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ONU: La movilidad social es menor que hace 80 años, advierte un informe de la ONU

La pobreza y la riqueza tienden a reproducirse durante generaciones y, de hecho, la movilidad social (la posibilidad de que un niño aspire a mejorar el nivel de vida de sus padres) es ahora menor que en la década de los cuarenta del siglo pasado, advierte un informe del Relator de la ONU sobre la extrema pobreza, Oliver De Schutter.

El informe hecho público hoy aporta numerosos datos que muestran que la meritocracia que supuestamente viene con el acceso a la educación es una falsedad, pues la escuela es un lugar «donde las jerarquías se reproducen o, en el peor de los casos, se magnifican».

La combinación de privilegios en la cima y privaciones en la base persiste en todo el mundo, con diferentes grados: en los países de la OCDE los niños de hogares pobres tardan entre cuatro y cinco generaciones en alcanzar la renta media de su país; en Brasil, Colombia o Sudáfrica, tardan nueve generaciones o más.

Que la escuela por sí misma no basta para nivelar a los niños se comprende cuando se observa cómo las diferencias sociales hacen que cuestiones como el transporte escolar, la ropa que un niño viste o la alimentación que recibe afectan ya a su rendimiento en clase y a la imagen que ese niño proyecta.

Además, un hogar rico puede responder con recursos a gastos inesperados, mientras que en un hogar pobre una situación de crisis agrava inmediatamente su situación social.

Las consecuencias se manifiestan muy pronto: en Estados Unidos, un niño de una familia de ingresos altos conoce el doble de palabras que uno de familia pobre; en consecuencia, al terminar los estudios, la mitad de los hijos con padres en las clases directivas se incorporan después a esas clases, mientras que solo un cuarto de niños cuyos padres ejercen trabajos manuales lo logra.

La salud se resiente inmediatamente de todas estas desigualdades, y la consecuencia es que una persona de un entorno pobre viven de media 10,5 años menos que una de clase media; en Europa, la diferencia es apenas menor: una persona que no superó la escuela secundaria vivirá ocho años menos que otra con estudios universitarios.

En conclusión, la pobreza «no es resultado de la pereza, la falta de autocontrol o una planificación deficiente: tiene sus fuentes en factores estructurales como el alto desempleo, los salarios estancados y la discriminación».

Para el Relator, este estancamiento en la movilidad social puede revertirse con las siguientes políticas: «invertir en educación y cuidados en la primera infancia, garantizar que las escuelas son verdaderamente inclusivas, y apoyar a los jóvenes mediante una garantía de renta básica (para) romper los círculos viciosos que hacen que la pobreza se perpetúe».

Esto -concluye- no solo va en interés de las personas en situación de pobreza: interesa a toda la sociedad, que no puede permitirse desperdiciar talento ni tampoco el deterioro del tejido social».

Fuente: https://www.swissinfo.ch/spa/onu-pobreza_la-movilidad-social-es-menor-que-hace-80-a%C3%B1os–advierte-un-informe-de-la-onu/47044306

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Charo Rueda: «El cerebro del alumnado tendrá unas habilidades que se determinan, en gran medida, por la educación que recibe»

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  • Charo Rueda es investigadora de la Universidad de Granada en el departamenteo de Psicología Experimental y Fisiología del Comportamiento. Acaba de escribir Educar la atención con cerebro que saldrá a la venta a finales de este mes, en la edutorial Alianza. Hablamos con ella sobre la importancia que tiene la atención, no solo para discriminar la información que nos llega al cerebro sino, también, para mediar en nuestro comportamiento. Se trata, a su juicio, de uno de los elementos clave que hacen del ser humano «esa especie tan especial que somos». Y, como tal, es complicado de desarrollar y se ve impactado por muchos elementos externos que pueden ir, desde la salud física a la emocional, pasando por la pobreza.

Lo primero que tiene que hacer una persona que quiera entrenar la atención (la propia y la ajena) es conocer qué es la atención y cómo funciona. “No he querido hacer un libro de “recetas” sobre cómo educar la atención en el aula. Creo que no debo decirle a un maestro qué es lo que tiene que hacer en el aula, ese no es mi tema. Los maestros son quienes saben cómo hacen eso; son los expertos en saber qué hacer en el aula”. Cosa que no quita para que en un primer momento el maestro sepa qué es lo que quiere entrenar (la atención, la motivación) y, además, saber evaluar cuáles son las necesidades individuales de su alumnado. “Para eso los maestros necesitan conocimiento”.

Es lo que Charo Rueda ha intentado hacer en las más de 400 páginas que dedica, en su libro Educar la atención con cerebro, a comprender qué es la atención, cómo funciona, cómo se entrena y qué puede hacerse en educación al respecto. Eso sí, además de huir de los recetarios, esta investigadora de la Universidad de Granada también se muestra preocupada por que la llamada “neuroeducación” sea un ámbito que resulte útil a los educadores: “Creo que a veces se transmite una idea demasiado simplista del cerebro, intentando hacer metáforas fácilmente asimilables para no expertos pero que, al final, están vacías de contenido”.

Por eso Charo Rueda ha escrito un libro en el que se describe en profundidad cómo se aborda el estudio de la atención y su relación con el cerebro, así como su desarrollo a lo largo de la vida, y los aspectos que influyen en este desarrollo. En su opinión, “para entrenar la atención hay que ser un poco experto, saber en qué consiste, qué procesos la ponen en marcha y cuáles son sus funciones; para qué es importante. La persona que educa debe conocer qué es lo que pretende educar, e identificar qué es lo que el aprendiz necesita. Esta es mi filosofía”.

La primera pregunta de todas, claro, es obligada. ¿Qué es la atención?

«Esta no es una pregunta fácil. De hecho, en Psicología es famosa la frase de que todo el mundo sabe lo que es la atención, aunque es muy difícil definirla. La atención tiene que ver con muchas cosas, y cuando una trata de definirla, la sensación que provoca en el otro es que la atención tiene que ver con todo, básicamente.

Creo, continúa Rueda, que la clave está en que tu cerebro recibe tanta información que es imposible procesarla toda con un alto grado de agudeza y de forma consciente; hay una limitación. La atención, bajo esta premisa, es el mecanismo necesario para priorizar la información que nuestro cerebro va a procesar de forma consciente. Dicho de otro modo: la atención es el mecanismo que nuestro sistema cognitivo, nuestro cerebro, ha inventado para poder priorizar la información.

Aquí es importante hablar de la distinción entre lo que el cerebro hace de modo automático y lo que procesa con control. Este segundo modo de procesar de forma consciente y voluntaria tiene más que ver con lo que llamamos la atención. Lo que trato de transmitir, y es una idea central en todo el libro, es que la atención es necesaria para gestionar nuestro comportamiento, para ajustarnos a nuestros objetivos o a las normas sociales o culturales. Por tanto, es importante no solo en tu vida mental sino también en cómo te comportas. Si no estás atento te comportas de forma automática y los automatismos a veces, por ejemplo en el contexto socioemocional, no son buenos. Por ejemplo, podríamos decir que los prejuicios sociales son ideas automáticas que facilitan tu interacción con la gente, pero si tienes un prejuicio negativo hacia un grupo social concreto, tu comportamiento automático para con una persona de ese grupo al que no conoces será bajo este prisma. Si quieres dominar esa tendencia automática en lo social, necesitas atención. Estar atento es necesario para que seas más consciente de tus pensamientos y acciones y te ajustes a tus objetivos propios; eso en los niños es importantísimo, desarrollar esa conciencia es importante».

La atención es el mecanismo que nuestro sistema cognitivo, nuestro cerebro ha inventado para poder priorizar la información

De esta forma, finaliza, la atención es lo que te permite priorizar tu actividad mental hacia la consecución de tus propios objetivos, hacia un modo más controlado de comportamiento. Esto nos distingue de los animales. El comportamiento de los animales está mucho más determinado por impulsos y deseos que están mucho más en el presente. Su capacidad para ajustarse flexiblemente a situaciones cambiantes, o de dejar de lado un deseo en el momento en pos de un objetivo más a largo plazo, es mucho menor».

La importancia de la atención, por tanto, es meridiana. No solo nos ayuda a discriminar información que queremos priorizar, sino que es la herramienta que necesitamos para sintonizar nuestro comportamiento con objetivos propios o instrucciones recibidas. La premisa del libro es que esta atención puede ejercitarse a lo largo del tiempo. Para ello, Charo Rueda expone en sus páginas algunos de los ejercicios que han utilizado en su investigación. Aunque se trata de unos ejercicios que, tal vez, no puedan tener una traslación directa, por ejemplo, a las aulas o al salón de casa.

“Lo importante es entender la filosofía de cada ejercicio, de modo que el maestro pueda proponer actividades similares para clase. Por ejemplo, ser capaz de corregir una tendencia de respuesta dominante y producir una alternativa es importante para entrenar la atención. Estoy segura de que muchas actividades se pueden diseñar en el aula para entrenar esta capacidad”, asegura la investigadora.

Los ejercicios con los que ejemplifica Rueda en el libro están sacados de la investigación que se lleva a cabo en los laboratorios de neurociencia cognitiva, como el que ella dirige en la Universidad de Granada. En sus investigaciones querían comprobar, entre otras cosas, si se producían cambios en el funcionamiento del cerebro al ejercitar la atención. Esa es la razón por la que las pruebas son tan controladas: “Para poder utilizar tecnología de neuroimagen que nos permitiera medir cambios en el cerebro”. En sus primeros estudios observaron cambios en el cerebro tras unas pocas sesiones de entrenamiento. “El cerebro es muy sensible al aprendizaje”. Bien es cierto, aclara, que esos cambios no tienen por qué ser estables, para ello hay que cultivarlos con el tiempo. Pero, en cualquier caso, es la demostración de que “el cerebro, especialmente el humano, es altamente educable”, asegura Rueda, “nunca debemos perder esto de vista». «Un educador no debe perder de vista que el cerebro de su alumnado acabará teniendo unas habilidades que se determinan, en gran medida, por la educación que recibe, por el esfuerzo que se le pide y las funciones que se le requieren”.

Esta es una de las claves de todo el asunto. La activación del cerebro ante una acción que debe desarrollar. En el libro, Charo Rueda insiste en no pocas ocasiones en la necesidad de que el conocimiento al que debe aspirar el alumnado no sea ni muy difícil ni muy fácil. Debe encontrarse en lo que Vygotsky definió como zona de desarrollo próximo. Es uno de los elementos clave para el aprendizaje.

El libro recoge otros elementos que “maximizan el aprendizaje de habilidades”, comenta. “Cosas que son de importancia general y creo que el maestro las tiene que tener en cuenta”. La primera, claro, son las horas de dedicación o práctica aunque, afirma, “los siguientes son casi más importantes”. Esta práctica no debe ser intensiva, sino que debe estar repartida en el tiempo. Otro aspecto importante, como se comentaba antes, es la zona de desarrollo próximo, “cómo tienes que adaptar el material para que al niño no le resulte ni excesivamente fácil ni difícil” ya que “cualquier cosa que esté en uno de estos extremos produce una gran desmotivación”.

Otro de los elementos fundamentales es el “andamiaje”, dice Rueda. Se trata del papel que tiene el docente en este entrenamiento de la atención, entre otras cosas. Según uno de los últimos estudios publicados por su equipo sobre el entrenamiento de la atención y su relación con la guía metacognitiva por parte del entrenador. “Cuando un educador enseña al niño a ser más consciente de lo que está haciendo el efecto del entrenamiento en el cerebro es mayor y se transfiere a habilidades generales de razonamiento”.

Como explicaba en el caso de evitar respuestas automáticas ante algunas situaciones, el papel del profesorado es importante si explica a chicas y chicos qué es lo que está ocurriendo. “Explicar eso para que el pequeño entienda qué está haciendo, les sirve para generalizarlo a otras situaciones de la vida”. La idea es que el niño o la niña vea cuál es el ingrediente básico que puede aplicar en otros momentos o situaciones. “Esto le va a ayudar a controlar mejor su atención y su comportamiento”, asegura la investigadora.

Prestar y controlar la atención es una cosa muy costosa y cansa mucho, por eso necesitas variar un poco de actividad

A todo lo anterior se uniría la necesidad de “proponer una cierta variedad de actividades. Que el maestro comprenda bien el ingrediente principal y sea capaz de ponerlo en distintas actividades”. Rueda explica que esto es importante porque “prestar y controlar la atención es una cosa muy costosa y cansa mucho, por eso necesitas variar un poco, para ‘rellenar el saco de la motivación’ que se va vaciando a medida que repites la misma cosa”. Estar atento es muy costoso para el cerebro. Hay que tener en cuenta que el cerebro “gasta” el 25% de la energía del cuerpo suponiendo solo el 2% de la masa corporal.

Prestar atención es, según lo ve Charo Rueda, “la clave cognitiva que nos hace ser este animal tan raro que somos”, “donde nuestra especie ha dado un salto evolutivo”. Controlar la atención, poner la mente en el estado de procesamiento selectivo de la información que recibe para así poder tomar decisiones que, por ejemplo, podrían implicar no hacer algo que queremos hacer porque tenemos un objetivo estratégico a medio o largo plazo. Esto es algo que, comenta Rueda, niñas y niños más pequeños no pueden hacer porque su capacidad para representar el futuro escasamente llega al día siguiente. Por eso, prestar atención es algo tan complicado, porque requiere representar el futuro, tener presentes los objetivos propios, traer a la memoria situaciones o eventos similares para idear diferentes posibilidades de acción… todo esto hay que desarrollarlo para conseguir que la atención ayude a regular el comportamiento. “La atención no funciona aisladamente, necesita de otros componentes cognitivos para hacerlo con eficacia”, asegura la investigadora.

Esto implica cuestiones como saber en qué momento se le puede pedir a alguien una cosa concreta. Una cosa es la atención involuntaria, esa que se pone en marcha, por ejemplo, cuando oímos una sirena o cuando alguien nos llama por nuestro nombre. Pero si lo que queremos es que alguien tenga un control interno, propio, de la atención “tienes que eliminar distractores que puedan captar su atención de forma automática”. Un ejemplo vale más que mil explicaciones: “Si quieres que el niño esté centrado en una actividad como comer o conversar, no debes poner la tele u otros distractores que compitan con la actividad que quieres que se haga de forma consciente”.

La educación de la atención debe ser una cosa integral, no solo algo que corresponde a las escuelas y a las familias

Ya desde los 6 meses de edad se ha visto cómo comienza a surgir un control endógeno, interno, de la atención en las criaturas. Es bueno que los padres y madres sean conscientes de esto y, además, tener en cuenta, que existen muchos factores que pueden afectar al desarrollo en los meses posteriors de esta capacidad en los pequeños. Elementos como el estrés, la ansiedad, la sensación de soledad, la falta de sueño, las situaciones de pobreza… “son situaciones que deterioran la capacidad de controlar la atención”.

Pobreza y atención

Las condiciones materiales de vida, la situación sociocultural y económica de las familias, en definitiva, el entorno en el que se mueven niñas y niños son otro de los factores que influyen de forma importante en el control de la atención. Y, con eso, en los aprendizajes que adquieran a lo largo de toda su vida. Se unen a elementos ya nombrados como el estrés, la falta de sueño o su calidad, la seguridad o sentirse emocionalmente bien. Según Charo Rueda, “son fenómenos cuyos impactos pueden medirse en el cerebro”.

La investigadora explica que es muy probable que chavales de entornos socioeconómicamente empobrecidos o difíciles sean “muchísimo más desafiantes” que otros en lugares con mejores condiciones. Y esto es así “porque no han tenido todas las condiciones para desarrollar de forma optima su capacidad atencional, y sus habilidades de autorregulación se verán potencialmente mermadas”. “Uno de los efectos que produce la pobreza a nivel cognitivo es que la persona no desarrolle objetivos estratégicos a medio o largo plazo, sino más bien a corto plazo”, aclara Rueda.

«Imagina una comunidad donde los individuos pueden desarrollar su atención, su capital mental de forma adecuada, y compáralo con otra donde no sucede, donde esto está mermado porque hay una situación de estrés, de violencia, de carencias, de agresividad, situaciones que sabemos que afectan al desarrollo de las regiones del cerebro en las que se sustentan las habilidades de control de la atención y la autorregulación…», comenta. A lo que habría que sumar, además, que las y los niños son quienes más sufren estas condiciones adversas, entre otras cosas, porque éstas escapan absolutamente a su control.

Para ella, mantener estas situaciones de desigualdad material supone, finalmente, «dilapidar el capital mental que tiene una comunidad en su conjunto». «Si no somos todos conscientes de esto, estamos perdiendo lo que hace que las sociedades sean más creativas, más prósperas». En este sentido, Rueda asegura que «creo que la educación de la atención debe ser una cosa integral, no solo algo que corresponde solo a las escuelas y a las familias». «Invertir en que la gente pueda desarrollar su capacidad mental es la mejor inversión que una nación puede hacer», afirma.

Para hacernos una idea de la importancia de esto, es interesante conocer que ya desde el primer año de vida «conocemos los efectos del estatus socioeconómico familiar en el funcionamiento del cerebro, en cómo emerge la capacidad de desarrollar el control endógeno de la atención». «El cerebro crece de forma jerárquica, como por pisos, digamos, si los cimientos no están bien, y el primer piso ya se tambalea un poco, el último es posible que no puedas ni construirlo». Esto supone que el efecto que producen las situaciones de pobreza y adversidad en las habilidades cognitivas, en lugar de menguar según aumentan los años aumentan según se requieren habilidades cada vez más sofisticadas de los chicos y chicas.

«La clave estaría en tratar de reducir las desigualdades del entorno, de la forma más efectiva posible», afirma Charo Rueda. Y, otra clave sería que «la escuela no fomente la desigualdad, sino que sirva para paliar sus efectos». En este sentido, lo importante es que «las escuelas sean inclusivas, en lugar de estratificarse en función del nivel socioeconómico de las familias de los alumnos».

«Si tú tienes una clase de 25 niños, todos con dificultades familiares, necesitarías cuatro o cinco profesores, casi uno por niño. Pero si tienes mezclados niños con distintas situaciones, con ratios bajos de alumno-profesor, y aulas bien dotadas de recursos educativos, la escuela puede ser un elemento que ayude a paliar el efecto de entornos empobrecidos». Para la investigadora, dadas las horas que pasan niñas y niños en la escuela, el sistema educativo podría paliar en cierta medida las situaciones adversas del entorno. «Por eso creo firmemente en la necesidad de tener escuelas inclusivas».

Fuente e Imagen: https://eldiariodelaeducacion.com/2021/10/14/un-educador-no-debe-perder-de-vista-que-el-cerebro-de-su-alumnado-acabara-teniendo-unas-habilidades-que-se-determinan-en-gran-medida-por-la-educacion-que-recibe/

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Tings Chak: Las mujeres sostienen la mitad del cielo: cómo China erradicó la pobreza extrema

«La erradicación de la pobreza extrema no se ve como un objetivo final, sino como una etapa importante en la construcción del socialismo. Al fin y al cabo, la pobreza es una cuestión de lucha de clases».

La abuela He nació tres años después de la Revolución China en una aldea pobre de la provincia de Guizhou, en el suroeste de China. En ese momento, el país era el 11º más pobre del mundo, es decir, sólo ocho naciones africanas y dos asiáticas tenían un Producto Interno Bruto (PIB) per cápita inferior. Un “siglo de humillación” a manos del imperialismo europeo y japonés y una sangrienta guerra civil habían transformado la mayor economía del mundo a principios del siglo XIX en una de las más pobres cuando se estableció la República Popular China (RPC) en 1949. Esa historia dejó marcas devastadoras en la vida de las personas, especialmente la de las mujeres campesinas.

Cuando nació la abuela He, su esperanza de vida era de 35 años. Probablemente la someterían al matrimonio cuando fuera niña y nunca llegaría a saber leer y escribir. Sin embargo, en el camino vio duplicar su propia esperanza de vida, la alfabetización de las mujeres pasó de menos del 10% a más del 95% y se desmantelaron las tradiciones feudales patriarcales. Una de las primeras leyes promulgadas en la RPC fue la Ley de Matrimonio, de 1950, que prohibía las prácticas matrimoniales con niñas y las uniones no registradas, prohibía la poligamia de los hombres y permitía el divorcio.

Según un análisis de la publicación The Lancet, que investigó los 70 años de salud de las mujeres en China, “afirmaciones como ‘las mujeres sostienen la mitad del cielo’ y ‘los niños son el futuro y la esperanza de nuestra madre patria’ no son sólo recursos retóricos, sino que se han puesto en práctica sistemáticamente”. Para dar solo un ejemplo, el estudio destaca los avances en la reducción de la mortalidad materna: de 1.500 casos por cada 100.000 nacimientos en 1949, esta tasa descendió a 17,8 en 2019. A modo de comparación, en el mismo periodo, la mortalidad materna en Brasil descendió de 370 a 60 y, en India, de 1.000 a 145 por cada 100.000 nacimientos. En otras palabras, teniendo un coeficiente de mortalidad materna mucho más alto al principio de la serie histórica, China consiguió, en siete décadas, reducir este indicador a menos de un tercio de la tasa brasileña y al equivalente de un octavo de las cifras de la India. Por sus impresionantes logros en la salud reproductiva y materna de las mujeres, así como en la salud de los recién nacidos, niños y adolescentes, The Lancet menciona la “fuerte voluntad política” y los “avances en la igualdad de género” como factores esenciales de este éxito. Y hay pocos lugares donde esa tendencia resulte más evidente que en la lucha contra la pobreza.

El 25 de febrero de 2021, el gobierno chino anunció que la extrema pobreza había sido eliminada en China, un país de 1.400 millones de habitantes. En los últimos 40 años, China ha sacado a 850 millones de personas de la pobreza. Esta cifra equivale a casi toda la población de América Latina, el Caribe y un Brasil más juntos, lo que ha contribuido para la reducción de la tasa de pobreza mundial en un 76%. Este logro histórico es aún más impresionante en un momento en que una gran pandemia ha provocado el primer aumento de la tasa de pobreza mundial desde 1998, especialmente en el sur global. La abuela He y su familia forman parte de los últimos 98,99 millones de personas que han salido de la pobreza extrema en China; la mitad de ellas eran mujeres.

Para entender los esfuerzos de China por reducir la pobreza en el país, el Instituto Tricontinental de Investigación Social publicó el estudio Servir al pueblo: la erradicación de la pobreza extrema en China, que se basó en literatura académica y artículos publicados en la prensa, entrevistas con expertos y trabajo de campo en la provincia de Guizhou, en el suroeste del país. El estudio, disponible en inglés, español y portugués, concluye que, en primer lugar, China se basó en un enfoque multidimensional para erradicar la pobreza, en lugar de basarse en transferencias monetarias condicionadas o políticas de bienestar. En segundo lugar, la fuerza de la campaña reside en los esfuerzos de construcción del partido, especialmente con el apoyo popular en el campo. En tercer lugar, el gobierno chino ha demostrado su capacidad para movilizar al conjunto de la sociedad y sus recursos. En cuarto lugar, el programa daba centralidad al papel de la población campesina pobre que era sacada – y salía ella misma – de la pobreza, como protagonista del proceso. Por último, la erradicación de la pobreza extrema no se ve como un objetivo final, sino como una etapa importante en la construcción del socialismo. Al fin y al cabo, la pobreza es una cuestión de lucha de clases.

Tangtou, Guizhou, China, 2020. Yang Wenbin/Xinhua.

No usar una granada para matar una pulga

Cuando Xi Jinping asumió la presidencia en 2013, el Programa de Reducción Focalizada de la Pobreza de China (RFP) se convirtió en la estrategia nacional dedicada a llegar a los bolsones más pobres que no se beneficiaron en las décadas anteriores de desarrollo económico. “No usen una granada para matar una pulga”, dijo Xi, reconociendo que para combatir la pobreza el gobierno tendría que encontrar con precisión a cada familia pobre y desarrollar un plan para sacarla de esa condición. A lo largo de la ejecución del programa se han gastado 246.000 millones de dólares para construir 1,1 millones de kilómetros de carreteras en zonas rurales, llevar el acceso a Internet al 98% de las aldeas pobres del país, renovar las viviendas de 25,68 millones de personas y construir nuevas casas para otros 9,6 millones. A finales de 2020, los 98,99 millones de personas que aún vivían en la pobreza extrema en 832 condados y 128.000 aldeas salieron de esa condición.

El programa fue impulsado por la política central que propone: un ingreso, dos seguridades y tres garantías. En China, la línea de pobreza está fijada en 2,3 dólares diarios (ajustados a la paridad de poder adquisitivo – PPA), una base que supera el estándar de 1,90 dólares diarios establecido por el Banco Mundial. El RFP apuesta, además de los ingresos, por las “dos seguridades” de alimentación y vestimenta y las “tres garantías” de servicios médicos básicos, vivienda segura con electricidad y agua potable, y educación pública obligatoria. En otras palabras, China ha adoptado un enfoque multidimensional para luchar contra la pobreza, guiado por un ingreso mínimo, a la vez que ofrece a las personas pobres de las zonas rurales garantías esenciales de alimentación, educación, vivienda y atención de salud.

Moverse entre la gente como un pez nada en el mar

La movilización de los cuadros del partido fue esencial para la lucha contra la pobreza. En 2014, se organizaron 800.000 cuadros para visitar a millones de hogares en 128.000 aldeas de todo el país. Su tarea consistía en identificar a cada familia que sería registrada en el programa nacional, basándose en los ingresos, la educación, las condiciones de la vivienda y el acceso a la salud. La base de datos nacional de 100 millones de personas se creó para ayudar a planificar y ejecutar programas para cada una de ellas.

La Federación Nacional de Mujeres de China (FNMCh), una organización masiva de mujeres dirigida por el Partido Comunista de China (PCCh), ha desempeñado un papel fundamental en la incorporación de las luchas de las campesinas a la estructura y las prácticas del RFP. Por ejemplo, un estudio de 2010 reveló que, entre las trabajadoras, las mujeres de los condados más pobres sufrían mayores tasas de pobreza (9,8%) y analfabetismo (15,7%) que los hombres, y tenían menos acceso a la capacitación técnica y participación social. La FNMCh no sólo constituyó una parte de los principales órganos de gobierno del país al frente del RFP, sino que también organizó el trabajo de base a través de Internet y en los territorios, con acciones que iban desde la creación de 900.000 grupos de “compañeras” en WeChat (similares a los de WhatsApp) hasta las 641.291 organizaciones de base en aldeas de todo el país. Además de la identificación, tres millones de cuadros cuidadosamente seleccionados fueron enviados a vivir en el campo durante años, formando 255.000 equipos de residentes. Un equipo por aldea, un cuadro por familia. Junto a la población, se llevó a cabo un proceso de “evaluación democrática”, en el que los miembros de la comunidad debatieron y votaron cuestiones relacionadas con la situación de pobreza de cada familia: quiénes deberían figurar en el registro de personas pobres, quiénes deberían ser eliminadas o añadidas. Hubo un alto nivel de descentralización, espontaneidad y democracia popular en acción. Las condiciones eran arduas y 1.800 cuadros perdieron la vida en ese proceso.

Frente unido contra la pobreza

Además de fortalecer el Partido y el apoyo popular, la campaña movilizó a sectores más amplios de la sociedad en un “frente unido” contra la pobreza, incluyendo los sectores público, privado y civil de la sociedad. Las cinco metodologías clave de lucha para reducir la pobreza fueron: desarrollar la industria, fomentar la compensación ecológica, garantizar una educación gratuita, de calidad y obligatoria, promover la reubicación y ofrecer asistencia social. El mecanismo principal es el desarrollo de la industria, es decir, el desarrollo de la capacidad productiva y, concretamente, la modernización de la producción agrícola. El segundo, la compensación ecológica, con la creación de puestos de trabajo vinculados a la plantación de nuevos bosques, la recuperación de tierras de cultivo y la restauración de zonas afectadas por la sobreexplotación. En tercer lugar, las medidas para mejorar la calidad de la educación incluían la construcción de nuevas escuelas, la formación de maestras y maestros y la oferta de fuertes incentivos para que los estudiantes de familias campesinas o pobres accedieran a la universidad. Como resultado, entre 2011 y 2018, el 70% de los estudiantes universitarios chinos matriculados en su primer año eran los primeros de su familia en acceder a la educación superior, y el 70% procedían de zonas rurales. En 2020, China ya era el primer país del mundo en número de mujeres matriculadas en la enseñanza superior, según el Informe Mundial sobre Brecha de Género del Foro Económico Mundial.

Para aquellos que viven en regiones extremadamente remotas o propensas a catástrofes, es casi imposible romper el ciclo de la pobreza sin reubicarse. Menos del 10% de las personas que han conseguido salir de la pobreza lo han hecho trasladándose a otras regiones. China construyó nuevas casas – gratuitas, amuebladas y ubicadas en comunidades con escuelas y clínicas de salud – para 9,6 millones de personas que participan en el programa, cuando constituía el último recurso. Por último, en el caso de las personas que no pueden trabajar, como las y los ancianos o las personas con discapacidad, el último método de alivio de la pobreza es la asistencia social.

El RFP formaba parte de la ejecución del Programa Nacional para el Desarrollo de las Mujeres (2011-2020), que daba prioridad a las mujeres en el acceso a recursos y ayudas, como el acceso a la salud, microcrédito y la capacitación profesional. Un total de 10,21 millones de mujeres inscritas en el RFP han tenido acceso a cursos de capacitación, y más de 5 millones de ellas trabajan en la producción agrícola y ganadera, en la artesanía, el turismo y el mercado electrónico. El microcrédito ha permitido que 8,7 millones de mujeres iniciaran su propio negocio. La gratuidad de las pruebas de detección del cáncer de mama y de cuello de útero se ha extendido a todas las aldeas pobres inscritas en el programa, en un esfuerzo por reducir los índices de pobreza por enfermedad, mientras que se han invertido unos 640 millones de dólares para garantizar infraestructura, atención a la salud y necesidades básicas a 50 millones de madres pobres.

Protagonismo de las personas pobres

Como muchas otras campesinas pobres, la hija de la abuela He, He Ying, era una trabajadora migrante en otra provincia. Durante una década, su hijo permaneció en la aldea al cuidado de la abuela He, mientras que He Ying sólo podía visitarlos una vez al año. Cuando se quedó embarazada de su segundo hijo, He Ying optó por inscribirse en el programa gubernamental para el alivio de la pobreza y se trasladó a la nueva comunidad de Wangjia, a pesar de la oposición de su madre, su padre y su suegra al principio. El proceso de traslado a un lugar aún desconocido es difícil para muchas personas mayores que no conocen otra vida que la de su propio territorio.

Sin embargo, como una persona pobre en el proceso de salir de la pobreza, ella y su propia familia, He Ying se unió al PCCh. En la actualidad, forma parte de los 12 cuadros de la comunidad de reubicación de Wangjia, que atienden las necesidades diarias de 18.000 residentes reubicados. Como presidenta del directorio local de la FNMCh, He Ying ayuda a generar confianza entre las campesinas recién emigradas para superar los numerosos retos a los que se enfrentan. Por su propia experiencia personal, reconoce la dificultad de muchas personas en la transición entre la aldea y la ciudad. En los primeros meses de reubicación, el marido de He Ying se sintió cada vez más incómodo con la nueva independencia de su mujer como líder.

“Les dije [a las mujeres locales] que las mujeres pueden tener la mitad del cielo”, dijo He Ying. “Si pueden trabajar, si pueden tener más respeto de sus esposos y alivianar la carga [económica] de sus familias”.  La familia de He Ying, de diez miembros, que solía vivir junta en una casa de 80 m2, ahora vive en tres departamentos que suman 200 m2. Viven en una comunidad con tres jardines de infancia bien equipados y dotados de buen personal, una escuela primaria y una secundaria. Antes tenía que caminar dos horas para llevar y buscar a su hijo menor a la escuela, pero ahora el trayecto dura cinco minutos.

El hijo mayor de He Ying, al que tuvo que dejar al cuidado de su madre cuando emigró por trabajo, asiste ahora a un curso de técnico de mantenimiento de ascensores en la ciudad. “Hay 64 ascensores en esta comunidad”, explica He Ying. “Espero que cuando se gradúe pueda volver y trabajar en nuestra comunidad para servir a la gente”.

La superación de la extrema pobreza en China es un logro de una envergadura y escala nunca antes vistas en la historia. Más que un punto de llegada es una fase en la construcción del socialismo que debe profundizarse y expandirse. Para asegurar la prosperidad en el campo, el gobierno chino ha puesto en marcha un programa de revitalización rural para consolidar y expandir los logros de la reducción de la pobreza.

La superación de la pobreza extrema en China es un logro de una magnitud y escala nunca vistas en la historia. En lugar de ser un punto final, es sólo una fase de la construcción del socialismo, que debe profundizarse y ampliarse. Para garantizar la prosperidad en el campo, el gobierno chino ha puesto en marcha un programa de revitalización rural para consolidar y ampliar los avances en la lucha contra la pobreza. Son muchos los retos que tienen por delante las mujeres campesinas, como combatir los valores patriarcales y promover la igualdad de género, aumentar su participación en la fuerza de trabajo, reducir la brecha digital y proporcionar educación técnica a las mujeres, y ampliar la oferta de servicios de cuidado de niños y ancianos.

El éxito de un programa nacional de la envergadura del RFP no debe medirse sólo con cifras abstractas, sino en comparación con la vida de las campesinas pobres como He Ying. El estudio pretendía presentar algunas de las experiencias e historias tanto de las personas que salieron -y se sacaron a sí mismas – de la pobreza como de las que ayudaron en ese proceso. La construcción de un mundo donde se erradique la pobreza es esencial para la construcción del socialismo. Poder estudiar, tener un hogar, alimentarse bien y disfrutar de la cultura son deseos comunes a la clase trabajadora y a las mujeres pobres de todo el mundo. Son aspectos que forman parte del proceso de llegar a ser humano.

Tings Chak es investigadora y coordinadora del Departamento de Arte del Instituto Tricontinental de Investigación Social y fundadora de Dongsheng News. Investigadora y principal autora de Servir al pueblo: la erradicación de la extrema pobreza en China. Vive y trabaja en Shanghái.

Fuente: https://capiremov.org/es/analisis/las-mujeres-sostienen-la-mitad-del-cielo-como-china-erradico-la-pobreza-extrema/

Traducido del español por Luiza Mançano

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Especialistas debatirán sobre la oportunidad de reestructurar la educación en América Latina y el Caribe a partir de la crisis prolongada del COVID-19

Del 13 al 15 de octubre se llevará a cabo el Primer Seminario Regional de Desarrollo Social organizado por la CEPAL, el que estará dedicado al tema de la educación.

Del 13 al 15 de octubre, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) celebrará de forma virtual su Primer Seminario Regional de Desarrollo Social, con la participación de tomadores de decisiones, especialistas de las Naciones Unidas y de organismos multilaterales y académicos, quienes reflexionarán sobre la educación como motor del desarrollo social en la región, en el contexto de una recuperación transformadora con igualdad y sostenibilidad.

El evento cuenta con la colaboración de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF/LACRO), de la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OREALC/UNESCO) y de la Oficina para América Latina del Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación de la UNESCO (IIPE UNESCO Buenos Aires) y el apoyo financiero del Gobierno de Noruega.

El Primer Seminario Regional de Desarrollo Social. Educación en América Latina y el Caribe: la crisis prolongada como una oportunidad de reestructuración será inaugurado el miércoles 13 de octubre a las 11:00 horas de Chile (GMT-3) por Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL; Jean Gough, Directora Regional de UNICEF/LACRO; Claudia Uribe, Directora Regional de OREALC/UNESCO; Pablo Cevallos, Director de IIPE UNESCO Buenos Aires; y Jostein Leiro, Embajador de Noruega en Chile, con la moderación de Alberto Arenas de Mesa, Director de la División de Desarrollo Social de la CEPAL.

En los paneles del evento se discutirán temas como la construcción de sistemas educativos más inclusivos y resilientes, la situación de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes durante la crisis sanitaria, el establecimiento de una agenda de recuperación educativa frente a la pandemia, las habilidades y competencias necesarias en un contexto cambiante y la articulación de las políticas educativas con las otras políticas sociales, entre otros.

Qué: Primer Seminario Regional de Desarrollo Social. Educación en América Latina y el Caribe: la crisis prolongada como una oportunidad de reestructuración.

Cuándo: 13, 14 y 15 de octubre de 2021.

Quiénes:

  • Tomadores de decisiones de política educativa, especialistas de las Naciones Unidas y de organismos multilaterales y académicos.

Inauguran el miércoles 13 de octubre a las 11:00 horas de Chile (GMT-3):

  • Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL.
  • Jean Gough, Directora Regional de UNICEF/LACRO.
  • Claudia Uribe, Directora Regional de OREALC/UNESCO.
  • Pablo Cevallos, Director de IIPE UNESCO Buenos Aires.
  • Jostein Leiro, Embajador de Noruega en Chile.

Dónde: Transmisión en línea a través del sitio https://live.cepal.org/educacion/.

Fuente: Especialistas debatirán sobre la oportunidad de reestructurar la educación en América Latina y el Caribe a partir de la crisis prolongada del COVID-19 | Noticias | Comisión Económica para América Latina y el Caribe (cepal.org)

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Concurso y convocatoria: Pandemia de Covid 19, captura del Estado y los efectos en la desigualdad económica y climática en América Latina y Caribe

Los países de América Latina y el Caribe ya venían experimentando escenarios de austeridad fiscal, con recortes presupuestarios importantes y privatizaciones en servicios públicos, antes del inicio de la pandemia del Covid 19. En este sentido, resaltan las vías de flexibilización y vulneración de políticas/normas ambientales y laborales para favorecer la inversión de grandes empresas privadas (sobre todo del sector agropecuario e hidrocarburos) en contextos que carecían de robustas políticas: regulatoria y tributaria.

Con la pandemia, hemos percibido aumentos significativos de pobreza y desigualdad y otros efectos asociados al desempleo en la región, el hambre y la crisis climática que afecta a nuestros países. Como respuesta apremiante, algunos gobiernos empezaron con paquetes de estímulo a la economía y de protección social focalizada; pero estas políticas se mostraron insuficientes, dejando una gran parcela de la población sin asistencia y forzando condiciones de pauperización creciente en la región.

Al mismo tiempo hemos presenciado el aumento en la concentración de la riqueza. Según nota recientemente publicada por el Subsecretario Adjunto de la ONU: “En conjunto, vemos que, durante la pandemia, el número total de multimillonarios en ALC aumentó en 31 y su patrimonio neto combinado aumentó en $196 mil millones, esto es aproximadamente el tamaño de la economía de Ecuador. Es decir, el acervo de riqueza de los multimillonarios en ALC, medido por la lista de Forbes, ha crecido más del 40 por ciento durante el COVID-19 hasta ahora.[1]

A estas dificultades se suman prácticas asociadas con la captura del Estado y los privilegios que detentan determinados sectores tanto en el campo económico, como en materia ambiental. Ejemplos de esto podría ser la manutención y ampliación de privilegios fiscales y la flexibilización de normas y baja fiscalización en materia de protección del ambiente, así como el apoyo a grandes empresas e inversiones privadas que impulsan un modelo de desarrollo basado en la profundización de la desigualdad y la explotación de recursos naturales.

Algunos temas sugeridos para Justicia Económica:

  • Compromisos asumidos por los países para “pagar” los créditos a los que tuvieron acceso con la finalidad de enfrentar la crisis socioeconómica durante la pandemia de Covid 19.
  • Captura de los sistemas públicos de: salud, educación, pensión, entre otros.
  • La desigualdad y las brechas de género en materia de cuidado/alternativas desde los feminismos en la región, desde la economía informal, popular y solidaria.
  • La captura de las políticas en materia de inversión en ciencia, tecnología e innovación para el desarrollo de sistemas productivos en la región.

Algunos temas sugeridos para Justicia Climática:

  • Políticas y alternativas propuestas para la recuperación del entorno social, económico y ambiental tras la crisis abierta por la pandemia del Covid 19.
  • Captura política en iniciativas que impulsan la trasparencia, participación y ejercicio pleno de la sociedad civil en el control y protección de los territorios y bienes comunes, por ejemplo, alrededor del Acuerdo de Escazú.
  • Políticas ambientales y protección de los derechos de poblaciones indígenas y/o afrodescendientes (principalmente mujeres y jóvenes) para enfrentar los desafíos de la pandemia y los efectos de crisis recurrentes en los territorios.
  • Posibles impactos (uso de la tierra) y conflictos derivados de los compromisos asumidos por los gobiernos de la región en materia de Cero Neto y compromisos nacionalmente determinados (NDCs), así como mecanismos para financiar la mitigación y los planes nacionales de adaptación.

[1] (https://www.latinamerica.undp.org/content/rblac/es/home/presscenter/director-s-graph-for-thought/covid-19-and-wealth-at-the-top–more-and-wealthier-billionaires-.html)



NORMAS DEL CONCURSO


Cierre de inscripción: 29 de octubre de 2021 (Argentina)
Publicación de ganadores/as: diciembre de 2021
Realización del proyecto: 20 de diciembre de 2021 al 20 de mayo de 2022
Presentación del resumen ejecutivo: 2 de mayo de 2022
Presentación del informe final: 31 de mayo de 2022

Los resultados serán publicados en el sitio web de CLACSO. Los/as ganadores/as serán contactados/as por correo electrónico.

Consultas: capturadelestado@clacso.edu.ar

Fuente: https://www.clacso.org/pandemia-de-covid-19-captura-del-estado-y-los-efectos-en-la-desigualdad-economica-y-climatica-en-america-latina-y-caribe/

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«Hambre y olvido»: Más de 16.000 niños están en riesgo de desnutrición en La Guajira colombiana

Según una investigación periodística, al menos 29 niños han muerto en esa región este año por causas asociadas a la falta de alimentos.

Un total de 16.000 niños y niñas están en riesgo de desnutrición o ya la padecen en La Guajira, región nororiental de Colombia, según los datos que maneja el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).

Yaneris Cotes, directora del ICBF en La Guaijira, detalló a Noticias Caracol que tras una evaluación a unos de 84.000 niños, de entre 0 y 5 años, el instituto pudo determinar qué población ya padece la desnutrición o está en riesgo de sufrirla.

Según ese mismo medio local, la situación también ha provocado la muerte de 29 menores de edad, en lo que va de año, por causas asociadas a la desnutrición en ese departamento, donde viven las poblaciones indígenas wayúu, así como los kogi, ika, kankuamo y los wiwa.

Pilar Redondo, nutricionista de la Fundación Aporta tu granito en La Guajira, ubicada en el municipio Uribia, comentó que este año han recibido a 131 niños con desnutrición, muchos de ellos graves y con signos marcados «tipo marasmo, que es cuando la piel está pegada a los huesos«.

También fue consultada Liliana Fernández, una madre wayúu que lleva a su hija a este centro de asistencia nutricional porque no puede producir suficiente dinero para proveer la alimentación de la pequeña. Además, en la región escasean el agua potable y la gasolina.

Ante la situación, el movimiento Guajira Resiste, una organización que se ha dedicado a denunciar las vulnerabilidades que sufre esta población colombiana, se ha declarado en «huelga de hambre» y mantiene una protesta pacífica que el jueves se instaló en la plaza Bolívar de Bogotá, el «epicentro político de toma de decisiones del país», para que el Estado colombiano tome acciones definitivas contra «el hambre y olvido».

La gravedad de la situación en La Guajira fue señalada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en 2016, cuando solicitó al Estado colombiano la adopción de «medidas necesarias para preservar la vida y la integridad personal de los niñas, niños y adolescentes de las comunidades de Uribia, Manaure, Riohacha y Maicao del pueblo wayúu, en el departamento de La Guajira», ya que para ese momento se registraban 4.770 niños muertos en un plazo de ocho años.

«Vulneración generalizada»

En 2017, la Corte Constitucional de Colombia constató que en el departamento de La Guajira se presentaba una «vulneración generalizada, injustificada y desproporcionada de los derechos fundamentales al agua, a la alimentación, a la seguridad alimentaria y a la salud de los niños y niñas del pueblo wayúu».

Una sentencia derivada de la Corte sostenía que la responsabilidad sobre estos hechos recaía en organismos e instituciones del Estado, como la presidencia de la República y los ministerios de salud, vivienda, agricultura, así como el Departamento Administrativo de Prosperidad Social, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, la Superintendencia Nacional de Salud, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, el Departamento de La Guajira y los municipios de Uribia, Manaure, Riohacha y Maicao.

Por esto, la Corte ordenó a la presidencia, para entonces a cargo de Juan Manuel Santos, que en 48 horas debía «iniciar o continuar», según fuera el caso, un plan de acción para atender la crisis. De no cumplir con la medida, los responsables cometerían desacato al amparo de tutela.

En agosto de este año, la Sala Plena de la Corte Constitucional le pidió al Gobierno de Iván Duque que explicara las medidas preventivas que se han adoptado en materia sanitaria para evitar las muertes de niños de La Guajira, por causas asociadas a la desnutrición, además de otras condiciones de vida, como pobreza y marginalidad.

La Corte también le pidió al Gobierno que explicara por qué afirmaba que se habían reducido las muertes de menores, si aún persisten los fallecimientos a pesar del tiempo que ha transcurrido desde la sentencia T-302 de 2017.

«Uno de los mayores problemas»

De acuerdo al informe «Desnutrición en la primera infancia: Causas estructurales y vulneraciones prevenibles y evitables», presentado a mediados de septiembre por la Defensoría del Pueblo, entre 2017 y 2020, el Instituto Nacional de Salud (INS) registró a 54.693 niñas y niños menores de cinco años, con desnutrición aguda en Colombia, una situación que deja «graves consecuencias físicas, psicológicas y cognitivas irreversibles, que afectan su desarrollo integral».

En 2020, señala el estudio, hubo 9.902 niños con desnutrición aguda, de los cuales 2.177 (19,8 %) son menores de seis meses; 2.312 (21,1 %) tienen de 6 a 12 meses, y 6.484 (59,1 %) son niños mayores de un año. Los departamentos que presentan el mayor número de casos registrados de desnutrición en niños y niñas son Bogotá (1.756), la Guajira (1.121), Antioquia (724), Cundinamarca (625) y Cesar (493).

«La desnutrición infantil es uno de los mayores problemas para la primera infancia en Colombia, e incide negativamente en las posibilidades de construir un país con bases sociales, económicas y culturales sólidas. En esa medida, la solución pasa por la articulación de los actores responsables y la comprensión de las causas y consecuencias de esta enfermedad», cita el informe de la Defensoría.

El estudio añade que la pobreza y las desigualdades sociales también «afectan la sobrevivencia de los hogares donde se concentra la primera infancia» y truncan la accesibilidad a los servicio básicos, lo que hace que el desarrollo integral de la vida y el efectivo ejercicio de los derechos humanos fundamentales se vean truncados.

Los grupos más afectados por inseguridad alimentaria son los que habitan en «zonas rurales y dispersas», entre ellos están las mujeres cabeza de familia, los pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes, que también se ven afectados por el desempleo, la falta de oportunidades y bajos niveles de acceso a la escolaridad.

«La desnutrición crónica sigue afectando a niñas y niños en los diferentes departamentos y municipios del país, tal como lo señalan los resultados del Índice de Desnutrición Crónica realizado por la Fundación Éxito», señala la Defensoría, que detalla que el problema nutricional afecta a 626 municipios de los 1.076 que hay en el país.

Fuente: https://actualidad.rt.com/actualidad/406399-ninos-riesgo-desnutricion-guajira-colombia-persiste

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La pobreza multidimensional también es problema étnico

En India, cinco de cada seis personas que viven en pobreza multidimensional -que mide ingresos, salud, educación y nivel de vida- pertenecen a las llamadas «tribus o castas bajas», de acuerdo con un índice del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

El origen étnico, la casta y el género tienen un impacto enorme en la probabilidad de que las personas vivan en pobreza multidimensional, la que es medida con indicadores de ingreso, salud, educación y nivel de vida, expuso un nuevo informe del PNUD divulgado este jueves 7.

En nueve grupos étnicos encuestados por el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) y la Iniciativa de Oxford para la Pobreza y el Desarrollo Humano, más de 90 por ciento de su población está atrapada en la pobreza.

La investigación para el informe se realizó en 109 países donde viven 5900 millones de personas, hizo un desglose por etnia, raza y casta en 41 naciones, y dio como resultado el Índice de Pobreza Multidimensional del PNUD.

En los países en desarrollo hay 1309 millones de personas en situación de pobreza multidimensional, y de ellos 1100 millones viven en zonas rurales y 209 millones en áreas urbanas. Dentro de un país, esa pobreza puede variar enormemente entre los distintos grupos étnicos.

Los pueblos indígenas de América Latina, por ejemplo, se encuentran entre los más pobres. En Bolivia, las comunidades indígenas constituyen 44 por ciento de la población, pero representan 75 por ciento de los pobres multidimensionales.

En India, cinco de cada seis personas en situación de pobreza pertenecen a “tribus o castas inferiores”, de acuerdo con la investigación.

Los dos grupos étnicos de Gambia tienen más o menos el mismo valor en el Índice, pero con diferentes privaciones, mostrando que se necesitan diferentes acciones políticas para encontrar soluciones efectivas en casos distintos.

En Vietnam, las minorías étnicas constituyen una sexta parte de la población total, pero casi la mitad viven en pobreza multidimensional.

El Índice “nos recuerda que, si queremos aprovechar esta crisis para construir mejor en el futuro y diseñar respuestas efectivas que no dejen a nadie atrás, es necesario obtener una imagen general de los efectos de la pobreza sobre las personas, saber quiénes son y dónde viven”, dijo Achim Steiner, administrador del PNUD.

En cuanto a la cuestión del género, el estudio muestra que cerca de dos tercios de las personas multidimensionalmente pobres, es decir, 836 millones, viven en hogares donde ninguna mujer o niña ha completado al menos seis años de escolarización.

“El Índice de Pobreza Multidimensional nos recuerda que, si queremos aprovechar esta crisis para construir mejor en el futuro y diseñar respuestas efectivas que no dejen a nadie atrás, es necesario obtener una imagen general de los efectos de la pobreza sobre las personas, saber quiénes son y dónde viven”: Achim Steiner.

Además, una sexta parte de todas las personas en esta situación, unos 215 millones, viven en hogares en los que al menos un niño o un hombre completó seis o más años de escolarización, pero ninguna niña o mujer lo ha hecho.

El informe también constata que estas mujeres y niñas corren un mayor riesgo de sufrir violencia doméstica.

En África subsahariana, 556 millones de personas (53 por ciento de la población) viven en pobreza multidimensional, y 532 millones en el sur de Asia (29 por ciento). Los países con más personas en esa condición son India, Nigeria, Pakistán, Etiopía y la República Democrática del Congo.

En América Latina y el Caribe la pobreza multidimensional alcanza a 37,4millones de personas, y en los Estados árabes a 45,6 millones,

Vivir en la pobreza multidimensional puede significar cosas muy distintas, pues por ejemplo 1000 millones de personas se ven expuestas a riesgos sanitarios debido al uso de combustibles sólidos para cocinar, otros 1000 millones viven con un saneamiento inadecuado, y otros 1000 millones habitan en viviendas precarias.

Unos 788 millones viven en hogares con al menos una persona desnutrida, y 568 millones carecen de fuentes de agua potable en un radio de 30 minutos a pie.

Casi la mitad de las personas que viven en la pobreza multidimensional (644 millones) son niños: uno de cada tres es multidimensionalmente pobre, en comparación con uno de cada seis adultos.

El PNUD expuso que la pandemia covid-19 evidenció que, más allá de los ingresos, las personas experimentan la pobreza de formas superpuestas, al quedarse atrás en salud, educación y nivel de vida, de acuerdo con indicadores como la falta de agua potable, adecuadas nutrición y vivienda, o la educación primaria.

Para esa entidad de las Naciones Unidas “la pandemia covid-19 ha revelado que nos estamos quedando cortos en nuestro compromiso de no dejar a nadie atrás”, y ofreció el Índice como “ayuda a los legisladores para abordar las brechas a través de evidencias que colocan a las personas en el centro de la planificación”.

Fuente: https://ipsnoticias.net/2021/10/la-pobreza-multidimensional-tambien-es-problema-etnico/

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