El silencio

Por: Manuel Gil Antón

A contracorriente de lo que sucede en nuestros días, es menester recuperar el valor educativo de callar. En medio del diario aguacero de palabras y sentencias a cual más filosas y terminantes, necesitamos hallar en el viejo ropero, o en el fondo de la covacha donde guardamos los triques que no podemos ya tener ni tirar, el paraguas del silencio. Estará desvencijado, con varios alambres doblados y algo cucho por desuso. Ni hablar. Hoy hace falta.

Las voces incesantes aturden. Son gotas del agua que va llenando el salón y no encuentra salida. No hay desagüe. Sube el nivel y parados de puntitas apenas alcanzamos a sacar la cara un poco y respirar. Tanta y tanta palabra que va y viene: chocan ruidosas y, cuando no se atropellan, con su filo descalabran y lastiman.

No paramos de hablar. Sabiondos infalibles no eludimos algún tema: de epidemias, sabemos; de economía, somos duchos; de tratados internacionales, expertos; de violencia en cualquiera de sus presentaciones, prontos. ¿En torno a las clases virtuales? Todo clarito. Venga, no tenga miedo: diga un tema y yo le respondo a bote pronto y sin pudor alguno. De todo sé, menos callarme. Ponga un asunto y lo embisto a palabreos sin dilación. La cuestión es soterrar al silencio. Todo menos cerrar la boca.

Pobre bisabuela. Era sabia. Lo mal que lo pasaría ahora. Ya iba camino al siglo de su edad cuando con la voz hecha hilo de delgada dijo: Manolo, escuche bien; nunca hable si lo que va a decir no es más bello que el silencio. Y luego regresó a su tejido, callada, viendo como baja hacia el jardín la calle de El Correo. Nos acompañaba su presencia sin hablar con los ojos muy atentos al hilo y el gancho, al baile del que brotaban manteles, colchas y recuerdos.

En el plan de estudios de la Nueva Escuela Mexicana (si es que un día existe algo que responda a ese nombre) o en las actividades propias y centrales de cualquier proyecto educativo, es urgente que se establezcan espacios para aprender la maravilla e importancia del silencio. Y practicarlo juntos con la calma y paciencia que requiere.

Saber elegir un rincón donde sentarse en un banco de madera para estar callada, o el tronco de un árbol donde recargar la espalda y quedar por un rato, largo, mudo. Dejar de hablar, de oír el inmisericorde coro de quienes de todo saben y atolondran. Apagar los oídos, clausurar la boca, respirar despacio y si viene a cuento, o no – qué importa – llorar sin prisa tanta pinche muerte que con una basta, tanta ligazón de la tragedia con la brutal desigualdad que toleramos, la increíble obscenidad de quienes quieren muertos en la banqueta para tener razón sin importar el bando.

¿Qué clase toca luego? La clase del silencio. El ejercicio cotidiano de escuchar lo no dicho, de oírnos respirar enmudecidos, asombrados del olvidado milagro de estar papando moscas: sin juzgar, sin tratar de entender, sin procurar tener razón y asestarle en la cabeza a alguien el caudal de voces que conforma nuestra verdad, armada con verbos cual varillas , cemento de adjetivos y argamasa de otras formas del hablar humano irreflexivo.

Que vayamos a la escuela a aprender a callarnos, a disfrutar el silencio, a no tapar el dolor o la alegría con palabras más sabidas que la tabla del dos. Por una escuela en que aprendamos a cerrar la boca y abrirnos a sentir sin claves verbales lo que cala, enoja, indigna, alegra, ilumina o moja.

Que se calle el presidente, el locutor, la maestra y el profesor que de todo creen saber y no saben un carajo. Ni sermones, discursos o lecciones. Urge una escuela en que cada quien tenga en el patio un lugar, y su distancia, para sentarse en la mochila y construir ese silencio que hoy tanto extrañamos para poder entendernos.

Manuel Gil Antón.

Profesor del Centro de Estudios Sociológicos de

El Colegio de México

mgil@colmex.mx

@ManuelGilAnton

Fuente: http://www.educacionfutura.org/el-silencio/

Imagen: philm1310 en Pixabay

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España: Los directores, «desesperados» ante la falta de directrices para el curso escolar

Europa/España/12-07-2020/Autora: Eva Fanjul/Fuente: www.elcomercio.es

Sindicatos y equipos directivos critican «el silencio» del Principado y advierten de que «no queda tiempo» para acordar las medidas.

La incertidumbre empieza a hacer estragos en el sector educativo asturiano. A menos de dos meses del inicio del nuevo curso y con vacaciones de por medio, sigue sin conocerse el plan del Principado para el próximo periodo lectivo. Los equipos directivos de muchos centros educativos se confiesan «desesperados» ante el silencio institucional, la falta de directrices y los fallos del sistema de gestión GICE. «Un silencio que preocupa». La frase, de Dolores Fernández, directora del Colegio Público Asturias, de Gijón, resume el sentir de los directores y docentes asturianos. Están preocupados, agobiados, nerviosos. Y no es para menos. «Hay silencio respecto a los grupos, silencio sobre los desdobles, silencio sobre las plantillas…», lamenta Fernández. Un silencio al que ellos deben adelantarse e intentar dar soluciones, porque se agota el tiempo. Cabe recordar que la última semana de julio se tramitarán las matriculaciones.

«Tengo que organizar un colegio con 640 niños», explica Yolanda Fueyo, directora del colegio Jovellanos. Y tiene que hacerlo sin información. «Parece que la idea es que los niños no salgan de clase, pero que sí haya especialistas. Y parece que no han pensado en que cada niño elige sus especialidades y las combinaciones no permiten grupos que no se vayan a poder dividir». Y poder organizarlo «va a llevar tiempo».

No saben a quién preguntar, dónde dirigirse. Han llamado y escrito a la Consejería de Educación, a los sindicatos, a todo el que pudiera tener algo de información. Pero nada. Siguen «esperando», reconoce César Suárez, director del IES Montevil, al tiempo que intentan tranquilizar a las familias, preocupadas por cómo se va a desarrollar el curso.

El presidente de Escuelas Católicas de Asturias, Simón Cortina, es más crítico. Asegura que la consejería «sabe que es imposible organizar aulas de 15 alumnos», que le resulta «confuso y extraño e incluso improvisado» por los pocos datos que se han ido conociendo. De confirmarse esa ratio, solo en su centro, el Codema en Gijón, necesitaría 18 aulas más y también 18 docentes. «¿Y el dinero para contratar a todos esos nuevos profesores?», se pregunta Cortina.

«Este retraso no es de recibo»

Los sindicatos docentes se impacientan. Insisten en la urgencia de acordar las medidas a tomar. El borrador con las propuestas de Educación podría llegar el próximo lunes. «Tarde, muy tarde», asegura Borja Llorente, secretario general de Enseñanza de CC OO Asturias. Después, quedará analizar el documento y debatirlo en la mesa sectorial, aún sin convocar. «No es de recibo. Quedan 20 días hábiles para dejarlo todo planificado», reprocha. Suatea espera que el nuevo director general de Personal Docente, José Manuel López «ayude a desatascar la situación». Aunque duda de que lo logre en el seno de «un equipo que se caracteriza por ir siempre con retraso», afirma Tino Brugos.

La pandemia impone hacer frente a dos escenarios educativos: uno presencial, por el que todos apuestan, y otro telemático, en caso de rebrote. Para ello, los sindicatos insisten en garantizar la seguridad, establecer una ratio de 15 alumnos por aula, reforzar las plantillas docentes y dotar de recursos tecnológicos a los centros. Cuestiones «inviables» sin un presupuesto suficiente. «Barbón debe presionar para obtener fondos. La educación no es un gasto es una inversión», insiste Maximina Fernández, secretaria general de Enseñanza de UGT. el presidente de ANPE, Gumersindo Rodríguez acusa a la Consejería de «inoperancia» y alerta de que el estrés está afectando a los equipos directivos. «Muchos están desesperados, no pueden dormir». Entre los problemas que los acucian los fallos del sistema de gestión GICE, que «les impide cerrar las cuentas de 2019 y preparar las de 2020». Directores «a los que nadie contesta cuando piden ayuda», afirma.

Fuente e Imagen: https://www.elcomercio.es/asturias/directores-desesperados-ante-falta-directrices-curso-escolar-20200711000545-ntvo.html

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El dolor del silencio

Por: Daniel Seixo

“El capitalismo ha cargado sobre los hombros de la mujer trabajadora un peso que la aplasta; la ha convertido en obrera, sin aliviarla de sus cuidados de ama de casa y madre”

 

Se llamaba Verónica Rubio, tenía 32 años y era una mujer trabajadora y madre de dos niños de nueve meses y cuatro años. Se llamaba Verónica y lamentablemente decidió quitarse la vida tras ser acosada, humillada y señalada repetidamente por la filtración de un video de carácter sexual con el que sin pretenderlo, se terminó convirtiendo en la comidilla de su entorno más cercano. Un vídeo enviado cinco años antes por la víctima a un antiguo novio y compañero de trabajo en la fábrica de camiones de Iveco en la que trabajaban, resultó suficiente para que el acoso laboral y la violencia machista, se propagase fruto del dedo acusador y el silencio cómplice hasta llevarla al extremo de decidir no poder soportarlo más.

Al silencio de la empresa, sus compañeros y los grupos de WhatsApp por los que el que acoso machista circuló impunemente, se suma ahora el silencio de la justicia. Un sistema judicial repetidamente incompetente cuando de juzgar el terrorismo machista se trata y que asegura impertérrito mostrarse incapaz de lograr identificar a la primera persona que divulgó el contenido que llevó a Verónica a la muerte. La misma justicia de la Operación Araña o la clausura de Egin, asegura ahora mostrarse incapaz de desenredar la madeja  que sigue a la declaración de la ex pareja de Verónica y a la de otros compañeros de la víctima, que aseguran haber recibido en sus teléfonos móviles los vídeos que la llevaron a quitarse la vida. Pero aun cuando la justicia pudiese seguir el hilo de la vergüenza y la complicidad con el crimen, resultaría laborioso resolver con verdadera justicia un caso en el que no media denuncia previa de la víctima.

Pese a que Verónica decidiese no presentar esa denuncia únicamente motivada por un infructuoso intento de soterrar aquella locura, pese a que el terror y la intencionalidad del delito resulte obvio para todos nosotros, pese a que los cientos de dedos que presionaron la tecla y el cuello de su propia compañera vayan a salir impunes. Pese a todo ello, la justicia del estado español resuelve declararse incapaz. Y resuelve hacerlo una vez más cuando es la vida de una mujer la que nos han arrebatado.

Al silencio de la empresa, sus compañeros y los grupos de WhatsApp por los que el que acoso machista circuló impunemente, se suma ahora el silencio de la justicia

Y puede que nosotras ya estemos cansadas, puede que nos canse el silencio cómplice y asesino de unos y otros, sus chascarrillos, sus jocosos comentarios y sus acusaciones ante una mujer que de un modo u otro, eso importa poco, hace gala de poseer una sexualidad activa, presente y real, tal como usted y como yo, como cualquiera de nosotros, meros seres humanos que ríen y lloran, escriben y follan. Porque lo quieran conocer ustedes o no, todos nosotros follamos, algunos lo hacen guarro y también con cariño, despacio, lento, en todas las posturas imaginables y con las personas que quieren o puede que con otras con las que simplemente les apetece, incluso hay algunos y algunas que follan por despecho o que engañan a sus parejas. Pero eso, nunca le debería otorgar a ningún jodido primate patriarcal la potestad para acosar laboralmente a nadie, ni mucho menos para compartir sus imágenes o hacer uso alguno de ellas o incluso poder llevar a una situación tan extrema a una mujer para que esta decida quitarse la vida dejando atrás a dos niños de nueve meses y cuatro años.

Niños a los que vuestra falsa moral burguesa de meapilas, vuestras perversiones sociales y sexuales y vuestra hipocresía de país ultracatólico plagado de templos de la explotación sexual y la esclavitud reaccionaria del cuerpo de la mujer, les ha arrebatado a su madre. Verónica, una trabajadora y madre de 32 años llevada a la muerte por el silencio de muchos, por el terror de unos pocos y por la impunidad de un sistema patriarcal, que una vez más se cobra la vida de una mujer en nuestro país. Pero ya nunca más, esto sucederá en silencio.

 

Fuente e imagen: https://nuevarevolucion.es/el-dolor-del-silencio/

 

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Un frente común contra el imperialismo y los golpes

Por: Giorgio Trucchi

Miles de personas reunidas en Cuba para articular acciones y luchas. En Bolivia se consuma el golpe contra Evo Morales

Del 1 al 3 de noviembre se llevó a cabo en la ciudad de La Habana, Cuba, el Encuentro antiimperialista de solidaridad, por la democracia y contra el neoliberalismo.

Durante tres días, más de 1300 delegados y delegadas de unas 789 organizaciones, movimientos, redes, plataformas, articulaciones, partidos políticos, provenientes de todos los rincones del mundo (86 países representados), se reunieron para analizar, debatir, compartir experiencias, articular luchas, como parte del esfuerzo -no siempre fácil- de profundizar la unidad en la acción.

«Vivimos un nuevo momento en la historia. Los pueblos en las urnas, en las calles y en las redes sociales demuestran con su voto y sus protestas, el agotamiento de la ofensiva imperial conservadora y restauradora neoliberal de la derecha oligárquica, en alianza con el fundamentalismo religioso, el poder mediático, el capital y las empresas trasnacionales que, de la mano del imperialismo norteamericano, en su naturaleza depredadora, excluye a amplios sectores de la población, destruye el trabajo digno, la vida en armonía con la naturaleza y pone en peligro a la especie humana», señala con fuerza la declaración final del Encuentro.

Ejes de debate

Seis fueron los ejes alrededor de los cuales se articuló la discusión y se planteó la agenda continental futura: solidaridad con Cuba y demás causas justas; los pueblos ante el libre comercio y las trasnacionales; descolonización, guerra cultural, comunicación estratégica y lucha social; la juventud; democracia, soberanía y antiimperialismo; integración, identidades y luchas comunes en la Patria Grande.

«El Encuentro es parte de un proceso de construcción colectiva que surge en 2015 y que involucra a sujetos diversos, con el objetivo de juntar análisis, experiencias de lucha y esfuerzos, y que llevó a la conformación de un espacio que denominamos Jornada continental por la democracia y contra el neoliberalismo», explica Martha Flores, coordinadora de Jubileo Sur/Américas a la LINyM.

Dos años después (2017) se organizó otro momento continental en Montevideo, Uruguay, donde se retomaron los diferentes puntos de la agenda común y se avanzó en la articulación.

«Fue a inicios de este año (2019) que decidimos que el próximo encuentro se iba a realizar en Cuba. Veníamos de momentos muy difíciles, con golpes de estado, ofensivas para desestabilizar y derrocar a gobiernos progresistas, derrotas electorales y una marcada avanzada de la derecha continental y de los procesos neoliberales de privatización y sumisión a las políticas de los organismos financieros internacionales. Lo estamos viendo en estos días en Ecuador, Chile, Honduras y Haití donde hay un rechazo total a estas políticas», agrega Flores.

Enfoque antimperialista y antineoliberal

En este segundo encuentro que se desarrolló en La Habana, uno de los ejes fue la solidaridad con Cuba y la condena absoluta del criminal bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos, que en días pasado sufrió otra abrumadora derrota en las Naciones Unidas.

«Ha sido un momento importante para volver a solidarizarnos con Cuba y su Revolución, para condenar este brutal bloqueo -cuyas medidas se han recrudecido como nunca con el gobierno Trump-, pero también para propiciar un espacio donde convergieran múltiples formas organizativas, para repensar y articular todos aquellos procesos de resistencia y lucha que surgen desde los territorios, hasta llegar al nivel local, nacional y a las redes regionales, movilizados en favor de la solidaridad, la vida y la autodeterminación de los pueblos», aseveró la coordinadora de Jubileo Sur Américas.

El Encuentro puso un reto fundamental: ¿cómo mantenemos esta unidad en la diversidad, con objetivos claros, con un camino trazado, con la convicción que necesitamos juntar esfuerzos para hacer transformaciones que favorezcan la dignidad y el derecho de los pueblos?

En este sentido, este segundo momento continental sirvió para analizar a fondo la situación que vive el continente latinoamericano y caribeño, en especial la lucha contra los efectos del modelo neoliberal en países como Ecuador, Chile, Haití y Honduras, así como la resistencia ante intentonas golpistas y procesos de desestabilización de gobiernos legítimos como en Bolivia, Nicaragua y Venezuela, y el uso de la ‘justicia’ para criminalizar y judicializar a defensores y defensoras de territorios y bienes comunes, o a personalidades como el recién excarcelado ex presidente Luiz Inácio Lula Da Silva.

«Hubo mucha discusión y debate alrededor de las que consideramos ‘causas justas’. La gente está muy consciente del momento histórico que estamos viviendo y de los peligros a los que nos enfrentamos. En once días, por ejemplo, se recogieron en Cuba más de 2 millones de firmas para la liberación de Lula. Asimismo se analizó el golpe de estado racista y clasista que se quiere gestar en Bolivia contra el presidente Evo Morales[1], así como la situación de la lucha e insurrección en Chile, que va encaminada en la búsqueda de una transformación sustantiva y profunda de un modelo basado en la precarización de la vida», manifestó Martha Flores.

Bolivia en llamas

En cuanto a Bolivia, la situación ha ido rápidamente deteriorándose después de la entrevista con la coordinadora de Jubileo Sur Américas, hasta consumarse el golpe de estado la mañana de este 10 de noviembre, cuando, después de la decisión del presidente Morales de acatar el contenido del informe preliminar del grupo de auditores de la OEA, convocando a nuevas elecciones y renovando la totalidad del Tribunal Supremo Electoral, la propuesta fue rechazada por los dos principales opositores, el candidato presidencial Carlos Mesa y Luis Fernando Camacho [1] y el jefe de las Fuerzas Armadas apareció en conferencia de prensa, «sugiriendo» al presidente Morales de renunciar a su mandato (a pesar que el mismo informe de la OEA reconociera a Morales como ganador de la primera vuelta electoral). La Policía ya se había acuartelado desde el día viernes.

Mientras tanto se profundizaba la violencia golpista con ataques cada vez más violentos contra militantes y simpatizantes del Movimiento Al Socialismo (MAS), funcionarios de gobierno y sus familias. También fueron atacados edificios públicos y fueron rodeadas las instalaciones de canales de televisión y radios estatales, obligando a trabajadores y trabajadoras abandonar el lugar, no sin antes amenazarlos y golpearlos.

A primeras horas de la tarde, para que no hubiese un baño de sangre en el país, el presidente Evo Morales y su vice Àlvaro García renunciaban a su cargo y denunciaban que se estaba consumiendo un golpe, ante el silencio cómplice de la comunidad internacional y de organismos multilaterales.

Si la OEA ha sido el «caballo de Troya» de este nuevo golpe del siglo XXI, la inmensa mayoría de los gobiernos latinoamericanos -solamente Cuba, México, Nicaragua, Venezuela y el presidente electo de Argentina condenaron la ruptura del orden constitucional y se solidarizaron con Morales-, los Estados Unidos, la Unión Europea, Naciones Unidas y la CIDH mantuvieron el más absoluto silencio ante las barbaridades que se estaban cometiendo.

La casa del presidente Morales fue atacada y saqueada, todos los miembros del máximo órgano electoral están presos o tienen mandato de captura, se multiplican episodios de violencia racistas (como la quema de wiphalas, la bandera de siete colores de los pueblos andinos, reconocida como símbolo del Estado Plurinacional de Bolivia en la Constitución de 2008), decenas de funcionarios públicos o legisladores del MAS pidieron asilo en la embajada mexicana. En medio de esta ‘cacería de brujas’, son cada vez más fuertes los rumores de una orden de aprehensión contra el presidente Morales.

En este momento (noche del domingo 10 de noviembre) centenares de activistas del MAS y miembros de movimientos sociales se están desplazando de El Alto hacia La Paz.

Un golpe de estado ampliamente denunciado durante las semanas previas a las elecciones en varias publicaciones («El plan de EEUU contra Bolivia» parte 1 y parte 2) y por el mismo Morales. Un golpe que pretende acabar con su exitosa experiencia de gobierno y que es una nueva advertencia a otros gobiernos del continente latinoamericano que no se plegan a los intereses de Washington.

Más solidaridad

Durante la actividad en La Habana se analizó a profundidad la lucha por la independencia de Puerto Rico, la situación de agresión y bloqueo que sufre Venezuela, el fallido golpe en Nicaragua y otros procesos como el de Palestina. A ese propósito, Martha Flores aclaró que no hubo vacilaciones en cuanto a diferenciar las sublevaciones populares en Ecuador, Chile, Haití y Honduras de los intentos de golpe en Bolivia (ya consumado), Nicaragua y Venezuela (fallidos). Asimismo, se hizo hincapié en el doble rasero de organismos multilaterales como la OEA y la CIDH.

«¿Por qué no tienen la misma beligerancia en condenar los asesinatos y las masivas violaciones de los derechos humanos en Chile y Ecuador, así como la tuvieron en Nicaragua y Venezuela?», se preguntó Flores.

Uno de los elementos donde más hubo coincidencia y donde más se trabajó fue la necesidad de romper el cerco mediático y contrarrestar la mediatización, politización y manipulación de temas claves como son la defensa de los derechos humanos y el medio ambiente.

También hubo un elemento transversal, que se convirtió en la tónica general del Encuentro, que fue el rol del gobierno de los Estados Unidos en todas esta problemáticas, así como su lógica de fuerza y poder para intervenir e imponer un modelo y una agenda, en abierta violación de los derechos de los pueblos.

Plan de acción

Para el próximo año hay una ruta trazada y un Plan de Acción que involucrará organizaciones, movimientos, partidos políticos, redes y articulaciones de todo el continente, y que incluye una jornada de lucha antiimperialista en marzo y una movilización antiimperialista a nivel global en el mes de mayo, entre otras.

«Ningún sector, por sí solo, puede hacer transformaciones estructurales. Tenemos que juntar voluntades dispersas en función de objetivos comunes, poniendo cada uno y cada una las cosas que necesitamos para alcanzar estas metas que son trascendentales. Es un momento histórico donde todos juntos los movimientos sociales, populares, los partidos políticos, las redes y articulaciones podemos hacer transformaciones. En este sentido es necesario que tanto los partidos como los movimientos entendamos que, si no trabajamos juntos, nunca podremos llegar a una verdadera transformación», concluyó.

Notas:
[1] Camacho exigía la renuncia de Morales, de todos los legisladores y funcionarios judiciales y electorales, la instalación de un gobierno de transición y la convocatoria a nuevas elecciones en un plazo de 60 días.

Fuente e Imagen: https://www.tercerainformacion.es/opinion/opinion/2019/11/12/un-frente-comun-contra-el-imperialismo-y-los-golpes

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