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Acusan a Grecia de vulnerar el derecho a la educación a menores refugiados

Por: elperiodico.com

Save the Children y el Consejo Griego para los Refugiados han denunciado este miércoles que Grecia excluye a decenas de miles de niños refugiados y solicitantes de asilo de las escuelas y les niega su derecho a la educación, al tiempo que han pedido al Ejecutivo griego y a la Unión Europea que aborden este «grave problema». Ambas organizaciones han recordado que Grecia ha recibido millones de euros en fondos para la educación y recientemente se comprometió a brindar oportunidades de aprendizaje a más de 20.000 niños y niñas en edad escolar que se encuentran en el país.

Sin embargo, según un informe de ambas organizaciones, menos del 15% de los niños y niñas en los campos de refugiados asisten a la escuela formal. En los Centros de Recepción e Identificación, la tasa de asistencia desciende al 0,3% y solo van a clase siete niños de 2.900. Además del «número sorprendentemente bajo de niños refugiados que asisten a la escuela», ambas entidades han señalado que la carencia de personal, la ausencia de medios de transporte y el rechazo de la población local se han agravado por el impacto del coronavirus, circunstancias que generan la «tormenta perfecta» antes del nuevo año escolar.

En este sentido, estas organizaciones han remarcado que las medidas para contener la propagación del covid, en particular las restricciones al movimiento desde los campamentos, han agravado la situación de los niños solicitantes de asilo. «Cuando se cerraron las escuelas o se ofreció educación a distancia únicamente, los niños y las niñas quedaron excluidos por completo», han lamentado, antes de subrayar que el acceso a internet en los campamentos es «inadecuado» y los estudiantescarecen de equipos como tabletas, portátiles o teléfonos inteligentes

Carencias educativas

Todos estos problemas siguen sin resolverse a pesar de que Grecia cuenta con la segunda proporción más alta de profesorado por alumno de primaria de la UE, destacan las organizaciones, que matizan que, si bien las carencias de la educación en las islas griegas son particularmente agudas, los niños y niñas refugiados en la parte continental de Grecia también enfrentan perspectivas nefastas de recibir una educación de calidad.

«No voy a la escuela en el campamento y eso es malo. No hay ninguna. (El campamento) no tiene nada (…) Está sucio y todos los días hay problemas», cuenta a Save the Children Hani, un niño sirio de 9 años que vive en el campamento de Lesbos con sus padres y cuatro hermanos menores.

Según el responsable de Incidencia Política de Save the Children en Grecia, Daniel Gorevan, el país europeo tiene un «problema crónico» cuando se trata de enviar a la infancia refugiada a la escuela. «Incluso antes del covid, menos de un tercio de los niños y niñas refugiados y migrantes estaban realmente matriculados y asistían a la escuela», ha agregado, lamentando que el actual Gobierno griego «ni siquiera lleva un recuento, por lo que la profundidad de la crisis permanece oculta y sin ser priorizada».

Instrucciones claras

En este sentido, la coordinadora de la Unidad Social del Consejo Griego para los Refugiados, Vassiliki Katrivanou, ha añadido que las obligaciones de Grecia respecto al acceso a recursos para garantizar que todos los niños y niñas del país puedan ir a la escuela son «claras». «El hecho de que tantos no estén aprendiendo es una elección deliberada que ignora sus necesidades y derechos», ha especificado, por lo que ha instado al Gobierno a cumplir sus compromisos con el comienzo del nuevo año escolar.

En concreto, Save the Children y el Consejo Griego para los Refugiados piden que Grecia déinstrucciones claras a todos los proveedores de servicios, incluidas las direcciones regionales, las direcciones de educación y la gestión escolar, destacando su obligación de matricular y facilitar la asistencia a la escuela de todos los niños y niñas que viven en Grecia, independientemente de su estatus legal. También han pedido a la UE que supervise la rápida inscripción de niños y niñas refugiados, migrantes y solicitantes de asilo en el sistema educativo griego

https://www.elperiodico.com/es/internacional/20210915/acusan-grecia-vulnerar-derecho-educacion-12080533

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Según la Acnur El 66% de los jóvenes refugiados no podrán acceder jamás a la escuela secundaria

La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados pidió a la comunidad internacional realizar un esfuerzo adicional para garantizar que estos jóvenes puedan acceder a la educación y alertó que “los recientes avances en la matriculación están ahora amenazados”.

La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) alertó este martes que la brecha educativa es crítica entre la población refugiada y adelantó que es posible que dos tercios de sus jóvenes nunca lleguen a recibir educación secundaria.

Datos relevados por Acnur en 40 países indican que la tasa de matriculación en el ciclo 2019-2020 entre refugiados estudiantes de secundaria era del 34%.

Por ello, la Acnur pidió a la comunidad internacional realizar un esfuerzo adicional para garantizar que estos jóvenes puedan acceder no solo a la educación secundaria, sino también a la universitaria, pues los niveles de matriculación “siguen siendo críticamente bajos”.

“Los recientes avances en la matriculación escolar de niños y jóvenes refugiados están ahora amenazados. Enfrentarse a este desafío requiere un esfuerzo masivo y coordinado, y es una tarea que no podemos permitirnos eludir”, dijo el director del Acnur, Filippo Grandi, citado por la agencia de noticias Europa Press.

“La escuela secundaria debe ser una etapa de crecimiento, desarrollo y oportunidades. Aumenta las perspectivas laborales, la salud, la independencia y el liderazgo de los jóvenes vulnerables, y es menos probable que se vean presionados a someterse al trabajo infantil”, explicó la Acnur.

 

Estas demandas de esta oficina de Naciones Unidas integran su reciente informe sobre educación, “Manteniendo el rumbo: los desafíos que enfrenta la educación de los refugiados”, un documento que relata las historias de algunos de estos jóvenes “que intentan seguir aprendiendo en una era de trastornos sin precedentes causados por la pandemia de Covid-19”.

La Acnur apunta a todos aquellos estados que reciben a un gran número de personas desplazadas para que garanticen el derecho a la educación de todos los menores de edad, sobre todo aquellos en situación de exclusión social y se aseguren de que formen parte del sistema y los planes de estudio nacionales.

Sin embargo, reconoce que los sistemas educativos de todos estos países con mayor número de personas refugiadas necesitan asistencia para desarrollar en mayor medida su sistema educativo, lo que significa más escuelas, materiales de aprendizaje adecuados, inversión en tecnología para acortar la brecha digital y capacitación de sus profesores y profesionales.

“La escuela secundaria debe ser una etapa de crecimiento, desarrollo y oportunidades. Aumenta las perspectivas laborales, la salud, la independencia y el liderazgo de los jóvenes vulnerables”

FILIPPO GRANDI, DIRECTOR DEL ACNUR

La ONU mostró que entre marzo de 2019 y marzo de 2020 la tasa de matriculación en educación primaria entre los menores refugiados es del 68%, mientras que en educación superior creció hasta superar el 5%, dos puntos más que el año anterior.

Aunque se trata de una ligera suba, la Acnur destaca que representa “un cambio transformador para miles de refugiados y sus comunidades”, pues “es un aumento que también ofrece esperanza y aliento a los refugiados más jóvenes que enfrentan enormes desafíos para acceder a la educación”.

La agencia apunta que estas cifras no solo siguen siendo bajas en comparación con las mundiales, sino que tampoco suponen un aumento “importante” en relación a los niveles de educación secundaria.

En caso de seguir así, Naciones Unidas alerta que el objetivo fijado para 2030 de lograr la matriculación en educación secundaria de un 15% entre los jóvenes desplazados “seguirá fuera del alcance”. (Télam)

Fuente: https://laopinion.com.ar/el-66-de-los-jovenes-refugiados-no-podran-acceder-jamas-a-la-escuela-secundaria/
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La ONU alerta de que cuatro millones de personas podrían quedarse sin agua potable en un mes en Líbano

Alrededor de cuatro millones de personas, entre ellas un millón de refugiados, hacen frente al riesgo de quedarse sin acceso al agua potable en Líbano en un plazo de entre cuatro y seis semanas a causa de la profunda crisis económica y la escasez de fondos, combustible y suministros como cloro, según ha alertado este viernes el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

«La actual crisis económica está acabando con el sector del agua. Los gastos de mantenimiento, que se han dolarizado, la pérdida del agua que no se contabiliza, el colapso que la red eléctrica está sufriendo en paralelo y la amenaza del aumento del precio del combustible están imposibilitando su funcionamiento», ha dicho Yukie Mokuo, representante de UNICEF en el Líbano.

«Sin acceso al suministro público de agua, los hogares podrían verse obligados a tomar decisiones extremadamente difíciles con respecto a sus necesidades básicas de agua, saneamiento e higiene», ha agregado, según un comunicado publicado por el organismo.

En este sentido, UNICEF ha alertado de que un colapso del sistema público de suministro de agua podría provocar que los precios se dispararan un 200 por ciento, lo que supondría un gasto inasumible para los hogares más vulnerables, dado que representaría el 263 por ciento del ingreso medio mensual en el país.

UNICEF ha detallado que más del 70 por ciento de la población se encuentra en niveles de vulnerabilidad «críticos» y «muy críticos», mientras que 1,7 millones tienen acceso a sólo 35 litros al día, un descenso del 80 por ciento respecto a la media nacional antes de 2020.

El organismo ha agregado que los proveedores públicos de agua no pueden asumir los costes de las piezas de repuesto, mientras que el precio del suministro privado ha ascendido un 35 por ciento y el precio del agua embotellada se ha duplicado, lo que se suma a los reiterados cortes del suministro eléctrico.

«En el apogeo de los meses de verano, con los casos de COVID-19 comenzando a aumentar nuevamente debido a la variante delta, el preciado sistema público de agua del Líbano está en una situación crítica y podría colapsar en cualquier momento», ha resaltado Mokuo.

«A menos que se tomen medidas urgentes, los hospitales, las escuelas y las instalaciones públicas esenciales no podrán funcionar y más de cuatro millones de personas se verán obligadas a recurrir a fuentes de agua costosas e inseguras, lo que pondrá en riesgo la salud y la higiene de los niños», ha valorado.

Así, ha hecho hincapié en que «el efecto adverso inmediato se notará en la salud pública». «La higiene se verá comprometida y aumentarán las enfermedades. Sin acceso a un saneamiento seguro, las mujeres y adolescentes enfrentarían desafíos particulares para su higiene personal, protección y dignidad», ha sostenido.

Por ello, UNICEF ha dicho que necesita unos 33,9 millones de euros al año para mantener el flujo de agua para más de cuatro millones de personas en el país y proteger el acceso y funcionamiento de los sistemas de agua públicos.

«Seguiremos con nuestro firme apoyo a las comunidades mientras los recursos nos lo permitan, pero esta situación alarmante necesita una financiación urgente y sostenida», ha dicho Mokuo. «UNICEF está listo para dar apoyo, especialmente ante la evolución de la pandemia global, y garantizar que, en este momento tan difícil para Líbano, se cumple el derecho más básico de las familias y niños a tener agua segura», ha remachado.

El país se encuentra sumido en una gravísima crisis económica y un estancamiento político, con un Gobierno en funciones desde agosto de 2020, cuando el primer ministro, Hasán Diab, dimitió tras las explosiones en el puerto de Beirut, que dejaron más de 200 muertos y enormes daños materiales en la ciudad.

En este contexto, el Banco Mundial afirmó el 1 de junio que la crisis económica en Líbano es una de las peores registradas a nivel mundial desde mediados del siglo XIX, con una caída drástica de cerca del 40 por ciento de PIB per cápita desde 2018.

Fuente: https://www.notimerica.com/politica/noticia-libano-onu-alerta-cuatro-millones-personas-podrian-quedarse-agua-potable-mes-libano-20210723125622.html

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Mujeres y niños en los campos de refugiados yemeníes pagan el precio de la guerra

Durante casi siete años, la guerra civil de Yemen ha dejado 233.000 personas muertas y el 80% de la población se ha vuelto dependiente de la ayuda para sobrevivir.

Cientos de miles de mujeres y niños que han sido desplazados debido a la guerra de siete años en Yemen y se han refugiado en campos de refugiados luchan por sobrevivir en condiciones difíciles.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados dijo recientemente que la guerra ha desplazado a 4 millones de personas, en su mayoría mujeres y niños, de los cuales el 64% no tiene ingresos.

«Me mudé para vivir en cuatro campamentos durante seis años, antes de terminar en el campamento de al-Barakani en la provincia de Taiz [suroeste]», dijo Jawhara al-Rai a la Agencia Anadolu.

«No hay vida real en el campo. Casi muero de la tristeza porque no hay necesidades básicas cubiertas o ayuda. La temporada de lluvias se ha convertido en una pesadilla para todos los desplazados en los campos. Todo aquí se moja, incluso el trigo y la leña, y la vida se convierte en una tragedia», dijo Al-Rai.

La temporada de lluvias comienza desde mediados de abril hasta agosto y decenas de miles de personas, en su mayoría desplazadas, ya se han visto afectadas, según un informe de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas en Yemen.

«Vivimos, dormimos, comemos y cocinamos en esta carpa mojada por la lluvia, sin mantas, camas ni calentadores», dijo al-Rai mientras abrazaba a su bebé que lloraba.

Huda al-Dinani, que vive en el mismo campamento, le contó a la Agencia Anadolu su preocupación por la falta de asistencia. «Hemos sido desplazados a este campamento durante meses, y desde entonces ninguna organización se ha puesto en contacto con nosotros para brindarnos ayuda o asistencia».

«No recibimos carpas, comida ni enseres excepto de un benefactor que nos entrega una bolsa de harina todos los meses», aseguró al-Dinani mientras permanecía junto a sus tres hijos.

«Esta trágica situación nos obligó a mendigar en los mercados para seguir viviendo», confirmó a Al-Dinani, mientras señaló lo que una mujer sentada frente a un lugar para cocinar estaba haciendo. Cocinaba agua con harina para asemejar un aseed, un manjar yemení hecho con pescado seco servido con queso local y una ensalada fresca.

«Cuando nos enfermamos, no vamos al médico ni recibimos tratamiento. Sufrimos de hambre, enfermedades y pobreza», agregó al-Dinani.

Además, contó que hay una propagación de serpientes. “Hace unos días matamos a una serpiente frente a la carpa. Tenía miedo por mis hijos porque una mordedura venenosa terminaría con sus vidas en minutos».

Dos millones de desplazados

El periodista yemení Afaf al-Abara dijo que las condiciones de los desplazados en Yemen son muy difíciles, especialmente para las mujeres y los niños.

«Hay muchas mujeres que están pasando por la terrible experiencia del hambre y las enfermedades, mientras que otras han muerto debido a partos difíciles por la falta de servicios de salud o la propagación de enfermedades», dijo a la Agencia Anadolu.

«Hay alrededor de 2 millones de mujeres yemeníes desplazadas, que sufren la amargura y crueldad de la experiencia del desplazamiento, y viven con la esperanza de que la guerra termine y regresar a sus hogares», aseguró Al-Abara.

Durante casi siete años, Yemen ha sido testigo de una guerra que ha dejado 233.000 personas muertas y el 80% de la población de 30 millones se ha vuelto dependiente de la ayuda para sobrevivir, en la peor crisis humanitaria del mundo, según la ONU.

El conflicto se ha agravado desde marzo de 2015, cuando una coalición árabe liderada por la vecina Arabia Saudita llevó a cabo operaciones militares en apoyo de las fuerzas gubernamentales, frente a los hutíes respaldados por Irán, que controlan varias gobernaciones, incluida la capital, Saná.

Fuente: https://www.aa.com.tr/es/mundo/mujeres-y-ni%C3%B1os-en-los-campos-de-refugiados-yemen%C3%ADes-pagan-el-precio-de-la-guerra/2277812#

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El misterio de los niños que no despiertan intriga a la ciencia

Niños que caen en un profundo letargo como consecuencia de procedimientos de asilo ponen de manifiesto la cruda experiencia que afecta a determinados grupos étnicos y el extraño vínculo entre el cerebro y el cuerpo.

Que determinados niños caigan en un profundo sueño interminable es un fenómeno que sorprende a los científicos desde que, en 2017, una niña de nueve años residente en Suecia cayera en un estado de inconsciencia permanente.

No era el único caso: había más niños como ella, todos en Suecia e hijos de solicitantes de asilo. Daba la impresión de que, debido a su experiencia traumática, habían decidido retirarse de la vida: lo han llamado síndrome de resignación.

Este síndrome afecta a niños y adolescentes, preferentemente de entre siete y 13 años, y se manifiesta mediante apatía, depresión y aislamiento. Dejan de hablar, de comer y beber, caen en cama y no responden a los estímulos.

Necesitan una sonda para comer, así como cuidados constantes para evitar fallos de los órganos debido a la falta de movimiento o de hidratación.

El síndrome sume a los niños en una especie de coma que, a pesar de que no presentan ningún problema físico, les impide realizar las funciones corporales y la comunicación con su alrededor, explica la psiquiatra de Médicos Sin Fronteras, Beth O’Connor.

Se cree que el fenómeno apareció en la década de 1990, pero el número de niños afectados se disparó hacia el cambio de siglo. Solo de 2003 a 2005, se contabilizaron 424 casos. Desde entonces, han aparecido varios cientos más, escribe la neuróloga Suzanne O’Sullivan en The Sunday Times.

O’Sullivan, especializada en epilepsia compleja y trastornos psicógenos, ha investigado estos episodios y publicado un libro que recoge los resultados de su trabajo: The Sleeping Beauties.

Explicación insuficiente

Explica que varias teorías incompletas intentan arrojar luz sobre cómo funciona este trastorno. Se basan en indicadores fisiológicos, como una frecuencia cardíaca y una temperatura corporal elevadas, para considerarlo una respuesta al estrés inducida por hormonas o el sistema nervioso autónomo.

Sin embargo, matiza O’Sullivan, el problema de las observaciones realizadas y las teorías planteadas, es que ni las hormonas del estrés, ni el sistema nervioso autónomo, ni el deficiente desarrollo cerebral, pueden explicar la duración e intensidad anormal de las manifestaciones fisiológicas de esta enfermedad, ni su sorprendente distribución geográfica.

Considera que todos estos niños, entre los que predominan las niñas, sufrieron traumas antes de caer en este trastorno, por lo que podría tratarse de una forma de estrés postraumático, reforzado, tal vez, por la incapacidad de los padres de atenderlos adecuadamente en un contexto familiar tan caótico.

Sugiere asimismo la posibilidad de la dimensión cultural del síndrome de resignación: no afecta a todos los grupos étnicos con problemas de asilo en países extraños, sino a muy pocos colectivos específicos de refugiados.

La selectividad de este trastorno muestra claramente que no puede considerarse como algo puramente biológico, provocado por hormonas y neurotransmisores, ni tampoco como un mal estrictamente psicológico y, por tanto, vinculado a la personalidad del paciente, destaca al respecto O’Sullivan.

Factor social, clave

Añade que, seguramente, el detonante puede ser la desesperación relacionada por el procedimiento de asilo, que representa una amenaza para las familias afectadas.

Considera, por tanto, que el contexto social es un factor clave en la búsqueda de las causas de esta enfermedad, más importante que los análisis fisiológicos y biológicos.

Un dato apoya esta hipótesis: los niños suelen despertarse cuando su familia recibe un permiso de residencia. No es un proceso rápido e instantáneo, sino gradual, que puede durar meses, dependiendo del tiempo que han estado dormidos.

O’Sullivan es bastante concluyente en su diagnóstico de un problema que la medicina está lejos todavía de resolver: «Ante una avalancha de información, el cerebro está en un estado constante de predecir, descartar, evaluar y reevaluar, hacer inferencias y aprender», escribe en su libro.

En consecuencia, plantea la necesidad de una aproximación más holística a este trastorno, que tenga en cuenta la forma en la que el cerebro y el cuerpo reaccionan conjuntamente ante circunstancias familiares críticas.

Plantea que la disfunción corporal puede tener sus raíces en un trastorno emocional: síntomas físicos producidos, probablemente de manera subconsciente, como una reacción a una presión ambiental, cultural o social externa.

Y que es a ese nivel en el que hay que incidir para entender y solucionar lo que pasa con las bellezas dormidas.

Referencia

The Sleeping Beauties: And Other Stories of Mystery Illness. Suzanne O’Sullivan. Picador Books, 2021.

Fuente: https://tendencias21.levante-emv.com/el-misterio-de-los-ninos-que-no-despiertan-intriga-a-la-ciencia.html

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‘Los hijos del sol’, una gran película de Majid Majidi que denuncia el trabajo infantil

  • El director iraní utiliza a auténticos niños de la calle para denunciar que no tienen acceso a la educación
  • Una premiada historia que se estrena este viernes, 14 de mayo

Unos niños buscan un antiguo tesoro en el sótano de su escuela. Este argumento, que podía ser una película de los Goonies, cambia mucho en manos del director iraní Majid Majidi (Teherán, 1959), ya que los protagonistas son niños que trabajan en la calle y cuya única esperanza de futuro es encontrar ese tesoro… o conseguir una educación que les ayude a salir de la pobreza.

No hay nada más importante que los niños porque son el futuro de cada sociedad, de cada país –nos cuenta el director por videoconferencia-. Si invertimos en los niños tendremos un país mejor y con más posibilidades de futuro. Pero si no lo hacemos nos espera una sociedad sin identidad”.

“Los niños son los principales recursos de un país –añade-. Son mucho más importantes que los recursos naturales como el petróleo. Y si no cuidamos de esos niños vulnerables, si no les prestamos la atención necesaria, nos enfrentaremos con una generación destruida”.

Una gran historia premiada en Venecia y que figuró entre las 15 cintas preseleccionadas para el Oscar a la mejor película de habla no inglesa 2021. Se estrena este viernes, 14 de mayo.

Buscan un tesoro y encontrarán una educación

La película está protagonizada por Alí, un niño de 12 años y sus tres amigos que trabajan en un garaje y cometen delitos menores para sobrevivir y ayudar a sus familias. Un día reciben el encargo de encontrar un tesoro oculto bajo tierra al que solo se puede acceder por el sótano de la Escuela del Sol, una institución caritativa que intenta educar a niños de la calle, así que Alí y sus amigos deciden matricularse para poder buscar ese tesoro.

La película está basada en la realidad –asegura Majid-. La idea se me ocurrió cuando visité una escuela en el sur de Teherán creada por una ONG y dirigida a aquellos niños que están obligados a trabajar por su situación familiar. Y que es su única oportunidad para estudiar. Conocí de cerca a esos niños y quise hacer pública su situación para ver si conseguimos que haya más colegios para ellos”.

Destacar la habilidad de Majidi para mezclar esta dura realidad con la aventura de esos niños que buscan el tesoro. “La aventura también es una realidad para estos niños -asegura-. No es que yo la haya añadido, sino que la propia vida de esos chavales está llena de emoción, de aventuras, de altibajos… son niños que están trabajando y para ellos cada día es una aventura. Esa parte de la aventura es inseparable de sus vidas”.

Fotograma de ‘Los hijos del sol’

150 millones de niños trabajando en el mundo

Majid Majidi destaca que el trabajo infantil es un problema universal: “Según fuentes oficiales hay 150 millones de niños trabajando en todo el mundo. Si no lo solucionamos en 10 o 20 años nos enfrentaremos con una crisis, con una catástrofe mundial. Porque pueden convertirse en delincuentes o ser atraídos por grupos terroristas como el Daesh o similares. Esos grupos terroristas siempre buscan nuevos miembros dentro de esos niños que no tienen nada. Como artista sentí la necesidad de ayudar a esos niños vulnerables, convertirme en su voz para intentar resolver sus problemas. Mi prioridad es el mundo infantil”.

“Por eso –añade-, con que un solo niño no pueda ejercer su derecho a estudiar ya es demasiado. Y por desgracia hay muchos sin acceso a la escolarización. Esos niños obligados a trabajar se privan de la educación porque no hay muchos colegios especiales, como el de la película, que les den esa posibilidad de estudiar y trabajar. Además, después de trabajar pierden la motivación y no tienen fuerzas para ir al colegio”.

“A menos –continúa- que haya iniciativas como la escuela que mostramos en la película. Una escuela que es diferente, porque les proporciona tres comidas al día, les ayuda en sus asuntos sociales y sanitarios. No es solo una escuela para estudiar, sino que también les ayuda en otros muchos temas, porque la mayoría de ellos han perdido a sus padres o están en la cárcel.

“Conseguir que haya más escuelas de este tipo puede ser la única esperanza que estos niños tengan de estudiar” -concluye el director-.

Los protagonistas de ‘Los hijos del sol’

De niños de la calle a actores famosos

Majid Majidi lleva denunciando estos problemas desde Niños en el paraíso (1997), protagonizada por dos niños pobres que pierden los zapatos y no se atreven a contarlo a sus padres. Una gran película que fue nominada al Oscar.

Los actores de Hijos del son niños reales que trabajaban en la calle o vendiendo cosas en el metro. “Los elegí entre 4.000 chavales porque solo ellos podían transmitir su situación -asegura-. Los primeros días no podían creerse lo que les estaba pasando. Pensaban que era un sueño. Porque se les había humillado tanto, se habían aprovechado tanto de ellos, les habían quitado tantas cosas, incluida su propia identidad, que no creían en nada ni en nadie”.

Por eso –continúa- para mí era un reto ganarme su confianza. Pero con el paso del tiempo descubrimos sus talentos y han ganado grandes premios, no solo en Irán sino también en todo el mundo. Por ejemplo, el protagonista, Rouhollah Zamani, ganó el premio a la mejor interpretación masculina revelación en el pasado Festival de Venecia. Ahora es una estrella en Irán y está rodando una serie de televisión”.

“Los niños afganos también han tenido mucho éxito –añade-, y si no fuera por el coronavirus ahora testarían rodando otras películas, porque han recibido varias propuestas”.

“Pero lo más importante -concluye- es que devolvamos la confianza a esos niños, demostrarles que no sobran en la sociedad. En el futuro pueden ser ingenieros, médicos, actores… Y espero que el estreno de esta película en todo el mundo, ayude a que descubramos ese tesoro que son estos niños y su importancia para el futuro en todos los países”.

Fotograma de ‘Los hijos del sol’

La difícil situación de los refugiados afganos

Varios de los niños protagonistas de la película son refugiados afganos. “Cada día hay más inmigrantes afganos en Irán y cada vez tienen más problemas –asegura Majid-. Pero mientras su país siga sufriendo esa inseguridad, es un problema con difícil solución. La presencia de EE.UU. en Afganistán tras los atentados de 2001 y la posterior creación de grupos terroristas que combaten contra esas tropas norteamericanas han aumentado la inseguridad y el flujo de inmigrantes afganos hacia Irán”.

Son gente que huye de la guerra y de la pobreza –añade-. Hay entre seis o siete millones de afganos en Irán y la mayoría han llegado de forma ilegal. Eso se ha sumado a los problemas que ya tenía Irán. Si miramos el porcentaje de los niños que trabajan en Irán veremos que el 60 por ciento son esos niños inmigrantes, que no tiene acceso a la educación”.

“Creo –concluye- que hace falta más implicación por parte de organizaciones internacionales de derechos humanos para, por lo menos, que esos niños puedan estudiar. Para tener una mínima esperanza de futuro, tanto para ellos como para sus familias. Cada día que pasa esos niños están en una mayor situación de vulnerabilidad”.

Fotograma de ‘Los hijos del sol’

“Los jóvenes cineastas necesitan tiempo para demostrar su valía”

El cine iraní es uno de los de mayor prestigio en todo el mundo y preguntamos a Majid como lo ve en la actualidad. “A nivel de producción el cine iraní atraviesa un buen momento –confiesa-, ya que se ruedan entre 130 y 140 películas al año. Pero artísticamente no tienen la calidad de antes. Aunque eso no solo pasa en Irán, sino que es igual en todo el mundo. Creo que las jóvenes generaciones de cineastas necesitan un poco de tiempo para poder demostrar su valía”

“En Irán –continúa- seguimos teniendo grandes cineastas, como Asghar Farhadi, pero creo que ya pasó la edad de oro del cine iraní, que fue la década de los 90 y los primeros años de este siglo. Pero insisto en que creo que es por ese cambio generacional. Con tiempo espero que recuperemos este peso. Para que una cinematografía sea exitosa tiene que tener grandes estrenos, conseguir que las películas se vean y que lleguen a los corazones y espero que nuestros jóvenes cineastas tengan la oportunidad de tener esos grandes estrenos”.

En cuanto a sus influencias reconoce que: “Siempre me ha interesado el cine neorrealista italiano, el cine del sur de Francia y, a nivel nacional, el cine de Kiarostami que ha sido un ejemplo a seguir para mí y para muchos cineastas de todo el mundo. Lamentablemente le perdimos, pero su influencia continúa en el cine actual”.

Majid Majidi en un momento del rodajeFuente: https://www.rtve.es/noticias/20210513/hijos-del-sol-gran-pelicula-majid-majidi-denuncia-trabajo-infantil/2089252.shtml

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Denuncian precariedad en refugios para niños migrantes en Estados Unidos

Decenas de niños dentro de una cápsula en el centro de detención del Departamento de Seguridad Nacional de Donna, el principal centro de detención para niños no acompañados en el Valle del Río Grande administrado por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP), en Donna, Texas, el 30 de marzo de 2021.

 

La cantidad de niños migrantes bajo custodia del Gobierno estadounidense se duplicó en los últimos dos meses y actualmente alberga al menos 21.000 menores. Una investigación de la agencia AP denuncia que pese a algunos cambios con respecto a las condiciones de estos menores bajo la presidencia de Donald Trump, la mayoría se encuentra hoy en instalaciones atestadas y en algunos casos con bajas condiciones de salubridad y falta de personal calificado para su cuidado.

Pese a algunos cambios de la Administración de Joe Biden para mejorar la situación de los niños migrantes, sus condiciones en los refugios aún están lejos de ser óptimas, según una investigación de la agencia estadounidense AP.

La cifra de niños migrantes bajo custodia del Gobierno se duplicó en los últimos dos meses y para esta semana llegaron alrededor de 21.000 menores, desde pequeños hasta adolescentes. Se encuentran en una red de unas 200 instalaciones que abarca dos docenas de estados e incluye cinco refugios con más de 1.000 niños en su interior.

Aproximadamente la mitad del total de niños en albergues duermen en refugios con más de 1.000 menores más. Alrededor de 17.650 se encuentran en instalaciones con 100 o más pequeños. Algunos refugios y programas de crianza tienen sedes pequeñas, de acuerdo con datos confidenciales citados por The Associated Press.

Al menos una docena de las instalaciones de emergencia para los menores funcionan sin licencia y están situadas dentro de instalaciones militares, estadios y centros de convenciones que eluden las regulaciones estatales y no requieren la supervisión legal tradicional.

Además, en esos lugares llamados Sitios de Admisión de Emergencia, no se garantiza a los niños el acceso a educación, oportunidades recreativas o asesoría legal.

Abogados, defensores y expertos en salud mental señalan que, si bien algunos refugios son seguros y brindan la atención adecuada, otros ponen en peligro la salud y la seguridad de los niños.

Un ejemplo de ello ha sido una gran instalación de Houston que cerró abruptamente el mes pasado después de que se reveló que a los niños se les daban bolsas de plástico en lugar de acceso a los baños.

“El sistema ha sido muy disfuncional y está empeorando”, dijo Amy Cohen, psiquiatra infantil y directora ejecutiva de la organización sin fines de lucro Every. Every Last One, Que trabaja para ayudar a las familias inmigrantes que huyen de la violencia de Centroamérica. Aunque ha habido una gran cantidad de niños que llegan a Estados Unidos durante años, Cohen afirmó que nunca había visto la situación tan negativa como lo es hoy.

Por su parte, Mark Weber, portavoz del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU., (HHS) dijo que el personal y los contratistas de la entidad están trabajando arduamente para mantener a los niños bajo su custodia seguros y saludables.

“El HHS ha trabajado lo más rápido posible para aumentar la capacidad de camas y garantizar que los patrocinadores potenciales puedan brindar un hogar seguro mientras el niño pasa por sus procedimientos de inmigración (…) Tan pronto como los servicios integrales (atención primaria en el lugar, incluidas vacunas y exámenes físicos infantiles, administración de casos, llamadas telefónicas a miembros de la familia, educación, recreación, etc.) estén disponibles como resultado de la infraestructura y el personal adicionales, estos se brindan como parte de la operación”, agregó Weber.

No obstante, la agencia ha recibido informes de abuso que resultaron en el despido de un puñado de empleados contratados para trabajar en los sitios de emergencia este año, según aseguró otro funcionario que habló bajo condición de anonimato.

Algunas de las prácticas actuales son las mismas que las que el presidente Joe Biden y otros criticaron bajo la Administración Trump, afirma el reporte, incluida la no investigación de algunos cuidadores con verificaciones completas de antecedentes penales a través de huellas dactilares de los registros del FBI.

Paralelamente, los registros judiciales muestran que la Administración de Biden intenta resolver varias demandas multimillonarias que afirman que varios niños migrantes fueron abusados ​​en los refugios bajo el gobierno de Trump.

“Es casi como el ‘Día de la Marmota’”, dijo la abogada, Luz López, del Southern Poverty Law Center, al referirse a la película de 1993 en la que los eventos parecen repetirse continuamente. «Aquí estamos de regreso a un punto casi en el que comenzamos, donde el Gobierno está usando el dinero de los contribuyentes para construir grandes instalaciones para los niños en lugar de usar ese dinero para encontrar formas de reunir más rápidamente a los niños con sus patrocinadores», reprochó.

Dificultades para reunificar a los padres con sus hijos

El pasado 4 de mayo, el Gobierno federal informó que desde ese mismo día inició un programa para reunificar algunas de las familias de inmigrantes que fueron separadas en la frontera con México bajo la línea dura de “tolerancia cero” contra la inmigración de su antecesor en la Casa Blanca.

Inicialmente fueron cuatro mujeres las beneficiadas con la nueva medida, quienes pudieron ingresar al país para reencontrarse con sus hijos.

Pero la cuota para estos reencuentros sigue siendo baja y mientras tanto son muchos padres los que atraviesan un calvario para volver a ver a sus pequeños.

José, quien pidió ser identificado solo por su nombre por temor a poner en peligro su caso de inmigración, es un padre que huyó de El Salvador después de que su aldea fuera objeto de una masacre. Solicitó asilo en Estados Unidos hace cuatro años. Esperaba dar la bienvenida a su esposa y a su hija de 8 años al sur de California este año, pero la pareja fue devuelta en la frontera en marzo y expulsada hacia México.

La niña volvió a cruzar sola y fue llevada a un refugio gubernamental en Brownsville, Texas, el pasado 6 de abril. José llamó repetidamente a una línea directa de las autoridades para padres que buscan a sus hijos migrantes, pero dijo que nadie le informó dónde se encontraba. “Estaba tan molesto porque seguía llamando y llamando y nadie me daba información sobre dónde estaba (…) Finalmente me dijeron que tenía que pagar 1.300 dólares para cubrir su boleto de avión y que, si no pagaba, tendría que esperar un mes más».

Durante casi tres semanas, su hija estuvo detenida en las instalaciones de Brownsville antes de ser finalmente entregada a él a fines de abril después de que una organización de defensa interviniera para que el Gobierno pagara su pasaje aéreo.

Como este hay miles de casos, los abogados afirman que muchos padres aún no saben dónde están sus hijos.

Algunas mejoras del sistema de refugio para menores migrantes

Aunque son muchas las condiciones precarias que se mantienen en los centros que albergan menores migrantes, la investigación destaca principalmente dos cambios: más transparencia en la entrega de cifras y menor tiempo de estadía de los menores en las instalaciones.

En un comunicado de prensa reciente, el Gobierno promocionó su “restauración de un enfoque centrado en los niños no acompañados” y ha estado compartiendo los totales diarios del número de menores bajo custodia de las autoridades, así como algunas fotos de las instalaciones. Ese paso refleja un mayor nivel de transparencia en comparación con la anterior Administración.

Un grupo de adolescentes migrantes se dirige a camionetas para ser transportadas fuera de las instalaciones de la Asociación Nacional de Iglesias Cristianas en Houston, Texas, Estados Unidos, el 17 de abril de 2021.
Un grupo de adolescentes migrantes se dirige a camionetas para ser transportadas fuera de las instalaciones de la Asociación Nacional de Iglesias Cristianas en Houston, Texas, Estados Unidos, el 17 de abril de 2021. © Godofredo A. Vásquez/Houston Chronicle/ Vía AP

Además, la cantidad de tiempo que los niños pasan, en promedio, dentro del sistema ha disminuido de cuatro meses el otoño pasado a menos de un mes esta primavera, según el Departamento de Salud y Servicios Humanos.

La mayoría de los niños en el sistema para tramitar su refugio ya tiene un padre u otro pariente adulto o amigo de la familia, conocido como patrocinador, en EE. UU. esperando recibirlos. Pero primero suelen ser detenidos por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. (CBP) y luego entregados a un refugio del Gobierno.

“Por mucho que los niños pasen días y días en CBP es inaceptable (…) cada día que pasa, es cada vez más crítico que estos niños sean entregados a patrocinadores o transferidos a instalaciones autorizadas”, dijo la abogada del Centro Nacional de Derecho Juvenil Neha Desai.

Las principales razones del aumento de la llegada de niños sin acompañantes

Una razón que ha sido clave para que tantos niños lleguen ahora sin sus padres se remonta a una orden de emergencia de la Administración Trump de 2020 que básicamente cerró la frontera entre Estados Unidos y México a todos los migrantes, citando preocupaciones de salud pública sobre la propagación del Covid-19.

Esa orden de emergencia todavía se aplica a los adultos, pero la Administración Biden ha comenzado a permitir que los niños que viajan sin sus padres se queden y soliciten asilo si ingresan al país.

Como resultado, algunos padres están enviando a sus hijos al otro lado de la frontera por sí mismos.

Niños centroamericanos solicitantes de asilo hacen fila para recibir alimentos, en un parque público, después de que fueran detenidos con sus familiares y enviados de regreso a México cuando intentaban cruzar la frontera hacia Estados Unidos. En Reynosa, México, el 7 de abril de 2021.
Niños centroamericanos solicitantes de asilo hacen fila para recibir alimentos, en un parque público, después de que fueran detenidos con sus familiares y enviados de regreso a México cuando intentaban cruzar la frontera hacia Estados Unidos. En Reynosa, México, el 7 de abril de 2021. © Reuters/Daniel Becerril

En términos generales, tras la llegada de Biden a la Presidencia, los republicanos lo acusan de promover la inmigración irregular debido a su discurso a favor de la inmigración, pues también ha impulsado varias reformas en esta materia. Principalmente una vía a la ciudadanía para alrededor de 11 millones de indocumentados en su país. Ante las dificultades para aprobarla en el Congreso, los defensores de la reforma han indicado que podrían centrarse en grupos específicos como los jóvenes inmigrantes traídos a Estados Unidos por sus padres cuando eran niños, conocidos como “dreamers” o “soñadores”; los trabajadores agrícolas y otros empleados en labores esenciales.

Más de 172.000 migrantes fueron capturados en la frontera entre Estados Unidos y México el pasado marzo, según datos del Gobierno. Es el recuento mensual más alto desde marzo de 2001, cuando casi 171.000 fueron capturados.

Biden se defiende del aumento del cruce de personas en la frontera y responsabiliza a su antecesor, Donald Trump, de desmantelar los sistemas para recibir de forma organizada solicitantes de asilo y menores no acompañados.

Fuente: https://www.france24.com/es/ee-uu-y-canad%C3%A1/20210511-eeuu-refugios-ni%C3%B1os-migrantes-precariedad

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