer a los Estados miembros con el futuro de la educación en el planeta y trazar pautas en este sector, uno de los más golpeados por la pandemia de la Covid-19.

La Unesco hace un llamado  a los líderes de los Gobiernos y socios para que expresen su apoyo a la Declaración de París y se comprometan a invertir en educación para el futuro de la humanidad y del planeta.

La Conferencia General se realiza en el marco de la conmemoración del 75 aniversario de la Unesco, por lo que el próximo viernes se realizará una ceremonia especial alegórica a este hecho, con la participación de al menos 25 jefes de Estado y de Gobierno, además de una cifra elevada de ministros.

Según el director de Comunicación e Información Pública de la Unesco, Matthieu Guével, la comunidad internacional tendrá ante sí importantes decisiones a tomar.

En declaraciones a medios de prensa, Guével subrayó que desde 1946 el ente multilateral ha trabajado de forma incansable a favor de la cultura y la integración de las personas, bajo el criterio de que si podemos entendernos entre todos, seremos capaces de construir la paz y el progreso.

Fuente: https://www.telesurtv.net/news/conferencia-general-unesco-desafios-educacion-cultura-20211109-0010.html

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Autodefensas: ¿son un límite y necesidad real de la especie humana ante la violencia extrema?

Por:  Pietro Ameglio

Autodefensas: ¿son un límite y necesidad real de la especie humana ante la violencia extrema?

El 30 de agosto es el Día Mundial del Detenido Desaparecido; en México hay actualmente, según cifras oficiales, 85 mil desparecidos desde 2006 siendo la inmensa mayoría en la última década; de éstos, 11 mil 300 son menores de 18 años y una cuarta parte mujeres (más de la mitad de ellas son niñas y adolescentes).

Nos estábamos preparando en Morelos y Michoacán para la VI y VII Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas del 16 de agosto al 5 de septiembre, cuando la Red de Enlaces Nacionales que agrupa a más de 140 colectivos y organizaciones de familiares por todo el país, nos comunicó que se postergarán ambas brigadas debido a la “reciente alza de contagios Covid-19, y sobre todo a la prevalencia de las nuevas variantes del virus en México”. Decisión correcta y lúcida de los familiares que no necesitan arriesgarse más aún de lo que hacen cada día.

Según Enlaces, en una Brigada anterior a estas dos, realizada en Jalisco durante julio, se localizaron 70 posibles “positivos” de personas posiblemente desaparecidas en vías de identificación, y se habían también ubicado personas buscadas en vida en cárceles.

¡Las Brigadas constituyen un trabajo ejemplar, peligrosísimo y heroico, fruto del amor más generoso, pleno y desinteresado que se pueda encontrar! El exterminio selectivo hacia este tipo de activistas sociales no se detiene:  en semanas recientes, el expresidente de Las Abejas de Acteal, Pedro Pérez López, fue asesinado el 5 de julio en Simojovel, Chis.; José Nicanor Araiza Dávila, que buscaba a su hijo desaparecido el 30 de septiembre del 2018, fue desaparecido el 22 de julio de este año y apareció asesinado cinco días después en Villa de Cos, Zacatecas; asimismo, Gladys Ramos Gurrola, del colectivo Guerreras Buscadoras de Sonora, buscaba a su esposo Brayan Celaya y fue asesinada en Guaymas el 15 de julio. En esos días compañeras de ella, Integrantes de colectivos de Buscadoras de Sonora solicitaron a autoridades estatales y federales protección por las muchas y variadas amenazas recibidas a su vida y seguridad. El 25 de julio el colectivo guanajuatense “Hasta Encontrarte”, denunció en un comunicado que “hombres armados las estaban persiguiendo y tuvieron que correr hasta los maizales”, cuando encontraron restos humanos en una presa en el municipio de Cuerámaro (La Jornada, 26-7-21).

López Obrador, a quien respetamos y sabemos un hombre pacifista y comprometido con la justicia de los más pobres desde hace mucho, ha hecho también en estas semanas una serie de declaraciones que nos ponen delante de conflictos y disyuntivas éticas, morales y operativas centrales en temas de violencia, construcción de paz noviolenta y seguridad. Nos parece importante profundizar en la reflexión acerca de estos aspectos con base en el actual “principio de realidad” mexicano, no para ver quién tiene mayor razón sino para complejizar un problema central de la vida y democracia de los mexicanos (“AMLO: Lograr la paz, clave para acreditar al actual gobierno en la historia”, La Jornada, 16 julio). Al final, tomaremos como ejemplificación de la reflexión el caso actual de Pantelhó en Chiapas.

He aquí algunas afirmaciones públicas recientes del presidente: “Soy pacifista aunque se burlen…voy a seguir diciendo ‘abrazos, no balazos’…No quiero que pierda la vida nadie…Se los pide el presidente de México, que hagamos a un lado el odio, el rencor, que llevemos a la práctica el principio del amor al prójimo, que no nos hagamos daño, no a la violencia, sí a la paz, al diálogo…Tiene que seguir el Ejército y la Guardia Nacional porque, si no, se convierte en terreno de nadie” (La Jornada, 6 julio). Y agregaba: “Nadie puede armarse para enfrentar una supuesta situación de inseguridad, ni hacer justicia por propia mano, ‘eso es ilegal y no debe aceptarse’- Reprueba AMLO las autodefensas. Porque la responsabilidad del Estado mexicano es garantizar la paz y la tranquilidad y ‘nosotros lo estamos haciendo’…Con Calderón trajeron hasta a un experto colombiano para enfrentar el problema de la inseguridad, la violencia, con estas llamadas autodefensas”. Y finalizaba: “Que no digan ‘es que hay mucha inseguridad, luego entonces tenemos que armarnos’, porque hay dos cosas: o es una cuestión politiquera, de dominio caciquil en una región, lucha de facciones, de grupos políticos, caciquiles, sin ideales, sin principios, sin el propósito de ayudar al pueblo, sino de tener poder, o es delincuencia” (La Jornada, 21 julio).

Asimismo como enfoque general del tema, el 1° de julio declaraba: “Son los cárteles de Jalisco, del Pacífico o el de Guanajuato los que ya había, los que estamos enfrentando, no declarándoles la guerra, porque la violencia no se puede combatir con la violencia, sino con otros medios más humanos y eficaces” (La Jornada, 2 julio).

Autodefensa, violencia extrema, paz y especie humana

López Obrador, con acierto pacifista plantea al final de la frase anterior la necesidad de buscar “medios más humanos” para combatir la violencia; y también, como jefe de Estado, lógicamente defiende la acción estatal como la única que puede ejercer el monopolio de la violencia. No es que estemos en contra de estos dos principios, pero, nos parece, que se idealiza el problema y la solución, y se pierde de vista -en parte- el “principio de realidad” de lo inmediato como especie y en lo referente a ciertos territorios mexicanos. Se entiende que el deseo y los principios absolutos -muy positivos, honestos y con los que coincidimos en este caso- busquen imponerse a la cruda realidad y experiencia histórica actual, pero en la construcción verdadera de la paz -tomando en cuenta los avances pequeños pero reales- que se pueda hacer, no debe caerse en voluntarismos axiológicos sino en operatividad concreta y lo más comunitaria y noviolentamente posible.

Hay una reflexión de base que planteamos -con humildad e ignorancia-, acerca del estadio del conocimiento práctico e histórico que tiene la especie humana sobre cómo detener ciertos niveles extremos de violencia sin usar una violencia similar o mayor. Creemos que nuestra especie aún no tiene las suficientes experiencias históricas -sobre todo masivas- para enfrentar en forma civil y noviolenta ataques armados directos sin ninguna ética de respeto a la vida, sino que centrados en el aniquilamiento del otro y la otra. Una vez le preguntaron a Gandhi sobre qué hubiera hecho si en vez de Inglaterra le hubiera tocado enfrentar a Hitler, y él respondió: “Evitar que llegara al poder”. Es claro el carácter preventivo de cualquier proceso social que busque enfrentar la violencia creciente y extrema, pero si no se puede prevenir a tiempo -y eso sucede en innumerables ocasiones en cualquier historia y tiempo-.

¿Qué hacemos con tamaña violencia para detenerla en lo inmediato sin que muera una sola persona más?

Es una pregunta, nos parece, a la que nuestra especie no puede aún contestar con verdad y realismo. Nos gustaría poder dar varias ejemplificaciones históricas al respecto, sin duda algunas las hay pero con mucho nivel de complejidad y especificidad, no para generalizar, en una etapa aún muy experimental frente a las masacres y genocidios que vemos cada día. Por ejemplo, la experiencia de San José Apartadó, en el Urabá Antioqueño en el norte colombiano, es muy inspiradora en términos de defensa popular noviolenta, aún a costa de un gran número de sus habitantes asesinados por los bandos en pugna en la guerra. Pero es algo lejos de generalizarse.

Sin embargo, aceptar en parte esta realidad histórica de nuestra especie no significa que no haya pautas que puedan volverla un poco más humanizante y noviolenta, en el sentido que la autodefensa que se ejerza no busque prolongar la espiral de la guerra, la violencia extrema, sino detener ese enfrentamiento armado y espiral de guerra, y hacerlo regredir -lo más y antes posible- hacia lo político y la negociación, algo que el bando favorable a la guerra buscará impedir, a través de provocaciones violentas. Lo ideal, al menos en esta etapa de la especie, sería al menos “mostrar las armas, pero no usarlas”, un arte tremendamente complejo y difícil en condiciones de cerco y guerra.

Así, las autodefensas corresponden entonces a un estadio -todavía muy violento- de nuestra especie, pero son menos inmorales que permitir el aniquilamiento pasivamente. Gandhi decía: “Entre la cobardía y la violencia escojo mil veces la violencia. Pero hay otro camino que es la noviolencia”, y lo exploró a fondo a costa de su propia vida, enseñándonos avances fundamentales para nuestra especie, pero creo que aún no son posibles de generalizar en el corto plazo y la coyuntura inmediatista. Él decía que la noviolencia estaba en una etapa como la energía eléctrica en tiempos de Tomás Alva Edison.

Entonces, el problema social de la existencia de las autodefensas comunitarias está relacionado con el estado de las cosas -el principio de realidad- de una relación de fuerzas muy dispareja entre el predominio del crimen organizado y la presencia estatal en ese territorio que busca detenerlo, en el mejor de los casos; y en el peor -lo más común en México- está relacionado con el contubernio y asociación delictiva entre el crimen organizado y una parte del Estado, sea en cuanto autoridades políticas de todos los niveles, que en cuanto fuerzas armadas de distinto tipo. No se trata de un “Estado fallido”, tampoco de un “vacío de Estado”, esos son eufemismos que esconden la realidad, sino que se trata de una duplicidad de ataque conjunto entre Estado y crimen organizado contra poblaciones desarmadas, civiles, pacíficas e indefensas.

Ante el tamaño de esta violencia criminal-estatal e indefensión comunitaria, ¿qué le queda por hacer a la población local?

Los caminos son dos, nos parece e indica la experiencia: el primero consiste en desplazarse hacia otras localidades lo más cercanas o lejanas posibles pero seguras, en lo que es una forma de lucha noviolenta pacifista que evita caer en la espiral de la guerra armada, que difiere cualquier tipo de enfrentamiento armado esperando que el Estado u otras instancias construyan las condiciones que acaben con la impunidad, y permitan un retorno territorial y convivencia justo y pacífico e incluyente para todas y todos sin excepción.

O si no, el otro camino es construir comunitariamente una fuerza armada organizada -con lo que se tenga a disposición para la autodefensa- que detenga o inhiba en parte el impune ataque armado criminal, partiendo de la base que aunque ambas son formas de violencia, no es lo mismo la violencia del que ataca a la de auqel que se defiende. El gran desafío en este punto está en que las acciones de esta fuerza de autodefensa comunitaria tengan un mandato y control de las asambleas y autoridades legítimas comunitarias (zapatismo, Cherán, Ostula, CRAC-PC en Guerrero…), y no se dediquen a aumentar la espiral de la guerra y la violencia, sino que detengan en lo posible el avance de la guerra y la violencia, y hagan la justicia correspondiente, pero que no se dediquen a perseguir y atacar a otros grupos. Ese es el gran secreto y arte de la autodefensa, que sea capaz de “Parar la mano asesina” pero que no prolongue ni aumente la guerra. En ese sentido, las Guardias, Rondas o Policías Comunitarias -sobre todo indígenas y campesinas- son un gran ejemplo que tiene detrás la fortaleza, unión, control social y dominio territorial de las comunidades y pueblos, como por ejemplo los nasas con sus bastones de la guardia comunitaria del Cauca colombiano. Pero ni por asomo estas experiencias pueden trasladarse mecánicamente a otros territorios. Con estas experiencias reales, actuales e históricas nos parece que López Obrador comete un error al generalizar en México con el término de autodefensas a algunas formas de organización popular que han sido penetradas por el narco -sobre todo en Michoacán y Guerrero-, sin tomar en cuenta la particularidad y avance de excepciones como estas experiencias que acabamos de nombrar en México y América Latina, las cuales presentan en términos de construcción de paz por “medios más humanos” y comunitarios, desde el estadio actual de la especie, aspectos significativos y esperanzadores.

Pantelhó: ¿Autodefensa bajo control del pueblo que ejerce el poder que le corresponde?

Veamos una ejemplificación muy concreta y actual mexicana. En los últimos años en Chiapas, particularmente en el municipio de Pantelhó (unos 20 mil habitantes), hemos visto cómo el contubernio entre la alcaldesa provisoria y el alcalde electo perredistas, otros partidos políticos y el sistema electoral ligados al narco, la policía municipal, el crimen organizado de trata y narcotráfico, el sicariato y paramilitarismo han creado un estado de aterrorizamiento social, exterminio y desplazamiento de población atroces, ante los ojos del Estado mexicano en todos sus niveles, empezando por el gobierno estatal. Se trata de un municipio sin el mínimo estado de derecho. Ante ello, el 7 de julio irrumpió públicamente el grupo denominado Autodefensas del Pueblo “El Machete” con el objetivo de “expulsar a los sicarios narcotraficantes”; se disolvió el Cabildo municipal y se exigió anular las elecciones del 6 de junio. Como consecuencia, el Ejército y la Guardia Nacional tomaron inmediatamente el control municipal, y sufrieron una emboscada por pistoleros criminales al otro día, con varios heridos. En asamblea del 10 de julio con la mayoría de las comunidades, se declaró: “Es verdad el surgimiento de autodefensas en Pantelhó por la presencia del crimen organizado, la ausencia total de los gobiernos federal y estatal, y por las amenazas y los asesinatos”. Y complementaron en un comunicado que “una vez que Pantelhó esté libre del crimen organizado encabezado por Raquel Trujillo el perredista electo alcalde, y narcotraficantes, nosotros como autodefensas del pueblo nos retiramos porque no buscamos el poder ni el dinero” (La Jornada, 11 julio). Cientos de pobladores se desplazaron y en esta semana  ante la nueva situación de “poder comunitario y popular” están regresando.

Más adelante, el 26 de julio unos 3 mil pobladores de las distintas comunidades y barrios armados con palos y machetes, ante el hartazgo total de la complicidad estatal y la desbordada violencia hacia la población, tomaron la alcaldía, quemaron alguna decena de casas y saquearon tiendas de sicarios: “La quema no es un acto racista en contra de los mestizos; nuestra lucha es contra los sicarios y narcotraficantes que han secuestrado Pantelhó durante mucho tiempo y asesinado a nuestros hermanos indígenas” (La Jornada, 29 julio). Hicieron retroceder al Ejército y Guardia Nacional y bloquearon también las entradas a la cabecera sin dejar entrar a nadie.

La argumentación de los pobladores en un comunicado del 27 de julio, es muy clara en relación a la reflexión que hacíamos más atrás de las causas de este tipo de levantamientos populares y de la creación de las autodefensas, así como de la fuerza moral que sustenta al pueblo organizado no para la guerra sino para la defensa popular, que por “límites históricos de nuestra especie” aún no puede ser lo noviolenta o plenamente cristiana como se quisiera (pero ¡SÏ es noviolenta y cristiana en esta particular coyuntura histórica! He ahí la paradoja de la complejidad del orden social y su principio de realidad correspondiente): “El gobierno nos ha abandonado. Aquí no hay seguridad, paz ni tranquilidad, sólo miedo, llanto, temores, extorsiones, intimidaciones y ya ni hablar de la corrupción. El 26 de julio entramos a la cabecera a hacer justicia nosotros mismos, a catear las casas de los asesinos y narcos, no de la gente que es inocente” (La Jornada, 28 julio).

El 3 de agosto hubo una mesa de diálogo -mediada por la diócesis de San Cristóbal- entre 20 representantes comunitarios -sin presencia de El Machete- que tienen tomada la cabecera municipal y funcionarios estatales y federales, donde le plantearon al gobierno estatal que el 1° de octubre habría elecciones por “usos y costumbres” para elegir nuevas autoridades honestas del pueblo, que el Congreso estatal realice una auditoría al ayuntamiento, y haga justicia a las víctimas del crimen. Desconocieron totalmente a las actuales autoridades electas. El director del Centro de DDHH Fray Bartolomé de las Casas, Pedro Faro, declaró que “ellos están dando la cara y avalan que el levantamiento de El Machete responde a un hartazgo por la ausencia del Estado, que derivó en 200 muertos en 20 años, además del despojo de cuantiosos bienes (y miles de desplazados)” (La Jornada, 4 agosto).

Lo que está sucediendo en Pantelhó es un ejemplo ¡muy interesante! -y ojalá se desarrolle y mantenga en esta lógica- de lo que Gandhi afirmaba en el punto 1 de su Programa Constructivo de la India (1941), y que creemos el zapatismo y otros pueblos indígenas encarnan plenamente: “Nosotros hemos estado acostumbrados por mucho tiempo a pensar que el poder viniese sólo de las asambleas legislativas. Yo he considerado esta creencia un grave error causado por la inercia o por una especie de hipnotismo. Un estudio superficial de la historia inglesa nos ha hecho pensar que todo el poder llega al pueblo por los parlamentos. La verdad radica en que el poder está en la gente y es confiado momentáneamente a quienes ella puede elegir como representantes propios. Los parlamentos no tienen poder y ni siquiera existencia independientemente del pueblo. Convencer al pueblo de esta sencilla verdad ha sido mi tarea en los últimos veintiún años. La Desobediencia Civil es el depósito del poder. Imaginen que todo el pueblo no quiera adaptarse a las leyes del cuerpo legislativo y que esté preparado a soportar las consecuencias de la no-adhesión”. Así, el pueblo de Pantelhó ha decidido ejercer legítimamente su poder, no enunciarlo (diría Lenin), tomando como base su acumulación de experiencia histórica local, regional y como especie humana. Como diría Vaclav Havel, expresidente de la Checoslovaquia liberada del totalitarismo soviético por la “revolución de terciopelo” que él encabezó junto a muchos más: es el “Poder de los Sin Poder”, donde los “Sin Poder” deciden usar “Su Poder”.

Este proceso social importante, ayudará a explorar alternativas de avance en el campo de la defensa popular noviolenta -según el estadio de la especie-, si la autoridad de la representatividad comunitaria mantiene bajo control a la autodefensa de El Machete y podrá decidir cuándo estarán dadas las condiciones para que se extinga. Un dirigente del grupo señalaba que “ese grupo no participó en la toma del pueblo, sino que lo hicieron ‘las comunidades’, pero nosotros ‘los apoyamos sin armas porque ésas y los militares se quedaron en el campamento’” (La Jornada, 28 julio). Concluimos entonces preguntándonos, sin tener la respuesta final: ¿Cuál es el “principio de realidad” más válido y realista en Pantelhó, el que sea más adecuado para sus pobladores comunitarios justicieros siguiendo sus ideales de una construcción de paz noviolenta y cristiana, frente al “principio de realidad” de la delincuencia organizada-municipal;  tomando en cuenta el actual estadio al respecto en que se encuentra nuestra especie y la realidad del crimen organizado-estatal en ese territorio?

Fuente de la información e imagen:  https://desinformemonos.org

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Murales por la alegría y la paz en Siria (+Fotos)

Un grupo de artistas sirios autoproclamado ‘Ritmo de la Vida’ continúa hoy su labor en la difusión de la alegría, paz y amor convirtiendo los muros de las escuelas en verdaderas obras de arte.
La iniciativa comenzó con el inicio de la guerra en 2011, y la protagonizan profesores de artes en las escuelas de Damasco. 

Su objetivo es embellecer, colorear la ciudad y generar sonrisa y optimismo en medio del conflicto bélico, dijo a Prensa Latina, Muafak Makhoul, artista plástico y coordinador del grupo. 

Explicó que hasta la fecha se ejecutaron 10 murales, el último de los cuales se realiza desde hace nueve meses y tiene como título ‘Retorno a la Escuela’.

En el mismo se emplean técnicas como el grabado y la escultura, y tiene como finalidad rendir tributo a grandes educadores de la historia de Siria.

Trabajamos con amor, precisión y pasión, y existe buena aceptación por parte de la gente que observa nuestro trabajo, pues sustituye la tristeza, oscuridad y melancolía por vida y colores mediante el arte, destacó.

Según Makhoul, después de 10 años de guerra, el pueblo anhela alegría y sonrisa, y busca medios para disfrutar de la vida y el arte es uno de ellos.

El Grupo tuvo que trabajar en el 2014 bajo lluvias de morteros y proyectiles, sin embargo, logró ejecutar un mural que fue inscrito en el Libro de Guinness como el más grande en el mundo hecho de materiales reciclables, lo cual constituyó un incentivo para continuar el trabajo.

Explicó que el equipo está conformado ahora por 11 pintores y escultores jóvenes, además de una artista alemana solidaria con Siria, y todos trabajan de manera voluntaria sin nada material a cambio.

‘La cultura es también una batalla que se libra para confirmar la existencia y nuestras armas son el talento, el amor y la vida para transformar lo triste y feo en alegre y bello’, remarcó.

A su vez, la artista Ula Al-Mesh, de 29 años de edad, destacó a Prensa Latina que el objetivo es dar toques de belleza y vida a la ciudad, y también transmitir mensajes didácticos mediante los dibujos, además de sacar el arte de las salas de exposiciones para que la gente interactué con el mismo.

La mayoría de la gente acoge nuestro trabajo y a mí en lo personal enriqueció mi experiencia en la escultura y pintura, precisó.

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=458379&SEO=murales-por-la-alegria-y-la-paz-en-siria
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Unidad por la paz

Por: lahora.com.ec

Ecuador necesita unidad; sin olvidar la meta común de reconstruir el tejido social, las instituciones y terminar con la corrupción.

Hablar de fraude sin pruebas es irresponsable. Leonidas Iza se confunde al decir, “lo que está en juego es nuestro proyecto político”; lo dijo ayer en su convocatoria. Lo que está en juego trasciende a un partido, un proyecto y un puñado de egos hinchados; lo que está en juego es el país.

Ecuador necesita salud: este año no llegará la inmunidad contra el Covid-19, pero tampoco hay vacunas del calendario regular, peor un plan de diagnóstico para manejar la pandemia.

El país necesita educación: vacunar a los maestros para el regreso paulatino a clases que reintegre a los más de 350.000 niños que desaparecieron de las aulas. Ellos no entienden de derechas o izquierdas, pero sí de hambre y abusos.

El país necesita conectividad: un tendido de redes y fibra óptica que alcance a toda la población, especialmente en zonas remotas, y que facilite la educación, así como su participación política y económica.

El país clama por inclusión, de la mujer -pero no en vitrina, como cuota, trofeo o víctima-; de pueblos y nacionalidades indígenas, en la economía y la toma de decisiones.

El “odio al banquero” y a las “movilizaciones violentas” incendian pasiones que no deben sobreponerse a la meta de derrotar al narcotráfico, al autoritarismo y a la impunidad para los sentenciados por corrupción, y los que aún se escudan tras el poder.

Que así lo entiendan Pérez y Lasso, que actúen en coherencia con sus observadores electorales -metidos de cabeza en la revisión de las actas-, y que así se pronuncien cuando llegue la hora.

Si la mujer no existiese más que en las obras escritas por hombres, se imaginaría importantísima.” Virginia Woolf Escritora feminista, en ‘Una habitación propia’

No sirve arrinconarlos; en esos momentos todos ellos podrían desarrollar colmillos y garras.” Stephen Crane (1971-1900) Poeta y novelista estadounidense.

Fuente: https://lahora.com.ec/quito/noticia/1102340418/unidad-por-la-paz

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México: Un panorama de la violencia en Baja California

Por: Sárah Eva Martínez Pellégrini Y Juana Isabel Vera López*

De acuerdo con el Índice de Paz México 2020 elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP), por segundo año consecutivo Baja California se ubica en el primer lugar de violencia en el país, lo que la convierte en la entidad federativa menos pacífica de México, seguida por Colima, Quintana Roo y Chihuahua. A esta situación se agrega el hecho de que la “paz” estatal sufrió un deterioro para 2019.


Baja California registró una calificación del 4.572, notablemente superior al promedio nacional del 2.914, y casi cuatro veces superior a Yucatán, la entidad con el mejor índice de paz, con un 1.272. La importancia de revisar la posición del estado tiene que ver con los impactos de la violencia y por tanto la ausencia de paz en los aspectos de salud, económicos y de cohesión social, es decir, como afecta de manera negativa a la calidad de vida y las posibilidades de mejora de la sociedad bajacaliforniana.

Esta discusión es particularmente relevante en momentos como los actuales, en los que la pandemia ha modificado las dinámicas personales, familiares y sociales, y sin duda ha generado un ambiente de incertidumbre e inseguridad que pueden profundizar sustantivamente parte de los factores promotores de los hechos y actitudes violentas.

Según los datos del informe del Índice de Paz México 2020, el impacto económico de la violencia per cápita 2019 en Baja California, fue de 72 mil 409 pesos constantes de 2019 (IEP, 2020: 50), mientras que a nivel nacional está en 36 mil 129 pesos. Además se especifica que el costo mayor deriva del aumento de homicidios.

El cálculo del Índice de Paz México resulta de gran utilidad debido a que es un indicador que desagrega los tipos de la violencia en cuatro categorías con dinámicas específicas:1) violencia política, 2) violencia oportunista (considera la extorsión y el robo), 3) violencia interpersonal (incluye las agresiones, delitos sexuales y violencia familiar) y 4) conflictos de cárteles, crímenes relacionados con drogas y conflictos armados entre grupos criminales. Estas diferencias por tipos permiten identificar mejor el origen y las posibles intervenciones para corregir la evolución de la paz y en qué factores fundamentar la construcción social de la misma.

Con base en los resultados obtenidos en el informe, se tiene que “el impacto económico de la violencia en México se calculó en 4.57 billones de pesos (US$238 mil millones) en 2019, cifra equivalente a 21.3 por ciento del PIB nacional” (IEP, 2020: 3), teniendo los delitos con violencia un costo de 1.43 billones de pesos (31.3 por ciento del impacto total).

El impacto económico de los delitos con violencia pasó de 1.2 billones de pesos en 2015; a 1.43 billones de pesos en 2019. Este tipo de violencia no solo afecta económicamente sino también en la salud de las personas y sus familias.

Dentro de los cinco indicadores que conforman el Índice de Paz, nos parecen particularmente relevantes para dibujar un proceso de construcción de una sociedad pacífica, los datos sobre la categoría de delitos con violencia que mide el número de delitos de este tipo por cada 100 mil  habitantes, ajustado por la cifra negra. Estos delitos incluyen el robo, el asalto, la violencia sexual y la violencia familiar.

En particular la violencia sexual y la familiar, que son los tipos que aparecen con mayor incidencia podrían considerarse indicadores de la existencia de una violencia subyacente en el entorno de los sujetos desde su ámbito familiar que deteriora las posibilidades de tener ciudadanos con una cultura de paz, tolerancia y respeto. En este sentido estarían debilitándose de manera estructural los pilares de la paz positiva (“actitudes, instituciones y estructuras que crean y sostienen sociedades pacíficas” (IEP, 2020: 62)).

En un análisis diacrónico, desde 2015 a la fecha, las tasas de violencia sexual y violencia familiar han aumentado en 55.8 por ciento y 59.5 por ciento, respectivamente (IEP, 2020: 27). En este indicador se encuentran registradas la violencia sexual y familiar que permite un primer acercamiento a un fenómeno relativamente poco estudiado como lo es la violencia y acoso escolar, que, de ser atendido de forma temprana, prevendría el aumento de comportamientos violentos.  Parece oportuno plantear una opción de intervención desde la propia escuela para tratar de mitigar este penoso y costoso primer lugar de Baja California.

En este contexto se realizó un levantamiento de información en el contexto de las actividades del CONVID-Colef (Alianza estratégica para el desarrollo de las regiones y el sector vitivinícola) en escuelas secundarias en los cinco municipios de Baja California. En este trabajo participó la Comisión Estatal de Derechos Humanos precisamente para vincular los resultados con los actores con posibilidades de intervención.

Los principales resultados obtenidos de una muestra en escuelas urbanas y rurales de los cinco municipios de Baja California apuntan que un 12 por ciento de los alumnos de secundaria sufren violencia escolar y un 7.8 por ciento bullying o acoso (violencia repetida con ocurrencias semanales). Se encuentran grandes diferencias dentro de las escuelas ubicadas en zonas problemáticas y las que no lo están. En total estaríamos hablando de un 20 por ciento de estudiantes violentados en su entorno escolar.

Distinguiendo por tipos de violencia, un 12.5 por ciento de los estudiantes de secundaria violentados manifestaron ser objeto de violencia psicológica, un 18.4 por ciento de violencia física y un 7.3 por ciento de ciberviolencia. En el caso de bullying estos porcentajes pasan a ser de 11.1, 11.9 y 2.9, respectivamente. Observando la distribución por municipios, las tasas mayores de violencia se identificaron en las escuelas de Rosarito, seguidas por Ensenada y las más bajas en Tecate. El análisis de la muestra por género no presenta deferencias sustantivas entre mujeres y hombres.

Con estos datos muy generales parece pertinente plantearse que esa proporción de uno de cada cinco jóvenes violentados es significativa, ya que además de una víctima hay un victimario, y que en ambos son susceptibles de reproducir patrones violentos en etapas posteriores de su vida contribuyendo al deterioro de sus situaciones personales, de sus familias y de su comunidad.

Por parte de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNDOC, por sus siglas en inglés), se realizan programas de capacitación en las entidades para apoyar a las instancias encargadas de aplicar la ley para proteger a las víctimas de violencia sexual y violencia familiar. Otra estrategia son los programas dirigidos a jóvenes en todo el país, ofreciéndoles alternativas de justicia, de manera que sean medidas preventivas para evitar caigan en el círculo de delincuencia y encarcelamiento (IEP, 2020: 96). Sin embargo, nos parece importante abordar el problema desde los escolares de una forma más sistemática y estructurada precisamente para sentar de manera sólida las bases de una paz positiva que facilite la cohesión social y el desarrollo integral.

*Saráh Martinez. Doctora en ciencias económicas y empresariales por la Universidad Autónoma de Madrid. Investigadora de El Colegio de la Frontera Norte en temas de desarrollo económico, sistemas productivos locales, competitividad y planeación y evaluación de políticas

*Juana Isabel Vera. Doctora en Ciencia Política y Administración Pública en El Colegio de Veracruz. Investigadora de El Colegio de la Frontera Norte en temas de Políticas públicas y Desarrollo Regional

Fuente e imagen:  CIMAC Noticias

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